Cerebro: lo que recomiendan en Harvard para mejorar tu memoria.

Aunque muchas veces se deja de lado la salud del cerebro y esto puede terminar afectando la memoria y el olvido de ciertas cosas. Por ese motivo es necesario entrenarlo para mantenerlo de forma saludable.

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El cerebro es uno de los órganos más importantes del cuerpo humano y por eso no hay que dejar de mantenerlo ejercitado. Y una de sus funciones principales para nuestra vida es la memoria.

Aunque muchas veces se deja de lado la salud del cerebro y esto puede terminar afectando la memoria y el olvido de ciertas cosas. Por ese motivo es necesario entrenarlo para mantenerlo de forma saludable.

El Center for Wellness and Health Promotion (Centro para el Bienestar y la Promoción de la Salud), de la Universidad de Harvard, expuso el cómo proteger la salud de la memoria con una serie de actividades:

  • Compartir tiempo con amigos: la convivencia con amigos y seres queridos no solo aumenta el nivel de felicidad, sino que prolonga la vida y esto es beneficioso para el cerebro y la memoria.
  • Evita fumar y moderarse con el alcohol: los fumadores tienen un mayor grado de pérdida de memoria relacionada a la edad, entre otros problemas de memoria que aquellos que no fuman. En el caso de los bebedores, estos tienen problemas para realizar tareas de memoria a corto plazo y también pueden pasar por el síndrome de Korsakoff, el cual puede desencadenar una amnesia repentina y dramática. Es por eso que debe de dejar de lado estas actividades.
  • Lectura: esta actividad es sumamente importante y no importa si se leen, novelas, cuentos o noticias. Lo que en realidad importa es adquirir el hábito y mantenerlo en el transcurso del tiempo, es decir, que se vuelva parte de su rutina diaria.
  • Salir a caminar: esta actividad es muy necesaria para liberar tensiones y puede hacerse de forma singular o con un grupo de personas. Los padres también pueden aprovechar esta actividad para que tanto ellos como sus hijos liberen tensiones.
  • Tomar siestas y dormir bien por la noche: en el caso de las siestas, se pueden dedicar cinco minutos para descansar, relajarse y respirar profundamente. Respecto al descanso nocturno, es importante cumplirlo, ya que aquellas personas que no duermen bien pueden ser olvidadizas. La falta de sueño, como el insomnio pueden afectar en el descanso, y existen medicamentos que lo tratan, los cuales también terminan afectando el cerebro. Es necesario que se mejoren los hábitos de sueños.
  • Proteger el cerebro de lesiones: tener golpes en la cabeza es una de las principales causas de pérdida de memoria e inclusive puede aumentar el riesgo de desarrollar demencia. Es importante utilizar un casco cuando se realicen actividades y deportes de riesgo.

Otras actividades que potencian el cerebro:

A continuación, te mostraremos qué otras actividades para el bienestar intelectual puedes realizar.

  • Aprender a tocar un instrumento
  • Aprender nuevas habilidades
  • Escuchar música clásica
  • Escribir poesía
  • Leer diversas fuentes de noticas para estar bien informado y nutrirse de varias fuentes
  • Pintar
  • Hacer actividad física

Cómo ayudan estas actividades a nuestro cerebro

La salud mental nos aportar distintos beneficios:

  • Desarrollar valores y opiniones personales.
  • Experimentar una vida más estimulante.
  • Mejor cognición.
  • Mejor concentración y memoria.
  • Mentalidad más amplia.
  • Razonamiento más claro.

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Imagen de portada: Gentileza de Ámbito

FUENTE RESPONSABLE: Ámbito.LIFESTYLE.Abril 2022

Sociedad/Cerebro/Memoria/Salud

 

 

MK-Ultra: el oscuro legado del programa secreto de la CIA destinado a encontrar formas de control mental.

Hace 45 años, la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA) fue forzada a publicar documentos que confirmaron lo que algunos ya sospechaban: había financiado experimentos de control mental, utilizando descargas eléctricas, drogas alucinógenas y otras terribles técnicas, a menudo sin el conocimiento de las víctimas.

Por la naturaleza de los abusos cometidos, los afectados sólo empezaron a entender qué había sucedido décadas después, y el oscuro legado del ultrasecreto programa conocido como MK-Ultra sigue vigente.

Todo comenzó a principios de la década de 1950, con la Guerra Fría en pleno apogeo.

Cuando algunos prisioneros de guerra liberados en Corea regresaron a casa defendiendo la causa comunista, la comunidad de inteligencia de EE.UU. se alarmó.

Aterrorizada de que los soviéticos y los chinos hubieran desarrollado técnicas de control mental, y de que sus agentes o los prisioneros de guerra pudieran revelar información, la recién formada CIA asignó US$25 millones para experimentos psiquiátricos en seres humanos.

«La idea era tratar de descubrir cómo interrogar a las personas y debilitarlas, y también cómo proteger a su personal de esas técnicas», le explicó a BBC Witness el psiquiatra Harvey M. Weinstein, autor de «Padre, hijo y la CIA».

La agencia utilizó organizaciones como fachada para acercarse a más de 80 instituciones y científicos en EE.UU., Reino Unido y Canadá.

«Fue el programa más secreto jamás conducido por la CIA en EE.UU.», le dijo el autor e historiador Tom O’neill a BBC Reel.

«Pacientes en hospitales psiquiátricos, presos en instituciones federales e incluso las personas del público recibieron drogas y fueron parte de experimentos sin su conocimiento o consentimiento».

Acid Test

Los proyectos iniciales de MK-Ultra incluyeron la Operación Midnight Climax.

Perfil psicodélico

GETTY IMAGES. Las «pruebas de ácido» dejaron secuelas buenas y terribles.

«Establecieron lo que llamaban casas de seguridad, donde prostitutas llevaban hombres a los que, sin advertirles, les daban LSD para que los científicos de la CIA pudieran estudiarlos, generalmente detrás de un espejo bidireccional».

Otra práctica común era organizar y observar fiestas inducidas por LSD con música en vivo.

Esas fiestas se llamaban «pruebas de ácido» y la cultura que surgió de ellas jugó un papel clave en el desarrollo de los movimientos hippies y psicodélicos unos años más tarde.

Pero algunos de los experimentos más nocivos ocurrieron en el Allan Memorial Institute en Montreal, un hospital psiquiátrico de Canadá, donde las mentes de un número aún desconocido de pacientes fueron sistemáticamente destruidas.

El Allan

El hospital, conocido como «el Allan», estaba bajo la dirección del escocés-estadounidense Donald Ewen Cameron, quien era considerado como uno de los psiquiatras más eminentes del mundo.

Donald Ewen Cameron

Cameron fue presidente de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría (1952-1953 y en 1963), Asociación Canadiense de Psiquiatría (1958-1959), Sociedad de Psiquiatría Biológica (1965)[4] y Asociación Mundial de Psiquiatría (1961-1966).

Es por eso que Lou, el padre del psiquiatra Harvey Weinstein, quiso que fuera él quien lo tratara cuando comenzó a sufrir ataques de pánico.

«Pasaron cosas terribles, y hasta que salieron a la luz los documentos del MK-Ultra, nunca había podido entender la transformación que sufrió».

Lou era un hombre sociable a quien le encantaba cantar y dirigía un negocio.

Emergió del Allan como una sombra; su vida y su familia destruidas.

No fue el único… fueron cientos.

«Tenía problemas con mis padres -recuerda Lana Ponting-, y decidieron internarme en el Allan. No tenían idea de lo que pasaba allí.

«Yo tenía 16 años».

«Cuando mi familia volvió a recogerme, parecía un zombi. Ni siquiera sabía quiénes eran».

Allan Memorial Institute

El Allan, la mansión gótica con vistas a Montreal, donde Cameron dirigía su instituto.

La enfermera Esther Schrier fue ingresada al Allan embarazada pues sentía pánico de perder su bebé tras la muerte de un hijo. Su tratamiento terminó sólo cuando estaba a un mes de dar a luz.

Años más tarde, recordó en una entrevista de la BBC de Escocia, cuán perdida salió.

«Tenía un nuevo bebé y no sabía qué hacer con él. Una niñera me ayudaba pero, para que te des una idea, esto es un pequeño ejemplo de lo que me escribió en un cuaderno antes de tomarse un día libre: ‘Cuando escuches llorar al bebé, ve a la habitación. Recoge al bebé’… y explica paso a paso cómo alimentarlo.

«Fue muy aterrador».

El doctor Cameron

La CIA se había acercado a Cameron tres años después de lanzar MK-Ultra, a través de la Sociedad para la Investigación de la Ecología Humana, una de sus organizaciones fachada a través de la cual canalizaban dinero.

Lo alentó a solicitar una subvención, y, desde enero de 1957 hasta septiembre de 1960, la agencia le entregó al psiquiatra US$60.000 dólares, equivalente a unos US$600.000 en la actualidad.

