Cuando viajes, no dejes de ver el patio trasero…

Cada ciudad muestra sus maravillas,
pero esconde sus zonas más obscuras.

Visitando Londres, hoy tan en boga por el Brexit
recorriendo Westminster y la City,
donde las grandes tiendas se florean
y los automóviles de alta gama,
solo están disponibles para millonarios
que gustan de coleccionarlos por decenas,
uno goza mirando el Parlamento, el Támesis
serpenteando la ciudad como tantos 
otros lugares icónicos, la Torre de los Ingleses
hasta el Museo de Madame Tussauds
o el de Sherlock Holmes y su asistente Watson,
con sus usuales instrumentos en repisas,
o en el mismo escritorio y en algún que otro cuarto,
la escena de un asesinato no resuelto,
con buena escenografía y precisos detalles que hace honor
al célebre escritor Arthur Conan Doyle.

Y ni que hablar de Notting Hill y la bohemia Portebello,
localización de aquella romántica película,
con Julia Roberts y Hug Grant, más conocido
por el fellatio dentro de un auto, que casi destruyo su carrera.

Pero como imperturbable viajero que soy,
recorrí el Londres profundo, donde Jack
hacía de las suyas allá por el siglo diecinueve.
Calles empedradas sucias, basura por doquier
pasadizos obscuros y dignos de una película de suspenso.

Mientras en la City o en Westminster,
la basura se retira todos los días
aquí es solo una vez por semana.
Mientras cada calle en aquellos
muestra orgulloso el escudo en cada esquina,
acá en el Londres profundo no existen.

Originarios de Bangladesh, Pakistán u
otras nacionalidades tienen sus propios guetos.
Converse con una española de Granada,
que alquilaba una pieza junto a otros siete
no siendo ninguno familiar del otro,
hacinados, ciudadanos no de segunda
sino del subsuelo, la escuche largo rato.

No me engañan las luces de neón 
o ahora las fulgurantes leads,
siempre deseo recorrer aquello
que nadie te lleva a ver,
porque es el patio trasero
que todo buen y flemático ingles
ignora y no desea exhibir.

En todas partes, hay algo para ocultar…

Mi tiempo…es hoy

Cuando recuerdo algún momento feliz
allá en el pasado hace ya tiempo,
siento un profundo dolor al pensarlo,
porque ya no es posible, ya es pasado.

Cuando no pienso en la finitud de la vida,
es porque me embarco en proyectos cada día.
Pero si no fuera así, pensaría en la muerte
casi a diario, como algo que generaría tristeza
por lo que ya no haré, o lo que dejare inconcluso
o por mis nietos que no veré crecer, ni su futuro.

La certidumbre solo es de los “locos”,
ajenos a la realidad cuando por ejemplo
alguien te dice, “ves ese que entro me persigue”
y a tu respuesta “no, ese es un amigo mío,
él te reitera “no…no ese es el tipo que me persigue”.

Los “cuerdos” vivimos en un mundo incierto
masticando infinidad de frustraciones,
que nos provocan angustia y a veces miedo,
lo que nos paraliza, provocando eso tan temido.

Como dijo Fernando Pezoa, el tiempo
en que festejaba mi cumpleaños era feliz,
porque todos estábamos vivos, mis padres incluidos.

Lo he dicho siempre, hasta los 30 somos inmortales,
pero al pasar los años –no nos damos cuenta de ello-
las posibilidades de hacer lo que uno quiere, se va ajustando
irremediablemente a la edad biológica que avanza.

Por ello amig@ de ruta, piensa siempre en tener una razón
para vivir cada día, con un proyecto de vida a alcanzar
sea cual sea, con la simple finalidad de tener certidumbre
y no entregarte a una soledad, que te llevara a esa depresión
que sí te llevara al final, como también al peor de los escenarios.

La eternidad no es estar pendiente ni del pasado, ni del futuro
la eternidad es como tener la mano de alguien hoy, entre las tuyas
quitándose los dolores y manteniendo el deseo de vivir apasionados.

