Siberia arde

La última ola de calor alcanza los 48°C y demuestra los estragos de la emergencia climática en el Ártico

La que alguna vez fue la región más fría del mundo se está calentando rápidamente: las imágenes satelitales revelan que la temperatura alcanza picos similares a la del desierto de la península arábiga.

En Arabia Saudi, la temperatura promedio en verano es de 42ºC. Para un país cuyo ecosistema principal es el desierto, esta cifra podría no ser tan sorprendente. Del otro lado del mundo, sin embargo, un fenómeno desatado por la crisis climática global está haciendo que la temperatura en Siberia tenga picos de 48ºC —a pesar de que la región está cubierta casi por completo de nieve durante meses.

Picos de temperatura en Siberia

El 21 de junio de 2021, los satélites Copernicus Sentinel-3A y Sentinel-3B el capturaron una imagen que muestra la temperatura de la superficie terrestre en la República de Sakha, Siberia. Por primera vez en la historia, el territorio registró una alza hasta casi los 50ºC, como consecuencia de una ola de calor persistente. Estas cifras no se habían alcanzado desde 1936, y los científicos aseguran que es un efecto directo del calentamiento global.

Antes de la revolución industrial, escribe el ambientalista Steve Turton, «el equilibrio entre la energía entrante y saliente (radiación) en la parte superior de la atmósfera (el efecto invernadero) mantuvo las temperaturas medias globales durante muchos siglos». Sin embargo, a partir de la actividad humana relacionada a la industria esta armonía se ha modificado peligrosamente.

Como consecuencia del uso de combustibles fósiles, la actividad agrícola y la destrucción de los bosques tropicales, la temperatura del planeta ha aumentado 1ºC desde la década de los 90, lo que trajo consigo el derretimiento de los polos a una tasa de 13 % cada década. Éstas no son buenas noticias para la subsistencia de la humanidad en la Tierra, ni para las condiciones de vida como las conocemos hasta ahora.

Sin polos helados – Foto: Getty Images

Una de las protecciones naturales con las que cuenta todavía el planeta contra la radiación del Sol son las capas de hielo que recubren los polos. Aunque esta alternativa se está terminando rápidamente, el agua sólida es más reflectante y absorbe menos luz solar que los océanos. Sin polos helados, el planeta se calienta en consecuencia.

En total, según los registros satelitales, entre 2002 y 2020 la Antártida perdió casi 150 mil millones de toneladas métricas de hielo anualmente. Esto se debe al calentamiento de las aguas oceánicas, que incide directamente en las capas de hielo en los polos. Esto explica en gran medida las oleadas de calor nunca antes vistas en lugares helados, como Siberia.

El hecho de que cada vez haya menos hielo en los polos incide directamente en los fenómenos meteorológicos del resto del planeta. Sin ellos, la luz solar no logra encontrar otra salida, y se queda en la Tierra. Los responsables de este aumento son los gases de efecto invernadero, que se quedan atrapados en la atmósfera y provocan estos picos salvajes de temperatura en ciertas partes del mundo.

FUENTE: ECOLOGÍA – MEDIO AMBIENTE – NATIONAL GEOGRAPHIC Por Andrea Fischer 

El tesoro de las plumas más caras del mundo

Ave marina de los océanos, el eider -de donde proviene la palabra edredón- deja tras de sí un tesoro natural contra el frío: una de las fibras naturales más calientes del planeta, a la vez ligera y muy aislante.

En una isla perdida de la bahía de Breidafjordur, en la costa oeste de Islandia, se está llevando a cabo una cosecha milenaria: la de las lujosas plumas de eider, que se venden en varios miles de euros el kilo para hacer los mejores edredones del mundo.

Como cada verano, cerca de 400 agricultores islandeses excavan en las rocas, en la arena o en las hierbas altas para encontrar plumas grises de este pato polar que, a partir de mayo, anida en estos hermosos paisajes marinos poco poblados.

“Cuando hay huevos, sólo se toma una parte de las plumas. Y cuando el eider ya dejó el nido, se recupera el resto”, explica a la AFP Erla Fridriksdottir, presidenta de King Eider, uno de los principales exportadores del país.

Ave marina de los océanos, el eider -de donde proviene la palabra edredón- deja tras de sí un tesoro natural contra el frío: una de las fibras naturales más calientes del planeta, a la vez ligera y muy aislante.

La hembra, de plumaje marrón oscuro con manchas negras, tapiza su nido con plumas de su pecho para aislarlo durante la incubación.

Se necesitan unos sesenta nidos para obtener un kilo de plumas, mientras que cada edredón necesita entre 600 y 1.600 gramos según la calidad elegida.

La cosecha mundial de este producto de archilujo no supera las cuatro toneladas, de las cuales tres cuartas partes proceden de Islandia, de lejos el mayor productor mundial por delante de Canadá y de otros países ribereños del Polo Norte.

