Por qué el trabajo híbrido es emocionalmente agotador.

Cuando a Klara le ofrecieron un acuerdo de trabajo híbrido, pensó que sería lo mejor de ambos mundos.

La gestora de cuentas se había incorporado a una empresa en Londres (Reino Unido) con un contrato que la obligaba a ir a la oficina a tiempo completo, pero las sucesivas oleadas de covid-19 la forzaron a laborar desde casa.

El jefe de Klara introdujo la política híbrida en septiembre de 2021, cuando las directrices del gobierno británico que recomendaban el trabajo en casa llegaban a su fin: Los martes y los jueves laboraría desde casa, y el resto de la semana iría a la oficina durante las horas normales contratadas.

«Al principio, tener una configuración híbrida permanente fue un alivio», dijo Klara, cuyo apellido se reserva por razones de seguridad laboral. «Después de años de trabajo de oficina a tiempo completo, sentí que por fin tenía el control de mi horario y de mi ajetreada vida familiar».

Sin embargo, con el paso de los meses, la novedad del trabajo híbrido pronto dio paso a las molestias.

«Los días que trabajo desde casa me siento cómoda y concentrada», relató Klara. «Pero por la tarde me da pavor volver a una oficina ruidosa y pasar ocho horas mirando fijamente una pantalla, reajustándome exactamente a como era antes de covid-19», reconoce.

Doble complicación

Klara relató que siente que ahora tiene que mantener dos lugares de trabajo: uno en la oficina y otro en casa.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. El tener que viajar varias veces a la semana a la oficina, cargando papeles y equipos resulta molesto para muchos trabajadores, de acuerdo con las primeras investigaciones hechas sobre el trabajo híbrido.`

«Implica una planificación y una rutina de parada y arranque: llevar y traer la computadora portátil a la oficina todos los días, y recordar qué cosas importantes he dejado en qué sitio», explica.

«Es el cambio psicológico -el cambio de escenario cada día- lo que resulta tan agotador; esta sensación constante de no estar nunca instalada, estresada y de que mi trabajo productivo en casa se ve siempre interrumpido», añade.

Los nuevos datos empiezan a respaldar esta evidencia anecdótica: muchos trabajadores afirman que el jornada híbrida es emocionalmente agotadora. Un reciente estudio global realizado por la plataforma Tinypulse reveló que más del 80% de los gerentes informaron que esta modalidad era agotadora para los empleados.

Los empleados también señalaron que el trabajo híbrido era más duro emocionalmente que los totalmente remotos y, de forma preocupante, incluso el trabajo a tiempo completo en la oficina.

Teniendo en cuenta que muchas empresas tienen previsto implantar modelos de trabajo híbridos permanentes y que los empleados quieren pasar sus semanas laborales entre el hogar y la oficina, estas cifras hacen saltar las alarmas.

Pero, ¿qué tiene el trabajo híbrido que resulta tan agotador desde el punto de vista emocional? ¿Y cómo pueden los trabajadores y las empresas evitar las trampas para que el trabajo híbrido funcione realmente?

No todo lo que brilla es oro

A medida que la pandemia se ha ido prolongando y los hábitos de trabajo flexible se han ido arraigando, la vuelta a la oficina a tiempo completo parece una reliquia. Sin embargo, aunque algunas empresas han implantado políticas de trabajo desde cualquier lugar, otras han apostado por la modalidad híbrida.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Al comienzo de la pandemia la mayoría de los trabajadores deseaba poder trabajar parte del tiempo desde casa, sin embargo con el paso del tiempo el entusiasmo por esta forma de trabajo ha ido disminuyendo.

En teoría, el modelo híbrido es la mejor opción tanto para el empleador como para el empleado, pues combina los patrones de trabajo en la oficina anteriores al covid-19 con los días de trabajo a distancia. Esto permitiría la colaboración en persona y la creación de equipos, así como una mayor flexibilidad y la oportunidad de concentrarse en las labores domésticas.

En el papel parecía que los trabajadores saldrían ganando. Un estudio realizado en mayo de 2021 arrojó que el 83% de los trabajadores quería trabajar de manera híbrida después de la pandemia.

«Había una sensación de que esta opción sería lo mejor de ambos mundos», afirma Elora Voyles, psicóloga organizacional y científica industrial en la firma Tinypulse, con sede en California (Estados Unidos).

«Para los jefes, significa que conservan una sensación de control y que pueden ver a sus trabajadores en persona. Para los empleados, ofrece más flexibilidad que la jornada completa en la oficina y significa que pueden trabajar con seguridad durante la pandemia», agrega.

FUENTE DE LA IMAGEN – JUSTIN PAGET. La pandemia del covid-19 forzó a muchas compañías a permitir a sus empleados trabajar desde casa, bien sea porque estuvieran contagiados o para evitar que engrosaran las estadísticas.

Sin embargo, a medida que la novedad del trabajo híbrido se ha ido desvaneciendo, también lo ha hecho el entusiasmo de los trabajadores. «Descubrimos que la gente era menos positiva sobre el trabajo híbrido a medida que avanzaba el tiempo», explica Voyles.

«En los meses de primavera y verano, muchas organizaciones estaban realmente dispuestas a implantarlo. Incorporaron a los empleados a un horario híbrido, pero luego se encontraron rápidamente con dificultades», apunta.

Organizaciones que nunca implantaron el sistema híbrido se vieron obligadas a elaborar políticas sobre la marcha, a menudo sin consultar a sus empleados. Así que, como en el caso de Klara, se impuso a los trabajadores la modalidad de trabajar parte en la oficina y parte en la casa.

La incertidumbre también juega

El optimismo de los trabajadores pronto dio paso al cansancio. En la encuesta realizada por Tinypulse a 100 empleados de todo el mundo, el 72% declaró estar agotado por el trabajo híbrido, casi el doble de las cifras de los trabajadores totalmente remotos y también mayores que las de los que trabajan tiempo completo en la oficina.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Los constantes cambios de locación que el modelo de trabajo híbrido trae consigo vienen produciendo una incertidumbre en los trabajadores, que afecta su condición física y mental.

Pese al pequeño tamaño de la muestra, Voyles asegura que el estudio refleja el problema: La alteración de las rutinas diarias de los empleados -y la naturaleza entrecortada de la modalidad híbrida- es lo que los trabajadores encuentran tan agotador.

«Una rutina predecible y constante puede ayudar a las personas a hacer frente a los sentimientos de estrés e incertidumbre, especialmente durante una pandemia», dice.

«Sin embargo, lo híbrido requiere cambios frecuentes en esos hábitos diarios: los trabajadores tienen que cambiar constantemente las cosas, por lo que es difícil encontrar una rutina cuando tu horario está siempre entrando y saliendo de la oficina», explica.

Una rutina familiar puede actuar como un surco bien trazado que permite el flujo, pero forjar nuevos hábitos diarios -que implican un horario menos consistente entre los lugares de trabajo- puede mermar los recursos cognitivos.

«Pasar a la modalidad híbrida puede alterar la rutina de trabajo en casa», advierte la psicóloga Gail Kinman, miembro de la Sociedad Británica de Psicología.

«Las prácticas híbridas aún no se han convertido en algo natural, por lo que se necesita más energía, organización y planificación. Hay que crear nuevas estrategias (compartir puesto de trabajo, planificación de los desplazamientos) que no se necesitarían si se trabajara a distancia o en persona», apunta.

Llevar físicamente el trabajo de la casa a la oficina también puede tener un impacto psicológico para algunos.

Según un estudio reciente, el 20% de los trabajadores del Reino Unido declararon tener dificultades para desconectar del trabajo y sentirse «siempre activos»; la dificultad para adaptarse a la modalidad híbrida y a los límites permeables entre el hogar y el trabajo se citó como un factor importante.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Otra desventaja del modelo híbrido es que muchos empleados no logran poner fin a sus jornadas y terminan trabajando muchas más horas, lo cual afecta su convivencia familiar.

La modalidad híbrida también puede conllevar un mayor riesgo de presentismo digital, añadió Kinman, en comparación con los trabajos totalmente remotos, que implican la confianza del empleador desde el principio.

«Si un empleador establece la modalidad híbrida sin confiar en su personal, puede convertirse en poco más que un gesto simbólico: los trabajadores se sienten presionados a tener que demostrar a su jefe que están aprovechando el trabajo en casa. Eso puede llevar a un exceso de trabajo y al agotamiento, cuyos efectos pueden ser devastadores», puntualiza.

