Crean minicerebros en laboratorio con la enfermedad de Parkinson.

Científicos de Singapur han creado por primera vez minicerebros en un plato que imitan las principales características patológicas de la enfermedad de Parkinson, una nueva forma de estudiar cómo progresa la enfermedad degenerativa del cerebro y explorar posibles nuevos tratamientos.

Un grupo de especialistas de diferentes centros académicos y de investigación de Singapur han desarrollado minicerebros in vitro que son capaces de reproducir las condiciones y el deterioro que genera la enfermedad de Parkinson en un cerebro humano real. Los organoides podrían transformarse en una fantástica herramienta para diseñar nuevas terapias y tratamientos para una de las patologías neurodegenerativas con mayor impacto mundial.

De acuerdo a una nota de prensa de la Escuela de Medicina Duke-NUS, una de las instituciones del país asiático que formó parte de la investigación, es la primera vez que los llamados cuerpos de Lewy, depósitos anormales de proteína que son un sello distintivo de la enfermedad de Parkinson en el cerebro de los pacientes, logran producirse en el laboratorio. Esto ofrece a los científicos una inmejorable oportunidad para adquirir nuevos conocimientos sobre la enfermedad.

Un deterioro progresivo

La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo directamente relacionado con los efectos del envejecimiento: dentro de este tipo de patologías neurológicas, que son la principal causa de discapacidad a nivel global, el Parkinson es la variedad de más rápido crecimiento. Afecta entre un 1% a un 2% de la población mundial sobre los 60 años de edad, pero la incidencia puede trepar hasta un 5% de la población cuando se superan los 65 años.

El Parkinson aumenta su gravedad con el paso del tiempo, principalmente como consecuencia de la destrucción progresiva de las neuronas pigmentadas de la sustancia negra, una porción del mesencéfalo o cerebro medio que cumple un papel vital en aspectos relacionados con el aprendizaje y otras funciones cerebrales. Hasta el momento, se desconocen las causas profundas que generan este progresivo deterioro neurológico.

Un nuevo modelo para buscar mejores tratamientos

Ahora, los organoides desarrollados en el laboratorio por los científicos asiáticos podrían aportar una nueva mirada con respecto a la enfermedad, al reproducir sus condiciones y poder estudiar al detalle cada uno de los procesos implicados. El nuevo estudio fue publicado recientemente en Annals Of Neurology.

Los minicerebros podrían facilitar innovadores tratamientos, porque los modelos de la enfermedad de Parkinson en cerebros animales que se han empleado tradicionalmente no ofrecen las mismas posibilidades. Su principal limitación es que no muestran la pérdida progresiva y selectiva de neuronas que produce el neurotransmisor dopamina, una característica importante de la enfermedad de Parkinson que solamente puede advertirse en el cerebro humano.

Los organoides desarrollados in vitro replican las características del cerebro medio humano o mesencéfalo: son estructuras multicelulares y de forma tridimensional, creadas a partir de células madre humanas modificadas genéticamente. En el caso específico de estos minicerebros, presentan una mutación genética en el gen GBA, que puede advertirse en muchos ejemplos de personas afectadas por el Parkinson.

Quizás el gran avance relacionado con estos organoides o microcerebros, que van en línea con otros estudios e investigaciones que se desarrollan en distintas partes del mundo, es que permitirán la creación de un nuevo modelo de la patología, facilitando a los científicos una alternativa certera para rastrear cómo se desarrolla la enfermedad y cómo podría ralentizarse o incluso detenerse en algún momento.

Referencia:

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Lewy Body-like Inclusions in Human Midbrain Organoids Carrying Glucocerebrosidase and α-Synuclein Mutations. Jo, J., Yang, L., Tran, H., Yu, W., Sun, A., Chang, Y. et al. Annals Of Neurology (2021).DOI:https://doi.org/10.1002/ana.26166

Imagen de portada: pequeños organoides similares al mesencéfalo humano del tamaño de un guisante, que son esencialmente construcciones de tejido in vitro, multicelulares y tridimensionales que imitan el cerebro medio humano, se cultivan a partir de células madre humanas para permitir a los científicos estudiar cómo se desarrolla y se comunica el cerebro humano. Además, permiten explorar nuevos esquemas de terapias y tratamientos contra distintas enfermedades neurológicas, como en este caso el Parkinson. Crédito: Hyunsoo Shawn Je / Duke-NUS.

FUENTE: Tendencias – Minicerebros/organoides/Parkinson – Por Pablo Javier Piacente 

SALUD PERSONAL

La pérdida de visión puede afectar al cerebro.

Un cuerpo creciente de evidencia sugiere que cuando el cerebro de la gente mayor tiene que esforzarse más para ver, podrían registrarse deterioros en el lenguaje, la memoria y la atención, entre otras cosas.

La práctica médica tiene que dividir a sus pacientes —o sea, a ti y a mí— en especialidades definidas por las partes del cuerpo: oftalmología, neurología, gastroenterología, psiquiatría y demás. 

Pero la realidad es que el cuerpo humano no funciona como partes aisladas. Más bien opera como un conjunto integrado y la avería de una de sus partes puede afectar a muchas otras.

Para profundizar sobre este interesante tema; por favor cliquea en lo subrayado y en “negrita”. Muchas gracias.

Ya he escrito sobre el posible daño que puede causar la pérdida auditiva en la salud del cerebro, de nuestros huesos y corazón, así como afectar nuestro bienestar emocional.

Si no se trata, la pérdida de la audición puede incrementar el riesgo de padecer demencia. Incluso quienes tienen una capacidad auditiva ligeramente alterada pueden sufrir déficits cognitivos significativos.

Ahora, un creciente conjunto de investigaciones está demostrando que la pérdida de la visión también puede afectar el funcionamiento cerebral. Tal como sucede con la audición, si el cerebro tiene que esforzarse más para asimilar lo que ven nuestros ojos, esto puede causar estragos en la cognición.

El estudio más reciente, publicado en la revista JAMA Network Open en julio, dio seguimiento a 1202 hombres y mujeres cuyas edades oscilaban entre los 60 y los 94 años durante un promedio de

casi siete años. Todos participaron en el Estudio Longitudinal sobre el Envejecimiento de Baltimore y se sometieron a pruebas de cognición y de la vista cada uno o cuatro años entre 2003 y 2019.

Los investigadores hallaron que los sujetos que obtuvieron los resultados menos favorables en las pruebas iniciales de agudeza visual —que medían la claridad con que podían ver, por ejemplo, las letras de una tabla optométrica a cierta distancia— fueron más propensos a padecer un deterioro cognitivo con el paso del tiempo, incluyendo déficits en el lenguaje, la memoria, la atención, así como la capacidad de identificar y localizar objetos en un espacio.

Otros problemas visuales, como la percepción de profundidad y de contrastes, también tuvieron efectos perjudiciales en la capacidad cognitiva.

La investigadora principal, Bonnielin Swenor, epidemióloga del Instituto Ocular Wilmer de la Universidad Johns Hopkins, dijo que el nuevo estudio “se suma a un cúmulo cada vez mayor de datos longitudinales que demuestran que la deficiencia visual puede propiciar un declive de la cognición en adultos mayores”.

Corregir la visión deficiente es bueno para el cerebro.

Por si piensas que la relación es a la inversa —que el deterioro cognitivo afecta la visión— otro estudio en el que participó Swenor mostró que cuando se consideran ambas funciones, era dos veces más probable que la deficiencia visual afectase el declive cognitivo que al contrario. Este estudio, publicado en 2018 en JAMA Ophthalmology y liderado por Diane Zheng de la Facultad de Medicina Leonard M. Miller de la Universidad de Miami, incluyó a 2520 adultos con edades entre los 65 y los 84 años que vivían de manera independiente, cuyos funcionamientos visual y cognitivo se examinaron de manera periódica. Zheng y sus coautores concluyeron que mantener una buena capacidad visual conforme

envejecer podría ser una manera eficaz de minimizar el deterioro de la cognición en la edad adulta.