En la isla de Bjarneyjar, generaciones enteras se afanan en descubrir los nidos. Una tradición local que habría comenzado en Islandia durante la colonización vikinga venida de Noruega, a finales del siglo IX.

Desde 1847, el eider está totalmente protegido en Islandia. Su caza y la utilización de sus huevos están prohibidas.

Existen otros predadores, como las gaviotas, cuervos, águilas, visones y zorros, pero la especie sabe protegerse según los especialistas.

Una vez cosechadas, las plumas se secan al aire libre para evitar el moho, y luego los empleados de Erla comienzan la primera etapa de su limpieza en un enorme horno, a una temperatura de 120 C durante ocho horas.

“Cuando las plumas llegan aquí, están llenas de hierba, cáscaras de huevo y todo tipo de restos provenientes del océano. Las ponemos en el horno para matar cualquier organismo”, explica a la AFP Pall Jonsson, a cargo de las máquinas en el taller situado en la pequeña ciudad vecina de Stykkisholmur.

En una segunda fase, las máquinas rotativas eliminan las plumas de otras suciedades comprimiéndolas contra una delgada malla metálica.

El toque final es llevado a cabo por manos expertas, que ninguna tecnología puede sustituir. Incluso los más experimentados necesitan entre cuatro y cinco horas de trabajo para limpiar a mano un kilo de plumas.

Éstas son finalmente lavadas con agua y desinfectadas, también a mano, antes de ser secadas.

Según la Oficina Internacional de la Pluma, la producción de plumas de eider, de prestigio mundial, no representa más que una gota de agua en la producción mundial de plumas, estimada en 175.000 toneladas anuales.

Además de su rareza geográfica, el recorrido que realiza la pluma de eider -desde su recogida manual hasta su limpieza rigurosa- explica su elevado precio. Un simple edredón que contiene 800 gramos de plumas se vende en 640.000 coronas islandesas (5.120 dólares).

¿Los clientes? “A menudo son amantes de la naturaleza y personas que se preocupan por el medio ambiente”, porque “es la única pluma que se cosecha, las demás son a menudo subproductos de la industria alimentaria”, explica Erla Fridriksdottir.

Su empresa islandesa exporta principalmente a Japón y Alemania.

FUENTE: Ámbito – Noticias del Mundo

Un “portal al inframundo”

El antiguo misterio romano que fue resuelto por científicos.

 

Ruinas de la ciudad de Hierápolis donde se encuentran los restos del santuario de Plutonio

En Pamukkale, en el oeste de Turquía, una enorme formación de roca blanca se eleva sobre la llanura circundante.

La montaña cae en forma de cascadas petrificadas hasta el fondo del valle, llenándolo de estalactitas y charcos de agua turquesa brillante.

Estas formaciones rocosas se llaman travertinos, acantilados de piedra caliza creados lentamente durante 400.000 años por el burbujeo de manantiales minerales.

En su proceso de formación, el agua se desgasifica a medida que fluye por la ladera, dejando un gran depósito de carbonato de calcio blanco brillante de casi 3 kilómetros de largo y 160 metros de alto.

Este no es el único lugar del planeta donde se encuentran los travertinos. Hay más en Huanglong, China, y Mammoth Hot Springs en el Parque Nacional Yellowstone, Estados Unidos.

Pero los de Pamukkale son los más grandes y posiblemente los más magníficos del mundo. Son una de las atracciones turísticas más populares del país y son tan espectaculares que su nombre en turco significa “castillo de algodón”.

Antes de la pandemia, más de 2,5 millones de personas al año viajaban hasta Pamukkale desde Esmirna o Estambul, saliendo de los autobuses turísticos en la cima de la deslumbrante meseta y pululando por el paisaje como hormigas en un gigantesco montículo de azúcar antes de dirigirse a las playas de Bodrum o las ruinas históricas de Éfeso.

Pero los visitantes que simplemente sumergen los dedos de los pies en las vívidas piscinas minerales y se toman una selfie frente a las columnas naturales se pierden un detalle. Porque encaramado en lo más alto de los riscos blancos de Pamukkale se encuentra una atracción aún más fascinante: las ruinas de la hermosa ciudad antigua de Hierápolis.

Una ciudad con un espectáculo “escalofriante”

Hierápolis fue fundada por los reyes atálidos de Pérgamo a finales del siglo II a. C. antes de ser tomada por los romanos en el año 133 d. C.

Bajo el dominio romano, el lugar se convirtió en una próspera ciudad balnearia. Durante el siglo III, visitantes de todo el Imperio llegaban para admirar el paisaje y bañarse en las supuestamente curativas aguas.

El éxito de la ciudad todavía es visible en su impresionante puerta de entrada arqueada, su calle principal con columnas y su anfiteatro bellamente restaurado, todo construido con la misma piedra travertino local que brilla dorado bajo el cálido sol turco.

GETTY IMAGES

Las aguas cargadas de calcita de Pamukkale han creado un paisaje surrealista de cuencas en terrazas y cascadas petrificadas.