Definir lo híbrido

Para algunos trabajadores, las frustraciones con el sistema híbrido significan que están gravitando hacia trabajos que les permiten un control total de sus horarios.

«Pensé que la modalidad híbrida era para mí, pero dividir mi tiempo entre el hogar y el lugar de trabajo era demasiado perturbador», admite Klara, que pronto comenzará un nuevo puesto totalmente remoto.

«La oficina me distrae: te pueden molestar en cualquier momento. Cuanto más tiempo trabajaba de forma híbrida, más sentía que era un obstáculo más para hacer mi trabajo: desde el desplazamiento hasta saber que al día siguiente estaría trabajando en otro sitio. Rápidamente se convirtió en una tarea», agrega.

Sin embargo, la experiencia de Klara no significa necesariamente que los trabajadores deban volver a sus escritorios de oficina cinco días a la semana, ni que deban buscar trabajos que sean permanentemente remotos.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Expertos en organización de empresas consideran que la vía para minimizar las desventajas del modelo híbrido es pactar con los trabajadores los horarios y formas de trabajo.

La modalidad híbrida puede ser una armonía perfecta para los trabajadores, siempre que su empleador lo haga bien.

«Los casos de trabajo híbrido que fallan son aquellos dictados por el supervisor», explica Voyles. «Los empleados acaban teniendo una semana laboral sobre la que no tienen ningún control: es como el horario fijo de oficina a tiempo completo de antaño, que resulta que está en el domicilio del trabajador dos veces por semana».

Kinman dice que todo se reduce a lo que las organizaciones entienden por «híbrido». «Es una definición amplia que puede interpretarse de muchas maneras: desde ir a la oficina tres días a la semana, hasta una vez al mes. Lo híbrido puede seguir siendo el futuro del trabajo y representar lo mejor de ambos mundos, pero todavía hay que perfeccionarlo», explica.

La modalidad híbrida puede tener éxito cuando la gerencia se pone en contacto con sus empleados, preferiblemente de forma individualizada, para definir cómo les conviene la configuración.

«Tanto el empresario como el empleado deben establecer los límites. Pero es necesario que el trabajador tenga autonomía para autogestionar su horario: la flexibilidad debe ser dictada por el individuo, no por el jefe», dice Voyles.

Ensayo y error

Además, el personal híbrido podría verse favorecido por una configuración más sólida del trabajo a distancia, lo que ayudaría a facilitar el cambio psicológico entre la oficina y el hogar.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Psicólogos y expertos en temas organizacionales consideran que el trabajo híbrido puede ser el futuro para muchos empleados, pero admiten que todavía falta mucho camino por recorrer para minimizar sus desventajas.

«Lo híbrido es un estado de ánimo», agrega Kinman. «Es la idea de que nos movemos y trabajamos sin problemas de un entorno a otro. Por lo tanto, hay que establecer mecanismos que garanticen que los empleados tienen el software y las herramientas adecuadas para trabajar en casa», zanja.

Kinman admite que estamos en medio de un gran experimento laboral y predice que los problemas durarán años.

«Actualmente, sabemos más sobre el trabajo remoto a tiempo completo durante una crisis de salud que sobre el trabajo híbrido a largo plazo», añade, al tiempo que dice que si se permite a los trabajadores un cierto grado de elección y control sobre sus pautas de trabajo, las recompensas serán jugosas.

«Tanto las personas como las organizaciones afirman que quieren el trabajo híbrido. Por tanto, hay una gran oportunidad de cambiar la forma de trabajar. Pero hay que ir más allá de las horas que fijan los jefes: tiene que ser una mentalidad que funcione tanto para el empresario como para el empleado», concluye Kinman.

Esta historia fue publicada originalmente en BBC Worklife.Lee aquí el artículo en inglés.

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FUENTE RESPONSABLE: Alex Christian; BBC Worklife. 21 de septiembre 2022.

Sociedad y Cultura/Economía/Pandemia de Coronavirus/Salud

 

 

 

Qué son las vacunas bivalentes contra la covid y cómo protegen de todas las variantes del coronavirus.

El coronavirus no ha desaparecido del mundo y probablemente no desaparezca, por lo que algunos laboratorios ya desarrollaron vacunas que acompasan las mutaciones del virus.

Reino Unido fue el primero en habilitar a mediados de agosto el uso de una nueva fórmula desarrollada por Moderna para su vacuna de ARN mensajero, que fue mejorada para combatir el linaje ómicron en todas sus subvariantes conocidas.

Estados Unidos le siguió el último día de agosto al autorizar el uso de las vacunas actualizadas de Moderna y Pfizer/BioNTech, que también utiliza la tecnología de ARN mensajero, y a los pocos días empezó a administrarlas a la población en general.

Luego, Canadá aprobó el refuerzo actualizado de Moderna contra el coronavirus SARS-CoV-2.

A comienzos de septiembre el regulador británico le dio el visto bueno a la versión actualizada de Pfizer/BioNTech y por esas fechas el país comenzó a inyectar las nuevas dosis a personas mayores de 50 años, a aquellas de alto riesgo de cualquier edad, a embarazadas y al personal de la salud.

Y más recientemente, este lunes, la Agencia Europea de Medicamentos recomendó el uso de la vacuna actualizada de Pfizer/BioNTech en los 27 países de la Unión Europea, una decisión que deberá adoptar la Comisión Europea en los próximos días.

¿Qué es una vacuna bivalente?

Las vacunas bivalentes son aquellas que protegen el cuerpo contra dos tipos de antígenos.

En el caso de las dosis actualizadas contra la covid-19, son bivalentes porque inmunizan contra la cepa original -también conocida como Wuhan por la ciudad china donde apareció el virus- y contra la variante ómicron.

Las vacunas que se utilizaban hasta ahora en el mundo eran monovalentes, es decir, estaban diseñadas solamente contra el virus original.

Una vacuna bivalente ampliamente utilizada en Latinoamérica es aquella contra el virus del papiloma humano (VPH), que fue diseñada para los tipos VPH-16 y VPH-18.

Las vacunas pueden ser polivalentes, lo que significa que pueden estar diseñadas para varias cepas o incluso varias enfermedades.

La vacuna pentavalente, por ejemplo, es aplicada en niños y protege contra la difteria, la tos convulsa, el tétanos, la influencia tipo b y la hepatitis B o la polio, dependiendo de su formulación.

Dosis de vacuna bivalente anticovid de Moderna y Pfizer.

FUENTE DE LA IMAGEN – REUTERS/GETTY IMAGES. Tanto Moderna como Pfizer desarrollaron vacunas bivalentes que se están aplicando en Estados Unidos y Reino Unido.

¿De qué están compuestas las vacunas actualizadas?

Cada dosis de la vacuna original de Pfizer contra la covid-19 contenía 30 microgramos de tozinameran, una sustancia que actúa sobre el ARN, en 0,3 mililitros de líquido.

La versión bivalente también contiene 30 microgramos, aunque en este caso 15 microgramos están diseñados para la cepa de Wuhan y los otros 15 microgramos para ómicron.

En el caso del compuesto formulado por Moderna, cada dosis del producto monovalente contenía 50 microgramos de elastómero en 0,5 mililitros que apuntaban al virus inicial, mientras que el refuerzo actualizado contiene 25 microgramos dirigidos a cada variante.

De momento, el refuerzo actualizado de Pfizer/BioNTech está autorizado para mayores de 12 años y el de Moderna para mayores de 18 años, tanto en EE.UU. como Reino Unido.

Las vacunas bivalentes autorizadas en EE.UU. fueron diseñadas para apuntar a los linajes BA.4 y BA.5 de ómicron, aunque cubre las variantes anteriores.

En Reino Unidos se aprobó una versión previa dirigida al linaje BA.1 de ómicron.

Las autoridades sanitarias estadounidenses señalaron que probablemente se recomendará en el futuro un refuerzo anual de la vacuna anti covid, de la misma forma que se hace con la vacuna de la gripe.

¿Las nuevas vacunas sustituyen a las primeras?

Las vacunas contra la covid-19 comenzaron a administrarse en el mundo en diciembre de 2020.

Desde entonces, más de 12.000 millones de dosis de una decena de laboratorios fueron aplicadas.

