Branko Milanovic: «Los más ricos en Chile ganan como los más ricos de Alemania y los más pobres como en Mongolia». Parte 2/2

¿Y qué otro tipo de consecuencias dejará esta pandemia a nivel político y económico?

Vamos a estar peor. Vamos a perder vidas, ingresos, un retroceso en la globalización, más tensiones en las relaciones políticas entre países, malestar social.

No veo qué puede mejorar. Es un desastre gigantesco. No hay voluntad de cooperación entre Estados Unidos y China y otros líderes nacionalistas como Vladimir Putin en Rusia, como Narendra Modi en India o Jair Bolsonaro en Brasil. Los países más grandes tienen líderes que no están interesados en colaborar. Eso me deja bastante pesimista sobre lo que viene después de la pandemia.

¿Ve algún efecto positivo de la pandemia?

No veo ninguno. Lo único que podría ser de alguna manera positivo, es que reconsideremos nuestro enfoque hacia el sistema de salud, especialmente en los países ricos porque en los países ricos el sistema de salud ha sido un gigantesco fracaso, basta con mirar Estados Unidos.

¿Qué es lo que más le preocupa sobre las políticas que ha llevado adelante el gobierno de Donald Trump en estos años en la Casa Blanca, cuál será su mayor legado?

Uno de sus legados será la relación entre EE. UU. y China. Esa relación no va a regresar a lo que era antes, incluso si Trump perdiera las elecciones en noviembre.

La relación entre EE. UU. y China ha sido envenenada y eso va más allá de Trump y del Partido Republicano.

En su último libro «Capitalism, Alone: The Future of the System That Rules the World», usted se refiere al «capitalismo de la gente», ¿de qué se trata exactamente?

Hay distintos tipos de capitalismo. Uno es el que conocemos como capitalismo liberal meritocrático, donde el ejemplo es EE. UU. y el otro es el capitalismo político, donde el ejemplo es China. En el caso de China el concepto es bastante similar a lo que otros llaman capitalismo de Estado.

En los sistemas capitalistas hay una gran concentración de los ingresos provenientes del capital. Y los que concentran el capital tienden a dominar el proceso político.

Branko Milanovic

FUENTE DE LA IMAGEN – MICHAEL SPILOTRO

Milanovic es partidario de avanzar hacia el «capitalismo de la gente».

Una de las maneras de desconcentrar es permitir a los inversionistas más pequeños un mayor acceso a las ventajas que tienen actualmente frente a los grandes inversionistas. Por ejemplo, que los trabajadores tengan participación accionaria.

Tenemos el concepto de «property owning democracy» (democracia de propietarios), que se podría llamar «capitalismo de la gente».

Es el capitalismo donde gran parte del capital pertenece a muchas personas, es decir, menos concentración del capital que la que tenemos ahora.

Y en ese contexto, ¿cómo ve el futuro del capitalismo?

Creo que deberíamos movernos hacia ese tipo de capitalismo. Y ese tipo de capitalismo requiere seguir varios pasos, como mejorar el sistema impositivo, especialmente el impuesto a la herencia para nivelar la cancha de juego, para que sea más pareja.

Lo otro es la educación. Si tienes buenas escuelas públicas y la educación es gratuita para todos, también creas igualdad de oportunidades. Y lo otro es el financiamiento público de las campañas electorales.

Sabemos que las cosas no son blanco o negro. Pero si tuviera que definirse políticamente en los términos que existen actualmente, ¿dónde se ubicaría?

Como usted dice no es blanco o negro y además la terminología es engañosa. Si realmente me tuviera que definir, diría que soy un socialdemócrata.

Ahora bien, los socialdemócratas aceptan el capitalismo, pero plantean que si no se hacen correcciones, llegaríamos a niveles insostenibles de desigualdad. Pero incluso esto de la socialdemocracia es una simplificación.

Si miramos la evolución de la desigualdad de ingresos en las últimas décadas a nivel global, ¿ha aumentado o ha disminuido?

En el último par de décadas la desigualdad ha caído, principalmente por el ascenso de países más pobres como China, India, Vietnam, Indonesia y otros.

Este fuerte impulso en la nivelación del ingreso se explica simplemente porque países grandes como China e India han crecido más. Eso provee una gran fuerza compensatoria.

¿No es eso una señal de que el capitalismo puede funcionar?

Sí, es una señal. Podemos decir que sin globalización China e India no habrían sido capaces de crecer al nivel que lo han hecho.

Esa reducción en la desigualdad global es, hasta cierto punto, compensada con el aumento de la desigualdad al interior de esos países.

Xi Jinping y Donald Trump

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Milanovic dice que hay una masiva convergencia de ingresos entre Asia y Occidente y un aumento de la desigualdad dentro de los países.

Tienes dos fuerzas que se enfrentan. La masiva convergencia de ingresos entre Asia y Occidente, y por el otro lado, el aumento de la desigualdad dentro de los países.

Pero esta fuerza compensatoria no es lo suficientemente grande para afectar la convergencia. Por eso la desigualdad global ha disminuido.

Algunos economistas dicen que si en general una persona promedio dice que vive mejor que sus padres, eso es suficiente para demostrar que el sistema funciona bien. Es decir, no es tan importante reducir la desigualdad, si finalmente con el paso del tiempo vas a progresar respecto a tu origen…

Ciertamente la gente en China está mejor ahora que hace 20 o 40 años atrás. Eso no significa que la desigualdad no sea importante. Quienes utilizan esos argumentos no ven los efectos negativos de la desigualdad.

Si tienes alta desigualdad por un tiempo largo, estratificas la sociedad entre los que tienen acceso a ciertas cosas y los que no. Eso va contra la igualdad de oportunidades.

Incluso si miras China, que ha crecido tanto, aún tienes problemas de desigualdad muy profundos.

Sobre la movilidad social en Estados Unidos, ¿qué ha pasado con el «sueño americano»?, ¿aún sigue vivo?

Una posibilidad es que, técnicamente hablando, el sueño americano nunca existió.

