Sophie Scholl, la estudiante que se opuso a Hitler y sigue inspirando en Alemania.

Su nombre no es muy conocido más allá de Alemania, pero Sophie Scholl es una figura icónica en su país y su historia es extraordinaria.

En junio de 2021 se conmemoro el centenario del nacimiento de esta mujer que le hizo frente a Adolf Hitler y ello le costó la vida.

Su actividad en la resistencia ha sido relatada en libros, películas y obras de teatro. Y continúa inspirando a la gente hoy en día.

Scholl nació en 1921 en un país por aquel entonces convulsionado. Pero su niñez fue segura y cómoda.

Su padre era el alcalde de la ciudad suroccidental de Forchtenberg (aunque la familia se mudó después a Ulm) y Sophie y sus cinco hermanos se criaron en un hogar luterano que respetaba los valores cristianos.

Pero para cuando llegó a la adolescencia, Hitler estaba ya en el poder.

«No me digas que es por la patria»

Al principio, Sophie y su hermano mayor Hans apoyaban a la formación que lideraba Hitler desde 1921, el Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán (NSDAP, por sus siglas en alemán), conocido coloquialmente como Partido Nazi.

Como muchos otros jóvenes, él se unió al movimiento Juventudes Hitlerianas y ella a la homóloga organización para niñas, la Liga de Muchachas Alemanas.

Hans Scholl (1918 - 1943, izq.) y su hermana Sophie (1921 - 1943), alrededor de 1940

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Las fotos corresponden a Hans (izq.) y Sophie Scholl cuando eran estudiantes alrededor de 1940.

Se dice que su padre, un ferviente crítico de Hitler, estaba horrorizado por el entusiasmo inicial de sus hijos, y que su influencia, así como la del resto de la familia y los amigos fue poco a poco surtiendo efecto en ellos.

Al final, los hermanos no pudieron reconciliar sus propias tendencias liberales con las políticas del Tercer Reich, como se llamaba entonces al Estado alemán, y, al darse cuenta de cómo sus amistades judías y artistas estaban siendo tratadas, empezaron a ser cada vez más críticos del régimen.

Para cuando Hitler invadió Polonia, en septiembre de 1939, su postura pasó a ser de oposición.

Los jóvenes alemanes estaban siendo enviados a la guerra, y en ese contexto Sophie le escribió a su novio Fritz Hartnagel, quien también era soldado: «No puedo entender cómo algunas personas continuamente ponen la vida de otros en riesgo. Nunca lo entenderé y pienso que es horrible. No me digas que es por la patria».

Sophie siguió los pasos de su hermano Hans y entró en la Universidad de Munich, donde él estudiaba medicina.

Allí hermano y hermana compartieron círculo de amigos, a quienes les unía el gusto por el arte, la cultura y la filosofía.

A Sophie, que estudiaba esta última materia además de biología, le gustaba bailar, tocar el piano y era una pintora talentosa, dicen.

Pero aquellas eran épocas violentas. Algunos de los estudiantes ya habían prestado servicio militar. Estaban viviendo bajo un gobierno militar y estaban decididos a resistir.

«No nos callarán»

Con ese objetivo, Hans Scholl y su amigo Alexander Schmorell fundaron el grupo Rosa Blanca, al que luego se unieron Sophie, Christoph Probst y Willi Graf, además de uno de sus profesores, Kurt Huber.

Sophie y Hans Scholl en la película de 1982 "La Rosa Blanca"

FUENTE DE LA IMAGEN -KPA/ UNITED ARCHIVES. La película alemana de 1982 «La Rosa Blanca» cuenta la historia de Sophie Scholl, su hermano Hans y los otros cuatro miembros del grupo.

Apoyados por una red de amigos y simpatizantes, imprimieron y distribuyeron volantes en los que instaban a la ciudadanía a resistir al régimen nazi, denunciaban asesinatos de judíos y exigían el fin de la guerra.

«No nos callarán», se leía en una de aquellas hojas. «Somos la Rosa Blanca, tu mala conciencia, y no te dejaremos en paz».

El grupo emitió su sexto panfleto a comienzos de 1943.