“Las aguas termales son probablemente una de las principales razones de la fundación de la ciudad”, dice la Dra. Sarah Yeomans, arqueóloga de la Universidad del Sur de California especialista en el Imperio Romano. “A mediados del siglo II, Hierápolis fue una hermosa y bulliciosa ciudad balneario con lo que imagino que era una población dinámica y diversa dada la popularidad de esos lugares entre los visitantes”.

Pero Hierápolis también era conocida en todo el mundo romano por otra razón más siniestra. Se decía que era la ubicación de una “puerta al infierno”, un portal al inframundo donde el aliento tóxico del perro de tres cabezas Cerbero fluía desde el suelo, reclamando víctimas desprevenidas en nombre de su maestro, el dios Plutón.

La ciudad incluía un santuario, el Plutonio, al cual los peregrinos llegaban desde distintas partes y pagaban a los sacerdotes para que hiciesen sacrificios en nombre de Plutón.

Los escritores de la época, incluidos Plinio el Viejo y el geógrafo griego Estrabón, describieron estos sacrificios como un espectáculo escalofriante.

Los sacerdotes llevaban animales al santuario, como ovejas o toros. Por “la mano del dios”, el animal cayó muerto instantáneamente mientras que el sacerdote salía vivo.

“Tiré gorriones, y de inmediato dieron su último suspiro y cayeron”, escribió Estrabón en el Libro 13 de su enciclopedia Geografía, claramente asombrado por lo que acababa de presenciar.

Si se visita Plutonio hoy, resulta difícil imaginar que esas escenas dramáticas hayan sido reales.

Ahora excavado y restaurado, el santuario es un lugar tranquilo que incluye un recinto rectangular lleno de agua cristalina y una pequeña entrada arqueada en un lado. En la parte superior hay asientos escalonados para los espectadores y una réplica de la estatua de Plutón.

¿Cómo podían sobrevivir los sacerdotes mientras los animales morían?

Dióxido de carbono en niveles “ultra altos”

Hardy Pfanz, un biólogo de la Universidad de Duisburg-Essen en Alemania que estudia los gases geogénicos, se mostraba intrigado.

“Cuando leí las descripciones de los escritores antiguos, comencé a preguntarme si podría haber una explicación científica”, dice. “Me preguntaba, ¿podría esta puerta al infierno ser un respiradero volcánico?”

BELLA FALK

Templo a Plutón.

Deseoso de probar su teoría, Pfanz viajó a Hierápolis en 2013. “No estábamos seguros de lo que encontraríamos. Podría haber sido inventado, podría haber sido nada”, se rió. “Ciertamente no esperábamos obtener una respuesta tan rápido”.

Pero obtuvo una respuesta, casi de inmediato. “Vimos decenas de criaturas muertas alrededor de la entrada: ratones, gorriones, mirlos, muchos escarabajos, avispas y otros insectos. Entonces, supimos de inmediato que las historias eran ciertas”.

Cuando Pfanz probó el aire alrededor del respiradero con un analizador de gas portátil, descubrió la razón: niveles tóxicos de dióxido de carbono. El aire normal contiene solo 0,04% de CO2, pero Pfanz se sorprendió al descubrir que la concentración alrededor del santuario alcanzó un asombroso 80%.

“Solo unos minutos de exposición al 10% de dióxido de carbono podrían matarte”, explica Pfanz, “por lo que los niveles aquí son realmente mortales”.

Estos niveles ultra altos de dióxido de carbono son causados ​​por el mismo sistema geológico que creó las aguas termales y las espectaculares terrazas de travertino de la zona.

Hierápolis está construida sobre la falla de Pamukkale, una falla tectónica activa de 35 km de largo donde las grietas en la corteza terrestre permiten que el agua rica en minerales y los gases mortales escapen a la superficie. Una de ellas pasa directamente por debajo del centro de la ciudad y entra en Plutonio.

“Es casi seguro que la elección de la ubicación del Plutonio estuvo directamente relacionada con los respiraderos de gas sísmico que existen aquí”, dijo Yeomans. “Dado que el inframundo y las deidades y mitos asociados con él eran una parte importante de su espíritu religioso, tiene sentido que construyeran templos y santuarios en los lugares que más evocaban el mundo que creían que estaba bajo sus pies”.

Pero tal proximidad a las fuerzas de la naturaleza tuvo un precio: varios terremotos arrasaron la ciudad en los años 17 d. C., 60 d. C., y nuevamente en los siglos XVII y XIV.

Finalmente, Hierápolis fue abandonada.

GETTY IMAGES

Visitantes de todo el Imperio Romano llegaban a la ciudad balneario para sumergirse en las aguas termales ricas en minerales

¿Mito o truco?

Pero Pfanz todavía estaba desconcertado por una cosa: si esta área era tan mortal, ¿por qué los sacerdotes en Plutonio no murieron también?

Regresó a Hierápolis al año siguiente y esta vez estudió las concentraciones del gas en diferentes momentos del día.