El sueño americano se sustenta en la idea de que no importa donde hayas nacido, tendrás las mismas oportunidades que el resto.

Un hombre sostiene un cartel

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

«Una posibilidad es que, técnicamente hablando, el sueño americano nunca existió», dice Milanovic.

Lo cierto es que nunca hemos tenido datos empíricos del siglo XIX o de principios del siglo XX. No estoy seguro si empíricamente ese sueño fue alguna vez real, aunque se aceptó como si fuera real.

Ahora que tenemos acceso a datos, podemos comparar el perfil de los padres en relación al de sus hijos, en cuanto a educación e ingresos. Lo que encontramos es que en EE. UU. hay una relativa pequeña movilidad social.

Hay movilidad, obviamente, pero es mucho menor que en los países socialdemócratas del norte de Europa.

Creo que la idea del «sueño americano» es una percepción sobre algo que ocurrió en el pasado, que puede o no puede ser verdad. No lo sabemos.

Imagen de portada: Branko Milanovic

FUENTE RESPONSABLE: BBC News Mundo. Por Cecilia Barría. junio 2020

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EE.UU./Negocios/Protestas en Chile/Finanzas/China/Muerte de George

Floyd.

Branko Milanovic: «Los más ricos en Chile ganan como los más ricos de Alemania y los más pobres como en Mongolia». Parte 1/2

Branko Milanovic tiene una extensa trayectoria analizando la desigualdad económica y el desarrollo en el mundo.

Fue economista líder del Departamento de Investigación del Banco Mundial por casi 20 años, además de analista y académico en centros de estudio y universidades en EE. UU. y Europa.

A sus 66 años, el serbio-estadounidense es profesor en la City University of New York (CUNY) e investigador senior del Stone Center on Socio-economic Inequality.

Entre sus libros más recientes están «Global Inequality: A New Approach for the Age of Globalization» y «Capitalism, Alone: The Future of the System That Rules the World», publicado a fines del año pasado.

En diálogo con BBC Mundo analiza los efectos de la pandemia de coronavirus, la evolución del capitalismo, el estallido social en Chile, el «sueño americano» y la muerte de George Floyd.

Esta entrevista fue editada con fines de concisión y claridad.

Línea

¿Cuál es su análisis sobre el estallido social en Chile a fines del año pasado?, ¿qué revela sobre el país sudamericano?

Chile ha tenido un éxito indiscutible en su tasa de crecimiento económico. En las últimas décadas se ha vuelto más rico, ingresó a la OCDE y es percibido internacionalmente como un país más eficiente, menos corrupto que otros y con una sociedad moderna, al punto de ser considerado el «poster boy» del éxito del neoliberalismo.

Incluso se le reconoce por su democracia, después de que dejara atrás la mala época del gobierno militar de Augusto Pinochet.

Protestas.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

La crisis en Chile se desató después de que el gobierno anunciara el alza de los precios del pasaje de metro en octubre de 2019.

Sin embargo, de lo que no se escribe tanto en el exterior, es que muchas de las características sistémicas del país quedaron establecidas en la Constitución aprobada en la época de Pinochet.

Muchos servicios sociales fueron privatizados, como por ejemplo, el sistema de pensiones. Al principio fue considerado un gran éxito, hasta que la gente se dio cuenta de que los resultados no eran lo que se esperaba. Esa es una de las razones que explica por qué la gente está tan molesta.

Lo mismo pasa con la educación, la salud y los extremadamente altos niveles de desigualdad que hay en el país. Chile es uno de los países más desiguales en América Latina.

Y además de la desigualdad de ingresos, tiene una alta desigualdad en la distribución de la riqueza. Entonces con las protestas apareció la cara oculta del país.

Pero los indicadores sociales han mejorado en las últimas décadas. El país, por ejemplo, ha reducido la pobreza y mejorado levemente la desigualdad…

Chile ha experimentado una reducción de la desigualdad en los últimos años, eso es así. Pero la desigualdad en Chile está lejos de los niveles que tienen países más desarrollados.

Los países de la OCDE tienen un promedio un Índice de Gini -que mide la desigualdad- cercano al 35. Chile tiene un Gini mayor que el de Estados Unidos, Uruguay o Argentina.

Las protestas han mostrado que mucha gente fue dejada fuera del desarrollo, incluyendo a la población indígena.

Los más ricos de Chile ganan como los más ricos de Alemania y los más pobres como en Mongolia.

No niego que el crecimiento económico ha sido alto, pero a veces nos olvidamos que el crecimiento económico es un número promedio y eso no significa que los problemas han desaparecido.

Durante las protestas en Chile hubo denuncias sobre abuso policial. Hoy vemos una ola de protestas en Estados Unidos por la muerte del afroamericano George Floyd cuando estaba bajo custodia policial. ¿Qué dice este hecho sobre el país?

Dice muchas cosas negativas que ya conocíamos sobre el racismo sistemático en este país. Pero creo que va más allá porque estamos muy sumergidos en el presente.

Desde que comenzó el movimiento por los derechos civiles, hace más de medio siglo, hemos tenido muy pocas transformaciones en cuanto al ingreso de los afroamericanos.

Manifestación por la muerte de George Floyd.

FUENTE DE LA IMAGEN – REUTERS

Las protestas tras la muerte de Floyd se extendieron a cerca de 50 ciudades en EE. UU. y en algunas capitales europeas.

Es un fracaso sustancial que en todo este tiempo no hubiera ninguna mejora. Eso no significa que no haya cada vez más afroamericanos en distintas posiciones, pero es lo que el filósofo Cornel West llama «black faces in high places»(caras negras en lugares destacados).

Figuras como Martin Luther King y más tarde Jesse Jackson tuvieron que ser tomados en cuenta, para conseguir votos. Pero ahora no veo eso. No hay una institución política que esté al nivel de lo que existía antes.

Esto hace que la voz de los afroamericanos sea más débil. La voz de un individuo, dos o tres, no es la voz de una asociación política.