Letrero diciendo: "CIA próxima a la izquierda" en carretera

La CIA fue creada en 1947.

Cameron era un destacado defensor de un nuevo enfoque científico del cerebro, según el cual la mente era como una computadora, que se podía reprogramar borrando memorias y reconstruyendo la psique por completo.

Para ello, había que reducir a los pacientes a un estado psicológico infantil en el que los médicos podían aprovechar la vulnerabilidad cognitiva de la persona.

Al empezar de cero, se podía reestructurar la mente y plantar ideas en la memoria de un individuo sin que éste se diera cuenta de que no eran originales.

El método

A los pacientes que llegaban al instituto por problemas menores, como trastornos de ansiedad o depresión posparto, los ingresaban al «dormitorio», donde se les inducía un coma químico durante días o meses.

Luego, eran «desestructurados» mediante terapia electroconvulsiva de una potencia y frecuencia más alta que jamás antes, para reducirlos a un «estado vegetal, del cual se recuperarían a un estado mental más saludable», según la teoría de Cameron.

Chica a punto de recibir electroshock

Cameron experimentó con terapia electroconvulsiva a 30 o 40 veces la potencia normal.

«Mi padre recibió 54 tratamientos de electrochoque de alto voltaje seguidos de 54 convulsiones de gran mal (pérdida de conciencia y contracciones musculares violentas)», le contó Lana Sowchuk a BBC Reel, cuyo padre era «un hombre sano y atlético de 27 años», que fue al Allan para que le trataran el asma.

«Después de 27 días de electrochoques dijeron que estaban desanimados porque aún tenía vínculos con su vida anterior, pues seguía pidiendo ver a su esposa», relata Julie Tanny, cuyo padre también fue puesto en el programa.

«Decidieron darle más tratamientos de electrochoque y ponerlo a dormir otros 30 días».

Sin su conocimiento o consentimiento, los pacientes fueron tratados a la fuerza con grandes dosis de drogas psicotomiméticas, LSD, PCP y otras.

Como parte de ese régimen de reprogramación que Cameron denominó «conducción psíquica», los obligaban a escuchar mensajes cíclicos grabados a través de auriculares, cascos o altavoces, a veces instalados dentro de la almohada del paciente a los pacientes hasta 20 horas al día, ya sea que estuvieran dormidos o despiertos.

Algunos eran negativos -como «mi madre me odia»-, otros daban instrucciones -«debes portarte mejor»-, y los registros muestran que los repetían hasta medio millón de veces por sesión.

Reporte de un paciente en su 37° día de sueño químico, quien había recibido 15 electroshocks, 2 al día, por resistirse al tratamiento.

Reporte de un paciente en su 37° día de sueño químico, quien había recibido 15 electroshocks y drogas, por resistirse al tratamiento.

La investigación de Cameron también involucró privación sensorial extrema. Suficiente, dice el psiquiatra Harvey Weinstein, para provocar psicosis en cualquiera.

«Mi padre estaba en una especie de celda con sus manos cubiertas, para que no pudiera sentir nada; en la oscuridad, para que no pudiera ver nada; y con un ruido constante, por lo que no podía escuchar nada.

«Básicamente, aislado de toda sensación normal».

Lou Weinstein llegó a estar mantenido en ese estado durante dos meses enteros.

Estado infantil

Harvey tenía 12 años cuando Lou entró por primera vez en el Allan Memorial Institute. Todavía era un adolescente cuando, en 1961, la casa familiar tuvo que ser vendida para pagar las cuentas. Durante ese terrible momento, la familia seguía creyendo que había que seguir el consejo de los médicos.

Pero ese chico que luego se convertiría en psiquiatra terminó perdiendo a su padre.

«Ese hombre dinámico salió como un vegetal. Tenía un síndrome cerebral orgánico severo. Se la pasaba acostado en el sofá, no podía orientarse, su personalidad estaba totalmente destruida, y a veces no sabía dónde estaba».

Documentos de la CIA sobre el proyecto MK-Ultra.

Documentos de la CIA sobre el proyecto MK-Ultra.

Otros pacientes perdieron recuerdos y detalles de su familia inmediata, o experimentaron amnesia permanente.

Muchos regresaron a sus hogares en un «estado infantil» y requirieron capacitación para recuperar la continencia y las habilidades para ir al baño.

Engañados acerca de las intenciones, objetivos y métodos del tratamiento, cargaron con las secuelas por el resto de sus vidas.

Furia

El programa MK-Ultra se redujo en 1964, pero no se detuvo finalmente hasta 1973, cuando algunas de las pruebas de sus actividades fueron sistemáticamente borradas.

«Todo fue descubierto gracias a un periodista llamado John Marks, quien escribió el primer libro (en 1979) sobre el programa, llamado ‘En busca del candidato de Manchuria: La CIA y el control mental'», dice el historiador Tom Oneill.

John Marks y su libro

Marks era un joven periodista cuando obligó a la CIA a entregar las pruebas.

Cuando Harvey leyó una reseña sobre ese libro, su primera reacción fue un alivio. ¡Por fin, había una explicación de lo que había sucedido con su padre!

Pero ese alivio pronto se tornó en ira.

«Rabia contra el médico que había llevado esa ignominia en la Allan. Rabia contra la CIA por experimentar con personas sin su consentimiento. Fue un sentimiento de furia profunda. Y sobre todo después de las Leyes de Nuremberg de 1946».

Y es que, disonantemente, Cameron había sido uno de los psiquiatras invitados a evaluar a los acusados nazis en los Juicios de Nuremberg, donde se declaró por primera vez el Código de Nuremberg para la ética de la investigación en experimentación humana.

En el Juicio de Médicos de los Juicios de Nuremberg, los doctores nazis fueron condenados por «realizar experimentos médicos, sin el consentimiento de los sujetos…».

Cameron

Hay quienes trazan paralelos entre lo que hicieron los nazis y lo que hizo Cameron.

Sin final feliz

Tras la revelación, «hubo audiencias en el Congreso en EE.UU. a mediados de los años 70, y la CIA finalmente admitió que este programa existía, que probablemente no era lo correcto, pero fingieron inocencia», cuenta Oneill.

No obstante, afirma el historiador, «la CIA sabía que estaba rompiendo todas las leyes morales, éticas y legales al hacer estos experimentos».

A pesar de un interés marginal en el tema en la cultura popular, la mayoría de los sobrevivientes sufrieron en silencio, llevándose su trauma a la tumba.

Pero con los documentos liberados, otras víctimas que de los experimentos o de las secuelas en sus seres cercanos, como Harvey, pudieron reconstruir lo acontecido.

«Me presentaron al doctor Cameron y no lo recuerdo en absoluto», le contó a la BBC Linda McDonald, quien fue internada cuando tenía 26 años y sufría de depresión.

«Me diagnosticaron esquizofrenia. Lo descubrí leyendo mi archivo 20 años después. Y me dieron todos esos tratamientos de choque electroconvulsivo y megadosis de drogas y LSD y todo eso.

«No tengo memoria de nada de eso: ni del tiempo en el Allan ni nada de mi vida anterior a eso: todo se fue».

Sobreviviente en campaña

Los afectados están luchando para que se les escuche.

Ahora, algunos sobrevivientes que no han recibido ninguna disculpa formal o compensación, presentaron una demanda colectiva contra las instituciones que consideran responsables.

«Todos estaban detrás de eso. Sabían lo que estaban haciendo. Y lo hacían por razones militares y políticas», denuncia Sowchuk.

«Sigo tomando medicamentos por lo que me sucedió cuando tenía 16 años», dice Ponting. «Quiero que todos sepan lo que pasó en ese horrible, horrible hospital».

Si bien los historiadores y sobrevivientes han expuesto lo que se sabe de lo sucedido al mundo, aún se desconoce mucho sobre su alcance y su impacto más amplio.

Dada la naturaleza altamente sensible de la actividad del programa, es probable que ese siga siendo el caso en los próximos años.

* Partes de este artículo están basadas en MK-Ultra: The CIA ‘s secret pursuit of ‘mind control’de BBC Reel y enCÍA mind control experiments BBC Witness.

Imagen de portada:GETTY IMAGES. Sello oficial de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), 1974.

FUENTE RESPONSABLE: Redacción BBC News Mundo. Mayo 2022

Historia/Política/EE.UU./Ciencia/Salud/Salud Mental

Cómo el consumo de marihuana afecta nuestra mente, según nuevos estudios.

La planta de cannabis sativa o marihuana ha sido utilizada por los seres humanos por más de mil años.

Aunque su uso más conocido es tal vez como una droga recreativa que se fuma o se ingiere, también es legal su uso medicinal en varios países alrededor del mundo.

Pero, ¿cómo afecta a nuestra mente? 

En tres estudios recientes publicados en The Journal of Psychopharmacology, la revista Neuropsychopharmacology y el International Journal of Neuropsychopharmacology, se demuestra cómo su uso puede influenciar un número de procesos cognitivos y psicológicos.

