Qué es el “desvelo en venganza” que practican millones de jóvenes trabajadores en China.

Emma Rao pasó casi tres años en el notorio “horario 996” en China: trabajando desde las 9 de la mañana hasta las 9 de la noche, 6 días a la semana.

Rao, que es originaria de Nanjing, se mudó al centro financiero de Shanghái hace unos cinco años para trabajar para una compañía farmacéutica multinacional.

El trabajo rápidamente se apoderó de su vida.

“Estaba casi deprimida”, dice. “Me privaron de toda mi vida personal”.

Después de su turno, que a veces incluía horas extra, tenía una pequeña ventana para comer, ducharse e irse a la cama, pero sacrificó el sueño para ganar algo de tiempo personal.

A menudo, Rao navegaba por internet, leía las noticias y miraba videos en línea hasta bien pasada la medianoche.

Tiempo propio a costa de la salud.

Gu Bing trabaja mucho su sacrifica su sueño para tener tiempo libre y divertirse.

Rao estaba haciendo lo que los chinos han llamado “bàofùxìng áoyè”, o “procrastinación a la hora de dormir”.

La frase, que también podría traducirse como “la venganza de quedarse despierto hasta tarde”, se difundió rápidamente en Twitter en junio tras una publicación de la periodista Daphne K Lee.

Ella describió el fenómeno como cuando “las personas que no tienen mucho control sobre su vida diurna se niegan a dormir temprano para recuperar algo de libertad durante las horas de la noche”.

Su publicación claramente tocó un punto sensible.

Con más de 4.500 “Me gusta” en Twitter, Kenneth Kwok escribió: “Típico de 8 a 8 en la oficina, (para cuando) llego a casa después de la cena y me ducho son las 10 pm. Repite la misma rutina. Se necesitan unas pocas horas de ‘tiempo propio’ para sobrevivir”.

No está claro de dónde proviene este término.

La primera mención que encontré fue en un blog con fecha de noviembre de 2018, aunque sus orígenes probablemente sean anteriores a esto.

El autor de la publicación, un hombre de la provincia de Guangdong, escribió que durante la jornada laboral él “le pertenecía a otra persona” y que solo podía “encontrarse a sí mismo” cuando llegaba a casa y podía acostarse.

Esta venganza de postergar la hora de dormir es triste, escribió, porque su salud está sufriendo, pero también es “genial” porque ha obtenido un poco de libertad.

Es posible que la frase se haya popularizado en China, pero el fenómeno que describe probablemente está más extendido, con trabajadores agobiados en todo el mundo que posponen la hora de acostarse para reclamar un valioso tiempo personal, aunque saben que no es bueno para ellos.

Límites borrosos

Los expertos han advertido durante mucho tiempo que la falta de sueño es una epidemia mundial de salud pública a la que no se presta atención.

La Encuesta Global del Sueño de Phillips de 2019, que recibió más de 11.000 respuestas de 12 países, mostró que el 62% de los adultos en todo el mundo sienten que no duermen lo suficiente, con un promedio de 6,8 horas en una noche entre semana en comparación con la cantidad recomendada de ocho horas.

Las personas citaron varias razones de este déficit, incluido el estrés y su entorno para dormir, pero el 37% culpó a su agitado horario de trabajo o escuela.

En China, una encuesta nacional realizada en 2018 mostró que el 60% de las personas nacidas después de 1990 no dormían lo suficiente y que las que vivían en las ciudades más grandes eran las que más sufrían.

Las empresas tecnológicas que crearon la cultura 996 suelen tener su sede en las grandes ciudades y sus prácticas laborales han influido en otros sectores.

Un informe reciente de la emisora estatal CCTV y la Oficina Nacional de Estadísticas indicó que el empleado chino promedio solo pasaba 2,42 horas por día fuera del trabajo o dormido, 25 minutos menos que el año anterior.

Gu Bing, una directora creativa de 33 años de una agencia digital en Shanghái, a menudo trabaja hasta tarde y dice que rara vez se va a dormir antes de las 2 am.

“Aunque estoy cansada al día siguiente, no quiero dormir temprano”, señala.

A Gu le encantaba acostarse tarde cuando tenía 20 años, pero ha comenzado a pensar en adoptar hábitos de sueño más “normales”.

Sin embargo, sus amigos también suelen estar despiertos a mitad de la noche.

“Realmente necesito ese tiempo. Quiero estar sana pero ellos (sus empleadores) me han robado el tiempo. Quiero recuperar mi tiempo”.

Dejando a un lado las largas horas en la oficina, otra parte del problema es que los patrones de trabajo modernos significan que a las personas les resulta más difícil trazar límites entre el trabajo y el hogar, dice Ciara Kelly, profesora de psicología del trabajo de la Escuela de Administración de la Universidad de Sheffield.

Los correos electrónicos y la mensajería instantánea significan que los empleadores siempre pueden estar en contacto.

“Esto puede hacer que sintamos que estamos ‘siempre en el trabajo’, porque el trabajo puede llamarnos en cualquier momento”, dice.

Jimmy Mo, de 28 años, analista de una empresa de desarrollo de videojuegos en la metrópoli sureña de Guangzhou, ha descubierto que combinar su pasión por los videojuegos con el trabajo es una espada de doble filo.

“El trabajo también es mi hobby. Me encanta sacrificar mi tiempo libre por esto”, dice, y explica que debe jugar diferentes juegos después del trabajo, y también tomar clases en línea para mejorar sus habilidades profesionales.

También tiene pasatiempos como el yoga y el canto. Poder hacer todo significa que Mo no suele acostarse hasta las 2 am.

Sabe que esta falta de sueño puede exacerbar un trastorno de salud que tiene, y que dormir más podría hacerlo más saludable y feliz, pero dice que siente la presión de sus compañeros para hacer y lograr más.

Jimmy Mo dice que casi nunca se acuesta antes de las 2 am.

“Un círculo vicioso”

Aunque a la gente le puede molestar que el trabajo exprima su tiempo libre, reducir el sueño probablemente no sea la mejor “represalia”.

La falta de sueño, especialmente a largo plazo, puede provocar una serie de efectos nocivos, tanto mentales como físicos.

En el libro de Matthew Walker “Why We Sleep: Unlocking the Power of Sleep and Dreams”, el neurocientífico es contundente: “cuanto más breve es tu sueño, más corta es tu vida”.

Y la gente, en general, lo sabe: todos los entrevistados para este artículo sentían que sus patrones de sueño no eran saludables, pero aun así se quedaban despiertos hasta tarde en la noche.

La psicología puede explicar la razón por la que las personas optan por aprovechar este tiempo libre incluso a expensas del sueño.

Una creciente evidencia apunta a la importancia del tiempo libre alejado de la presión laboral; la falta de separación puede provocar estrés, reducción del bienestar y agotamiento.

“Una de las partes más importantes de la recuperación del trabajo es el sueño. Sin embargo, el sueño se ve afectado por la forma como logramos separarnos del trabajo”, dice Kelly, de la Universidad de Sheffield.

Es importante, explica, tener tiempo libre cuando podemos distanciarnos mentalmente del trabajo, lo que explicaría por qué las personas están dispuestas a sacrificar el sueño por el ocio después del trabajo.

“Las personas se quedan atrapadas en un círculo vicioso cuando no tienen tiempo para separarse de su trabajo antes de irse a dormir, y es probable que esto afecte negativamente a su sueño”, señala Kelly.

La verdadera solución, sugiere, es garantizar que las personas tengan tiempo para participar en actividades que proporcionen este desapego. Sin embargo, esto a menudo no es algo que los empleados puedan lograr por sí mismos.

Heejung Chung, sociólogo laboral de la Universidad de Kent y defensor de una mayor flexibilidad en el lugar de trabajo, considera que la práctica de retrasar el sueño es culpa de los empleadores.

Abordar el problema beneficiaría a los trabajadores, pero también ayudaría a garantizar un “lugar de trabajo saludable y eficiente”, señala.

“En realidad, es una medida de productividad”, explica. “Necesitas ese tiempo para relajarte. Los trabajadores necesitan hacer otras cosas además del trabajo. Es un comportamiento arriesgado hacer solo una cosa”.

