Amor secreto

Eres océano y playa al mismo tiempo,
cielo y mar en la misma paleta de colores,
dispuesta siempre a ser pintada 
por mi fino trazo sobre el lienzo en donde 
vuelvo a descubrir la belleza de tu cuerpo.

Eres mi modelo en cuerpo y alma,
me transportas a lo celestial
cuando miro vez a vez, tu figura.

Eres sueño de mis sueños
más deseados, sin que lo sepas
y es por ello que hago que te muevas
levemente de lado a lado, para tenerte 
cada día un tiempo más de lo pactado.

Eres modelo secretamente deseada,
pero sé que tu corazón es de otro
y deberé contentarme en mirarte
en este cuadro, que tardare
más de lo necesario en terminar
para retenerte un tiempo más…

Cree en ti

Eres mujer adulta, pero una niña aun
al ser tan crédula en lo que te dicen,
que a veces pienso si actúas
o realmente te crees todo lo que escuchas.

Te subestimas tanto, que conocen
tus debilidades y donde herirte,
sufres malamente con todo ello.

Te paralizas y pides socorro
ahí te escondes en mis brazos
buscando una protección posible.

Pero bien sabes, que no estaré siempre
porque solo tú puedes amarte a ti misma,
y tener esa sana porción de egoísmo
a fin de generarte esos anticuerpos
que te protejan de los otros, miserables.

Gracias

Nada equivocado estuve
cuando me dije que pronto
más que tarde, te olvidaría.

Ofendida por no reconocer
tus equívocos y como dando
un portazo a mi corazón,
decidiste terminar algo
que podría haber sido fantástico.

No supiste tener un hombre
y menos soportar, que te dijera
su verdad de tus maneras,
en donde monosílabos confundidos
construían frases sin sentido ni razón.

Solo pretendiste un acompañante
que aceptara tus demandas,
sin animarse a contradecirte.

Deseabas no una pareja, alguien
que fuera una compañía sin voz,
para evitar proyectar esa ardua tarea
de crear una vida, mejor que las pasadas.

Sonrió ahora y sin dudarlo, doy gracias
a tu decisión, tan acertada.

Preciosa…

Pareciera otra casa, cuando tu estas
brillan los pisos de madera, centenarios
y las flores del jardín con sus azahares
impregnan el aire ante tu presencia.

Eres como una nueva rosa, que en el vergel
embelesa todo lugar por donde pasa,
que fortuna he tenido mi amor, al encontrarte.

Las luces son más brillantes y cada mueble
de la casa, pareciera que pide que lo acaricies
con tus manos tan blancas y trémulas,
para dejar impregnada tu fragancia irrepetible.

A mi vida has llegado, y cambiaste su eje
para un futuro más venturoso del que supuse,
cuando desolado me encontraba, ante el fracaso.

Ven, quédate a mi lado y por siempre.
Sé que contigo veremos juntos cada día,
de la única manera que lo has hecho posible
iluminando tu luz tanto mi alma, como mi vida.

Siempre conmigo…

Sé que estas aquí, donde has vivido
los últimos años de tu existencia,
percibo como una brisa sobre mi frente
cuando me acuesto cada noche,
como si fuera un beso, seguido
de “un hasta mañana”…

Recuerdo años atrás, cuando del trabajo
pasaba por aquí y estabas en la cocina,
cavilando con tus recuerdos a cuesta.

O bien en los mismos sillones de jardín
que algún día te regale, cuando aun
habitabas tu casa de toda tu vida.

Tu sonrisa al recibirme, al llegar
con esas visitas fugaces que te hacia
camino a mi último destino, mi hogar.

Siempre tenías algo en el refrigerador
que tus manos sabias habían preparado,
para invitarme a compartir y disfrutar
o bien tomarnos juntos unos mates, 
esa infusión bien argentina y uruguaya,
por igual. 

Conversábamos largo…y a veces no tanto…
es esas veces las que lamento…
como desearía bajarte de ese pedacito de cielo,
que ocupas desde hace tiempo, madre mía…

Frágil y estúpida sociedad

Con su vestido de jersey
se paseaba por el bulevar,
recibiendo silbidos y gritos
de los chicos que sentados
en el bar no hacían otra cosa,
que admirar o hacerse la cabeza
con su bello cuerpo adolescente.

Pero ella era así, provocativa 
desde niña, en donde jugaba
con sus amiguitas a la reina
con sus princesas, donde siempre
el papel central, era de ella.

Su madre era mi amiga
desde hace largos años,
con la suficiente confianza
como para advertirle a solas,
que a la púber adolescente de su hija
debía cuidarla y hablarle mucho,
de lo contrario, correría riesgos
en un mundo tan avieso hoy
con todo lo femenino, a pesar del “me too”.

Me dio una respuesta de compromiso,
que era una niña aun, en pleno desarrollo
que no comprendía su cuerpo y con el,
provocaba en los demás. 
Tan segura de sí misma, que no dude
en pedirle disculpas por entrometido e irme.

Pasaron seis meses, 
sirenas de autos policiales 
y estos rodeando la manzana,
buscando a quien no pudieron encontrar.

Solo encontraron en la casa de mi amiga,
a una adolescente como si fuera una marioneta rota.

¿Será?

Una plataforma de las tantas
es la que por causalidad,
genero nuestra primera charla.

Mucho más lo fue tu sonrisa,
espejo del alma según he creído siempre.

Quien regala una sonrisa,
goza de ese extraño privilegio de dar
felicidad a quien la reciba.

Conversamos, quizás me excedí
un poco, porque sabes
cuando arranco no paro,
así de sanguíneo y espontáneo soy,
cuando alcanzo esa placidez
que solo me da un alma con energía
que fluye sensiblemente, positiva.

Por eso, viene bien aquello
de aquel gran bronce que fue Cortázar
“Me basta mirarte, para saber que
con vos, me voy a empapar el alma”,
dejando atrás actos fallidos…