¿Crisis mas crisis…hasta cuando?

La ciudad a fines de febrero
comienza a retomar
su frenético y agotador ritmo,
si bien los restaurantes
con sus “menú ejecutivo”
a lo que pocos pueden acceder,
se muestran desconsoladamente
vacíos y con muchas mesas
luciendo solo para ‘clientes fantasmas”,
consecuencia de la millonésima crisis
que vive mi país, querida Argentina.

Somos tan mansos
y tan poco nacionalistas,
que pudiendo alimentar
a cuatrocientos millones,
dejamos morir por desnutrición
a nuestros hermanos “Wichi”
en la provincia de Salta.

Pero cuidado, no digamos sonseras.

Mueren en todo lugar, olvidados
por los gobiernos de turno
que solo los suben a un bus
y los mantiene en la ignorancia,
dándoles espejitos de colores
por su voto, repitiendo la historia
de quienes conquistaron América.

Necesitamos una comunidad fuerte
que en forma pacífica, se manifieste
pero ya lo intentado repetidas veces,
sin respuesta alguna, pero no cesare
hasta mi último aliento,
para que esta sociedad de una buena vez
se ponga los pantalones largos
y no solo piense en lo que le conviene,
ignorando a los que a su mesa no se invita
y reina el desierto más recalcitrante.

Holocausto global

Cuando la última catástrofe llegue,
será porque la naturaleza harta 
de ser maltratada,
provocara el deceso de todo ser viviente,
nada quedara en el páramo declinante
y no abra arca de Noé, que salve a nadie.

La vida y la muerte, dejaran de existir
y vaya a saber uno, si alguien volverá
a habitar un lugar en donde el respirar
será imposible y en el que no habrá lugar,
ni siquiera para la más pequeña flor.

Que nadie se sorprenda, cuando sepa que
la propia ONU difundió un vídeo en el que afirma
que en el 2050, el calentamiento global
terminará por acabarnos a todos,
o a quienes nos sucedan, nuestros hijos y los siguientes.

Aquella frase de que “el hombre se destruye a si mismo
y a todo lo que lo rodea”, se transformara en realidad
ante la mirada estúpida de un mundo ciego.

"Manso mundo"

A veces me pregunto, y no desde ahora
nosotros ciudadanos del mundo,
que aguardamos para hacer un simulacro
de aquel mayo francés de grito libertario.

Cuando nos pondremos todos de pie, 
contra los de adentro y los de afuera,
que responden a quienes irremediablemente
nos llevan a un holocausto más que próximo.

Holocausto que no será contra una etnia,
religión o cualquier otra cosa parecida
en la actualidad o en el pasado reciente.

Holocausto global, que nosotros aquellos del ‘60
no veremos, pero que sufrirán seguramente
los que nos suceden, con el horror que ello significa.

¿Qué temer? ¿Qué nos apaleen?
Eso es lo de menos. 
Lo importante es que el pensamiento
que nos mueva, no se derrumbe
que se renueve paso a paso, en todo lugar.

Es utópico que aun hoy se piense
que vivimos en democracia libre y soberana,
que solo responde a los intereses de cada pueblo.

Es como bien dice el “Nano Serrat”
en una de sus canciones, cuando cita
a los señores que pugnan para mostrar
quien la tiene más grande y al igual que él,
yo también con “ellos”, tengo un problema personal.

Despierten os lo ruego, por los que nos siguen.
Dejemos de ser esclavos de un sistema
que nos está matando día a día, ignorándonos
aunque no parezca, por la propaganda mediática
que esos señores también dominan.

No hablo de violencia ni de más guerras,
solo manifestaciones masivas y pacificas
en cada ciudad del mundo, hasta la más alejada
para que aquel mayo francés del ‘68
renazca ahora si, vigoroso como una corriente inspiradora
que detenga la masacre de estos locos sin piedad.

Sociedad ciega

Las pulsaciones a mil,

corriendo por la calle

deseando que no lo alcancen.

 

Siente las voces atrás

que le gritan que pare,

pero sabe que si lo hace

la pasara mal, son muchos

buscando revancha,

y cuando ella se produzca

se transformara

en un monstruo demente

que no se detendrá,

buscando destruir

a todo lo que se le ponga enfrente.

 

¿Revancha? ¿Su razón?

Solo haber tenido

un movimiento torpe,

que mancho con unas gotas

la camisa de uno del grupo,

con su propio vaso.