“Cuando la gente sufre pérdida visual, cambia la manera en que vive su vida. Disminuye su actividad física y social, que resultan muy importantes para mantener un cerebro saludable”, explicó Swenor. “Esto predispone a las personas a un declive cognitivo acelerado”.

Sin embargo, identificar y corregir la pérdida de la visión en etapas tempranas puede ser útil, afirmó Zheng. Sugirió que las personas se realicen revisiones oculares regulares, al menos una vez cada dos años, y más a menudo si padecen diabetes, glaucoma u otros padecimientos que pueden afectar la visión. “Asegúrense de poder ver bien con sus lentes”, recomendó.

Cuando las gafas por sí solas no son suficientes.

Existen “deficiencias visuales que los lentes no pueden resolver”, advirtió Swenor, como la degeneración macular y el glaucoma relacionados con la edad. Las enfermedades de la retina empezaron a alterar la visión de Swenor desde que tenía veintitantos años. Aquellos que padecen problemas como los de ella pueden beneficiarse de algo llamado rehabilitación de la baja visión, una especie de terapia física para los ojos que ayuda a las personas con deficiencia visual a adaptarse a situaciones comunes y desenvolverse mejor en la sociedad.

Swenor, por ejemplo, puede ver objetos en contextos de alto contraste, como un gato negro con una valla blanca de fondo, pero le cuesta diferenciar entre colores similares. Por ejemplo, no se puede servir leche en una taza blanca sin derramarla. Su solución: usar una taza de color obscuro. Hacer estos ajustes es una tarea constante, pero le permite seguir desempeñándose bien en su vida profesional y social.

La sociedad también debe ayudar a las personas con deficiencias visuales a vivir con seguridad fuera de su hogar. La mayoría de las cosas en los hospitales son blancas, por ejemplo, lo cual crea riesgos para la seguridad de las personas con sensibilidad reducida a los contrastes. Como alguien que ha conducido un auto desde hace 50 años, he notado que las barreras de seguridad en las carreteras que solían ser del mismo color que la superficie del camino ahora casi siempre están pintadas de colores de alto contraste como naranja o amarillo, lo cual sin duda reduce los accidentes automovilísticos incluso para las personas que pueden ver perfectamente.

“Tenemos que crear una sociedad más inclusiva que tome en cuenta las necesidades de las personas con deficiencias visuales”, afirmó Swenor.

Las mejoras en el hogar podrían fomentar la salud cerebral.

Las personas con problemas de percepción de profundidad también pueden incorporar elementos de diseño que son útiles en su casa. Poner tiras de colores en los salientes de las escaleras, tener muebles de distintas texturas y objetos codificados por colores puede mejorar la capacidad de una persona para moverse con seguridad. La gente que ya no puede leer libros también puede optar por escuchar audiolibros, podcasts o música, sugirió Swenor.

El vínculo entre las deficiencias visual y cognitiva “no es una sentencia irreparable”, agregó. “Hay muchas maneras de fomentar la salud cerebral para las personas con pérdida de la visión”.

En Estados Unidos, un primer paso en esa dirección podría ser conseguir la aprobación en el Congreso del proyecto de ley para ampliar Medicare, lo cual, a su vez, también podría instar a las aseguradoras privadas a cubrir la atención y rehabilitación oftalmológicas. La propuesta actual de los demócratas de ampliar los beneficios de Medicare bien podría pagarse sola a la larga con la reducción de los costos médicos ya cubiertos para el declive cognitivo y físico.

Un ejemplo concreto: el costo de un solo reemplazo de cadera como consecuencia de una caída relacionada con la deficiencia visual excedería el costo de varios cientos de exámenes de la vista y correcciones visuales necesarias.

Imagen de la portada: Gentileza Pinterest

FUENTE: The New York Time – Por Jane Brody es columnista de salud personal, puesto que ocupa desde 1976. Ha escrito más de una docena de libros, incluidos los más vendidos, “Jane Brody’s Nutrition Book” y “Jane Brody’s Good Food Book”

Pandemia – Trabajo remoto

Lo que los jefes realmente piensan sobre el trabajo en remoto.

Hacerle una pregunta rápida a un colega en el escritorio de al lado, tener reuniones espontáneas para discutir temas y saber que todos tienen una conexión de wifi estable.

Estas son solo algunas de las razones por las que James Rogers, de 26 años, prefiere manejar a su equipo desde la oficina y no desde la mesa de la cocina de su casa.

“Para nosotros, como empresa, la oficina va primero. Creo que podemos ser mejores cuando trabajamos en la oficina a tiempo completo”, defiende Rogers, que lidera las relaciones públicas digitales en la sucursal de Londres de una agencia británico-estadounidense de contenido global.

Desde abril, la empresa comenzó a dar a los empleados la opción de regresar a la oficina de manera parcial.

“Nuestro objetivo es que el mayor número de miembros del equipo regrese a la oficina con la mayor frecuencia posible en los próximos meses”, explica.

Los expertos en recursos humanos aseguran que la actitud de Rogers muestra una tendencia.

A pesar de que numerosas encuestas globales indican que el trabajo en remoto fue una experiencia positiva para una parte importante de empleados y que muchos (aunque no todos) quieren seguir así, muchos jefes no están de acuerdo.

Grupo de personas en una oficina.

FUENTE DE LA IMAGEN –  GETTY IMAGES

En EE.UU., el 72% de los gerentes que supervisan a empleados en remoto prefieren que todos los trabajadores estén en la oficina, según un estudio reciente de la Society for Human Resource Management (Sociedad para la Gestión de Recursos Humanos), al que tuvo acceso BBC Work Life.

Una encuesta de junio del órgano colegial de los gestores de Reino Unido, Chartered Management Institute (CMI), mostró que aproximadamente la mitad de gerentes esperaba que el personal estuviera en la oficina al menos dos o tres días a la semana.

En Suecia, la compañía de datos Winning Temp, con clientes en 25 países, dice que está notando signos de presión para volver a la oficina, particularmente en mercados donde hay altos niveles de vacunación.

“Veo que muchas empresas están forzando (el regreso)”, dice el fundador y director ejecutivo Pierre Lindmark. “Empiezan a decir, ‘OK, te pusiste la segunda vacuna, tienes que estar en la oficina'”.

Todo esto está alimentando debates sobre por qué los jefes están rechazando la metodología del empleo remoto más rápido de lo que muchos expertos predijeron, qué significa esto para el futuro del trabajo a distancia y cómo afectará a los empleados que se aferran a sus rutinas de trabajo durante la pandemia.

Una necesidad de control

Aunque el trabajo desde casa durante el covid-19 demostró que los empleados pudieron ser productivos, los expertos en recursos humanos señalan que muchos jefes experimentaron una pérdida de control en comparación con los tiempos previos a la pandemia. Y ahora quieren recuperarlo.

Dos mujeres se comunican por videollamada.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

“Si estás con la gente, sientes que puedes tener el control”, opina Lindmark. “No juzgas a las personas simplemente por observarlas en cámara, estás juzgandolos viendo la productividad, lo que está pasando (en la oficina)”.

Ahora que en muchos países las cuarentenas terminaron y las tasas de vacunación son altas, Lindmark señala que los jefes están tomando una decisión más “emocional” para que todos vuelvan a la oficina.

Pero advierte que esto sucede sin que ellos observen de cerca el desempeño individual o el de toda la empresa durante el tiempo remoto, o sin tener una estrategia sobre cómo esto afectará a los empleados.

“Manejar un equipo remoto es más difícil. Exige nuevas habilidades. Mucha gente se metió en esto sin estar preparada”, añade Maya Middlemiss, autora y especialista en el trabajo en remoto, con sede en Valencia, España.

“Por lo tanto, no es sorprendente que estemos teniendo una reacción violenta y las personas que no se adaptan bien a ese manejo de grupo prefieran tener a todos de regreso (al sitio de trabajo)”, opina.