Casi dos años después y ante el predominio de la variante ómicron, los laboratorios fueron encomendados a diseñar las versiones actualizadas.

Sin embargo, estas nuevas vacunas no sustituyen al esquema inicial, que estaba pensado solamente para la cepa de Wuhan.

Una persona recibe una vacuna

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Las autoridades anticipan que la vacuna contra la covid terminará por ser anual.

La vacuna bivalente es de refuerzo, por lo que quienes no se hayan vacunado con la pauta completa deberán hacerlo antes de recibir esta dosis adicional.

En Reino Unido deben haber pasado al menos tres meses de recibida la última dosis, mientras que en Estados Unidos el plazo mínimo son dos meses.

No importa qué vacuna haya recibido la persona anteriormente; el refuerzo actualizado puede ser de cualquiera de los dos laboratorios que ya tienen aprobación, dijeron los organismos reguladores de medicamentos.

¿Qué pasa en América Latina?

Por el momento, ningún país de la región inició la vacunación con las versiones actualizadas.

Pero en Chile el gobierno piensa en una quinta dosis anti covid -ya dio refuerzos de tercera y cuarta dosis- con la vacuna bivalente que se comenzará a dar antes de fin de año, le dijo la ministra de Salud de ese país, María Begoña Yarza, a la emisora local Tele13 Radio.

Los países latinoamericanos que han administrado hasta ahora vacunas de Pfizer/BioNTech son Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay.

Vacunación contra la covid en América Latina. Porcentaje de la población que recibió la pauta inicial completa.  Información al 11 de septiembre de 2022..

Las vacunas de Moderna, en tanto, han sido administradas en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, El Salvador, Honduras, México, Panamá, Paraguay y Perú.

Un portavoz del laboratorio Moderna le dijo a BBC Mundo que la compañía modificó los acuerdos de suministro con Argentina y Perú para que las entregas de dosis sean de la fórmula actualizada una vez que obtengan la aprobación del regulador en cada país.

BBC Mundo contactó con Pfizer para conocer sus planes en América Latina, pero no obtuvo respuesta al momento de publicarse este artículo.

Imagen de portada: REUTERS

FUENTE RESPONSABLE: Redacción BBC News Mundo. 13 de septiembre

Pandemia de coronavirus/Ciencia/Salud/Variante Ómicron/Vacunas

 

Renunciar al sistema, la nueva tendencia laboral en Francia y el mundo.

«The Big Quit»: tras la pandemia millones de personas dejaron su empleo formal para mejorar su calidad de vida.

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En Francia las renuncias también se hicieron masivas y desembocaron en una crisis del empleo. El colapso, esta vez, fue al revés: no por el desempleo sino por la falta de candidatos a cubrir decenas de miles de puestos de trabajo vacantes.

Desde París

El sueño de la casa propia se vio ultra superado por otro: el de la vida propia. Esa aspiración ya presente en las sociedades se incrementó con la pandemia y llevó a millones de personas a renunciar a sus puestos de trabajo para buscar otra vida distinta. No hay lugar en el mundo donde no haya aparecido ese movimiento. En Estados Unidos, unas 50 millones de personas dejaron sus trabajos en 2021 en la industria, los servicios o el sector terciario. 

La ola fue y sigue siendo tal que se la ha llamado “Great resignation” o «Big Quit» (la Gran Renuncia). En Francia, aunque en menor número debido a una población más reducida y una resistencia mucho más fuerte al cambio, las renuncias también se hicieron masivas y desembocaron en una crisis del empleo. El colapso, esta vez, fue al revés: no por el desempleo sino por la falta de candidatos a cubrir decenas de miles de puestos de trabajo vacantes

Para evitar la fuga las empresas propusieron mejores condiciones salariales a sus empleados sin que ello bastara para detener una corriente que se dirige no hacia un mejor salario sino a una actividad más cercana a las convicciones personales, a la necesidad de sanear el planeta o de tener una vida infinitamente menos limitada a los sacrificios. 

Stéphane Malmond, un exempleado bancario dentro de un gran grupo, lo dejó todo de un día para otro: ”Eso de Metro, Dodo, Boulot (Metro, noni y laburo) se acabó para mí. Preferí ganar mucho menos, renunciar a un cargo de responsabilidad y de prestigio por un trabajo donde se acentúa mi responsabilidad personal con el bienestar mío y de mi familia. Hasta que no apareció la pandemia y el confinamiento no me di cuenta de que estaba llevando una vida de locos y, peor aún, que estaba siendo cómplice de la destrucción del mundo”. 

Stéphane Malmond se fue de París a vivir a Rennes, una de las grandes ciudades de Bretaña, y allí se instaló con un modesto negocio especializado en poner marcos a los cuadros. ”Ganar más o menos ya no me importa. Mi principal ambición socioprofesional no es tener un auto o dos sino sentirme bien y sentir que contribuyo a mejorar el mundo”.

En Francia

En Francia, según datos publicados por La Dirección de la Animación, la Investigación y los Estudios Estadísticos (DARES), durante el primer trimestre de 2022 520.000 personas renunciaron a sus trabajos, de las cuales 469.000 tenían contratos fijos y asegurados (CDI). ”Se trata de un nivel de dimisiones muy, muy alto”, reconoce el organismo DARES que pertenece al Ministerio de Trabajo. 

El filósofo francés Eric Sadin (último libro publicado en la Argentina por Caja Negra Editora “La Era del Individuo Tirano, el fin de un mundo en común”), señala que se trata de un “gran aliento renovador, de una suerte de celebración de la alternativa que irrumpió de golpe en varios sectores”. 

El cambio de actividad profesional dio lugar a que muchas empresas, en particular en el sector de la hotelería, la restauración y los transportes, carecieran drásticamente de mano de obra. Sin embargo, no son los únicos afectados por esa “búsqueda de un sentido” que describe muy bien la socióloga y especialista de los empleados altamente calificados que renuncian a sus puestos, Elodie Chevalier. ”Ha habido —asegura la socióloga— un replanteamiento de lo que era esencial o no. En determinados sectores terciarios se produjo una pérdida de sentido precedida por la pandemia que aceleró e incrementó la reflexión sobre los oficios que podían o no ser considerados como esenciales”. 

La problemática no es nueva, sobre todo en las generaciones más recientes.

Hace unos seis años, el sociólogo Jean-Laurent Cassely escribió un ensayo («La revuelta de los primeros de la clase») sobre los jóvenes que egresaban de las mejores universidades y escuelas de comercio, con un porvenir trazado y sueldos enormes, pero que se negaban a “alimentar el sistema” y terminaban volviéndose agricultores, abriendo panaderías y fiambrerías. 

La epidemia gregaria

Luego de la pandemia, el investigador francés constató “una suerte de epidemia que ganó a los consultores, ejecutivos, intelectuales o gente de los medios: abrir un lugar, crear un espacio casi experimental para instalar una granja urbana, una escuela de cocina vegetal, una fiambrería, una escuela de yoga, otra de osteopatía. Lo importante es, sobre todo, reunir gente, estar entre personas, y no ya tener un puesto bien pagado pero aislado. Son, en suma, proyectos existenciales dentro de los cuales se desarrollan nuevos modos de vivir”. 

Cassely también constata una de las poderosas paradojas de esta “gran renuncia” y deseo de cambio: se invirtieron años y años en inventar comunidades en línea, conectadas por medio de internet a través de todo el planeta, pero ahora lo máximo, lo total, consiste en promover contactos sociales con los otros, con y entre individuos dentro de los mismos espacios físicos y no ya conectados”.

“Es un cambio fuerte. Mucha gente ha dejado de creer en el sistema, tomó conciencia de la futilidad de alimentar un monstruo y decidió optar por su camino y apostó por la permacultura o una panadería. Es lo mismo. Este movimiento del Big Quit testimonia de una acelerada pérdida de sentido ante lo que existía, sobre todo dentro de las llamadas “profesiones calificadas”, comenta Sadin. 

Christine Le Fèvre, una mujer que trabajaba en el sector de la publicidad y renunció a todo para ir a vivir en Normandía en una granja donde practica la permacultura, cuenta que, «antes de la pandemia y a pesar de que tenía un excelente puesto de trabajo, con un salario alto que me permitía residir en los barrios más caros de París, nunca podía sacarme de encima la sensación de infelicidad. Antes de dormirme sentía que era una fracasada. Desde que trabajo tres veces más con las manos en la tierra me siento en paz, en resonancia con mis inclinaciones y orgullosa de estar llevando a cabo una actividad que no destruye el planeta, la tierra, sino que los restaura”. 