“Notamos que durante el día, cuando hace calor y hace sol, el dióxido de carbono se disipa rápidamente”, dice. “Pero debido a que el dióxido de carbono es más pesado que el aire, por la noche, cuando hace más frío, se acumula en la arena, creando un lago letal de gas a nivel del suelo”.

Su conclusión: los animales, con la nariz pegada al suelo, se asfixiaron rápidamente en esta nube tóxica, pero los sacerdotes, más altos, respiraban niveles mucho más bajos de CO2 y pudieron sobrevivir.

¿Era este espectáculo un truco de confianza masivo para hacer dinero, o los sacerdotes realmente creían que se estaban comunicando con los dioses?

“No hay duda de que Plutonio en Hierápolis fue un gran negocio”, dice Yeomans, “pero es difícil estar seguro de si los sacerdotes realmente entendieron lo que estaba pasando. Algunos pueden haber atribuido su supervivencia al favor de lo divino, mientras que otros puede haberlo considerado como un fenómeno natural, aunque enigmático, que podría observarse y, al menos hasta cierto punto, predecirse “.

Hoy en día, el templo de Plutonio se encuentra tapiado y recientemente se le ha construido una pasarela alrededor para darle a los visitantes la oportunidad de ver el lugar sin acercarse demasiado a la fuente del gas mortal.

Pero incluso con estos adornos modernos, es emocionante poder seguir los pasos de los peregrinos griegos y romanos y contemplar el lugar donde la mitología y la realidad se encuentran; donde los dioses antiguos se acercaron y tocaron la vida de la gente.

“Cuando reconocí por primera vez que el legendario aliento de Cerbero es en realidad dióxido de carbono, estaba parado justo en frente del arco”, apunta Pfanz. “En ese momento, me di cuenta de que habíamos resuelto este antiguo misterio; era una sensación realmente fantástica”.

GETTY IMAGES

Pamukkale es una de las atracciones turísticas más populares de Turquía

FUENTE:

  • Bella Falk
  • BBC Travel

 

 

 

Australia salva al icónico walabí…

…después de que los gatos lo orillaron a la extinción.

En Australia, los gatos acaban con más de la mitad de walabíes jóvenes y estuvieron a punto de provocar su extinción.

El walabí es uno de los animales más icónicos de Australia. Comúnmente confundidos con los canguros –sus primos mayores–, las cerca de 30 especies de este marsupial se desplazan ágilmente a través de saltos que equilibran con su cola y se extienden en distintos ecosistemas de Australia y Nueva Guinea.

En el siglo XIX, el walabí de bridas (identificado por las rayas blancas y negras que bajan por su dorso) constituía la especie más común de walabí en Australia continental; sin embargo, la caza para aprovechar su piel y la depredación de gatos ferales y zorros estuvieron a punto de extinguirlos.

Durante la mayor parte del siglo XX, se creyó que la especie había desaparecido. No fue hasta 1973 que el avistamiento de una pequeña población en Queensland reavivó el interés de conservacionistas y gobierno para recuperar al walabí de bridas y se establecieron reservas naturales para proteger a la especie, entonces calculada en apenas unos cientos de ejemplares.

Foto:Dave WATTS/JACANA/Gamma-Rapho via Getty Images

La presa favorita de los gatos

A principios de 2010, el panorama no era muy halagador para la especie: los walabíes son una de las presas favoritas de los gatos ferales, el principal enemigo de cientos de especies nativas de Australia, introducidos al continente en 1788 junto con la llegada de los primeros navíos ingleses.

Los datos revelan que la situación es especialmente crítica cuando se trata de ejemplares juveniles: los walabíes más pequeños (menos de 3 kilogramos) no tienen posibilidad cuando un gato está al acecho y se estima que más de la mitad son cazados por esta especie invasora antes de alcanzar la edad adulta.

La situación cambia radicalmente con los walabíes adultos, donde la tasa de supervivencia se dispara por encima del 80 % gracias a sus habilidades desarrolladas y agilidad para evitar encuentros fatales con gatos.

walabíFoto:Dave WATTS/JACANA/Gamma-Rapho via Getty Images.

La problemática llevó a la Universidad de Nueva Gales del Sur a plantear nuevas estrategias para detener la depredación provocada por los gatos, un problema ambiental de primer orden en el que el gobierno australiano ha invertido millones de dólares sin encontrar una solución de fondo hasta el momento.

No obstante, en el caso del walabí de bridas, un método conocido como headstarting está dando resultados: se trata de retirar a los ejemplares más jóvenes de su entorno natural y llevarlos a un área protegida libre de gatos ferales, hasta que alcancen la madurez suficiente para volver a la vida salvaje con un riesgo menor.

Entre 2015 y 2018, 89 % de los walabíes que participaron en el programa pionero de headstarting se desarrollaron exitosamente y fueron reintroducidos a su medio natural.

