“Galaikita”

No soy de aquellos solitarios
que nunca están solos por completo
de husmear por esas plataformas
que hacen las veces de celestinas.

Porque parece, que estuviera en Amsterdam
con la diferencia que ahí se negocia,
y virtualmente la cosa, es mucho más sutil.

Amablemente te invitan a dar tus datos
y comienzan hacer correr un algoritmo,
que te seleccionara por edad y afinidad
quienes porcentualmente pueden llegar
a ser tu deseada princesa como aquella
que perdió el zapato de cristal a medianoche.

Nunca me imagine que una relación
se basaba en porcentajes, raro no?
Es como tocar algo tan intangible
que no deja de producir un cierto escozor.

Pero llegó el retrato de ella y su nombre
o seudónimo “Galaikita” que dice estar
contenida en envase ucraniano pero
con corazón gallego eso si no le agrada
hacer casi nada de las tareas de un hogar,
qué es lo de menos si sabe abrir la puerta
para ir a jugar, ya que uno quiere jugar…

Debo reconocer sin embargo que su envase
engalanado con un perfil de cabello rubio
como el trigo y con un sombrero negro,
es llamativa y realmente muy bello.

Sigo curioseando en su descripción
en que se dice buena amiga y perseverante
con todo aquello que se propone,
gusta de andar en bicicleta, el mate
y todas las manifestaciones del arte.

Veo que me estoy muy entusiasmado
y ya la imagino caminando por mi piso,
desea intentar construir una linda relación
real, pero colorida y con magia, una complicidad

de dos a quererse sin apuro indefinidamente.

Veo que estoy entusiasmado y llego hasta la estación
satelital internacional cuando en un párrafo
detallan sus cosas favoritas y entre tantas,
una que pega en el corazón y por eso estoy
apresuradamente escribiéndole para una cita.

La remató escribiendo que la cosa mas favorita
para ella es un abrazo largoooo … .así lo escribió.
No es una mujer además de hermosa, dulce
hasta su médula y además en un solo envase….

Ídolos de pies de barro…y además estiercol en vivo…

Recuerdo tanto con los Beatles, los Rolling o grupos locales; mi cara de sorpresa al ver a las adolescentes, igual que hoy enardecidas con sus ídolos, que no eran más ni nada menos en quienes se identificaban y casi al borde de la histeria los incluían, como sus pares de pertenencia.
Había quedado atrás el ídolo de carne y hueso -el padre, el abuelo, el hermano mayor, o cualquier otro referente masculino.-


En 1980, la periodista Patricia Perea criticó a Charly García, quien se vengó componiendo la canción Peperina. Un nuevo libro sobre mujeres del rock rescata la historia de esta cordobesa, que sufrió el estigma de ser retratada como groupie del interior.

El mensuario Expreso Imaginario, además de ocuparse de ciertos temas fuera de la agenda habitual de una revista de rock, tenía otra característica importante: era federal. La revista tenía corresponsales en Córdoba, Santa Fe, Tucumán, Mar del Plata, Bahía Blanca, Chaco, Corrientes y Mendoza. Una de las periodistas cordobesas fue Patricia Perea, cuyo sobrenombre era “Peperina”, por su afición a tomar té de esa hierba, y fue inmortalizada en la historia del rock en una de las canciones más bellas que, en realidad, tiene también una triste historia de machismo y maltrato.


“Enganché el trabajo para Expreso Imaginario casi por inercia. Me gustaba escribir, lo había hecho desde chica y la revista tenía esa onda federalista de que acá en Córdoba también había grupos y pasaban cosas. Intercambiemos con la Capital, me dije”, escribe Patricia en su autobiografía, que ella misma editó.
Patricia conoció a Pipo Lernoud, uno de los editores de la revista, en un recital de PorSuiGieco en Córdoba. “Nosotros queríamos hablar de lo que pasaba acá. Ellos venían buscando aires de provincia. Así como un juego inocente empezó todo.”
Me hartó el acoso sexual, me harté de verlos drogarse, de cantar en el escenario la paz, el amor y la libertad y cuando bajaban hacían todo lo contrario de lo que predicaban.

