100 años de la caída del Imperio otomano: la superpotencia que sobrevivió 6 siglos y quiso ser universal (y las razones de su humillante desmoronamiento).

El 1 de noviembre de 1922, la Gran Asamblea Nacional Turca abolió el cargo de sultán dándole un último golpe al ya moribundo Imperio otomano, una de las mayores superpotencias que la humanidad ha conocido.

Aquel día culminaron aproximadamente 600 años de historia y nació la República de Turquía que conocemos actualmente.

La dinastía osmanlí -la familia gobernante del imperio desde su fundación en 1299 hasta su disolución- llegó a expandirse a lo largo de tres continentes, reinando en lo que ahora es Bulgaria, Egipto, Grecia, Hungría, Jordania, Líbano, Israel, los territorios palestinos, Macedonia, Rumania, Siria, partes de Arabia Saudita y la costa norte de África.

Muchos otros países como Albania, Albania, Chipre, Irak, Serbia, Qatar y Yemen también fueron parcial o totalmente otomanos.

Pero en muchas de esas naciones el legado imperial es tan controvertido que prefieren olvidarlo, mientras que otros, especialmente en Turquía, lo recuerda con nostalgia y como una época dorada que genera orgullo.

La dinastía osmanlí (o Casa de Osmán) comenzó con una oportunidad que Osmán I, quien era líder del imperio selyúcida, no dejó pasar. Tras percatarse de la debilidad de su imperio y el vecino Bizancio, Osmán decidió fundar en 1299 su emirato en Anatolia, el territorio que ahora se conoce como Turquía.

Así se convirtió en el fundador y el primer sultán de un Estado turco que comenzaría a expandirse poco después y llegaría a cubrir más de 5 millones de km2.

Los descendientes de Osmán, cuyo nombre a veces se escribe Ottman u Othman y de allí vendría el término «otomano», gobernaron la poderosa nación por seis siglos.

La caída de Constantinopla

Sin embargo, Olivier Bouquet, profesor de Historia Otomana y Medio Oriente de la Universidad Paris Diderot, destaca que en 1299 sólo se fundó un «Estado turco»; el Imperio comenzaría a tomar forma con la caída de Constantinopla en 1453.

Con una simbólica entrada a Constantinopla, montado en un caballo blanco, el sultán Mehmed II acabó con mil años del Imperio bizantino y comandó posteriormente el asesinato de gran parte de la población local, obligando al resto a exiliarse.

Mapa

Luego repobló la ciudad trayendo a personas de otras partes del territorio otomano.

Mehmed II también cambió el nombre de Constantinopla, que pasó a llamarse Estambul, la «ciudad del Islam», y se dedicó a reconstruirla.

De esa manera, la ciudad se convirtió no solo en la capital política y militar del imperio, sino también, por su posición en el cruce de Europa, África y Asia, en un importante centro comercial mundial.

La fuerza económica que tomaría el imperio se debió en gran medida a la política de Mehmed II de aumentar el número de comerciantes y artesanos en su Estado.

Alentó a muchos comerciantes a mudarse a Estambul y establecer negocios allí. Los gobernantes posteriores continuaron con esa política.

La receta del éxito

Aparte de que el poder máximo sólo se transfería a una persona, evitando rivalidades, Bouquet explica que el imperio tuvo éxito por varias otras razones, una de las principales era su carácter de Estado fiscal-militar.

El jefe turco Osmán (1258-1324), considerado el fundador del Imperio Otomano.

El jefe turco Osmán (1258-1324), considerado el fundador del Imperio otomano.

«Era un Estado en el que la extracción de recursos de la riqueza fiscal estaba ligada a la conquista militar, la cual tenía por objetivo adquirir nuevas riquezas y hacer que entraran más impuestos de manera centralizada», le dice a BBC Mundo.

Otro elemento impulsor del imperio, según el historiador, fue su fuerza militar.

Los ataques del ejército otomano eran rápidos y contaban con fuerzas especializadas, como el famoso cuerpo de élite de los jenízaros, quienes custodiaban al sultán, y los cipayos, una temida tropa de caballería de élite que en tiempos de paz se encargaba de recaudar impuestos.

