El primer método anticonceptivo no hormonal para hombres podría estar listo en 2023.

No requiere intervención quirúrgica, es económico y tiene efecto durante seis meses.

En ensayos con 300 voluntarios alcanzó una eficacia del 97 por ciento. Entre sus principales ventajas está la reversibilidad: con una inyección de agua y bicarbonato de sodio, las personas podrían recuperar su fertilidad.

El primer anticonceptivo no hormonal para hombres podría estar listo en 2023. Sus efectos, según arrojan los estudios, podrían prolongarse durante seis meses y presenta ventajas sustantivas con respecto a otros métodos anticonceptivos como la vasectomía: es económico, no quirúrgico –y por lo tanto menos doloroso– y potencialmente reversible, con lo cual, el individuo que lo emplee podrá, con mayor certeza, recuperar su capacidad para reproducirse. 

Se denomina Risug (inhibición reversible del esperma bajo control), es diseñado por el Instituto Indio de Tecnología y ya completó una serie de ensayos: las pruebas, realizadas en 300 voluntarios, exhibieron una eficacia del 97 por ciento. En la actualidad, aguardan la autorización del ente regulatorio indio para poder comenzar a pensar en la fabricación a escala industrial.

“En lo que es anticoncepción masculina realmente hay muy poco. Hasta el momento, solo hay preservativos y la opción de la vasectomía. Esta última tiene algunos problemas: además de ser una intervención quirúrgica, en el 50 por ciento de los casos no es reversible”, expresa Patricia Cuaniscú, doctora en Ciencias Químicas e Investigadora del Conicet en el Instituto de Biología y Medicina Experimental. Esto implica que si un hombre quiere revertir su vasectomía (mediante un procedimiento que se denomina vasoanastomosis) con el objetivo de recuperar la fertilidad y volver hacia atrás la cirugía, corre el riesgo de no tener éxito. 

Según la especialista, al no cumplir con esta condición de reversibilidad, no puede considerarse realmente un método anticonceptivo. El diseño indio, de mostrar esta capacidad de reversión, podría implicar una revolución para la salud reproductiva y, en específico, un punto de inflexión en el escenario de los métodos de anticoncepción. “El diseño indio todavía está en desarrollo pero es muy promisorio”, destaca la investigadora.

Sus ventajas

Los métodos que la ciencia mundial está desarrollando se dividen, a grandes rasgos, en hormonales y no hormonales. Los hormonales simulan la estrategia que se utiliza en el caso de las píldoras que desde hace décadas utilizan las mujeres. Para el caso de los hombres brindan testosterona exógena, de manera que se inhibe la síntesis de la propia hormona (la endógena) y ello conduce a que se afecte la espermatogénesis y, finalmente, no se produzcan espermatozoides.

“Aunque es de administración sencilla, presenta inconvenientes. Se demora unos tres meses hasta llegar al punto de tener cero espermatozoides en el eyaculado y, en ese lapso, el hombre debe realizarse chequeos corrientes de semen, lo cual es muy engorroso. Además, posee un montón de efectos colaterales, de la misma manera que lo tienen todas las hormonas”, dice Cuaniscú.

Los espermatozoides, que se producen en los testículos, luego pasan el epidídimo (donde maduran y adquieren la capacidad de moverse) y, por último, atraviesan el vaso deferente camino a la eyaculación. En general, los métodos anticonceptivos buscan afectar algún segmento de este trayecto. “En los métodos no hormonales, en vez de realizar una vasectomía que implica cortar el vaso deferente, se suele realizar una oclusión, una obstrucción del vaso deferente. Una sustancia que impide el transporte de los espermatozoides por el conducto. El gel indio actúa precisamente de esta manera, obstruye la salida hacia el eyaculado y le daña la cabeza y la cola del espermatozoide”, explica la investigadora del Conicet.

A diferencia de los métodos hormonales que están más avanzados, los no hormonales se encuentran en una etapa de menor desarrollo alrededor del mundo. Sin embargo, presentan algunas ventajas: no son quirúrgicos, serán económicos y su efecto, de acuerdo a lo que se prevé, puede prolongarse en el tiempo. Asimismo, el desarrollo indio, al no ser hormonal, deja de provocar diversos efectos adversos como acné, aumento de peso o depresión. En el pasado, otros experimentos para el diseño de anticonceptivos no hormonales tuvieron malos resultados y fueron descartados porque también generaban aumentos en los niveles de colesterol y potenciaban el riesgo de enfermedades cardiacas. 

En la actualidad, más de 200 millones de mujeres emplean estas pastillas con efectos similares. Por este motivo, contar con la posibilidad de un método dirigido a los hombres también implica una manera de hacer justicia.

Cómo funciona

Como relataba Cuaniscú, el gel daña las colas de los espermatozoides y, de esta manera, evita que puedan fertilizar el óvulo. La aplicación se realiza en solo unos minutos y el efecto se revierte a partir de una inyección de agua y bicarbonato de sodio. Previamente a las dos inyecciones de la vacuna anticonceptiva, se administra un anestésico local en el escroto. Como únicos efectos secundarios, durante los ensayos, los especialistas que lideran el estudio observaron inflamación escrotal y dolor en la ingle; daños que pueden durar un mes como máximo.

Un dato a destacar y que causa sorpresa es que la formulación utilizada (un polímero que se inyecta como gel), en su origen, era empleada para recubrir tuberías en sistemas de agua. Se lo utilizaba, básicamente, para eliminar bacterias; y, a partir de las pruebas de laboratorio, se demostró que tenían igual éxito con los espermas. En Estados Unidos también ha desarrollado una solución que tiene muchas similitudes con la Risug de la India. Se denomina Vasalgel, se halla en fase de pruebas y, a diferencia de la primera opción, no tiene efectos directos sobre el espermatozoide.

No es casual que la India sea la nación que produce este fármaco. El Instituto Serum, de gran protagonismo durante la pandemia de la covid, es el principal fabricante de vacunas y desarrollos biotecnológicos del planeta. Se trata, en verdad, de una de las naciones potencia en el rubro.

Imagen de portada: Gentileza de Página 12

FUENTE RESPONSABLE: Página 12. Por Pablo Esteban. 29 de septiembre 2022.

Sociedad/Salud/Ciencias médicas/Anticonceptivo masculino.

Despertar e inventar en la adolescencia.

Qué puede aportar el psicoanálisis hoy.

El encuentro de un adolescente con un psicoanalista podría generar las condiciones propicias para darle crédito a su palabra y posibilitar las condiciones para inventar un modo singular de tramitar el despertar de las pulsiones.

En el libro Despertar e inventar en la adolescencia ubico la subjetividad y los síntomas contemporáneos ligados a las coordenadas de época.

«El síntoma surge en referencia al discurso predominante en un momento determinado, varía según la coyuntura en que aparezca y muta en función de cómo sea abordado terapéuticamente. En ese sentido, está “decidido por lo social y varía según los dispositivos de dominio”[1], uno de los cuales son las terapias y las concepciones de salud y de enfermedad.»[2]

Describo lo nuevo de las subjetividades de los adolescentes en la época actual, es decir, bajo la égida del capitalismo, diferenciándolo de la época freudiana.

Para ello recurro al desarrollo lacaniano del “Pseudo Discurso Capitalista” en contrapunto al “Discurso del Amo”clásico.[3]

A principios del siglo pasado, bajo la incidencia de una ley (encarnada en la figura paterna portadora del Ideal, es decir, las coordenadas edípicas) los síntomas surgían como aquello que intentaba transgredir lo prohibido, lo pulsional que escapaba a la censura, “el retorno de lo reprimido”.

Los jóvenes intentaban liberarse de la opresión encarnada en figuras de autoridad: padres, profesores, instituciones,etc. Ejemplo de esto serían: el movimiento hippie, la militancia política, el amor libre, etc.

Hoy día, lejos estamos de esas determinaciones.

Bajo las coordenadas del Discurso Capitalista hay una caducidad de la ley, una caída de los ideales, así como de las figuras de autoridad y en su lugar hay instauración de contratos y un empuje al goce. Con un rechazo de toda determinación que provenga del Otro y una promoción de la individualidad (autodeterminación, reinvención, autogestión, autoayuda, merito individual, autosuperación, etc.) cada individuo se fabrica su propio nombre, su identidad y su modo de satisfacción sin direccionalidad a los otros.

“Hay una coalescencia de cada uno con su objeto de consumo”[4] y cada uno arma un “ser” según lo que consume: “consumo cocaína/ soy cocainómano”, “consumo ansiolíticos, soy TOC”, “consumo Youtube, soy youtuber”, lo que da lugar a identidades cristalizadas que no cuestionan al sujeto, que prescinden de la determinación del otro y que dan cuenta de una nueva continuidad entre el sujeto y el objeto. El sujeto mismo, a la vez que es consumidor, se torna objeto de consumo.

Así, lo que interpela al adolescente contemporáneo ya no es liberarse de las ataduras del Otro, ni desligarse de los mandatos familiares, o rebelarse de la opresión social, ya que el joven se presenta desamarrado de toda autoridad, sin referencias a ideales y “sin vergüenza”[5] ni ataduras y con un empuje pulsional a lo ilimitado: a gozar más, consumir más, intervenir sobre el cuerpo, sobre la naturaleza. 

O sea, ante la caída de los ideales y la labilidad de la figura del Otro como orientación que marca lo prohibido y así orienta lo permitido en el despertar sexual, hoy vemos que hay una promoción del goce y una deriva o desorientación en el deseo.

