Cómo es Hamtramck, la primera ciudad de Estados Unidos gobernada por musulmanes.

Un paseo por la calle principal en Hamtramck, Michigan, se siente como un tour alrededor del mundo.

Una tienda de salchichas y una panadería de Europa del Este se sitúan junto a unos grandes almacenes yemeníes y una tienda de ropa bengalí.

Las campanas de la iglesia suenan junto con el llamado islámico a rezar.

«El mundo en dos millas cuadradas (5 kilómetros cuadrados)» es el eslogan de Hamtramck y esta ciudad está a la altura, con alrededor de 30 idiomas distintos hablados en su área de 5 kilómetros cuadrados.

Este mes, esta ciudad del medio oeste estadounidense de 28.000 habitantes alcanzó un hito. Eligió a un alcalde y un ayuntamiento completamente musulmanes, convirtiéndose en la primera ciudad en Estados Unidos en tener un gobierno musulmán-estadounidense.

Aunque en el pasado sufrieron discriminación, los residentes musulmanes se han integrado en esta ciudad multicultural y ahora representan más de la mitad de su población.

Y a pesar de desafíos económicos e intensos debates culturales, los residentes de Hamtramck de diferentes religiones y procedencias culturales conviven en armonía, haciendo de la ciudad un importante caso de estudio para el crecimiento de la diversidad en el futuro de Estados Unidos.

¿Pero será Hamtramck una regla o la excepción?

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La historia de Hamtramck, desde sus inicios como una ciudad de colonos alemanes hasta la actualidad, la primera ciudad de mayoría musulmana de Estados Unidos, está grabada en sus calles.

Hay negocios con carteles en árabe y bengalí, prendas bordadas de Bangladesh y Jambiyas, un tipo de espada curva corta de Yemen, se ven en los escaparates de las tiendas.

Los residentes musulmanes hacen cola para comprar paczki, una especie de rosquilla polaca rellena de natillas.

«No es inusual ver a algunos con minifaldas y tatuajes y otros con burka caminando por la misma calle. Nosotros somos esto», cuenta Zlatan Sadikovic, un inmigrante bosnio propietario de un café en el centro de Hamtramck.

Iglesia católica en Hamtramck, Michigan.

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A un tiro de piedra de las afueras de Detroit, que envuelve en parte a la ciudad, Hamtramck fue una vez parte del epicentro de la industria automotriz estadounidense, dominada por la planta de General Motors que se extendía a ambos lados de su frontera con ‘Motor City’.

El primer Cadillac Eldorado salió de la línea de montaje en Hamtramck en la década de 1980.

A lo largo del siglo XX, se la conoció como la «Pequeña Varsovia», ya que los inmigrantes polacos acudieron en masa para los trabajos manufactureros.

La ciudad fue una de las paradas de la gira por Estados Unidos del papa Juan Pablo II, nacido en Polonia, en 1987. En 1970, hasta el 90% de la ciudad era de origen polaco.

Sin embargo, en esa década comenzó el largo declive de la fabricación de automóviles en Estados Unidos y los estadounidenses polacos más jóvenes y ricos comenzaron a mudarse a los suburbios.

El cambio convirtió a Hamtramck en una de las ciudades más pobres de Michigan, pero la asequibilidad atrajo a los inmigrantes.

Durante los últimos 30 años, Hamtramck se transformó nuevamente para convertirse en una pista de aterrizaje para inmigrantes árabes y asiáticos, especialmente de Yemen y Bangladesh.

Una parte significativa de los residentes de la ciudad en la actualidad, el 42%, nacieron en el extranjero. Se cree que más de la mitad son musulmanes practicantes.

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La composición del gobierno recién elegido refleja los cambios demográficos en Hamtramck. El ayuntamiento incluirá a dos estadounidenses bengalíes, tres estadounidenses yemeníes y un converso al islam polaco-estadounidense.

Con el 68% de los votos, Amer Ghalib será el primer alcalde yemení-estadounidense en EE.UU.