Esta ola de protestas que ha recorrido el país y se ha expandido incluso fuera de Estados Unidos es algo que no habíamos visto en mucho tiempo…

Es verdad, pero creo que la razón de eso se relaciona con la insatisfacción de mucha gente con Donald Trump, primero con su cortejo hacia los supremacistas blancos y luego por esta muerte bajo custodia policial.

Las razones que están detrás de este estallido en particular se relacionan con los efectos de la pandemia, el alto desempleo, la comprensión de que a la clase media y a los más jóvenes no les ha ido tan bien.

Lo que vemos es la punta del iceberg que precipitó el descontento y los disturbios. Las razones son más profundas y se remontan a varias décadas.

Sobre la pandemia de covid-19, ¿qué efectos puede tener sobre la globalización?

Creo que la pandemia está afectando la globalización de manera negativa. Provocará cambios en la cadenas globales de producción, dado que la gente ha tomado más conciencia sobre los efectos de un shock, que en este caso fue un shock de salud, pero que también puede ser un shock político, como hemos visto el deterioro de las relaciones entre EE. UU. y China. Si tienes inversiones, tienes un problema.

Manifestantes protestan frente a un camión de los carabineros.

FUENTE DE LA IMAGEN – EPA

Con piedras y palos, los manifestantes se enfrentaron a los carabineros.

Imagen de portada: Branko Milanovic

FUENTE RESPONSABLE: BBC News Mundo. Por Cecilia Barría. junio 2020

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EE.UU./Negocios/Protestas en Chile/Finanzas/China/Muerte de George

Floyd.

Pandemia – Trabajo remoto

Lo que los jefes realmente piensan sobre el trabajo en remoto.

Hacerle una pregunta rápida a un colega en el escritorio de al lado, tener reuniones espontáneas para discutir temas y saber que todos tienen una conexión de wifi estable.

Estas son solo algunas de las razones por las que James Rogers, de 26 años, prefiere manejar a su equipo desde la oficina y no desde la mesa de la cocina de su casa.

«Para nosotros, como empresa, la oficina va primero. Creo que podemos ser mejores cuando trabajamos en la oficina a tiempo completo», defiende Rogers, que lidera las relaciones públicas digitales en la sucursal de Londres de una agencia británico-estadounidense de contenido global.

Desde abril, la empresa comenzó a dar a los empleados la opción de regresar a la oficina de manera parcial.

«Nuestro objetivo es que el mayor número de miembros del equipo regrese a la oficina con la mayor frecuencia posible en los próximos meses», explica.

Los expertos en recursos humanos aseguran que la actitud de Rogers muestra una tendencia.

A pesar de que numerosas encuestas globales indican que el trabajo en remoto fue una experiencia positiva para una parte importante de empleados y que muchos (aunque no todos) quieren seguir así, muchos jefes no están de acuerdo.

Grupo de personas en una oficina.

FUENTE DE LA IMAGEN –  GETTY IMAGES

En EE.UU., el 72% de los gerentes que supervisan a empleados en remoto prefieren que todos los trabajadores estén en la oficina, según un estudio reciente de la Society for Human Resource Management (Sociedad para la Gestión de Recursos Humanos), al que tuvo acceso BBC Work Life.

Una encuesta de junio del órgano colegial de los gestores de Reino Unido, Chartered Management Institute (CMI), mostró que aproximadamente la mitad de gerentes esperaba que el personal estuviera en la oficina al menos dos o tres días a la semana.

En Suecia, la compañía de datos Winning Temp, con clientes en 25 países, dice que está notando signos de presión para volver a la oficina, particularmente en mercados donde hay altos niveles de vacunación.

«Veo que muchas empresas están forzando (el regreso)», dice el fundador y director ejecutivo Pierre Lindmark. «Empiezan a decir, ‘OK, te pusiste la segunda vacuna, tienes que estar en la oficina'».

Todo esto está alimentando debates sobre por qué los jefes están rechazando la metodología del empleo remoto más rápido de lo que muchos expertos predijeron, qué significa esto para el futuro del trabajo a distancia y cómo afectará a los empleados que se aferran a sus rutinas de trabajo durante la pandemia.

Una necesidad de control

Aunque el trabajo desde casa durante el covid-19 demostró que los empleados pudieron ser productivos, los expertos en recursos humanos señalan que muchos jefes experimentaron una pérdida de control en comparación con los tiempos previos a la pandemia. Y ahora quieren recuperarlo.

Dos mujeres se comunican por videollamada.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

«Si estás con la gente, sientes que puedes tener el control», opina Lindmark. «No juzgas a las personas simplemente por observarlas en cámara, estás juzgandolos viendo la productividad, lo que está pasando (en la oficina)».

Ahora que en muchos países las cuarentenas terminaron y las tasas de vacunación son altas, Lindmark señala que los jefes están tomando una decisión más «emocional» para que todos vuelvan a la oficina.

Pero advierte que esto sucede sin que ellos observen de cerca el desempeño individual o el de toda la empresa durante el tiempo remoto, o sin tener una estrategia sobre cómo esto afectará a los empleados.

«Manejar un equipo remoto es más difícil. Exige nuevas habilidades. Mucha gente se metió en esto sin estar preparada», añade Maya Middlemiss, autora y especialista en el trabajo en remoto, con sede en Valencia, España.

«Por lo tanto, no es sorprendente que estemos teniendo una reacción violenta y las personas que no se adaptan bien a ese manejo de grupo prefieran tener a todos de regreso (al sitio de trabajo)», opina.

James Rogers

FUENTE DE LA IMAGEN – CORTESÍA JAMES ROGERS

«Para nosotros, como empresa, la oficina va primero. Creo que podemos ser mejores cuando trabajamos en la oficina a tiempo completo», opina James Rogers.

Otros, como el bloguero de negocios y medios de comunicación Ed Zitron, creen que muchos jefes, sobre todo en cargos intermedios, están ansiosos por recuperar un sentido de estatus.