El misterioso mundo de los sueños

Hola amigas/os, si bien no soy para nada ocioso ya que cuando no tengo actividades me las creo, solo para sentirme bien conmigo mismo. Muchas veces a pesar de encuentros circunstanciales y de las reuniones con los amigos de siempre; el vivir en soledad acompañado de mi fiel y leal mascota Daysi, cruza  de Schnauzer y Dachshund mini, a veces me provoca que los descansos por la noche resulten insufribles y discontinuos, generalmente provocados por el inconsciente que necesita pulsar lo que sucede o sucedió en el consciente, a través de los sueños. Obviamente, por algún lado tiene que salir. Por dicha razón hago mi terapia con una profesional fantástica con la cual nos reímos más de lo que conversamos sobre todas aquellas circunstancias del día a día. Fue ella la que me sugirió anotarlos por aquello de la “memoria corta” en que pasado cierto tiempo no recordamos claramente la construcción o lo que sucedió en ese sueño. Y así lo hice. Ustedes se estarán preguntando que está diciendo este individuo y por qué se explique de una vez. ¿Verdad? No se enojen, solo transcribiré mi sueño de antenoche y recién hoy con Analia (mi psicóloga) desciframos cada una de sus partes. Es maravilloso como las pulsaciones del mundo consciente, perduran en el inconsciente como fuente de una caja de pandora inacabable. Se lo transcribo tal como se lo envié a la profesional…

“…Estaba sobre unas montañas de arcilla o barro  en medio Oriente o El Líbano, y comenzaban a explotar volcanes con lava, que provocaban la desaparición de casas que se hundían entre el fuego. Escapaba asustado y con dificultad ya que la tierra era blanda y no me permitía sujetarme. Estaba acompañado por alguien que me guiaba. Escapamos y me encuentro con un hombre de nacionalidad árabe que me recibe en su casa con amabilidad y me dice que tiene 3 hijos y a su hija la crió mi abuela Zeta. (Mi abuela materna era libanesa)

Cambia el escenario y me encuentro al lado del locutor de Telefe (un canal de aquí de TV abierta) que está hablando con Pablo Granados (un actor cómico y cantante que no suelo ver) de esquina a esquina fumando (yo no lo soporto) le pregunto desde cuando fumaba -no me responde- Granados nos invita a su casa con un gran parque donde nos muestra como construyó el mismo un exótico paisajismo con piedras y plantas con flores descomunales. De repente, van apareciendo los que alguna vez trabajaron con Granados entre ellos Almada, Yayo (otros actores cómicos, que tampoco suelo ver porque prefiero Netflix con una buena película o serie) y los otros y corren de un lado a otro. Me sumo a ellos y hacemos la parodia de un scrum de rugby. Están preparando la comida, bebiendo y fumando. Les digo que salgo porque no puedo respirar; me preguntan porque y les comento que sufro de una incipiente enfisema por nódulos en ambos pulmones.
Paso a otro cuadro; en un consultorio, donde estamos un médico, Granados y yo.
El médico me pide estudios y al verlos me dice que tengo un pólipo o tumor maligno en el colon ¿? Le digo que hace como treinta años que siempre me han encontrado solo pólipos benignos. Sin golpear la puerta aparece Almada ebrio haciéndose el gracioso, y el médico insistiéndole varias veces pero sin violencia, lo hace irse. Le pregunto al médico que expectativas tengo y me dice que no sabe. Quizás un año. Me angustio y comienzo a llorar…”

Conclusión: Todo sueño tiene un significado implícito, de lo que nos sucede en la vida real…