En algunos casos, el trabajo desde casa debido a la pandemia ha difuminando aún más las fronteras ya débiles entre el trabajo y el hogar.

Mayor flexibilidad

Desde la pandemia, empresas de muchos países han implementado políticas de trabajo desde casa, lo cual ha significado una mayor flexibilidad en la vida laboral pero también, en algunos casos, difuminando aún más las fronteras ya débiles entre el trabajo y el hogar.

Todavía no está claro cómo esto podría afectar el tipo de cultura laboral donde los empleados tienen que evitar el sueño para recuperar algo de tiempo libre.

Chung dice que un cambio genuino requiere un giro institucional en muchas empresas.

“Es difícil para las personas reaccionar (a su situación laboral)”, señala.

Pero aconseja a los empleados que hablen con sus colegas y se acerquen colectivamente a su jefe, con pruebas, si quieren pedir un cambio.

Sin embargo, esto podría no estar disponible en China.

De hecho, los informes sugieren que las empresas se están atrincherando aún más en lo que se trata de horas extras mientras intentan recuperarse de las pérdidas causadas por covid-19.

Krista Pederson, consultora que trabaja con multinacionales y corporaciones chinas de Pekín, dice que ha observado esta tendencia.

Las empresas chinas consideran que su cultura laboral tiene ventajas frente a los mercados como Estados Unidos o Europa, donde la gente tiende a trabajar menos horas: “saben que tienen trabajadores dedicados que son despiadados y que harán lo que sea necesario para salir adelante, incluido trabajar todo el tiempo”, asegura.

Con una cultura laboral tan exigente, los empleados seguirán abordando el problema de una manera que les funcione.

A pesar de trabajar sin descanso, Gu Bing ama su trabajo y acepta que le roben su tiempo libre.

“A veces, creo que la noche es perfecta, incluso hermosa”, señala. “Mis amigos y yo conversamos por la noche y a veces escribimos canciones juntos. Es tranquilo y calmado”.

Y existe la opción, para los afortunados, de conseguir otro trabajo, que es lo que hizo Emma Rao, cambiando finalmente su trabajo 996 por uno un poco menos exigente.

Sin embargo, Rao ha descubierto que es difícil deshacerse de los viejos hábitos.

“Es una venganza”, dice sobre su hora de acostarse tarde. “Para recuperar algo de tiempo para ti”

Fuente: Lu-Hai Liang – BBC Worklife – 6 diciembre 2020

CARTA ABIERTA DE UNA ENFERMA DE COVID PERSISTENTE.

Es posible que sean unos de los grandes olvidados de esta pandemia. Son los enfermos de Covid persistente , personas que llevan meses soportando los síntomas del virus y la angustiosa incertidumbre de si toda esta sintomatología que padecen les abandonará o no algún día. El hecho de no estar graves les condenó, en el mejor de los casos, a la última posición de la cola de la atención sanitaria en la primera ola. Y durante la segunda ola su situación no mejoró en demasía, relegados casi a la misma posición.

Observan con cierta esperanza la creación de unidades específicas de enfermos de Covid persistente, con la de los hospitales Germans Trias i Pujol y Bellvitge, pero son conscientes de que todavía queda una ardua travesía por recorrer con la incógnita de si las instituciones sanitarias les acompañarán en ese difícil tránsito.

El que sigue es el relato de una enferma de Covid persistente que lleva ocho meses soportando los estragos del virus. Es una llamada de auxilio, un grito de alerta que tiene por objetivo evitar que este colectivo de enfermos caiga en el olvido.

Luchamos para curarnos, por nuestros derechos como Covid persistentes

Lo menos importante de esta carta es mi nombre. Podría ser Cristina, Lara, Eva, Marta, Álvaro, Aitor, Carles, Sílvia, Anna, Dolors …

Soy una Covid persistente, una de las muchas personas que contrajimos la Covid-19 durante la primera ola de la pandemia, a mediados de marzo. Las abandonadas.

Hace ocho meses que lucho para curarme”

Ocho meses después aún sufro síntomas persistentes, aún arrastramos síntomas persistentes que incapacitan nuestro día a día, las relaciones sociales y la actividad laboral. La vida.

Hace ocho meses que lucho para curarme. Luchamos para curarnos, para volver a ser las personas que éramos antes de caer enfermas. Sin síntomas ni secuelas.

A principios de marzo, como muchos de los Covid persistentes de la primera ola, era una persona sana, sin patologías previas y con toda una vida por delante. Hablo de mí, de ti, de ellos, de un vosotros y de un ellos.

La incertidumbre es la piedra más puntiaguda de este largo camino de la enfermedad”

El nosotros, lo hemos construido día a día desde mediados de mayo, cuando nos agrupamos en la plataforma Afectades i afectats persistents per la Covid-19 y empezamos a cooperar con otras comunidades como Madrid, Andalucía, Euskal Herria y València, donde también había casos como los nuestros. Hemos construido una red colaborativa que nos ayuda a visibilizarnos. ¡A cuidarnos!

Nuestro recorrido no es más doloroso que el de los enfermos de la Covid-19 que han tenido que ser ingresados o intubados o que han pasado mucho tiempo en la UCI. Seguro que no lo es. Pero, posiblemente, la incertidumbre es la piedra más puntiaguda de este largo camino de la enfermedad.

Nadie sabe decirnos qué nos pasa y cuándo podremos recuperar la salud que teníamos antes de la Covid-19”

Hace muchos meses que arrastramos sintomatología compatible con el maldito virus, mayoritariamente sin ninguna patología grave a priori, pero con el inconveniente de que nadie sabe decirnos qué nos pasa y cuándo podremos recuperar la salud que teníamos antes de la Covid-19. Sin ciclos de recaídas, sin febrícula, sin ninguno de los síntomas que nos despiertan cada mañana. Necesitamos fortaleza y valentía en dosis muy altas, para no dejarnos arrastrar por el desánimo en la (re)caída. Somos las resilientes que no nos detenemos, aunque seguimos enfermas.

Vivimos en una montaña rusa cíclica, en un proyecto de vida que hemos tenido que reaprender: cambiar la alimentación, gestionar la energía que consumimos, adaptarnos, mientras los síntomas no se van, a vivir el día a día como un carpe diem permanente. Las recaídas siempre vuelven sin avisar y no las podemos predecir. Son inciertas e inesperadas como una granizada de verano y no te puedes preparar para sostenerlas.

Vivimos en una montaña rusa cíclica, en un proyecto de vida que hemos tenido que reaprender”

Nuestro afán es pedir que se cambien los protocolos rígidos e inflexibles que el Departament de Salut implementó en los Centros de Atención Primaria y los hospitales de nuestro país al principio de la pandemia.

A las personas con sintomatología leve o moderada se nos pidió que nos quedáramos en casa, porque no había suficientes camas en las Unidades de Cuidados Intensivos, no tenían pruebas PCR para toda la población y las pocas pruebas que había eran para las personas graves o para el personal sanitario. Estábamos ante un débil sistema sanitario que no estaba preparado para afrontar la pandemia con todas las herramientas necesarias. Y nos corresponsabilizamos.

Luchamos contra aquellos profesionales médicos que no nos quieren escuchar”

Y luchamos con algunos profesionales médicos que nos escuchan y quieren saber qué nos pasa, porque saben que, a nuestro lado, pueden aprender cómo evoluciona el virus y cómo actúa. Todavía hay mucho camino por recorrer y lo sabemos. Nos gusta poder participar en la búsqueda y la investigación y volver a corresponsabilizarnos con el sistema de salud y con la investigación. Y luchamos contra aquellos profesionales médicos que no nos quieren escuchar, que creen que tenemos problemas de ansiedad o de depresión y que no entienden que, los síntomas persistentes, siguen viviendo en nuestro cuerpo durante mucho tiempo.

Nos sentimos abandonadas por la sanidad pública en la primera ola de la pandemia porque éramos pacientes leves o moderados y se pensaba que podríamos vencer el virus en casa. Ahora, después de ocho meses, pretenden excluirnos con la excusa de que no tenemos pruebas científicas PCR o serológicas positivas cuando los estudios publicados en todo el mundo ponen en tela de juicio las pruebas y su tempo en la realización. Aún tenemos que lidiar con muchos médicos y médicas incluso cuando la clínica de la enfermedad es de una evidencia irrefutable.