Elodie Chevalier observa también que las renuncias “no se concentran en un segmento, sino que conciernen al conjunto de la población activa de Francia. Todo el mundo se está moviendo, los recién ingresados al mundo laboral como las personas que ya cuentan con carreras muy ricas. No hay jóvenes ni menos jóvenes, sino todas las generaciones confundidas”.

Cambiar la vida

El anhelo de cambiar de vida, de darle un sentido a la existencia o de trasladar la actividad profesional hacia proyectos bio ecológicos no son los únicos resortes de Big Quit a la francesa. También, como lo explica Chevalier, «el miedo entra en juego en esta variable”. Miedo quiere decir aquí buscar una seguridad económica fuera de los puestos de trabajo donde se dependa de una estructura o de un jefe. 

Durante la pandemia, decenas de miles de personas fueron despedidas de sus puestos de trabajo. La economía se detuvo y con ella también el trabajo mensual y el salario garantizado. Las medidas adoptadas por el gobierno y el seguro de desempleo amortiguaron la caída. Sin embargo, ante la posible repetición de una situación semejante, decenas de miles de personas optaron por garantizarse a través de la independencia laboral sus medios de existencia. 

Si a las 520 mil personas que renunciaron a su trabajo durante los seis primeros meses de 2022 se le suman las 518 mil que lo hicieron en el curso de los seis últimos meses de 2021 se llega a más de un millón de trabajadores. ”Es tan impresionante como invisible”, comenta Jean-Laurent Cassely.

El récord de renuncias precedente remonta al año 2008, justo cuando estalló la crisis financiera: unas 510 mil personas abandonaron entonces sus trabajos. El fin de la pandemia trajo igualmente un fuerte incremento de la actividad económica y, por consiguiente,” mucha movilidad en el mundo del empleo”, observa la DARES. El organismo acota que “en las fases de expansión económica aparecen nuevas oportunidades para trabajar y ello incita a la gente a renunciar a los puestos que ocupaba”. Sin embargo, las renuncias, ahora, están más ligadas a un profundo anhelo “a no dejar los huesos en una oficina” (Christine Le Fèvre) que a buscar oportunidades profesionales dentro del mismo sector.

”Los cambios de orientación profesional han sido radicales”, recuerda Jean-Laurent Cassely. Radicales y, a su manera, también con un aura real de representar una nueva existencia, una humanidad distinta en la que el banquero especulador se vuelve panadero, el especialista en redes sociales y manipulaciones virtuales cambia esa vida por la de apicultor. Puede que el movimiento se quede ahí, reducido a muchos individuos, pero no los suficientes como para trastornar el sistema. Puede también que se torne masivo y marque, al fin, un punto final a la expansión de un liberalismo que no hace más que destruir la esencia humana y la noción del otro, del semejante, como un aliado.

Imagen de portada: Una camarera atiende a una clienta en Marsella. Cae el empleo formal en Francia.. Imagen: AFP

FUENTE RESPONSABLE: Página 12. Por Eduardo Febbro

Sociedad y Cultura/Pandemia/Reforma Laboral/Francia

 

¿Las personas con Covid pueden tener problemas neurológicos?

  • Un estudio de más de 1,25 millones de personas diagnosticadas con la enfermedad apunta a un riesgo elevado de desarrollar afecciones como psicosis, demencia, “niebla cerebral” y convulsiones, durante dos años después de la infección por covid-19.

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Las personas que se contagiaron con covid-19 pueden tener un mayor riesgo de padecer problemas neurológicos y psiquiátricos hasta dos años después de la infección, sugiere un estudio que publica la revista “The Lancet Psychiatry”.

Un estudio de más de 1,25 millones de personas diagnosticadas con la enfermedad apunta a un riesgo elevado de desarrollar afecciones como psicosis, demencia, “niebla cerebral” y convulsiones, durante dos años después de la infección por covid-19 en comparación con otras infecciones respiratorias.

También existe un mayor riesgo de ansiedad y depresión en adultos, pero esto desaparece dentro de los dos meses posteriores a la infección, agrega la investigación, a cargo de expertos de la Universidad inglesa de Oxford.

Los niños tenían más probabilidades de ser diagnosticados con algunas afecciones, como convulsiones y trastornos psicóticos, pero la probabilidad de la mayoría de los diagnósticos después del covid fue menor que en los adultos.

Según el estudio, la variante delta de covid se asoció con más trastornos que la variante alfa, mientras que la ómicron se asoció con riesgos neurológicos y psiquiátricos similares a los delta.

Los investigadores piden más recursos y apoyo para los dedicados a la atención médica para atender estos problemas.

Desde que empezó la pandemia, ha surgido evidencia de que los que han tenido covid podrían tener un mayor riesgo de padecer afecciones neurológicas y psiquiátricas.

Un estudio de observación anterior realizado por el mismo grupo de investigación informó que los que superaron la covid-19 tienen un mayor riesgo de sufrir varias afecciones neurológicas y de salud mental en los primeros seis meses después de la infección.

Sin embargo, hasta ahora, no había datos a gran escala sobre los riesgos de estos diagnósticos durante un largo período de tiempo.

La nueva investigación fue la primera a gran escala que analizó el riesgo de afecciones neurológicas y de salud mental después de la covid-19 en niños y evaluó cómo cambian los riesgos con la aparición de nuevas variantes.

El estudio se hizo a partir del análisis de datos sobre 14 diagnósticos neurológicos y psiquiátricos recopilados de registros de salud electrónicos, en su mayoría de EEUU durante dos años.

El autor principal del estudio, Paul Harrison, señaló en su artículo que, “además de confirmar hallazgos anteriores de que covid-19 puede aumentar el riesgo de algunas afecciones neurológicas y psiquiátricas en los primeros seis meses después de la infección, este estudio sugiere que algunos de estos mayores riesgos pueden durar al menos dos años”.

“Los resultados tienen implicaciones importantes para los pacientes y los servicios de salud, ya que sugieren que es probable que ocurran nuevos casos de afecciones neurológicas relacionadas con la infección por covid-19 durante un tiempo considerable después de que la pandemia haya disminuido”.

“Nuestro trabajo también destaca la necesidad de más investigación para comprender por qué sucede esto después de la covid-19 y qué se puede hacer para prevenir o tratar estas afecciones”.

Con información de EFE.

Imagen de portada: Un médico toma la temperatura de un paciente en el hospital general San Juan de Dios en Ciudad de Guatemala, en una fotografía de archivo. EFE/Esteban Biba.

FUENTE RESPONSABLE: elDiarioAR  18 de agosto 2022.

Sociedad y Cultura/Pandemia de Coronavirus/Afecciones posteriores

 

Más de 80.000 turistas están atrapados en el «Hawái chino» por un nuevo confinamiento por coronavirus.

Más de 80.000 turistas quedaron varados en un popular centro turístico en China después de que un brote de coronavirus provocara un confinamiento.

Las autoridades cancelaron todos los vuelos y trenes desde Sanya, conocido como el «Hawái de China», el sábado, un día después de que se confirmaran 263 casos positivos.

Los viajeros ahora deben presentar cinco pruebas de PCR negativas durante siete días antes de que se les permita salir.

China es la única economía importante que aún sigue una política de «cero covid».

Sanya

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Hainan

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

El país ha registrado menos de 15.000 muertes desde que comenzó la pandemia, según la Universidad Johns Hopkins.

Sin embargo, las medidas adoptadas han generado preocupación por el impacto que tendrá en la economía las estrictas reglas, incluidas las pruebas masivas y los confinamientos locales.

Destino de surf

Las restricciones en Sanya, una ciudad en el sur de la isla de Hainan y un popular destino de surf, llegan durante la temporada alta de turismo.

Los servicios esenciales como supermercados y farmacias permanecen abiertos, pero los lugares de entretenimiento están cerrados desde la semana pasada, informa la agencia de noticias AFP.

Las autoridades han pedido que pedirán a los hoteles que ofrezcan un descuento del 50% hasta que se levanten las restricciones.

Sanya no es la única ciudad que se ha cerrado en los últimos meses.

