La visión de Asimov es más que ciencia ficción.

Los países se deberían comprometer a una colaboración tecnológica y a revisar las reglas sobre la participación fuera de la Tierra para desarrollar una energía solar basada en el espacio.

En su cuento corto “Razón”, publicado en 1941, el escritor de ciencia ficción Isaac Asimov describió un universo en el que los humanos recolectaban energía solar en el espacio para sostener la vida en la Tierra.

Ochenta años después, y en la encrucijada de una emergencia climática global, la idea de capturar la energía del sol con una vastedad de paneles solares en el espacio y transmitirla de vuelta al planeta a través de microondas podría convertirse en realidad.

China, los Estados Unidos, Europa y Japón están desarrollando proyectos. Beijing, incluso, planea tener un sistema en funcionamiento para 2030, de acuerdo con lo publicado en informes de medios basados en ese país.

Este mes, el Gobierno británico dará señales de que también quiere explorar el potencial de esta tecnología. Publicará hallazgos de un nuevo estudio, que examinó cómo la energía solar del espacio podría ayudar a Gran Bretaña a alcanzar una economía de emisión neta cero para 2050.

El informe, preparado por los consultores Frazer-Nash, con asistencia de empresas europeas como Airbus y Thales Alenia Space, concluye en que la energía solar basada en el espacio no sólo es tecnológicamente posible. También, argumenta que el costo de tiempo de vida por megawatt/hora podría ser la mitad del de la energía nuclear.

Con sólo una sola estación de energía en el Reino Unido (Hinkley Point C), configurada para acumular costos por 23.000 millones de libras (más de u$s 31.800 millones), la estimación del reporte, de 16.000 millones de libras (más de u$s 22.100 millones), para desarrollar la tecnología y lanzar un satélite solar operativo de 2 gigawatts (GW) parece una ganga. Satélites subsecuentes, de 3600 millones de libras (unos u$s 5000 millones), hacen a la propuesta más atractiva.

Por otra parte, si el sector privado va a ayudar a pagar la factura, los países también tendrán que revisar el marco legal que rige actualmente el uso del espacio exterior.

El tratado sobre el espacio ultraterrestre de 1967 es lamentablemente inadecuado para las oportunidades comerciales que están surgiendo rápidamente.

Los países individuales, ahora, están empezando a llenar el vacío con sus propias normas sobre derechos y responsabilidades comerciales. Esto podría ser una receta para el caos, advierte Rachel O’Grady, socia espacial del estudio de abogados Mayer Brown.

Por supuesto, para la mayoría de los países, sería difícil emprender este esfuerzo por sí solos. Dado que la tecnología podría cambiar las reglas del juego para la crisis climática global, este proyecto ofrece un caso sólido para el desarrollo dentro de una asociación internacional.

Evidentemente, es más barato construir granjas solares en la Tierra. Pero la energía solar basada en el espacio, a diferencia de su contraparte terrestre intermitente, puede entregarse las 24 horas del día a cualquier punto del planeta. Puede proporcionar una carga base de capacidad de generación en la que las opciones ecológicas confiables son limitadas.

Hasta hace poco, resultaba demasiado caro instalar esa infraestructura en el espacio. Pero el cohete Falcon parcialmente reutilizable que desarrolló Elon Musk y los satélites más pequeños cambiaron la ecuación.

Un estudio de la NASA, de 2018, estimó que el costo típico de lanzamiento se redujo en un factor de 20 durante la década anterior.

Otras tecnologías que habilitarán este desarrollo también avanzaron. Una empresa de Nueva Zelanda ya está probando la transferencia inalámbrica de electricidad a lo largo de varios kilómetros.

Las órbitas sobre la Tierra están mucho más lejos, admite Martin Soltau, jefe de espacio en Frazer-Nash. Pero la física subyacente del proyecto se comprende bien.

El tamaño del satélite presenta el mayor desafío, que en el escenario de Frazer-Nash se extiende a un ancho sin precedentes de 1,7 kilómetros. Tal escala asegura una transmisión eficiente de energía a la Tierra.

Esto puede parecer imposible. Pero John Mankins, un ex físico de la NASA, ideó el concepto SPS-Alpha utilizando el enfoque del sistema de sistemas. Un satélite podría comprender miles de pequeñas unidades de energía solar, ensambladas en el espacio por robots, para las cuales la tecnología también está evolucionando rápidamente.

Sin duda, surgirán dudas sobre la vulnerabilidad del sistema, su mantenimiento y su contribución a la creciente crisis de los derechos espaciales. Estas y otras cuestiones requerirán un estudio más a fondo.

Tampoco existe garantía de que la energía solar basada en el espacio sea económicamente viable. Sin embargo, incluso si los costos se disparan, cualquier innovación en áreas como la transmisión de energía y la robótica podrían dar sus frutos, aun cuando los satélites solares no lo hagan.

En noviembre, el Reino Unido acogerá en Glasgow la COP 26, la cumbre climática mundial. El tema de la colaboración merece un debate. Las industrias de la energía y del espacio también deberán participar. Empresas como BP, Shell y EDF, aparentemente, han expresado interés. La energía solar basada en el espacio no tiene por qué seguir siendo ciencia ficción más de lo que alguna vez lo fueron los viajes espaciales comerciales.

Sí, existe el riesgo de que tecnologías prometedoras, como la energía solar basada en el espacio, no funcionen. Y, si no se llega a un acuerdo internacional sobre un marco legal eficaz, el espacio podría volverse hostil, no sólo para la vida humana; también, para la prosperidad de la especie. Pero, con el estímulo y la planificación adecuados, esta fuente de energía renovable puede funcionar durante nuestro ciclo de vida.

Imagen de portada: Gentileza de Apertura

FUENTE: APERTURA – Por Peggy Hollinger Energía sustentable/de la ficción a la realidad/Medio Ambiente/Ecología/Espacio ultraterrestre.

La mayoría de los jóvenes temen por el futuro debido al cambio climático.

Una nueva encuesta internacional ilustra la profundidad de la ansiedad que sienten muchos jóvenes ante el cambio climático.

Casi el 60% de los jóvenes encuestados dijeron que se sentían muy preocupados o extremadamente preocupados.

Más del 45% señaló que los sentimientos sobre el clima afectan su vida diaria.

Y tres cuartas partes de los consultados pensaban que el futuro era aterrador. Más de la mitad (56%) señaló que cree que la humanidad está condenada.

Dos tercios de los jóvenes dijeron sentirse tristes, asustados y ansiosos. Cuatro de cada diez dudan si tener hijos.

“Para los jóvenes es diferente; para nosotros, la destrucción del planeta es personal”, señaló un joven de 16 años.

La encuesta consultó a 10.000 personas de entre 16 y 25 años en 10 países: Reino Unido, Finlandia, Francia, Estados Unidos, Australia, Portugal, Brasil, India, Filipinas y Nigeria.