La estigmatización es una sombra larga y tenebrosa que nos afecta a nivel emocional, laboral y social”

Si algo nos ha enseñado la Covid-19 a los portadores de larga duración es a ser resilientes, pacientes y persistentes. Venceremos la persistencia del virus y persistiremos en la reclamación de nuestros derechos sanitarios.

La estigmatización es una sombra larga y tenebrosa que nos afecta a nivel emocional, laboral y social a muchas de las persistentes. Hoy en día, una parte muy importante de la población no acepta una realidad que no podemos cambiar: seguimos enfermas e incapacitadas. La tarea pedagógica no nos corresponde a nosotras, estamos enfermas y bastante hacemos en defender a los nuestros y cuidarnos entre nosotras. La responsabilidad es del Departament de Salut, que es quien debe velar para ofrecer atención sanitaria a toda la ciudadanía por igual.

Sin nuestra red de apoyo, los Covid persistentes no hubiéramos podido resistir”

También los medios de comunicación, que tienen que tratar con respeto a los Covid persistentes. Entre un 10% y un 15% de enfermas de Covid-19 no se curan después de 10 o 15 días. No, compañeros, no es eso. Seguimos enfermas con la incertidumbre de no saber cuándo y cómo nos vamos a curar, cuándo y cómo recuperaremos nuestra vida anterior.

Lo que sí sé como Covid persistente es que, la mejor medicina mientras no haya investigación específica sobre la Covid de larga duración, pasa por la honestidad, la empatía, la escucha activa y el respeto.

Sin el apoyo incondicional de la familia y de los amigos, el infierno habría sido devastador. Sembradas de dudas, de dolores, de ahogos, de febrícula continuada, sin nuestra red de apoyo, los Covid persistentes no hubiéramos podido resistir. Gracias a todas las redes de apoyo, continuad cuidándonos porque seguimos enfermas. Os necesitamos.

Seguimos enfermas, pero firmes; seguimos para curarnos”

Y lo más mágico de todo esto es que a pesar de los dolores, la febrícula y todos los síntomas de estos largos meses, una red de mujeres, que no nos conocíamos, hemos tejido complicidades, confianzas y cuidados a partes iguales. De forma generosa y comprometida, como sólo las mujeres sabemos hacer. Hemos dejado que la confianza activa guíe nuestras vidas y así hemos duplicado nuestras oportunidades y la sabiduría.

Os agradezco que nos leáis y que compartáis esta carta. El nosotros lo tenemos; es un colectivo de 1.200 personas en Catalunya; ahora nos falta la difusión que haréis vosotros, un vosotros lleno de complicidad. Seguimos enfermas, pero firmes; seguimos para curarnos.

Fuente: La Vanguardia. Josep Fita – Barcelona – 03-12-2020

El Papa que está solo, pero dice lo que pide “Hagan lío”

Ante jueces, el papa Francisco recordó que para la tradición cristiana el derecho a la propiedad privada no es absoluto.


ROMA.- Al inaugurar hoy una conferencia internacional virtual de los Comités Panamericano y Panafricano de Juezas y Jueces por los Derechos Sociales y la Doctrina Franciscana, el papa Francisco recordó que para la doctrina social de la Iglesia el derecho a la propiedad privada no es absoluto ni intocable, sino que tiene una función social.


“Cuando estamos resolviendo en el derecho, damos a los pobres las cosas indispensables, no les damos nuestras cosas, ni la de terceros, sino que les devolvemos lo que es suyo. Hemos perdido muchas veces esta idea de devolver lo que les pertenece”, dijo, en un vídeo mensaje divulgado por el Vaticano. “Construyamos la nueva justicia social asumiendo que la tradición cristiana nunca reconoció como absoluto e intocable el derecho a la propiedad privada y subrayó siempre la función social de cualquiera de sus formas”, agregó.


“El derecho de propiedad es un derecho natural secundario derivado del derecho que tienen todos, nacido del destino universal de los bienes creados. No hay justicia social que pueda cimentarse en la inequidad, que supone la concentración de la riqueza”, subrayó, al inaugurar una conferencia virtual sobre “La construcción de la nueva justicia social; hacia la plena vigencia de los derechos fundamentales de las personas en condiciones de vulnerabilidad”.


El Papa, que en su última encíclica, Fratelli Tutti, sobre la fraternidad y la amistad social, también evocó este concepto de la función social de la propiedad privada, en el videomensaje reflexionó sobre las cinco bases sobre las que para él debería construirse la justicia social.


Las cinco bases de la justicia social, según el Papa


La primera, destacó, tiene que ver con la realidad: “Las ideas sobre las que seguramente ustedes trabajarán, no debieran perder de vista el angustiante cuadro en el que una pequeña parte de la humanidad vive en la opulencia, mientras que a una cantidad cada vez más numerosa le es desconocida dignidad y son ignorados o violados sus derechos más elementales. No podemos pensar desconectados de la realidad. Y esta es una realidad que deben tener presente”, indicó.


La segunda remite a las formas en que se gesta la justicia: “Pienso en una obra colectiva, en una obra de conjunto, en donde todos y todas las personas bienintencionadas desafían la utopía y asumen que, así como el bien y el amor, lo justo es una tarea que ha de conquistarse todos los días, porque el desbalance es una tentación de cada minuto. Por eso cada día es una conquista”, explicó.


Vinculó la tercera base a la actitud de compromiso, siguiendo la senda del Buen Samaritano: es decir, a la idea de que hay que hacerse “cargo del dolor del otro y no resbalar hacia una cultura de la indiferencia”. La cuarta, a la idea de “la historia como eje conductor”. Y la quinta, al pueblo: “Es muy difícil poder construir la justicia social sin basarnos en el pueblo. O sea, la historia nos lleva al pueblo, los pueblos. Será una tarea mucho más fácil si incorporamos el deseo gratuito, puro y simple de querer ser pueblo, sin pretender ser élite ilustrada, sino pueblo, siendo constantes e incansables en la labor de incluir, integrar y levantar al caído. El pueblo es la quinta base para construir la justicia social. Y, desde el Evangelio, lo que a nosotros creyentes Dios nos pide es ser pueblo de Dios, no élite de Dios. Porque los que van por el camino de la ‘élite de Dios’, terminan en los tan consabidos clericalistas elitistas que, por ahí, trabajan para el pueblo, pero nada con el pueblo, sin sentirse pueblo”, advirtió.


Techo, tierra y trabajo


Recordó luego la importancia de ser solidarios y justos. “Solidarios al luchar contra las causas estructurales de la pobreza, la desigualdad, la falta de trabajo, de tierra y de vivienda. Techo, tierra y trabajo, las tres “T” que nos ungen dignos”, destacó.

“Luchando, en suma, contra quienes niegan los derechos sociales y laborales. Luchando contra esa cultura que lleva a usar a los demás, a esclavizar a los demás, y termina en quitar la dignidad de los demás. No olviden que la solidaridad, entendida en su sentido más hondo, es un modo de hacer historia”, exhortó. Fue en este contexto que, enseguida después, recordó que la tradición cristiana nunca reconoció como absoluto ni intocable el derecho a la propiedad privada.


El juez argentino Roberto Andrés Gallardo,presidente del Comité Panamericano de Juezas y Jueces por los Derechos Sociales y la Doctrina Franciscana y juez de primera instancia en lo contencioso administrativo y tributario de la ciudad de Buenos Aires, fue uno de los organizadores de la conferencia virtual, que dura dos días y culminará mañana.


Después del arzobispo Marcelo Sánchez Sorondo, canciller de la Pontificia Academia de Ciencias del Vaticano, que también participa, Gallardo fue uno de los oradores del encuentro, en el que también expone el exjuez de la Corte Suprema, Raúl Zaffaroni, miembro de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, quien recientemente criticó al gobierno bonaerense por el desalojo del predio tomado en Guernica.


Participan también representantes de Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, Estados Unidos, Guatemala, Honduras, Jamaica, Marruecos, México, Perú, Uruguay y Venezuela.

Fuente: Periódico La Nación – Política – Justicia – Elizabetta Piqué – 30/11/2020

La idea de Patria tiene algo oscuro.