El neoliberalismo confronta al sujeto con una oferta de satisfacción infinita y “pret a porter”. Esta oferta/empuje tiene efectos distintos de las clásicas neurosis de la época freudiana en la que el cuerpo aparecía erogeneizado y recortado simbólicamente y los síntomas estaban íntimamente articulados a un Otro; hoy día, predomina la afectación del cuerpo en su totalidad, perdiéndose la dimensión de enigma que los síntomas portaban antes : consumos múltiples e ilimitados, tedio y aburrimiento, violencias inmotivadas, desorientación generalizada, intervenciones sobre los cuerpos, identidades rígidas, falta de deseo, dificultad del surgimiento del sentimiento amoroso, cansancio, ataques de pánico, etc.

Interrogo no sólo acerca del lado “sintomático” de las coordenadas actuales, sino en su estatuto de costumbres y modas contemporáneas,“pinceladas de actualidad”[6]: la pornografía y la sexualidad postpornográfica, la mercantilización de los cuerpos, la precariedad laboral, los efectos de la tecnología en la vida cotidiana, la objetalización del sujeto, etc.

Hago un recorrido por algunos fenómenos actuales: youtubers, influencers, cross play, sugar baby, uso cotidiano de psicofármacos, paranoia generalizada, suicidios en streaming, Hikikomori, Burn out, multitasking, etc.

Finalmente cuestiono la actualidad del psicoanálisis: «así como los síntomas han cambiado, también el quehacer del psicoanalista ha mutado con los cambios sociales y subjetivos”.

Y planteo: ¿Qué puede aportar el psicoanálisis hoy?

Propongo algunas respuestas orientadoras:

En una época en que prima el mundo ficcionalizado y digitalizado, imbuidos entre los medios de (des)información y la oferta permanente de consumos, “el papel que el psicoanálisis debe sostener no permite ambigüedad: le toca recordar lo real, que es lo que Lacan indicó para terminar.[7]

Ubicaré en un análisis, intervenciones que apuntan a “poner un palo en la rueda” a la espiral “perfecta”, homogeneizante e ilimitada del capitalismo, tal como lo describiera Lacan.

“La posición del psicoanalista tendrá que ver con alojar ese resto que producen las coordenadas actuales que es el sujeto en su estatuto de objeto.”[8]

Frente el descrédito de la palabra y la promoción de la imagen homogeneizante y una incitación a la acción, en un psicoanálisis con un adolescente se tratará de brindar el espacio y tiempo para que cada joven pueda tomar la palabra y encontrar su singularidad.

Donde hay prisa, introducir una pausa, “reinventar el tiempo”[9] como contrapunto del empuje a vivir en un eterno presente hiperactivo de inmediatez”[10]; donde hay certezas introducir preguntas, donde hay consumos, habilitar el vacío, donde hay descrédito, “hacer creer en el síntoma”[11], donde hay identidades rígidas, introducir alguna pregunta que permita hacer circular aquello petrificado, donde hay goce, re-introducir la dimensión del amor y el deseo, donde hay búsqueda de performance, de rendimiento, habilitar algo de poesía en el decir, donde se promueve la mostración y la “transparencia”, habilitar la opacidad, donde está el efecto adormecedor de los medios y el consumo, promover un despertar; donde prima el “todo es posible”, sostener el lugar de lo imposible.

El encuentro de un adolescente con un psicoanalista podría generar las condiciones propicias para darle crédito a la palabra de cada joven y posibilitar las condiciones para inventar un modo singular de tramitar el despertar de las pulsiones, sin quedar alienado a los mandatos de su época y lugar.

Que surja una invención que posibilite al joven vivir sin quedar alienado al consumo y/o a convertirse él mismo en un objeto consumible.

Verónica Berenstein es psicoanalista y psiquiatra.

Notas:

[1] Miller, J.-A., S(x), Matemas II, Ed. Manantial, Buenos Aires, 1990, Pág. 171.

[2] Berenstein, V: Despertar e inventar en la adolescencia. Ed Grama, Bs As, 2022. Pág21.

[3]Lacan, J: “Seminario XVII: El reverso del psicoanálisis”.

[4]Berenstein, V: Despertar e inventar en la adolescencia. Ed Grama, Bs As, 2022. Pág. 39.

[5]Lacan, J: “Seminario XVII: El reverso del psicoanálisis”.

[6]Berenstein,V: Despertar e inventar en la adolescencia. Ed Grama, Bs As, 2022. Pág. 91

[7]Laurent, E. y Miller, J.-A., El Otro que no existe y sus comités de ética, Paidós, Buenos Aires, 2005, p. 15.

[8]Berenstein, V: Despertar e inventar en la adolescencia. Ed Grama, Bs As, 2022

9 y 10 Ansermet, F., “Todo junto, todo al mismo tiempo”, en Incidencias clínicas de la carencia paterna. ¿Cómo se analiza hoy?, G. Battista y M. A. Negro (comps.), Grama ediciones, Buenos Aires, 2019.

[11]Laurent, E., “La sociedad del síntoma”, Revista Lacaniana de Psicoanálisis nº 2, eol, Buenos Aires, 2004, p. 113.

Imagen de portada: Gentileza de Página 12.

FUENTE RESPONSABLE: Página 12. Por Verónica Berenstein. 29 de septiembre 2022.

Sociedad/Adolescencia/Individualismo/Objetivos/Comunicación/

Relaciones interpersonales/Vida/Salud.

¿Podremos ser jóvenes eternamente?

Algunos biomédicos aseguran que, gracias a los avances de la ciencia y la tecnología, podremos llegar a vivir mil años gozando de buena salud. ¿Es esto una quimera o una realidad?

No estamos programados para envejecer. En nuestro cuerpo no existe ningún gen diseñado para que nuestros órganos se deterioren. El envejecimiento es, simplemente, el resultado de la acumulación de daños celulares que hacen que nuestros órganos y tejidos empiecen a fallar y que, con el tiempo, nuestro estado físico vaya menguando.

Aferrándose a esto, algunos biomédicos, criticados por parte de la comunidad científica, aseguran que la muerte de la muerte será posible cuando se encuentre una fórmula que consiga que las células permanezcan jóvenes durante más tiempo. Así, este proceso natural del cuerpo podrá revertirse y, en consecuencia, la esperanza de vida aumentará considerablemente.

La esperanza de vida aumentará cuando se encuentre una fórmula que consiga que las células permanezcan jóvenes.

Foto: Istock

La esperanza de vida aumentará cuando se encuentre una fórmula que consiga que las células permanezcan jóvenes.

Viviremos 1.000 años

Uno de los biomédicos convencidos de esto es Aubrey de Grey, tan conocido por su barba roja hasta el ombligo como por afirmar que viviremos mil años gozando de buena salud. De Grey es un gerontólogo biomédico inglés que dirige Estrategias para la Senescencia Negligible Ingenierizada (SENS, por sus siglas en inglés), una fundación financiada por mecenas que trabaja en el desarrollo de una estrategia de reparación de los tejidos afectados por el envejecimiento.

Para Aubrey existen siete tipos de daños que deben ser reparados con la ayuda de las tecnologías. Con una pastilla o una inyección de células madre se podrían reparar cientos de cosas a la vez. Así, siempre según su teoría, el cuerpo rejuvenecería y tendríamos una esperanza de vida indefinida.

Desde este punto de vista, muy criticado por parte de la comunidad científica, el envejecimiento, más que un destino inevitable, pasaría a la categoría de enfermedad. Y “curable”.

Tecnología contra el envejecimiento

Hay quien va más allá y pronostica que en las próximas dos décadas presenciaremos el final de la muerte. Es el caso de José Luis Cordeiro, fundador de la Singularity University, promocionada por Google y por la Nasa, que en sus conferencias suele decir que él no piensa morirse

Las bases para una afirmación tan tajante se encuentran en el concepto de singularidad tecnológica, que defiende que el desarrollo científico y tecnológico no es lineal, sino exponencial.

En los próximos años, según Cordeiro, la terapia génica, la inteligencia artificial y las técnicas de bioimpresión estarán tan avanzadas que podremos curar con antelación las posibles enfermedades. El envejecimiento, por lo tanto, será inexistente.

Otra teoría preconiza que, en 25 o 30 años, podremos tener copias digitales del ser humano que se podrán restaurar.

Las próximas generaciones podrían llegar a vivir 120 años.

Foto: Istock

Las próximas generaciones podrían llegar a vivir 120 años.

Empresas como Huawei, dedicada a la telefonía móvil, ya están explorando la perspectiva de la inmortalidad

Para Kevin Ho, presidente de la línea de productos de teléfonos móviles, en un futuro no muy lejano podríamos tener apps para chatear con nuestros familiares fallecidos, los cuales previamente habrían vaciado su conciencia en computadoras.

Al mismo tiempo, la medicina trabaja para que podamos superar los cien años de vida de media y que lleguemos a esa edad sin sufrir enfermedades cardiovasculares, cáncer, enfermedades pulmonares obstructivas crónicas, demencia senil o diabetes. 

De conseguirlo, las futuras generaciones no solo llegarán a vivir 120 años, sino que lo harán con una mayor calidad de vida.

De todos modos, para lograr estos avances científicos y tecnológicos harán falta muchos recursos y años de investigación. Así, serán las próximas generaciones las que comprueben qué parte de todas estas teorías se acaban convirtiendo en una realidad.

Imagen de portada: Istock

FUENTE RESPONSABLE: National Geographic España. 

Sociedad/Salud/Medicina/Tecnología/Futuro

«Hice un duelo por mi papá el mismo día que me dijeron que tenía alzhéimer»: la pena anticipada que enfrentan algunos familiares de los enfermos.

A Marcelo Salomone le gusta hablar del tiempo y las anécdotas.

Este argentino, de 50 años, es el hijo mayor de Roberto, a quien hace un par de años le diagnosticaron la enfermedad de Alzheimer.

Actualmente, más de 55 millones de personas viven con demencia en todo el mundo y hay casi 10 millones de casos nuevos cada año, según datos de la Organización Mundial de la Salud.