La crítica
La historia de Patricia dio un giro total por una crítica que escribió en Expreso Imaginario. El 16 de noviembre de 1979, Serú Girán tocó en el Club Municipal de Alta Córdoba para presentar su disco La grasa de las capitales.


Ella tenía la misión de escribir una reseña. El arranque de su texto, incluido en la sección Noticias del Interior de la revista, era más que contundente, fatal, y muy atrevido:  “Asistieron 2.600 personas cada una de las cuales pagó $7.000 para entrar. ¿Valió la pena?  Rotundamente no”.
Y en cada descripción, los argumentos en contra del recital aumentaban, y los halagos fueron mínimos. “Lo mejor, por no decir lo único musical, fue una zapada entre Moro y Pedro. También algunos punteos de Lebón”, escribía Patricia.


“¿El resto? Una serie de clics musicales, de nuevos temas interrumpidos continuamente por nostalgias muy trilladas (cuando Charly tocó Fabricante de Mentiras un sector del público gritó: ‘Estamos en la generación del ‘80, García’) de saltos, contorsiones y movimiento a la Presley por parte de García.”
Más tarde, en su libro Peperina por Peperina, Patricia escribe en segunda persona, le escribe a Charly como si le estuviera hablando. En el texto, que publicó y distribuyó ella misma en vida, relata que Charly se tambaleaba en el escenario, que hizo una pésima actuación porque estaba borracho.


Y le dice: “Te sacaste la camisa por la bragueta simulando un pene. No terminas los temas y cantabas mal, te estabas dando cuenta, quizás, tierno y díscolo, de que el rock a nadie salva sino que al contrario, puede hundirte, reventarte. Tendrías que haber sido más fuerte (…); te bajaron los lompas Charly, te los dejaste bajar”.
Patricia cuenta que después de ese show la invitaron a comer un asado. “Yo estaba a la defen-siva, había visto el brillo en tus ojos y la espuma en tus colmillos.”


Es por eso que intentó mantenerse lejos de él, pero tuvieron un entredicho: “¿Sobre que te invito a comer asado pensás escribir mal de mí?”, dice que le dijo Charly.–
Patricia dice que cada vez que Serú fue a Córdoba, ella se veía con Daniel Grinbank, pero siempre se sintió hostigada por Charly, perseguida.


“Me hartó el acoso sexual, me harté de verlos drogarse, de cantar en el escenario la paz, el amor y la libertad y cuando bajaban hacían todo lo contrario de lo que predicaban. Lobos y buitres devorándose por un porro, un gramo de merca, una mina, un dólar”, escribió en su biografía.


La venganza


La crítica de Patricia en el Expreso Imaginario fue dura, aunque iba en el mismo tono de lo que se le criticaba cada vez más a él: por cada show bueno, había muchos regulares y des-controlados por la figura mediática que crecía en protagonismo.
Como el show fue a fines del ‘79, salió en la edición de principios del ‘80. Patricia califica de decadente el espectáculo, y hace hincapié en la actitud histérica y burlona de Charly sobre el escenario.


“Donde los temas ‘grasosos’ fueron desprolijamente ejecutados y en más de una oportunidad interrumpidos y acortados. Las voces no se explotaron como en otras oportunidades: se escucharon turbias y desafinadas”. Además, señaló que el promedio de edad del público era de quince años, lo comparó con el de Sandro, y le llamó la atención la exacerbación idólatra a la figura de Charly.


Alcanzó eso para que el ídolo máximo del rock argentino pegara el grito en el cielo. La venganza de su parte fue dura, cruel, y eterna. La condenó para siempre en un lugar de resentida, groupie despechada, y lo hizo con una canción. En ese gesto efectivo, Charly, además, dio una lección: las mujeres que critican a músicos lo hacen por despechadas, porque se les negó el acceso al sexo con el ídolo.


Nace Peperina


Todo este episodio fue el que “inspiró” a Charly García a componer la clásica canción  Peperina, que abre el cuarto disco de Serú Girán, Peperina (1981).
Su letra empieza así: Quiero contarles una buena historia / la de una chica que vivió la euforia de ser parte del rock tomando té de peperina. / Típicamente mente pueblerina / no tenía huevos para la oficina, / subterráneo lugar de rutinaria ideología. / Romántica entonaba / sus poemas más brillantes / susurrando al oído de mi representante / Te amo, te odio, dame más, Te amo, te odio, dame más.