Federico Jeanmaire: “Nos enseñaron a reclamar Malvinas, pero no que hay que devolver Formosa a Paraguay”


El escritor argentino cuestiona el discurso bélico y el nacionalismo en su libro Wërra, donde narra una misión suicida de la Segunda Guerra Mundial.


Marzo de 2018. Federico Jeanmaire llevaba pocas horas en Saint-Nazaire, un puerto francés ubicado sobre el estuario del Loire, a donde había viajado para sumarse por dos meses a una residencia de escritores, experiencia que ya habían hecho otros narradores argentinos notables, como Ricardo Piglia y Juan José Saer.


Una amiga le habló de la Operación Chariot, una batalla de la Segunda Guerra Mundial que había tenido lugar allí, el 28 de marzo de 1942.

Más que una batalla, un ataque de comandos ingleses para destruir la base de submarinos que operaba en ese puerto y que era clave para el poderío naval nazi. Un golpe pensado y cronometrado en las mesas de arena del almirantazgo, enmascarado en engaños y trucos como en las películas, favorecido por la noche y el azar, finalmente suicida: murieron 169 comandos británicos, además de 18 civiles franceses y 292 soldados alemanes.


Nunca antes Jeanmaire había escuchado hablar de la Operación Chariot, pero el día siguiente era 28 de marzo, se cumplía un nuevo aniversario y estaba previsto un acto de conmemoración. Decidió ir. Lo impactó un anciano doblado por los años que se irguió, juvenil, cuando se calzó la casaca militar. También, la mínima placa que recordaba a los caídos, tan pequeña que no tenía lugar para poner los nombres completos.


Esa tarde, Jeanmaire fue a la biblioteca de Saint-Nazaire, pidió dos libros sobre la Operación Chariot (los primeros de muchos) y empezó a investigar. Fueron trece meses de consultar archivos, textos, audios. El resultado es Wërra (Anagrama), una suerte de ensayo en el que narra la batalla, reflexiona sobre el patriotismo, sobre la guerra (“una mierda encantadora”), y también sobre su propia infancia, marcada por la serie Combate, que veía con su padre, un militar frustrado, y por los soldaditos fabricados por su abuelo materno.


¿Por qué decidiste contar tu experiencia personal en el relato?


-La idea era poner a funcionar, como una suerte de contradicción, las representaciones de la guerra con la realidad de la guerra. Por un lado, contar esta batalla para contar todas las guerras, y por el otro lado contar todas las representaciones de la guerra que habían sido fundamentales en mi vida. Ver la serie Combate era muy importante para mí porque era el rato que yo pasaba con mi viejo, un tipo que no le dedicaba mucho tiempo a su hijo. Era un imperdible, Combate.

Ver una serie bélica en familia, con un chico al lado, significa que de alguna manera lo estás instalando en una cultura del valor, de la valentía, cosas que en algunos casos, como el mío, tienes que ir deconstruyendo con el tiempo porque te das cuenta de que por ahí no pasa ni la masculinidad ni el coraje.


-Wërra cuestiona el sentido del heroísmo.


-Cuando yo ya tenía más de la mitad del libro escrito, descubro la historia de un teniente británico y un capitán alemán que terminan haciéndose muy amigos durante la batalla y, después, por el resto de sus vidas.

Y me interesó ponerla sobre el final porque me pareció una contradicción en el concepto de valentía que me interesaba subrayar. Lo más valiente que se puede hacer en una guerra es desobedecer al que te manda. Y en la historia de estos dos tipos hay algo de eso. La idea de épica es una forma cultural que han tenido y tienen los Estados para venderte, de algún modo, que si en algún momento necesitan de vos para una guerra, estés preparado para ir.

Y lo que yo tenía que hacer era desmontar esa idea. Me interesó mucho escribir sobre la relación de las drogas con la guerra, un tema que ignoramos por completo. Hemos visto en el cine de los últimos treinta años a soldados norteamericanos drogándose en  Vietnam, pero se los muestra como drogadictos individuales, gente que lo decide por su cuenta, cuando en la realidad, en la guerra, la droga viene de los oficiales hacia los soldados, de manera obligatoria. 

¿Para qué? Para que finalmente se animen a matar y se animen a morir. Yo no tenía idea de que los ejércitos se drogaban sistemáticamente para ir a la batalla.


A los comandos británicos de la Operación Chariot les dieron ron con anfetaminas.


-Sí, porque la Segunda Guerra Mundial fue la guerra de las anfetaminas. En la primera, varios ejércitos usaron la heroína: era una droga que se vendía en las farmacias y que fabricaba la Bayer. De hecho, el nombre es porque producía héroes. No es casual.

Es el que le pusieron los alemanes para contar lo que generaba. Me parece que es importante sacar esto a la luz porque tira abajo mucho de la épica de la guerra.

Saber que los vikingos se drogaban con hongos, que los griegos mezclaban vino con no sé qué cosa, que esto ya ocurría en tiempos inmemoriales, es la prueba de que el hombre, el varón, no es -valiente por naturaleza-.


-Cuando cuestiona el patriotismo, ponés como ejemplo a Malvinas.


-La educación pública trabaja con el patriotismo y eso ocurre en todos los Estados. Puede que las Malvinas sean argentinas, qué sé yo, puede que no, también.

Lo que me parece ridículo es haber hecho una guerra y tanta alharaca educacional alrededor de que las Malvinas son nuestras y nos la quitaron.

En el libro pongo el caso de Formosa. Formosa es un territorio que nosotros tomamos cuando invadimos Paraguay en 1870 y después nos lo quedamos.

Y en ninguna escuela te van a decir que hay que devolverles Formosa a los paraguayos. Detrás de la venta de la idea de patria hay algo medio oscuro. Vos me encontrás en  Baradero.

Llegué ayer y estoy en lo de mi madre, a la que hacía siete meses que no veía por la pandemia, y yo siento que mi patria es esto, mi pueblo, donde nací, donde crecí, no hay mucho más… Es mi forma de ser, tomar mate a la mañana, la manera en que hablo, que me como mucho las eses. Esto es mi patria.


Si lográramos un país más justo, yo creo que el tema de las Malvinas desaparecería como cuestión de soberanía, porque ya no nos importaría.
Federico Jeanmaire
ESCRITOR


-Por momentos, el país se deja malvinizar. La última vez fue en la previa a los Juegos Olímpicos de Londres, con videos dramáticos de atletas argentinos entrenando en las islas.


-Me resulta incomprensible. A mí me ha tocado ir a muchas ferias del libro en el mundo donde Argentina era el país invitado, y en algunas de ellas, en un momento dado, había que hablar sobre Malvinas.¡Y yo no podía hablar sobre Malvinas! Durante la dictadura yo vivía en España.

Era una época de muchos atentados de la ETA. Y Felipe González, que todavía no era presidente, dijo una cosa muy impresionante: ¿nadie se pregunta por qué los vascos del lado español quieren ser independientes y los vascos del lado francés no? 

¿No será que Francia ha producido un país mucho más justo, más querible y más aceptable que el Estado que hemos armado nosotros? Y me parece que ahí hay una verdad enorme. Si nosotros lográramos un país más justo, donde las diferencias no fueran tan grandes, donde la gente pudiera desarrollarse más o menos dignamente, yo creo que o bien el tema de las Malvinas desaparecería como cuestión de soberanía, porque ya no nos importaría, o bien el Reino Unido devolvería las islas.

La reivindicación por Malvinas está en todas las capas sociales y en los más diversos círculos políticos, horizontalmente nos cruza a todos, y eso es producto de la educación, porque si no algo así no puede ocurrir. Y la educación la decide la política, siempre. En la Argentina, el tema de Malvinas comenzó con el Centenario, como uno de los pilares de la nacionalidad, porque no había demasiados tampoco.


-Vos señalas que los muertos de guerra son siempre pobres y jóvenes.


-Eso es evidente. Todos recordamos que a los soldados de Malvinas, cuando volvieron, no se los trató muy bien. No es privativo del argentino. En Gran Bretaña, cuando termina la Primera Guerra Mundial, a la cual fue toda gente pobre, hasta chicos de catorce o quince años, los soldados vuelven victoriosos pero no les dan trabajo, los tratan de locos, los marginan. Y pasan cosas todavía peores: como durante la guerra no quedan hombres en Inglaterra, habilitan la policía femenina y el fútbol femenino. Pero cuando termina el conflicto, el gobierno británico decide que las mujeres no pueden ser más policías ni jugar al fútbol. Hay temas en torno a la guerra que son decididos por tipos que jamás mueren en una guerra.

