Desplazados por la guerra – Inmigrantes Siglo XXI

Hubo mucha gente que puso el grito en el cielo cuando el gobierno anunció la apertura de sus fronteras para una importante cantidad de emigrantes sirios, que escapan de la guerra interna.
El segundo hijo de Hatem Baduan, el jefe de familia, que se llama Fares; padre de familia, solo él hace cuatro años y medio, de una guerra sin fin sangrienta y dolorosa, en su Siria natal dominada por la barbarie del califato radical del ISIS, por un lado y por la otra las acciones brutales del régimen de Assad que afectaban la población civil.
Conociendo que algunos paisanos se encontraban en Buenos Aires, llego como un inmigrante más a nuestro país, crisol de descendientes de distintos orígenes y etnias y que por ello resulta difícil encontrar un verdadero criollo por estas pampas. De los pueblos originarios, los conquistadores del siglo XV masacraron a muchos y al final del siglo XIX, las familias patricias o poderosas con la iniciativa de un malévolo Roca, iniciaron la Conquista del Desierto –que no fue otra cosa que hacerse de la tierra de los indígenas- masacrando a hombres, mujeres y niños por igual. En algunos casos, tomando prisioneros utilizándolos como mano de esclava o cuerpos humanos vivientes para las investigaciones del científico Perito Moreno (disfrazado prócer como tantos otros de nuestro país) verdadero embrión del Doctor Mengele, pobre y miserable figura del nazismo alemán.
Pero volvamos al inicio, porque mi memoria puede traicionarme e irme del tema central para demostrar que la Argentina maravillosa que tenemos, no es ni siquiera de los ciudadanos que la habitan e ilusoria mente lo creen.
Cuando llego fue recibido por la comunidad siria en Argentina y prontamente auxiliado no solo con las limitaciones del idioma – hoy habla un perfecto castellano- su experiencia en la gastronomía, le permitió alquilar primero, comprar luego una de esas casas que quedan en Buenos Aires en un barrio llamado Villa Crespo, con características de casa “ chorizo” (se le dice así a las propiedades en una sola planta que tienen una antigüedad entre 70 y más de 100 años, con las habitaciones en fila hacia la izquierda, y una puerta cancel de dos hojas más un corredor con patio generalmente descubierto).
Así nació hace unos dos años y medio, Al Fares (el caballero en lengua árabe) un modesto restaurante árabe, que posee una exquisita cocina sirio-libanesa.
Hace un año llegó otra parte de la familia a Buenos Aires. Los padres de Fares, una hermana de 16 años y un niño de 10, que va a la escuela griega del barrio y ya habla español “mejor que yo”, asegura.
Pronto, en algunas semanas, el hermano mayor emprenderá el camino hacia el Líbano y desde allí tomará un vuelo a Qatar y San Pablo, para recalar finalmente en Buenos Aires, donde tendrá lugar el reencuentro con su familia. Es que en Damasco, el aeropuerto desde hace tiempo no funciona.
Hatem, un hombre de barba, cristiano como todos los Baduan, muestra una sonrisa permanente, lo que nos lleva a decir que tiene “cara de bueno”.
También la reseña de su página web nos cuenta que eso de que los sirios toman mate como nosotros, no es ningún mito. Sólo que cada uno tiene el suyo propio porque allá se lo ingiere en forma individual.
Ya dijimos que por ser cristianos, en Al Fares hay bebidas alcohólicas. Vino y cerveza. Y por ahí vemos un narguile, que en algún momento del día se enciende e invitan a los clientes que quieran probar.
La comida de Al Fares es tal y como los Baduan la hacían en Damasco. A través de sus paisanos logran traer algunos insumos que aquí no tenemos, por lo cual es una comida verdadera, auténtica.
Hatem trajo a la mesa los entremeses típicos de la cocina de Medio Oriente, como hummus (impecable por su suavidad), matbal (puré de berenjenas con yogur, ajo y aceite de oliva), el clásico tabule con trigo burgol; hojas de parra rellenos de carne y arroz (hay otra variedad que se hace con verduras).
Una enorme fuente redonda de acero, traída de Siria, nos abrumó con otro plato típico llamado Uzi, rotundo y para al menos 20 personas. Luego de servirnos, invitó a probarlo a unos clientes y luego la familia entera terminó degustándolo junto a nosotros. Hatem nos dice que en su país se hace con carne de cordero y no de vaca, como aquí. Además lleva arroz, arvejas y almendras tostadas.
Esto es apenas una muestra de lo que ofrece el restaurante. Hay también arroz a la persa; shawarma en varias versiones; burak de queso; kebe frito como croquetas de carne picada, trigo, cebollas y nueces; o también al horno y crudo (que el dueño de casa prepara frente a los comensales); los famosos “fierritos” llamados shish de carne bovina y pollo; musaaka (como la griega pero sin carne).
Los fines de semana preparan la “parrilla árabe”, los fierritos que salen acompañados por cebollas y morrones.
Y para el final, nos sirvieron baklavaharise (de sémola y caramelo con ralladura de coco) y knafeh con nueces.
Los precios son otra historia, increíbles para una ciudad sobre valuada en el concepto de los gastronómicos. Si te gusta la cocina árabe, y no quieres hacer cola como en Sarkis y tomarte un vinito (donde los dueños son musulmanes eso está vedado), la mejor opción es Al Fares, donde Hatem te recibirá chapurreando algo de castellano (entiende todo). Es todo un caballero y su familia muy hospitalaria.
He ido a cenar algunos sábados y realmente la modestia del lugar, es superada holgadamente por la exquisitez de su gastronomía y la amabilidad sin tregua, que uno recibe. Hay que llegar temprano, porque luego de las 9 de la noche seguramente habrá que esperar en la calle Araoz 1047 y Avenida Córdoba, en la Ciudad de Buenos Aires. Es un lugar mágico con lo exótico de la comida de Medio Oriente.