Según él, algunos ya no tienen la oportunidad de parecer importantes como cuando iban «de una reunión a otra» y monitorean lo que sus equipos estaban haciendo.

«Si bien esto puede pasar también en Zoom y Slack, se vuelve significativamente más evidente quién realmente hizo el trabajo, porque se puede evaluar digitalmente de dónde proviene», escribió en un boletín de junio.

Como era de esperar, los propios jefes no comparten esa perspectiva.

Aquellos que defienden el trabajo en la oficina, como James Rodgers, reconocen que tener «más visibilidad» es una parte central de su mantra pro-oficina.

«No es para que puedas micro gestionarlos o ‘vigilarlos’, sino para que puedas entender dónde podrían necesitar más apoyo», argumenta.

«Es más fácil entender si un miembro del equipo podría estar teniendo problemas con una tarea cuando está sentado frente a ti. No tienes esa visibilidad cuando están sentados a 30 o 40 kilómetros de ti en su propia casa», agrega.

Aparte de la visibilidad, estos mismos jefes también destacan que las mejores posibilidades sociales y creativas de los empleados están en la oficina.

Por ejemplo, las charlas para romper el hielo en la cocina, la presentación en persona de nuevos empleados, tomar algo después del trabajo para afianzar equipos y que surjan ideas espontáneas.

«Hicimos nuestro mejor esfuerzo durante las cuarentenas para intentar ser lo más creativos y (tener intercambios) fluidos en la medida de lo posible, pero es bastante difícil cuando tienes que programar una llamada para cada cosa», advierte Daniel Bailey, de 34 años, que es director ejecutivo de una empresa de investigación de calzado con sede en Londres.

«Trabajar de forma remota tiene grandes beneficios, (pero) no creo que sea mejor que estar juntos en un lugar para el proceso creativo», opina.

Una mujer conectada a una computadora.

  • FUENTE DE LA IMAGEN –  GETTY IMAGES
  • Kerri Sibson, directora de la compañía de desarrollo detrás del nuevo Design District londinense (la nueva «meca» del diseño de Londres), dice que algunos jefes están priorizando el regreso a la oficina para que su personal pueda organizar y asistir a eventos presenciales nuevamente, o relacionarse con otros profesionales de la industria de la misma área.

«Las nuevas empresas necesitan encontrar oportunidades de crecimiento que a menudo provienen de estos encuentros fortuitos», explica.

¿Igualdad?

Los jefes que defienden el trabajo presencial en la oficina suelen insistir en que las empresas pueden y deben trabajar para garantizar que «haya igualdad de experiencias y oportunidades para el equipo, tanto si están en la oficina como si no».

Pero una reciente encuesta de la Society for Human Resource Management (SHRM, Sociedad para la Gestión de Recursos Humanos) reveló que alrededor de dos tercios de los gerentes con personal en remoto creen que ese tipo de trabajo a tiempo completo es perjudicial para los objetivos profesionales de los empleados.

Pierre Lindmark

FUENTE DE LA IMAGEN –  CORTESÍA PIERRE LINDMARK

«Veo que muchas empresas están forzando (el regreso)», dice el fundador y director ejecutivo Pierre Lindmark.

Mientras que una cantidad similar considera que los empleados remotos son más fáciles de reemplazar que los trabajadores que acuden al lugar de trabajo.

«El refrán ‘ojos que no ven, corazón que no siente’ explica perfectamente por qué existe este sentimiento entre los gerentes y muestra cuán profundamente arraigada está la idea del trabajo cara a cara en nuestra cultura», argumenta Johnny C. Taylor, presidente y director general de la organización.

Otra investigación sugiere que algunos gerentes tienen dificultades para confiar en los empleados que trabajan desde casa.

Los resultados de una encuesta a 200 ejecutivos de EE.UU. en agosto pasado mostraron que ellos no tenían plena fe en que un tercio de su personal utilizará correctamente las tecnologías de colaboración necesarias para que el trabajo en remoto resulte exitoso.

Anteriormente, otra investigación de Harvard Business Review sobre la pandemia reveló que un 41% de los gerentes se mostraba escéptico de que los trabajadores en remoto siguieran motivados a largo plazo.

Middlemiss advierte que existe un «riesgo real» de que este tipo de actitudes hacia los empleados que optan por el teletrabajo amplifiquen los prejuicios preexistentes, como los relacionados con la raza, la clase, la discapacidad y el género.

Una mujer conversa con un hombre

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Incluso antes del covid-19, las mujeres eran más propensas a solicitar trabajo flexible debido a responsabilidades de cuidado, señala, y por lo tanto es probable que se vean afectadas de manera desproporcionada si las empresas priorizan la retención y promoción del personal de oficina.

Retener el talento

Expertos en empleo predicen que, a pesar de la resistencia al trabajo en remoto, es posible que los jefes tengan que tomarlo como una opción permanente ya que las empresas buscan retener y contratar trabajadores.

«La pandemia demostró que los empleados pueden trabajar con éxito desde casa y quieren mantener esta flexibilidad», afirma Taylor.

«Los beneficios como el teletrabajo y los horarios flexibles son fundamentales para atraer y retener talentos de primer nivel y los empleadores lo saben», añade.

«Si puedes trabajar de forma remota para alguien, en realidad puedes teletrabajar para cualquier otra persona, incluidos posibles empleadores que no estén en tu área», agrega Middlemiss.

«Por lo tanto, si sabes que así es como quieres vivir y trabajar, es importante que sepas que podría haber muchas más oportunidades frente a ti», destaca.

Existe una evidencia abrumadora de un aumento en el cambio de trabajo a medida que los trabajadores emergen de la pandemia con una perspectiva más clara sobre lo que quieren de sus rutinas laborales y domésticas en el futuro.

En EE.UU., una nueva encuesta de PwC muestra que casi dos tercios de los trabajadores están buscando un nuevo puesto, mientras que las cifras del portal de empleo líder en Reino Unido, Totaljobs, sugieren que más de las tres cuartas partes de los británicos están en búsqueda activa.