En la Operación Chariot, muchos de los comandos, además de ser muy jóvenes, no tenían trabajo. Se alistaron en el ejército por el sueldo. Muchos, antes de la guerra, eran nazis. 

¿Por qué? Porque el nazismo había conseguido pleno empleo y en Gran Bretaña la desocupación era alta. Los que pierden en la guerra siempre son los mismos y los que ganan también, independientemente de la victoria en sí.


Fuente: Periodista Horacio Convertini -Autor de la entrevista – 

Periódico Clarín – Revista Viva -01/11/2020

COVID19 ¿Qué está sucediendo en México?

De acuerdo a la agencia de noticias Aristegui Noticias del día de hoy, la situación que se vive en el país centroamericano, en cuanto al manejo de las autoridades en cuanto a la pandemia es absolutamente un fracaso. Se transcribe textual la información brindada por dichas agencia informativa;

México es el país con el peor manejo de la pandemia por Covid-19: Bloomberg.


Por su manejo de la contingencia sanitaria, el país aparece en el último lugar de 53 naciones revisadas.
Con un millón 049 mil 358 casos positivos de Covid-19, México se encuentra en el lugar número 11 de contagios a nivel mundial y, de acuerdo con el Ranking de Resiliencia de  Covid, publicado por Bloomberg, por su manejo de la pandemia ocupa el último lugar de 53 naciones.


Además, México es el peor calificado en Latinoamérica, por debajo de Chile, Brasil, Perú, Argentina y Colombia, aun cuando estos dos últimos países tienen un mayor número de positivos al virus, según la Universidad de Johns Hopkins.


Hasta este martes 24 de noviembre, Argentina acumulaba un millón 374 mil 631 casos y Colombia, un millón 254 mil 979.


En el ranking, se evalúa el crecimiento de los casos, la tasa de mortalidad general, las capacidades de prueba y los acuerdos de suministro de vacunas que los países reportan.
También se toman en cuenta la capacidad del sistema sanitario local, el impacto de las restricciones relacionadas con el coronavirus, como los bloqueos económicos, y la libertad de circulación de los ciudadanos.


Bloomberg destaca que economías avanzadas como Estados Unidos y Reino Unido, clasificadas de acuerdo con parámetros anteriores a 2020 como las más preparadas para una pandemia, se han visto repetidamente abrumadas por los casos y enfrentan un regreso a costosos cierres.


Mientras tanto, otros países, incluso naciones en desarrollo, han desafiado las expectativas, algunos casi han eliminado el patógeno dentro de sus fronteras.


América Latina y el reto ante el Covid


Además del virus, destaca Bloomberg, América Latina enfrenta la trampa de la pobreza, que la posiciona como la región más devastada por la pandemia, y, de los países contemplados en la lista, México es el peor calificado.


En el ranking de 53 países, México ocupa el peor lugar, el último de la lista; lo que lo coloca atrás de Brasil, en el 37; Chile, en el 38; Colombia, en el 48; Perú, en el 51, y Argentina, en el 52.


“La última tasa de pruebas positivas disponible en el país es de un enorme 62%, lo que sugiere que la infección no detectada está muy extendida”, señala sobre México el informe.


Además, resalta que los funcionarios mexicanos han reconocido que el número de muertos en el país probablemente sea significativamente más alto que los datos oficiales, debido a las pruebas limitadas.


Para el fondo Monetario Internacional, la mayoría de los países de América Latina no podrán volver a los niveles de crecimiento prepandémicos hasta 2023 y el ingreso  per cápita no se recuperará hasta 2025, más tarde que en cualquier otro lugar, señala el reporte.


En este panorama, Brasil enfrenta el tercer brote más grande del mundo después de Estados Unidos e India.


“Al igual que Trump, el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, y el mexicano, Andrés Manuel López Obrador, han minimizado repetidamente la amenaza del coronavirus”.


Nueva Zelanda, el mejor calificado.


En cuanto al mejor desempeño, Bloomberg posiciona a Nueva Zelanda como el mejor país, porque las autoridades han sabido lidiar con la pandemia con una acción rápida y decisiva.
Al principio, el gobierno de la primera ministra Jacinda Ardern dijo que apuntaría a la “eliminación” del virus, invirtiendo recursos en pruebas, rastreo de contactos y una cuarentena centralizada, estrategia para apagar la transmisión local.

Se podría asegurar que los neozelandeses disfrutan de un país sin COVID.

Imagen: Blomberg

¡Basta de violencia!

Hoy, como cada día en este maldito infierno
en cualquier e infinitamente lejano lugar del mundo,
ella acurrucada nuevamente sufre, llora y ruega
para que detengan esa mano rabiosa y cobarde,
que le cae una y otra vez por el solo morbo
que al cobarde satisface sin distinción de estrato,
pero a todas ellas que son víctimas nadie escucha
cuando desaparecen son tema de primera plana,
o utilizadas para aquellos que parlotean políticas
que nunca terminan de convertirse en leyes ejemplares
tan similares al “ojo por ojo” o “diente por diente”.

Y nosotros los hombres somos los culpables
aunque no sea nuestra mano la que golpee o asesine,
no nos movilizamos para defender el útero
del que algún día estuvimos unidos por aquel cordón
que nos trajo a la vida de esa mujer llama madre,
solo por ello deberíamos no hacernos los distraídos
!Y LEVANTARNOS Y PONERNOS A SU LADO
SIENDO LA AVANZADA CONTRA LA VIOLENCIA,
EXIGIENDO A LOS GOBIERNOS MANO DURA!

¿Todo un discurso, para disminuir a un rival?

El tembladeral que provocaron las declaraciones de la Ministra de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, Soledad Acuñas sacude a una sociedad argentina dividida hace ya mucho más tiempo de lo que los mis argentinos suponen. Sigue dando tela para cortar, a los periódicos que responden a ambos lados de la grieta. Las presiones de los sindicatos docentes, se harán sentir a partir de este martes 24 manifestándose por la renuncia de Acuña. La misma Ministra en la mañana de hoy; dio una conferencia de prensa, aduciendo que su pensamiento estaba ligado exclusivamente a la Educación y que junto con su equipo desde el inicio de la pandemia, trabajan 12 horas diarias para poder volver a llevar a los niños a la escuela a partir del mes de enero de 2021, periodo en que tradicionalmente los establecimientos educativos se encuentran cerrados, por motivo de las vacaciones estivales.


Ahora bien; cuando se le preguntó a Acuña sobre su relación con el ex SS nazi Erich  Priebke, Director de la escuela en la localidad de Bariloche, donde ella curso sus estudios, respondió con evasivas, citando solo que ella ya había pronunciado su pensamiento a través de una carta dirigida a los docentes.


Cuando el mismo periodista; le preguntó si sentía la necesidad de disculparse por sus apreciaciones “de que el personal docente sólo podían acceder a la docencia, por su escasa capacidad dentro de los estratos sociales, a los que pertenecían ya que les resultaba imposible insertarse en otras posiciones de más relevancia dentro de la sociedad argentina, o que tenían demasiada edad para desempeñarse como maestros de escuela o que bien tenían una orientación política opuesta al Gobierno de la Ciudad, tildándolos de “zurditos”, en ese instante Acuña reiteró sus dichos y dio por terminada la conferencia de prensa.


El períodico “Página 12”; que es la contracara de los de extrema derecha tanto  “Clarín” como “La Nación”; le realizó una entrevista a Uki Goñi, que se transcribe textualmente, tanto su contenido como su título el 23 de noviembre de este mes.


El experto en refugiados nazis en la Argentina
La opinión de Uki Goñi sobre Soledad Acuña, Erich Priebke y Página/12

La opinión completa de Uki Goñi


“Me han estado citando y buscando para comentar sobre el enjambre Soledad Acuña, Erich Priebke, Primo Capraro, Página/12. Abro ‘hilo’ sobre mi visión como investigador de los vínculos argentinos con el nazismo y su posible influencia en la realidad de este país.