Un trabajado vistiendo equipo protector durante el confinamiento en Shanghái el pasado 30 de mayo.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Shanghái estuvo confinada durante más de dos meses.

Alrededor de un millón de personas en un suburbio de Wuhan, la ciudad en el centro de China donde se registró por primera vez el covid-19, enfrentaron nuevas restricciones el mes pasado después de que se confirmaron cuatro casos asintomáticos.

Mientras tanto, en junio, los 25 millones de residentes de Shanghái finalmente salieron de un estricto bloqueo de dos meses.

El importante eje financiero del país venía luchando contra una ola de nuevas infecciones de coronavirus durante más de un mes cuando las autoridades decidieron imponer un duro confinamiento.

La medida se tomó después de que los casos subieron a más de 13.000 por día, pese a que comparado con otras situaciones internacionales, las cifras no eran tan altas.

Imagen de portada: Sanya. China

FUENTE RESPONSABLE: Redacción BBC News Mundo. Hace 4 horas.

Sociedad y Cultura/China/Pandemia de coronavirus/Turismo

Investigadores creen haber hallado las causas de los recientes casos de hepatitis infantil que se han dado en varios países.

Por meses, una extraña hepatitis ha infectado niños de todo el mundo.

Se cree que más de 1.000 niños, muchos menores de 5 años, se han visto afectados en más de 35 países y algunos casos han sido tan graves que han necesitado hasta trasplantes de hígado.

Sus causas eran desconocidas, pero ahora, un grupo de científicos británicos asegura haber descubierto la posible causa.

Los investigadores creen que detrás de los nuevos brotes están dos virus comunes que regresaron después de que terminaron las cuarentenas por la pandemia:

  • el adenovirus, que normalmente causa resfriados y malestares estomacales
  • virus adeno asociado 2 (AAV2), que normalmente no causa enfermedad y requiere un virus «ayudante» co-infectante, como el adenovirus, para replicarse.

Los dos equipos de investigadores, de Londres y Glasgow, creen que los bebés, expuestos más tarde de lo normal a estos virus debido a las restricciones por la covid, perdieron algo de inmunidad temprana contra ellos.

Eso explica, en su criterio, por qué algunos desarrollaron complicaciones hepáticas inusuales y preocupantes.

Varios casos

Noah, de 3 años, vive en Chelmsford, Reino Unido, y es uno de ellos.

El menor necesitaba un trasplante de hígado urgente después de enfermarse gravemente de hepatitis.

Su madre, Rebecca Cameron-McIntosh, dice que la experiencia ha sido devastadora.

«Anteriormente no nos había pasado nada malo con él. Y todo fue de repente. Creo que eso fue lo que nos tomó por sorpresa», recuerda.

«Simplemente asumimos que era un pequeño problema que se resolvería fácilmente, pero en realidad siguió creciendo como una bola de nieve», agrega.

Noah

Noah necesitó un transplante.

Inicialmente, Rebecca estaba lista para donar parte de su hígado para un trasplante, pero después de una reacción grave a los medicamentos utilizados, terminó en cuidados intensivos.

Noah fue incluido en la lista de trasplantes y, poco después, recibió un nuevo órgano.

Su recuperación ha sido buena, pero necesitará tomar medicamentos inmunosupresores de por vida para evitar que su cuerpo rechace el nuevo hígado.

«Hay algo realmente desgarrador en esto, porque sigues las reglas, haces lo que se supone que debes hacer para proteger a las personas que son vulnerables y luego, de alguna manera horriblemente indirecta, tu propio hijo se vuelve más vulnerable porque tú hiciste lo que se suponía que debías hacer», dice Rebecca.

Casos raros

Casos como el de Noah han sido raros y la mayoría de los niños que contraen este tipo de virus se recuperan rápidamente.

No está claro por qué algunos desarrollan inflamación del hígado, pero la genética podría desempeñar un papel.

Los científicos han descartado cualquier conexión con el coronavirus o las vacunas contra la covid.

Una de las investigadoras del estudio, la profesora Judith Breuer, experta en virología del University College London y el Great Ormond Street Hospital, considera que el aislamiento durante la pandemia llevó a que los niveles de contagios con otros virus se retrasaran en muchos menores.

«Durante el período de cuarentena, cuando los niños no se mezclaban, no se transmitían virus entre sí. No estaban desarrollando inmunidad a las infecciones comunes que normalmente encontrarían», explica.

«Cuando se levantaron las restricciones, los niños comenzaron a mezclarse, los virus comenzaron a circular libremente, y de repente se vieron expuestos con esta falta de inmunidad previa a toda una gama de nuevas infecciones», añade.

rebecca

Rebecca explica que su hijo necesitará medicamentos para el resto de su vida.

Los expertos tienen la esperanza de que los casos ahora sean cada vez menos, pero aún están en alerta por nuevos contagios.

La profesora Emma Thomson, quien dirigió la investigación de la Universidad de Glasgow, explica que todavía quedan muchas preguntas sin respuesta.

«Se necesitan con urgencia estudios más amplios para investigar el papel de AAV2 en los casos de hepatitis pediátrica», dice.

«También necesitamos entender más sobre la circulación estacional de AAV2, un virus que no se controla de forma rutinaria; puede ser que una subida de infecciones por adenovirus haya coincidido con un aumento en la exposición a AAV2, lo que lleva a una manifestación inusual de hepatitis en niños pequeños susceptibles», agrega.

Imagen de portada:Rebecca cuenta que su hijo Se enfermó rápidamente.

FUENTE RESPONSABLE: Michelle Roberts. Editora digital de Salud. BBC News. 25 de julio 2022

Pandemia de coronavirus/Infancia/Salud

 

 

Covid: ¿cuándo llegará la próxima generación de vacunas que nos protejan frente a las nuevas variantes del coronavirus?

En la práctica, el proceso de actualizar las dosis es más complicado de lo que se pensó en un principio.

Después de un año y medio desde que se administraron las primera dosis, las vacunas contra la covid-19 deben actualizarse para combatir las subvariantes de ómicron, como la BA.1. BA. 4 y BA. 5.

Se espera que entre septiembre y octubre de 2022 estén disponibles, acorde a lo planificado en las agencias reguladoras de medicamentos y farmacéuticas como Moderna y Pfizer, ambas productoras de vacunas ya aprobadas y usadas a gran escala en gran parte del mundo.

«Es sumamente recomendable y necesario que tengamos nuevas vacunas», considera el pediatra e infectólogo Renato Kfouri, director de la Sociedad Brasileña de Inmunizaciones.

En la práctica, el proceso de actualizar las dosis es más complicado de lo que se pensó en un principio.

El principal obstáculo fue la aparición rápida e imprevisible durante el año pasado de nuevas variantes de Sars-Cov-2, el coronavirus responsable de la pandemia actual. Por ejemplo, cuando los investigadores estaban trabajando en el desarrollo de una vacuna para combatir las variantes alfa y beta, el surgimiento de la delta ya se había convertido en un problema.

La buena noticia es que las vacunas que actualmente están disponibles y que se administran en tres o cuatro dosis, en función del grupo de edad y de las condiciones de salud, siguen protegiendo contra las formas más graves de covid asociadas a la hospitalización, intubación y muerte.

La BBC habló con distintos expertos para comprender los contratiempos y las posibles soluciones para aumentar la protección de las personas contra la covid-19 en el futuro.

Etapas inevitables

En diciembre de 2020, cuando las primeras vacunas estaban a punto de estar listas, una de las informaciones que más circulaba tenía que ver con la eventual facilidad para actualizar las dosis.

«Al principio se decía que ese proceso sería muy rápido, que en unos 20 días se podrían tener nuevas vacunas», recuerda la médica y epidemióloga Denise Garrett, vicepresidenta del Instituto Sabin de Vacunas, en Estados Unidos.

«A medida que pasaba el tiempo, vimos que no era del todo así».

El proceso para hacer las modificaciones en la formulación original no es tan complicado. En las vacunas ARNm, como las de Pfizer y Moderna, o en las de vectores virales, como las de AstraZeneca y Janssen, basta con modificar la secuencia de genes que «enseñan» a nuestro propio organismo a producir la proteína S, una estructura en forma de espiga que se asienta en la superficie del coronavirus y se adhiere a los receptores de las células para iniciar la infección.

Coronavirus.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Las nuevas versiones del virus son cada vez más infecciosas y con capacidad de eludir la respuesta inmune.