James Rogers

FUENTE DE LA IMAGEN – CORTESÍA JAMES ROGERS

“Para nosotros, como empresa, la oficina va primero. Creo que podemos ser mejores cuando trabajamos en la oficina a tiempo completo”, opina James Rogers.

Otros, como el bloguero de negocios y medios de comunicación Ed Zitron, creen que muchos jefes, sobre todo en cargos intermedios, están ansiosos por recuperar un sentido de estatus.

Según él, algunos ya no tienen la oportunidad de parecer importantes como cuando iban “de una reunión a otra” y monitorean lo que sus equipos estaban haciendo.

“Si bien esto puede pasar también en Zoom y Slack, se vuelve significativamente más evidente quién realmente hizo el trabajo, porque se puede evaluar digitalmente de dónde proviene”, escribió en un boletín de junio.

Como era de esperar, los propios jefes no comparten esa perspectiva.

Aquellos que defienden el trabajo en la oficina, como James Rodgers, reconocen que tener “más visibilidad” es una parte central de su mantra pro-oficina.

“No es para que puedas micro gestionarlos o ‘vigilarlos’, sino para que puedas entender dónde podrían necesitar más apoyo”, argumenta.

“Es más fácil entender si un miembro del equipo podría estar teniendo problemas con una tarea cuando está sentado frente a ti. No tienes esa visibilidad cuando están sentados a 30 o 40 kilómetros de ti en su propia casa”, agrega.

Aparte de la visibilidad, estos mismos jefes también destacan que las mejores posibilidades sociales y creativas de los empleados están en la oficina.

Por ejemplo, las charlas para romper el hielo en la cocina, la presentación en persona de nuevos empleados, tomar algo después del trabajo para afianzar equipos y que surjan ideas espontáneas.

“Hicimos nuestro mejor esfuerzo durante las cuarentenas para intentar ser lo más creativos y (tener intercambios) fluidos en la medida de lo posible, pero es bastante difícil cuando tienes que programar una llamada para cada cosa”, advierte Daniel Bailey, de 34 años, que es director ejecutivo de una empresa de investigación de calzado con sede en Londres.

“Trabajar de forma remota tiene grandes beneficios, (pero) no creo que sea mejor que estar juntos en un lugar para el proceso creativo”, opina.

Una mujer conectada a una computadora.

  • FUENTE DE LA IMAGEN –  GETTY IMAGES
  • Kerri Sibson, directora de la compañía de desarrollo detrás del nuevo Design District londinense (la nueva “meca” del diseño de Londres), dice que algunos jefes están priorizando el regreso a la oficina para que su personal pueda organizar y asistir a eventos presenciales nuevamente, o relacionarse con otros profesionales de la industria de la misma área.

“Las nuevas empresas necesitan encontrar oportunidades de crecimiento que a menudo provienen de estos encuentros fortuitos”, explica.

¿Igualdad?

Los jefes que defienden el trabajo presencial en la oficina suelen insistir en que las empresas pueden y deben trabajar para garantizar que “haya igualdad de experiencias y oportunidades para el equipo, tanto si están en la oficina como si no”.

Pero una reciente encuesta de la Society for Human Resource Management (SHRM, Sociedad para la Gestión de Recursos Humanos) reveló que alrededor de dos tercios de los gerentes con personal en remoto creen que ese tipo de trabajo a tiempo completo es perjudicial para los objetivos profesionales de los empleados.

Pierre Lindmark

FUENTE DE LA IMAGEN –  CORTESÍA PIERRE LINDMARK

“Veo que muchas empresas están forzando (el regreso)”, dice el fundador y director ejecutivo Pierre Lindmark.

Mientras que una cantidad similar considera que los empleados remotos son más fáciles de reemplazar que los trabajadores que acuden al lugar de trabajo.

“El refrán ‘ojos que no ven, corazón que no siente’ explica perfectamente por qué existe este sentimiento entre los gerentes y muestra cuán profundamente arraigada está la idea del trabajo cara a cara en nuestra cultura”, argumenta Johnny C. Taylor, presidente y director general de la organización.

Otra investigación sugiere que algunos gerentes tienen dificultades para confiar en los empleados que trabajan desde casa.

Los resultados de una encuesta a 200 ejecutivos de EE.UU. en agosto pasado mostraron que ellos no tenían plena fe en que un tercio de su personal utilizará correctamente las tecnologías de colaboración necesarias para que el trabajo en remoto resulte exitoso.

Anteriormente, otra investigación de Harvard Business Review sobre la pandemia reveló que un 41% de los gerentes se mostraba escéptico de que los trabajadores en remoto siguieran motivados a largo plazo.

Middlemiss advierte que existe un “riesgo real” de que este tipo de actitudes hacia los empleados que optan por el teletrabajo amplifiquen los prejuicios preexistentes, como los relacionados con la raza, la clase, la discapacidad y el género.

Una mujer conversa con un hombre

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Incluso antes del covid-19, las mujeres eran más propensas a solicitar trabajo flexible debido a responsabilidades de cuidado, señala, y por lo tanto es probable que se vean afectadas de manera desproporcionada si las empresas priorizan la retención y promoción del personal de oficina.

Retener el talento

Expertos en empleo predicen que, a pesar de la resistencia al trabajo en remoto, es posible que los jefes tengan que tomarlo como una opción permanente ya que las empresas buscan retener y contratar trabajadores.

“La pandemia demostró que los empleados pueden trabajar con éxito desde casa y quieren mantener esta flexibilidad”, afirma Taylor.

“Los beneficios como el teletrabajo y los horarios flexibles son fundamentales para atraer y retener talentos de primer nivel y los empleadores lo saben”, añade.

“Si puedes trabajar de forma remota para alguien, en realidad puedes teletrabajar para cualquier otra persona, incluidos posibles empleadores que no estén en tu área”, agrega Middlemiss.

“Por lo tanto, si sabes que así es como quieres vivir y trabajar, es importante que sepas que podría haber muchas más oportunidades frente a ti”, destaca.

Existe una evidencia abrumadora de un aumento en el cambio de trabajo a medida que los trabajadores emergen de la pandemia con una perspectiva más clara sobre lo que quieren de sus rutinas laborales y domésticas en el futuro.

En EE.UU., una nueva encuesta de PwC muestra que casi dos tercios de los trabajadores están buscando un nuevo puesto, mientras que las cifras del portal de empleo líder en Reino Unido, Totaljobs, sugieren que más de las tres cuartas partes de los británicos están en búsqueda activa.

Los jefes que defienden el trabajo a distancia dicen que su enfoque está teniendo un impacto positivo en la contratación.

“Hemos tenido desarrolladores que quieren trabajar para nosotros desde Francia, Reino Unido, Bélgica. Y eso se debe a que contamos con esta flexibilidad”, explica Olga Beck-Friis, cofundadora de una plataforma digital de asesoramiento legal con sede en Estocolmo.

“Actualmente no tenemos planes de adoptar una política de regreso a la oficina de tiempo completo”, dice.

Olga Beck-Friis

FUENTE DE LA IMAGEN – POCKETLAW

Olga Beck-Friis, cofundadora de una plataforma de asesoramiento legal digital con sede en Estocolmo, dice que planea mantener el trabajo remoto en su empresa.

Mientras tanto, Lindmark de Winning Temp cree que algunos de los gerentes que eligen regresar al trabajo presencial de manera completa pueden terminar reevaluando sus decisiones.

Según él, el cambio desde el trabajo a distancia podría tener un impacto en los niveles de productividad y rentabilidad.

“Si las personas han trabajado en casa durante mucho tiempo y realmente lo disfrutan, al volver a la oficina sienten que están controladas… están perdiendo autonomía”, asegura.

En cambio, sugiere que los jefes observen más de cerca la producción individual y del equipo y cómo se sienten para ayudar a crear modelos híbridos.