La nota
de Página/12 me parece válida. Ojalá hubiera más debate todavía sobre la presencia nazi en argentina. No es menor que el director de la Capraro fuera un criminal SS.


La nota sabiamente cita a Carlos Echeverría, otro ex alumno de la Capraro, autor del muy valioso documental “El Pacto de Silencio” sobre Priebke y Bariloche.


¿La nota acusa a Acuña de nazi? De ninguna manera. Y cita a Echeverría diciendo que si fuera así, todos quienes cursaron en ese colegio, incluyendo él mismo, serían nazis. Es obviamente relevante informar el colegio tan particular al que asistió la responsable de educación CABA.


Yo cursé la secundaria en Dublín. Nuestro profesor de francés, Louis Feutren, era un ex SS escapado a Irlanda, país neutral como Argentina. En Dublín se sabía sobre  Feutren, como se sabía sobre Priebke en Bariloche. Obviamente su presencia me afectó.
Antes lo llamaba “un lento acostumbramiento a convivir con el mal”, hoy se dice “normalización”. Si nuestro profesor es un SS, se va anestesiando nuestro compás moral.

Me llevó tiempo evaluar esa cercanía. Es válido preguntarse qué evaluación ha hecho Acuña sobre Priebke.


Pero el hecho debería dar pie a un diálogo más rico que el actual en que peronistas  y anti-peronistas se arrojan botellas. Ambas caras de la grieta comparten los aciertos y desaciertos que nos han traído hasta aquí.


Néstor Kirchner fue el que más blanqueó el vínculo argentino con el nazismo. En 2003 abrió los archivos nazis en Migraciones, y en 2005 pidió disculpas por la orden secreta del 1938 que prohibió otorgar visas a judíos que buscaban huir a Argentina.


Hoy faltaría que se abran los archivos de la SIDE sobre ingreso de nazis, operación llevada a cabo por Rodolfo Freude, jefe de la División Informaciones en Casa Rosada en 1946-48.


¿Perón era nazi? Perón era peronista. La huída nazi a Argentina hubiera ocurrido igual aunque Perón no hubiera sido electo en 1946. Antes del GOU, la marina argentina ya tenía un acuerdo para ayudar a agentes nazis en Sudamérica. Lo que vino después fue a continuación de aquello.


La grieta permite a antiperonistas echar la culpa al peronismo, y a los peronistas  desestimar los hechos como propaganda gorila. Ambos zafan mutuamente acusando al otro.

El único que se hizo cargo fue Néstor Kirchner, abriendo archivos realmente (no la apertura fingida de Menem).


Ahora van a decir que soy K. Suerte con la estrategia adolescente de echarse la culpa ficticiamente entre ambos para zafar los dos por igual. Suerte con eso de pelear como pandillas en un callejón oscuro. Cuando se cansen, hay un país real, literalmente en llamas, que les espera”.

¿SERÁ REAL LA VUELTA A LA NORMALIDAD?

Oportunamente; subjetivamente SUPuse que el nuevo virus, de descontrolarse por un no prudente manejo de los protocolos de un laboratorio, había sido  “sembrado”  como una de las tantas estratagemas del Poder Económico Central con los Gobiernos asociados. Leyendo el artículo que solo transcribo, sobre las declaraciones realizadas por el Dr. Fauci, infectólogo reconocido mundialmente, las cruce con las realizadas por el multimillonario  Bill Gates, en cuanto a su preocupación de que la ausencia de una vacuna efectiva, produciría cerca de 5.000 fallecidos por día, solo en los EEUU.

La preocupación del Sr. Gates es tan simétrica con las declaraciones del Dr, Fauci, por el solo hecho de que este último, aconseja una vacunación masiva luego de su aprobación por un grupo de notables (¿?), pero en los tiempos de post pandemia, la población mundial debería movilizarse lo mínimo posible y con severas medidas preventivas para todas las sociedades,  como si contagiarse del COVID 19, quedara caratulada como una ALTA Y POSIBLE FUENTE DE RIESGO.

Aún más; dentro de las recomendaciones del Dr. Fauci, una de ellas como el uso de barbijos o tapa-bocas, “debería considerar seriamente la nacionalización de su obligatoriedad”.

En definitiva, cuál es la verdadera situación cuando la comunidad científica, sabe perfectamente que el desarrollo de una vacuna, puede demorar como mínimo y de acuerdo a las nuevas tecnologías, entre 8 y 10 años. 

¿Qué es lo que está pasando? ¿Por qué si hay vacuna, persiste el riesgo de contagio?

El principal asesor de Trump pronosticó cómo serán los próximos meses de la pandemia
Coronavirus: Anthony Fauci opinó sobre la efectividad de las vacunas.
El director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos brindó su mirada sobre el desarrollo de las vacunas contra el virus, al tiempo que anticipó cuáles deberían ser las medidas de protección en el futuro inmediato.

“Me sorprendió el hecho de que en ciertas áreas del país, aunque la devastación del brote es clara, algunas personas todavía dicen que son noticias falsas. Eso es algo muy difícil de superar. ¿Por qué la gente todavía insiste en que algo que te está mirando directamente a la cara no es real?”, cuestionó el médico especializado en inmunología y principal asesor de la Casa Blanca sobre coronavirus. En una extensa entrevista con Elisabeth Rosenthal para The New York Times, el especialista analizó la desinformación que gira en torno al desarrollo de las vacunas contra el coronavirus y destacó el grado de desarrollo de cada una. 

“Cuando las vacunas tienen un 95 por ciento de efectividad, no hay nada mejor. Creo que lo que la gente necesita apreciar, y es por eso que lo he dicho 100 veces en la última semana, es el proceso mediante el cual se toma una decisión”, explicó Fauci.

Y agregó: “La empresa analiza los datos y los coloca en la Administración de Medicamentos y Alimentos, que decidirá una autorización de emergencia o una aprobación de solicitud de licencia”.

Por otro lado, destacó que el instituto que preside “tiene científicos de carrera que son realmente independientes y no están en deuda con nadie”. Además subrayó que “también hay otro grupo independiente trabajando, el Comité Asesor de Vacunas y Productos Biológicos Relacionados”.

“El comisionado de la Administración de Medicamentos y Alimentos ha prometido públicamente que actuará de acuerdo con la opinión de los científicos de carrera y del consejo asesor”, confirmó más adelante.

“Comenzaremos a acercarnos a la normalidad, si la gran mayoría de las personas se vacunan, a medida que nos adentramos en el tercer o cuarto trimestre de 2021”, aseguró Fauci.

Uso de barbijos

En otra parte de la conversación, el especialista se refirió a la posibilidad de dejar de usar las máscaras de protección y proyectó que “comenzaremos a acercarnos a la normalidad, si la gran mayoría de las personas se vacunan, en el tercer o cuarto trimestre de 2021”.  “Creo que vamos a tener algunas medidas de salud pública adicionales junto con la vacuna durante un período de tiempo considerable”, añadió.

Sobre este punto, aseguró que “los barbijos deberían ser de uso universal”. “Si podemos lograrlo con los alcaldes, gobernadores, autoridades locales, mejor. Si no es así, deberíamos considerar seriamente la nacionalización de su obligatoriedad”, añadió.

Aclaró, sin embargo, que “las cosas que se ordenan a nivel nacional generalmente engendran un poco de rechazo por parte de una población reacia a la que le digan qué hacer, y podría terminar teniendo el efecto contrario, que la gente retroceda aún más”.

Fauci puntualizó que no hay que caer en los extremos, ya que “usar barbijos, mantener la distancia física, evitar las multitudes (particularmente en interiores), hacer cosas al aire libre en la medida de lo posible y lavarse las manos con frecuencia, no significa cerrar el país”.

Más adelante explicó que “aún puede haber un margen considerable para los negocios, para la recuperación económica, si se hacen esas cosas simples”, aunque advirtió que “lo que estamos viendo, desafortunadamente, es una respuesta muy dispar. Y eso conduce inevitablemente al tipo de oleadas que vemos ahora”.

“Si se hace correctamente, es posible que se mantengan abiertos algunos negocios no esenciales, como tiendas de ropa, grandes almacenes”, afirmó.