La investigación fue financiada por la plataforma Avaaz y dirigida por la Universidad de Bath en Inglaterra, en colaboración con otras cinco universidades, incluyendo el Centro para la Innovación en Salud Global de la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford y la Universidad de Helsinki. El estudio está disponible en forma preliminar en una plataforma abierta y será publicado en la revista Lancet Planetary Health.

Dos tercios de los jóvenes dijeron sentirse tristes, asustados y ansiosos.

Si deseas profundizar sobre el informe de la ONU; sobre el cambio climático cliquea en el siguiente párrafp. Muchas gracias.

“Se sienten traicionados por los gobiernos”

El informe dice que, a nivel global, los jóvenes se ven especialmente afectados por los temores climáticos porque se están desarrollando psicológica, social y físicamente.

“Esto muestra que la ansiedad ecológica no es solo por la destrucción del medio ambiente, sino que está indisolublemente ligada a la inacción de los gobiernos ante el cambio climático. Los jóvenes se sienten abandonados y traicionados por los gobiernos”, afirmó Caroline Hickman, investigadora de la Universidad de Bath y autora principal del estudio.

Una encuesta global de jóvenes reveló temor ante el cambio climático

Participaron jóvenes de entre 16 y 25 años de 10 países (Brasil, Reino Unido, Finlandia, Francia, EE.UU., Australia, Portugal, India, Filipinas y Nigeria). De ellos…

  • 75%dijo que el futuro es aterrador
  • 65%dijo que sus gobiernos están fallando a los jóvenes al no actuar ante el cambio climático
  • 83%dijo que las personas fallaron en cuidar el planeta
  • 55%dijo que tendrán menos oportunidades que sus padres
  • 39%dijo que duda si tener hijos

Fuente: Lancet, Young People’s Voices on Climate Anxiety, Government Betrayal and Moral Injury

Tom Burke, del centro de análisis E3G, dijo a la BBC: “Es racional que los jóvenes estén ansiosos. No sólo están leyendo sobre el cambio climático en los medios, sino que lo están viendo desarrollarse frente a sus propios ojos”.

Los autores creen que el fracaso de los gobiernos sobre el cambio climático puede definirse como un “acto de crueldad” según la legislación de derechos humanos. Seis jóvenes en Portugal ya están llevando al gobierno a los tribunales para argumentar este caso.

“Los jóvenes están viendo el cambio climático desarrollarse frente a sus ojos”.

Los investigadores dijeron sentirse conmovidos por la magnitud de la angustia entre los jóvenes a nivel global.

Se preguntó a los jóvenes su opinión sobre las siguientes declaraciones, entre otras:

• Las personas no han cuidado el planeta: el 83% estuvo de acuerdo a nivel mundial

• El futuro es aterrador: 75%

• Los gobiernos están fallando a los jóvenes: 65%

• Se puede confiar en los gobiernos: 31%

Un joven señaló: “No quiero morir, pero no quiero vivir en un mundo que no se preocupa por los niños y los animales”.

Mayor ansiedad en Brasil

Entre los 10 países estudiados, las tasas de ansiedad y preocupación tienden a ser más altas entre los jóvenes de países en desarrollo, como Brasil, Nigeria y Filipinas, o los del hemisferio sur, como Australia.

Casi la mitad (48%) de los brasileños entrevistados dijeron que el cambio climático les hace dudar sobre tener hijos. Esta proporción estaba muy por encima del promedio mundial (39%) y fue el porcentaje más alto registrado en los diez países encuestados.

La ansiedad de los jóvenes “está indisolublemente ligada a la inacción de los gobiernos”, según los investigadores.

En Reino Unido, por ejemplo, el porcentaje de jóvenes que dudan en tener hijos debido al cambio climático es del 38%. En Estados Unidos es del 36% y en Australia del 42%.

La mayoría de los jóvenes entrevistados en Brasil sienten que el gobierno les está fallando (79%), mientras que la tasa es del 65% entre los jóvenes británicos y del 67% entre los australianos.

El 92% de los jóvenes brasileños consultados también cree que la humanidad falló en cuidar el planeta y piensa que el futuro es aterrador.

Solo el 18% de los jóvenes brasileños entrevistados cree que el gobierno los está protegiendo a ellos, al planeta y a las generaciones futuras, una tasa incluso más baja que el promedio mundial para este criterio, que es del 31%.

Entre los 10 países estudiados, las tasas de ansiedad y preocupación tienden a ser más altas entre los jóvenes de países en desarrollo.

Impacto grave en América del Sur

Las preocupaciones de los jóvenes brasileños no están desconectadas de la realidad.

El último informe del IPCC (Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático) mostró que el cambio climático se está intensificando y confirmó nuevamente que esto es resultado de acciones humanas.

Si deseas profundizar más; sobre los fenomenos climáticos en América Latina, cliquea en el siguiente párrafo. Muchas gracias-

El informe muestra que Brasil se verá fuertemente afectado: América del Sur tendrá un aumento de temperatura mayor que el promedio mundial.

En Brasil y en otras partes de América del Sur y Central, “es probable que las temperaturas promedio hayan aumentado y seguirán aumentando a un ritmo mayor que el promedio mundial”, dice el informe del IPCC.

Deforestación para plantaciones de soya en Brasil. 

El país podría dejar de ser una potencia agrícola mundial debido al cambio climático, según el científico Carlos Nobre.

El sureste del continente tendrá mayores precipitaciones, lo que incluye la región sur de Brasil y parte del sureste, donde se encuentran São Paulo y Río de Janeiro.

Las consecuencias para Brasil son graves, y podrían hacer que el país deje de ser una potencia agrícola mundial, en la evaluación del científico Carlos Nobre, investigador del Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de Sao Paulo y experto en la Amazonía, quien trabajó durante 35 años en el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil (INPE).

Nobre señala que en los próximos años el país experimentará sequías cada vez más prolongadas, temperaturas más cálidas y climas extremos que tendrán un impacto profundo en la producción de energía y alimentos.

Imagen de la portada: Gentileza de BBC News

FUENTE: BBC News Mundo

La corteza terrestre se está moviendo por la pérdida de hielo.

La pérdida de hielo de Groenlandia, la Antártida, los casquetes polares y los glaciares de montaña, está provocando un desplazamiento de la corteza terrestre: oscila entre los 0,3 mm por año en Norteamérica y los 0,15 mm en Fenoescandinavia. En Europa llega a 0,2 mm por año.

A medida que las capas de hielo y los glaciares se derriten y el agua se redistribuye a los océanos globales, la corteza terrestre se deforma, generando un patrón complejo de movimientos tridimensionales en la superficie de la Tierra.

Esa pérdida de hielo, una de las consecuencias del calentamiento global, está provocando que la corteza del planeta se deforme ligeramente, incluso a más de 1.000 kilómetros del lugar donde se produce la pérdida de hielo, según una nueva investigación.

El derretimiento del hielo elimina la masa de los continentes de la Tierra. Liberada del peso que la recubre, la superficie terrestre, que una vez estuvo cubierta por hielo, se eleva.