La Agencia contra el Crimen y las Drogas de la ONU reportó que cerca de 192 millones de personas alrededor del mundo de entre 15 y 64 años usan cannabis de forma recreativa, según datos de 2018.

Y cerca del 35% de estos consumidores tiene entre 18 y 25 años.

Esto indica que la mayoría de usuarios son adultos jóvenes, cuyos cerebros están todavía en desarrollo, lo que podría hacerlos particularmente vulnerables a los efectos en el cerebro asociados al uso del cannabis en el largo plazo.

El tetrahidrocannabinol es el principal ingrediente psicoactivo del cannabis y su espacio de influencia del cerebro es el sistema endocannabinoide, que es donde hay receptores que responden a los componentes químicos de esta hoja.

Estos receptores tienen una importante presencia en las áreas prefrontales y límbicas del cerebro, donde se modulan los mecanismos de recompensa y motivación.

Estos regulan la señalización de las dopaminas, el ácido gamma-aminobutírico y el glutamato del cerebro.

Cannabis

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

El consumo de cannabis es legal en varios países alrededor del mundo.

¿Qué significa eso? Sabemos que la dopamina está involucrada en la motivación, recompensa y aprendizaje.

Mientras que el glutamato y el ácido gamma-aminobutírico tienen funciones en el proceso cognitivo, incluyendo la memoria y el aprendizaje.

Efectos cognitivos

El uso del cannabis puede afectar el proceso cognitivo, señalan los estudios, especialmente en aquellos con desorden en el consumo.

Esto es, personas con un deseo constante de consumir y disrupción de sus actividades diarias como trabajar o estudiar.

Se estima que el 10% de los consumidores de cannabis cumplen con el diagnóstico de este desorden.

En nuestra investigación, logramos examinar cerca de 39 personas con este desorden (debían estar ‘limpios’ el día del test) y lo comparamos con 20 personas que nunca o muy infrecuentemente consumían cannabis.

Logramos demostrar que los participantes que tenían el desorden tenían peor desempeño en las pruebas de memoria del Cambridge Neuropsychological Test Automated Battery, (un test diseñado para evaluar la capacidad del cerebro de retener datos), comparados con los otros que nunca o pocas veces habían consumido.

También se demostró que el consumo afecta de forma negativa las «funciones ejecutivas», que son procesos mentales que incluyen el pensamiento flexible.

Este efecto parece estar relacionado con la edad a la que se comienza a consumir la droga: entre más joven, más afectado resulta el funcionamiento ejecutivo.

Memoria

FUENTE DE LA IMAGEN – CAROL YEPES

Entre los efectos que puede producir el consumo del cannabis esta la pérdida de la memoria.

Los daños en el proceso cognitivo también se han detectado en consumidores leves. Este grupo tiende a tomar decisiones más riesgosas que otros y tiene más problemas con la planificación.

Aunque muchos estudios han sido llevados a cabo en hombres, hay evidencias de la diferencia de efectos en distintos sexos.

Hemos demostrado que, mientras los consumidores hombre tienen mala memoria y dificultad para reconocer objetos, las mujeres que usan cannabis tienen más problemas de atención y afecciones en las funciones ejecutivas.

Estas diferencias persisten cuando los estudios se hacen teniendo en cuenta edad, coeficiente intelectual, consumo de alcohol y nicotina, humor y síntomas de ansiedad, estabilidad emocional y comportamiento compulsivo.

Motivación y salud mental

El consumo de cannabis también afecta cómo nos sentimos, además de influenciar la manera en que pensamos.

Por ejemplo, algunas investigaciones previas sugieren que la recompensa y la motivación -junto con los circuitos cerebrales involucrados en estos procesos- pueden verse afectados cuando consumimos cannabis.

Esto puede alterar nuestro desempeño en la escuela o en el trabajo, y puede hacernos sentir menos motivados para trabajar y menos recompensados cuando lo hacemos bien.

En nuestro reciente estudio, usamos una tarea para trabajar la imaginación, en la que los participantes eran analizados con un escáner donde debían ver cuadros azules y naranjas.

Los cuadros naranjas llevarían a una recompensa monetaria si el participante respondía.

Published

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El mayor porcentaje de personas que consumen cannabis son jóvenes.

Este modelo nos ayudó a investigar cómo el cerebro responde a las recompensas.

Nos enfocamos particularmente en el cuerpo estriado ventral, que es una región clave en el sistema de recompensa del cerebro.

Notamos que los efectos en el sistema de recompensas eran sutiles, con efectos directos del cannabis en el cuerpo estriado ventral.

Sin embargo, los participantes en nuestro estudio eran consumidores moderados de cannabis. Los efectos pueden ser más pronunciados en los usuarios crónicos.

También hay evidencia de que el cannabis puede conducir a problemas de salud mental.

Hemos reportado que está relacionado con un alta anhedonia, que es la inhabilidad de sentir placer, en adolescentes.

Problemas psicóticos

Este efecto también se sintió con particular frecuencia durante los confinamientos de la pandemia del covid-19.

El consumo de cannabis en adolescentes también se considerado un factor para el desarrollo de episodios psicóticos, además de esquizofrenia.

Un estudio muestra que el consumo moderado de marihuana incrementa el riesgo de síntomas psicóticos en los jóvenes, pero tiene un mayor efecto en aquellos con una predisposición a la psicosis (puntúa alto en una lista de verificación de síntomas de ideas paranoicas y psicoticismo).

Evaluando a 2.437 adolescentes y adultos jóvenes (14-24 años), los autores reportaron un incremento de seis puntos de riesgo – del 15% al 21%- de síntomas psicóticos en los consumidores de cannabis entre personas sin predisposición a la psicosis.

Pero hubo un incremento de 26 puntos de riesgo -de 25% al 51%- de síntomas psicóticos en consumidores de cannabis con predisposición a la psicosis.

Psicósis.

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El consumo de cannabis también está asociado a casos de psicosis.

Realmente no sabemos por qué el cannabis está relacionado con episodios psicóticos, pero varias hipótesis sugieren que la dopamina y el glutamato pueden ser importantes en la neurobiología de estas condiciones.

Otro estudio realizado con 780 adolescentes sugiere que la asociación entre el consumo de cannabis y las experiencias psicóticas está vinculada a una región del cerebro llamada «uncus».

Esta se encuentra dentro del parahipocampo (involucrado en la memoria) y el bulbo olfatorio (involucrado en el procesamiento de los olores), y tiene una gran cantidad de receptores cannabinoides.

En última instancia, es probable que los efectos cognitivos y psicológicos del consumo de cannabis dependan en cierta medida de la dosis (frecuencia, duración y potencia), el sexo, las vulnerabilidades genéticas y la edad de inicio.

Pero necesitamos determinar si estos efectos son temporales o permanentes. Un artículo que resume muchos estudios ha sugerido que, con un consumo moderado de cannabis, los efectos pueden debilitarse después de períodos de abstinencia.

Pero incluso si ese fuera el caso, claramente vale la pena considerar los efectos que el consumo prolongado puede tener en nuestras mentes, especialmente para los jóvenes cuyos cerebros aún se están desarrollando.

Imagen de portada: GETTY IMAGES. El cannabis tiene efectos en los procesos cognitivos.

FUENTE RESPONSABLE: The Conversation. Por Barbara Jacquelin Sahakian. Mayo 2022

*Este texto fue escrito por Barbara Jacquelyn Sahakian quien trabaja en temas de salud mental y neurodegeneración del NIHR Cambridge Biomedical Research Center (BRC) y el NIHR MedTech y la Cooperativa de diagnóstico in vitro (MIC)., junto a las investigadoras Christelle Langley, Martine Skumlie y Tianye Jia.

Puedes leer la nota original en inglés en The Conversation.

Sociedad y Cultura/Salud Mental/Salud

Qué es la reserva cognitiva y por qué debemos trabajar en ella para cuidar nuestro cerebro.

Se trata de un concepto que se originó a finales de la década de los 80 a raíz de un estudio muy revelador.

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Científicos analizaron los cerebros de un grupo de personas y encontraron cambios propios de haber padecido Alzheimer avanzado.

Sin embargo, en vida, esos individuos no mostraron síntomas de la enfermedad.

¿La razón? 

«Tenían una reserva cognitiva lo suficientemente grande como para compensar el daño y continuar funcionando como de costumbre», señala Harvard Health Publishing, la publicación de la Escuela de Medicina de Harvard en el artículo What is cognitive reserve?

Otras investigaciones han demostrado que las personas con una mayor reserva cognitiva pueden evitar con mayor eficiencia los síntomas de los cambios cerebrales degenerativos asociados con la demencia u otras enfermedades cerebrales, como el Parkinson, la esclerosis múltiple o un accidente cerebrovascular.

Esa es una buena noticia y se vuelve aún más positiva porque es posible, a lo largo de la vida, tratar de construir una «reserva cognitiva» sólida para fortalecer las redes del cerebro.