El alzhéimer es la forma más común de demencia, con entre el 60% y el 70% de los casos atribuidos a esta enfermedad.

Ilustración de un hombre tomándose la cabeza.

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Marcelo cuenta que su padre siempre fue un distraído, un «despelotado» como dicen en Argentina, por eso la familia no se dio cuenta en un principio de que algo andaba mal.

Hasta que un día Roberto se perdió mientras conducía y terminó frente a la casa que compartía de joven con su esposa Susana y sus cuatro hijos pequeños, en Martínez, en el norte de Buenos Aires.

Luego vino la preocupación, los estudios médicos y el diagnóstico.

Marcelo asegura que el día que se enteró de que su papá tenía alzhéimer hizo un duelo anticipado. Desde entonces trata de disfrutar el tiempo con su padre como si fuese el último día.

En el marco del Día mundial del alzhéimer, este 21 de septiembre, Marcelo cuenta en BBC Mundo su experiencia con el duelo anticipado.

Línea

Tengo cuatro hijos, tres hermanos y a papá y mamá vivos. Papá, que se llama Roberto tiene… a partir de los de los 70 ya no estoy tan encima de cuántos años tiene. Perdí la cuenta y creo que es a propósito, porque lo congelo en el tiempo.

Siempre cuento la anécdota de cuando le descubrí las primeras canas nadando juntos en la pileta. Y dije: ‘Papá se está poniendo viejo’. Él tenía 40 años. Y cuando yo me vi mis primeras canas en el pecho, dije: ‘Guau, ya llegué a ese momento’.

A mi papá le diagnosticaron alzhéimer hace dos años. Según los doctores, él está en un proceso de inicio lo cual es bueno para la medicina porque atacan a la enfermedad con distintos medicamentos, ejercicios, etc.

Uno nunca se imagina -o no quiere imaginarse- que puede llegar a ser eso. Papá siempre fue muy distraído, siempre tuvo problemas de memoria. Por ejemplo dejaba un café calentándose y se olvidaba. Esas cosas se iban acentuando cada vez más.

Ilustración de una mujer en soledad.

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La que se daba más cuenta era mamá, que vive con él. Después empezó con algunos síntomas que son característicos de la enfermedad como, por ejemplo, a guardar plata que mi mamá luego encontraba en algún lugar extraño.

El indicio que nos llevó a buscar un especialista fue cuando papá se perdió un día con el auto y apareció en Martínez, en la casa donde vivimos cuando éramos chicos.

Yo creo que si papá no hubiera tenido esa cualidad de la falta de memoria y estas distracciones recurrentes, nos hubiera llamado la atención mucho antes.

Desde que nos comunicaron que tiene alzhéimer, hubo distintas fases. Él se dio cuenta que nosotros lo empezamos a acompañar al doctor, que se olvidaba de las cosas. Cuando perdió la orientación del tiempo y espacio, le preocupó porque no lo pudo dominar.

Eso hizo que empezara a estar un poco deprimido. Papá siempre fue todo lo contrario, una persona divertida, traviesa. No parece que tuviera la edad que tiene. Siempre se comportó como un niño y lo sigue haciendo.

Hay otra anécdota hermosa. Hicimos una especie de baby shower porque mi hermana está embarazada y llenamos la casa de globos. Llegaron mis papás y cuando voy a abrir la puerta, mi viejo me dice: ‘¡Feliz cumpleaños!’ Lo miro sorprendido y él se empieza a reír. ‘¡Pa! Nunca pierdas ese sentido del humor’, le dije. Él se lo toma así. Ese es mi papá.

«Mi papá ya no sería igual»

El día que me dijeron que tenía alzhéimer supe que mi papá ya no sería igual. Necesité la confirmación de un profesional. Ese fue un quiebre.

Hice un duelo por mi papá el mismo día que nos dijeron que tenía alzhéimer. Hice el duelo porque tenía que entender que a partir de ese instante, salvo en los momentos de las bromas, papá ya no iba a ser el mismo papá que era, porque tiene estos lapsos donde se apaga.

Lo más importante es entender que está enfermo y acompañarlo. Ser más sensible, tener más paciencia y ser más positivo.

Creo que hay distintos duelos y el duelo positivo y constructivo es ese. Mi hija Milagros me regaló una frase que la escuchó de un actor: ‘El duelo es la perseverancia del amor’.

Así que lo lloré todo lo que tenía que llorarlo. Eso no quiere decir que hoy no me emocione o llore cuando hablo sobre él. Pero el duelo fuerte lo hice antes porque ahora hay que acompañar y hacerlo sentir que sigue siendo el mismo.

Ilustración de un hombre pensando.

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Hay que entender que a veces la vida es así. Yo creo que más allá de cualquier religión o creencia, todavía el ser humano no procesa que estamos de paso. Con eso sería todo mucho más fácil.

El duelo que no construye ya lo hice. La pregunta ‘¿por qué me pasa esto a mí?’ es ese llanto egoísta que trato de evitar. Voy a llorar todo lo que tengo que llorar, pero voy a enfrentar lo que tenga que enfrentar y creo que eso permite que la relación con papá sea más franca, más sincera, que haya más amor.

De este modo no estás en un sentimiento ni de bronca ni de lástima, sino que estás acompañando para no perderte nada de tu viejo.

Una vez leí un libro -soy malo para la memoria, eso también lo saqué de mi viejo- que habla de una tribu que creía que al día siguiente amanecería muerta.

Lo que te enseña es que todos los problemas que tenía algún integrante de la tribu con otro lo arreglaba, porque al otro día amanecían todos muertos.

Así se terminan palabras como rencor, venganza, orgullo y se vive de otra manera. Eso me marcó mucho. Trato de pertenecer imaginariamente a esta tribu que mañana va amanecer sin vida.

«Acompañar»

Él se enteró mucho tiempo después de que tiene alzhéimer. El médico dijo que era una elección de la familia decirle lo que tenía. Mamá creyó que era lo mejor, que no quería mentirle.

También el médico nos había dicho que la persona más afectada, más allá del enfermo, es quien convive diariamente con él. Nos recomendó que tuviéramos mucho cuidado con la salud de mi mamá y que estuviéramos todos más presentes en la vida familiar.

Ilustración de una mujer preocupada o triste.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Entonces trato de hacerme el tiempo para las cosas importantes, las que te hacen feliz o las que pueden hacer feliz al otro, en este caso a mi papá. Lo acompaño las veces que puedo al médico, nos tomamos un café y hablamos de la enfermedad cara a cara, cuando no se siente deprimido.

Y acá es muy importante el tema de la compañía. Mamá dice que a él lo ve super bien los días previos, el mismo día y los días posteriores al que todos estamos juntos.

Tratamos de recrear esos momentos la mayor cantidad de veces y ahí él bromea como en el día del baby shower. Yo me quiero quedar con eso. Ese es mi viejo.

Por mi profesión [periodista] he leído todo sobre el alzhéimer, entonces sé que son etapas y hay que ir acompañando. Entonces decidí en esa primera etapa hacer mi duelo personal.

Nunca pierdo la esperanza de que surja algún medicamento o alguna terapia y se pueda frenar definitivamente. Eso no lo voy a perder nunca.

Pero trato de resaltar la importancia del tiempo. Cada persona tiene su tiempo. Mi duelo, apenas me enteré de la enfermedad de mi papá, no es un ejemplo. Fue mi tiempo. Pero, a la vez, trato de no perderlo [al tiempo] para poder acompañar a mi papá.

Duelo anticipado

Por Mónica Moreno, Directora de Atención y Apoyo de Alzheimer’s Association.

El duelo anticipado es muy común entre las personas que acompañan a pacientes con demencia. En esencia, las familias experimentan el declive gradual de alguien a quien aman.

Las personas que viven con la enfermedad de Alzheimer y otras demencias viven de 4 a 8 años, en promedio, después de un diagnóstico.

A medida que la enfermedad avanza, los miembros de la familia atraviesan múltiples pérdidas: la incapacidad de la persona para vivir de forma independiente, la incapacidad de la persona para recordar los nombres de familiares cercanos o eventos familiares importantes.

Finalmente, en las últimas etapas de la enfermedad, la persona pierde la capacidad de comunicarse.

El duelo por estas pérdidas dramáticas durante un período prolongado de tiempo puede ser abrumador y ejercer una presión increíble sobre las familias.

Ilustración de un hombre en la palma de la mano de un gigante.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Los cuidadores deben entender que es completamente normal llorar estas pérdidas. Los sentimientos de ira, culpa y tristeza son comunes durante este momento difícil.

Sin embargo, es importante que los cuidadores sepan que hay ayuda disponible. Alzheimer’s Association ofrece una línea de ayuda.

También hay grupos de apoyo donde conocen a otras familias que están pasando por una situación similar. Compartir la experiencia con la demencia puede ser muy beneficioso.

Ser un cuidador informado es uno de los mejores regalos para una persona que vive con alzhéimer y otras demencias.

Cuanto más sepa sobre la enfermedad, su progresión y qué esperar, mejor preparado estará para afrontar sus desafíos y la amplia variedad de emociones que acompañan a estos cambios.

Imagen de portada: GENTILEZA Marcelo Salomone

FUENTE RESPONSABLE: Analia Llorente; BBC News Mundo. 21 de septiembre 2022.

Sociedad y Cultura/Demencia/OMS/Salud Mental/Salud.

 

 

Por qué el trabajo híbrido es emocionalmente agotador.

Cuando a Klara le ofrecieron un acuerdo de trabajo híbrido, pensó que sería lo mejor de ambos mundos.

La gestora de cuentas se había incorporado a una empresa en Londres (Reino Unido) con un contrato que la obligaba a ir a la oficina a tiempo completo, pero las sucesivas oleadas de covid-19 la forzaron a laborar desde casa.