Esta respuesta vertical se ha estudiado bien, pero el desplazamiento horizontal de la corteza por efecto de la pérdida de masas heladas es menos conocido.

Cambios de masa

Sophie Coulson, de la Universidad de Harvard en Cambridge, Massachusetts, y sus colegas, recopilaron datos satelitales sobre la pérdida de hielo de Groenlandia, la Antártida, los glaciares de montaña y los casquetes polares, y los combinaron con un modelo de cómo la corteza terrestre responde a los cambios de masa.

Descubrieron que, entre 2003 y 2018, el derretimiento del hielo de Groenlandia y de los glaciares árticos, ha provocado que el suelo terrestre se desplazara horizontalmente en gran parte del hemisferio norte.

El desplazamiento llega hasta 0,3 milímetros por año en gran parte de Canadá y Estados Unidos. En Europa el rango es de 0,05 a 0,2 mm por año.

Es Fenoescandinavia, (península escandinava, península de Kola, Carelia y Finlandia), la pérdida de masa de hielo de los glaciares árticos ha producido movimientos horizontales generalizados con una magnitud de hasta 0,15 mm por año (promedio 2003-2013) en las latitudes altas.

Desplazamiento horizontal

En algunas áreas, incluso lejos del hielo que se derrite, el movimiento horizontal ha sido incluso mayor que el movimiento vertical, destacan los investigadores en un artículo publicado en la revista Geophysical Research Letters.

Los movimientos verticales de la corteza terrestre, también llamados epirogénicos, son muy lentos y reflejan el ascenso y descenso de las grandes masas continentales.

Un ejemplo de estos movimientos verticales es el de las grandes masas glaciares. Los hielos continentales ejercen una gran presión sobre las rocas, provocando su descenso. Cuando los hielos desaparecen, el continente tiende a ascender progresivamente.

Los movimientos horizontales, también llamados orogénicos o teratogénicos, son muy rápidos (en términos geológicos) y provocan grandes relieves plegados y fracturados. También pueden provocar terremotos, que tienen una duración de segundos.

Se conocen bien sus efectos en la formación de las montañas actuales, como los Alpes y otras más antiguas, pero el impacto horizontal de los hielos terrestres sobre la corteza ha sido hasta ahora poco estudiado.

Mucho menos hielo

La tasa de pérdida de hielo en todo el planeta ha aumentado un 57% desde el cambio de siglo, en comparación con los datos de la década de 1990, según la Unión Europea de Geociencias (EGU), y ha provocado una redistribución de masa entre continentes y océanos.

Como consecuencia, se ha producido una deformación significativa y variable de la corteza terrestre que la nueva investigación ha podido estimar mediante mediciones geodésicas del levantamiento de la corteza, tanto en las proximidades de la pérdida de masa de hielo, como en regiones más alejadas.

Los autores destacan que, con anterioridad, se ha detectado una variabilidad geográfica significativa, a escala global, en el cambio del nivel del mar como consecuencia de la pérdida de masa de hielo en el sistema terrestre.

Sin embargo, ningún estudio hasta ahora ha estimado los movimientos horizontales de la corteza que acompañan a la pérdida de masa de hielo, que es la gran aportación de la nueva investigación.

Análisis geofísicos

El nuevo estudio muestra las primeras observaciones globales del movimiento de la corteza tridimensional inducido por cambios recientes en la masa de hielo en las capas de hielo polares y los glaciares de montaña y los casquetes polares.

Estos cálculos incluyen los cambios asociados al nivel del mar al especificar la carga total de masa de superficie, destacan los investigadores.

Esta investigación ilustra el rango de señales inducidas por la pérdida de masa de hielo de principios del siglo XXI que anteriormente se habían pasado por alto y, por lo tanto, tienen el potencial de mejorar una variedad de análisis geofísicos, concluyen los autores en su artículo.

Referencia

The Global Fingerprint of Modern Ice-Mass Loss on 3-D Crustal Motion. Sophie Coulson et al. Geophysical Research Letters, Volume48, Issue16. 16 August 2021. DOI:https://doi.org/10.1029/2021GL095477

Foto superior: Capa de hielo de Groenlandia. Hannes Grobe. CC BY-SA 2.5

FUENTE: Tendencias – Cambio Climático – Ecología – Antártida – Glaciares – Groenlandia – Hielos Polares – Por Eduardo Martínez de la Fe ( Periodista Científico ). 

LA COLABORACIÓN CIUDADANA, CLAVE

Convertir las especies invasoras en dinero ya es posible (en EEUU).

Tanto el ‘pez león’ como la ‘carpa asiática’, están poniendo en peligro multitud de ecosistemas del país norteamericano. Diversas iniciativas (desde comida para perros como nuevos restaurantes) están ayudando a luchar contra ellas

 

Cuando una especie invasora entra de lleno en un nuevo ecosistema, puede provocar el caos. 

 

Es eso lo que está pasando en muchos lagos y ríos de Estados Unidos con la carpa asiática (aunque en realidad son dos especies diferentes, ‘Catla catla’ y ‘Cirrhinus cirrhosus), procedentes del subcontinente indio. En EEUU su expansión parece imparable, lo que pone en serio peligro el desarrollo y supervivencia de otras especies autóctonas de peces de agua dulce como el salmón. 

 

Además, si sumamos la amenaza de la introducción de estas nuevas especies, los salmones presentes en Norteamérica también están en peligro por otros factores como la pérdida de hábitats naturales a raíz de las acciones del ser humano, el aumento de la temperatura de los océanos y la sobreexplotación pesquera. 

 

Las motivaciones económicas en EEUU han conseguido aumentar la lucha contra las especies exóticas invasoras Debido a que la perca asiática tiene en estos nuevos ecosistemas una superioridad evolutiva con respecto a las especies autóctonas, su expansión está descontrolada y se están buscando soluciones que permitan reducir el problema. 

 

Y parece que se ha conseguido una más que satisfactoria: utilizarlas para elaborar piensos para perros. Esa es la iniciativa que ha puesto en marcha la empresa “Chippin”, una gran productora de piensos para mascotas en Estados Unidos, que ha empezado a usar las carpas plateadas y asiáticas, ambas invasoras, para producir sus nuevas gamas de piensos para perros. 

 

Aunque tanto en Asia como en Europa la carpa es uno de los peces de río más consumidos por el ser humano, en Estados Unidos no es nada conocida ni consumida.

Esto hace que su explotación en el país norteamericano sea prácticamente nula, por lo que establecer una industria alrededor de su explotación pesquera y alimentaria está fuera de la ecuación (lo que a su vez provoca que su expansión esté descontrolada).