Entre reservas.

De acuerdo con el doctor Manuel Vázquez Marrufo, catedrático del departamento de Psicología Experimental de la Universidad de Sevilla, la reserva cognitiva es lo que en la psicología y las neurociencias se denomina un «constructo», es decir, un concepto que se usa para abordar una teoría, aunque «todavía no se sabe a ciencia cierta qué correlatos fisiológicos están realmente detrás de ella».

Cerebro

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El experto la define como «una especie de propiedad» que tenemos -producto de la experiencia- y que «efectivamente nos protege contra las lesiones que se van produciendo en el cerebro».

Para la publicación de la universidad estadounidense es «la capacidad de nuestro cerebro para improvisar y encontrar formas alternativas de hacer un trabajo».

Vásquez le explica a BBC Mundo que el cerebro posee mecanismos de plasticidad, basados en factores genéticos, que permiten que haya una compensación cuando sufrimos, por ejemplo, una lesión o un traumatismo.

A eso se le llama reserva cerebral y está más relacionada con la capacidad del cerebro para generar nuevas neuronas, con la fortaleza de la sinapsis, con «el hardware del cerebro», con su estructura.

Por su parte, la reserva cognitiva es la que se va acumulando a través de nuestras actividades diarias y tiene más que ver con la actividad cognitiva que se ha desarrollado desde que se nace.

De esa forma, una combinación de lo que tengas en tu reserva cerebral y en tu reserva cognitiva determinará «cómo el cerebro se enfrentará a las lesiones o a las enfermedades neurodegenerativas», señala el doctor.

O como plantea el estudio «Cuestionario de reserva cognitiva: propiedades psicométricas en población argentina», publicado en la Revista de Neurología:

«Para un mismo daño cerebral en dos pacientes con igual reserva cerebral, el paciente con mayor reserva cognitiva podrá tolerar mejor el daño y ralentizar las manifestaciones clínicas.

Dicho de otra manera, la reserva cognitiva designa el conjunto de recursos cognitivos que una persona logra adquirir en el transcurso de su vida, y que confieren protección frente al envejecimiento y la lesión cerebral».

Activa

En el libro Cognitive Reserve: Theory and Applications, Yaakov Stern, profesor de Neuropsicología de la Universidad de Columbia, señala que la reserva cerebral es un ejemplo de lo que se podría llamar un «modelo de reserva pasivo», en el que la misma «se deriva del tamaño del cerebro o del conteo neuronal».

Mujer con un hilo que sale de la cabeza

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«En contraste, el modelo de reserva cognitiva sugiere que el cerebro activamente trata de sobrellevar el daño cerebral por medio del uso de enfoques de procesamiento cognitivo preexistentes o reclutando enfoques compensatorios».

El neurocientífico, que ha estudiado la reserva cognitiva por décadas, busca entender «por qué algunos individuos muestran más déficit cognitivo que otros teniendo el mismo grado de patología cerebral», indica en la página web de la universidad.

«Mi propia investigación, y la de otros en el campo, ha demostrado que los aspectos de la experiencia de la vida, como los logros educativos o laborales, pueden proporcionar una reserva contra la patología cerebral, lo que permite que algunas personas se mantengan funcionales por más tiempo que otras».

En el libro, Stern plantea que «la variabilidad individual en la reserva cognitiva puede originarse en diferencias innatas o genéticas o en las experiencias de vida».

El Estudio de las Monjas

En 1986, un joven epidemiólogo llamado David Snowdon se acercó a las monjas de un convento en Minnesota para llevar a cabo un estudio que buscaba examinar los misterios del envejecimiento y el Alzheimer.

Foto genérica de monjas

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Foto genérica de monjas.

El estudio, que se extendió varios años, es considerado uno de los esfuerzos más innovadores para comprender la enfermedad y pasó a la historia como Nun Study, el Estudio de las Monjas.

Participaron casi 700 religiosas, a quienes se le hicieron pruebas cognitivas y de memoria cada año.

«La Hermana Mary, el estándar de oro para el Estudio de las Monjas, fue una mujer notable que tuvo un alto resultado en las pruebas cognitivas antes de su muerte a los 101 años de edad.

Lo que es más notable es que mantuvo ese nivel alto a pesar de tener abundantes ovillos neurofibrilares y placas seniles, las lesiones clásicas de la enfermedad de Alzheimer», escribió el doctor Snowdon.

El estudio tuvo un momento crucial cuando el equipo de investigadores encontró un archivador lleno de diarios escritos por las hermanas cuando ingresaron a la orden, evocó el documental de la BBC Ageing with Grace.

«El equipo descubrió que aquellas hermanas que usaban oraciones e ideas más complejas tuvieron menos probabilidades de desarrollar Alzheimer».

A medida que morían, se analizó el cerebro de cada hermana para obtener más información y estas muestras ahora se almacenan en la Universidad de Minnesota.

La educación y el entretenimiento

En 2017, un estudio internacional comisionado por la prestigiosa revista científica The Lancet sobre la prevención y el cuidado de la demencia halló que los individuos que siguen aprendiendo o formándose durante toda la vida tienen una mayor probabilidad de desarrollar las deseadas reservas cognitivas adicionales.

Tocando guitarra

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Se cree que existen factores externos que pueden mejorar nuestra reserva cognitiva y no sólo se trata de la educación y del trabajo, sino de actividades recreativas estimulantes de la vida diaria.

«La influencia del ambiente es fundamental», indica Vásquez.

«En neurociencias y en psicobiología, sabemos que los genes determinan muchos aspectos del sistema nervioso, pero el ambiente también modula esa construcción».

«Va a depender de tus actividades, de esos factores externos que hayas potenciado, los que van a generar unas reservas en algunos elementos cognitivos, como por ejemplo: la memoria y el lenguaje».

El experto señala que siempre se le había dado un peso muy importante a la educación formal, a aprender diferentes tipos de conceptos y materias académicas.

«Pero hay mucho debate sobre si las actividades de la vida diaria como leer, tocar un instrumento, pueden ayudar a la reserva cognitiva».

«Incluso hay resultados que apuntan a que su contribución a la reserva cognitiva es incluso superior a la propia educación, por muchas horas que le dedicamos».

Eso es «una controversia» en sí, reconoce el profesor, «pero lo que está claro es que la gente que mantiene su mente ocupada siempre va a potenciar esa reserva cognitiva y va a enfrentarse mucho mejor a los deterioros del envejecimiento».

Y no necesariamente se refiere a las enfermedades neurodegenerativas, sino a otros desafíos que puedan surgir.

La publicación de Harvard indica que una reserva cognitiva más sólida también puede ayudarnos a «funcionar mejor durante más tiempo si se está expuesto a eventos inesperados de la vida, como el estrés, una cirugía o toxinas en el medio ambiente».

Vásquez, quien se especializa en la esclerosis múltiples, ha visto cómo en jóvenes, «tener una actividad diaria cognitiva, como leer, desarrollar una página web, hacer un blog, puede ser positiva a la hora de enfrentar los posibles deterioros cognitivos que provoque la enfermedad».

Nunca es tarde

No importa la edad, todo apunta a que la reserva cognitiva se puede fortalecer y enriquecer.

Mujer llenando un crucigrama

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De ahí la importancia de que en la tercera edad se sigan llevando a cabo actividades que nos hagan ejercitar la memoria, la atención, el lenguaje.

«Eso nos va protegiendo del declive cognitivo natural que se produce con el envejecimiento», dice el académico.

Y entre más rápido se empiece, mejor.

Por ejemplo, tocar un instrumento musical «implica reclutar nuevas estructuras del cerebro o al menos intentar que algunas que no se estaban empleando en su totalidad, se usen más».

El bilingüismo y hablar varios idiomas también puede ser beneficioso para la reserva cognitiva.

El Centro de Diagnóstico e Intervención Neurocognitiva de Barcelona, que se especializa en enfermedades neurodegenerativas y trastornos cognitivos, indica que las prácticas diarias saludables que ayudan a mantener una mente activa «son factores potencialmente favorecedores para desarrollar la reserva cognitiva».

Y propone algunas pautas:

Cerebro leyendo

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

  • Leer, ya que estimula no sólo la atención y la concentración, sino la memoria y el lenguaje.
  • Aprender algo nuevo, pues al hacerlo no sólo hay un estímulo cognitivo y una adquisición de recursos y herramientas nuevas, «sino que de forma paralela genera nuevas conexiones sinápticas que favorecerán la plasticidad cerebral frente los cambios que se puedan dar en un futuro».
  • Llevar una vida social activa.
  • No dejar de jugar, ya sea juegos de mesa, completar crucigramas o las diferentes alternativas que se encuentran en internet. Lo clave es que «nos permiten trabajar capacidades como la organización, la planificación, toma de decisiones o la iniciativa, por ejemplo».
  • Cambiar rutinas. Aunque las rutinas le dan estabilidad a nuestra vida, «automatizar actividades disminuye la activación cerebral puesto que cuando repetimos tareas el aprendizaje disminuye y la activación cerebral cada vez es menor». Así que en ocasiones, bien vale la pena romper algún hábito.