El jefe de Klara introdujo la política híbrida en septiembre de 2021, cuando las directrices del gobierno británico que recomendaban el trabajo en casa llegaban a su fin: Los martes y los jueves laboraría desde casa, y el resto de la semana iría a la oficina durante las horas normales contratadas.

«Al principio, tener una configuración híbrida permanente fue un alivio», dijo Klara, cuyo apellido se reserva por razones de seguridad laboral. «Después de años de trabajo de oficina a tiempo completo, sentí que por fin tenía el control de mi horario y de mi ajetreada vida familiar».

Sin embargo, con el paso de los meses, la novedad del trabajo híbrido pronto dio paso a las molestias.

«Los días que trabajo desde casa me siento cómoda y concentrada», relató Klara. «Pero por la tarde me da pavor volver a una oficina ruidosa y pasar ocho horas mirando fijamente una pantalla, reajustándome exactamente a como era antes de covid-19», reconoce.

Doble complicación

Klara relató que siente que ahora tiene que mantener dos lugares de trabajo: uno en la oficina y otro en casa.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. El tener que viajar varias veces a la semana a la oficina, cargando papeles y equipos resulta molesto para muchos trabajadores, de acuerdo con las primeras investigaciones hechas sobre el trabajo híbrido.`

«Implica una planificación y una rutina de parada y arranque: llevar y traer la computadora portátil a la oficina todos los días, y recordar qué cosas importantes he dejado en qué sitio», explica.

«Es el cambio psicológico -el cambio de escenario cada día- lo que resulta tan agotador; esta sensación constante de no estar nunca instalada, estresada y de que mi trabajo productivo en casa se ve siempre interrumpido», añade.

Los nuevos datos empiezan a respaldar esta evidencia anecdótica: muchos trabajadores afirman que el jornada híbrida es emocionalmente agotadora. Un reciente estudio global realizado por la plataforma Tinypulse reveló que más del 80% de los gerentes informaron que esta modalidad era agotadora para los empleados.

Los empleados también señalaron que el trabajo híbrido era más duro emocionalmente que los totalmente remotos y, de forma preocupante, incluso el trabajo a tiempo completo en la oficina.

Teniendo en cuenta que muchas empresas tienen previsto implantar modelos de trabajo híbridos permanentes y que los empleados quieren pasar sus semanas laborales entre el hogar y la oficina, estas cifras hacen saltar las alarmas.

Pero, ¿qué tiene el trabajo híbrido que resulta tan agotador desde el punto de vista emocional? ¿Y cómo pueden los trabajadores y las empresas evitar las trampas para que el trabajo híbrido funcione realmente?

No todo lo que brilla es oro

A medida que la pandemia se ha ido prolongando y los hábitos de trabajo flexible se han ido arraigando, la vuelta a la oficina a tiempo completo parece una reliquia. Sin embargo, aunque algunas empresas han implantado políticas de trabajo desde cualquier lugar, otras han apostado por la modalidad híbrida.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Al comienzo de la pandemia la mayoría de los trabajadores deseaba poder trabajar parte del tiempo desde casa, sin embargo con el paso del tiempo el entusiasmo por esta forma de trabajo ha ido disminuyendo.

En teoría, el modelo híbrido es la mejor opción tanto para el empleador como para el empleado, pues combina los patrones de trabajo en la oficina anteriores al covid-19 con los días de trabajo a distancia. Esto permitiría la colaboración en persona y la creación de equipos, así como una mayor flexibilidad y la oportunidad de concentrarse en las labores domésticas.

En el papel parecía que los trabajadores saldrían ganando. Un estudio realizado en mayo de 2021 arrojó que el 83% de los trabajadores quería trabajar de manera híbrida después de la pandemia.

«Había una sensación de que esta opción sería lo mejor de ambos mundos», afirma Elora Voyles, psicóloga organizacional y científica industrial en la firma Tinypulse, con sede en California (Estados Unidos).

«Para los jefes, significa que conservan una sensación de control y que pueden ver a sus trabajadores en persona. Para los empleados, ofrece más flexibilidad que la jornada completa en la oficina y significa que pueden trabajar con seguridad durante la pandemia», agrega.

FUENTE DE LA IMAGEN – JUSTIN PAGET. La pandemia del covid-19 forzó a muchas compañías a permitir a sus empleados trabajar desde casa, bien sea porque estuvieran contagiados o para evitar que engrosaran las estadísticas.

Sin embargo, a medida que la novedad del trabajo híbrido se ha ido desvaneciendo, también lo ha hecho el entusiasmo de los trabajadores. «Descubrimos que la gente era menos positiva sobre el trabajo híbrido a medida que avanzaba el tiempo», explica Voyles.

«En los meses de primavera y verano, muchas organizaciones estaban realmente dispuestas a implantarlo. Incorporaron a los empleados a un horario híbrido, pero luego se encontraron rápidamente con dificultades», apunta.

Organizaciones que nunca implantaron el sistema híbrido se vieron obligadas a elaborar políticas sobre la marcha, a menudo sin consultar a sus empleados. Así que, como en el caso de Klara, se impuso a los trabajadores la modalidad de trabajar parte en la oficina y parte en la casa.

La incertidumbre también juega

El optimismo de los trabajadores pronto dio paso al cansancio. En la encuesta realizada por Tinypulse a 100 empleados de todo el mundo, el 72% declaró estar agotado por el trabajo híbrido, casi el doble de las cifras de los trabajadores totalmente remotos y también mayores que las de los que trabajan tiempo completo en la oficina.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Los constantes cambios de locación que el modelo de trabajo híbrido trae consigo vienen produciendo una incertidumbre en los trabajadores, que afecta su condición física y mental.

Pese al pequeño tamaño de la muestra, Voyles asegura que el estudio refleja el problema: La alteración de las rutinas diarias de los empleados -y la naturaleza entrecortada de la modalidad híbrida- es lo que los trabajadores encuentran tan agotador.

«Una rutina predecible y constante puede ayudar a las personas a hacer frente a los sentimientos de estrés e incertidumbre, especialmente durante una pandemia», dice.

«Sin embargo, lo híbrido requiere cambios frecuentes en esos hábitos diarios: los trabajadores tienen que cambiar constantemente las cosas, por lo que es difícil encontrar una rutina cuando tu horario está siempre entrando y saliendo de la oficina», explica.

Una rutina familiar puede actuar como un surco bien trazado que permite el flujo, pero forjar nuevos hábitos diarios -que implican un horario menos consistente entre los lugares de trabajo- puede mermar los recursos cognitivos.

«Pasar a la modalidad híbrida puede alterar la rutina de trabajo en casa», advierte la psicóloga Gail Kinman, miembro de la Sociedad Británica de Psicología.

«Las prácticas híbridas aún no se han convertido en algo natural, por lo que se necesita más energía, organización y planificación. Hay que crear nuevas estrategias (compartir puesto de trabajo, planificación de los desplazamientos) que no se necesitarían si se trabajara a distancia o en persona», apunta.

Llevar físicamente el trabajo de la casa a la oficina también puede tener un impacto psicológico para algunos.

Según un estudio reciente, el 20% de los trabajadores del Reino Unido declararon tener dificultades para desconectar del trabajo y sentirse «siempre activos»; la dificultad para adaptarse a la modalidad híbrida y a los límites permeables entre el hogar y el trabajo se citó como un factor importante.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Otra desventaja del modelo híbrido es que muchos empleados no logran poner fin a sus jornadas y terminan trabajando muchas más horas, lo cual afecta su convivencia familiar.

La modalidad híbrida también puede conllevar un mayor riesgo de presentismo digital, añadió Kinman, en comparación con los trabajos totalmente remotos, que implican la confianza del empleador desde el principio.

«Si un empleador establece la modalidad híbrida sin confiar en su personal, puede convertirse en poco más que un gesto simbólico: los trabajadores se sienten presionados a tener que demostrar a su jefe que están aprovechando el trabajo en casa. Eso puede llevar a un exceso de trabajo y al agotamiento, cuyos efectos pueden ser devastadores», puntualiza.

Definir lo híbrido

Para algunos trabajadores, las frustraciones con el sistema híbrido significan que están gravitando hacia trabajos que les permiten un control total de sus horarios.

«Pensé que la modalidad híbrida era para mí, pero dividir mi tiempo entre el hogar y el lugar de trabajo era demasiado perturbador», admite Klara, que pronto comenzará un nuevo puesto totalmente remoto.

«La oficina me distrae: te pueden molestar en cualquier momento. Cuanto más tiempo trabajaba de forma híbrida, más sentía que era un obstáculo más para hacer mi trabajo: desde el desplazamiento hasta saber que al día siguiente estaría trabajando en otro sitio. Rápidamente se convirtió en una tarea», agrega.

Sin embargo, la experiencia de Klara no significa necesariamente que los trabajadores deban volver a sus escritorios de oficina cinco días a la semana, ni que deban buscar trabajos que sean permanentemente remotos.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Expertos en organización de empresas consideran que la vía para minimizar las desventajas del modelo híbrido es pactar con los trabajadores los horarios y formas de trabajo.

La modalidad híbrida puede ser una armonía perfecta para los trabajadores, siempre que su empleador lo haga bien.

«Los casos de trabajo híbrido que fallan son aquellos dictados por el supervisor», explica Voyles. «Los empleados acaban teniendo una semana laboral sobre la que no tienen ningún control: es como el horario fijo de oficina a tiempo completo de antaño, que resulta que está en el domicilio del trabajador dos veces por semana».

Kinman dice que todo se reduce a lo que las organizaciones entienden por «híbrido». «Es una definición amplia que puede interpretarse de muchas maneras: desde ir a la oficina tres días a la semana, hasta una vez al mes. Lo híbrido puede seguir siendo el futuro del trabajo y representar lo mejor de ambos mundos, pero todavía hay que perfeccionarlo», explica.