La burocracia altamente centralizada del imperio que le permitía organizar la distribución de sus riquezas, el hecho que estaba inspirado y unido por el islam y que toda la sociedad tenía como referente al mismo gobernante también jugaron un papel importante.

«Era una sociedad multiconfesional y en teoría no había conversión forzada (al islam), pero de hecho la hubo. Hubo una política de islamización en ciertos territorios», asegura Bouquet.

Los otomanos también se destacaron por su pragmatismo: tomaron las mejores ideas de otras culturas y las hicieron suyas.

Solimán el Magnífico

Uno de los sultanes más conocidos del imperio, fue Solimán el Magnífico, quien reinó entre 1520 y 1566 e hizo que su Estado cubriera los Balcanes y Hungría, llegando a las puertas de la ciudad romana de Viena.

Solimán.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Solimán el Magnífico.

Si bien en Occidente es recordado como «el Magnífico» y en Oriente como «el Legislador», Solimán tenía otros títulos tan exagerados como sorprendentes.

Estos incluyen «el diputado de Alá en la Tierra», «Señor de los Señores de este mundo», «Poseedor de los cuellos de los hombres» y «Refugio de todas las personas en todo el mundo», entre muchos otros que denotan su importancia.

Uno de sus nombres más polémicos era «Emperador de Oriente y Occidente», que es visto por historiadores como un desafío directo a la autoridad de Roma que, en ese entonces, era superada por la otomana.

Aunque el imperio alcanzaría su máxima extensión territorial más tarde, el periodo de Solimán el Magnífico es considerado en Occidente como una era de oro para los otomanos, en la que se llevaron a cabo gran número de campañas militares exitosas.

El imperio que quiso ser universal

El nombre de «Emperador de Oriente y Occidente» también pone en evidencia que el Imperio otomano se veía y se consideraba a sí mismo como el único, sin otro igual ni parecido.

«En los ojos de los sultanes otomanos, no había ningún otro emperador además del sultán otomano», explica el historiador Olivier Bouquet.

el sultán Mahmud II saliendo de la Mezquita Bayezid, Constantinopla, 1837

FUENTE DE LA IMAGEN – HERITAGE IMAGES. El sultán Mahmud II saliendo de la Mezquita Bayezid, Constantinopla, 1837.

Según dice, la idea de un imperio universal proviene de la herencia bizantina y del islam.

«Querían conquistar todos los territorios donde vivían hombres y mujeres», asegura. «Todos los países situados fuera de ‘los territorios del islam’ (Dar al-Islam) tenían vocación a ser conquistados».

Se trata de una razón que explica la larga duración del Imperio otomano: su armada no tenía límites en la conquista de territorios, la cual avanzó por siglos.

«Y el imperio comienza a debilitarse en el momento en que las conquistas se dificultan o se detienen», añade Bouquet.

El principio del fin

Un primer evento que debilitó la superpotencia en la que se había convertido el Estado otomano fue su derrota en la Batalla de Lepanto en 1571, en la que se enfrentó a la Liga Santa, una coalición militar integrada por Estados católicos y liderada por la Monarquía española y un grupo de territorios de lo que ahora es Italia.

Fue una de las batallas más sangrientas que la humanidad había visto desde la antigüedad y acabó con la expansión militar otomana en el Mediterráneo.

Batalla de Lepanto en 1571.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. La derrota en la Batalla de Lepanto en 1571 fue un golpe fulminante para el Imperio otomano.

Allí se terminaron las fortunas del imperio y comenzó un largo y progresivo declive en los siglos que siguieron.

Varios errores de cálculo sumados a la inestabilidad política y económica de Estambul a principios del siglo XX terminaron de desmoronar un imperio cuyo brillo ya estaba empañado.

El primero de ellos fue la Primera Guerra de los Balcanes (1912-1913), en la que se enfrentó a la Liga Balcánica (Bulgaria, Grecia, Montenegro y Serbia), que, apoyada por Rusia, buscaba expulsar a los otomanos de sus tierras.

Inferior militarmente, el Imperio otomano perdió la guerra y con ella todos sus territorios en Europa, a excepción de Constantinopla y sus alrededores.

Los historiadores recuerdan esta derrota como un episodio «humillante» para los otomanos y otro punto de inflexión.