Aunque -se advierte en el libro editado por Stern- la reserva cognitiva es un concepto complejo y más investigaciones son necesarias para ampliar nuestra comprensión sobre ella, es fundamental ayudar al cerebro a mantenerse sano para enfrentar cualquier percance.

Varias de las recomendaciones ya son bien conocidas: no fumar, hacer ejercicio regularmente, mantener un peso saludable, tratar la hipertensión y la diabetes, dormir suficientes horas.

Una vida activa pero sin excesos la agradece no sólo el cuerpo, sino el cerebro.

Imagen de portada: GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: Redacción BBC News Mundo. Abril 2022

Sociedad y Cultura/Ciencia/Salud/Salud Mental

 

 

Hábitos que hacen envejecer y deberían evitarse.

Aunque existen productos que ayudan a combatir los signos del envejecimiento, nada garantiza que este proceso natural no se dé en el cuerpo humano.

Tener un estilo de vida saludable es fundamental para mantener un buen estado de salud. Asimismo, contribuye a disminuir los efectos del envejecimiento en el cuerpo humano. Los expertos recomiendan realizar actividad física, mantenerse hidratado, comer saludable, entre otros hábitos.

Mejor con Salud, portal especializado en salud y cuidado personal, señala algunas acciones que contribuyen al envejecimiento prematuro que deberían evitarse.

Abusar del uso del maquillaje

El maquillaje es una de las herramientas más utilizada por las personas para lucir mejor y resaltar su belleza. Uno de sus usos también está relacionado con la cobertura de las imperfecciones como el acné. 

Sin embargo, su uso excesivo pueden ser perjudiciales para la salud de la piel. Muchos de los residuos de los productos se acumulan en los poros y provocan imperfecciones, indicó un estudio realizado por la Universidad de Salento, Italia.

Consumir tabaco

Además de ser perjudicial para la salud respiratoria, el consumo de tabaco contribuye al daño prematuro de la piel. 

“Las toxinas afectan el proceso de oxigenación celular e interfieren en la regeneración de los tejidos. Por otro lado, al producir deshidratación, su consumo excesivo puede resecar y debilitar la piel. Por supuesto, esta situación acelera la aparición de arrugas y manchas, incluso desde edades jóvenes”, explica Mejor con Salud.

No usar protección solar

Expertos insisten en la importancia de la protección solar para la prevención del envejecimiento prematuro. “No basta con usarlo solo en los días de sol o playa. Los rayos solares consiguen filtrarse, incluso cuando el día está nublado. Por lo tanto, su uso debe ser diario sin excepciones”, detalla el sitio web.

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Para proteger la piel del sol, Mayo Clinic, entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación, brinda algunos consejos:

  • Evitar la exposición al sol es el paso más importante para la prevención de los signos del envejecimiento y el desarrollo de problemas en la piel. La exposición debe evitarse durante las 10:00 a.m. hasta las 4:00 p.m., debido a que en ese horario los rayos solares UV se intensifican.
  • Se debe usar protector solar (fotoprotector) incluso en los días donde, aparentemente no hay sol. También se recomienda su aplicación diaria, aunque no se exponga la piel directamente a la luz solar. Las pantallas como las tabletas, celular y computadores también afectan la salud cutánea.
  • No utilizar lámparas o máquinas para broncearse. Existen algunas empresa estéticas que cuentan con este servicio, pero la verdad es que exponerse a estos procedimientos, al menos 15 minutos, es igual de peligroso que estar expuesto a un día de sol.
  • Es importante tener en cuenta que en los lugares donde hay mayor altitud, más rápido se quema la piel.
  • Las gorras, sombreros, gafas y las sombrillas son aliados para la protección contra los rayos solares.

No dormir bien

Descansar es importante para la salud de la piel. Según detalla Mejor con Salud, mientras el cuerpo duerme, ocurren procesos que influyen en la disminución de los daños que sufren los tejidos en el transcurso del día.

No dormir aumenta el riesgo de tener ojeras y a la aparición de arrugas prematuras.

Tener una dieta poco saludable

Una alimentación saludable es fundamental para mantenerse joven. “Los nutrientes que se obtienen de los alimentos son esenciales para tener una piel saludable y joven por más tiempo. Por esta razón, cuando te alimentas mal, eres más susceptible a tener imperfecciones cutáneas.

Los Centros para el Control y la Prevención de enfermedades insisten en la importancia de limitar el consumo de azúcares libres. “Para obtener mayores beneficios se recomienda reducir su consumo a menos del 5 % de la ingesta calórica total”.

Imagen de portada: Alguno buenos hábitos pueden garantizar una buena vejez. – Foto: Getty Images/iStockphoto

FUENTE RESPONSABLE: Semana. Colombia. Mayo 2022

Sociedad y Cultura/Envejecimiento/Salud/Bienestar

No solo nos hacen felices, 5 beneficios de tener una mascota.

Los animales de compañía hacen mucho por nosotros. Conoce algunos de los beneficios de vivir junto a un animal.

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Si tienes una mascota lo habrás notado: los animales hacen mucho por sus familias. Es que estos peludos se han ganado el título de “mejores amigos” de las personas. Perros y gatos son los más elegidos como animales de compañía. Lo cierto es que además de hacernos felices, las mascotas nos generan otros beneficios.

Llegar a casa y recibir el abrazo y el lamido de un perro, no tiene precio. Esos gestos de cariño nos demuestran toda la bondad desinteresada de estos seres. Conoce todo lo bueno que nos aportan a las personas.

LAS MASCOTAS AYUDAN A LAS PERSONAS CON DEPRESIÓN. FUENTE: SHUTTERSTOCK

Alivian la depresión

Las mascotas son excelentes compañeros para aquellas personas que se ven afectadas por la depresión. La responsabilidad de mantener al perro hace que sus dueños deban levantarse de la cama para sacarlos a pasear y darles de comer. Asimismo, su compañía silenciosa y sus gestos de cariño también son beneficiosas.

Mejoran nuestra vida social

Además, estos animales contribuyen a mejorar nuestra vida social, especialmente cuando salimos a pasear con ellos y nos encontramos con otras familias. Pero además, compartir novedades de los perros y sus ocurrencias, nos permite encontrar puntos en común con otros, debatir y compartir momentos de calidad.

Aumenta el sentimiento de felicidad

De acuerdo a lo que recoge el sitio Muy Interesante en su web, los perros y los gatos aumentan el sentimiento de felicidad en sus dueños. Concretamente esto sucede tras compartir un momento de juego, por ejemplo, en el cual los humanos experimentan un aumento de oxitocina y se estimula la producción de serotonina y la dopamina, al mismo tiempo que el cortisol se disminuye.

 Nos otorga responsabilidades

Eso no es todo, sino que tener un animal de compañía es una responsabilidad por sí misma y requiere tener en cuenta algunas tareas para realizar diariamente, como alimentarlos y dar paseos en conjunto. Esto es beneficioso porque contribuye especialmente en los más pequeños a asumir responsabilidades con sus mascotas y plantear prioridades.

Reducen el estrés

Como si todo esto fuera poco, la compañía de nuestras mascotas contribuye a reducir el estrés y la ansiedad. Su simple presencia nos da alegría y mejora la calidad de vida .

Imagen de portada: NAPSIX.Gentileza de Mdz on line. Mendoza. Argentina

FUENTE RESPONSABLE: Mdz on line. Mendoza. Argentina.

Sociedad y Cultura/Mascotas/Salud/Perros

 

 

Los rasgos de personalidad que predisponen a la demencia en la vejez.

SER ORDENADO ALARGA LA VIDA.

Las personas organizadas, con altos niveles de autodisciplina, pueden tener menos probabilidades de desarrollar un deterioro cognitivo a medida que envejecen, según una investigación de la Asociación Americana de Psicología.

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Las personas organizadas, con altos niveles de autodisciplina, pueden tener menos probabilidades de desarrollar un deterioro cognitivo a medida que envejecen, según una investigación de la Asociación Americana de Psicología.

Por su parte, las personas con mal humor o emocionalmente inestables sí podrían experimentar ese deterioro neuronal a una edad avanzada. 

La investigación, que analizó datos de 1.954 participantes (de raza blanca en un 87%, mujeres en un 74% y con un alto nivel educativo, con casi 15 años de educación de media) en el Proyecto Rush Memory and Aging, ha sido publicada en el ‘Journal of Personality and Social Psychology’ y se centró en el papel que juegan tres de los cinco grandes rasgos de personalidad en el funcionamiento cognitivo: la escrupulosidad, el neuroticismo y la extroversión.