«Me siento honrado y orgulloso, pero sé que es una gran responsabilidad», dijo Ghalib, de 41 años.

Nacido en un pueblo de Yemen, se mudó a Estados Unidos a los 17 años y primero trabajó en una fábrica de piezas de plástico para automóviles cerca de Hamtramck.

Más tarde aprendió inglés y recibió formación médica. Ahora trabaja como profesional de la salud.

En lugar de ser un «crisol» o una «ensaladera», Hamtramck es más como un «pastel de siete capas» donde diferentes grupos conservan sus distintas culturas mientras coexisten estrechamente entre sí, dice la concejal electa Amanda Jaczkowski.

«La gente todavía está orgullosa de su cultura específica. Si asimilamos, perderíamos la singularidad. Cuando viven tan cerca unos de otros, se ven obligados a superar esas diferencias «, dice Jaczkowski, de 29 años.

Pero Hamtramck «no es Disneylandia», dice Karen Majewski, la alcaldesa saliente que ocupó el cargo durante 15 años antes de dimitir.

«Es solo un lugar pequeño. Y tenemos conflictos».

La fricción surgió en 2004 luego de una votación para transmitir el llamado islámico a la oración en público. Algunos residentes han argumentado que la prohibición de los bares cerca de las mezquitas perjudica la economía local.

Amanda Jaczkowski, nueva concejala electa del ayuntamiento de Hamtramck, posa frente a unos murales que honran la herencia polaca.

FUENTE DE LA IMAGEN – COURTESY OF AMANDA JACZKOWSKI

Amanda Jaczkowski, la nueva concejala electa en Hamtramck.

Hace seis años, cuando se convirtió en la primera ciudad estadounidense en elegir un gobierno de mayoría musulmana, la prensa de todo el mundo reportó sobre Hamtramck.

Algunos informes de los medios de comunicación en ese momento pintaron una imagen de una ciudad «tensa» con una afluencia de musulmanes. Un presentador de televisión nacional preguntó si Majewski tenía miedo de ser alcaldesa.

Incluso se especuló que un ayuntamiento controlado por musulmanes podría imponer la ley islámica.

«En Hamtramck la gente pone los ojos en blanco ante ese tipo de comentarios», dijo Majewski, quien está «satisfecha» de que Hamtramck haya sido una comunidad acogedora y que es «natural» que los nuevos residentes voten por aquellos que entienden su experiencia y sus idiomas.

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La Oficina del Censo de EE.UU. no recopila información sobre religión, pero un grupo de expertos del Centro de Investigaciones Pew estima que había aproximadamente 3,85 millones de musulmanes viviendo en EE.UU. en 2020, lo que representa aproximadamente el 1,1% de la población total.

Para 2040, se prevé que los musulmanes se conviertan en el segundo grupo religioso más grande de Estados Unidos, después de los cristianos.

A pesar de su creciente presencia, los musulmanes en Estados Unidos a menudo han sido objeto de prejuicios.

Hombres musulmanes rezando en una mezquita en Hamtramck, en Michigan.

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Veinte años después de los ataques del 11 de septiembre, la islamofobia sigue persiguiendo a musulmanes y otros estadounidenses árabes.

Cerca de la mitad de adultos musulmanes en Estados Unidos dijeron a Pew en 2016 que habían sufrido algún tipo de discriminación personal, mientras que el entonces candidato Donald Trump propuso vetar a migrantes de países de mayoría musulmana en Estados Unidos.

Los investigadores también descubrieron que, de todos los grupos religiosos, los musulmanes siguen enfrentándose a las visiones más negativas de la sociedad estadounidense.

Más de la mitad de estadounidenses dicen no conocer personalmente a ningún musulmán, pero aquellos que conocen a algún practicante son menos propensos a pensar que el islam promueve más violencia que otros grupos religiosos.

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Hamtramck es un ejemplo vivo de cómo el conocimiento personal reduce la islamofobia.