«El nombre de Alemania quedará dañado para siempre si la juventud alemana no se subleva, toma venganza y se expía al mismo tiempo, aplasta a sus torturadores y funda un nuevo espíritu europeo».

Ese fue su último panfleto.

Una foto del atrio de la Universidad Ludwig Maximilian en Munich, Baviera, donde Sophie Scholl Sophie Scholl arrojó los pamfletos, 04 May 2021

FUENTE DE LA IMAGEN -EPA. Sophie Scholl arrojó los panfletos desde el piso superior de la Universidad Ludwig Maximilian en Munich.

El 18 de febrero de 1943, Hans y Sophie estaban distribuyendo volantes en la universidad.

No está claro por qué Sophie subió al piso superior del edificio principal de la universidad, desde el que se veía el atrio, y arrojó un manojo de panfletos por encima de la baranda. Muchos suponen que quería que la mayoría de los estudiantes los vieran.

Pero un conserje vio a las páginas caer y la denunció a la Gestapo,la policía secreta.

Ella y su hermano fueron interrogados y, después de un juicio corto, sentenciados a muerte.

Rehusaron divulgar la identidad del resto de miembros del grupo, pero las autoridades dieron con ellos de todas formas. En pocos meses todos habían sido ejecutados.

Roland Freisler (der.) conocido como el juez de Hitler, que condenó a muerte a Sophie y Hans Scholl y a Christoph Probst en febrero de 1943

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Conocido como el juez de Hitler, Roland Freisler (der.) condenó a muerte a Sophie y Hans Scholl y a Christoph Probst en febrero de 1943.

En la mañana en la que Sophie, quien por aquel entonces tenía 21 años, enfrentó la guillotina, dijo:

«Que día tan lindo y soleado, y debo marcharme… ¿Qué importa mi muerte, si por nosotros, miles de personas despertaron y fueron motivadas a emprender acciones?».

Esas palabras, su valentía, siguen siendo honradas hoy en Alemania, donde escuelas y calles llevan su nombre y el de su hermano. Y muchos lamentan que los otros miembros de la Rosa Blanca no sean tan recordados.

Una copia de la sentencia contra los miembros de la Rosa Blanca frente a sus fotos

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Los nombres de Sophie y Hans Scholl son bien conocidos en Alemania, pero mucho menos los de Alexander Schmorell, Christoph Probst, Karl Huber y Willi Graf.

Sin embargo, el nombre de Sophie también se ha explotado con otros fines.

Hace unos años hubo indignación cuando el partido de extrema derecha AfD emitió el eslogan «Sophie Scholl hubiera votado por AfD».

Durante un evento político en Hanover, el pasado noviembre, una joven mujer saltó al escenario y se comparó con Sophie Scholl.

En su momento, con motivo del centenario de su nacimiento, la Casa de la Moneda de Alemania emitió una moneda conmemorativa, hubo misas en su honor y un nuevo canal de Instagram dedicado a ella.

Muchos reflexionarán en silencio sobre la vida de una joven mujer cuya valentía y convicción todavía conmueven los corazones y mentes.

Imagen de portada:GETTY IMAGES. Al principio, de adolescente, Sophie Scholl apoyó a Hitler, pero sus opiniones respecto a él cambiaron.

FUENTE RESPONSABLE: BBC News Mundo. Por Jenny Hill, Corresponsal de la BBC en Berlín. Junio 2021

Sociedad y Cultura/Alemanía/Nazismo/Pena de muerte/Prisioneros políticos/Política.

Branko Milanovic: «Los más ricos en Chile ganan como los más ricos de Alemania y los más pobres como en Mongolia». Parte 2/2

¿Y qué otro tipo de consecuencias dejará esta pandemia a nivel político y económico?

Vamos a estar peor. Vamos a perder vidas, ingresos, un retroceso en la globalización, más tensiones en las relaciones políticas entre países, malestar social.

No veo qué puede mejorar. Es un desastre gigantesco. No hay voluntad de cooperación entre Estados Unidos y China y otros líderes nacionalistas como Vladimir Putin en Rusia, como Narendra Modi en India o Jair Bolsonaro en Brasil. Los países más grandes tienen líderes que no están interesados en colaborar. Eso me deja bastante pesimista sobre lo que viene después de la pandemia.