“Un programa de trabajo flexible… tiene que funcionar mutuamente para los empleados, los empleadores y las organizaciones”, coincide Taylor de la Society for Human Resource Management. “No existe una solución única para todos. Y esa es la clave”, analiza.

Desde Londres, el gerente a favor de que la gente vuelva a la oficina, Rogers, sigue confiando en que otras empresas adoptarán su forma de pensar.

“Creo que habrá una gran cantidad de empresas que subestiman el poder de tener a los empleados juntos en un espacio y que cambiarán su postura inicial sobre el trabajo en remoto en el futuro”, opina.

“Nosotros descubrimos que la mayoría de nuestro personal estaba emocionado de estar todos juntos en la oficina”, concluye.

Imagen de la portada: Gentileza de BBC New Mundo

FUENTE: BBC New Mundo – Por Maddy Savage – Sociedad/Empleo remoto/Vida-trabajo/Visualización/Equipo de trabajo/Controversias.

Memoria y lenguaje, indicadores clave en la enfermedad de Alzheimer.

En el curso de la enfermedad de Alzheimer pueden aparecer distintos síntomas cognitivos de manera progresiva. Éstos afectan el estado de salud del adulto mayor y son la principal causa de la pérdida de autonomía y, por consiguiente, de la mayor dependencia con respecto a los familiares o cuidadores.

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Entre los primeros indicadores de los síntomas cognitivos se encuentran las alteraciones en la memoria y en el lenguaje. Los problemas de memoria se caracterizan por la presencia de olvidos frecuentes, pérdida de objetos o colocación de los mismos en lugares inadecuados, repetición de preguntas e historias, esto se debe a que la primera región cerebral que se encuentra afectada con la enfermedad es el hipocampo, encargado de elaborar y almacenar nueva información.

La enfermedad de Alzheimer interfiere principalmente con la memoria de fijación y episódica, es decir, la capacidad de retener estímulos inmediatos y aprender nueva información, aunque la persona sí es capaz de recordar hechos más antiguos. También se observa un declive de la memoria de trabajo, que se encarga de almacenar y procesar estímulos provenientes de diversos medios de forma simultánea, en este sentido, la persona puede tener dificultades para seguir una conversación o la trama de una película o libro.

Estos olvidos generan gran estrés y frustración en los pacientes que son conscientes de los mismos, de manera que intentan ocultarlos o utilizar recursos compensatorios, como tomar notas. Si bien durante las primeras fases de la enfermedad, estos problemas de memoria pueden pasar desapercibidos para la propia persona que los padece, así como para sus familiares y amigos cercanos, pronto comienzan a interferir en la vida cotidiana, limitando la funcionalidad y la posibilidad de realizar las actividades diarias de forma independiente.

En etapas más avanzadas, se observan alteraciones en otros tipos de memoria que dependen de funciones más complejas, como la memoria semántica, encargada de procesar la información relacionada con palabras y conceptos. La persona que padece la enfermedad de Alzheimer tiene dificultades para definir o denominar objetos, asociar imágenes con palabras y responder a preguntas.

Además, las alteraciones de la memoria repercuten en la capacidad de orientación del adulto mayor, dificultando la ubicación en tiempo y espacio, en relación a sí mismo y al entorno. Esto se debe a que, para poder orientarse, la persona necesita procesar y retener información nueva que le permita adaptarse a los distintos contextos.  

Las alteraciones en la función viso-espacial se manifiestan a través de la confusión y desorientación en entornos familiares y la dificultad para aprender un camino nuevo, lo que puede hacer que el paciente se pierda y no encuentre el camino a casa, por lo que necesita salir acompañado. Además, también presenta dificultades para procesar la información visual del entorno, por lo que tiene limitaciones para calcular las distancias, reconocer y localizar objetos o incluso su propio cuerpo en el espacio, aumentando la posibilidad de caídas, golpes y accidentes. 

En la enfermedad de Alzheimer, la concepción del propio cuerpo, sus partes y posiciones se encuentra alterada. La persona tiene dificultades para moverse en el espacio, localizarse con respecto a las demás personas y a los objetos, y comprender los conceptos de izquierda-derecha, adelante-atrás y arriba-abajo.

 La capacidad de atención va disminuyendo a medida que progresa la enfermedad. Las personas con la enfermedad de Alzheimer padecen aprosexia, es decir, incapacidad para fijar la atención. Debido a esto, se distraen fácilmente ante estímulos provenientes de diversos medios, tienen dificultades para realizar tareas simultáneas o que requieran concentración durante tiempos prolongados.

Al igual que la memoria, el lenguaje es otra de las funciones que se encuentra afectada desde las primeras fases de la enfermedad, constituyendo uno de los primeros indicadores de la misma. Estas alteraciones se observan tanto en el lenguaje escrito como en el hablado y se manifiestan a través de una pobreza en la expresión, dificultades para encontrar las palabras adecuadas, sustitución de palabras por otras incorrectas o invención de palabras ya que la persona tiene problemas para recordar los nombres de los objetos o personas, pausas frecuentes en las oraciones, disminución del número de palabras empleadas para comunicarse. 

Al inicio de la enfermedad, la persona es capaz de comprender el lenguaje oral pero presenta alteraciones en la fluidez semántica, mientras que en las fases finales aumenta la anomia, aparece un mayor uso de parafasias, neologismos, ecolalias, muletillas, así como otras alteraciones de la comprensión, que ocasiona limitaciones para obedecer órdenes sencillas o recordar el propio nombre.

Los pacientes con Alzheimer también manifiestan un deterioro en la capacidad de razonamiento, juicio, abstracción y resolución de problemas, que lleva a que la persona tenga dificultades para tomar decisiones, identificar situaciones de riesgo, planificar, llevar a cabo tareas sencillas, hacer razonamientos lógicos o comprender el sentido figurado o irónico de una oración.

El cálculo también se encuentra afectado limitando la capacidad para resolver problemas complejos y realizar operaciones aritméticas simples, ya que los números pierden su valor simbólico.

A medida que progresa la enfermedad, también aparece la agnosia, es decir, la dificultad para reconocer o asociar lo que se percibe a través de los sentidos con su significado, sin que exista una afección física en la capacidad perceptiva. De esta manera, se produce una interferencia en la conexión entre lo que la persona percibe y la información almacenada en el cerebro, lo que limita la comprensión del entorno.

En esta misma línea, otro síntoma cognitivo común en el curso de la enfermedad de Alzheimer lo constituyen las apraxias, es decir, la dificultad para ejecutar correctamente, en cuanto a su precisión y secuencia, actos motores voluntarios, como comer, bañarse, vestirse o utilizar los cubiertos, sin que existan limitaciones en la movilidad física.

*Milagros Ferreyra y Martín Gabriel Jozami Nassif son miembros del equipo de Terapia Neurocognitiva

FUENTE: Mdz Neurociencias – Por Milagros Pereyra y Martín Gabriel Jozami Nassif.

 

MUJER – ¿Quieres entrenar el cerebro y mantenerlo en forma?

Apunta estos ocho ejercicios.

 

El cerebro es un músculo más de nuestro cuerpo que necesita que lo trabajes para preservar su salud. Si no haces ejercicios para activarlo, puede atrofiarse, acomodarse y perder capacidades. Por tanto, al igual que te esfuerzas para mantener tu cuerpo en forma, si quieres un cerebro joven, mejorar tu memoria, tu concentración, tu imaginación y creatividad y alcanzar un envejecimiento saludable, tienes que empezar a practicar estas actividades. 

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Test para saber si tienes pérdida de memoria

Cerebro en forma 

Se trata de un plan de entrenamiento o gimnasia cerebral conocida también como neuróbica. Como nos cuentan desde Herbalife Nutrition, todas estas actividades están enfocadas a mejorar y estimular el funcionamiento de los dos hemisferios del cerebro, permitiendo un aumento de la actividad neuronal. Son sencillos ejercicios que puedes practicar a diario que te ayudarán a tener más memoria, atención, concentración y mayores capacidades cognitivas ¡Toma nota!