Los jefes que defienden el trabajo a distancia dicen que su enfoque está teniendo un impacto positivo en la contratación.

«Hemos tenido desarrolladores que quieren trabajar para nosotros desde Francia, Reino Unido, Bélgica. Y eso se debe a que contamos con esta flexibilidad», explica Olga Beck-Friis, cofundadora de una plataforma digital de asesoramiento legal con sede en Estocolmo.

«Actualmente no tenemos planes de adoptar una política de regreso a la oficina de tiempo completo», dice.

Olga Beck-Friis

FUENTE DE LA IMAGEN – POCKETLAW

Olga Beck-Friis, cofundadora de una plataforma de asesoramiento legal digital con sede en Estocolmo, dice que planea mantener el trabajo remoto en su empresa.

Mientras tanto, Lindmark de Winning Temp cree que algunos de los gerentes que eligen regresar al trabajo presencial de manera completa pueden terminar reevaluando sus decisiones.

Según él, el cambio desde el trabajo a distancia podría tener un impacto en los niveles de productividad y rentabilidad.

«Si las personas han trabajado en casa durante mucho tiempo y realmente lo disfrutan, al volver a la oficina sienten que están controladas… están perdiendo autonomía», asegura.

En cambio, sugiere que los jefes observen más de cerca la producción individual y del equipo y cómo se sienten para ayudar a crear modelos híbridos.

«Un programa de trabajo flexible… tiene que funcionar mutuamente para los empleados, los empleadores y las organizaciones», coincide Taylor de la Society for Human Resource Management. «No existe una solución única para todos. Y esa es la clave», analiza.

Desde Londres, el gerente a favor de que la gente vuelva a la oficina, Rogers, sigue confiando en que otras empresas adoptarán su forma de pensar.

«Creo que habrá una gran cantidad de empresas que subestiman el poder de tener a los empleados juntos en un espacio y que cambiarán su postura inicial sobre el trabajo en remoto en el futuro», opina.

«Nosotros descubrimos que la mayoría de nuestro personal estaba emocionado de estar todos juntos en la oficina», concluye.

Imagen de la portada: Gentileza de BBC New Mundo

FUENTE: BBC New Mundo – Por Maddy Savage – Sociedad/Empleo remoto/Vida-trabajo/Visualización/Equipo de trabajo/Controversias.

La Pandemia y los recuerdos de la Argentina

Memoria-olvido

En las incesantes conversaciones que mantenemos para combatir los embates del tedio que causa el prolongado encierro anti pandémico, mi hijo Oliverio tensa las cuerdas de su excepcional memoria, como si fuera un Yupanqui puntuando su guitarra, y hace surgir temas que sobrevuelan los obvios de la pandemia; por momentos, atentos y habiendo arrinconado triunfalmente al tedio, sus evocaciones nos hacen sentir en esos momentos privilegiados que no pasa nada y que todo es normal, hay un pasado, hay una historia que vale la pena recuperar. 

Los temas que brotan en cada ocasión remiten a viejas cuestiones inherentes a la vida y a la historia de este país cuyo pasado y sus enigmas nos siguen apasionando. 

Eso dura lo que dura la conversación, es normal, los días son largos, no hay muchas decisiones que haya que tomar pero algo queda y darle cuerpo tiene sentido, después de todo, mientras no estamos afectados, el futuro tampoco lo está y esto va a pasar y lo recordaremos, acaso surja un Daniel Defoe que lo describa y lo eternice.

En una de ésas y como desafiando a mi memoria me interroga sobre algo que supone que puedo, o debo, recordar: la delantera del equipo de Independiente de su época de mayor brillo. Me esfuerzo y lo saco, Sastre, Erico, de la Mata y por ahí Zorrilla. Se destaca la figura de Erico, su elegancia, su discreción, sus virtudes, comparables, en otro plano, con lo que pasaba en el país en plena “década infame” y en eso nos detenemos, hay más junto a Erico y no sólo en el deporte: estaba lleno de excepcionalidades en los años 30: Borges era Borges y lo acompañaban otros escritores no menos sólidos, Arlt, la revista Sur y la infatigable Victoria Ocampo y qué decir de Gardel y junto a él del tango que cubría el imaginario nacional y más allá, de Spilimbergo y Berni y la secuela de inolvidables pintores y escultores, de las investigaciones de Houssay, del rigor de Amado Alonso y de la audacia de Ángel Rosenblat, del ingenio de los Discépolo, de Nini Marshall y la cohorte de humoristas que alegraban la existencia, de los hermanos Finochietto, del sainete que movía multitudes, hasta del mitológico y adorado Justo Suárez y de Luis Ángel Firpo, en todos los órdenes de la vida un esplendor de talento e imaginación, héroes individuales de un momento que probablemente no tenga igual, enceguecedora luz pese a lo sombrío de la vida política, el auge de la pobreza y las grandes migraciones del campo a las ciudades y el oscuro nacimiento de las villas.

En ese contraste, del que un ejemplo son las actuaciones más que estridentes de un Liborio Justo, ese díscolo hijo del presidente de la entrega, que enfrenta al parlamento con una espectacularidad inesperada, un hijo de la oligarquía antinacional que aterra a su familia, nuestra conversación cambia de rumbo: esas contradicciones son muy difíciles de entender pero, en todo caso, ambos lados de la contradicción están vinculados con la central cuestión de la identidad nacional: el esplendor de esos “héroes” como manifestaciones de una afirmación, las ominosas situaciones sociales como la imposibilidad de esa misma sociedad de ser.

Hablamos de la afirmación: se diría que está en una fe y en el orden de un deseo complejo, heredado de las utopías sarmientinas y alterado por los resultados de una inmigración ansiosa de comprender en dónde está, por qué está en este lugar tan alejado de su origen. }

La imposibilidad engendra la potente idea del nacionalismo, tan confundido en tantos aspectos, y, posteriormente, explica el peronismo y su duradera implantación. 