¿Ve algún efecto positivo de la pandemia?

No veo ninguno. Lo único que podría ser de alguna manera positivo, es que reconsideremos nuestro enfoque hacia el sistema de salud, especialmente en los países ricos porque en los países ricos el sistema de salud ha sido un gigantesco fracaso, basta con mirar Estados Unidos.

¿Qué es lo que más le preocupa sobre las políticas que ha llevado adelante el gobierno de Donald Trump en estos años en la Casa Blanca, cuál será su mayor legado?

Uno de sus legados será la relación entre EE. UU. y China. Esa relación no va a regresar a lo que era antes, incluso si Trump perdiera las elecciones en noviembre.

La relación entre EE. UU. y China ha sido envenenada y eso va más allá de Trump y del Partido Republicano.

En su último libro «Capitalism, Alone: The Future of the System That Rules the World», usted se refiere al «capitalismo de la gente», ¿de qué se trata exactamente?

Hay distintos tipos de capitalismo. Uno es el que conocemos como capitalismo liberal meritocrático, donde el ejemplo es EE. UU. y el otro es el capitalismo político, donde el ejemplo es China. En el caso de China el concepto es bastante similar a lo que otros llaman capitalismo de Estado.

En los sistemas capitalistas hay una gran concentración de los ingresos provenientes del capital. Y los que concentran el capital tienden a dominar el proceso político.

Branko Milanovic

FUENTE DE LA IMAGEN – MICHAEL SPILOTRO

Milanovic es partidario de avanzar hacia el «capitalismo de la gente».

Una de las maneras de desconcentrar es permitir a los inversionistas más pequeños un mayor acceso a las ventajas que tienen actualmente frente a los grandes inversionistas. Por ejemplo, que los trabajadores tengan participación accionaria.

Tenemos el concepto de «property owning democracy» (democracia de propietarios), que se podría llamar «capitalismo de la gente».

Es el capitalismo donde gran parte del capital pertenece a muchas personas, es decir, menos concentración del capital que la que tenemos ahora.

Y en ese contexto, ¿cómo ve el futuro del capitalismo?

Creo que deberíamos movernos hacia ese tipo de capitalismo. Y ese tipo de capitalismo requiere seguir varios pasos, como mejorar el sistema impositivo, especialmente el impuesto a la herencia para nivelar la cancha de juego, para que sea más pareja.

Lo otro es la educación. Si tienes buenas escuelas públicas y la educación es gratuita para todos, también creas igualdad de oportunidades. Y lo otro es el financiamiento público de las campañas electorales.

Sabemos que las cosas no son blanco o negro. Pero si tuviera que definirse políticamente en los términos que existen actualmente, ¿dónde se ubicaría?

Como usted dice no es blanco o negro y además la terminología es engañosa. Si realmente me tuviera que definir, diría que soy un socialdemócrata.

Ahora bien, los socialdemócratas aceptan el capitalismo, pero plantean que si no se hacen correcciones, llegaríamos a niveles insostenibles de desigualdad. Pero incluso esto de la socialdemocracia es una simplificación.

Si miramos la evolución de la desigualdad de ingresos en las últimas décadas a nivel global, ¿ha aumentado o ha disminuido?

En el último par de décadas la desigualdad ha caído, principalmente por el ascenso de países más pobres como China, India, Vietnam, Indonesia y otros.

Este fuerte impulso en la nivelación del ingreso se explica simplemente porque países grandes como China e India han crecido más. Eso provee una gran fuerza compensatoria.

¿No es eso una señal de que el capitalismo puede funcionar?

Sí, es una señal. Podemos decir que sin globalización China e India no habrían sido capaces de crecer al nivel que lo han hecho.

Esa reducción en la desigualdad global es, hasta cierto punto, compensada con el aumento de la desigualdad al interior de esos países.

Xi Jinping y Donald Trump

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Milanovic dice que hay una masiva convergencia de ingresos entre Asia y Occidente y un aumento de la desigualdad dentro de los países.