¿Coincidimos? O me enriqueces…

El nuevo amor es conmoción que entrecruza dos almas,
que por causalidad de la vida iban en el mismo sentido.
Como todo lo nuevo, provoca exaltación hormonal, ansiedad…
Incertidumbre por que no sabemos cómo resultará.
Lo sabremos, cuando nuestras ropas queden sobre el suelo
como meros disfraces, de quienes decimos y parecemos ser.
Así en la sinceridad que nos da la intimidad que tendremos,
sabremos si será posible construirlo en formato anti-sísmico
en pos de la felicidad plena, que anhelamos…
Ninguno que conozca, tuvo el corazón vacío demasiado tiempo
porque no es bueno ni saludable, para uno y todo lo que circunda.
Todos hemos y fuimos amados, algunos con matices livianos
y otros más profundos. Algunos, solo sufrieron por el desamor.
El amor no es un orgasmo u orgasmos múltiples.
Nada puede ser mecánico, seria irracional no sentirnos atraídos
por quien nos acompaña, entres las sabanas de los mil hilos.
Lo que se compra en tienda, es solo una fantasía efímera.
Siempre recordaremos aquel muchacho o muchacha, fugaz su paso
en nuestra vida, pero que guardamos en nuestra mente por su
sensualidad, el o la que nos hizo sentir la explosión de átomos como si estuviéramos en un verdadero combate cuerpo a cuerpo, donde no hay vencedores ni vencidos.
Solo fluidos a flor de piel, triunfo del éxtasis de la pasión.
Vale por ellos, por donde andarán.
Dicen que amar, se ama toda la vida.
Hay algunos que recordaremos toda la vida.
Otros que nuestros subconscientes, preferirán evitarlos.
En estos últimos generalmente, ambos nos equivocamos.
Un nuevo amor, a veces resulta maravilloso…nos trae consigo
nuevamente esa sensación de plenitud a la que no dejas ir.
Hasta nos lleva a reflexionar, el propio sentido de nuestra vida.
Pero a veces por el contrario, la desazón o tristeza te rompe todo.
Es un don…no un defecto. Enamorarse más de una vez.
Quien dice lo contrario, se engaña a sí mismo.
Imbecilidad es decir amar y mentirse toda una vida, duelo para ambos.
Cuando amamos de verdad nos exponemos demasiado.
Lo sabemos, pero siempre lo intentamos. Dejamos de lado a veces,
hasta las consecuencias que presuponemos.
La seducción es intriga, sutileza y un “halo de misterio”.
Debemos creer, que el dolor es ya pasado. Nada podemos modificar.
Hoy, solo aguardamos qué de la nada, la conmoción de un nuevo amor
llegué a nuestra vida y volvamos a amarrarnos a su muelle.

El haz de neutrinos

Dime, mujer virtual, desconocida, en que ambos,
solo en nuestra fantasía, de llenar esos momentos de hastió,
solemos leernos y escribirnos, no sientes como yo, esa necesidad
de un cara a cara, en la mesa de un bar un par horas
abriendo nuestras puertas, contando la verdad de nuestras vidas.

Mujer y hombre, corpóreos, auténticos como es en la vida real,
con sus alegrías y desesperanzas, sorpresas y contratiempos.
Qué bueno sería, como dijo una buena amiga muy querida
ser transportados ambos, tal cual los extremos de un largo hilo rojo
por los infinitos caminos de la red interminable, como la vieja Matrix,
para mirarnos a los ojos, y decirnos sin mentirnos porque escribimos.

Mañana, una nueva vida.

No vamos a morir jamás en este anillo circular de la vida.

Donde manan alegrías y tristezas en desbalance.

Tu alma sensible no lo permitirá.

La vida nos dará revancha en cada paso.

Nos reinventamos y seguimos adelante

en pos de esa felicidad “no permanente y esquiva” ,

que solo nosotros podemos construir.

Sé quién eres. Y solo puedo sugerirte

que aprende a conocer y valorar al otro.

Al que te hace feliz. No, al que te daña.

El miedo lo sabes, es un monstruo que paraliza.

No dejes que jamás te atrapé. Hazle una zancadilla.

Que se caiga de bruces, sintiendo el golpe.

Si no dudas jamás de ti, de tu moral y de saber quién eres.

Será el miedo, inexistente en esta vida y las que están por venir.

Proponértelo, es la consigna. Es tu mente la que lo hará posible.

Bien lo sabes. Éxitos se les desea a los capaces; suerte solo a los mediocres.

Déjate fluir

Porqué me rechazas?
No te he pedido nada, más que ser tu amigo.

Si estas en el “Mee too”, lo comprendo
pero no debes ponernos a todos, en la misma bolsa.

¿No lo crees así?
O será el miedo al desconocido “virtual”, lo que te paraliza.

Anda, amiga…salvo que algo te haya pasado
en algún momento de tu vida.
De ser así, como no lo comprendería.
Por el contrario, me preocuparía por ti.
Te preguntaría si has resuelto el problema
o necesitas quien te escuche.
¿Por qué sabes?
En los peores momentos de nuestras vidas,
ocurre que a veces los extraños, emocionalmente
no involucrados contigo,
observan tu problema desde otra perspectiva,
quizás un poco menos subjetiva.

Sólo responde, si así lo quieres
de no hacerlo, igual te seguiré leyendo.