¿No hay dos…? ¿ Tampoco tres..?

Mientras pueda tener el privilegio que mi Dios me ha dado de viajar; me enfrento nuevamente a la incertidumbre de volver a postergar mi visita a Portugal, que ya el año pasado debí suspender por las condiciones climáticas de la península ibérica por sus lluvias e inundaciones, ya que volvía a una de mis ciudades favoritas –Madrid- para hacer base y visitar al país vecino. Ahora en la Argentina vivimos el brote epidémico del dengue desde la Triple Frontera (Brasil, Paraguay y Argentina) a través del mosquito Aedes aegypti que incremento la cantidad de infectados en una semana un 66%, elevando el número de casos confirmados a 680. según información brindada por el Gobierno. Además de 156 afectados por el sarampión, enfermedad que se había erradicado hace más de dos décadas, pero la displicencia de la población y de las autoridades sanitarias hizo posible su regreso. Y ello, por no respetar algo tan simple como prevención que es la aplicación de la vacuna.
Hay un rango amplio en cuanto a las consecuencias del dengue, que hasta puede llegar a la fiebre hemorrágica, que puede producir el fallecimiento de infectado. Del sarampión creo que la mayoría de esta plataforma, sabe de sus consecuencias.
Ahora bien, tengo el pasaje de ida y vuelta a Lisboa para mediados de abril, y además de lo que he comentado que sucede en mi país, también han arribado casos no autóctonos del Corona virus en que se han confirmado 12 casos, y entre ellos una persona de 65 años proveniente de Francia el 25 de febrero, que padecía de otras enfermedades que complicaron su situación, fallecido ayer en el Hospital Argerich de la Ciudad de Buenos Aires.
De los doce casos, once provienen de Europa y uno de los E.E.U.U. Aun no se han registrado casos autóctonos.
Por ello cualquiera con un poco de sentido común y sin entrar en pánico, se informa ante esta “aparente” endemia controlada en su origen –China- y no tanto en otros países como Italia-tierra de mis ancestros-.
Así me interesó saber lo que sucede en el país lusitano; de lo que no tenía demasiada información.
Me sorprendí al leer que el Gobierno portugués; suspendió las visitas a hospitales, residencias y cárceles de la zona norte, denunciando además 21 casos de Corona virus, estando pendientes de confirmación otros casos “sospechosos”, en un número de 47 personas.
De los 21 casos, 16 se contagiaron dentro de territorio lusitano. Se han llegado a suspender tres partidos de fútbol regional en el Norte portugués. Y esto es lo más problemático que puede suceder; ora por exceso de confianza, u ora por lo que sea, como ha sido el caso de Italia que es luego de China, el país con mayor morbilidad.
Todo esto, nos debe hacer reflexionar hacia adentro y no solo pensar en nosotros, sino también en los otros –a quienes podemos transmitir o ser infectados- si no actuamos preventivamente.
En alguna otra entrada, he manifestado mis dudas en cuanto al origen del virus 6 del Corona virus. Pero seguiré observando con especial atención, lo que sucede en nuestro país y especialmente en Portugal.
Por eso puede darse que por segunda vez postergue mi viaje…y si así lo fuera,no puedo asegurar que tendré una tercera vez.