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Los 8 alimentos que tu cerebro necesita para mejorar la memoria

Aprender, cambiar, mover 

Tu cerebro necesita acción o, de lo contrario, se relaja. Cada vez que aprendes algo nuevo, que cambias de lugar los muebles de tu casa o le das un aire nuevo a tu hogar, cuando cambias la ruta para ir al trabajo, cambias el reloj de muñeca, intentas manejar el ratón con la otra mano o utilizas la contraria para cepillarte los dientes estás obligando a tu cerebro a trabajar y a esforzarse, es decir, a mantenerse activo. 

Escribir a mano 

Estamos tan acostumbradas a utilizar las nuevas tecnologias  los teclados que hacemos muy pocas cosas a mano, algo que es necesario para que tu cerebro se mantenga en forma. Por lo tanto, escribir a mano es otro de los ejercicios fundamentales que deberías empezar a hacer para conservar una buena memoria y frenar el deterioro cogntivo. Puedes escribir un diario, algo que, además, te servirá para conectar con tus emociones, por ejemplo. 

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Todos los motivos por lo que deberías escribir un diario

Pasatiempos 

Son perfectos para un cerebro en forma. Esto es debido a que las actividades a las que estás acostumbrada, por ejemplo, las de tu trabajo o las tareas del hogar o, como no, ver la tele, no supone demasiado esfuerzo para tu cerebro. Pero si lo desafías, incrementarán el rendimiento, la coordinación, la concentración y la memoria. Ejercicios como los sudokus, encontrar las diferencias, crucigramas, cálculo mental, etc, son las actividades que tu cerebro necesita para que se creen nuevas conexiones neuronales. 

Leer 

Un estudio realizado por investigadores peruanos, en el que participó la Universidad Complutense de Madrid, vio que las personas que leen poco muestran un rendimiento cognitivo general inferior. Además, tienen menos velocidad de procesamiento, imaginación, atención, etc. Está claro que leer es una actividad muy completa y un hábito saludable, pues no solo mejora el pensamiento abstracto, sino también el funcionamiento y la reserva cognitiva del cerebro, es decir, la capacidad para mantener, a lo largo del tiempo, las actividades cerebrales.

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Los 15 libros más vendidos en España y en el mundo

El prestigioso neurocirujano Sanjay Gupta, autor del libro ‘Mantente alerta: construye un cerebro mejor a cualquier edad’, señala que conectar con los demás es otro de los ejercicios fundamentales para mantener la salud de este órgano. Asegura que uno de los secretos de las personas felices es tener unas buenas relaciones sociales y que ello ayuda a aumentar la capacidad para adaptarse y frena el deterioro cognitivo. 

Dieta sana y equilibrada 

La alimentación tiene una repercusión directa en la salud del cerebro, recuerdan los expertos de Herbalife Nutrition. Por eso, es importante, no solo evitar el consumo de alcohol y tabaco, que contribuyen al envejecimiento prematuro, sino llevar una alimentación saludable y equilibrada que permita mantener el cerebro joven y prevenir su deterioro cognitivo. Las frutas, verduras, hortalizas y el pescado aportan los beneficios nutritivos necesarios para mantener el cerebro a pleno rendimiento y prevenir su deterioro cognitivo. 

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Dieta sana: Alimentos buenos para tu memoria

Hacer ejercicio 

Para el Dr. Gupta, tanto el ejercicio aeróbico como el de fuerza mantienen una buena salud cerebral. Recomiendo actividades como caminar, andar en bici, correr al aire libre, etc, y cambiar las rutas y el terreno, o descubrir actividades nuevas que impliquen que nuestro cerebro trabaje, por ejemplo, baile, equitación, etc. 

Descansar 

Es esencial para la salud de tu cerebro. Mientras duermes, tu cerebro trabaja para eliminar la ‘basura’ del día y para fijar los recuerdos. Sin descanso, tu cerebro envejece, se deteriora. Por tanto, es importantísimo procurar dormir al menos 7 horas para una correcta salud cerebral. Los expertos recomiendan mantener un horario para levantarse y acostarse a la misma hora todos los días, evitar siestas largas que van más allá de media hora y no utilizar aparatos electrónicos antes de dormir. Para compensar, puedes hacer siestas cortas si no has dormido lo suficiente.

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Activa tus neuronas con este ejercicio: lograrás dormir bien

Imagen de portada: Gentileza de HOLA!

FUENTE: HOLA! HOME/Estar bien.

 

Ansiedad: ¿Qué es y qué la provoca?

Salud Mental

Se recomienda al lector, que en aquellos párrafos subrayados o en “negrita” si desea profundizar sobre el tema, cliquee sobre el mismo. Muchas gracias.

El trastorno de ansiedad generalizada y las fobias son más comunes en las mujeres, pero la ansiedad social afecta a hombres y mujeres por igual.

La ansiedad es un sentimiento de miedo, temor e inquietud que puede hacer que la persona sude, se sienta inquieta y tensa, o tener palpitaciones, de acuerdo con Medline Plus, la Biblioteca Nacional de Estados Unidos.

Una persona puede sentirse ansiosa cuando se enfrenta a un problema difícil en el trabajo, antes de tomar un examen o antes de tomar una decisión importante. Sin embargo, si bien la ansiedad puede ayudar a enfrentar una situación, además de darle un impulso de energía o ayudarle a concentrarse, para las personas con trastornos de ansiedad el miedo no es temporal y puede ser abrumador.

De hecho, la Biblioteca reveló que los trastornos de ansiedad son afecciones en las que la ansiedad no desaparece y puede empeorar con el tiempo. Los síntomas pueden interferir con las actividades diarias como el desempeño en el trabajo, la escuela y las relaciones entre personas.

Asimismo, la Sociedad Española de Medicina Interna explicó que existen varios tipos de trastornos de ansiedad, incluyendo:

  • Trastorno de ansiedad generalizada: Las personas con este trastorno se preocupan por problemas comunes como la salud, el dinero, el trabajo y la familia. Sus preocupaciones son excesivas y las tienen casi todos los días durante al menos 6 meses.
  • Trastorno de pánico: Las personas con trastorno de pánico sufren de ataques de pánico. Estos son repentinos y repetidos, con momentos de miedo intenso sin que exista un peligro aparente. Los ataques se producen rápidamente y pueden durar varios minutos o más.
  • Fobias: Las personas con fobias tienen un miedo intenso a algo que representa poco o ningún peligro real. Su miedo puede ser por arañas, volar, ir a lugares concurridos o estar en situaciones sociales (conocida como ansiedad social).
  • Trastorno obsesivo-compulsivo: incluye pensamientos o acciones no voluntarias que el paciente no puede dejar de pensar o hacer para no generar ansiedad. En todo caso, el sujeto reconoce el carácter absurdo de sus pensamientos o acciones. Por ejemplo: lavarse las manos de forma frecuente.
  • Trastorno por estrés post-traumático: se da en aquellos casos en los que se presentan secuelas psicológicas desagradables tras el impacto de un trauma emocional, una guerra, una violación, etc. Se caracteriza por los recuerdos persistentes del suceso traumático, un estado emocional con exaltada vigilancia y la reducción general de interés por los sucesos cotidianos.

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Por su parte, Medlineplus señaló que los factores de riesgo para los diferentes tipos de trastornos de ansiedad pueden variar. Por ejemplo, el trastorno de ansiedad generalizada y las fobias son más comunes en las mujeres, pero la ansiedad social afecta a hombres y mujeres por igual.

No obstante, existen algunos factores de riesgo generales para todos los tipos de trastornos de ansiedad, incluyendo:

  • Ciertos rasgos de personalidad, como ser tímido o retraído cuando se está en situaciones nuevas o se conocen personas nuevas.
  • Eventos traumáticos en la primera infancia o la edad adulta.
  • Antecedentes familiares de ansiedad u otros trastornos mentales.
  • Algunas afecciones de salud física, como problemas de tiroides o arritmia.