Testeos

Sobre los mecanismos de testeos, declaró que implementaría las “pruebas de vigilancia”. “Hay que inundar el sistema con pruebas, literalmente. Obtener una prueba específica que se pueda realizar en la propia casa”, detalló.

Para Fauci, eso “sería fantástico” para las pequeñas reuniones familiares.  Si bien hizo hincapié en que no es “100% efectiva”, dijo que no hay que dejar que “lo perfecto sea enemigo de lo bueno”.”Si todo el mundo hace la prueba antes de reunirse para sentarse a cenar, el riesgo disminuye drásticamente. Puede que nunca sea cero, pero no vivimos en una sociedad completamente libre de riesgos”, opinó.

Peluquerías, transporte y bares

En cuanto a su rutina diaria, Fauci contó que introdujo algunos cambios. En el caso de las peluquerías, pasó de cortarse el pelo cada cinco semanas a hacerlo cada doce, con una máscara tanto para él como para el peluquero.

En el caso del uso de transporte, recomendó que “si alguien se encuentra en la categoría de mayor riesgo, lo mejor es que no viaje a ningún lado” y que es preferible utilizar un auto propio a subirse a un transporte público. 

“Si tiene 25 años y no tiene condiciones subyacentes, eso es muy diferente”, expresó. En el caso de los aviones, consideró como positivo la realización de una prueba de coronavirus previo a subirse a un avión.

Por último, consideró que los bares “son realmente problemáticos”. “Algunos de los brotes que hemos tenido se producen cuando la gente entra en bares, bares abarrotados. Cuando estás en un bar, la gente se inclina sobre tu hombro para tomar una copa, y hay una persona al lado de la otra . Creo que si hay algo para restringir por el momento, son los bares”, recomendó. 

Fuente: Periódico Página 12 – “EL MUNDO” – REF.: The New York Times  21/11/20201111

Viejos, pobres y zurditos…

La elección de características de determinados universos de personas como instrumen-to de estigmatización y eliminación física, no es nueva. Alcanzó su punto más alto en la doctrina nazi, enunciada por Adolfo Hitler, Führer (líder) de Alemania entre 1933 y 1945 y cuyas consecuencias, el mundo conoce. Los grupos eran seleccionados para su descali-ficación, concentración y posterior exterminio, no sólo por características físicas, sino, además, por sus costumbres, inteligencia, habilidades, gustos culturales, etc. De ese mo-do llegaban al concepto de raza y la supervivencia a partir de la aptitud. La noción actual de meritocracia, replicada hasta el hartazgo por la dirigencia de los nuevos grupos que se enuncian superiores, tiene sus raíces en aquellos brutales tiempos de la humanidad. No es casual que el entrenador de Macri y su equipo, haya sido Jaime  Durán Barba, quien definió a Hitler como “Un tipo espectacular”.

Tampoco lo es que desde antes incluso de la elección presidencial de 2015, la principal técnica de captación de votos del PRO-Cambiemos, haya sido la manipulación inspirada en Joseph Goebbels, ministro de propaganda de Adolfo Hitler. De ese modo. con la es-tructura vertebral de los medios hegemónicos de comunicación, la reiteración de la mentira, construyó la verdad en nuestro país. Si bien esas ilegalidades permitieron el saqueo inédito de la Argentina, no alcanzaron para conservar el poder formal en 2019, debiendo replegarse para rearmar su discurso, con miras al 2023.

La aspiración máxima es lograr el retorno al gobierno en ese año, y de mínima, obtener impunidad para sus crímenes. La concreción del primer objetivo, depende de la eficacia en las técnicas de manipulación, y la respuesta que sea capaz de dar el actual gobierno. En cambio, el segundo, está casi garantizado por la permanencia en sus cargos del sec-tor más reaccionario del poder judicial que fue cómplice del saqueo macrista. En cual-quier caso, los crecientes discursos de odio y su difusión a través de quienes, permea-bles a esos discursos, queman barbijos, niegan vacunas, defienden a los multimillo-narios y demonizan los “populismos”, son alarmantes. Precisamente porque se diseñan para generar alarma en un sector de la población, y de ese modo, obtener algún rédito político que mejore su deslucida imagen partidaria. Es en ese contexto, que se inscribe el curioso discurso de la ministra de Educación de Horacio Rodríguez Larreta, Soledad Acuña. Describir a los estudiantes de carreras docentes como viejos, pobres y de iz-quierda, no es casual.

Todos sabemos que esa imagen no se corresponde con la realidad, pero no es el caso. A ningún dirigente del PRO le interesa la realidad, sino la construcción que de ella se haga para manipular. Hay que recordar que quien era ministro de Educación de Macri, Esteban Bullrich, sabía que el corazón de los es hacía el mismo ruido que el de cual-quier ser humano. Sin embargo, rodeado de militantes, susurrando, los convencía que el sonido cardíaco era: “si, se puede”, si, se puede”.

La actual ministra Acuña, se formó en el Colegio alemán Primo Capraro de San Carlos de Bariloche. Su director cultural durante el periodo de formación de la ministra, se llamaba Erich Priebke.

Era un oficial del ejército nazi que una vez descubierto en Bariloche, fue extraditado a Italia y condenado a prisión perpetua por el asesinato de 335 personas incluyendo  niños, en las conocidas Fosas Ardeatinas.

Nadie mejor que ella para definir, en un acto de brutal sinceridad, lo que considera característico de quienes estudian carreras docentes. Viejos, fracasados e incultos son algunos de los adjetivos que utilizó. Con los mismos prejuicios con que los nazis descali-ficaban como seres humanos a los judíos, homosexuales, con síndrome de Down o gita-nos, Soledad Acuña, intentó humillar a los docentes. Sin embargo, la historia ha mostra-do que del mismo colegio donde se formó la ministra, han egresado numerosos alumnos de ideas nobles que honran la cultura y jamás ofendería de ese modo la condición humana. 

Eso prueba que la educación, si bien es un elemento fundamental en la formación de les niños, lo que define, es la decisión que tomen los adultos de honrar o degradar la vida.

Fuente: Períodico Página 12 – Carlos Alberto Rozanski – Día 19/11/2020

Ídolos de pies de barro…y además estiercol en vivo…

Recuerdo tanto con los Beatles, los Rolling o grupos locales; mi cara de sorpresa al ver a las adolescentes, igual que hoy enardecidas con sus ídolos, que no eran más ni nada menos en quienes se identificaban y casi al borde de la histeria los incluían, como sus pares de pertenencia.
Había quedado atrás el ídolo de carne y hueso -el padre, el abuelo, el hermano mayor, o cualquier otro referente masculino.-


En 1980, la periodista Patricia Perea criticó a Charly García, quien se vengó componiendo la canción Peperina. Un nuevo libro sobre mujeres del rock rescata la historia de esta cordobesa, que sufrió el estigma de ser retratada como groupie del interior.

El mensuario Expreso Imaginario, además de ocuparse de ciertos temas fuera de la agenda habitual de una revista de rock, tenía otra característica importante: era federal. La revista tenía corresponsales en Córdoba, Santa Fe, Tucumán, Mar del Plata, Bahía Blanca, Chaco, Corrientes y Mendoza. Una de las periodistas cordobesas fue Patricia Perea, cuyo sobrenombre era “Peperina”, por su afición a tomar té de esa hierba, y fue inmortalizada en la historia del rock en una de las canciones más bellas que, en realidad, tiene también una triste historia de machismo y maltrato.


“Enganché el trabajo para Expreso Imaginario casi por inercia. Me gustaba escribir, lo había hecho desde chica y la revista tenía esa onda federalista de que acá en Córdoba también había grupos y pasaban cosas. Intercambiemos con la Capital, me dije”, escribe Patricia en su autobiografía, que ella misma editó.
Patricia conoció a Pipo Lernoud, uno de los editores de la revista, en un recital de PorSuiGieco en Córdoba. “Nosotros queríamos hablar de lo que pasaba acá. Ellos venían buscando aires de provincia. Así como un juego inocente empezó todo.”
Me hartó el acoso sexual, me harté de verlos drogarse, de cantar en el escenario la paz, el amor y la libertad y cuando bajaban hacían todo lo contrario de lo que predicaban.