El golpe final

Los territorios otomanos restantes atravesaban un mal momento económico, debido al desarrollo de otras rutas comerciales, una creciente rivalidad comercial con América y Asia y el aumento del desempleo.

También se enfrentaban a las ambiciones expansionistas de potencias europeas como Gran Bretaña y Francia.

Además, las tensiones entre diferentes grupos religiosos y étnicos habían aumentado. Los armenios, kurdos y griegos, entre otros pueblos, se sentían cada vez más oprimidos por los turcos.

Con todos esos problemas, Estambul se embarcó en una nueva guerra contra una poderosa alianza encabezada por Francia, el Imperio británico, Estados Unidos y Rusia.

La victoria de los aliados en Medio Oriente durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918) fue uno de los detonantes de la desintegración del Imperio otomano, que ya tenía sus días contados.

Tras este evento se creó, como se había previsto, el mandato francés de Siria y mandatos británicos en Irak y Palestina, todos bajo supervisión de la Liga de Naciones (organismo que antecedió a la ONU.

Los otomanos ignoraban que en 1917, en plena guerra, Francia y Gran Bretaña ya habían pactado en secreto repartirse sus territorios con el tratado Sykes-Picot.

Medio Oriente en 1920.

Ese mismo año, también se firmó la Declaración Balfour, un documento en el que el gobierno británico le prometió al pueblo judío un «hogar» en la región de Palestina, que también era parte del imperio.

El naciente Estado: Turquía

Oficialmente, el imperio dejó de existir el 1 de noviembre de 1922, cuando se abolió el cargo de sultán y nació la República de Turquía.

Tras liderar una revolución republicana, Mustafa Kemal Atatürk, considerado como «el padre de la Turquía moderna», se convirtió en su primer presidente.

El último sultán del Imperio otomano, Mehmed VI, temía ser asesinado por los revolucionarios y tuvo que ser evacuado de Estambul por guardias británicos.

Terminó exiliado en la Italia de Benito Mussolini, en el balneario de San Remo, el mismo lugar donde se había pactado el reparto de su imperio.

Allí murió cuatro años después, tan pobre que las autoridades italianas confiscaron su ataúd hasta que se pagaran las deudas con los comerciantes locales.

Mustafa Kemal Atatürk.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Mustafa Kemal Atatürk gobernó Turquía durante 15 años desde su creación.

Mientras tanto, la naciente república dejaba atrás sus aspiraciones imperiales y se basaba en el kemalismo, una ideología implementada por Atatürk, que defendía el republicanismo, populismo, nacionalismo, secularismo, estatismo y reformismo.

Muchos historiadores aseguran que el secularismo de la Turquía moderna es un «gran» legado del Imperio otomano.

Neo Otomanismo

Por otra parte, el califato otomano continuó brevemente como institución en Turquía, aunque con una autoridad muy reducida, hasta que también fue abolido el 3 de marzo de 1924.

Actualmente la visión de que la derrota de los otomanos en la Primera Guerra mundial acabó con su imperio es objetada por algunos que aseguran que su caída es culpa de Occidente.

«La idea de la responsabilidad occidental (en la caída del imperio) ha sido retomada desde hace varios años por el régimen de Ankara y el actual presidente de la República Turca (Recep Tayyip Erdogan)», afirma el historiador Olivier Bouquet.

Presidente turco Erdogan

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Recep Tayyip Erdogan

Y en los últimos años, el sentimiento de nostalgia que algunos sienten en Turquía por la era otomana ha impulsado el resurgimiento del llamado neo otomanismo.

Se trata de una ideología política islamista e imperialista que, en su sentido más amplio, aboga por honrar el pasado otomano de Turquía y aumentar la influencia turca en regiones que estuvieron bajo dominio otomano.

Por muchas décadas, los líderes de la Turquía moderna se esforzaron por distanciarse del legado imperial y del islam con la intención de proyectar una cara más «occidental» y «laica».

Pero desde su ascenso al poder, Erdogan no ha ocultado su nostalgia por el pasado otomano de su país y su herencia islámica.

Una evidencia de ello fue la controvertida reconversión en 2020 de Santa Sofía -que Atatürk había convertido en uno de los museos más icónicos de Estambul- en una mezquita.