Pesca deportiva con arco y flecha de carpa asiática en EEUU. Reuters

Pesca deportiva con arco y flecha de carpa asiática en EEUU. Reuters

Pero los estadounidenses son menos selectivos a la hora de alimentar a sus mascotas y, como explican desde Chippin, no les importa que sus perros se alimenten a base de carpas invasoras. Esto permite que esta nueva industria se aproveche unos precios extraordinariamente bajos (dado que la oferta de estos peces de agua dulce es enorme, y su demanda prácticamente nula) y, al mismo tiempo ayuda a poner remedio a un problema que amenaza con destruir muchos de los ecosistemas del continente americano.

Otros aprovechamientos de especies invasoras

Similar es el caso del pez león (del género ‘Pterois’) que, aunque originario de las costas del Índico y del pacífico, consiguió introducirse en el atlántico. 

De forma similar a las carpas, sus ventajas evolutivas han conseguido que sufra una expansión sin precedentes en los arrecifes de la costa este de EEUU y también en el mar Caribe. La ausencia de depredadores, su sistema de defensa (se trata de peces con multitud de aletas punzantes venenosas) y su rápido ciclo de reproducción han conseguido que sean capaces de expulsar de su hábitat a multitud de especies autóctonas de la costa de Florida.

Pez león frito, una nueva receta cada vez más popular en las costas de Florida.

Pez león frito, una nueva receta cada vez más popular en las costas de Florida.

Es por esto que en la ciudad costera de Pensacola, en el estado de Florida, durante los últimos 15 años se ha llevado a cabo una gran campaña para conseguir popularizar la carne de pez león, que, unida a una gran permisividad en cuanto a la pesca amateur de estas especies ha conseguido su objetivo. 

Actualmente, son muy comunes en toda la costa del estado americano los restaurantes especializados en la venta de la carne de este pez, lo que a su vez ha motivado una expansión tanto del turismo pesquero como de la industria especializada en la comercialización de este producto, consiguiendo por primera vez en 2020 que algunas especies autóctonas regresen a las costas de Pensacola.

La lucha contra las especies invasoras es muy difícil, pero si, como hacen los estadounidenses, somos capaces de encontrar motivaciones económicas para cuidar del medio ambiente y proteger nuestros ecosistemas, tendremos mayor probabilidad de éxito.

Imagen: Gentileza El Confidencial

FUENTE: El Confidencial – Medio Ambiente – Sociedad – Empresas – Por Álvaro Hermida

Extraen cuatro toneladas de carpa en El Hondo de Elche para preservar el humedal

En el marco del programa de protección de la cerceta pardilla (la anátida más amenazada de Europa), durante el pasado mes de julio se realizó una campaña experimental de erradicación de especies exóticas e invasoras acuáticas en el Parque Natural de El Hondo, en Elche. En dicha actuación se ha utilizado un arte de pesca tradicional, con la finalidad de evaluar la efectividad del control de especies exóticas invasoras en el humedal. En total, se retiraron más de 4,5 toneladas de especies dañinas para el medio, sobre todo carpa común.

A lo largo de veinte días de pesca efectiva se han extraído cuatro toneladas de carpa común y carpín, según ha informado la Asociación de Naturalistas del Sureste (Anse), con sede en Murcia, en un comunicado.

La actividad ha sido promovida por Anse y Riegos de Levante, y ha sido desarrollada por pescadores de la Cofradía de San Pedro del Pinatar (Murcia) como refuerzo de las acciones de mejora de hábitat del LIFE Cerceta Pardilla.

Extracción de carpas en El Hondo. Foto: ANSE

«El control de especies exóticas invasoras es uno de los grandes retos en la gestión de los espacios naturales y la biodiversidad asociada», según la entidad ecologista.

Ha explicado en la nota de prensa que «la proliferación de carpa en el Parque Natural de El Hondo ha ocasionado un grave deterioro en la calidad del agua que repercute sobre varias especies de aves amenazadas, entre las que destacan la Cerceta pardilla (Marmaronetta angustirostris) y la Malvasía cabeciblanca (Oxyura leucocephala) por su delicado estado de conservación».

«Esto ha abocado a sus gestores incluso a vaciar los embalses más afectados, actuación que se repite ya varios veranos», según Anse.

A finales de junio, ANSE, Riegos de Levante y pescadores de la Cofradía de San Pedro del Pinatar ponían en marcha una prueba para la extracción de carpas y carpines a través de la pesca artesanal.

Para ello se han utilizado paranzas, uno de los artes de pesca tradicionales del Mar Menor. La extracción ha ido acompañada de labores de seguimiento y evaluación de capturas accesorias por parte de técnicos de Riegos de Levante y de Anse, así como por la supervisión del Parque Natural de El Hondo.

A lo largo de veinte días de pesca efectiva se han retirado cuatro toneladas de carpa y carpín, así como algunos ejemplares de cangrejo rojo (Procambarus clarkii) y de percasol (Lepomis gibbosus).

También se han extraído 500 kilos de mújol, según Anse, que ha destacado que, entre las capturas no deseadas, «únicamente se han encontrado ejemplares de anguila, que han sido liberados nuevamente tras el marcaje y toma de medidas».

La carpa y el carpín provocan importantes efectos sobre la calidad del agua, ya que, por su modo de alimentarse, aumentan la turbidez, causando la desaparición de vegetación acuática, base de la alimentación de multitud de especies autóctonas, con las que compiten, algunas de ellas amenazadas o de mayor valor comercial, y pueden depredar sobre otras, como los pollos de especies de anátidas en peligro de extinción, como la Cerceta pardilla.

La carpa común puede alcanzar grandes dimensiones. Foto: Agencias

Además, la carpa común (Cyprinus carpio) está incluida en el catálogo español de especies exóticas invasoras.

El LIFE Cerceta pardilla tiene el objetivo de mejorar el estado de conservación de 3.000 hectáreas de humedales para revertir el riesgo de extinción del pato más amenazado de Europa, en situación crítica en España.

En el proyecto, que coordina la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, participan como socios el propio Ministerio, a través de la Confederación Hidrográfica del Segura y Tragsatec; la Junta de Andalucía, a través de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible y la Agencia de Medio Ambiente y Agua; la Generalitat Valenciana, el Gobierno de la Región de Murcia y las organizaciones SEO/BirdLife y Anse.

Cuenta con la contribución del Programa LIFE de la Unión Europea y de la Dirección General del Agua.

FUENTE: Joan Lluis Ferrer – Ecosistema  protegidos – Especies

Así es el pez diablo: la especie invasora que está acabando con los peces nativos de México.

El pez diablo ha sido catalogado como «especie exótica invasora perfecta», por su increíble capacidad de adaptación y el daño ecológico que genera.

Como consecuencia de las precipitaciones cada vez más poderosas que azotan los trópicos, diversas especies invasoras se están estableciendo en los cuerpos de agua mexicanos. Quizá una de las más difíciles de combatir es el pez diablo, cada vez más común en los ríos y presas de México como consecuencia de las inundaciones extremas. Después de más de dos décadas de luchar contra la plaga, las autoridades locales todavía no logran ganar la batalla.