Porque tanto odio

A veces me pregunto –las razones de tanto odio contra las mujeres- en una sociedad, que en lo personal pienso que se encuentra en terapia intensiva desde hace décadas y que cada día que pasa, se está convirtiendo en una enfermedad terminal. Esto no es para un escritor autodidacta y solo humilde observador de lo que sucede. Es pasta para los expertos en las Ciencias Sociales…pero no me terminan de convencer, como tampoco me convence la “doble moral” de la política y el “terrible menosprecio de la justicia”.
Puedo suponer que desde la antigüedad la sociedad patriarcal instituyo como mandato social, relegar a la mujer a “tareas que se consideraban propias de la misma”. Pero sucedió la revolución cultural de los ´60 y el embrión de los movimientos feministas comenzó a gestarse y la participación reaccionaria de las mujeres famosas en su tiempo –ejemplo Jane Fonda- entre ellas, en manifestaciones que pugnaban por los derechos civiles, se hizo cada día más evidente.
Como fue evidente un crecimiento en lo personal y profesional de las mujeres hasta la actualidad, en donde se destacan en todas las disciplinas superando aun al sexo opuesto. Pero no ha sido suficiente, porque sigue la discriminación en cuanto a la igualdad de derechos tanto en lo público como en lo privado, y las estadísticas no mienten. Aquel machismo de origen, sigue perjudicándoles sutil o brutalmente.
Y el odio de los hombres contra las mujeres; no responde a una clase social determinada sino que es un carcinoma que se halla en toda la sociedad. No es que el pobre que vive hacinado es solo el violento, también los hijos del poder lo son, creyéndose protegidos por sus miserables antecesores.
Más de una vez he expresado; que un mundo gobernado por mujeres sería más justo y menos desigual, por la intrínseca sensibilidad social y moral que poseen contraria al brutal pragmatismo de los hombres, que si no logran desde el poder por las buenas lo que desean, no dudan en tomar las armas fundados en la falsa declamación de la “defensa de la Patria y la democracia”, cuando la cruda realidad es que van por los recursos de los emergentes o los del tercer mundo. Y esto no es empírico.
Volviendo al tema central; es que no solo las mujeres deben manifestarse pacíficamente por sus derechos civiles y públicos, sino que por cada mujer debe encontrarse un hombre solidario y realista, que desee una sociedad más justa y equilibrada. Todo el arco político debe establecer reglas precisas de igualdad de género y oportunidades, así como las más severas penalizaciones para quienes se hagan “los distraídos”.

A esos miserables…

A esos miserables, que se dicen hombres
mercaderes del acoso, de la trata y la violencia, 
como el Nano dice, en una de sus canciones
“con esos tipos tengo un problema personal”.

Proxenetas, psicópatas y violadores seriales
que reniegan hasta del vientre donde provienen,
representando una de las peores escorias de este tiempo.
a los cuales la justicia de los hombres no los alcanza
por ser ciega, contemplativa y malsana transformando
en víctimas a los victimarios, impunidad de manifiesto.

Mientras la sangre fluye en cada cuerpo, hasta la muerte
cada veintiuna horas en este, mi país 
vergüenza toda de una sociedad que no sabe 
o no quiere denunciar en el llamado tiempo real,
protegiendo su culo, igual de inmoral que el victimario.

A esos tipos, llegara el momento en que la sociedad
tomará para si su juzga-miento y sentencia final,
de la cual, no podrán escapar porque colgaran
como parásitos eunucos en un infierno, solo para ellos.