Tienes dos fuerzas que se enfrentan. La masiva convergencia de ingresos entre Asia y Occidente, y por el otro lado, el aumento de la desigualdad dentro de los países.

Pero esta fuerza compensatoria no es lo suficientemente grande para afectar la convergencia. Por eso la desigualdad global ha disminuido.

Algunos economistas dicen que si en general una persona promedio dice que vive mejor que sus padres, eso es suficiente para demostrar que el sistema funciona bien. Es decir, no es tan importante reducir la desigualdad, si finalmente con el paso del tiempo vas a progresar respecto a tu origen…

Ciertamente la gente en China está mejor ahora que hace 20 o 40 años atrás. Eso no significa que la desigualdad no sea importante. Quienes utilizan esos argumentos no ven los efectos negativos de la desigualdad.

Si tienes alta desigualdad por un tiempo largo, estratificas la sociedad entre los que tienen acceso a ciertas cosas y los que no. Eso va contra la igualdad de oportunidades.

Incluso si miras China, que ha crecido tanto, aún tienes problemas de desigualdad muy profundos.

Sobre la movilidad social en Estados Unidos, ¿qué ha pasado con el «sueño americano»?, ¿aún sigue vivo?

Una posibilidad es que, técnicamente hablando, el sueño americano nunca existió.

El sueño americano se sustenta en la idea de que no importa donde hayas nacido, tendrás las mismas oportunidades que el resto.

Un hombre sostiene un cartel

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

«Una posibilidad es que, técnicamente hablando, el sueño americano nunca existió», dice Milanovic.

Lo cierto es que nunca hemos tenido datos empíricos del siglo XIX o de principios del siglo XX. No estoy seguro si empíricamente ese sueño fue alguna vez real, aunque se aceptó como si fuera real.

Ahora que tenemos acceso a datos, podemos comparar el perfil de los padres en relación al de sus hijos, en cuanto a educación e ingresos. Lo que encontramos es que en EE. UU. hay una relativa pequeña movilidad social.

Hay movilidad, obviamente, pero es mucho menor que en los países socialdemócratas del norte de Europa.

Creo que la idea del «sueño americano» es una percepción sobre algo que ocurrió en el pasado, que puede o no puede ser verdad. No lo sabemos.

Imagen de portada: Branko Milanovic

FUENTE RESPONSABLE: BBC News Mundo. Por Cecilia Barría. junio 2020

Economía/Pobreza/Pandemia de Coronavirus/Política/América Latina/

EE.UU./Negocios/Protestas en Chile/Finanzas/China/Muerte de George

Floyd.

Branko Milanovic: «Los más ricos en Chile ganan como los más ricos de Alemania y los más pobres como en Mongolia». Parte 1/2

Branko Milanovic tiene una extensa trayectoria analizando la desigualdad económica y el desarrollo en el mundo.

Fue economista líder del Departamento de Investigación del Banco Mundial por casi 20 años, además de analista y académico en centros de estudio y universidades en EE. UU. y Europa.

A sus 66 años, el serbio-estadounidense es profesor en la City University of New York (CUNY) e investigador senior del Stone Center on Socio-economic Inequality.

Entre sus libros más recientes están «Global Inequality: A New Approach for the Age of Globalization» y «Capitalism, Alone: The Future of the System That Rules the World», publicado a fines del año pasado.

En diálogo con BBC Mundo analiza los efectos de la pandemia de coronavirus, la evolución del capitalismo, el estallido social en Chile, el «sueño americano» y la muerte de George Floyd.

Esta entrevista fue editada con fines de concisión y claridad.

Línea

¿Cuál es su análisis sobre el estallido social en Chile a fines del año pasado?, ¿qué revela sobre el país sudamericano?

Chile ha tenido un éxito indiscutible en su tasa de crecimiento económico. En las últimas décadas se ha vuelto más rico, ingresó a la OCDE y es percibido internacionalmente como un país más eficiente, menos corrupto que otros y con una sociedad moderna, al punto de ser considerado el «poster boy» del éxito del neoliberalismo.

Incluso se le reconoce por su democracia, después de que dejara atrás la mala época del gobierno militar de Augusto Pinochet.