Cartílago, espinas y agresividad

El año pasado, la Comisión Nacional de Áreas Protegidas de México alertó a la población aledaña a las áreas naturales protegidas en Coahuila sobre las medidas necesarias para controlar la llegada del pez diablo. Con generalmente 40 centímetros de longitud en la naturaleza, el Hypostomus plecostomus chupa las algas de las cuencas mexicanas. El mismo problema se ha detectado en Quintana Roo, al sureste del país, según medios locales.

A diferencia de otros peces, esta especie no cuenta con escamas. Por el contrario, protege su cuerpo con cartílagos y espinas, que utilizan para luchar entre sí y contra otros animales. Además, es sabido que son animales particularmente agresivos. La crisis climática global ha provocado que su ecosistema natural se modifique, por lo que han buscado espacios que se adecúen más a sus necesidades biológicas.

De manera oportunista, ha utilizado las lluvias y ciclones cada vez más fuertes para invadir cuencas y cuerpos de agua salada. Además de ser una especie agresiva, han demostrado resistencia al momento de salir del agua: pueden sobrevivir hasta 14 horas fuera de la corriente. Por medio de las inundaciones, se inserta en estos nuevos espacios, terminando con las especies nativas que encuentra a su paso.

Una batalla difícil de ganar

Sólo en el estado de Quintana Roo, en colaboración con los pescadores de la localidad de La Unión, las autoridades lograron capturar 400 ejemplares de pez diablo en el año 2020. No han sido suficientes. En contraste, no existen cifras claras para el caso de la cuenca de Don Martín, al norte del país.

El problema radica en que esta especie, venida de países más australes en América Latina, aprovecha los recursos de estos ecosistemas y desestabiliza el equilibrio que antaño existía en ellos. De esta manera, incide directamente en la cadena alimentaria de las cuencas y ríos mexicanos. Además de esto, tiene una capacidad impresionante de adaptación, lo que lo vuelve todavía más resistente a sus depredadores naturales.

El control de esta especie invasora aqueja todavía a las autoridades mexicanas. Incluso lo han denominado como «especie exótica invasora perfecta«, ya que su morfología, fisiología y comportamiento acentúan su potencial para adueñarse de los ecosistemas en los que se instala. Hoy, otras especies como la tilapia son depredadas por el pez diablo, que les está dejando poco espacio para restablecer sus poblaciones de manera saludable.

El pez invasor que está dañando el Mar Caribe y los arrecifes de la Riviera Maya para siempre.

El pez diablo ha sido catalogado como «especie exótica invasora perfecta», por su increíble capacidad de adaptación y el daño ecológico que genera.

Como consecuencia de las precipitaciones cada vez más poderosas que azotan los trópicos, diversas especies invasoras se están estableciendo en los cuerpos de agua mexicanos. Quizá una de las más difíciles de combatir es el pez diablo, cada vez más común en los ríos y presas de México como consecuencia de las inundaciones extremas. Después de más de dos décadas de luchar contra la plaga, las autoridades locales todavía no logran ganar la batalla.

Cartílago, espinas y agresividad

El año pasado, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas de México alertó a la población aledaña a las áreas naturales protegidas en Coahuila sobre las medidas necesarias para controlar la llegada del pez diablo. Con generalmente 40 centímetros de longitud en la naturaleza, el Hypostomus plecostomus chupa las algas de las cuencas mexicanas. El mismo problema se ha detectado en Quintana Roo, al sureste del país, según medios locales.

A diferencia de otros peces, esta especie no cuenta con escamas. Por el contrario, protege su cuerpo con cartílagos y espinas, que utilizan para luchar entre sí y contra otros animales. Además, es sabido que son animales particularmente agresivos. La crisis climática global ha provocado que su ecosistema natural se modifique, por lo que han buscado espacios que se adecúen más a sus necesidades biológicas.

De manera oportunista, ha utilizado las lluvias y ciclones cada vez más fuertes para invadir cuencas y cuerpos de agua salada. Además de ser una especie agresiva, han demostrado resistencia al momento de salir del agua: pueden sobrevivir hasta 14 horas fuera de la corriente. Por medio de las inundaciones, se inserta en estos nuevos espacios, terminando con las especies nativas que encuentra a su paso.

pez león

Foto: Getty Images

A raíz de un cambio de ubicación, un pez invasor está terminando con el equilibrio ecológico del Mar Mediterráneo y los arrecifes de coral en el Caribe.

Rayado, puntiagudo y silencioso: un pez invasor hipnotiza a sus presas con una mirada del color de las aguas del mar, terminando con la diversidad del Mediterráneo. Pasa muchas veces desapercibido entre los arrecifes de coral, pero está al acecho constante de su próxima víctima.

Oriundo de las aguas cálidas del Pacífico sur, el pez león se alimenta generalmente de peces pequeños, moluscos e invertebrados. Su modus operandi es simple, pero efectivo: atrapa a sus presas escupiendo chorros de agua, que las desorienta antes de comérselas. Sin embargo, su hambre voraz está arrasando con la vida en los ecosistemas marinos.

Un cambio de vecindario

El pez león es fácilmente identificable por la cresta espinada que corona su aleta dorsal y aletas en forma de abanico. Las espinas tienen rayas blancas y cafés, una coloración que típicamente indican que son venenosas, incluso para el contacto humano. Por esta razón, este animal es un contrincante letal para cualquier pez de menor tamaño.

En su hábitat natural, cada una de las especies con las que el pez león convive cumple con una función ecológica definida. De esta manera, los arrecifes de coral se han mantenido en equilibrio durante milenios. Sin embargo, recientemente este depredador ha causado estragos en el ecosistema submarino.

A raíz de una inserción poco responsable de peces león en el sureste de Estados Unidos, el Caribe y el Mediterráneo, las poblaciones han adaptado su dieta a las especies endémicas de estas zonas. Para pesar de éstas, el pez león se ha adaptado muy bien a sus nuevos vecindarios, y se ha reproducido como nunca antes.

Reproducción a niveles alarmantes

Pez león captado en las inmediaciones de Xcalac, México. Foto: Getty Images

Cómodo como está en su nuevo vecindario, el pez león se ha reproducido a niveles alarmantes en la Riviera Maya y en el Caribe. Durante todo el año, es capaz de desovar cada dos días. Los huevos eclosionan entre el plancton y se asientan en los arrecifes, liberados por sus madres después del parto. Esto quiere decir que, hoy en día, hay millones de crías potenciales deambulando en las corrientes marinas.

Además de esto, este pez invasor tiene la capacidad de expandir su estómago hasta 30 veces su tamaño. Esto provoca que tenga un apetito insaciable, que atenta contra la diversidad de sus nuevos lugares de asentamiento. Esto es así porque los depredadores autóctonos se quedan sin comer, provocando un desequilibrio importante para la vida en estos ecosistemas tropicales.