“Los rasgos de personalidad reflejan patrones de pensamiento y comportamiento relativamente duraderos, que pueden afectar a los comportamientos y patrones de pensamiento saludables y no saludables a lo largo de la vida», dijo el autor principal, Tomiko Yoneda, PhD, de la Universidad de Victoria. “La acumulación de estas experiencias puede contribuir a la susceptibilidad de enfermedades o trastornos, como el deterioro cognitivo leve, o contribuir a las diferencias individuales en la capacidad de soportar los cambios neurológicos relacionados con la edad”.

El neuroticismo lastra el sistema cognitivo

Las personas que obtienen una puntuación alta en escrupulosidad tienden a ser responsables, organizadas, trabajadoras y orientadas a objetivos. 

Aquellos que obtienen una puntuación alta en neuroticismo tienen una baja estabilidad emocional y tienden a cambios de humor, ansiedad, depresión, dudas y otros sentimientos negativos. Los extrovertidos tienden a ser entusiastas, sociables, conversadores y asertivos.

Los participantes que obtuvieron una puntuación alta en escrupulosidad o baja en neuroticismo tenían significativamente menos probabilidades de progresar desde una cognición normal a un deterioro cognitivo leve en el transcurso del estudio. 

Además, los investigadores no encontraron asociación entre la extraversión y el desarrollo final de deterioro cognitivo leve, pero sí encontraron que los participantes que obtuvieron una puntuación alta en extraversión, junto con aquellos que obtuvieron una puntuación alta en escrupulosidad o baja en neuroticismo, tendieron a mantener un funcionamiento cognitivo normal por más tiempo que otros.

Los rasgos de personalidad pueden afectar a la salud a lo largo de nuestra vida.

En conclusión, se estimó que los participantes de 80 años que tenían un alto nivel de conciencia vivían casi dos años más sin deterioro cognitivo en comparación con los individuos que tenían un nivel bajo de conciencia. Asimismo, los participantes con un alto nivel de extraversión mantuvieron una cognición saludable durante aproximadamente un año más, mientras que el neuroticismo alto se asoció con, como mínimo, un año menos de funcionamiento cognitivo saludable, lo que destaca los daños asociados con la experiencia a largo plazo de estrés percibido e inestabilidad emocional, según Yoneda. En cualquier caso, se necesitan estudios de muestras más diversas para brindar una comprensión más amplia del impacto de los rasgos de personalidad en los procesos cognitivos y la mortalidad.

Imagen de portada: Gentileza de Los rasgos de la personalidad: pieza clave en el deterioro cognitivo en la vejez. (iStock)

FUENTE RESPONSABLE:  El Confidencial. Por Alimente. Abril 2022

Sociedad y Cultura/Salud/Salud Mental

 

Nieve visual: «La rara condición que me hace ver con ‘interferencias'».

Desde que Paris Haigh tiene uso de razón, ve pequeños puntos parpadeantes allá donde mira.

Los puntos se asemejan a la estática de la televisión y son una presencia constante en su vida.

La joven de 19 años puede verlos cuando va de compras y cuando estudia en la universidad. Puede verlos incluso cuando cierra los ojos.

Paris, nacida y criada en una pequeña ciudad en Escocia, Reino Unido, asumió durante muchos años que todos los demás también podían verlos.

Cuando descubrió que este no era el caso, lo atribuyó a su autismo y a su trastorno de procesamiento sensorial (SPD, por sus siglas en inglés), una condición que hace que sus sentidos sean especialmente sensibles.

Luego pasó de pensar que todos podían ver los puntos a preguntarse si ella era la única en el mundo que podía.

Pero cuando escuchó sobre la nieve visual, una condición neurológica poco conocida que causa ciertos síntomas (visuales y no visuales), supo que se trataba de eso.

Ver con «interferencias»

Un estudio en Reino Unido estimó que la afección de la nieve visual puede afectar hasta al 3% de la población local. Pero no está claro exactamente cuántas personas la padecen dentro y fuera del país.

Los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH, por sus siglas en inglés) dicen que actualmente no existe cura para esta enfermedad.

El síntoma principal son pequeños puntos continuos en la visión del paciente, que difieren en color y gravedad de una persona a otra.

«Es como una enorme capa de interferencias de televisión que cubre toda mi visión las 24 horas al día, los 7 días de la semana», le dice Paris a la BBC.

«Puedo verlas incluso cuando cierro los ojos».

Otras personas lo han descrito como una especie de visión pixelada.

Paris dice que puede filtrar los puntos la mayor parte del tiempo, pero algunos días le resultan más difíciles que otros.

«Hay algunos días en los que [los puntos] están delante de mi cara todo el tiempo. Hacen que me distraiga bastante».

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¿Cómo ven las personas con nieve visual?

Escena de Glasgow, editada para mostrar el efecto visual de la nieve.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Esta fotografía ha sido alterada para demostrar cómo la visión de Paris se ve afectada por la nieve visual.

Un libro a través de los ojos de alguien con nieve visual

FUENTE DE LA IMAGEN – ZYTOMANIA

El artista digital Zytomania creó esta imagen para mostrar cómo es su propia nieve visual.

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Ciertas cosas pueden hacer que los puntos parpadeantes se vuelvan más notorios.

Para Paris, eso lo provocan el cansancio, la ansiedad y los dolores de cabeza, o cuando se encuentra en ambientes muy luminosos u oscuros.

El uso de productos cosméticos también puede causar problemas.

«No suelo usar maquillaje, pero cuando me pongo sombra de ojos me pican los ojos y en los días posteriores mi nieve visual es tan mala que apenas puedo ver», asegura la joven.

Paris usa unos anteojos especiales con lentes de color naranja cuando lee, que le ayudan con su trastorno de procesamiento sensorial.

Dice que las gafas también le ayudan con su nieve visual, pero no la eliminan.

«A veces, las palabras tienen un aura a su alrededor. Otras, veo un doble de la palabra en color púrpura. En general, es solo una especie de parpadeo. El espacio entre las palabras aparece como un río en la página y hace que las palabras ondulen».

Paris Haigh

FUENTE DE LA IMAGEN – PARIS HAIGH

Paris también sufre tinnitus leve, una condición que está fuertemente relacionada con la nieve visual.

Además de la nieve visual, Paris también experimenta «imágenes posteriores», lo que hace que vea imágenes repetidas incluso después de mirar hacia otro lado.

Dice que ve destellos de colores al azar, tiene visión pulsante y ceguera nocturna.

«Necesito una luz nocturna todas las noches porque la oscuridad que se arrastra desde los bordes de mis ojos comienza a cubrir toda mi visión hasta que se vuelve completamente negra, excepto por los puntos», relata.

Antes de que Paris supiera qué era la nieve visual, este problema le causó mucho estrés y ansiedad.

«Recuerdo una vez, sentada en la escuela, que mi vista se deterioró durante una hora o dos. Las caras de las personas se volvían borrosas y yo estaba convencida de que me iba a quedar ciega».

«Ahora puedo vivir mejor»

A pesar de vivir con la condición toda su vida, Paris solo supo qué era la nieve visual cuando estaba a punto de cumplir 18 años.

«Un día parecía que estaba lloviendo a cántaros, pero en realidad no llovía nada. Así que pensé, ‘voy a buscar esto en Google'».

Cuando escribió sus síntomas en el motor de búsqueda, los resultados sobre la nieve visual aparecieron de inmediato. Aprender sobre la causa de los puntos estáticos en su visión fue un alivio para Paris.

«Saber lo que es y lo que no es peligroso me hizo sentir mucho mejor. Ahora puedo vivir mejor», dijo.

El profesor Jon Stone, consultor de neurología y profesor de neurología en la Universidad de Edimburgo, ha visto a varios pacientes con nieve visual.

Le dijo a la BBC que la condición es causada por un problema en la forma en la que el cerebro maneja la información visual.

«Normalmente, nuestros cerebros son buenos para filtrar las experiencias visuales que no queremos», explicó el especialista.

«Este sistema de filtrado no funciona tan bien en personas con nieve visual, probablemente porque partes del sistema visual de su cerebro están hiperactivas de una manera que no resulta útil».

«Es un poco como tener tinnitus, pero de tu visión».

Diagnóstico formal

Stone dijo que, pese a que cada vez más ópticos y oftalmólogos tienen en cuenta el trastorno, a veces un paciente puede tardar un tiempo considerable en encontrar a alguien que lo identifique.

De acuerdo con Visual Snow Initiative, una organización benéfica de Estados Unidos dedicada a la investigación de la nieve visual, aproximadamente el 56% de las personas con esta afección reciben un diagnóstico incorrecto.

Paris dice que el proceso para obtener un diagnóstico formal le resultó frustrante.

Habló con un oftalmólogo y un neurólogo sobre la afección, pero sintió que no sabían lo que era.

«Puede sentirse como una condición inventada cuando los expertos no saben de lo que estás hablando», apunta.

Paris tiene una cita próximamente con un neurólogo por un problema diferente y espera poder plantearle la cuestión de la nieve visual.