Protestas.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

La crisis en Chile se desató después de que el gobierno anunciara el alza de los precios del pasaje de metro en octubre de 2019.

Sin embargo, de lo que no se escribe tanto en el exterior, es que muchas de las características sistémicas del país quedaron establecidas en la Constitución aprobada en la época de Pinochet.

Muchos servicios sociales fueron privatizados, como por ejemplo, el sistema de pensiones. Al principio fue considerado un gran éxito, hasta que la gente se dio cuenta de que los resultados no eran lo que se esperaba. Esa es una de las razones que explica por qué la gente está tan molesta.

Lo mismo pasa con la educación, la salud y los extremadamente altos niveles de desigualdad que hay en el país. Chile es uno de los países más desiguales en América Latina.

Y además de la desigualdad de ingresos, tiene una alta desigualdad en la distribución de la riqueza. Entonces con las protestas apareció la cara oculta del país.

Pero los indicadores sociales han mejorado en las últimas décadas. El país, por ejemplo, ha reducido la pobreza y mejorado levemente la desigualdad…

Chile ha experimentado una reducción de la desigualdad en los últimos años, eso es así. Pero la desigualdad en Chile está lejos de los niveles que tienen países más desarrollados.

Los países de la OCDE tienen un promedio un Índice de Gini -que mide la desigualdad- cercano al 35. Chile tiene un Gini mayor que el de Estados Unidos, Uruguay o Argentina.

Las protestas han mostrado que mucha gente fue dejada fuera del desarrollo, incluyendo a la población indígena.

Los más ricos de Chile ganan como los más ricos de Alemania y los más pobres como en Mongolia.

No niego que el crecimiento económico ha sido alto, pero a veces nos olvidamos que el crecimiento económico es un número promedio y eso no significa que los problemas han desaparecido.

Durante las protestas en Chile hubo denuncias sobre abuso policial. Hoy vemos una ola de protestas en Estados Unidos por la muerte del afroamericano George Floyd cuando estaba bajo custodia policial. ¿Qué dice este hecho sobre el país?

Dice muchas cosas negativas que ya conocíamos sobre el racismo sistemático en este país. Pero creo que va más allá porque estamos muy sumergidos en el presente.

Desde que comenzó el movimiento por los derechos civiles, hace más de medio siglo, hemos tenido muy pocas transformaciones en cuanto al ingreso de los afroamericanos.

Manifestación por la muerte de George Floyd.

FUENTE DE LA IMAGEN – REUTERS

Las protestas tras la muerte de Floyd se extendieron a cerca de 50 ciudades en EE. UU. y en algunas capitales europeas.

Es un fracaso sustancial que en todo este tiempo no hubiera ninguna mejora. Eso no significa que no haya cada vez más afroamericanos en distintas posiciones, pero es lo que el filósofo Cornel West llama «black faces in high places»(caras negras en lugares destacados).

Figuras como Martin Luther King y más tarde Jesse Jackson tuvieron que ser tomados en cuenta, para conseguir votos. Pero ahora no veo eso. No hay una institución política que esté al nivel de lo que existía antes.

Esto hace que la voz de los afroamericanos sea más débil. La voz de un individuo, dos o tres, no es la voz de una asociación política.

Esta ola de protestas que ha recorrido el país y se ha expandido incluso fuera de Estados Unidos es algo que no habíamos visto en mucho tiempo…

Es verdad, pero creo que la razón de eso se relaciona con la insatisfacción de mucha gente con Donald Trump, primero con su cortejo hacia los supremacistas blancos y luego por esta muerte bajo custodia policial.

Las razones que están detrás de este estallido en particular se relacionan con los efectos de la pandemia, el alto desempleo, la comprensión de que a la clase media y a los más jóvenes no les ha ido tan bien.

Lo que vemos es la punta del iceberg que precipitó el descontento y los disturbios. Las razones son más profundas y se remontan a varias décadas.

Sobre la pandemia de covid-19, ¿qué efectos puede tener sobre la globalización?