Como se ve, del inocente juego de la memoria, de Arsenio Erico y sus inolvidables gambetas, llegamos a un punto nodal, a una cuestión que nos sigue percutiendo en el pensamiento y que tiene todo el aspecto de estar hoy en crisis, con pandemia o sin ella, privatización, tecnologización, padecimiento cultural, despersonalización, pérdida de soberanía frente a tentativa de reconstrucción, autonomía, lenguaje propio, recursos legítimos, mayor distribución. 

O sea ¿de qué hablamos cuando hablamos? ¿Hablamos en la actualidad, de un expresivo 48% frente a un incomprensible 40%?

Pero no es sólo eso: la conversación llega, como desprendiéndose fatalmente de los términos que hemos apuntado, a un punto de sorpresa en mi hijo y respecto del cual mi respuesta es apenas un borrador: se pregunta por qué los descendientes de los muchos, muchísimos, que proceden de variados lugares del mundo, parecen haber borrado totalmente todo rasgo de su origen, no se les nota lo que queda de lo gallego ni de lo calabrés ni de lo judío ni de lo ucraniano ni de lo polaco, lo que no quiere decir que haya desaparecido toda presencia de todas esas etnias en esta ya compleja sociedad; al contrario, hay “Centro Gallego”, hay “Hospital Italiano”, hay “Daia”, hay “Club Sirio-Libanés”, hay “Centro Armenio”, pero ninguno de ellos es un reducto del origen, casi todos son empresas abiertas a tutti quanti, no se habla italiano en el Italiano ni alemán en el Alemán y así siguiendo. 

Pero no se trata de eso, son vibrantes recuerdos de un momento de anclaje pero lo que observamos, si es que eso tiene un sentido, es que no hay restos en los seres que ya se han fundido y confundido con esta sociedad.

Trato de explicarlo. 

Somos, la mayoría, la primera o la segunda generación y hasta la tercera de los que fueron llegando a estas tierras: los de la primera, con esfuerzo, recuerdan y evocan a sus progenitores, más abuelos que padres, yo mis padres y mis abuelos; algunos, incluso, viajan para ver de dónde salieron sus padres o abuelos con la esperanza de determinar por qué lo hicieron y por qué a este lugar; muchos, también, evocan la gesta de la llegada y de la integración, hay una literatura nostálgica y reverencial sobre los que primero pisaron este suelo. 

En los de la segunda el origen es un eco lejano, casi inaudible, el aquí y el ahora predomina, la memoria se detiene. Pero, en todos los casos, no hay rastros en el lenguaje ¿Se ha perdido el linaje, ha desaparecido el interés por recuperarlo? ¿O no hay nada de qué jactarse?

Podría decirse que la fusión ha sido en ciertos casos tan completa que herederos de los inmigrantes han asumido el olvido con tanta naturalidad que no se distingue en ellos nada del origen: ¿se recuerda lo italiano en los Frondizi, se convoca a lo sirio en los Menem, se recuerda lo español en los varios Fernández, todos primeros actores en este complicado devenir que es la vida política y cultural del país?

Por otro lado, según cierta manera de ver, es como si se hubiera realizado el sueño de conformar una nueva etnia, un objetivo que acaso se plantearon Alberdi, Sarmiento, con sus grandes decepciones, y los constituyentes de 1853. 

Eso no quiere decir que todo transcurra como miel sobre hojuelas: cuando el atentado a la AMIA se hablaba de judíos en exclusiva, no de argentinos que podían ser judíos o lo que fuere y también se sospechaba que Menem protegía a sirios sospechosos de ser los autores y ni qué decir recordar que Kicillof era nieto de un rabino. 

Ése es otro capítulo, no me voy a internar en él, lo que para culminar esta nota quiero decir es que quizás el momento del olvido de los vástagos de la inmigración comienza el día en que sus antecesores miran, como lo hizo Martín Fierro, las “últimas poblaciones” y tienen fuertes razones para no querer evocarlas, la miseria, las persecuciones, los sufrimientos, la falta de porvenir, el hambre, arrasan con la nostalgia y borran los sueños, se abre un presente incierto pero infinito que se hace futuro y la memoria se puebla de otras impresiones, raras, difíciles pero muy diferentes a las abandonadas y nada cuesta disiparlas. 

¿Evocarán los gallegos con morriña y llanto la sequedad de sus campos, los judíos los pogromos, los italianos el terror, los chinos la explotación? 

Y eso, los riesgos del ser, eso es lo olvidable y se transmite y se encarna, el lenguaje lo muestra, quizás lo padezca y sea una pérdida, pero quién sabe. 

FUENTE: Página 12 – Sociedad – República Argentina – Por Noé Jitrik

Madre Teresa de Calcuta: las luces y sombras de una vida dedicada a los más pobres.

Es una de las personalidades más conocidas del siglo XX. A lo largo de su vida, la Madre Teresa de Calcuta (1910-1997) obtuvo honores como el Premio Nobel de la Paz en 1979 y también fue canonizada en un proceso relativamente rápido.

El papa Francisco la canonizó el 4 de septiembre de 2016, hace exactamente cinco años, menos de dos décadas después de su muerte.

Pero la biografía de esta monja incluye muchos momentos controvertidos.

La Madre Teresa de Calcuta era una mujer de etnia albanesa nacida en la actual Macedonia del Norte, cuyo nombre civil era Anjezë Gonxhe Bojaxhiu.

Fundó la congregación Misioneras de la Caridad y dedicó su misión al servicio de los llamados «más pobres entre los pobres», «los intocables», los últimos en la jerarquía social de la sociedad india.

Hoy hay unas 4.500 seguidoras de la Madre Teresa que trabajan en 130 países.

Algunos biógrafos crearon polémica al señalar su fundamentalismo y cuestionar el origen de parte del dinero recaudado por su institución.

También se ha discutido mucho acerca de la calidad de la atención brindada a los pobres e incluso un sobre su fe, en base a diarios en los que la monja afirmó no sentir la presencia de Dios.