Cabe recordar que la primera generación de vacunas se desarrolló a partir del virus «original», detectado en Wuhan (China) a finales de 2019.

La espiga (proteína S) es la parte del virus que más mutaciones genéticas ha sufrido a medida que aparecen nuevas variantes.

El proceso de «editar» la secuencia de genes que hay en la vacuna es sencillo y se puede hacer en el laboratorio en pocos días.

Pero es precisamente en la siguiente etapa donde aparecen los mayores obstáculos.

«Las vacunas modificadas deben pasar por ensayos clínicos para ver si funcionan, si causan alguna respuesta inmune y si son igualmente seguras», detalla la médica Sue Ann Costa Clemens, directora del Grupo de Vacunas Oxford-Brasil en Reino Unido.

«Si todos esos resultados son satisfactorios, entraríamos en la fase regulatoria en la que los países analizan los datos y deciden si las vacunas estarán disponibles para su uso», añade la especialista, que también es jefa del Instituo de Salud Global de la Universidad de Siena, en Italia.

En el mejor de los casos, si el proceso se hace rápido, toma al menos unos meses en completarse. Eso sin contar el tiempo que se necesita para producir y distribuir los millones de dosis del producto.

La cuestión principal es que el coronavirus funciona a una velocidad completamente diferente: desde la aparición de la variante omicron a finales de 2021, en pocos meses han surgido diversas subvariantes aún más infecciones y con la capacidad para eludir la respuesta inmune.

Solo en la primera mitad de 2022, el mundo vio cómo BA.1 (la primera subvariante de ómicron) fue seguida de la subvariante BA.2 y, recientemente, por las subvariantes dominantes BA.4 y BA.5.

Una profesional sanitaria vacuna a un menor.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Las vacunas que actualmente están disponibles protegen contra los síntomas más graves.

Además de este desfase, las nuevas versiones parecen tener más capacidad para escapar de la respuesta inmune fruto de la vacunación y de previas infecciones de covid. De hecho, el número de personas que se están infectando por segunda o tercera vez aumenta cada día que pasa.

Pero, ¿qué vendrá después? ¿Cuál será la futura variante o subvariante por la que preocuparse? Nadie sabe la respuesta.

¿Cómo resolvemos esta ecuación?

Tenemos un problema tanto a corto como a largo plazo. En los próximos meses, las agencias reguladoras y las farmacéuticas deben discutir cómo acelerar ese proceso de pruebas y aprobación para ampliar la inmunidad de las personas más susceptibles a los efectos de la covid-19.

En esta línea, la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA, por sus siglas en inglés), parece haber dado un primer paso.

A finales de junio, los representantes de la agencia determinaron que la dosis de refuerzo que se utilizarán en ese país a partir de otoño (finales de septiembre para el hemisferio norte), deberán tener algún tipo de protección contra las subvariantes de ómicron, de preferencia contra la BA.4 y la BA.5.

Incluso antes de este anuncio, las farmacéuticas ya estaban trabajando para actualizar sus productos. Por ejemplo, Moderna anunció que estaba probando una vacuna capaz de proteger contra el coronavirus «original» y también contra la subvariante BA.1.

Los últimos resultados divulgados por la empresa, que aún deben ser revisados por investigadores independientes, indican que la nueva versión de las vacunas doblan la producción de anticuerpos neutralizantes contra la BA.1 en comparación con las dosis más antiguas.

Profissional de saúde prepara vacina contra a gripe

FUENTE DE LA IMAGEN – MINISTERIO DE SALUD DE BRASIL. Para poder adelantar las cepas que predominarán cada temporada, es necesario que el virus se estabilice.

Pfizer también está avanzando en una vacuna actualizada contra la BA.1 y los primeros datos que la empresa ha compartido también indican un aumento de la respuesta inmunitaria.

Los dos laboratorios dicen estar trabajando en fórmulas específicas para ampliar la protección contra las subvariantes BA.4 y BA.5. En este caso, esto se encuentra en una fase aún inicial y los resultados previos pueden demorarse aún un poco en ver la luz.

Independientemente de cómo vaya a desarrollarse este proceso en los próximos meses, sí hay un consenso en torno a encontrar el modo de disminuir la ventaja del virus en esta carrera, de modo que las dosis que se utilicen en las próximas campañas de vacunación se acerquen más a la variante que haya en circulación en ese momento.

«Lo que necesitamos es que la vacunación contra el coronavirus sea algo similar a lo que actualmente tenemos para la gripe, para la que las autoridades sanitarias analizan y determinan las cepas que probablemente circularán con mayor intensidad en cada temporada», propone Garrett.

«A partir de ahí sería posible producir vacunas sin necesidad de ensayos clínicos más largos y con todo el proceso de aprobación reglamentaria», añade.

Sin embargo, para que este escenario sea una realidad, será necesario que la circulación del coronavirus se estabilice.

«Estamos ante un panorama imprevisible, en el que todavía no podemos predecir qué variante circulará en los próximos meses», analiza Kfouri.

Mirar al presente con vistas al futuro

Los expertos entienden que el uso de las vacunas bivalentes, es decir, que protegen contra el virus «original» y también contra la variante de ómicron, como proponen las farmacéuticas, puede ayudar a resolver el problema a corto plazo. Pero el futuro de la vacunación pasa necesariamente por soluciones más integrales.

«Tenemos que cambiar nuestra estrategia. No sirve de nada limitarse a adaptar las vacunas con cada nueva cepa que surge», señala Clemens, quien también es asesora principal de la Fundación Bill y Melinda Gates.

«Necesitamos desarrollar soluciones capaces de protegernos no sólo del Sars-CoV-2, sino de toda la familia de coronavirus, que tienen el potencial de causar otras pandemias en el futuro», añade la investigadora.

Vacuna de ARNm

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Crear vacunas nuevas es un negocio de muy alto riesgo y muy caro.

Estos proyectos, que incluyen tecnologías como las vacunas de nanopartículas o soluciones aplicadas por la nariz, están aún en una fase muy temprana y no se verán resultados más sólidos hasta dentro de uno o dos años.

Garrett habla de la necesidad de invertir de modo masivo en este tipo de investigación. «Crear vacunas es un negocio de muy alto riesgo. Las posibilidades de que una que funcione bien y sea aprobada ronda el 7 % de media», calcula.

«Como estamos hablando de algo muy arriesgado y muy caro, los gobiernos tienen que hacer una alta inversión con las empresas farmacéuticas. Porque sin un incentivo, estas empresas por sí solas no asumirán el riesgo», dice.

Para hacernos a una idea, el gobierno de Estados Unidos invirtió US$18.000 millones en la Operación Warp Speed, que sirvió de base para el desarrollo de vacunas y tratamientos contra la covid-19 y ayudó en la creación de las vacunas de Janssen, AstraZeneca y Moderna.

Hasta que todas estas ideas sean una realidad, es importante seguir las orientaciones de las autoridades sanitarias y estar al día con la vacunación.

Al fin y al cabo, como se ha mencionado anteriormente, las dosis que tenemos actualmente siguen protegiendo en la mayoría de los casos contra los síntomas más graves y que pueden derivar en hospitalización, intubación o, incluso, muerte.

Imagen de portada: GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: André Biernath. BBC News Brasil. 20 de julio 2022.

Sociedad/Pandemia de coronavirus/Salud/Investigación médica/

Vacunas contra el coronavirus.

 

Por qué puedes seguir con tos después de recuperarte de covid y qué puedes hacer para aliviarla.

La tos es un síntoma socialmente incómodo, particularmente desde que llegó la pandemia de covid-19.

El problema es que la tos puede persistir durante semanas o meses después de que la infección por coronavirus haya desaparecido.

Alrededor del 2,5% de las personas siguen tosiendo un año después de haberse infectado con covid.

Una tos recurrente puede socavar tu capacidad para trabajar, dejarte con facturas médicas y provocar aislamiento de situaciones sociales porque no querer que otros crean que estás propagando covid.

Como médico de cabecera, tengo pacientes que preguntan si hay algo que pueda curar su tos post-covid.

Esto es lo que les respondo.

Tos

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La tos es un reflejo causado por la reacción de unos receptores que tenemos en la parte posterior de nuestras gargantas.

¿Qué causa la tos cuando te enfermas con covid-19?