Amores por la web ( I )

Estas plataformas que se transforman en celestinas del amor, buscando algoritmos como aquel film de hace unos años, protagonizado por Sandra Bullock
pretenden unir corazones que en realidad tienen necesidades muy heterogéneas.
Hay verdades-pocas-; falsas fotos; perfiles no creíbles; y hasta tomas fotográficas de deportistas de riesgo extremo, que realmente son fascinantes por el trabajo que le llevo a quien realizo el photoshop.
No tengo nada contra ellas, al contrario. Yo mismo me suscribí a una por primera vez en el mes de marzo de este año y solo por un mes. Tuve la fortuna de conocer a una mujer encantadora, con quien coincidíamos en la mayoría de los aspectos. Muy culta, con una vida muy intensa e inmensamente feliz como quien escribe con su actualidad.
Pero sabemos que los años, en la mayoría de las personas ajustan su estructura a determinados grupos ya establecidos u obligaciones familiares, que no permiten tiempo libre, por lo que no desean cambiar lo que piensan que han obtenido para tener una vida cómoda, ordenada y placentera. Es decir, el ejercicio de la rutina.
En agosto hubo un paréntesis, al viajar ella a España junto a una amiga. En su caso para visitar Valencia, donde vive su primo y familia.
Estuvimos en contacto cada día; a pesar de los distintos husos horarios, recibiendo cada tanto gratamente sorprendido sus fotos de los lugares en donde se sentía plenamente feliz, lo que por efecto rebote me provocaba una gran alegría.
Si hay algo que valoro, es que si a alguien le tengo respeto, le deseo una vida plena de emociones y disfrute como si me encontrara en su lugar.
Gozo con total honestidad, cuando veo que mis afectos, son felices.
Al regresar nos vimos luego de su cumpleaños, por un imprevisto problema de salud que tuve; quizás como una de sus causas (no la única) por la postergación de un viaje en solitario que planifico todos los años, para octubre y con destino a Portugal. La incertidumbre del maravilloso país que habito y los gobiernos que solo miran sus intereses desde 1821, cuando Rivadavia fundo la “deuda eterna argentina” con el empréstito inglés, ya es un clásico de la historia argentina.
A pesar de que al enterarse de que mi viaje había sido postergado (a costa de perder en mi caso. un dinero por penalización de la línea aérea y la perdida de los tickets también aéreos entre España y Portugal), si bien apenada ella me dijo con entusiasmo porque razón no aprovechábamos y nos íbamos juntos 3 o 4 días a algún lugar a intimar, para estar placenteramente solos.
Nos vimos luego para cenar y nos tratamos como siempre, adorablemente. Pero algo sucedió. No sé qué comentario le hice, para un nuevo encuentro, cuando me encontré de manera sorpresiva con una respuesta, que debo decir “me desacomodo”.
Me dio a entender que dadas sus múltiples actividades y ocupaciones solo disponía de los días jueves, para vernos.