Creo que la pandemia está afectando la globalización de manera negativa. Provocará cambios en la cadenas globales de producción, dado que la gente ha tomado más conciencia sobre los efectos de un shock, que en este caso fue un shock de salud, pero que también puede ser un shock político, como hemos visto el deterioro de las relaciones entre EE. UU. y China. Si tienes inversiones, tienes un problema.

Manifestantes protestan frente a un camión de los carabineros.

FUENTE DE LA IMAGEN – EPA

Con piedras y palos, los manifestantes se enfrentaron a los carabineros.

Imagen de portada: Branko Milanovic

FUENTE RESPONSABLE: BBC News Mundo. Por Cecilia Barría. junio 2020

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EE.UU./Negocios/Protestas en Chile/Finanzas/China/Muerte de George

Floyd.

La historia de David Jewett, el yankee que luchó contra los ingleses por Malvinas e izó la bandera argentina.

La historia de David Jewett sorprende a propios y extraños. Cómo fue que un marino estadounidense llegó a combatir contra los ingleses por las Islas Malvinas e incluso pudo izar, por primera vez, una bandera argentina en dichas tierras. El Destape hace un repaso de un hecho histórico para el país.

David Jewett, el marino estadounidense que izó por primera vez la bandera argentina en las Islas Malvinas.

La historia argentina tiene capítulos sumamente asombrosos que, sin lugar a dudas, son dignos de inspiración para directores de películas, series y documentales. Este 6 de noviembre se cumplen exactamente 201 años del día en que un estadounidense izó, por primera vez, la bandera argentina en las Islas Malvinas. Se trata de David Jewett, quien también luchó y le hizo frente a las tropas de Inglaterra en el territorio que, al día de hoy, sigue siendo reclamado por las autoridades argentinas.

Corría el año 1819. La declaración de la Independencia (1816) había sucedido hacía muy poco tiempo. Y las Provincias Unidas del Río de la Plata buscaban la forma de afianzarse como nación a nivel territorial. Por lo tanto, defender las extensas tierras de los enemigos significaba un gran desafío. Frente a dicho escenario, el Gobierno tomó la decisión de acudir a los corsarios (bucaneros autorizados por el gobierno a atacar barcos enemigos) con el objetivo de defender sus tierras.

La historia argentina tiene capítulos sumamente asombrosos que, sin lugar a dudas, son dignos de inspiración para directores de películas, series y documentales. Este 6 de noviembre se cumplen exactamente 201 años del día en que un estadounidense izó, por primera vez, la bandera argentina en las Islas Malvinas. Se trata de David Jewett, quien también luchó y le hizo frente a las tropas de Inglaterra en el territorio que, al día de hoy, sigue siendo reclamado por las autoridades argentinas.

Corría el año 1819. La declaración de la Independencia (1816) había sucedido hacía muy poco tiempo. Y las Provincias Unidas del Río de la Plata buscaban la forma de afianzarse como nación a nivel territorial. Por lo tanto, defender las extensas tierras de los enemigos significaba un gran desafío. Frente a dicho escenario, el Gobierno tomó la decisión de acudir a los corsarios (bucaneros autorizados por el gobierno a atacar barcos enemigos) con el objetivo de defender sus tierras.

En agosto del mencionado año, Patricio Lynch consiguió una patente para realizar una expedición hacia las Islas Malvinas. Lo hizo por medio de su fragata “Heroína”, donde brillaba la figura de su comandante David Jewett, un marino estadounidense que había adquirido el título de Teniente Coronel. Tras varios preparativos, en enero de 1820, el barco zarpó desde Buenos Aires con el objetivo de tomar posesión de las inmensas islas en nombre del Gobierno Nacional.

El 6 de noviembre de 1820, David Jewett izó la bandera argentina en las Islas Malvinas.

De todas formas, el viaje fue muy complejo y tuvo serios obstáculos. Por ejemplo, Jewett sufrió la pérdida de varios miembros de la tripulación, integrada por veteranos, voluntarios y ex presidiarios. De acuerdo a los reportes, murieron como consecuencia del mal estado del agua. Incluso, falleció Juan Adams, sargento mayor que estaba como segundo al mando de la expedición. Recién el 27 de octubre de aquel año, y tras casi diez meses de viaje, aquellos que lograron sobrevivir llegaron a las Malvinas.