A primera vista, la puesta en marcha de la estrategia arroja resultados exitosos; sin embargo, los siguientes estudios al respecto intentarán conocer más a fondo las posibles desventajas conductuales de los walabíes que crecieron en reservas naturales, lejos de su principal depredador. Esta protección podría interferir con el asilvestramiento de cada ejemplar, especialmente cuando se trata de reconocer a otros depredadores, como águilas o serpientes.

¿Qué es un gato feral?

Los gatos actualmente representan una amenaza para la fauna australiana, sin embargo existe gran polémica debido a los planes que existen para reducir su población de felinos.

La definición de un gato feral es la de un gato que ha carecido de contacto humano desde su nacimiento. Estos pequeños felinos, llamados ferales, han podido ser el resultado de la reproducción de algunos gatos abandonados, que se han re-adaptando a un “medio silvestre”.

Los gatos actualmente representan una amenaza para la fauna australiana, sin embargo existe gran polémica debido a los planes que existen para reducir su población de felinos, se indica en una publicación de National Geographic.

Australia empezó hace 140 millones de años una separación definitiva del supercontinente Gondwana, aislando a la flora y fauna subcontinental. Esto, sumado al clima y la geología peculiar de la isla, causó el desarrollo de especies únicas y un alto nivel de endemismo único en el mundo.

En la actualidad, cientos de especies australianas se enfrentan al peligro de extinción debido al cambio climático, los incendios forestales, pero principalmente, por la introducción de especies invasoras, especialmente los gatos.

20 millones de gatos ferales

El 1788 llegaron los gatos a Australia con los primeros navíos de ingleses que desembarcaron en Sydney con intenciones colonizadoras. En los siguientes cincuenta años, esta especie se introdujo en distintas latitudes con otros desembarcos consecutivos con la misma intención. A partir de ahí, su multiplicación por el territorio ha puesto en peligro la vida salvaje australiana.

Estos felinos no son las mascotas más populares en Australia, no obstante, si están siendo rastreados con microchip, castrados y se mantengan dentro de casa, evitando la caza exterior, son muy bien aceptados.

El inconveniente se da debido a que existen 20 millones de gatos ferales que se expanden por los diversos ecosistemas australianos. Estos serían los responsables de la muerte de un millón de reptiles diarios en Australia, donde el 89 % de ellos son endémicos, según un estudio de Wildlife Research. Sus características y comportamiento también les permiten cazar aves y mamíferos pequeños.

Debido a esto, en 2015 el gobierno empezó una campaña para financiar a cazadores con el objetivo de sacrificar a 2 millones de gatos entre 2015 y 2020.

The Guardian indicó en una publicación que este sistema permitió que se hayan sacrificado 844 mil gatos ferales entre 2015 y 2018; pero, a finales de 2019 se intensificó con la producción de salchichas envenenadas y la instalación de más de 44 kilómetros de vallas alrededor de santuarios de vida silvestre; aunque los esfuerzos no han sido suficientes.

Una situación que se agrava

Una nueva investigación de la Universidad de Tasmania reveló que la situación es aún más grave de lo que se creía en el pasado, esto luego de comparar el impacto de los gatos ferales con el de los depredadores nativos en su ecosistema (principalmente con el quol tigre, un marsupial que se encarga de mantener el equilibrio en las especies hoy amenazadas por los gatos).

La investigación mostró que los reptiles, pequeños mamíferos y aves de Australia tienen 20 veces más probabilidades de tener un encuentro mortal con gatos ferales que con otros depredadores nativos. Además, evidenció que los gatos cazan con mayor intensidad, están presentes en más ecosistemas y superan en número a cualquier depredador australiano.

Estudios previos aseguran que los gatos ferales son culpables de la muerte de 2 mil millones de animales, están relacionados con la extinción de 25 especies de mamíferos y con el riesgo de desaparición de al menos otras 124 especies australianas.

Debido a esto, el gobierno australiano está desarrollando una nueva estrategia para disminuir la población de gatos ferales, pero esto ha causado gran controversia en otros países en donde estos animales tienen una mayor consideración como animales de compañía que ayudan a combatir plagas.

FUENTE: NATIONAL GEOGRAPHIC

Incendios forestales: ¿por qué algunos árboles se queman y otros no?

CIENCIA Y ECOLOGÍA

Nunca detendremos los incendios forestales por completo. Les contamos por qué algunos árboles se queman, y otros sobreviven. Y cómo la vegetación que no se quema puede ayudar.

Eucalipus arcoiris.


Eucalipto arcoiris.
Desde Siberia a Sumatra, desde las islas griegas y portuguesas hasta el Amazonas: allí donde hay árboles, arbustos o pastos, todo es propenso a quemarse. Algunos incluso necesitan arder para volver a retoñar. Los eucaliptos, por ejemplo, se han adaptado al fuego durante millones de años. “Los eucaliptos se queman rápido, pero también saben cómo sobrevivir”, dice Bob Scholes, profesor de sistemas ecológicos en la Universidad de Witwatersrand en Sudáfrica.