El problema se acrecienta, ya que el pez león tiene pocos depredadores naturales. Una solución que se discute entre los países afectados por la situación es plantear una caza controlada de la especie, para devolver un poco de estabilidad a la vida en los arrecifes de coral.

A raíz de un cambio de ubicación, un pez invasor está terminando con el equilibrio ecológico del Mar Mediterráneo y los arrecifes de coral en el Caribe.

FUENTE: NATIONAL GEOGRAPHIC Por Andrea Fisher 

¿COLAPSO OCEANICO?

CAMBIO CLIMÁTICO

Nuevos indicios indican que una importante corriente oceánica está al borde del colapso

Según las investigaciones actuales, las corrientes oceánicas en el Atlántico pueden haber perdido tanta estabilidad que este sistema podría colapsar. Estas son, entre otras, responsables del clima templado en Europa.

Un sistema de corrientes del Golfo está cambiando de forma que podría afectar drásticamente al clima en Europa y en todo el mundo, según una investigación científica. 

Este es el resultado de un estudio publicado en la revista Nature Climate Change, que fue presentado este jueves (05.08.2021) por el Instituto de Potsdam para la Investigación del Impacto Climático (PIK), que advierte de las consecuencias para los sistemas meteorológicos de todo el mundo. 

Circulación Meridional de Vuelco del Atlántico (AMOC)

El estudio trata de la Circulación Meridional de Vuelco del Atlántico (AMOC), a la que también pertenece la Corriente del Golfo. 

Como el AMOC redistribuye el calor, influye en los patrones climáticos a nivel mundial. Un colapso enfriará sustancialmente a Europa y tendría un fuerte impacto en los sistemas monzónicos tropicales.

“La AMOC transporta masas de agua cálida desde los trópicos en la superficie del mar hacia el norte y agua fría en el fondo del mar hacia el sur, lo que tiene gran importancia para las temperaturas relativamente suaves en Europa”, explicó el PIK.  

“El AMOC es uno de los sistemas de circulación más importantes de nuestro planeta”, explicó el autor del estudio, Niklas Boers, del Instituto de Investigación del Impacto Climático de Potsdam, la Universidad Libre de Berlín y la Universidad de Exeter. 

La AMOC, “más débil que en cualquier momento de los últimos mil años”

Señaló que, en la historia de la Tierra, la AMOC ya ha adoptado un estado alternativo, mucho más débil, además del estado fuerte actual. Entre estos dos estados, “en principio, también son posibles las transiciones bruscas”.

Según el estudio, el sistema actual es “más débil que en cualquier momento de los últimos mil años”. Según Boers, hasta ahora no estaba claro si esto solo iba acompañado de un cambio en el estado medio de circulación o de una pérdida real de estabilidad dinámica. 

“La diferencia es crucial”, subrayó Boers, porque una reducción de la estabilidad dinámica significa que podría producirse una transición al modo de circulación débil, que probablemente sea irreversible en la práctica”.

“El sistema de circulación podría colapsar”

Según Boers, varias líneas de evidencia sugieren que el debilitamiento “probablemente significa la aproximación de un umbral crítico más allá del cual el sistema de circulación podría colapsar”. 

El estudio señala otros factores que se sumarían a los efectos directos del calentamiento del Atlántico sobre su circulación. Entre ellas se encuentran las entradas de agua dulce procedentes del deshielo de la capa de hielo de Groenlandia, del deshielo del mar, del aumento de las precipitaciones y del agua de los ríos. 

El agua dulce reduce la tendencia del agua del Atlántico Norte a hundirse desde la superficie hasta mayores profundidades, lo que constituye uno de los motores de la agitación.     

“No habría esperado que las cantidades adicionales de agua dulce que fluyeran hacia el océano durante el último siglo provocarán ya una respuesta de AMOC de este tipo”, explicó Boers. 

Por lo tanto, los modelos existentes “necesitan urgentemente ponerse en consonancia” con las observaciones disponibles “con el fin de evaluar hasta qué punto la AMOC sigue estando realmente lejos del umbral crítico”. 

Aunque la importancia respectiva de los distintos factores debe ser investigada más a fondo, en cualquier caso, están “relacionados con el cambio climático inducido por el hombre”.

 

FUENTE: Made for minds – FEW (dpa, AFP)

Siberia arde

La última ola de calor alcanza los 48°C y demuestra los estragos de la emergencia climática en el Ártico

La que alguna vez fue la región más fría del mundo se está calentando rápidamente: las imágenes satelitales revelan que la temperatura alcanza picos similares a la del desierto de la península arábiga.

En Arabia Saudi, la temperatura promedio en verano es de 42ºC. Para un país cuyo ecosistema principal es el desierto, esta cifra podría no ser tan sorprendente. Del otro lado del mundo, sin embargo, un fenómeno desatado por la crisis climática global está haciendo que la temperatura en Siberia tenga picos de 48ºC —a pesar de que la región está cubierta casi por completo de nieve durante meses.

Picos de temperatura en Siberia

El 21 de junio de 2021, los satélites Copernicus Sentinel-3A y Sentinel-3B el capturaron una imagen que muestra la temperatura de la superficie terrestre en la República de Sakha, Siberia. Por primera vez en la historia, el territorio registró una alza hasta casi los 50ºC, como consecuencia de una ola de calor persistente. Estas cifras no se habían alcanzado desde 1936, y los científicos aseguran que es un efecto directo del calentamiento global.

Antes de la revolución industrial, escribe el ambientalista Steve Turton, «el equilibrio entre la energía entrante y saliente (radiación) en la parte superior de la atmósfera (el efecto invernadero) mantuvo las temperaturas medias globales durante muchos siglos». Sin embargo, a partir de la actividad humana relacionada a la industria esta armonía se ha modificado peligrosamente.

Como consecuencia del uso de combustibles fósiles, la actividad agrícola y la destrucción de los bosques tropicales, la temperatura del planeta ha aumentado 1ºC desde la década de los 90, lo que trajo consigo el derretimiento de los polos a una tasa de 13 % cada década. Éstas no son buenas noticias para la subsistencia de la humanidad en la Tierra, ni para las condiciones de vida como las conocemos hasta ahora.

Sin polos helados – Foto: Getty Images

Una de las protecciones naturales con las que cuenta todavía el planeta contra la radiación del Sol son las capas de hielo que recubren los polos. Aunque esta alternativa se está terminando rápidamente, el agua sólida es más reflectante y absorbe menos luz solar que los océanos. Sin polos helados, el planeta se calienta en consecuencia.

En total, según los registros satelitales, entre 2002 y 2020 la Antártida perdió casi 150 mil millones de toneladas métricas de hielo anualmente. Esto se debe al calentamiento de las aguas oceánicas, que incide directamente en las capas de hielo en los polos. Esto explica en gran medida las oleadas de calor nunca antes vistas en lugares helados, como Siberia.