Conflicto en las interrelaciones humanas

El conflicto es esencialmente humano y tiene generalmente sus razones en la falta de escucha del receptor ante las demandas –en cualquiera de sus formas- del emisor. Como ejemplo puedo citar a la reunión del consorcio de propietarios de un edificio auto administrado, ya que cuenta solamente con quince propietarios. 
En el último año; las acciones judiciales llevadas a cabo por un copropietario discapacitado, contra el consorcio para que este llevara a cabo la modificación de la entrada, construyendo una rampa para personas con capacidades limitadas como el caso citado, finalizo con un fallo favorable para el demandante. 
Ora bien, según la opinión de los copropietarios – personas mayores de 70 años, en general- el sujeto que reclama es un psicópata desatado que ha realizado acciones contra la moral y el respeto, hacia todos aquellos asistentes en la reunión que en nuestro país, es convocada por el Administrador y llamada “Asamblea Extraordinaria”, con la orden del día de los temas a tratar. La toma de conocimiento de los costos que deberán asumirse, produjo una catarata de gritos e insultos irre producibles, contra la persona que demando por su discapacidad, ausente obviamente como tantas veces en esta Asamblea.
Pero he te aquí, que mi departamento sito en la planta baja del edificio -lugar de transito “ya que habito en él hace poco más de un año, antes era mi madre quien lo ocupaba”- sufrió antes de vivir en el mismo, un anegamiento por rotura de un caño en el piso superior con todas las consecuencias que ello provoco oportunamente; desde todos los cielorasos con manchas de humedad, hasta el óxido atacando los marcos de las puertas anteriores, pudriendo los mismos.
Obviamente en aquel entonces reclame a los ocupantes del departamento del 1° piso, que con buena voluntad pero cero conocimientos, hicieron lo que pudieron sin resolver los daños. Ante ello, les envié una intimación previa judicial que nunca respondieron.
Opte entonces desde el mes de marzo del 2019, dirigirme al administrador y a la vez propietario de dos unidades del mismo edificio, del que solo recibí promesas y fabulaciones, solo con el fin de dilatar el problema. Asimismo, le remití intimación de la que solo obtuve silencio; aquí viene genial el dicho “aquel que calla, otorga”.
Agotado y malhumorado ya por el tiempo transcurrido; se me ocurrió hacer una notificación escrita dirigida a los propietarios, inquilinos y propietarios que no han certificado aun su titularidad de las unidades que ocupan. 
Obviamente su tenor no abusaba del dulce sabor de las mieles de la satisfacción; sino todo lo contrario. Dejaba expuestas mis disconformidades con el administrador, poniendo sobre sus hombros la costumbre de fabular y no cumplir las normas que el gobierno municipal de la Ciudad de Buenos Aires, dispone para edificios de propiedad horizontal.
Al día siguiente de pegar la notificación en un lugar visible para su observación, fue arrancada por vaya a saber quién. Me considero que siempre hay que respetar el derecho del otro; si se quiere ser respetado, por lo que nuevamente pegue la misma esta vez con pegamento, para que no fuera tan fácil sacarla.
Nuevamente, manos anónimas escribieron debajo de la misma “ TODOS CON …..-el apellido del administrador”. No pude con mi genio y debajo de ello escribí “quien se esconde en el anonimato, es igual de corrupto que el denunciado”.
Ya se estaba poniendo pesada la cosa. Volvieron a sacar la segunda hoja, donde estaban escritas a mano las consignas.
Volví a pegar la segunda hoja, como demostración de mi insistencia en el reclamo (y de paso, encender un poco más el fuego). Obviamente a los dos días; la volvieron a sacar esta vez, con más trabajo y limpieza.
Hace casi una hora, que finalizo la Asamblea y ahora entenderán porque el título de este relato.
Sabía que sería caliente, con gente que vive en algunos casos hace más de treinta años en el edificio y están acostumbrados a la “falsa vecindad” y se creen los caballeros feudales del edificio. Le dije al Administrador, que considerara escribir a mano lo que se hablara, ya que el año pasado -31 de julio de 2019, para ser más preciso- se realizó otra Asamblea Extraordinaria en la cual se trataron infinidad de temas muy importantes –incluido los daños y perjuicios del lugar que habito-, cuya acta jamás se firmó ni se conoció. Le dije además, que los que participaban certificaran ser los verdaderos propietarios de las unidades que ocupaban.
Fue la mecha que necesitaba, para encontrarme con una confrontación primero con el administrador, que se sintió ofendido por ser nominado al premio mayor por “ fabular y no ocuparse de lo importante-. Palabra va; palabra viene –sabía que los otros se acoplarían a la “victima”, la discusión fue subiendo de tono con la intervención de los otros propietarios, hasta que un señor “gordito” puso su rostro frente al mío, tratando de intimidarme –obviamente no me conoce- a quien le dije lo que le tenía que decir y ahí el mismo administrador intermedio, para evitar males mayores. Mi silencio y el arte de escuchar a partir de allí; increíblemente bajo el nivel de agresividad que existía minutos previos y la asamblea continuo en una “tensa calma”, finalizando con algún que otro chiste banal. Lo único que faltaba después del “buenas noches” que todos dijimos; fue “si me necesitan siempre cuenten conmigo”.
Ah…los seres humanos; que armoniosamente y en paz viviríamos si respetáramos los derechos del otro, y viceversa. 

¿Fenómeno mundial o regional?