Corría 1981 y Patricia se alejó del rock para licenciarse en Filosofía y dar clases. El ambiente la había “desilusionado mucho” y sentía un maltrato hacia su género. “Eran contradictorios, cantaban canciones de amor, pero no respetaban a la mujer. En el fondo, Peperina es una canción de un machista despechado”, escribió.
Muchos años después, Patricia le dijo al diario cordobés La Voz del Interior que no valió la pena escribir ese texto que salió en el Expreso Imaginario: “Hubo personas que se sintieron muy heridas con esa crítica, con el hecho de que una adolescente les dijera la verdad. No les gustó”.
Todos se hacen la película de que curtimos y no, nunca curtimos. Una vez me dio un beso en la boca, de prepo, en La Falda. Gritaba: Esta es Peperina, la auténtica, vos me diste de comer muchos años…Patricia Perea (Peperina).


El estigma
No paró ahí. En 1983, Charly estaba tocando en el Luna Park; era la presentación de su gran disco Clics modernos y, antes de empezar, Peperina dijo: “Voy a tocar un tema de una chica que le gustaba ir a habitaciones de moteles, a ver si le daban algo. Y cuando no le daban, se enojaba. Decía ‘Ay estos chicos, qué mal que tocan’. Ahora vienen hasta periodistas hombres…  ¡lo que es el destape, viejo!”.


Esa frase quedó grabada y el estigma crecía, pero todo iba a ponerse peor. En 1995, Raúl de la Torre estrenó una película musical basada en su historia. Sin avisarle, Patricia revivió su tortura, esta vez interpretada por Andrea del Boca.
“Salir de la fama de Peperina me cuesta un toco”, dice Patricia en el libro, y cuenta que cada dos por tres le tocaba el timbre algún fan de Charly para saber si ahí vivía la verdadera  Peperina.


“Todos se hacen la película de que curtimos y no, nunca curtimos. Una vez me dio un beso en la boca, de prepo, en La Falda. Gritaba: ‘Esta es Peperina, la auténtica, vos me diste de comer muchos años…’”
El reclamo de ella era justamente ése: ella le sirvió para que él ganara plata, pero nunca nadie le dio de comer a ella. Esa factura se la pasaron mutuamente durante algunos años, hasta que ella dejó el circuito de rock definitivamente y ya no se cruzaron más.


En una entrevista que Gloria Guerrero le hizo a Charly García en septiembre de 1981, y que está en su libro La historia del palo, ella le pregunta por la historia de la canción y él contesta:  “Es de alguien… es alguien que escribía notas del interior, y siempre que tocábamos en ese lugar, ella decía que era un bochorno… y nosotros nos preguntamos: ‘Pero ¿cómo? Si estuvo lleno de gente, todos se fueron contentos, ¿cómo puede ser?’. Después conocimos a la Peperi+-na, y realmente nos dimos cuenta de que nos odiaba en una forma terrible. Luego de escu-char el tema, le dijo a mi representante que yo era un buen sociólogo, pero que Serú Girán le seguía sin gustar”.


Los últimos años
Patricia editó un libro con la ayuda económica de su tía. Peperina por Peperina se presentó en Biblioteca Córdoba en 1995. “Se llenó y era un día de lluvia. A Charly le mandé uno, dijo que le gustó. No se vendió como esperaba, la verdadera historia no sé si interesaba tanto”, le dijo en 2012 al suplemento Vos, de La voz del interior.


Su salud fue decayendo, estuvo internada en neuropsiquiátricos por depresión. “Fue una cruz que tuve que llevar toda mi vida”, dijo.
El domingo 18 de septiembre de 2016 falleció en Córdoba. Sólo al morir Patricia fue mencionada por los periodistas de rock cordobeses y porteños, sólo al morir se recordó la canallada que le tocó vivir.


Fuente: Por Romina Zanellato – Periodico “La Voz del Interior” – Revista “Viva” suplemento “Diario Clarín” -Argentina – 15/11/2020

Mi sueño…

Desperté en un mar de nubes
rodeado de sonrientes querubines,
con los cuales disfrutaba el poder volar
viendo hacia abajo como nos alejábamos
o nos acercábamos a la ciudad,
los tejados rojos de bonitas casas,
el hierro y el cemento voraz de los edificios,
la gente yendo de uno a otro lado,
todo aquello que desde las alturas
uno no tiene idea de imaginarse
que se siente pero viví ese instante.