La modalidad híbrida puede tener éxito cuando la gerencia se pone en contacto con sus empleados, preferiblemente de forma individualizada, para definir cómo les conviene la configuración.

«Tanto el empresario como el empleado deben establecer los límites. Pero es necesario que el trabajador tenga autonomía para autogestionar su horario: la flexibilidad debe ser dictada por el individuo, no por el jefe», dice Voyles.

Ensayo y error

Además, el personal híbrido podría verse favorecido por una configuración más sólida del trabajo a distancia, lo que ayudaría a facilitar el cambio psicológico entre la oficina y el hogar.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Psicólogos y expertos en temas organizacionales consideran que el trabajo híbrido puede ser el futuro para muchos empleados, pero admiten que todavía falta mucho camino por recorrer para minimizar sus desventajas.

«Lo híbrido es un estado de ánimo», agrega Kinman. «Es la idea de que nos movemos y trabajamos sin problemas de un entorno a otro. Por lo tanto, hay que establecer mecanismos que garanticen que los empleados tienen el software y las herramientas adecuadas para trabajar en casa», zanja.

Kinman admite que estamos en medio de un gran experimento laboral y predice que los problemas durarán años.

«Actualmente, sabemos más sobre el trabajo remoto a tiempo completo durante una crisis de salud que sobre el trabajo híbrido a largo plazo», añade, al tiempo que dice que si se permite a los trabajadores un cierto grado de elección y control sobre sus pautas de trabajo, las recompensas serán jugosas.

«Tanto las personas como las organizaciones afirman que quieren el trabajo híbrido. Por tanto, hay una gran oportunidad de cambiar la forma de trabajar. Pero hay que ir más allá de las horas que fijan los jefes: tiene que ser una mentalidad que funcione tanto para el empresario como para el empleado», concluye Kinman.

Esta historia fue publicada originalmente en BBC Worklife.Lee aquí el artículo en inglés.

Imagen de portada: GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: Alex Christian; BBC Worklife. 21 de septiembre 2022.

Sociedad y Cultura/Economía/Pandemia de Coronavirus/Salud

 

 

 

¿Qué es la ley del hielo y por qué es tan preocupante?

TEN CUIDADO

Si conoces alguna persona que, cada vez que se enfada, deja de hablarte por completo, huye. Es una forma de manipulación y control bastante peligrosa.

Si deseas profundizar en esta entrada; por favor cliquea adonde está escrito en “azul”. Muchas gracias.

Esperemos que no te haya sucedido, pero quizá lo ha hecho. De pronto, una persona se enfada contigo, deja de hablarte, no responde a tus mensajes e incluso si vas a su casa directamente no te abre la puerta. 

Es una especie de ‘ghosting’, pero sería más apropiado hablar de la ley del hielo: la negativa a hablar con otra persona. 

Si bien dicho trato puede ocurrir con familiares, amigos u otras personas en el lugar de trabajo, puede ser especialmente devastador en una relación romántica. Claramente, el tratamiento silencioso crea una atmósfera de ansiedad, miedo y tristeza que excluye una sensación subyacente de seguridad. 

Como tal, causa infelicidad y daño psicológico que, en la mayoría de los casos, aumenta el conflicto en una relación. Según informa ‘Psychology Today, un estudio realizado con 581 personas llegó a la conclusión de que la mayor parte de la gente reportaba mucha menos satisfacción cuando su pareja hacía uso de una comunicación emocional desapegada (Guerrero, 2009). 

También se ha descubierto que dicha aversión es un detonador poderoso para sentirse excluido, reducir la autoestima, reducir el valor relacional y, muy importante, una mayor tentación de actuar agresivamente (Wirth, 2010). ¿Por qué hay personas que se comportan así? Hay una serie de motivos.

  1. Falta de autoconciencia: A veces, se encuentran confundidas por sus propios sentimientos.
  2. Evitar conflictos: es posible que una persona no se sienta lo suficientemente segura para expresar lo que siente, tal vez debido al miedo a sus propios sentimientos, pensamientos o comportamientos, o a los de la persona con la que experimenta el conflicto.
  3. Falta de habilidades de comunicación.
  4. Castigo: el trato silencioso se convierte en abuso cuando se pretende castigar o controlar a alguien.
  5. Para hacer sentir mal a la otra persona.
  6. Para no parecer abusivas frente a los demás.
  7. Para evitar asumir la responsabilidad.

Por supuesto, muchas veces es un abuso (si se usa para controlar, castigar o manipular a nadie), y nunca es una señal positiva del éxito de una relación.

No tiendas a culparte a ti mismo, suplicar o responder con enfado. La manera en que reacciona una persona solo habla de ella

Entonces, ¿cómo actuar si nos someten a algo así?

Acepta (e indaga)

La reacción de una persona solo habla de ella. De cualquier manera, tú puedes intentar enfatizar tu interés intentando saber qué es lo que le pasa.

Sé consciente

No tiendas a culparte a ti mismo, suplicar o responder con enfado. Incluso si contribuiste a herir los sentimientos de tu pareja, la forma en que responde a esto es su elección y tú no tienes la culpa de ello.

¿Es algo que se repite?

Si rara vez ocurre, es posible que desees ignorarlo. Sin embargo, si el tratamiento silencioso se usa a menudo y tiene la intención de controlarte, compórtate de manera que refleje tu autonomía en lugar de responder con exceso de atención a su reacción. Sin embargo, cuando el trato silencioso es extenso y acompaña otras formas de abuso, como gritos, amenazas, acusaciones de celos, intentos de aislarte de tu familia u otras personas, ejercer control financiero o culparte, es posible que debas preguntarte si esta relación es verdaderamente buena para ti. 

Es posible que debas preguntarte si esta relación es verdaderamente buena para ti.

Evita quedarte aislado

Mantén tus relaciones con familiares y amigos y recuerda practicar la autocompasión, honrando tus sentimientos y quién eres. Esfuérzate por permanecer conectado con tus valores fundamentales. Por último, si crees que es necesario, busca servicios profesionales que ofrezcan ayuda para aquellos en relaciones abusivas. Busca terapia.

Imagen de portada: iStock

FUENTE RESPONSABLE: Alma, Corazón y Vida. 20 de septiembre 2022.

Sociedad y Cultura/Leyes/Salud/Relaciones

 

 

Moshé Feldenkrais, creador del método que lleva su nombre para el autoconocimiento y el perfeccionamiento del cuerpo y del alma.

El Método Feldenkrais es un sistema educativo que utiliza el movimiento para enseñar la autoconciencia y mejorar las funciones del cuerpo y la mente.

El método reorganiza las conexiones entre el cerebro y el cuerpo y, por lo tanto, mejora el movimiento corporal y el estado psicológico.

Después de servir como jefe de ingeniería electrónica para el ejército israelí en el recién formado Israel de 1951 a 1953, Feldenkrais dedicó el resto de su vida, desde los 50 años en adelante, a desarrollar y enseñar la autoconciencia a través de lecciones de movimiento.

Moshé Pinchas Feldenkrais fue un ingeniero y físico ucraniano-israelí, conocido como el fundador del Método Feldenkrais, un sistema de ejercicio físico que tiene como objetivo mejorar el funcionamiento del cuerpo humano mediante una técnica de autoconciencia a través del movimiento. La teoría de Feldenkrais es que “el pensamiento, el sentimiento, la percepción y el movimiento están estrechamente interrelacionados y se influyen mutuamente”.

Nació en 1904 en una familia judía ucraniana en la ciudad de Slavuta (Imperio ruso, ahora en Ucrania) y creció en Baranovichi, Bielorrusia. Allí se libraron muchas batallas durante la Primera Guerra Mundial, época en la que Feldenkrais celebró su Bar Mitzvá, completó dos años de sus estudios secundarios y aprendió hebreo y filosofía del sionismo. A los catorce años viajó solo a Palestina, donde trabajó como obrero hasta 1923, cuando decidió retomar sus estudios para obtener su diploma en la escuela secundaria de Herzlía en 1925. Después de graduarse, trabajó como cartógrafo para la oficina de inspección británica y comenzó a estudiar defensa personal, incluido Ju-Jitsu. Sufrió una lesión jugando al fútbol en 1929 que se agravó durante la Segunda Guerra Mundial, lo que lo llevó a desarrollar su propio método de curación en el que, a través del movimiento, se mejora el funcionamiento integral de las personas. Se rehabilitó a sí mismo y pasó el resto de su vida desarrollando su sistema.

Su método propone aprender a través de la toma de conciencia de nuestros movimientos y así poder ampliar y mejorar la calidad de nuestro accionar. Es un proceso personal y cada uno aprende a partir de sus potencialidades.

Durante la década de 1930, Feldenkrais vivió en Francia, donde obtuvo su título de ingeniero y su Doctorado en Ciencias en Física en la Universidad de París, donde Marie Curie fue una de sus maestras. Trabajó como asistente de investigación del químico nuclear y premio Nobel Frédéric Joliot-Curie en el Radium Institute.

En septiembre de 1933 conoció a Jigoro Kano, el fundador del judo en París. Feldenkrais se convirtió en un amigo cercano de Kano y mantenía correspondencia con él regularmente. En 1936, obtuvo un cinturón negro en judo. Fue miembro co-fundador del Ju-Jitsu Club de France, uno de los clubes de judo más antiguos de Europa, que todavía existe en la actualidad. Frédéric e Irène Joliot-Curie y Bertrand Goldschmidt tomaron lecciones de judo de Feldenkrais durante su tiempo juntos en el instituto.