Además, la fuente indicó que los diferentes tipos de trastornos de ansiedad pueden tener síntomas diferentes. Pero todos muestran una combinación de:

  • Pensamientos o creencias ansiosas difíciles de controlar, le hacen sentir inquieto y tenso e interfieren con su vida diaria. No desaparecen y pueden empeorar con el tiempo.
  • Síntomas físicos, como latidos cardíacos fuertes o rápidos, dolores y molestias inexplicables, mareos y falta de aire.
  • Cambios en el comportamiento, como evitar las actividades cotidianas que solía hacer.

Finalmente, la biblioteca reveló que los principales tratamientos para los trastornos de ansiedad son psicoterapia (terapia de conversación), medicamentos o ambos, son:

· La terapia cognitiva conductual es un tipo de psicoterapia que a menudo se usa para tratar los trastornos de ansiedad. Enseña diferentes formas de pensar y comportarse. Puede ayudar a cambiar cómo una persona reacciona ante las cosas que le causan miedo y ansiedad. Puede incluir terapia de exposición, la que se enfoca en confrontar sus miedos para que pueda hacer las cosas que ha estado evitando.

· Los medicamentos para tratar los trastornos de ansiedad incluyen medicamentos contra la ansiedad y ciertos antidepresivos. Algunos tipos de medicamentos pueden funcionar mejor para tipos específicos de trastornos de ansiedad. Se debe comunicar con un profesional para identificar qué medicamento es mejor para la salud.

FUENTE RESPONSABLE : SEMANA – Enfermedades/Estrés/Salud – 13-09-2021

El cerebro lucha contra la depresión incluso cuando está inactivo.

Las neuronas desencadenan una dinámica antidepresiva en el cerebro incluso en ausencia de actividad: generan la producción de proteínas que afectan a la función de células y circuitos neuronales.

Investigadores de la Universidad de Vanderbilt, en Estados Unidos, han descubierto que el cerebro desarrolla mecanismos de neurotransmisión orientados a detener los efectos de la depresión incluso sin presencia de actividad concreta. Las neuronas «dormidas» ponen en acción de forma espontánea procesos celulares e inician la transcripción de genes.

Se trata de algunos pocos genes que se dinamizan, pero que luego activan a otros y desarrollan así diferentes procesos. La transcripción genética permite que la información contenida en los genes se transfiera hacia las proteínas u otros componentes, en forma de órdenes o mecanismos a poner en marcha, en este caso con una función antidepresiva.

Según una nota de prensa, los resultados de este nuevo estudio podrían poner a la ciencia un paso más cerca de comprender la fisiología de la acción antidepresiva en el cerebro. Aunque en la actualidad existe una gran cantidad de fármacos y tratamientos que buscan combatir la depresión, la realidad indica que son ineficaces en alrededor de la mitad de los casos.

Causas que interactúan

La depresión se ha convertido en una de las enfermedades con mayor impacto en la actualidad, y que promete ir en aumento a lo largo del siglo XXI. Hoy afecta a 264 millones de personas en todo el mundo, con el añadido de una peligrosa predisposición al suicidio en los casos sin tratamiento efectivo.

Aunque habitualmente se indica que la depresión es causada por un desequilibrio químico en el cerebro, en realidad su origen puede provenir de múltiples factores. Una regulación defectuosa del estado de ánimo, la vulnerabilidad y predisposición genética a este tipo de patologías, los acontecimientos vitales estresantes, la acción de algunos medicamentos y otras enfermedades relacionadas, son fuerzas que interactúan para provocar la depresión.

Neuronas dormidas que activan genes

Sin embargo, la nueva investigación, publicada recientemente en la revista Cell Reports, parece indicar que la forma de detener a la depresión puede encontrarse en la propia dinámica cerebral.

En un mecanismo que los científicos han denominado «neurotransmisión excitadora espontánea», las neuronas inactivas ponen en marcha y regulan a pesar de su letargo la expresión génica relacionada con la proteína BDNF. Esta proteína se encuentra implicada en diferentes procesos antidepresivos, y es así que fármacos como la ketamina se orientan a impulsar su actividad para reducir los efectos de la depresión.

Este nuevo conocimiento puede renovar la comprensión del proceso fundamental que se desarrolla en el cerebro relativo a la depresión. Gracias a esto, los científicos podrán avanzar en el desarrollo de fármacos más inteligentes, con el objetivo de ofrecer opciones de tratamiento más rápidas o más duraderas. Vale recordar que la efectividad de los tratamientos antidepresivos suele reducirse drásticamente a mediano y largo plazo.

A futuro, los investigadores estadounidenses piensan que la profundización en torno al proceso espontáneo que llevan adelante las neuronas, y que pone en marcha mecanismos antidepresivos, podrá permitir extender en el tiempo los efectos benéficos de la ketamina y otros fármacos. Además, hará posible reducir los efectos negativos que puedan estar relacionados con su aplicación en enfoques antidepresivos.

Referencia:

Si desea profundizar cliquee en el siguiente link

A subthreshold synaptic mechanism regulating BDNF expression and resting synaptic strength. Patricia M. Horvath, Natali L. Chanaday, Baris Alten, Ege T. Kavalali and Lisa M. Monteggia. Cell Reports (2021).DOI:https://doi.org/10.1016/j.celrep.2021.109467

Foto: un proceso que las neuronas realizan incluso al estar «dormidas» puede derivar en la activación de genes y la acción de proteínas con potencial antidepresivo. El mecanismo descubierto podrá iniciar el camino hacia un mejoramiento de la eficacia de fármacos y otros tratamientos que buscan combatir a la depresión, una de las enfermedades con mayor impacto global. Crédito: Gerd Altmann en Pixabay.

La depresión puede aliviarse en pocos minutos

Un novedoso enfoque de neuromodulación personalizada logra aliviar los síntomas de la depresión severa y resistente al tratamiento en cuestión de minutos. Se centra en las características individuales de cada paciente, a partir de su “firma eléctrica” cerebral.

Una nueva técnica de estimulación cerebral personalizada o neuromodulación permite reducir el impacto de los casos más severos de depresión, incluso cuando existe resistencia a los tratamientos, en sesiones de algunos minutos. La innovación, desarrollada por científicos de la Universidad de California en San Francisco, se basa en la firma cerebral de cada paciente, que determina características únicas de sus redes y conexiones neuronales.

Reinterpretando el esquema que se emplea para corregir circuitos cerebrales defectuosos en personas con epilepsia o enfermedad de Parkinson, los especialistas estadounidenses han creado un nuevo modelo de estimulación cerebral completamente personalizado. Según un comunicado, ya ha sido probado con éxito en un caso de depresión severa.

Para Katherine Scangos, autora principal del estudio, “tanto el cerebro como el corazón son órganos eléctricos, y teniendo en cuenta esto existe una creciente aceptación en el campo científico sobre el impacto de determinadas redes cerebrales defectuosas que causan depresión, al igual que en la epilepsia o la enfermedad de Parkinson. Dichas redes podrían pasar a un estado más saludable mediante la estimulación dirigida», explicó.

Técnicas personalizadas y dirigidas

La neuromodulación o estimulación dirigida, previamente adaptada a los síntomas distintivos de cada paciente, es una forma cada vez más común de corregir los circuitos cerebrales defectuosos en personas con epilepsia o enfermedad de Parkinson. Ahora, en esta nueva investigación publicada en la revista Nature Medicine, se demuestra que una técnica similar puede aliviar los síntomas de la depresión severa con resistencia al tratamiento en algunos pocos minutos. ¿Cómo se logra este avance?

El primer punto a tener en cuenta es que se trabaja a partir de la “firma eléctrica” cerebral de cada paciente, o sea un conjunto de características que identifican y personalizan a sus redes neuronales y a la manera en la que las mismas se conectan e integran. Posteriormente, una innovadora técnica de mapeo cerebral permite identificar sitios de estimulación terapéutica específicos, incrementando la eficacia de las intervenciones.