La crítica
La historia de Patricia dio un giro total por una crítica que escribió en Expreso Imaginario. El 16 de noviembre de 1979, Serú Girán tocó en el Club Municipal de Alta Córdoba para presentar su disco La grasa de las capitales.


Ella tenía la misión de escribir una reseña. El arranque de su texto, incluido en la sección Noticias del Interior de la revista, era más que contundente, fatal, y muy atrevido:  “Asistieron 2.600 personas cada una de las cuales pagó $7.000 para entrar. ¿Valió la pena?  Rotundamente no”.
Y en cada descripción, los argumentos en contra del recital aumentaban, y los halagos fueron mínimos. “Lo mejor, por no decir lo único musical, fue una zapada entre Moro y Pedro. También algunos punteos de Lebón”, escribía Patricia.


“¿El resto? Una serie de clics musicales, de nuevos temas interrumpidos continuamente por nostalgias muy trilladas (cuando Charly tocó Fabricante de Mentiras un sector del público gritó: ‘Estamos en la generación del ‘80, García’) de saltos, contorsiones y movimiento a la Presley por parte de García.”
Más tarde, en su libro Peperina por Peperina, Patricia escribe en segunda persona, le escribe a Charly como si le estuviera hablando. En el texto, que publicó y distribuyó ella misma en vida, relata que Charly se tambaleaba en el escenario, que hizo una pésima actuación porque estaba borracho.


Y le dice: “Te sacaste la camisa por la bragueta simulando un pene. No terminas los temas y cantabas mal, te estabas dando cuenta, quizás, tierno y díscolo, de que el rock a nadie salva sino que al contrario, puede hundirte, reventarte. Tendrías que haber sido más fuerte (…); te bajaron los lompas Charly, te los dejaste bajar”.
Patricia cuenta que después de ese show la invitaron a comer un asado. “Yo estaba a la defen-siva, había visto el brillo en tus ojos y la espuma en tus colmillos.”


Es por eso que intentó mantenerse lejos de él, pero tuvieron un entredicho: “¿Sobre que te invito a comer asado pensás escribir mal de mí?”, dice que le dijo Charly.–
Patricia dice que cada vez que Serú fue a Córdoba, ella se veía con Daniel Grinbank, pero siempre se sintió hostigada por Charly, perseguida.


“Me hartó el acoso sexual, me harté de verlos drogarse, de cantar en el escenario la paz, el amor y la libertad y cuando bajaban hacían todo lo contrario de lo que predicaban. Lobos y buitres devorándose por un porro, un gramo de merca, una mina, un dólar”, escribió en su biografía.


La venganza


La crítica de Patricia en el Expreso Imaginario fue dura, aunque iba en el mismo tono de lo que se le criticaba cada vez más a él: por cada show bueno, había muchos regulares y des-controlados por la figura mediática que crecía en protagonismo.
Como el show fue a fines del ‘79, salió en la edición de principios del ‘80. Patricia califica de decadente el espectáculo, y hace hincapié en la actitud histérica y burlona de Charly sobre el escenario.


“Donde los temas ‘grasosos’ fueron desprolijamente ejecutados y en más de una oportunidad interrumpidos y acortados. Las voces no se explotaron como en otras oportunidades: se escucharon turbias y desafinadas”. Además, señaló que el promedio de edad del público era de quince años, lo comparó con el de Sandro, y le llamó la atención la exacerbación idólatra a la figura de Charly.


Alcanzó eso para que el ídolo máximo del rock argentino pegara el grito en el cielo. La venganza de su parte fue dura, cruel, y eterna. La condenó para siempre en un lugar de resentida, groupie despechada, y lo hizo con una canción. En ese gesto efectivo, Charly, además, dio una lección: las mujeres que critican a músicos lo hacen por despechadas, porque se les negó el acceso al sexo con el ídolo.


Nace Peperina


Todo este episodio fue el que “inspiró” a Charly García a componer la clásica canción  Peperina, que abre el cuarto disco de Serú Girán, Peperina (1981).
Su letra empieza así: Quiero contarles una buena historia / la de una chica que vivió la euforia de ser parte del rock tomando té de peperina. / Típicamente mente pueblerina / no tenía huevos para la oficina, / subterráneo lugar de rutinaria ideología. / Romántica entonaba / sus poemas más brillantes / susurrando al oído de mi representante / Te amo, te odio, dame más, Te amo, te odio, dame más.


Corría 1981 y Patricia se alejó del rock para licenciarse en Filosofía y dar clases. El ambiente la había “desilusionado mucho” y sentía un maltrato hacia su género. “Eran contradictorios, cantaban canciones de amor, pero no respetaban a la mujer. En el fondo, Peperina es una canción de un machista despechado”, escribió.
Muchos años después, Patricia le dijo al diario cordobés La Voz del Interior que no valió la pena escribir ese texto que salió en el Expreso Imaginario: “Hubo personas que se sintieron muy heridas con esa crítica, con el hecho de que una adolescente les dijera la verdad. No les gustó”.
Todos se hacen la película de que curtimos y no, nunca curtimos. Una vez me dio un beso en la boca, de prepo, en La Falda. Gritaba: Esta es Peperina, la auténtica, vos me diste de comer muchos años…Patricia Perea (Peperina).


El estigma
No paró ahí. En 1983, Charly estaba tocando en el Luna Park; era la presentación de su gran disco Clics modernos y, antes de empezar, Peperina dijo: “Voy a tocar un tema de una chica que le gustaba ir a habitaciones de moteles, a ver si le daban algo. Y cuando no le daban, se enojaba. Decía ‘Ay estos chicos, qué mal que tocan’. Ahora vienen hasta periodistas hombres…  ¡lo que es el destape, viejo!”.


Esa frase quedó grabada y el estigma crecía, pero todo iba a ponerse peor. En 1995, Raúl de la Torre estrenó una película musical basada en su historia. Sin avisarle, Patricia revivió su tortura, esta vez interpretada por Andrea del Boca.
“Salir de la fama de Peperina me cuesta un toco”, dice Patricia en el libro, y cuenta que cada dos por tres le tocaba el timbre algún fan de Charly para saber si ahí vivía la verdadera  Peperina.


“Todos se hacen la película de que curtimos y no, nunca curtimos. Una vez me dio un beso en la boca, de prepo, en La Falda. Gritaba: ‘Esta es Peperina, la auténtica, vos me diste de comer muchos años…’”
El reclamo de ella era justamente ése: ella le sirvió para que él ganara plata, pero nunca nadie le dio de comer a ella. Esa factura se la pasaron mutuamente durante algunos años, hasta que ella dejó el circuito de rock definitivamente y ya no se cruzaron más.


En una entrevista que Gloria Guerrero le hizo a Charly García en septiembre de 1981, y que está en su libro La historia del palo, ella le pregunta por la historia de la canción y él contesta:  “Es de alguien… es alguien que escribía notas del interior, y siempre que tocábamos en ese lugar, ella decía que era un bochorno… y nosotros nos preguntamos: ‘Pero ¿cómo? Si estuvo lleno de gente, todos se fueron contentos, ¿cómo puede ser?’. Después conocimos a la Peperi+-na, y realmente nos dimos cuenta de que nos odiaba en una forma terrible. Luego de escu-char el tema, le dijo a mi representante que yo era un buen sociólogo, pero que Serú Girán le seguía sin gustar”.


Los últimos años
Patricia editó un libro con la ayuda económica de su tía. Peperina por Peperina se presentó en Biblioteca Córdoba en 1995. “Se llenó y era un día de lluvia. A Charly le mandé uno, dijo que le gustó. No se vendió como esperaba, la verdadera historia no sé si interesaba tanto”, le dijo en 2012 al suplemento Vos, de La voz del interior.


Su salud fue decayendo, estuvo internada en neuropsiquiátricos por depresión. “Fue una cruz que tuve que llevar toda mi vida”, dijo.
El domingo 18 de septiembre de 2016 falleció en Córdoba. Sólo al morir Patricia fue mencionada por los periodistas de rock cordobeses y porteños, sólo al morir se recordó la canallada que le tocó vivir.


Fuente: Por Romina Zanellato – Periodico “La Voz del Interior” – Revista “Viva” suplemento “Diario Clarín” -Argentina – 15/11/2020