El hecho de que cada vez haya menos hielo en los polos incide directamente en los fenómenos meteorológicos del resto del planeta. Sin ellos, la luz solar no logra encontrar otra salida, y se queda en la Tierra. Los responsables de este aumento son los gases de efecto invernadero, que se quedan atrapados en la atmósfera y provocan estos picos salvajes de temperatura en ciertas partes del mundo.

FUENTE: ECOLOGÍA – MEDIO AMBIENTE – NATIONAL GEOGRAPHIC Por Andrea Fischer 

El tesoro de las plumas más caras del mundo

Ave marina de los océanos, el eider -de donde proviene la palabra edredón- deja tras de sí un tesoro natural contra el frío: una de las fibras naturales más calientes del planeta, a la vez ligera y muy aislante.

En una isla perdida de la bahía de Breidafjordur, en la costa oeste de Islandia, se está llevando a cabo una cosecha milenaria: la de las lujosas plumas de eider, que se venden en varios miles de euros el kilo para hacer los mejores edredones del mundo.

Como cada verano, cerca de 400 agricultores islandeses excavan en las rocas, en la arena o en las hierbas altas para encontrar plumas grises de este pato polar que, a partir de mayo, anida en estos hermosos paisajes marinos poco poblados.

“Cuando hay huevos, sólo se toma una parte de las plumas. Y cuando el eider ya dejó el nido, se recupera el resto”, explica a la AFP Erla Fridriksdottir, presidenta de King Eider, uno de los principales exportadores del país.

Ave marina de los océanos, el eider -de donde proviene la palabra edredón- deja tras de sí un tesoro natural contra el frío: una de las fibras naturales más calientes del planeta, a la vez ligera y muy aislante.

La hembra, de plumaje marrón oscuro con manchas negras, tapiza su nido con plumas de su pecho para aislarlo durante la incubación.

Se necesitan unos sesenta nidos para obtener un kilo de plumas, mientras que cada edredón necesita entre 600 y 1.600 gramos según la calidad elegida.

La cosecha mundial de este producto de archilujo no supera las cuatro toneladas, de las cuales tres cuartas partes proceden de Islandia, de lejos el mayor productor mundial por delante de Canadá y de otros países ribereños del Polo Norte.

En la isla de Bjarneyjar, generaciones enteras se afanan en descubrir los nidos. Una tradición local que habría comenzado en Islandia durante la colonización vikinga venida de Noruega, a finales del siglo IX.

Desde 1847, el eider está totalmente protegido en Islandia. Su caza y la utilización de sus huevos están prohibidas.

Existen otros predadores, como las gaviotas, cuervos, águilas, visones y zorros, pero la especie sabe protegerse según los especialistas.

Una vez cosechadas, las plumas se secan al aire libre para evitar el moho, y luego los empleados de Erla comienzan la primera etapa de su limpieza en un enorme horno, a una temperatura de 120 C durante ocho horas.

“Cuando las plumas llegan aquí, están llenas de hierba, cáscaras de huevo y todo tipo de restos provenientes del océano. Las ponemos en el horno para matar cualquier organismo”, explica a la AFP Pall Jonsson, a cargo de las máquinas en el taller situado en la pequeña ciudad vecina de Stykkisholmur.

En una segunda fase, las máquinas rotativas eliminan las plumas de otras suciedades comprimiéndolas contra una delgada malla metálica.

El toque final es llevado a cabo por manos expertas, que ninguna tecnología puede sustituir. Incluso los más experimentados necesitan entre cuatro y cinco horas de trabajo para limpiar a mano un kilo de plumas.

Éstas son finalmente lavadas con agua y desinfectadas, también a mano, antes de ser secadas.

Según la Oficina Internacional de la Pluma, la producción de plumas de eider, de prestigio mundial, no representa más que una gota de agua en la producción mundial de plumas, estimada en 175.000 toneladas anuales.

Además de su rareza geográfica, el recorrido que realiza la pluma de eider -desde su recogida manual hasta su limpieza rigurosa- explica su elevado precio. Un simple edredón que contiene 800 gramos de plumas se vende en 640.000 coronas islandesas (5.120 dólares).

¿Los clientes? “A menudo son amantes de la naturaleza y personas que se preocupan por el medio ambiente”, porque “es la única pluma que se cosecha, las demás son a menudo subproductos de la industria alimentaria”, explica Erla Fridriksdottir.

Su empresa islandesa exporta principalmente a Japón y Alemania.

FUENTE: Ámbito – Noticias del Mundo

Un “portal al inframundo”

El antiguo misterio romano que fue resuelto por científicos.

 

Ruinas de la ciudad de Hierápolis donde se encuentran los restos del santuario de Plutonio

En Pamukkale, en el oeste de Turquía, una enorme formación de roca blanca se eleva sobre la llanura circundante.

La montaña cae en forma de cascadas petrificadas hasta el fondo del valle, llenándolo de estalactitas y charcos de agua turquesa brillante.

Estas formaciones rocosas se llaman travertinos, acantilados de piedra caliza creados lentamente durante 400.000 años por el burbujeo de manantiales minerales.

En su proceso de formación, el agua se desgasifica a medida que fluye por la ladera, dejando un gran depósito de carbonato de calcio blanco brillante de casi 3 kilómetros de largo y 160 metros de alto.

Este no es el único lugar del planeta donde se encuentran los travertinos. Hay más en Huanglong, China, y Mammoth Hot Springs en el Parque Nacional Yellowstone, Estados Unidos.

Pero los de Pamukkale son los más grandes y posiblemente los más magníficos del mundo. Son una de las atracciones turísticas más populares del país y son tan espectaculares que su nombre en turco significa “castillo de algodón”.

Antes de la pandemia, más de 2,5 millones de personas al año viajaban hasta Pamukkale desde Esmirna o Estambul, saliendo de los autobuses turísticos en la cima de la deslumbrante meseta y pululando por el paisaje como hormigas en un gigantesco montículo de azúcar antes de dirigirse a las playas de Bodrum o las ruinas históricas de Éfeso.

Pero los visitantes que simplemente sumergen los dedos de los pies en las vívidas piscinas minerales y se toman una selfie frente a las columnas naturales se pierden un detalle. Porque encaramado en lo más alto de los riscos blancos de Pamukkale se encuentra una atracción aún más fascinante: las ruinas de la hermosa ciudad antigua de Hierápolis.

Una ciudad con un espectáculo “escalofriante”

Hierápolis fue fundada por los reyes atálidos de Pérgamo a finales del siglo II a. C. antes de ser tomada por los romanos en el año 133 d. C.

Bajo el dominio romano, el lugar se convirtió en una próspera ciudad balnearia. Durante el siglo III, visitantes de todo el Imperio llegaban para admirar el paisaje y bañarse en las supuestamente curativas aguas.

El éxito de la ciudad todavía es visible en su impresionante puerta de entrada arqueada, su calle principal con columnas y su anfiteatro bellamente restaurado, todo construido con la misma piedra travertino local que brilla dorado bajo el cálido sol turco.

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Las aguas cargadas de calcita de Pamukkale han creado un paisaje surrealista de cuencas en terrazas y cascadas petrificadas.