«En la Iglesia católica, cuánto más se entrega una persona a los demás, más importante es a los ojos del mundo. Así fue con San Francisco de Asís o con Sor Dulce y también Santa Teresa de Calcuta, que vivió para ayudar a los más pobres en la India», dice fray Rogério Lima, asistente eclesiástico de la Fundación Pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN).

«La entrega radical de la Madre Teresa ganó fama, llamó la atención de todo el mundo», continúa.

Ni por US$1 millón

«Sus actitudes y pensamientos han cambiado la forma de pensar de muchas personas. Nadie puede mantener el corazón indiferente al recordar el episodio en el que la Madre Teresa, cuando escuchó a alguien decir que no cuidaría de un moribundo por un millón de dólares, respondió diciendo que ella por un millón de dólares tampoco lo haría, que lo haría por amor».

Para Lima, «el tema de la caridad define su misión, que es cristiana ante todo».

El papa Juan Pablo II con la Madre Teresa

FUENTE DE LA IMAGEN – EPALa Madre Teresa era una amiga cercana del papa Juan Pablo II.

«Su legado caritativo es visible y reconocido incluso por personas y regímenes que no profesan la doctrina cristiana y no aceptan a la Iglesia católica», recuerda.

«Su trabajo no estuvo marcado por el proselitismo. Logró ir a países comunistas y otros países con distintos credos y formas políticas. Muchas veces su trabajo la llevó a países donde el catolicismo no podía entrar y ella entró. Estaba en diálogo con todos. Recibió el Premio Nobel de la Paz por este gran humanismo».

El complemento (Calcuta) a su nombre religioso (Teresa) hace referencia a la ciudad india, capital del estado de Bengala Occidental.

En la década de los 50, la Madre Teresa fundó su congregación y en ella se encuentra actualmente la sede mundial de la institución religiosa, que cuenta con 4.500 miembros repartidos en más de 130 países de todo el mundo.

«Era una monja católica profesa, que vivía en una nación cuyas principales religiones son el hinduismo y el islam, con solo un 2,3% de cristianos. Estaba preocupada por los que no tenían a nadie», dice el asistente eclesiástico.

«Mucha de la gente que acogía no profesaban su religión, pero lo importante era acogerlos», comenta el investigador y estudioso de la vida de los santos José Luís Lira, fundador de la Academia Brasileña de Hagiología y profesor de la Universidad Estatal de Vale do Acaraú, en Ceará.

Presidente Reagan homenageando Madre Teresa.

FUENTE DE LA IMAGEN –  CASA BLANCA/DOMÍNIO PÚBLICOEn 1985, el entonces presidente de Estados Unidos, Ronald Reagan, rindió homenaje a la Madre Teresa.

«En todo esto ella era católica-cristiana. Su congregación vivía de la caridad».

Lira cree que fueron estos factores los que «contribuyeron a las controversias».

«Pero para mí, ella era y es santa. Es un modelo de amor al prójimo y de caridad, y veo altruismo total en sus acciones y en las de sus ‘hijas’, las monjas que continúan con su trabajo», agrega.

El dinero

A medida que el trabajo con los pobres atrajo la atención del mundo, comenzaron a llegar más y más donaciones a la causa de la Madre Teresa.

La fuente de parte de ese dinero es un talón de Aquiles en la reputación de la congregación.

En su libro ‘The Missionary Position: Mother Teresa in Theory and Practice’, el periodista y escritor británico Christopher Eric Hitchens (1949-2011) presentó a la madre como una oportunista, que se movía entre una élite conservadora y que había presentado la difícil situación de los indios pobres de una forma hábil para que engordara las arcas de su congregación.

En el apéndice de la reimpresión de 2003 de su obra, cuando informó de su participación como ponente en el proceso de canonización de la monja, el periodista dijo que «no era de mi incumbencia lo que la Iglesia decidiera sobre sus santos, sino que la palabra ‘santa’ tenía un significado secular comprensible para todos y estaba dispuesto a argumentar que la candidata no merecía ese adjetivo en absoluto».

«Cuando me preguntaron si sabía algo de su trabajo entre los pobres, respondí que había caminado con ella por Calcuta y que había llegado a la conclusión de que no era tan amiga de los pobres como amiga de la pobreza. 

Elogió la pobreza, la enfermedad y el sufrimiento como regalos de arriba, y le dijo a la gente que aceptara estos regalos con alegría», escribió.

Madre Teresa en Calcuta

FUENTE DE LA IMAGEN –  GETTY IMAGESLa Madre Teresa trabajó con los desahuciados y los destituidos en Calcuta durante casi medio siglo.

«Se opuso vehementemente a la única política que ha aliviado la pobreza en todas las naciones, que es empoderar a las mujeres y asegurar su control sobre su propia fertilidad», continuó.

Hitchens afirmó que la famosa institución fundada por la Madre Teresa en Calcuta «en realidad no era más que un hospital primitivo, un lugar donde la gente moriría, un lugar donde la atención médica era escasa, casi inexistente».

Por otro lado, subrayó que cuando ella lo necesitaba, volaba «en primera clase a una clínica privada en California».

«Las grandes sumas de dinero recaudadas se gastaron principalmente en la construcción de conventos en su honor», señaló.

Proximidad a los dictadores haitianos

«Se hizo amiga de varios ladrones ricos y explotadores, desde Charles Lincoln, de Lincoln Savings & Loans, hasta la repulsiva dinastía Duvalier de Haití, aceptando generosas donaciones de ambos que, de hecho, habían sido robadas a los pobres», dijo.

Su proximidad a los dictadores haitianos François Duvalier (1907-1971), Papa Doc y Jean-Claude Duvalier (1951-2014), Baby Doc, benefactores de sus proyectos, es una de las páginas más problemáticas de su biografía.

Para ilustrar su punto, Hitchens citó que la Madre Teresa recibió «dinero sucio»del abogado, banquero y promotor inmobiliario Charles Keating (1923-2014), arrestado en 1991 en Estados Unidos por fraude.