Cuando Shahab Ahmed se postuló para concejal poco después del ataque del 11 de septiembre, enfrentó una batalla cuesta arriba.

«Había volantes por toda la ciudad diciendo que yo era el vigésimo secuestrador que no llegó a los aviones», dijo este bengalí estadounidense.

Tras perder las elecciones de 2001, Ahmed llamó a las puertas de los vecinos para presentarse.

Acabó siendo elegido dos años más tarde, convirtiéndose en el primer funcionario municipal musulmán de Hamtramck.

Desde entonces, el apoyo a la comunidad musulmana ha crecido en la ciudad.

Un mural de Hamtramck muestra a una mujer vistiendo un hijab.

En 2017, cuando la administración de Trump impuso el veto a la entrada de migrantes de países de mayoría musulmana, los residentes de la ciudad se unieron para protestar.

«De alguna forma aquello movilizó y unió a mucha gente porque todos saben que, para vivir en Hamtramck, tienes que respetar a otros», comenta Razi Jafri, codirector del filme documental «Hamtramck, USA».

Los estadounidenses musulmanes también se han vuelto más visibles en la escena nacional.

En 2007, el demócrata de Minnesota Keith Ellison se convirtió en el primer congresista musulmán. Hoy, el Congreso estadounidense tiene cuatro miembros musulmanes.

El día de las elecciones de este mes en Hamtramck, docenas de residentes se reunieron en frente de un centro electoral para saludarse. Muchos de ellos mostraban su souvenir del Día de Elecciones, llevando la pegatina de «Yo voté».

Según Jaczkowski, los migrantes estaban muy entusiasmados por participar.

«Es muy estadounidense el ser capaz de juntar a la gente».

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Sin embargo, al igual que en el resto del país, en la ciudad se están celebrando intensos debates culturales.

En junio, cuando el gobierno de la ciudad aprobó colgar una bandera del orgullo gay en el ayuntamiento, algunos residentes estaban indignados.

Varias de estas banderas colgadas fuera de negocios privados y casas fueron removidas, incluyendo una fuera de la tienda de ropa vintage propiedad de Majewski.

«Eso manda un mensaje realmente alarmante para la gente», dice.

La marihuana también se ha convertido en una fuente de controversias.

La apertura de tres dispensarios en Hamtramck ha provocado consternación en algunas comunidades tanto musulmanas como polaco-católicas.

A otros residentes les preocupa la falta de participación política de las mujeres en las comunidades musulmanas conservadoras.

La noche de las elecciones, Ghalib, el alcalde electo, estaba rodeado por una multitud yemení-estadounidense jubilosa en un evento postelectoral que servía baklava y kebabs. Había más de 100 simpatizantes, todos hombres.

Las mujeres participaron en su campaña, dijo Ghalib, pero la segregación por sexos sigue siendo tradicional, incluso cuando está siendo desafiada por generaciones más jóvenes que se han vuelto más «americanizadas».

Hamtramck también se enfrenta a los desafíos comunes de las ciudades del llamado Cinturón de Óxido: desde las decadentes infraestructuras hasta las limitadas oportunidades económicas.

Las intensas lluvias durante el verano saturaron las tuberías de la ciudad e inundaron muchas casas.

Altos niveles de plomo fueron encontrados en muestras de agua potable de la ciudad, atrayendo la atención nacional. Casi la mitad de la ciudad está por debajo de la línea de pobreza.

Estos ejemplos son algunas de las presiones con las que tendrá que lidiar el nuevo liderazgo de la ciudad.

«¿Cómo luce la democracia en una ciudad de mayoría musulmana? Como en todos los sitios, desorganizada y complicada. Así que cuando la novedad se vaya, habrá trabajo por hacer», dice el documentalista Jafri.