Abrí los ojos con una placidez desconocida,
aún sentía el aleteo de mis brazos
tratando de aproximarse o alejarse,
de la ciudad en que la nube de polución
todo lo cubría poco cerca de las nubes.

Me sentí infinitamente feliz, al recordar
ese sueño mágico contrariando
la interrupción de mi descanso,
muy a menudo cuando Daysi
saltaba a mi cama, despertándome
con la correa entre sus dientes.

¿Habrá sido un sueño en realidad?
O un deja vu de otra dimensión
distinta a la que habito….

Argentina, tan generosa y a la vez tan iracunda…

Segundo capuchino al hilo,
mirando la cuadragésima
manifestación sobre la calle
Lavalle, apellido de un traidor
contrario al federalismo de la República,
haciendo fusilar al probó Dorrego,
uno de los líderes que bregaban
por una Argentina unida, utopía
que sigue hoy siendo la misma,
con la que soñaron los héroes
de la Independencia, San Martín,
Belgrano o Moreno, envenenado
en alta mar, por manos anónimas
a quienes el brillante abogado
estorbaba con sus decenas de planes
de total emancipación de la ¿Madre
Patria? -España, a quien se le habrá
ocurrido llamarla así, cuando conquistó,
y con el engaño de su evangelización promovió
uno de los tantos genocidios de América.

Y luego, mucho tiempo después
llegaron los piratas, descendientes
del otrora famoso Capitán Drake,
quienes se aliaron con los apátridas
que aún hoy mantienen su apellido
en sus descendientes con igual genoma,
siendo tan generosos los ingleses
que junto al “falso y soberbio” Rivadavia
primer presidente del Virreinato del Plata,
fundaron la primera “deuda externa argentina”
siendo el mismo dinero que usaron los piratas,
para realizar el trazado de las vías del ferrocarril,
-Me preguntarán:
¿para comunicar a los pueblos
alejados de la “Reina del Plata”?
-Y les contestare: ¡NO! ¡Para extraer los recursos,
luego enviarlos de vuelta eso si como productos
con alto valor agregado de su mano de obra.

O los negociados en la década del 30 del siglo XX,
denunciado por aquel brillante
Lisandro de la Torre, que como todo patriota
denunció el Pacto Roca-Runciman,
por la corrupción en las exportaciones cárnicas
sin tener éxito alguno por la mayoría
y vil oposición conservadora así tras haber perdido
a su compañero de bancada a manos
de un pagado asesino en plena Cámara,
se suicidó de un tiro en la sien en su oficina…

Mi mente se fue a la historia pero la traigo
a esta manifestación con colores “vario pinto”,
que en esto si que somos buenos porque como
reyes de la queja y hacer lio ningún otro nos gana,
además de no tener ni idea que hacer
para refundar la Nación Argentina,
ya pasados 220 años de su liberación
aprovechando la invasión a España,
por aquel belicoso Bonaparte, otro loco
que ni le llegaba siquiera a los talones
a aquel petiso llamado Napoleón.

Seguimos igual que entonces,
nuestra frase de cabecera
es aquella de “el sálvese quien pueda”
y sigue tan vigente como el Ave María.

Somos lo que merecemos ser
pero en realidad tan confusos nos volvemos,
que nos enfrentamos por cualquier cosa
llámese política, fútbol, economía
y tantas otras, que nos hemos convertido en
importantes ignorantes, hablando sin saber.

Cuando bajemos del ego suicida,
quizás logremos ser creíbles
hacia adentro y también hacia afuera.

Buenos Aires es de todos…

Estoy sin auto, una de mis distracciones,
provoco que se encuentre durmiendo
dentro del taller mecánico por un tiempo.

Viajo en taxi, camino al centro
de Buenos Aires, al que de día evito.

¿Razones?
Locuras colectivas, bocinazos
creyendo que a quien un semáforo
se le interpone puede volar,
como el auto fantástico o como
aquel maravilloso de “Volver al futuro”
cuya energía solo es cuando avizoran
que se viene una real y feroz tormenta.