Me pareció una contradicción propia de adolescentes y así se lo dije en un audio que le envié. Solo recibí una devolución que hacía mención a la paciencia y a la maduración de las cosas por llegar (SIC).
Es decir que de su sugerencia de irnos tres o cuatro días la inversión de prueba, dio a entender que era solo, la señora de los jueves.
Un par de días después, me dijo de llamarla a la noche. Pero no lo hice.
Di por terminada la relación, porque como bien dije al principio a cierta edad algunas personas viven su soledad, acompañadas de grupos etarios afines o actividades que ya vienen realizando hace tiempo. Si a ello; se le agregan preocupaciones familiares, es obvio que no existe libertad para que una relación madura pueda progresar.
Uno de los errores muy comunes de estas plataformas, es que uno puede recibir un “me gusta” que no se encuentra en el perfil que uno ha determinado con aspectos tales como la franja etaria y afinidades.
Así me encontré con el envió de mensajes de mujeres muy jóvenes, que no se ajustaban al perfil por mi solicitado, en el momento de la suscripción y que no me arrepiento haya sido solo de un mes.
Pero lo que he comentado hasta aquí de las plataformas de encuentros “celestinianos” no finaliza…
En algún momento comenzare a relatar una nueva experiencia y sus fenómenos de “humo”… Hasta la próxima.
Abrazos y besos por igual (nenes y nenas…no malinterpretar, por favor).

Extiende tu mano…no te dolerá.

Pasan los años y sigo sin comprender,
porque algunas personas siguen estrellándose.
Y cuidado, a no pensar que ella
es huérfana de capacidades,
como lo demuestra su habilidad
al convertir lo tosco en artesanía.

Nos conocemos hace mucho tiempo,
tuvimos nuestra pasión descontrolada
en un tiempo loco y a la vez efímero.

Luego tomamos caminos diferentes,
de esos que planificas o no, según trates.

Nos hemos visto ambos en el último tiempo.
Allá lejos quedó su convivencia
y la tuvo que remar con cuatro hijas.
Nos acerco su desesperación de ser usada,
como si ello fuera sorpresa en un trabajo.

El que te emplea, mientras le eres útil
como producto, te pasa la mano
y te cuida, porque de lo contrario
te reemplaza como cualquier objeto.

El alquiler, deudas que se acumulan
a pesar de fregar casas ajenas, una tras otra.
Dios me ha dado el privilegio de poder dar,
y si así lo hago con quien no conozco,
como no extender mi mano hacia la angustia
de una amiga dolida, luchadora de mil batallas.

Tu que me lees (lo que se agradece), recuerda
quizás has tenido a a alguien con quien
compartiste.momentos y recuerdos
y que hoy te necesita, no dejes de alentarlo.

Es uno de los objetivos de la vida. Ayudar
sin mirar a quien y cuando lo necesita.

Extiende tu mano…no te dolerá.

Pasan los años y sigo sin comprender,
porque algunas personas siguen estrellándose.
Y cuidado, a no pensar que ella
es huérfana de capacidades,
como lo demuestra su habilidad
al convertir lo tosco, en artesanía excelsa.

Nos conocemos hace mucho tiempo,
tuvimos nuestra pasión descontrolada
en un tiempo loco y a la vez efímero.