Imagen de portada: Gentileza de

FUENTE RESPONSABLE: BBC News, Michigan. Por Zhaoyin Feng

Sociedad/Cultura/Religión/Islam/Política/Estados Unidos

La historia de David Jewett, el yankee que luchó contra los ingleses por Malvinas e izó la bandera argentina.

La historia de David Jewett sorprende a propios y extraños. Cómo fue que un marino estadounidense llegó a combatir contra los ingleses por las Islas Malvinas e incluso pudo izar, por primera vez, una bandera argentina en dichas tierras. El Destape hace un repaso de un hecho histórico para el país.

David Jewett, el marino estadounidense que izó por primera vez la bandera argentina en las Islas Malvinas.

La historia argentina tiene capítulos sumamente asombrosos que, sin lugar a dudas, son dignos de inspiración para directores de películas, series y documentales. Este 6 de noviembre se cumplen exactamente 201 años del día en que un estadounidense izó, por primera vez, la bandera argentina en las Islas Malvinas. Se trata de David Jewett, quien también luchó y le hizo frente a las tropas de Inglaterra en el territorio que, al día de hoy, sigue siendo reclamado por las autoridades argentinas.

Corría el año 1819. La declaración de la Independencia (1816) había sucedido hacía muy poco tiempo. Y las Provincias Unidas del Río de la Plata buscaban la forma de afianzarse como nación a nivel territorial. Por lo tanto, defender las extensas tierras de los enemigos significaba un gran desafío. Frente a dicho escenario, el Gobierno tomó la decisión de acudir a los corsarios (bucaneros autorizados por el gobierno a atacar barcos enemigos) con el objetivo de defender sus tierras.

La historia argentina tiene capítulos sumamente asombrosos que, sin lugar a dudas, son dignos de inspiración para directores de películas, series y documentales. Este 6 de noviembre se cumplen exactamente 201 años del día en que un estadounidense izó, por primera vez, la bandera argentina en las Islas Malvinas. Se trata de David Jewett, quien también luchó y le hizo frente a las tropas de Inglaterra en el territorio que, al día de hoy, sigue siendo reclamado por las autoridades argentinas.

Corría el año 1819. La declaración de la Independencia (1816) había sucedido hacía muy poco tiempo. Y las Provincias Unidas del Río de la Plata buscaban la forma de afianzarse como nación a nivel territorial. Por lo tanto, defender las extensas tierras de los enemigos significaba un gran desafío. Frente a dicho escenario, el Gobierno tomó la decisión de acudir a los corsarios (bucaneros autorizados por el gobierno a atacar barcos enemigos) con el objetivo de defender sus tierras.

En agosto del mencionado año, Patricio Lynch consiguió una patente para realizar una expedición hacia las Islas Malvinas. Lo hizo por medio de su fragata “Heroína”, donde brillaba la figura de su comandante David Jewett, un marino estadounidense que había adquirido el título de Teniente Coronel. Tras varios preparativos, en enero de 1820, el barco zarpó desde Buenos Aires con el objetivo de tomar posesión de las inmensas islas en nombre del Gobierno Nacional.

El 6 de noviembre de 1820, David Jewett izó la bandera argentina en las Islas Malvinas.

De todas formas, el viaje fue muy complejo y tuvo serios obstáculos. Por ejemplo, Jewett sufrió la pérdida de varios miembros de la tripulación, integrada por veteranos, voluntarios y ex presidiarios. De acuerdo a los reportes, murieron como consecuencia del mal estado del agua. Incluso, falleció Juan Adams, sargento mayor que estaba como segundo al mando de la expedición. Recién el 27 de octubre de aquel año, y tras casi diez meses de viaje, aquellos que lograron sobrevivir llegaron a las Malvinas.

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En su tan esperado arribo a las Islas Malvinas, precisamente en la Bahía de la Anunciación (a casi 10 km de Puerto Soledad), Jewett se encontró con alrededor de 50 cazadores británicos y estadounidenses que capturaban grandes cantidades de focas, ballenas, lobos marinos y otros animales marítimos. Tras semejante escenario, en el que advirtió que no había una población estable en las tierras y que era un lugar de paso para pescar, el comandante yankee escribió un contundente comunicado en el que se lo hizo llegar a cada uno de los capitanes de los buques.