Nuestra gente forma aquello
que sostenemos en el tiempo,
un denominado “crisol de razas”
tierra de oleadas de inmigrantes
de todo el mundo que llegaron
en su mayoría solo con lo puesto.

Todas las razas, religiones y costumbres
pero eso si, advierto cuando voy al centro
que todos nos hemos italianizados
de tal manera, que aparece con un disfraz
de Roma, mi misteriosa Buenos Aires,
basta con comprobarlo haciendo
un viaje y escuchar gritos, insultos,
“tipillos” que no respetan nada, caos absoluto.

Pero somos así, eso si no nos arrepentimos
en ser los mejores de nada, porque que otro
tiene a Borges, el dulce de leche, el asado,
y ahí me detengo porque no quiero abrumar,
evitando una respuesta que lastime
para que le conteste como un italianizado argento.

Redención

Hubo un tiempo atrás
donde creí convertirme
solo en una sombra,
de aquel que fui allá
en los albores de mi vida.

Exitoso, reclamado
seguro, pseudo soberbio,
imbécil de ocasión
fagocitado por el afuera.

Tiempo en que iluso creía
como tan omnipotente era,
que mi valor de mercado
superaba lo que el fijaba.

Hoguera de vanidades,
dirá quién pase y lea
estas letras de excomulgado,
por aquel personaje ficticio
en qué me había convertido.

Pero bastó, verme muy cerca
en mi mediana edad de forma
súbita e inesperada frente
a la mujer de la temida azada,
para que ese castillo de naipes
de una asimetría inexplicable
como efecto dominó, se derrumbará.

Basto ese cruento aviso
lo que me despertó y alejo,
de esas fantasías superfluas
construidas desde el parecer,
más que de sus propias razones

Creo ahora, que me encuentro
mejor con mucho menos,
con esa sensación de armonía
que acompaña hoy mi vida,
a aquella otrora fingida, ni sensata
que sin medir sus consecuencias,
me hubiera llevado a ese lugar
que todos sabemos pero evitamos
más por la rendición de cuentas,
que por mi propia inexistencia
fluyendo hacia una obscuridad
de por sí, por todos desconocida.

El bien y el mal.

Que extraña es la vida
cuando deseas con ella
congraciarte, después
de tantos desencuentros.

Ya no puedes corregir nada
de lo que has hecho cada día
desde que tomaste consciencia
sobre tus actos tan lejanos.

Luego de hacer balances
en que las dudas surgen,
porque ni siquiera crees
aquello que has hecho bien,
pudo ser todo lo contrario
para el otro o para ti mismo..

Rebeldías de juventud
que uno ya no añora,
para sentarte luego en la cima
de ese ego enorme que tu
mismo inflaste con la vanidad
de creerte saberlo todo,
sin darte cuenta de lo infinito
que tarde convencido
no alcanzarás jamás..

Al llegar a ese momento
en que tu mente se detendrá
por una milésima de segundo,
pensando hacia tu adentro finito,
cuando la no deseada madurez
sin pedirte permiso, te alcanza.

Ahí, en ese mismo instante
te pones a separar capa
sobre capa, de lo que hiciste
en cada una de tus acciones,
las consecuencias que ellas
para bien o para mal
tuvieron sobre los otros
y también hacia ti mismo.

Porque en el juego de la vida
no siempre ganar es bueno,
si no se tiene claro el objetivo.

Perder, también es una opción
para cambiar la estrategia del juego,
confundiendo al que crees enemigo.

Así serás el reflejo de tus actos
los que en definitiva, serán por lo que
se te recordara por un tiempo con respeto
o plausible ignorancia al momento
en que inicies tu camino como todos
hacia aquel lugar, tan desconocido.

¿La moral? ¿Dónde está?