Una imagen desde dentro de un planetario que muestra la tierra y las estrellas.

FUENTE DE LA IMAGEN – MARTIN SHIELDS

Cuando Paris era más joven, sus padres la llevaron a un planetario, pero su nieve visual hizo que la experiencia fuera aterradora.

A pesar de las preocupaciones que una vez tuvo al respecto, Paris ahora cree que le resultaría extraño dejar de ver con «interferencias».

Cuando era niña, visitó el planetario en Glasgow, Escocia, pero su condición hizo que sintiera miedo.

«Como me daba demasiado miedo, me sentaba en mi cuarto y fingía que estaba en mi propio planetario, donde podía ver todas las estrellas a mi alrededor», dijo.

Su nieve visual se ha vuelto más notoria recientemente.

«Es un alivio saber que no tiene nada que ver con mi vista y que no es peligroso; es solo un proceso extraño del cerebro», comenta.

«Mucha gente quiere una cura, pero yo no la tomaría si la hubiera. Puede ser bastante bonito».

Imagen de portada: PARIS HAIGH. Durante mucho tiempo, Paris pensó que todo el mundo veía como ella: con puntos diminutos que nublan su visión.

FUENTE RESPONSABLE: BBC News Escocia. Por Auryn Cox. Abril 2022

Sociedad/Ciencia/Discapacidad/Salud.

 

 

Afirman que las estaciones del año afectan nuestro cerebro.

Según los científicos, las cuatro etapas ejercen poder sobre nuestro cerebro en el Trastorno Afectivo Estacional. Los resultados.

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Cada estación del año provoca diferentes efectos en el cerebro humano, según una investigación realizada por científicos.

Los cambios cognitivos en determinadas épocas del año pueden provocar alteraciones en el ser humano y la fisiología del cerebro.

Y en ese marco, han surgido algunos estudios para tratar de comprender los posibles cambios.

A diferencia de la cognición, los cambios afectivos que ocurren con las estaciones ya son ampliamente conocidos por científicos y clínicos.

Según los científicos, las cuatro estaciones ejercen poder sobre nuestro cerebro en el Trastorno Afectivo Estacional, un tipo de depresión que ocurre predominantemente durante los meses de invierno. Otros estudios han concluido que es más probable que el inicio de la esquizofrenia ocurra en la estación fría.

Según un estudio publicado en la revista PLOS Medicine, Andrew Lim del Centro de Ciencias de la Salud Sunnybrook y la Universidad de Toronto, Canadá, y otros científicos, que involucró a más de 3000 adultos y personas mayores con y sin la enfermedad de Alzheimer, sugiere que el impacto estacional va más allá de los ya conocidos trastornos afectivos.

Esto demuestra que los adultos con y sin la enfermedad de Alzheimer tienen mejores capacidades cognitivas a fines del verano y principios del otoño y peores funciones en invierno y primavera.

Por lo tanto, se puede esperar que los síntomas de demencia alcancen su punto máximo en el invierno y la primavera de cada año debido a una disminución medible de la capacidad mental.

El grupo de científicos trató de investigar si la estación del año puede influir en una peor cognición en adultos sanos, así como en aquellos con demencia. Todos los participantes se sometieron a pruebas neuropsicológicas, que incluyeron una batería de 19 pruebas cognitivas; además, se analizó a un subconjunto de participantes para determinar los niveles de una proteína relacionada con la enfermedad de Alzheimer.

Los autores encontraron que el funcionamiento cognitivo promedio era mayor en verano y otoño que en invierno y primavera. Se calculó que la diferencia era el equivalente a 4,8 años de deterioro cognitivo normal relacionado con la edad. En total, los investigadores analizaron datos de 3353 personas inscritas en tres estudios diferentes en los Estados Unidos , Canadá y Francia.

Imagen de portada: Gentileza de Ámbito

FUENTE RESPONSABLE: Ámbito. Lifestyle.Argentina. Abril 2022

Sociedad y Cultura/Cerebro/Salud/Salud Mental/Alzheimer

Lo que las experiencias traumáticas le hacen al cerebro y al cuerpo.

Imagina que te ofrecen un trabajo magnífico en el que te van a pagar muchísimo dinero y te piden que te reúnas con la persona que será tu jefe para saber más del puesto.

A medida que habla y describe el cargo, sientes algo en el estómago, como una contracción, pero en ese instante no entiendes por qué tienes esa sensación incómoda.

Tu amígdala sí lo sabe. Esta estructura que está en el cerebro detectó algo en la inflexión de la voz, los movimientos faciales, la forma en que esa persona estaba haciendo los planteamientos e hizo una asociación con una experiencia en la que te defraudaron y te está lanzando una advertencia:

«¡Cuidado! Aquí hay una incoherencia aunque no la puedas explicar conscientemente».

«La amígdala, en el caso humano, es un detector de incoherencias», le explica a BBC Mundo -tras ofrecer ese ejemplo- el doctor Manuel Portavella, profesor en el área de Psicobiología y coordinador del Máster en Estudios Avanzados en Cerebro y Conducta de la Universidad de Sevilla.

Ahora imagina cuánto más se puede exacerbar cuando se ha vivido una experiencia traumática: «se hace más sensible a cualquier tipo de incoherencia o apariencia de incoherencia».

Hay gente que puede llegar a ser más sensible que otra a una experiencia traumática y sufrir efectos a largo plazo, que se manifiestan, por ejemplo, en «reviviscencias, pesadillas, y pensamientos negativos» que interfieren con su vida diaria, indica Joelle Rabow Maletis, educadora y asesora en psicología.

«Este fenómeno se llama trastorno de estrés postraumático, o TEPT, y no es un fallo personal; más bien, es el mal funcionamiento de mecanismos biológicos que nos permiten hacer frente a experiencias peligrosas y que es tratable», señala en la animación TED-Ed: La psicología del trastorno del estrés postraumático.

Una amígdala hiperactiva

El efecto en una persona de una experiencia traumática depende de varios factores, entre ellos el fenotipo cerebral de cada individuo, explica Portavella.

Amígdalas

FUENTE DE LA IMAGEN – SCIENCE PHOTO LIBRARY

La amígdala cerebral consiste en un par de estructuras con forma de almendra situadas en ambas partes del lóbulo temporal del cerebro.

Cuatro personas -ejemplifica- pueden haber sido sometidas a la misma experiencia traumática y «una de ellas consigue llevar una vida normal, pero las otras no».

En parte eso se debe a lo que «en psicología clínica se conoce como diátesis-estrés, la combinación de estrés y la sensibilidad de cada persona ante él. No hay un patrón único».

De acuerdo con la psiquiatra Ellen Vora, «las experiencias traumáticas con frecuencia se almacenan en el cuerpo, el cual también reprograma el cerebro».

«Cuando eso ocurre, la amígdala -esa parte del sistema límbico a cargo de nuestra respuesta del miedo- queda en una especie de estado de agitación creando ansiedad desproporcionada a lo largo de la vida», escribió la también autora en la revista Psychologies.

El trauma deja al cerebro en alerta elevada, «incluso si la amenaza ya no existe», y algunas personas pueden percibir peligro donde no hay.

Portavella habla de la retroalimentación de la memoria episódica, «como una reverberación, o lo que en psicología se llama ‘rumiar’: estar constantemente auto exponiéndose al recuerdo».

Eso retroalimenta el circuito amigdalino, clave, entre varias funciones, en el aprendizaje emocional y en la gestión de las respuestas emocionales.

Lucha, escape o bloqueo

Las experiencias traumáticas (violencia doméstica, abuso sexual, desastres naturales, guerras, entre otras) activan el sistema de alarma cerebral conocido como: lucha, escape o bloqueo.

«Junto al miedo esas son reacciones naturales que han estado diseñadas a lo largo de la evolución para nuestra supervivencia».

Ilustración de un neandertal

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«Esas emociones vienen prediseñadas en nuestra genética y se empiezan a desarrollar en la infancia», cuando se inicia el aprendizaje de cómo usarlas de forma adecuada.

En ese proceso, desempeñan un rol clave los circuitos amigdalinos y la corteza prefrontal del cerebro (la que nos permite tomar decisiones, realizar tareas planificadas).

Pero ¿qué ocurre si una persona tiene estrés sostenido producto de una experiencia traumática?

Si bien contamos con una respuesta que ha sido naturalmente diseñada para huir, para defendernos de una situación crítica, «en un contexto de maltrato continuado, no hay escapatoria, se mantiene el estrés y el estrés produce muchas alteraciones metabólicas porque hace que nos preparemos para una acción».

Y es que cuando ocurre la experiencia traumática, se genera lo que Maletis llama una «cascada química», que «inunda el cuerpo con varias hormonas de estrés diferentes, causando cambios psicológicos que preparan al cuerpo para defenderse».

«Nuestro ritmo cardíaco se acelera, la respiración se acelera y los músculos se tensan».