En vísperas de la invasión nazi de Francia en 1940, Feldenkrais huyó a Gran Bretaña con una jarra de agua pesada y un montón de material de investigación sobre la radiación y con instrucciones de entregarlos a la Oficina de Guerra del Almirantazgo británico.

Hasta 1946, fue oficial científico en el Almirantazgo trabajando en armamento antisubmarino en Fairlie, Escocia. Su trabajo para mejorar el sonar dio lugar a varias patentes. También enseñó técnicas de defensa personal a sus compañeros de servicio.

En cubiertas resbaladizas de submarinos, volvió a agravar una vieja lesión del fútbol en la rodilla. Rechazando una operación, se sintió impulsado a explorar y desarrollar intensamente técnicas de auto-rehabilitación y conciencia mediante la auto-observación, que más tarde desarrolló como el método que lleva su nombre. Sus descubrimientos lo llevaron a comenzar a compartir con otros a través de conferencias, clases experimentales y trabajos individuales.

Después de dejar el Almirantazgo, Feldenkrais vivió y trabajó en la industria privada en Londres. Su auto-rehabilitación le permitió continuar su práctica de judo. Desde su posición en el Comité Internacional de Judo, comenzó a estudiar científicamente el judo, incorporando los conocimientos que había adquirido mediante la auto-rehabilitación. En 1949, publicó el primer libro sobre su método, “Cuerpo y comportamiento: un estudio de ansiedad, sexo, gravitación y aprendizaje”.

En 1951, regresó a Israel. En 1954, después de dirigir el Departamento de Electrónica de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) durante varios años, se instaló en Tel Aviv y comenzó a enseñar su método a tiempo completo. En 1957, conoció a Mia Segal, quien se convirtió en su asistente y trabajó con él durante treinta años. También se convirtió en el entrenador personal de David Ben Gurión, el primer Ministro de Israel, a quien le enseñó a pararse de cabeza en una postura de yoga.

A lo largo de las décadas de 1960, 1970 y 1980, presentó su método en Europa y América del Norte (incluido un programa de Conciencia a través del movimiento para capacitadores de potencial humano en el Instituto Esalen en 1972). Después de enfermarse en el otoño de 1981 dejó de enseñar públicamente.

El Método Feldenkrais está destinado a enseñar una mejor manera de moverse y mejorar la calidad de vida, por medio de la instrucción y la manipulación suave del cuerpo.

El Método Feldenkrais es un tipo de terapia de ejercicio alternativo que, según sus defensores, puede reparar las conexiones deterioradas entre la corteza motora y el cuerpo, lo que beneficia la calidad del movimiento corporal y mejora el bienestar.

Los defensores afirman que el Método Feldenkrais puede beneficiar a las personas con una serie de condiciones médicas, incluidos los niños con autismo y las personas con esclerosis múltiple.

Desde la década de 1950 hasta su muerte en 1984, enseñó continuamente en Tel Aviv. Feldenkrais obtuvo reconocimiento en parte a través de los relatos de los medios sobre su trabajo con personas destacadas como David Ben Gurión.

Desde la muerte de Feldenkrais, la comunidad internacional de Feldenkrais se ha expandido a las Américas, Europa y Australasia y cuentan con actividades en dieciocho países. El Feldenkrais Journal, la publicación anual de Feldenkrais Guild of North America, sirve como foro para que la comunidad Feldenkrais discuta el método y sus aplicaciones.

Moshe Feldenkraist murió en 1984 dejando cientos de discípulos que siguen su obra.

Fuente: Grupo de Facebook Personalidades judías de todos los tiempos. Compilado por Raúl Voskoboinik.

Imagen de portada: Foto Wikipedia – CC BY-SA 3.0 – A la der. captura de pantalla de YouTube. 

FUENTE RESPONSABLE: Aurora. Israel. 15 de septiembre 2022.

Sociedad y Cultura/Israel/Salud/Homenaje/Moshé Feldenkrais

 

 

 

El tratamiento experimental que ayuda a reparar los daños que causa el ictus.

NUEVA INVESTIGACIÓN

Se ha probado en ratones y el ensayo ha demostrado que usar péptidos tras el accidente cerebrovascular desencadena la recuperación tanto en las funciones motoras como en las cognitivas.

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El ictus altera profundamente la vida de las personas afectadas y es una de las principales causas de muerte y discapacidad en todo el mundo. Sin embargo, un nuevo estudio trae nuevas esperanzas a los pacientes y sus familiares, al demostrar que un tratamiento experimental podría ayudar a reparar los daños causados por los accidentes cerebrovasculares. 

Según la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES), “en nuestro país, cerca de 120.000 personas sufren un ictus al año, de las cuales alrededor de 40.000 fallecen”. Además, insiste la institución “que alrededor de un 30% de los pacientes sufren algún tipo de discapacidad tras un ictus. En este sentido, en la actualidad, más de 330.000 españoles presentan alguna limitación en su capacidad funcional por haber sufrido un infarto cerebral. Una enfermedad cerebrovascular que, además, supone un coste directo sanitario de 2 mil millones de euros al año y un coste indirecto de 6.500 millones de euros anuales”.

«Más de 330.000 españoles presentan alguna limitación en su capacidad funcional por haber sufrido un infarto cerebral»

Las estrategias de tratamiento actuales son en gran medida neuroprotectoras y todas están limitadas por ventanas de tiempo estrechas, como constata un trabajo recogido en ‘Experimental Neurology’. Sin embargo, el potencial de regeneración/plasticidad en el Sistema Nervioso Central (SNC) posterior al accidente cerebrovascular aún funciona durante semanas o incluso más, lo que puede brindar una mayor oportunidad para el tratamiento.

Foto: Unsplash. 

Dos posibles procesos de reparación son el brote axonal y la neurogénesis. Comprender cómo estos mecanismos endógenos pueden estimularse aún más para contribuir a la recuperación ayudará en el desarrollo de nuevas intervenciones terapéuticas.

Antecedentes

Los estudios de ablación han sugerido que los neuroblastos (células embrionarias que se originan en el neuroectodermo, que durante la gestación se dividen y diferencian para desarrollarse en neurona) recién nacidos pueden contribuir a la recuperación funcional después de un accidente cerebrovascular, a pesar del bajo número de neuronas que pueden sobrevivir como las que son maduras. 

Aunque el ictus estimula este proceso, la respuesta endógena es inadecuada. Debido al ambiente hostil en el cerebro dañado, muchas de las neuronas recién nacidas se acercan, pero no pueden invadir la región peri infarto del accidente cerebrovascular para entremezclarse y, en su mayoría, mueren dentro de la semana posterior a su nacimiento. Esto indica la necesidad de estrategias que puedan mejorar tanto la supervivencia como la migración de los neuroblastos recién nacidos. 

Un factor crítico que limita la reparación tanto para las neuronas como para las células madre neurales es la familia de moléculas ECM potentemente inhibidoras conocidas como proteoglicanos de sulfato de condroitina (CSPG). Ciertos CSPG están regulados positivamente en abundancia en las cicatrices gliales después de una lesión cerebral o de la médula espinal. Los CSPG en la cicatriz limitan la regeneración a través de la lesión, pero también restringen severamente la posible neuroplasticidad alrededor y más allá del perímetro de la lesión. También se ha sugerido que los CSPG reducen el acceso de las células progenitoras a las lesiones de esclerosis múltiple (EM).

Inyección en médula espinal

En modelos animales de accidente cerebrovascular, la condroitinasa ABC (ChABC) se ha utilizado terapéuticamente mediante inyección dirigida en la médula espinal. Si bien los resultados fueron alentadores, los efectos fueron limitados probablemente debido a la mínima propagación de la enzima. Para superar las limitaciones del ChABC nativo, varios laboratorios han demostrado una administración y eficacia exitosas a largo plazo y/o generalizadas en modelos de accidente cerebrovascular y EM utilizando termoestabilizados y formulaciones de condroitinasa mediadas por virus, aunque las posibles complicaciones de la administración directa in vivo permanecieron. Ahora en el nuevo trabajo, publicado en ‘Cell Reports’, los científicos de la Universidad de Cincinnati (EEUU) exponen que, además de las estrategias de neuroprotección, los procesos neurorregenerativos podrían proporcionar objetivos para la recuperación del ictus. 

«La terapia con péptidos (iniciada de forma aguda o más crónica a los 7 días tras el ictus) mejora la recuperación de las funciones motoras y cognitivas»

Por ello, los autores pusieron en marcha un estudio en el que examinan el papel regulador de PTPσ (un importante receptor de proteoglicanos) en la amortiguación de la recuperación después del accidente cerebrovascular. 

Determinan, además, que el uso de un péptido modulador del receptor (ISP) o la supresión del gen Ptprs conduce a un mayor crecimiento de las neuritas y a una mayor migración de las células madre neuronales, sobre sustratos inhibidores de CSPG. Así, el tratamiento con ISP después del ictus da lugar a un aumento de los brotes axonales y a la migración de neuroblastos hacia la profundidad de la cicatriz de la lesión, con una firma transcripcional que refleja la reparación. Por último, el estudio determina que el tratamiento con péptidos tras el accidente cerebrovascular (iniciado de forma aguda o más crónica a los 7 días) da lugar a una mejora de la recuperación conductual tanto en las funciones motoras como en las cognitivas.

Los péptidos

Ante estos resultados, concluyen que los CSPG inducidos por el ictus desempeñan un papel predominante en la regulación de la reparación neuronal y que el bloqueo de las vías de señalización de estos CSPG conducirá a una mayor reparación neuronal y recuperación funcional en el ictus El estudio encontró que un fármaco llamado NVG-291-R permite la reparación del sistema nervioso y una recuperación funcional significativa en un modelo animal de accidente cerebrovascular isquémico grave. La eliminación genética del objetivo molecular del fármaco también muestra un efecto similar en las células madre neurales. «Estamos muy entusiasmados con los datos que muestran una mejora significativa en la función motora, la función sensorial, el aprendizaje espacial y la memoria», asevera Agnes (Yu) Luo, profesora asociada en el Departamento de Genética Molecular y Bioquímica de la Facultad de Medicina de la UC y la autora principal del estudio.