De igual forma, Erdogan ha demostrado en varias ocasiones su admiración por Selim I, un sultán que lideró una de las mayores expansiones del Imperio otomano.

Tras ganar un referéndum constitucional en 2017, que amplió enormemente sus poderes, hizo su primera aparición pública junto a la tumba del ex sultán otomano.

Y, más recientemente, decidió ponerle su nombre a uno de los puentes construidos sobre el famoso Estrecho de Estambul, en el Bósforo.

«El Imperio otomano desapareció, pero hay un neo otomanismo que se ha desarrollado (…) hay muchas más referencias al Imperio Otomano hoy que las que había a finales del siglo XX», concluye Bouquet.

Imagen de portada: NURPHOTO. Simpatizantes del grupo antiturco Amanecer Dorado, que ahora ha sido prohibido en Grecia, en un mitin en Atenas conmemorando la conquista de Estambul por los otomanos, el 29 de mayo de 2017.

FUENTE RESPONSABLE: Norberto Paredes; BBC News Mundo. 30 de octubre 2022. 

Sociedad y Cultura/Historia/Imperio Otomano/Turquía/Asia/Actualidad.

 

 

La ciudad subterránea que existió en secreto por miles de años debajo del Valle del Amor de Turquía.

Ráfagas violentas azotaban la tierra suelta en el aire mientras caminaba por el Valle del Amor de Capadocia.

Las laderas de tonos rosados ​​y amarillos coloreaban el paisaje ondulado marcado con profundos cañones rojos, y las formaciones rocosas de chimeneas se vislumbraban en la distancia.

Era árido, caliente, ventoso y devastadoramente hermoso.

Hace milenios, este entorno volcánico volátil esculpió naturalmente las torres que me rodeaban en sus formas cónicas de hongos, que ahora atraen a millones de visitantes a caminar o volar en globo aerostático en la región central de Turquía.

Pero debajo de la superficie desmoronada de Capadocia, una maravilla de proporciones igualmente gigantescas estuvo escondida durante siglos; una ciudad subterránea que podía ocultar el paradero de hasta 20.000 habitantes durante meses seguidos.

85 metros bajo tierra

La antigua ciudad de Elengubu, conocida hoy como Derinkuyu, se encuentra a más de 85 metros bajo la superficie de la Tierra, abarcando 18 niveles de túneles.

Es la ciudad subterránea excavada más grande del mundo y estuvo en uso casi constante durante miles de años, cambiando de manos de los frigios a los persas a los cristianos de la era bizantina.

Finalmente fue abandonada en la década de 1920 por los griegos de Capadocia cuando enfrentaron la derrota durante la guerra greco-turca y huyeron abruptamente en masa a Grecia.

Una habitación dentro de la ciudad subterránea

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

No solo sus habitaciones con forma de cueva se extienden por cientos de kilómetros, sino que se cree que las más de 200 pequeñas ciudades subterráneas separadas que también se han descubierto en la región pueden estar conectadas a estos túneles, creando una red subterránea masiva.

Según mi guía, Suleman, Derinkuyu solo fue «redescubierto» en 1963 por un lugareño anónimo al que constantemente se le perdían sus pollos.

Mientras renovaba su casa, las aves de corral desaparecían en una pequeña grieta creada durante la remodelación y nunca más se las volvía a ver.

Tras una investigación más detallada y algunas excavaciones, el turco descubrió un pasadizo oscuro.

Fue la primera de más de 600 entradas encontradas dentro de casas particulares que conducen a la ciudad subterránea de Derinkuyu.

Civilización escondida

La excavación comenzó de inmediato, revelando una red enredada de viviendas subterráneas, almacenamiento de alimentos secos, establos de ganado, escuelas, bodegas e incluso una capilla.

Era toda una civilización escondida a salvo bajo tierra.

La ciudad cueva pronto fue visitada por miles de los turistas menos claustrofóbicos de Turquía y, en 1985, la región se agregó a la lista del Patrimonio Mundial de la Unesco.

Vista de túneles bajo tierra

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Derinkuyu se compone de 18 niveles de túneles.