 

Aun pidiendo disculpa,

le ofreció al otro pagarle

el trago, solo recibió la respuesta

de un insulto gratuito,

referido a su color de piel

cobriza propia del origen

de sus padres de clase humilde,

pero mucho más digna

que cualquier otra.

 

Era el, contra diez muchachos.

Seguridad los saco a todos

del local, echándolos

por el creciente disturbio.

 

El estaba con su novia

desde hace un año,

lo alcanzaron y los forcejeos

dieron lugar a los empujones,

una trompada artera voló

y cayó al piso,

solo atino a protegerse

con sus brazos, indefenso.

 

No se conformó la manada,

ávida y embebida en alcohol,

siguió golpeándolo sin piedad

dándole patadas en su cabeza.

 

Cuando lo vieron inmóvil,

se dispersaron, pocos se acercaron

a socorrerlo y cuando lo hicieron

ya estaba en el estertor de la muerte.

 

Hoy lo amarillento de los medios

lo vienen mediatizando hace días,

ahora parece que el morbo

esta puesto en los detenidos

y en dolor no solo de los padres

de Fernando, a quien se le robo su vida

sino también del dolor de los padres

de quienes están entre rejas.

 

Algunos ya pusieron su vivienda

en venta, para solventar un abogado.

Otros se irán de la ciudad

donde viven, por vergüenza

o por no soportar la mirada ajena.

 

Aquí o en cualquier lugar

del mundo, sucede lo mismo.

 

La violencia, la destrucción del otro

como algo cotidiano en una noticia más,

pero es invisible y no produce conciencia

para instrumentar políticas publicas,

que pongan en eje nuevamente

a las sociedades en el marco de la tolerancia.

 

Algunos de los propios líderes mundiales

alimentan con sus discursos de trinchera,

la xenofobia, la violencia contra el diferente.

¿Hacia dónde vamos?

¿Estará próximo el holocausto final?

¿Que nos sucede, “miserables hombres de humo”?

¿Qué le sucede al “homo sapiens”? Es una constante encontrarse con la brutalidad machista, en todas sus formas (física, psíquica, económica, etc., etc.) denigrando a la mujer –ergo: a esa mujer que lo pario, ni el mínimo respeto-, Y no me vengan con cuentos de que los traumas de la niñez, las cosas que paso y tantas otras “nubes de humo”, ayudaron a construir una personalidad de miserable misógino.

No voy a cuestionar pero si pedir perdón –dada la época en que nací en donde los derechos femeninos estaban altamente desvalorizados- y que por mandato social los abusos o se callaban, pero también finalmente producían daños psíquicos irreversibles para toda la vida, llegando incluso al suicidio.

En mi caso, quizás cometí el pecado de levantar la voz o hacer valer mi opinión por sobre toda aquella compañera que tuve –de lo que me arrepiento y solo expreso “lo siento, perdón y gracias”. Pero jamás de los jamases, he levantado una mano sobre una mujer, porque para la mayoría de mi generación eso era de poco hombre (…o como dicen algunos actos de “machos de entrecasa”).

No soy muy afecto a estar desinformado, leyendo los medios o viendo los programas periodísticos “non sanctos” o de “prensa amarilla” de la tele; pero a veces dejo el televisor encendido (les parecerá de “locos”) para que mi mascota Daysi, se sienta acompañada.

En algún momento de la mañana de hoy; deje mi escritorio y me levante a buscar unos papeles, cuando al pasar por donde se encontraba “la tele o el plasma” como les guste llamarla, pasaban un vídeo en donde un jugador de fútbol uruguayo de la 1era. Categoría profesional, integrante del conocido club Montevideo Wanderers FC, de apellido Albarracín trompeaba –sí…golpeaba con sus puños- a su pareja, frente a los dos pequeños hijos. Albarracín tuvo su paso exitoso como delantero y había sido campeón con el reconocido Peñarol.

¿Cómo llego el vídeo a los medios?

La mujer de Albarracín, la actriz y modelo Natalia Camilo harta ya de las agresiones del futbolista dejo su celular en filmación, grabando secuencias brutales de la agresión que sufrió por parte del jugador. El vídeo fue difundido por la actriz Nazarena Vélez, que contó detalles del caso: “Así trata Nicolás Albarracin a su pareja desde hace años, Natalia Camilo. Ella me mandó el vídeo hace unos días en un claro pedido de ayuda. Hoy volvió a agredirla y la amenazó pero en público y fue detenido. Ojalá alguien haga algo.”.