“Las aguas termales son probablemente una de las principales razones de la fundación de la ciudad”, dice la Dra. Sarah Yeomans, arqueóloga de la Universidad del Sur de California especialista en el Imperio Romano. “A mediados del siglo II, Hierápolis fue una hermosa y bulliciosa ciudad balneario con lo que imagino que era una población dinámica y diversa dada la popularidad de esos lugares entre los visitantes”.

Pero Hierápolis también era conocida en todo el mundo romano por otra razón más siniestra. Se decía que era la ubicación de una “puerta al infierno”, un portal al inframundo donde el aliento tóxico del perro de tres cabezas Cerbero fluía desde el suelo, reclamando víctimas desprevenidas en nombre de su maestro, el dios Plutón.

La ciudad incluía un santuario, el Plutonio, al cual los peregrinos llegaban desde distintas partes y pagaban a los sacerdotes para que hiciesen sacrificios en nombre de Plutón.

Los escritores de la época, incluidos Plinio el Viejo y el geógrafo griego Estrabón, describieron estos sacrificios como un espectáculo escalofriante.

Los sacerdotes llevaban animales al santuario, como ovejas o toros. Por “la mano del dios”, el animal cayó muerto instantáneamente mientras que el sacerdote salía vivo.

“Tiré gorriones, y de inmediato dieron su último suspiro y cayeron”, escribió Estrabón en el Libro 13 de su enciclopedia Geografía, claramente asombrado por lo que acababa de presenciar.

Si se visita Plutonio hoy, resulta difícil imaginar que esas escenas dramáticas hayan sido reales.

Ahora excavado y restaurado, el santuario es un lugar tranquilo que incluye un recinto rectangular lleno de agua cristalina y una pequeña entrada arqueada en un lado. En la parte superior hay asientos escalonados para los espectadores y una réplica de la estatua de Plutón.

¿Cómo podían sobrevivir los sacerdotes mientras los animales morían?

Dióxido de carbono en niveles “ultra altos”

Hardy Pfanz, un biólogo de la Universidad de Duisburg-Essen en Alemania que estudia los gases geogénicos, se mostraba intrigado.

“Cuando leí las descripciones de los escritores antiguos, comencé a preguntarme si podría haber una explicación científica”, dice. “Me preguntaba, ¿podría esta puerta al infierno ser un respiradero volcánico?”

BELLA FALK

Templo a Plutón.

Deseoso de probar su teoría, Pfanz viajó a Hierápolis en 2013. “No estábamos seguros de lo que encontraríamos. Podría haber sido inventado, podría haber sido nada”, se rió. “Ciertamente no esperábamos obtener una respuesta tan rápido”.

Pero obtuvo una respuesta, casi de inmediato. “Vimos decenas de criaturas muertas alrededor de la entrada: ratones, gorriones, mirlos, muchos escarabajos, avispas y otros insectos. Entonces, supimos de inmediato que las historias eran ciertas”.

Cuando Pfanz probó el aire alrededor del respiradero con un analizador de gas portátil, descubrió la razón: niveles tóxicos de dióxido de carbono. El aire normal contiene solo 0,04% de CO2, pero Pfanz se sorprendió al descubrir que la concentración alrededor del santuario alcanzó un asombroso 80%.

“Solo unos minutos de exposición al 10% de dióxido de carbono podrían matarte”, explica Pfanz, “por lo que los niveles aquí son realmente mortales”.

Estos niveles ultra altos de dióxido de carbono son causados ​​por el mismo sistema geológico que creó las aguas termales y las espectaculares terrazas de travertino de la zona.

Hierápolis está construida sobre la falla de Pamukkale, una falla tectónica activa de 35 km de largo donde las grietas en la corteza terrestre permiten que el agua rica en minerales y los gases mortales escapen a la superficie. Una de ellas pasa directamente por debajo del centro de la ciudad y entra en Plutonio.

“Es casi seguro que la elección de la ubicación del Plutonio estuvo directamente relacionada con los respiraderos de gas sísmico que existen aquí”, dijo Yeomans. “Dado que el inframundo y las deidades y mitos asociados con él eran una parte importante de su espíritu religioso, tiene sentido que construyeran templos y santuarios en los lugares que más evocaban el mundo que creían que estaba bajo sus pies”.

Pero tal proximidad a las fuerzas de la naturaleza tuvo un precio: varios terremotos arrasaron la ciudad en los años 17 d. C., 60 d. C., y nuevamente en los siglos XVII y XIV.

Finalmente, Hierápolis fue abandonada.

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Visitantes de todo el Imperio Romano llegaban a la ciudad balneario para sumergirse en las aguas termales ricas en minerales

¿Mito o truco?

Pero Pfanz todavía estaba desconcertado por una cosa: si esta área era tan mortal, ¿por qué los sacerdotes en Plutonio no murieron también?

Regresó a Hierápolis al año siguiente y esta vez estudió las concentraciones del gas en diferentes momentos del día.

“Notamos que durante el día, cuando hace calor y hace sol, el dióxido de carbono se disipa rápidamente”, dice. “Pero debido a que el dióxido de carbono es más pesado que el aire, por la noche, cuando hace más frío, se acumula en la arena, creando un lago letal de gas a nivel del suelo”.

Su conclusión: los animales, con la nariz pegada al suelo, se asfixiaron rápidamente en esta nube tóxica, pero los sacerdotes, más altos, respiraban niveles mucho más bajos de CO2 y pudieron sobrevivir.

¿Era este espectáculo un truco de confianza masivo para hacer dinero, o los sacerdotes realmente creían que se estaban comunicando con los dioses?

“No hay duda de que Plutonio en Hierápolis fue un gran negocio”, dice Yeomans, “pero es difícil estar seguro de si los sacerdotes realmente entendieron lo que estaba pasando. Algunos pueden haber atribuido su supervivencia al favor de lo divino, mientras que otros puede haberlo considerado como un fenómeno natural, aunque enigmático, que podría observarse y, al menos hasta cierto punto, predecirse “.

Hoy en día, el templo de Plutonio se encuentra tapiado y recientemente se le ha construido una pasarela alrededor para darle a los visitantes la oportunidad de ver el lugar sin acercarse demasiado a la fuente del gas mortal.

Pero incluso con estos adornos modernos, es emocionante poder seguir los pasos de los peregrinos griegos y romanos y contemplar el lugar donde la mitología y la realidad se encuentran; donde los dioses antiguos se acercaron y tocaron la vida de la gente.

“Cuando reconocí por primera vez que el legendario aliento de Cerbero es en realidad dióxido de carbono, estaba parado justo en frente del arco”, apunta Pfanz. “En ese momento, me di cuenta de que habíamos resuelto este antiguo misterio; era una sensación realmente fantástica”.

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Pamukkale es una de las atracciones turísticas más populares de Turquía

FUENTE:

  • Bella Falk
  • BBC Travel