¡Apúrate, cabrón!

Sabe que es hora de salir,

claro es la rutina de la mañana

y también la del anochecer,

da vueltas y vueltas

en sentido no solo circular.

Ansiosa, nerviosa como una fémina,

tengo que dejar de leer o escribir,

me voy incorporando lentamente,

y lo percibe, me sigue al dormitorio.

Observa como me pongo la bermuda,

me calzo la remera y las cross.

Aguarda impaciente, se da cuenta

cuando tomo a pequeña bolsa de nylon.

Y ni que hablar cuando tomo su collar

y la correa, su cola se mueve

como un ventilador desvencijado.

Es mi fiel y adorable mascota, Daysi

a la que solo le falta hablar,

conoce hasta mis estados de animo

como cuando estoy Up o por el contrario Uf,

desayunamos juntos, a veces solo a veces

paseamos en el auto, y mira a través

de la ventanilla, disfrutando de la brisa

que le mueve los pelos de su hocico y cabeza.

Y que nadie se me acerque, sus diez centímetros

de altura se transforman en diez veces mas,

ante un desconocido o alguien que se le cruza,

es tan celosa como una pareja enamorada.

A veces, si bien pienso

que los perros van al cielo

me angustia cada tanto

que uno, la sobreviva.

Fiel y leal como el mejor amigo

de la infancia, con quien compartía

los juegos de la inocencia de la vida.

La diferencias en el mar…

Sácate la arena de tus pies
antes de entrar al cuarto,
y apúrate en venir
que estoy aguardándote
para darnos un baño juntos
antes de a la cama irnos.

Bien sabes, que a ti el mar
te tranquiliza,
y a mí por el contrario
me excita.

Ahh…siente el agua
recorriendo nuestros cuerpos
despaciosamente, mojando
cada milímetro de nuestra piel,
siente como tibia y suavemente
penetra en los poros
y la temperatura va en aumento.

Abrázame sin temor, como siempre
que solo el amor te haré,
como siempre en silencio
y solo escuchando tus pedidos,
arribando siempre a ese clímax tuyo
y éxtasis tan incomparable y mudo.

Amor adolescente

Ríete chaval, 
pero ríete con ganas.
¿Qué estas triste
porque te ha dejado?

Deja de joder
con tu mal de amores,
que a tu edad
tienes revancha
cuando menos lo esperas.

¿Qué te traiciono
con otro?
Dime mocoso, no sabes
que el amor y la traición
vienen enfrentados
hace ya muchos siglos.

Vamos límpiate la cara,
ponte delante del espejo
y mírate bien primero,
diciéndote a ti mismo
yo puedo, yo debo, yo quiero.

Y verás, que en cualquier momento
en el lugar que te encuentres,
pasará una niña tan hermosa
que además de sacarte
el aire que respiras,
iras corriendo detrás de ella
con tu mochila de seducción 
a cuestas, y allí en ese momento
resucitaras de la obscuridad
en que solito, tu te has metido.

Ándale ya, chaval
límpiate esos mocos y camina…

Tonto y aturdido…

Venia delante de mí,
poseía un cuerpo 
más que bello,
con esas curvas
que parecían esculpidas
por el mismo demonio,
cabello negro azabache
cayéndole hasta la cintura.

Nadie quien pasaba,
dejaba de mirarla
caminando o en automóvil.

Me preguntaba si su rostro
seria igual de bello,
esa maldita costumbre mía
de comprar por una cara
y no interesarme el volumen.

En esta época de “me too”,
hay que ser muy precavido,
una denuncia y tienes que escapar
como un tal Juan Darthes.

Me adelante unos pasos,
la supere en su caminar
y como si lo hubiera planeado
tropecé de tal manera,
que quedamos enfrentados
cara a cara, al recuperarme.

Más que un rostro bello,
una deidad de esas,
que te dejan tiritando
largo y conmocionado rato.

Solo atine como un pavo,
a decirle “te regalo una sonrisa”
para alegrar tu día
y que tu la transmitas
a quien quieras, para hacer una cadena.

Me sonrió, asintiendo.
Y siguió caminando
hacia su destino.

¿Y yo?
Aun mirándola.

Entrometidas gaviotas…

Las gaviotas sobrevuelan
la playa buscando su alimento,
mientras ellos imperturbables
caminan por la playa,
tomados de las manos.

Son amantes solitarios,
que susurran amor
hasta por los poros,
no existen para ellos
los demás que están
sobre la fina y blanca arena.

Les son invisibles todos
en esos momentos
únicos e irrepetibles,
que los hace plenos
ante el mundo entero.

La vida es un cumulo
de recuerdos gratos,
y ellos guardaran
bajo siete llaves,
la fortuna de declamar
este como uno de ellos.

Bastantes lágrimas
ya han derramado
y secado de sus rostros,
ha llegado al momento
de vivir a pleno
por lo que dure
en esta vida y
también en la próxima.

Mía

Llueve sobre Buenos Aires,
y sigue haciéndolo ahora
como queriendo hacer benigno
el tórrido clima de los días previos.

Loco romántico, empedernido
que escribe sobre el teclado,
sentimientos encontrados
como son la vida, la sociedad
y especialmente el amor
en sus distintos estadios.

El amor pasional, carnal.
El amor filial imposible de abandonar.
El amor a la amistad,
cuando sabemos que es poca y rica.

Así la lluvia y el Nano junto a Sabina,
me resultan la compañía ideal
para hacer volar la imaginación
y pensarte enteramente mía.

Lejanía

Soledad impertérrita
que no te inmutas
aunque desee empujarte de mi vida.

Parece que gozaras
de mi situación presente,
viéndome en este instante
deslizando nuevamente
mis letras sobre el teclado.

Hasta mi rostro reflejado
en él, parece haber envejecido.

No creí jamás en el destino,
pero será una jugada de él, quien
me regala dentro de un cubo obscuro,
una vida distinta a la siempre conocida
socialmente compartida con aquellas
brisas de alegría, que me hacían compañía
y ahora súbitamente
me encierra en el ostracismo
de aquel que sabe, que ya todo
no será lo mismo, dándolo por perdido.