Foto: Unsplash. 

Añade, además que «el fármaco sería un ‘avance sustancial’ si los primeros resultados se traducen en entornos clínicos. Se necesitarán más estudios y validación de los resultados de grupos independientes para determinar si es igualmente eficaz para reparar el daño de los accidentes cerebrovasculares isquémicos en pacientes humanos. Se precisarán estudios adicionales para investigar si NVG-291-R repara eficazmente el daño causado por accidentes cerebrovasculares hemorrágicos». 

«La mayoría de las terapias que se investigan hoy en día se centran principalmente en reducir el daño temprano del accidente cerebrovascular», insiste. «Sin embargo, nuestro grupo se ha centrado en la neurorreparación como alternativa y ahora ha demostrado que el tratamiento con NVG-291-R no solo produce neuroprotección para reducir la muerte neuronal, sino también efectos neurorreparadores sólidos», apostilla.

En las horas posteriores

El estudio también encontró que el fármaco era efectivo incluso cuando el tratamiento comenzó siete días después del inicio del accidente cerebrovascular. «El único fármaco actual aprobado por la FDA para el tratamiento del accidente cerebrovascular no repara el daño y debe administrarse dentro de las 4,5 horas posteriores al inicio del accidente cerebrovascular», documenta la autora. «La mayoría de las terapias que se están investigando deben aplicarse dentro de las 24 a 48 horas tras el ictus. Un producto que funcione para reparar el daño del accidente cerebrovascular, incluso una semana después del inicio de los síntomas, cambiaría el paradigma para el tratamiento del accidente cerebrovascular». 

«Un producto que funcione para reparar el daño incluso una semana después del inicio de los síntomas cambiaría el paradigma para el tratamiento del ictus»

Jerry Silver, coautor de este trabajo y profesor de neurociencias en la Facultad de Medicina de Case Western Rererve (CWRU), afirma que «el estudio mostró que el fármaco reparó el daño a través de al menos dos vías: creando nuevas conexiones neuronales y mejorando la migración de neuronas recién nacidas derivadas del tallo neuronal». «La capacidad de NVG-291-R para mejorar la plasticidad se demostró mediante el uso de técnicas de tinción que mostraron claramente un aumento en el brote axonal en la parte dañada del cerebro. Esta plasticidad mejorada es una excelente validación de los mismos mecanismos poderosos que nosotros, y otros investigadores, pudimos demostrar usando NVG-291-R en lesiones de la médula espinal».

Imagen de portada: Foto: Unsplash/@adrienconverse.

FUENTE RESPONSABLE: El Confidencial. Por Juan Montagu. 14 de septiembre 2022.

Sociedad y Cultura/Salud/Cerebro/Sistema vascular/Ictus

 

 

Qué es la «dictadura de la felicidad» y cómo podemos liberarnos de ella.

Fue en uno de esos momentos oscuros en que las cosas parecen no ir nada bien, cuando el psicólogo español, David Salinas, pensó en que estaba cansado de la imposición social de tener que estar siempre bien, especialmente cuando gran parte de su trabajo se relaciona con el bienestar de las personas.

Y de ahí surgió la idea de escribir el libro «La dictadura de la felicidad», que lo llevó a decir: «¡Soy infeliz… y me alegro!».

A primera vista, uno podría descartar de plano leerse un libro que defiende la tesis de que es bueno «alegrarse de ser un infeliz», o de estar contento por tener una vida desgraciada.

Claramente, advierte el autor, el libro no va de eso. Lo que critica es la «imposición» de tener que «ser felices» a como dé lugar, en el contexto de una creciente industria de la felicidad que se ha potenciado a través de una avalancha de libros de autoayuda con recetas para alcanzar ese supuesto bienestar permanente.

Harto de tener que «ser feliz», una construcción mental que, a su juicio, es falsa, dado que la felicidad no es un objetivo a alcanzar, sino más bien, un estado impermanente, Salinas, de 42 años, recorre en esta entrevista lo que ha sido su experiencia trabajando en su consulta en Málaga, España, y aborda los principales mitos sobre la idea de felicidad.

Y sí, él cree que desbancando esos mitos, es posible gozar más de la vida.

Línea

Usted es un profesional que trabaja en la vertiente de la terapia cognitivo-conductual. ¿Por qué tomó ese camino y no eligió otra de las escuelas que existen dentro de la psicología para tratar a sus pacientes?

Porque es un tipo de terapia que se centra más en el pasado, como podría ser el psicoanálisis. Yo intento ser ecléctico y me parece que lo que hacen otras escuelas de terapia también es muy valioso.

Pero a veces las personas vienen a terapia buscando recursos, soluciones, ayuda a través de herramientas que le permitan enfrentar mejor el día a día.

Con ese enfoque terapéutico también ha escrito su libro, «La dictadura de la felicidad». ¿Qué es esa dictadura?

Cada uno puede entender la dictadura de la felicidad como una cosa distinta. Yo la entiendo como una imposición social, cultural, a través de la cual, parece que siempre hay que estar bien y que no se les permite a las personas estar mal.

Mujer sonriendo

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Y no es solo eso, no solo se trata de que hay que estar bien siempre, sino que siempre hay que estar buscando la felicidad, y junto con eso, siempre hay que estar buscando un estímulo que nos de felicidad.

Entonces, las personas se sienten muy presionadas y, paradójicamente, cuando una persona se siente presionada, no se siente feliz. Parece que vivimos en un mundo donde no está permitido sentirse mal. Si te sientes mal, parece que has fracasado como individuo.

Pero si lo miramos desde otro lado, hay una necesidad constante de las personas por sentirse mejor, como una aspiración humana casi universal, es decir, no solo responde a una imposición externa. De hecho antes de hacer esta entrevista un colega me decía: ¡Oh no, otro autor que me va a decir que está bien ser infeliz, basta ya, yo sí quiero ser feliz!

Sí, he recibido críticas como esa, pero sobre todo me ha pasado lo opuesto. Personas que dicen, «deja ya de decirme lo que tengo que hacer para sentirme feliz».

Vivimos un hartazgo de mensajes positivos, de literatura que te dice qué hay que hacer para sentirse feliz. Y lo que se ha logrado con esto es que las personas pongan demasiado el foco en sí mismas y en la búsqueda de su bienestar.

Pero al poner el foco en ti misma, también te vas dando cuenta de tus carencias, de tus limitaciones, de tus complejos, de tus traumas, y es que no podemos ser perfectos. Es normal tener todo eso. Por supuesto que yo también quiero ser feliz, pero quiero ser feliz desde la consciencia de que no voy a alcanzar una felicidad absoluta, ni una felicidad que sea permanente porque eso no existe.

Nos han vendido el mensaje de que sigues un determinado guión de vida, si sigues mis consejos, vas a alcanzar una felicidad que va a ser eterna.

Usted dice que nos imponen esta idea de la felicidad. ¿Quiénes nos la impone?

La felicidad se ha convertido en un negocio. Libros, conferencias, congresos, que ven la felicidad como un negocio. Y creo que no está del todo mal que pase eso porque igual que se venden otras cosas menos importantes, ¿por qué no vender felicidad?.

El punto es que no hay que engañar a la gente, no hay que venderle a las personas un modelo de vida idealista que sea irreal. Le puedes decir a las personas que está bien hacer cosas para sentirse bien y para aprender a crecer personalmente, pero no todo se basa en la felicidad.

David Salinas

FUENTE DE LA IMAGEN – DAVID SALINAS. «Yo estoy convencido que para ser felices, tenemos que aprender a ser infelices», dice Salinas.

Yo estoy convencido que para ser felices, tenemos que aprender a ser infelices, tenemos que aprender a movernos en los pantanos de la infelicidad. No todo es bonito ni tan sencillo, pero no pasa nada.

Si te permites estar mal, si te permites la frustración, si te permites la incertidumbre, vas a poder transitar por esos pantanos de la infelicidad y alcanzar estados de felicidad. Es que la felicidad es eso, es un estado.

Usted dice que hay momentos en que se alegra de ser infeliz. Esa frase podría parecer un contrasentido…

Eso se me vino a la cabeza en un momento de crisis en mi vida, porque los psicólogos también tenemos nuestras crisis como todo el mundo, en un momento en que no lo estaba pasando bien.

Fue en ese momento cuando pensé: ¡Soy infeliz… y me alegro!, y la verdad es que me sentí muy bien, porque lo me estaba diciendo realmente es que mi estado de ánimo no construye mi identidad.

Tendemos a construir nuestra identidad en función de las cosas que nos pasan y de cómo nos hacen sentir. Entonces, si estoy triste, resulta que soy un desgraciado. Si fracaso, resulta que soy un perdedor. Eso es totalmente nocivo.

Ilustración de un cerebro

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Yo puedo fracasar y eso no significa que soy un fracasado y por supuesto que puedo sentirme mal, y no significa que sea un desgraciado. Simplemente son momentos o etapas de la vida y podemos pasar por ellas.

Para mí la felicidad es un estado y, como estado, es transitorio. Es un estado subjetivo de ánimo en el que la persona se siente más o menos feliz según la evaluación que está haciendo de su vida en ese momento. Por eso la felicidad no es algo inmutable y es importante tener en cuenta eso. Que yo me sienta infeliz en un momento, no me hace un desgraciado. Me hace un humano y como humano también siento infelicidad.

Pero al final del día los pacientes llegan a su consulta buscando bienestar, buscando sentirse más felices,¿qué hace usted en su consulta?