La fecha exacta de construcción de la ciudad sigue siendo discutida, pero «Anabasis», escrita por Jenofonte de Atenas alrededor del 370 a.C., es la obra escrita más antigua que parece hacer referencia a Derinkuyu.

En el libro, menciona a la gente de Anatolia, en o cerca de la región de Capadocia, que vive bajo tierra en casas excavadas en lugar de en las más populares cuevas cavadas en los acantilados también bastante conocidas en la zona.

Idónea

Según Andrea De Giorgi, profesor asociado de estudios clásicos en la Universidad Estatal de Florida, Capadocia es especialmente adecuada para este tipo de construcción subterránea debido a la falta de agua en el suelo y su roca maleable y fácilmente moldeable.

«La geomorfología de la región favorece la excavación de espacios subterráneos», dijo, y explicó que la toba local habría sido bastante fácil de tallar con herramientas simples como palas y picos.

Ese mismo material piroclástico se forjó naturalmente en las chimeneas que parecen de cuentos de hadas y las agujas fálicas que sobresalen de la tierra sobre el suelo.

Globos de turistas sobre las formaciones fálicas del valle

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. La naturaleza esculpió la superficie, el hombre, lo subterráneo.

Pero a quién acreditar la creación de Derinkuyu sigue siendo un misterio parcial.

El trabajo preliminar de la extensa red de cuevas subterráneas a menudo se atribuye a los hititas, «quienes pueden haber excavado los primeros niveles en la roca cuando fueron atacados por los frigios alrededor del 1200 a.C.», según A. Bertini, un experto en viviendas trogloditas del Mediterráneo, en su ensayo sobre la arquitectura rupestre regional.

Agregando peso a esta hipótesis, se encontraron artefactos hititas dentro de Derinkuyu.

Sin embargo, la mayor parte de la ciudad probablemente fue construida por los frigios, arquitectos altamente calificados de la Edad del Hierro que tenían los medios para construir elaboradas instalaciones subterráneas.

«Los frigios fueron uno de los primeros imperios más prominentes de Anatolia», explicó De Giorgi.

«Se desarrollaron en el oeste de Anatolia alrededor de finales del primer milenio a.C. y tenían una inclinación por monumentalizar las formaciones rocosas y crear notables fachadas excavadas en la roca. Aunque escurridizo, su reino se extendió para incluir la mayor parte del oeste y el centro de Anatolia, incluida el área de Derinkuyu».

Escondite

Originalmente, Derinkuyu probablemente se usó para el almacenamiento de bienes, pero su propósito principal era como un refugio temporal de los invasores extranjeras, con Capadocia experimentando un flujo constante de imperios dominantes a lo largo de los siglos.

Roca con hueco.

FUENTE DE LA IMAGEN – RICHARD BECK/GETTY IMAGES. Rocas de media tonelada cerraban los túneles en tiempos de invasión.

«La sucesión de imperios y su impacto en los paisajes de Anatolia explican el recurso a refugios subterráneos como Derinkuyu», explica De Giorgi.

«Fue en el momento de las incursiones islámicas [del siglo VII, en el Imperio bizantino predominantemente cristiano], sin embargo, cuando estas viviendas se utilizaron al máximo».

Mientras que los frigios, persas y selyúcidas, entre otros, habitaron la región y se expandieron sobre la ciudad subterránea en los siglos siguientes, la población de Derinkuyu creció hasta su punto máximo durante la era bizantina, con casi 20.000 residentes viviendo bajo tierra.

Hoy, puedes experimentar la desgarradora realidad de la vida bajo tierra por solo 60 liras turcas (unos US$3).

Ingenio claustrofóbico

Mientras descendía a los túneles angostos y mohosos, las paredes ennegrecidas por el hollín de siglos de encender antorchas, la extraña sensación de claustrofobia comenzó a instalarse.

Sin embargo, el ingenio de los diversos imperios que se expandieron sobre Derinkuyu pronto se hizo evidente.

Los pasillos cortos e intencionalmente angostos obligaban a los visitantes a navegar por el laberinto de pasillos y viviendas encorvados y en fila india, obviamente una posición inoportuna para los intrusos.