Toda creencia o mito aparece hoy, como solución al karma diabólico de por si negativo, que es la pandemia.
Así recibí hoy; un chat en que decía “Nuestro gobierno cerro el país el pasado veinte seis de marzo, mientras en un versículo bíblico dice; “Ve  pueblo mío, entra en tu casa y cierra las puertas detrás de ti. Escóndete un poco, hasta que pase la ira del Señor”, dice el versículo correspondiente a Isaías 26:20 en lo que para muchos significa una profecía de lo que sucede en gran parte del mundo en la actualidad. Y más allá de esto, algunos dicen “El Señor ordeno un encierro durante la Pascua en Egipto… cuando El Ángel de la muerte paso, donde los israelitas estaban protegidos por la sangre del cordero”. El pasado 16 de abril es cuando finaliza la Pascua y en esa fecha se terminó la primera cuarentena. 21 días es el 16. Esto es increíble!! (SIC)

Luego un mensaje; existen creyentes que dicen que a partir de hoy y durante 90 días, el sol se estará expandiéndose sobre la conciencia de todos, actuando sobre el ADN, emanando mucho amor. Los controladores que no nos quieren despiertos y activados LO SABEN, por eso quieren a la gente encerrada. Y no es casualidad que en esta época el Sol esta tan activado generando radiaciones de amor tan poderosas para que se lleve a cabo la ASCENCIÓN HUMANA de acuerdo al PLAN DIVINO para el que fuimos destinados, se hayan puesto de acuerdo y para atacarnos con esta Pandemia y aislarnos encerrados en casa, para alejarnos de recibir estos maravillosos códigos sagrados. Párense frente al sol, salgan donde la luz solar mata las cepas o larvas de todo el cuerpo. Miles de Códigos de Luz están golpeando el planeta para que lleven a cabo todas las actualizaciones de ADN. Hay que mirar al sol tanto cuando sale como cuando se pone, como lo hicieron los egipcios hace miles de años. La glándula pineal se activa mucho más y se nutre cuando miras directamente al sol. Quédate en el amor. Quédate en el amor y la compasión. Si no hay sol afuera, cierra los ojos e imagínalo con tu tercer ojo.” (SIC)

Siempre he sabido que la radiación ultravioleta puede dañar nuestro ADN- pero vaya uno a saber-.

Y luego de esto, se imaginaran que pocas ganas tengo de polemizar sobre las profecías de Nostradamus (TERCER SIC). Cada cual, es dueño de creer en quien crea, por algo todos sin excepción somos dueños de nuestro albedrío. 

Ahora bien, ya anteriormente en forma anticipada y luego reiterada, escribí suponiendo ciertas teorías conspirativas, fundamentado en el “ver para creer”.

Si bien trato de no estar conectado tanto con lo periodístico, la información en forma de metralla nos dice que tanto la nicotina, el plasma, la inmunidad del contagiado asintomático y tantas otras e innumerables falacias, darán al mundo el poder lograr la cura o la milagrosa vacuna. Esa misma información que amplía con todo el morbo posible, construye un ranking de los números de contagios de cada país, como así el número de muertos, como si a alguien en su sano juicio le interesara saber quien va en el primer o en último lugar, cuando miles de personas no pudieron siquiera, despedirse de sus muertos.

Me tienen harto con el aplanamiento de la curva, de los recuperados, que pueden servir como donantes para inmunizar a los que por miles, seguirán contagiándose. O colocar como prioridad mantener “protegidos” a aquellos considerados adultos mayores –cuando en la cultura occidental se los excluye permanentemente-. Ahora como si fuera novedad, la hipocresía de la sociedad se aterra de lo sucedido con aquellos internados en geriátricos, que se han contagiado porque sus hijos o nietos (salvo excepciones por alguna discapacidad severa), les resultaba una molestia tenerlos en su casa y los dejaron a su suerte. Ahora los funcionarios ineptos, abundan en declaraciones en cuanto a extremar el control de esas instituciones, que se cuentan por miles, siendo imposible de realizar. Como tantas otras cosas, la memoria colectiva sufrirá una amnesia y se olvidara de ello. Hasta que vuelva a suceder algo similar y servirá para volver a una rueda circular, a la que nadie le pone freno.

Aun mas, ahora toda persona mayor de setenta años deben solicitar permiso de salida de su domicilio aun por un día, justificando las razones. Así, los confinan como en guetos domiciliarios quitándoles el derecho a movilizarse, violando normas constitucionales o supranacionales.

La mayoría creo al igual que yo; cree pensar que esta pandemia está alejada de la extrema gravedad de aquellas pestes, que la historia nos describe cruelmente desde el inicio de los tiempos, con millones de víctimas. Ahora bien, no son pocos los que dicen que luego de eliminar al COVID-19 (Que así sea), resurgiremos mejores como sociedad.