El comunicado de David Jewett a los barcos que estaban en las Islas Malvinas en 1820

Fragata del Estado Heroína, en Puerto Soledad, Noviembre 2 de 1820.

Señor, tengo el honor de informarle que he llegado a este puerto comisionado por el Supremo Gobierno de las Provincias Unidas de Sud América para tomar posesión de las islas en nombre del país a que éstas pertenecen por la Ley Natural. Al desempeñar esta misión deseo proceder con la mayor corrección y cortesía para con todas naciones amigas; uno de los objetos de mi cometido es evitar la destrucción de las fuentes de recursos necesarios para los buques de paso, que, en recalada forzosa, arriban a las islas, y hacer de modo que puedan aprovisionarse con los mínimos gastos y molestias, dado que los propósitos de Usted no están en pugna y en competencia con estas instituciones y en la creencia de que una entrevista personal resultará de provecho para ambos, invito a usted a visitarme a bordo de mi barco, donde me será grato brindarle acomodo mientras le plazca; he de agradecerle —a sí mismo— que tenga a bien, en lo que esté a su alcance, hacer extensiva mi invitación a cualquier otro súbdito británico que se hallare en estas inmediaciones; tengo el honor de suscribirme señor, su más atento y seguro servidor.

Jewett, Coronel de la Marina de las Provincias Unidas de Sudamérica y comandante de la Fragata Heroína.

El día que David Jewett izó la bandera argentina en las Islas Malvinas

El lunes 6 de noviembre de 1820, David Jewett llevó a cabo una ceremonia para izar la bandera argentina en las Islas Malvinas. Allí, y por medio de un mástil, la celeste y blanca flameó en lo más alto; mientras los tambores sonaban y un grupo de hombres marchaba a modo de desfile. Asimismo, y para darle un tono más épico a la celebración, el comandante yankee leyó unas palabras y la fragata «Heroína» lanzó 21 cañonazos.

Cuándo fue que los ingleses volvieron a invadir las Islas Malvinas

Lamentablemente, algunos años más tarde (1833), los ingleses llegaron con dos buques de guerra a las Islas Malvinas y se impusieron frente a la poca población que estaba presente en la zona. Casi 100 años después, en 1982, la dictadura militar argentina comandada por el dictador Leopoldo Fortunato Galtieri decidió desembarcar en dicho territorio. Con muchos jóvenes a los que maltrataron, torturaron e incluso no los prepararon bien, la Argentina protagonizó una guerra de 2 meses y 12 días con Inglaterra. La misma dejó un saldo de 649 soldados argentinos, 255 británicos y 3 civiles isleños muertos. Mientras tanto, y en la actualidad, el país no ha dejado de exigir su soberanía.

Las Islas Malvinas son argentinas.

Quién fue David Jewett

David Jewett nació el 17 de junio de 1772, en New London (Estados Unidos). Allí estudió leyes y más tarde se incorporó a la marina de guerra de Estados Unidos, donde fue el capitán de la nave Trumbull y también combatió contra Gran Bretaña, en 1812, como bucanero. Luego, se ofreció como corsario para defender los intereses de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Tras el visto bueno, en enero de 1820, realizó una expedición histórica en la que izó la bandera argentina en las Islas Malvinas. El 26 de julio de 1842, y a la edad de 70 años, murió en Río de Janeiro (Brasil).

Imagen de portada: Gentileza de El Destape

FUENTE RESPONSABLE: El Destape. Por Santiago Marani / noviembre 2021

Islas Malvinas/Malvinas Argentinas/Política/Efemérides/Soberanía

 

 

Coronavirus: por qué Rusia tiene tan poca población vacunada pese a que desarrolló una de las primeras vacunas contra la covid-19.