El equipo de investigadores probó su metodología empleando un enfoque mínimamente invasivo denominado estéreo-EEG, que consiste en colocar 10 cables de electrodos intracraneales en el cerebro. Mediante una estimulación eléctrica leve en una serie de regiones específicas del cerebro, los especialistas buscaron conseguir efectos positivos sobre el estado de ánimo de una paciente de 36 años que sufre depresión severa desde su infancia.

Resultados prometedores

Los investigadores encontraron que la estimulación de 90 segundos aplicada en varios sitios diferentes del cerebro producía una variedad de estados emocionales positivos en la paciente indicada. Incluso, hallaron que los efectos positivos duraban horas, mucho más que los 40 minutos que habían considerado como límite en su estudio.

En este caso particular, los síntomas mejoraron significativamente en el transcurso de un estudio de 10 días, lo que desembocó en una ausencia casi total de síntomas durante seis semanas. Los científicos se centraron en un área conocida como estriado ventral, que parecía conveniente para abordar mejor los síntomas primarios de baja energía y pérdida de placer en las actividades cotidianas.

Más allá de estos interesantes resultados, los investigadores saben que es necesario abordar la nueva técnica en otros contextos para poder comprobar su eficacia definitiva. Al respecto, expresaron que únicamente desarrollarán el tratamiento cuando la firma cerebral personalizada de un paciente deprimido indique que se necesita un abordaje terapéutico.

Sin embargo, creen que a futuro el esquema podrá aplicarse con éxito porque cada persona recibirá un tratamiento diferente y personalizado, en el cual se buscarán reducir las anomalías en las redes cerebrales que llevan a la depresión, y que se manifiestan de forma única en cada caso.

Referencia

Si desea profundizar cliquee en el siguiente link

State-dependent responses to intracranial brain stimulation in a patient with depression. Scangos, K.W., Makhoul, G.S., Sugrue, L.P. et al. Nature Medicine (2021).DOI:https://doi.org/10.1038/s41591-020-01175-8

Foto: Volkan Olmez en Unsplash.

FUENTE RESPONSABLE: TENDENCIAS – Ciencia – Cerebro, consciencia – Depresión – Red neuronal – Por Pablo Javier Piacente.

El Freud francés o el Freud del mundo latino?

Cuarenta años sin Jacques Lacan

Murió el 9 de septiembre de 1981. Idealizado y criticado, seguido y denostado, excedió largamente el dominio de lo psi para ser una figura ineludible en el campo intelectual.

El 9 de septiembre de 1981 falleció en las afueras de París, a los 80 años, Jacques-Marie Émile Lacan, el psicoanalista que, en buena parte del mundo, llegó a ser reconocido como una suerte de “Freud francés”. Idealizado y criticado, seguido y denostado, leído e ignorado, su impacto fue mucho más allá de los círculos restringidos a los practicantes de la clínica para convertirse en una figura ineludible del campo intelectual, al igual que Jean-Paul Sartre y Maurice Merleau-Ponty. 

Lacan devino así un personaje fundamental para entender de qué manera la invención freudiana logró inscribirse en la historia de las ideas y de las “prácticas psi” de la segunda mitad del siglo XX, en Francia, pero también en Italia, España y, por sobre todo, en América Latina en general y en Argentina en particular.

La “constelación estructuralista”

Si en 1943 Sartre había soñado con un psicoanálisis existencial al que “aún no le había llegado su Freud”, una década después, Lacan haría realidad un psicoanálisis de cuño estructural. 

Incluso en las universidades del mundo anglosajón, en los departamentos de estudios culturales o de género, llegó a hacerse conocido como miembro de la “constelación estructuralista”, al lado de Claude Lévi-Strauss, Louis Althusser y Roland Barthes, entre otros. 

Tal como decía Michel Foucault en una entrevista, en 1966, “la importancia de Lacan reside en que ha mostrado cómo, a través del discurso del paciente y los síntomas de su neurosis, son las estructuras –el sistema mismo del lenguaje– las que hablan”.

Es que esos intelectuales coincidieron fugazmente en su recusación del humanismo existencialista. A los espejismos de la conciencia libre opusieron el determinismo de las estructuras. 

Para Lacan, tanto el síntoma como el inconsciente estaban “estructurados como un lenguaje”. Por ese motivo, el análisis debía ocuparse de explorar los avatares de la constitución de los sujetos en un campo preexistente: el de un Otro primordial hecho de significantes. Así, tanto los ideales de libertad como los de autonomía eran desechados como meros efectos imaginarios, ilusorios, de una estructura simbólica.

La refundación lacaniana del psicoanálisis

Si bien el recorrido del analista francés abarca casi medio siglo, entre los años ’50 y ’60, comenzó a operar una verdadera refundación del psicoanálisis. 

Muchos de los seguidores de Freud –en Estados Unidos pero también en Francia– habían dejado de lado el concepto de inconsciente, pregonando las bondades de un yo fuerte, supuestamente autónomo. 

Rompiendo explícitamente con esos posfreudianos y proponiendo al mismo tiempo un “retorno a Freud”, Lacan realizó en esos años una serie de operaciones muy complejas.

Por un lado, en el marco de una cosmovisión estructuralista –y dejando atrás su filiación fenomenológica–, releyó los historiales freudianos a la luz de la lingüística y la antropología lévi straussiana, poniendo el acento en los determinismos simbólicos. 

Al mismo tiempo, postuló la existencia de un “sujeto del inconsciente” que definía en términos significantes pero también ontológicos: “soy allí donde no pienso”. Por otra parte, hizo algo similar con la noción freudiana del deseo inconsciente, definiéndose como el desplazamiento incesante de una “falta en ser”. Quizás, parafraseando, el imperativo lacaniano de esos años podría reducirse a una pregunta que fundaba una ética: 

“¿Has estado a la altura de tu propio deseo?”

El psicoanálisis como “experiencia”

Más allá de las frases remanidas y de un estilo que muchos juzgaron barroco, lo cierto es que, en su práctica clínica, Jacques Lacan supo tomar libertades que iban de la mano de sus innovaciones teóricas. 

Entendía el psicoanálisis como una verdadera “experiencia” (y no como un dispositivo ritualizado, regido por reglas fijas).

Así, no es raro que, en 1963, la Asociación Psicoanalítica Internacional lo privara de su estatuto de analista didáctico. 

Como respuesta, en 1964, el psiquiatra francés creó su propia institución: la Escuela Freudiana de París, en la que se permitió experimentar con casi todo: la organización institucional, el trabajo en pequeños grupos, los métodos de formación, los sistemas de promoción, la duración y el precio de las sesiones, los criterios clínicos y los procedimientos formales para determinar el fin de un análisis, etc.

Los jóvenes intelectuales de la Escuela Freudiana de París

La vida de esa escuela estuvo muy ligada a la incorporación de una joven generación de brillantes intelectuales, casi todos discípulos de Louis Althusser, encabezados por Jacques-Alain Miller. 

En menos de una década, Miller pasaría de escribir un “índice razonado” para los Escritos de Lacan –en 1966– a transformarse en encargado del “establecimiento” de todos los seminarios, en principal responsable del Departamento de Psicoanálisis de París VIII y en esposo de Judith, la hija menor de su mentor. 

El grupo que él lideraba fue cada vez más valorado por Lacan, en detrimento de viejos compañeros de ruta, como Serge Leclaire y Françoise Dolto. 

A tal punto que, en 1980, un año antes de morir de un cáncer de colon, decidió disolver su propia Escuela, instando a los que aún querían seguirlo a unirse a Miller en una nueva institución: la Causa Freudiana.

Lacan en América del Sur: discípulos y lectores

Ese mismo año, ya muy enfermo y debilitado, Lacan participó en Caracas de un coloquio organizado por Miller junto a Diana Rabinovich, una psicoanalista argentina exiliada en Venezuela. 