Se altera el eje hipotalámico-hipofisario-adrenal (HHA) y en ese proceso se desencadena la respuesta del miedo por la activación del sistema límbico.

Y, advierte Portavella, «si eso se mantiene en el tiempo, desarrollamos un trastorno».

«El sistema aprende que hay una amenaza permanente y una vez que lo aprende, aunque salga de esa situación, se ha modificado, se ha hecho más sensible al estrés».

La memoria

Con el tiempo, tanto el organismo como el cerebro pueden sufrir las consecuencias.

«El estrés sostenido puede producir muerte en el hipocampo, una estructura fundamental de la memoria, y puede producir problemas de memoria y de concentración», dice el profesor.

Sombra de un hombre y una persona sentada

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Y es que la memoria no sólo es clave para resolver problemas, tomar decisiones, planificar, sino para «regular nuestras emociones y desarrollar un sentido positivo de uno mismo», indica UK Trauma Council en la publicación Childhood trauma and the brain (El trauma infantil y el cerebro).

Por eso es que experiencias de maltrato en la infancia «pueden crear recuerdos negativos que pueden ser abrumadores y también influir en cómo creamos recuerdos nuevos».

De acuerdo con esa organización, varios estudios han mostrado diferencias en la función del hipocampo en niños cuyo cuidado se ha descuidado o que han sufrido abuso.

«Hay una disminución de la activación del hipocampo cuando se recuperan recuerdos de la autobiografía positiva», así como también durante el aprendizaje asociativo, «cuando los niños aprenden y recuerdan nuevas relaciones entre elementos que no están conectados».

Castigo vs recompensa

El sistema de recompensa en nuestro cerebro, que usa la dopamina, nos ayuda a reconocer los aspectos positivos de nuestro entorno y a motivarnos, también nos guía en muchas de las decisiones que tomamos.

Crecimiento de un niño hasta la vida adulta

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«Las investigaciones muestran que los niños que han experimentado abuso y negligencia tienen una sensibilidad reducida en estas regiones (del cerebro) en comparación con la de sus compañeros cuando procesan señales de recompensa, posiblemente reflejando la adaptación a un mundo donde la recompensa es poco frecuente o impredecible», indica UK Trauma Council.

En nuestro proceso continuo de tomar decisiones, se produce una competencia -explica Portavella- entre los castigos, que están muy mediados por la amígdala cerebral, y las recompensas.

Nuestra corteza prefrontal, que juega un papel clave en la toma de decisiones y que se conforma a lo largo de la infancia y de la adolescencia, «va a determinar cuál es la mejor opción o la menos mala».

Con un trastorno de estrés postraumático, se le da demasiado primacía a las alarmas, y por tanto puede que «te niegues las situaciones recompensantes».

Es como si el cerebro redujera su habilidad para reaccionar a ellas, para experimentar disfrute. Por ejemplo, «uno anticipa una amenaza en una situación novedosa y eso afectará las decisiones que tome».

En el caso de los niños, los traumas tienen un impacto en la manera en que van construyendo sus relaciones.

«Los científicos creen que los cambios cerebrales pueden afectar la forma en que un niño experimenta y moldea activamente el mundo social que les rodea», apunta el reporte de UK Trauma Council.

«Por ejemplo, un niño puede concentrarse en el peligro mientras se pierde otras señales sociales más positivas».

Fenómeno epigenético

De acuerdo con Portavella, los fenómenos epigenéticos se dan cuando el ambiente influye en la forma en que se «lee nuestro genoma».

Sistema límbico

FUENTE DE LA IMAGEN – SCIENCE PHOTO LIBRARY

Ilustración de las estructuras anatómicas del sistema límbico del cerebro.

«No es que aparezcan nuevos genes o desaparezcan otros, sino que nuestro genoma va a ser alterado por esa exposición a factores estresantes generados por nuestro propio organismo, pues el sistema busca adaptarse al medio».

«Uno aprende que tiene que estar en alerta porque va a estar constantemente amenazado y eso puede producir una serie de modificaciones de genes que van a ser suprimidos, lo que significa que su lectura se impide, mientras que hará que otros se activen».

«Eso hace que se conforme un perfil diferente de sensibilidad, de receptores cerebrales, y lo que genera es que una persona (que sufre de TEPT) se vuelva muy sensible a situaciones estresantes».

«Y cuando se encuentra con otras situaciones estresantes, aunque no sean exactamente de la misma naturaleza, la forma de responder será con un ansiedad por encima de lo que sería del tipo adaptativo para otras personas».

Diferencias individuales

El miedo no es otra cosa que las sensaciones desagradables que sentimos: temblores, bloqueo, duda, sudoración.

Imágenes por resonancia magnética del cerebro

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En individuos que son menos sensibles al estrés, la amígdala cerebral es menos sensible para poner en marcha una respuesta intensa.

«Viven el miedo de una forma diferente y, a nivel cognitivo, le produce menos modificaciones, su corte prefrontal termina madurando bien».

«Sin embargo, en niños (que han sufrido traumas), esas conexiones del corte prefrontal, que nos permiten gestionar bien las emociones en la etapa adulta, se ven muy interferidas, no maduran de forma adecuada, con lo cual sigue siendo un cerebro sensible a lo largo de la vida».

«En los trastornos de estrés postraumático se produce una memoria persistente: ese hipocampo va metiendo constantemente la información de lo que le ocurrió sin bajar la intensidad» y se convierte en una interferencia que puede llegar a ser constante.

Maletis explica que con TEPT, «la memoria activa la misma cascada neuroquímica como en el evento original. Se despiertan los mismos sentimientos de miedo e impotencia como si experimentásemos el trauma otra vez».

«Intentar evitar los desencadenantes, a veces impredecibles, pueden llevar al aislamiento».

El tiempo

Según la experta, «un pequeño porcentaje de los que experimentan trauma tienen problemas persistentes que a veces desaparecen temporalmente para resurgir meses después».

Mujer agarrándose la boca

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«No comprendemos por completo qué está pasando en nuestro cerebro, pero una teoría es que la hormona del estrés, el cortisol, puede estar continuamente activando la respuesta ‘lucha, huida, bloqueo’, reduciendo el funcionamiento general del cerebro dando lugar a síntomas negativos».

«Cuando los problemas duran más de un mes, a menudo se diagnostica TEPT».

La doctora Marianne Trent, autora y psicóloga clínica, señala en la revista Psychologies que en algunas personas podrían pasar meses o incluso años antes de que la sintomatología de un trauma aflore y «no siempre se manifiesta como una dificultad de salud mental».

«Debido a la forma como los traumas afectan el cuerpo, pueden llevar a migrañas, al síndrome del intestino irritable e incluso problemas en la espalda».

Pedir ayuda

Es fundamental pedir ayuda especializada si se ha vivido una experiencia traumática que sentimos nos está afectando.

«No hay que tener miedo ni vergüenza porque tener un trastorno de este tipo es como tener una tuberculosis o un problema intestinal, no te lo puedes curar solo. Tienes un problema emocional», indica Portavella.

Abrazo

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«El problema es que vivimos en una sociedad en la que parece que pedir ayuda nos hace valer menos».

«Aquí no vinimos a ser grandes caballeros andantes que lo llevamos todo sobre la espalda, el individualismo va en contra de la propia naturaleza humana».

Existen diferentes ideas sobre cómo ofrecerle apoyo a las personas que sufren trastorno de estrés postraumático, es un área muy compleja de la psicología y la psiquiatría.

El profesor asoma un enfoque:

«Es necesario para el sistema recordar porque es adaptativo y cuando intervenimos desde el punto de vista psiquiátrico decimos: está muy bien la biología y la especie humana, pero estoy hablando de este individuo, que puede hacer una vida normal y si hay que ayudarle a olvidar, se puede tratar, pero ayudarlo a olvidar en el sentido de que cuando recuerde ese evento no le produzca la misma sensación».

Es decir, el recuerdo seguirá existiendo, pero no la sensación abrumadora y limitante al evocarlo.

«Lo vital es ayudar a que se reduzca esa ansiedad».

Mano de un padre con la mano de una hija

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En el caso de los niños, existen importantes y esperanzadoras ventanas de acción y estrategias para ayudarlos en su desarrollo.

Una buena noticia es la impresionante plasticidad del cerebro, que le permite cambiar en respuesta al ambiente y las experiencias sociales.

«Los cambios en el cerebro que ocurren después de un trauma pueden mejorar con el tiempo. Esto es particularmente probable que suceda cuando los niños experimentan seguridad, estabilidad y apoyo», señala Katie McLaughlin, profesora de Psicología de la Universidad de Harvard, en el texto académico: How can trauma affect the brain.

Maletis dice que el TEPT ha sido llamado «la herida escondida», pero pese a su invisibilidad no se debe sufrir en silencio.

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FUENTE RESPONSABLE: BBC News Mundo. Por Margarita Rodríguez. Abril 2022

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