A inicios de agosto de 2020, Rusia se colocó al frente de la carrera global que se había iniciado para lograr una vacuna contra el nuevo coronavirus.

El presidente Vladimir Putin dijo al mundo que su país ya tenía la primera vacuna aprobada y anunció que en octubre de ese año pondrían en marcha una campaña de vacunación masiva.

La Sputnik V, como fue bautizada, había sido desarrollada por el Centro Nacional de Investigación de Epidemiología y Microbiología (Gamaleya) junto con el Ministerio de Defensa.

Sin embargo, poco más de un año más tarde, Rusia es el quinto país del mundo que ha registrado mayor número de contagios (más de 7,8 millones) y más muertes (217.000), de acuerdo con datos de la Universidad Johns Hopkins de Estados Unidos.

El país euroasiático vive en este momento una fuerte oleada de contagios que lo convierten, además, en el cuarto país del mundo con mayor número de casos acumulados en las últimas cuatro semanas: casi 663.000.

Durante 13 de las últimas 17 jornadas, el país ha registrado nuevos récords de muertes diarias causadas por el coronavirus, siendo el número más reciente el de este viernes: 999 fallecimientos.

También estableció un nuevo registro máximo de contagios confirmados: 32.196.

La dura oleada de contagios está ejerciendo gran presión sobre los servicios sanitarios disponibles.

Denis Protsenko, jefe médico del principal hospital moscovita dedicado a pacientes de covid-19, advirtió que las camas de los hospitales se están llenando con pacientes en estado crítico, según informó el diario Moscow Times.

¿Cómo es esto posible? La causa reside en el bajo número de personas vacunadas que hay en el país: solamente 31% de los habitantes de Rusia se encuentran completamente vacunados y apenas un 3% adicional se encuentra parcialmente vacunado, de acuerdo con cifras de Our World in Data de la Universidad de Oxford.

Resistencia a la vacuna

Durante el último año, la vacuna Sputnik V sirvió para apuntalar la imagen internacional de Rusia y fue acogida en muchas partes del mundo, incluida América Latina, donde su uso ha sido aprobado en Argentina, Bolivia, Paraguay, Venezuela, Nicaragua, México, Honduras, Guatemala, Panamá, Ecuador, Brasil y Chile, según informó la agencia de noticias rusa TASS.

Vacunación en Argentina.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Argentina es uno de los países de América Latina donde se realizan vacunaciones con Sputnik V.

En algunos de esos países luego se presentaron problemas por falta de abastecimiento y hubo quejas de parte de personas que, tras recibir la primera dosis, tuvieron que esperar mucho más tiempo del previsto para recibir la segunda inyección.

En Rusia, sin embargo, el bajo número de vacunados no tiene que ver con la falta de vacunas, sino con la resistencia de la población a ponérsela.

En una encuesta del Centro Levada, un instituto especializado en estudios de opinión pública en Rusia, realizada el pasado 20 de agosto, el 54% de los consultados dijo que no se pondría la vacuna si esta no es obligatoria, mientras que 38% dijo que sí lo haría.

Las autoridades tienen claro el problema al que se enfrentan.

«Ciertamente, las cifras [la tasa actual de mortalidad por covid-19] son terribles. Es alarmante. La principal razón son los bajos niveles de vacunación», dijo el pasado 5 de octubre el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov.

El funcionario reconoció que el virus se estaba volviendo más agresivo y que el nivel de vacunación no es suficiente».

Dmitry Peskov

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Dmitry Peskov, portavoz del Kremlin, ha reconocido que el auge del coronavirus en Rusia se debe a los bajos niveles de vacunación.

Pese a todo, el Kremlin ha descartado de momento imponer sanciones contra aquellos ciudadanos que no se quieran vacunar.

Según dijo Peskov el pasado 11 de octubre, este tipo de medidas van en contra de la «naturaleza social» del Estado ruso, por lo que no resulta realista plantearlas.