Luego tomamos caminos diferentes,
de esos que planificas o no, según tratemos.

Nos hemos visto ambos en el último tiempo.
Allá lejos quedó su convivencia
y la tuvo que remar sola, con cuatro hijas.
Nos acerco su desesperación de ser usada,
como si ello fuera sorpresa en un trabajo.

El que te emplea, mientras le eres útil
como producto, te pasa la mano
y te cuida, porque de lo contrario
te reemplaza como cualquier objeto.

El alquiler, deudas que se acumulan
a pesar de fregar casas ajenas, una tras otra.
Dios me ha dado el privilegio de poder dar,
y si así lo hago con quien no conozco,
como no extender mi mano hacia la angustia
de una amiga dolida, luchadora de mil batallas.

Tu que me lees (lo que se agradece), recuerda
quizás, que has tenido a a alguien con quien
compartiste momentos y recuerdos
y que hoy te necesita, si es así no dejes de alentarlo.

Es uno de los objetivos de la vida. Ayudar
sin mirar a quien cuando lo necesita.

Cumpleaños amargo…

La mesa estaba servida para el festejo,
la familia reunida por un nuevo cumpleaños
llegue tarde y al entrar, hasta el aire era extraño.

La cumpleañera, su marido, las dos hijas
abuelas y hermanos. Pero entre ambos,
sus miradas recelosas y bajas ante una pregunta,
mostraban la antesala de denuncia de un conflicto.

Los años vividos, me han dado alegrías pero más tristezas
y cuando siempre me hacen la eterna pregunta
de si he adquirido sabiduría, me río a carcajadas.
Porque vivir es vivir cada día y continuar sorprendiéndome
ante lo inesperado o lo desconocido, en un continuo infinito.

Alguien me dijo que lo que percibo
solo al ver, es la madurez de los años.
Por qué razón será entonces, que sigo jugando
como cuando era un niño o un joven adulto.

Voy por la negativa, no existen los sabihondos de la vida
de la misma manera que no creo en los politólogos,
que van siempre remando, del lado donde la marea va.

Es percepción, es mirar observando y no a ciegas
lo que sucede alrededor, algo tan simple
que en esta época hemos dejado de hacer,
tanto como de escucharnos…

Huye…es mas saludable.

¿Que me has dicho? ¿Que la has saludado
por su cumpleaños y te pregunto quién eras?
¿Pero ni siquiera reconoció tu voz?
Dime, mujer. ¿ Has tenido algún problema con ella?
Que no. Pues entonces no te quedes en la duda,
reitera tu llamado y antes que nada, pregúntale
que si anda de malas, tu no has participado en ello.

Mira, son tus cosas. Yo en realidad, no quiero meterme.
Pero sabes, si compruebas que se transformó en toxica
huye de su lado, no sea que te contagie el síndrome.
Y te aseguro, que de ese no se vuelve.
Sí se trata, en tanto y en cuanto reconozcas
que necesitas ayuda, lo que no siempre pasa.

Unos meses de terapia y en una de esas, te recuperas.
¿Pero para que correr el riesgo?
Malgastaras tu tiempo y dinero, que bien puedes
utilizarlo en que ambos, nos divirtamos sanamente.

Misógino

Tus ojos buscan repetidamente
astutos, misóginos a tu alrededor
la próxima presa a conquistar
para satisfacer solo tu ego,
sabes que aun odiándolas
las necesitas desesperadamente,
como la sangre que bombea tu corazón.

No puedes ni deseas cambiar,
disfrutas cada conquista como la última.
Tu cerebro atormentado no distingue
el bien del mal y tu ciega conciencia
no cesa de atormentar a quien cae
bajo esas redes urdidas meticulosamente
por alguien que como tú, solo disfrutas
hacer el mal deliberadamente a la extraña.

No aceptas que se te resistan,
Tienes una paciencia tan infinita,
como el tiempo que ya no crees real.
Sabes que algún día, alguna cuenta
rendir tendrás.
No te importa, te sientes bien
en el infierno que tú mismo has creado.