En el este y sur de Australia, y en California, las llamas masivas e incontrolables queman, a menudo durante meses, eucaliptos y pinos, respectivamente. Pero también los bosques tropicales de Indonesia arden, así como en Europa, África y el Amazonas.


África es “la zona caliente número uno”.


Mapas satelitales muestran que en Sudáfrica, África central, Angola y la República Democrática del Congo tienen lugar el doble de incendios que en Australia y EE.UU. “Si se mide por el área quemada, en lugar de emisiones, África tiene la mayor área quemada del mundo”, dice Scholes. Pero casi todas esas áreas son sabanas, donde los incendios de relativamente baja intensidad sólo queman la capa de hierba, sin consumir las copas de los árboles.


Pero “nadie se preocupa demasiado [por la quema de pastizales]”, añade Owen Price, director del Centro de Gestión de Riesgos Ambientales de Incendios Forestales de la Universidad de Wollongong, en Australia. Pero Sudáfrica es “probablemente el punto caliente número uno”, dice.

Bosque de fynbos en África del Sur

Bosque de fynbos en África del Sur


Los árboles que se queman y sobreviven
Hay una diferencia entre los incendios de baja intensidad en los pastizales y los de alta intensidad en los bosques, donde hay mucha hierba seca. Ocasionalmente, los bosques necesitan un fuego para quemar ese material seco. Sólo cuando las llamas crecen y encienden las hojas verdes, los árboles están en peligro.


Los eucaliptos, nativos de Australia, arden rápidamente porque sus hojas son muy aceitosas. En el oeste de Estados Unidos, tienden a ser los pinos los que se queman. Ambos han evolucionado en sus respectivos ambientes de fuego y pueden sobrevivir. “Si el fuego es leve, algunos eucaliptos volverán a retoñar. Si es muy intenso, la copa del árbol muere, pero sus raíces siguen vivas, y pueden dar lugar a un nuevo tronco”, explica Price.


“Varias especies de plantas mantienen sus semillas dentro una especie de nuez durante años, y es sólo cuando hay un incendio que se abren y las dejan caer”, agrega Price. Los pinos de Jack en EE.UU., por ejemplo, encierran sus semillas en un cono duro sellado con una resina que se derrite y las libera cuando se produce un incendio.


Otros pinos han desarrollado una corteza gruesa para proteger la vida interior. “Otros pinos en Carolina del Norte disparan su crecimiento en dos o tres metros durante un sólo año con el fin de ganar altura y escapar del impacto del fuego”, agrega Price.

Incendio forestal en California.

Incendio forestal en California.

Los fynbos: una receta para el desastre
Los eucaliptos son nativos de Australia. Pero también los hay en América, y también pueden provenir de la Patagonia. En Portugal, empero, se los considera una “maldición”, dice Price, porque son “más inflamables que la vegetación nativa”.


El monocultivo y las plantaciones de eucaliptos también se encuentran en Sudáfrica. Pero tal vez la mayor amenaza para los incendios de alta intensidad en Sudáfrica son los llamados “fynbos”.
Hay una pequeña área alrededor de Ciudad del Cabo que es el hogar de casi 8.000 especies, muchas de ellas endémicas, como los fynbos, una especie de matorral cuya belleza atrae a cada vez más amantes de la naturaleza. El problema: los fynbos arden con frecuencia y a alta intensidad. “Una receta para el desastre”, advierte Scholes. “Algunos de los problemas que surgen se deben a que la gente ya no sabe cómo funciona la naturaleza”.


“Hacemos quemas preventivas de los fynbos o en las zonas forestales, donde la gente está invadiendo territorio”, dice Scholes y se queja de que “los citadinos no entienden que hay que hacer quemas controladas para evitar un desastre”. Tanto en América como en Australia los nativos saben que los paisajes se han formado gracias a la interacción hombre-fuego.

Los eucalipotus son originarios de Australia, pero también se los encuentra en América Latina. Aquí, tala de eucaliptus en India.

Los eucaliptos son originarios de Australia, pero también se los encuentra en América Latina. Aquí, tala de eucaliptus en India.


¿Soluciones? Árboles y plantas que no se queman
Pero los humanos siguen remodelando sus entornos, convirtiéndolos en zonas urbanas.

Afortunadamente, los fynbos, además de arder, ofrecen protección contra los incendios forestales. Los fynbos tienen, lo que Scholes llama, un “complemento” que apenas se quema y que puede ser usado en la horticultura para proteger las casas de la gente. “Por ejemplo, hay una gran familia de suculentas aizoáceas (aizoaceae), que son pequeñas flores con una hoja carnosa, y no se quemarían así se les ponga un soplete”, dice Scholes.