Me quedé estupefacto –pero no sorprendido, luego les diré mis razones- viendo las brutales secuencias de la agresión física.

Por otra parte y en concordancia con ese caso, el canal pasaba el dictamen de Ezequiel Farina, de 24 años, fue condenado de forma unánime por el Tribunal Oral en lo Criminal 5 de ese distrito por el delito de “tentativa de homicidio agravado por violencia de género y por el propósito de causar el sufrimiento a la víctima”, en perjuicio de Gina Certoma. En esa audiencia, el ahora condenado había declarado y pedido “perdón” a la víctima por el maltrato que ejerció sobre ella durante la relación, pero Certoma prefirió ausentarse en ese momento. Reconoció además haber tenido una “actitud machista” y dijo que el día del hecho le tiró alcohol pero no la quiso “matar”. Sin embargo, no supo explicar “cómo se prendió fuego”.

La joven, quien sufrió quemaduras en el 60% de su cuerpo, declaró como testigo el día anterior en el inicio del debate oral, por el supuesto intento de femicidio. Ante el tribunal, señaló a Farina como la persona que la roció con alcohol y la prendió fuego luego de decirle que la iba a “matar”, a la vez que aseguró que el acusado ejerció “violencia de género” durante la relación y en varias oportunidades,Cual fue la razón de que en un momento escribí – “Me quedé estupefacto –pero no sorprendido

En nuestro país, las estadísticas oficiales son aberrantes ( y ello sin contar aquellas mujeres, que por distintas razones no realizan la denuncia, llámese MIEDO por sí mismas, sus hijos u otros familiares).

Me abrumaron esas noticias de tal manera, que como digo siempre como “rumiante pensador” que soy, comencé a investigar no en profundidad pero que me indigna como integrante de sociedad sin limites. Así descubrí que en menos de 48 horas cuatro víctimas, fueron la consecuencia del drama incesante de la violencia contra las mujeres. Y que en nuestro país, muere una mujer cada 26 horas víctima de la violencia de género. A septiembre de este 2019, ya son 239 las victimas según estadísticas oficiales. Las cifras son en si mismas, alarmantes. Y son el resultado como bien lo informa el Observatorio Mujeres de la Matria Latinoamericana: “ Estos casos;  no son casos aislados, nos la encuentran muertas, son victimas de un sistema patriarcal que nos mata todos los días”. ¿Contundente y escalofriante, no?. Si no hay políticas públicas del Estado ejemplifica doras, todo esto continuara siendo una constante. Pienso; “como puede haber tanto hijo de puta-perdón por el vocablo- suelto cometiendo estas atrocidades sin arrepentimiento alguno, continuando en su mente enferma creyendo que la mujer es de su propiedad como si fuera un objeto.

Algunos otros casos que me dan asco propio y ajeno.

 

Una nena de 11 grabó con su celular cuando un cura abusaba sexualmente de ella

 

¿Y en el mundo que sucede?

Londres: difunden el video del ataque homofóbico contra la azafata uruguaya,

En Nuestra América Honduras es el país de la región con el mayor número total de femicidios (531 en 2014), lo cual representa 13,3 femicidios por cada 100.000 mujeres. “Las tasas más altas a nivel regional corresponden a El Salvador y República Dominicana. En términos de números absolutos, Argentina y Guatemala se ubican en segundo y tercer lugar, con más de 200 femicidios cada uno en 2014″. El OIG aclara que esas cifras corresponden a “la cuantificación anual de homicidios de mujeres de 15 años de edad y más, asesinadas por razones de género” y que, dependiendo del país, se pueden denominar: “femicidio, feminicidio u homicidio agravado por razones de género”. De acuerdo a BBC Mundo, este es el comportamiento en América Latina.

Ya asqueado de todo esto, estoy agotado como para descubrir lo que sucede en Italia, España, Francia países latinos y también en aquellos cuyas sociedades patriarcales, cometen todo tipo de abusos sobre niñas, adolescentes, mujeres y ancianas de manera perversa y hasta en banda.

No tener ganas de seguir escribiendo, NO SIGNIFICA NO PONER EN ESTADO DE ALERTA A TODO AQUELLA/EL ESCRITORA/OR para que juntos, podamos ser quienes difundamos desde este lugar,  nuestro pequeño aporte ante una situación tan aberrante, que es responsabilidad de toda la sociedad y de las Políticas Publicas que deben accionar todos los Gobiernos del mundo.