Indicó que lo que corresponde en esta situación es apelar a la conciencia de los ciudadanos para que entiendan que «no hay otra forma de proteger sus vidas que vacunándose».

Desconfianza generalizada

Pero ¿por qué hay tantos rusos que no se quieren vacunar?

«Muchos no se han vacunado no porque sean convencidos antivacunas, sino porque han decidido esperar», dijo la antropóloga Alexandra Arkhipova, investigadora principal del Instituto de Ciencias Sociales de la Academia Presidencial Rusa de Economía Nacional y Administración Pública.

En una entrevista con el servicio ruso de la BBC, Arkhipova explicó que la decisión de estas personas se basa en su desconfianza hacia la medicina y hacia la élite política, pero también sobre la base de los consejos de sus médicos de confianza.

«En la época soviética, a los padres no se les permitía evadir las vacunaciones. Por ello, la negativa a vacunarse era una forma de disenso y, debido a ello, en algunas familias de la intelectualidad esto era aceptado e incluso estimulado», señaló.

Vacunación de una campesina en la Unión Soviética.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

En la Unión Soviética, la vacunación era obligatoria.

Al mismo tiempo, el elevado nivel de desconfianza que existe en el país hacia la medicina y hacia la política se refleja también en el rechazo a la vacuna.

«Mucha gente dice que no está lista para vacunarse porque no confían en la forma como se diseñó la Sputnik V. Ellos están extremadamente molestos por la falta de información acerca de cómo se hizo, cuáles fueron sus efectos secundarios, cuánta gente enfermó, cuán severa o suave fue la enfermedad, cuántos de los vacunados fueron hospitalizados, etc», agregó Arkhipova.

Explicó que aunque los rusos no confían en la medicina, sí lo hacen en los médicos que conocen, pero esto -paradójicamente- no ha ayudado a impulsar las vacunaciones.

«Muchas personas han sido disuadidas de vacunarse por los llamados ‘médicos de familia'», apuntó.

Explicó que en Rusia no están muy desarrollados los protocolos de vacunación para las personas que tienen distintas enfermedades, algo que dificulta el trabajo de los médicos.

«Simplemente es muy intimidante para un médico asumir la responsabilidad de recomendar las vacunas. Con frecuencia ellos no saben exactamente cómo la vacuna va a afectar la enfermedad de su paciente. Es mucho más fácil decir: no te vacunes», dijo Arkhipova.

En relación con la forma como la desconfianza hacia las autoridades afecta las vacunaciones en Rusia, la experta señaló que en las entrevistas que hacen en sus estudios las personas mencionan que los funcionarios y los médicos de alto rango les pueden mentir a los ciudadanos sin tener que enfrentar ninguna consecuencia.

«Mentir no es algo que sea castigado en Rusia. Por la misma razón, algunas personas confían más en las vacunas importadas porque creen que si los fabricantes de Pfizer mienten, van a ser castigados por ello», apuntó.

Un elemento adicional que incidirá en este rechazo a las vacunas es la ignorancia de las personas acerca de cómo funciona su propio cuerpo.

Gráfico que muestra cómo funciona la Sputnik V

«Muchas personas no entienden lo que es un virus, cómo opera y entra en el cuerpo, o qué son los anticuerpos. Por ello, una persona así tiene una reducida capacidad crítica en relación con cualquier rumor», dijo.

Y en Rusia, como en muchas otras partes del mundo, los bulos y desinformaciones contra las vacunas han sido abundantes.

Según dijo Arkhipova a la BBC, hasta julio de este año habían acumulado una base de datos con unos 314 rumores distintos sobre el coronavirus, de los cuales 83 están relacionados con las vacunas y habían sido compartidos 2,6 millones de veces en redes sociales.

Este es otro factor que dificulta la tarea de persuadir a los rusos sobre la conveniencia de ponerse la vacuna contra el covid-19.

Imagen de portada: Gentileza de GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: Redacción BBC News Mundo

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