No es sorprendente que el covid provoque tos, porque el virus afecta nuestro tracto respiratorio, desde nuestras fosas nasales hasta nuestros pulmones.

La tos es una de las formas en las que el cuerpo se deshace de irritantes no deseados como virus, polvo o mucosidad.

Cuando detecta algo «extraño» en el tracto respiratorio, se activa un reflejo para provocar tos tratando de eliminar el irritante.

Lo que sucede es que aunque este es un mecanismo de protección efectivo, también es la forma en que se propaga el virus del covid.

Y esta es una de las razones por las que el virus ha viajado de manera tan efectiva y rápida por todo el mundo.

Mujer tosiendo

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¿Por qué arrastramos la tos después del período infeccioso?

La inflamación es un proceso defensivo que utiliza nuestro sistema inmunitario para combatir el coronavirus.

Los tejidos inflamados se hinchan y producen líquido.

Esto puede durar mucho tiempo, incluso después de que el virus haya desaparecido.

La tos puede persistir por cualquiera de las cuatro razones principales, todas las cuales implican inflamación:

  • Si las vías respiratorias superiores (fisuras nasales y senos paranasales) permanecen inflamadas, el líquido producido gotea por la parte posterior de la garganta provocando un «goteo posnasal». Esto le hace sentir la necesidad de «aclarar la garganta», tragar y/o toser.
  • Si los pulmones y las vías respiratorias inferiores están afectados, la tos es la manera que tiene el cuerpo de tratar de eliminar el líquido y la hinchazón que detecta allí. A veces no hay mucho líquido (por lo que la tos es «seca»), pero la inflamación del tejido pulmonar aún provoca tos.
  • Las vías neurales pueden estar donde acecha la inflamación. Esto significa que el sistema nervioso está involucrado, ya sea centralmente (el cerebro) y/o periférico (nervios), y la tos no proviene principalmente de los propios tejidos respiratorios.
  • Una causa menos común pero más grave puede ser que el tejido pulmonar se cicatrice a causa de la inflamación, una afección denominada «enfermedad pulmonar intersticial». Esto debe ser diagnosticado y manejado por especialistas respiratorios.
Mujer tosiendo

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Curiosamente, las personas pueden experimentar una variedad de síntomas posteriores a la covid, incluida la tos, independientemente de si estaban lo suficientemente enfermas como para ser hospitalizadas.

Algunos pacientes me dijeron que no se sintieron particularmente mal durante su infección por covid, pero la tos postinfecciosa los está volviendo locos.

¿Cuándo deberías hacerte una revisión?

Debemos tener cuidado de no etiquetar la tos como una tos posterior a la covid y pasar por alto otras causas graves de tos crónica.

Una cosa a tener en cuenta es una infección bacteriana secundaria, además de covid.

Los signos de que puede tener una infección secundaria incluyen:

  • Un cambio en el tipo de tos (sonidos diferentes, más frecuentes)
  • Cambio en el esputo/flema (aumento del volumen, presencia de sangre)
  • Desarrollar nuevos síntomas como fiebre, dolor de pecho, palpitaciones o empeoramiento de la disnea.

Otras enfermedades potencialmente graves pueden causar tos crónica, como insuficiencia cardíaca y cáncer de pulmón, por lo que si tiene alguna duda sobre la causa de su tos, hágase un chequeo.

Miel

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La miel es un buen remedio.

¿Qué remedios probados ayudan a la tos?

Si la tos se debe principalmente al goteo posnasal, responderá a las medidas para reducirlo, como chupar pastillas, enjuagues salinos, aerosoles nasales y dormir boca arriba.

Algunas personas pueden desarrollar hipersensibilidad a la tos, donde el umbral del reflejo de la tos se ha reducido, por lo que la tos se desencadena con mucho menos.

Es una respuesta común a los resfriados y nuestros cuerpos pueden tardar un tiempo en «restablecerse» a un estado menos sensible.

Si una garganta seca o con cosquillas desencadena el reflejo de la tos, las soluciones incluyen sorbos de agua lentamente, comer o beber miel y respirar lentamente por la nariz.

Bebida con miel y limón

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Lo mejor es agua caliente, limón y miel, aconsejan expertos.

Al respirar lentamente por la nariz, el aire que golpea la parte posterior de la garganta se calienta y se humedece al pasar primero por las cavidades nasales.

Por lo tanto, es menos probable que se desencadene el reflejo de la tos y, con el tiempo, la hipersensibilidad debería estabilizarse.

Si la causa se origina en una inflamación en los pulmones, los ejercicios de respiración controlada y la inhalación de vapor (en una ducha caliente o mediante un vaporizador) pueden ayudar.

La mucosidad espesa también se puede volver más acuosa al inhalar solución salina a través de un dispositivo llamado nebulizador, que convierte el líquido en vapor y lo administra directamente a la mucosidad acumulada en los pulmones.

Esto hace que sea más fácil despejar la tos.

Inhalador

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¿Hay otras opciones?

Se ha demostrado que la budesonida (un inhalador de esteroides), cuando se administra poco después de un diagnóstico de covid, reduce la probabilidad de necesitar atención médica urgente.

Además de mejorar el tiempo de recuperación.

Desafortunadamente, no hay buenos ensayos sobre el uso de inhaladores de budesonida para la tos posterior a la covid.

Sin embargo, de forma anecdótica, ha sido de ayuda para algunos pacientes que tienen tos posterior tras enfermar, cuando nada más los ayuda.

Todavía se están realizando ensayos con tabletas de esteroides para tratar la tos posterior a la covid y no se recomendarán a menos que se demuestre que dan como resultado una mejora significativa.

paracetamol

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Quizás solo necesites una dosis de paracetamol, advierte el doctor Van Tulleken.

Los antibióticos no ayudarán

De manera preocupante, algunos países tienen pautas que sugieren el uso de antibióticos para tratar la covid, lo que demuestra qué frecuente es este malentendido.

A menos que haya una infección bacteriana secundaria, los antibióticos no son apropiados y pueden contribuir al desarrollo de resistencia a los antibióticos.

La tos posterior a la covid puede durar semanas, ser debilitante y tener una variedad de causas.

La mayoría de las formas de manejarlo son simples, baratas y se pueden hacer sin necesidad de intervención médica.

*Natasha Yates es profesora asistente de Medicina General en la Universidad Bond.

*Este artículo fue publicado en The Conversation y reproducido bajo la licencia Creative Commons. Haz clic aquí para leer la versión original (en inglés).

Imagen de portada: GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: The Conversation. Por Natasha Yates. 12 de julio de 2022.

Sociedad/Pandemia de Coronavirus/Salud/Vacunas contra el Coronavirus

Covid: lo que sucede en nuestro cuerpo cada día de la infección con el coronavirus.

En las últimas semanas, en varios países del mundo han estado aumentando los casos de covid-19, principalmente debido a la circulación de variantes más infecciosas y la relajación de las medidas de protección.

¿Cómo logra el Sars-Cov-2, el coronavirus responsable de la actual pandemia, propagarse con tanta facilidad?

En este reportaje de BBC News Brasil, te explicamos cómo es el «camino» que recorre el virus en nuestro cuerpo y lo que sucede cada día desde el momento en que tenemos el primer contacto con el patógeno.

Antes de entrar en detalles, una advertencia importante: las fechas presentadas son solo estimaciones promedio, basadas en información publicada en estudios científicos y revisadas por agencias de salud nacionales e internacionales. Estos plazos pueden variar, por más o por menos, en casos específicos.

Día 0: infección

Todo comienza cuando tenemos contacto cercano con alguien que ya está infectado con el coronavirus.

Cuando esa persona habla, canta, tose o estornuda, libera pequeñas gotas o aerosoles de saliva que transportan partículas de Sars-Cov-2.

La cantidad de virus varía considerablemente de un individuo a otro. «Algunos tienen una carga baja, 10.000 copias virales por mililitro de saliva», calcula el virólogo José Eduardo Levi, coordinador de investigación y desarrollo de los Laboratorios Dasa.

«La carga promedio oscila entre 10.000 y 1 millón de partículas, pero vemos algunas que llevan hasta 1.000 millones de copias virales por ml», compara el especialista, quien también es investigador del Instituto de Medicina Tropical de la Universidad de São Paulo.

Estas diminutas gotitas infectadas pueden lanzarse directamente sobre nuestra cara, o permanecer en suspensión, «vagando» por el ambiente durante minutos o incluso horas (en una dinámica muy similar al humo del cigarrillo), dependiendo de la circulación de aire del ambiente en cada lugar.