Sera cierto, entonces lo que dicen afuera,
y hacia adentro de nuestra Argentina,
que los argentinos por lo general son vagos
le escapan al trabajo rudo y se sientan
sobre los subsidios que nosotros pagamos
de nuestros impuestos y contribuciones,
que hacen del gasto público un espiral
inacabable, que es como la planta de habichuelas
del cuento, que crece y crece hasta traspasar
la atmósfera y llega al Castillo de aquel Ogro,
que inútilmente y vanamente persigue
al maldito déficit para destruirlo, sin lograrlo.

Ese que no nos deja crecer, como deberíamos
por la bendición de quien nos ha dado tanto.

Pero no, somos los argentinos únicos culpables
de tanta frustración, no puedo excluirme
a pesar de tantos años de trabajo, mas 
de lo que dicen “hombre promedio”, que no existe.

Como es posible que una proporción de 9 a 10,
en la construcción sean de personas de origen paraguayo,
con todo el respeto que me merece el pueblo guaraní.

O que las verdulerías de la ciudad de Buenos Aires
en una relación de 8 a 10 sean de personas de origen boliviano,
con todo el respeto que me merece el pueblo del altiplano.

Entiendo que la base de las políticas publicas
orientadas a erradicar el hambre, debe ser prioridad del Estado 
pero también debe serlo terminar con la informalidad
y construir empleo, incluyendo a aquellos que panza arriba
dicen vivir necesidades y descansan en sus casas, subsidiados
o bien aquellos otros que con magros sueldos son explotados
por los mercaderes de aquí y de allá, también donde vives tú.

Fenómeno mundial… si lo hay…¿no crees?

La pandemia

La psicosis, no ya sorpresa invade al mundo,
que paralizado solo puede ser observador
y solo informarse de lo que está pasando,
de miles de muertes que serán anécdotas,
dentro de unos años ya, como lo han sido
aquellas víctimas de otras epidemias
la gripe aviar, la porcina o el ebola.

Suposiciones e hipótesis que dé a decenas
los medios amarillos propagan sin cesar,
no se respira más que angustia en Europa,
ya en América o en Oceanía, en África,
también en Asia o Medio Oriente,
resultado de un mundo globalizado 
en donde el Coronavirus pareciera programado,
para diezmar a la población y crear pánico.

Los stocks de barbijos han desaparecido
y como siempre, ante la necesidad ha quintuplicado
su valor, para llevar la tragedia a los bolsillos
de los que siempre se aprovechan de los otros,
como si fueran solo feligreses con su mejor diezmo,
ignorando que quizás golpeen a sus propias puertas
debiendo marchar también quizás, infectados
por ese camino de no regreso.

Todo viajero, es sospechado…
Un estornudo cerca, nos pone en alerta…
Un apretón de manos se evita y se repite
una, mil veces el consejo de lavarse las manos…
como si ello, parara este virus que se propaga
y da número a estadísticas espeluznantes,
que carecen ya de sentido, porque día que pasa
avanza y más rápidamente, contagia.

Sigo preguntándome, con los avances
de la biotecnología y las investigaciones…
¿ Quién será o serán los criminales
que continúan sin entregar al mundo,
la vacuna que detenga este suicidio colectivo?

Ultraje a la inocencia

Niñas indígenas que escapan de la hambruna,
niñas de origen ancestral, que solo quieren
del otro lado de la frontera, un magro mangrullo
para sus estómagos vacíos y sus almas partidas.

Niñas venezolanas, que buscan refugio
y solo hallan el oprobio de la guerrilla
de Colombia, que las violan y esclavizan.

Niñas que aun deberían estar jugando
o estudiando en una escuela, pero a quienes
les interesa los benditos siempre excluidos.

La sociedad muda e hipócrita convalida
con su silencio, a su miserable conciencia
llevando hasta el juicio de los justos
ese silencio que será su propia condena.

No hablemos de la ONU y sus proclamados
Derechos del Niño, cuna de pérfidos y burócratas
que solo se pavonean del lugar que ocupan.

Oh…tú y el Dios en quien creas, detén
esto que no tiene nombre, tan vil e infame.