Teóricamente, unas pocas secoyas alrededor de la casa pueden ser buenas. Solo que hay que tener paciencia: su crecimiento dura cientos de años.
(jov/cp)
CIENCIA Y ECOLOGIA

Bello pero malicioso…

Estornino Pinto, el ave de los Bosques de Ciudad de Buenos Aires.

abril, 2021 Ciudad / Noticias / Turismo

Estornino Pinto, el ave de los Bosques de Ciudad de Buenos Aires

Publicado por Ian Marfort

Estornino Pinto, el ave icónica de los Bosques de Palermo en la Ciudad de Buenos Aires

En los Bosques de Palermo, cuyo nombre formal es Parque 3 de Febrero, son el espacio verde más grande de la ciudad. Dentro de las 370 hectáreas que conforman al lugar preferido de los turistas, habitan más de 190 especies distintas de aves.

Pero dentro de esta hermosa variedad, existe una peculiar.

Es el pajarito negro de los bosques. Con su brillo azulado, púrpura o verdoso, roba todo el protagonismo.

Puesto que claro, es un plumaje hermoso para disfrutar con la vista. Bueno, el nombre de estos pequeños es Estornino Pinto.

Especie originaria de Europa y Asia, la teoría más aceptada respecto a su llegada a la Argentina dice que éstos vinieron a fines de la década de 1980; de la mano de vendedores de aves exóticas.

Ante la dificulta de poder ubicar a los ejemplares que hayan poseído en el mercado, se cree que estos vendedores los liberaron.

En la localidad bonaerense de Bernal fueron avistadas las primeras parejas de Estorninos.

Hoy, con aproximadamente tres décadas de estadía en la nación, se extienden en toda la llanura pampeana.

Esto es resultado de tres factores fundamentales. Primero, al ser una especie exótica a nuestros ecosistemas, no tienen predadores naturales.

Segundo, poseen una gran capacidad reproductiva; son capaces de duplicar su población año tras año. Tercero, la adaptabilidad de su dieta.

Ahondando en qué pueden comer estas bellas pero invasivas aves, cabe decir que pueden aprovechar desde insectos hasta basura humana.

La información que brinda la Dirección de Flora y Fauna es que la mitad de la alimentación de los Estorninos proviene de insectos.

La otra mitad se compone de todo tipo de recursos alimenticios; granos, basura, frutales, leguminosas y gramíneas.

Si bien resultan muy bellos a la vista, con un canto imponente casi ensordecedor y una danza al atardecer que ofrece un espectáculo espléndido; lo cierto es que estas aves son plaga.

Tanto en Argentina como, por ejemplo, en Estados Unidos, se han tomado diversas iniciativas para contener las consecuencias de la presencia de los estorninos en los respectivos ecosistemas.

Pero ¿es muy grave lo que hacen estos pájaros? Pues la respuesta es que sí.

En Estados Unidos, para seguir con el mismo ejemplo, fueron introducidos a fines del siglo XIX.

A esta altura, luego de infructuosos intentos para exterminarlos, optaron por dejar de perseguirlos.

Ahora no hacen más que aplicar medidas paliativas para reducir las pérdidas en el sector agropecuario, que se cuentan en millones de dólares.

En Argentina, ni bien detectan un tambo o un feedlot, se precipitan sobre los alimentos y todo parece cubrirse con un inmenso manto negro.

Luego de retirarse, lo negro se transforma en blanco. Dejan comederos, pisos y vallados cubiertos con sus heces.

Por si esto fuera poco, ni siquiera se comportan muy bien con sus pares.

En los Bosques de Palermo se observa que son agresivos, corpulentos y están en constante competencia con otros pájaros.

Se mueven en grupos y cuando bajan de los árboles ya no quedan aves; escapan despavoridas.

De hecho también lo afirma Julio Milat, director del Museo Ornitológico de Berisso al decir: «Son un poco como ‘barrabravas’, ya que no sólo compiten con las especies autóctonas por el alimento sino también por los espacios de nidificación; y no encuentran barreras naturales, porque las aves rapaces que se alimentan de palomas no suelen atacarlos porque no están acostumbradas».

Aquí en Argentina, en mayo de 2018, el Ministerio de Agroindustria de la Provincia de Buenos Aires, por medio de la Dirección de Flora y Fauna, actualizó el listado de las especies susceptibles de caza deportiva, comercial, plaguicida y especies dañinas o perjudiciales, con el que se autorizó la caza de estorninos.

La tierra se muere…

Desgrane los terrones de tierra como roca
ya endurecidas por la interminable sequía,
los apreté con ambas manos con fuerza
inhalando cada vez más para poder hacerlo.

Seis meses sin llover, ora cambio climático
ora contaminación a cielo abierto,
por los negociados de las mineras
con los gobiernos lacayos asociados,
que existen en todo lugar del mundo
convirtiendo todas las tierras en un páramo.

¿Culpa de los poderosos? Puede ser,
pero a no hacernos los distraídos,
al seguir creyendo que son los otros
no nosotros los cómplices y sus socios.