Depende de cada caso. Yo trabajo sobre todo con problemas de ansiedad y depresión, pero bueno, hay gente que me llega porque se siente mal y se quiere sentir mejor. Uno de los mantras que mejor me funciona con mis pacientes es que se permitan estar mal.

A veces tenemos problemas de estrés y le cogemos miedo al miedo, no nos permitimos sentir las emociones. Estar nervioso, por ejemplo, es normal, porque tienes que enfrentar retos en tu vida cotidiana y te pones nervioso. Lo mismo pasa con la tristeza, le cogemos mucha rabia a la tristeza, como si sentirse triste fuese algo de personas deprimidas, cuando es algo humano.

Pero cuando las personas aceptan que tienen derecho a sentirse mal y que sentirse mal es humano, no es necesariamente una patología, ¿qué tipo de recursos utilizas para que se sientan mejor?

Es que depende mucho de la persona, es muy importante, por ejemplo, el tema de estar activo, de hacer ejercicio, de moverse, porque a veces nos metemos mucho dentro de la mente y hay que salir afuera, darnos cuenta que también tenemos cuerpo y que es muy importante mover el cuerpo por el impacto que tiene sobre el sistema nervioso.

Lo otro es socializar, hablar, estar con otras personas, también es muy importante. Y dependiendo del caso, también enseño técnicas de relajación, mindfulness, a poner la atención plena en el momento presente.

Y así como es importante dejar espacio para sentirse mal, también es importante generar emociones como la alegría y buscar recursos que nos ayuden a sentirnos más alegres.

Mujer sonriendo

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Yo también intento ayudar a la gente a sentirse más feliz, pero lo hago desde la perspectiva de preguntarse qué te puede ayudar a sentirte mejor y qué puedes hacer para lidiar con lo que te hace sentir peor.

Para hablar de felicidad hay que hablar de infelicidad también, es decir, qué hacemos con el lado oscuro de la vida.

Creo que al darle tanta importancia a la felicidad, al poner la felicidad en un altar, estamos generando mucha frustración y mucho sentimiento de culpa. Yo le digo a mis pacientes que se quiten de la cabeza la idea de que la felicidad es un objetivo que hay que alcanzar, porque no funciona de esa manera.

Imagen de portada: El psicólogo español, David Salinas, desafía ideas como «si estoy triste, resulta que soy un desgraciado. Si fracaso, resulta que soy un perdedor».

FUENTE RESPONSABLE: BBC News Mundo. Por Cecilia Barría. 14 de septiembre 2022.

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Menopausia: qué es la terapia de reemplazo hormonal y cuáles son sus riesgos y beneficios.

Desde sofocos y niebla mental, hasta dolores articulares e insomnio.

Los síntomas que acompañan a la menopausia así como la transición a esta etapa de la vida reproductiva de la mujer son muchos.

Pero para las mujeres que padecen algunos de ellos y sienten que le generan un deterioro en su calidad de vida, existe la opción de la terapia de reemplazo hormonal (también llamada simplemente terapia hormonal o terapia hormonal sustitutiva).

Si estás pensando en esta alternativa, te ofrecemos esta guía de preguntas básicas para entender qué factores debes considerar o tomar en cuenta.

¿Qué es exactamente la terapia de reemplazo hormonal?

A medida que las mujeres se acercan a la menopausia, sus niveles de la hormona estrógeno fluctúan y disminuyen.

El estrógeno tiene muchas funciones: ayuda a regular los ciclos menstruales, contribuye a la fortaleza de los huesos e influye en la temperatura de nuestra piel.

Mujer con sofocos

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Los sofocos es quizás uno de los síntomas más conocidos de la menopausia.

A medida que los niveles de estrógeno se vuelven inestables, pueden presentarse una variedad de síntomas como sofocos, sudores nocturnos, ansiedad y dolor en las articulaciones.

La terapia hormonal aumenta los niveles de estrógeno en el cuerpo de una mujer y puede ayudar a aliviar estos síntomas.

Las mujeres que la toman generalmente no lo hacen para siempre, solo para ayudar con la transición a la menopausia, y muchas de ellas dicen que eso marcó una gran diferencia en su bienestar.

La terapia hormonal sustitutiva también puede tener algunos beneficios adicionales, como ayudar a prevenir la pérdida ósea y las fracturas. Para las mujeres menores de 60 años, también puede ofrecer cierta protección contra las enfermedades cardíacas.

Es posible que también hayas escuchado sobre otros beneficios potenciales, como proteger la salud del cerebro y mejorar la piel y el cabello, pero hasta ahora la evidencia de esto es limitada.

Menopausia

¿Cómo se administra?

El tratamiento viene en muchas formas y tamaños, desde píldoras y parches hasta geles y anillos.

El ingrediente principal es el estrógeno, pero una de las formas más comunes es la terapia combinada, en la que el estrógeno se administra junto con una versión sintética de la hormona progesterona.

Agregar progesterona ayuda a proteger el revestimiento del útero, ya que el estrógeno por sí solo a veces puede aumentar la posibilidad de cáncer de útero.

El mejor tipo de terapia variará de una persona a otra y dependerá de los síntomas y estilos de vida. Generalmente, se empieza con la dosis más baja posible.

¿Cuál es la más indicada para mí?

La mayoría de las terapias hormonales tienen un impacto en todo el cuerpo. Pero algunas -como por ejemplo la Gina 10, que es la que se ofrece en Reino Unido en la farmacia sin necesidad de consultar con el médico- se usan solo vaginalmente, para aliviar síntomas en esta parte del cuerpo.

Farmacia

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. En Reino Unido, ahora se puede conseguir Gina 10 en la farmacia sin necesidad de consultar con el médico

Esto minimiza la cantidad de estrógeno absorbido por otras partes del cuerpo, pero significa que esos tratamientos no alivian otros síntomas como por ejemplo los sofocos.

¿Cuánto demora el tratamiento en hacer efecto?

Puede tomar hasta tres meses sentir los efectos completos, y es posible que se necesite ajustar o cambiar la dosis y el tipo de terapia hormonal.

La mayoría de los expertos recomiendan comenzar la terapia hormonal sustitutiva cuando se presentan los primeros síntomas de la menopausia.

La evidencia es mixta y limitada cuando se trata de comenzar después de los 60 años, aunque algunas mujeres experimentan alivio de los síntomas persistentes.

No hay límite de cuánto tiempo puede tomarse. Algunos apoyan la idea de continuar con la terapia durante muchos años, pero la Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos para el Cuidado de la Salud de Reino Unido recomienda usarla en la dosis más baja y durante el menor tiempo necesario.

¿Cuáles son los riesgos?

A pesar de que en el pasado esta terapia tuvo mala prensa, se estima que sus beneficios superan los riesgos.

Dos estudios publicados a principios de la década de 2000 sugirieron que tenía más efectos perjudiciales que beneficiosos. Esto obtuvo una amplia publicidad y se redujo su uso.

Mujer brindando

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Según la Sociedad Británica de Menopausia el riesgo de cáncer es menor que beber más de dos unidades de alcohol al día o tener sobrepeso.

Algunos todavía son cautelosos, a pesar de la creciente evidencia de que el tratamiento puede ser útil.

Algunos tipos de terapia se han relacionado con un riesgo ligeramente mayor de cáncer. La combinada, por ejemplo, se puede asociar con un pequeño aumento en el riesgo de cáncer de mama.

Pero la Sociedad Británica de Menopausia estima que es un riesgo menor que beber más de dos unidades de alcohol al día o tener sobrepeso. Y el riesgo se reduce gradualmente después de suspender el medicamento.

Existe un pequeño riesgo de que se forme un coágulo de sangre cuando se toma. Sin embargo, esto también depende de otras cosas, como fumar, el peso y la edad.

El riesgo es menor si se usan parches cutáneos o un gel en lugar de tabletas.

El riesgo de un coágulo de sangre es mucho menor comparado con tomar la píldora anticonceptiva o con el embarazo.

¿Cuáles son los efectos secundarios?

Muchos efectos secundarios tienen lugar dentro de los tres meses posteriores al inicio del medicamento. Pueden incluir:

  • sensibilidad en los senos
  • dolor de cabeza
  • náusea
  • indigestión
  • dolor de estómago
  • sangrado vaginal

Es común aumentar de peso a medida que se acerca la menopausia, pero no hay evidencia de que la terapia hormonal esté detrás de esto.

¿Quién no debería usar esta medicación?

Puede que no sea adecuada en estos casos:

  • si has tenido cáncer de mama, de útero o de ovario
  • presión arterial alta no tratada
  • si tuviste coágulos de sangre
  • enfermedad hepática
  • o estás embarazada

¿Qué otra cosa puedo hacer?

Hacer ejercicio regularmente puede ayudarte a dormir mejor, puede reducir los sofocos y mejorar tu estado de ánimo.

Una dieta saludable, reducir el consumo de café, alcohol, comidas picantes y dejar de fumar también puede ayudar con los sofocos.

Mujeres corriendo

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Ejercitar regularmente ayuda a lidiar con los síntomas de la menopausia.

Los ejercicios con pesas, el senderismo, las caminatas rápidas o el tenis, también ayudan a mantener los huesos fuertes.

Otros medicamentos como Tibolona, ​​que funciona imitando la actividad del estrógeno y la progesterona, o ciertos antidepresivos pueden ayudar. Pero estos también pueden tener efectos secundarios.

Es posible que hayas escuchado hablar de las hormonas bioidénticas. El Servicio Nacional de Salud de Reino Unido, por ejemplo, no las recomienda porque no están reguladas y no está claro qué tan seguras son.

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FUENTE RESPONSABLE: Redacción BBC News Mundo. 13 de septiembre 2022.

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