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En su tan esperado arribo a las Islas Malvinas, precisamente en la Bahía de la Anunciación (a casi 10 km de Puerto Soledad), Jewett se encontró con alrededor de 50 cazadores británicos y estadounidenses que capturaban grandes cantidades de focas, ballenas, lobos marinos y otros animales marítimos. Tras semejante escenario, en el que advirtió que no había una población estable en las tierras y que era un lugar de paso para pescar, el comandante yankee escribió un contundente comunicado en el que se lo hizo llegar a cada uno de los capitanes de los buques.

El comunicado de David Jewett a los barcos que estaban en las Islas Malvinas en 1820

Fragata del Estado Heroína, en Puerto Soledad, Noviembre 2 de 1820.

Señor, tengo el honor de informarle que he llegado a este puerto comisionado por el Supremo Gobierno de las Provincias Unidas de Sud América para tomar posesión de las islas en nombre del país a que éstas pertenecen por la Ley Natural. Al desempeñar esta misión deseo proceder con la mayor corrección y cortesía para con todas naciones amigas; uno de los objetos de mi cometido es evitar la destrucción de las fuentes de recursos necesarios para los buques de paso, que, en recalada forzosa, arriban a las islas, y hacer de modo que puedan aprovisionarse con los mínimos gastos y molestias, dado que los propósitos de Usted no están en pugna y en competencia con estas instituciones y en la creencia de que una entrevista personal resultará de provecho para ambos, invito a usted a visitarme a bordo de mi barco, donde me será grato brindarle acomodo mientras le plazca; he de agradecerle —a sí mismo— que tenga a bien, en lo que esté a su alcance, hacer extensiva mi invitación a cualquier otro súbdito británico que se hallare en estas inmediaciones; tengo el honor de suscribirme señor, su más atento y seguro servidor.

Jewett, Coronel de la Marina de las Provincias Unidas de Sudamérica y comandante de la Fragata Heroína.

El día que David Jewett izó la bandera argentina en las Islas Malvinas

El lunes 6 de noviembre de 1820, David Jewett llevó a cabo una ceremonia para izar la bandera argentina en las Islas Malvinas. Allí, y por medio de un mástil, la celeste y blanca flameó en lo más alto; mientras los tambores sonaban y un grupo de hombres marchaba a modo de desfile. Asimismo, y para darle un tono más épico a la celebración, el comandante yankee leyó unas palabras y la fragata «Heroína» lanzó 21 cañonazos.

Cuándo fue que los ingleses volvieron a invadir las Islas Malvinas

Lamentablemente, algunos años más tarde (1833), los ingleses llegaron con dos buques de guerra a las Islas Malvinas y se impusieron frente a la poca población que estaba presente en la zona. Casi 100 años después, en 1982, la dictadura militar argentina comandada por el dictador Leopoldo Fortunato Galtieri decidió desembarcar en dicho territorio. Con muchos jóvenes a los que maltrataron, torturaron e incluso no los prepararon bien, la Argentina protagonizó una guerra de 2 meses y 12 días con Inglaterra. La misma dejó un saldo de 649 soldados argentinos, 255 británicos y 3 civiles isleños muertos. Mientras tanto, y en la actualidad, el país no ha dejado de exigir su soberanía.

Las Islas Malvinas son argentinas.

Quién fue David Jewett

David Jewett nació el 17 de junio de 1772, en New London (Estados Unidos). Allí estudió leyes y más tarde se incorporó a la marina de guerra de Estados Unidos, donde fue el capitán de la nave Trumbull y también combatió contra Gran Bretaña, en 1812, como bucanero. Luego, se ofreció como corsario para defender los intereses de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Tras el visto bueno, en enero de 1820, realizó una expedición histórica en la que izó la bandera argentina en las Islas Malvinas. El 26 de julio de 1842, y a la edad de 70 años, murió en Río de Janeiro (Brasil).

Imagen de portada: Gentileza de El Destape

FUENTE RESPONSABLE: El Destape. Por Santiago Marani / noviembre 2021

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