La tierra se muere…

Desgrane los terrones de tierra como roca
ya endurecidas por la interminable sequía,
los apreté con ambas manos con fuerza
inhalando cada vez más para poder hacerlo.

Seis meses sin llover, ora cambio climático
ora contaminación a cielo abierto,
por los negociados de las mineras
con los gobiernos lacayos asociados,
que existen en todo lugar del mundo
convirtiendo todas las tierras en un páramo.

¿Culpa de los poderosos? Puede ser,
pero a no hacernos los distraídos,
al seguir creyendo que son los otros
no nosotros los cómplices y sus socios.

Vemos cómplices como el mundo
se transforma en basura tóxica,
sin reconocer que sus desechos
son depositados en las periferias,
invisibles a los ojos de los mortales
ya que nosotros con nuestra indiferencia,
lo aprobamos aún conociendo sus males.

Pensaba cultivar algunas hortalizas orgánicas,
para esa gente de piel cobriza y viendo hambre
en la mayoría de esos niños de mirada triste,
como si supieran que nada ni nadie haría
algo por ellos y sus familias postergadas.

Pero mi ilusión se transformó en nada
cuando un lugareño se me acercó trayendo
consigo una lata conteniendo agua turbia,
mezcla de aceite y restos de cianuro,
causante de distintos cánceres y abortos
prematuros en el antiguo pueblo fronterizo,
en nuestra provincia de San Luis donde el oro
se extrae contaminando los cursos de ríos,
aunque las denuncias siguen acumulándose
no cesará por esa justicia permeable al poder.

Pobres e ignorados pueblos aislados
olvidados por todos en este corrupto
lugar en el mundo, que como en tantos
prevalece el silencio el manto del miedo.

¿Otra fuente de conflicto mundial?

La perspectiva de escasez del recurso lo convirtió en un valor negociable

La disponibilidad futura de agua ya cotiza en Wall Street

Como el oro, el petróleo o la soja, el agua ya tiene precio para su entrega en una fecha futura. La referencia, por ahora, es el mercado spot de California. 

Cerca de 2000 millones de personas en el mundo viven en países con problemas de acceso al agua. Imagen: AFP

El mundo de las finanzas no deja de generar sorpresas y permite adelantar grandes cambios estructurales a nivel global. Esta semana comenzaron a operar en las bolsas de Wall Street los derivados de futuro de agua. Cotizarán junto a los de petróleo, oro y materias primas como la soja. El anuncio muestra una de las grandes preocupaciones de los próximos años: la escasez de recursos naturales.

En una nota reciente de Bloomberg se recordó que el anuncio acerca de la posible incorporación de los futuros de agua se había hecho en septiembre. En ese momento los incendios forestales devastaron la costa oeste de Estados Unidos justo cuando el Estado de California empezaba a salir de una sequía de ocho años.

Por ello en el mercado norteamericano terminaron de convencerse de lanzar esta nueva clase de coberturas. Se trata de futuros que permiten cubrirse o apostar sobre la disponibilidad y el precio futuro del agua. 

El lunes comenzó a operar el contrato a enero de 2021. Se negociaron a 496 dólares por acre-pie (cada acre-pie equivale a unos 123 millones de litros). La cobertura se hace por ahora en función del mercado spot de agua de California valuado en torno de los mil millones de dólares.

La demanda de estos futuros será principalmente de grandes consumidores de agua como los productores de almendras y las empresas eléctricas de la costa oeste de Estados Unidos. Se trata de sectores que tienen grandes dificultades para cubrir sus costos cuando ocurren fluctuaciones de precios por efecto de la falta de agua.

Los contratos comenzarán también a ser referencia para inversores globales que buscan tener un indicador de escasez de recursos naturales.

Crisis ambiental

En la jerga de los operadores bursátiles es común escuchar que los inversores se adelantan a los acontecimientos. En otras palabras: las acciones que suben ahora son en verdad un reflejo de mejoras económicas posteriores (y las cotizaciones que bajan ahora son un adelanto de las próximas crisis). La muletilla no siempre se observa en la práctica pero para el caso del agua la frase parece ser atinada.

Los fondos financieros perciben que una de las grandes dificultades para la economía global en los próximos años tendrá que ver con la falta de disponibilidad de agua potable en varias partes del planeta. 

Esto lleva a pensar no sólo en el incremento de los precios sino en la posible aparición de un mercado global de agua con transacciones similares a las que ocurren con otros commodities de la energía o los alimentos.

El director del fondo RBC Capital Deane Dray resumió en forma sencilla la situación. “Es probable que el cambio climático, las sequías, el crecimiento de la población y la contaminación hagan que los problemas de escasez de agua y los precios sean un tema candente en los próximos años. Definitivamente vamos a seguir de cerca el desarrollo de este nuevo contrato de futuros de agua”, planteó.

Datos duros 

En los informes de Naciones Unidas hace varios años se advierte que el cambio climático producto de la acción humana empieza a hacer cada vez menos predecible la disponibilidad de agua en distintas partes del mundo. Principalmente por el resultado de las sequías pero también de las inundaciones extremas.

Los inversores -con el antecedente de la pandemia de coronavirus- se han vuelto más proclives a escuchar estas advertencias. Los datos a nivel internacional no son alentadores respecto de la disponibilidad de recursos naturales. 

Cerca de dos mil millones de personas habitan en países con problemas de acceso al agua y dos tercios del mundo podrían enfrentarse a dificultades de escasez en los próximos cuatro años.

Fuente: Periódico Página 12 – Economía – Crisis Ambiental – Futuros de Agua – 09/12/2020