«La Madre Teresa le escribió al juez en el caso alegando que Keating era un buen hombre. Definitivamente era bueno para ella: le había prestado su jet privado y le había donado US$1,4 millones», dijo el periodista.

Hitchens dictaminó además que, «a pesar de las vastas sumas de dinero recaudadas por la orden religiosa, nunca se ha hecho público ningún libro de cuentas de las Misioneras de la Caridad».

Foto de la Madre Teresa y su trabajo con los pobres, acompañada de representantes de la fundación ACN.

FUENTE DE LA IMAGEN –  ARCHIVO FUNDACIÓN ACNFoto de la Madre Teresa y su trabajo con los pobres, acompañada de representantes de la fundación ACN.

Agregó que no estaba acusando a la Madre Teresa de apropiarse del dinero para sus propios fines, sino que el dinero se gastó «en predicar el fundamentalismo católico en los países pobres, como ella misma parece haber afirmado repetidamente».

El profesor de la Universidade Presbiteriana Mackenzie, el historiador, filósofo y teólogo Gerson Leite de Moraes coincide en que el origen del dinero para las obras de la monja es algo recurrente en el cuestionamiento de su santidad, como personaje histórico.

«Parece que la organización [que fundó] no estaba muy preocupada por eso. Siempre y cuando llegara el dinero», dice.

Un refugio para morir

«También hay polémica porque ella no manejó bien estos recursos, porque las condiciones de vida de las personas y las condiciones sanitarias de las instituciones [a cargo de la congregación] eran muy malas», agrega.

«Pero todo esto convierte a la Madre Teresa quizás en un símbolo del tipo de santidad que la Iglesia quiere resaltar hoy en día: una santidad que no es de una persona con una vida perfecta, sino de una persona de carne y hueso, que vive en el mundo real, con sus dudas, idiosincrasias y preguntas», dice Leite de Moraes.

Filipe Domingues, quien siguió de cerca el proceso de canonización de la monja en 2016, recuerda que esta fue una característica del trabajo de la Madre Teresa.

«Hizo cosas muy pequeñas y muy sencillas, pero de una manera extraordinaria, porque lo hizo con mucho amor», señala.

«Ella acogió a esas personas, las últimas entre las últimas de la sociedad, los intocables, dentro de un país ya pobre. Eran personas que lo necesitaban. Todo lo que recibían ya era más de lo que tenían», explica.

«Y la Madre Teresa llevó a estas personas a un albergue y se quedó con estas personas, les dio algo de dignidad para morir. No era un súper hospital, pero ella puso a la gente y cuidó a estas personas hasta que murieron. Su trabajo no tenía milagros o curas. Dio la bienvenida a esas personas en el momento más frágil, que es el final de la vida».

Congregación religiosa.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGESHace 5 años, el 4 de septiembre de 2016, fue canonizada por el papa Francisco.

«Se sintieron acogidos, abrazados, incluidos físicamente».

Domingues recuerda que la propia monja enfatizó que nunca tuvo la intención de crear un hospital, sino de brindar un lugar para que la gente muera con dignidad, una cama para morir en paz.

Vivía en una gran oscuridad

En 2003, el sacerdote canadiense Brian Kolodiejchuk publicó el libro ‘Madre Teresa: Ven, sé mi luz’, basado en cartas y notas de la propia monja.

La obra termina exponiendo una faceta inesperada de una santa: el momento en el que se cuestiona su propia fe en Dios.

«Dejó en claro [en sus diarios] que quizás la mayor parte de su vida no sintió la presencia de Dios. 

Oraba, hacía todo con gran disciplina y diligencia, pero vivía en una gran oscuridad. Oraba y no sentía nada a cambio. No se sintió amada por Dios y, para ella, fue un gran dolor «, señala Domingues. «El cielo estaba oscuro, dijo».

Foto de la Madre Teresa y su trabajo con los pobres, acompañada de representantes de la fundación ACN.

FUENTE DE LA IMAGEN –  ARCHIVO FUNDACIÓN ACNLa propia monja recalcó que nunca tuvo la intención de crear un hospital, sino de brindar un lugar para que la gente muera con dignidad.

«La Madre Teresa experimentó lo que en el cristianismo llamamos la ‘noche oscura'», explica el hagiógrafo Lira.

«Grandes santos y místicos tuvieron esta experiencia, que es una especie de falta de fe. Allí se puede ver que Santa Teresa cuestionó a su Dios ante la inhumanidad que presenció».

Para el teólogo Moraes, este camino acaba por traer aún más humanidad al personaje.

Haciendo públicas las dudas que tenía la monja, «ese momento en que la fe da un giro», incluso «con frases impactantes, diciendo que Dios no existe realmente, que busca pero que nadie le responde, que no tiene fe».

«Un santo no es una persona perfecta», añade Domingues. «Sino una persona cuya trayectoria vital tiene sentido desde el punto de vista de la fe, las obras, las virtudes».

«La Iglesia la considera importante porque ha dado un verdadero testimonio a los cristianos», dice el padre Bogaz.

Una imagen de la Madre Teresa de Calcuta

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

«Hay muchas órdenes que atienden a los pobres y a los enfermos, pero que tienen grandes estructuras. Ella se convirtió en una servidora de estos pueblos más pobres, vivió la pobreza que profesan los religiosos de manera radical».

«La santidad de la Madre Teresa es intocable, ya que vivió en la sencillez y la pobreza hasta el final de su vida», añade.

«Vivió pobre, entre los pobres. Sólo los que viven entre los pobres pueden entender la lógica de esta solidaridad, bastante diferente a los gobernantes lejanos o los periodistas que solo buscan la curiosidad de los hechos».

Y advierte: «No se cuestiona su santidad, pero todos los que se dedican a la misión de servir a los más vulnerables deben tener cuidado de no ser explotados por gobiernos y poderosos que utilizan estas situaciones para lavar su imagen y perpetuarse en el poder».

FUENTE:

  • Edison Veiga
  • Desde Eslovenia para BBC News Brasil