Apenas si pudo leer una comunicación escrita, en la que diferenciaba a sus verdaderos “discípulos”, formados por él, en Francia, de sus “lectores” americanos, que habían asistido en gran número, particularmente desde la Argentina, aún en dictadura.

Así, quedaba esbozada la configuración que tendría el movimiento lacaniano en los años por venir. Por un lado, una tendencia más “ortodoxa”, liderada por el yerno de Lacan, con vocación internacionalista, una férrea organización y una pata universitaria. 

Por el otro, toda una variedad de grupos e instituciones que, al margen del poder legitimado, constituirán una suerte de diáspora, con estrechos vínculos asociativos entre sí, pero con una organización más laxa y con una gran diversidad doctrinaria. 

Para las dos tendencias, el eje París-Buenos Aires sería estratégico, en la medida en que el psicoanálisis declinaba en Francia y se hacía masivo en la Argentina.

El duelo y el legado

En lo que va del siglo XXI, Lacan y los lacanianos siguen estando muy presentes, particularmente en el mundo latino (europeo y americano). 

Sin embargo, a cuarenta años de la muerte del maestro, cabría preguntarse si sus seguidores han podido elaborar el duelo necesario para apropiarse de su legado de manera creativa y para dar respuesta a los desafíos más actuales.

Por momentos, parecería que Lacan está aún allí, omnipresente, indicando un camino seguro, del que no convendría apartarse demasiado.

Al mismo tiempo, más allá del campo de la clínica, el lacanismo se ha convertido en una clave interpretativa que excede largamente el dominio de lo psi, para atravesar la filosofía, la historia, la literatura y las ciencias sociales.

En definitiva, podría decirse que Lacan, invocando un supuesto “retorno a Freud”, en realidad, reinventó el psicoanálisis según las coordenadas de su época, asumiendo un rol protagónico en una de las grandes aventuras de la cultura contemporánea.

Imagen: Gentileza de Página 12

FUENTE: Página 12 – Por Alejandro Dagfal es psicólogo e historiador (UBA, Conicet, Biblioteca Nacional). Psicoanálisis. Lacanianos.

¿Se puede revertir la pérdida de memoria?

Un tratamiento genético podría hacer posible que conservemos la habilidad de recordar cosas sin importar nuestra edad.

La pérdida de memoria es un proceso común cuando vamos envejeciendo. Por supuesto existen condiciones severas como la demencia senil y específicamente el Alzheimer, pero en general no es raro tener un declive de nustras funciones cognitivas con la edad.

Perder la memoria no solamente se trata de dejar de recordar, sino también de tener una capacidad disminuida de aprender cosas nuevas.

Y es que con la edad nuestro cerebro se vuelve “menos flexible”. Es decir que su capacidad de adaptarse, la neuroplasticidad disminuye.

Entonces, ¿qué tal si lográramos conseguir que esa neuroplasticidad se mantuviera sin importar qué edad tenemos?

Cerebro de ratón

Justamente eso fue lo que buscaron hacer un grupo de neurocientíficos de las universidades británicas de Leeds y Cambridge.

Pero para hacerlo usaron ratones como modelos animales para estudiar si era posible revertir la pérdida de memoria. 

Aunque nos veamos muy diferentes a los ratones, finalmente somos mamíferos y tenemos organismos que funcionan de manera muy parecida, incluidos nuestros cerebros.

Por ejemplo, también los ratones ancianos van perdiendo sus habilidades cognitivas relacionadas con la memoria.

En esta investigación, publicada en la revista científica especializada Molecular Psychiatry, se mostró que los cambios químicos que suceden en la matriz extracelular del cerebro, están relacionados con la pérdida de memoria.

Cuando pensamos en cerebros, de ratones o de personas, pensamos en neuronas sin duda, pero el cerebro es más que eso.

Rodeando a las neuronas hay un mar de compuestos químicos que por supuesto también influyen en su funcionamiento: la matriz extracelular. 

Memoria química

La matriz extracelular contiene más de 300 compuestos diferentes, entre ellos muchas proteínas que se organizan en redes tridimensionales.

Algunas de esas forman algo que se llama redes perineuronales: estructuras de moléculas que rodean a las neuronas.

Ya desde hace algún tiempo, se ha identificado que ciertas proteínas de esas redes tienen que ver con las funciones de la memoria.

Específicamente esas redes que están alrededor de las neuronas regulan esa plasticidad del cerebro.

Al inicio de nuestra vida, cuando somos niños, nuestro cerebro es completamente plástico, pero también poco eficiente porque necesita mucha energía, después se vuelve menos adaptable, pero también es más eficiente.

Esos cambios que sufre el cerebro se deben a los cambios en las concentraciones de ciertos compuestos en la matriz extracelular.

Clickeando luego de “Por ejemplo”; obtendrás mayor información de este título. Gracias.

Por ejemplo: si tenemos una mayor concentración de sulfato de condroitina-4 hay una inhibición de la neuroplasticidad, mientras que si tenemos más de otro compuesto similar, pero ligeramente diferente, el sulfato de condroitina-6, nuestro cerebro es más plástico.

Recuerdos que regresan

Resulta que cuando envejecemos tenemos más compuestos inhibidores de la neuroplasticidad en el cerebro.

Entonces, si encontráramos una manera de regular sus concentraciones, es que sería posible restaurar la pérdida de memoria y de otras funciones cognitivas.

Así que los investigadores de Leeds y Cambridge buscaron manipular la concentración de los sulfatos de condroitina en el cerebro de ratones de 20 meses, que es una edad muy avanzada para un ratón.

Para lograrlo usaron un virus manipulado genéticamente no para infectar, sino para lograr que el cerebro de estos ratones ancianos produjera más sulfato de condroitina-6.

Clickeando luego de “Con esos vectores virales,”; obtendrás mayor información de este título.

Con esos vectores virales, una tecnología similar a la que se usa en ciertas vacunas contra el covid-19, lograron que esos ratones fueran mejores para reconocer ciertos objetos que se les presentaban en forma repetida: comportándose de manera similar a ratones jóvenes.

Si bien ahora solo los ratones podrían alegrarse, esto abre la posibilidad de tratamientos, que puedan ayudarnos a llegar a la vejez con un cerebro que no solo no olvide, sino que siga aprendiendo.

FUENTE: FAYERWAYER.COM POR: PAULA GARCIA 

La casa iluminada

De pronto
todo quedó
en penumbras
en la vieja casa,
era lo que deseaba
recorrerla toda
trayendo
a su memoria,
la algarabía
las risas
de sus hijos
cuando eran
pequeños,
quienes
al llegar el
del trabajo
cada día,
apagaban
todas las luces,
para que
se convirtiera
en un monstruo
vociferante,
que los corría
por cada
habitación
o baño,
y no cesaba
hasta que
encontraba
al último,
incluyendo
a su mujer,
entre risas
y alegría
más alguna
incontinencia
urinaria
de los niños,
consecuencia
de esas
carcajadas
que ya no
volverían.

Se sentó
en un sillón
del amplio
comedor,
algo raro
en él
para quién
la cocina,
era el
lugar
de la vida,
su mirada
observó
cada rincón,
se detuvo
en un equipo
de música,
en el que
se escuchaban
los sonidos
para cada
festejo,
llámense
cumpleaños,
navidades
y nuevos años
plenos
de esperanzas.

Medito sentado
un rato más,
el ayer
ya no se
podía replicar,
pero una idea
le devolvió
una ancha
sonrisa
a su cara,
ya no sería
el monstruo
de aquella
época,
los tiempos
eran otros,
ahora
se pondría
la piel
de zombie
y correría
a sus nietos,
la casa
volvería
a ser
envuelta
por esa luz
tan particular
fusión de la
complicidad
y la alegría.

Imagen: Gentileza Pinterest – guiainfantil.com