Vemos cómplices como el mundo
se transforma en basura tóxica,
sin reconocer que sus desechos
son depositados en las periferias,
invisibles a los ojos de los mortales
ya que nosotros con nuestra indiferencia,
lo aprobamos aún conociendo sus males.

Pensaba cultivar algunas hortalizas orgánicas,
para esa gente de piel cobriza y viendo hambre
en la mayoría de esos niños de mirada triste,
como si supieran que nada ni nadie haría
algo por ellos y sus familias postergadas.

Pero mi ilusión se transformó en nada
cuando un lugareño se me acercó trayendo
consigo una lata conteniendo agua turbia,
mezcla de aceite y restos de cianuro,
causante de distintos cánceres y abortos
prematuros en el antiguo pueblo fronterizo,
en nuestra provincia de San Luis donde el oro
se extrae contaminando los cursos de ríos,
aunque las denuncias siguen acumulándose
no cesará por esa justicia permeable al poder.

Pobres e ignorados pueblos aislados
olvidados por todos en este corrupto
lugar en el mundo, que como en tantos
prevalece el silencio el manto del miedo.

¿Otra fuente de conflicto mundial?

La perspectiva de escasez del recurso lo convirtió en un valor negociable

La disponibilidad futura de agua ya cotiza en Wall Street

Como el oro, el petróleo o la soja, el agua ya tiene precio para su entrega en una fecha futura. La referencia, por ahora, es el mercado spot de California. 

Cerca de 2000 millones de personas en el mundo viven en países con problemas de acceso al agua. Imagen: AFP

El mundo de las finanzas no deja de generar sorpresas y permite adelantar grandes cambios estructurales a nivel global. Esta semana comenzaron a operar en las bolsas de Wall Street los derivados de futuro de agua. Cotizarán junto a los de petróleo, oro y materias primas como la soja. El anuncio muestra una de las grandes preocupaciones de los próximos años: la escasez de recursos naturales.

En una nota reciente de Bloomberg se recordó que el anuncio acerca de la posible incorporación de los futuros de agua se había hecho en septiembre. En ese momento los incendios forestales devastaron la costa oeste de Estados Unidos justo cuando el Estado de California empezaba a salir de una sequía de ocho años.

Por ello en el mercado norteamericano terminaron de convencerse de lanzar esta nueva clase de coberturas. Se trata de futuros que permiten cubrirse o apostar sobre la disponibilidad y el precio futuro del agua. 

El lunes comenzó a operar el contrato a enero de 2021. Se negociaron a 496 dólares por acre-pie (cada acre-pie equivale a unos 123 millones de litros). La cobertura se hace por ahora en función del mercado spot de agua de California valuado en torno de los mil millones de dólares.

La demanda de estos futuros será principalmente de grandes consumidores de agua como los productores de almendras y las empresas eléctricas de la costa oeste de Estados Unidos. Se trata de sectores que tienen grandes dificultades para cubrir sus costos cuando ocurren fluctuaciones de precios por efecto de la falta de agua.

Los contratos comenzarán también a ser referencia para inversores globales que buscan tener un indicador de escasez de recursos naturales.

Crisis ambiental

En la jerga de los operadores bursátiles es común escuchar que los inversores se adelantan a los acontecimientos. En otras palabras: las acciones que suben ahora son en verdad un reflejo de mejoras económicas posteriores (y las cotizaciones que bajan ahora son un adelanto de las próximas crisis). La muletilla no siempre se observa en la práctica pero para el caso del agua la frase parece ser atinada.

Los fondos financieros perciben que una de las grandes dificultades para la economía global en los próximos años tendrá que ver con la falta de disponibilidad de agua potable en varias partes del planeta. 

Esto lleva a pensar no sólo en el incremento de los precios sino en la posible aparición de un mercado global de agua con transacciones similares a las que ocurren con otros commodities de la energía o los alimentos.

El director del fondo RBC Capital Deane Dray resumió en forma sencilla la situación. “Es probable que el cambio climático, las sequías, el crecimiento de la población y la contaminación hagan que los problemas de escasez de agua y los precios sean un tema candente en los próximos años. Definitivamente vamos a seguir de cerca el desarrollo de este nuevo contrato de futuros de agua”, planteó.

Datos duros 

En los informes de Naciones Unidas hace varios años se advierte que el cambio climático producto de la acción humana empieza a hacer cada vez menos predecible la disponibilidad de agua en distintas partes del mundo. Principalmente por el resultado de las sequías pero también de las inundaciones extremas.

Los inversores -con el antecedente de la pandemia de coronavirus- se han vuelto más proclives a escuchar estas advertencias. Los datos a nivel internacional no son alentadores respecto de la disponibilidad de recursos naturales. 

Cerca de dos mil millones de personas habitan en países con problemas de acceso al agua y dos tercios del mundo podrían enfrentarse a dificultades de escasez en los próximos cuatro años.

Fuente: Periódico Página 12 – Economía – Crisis Ambiental – Futuros de Agua – 09/12/2020