Un abrazo a tod@s, y si herí susceptibilidades lo lamento. Lo que digo es sin filtro, no he podido evitarlo en toda mi vida, Muchas Gracias. Abrazos sinceros.

Dime tú…pero la verdad. ¿Que opinas?

Yo señor? No señor!
-pues entonces quien la tiene?-
El azul
Yo señor? No señor!
Pues entonces quien la tiene?
El rojo.
Viejos juegos infantiles…
como el ahorcado, la batalla naval,
la rayuela y tantos otros.

A falta de la tele, la tablet y el móvil,
la imaginación y la creatividad
para saber que a los autos de plástico,
los gramos adecuados de masilla,
los hacían más firmes y veloces
en esas curvas dibujadas con tiza
sobre el cemento gris de las calles,
por lo general desiertas, ya que era
de gente “rica” poseer un automóvil.

La sociedad era otra, menos temerosa
más afable con el vecino, solidaria.
Las puertas durante el día, sin llave
y al sonido del golpe de la “manito” de bronce,
aparecía el lechero con su faja
en la cintura, sus tarros y el servidor,
ya habiendo bautizado la leche
con un poco de agua no milagrosa,
como una picardía, “secreto a voces”.

Así también a la tarde, el grito conocido
de quien manejaba el carro tirado por caballo,
con el logo de Panificación Argentina,
ofreciendo esas crocantes baguettes,
aún mejores que las “gomosas” de hoy.

Y ni que hablar, cuando dos meses antes
de Noche Buena, se escuchaba el canto
del “pavero” , quien con una larga vara
separaba el pavo que el vecino elegía,
para engordarlo para la festividad y
llevarlo a cocinar al horno de una panadería
solo por unas monedas, ya que era de favor.

El que lee esto, se preguntará
¿Éste tipo nació en la época de la Colonia?
Para nada!! Década del 60…
los buenos de los Beatles,
los malos de los Rolling.

Hasta los sabores de casi todo
ha cambiado, por los conservantes
o los peligrosos pesticidas,
que ya se cobraron unas cuantas vidas.

Desaparecieron enfermedades endémicas,
aparecieron nuevas, algunas sin cura.
Eramos libres de ir donde quisiéramos
siempre avisando, y hoy los niños
viven encerrados en sus casas
por la inseguridad y la pedo filia.

Ya las puertas poseen tres o más llaves,
alarmas y muros que se electrifican.
Son casi castillos inexpugnables.
Son pocos los vecinos a los que se conoce,
y de ser lo contrario, salvo el saludo formal
nada de entrar en una confianza
que a la larga, puede resultar dañina.

Nostalgia…dirán algunos. ¡No, para nada!
Solo me pregunto, como ha sido posible
que nos vaciaran de valores.morales
en tan pocas décadas. ¿No?

Maravillosa la ciencia y la tecnología,
perversa la obsolescencia programada
de algunos CEO de empresas,
que son quienes determinan la vida
y duración de un producto, cualquiera sea.

Antes con poco, hacíamos mucho
hoy con tanto, nos aburrimos
y dejamos de usarlo al poco tiempo.

Antes era el boca a boca,
lo que proclamaba
la bonanza de un producto.

Hoy es un ejército de profesionales
del marketing, psicólogos, sociólogos
entre otros, que generan estrategias
por los medios, según el perfil
del consumidor, al que quieren seducir.

Ni hablar de las marcas de alta gama,.
aún con la “mujer objeto” seducida,
por un auto deportivo o una fragancia
que patrocina una celebridad del cine.

No niego los avances de la tecnología.
Soy un convencido que solo podemos
vivir dentro de un sistema capitalista,
porque así fue planificado por pocos,
hace poco más de trescientos años.

Ahora lector, lectora
¿eres consciente de lo que hemos perdido
y que nos acecha en el cortísimo plazo?
Si tienes una respuesta convincente,
me agradaría conocerla. Anímate…

Detente…y vive!

Deja de correr por la vida,
detente, así no es la cosa.
Mira y observa tu entorno,
cualquiera sea, donde te hallas.
¿Qué descubres? Ah..cosas
que por primera vez, tus ojos
se depositan en ellas…

Así de similar, es detenerte
y mirar en el interior de tu ser,
buscando tu alma extraviada
por ese afán de no mirar,
o mejor dicho mirar sin observar.

Si estas en casa o en la oficina
o bien la fortuna de caminar por un parque,
descálzate y acuéstate sobre el piso,
veras que la energía de la tierra
se deposita en ti, relajándote.

Recuerda…detente y vive para tu interior.