Pido disculpas, pero tengo mis dudas. Creo que a vamos a mirar al otro, de distinta manera. Que nuestras conductas cambiaran, luego de estar tan aleccionados con prohibiciones de acá y allá. Que seremos más individualistas y distantes que antes. Que geopolíticamente no habrá cambios en el poder central. Y que seguiremos sin enterarnos o bien no dándole importancia a que hay países en donde tres de cada cuatro niños menores de 5 años, mueren de hambre cada día, otros que no superan los 30 años como expectativa de vida, justificando que nada podemos hacer y son solo números de una realidad perversa siendo lo más grave que seguiremos acostumbrados a ello, lo que nos lleva irremediablemente al inframundo merecido, si es que existe.

Mientras tanto, mal que nos pese, seguiremos haciéndonos los distraídos – me incluyo -viviendo una realidad que nos imponen y sin ofender, a todos sin distinción dentro de la misma bolsa. Si alguien se sintió molesto, le pido disculpas, es solo lo que pienso. 

¿Lógica razón?

Tenía ganas hasta
hace un rato de hacer algo,
pero no recuerdo ahora
de que se trataba.
Lo mismo me sucede
cuando llevo un limón
a la alacena y la sal
al refrigerador. ¿Raro, no?

A veces mi lógica va como
esfumándose y yéndose
por ahí, pero no sé dónde,
al igual que la capacidad
cognitiva que creo haber
poseído aun en situaciones
difíciles de enfrentar y resolver. 

Y eso que aplico cada día
técnicas neurolingüísticas,
para alimentar este cerebro
que iluso, creo me acompaña
desde siempre y debo alimentar.

Tampoco me voy a acomplejar,
cuantas personas van por ahí,
sin saber siquiera que valor
tiene de lo que hacen cada día.

Muchos me criticaran, 
lo doy más que seguro.

Pero en verdad, si me paro
en una esquina cualquiera
de cualquier ciudad del mundo,
y abro mi plegable mesita tijera,
sentándome en un banquillo
comenzaría una encuesta de opinión.

Mi primera pregunta sería
¿Sabe Usted que papel
cumple en este mundo? 
Fundamente.
¿Qué significa para Usted
la vida? 
Fundamente.
¡Entre el ser y el alma,
con cual se queda? 
Fundamente.

Me encontraría al finalizar
con una parva de respuestas, 
que deberé sin duda clasificar
según un rango subjetivo,
de lo que para mí, solo para mi
será acertado o por el contrario
una verdadera y total estupidez.

Quien puede atreverse a adivinar
cuál será el número de aciertos
como así de los desaciertos obtenidos,
al ser estos últimos el resultado
de lo que por lo general las personas, 
califican que están fuera del sano juicio.

Puedo asegurar que el resultado
por ser tan falibles, sorprendería a todos.

Momentos…

He salido como cada mañana,
en este por ahora, benévolo otoño
caminando con mi mascota
por las calles desiertas de la ciudad,
pienso ahora alejado para mi bien 
y el suyo, del bullicioso y traumático
centro de Buenos Aires, si bien hoy
no es siquiera lo que suele ser,
razón de ese álgido y feroz demonio,
que azota con su inesperado contagio
al desprevenido que no ha guardado reparo.

Momentos de reflexión
que me permiten decirme
que la rueda sigue girando
y si bien no ser inconsciente
es la premisa que debe tenerse,
debe vivirse en forma intensa
en lo que cada uno realiza,
que es una sutil manera de alejar
la locura masificada por los medios,
sobre estadísticas y curvas aplanadas.

Haciendo lo que nos llena el alma
es lo más saludable en esta etapa,
curar heridas, recordar lo bueno
de nuestro camino ya andado,
pensando en un mejor futuro,
construyéndolo desde adentro
para que cuando todo sea pasado,
nos amiguemos con nosotros mismos
que será una manera de amigarse,
con esa profunda e infinita espiritualidad 
que la mayoría ha abandonado en algún momento, 
por todo lo vano e híbrido del creer ser, 
disfrazándonos de lo que realmente no somos.