En este segundo caso, nosotros mismos inhalamos estos aerosoles durante la respiración.

Y aquí es donde realmente comienza el proceso de infección. El Sars-CoV-2 utiliza la espiga (también conocida como espiga o proteína S), que se encuentra en la superficie de su estructura, para conectarse a los receptores en las células de la mucosa de la nariz, la boca e incluso los ojos.

Coronavirus

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A partir de ahí, comenzará la rutina común de cualquier virus: invadir la célula y utilizar toda la maquinaria biológica para crear incesantemente nuevas copias de sí mismo.

«En esta replicación produce de 100 a 1.000 nuevos virus en una sola célula», estima Levi.

«Este es un número tan grande que la célula no puede soportarlo, estalla y muere. Estos virus luego se liberan y repetirán este proceso en las células vecinas».

Esta replicación masiva, por cierto, tiene que ver con la aparición de variantes del coronavirus. No todos los ejemplares salen iguales y algunos tienen importantes mutaciones genéticas.

Si este cambio en el genoma presenta alguna ventaja para el virus, esto abre el camino para la aparición y propagación de nuevas cepas preocupantes, como las ya conocidas alfa, beta, gamma, delta y ómicron.

Días 1, 2 y 3: incubación

Después de que el Sars-CoV-2 consigue invadir las primeras células de nuestro organismo, la siguiente etapa involucra «ganar terreno» y ampliar el espectro de acción.

Las miles de copias que se liberan de cada célula invadida avanzan cada vez más en el organismo: comienzan a trabajar en la superficie de la cara, después entran en la nariz, bajan hasta la garganta y finalmente llegan a los pulmones.

Este período de evolución silenciosa, en el que la presencia del virus no genera ninguna señal, se conoce entre los expertos como incubación.

«Y hemos notado en los últimos meses que el tiempo de incubación de las nuevas variantes ha disminuido», observa el virólogo Anderson F. Brito, investigador científico del brasileño Instituto Todos pela Saúde.

Según un informe de la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido, la incubación de la variante alfa duró un promedio de cinco a seis días.

Durante la ola del linaje delta, esa ventana se redujo a cuatro días.

Con ómicron, el período entre la invasión viral y la aparición de los síntomas se ha reducido aún más y es de solo tres días.

En otras palabras: si antes la persona tenía contacto con alguien contagiado y tardaba casi una semana en mostrar los síntomas típicos de covid, actualmente este proceso es mucho más rápido y puede darse casi de la noche a la mañana.

Cabe mencionar que el tiempo de incubación puede variar: en algunos casos, los síntomas aparecen hasta 14 días después del contacto inicial con el virus.

Días 4 a 14: aparición y evolución de los síntomas

A medida que el virus avanza a través de las vías respiratorias superiores (nariz, boca y garganta), finalmente llama la atención de nuestro sistema inmunológico, que inicia un contraataque.

La primera línea de defensa involucra células como neutrófilos, monocitos y células NK (asesinas naturales en sus siglas en inglés), como se detalla en un artículo publicado en 2021 por dos investigadores del Hospital Universitario de Zhejiang en China.

Con el tiempo, entran en juego otras unidades inmunitarias, como los linfocitos T, que coordinan una respuesta más organizada a la invasión viral, y los linfocitos B, que liberan anticuerpos.

Pero lo importante de todo esto es que los síntomas se dan en algunas personas precisamente por esta reacción inmunológica: la secreción nasal, la tos, la fiebre y el dolor de garganta son, al mismo tiempo, intentos de eliminar el virus del organismo y un efecto de tantas células trabajando de manera incesante.

estornudo

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Pero, ¿cuánto tiempo persisten las molestias? Este período puede fluctuar considerablemente.

«Depende mucho de cada individuo. Hay gente con pocos síntomas que, después de cuatro o cinco días, ya está recuperada. Con otros el mismo cuadro de síntomas demora más en pasar», señala la infectóloga y viróloga Nancy Bellei , profesora de la Universidad Federal de São Paulo.

«En general, la tendencia es que los peores síntomas, como dolor de garganta y fiebre, duren alrededor de tres días», estima la especialista, que también es miembro de la Sociedad Brasileña de Enfermedades Infecciosas.

«Después de este período, es normal que las manifestaciones más leves, como secreción nasal y tos, persistan entre siete y diez días», concluye.

En esta etapa, es importante permanecer aislado y restringir el contacto con los demás tanto como sea posible.

Desde un punto de vista individual, descansar y mantenerse bien hidratado es fundamental para asegurar una buena recuperación y dar «oportunidad» a que el cuerpo reaccione bien.

Tomar algunos remedios sencillos para las molestias de la infección, como la fiebre y el dolor, también puede ayudar.

«Si después de 72 horas del inicio de los síntomas tienes dificultad para respirar o la fiebre persiste, debes buscar atención médica», sugiere Bellei.

Este mensaje es aún más importante para aquellos que puedan sufrir casos más graves de covid, como los ancianos, los pacientes con enfermedades crónicas y los pacientes con un sistema inmunológico comprometido.

Desde un punto de vista colectivo, permanecer aislado es fundamental para cortar las cadenas de transmisión del virus en la comunidad y frenar el aumento de casos.

Si necesitas salir usa una mascarilla de buena calidad, ya que así es menos probable que transmitas el Sars-CoV-2 a través de las gotas y los aerosoles mencionados anteriormente.

Día 15 en adelante: resolución de la infección (o inicio de síntomas duraderos)

Pasadas hasta dos semanas desde el contacto con el coronavirus, el sistema inmunitario suele «ganar la batalla» e interrumpe su proceso de replicación y destrucción de las células la mayoría de las veces.

Esta victoria, por supuesto, se ve facilitada por la vacunación: las dosis permiten que las unidades de defensa estén «entrenadas» de manera segura para que sepan cómo combatir el patógeno incluso antes de que entren en contacto con él.

En algunos casos, por desgracia, el cuadro no evoluciona tan bien: el virus consigue ganar mucho terreno, llega a órganos vitales (como los pulmones) y genera un cuadro inflamatorio muy grave.

Generalmente, estas situaciones requieren ingreso en la Unidad de Cuidados Intensivos e intubación, además de aumentar el riesgo de muerte.

paciente en cuidados intensivos

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Algunas personas con covid desarrollan formas más graves de la enfermedad.

E, incluso en pacientes que se han recuperado bien, existe un riesgo nada desdeñable de una covid de larga duración, marcada por molestias que duran meses (o incluso años).

Aunque esta área todavía está rodeada de muchas incertidumbres, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE.UU. estiman que hasta el 13,3% de las personas con covid tienen síntomas de larga duración durante un mes o más.

Alrededor del 2,5% reportan problemas durante al menos tres meses.

También según la institución, más del 30% de los pacientes con covid que fueron hospitalizados aún después de seis meses, siguen teniendo algún malestar, que van desde cansancio y dificultad para respirar hasta ansiedad y dolor en las articulaciones.

Los CDC señalan que «están trabajando para comprender más sobre estas experiencias posteriores a la covid y por qué ocurren, incluido por qué algunos grupos se ven afectados de manera desproporcionada».

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FUENTE RESPONSABLE: BBC News Brasil. Por André Biernath. 6 de julio 2022.

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Covid: 4 extraños síntomas de los que quizás no hayas oído hablar.

Si lo deseas; por favor mira el siguiente enlace.

4 extraños síntomas del covid-19 de los que quizás no hayas oído hablar | BBC Mundo

Fiebre, pérdida de olfato y de gusto, tos, dolor de cabeza, moqueo nasal y dolor de garganta son signos de un posible contagio de coronavirus.

Se trata de los síntomas más conocidos, pero nuevos estudios confirman que no son los únicos.

En este video, te explicamos en qué consisten cuatro signos de covid de los que quizás no hayas oído hablar.

Estos raros efectos incluyen desde lesiones en la piel, hasta las llamadas «uñas covid», pasando por la pérdida de audición o acúfenos.

Son síntomas extraños, pero la buena noticia es que, según los expertos, tienden a desaparecer con el tiempo.

Imagen de portada: Gentileza de Pinterest

FUENTE RESPONSABLE: BBC News Mundo. 29 de junio 2022.

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