Pocamente iluminadas por la luz de las lámparas, rocas circulares de media tonelada bloqueaban las puertas entre cada uno de los 18 niveles y solo se podían mover desde el interior.

Profundo pozo

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Pequeños agujeros perfectamente redondos en el centro de estas fuertes puertas habrían permitido a los residentes atacar a los invasores mientras mantenían un perímetro seguro.

«La vida bajo tierra probablemente fue muy difícil», agregó mi guía Suleman.

«Los residentes hacían sus necesidades en vasijas de barro selladas, vivían a la luz de las antorchas y se deshacían de los cadáveres en áreas designadas».

Meses bajo tierra

Cada nivel de la ciudad fue cuidadosamente diseñado para usos específicos.

El ganado se mantenía en los establos más cercanos a la superficie para reducir el olor y los gases tóxicos producidos por el ganado, así como para proporcionar una capa cálida de aislamiento vivo para los meses fríos.

Las capas internas de la ciudad contenían viviendas, sótanos, escuelas y espacios de reunión.

Identificable por sus techos abovedados de cañón únicos, una escuela misionera bizantina tradicional, completa con salas adyacentes para el estudio, se encuentra en el segundo piso.

Según De Giorgi, «la evidencia de la elaboración del vino se basa en la presencia de bodegas, cubas para prensar uvas y ánforas [tinajas altas de dos asas y cuello estrecho]».

Estas habitaciones especializadas indican que los habitantes de Derinkuyu estaban preparados para pasar meses bajo la superficie.

Entradas

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Derinkuyu tenía muchas entradas, incluidas más de 600 que se encuentran dentro de casas privadas.

Pero lo más impresionante es un complejo sistema de ventilación y un pozo protegido que habría abastecido a toda la ciudad con aire fresco y agua limpia.

De hecho, se cree que la construcción temprana de Derinkuyu se centró en estos dos elementos esenciales.

Más de 50 pozos de ventilación, que permitían el flujo de aire natural entre las muchas viviendas y pasillos de la ciudad, se distribuyeron por toda la ciudad para evitar un ataque potencialmente fatal a su suministro de aire.

El pozo fue excavado a más de 55 metros de profundidad y los habitantes de la ciudad podían cortarlo y acceder a él fácilmente desde abajo.

Más secretos por excavar

Si bien la construcción de Derinkuyu fue realmente ingeniosa, no es la única ciudad subterránea en Capadocia.

Con 445 kilómetros cuadrados, es simplemente la más grande de las al menos 200 ciudades subterráneas debajo de las llanuras de Anatolia.

Más de 40 de estas ciudades más pequeñas se encuentran a tres o más niveles de profundidad bajo la superficie.

Muchas están conectadas a Derinkuyu a través de túneles excavados cuidadosamente, algunos de los cuales se extienden hasta 9 kms.

Todos ellos están equipados con vías de escape de emergencia en caso de que fuera necesario un retorno inmediato a la superficie.

Pero no todos los secretos subterráneos de Capadocia han sido excavados.

En 2014, se descubrió una ciudad subterránea nueva y potencialmente incluso más grande debajo de la región de Nevsehir.

La historia viviente de Derinkuyu llegó a su fin en 1923 cuando los griegos de Capadocia evacuaron.

Más de 2.000 años después de la probable creación de la ciudad, Derinkuyu fue abandonada por última vez.

Su existencia fue casi olvidada en el mundo moderno hasta que unos pollos errantes trajeron la ciudad subterránea de vuelta a la luz.

* Si quieres leer la historia original en BBC Travel, haz clic aquí

Imagen de portada: GETTY IMAGES. El Valle del Amor de Capadocia, Turquía.

FUENTE RESPONSABLE: Geena Truman. BBC Travel* 4 de septiembre 2022.

Sociedad y Cultura/Turquía/Historia

Análisis revelan que los mosaicos romanos del suelo de una villa de la antigua Halicarnaso están hechos con vidrio reciclado.

 

Se han excavado varios suelos de mosaico decorativos en una villa de lujo situada en la actual Bodrum (antigua Halicarnaso), que en su día tenía vistas al mar Mediterráneo. Nuevos análisis químicos revelan que en la colocación de los suelos de mosaico se utilizó vidrio reciclado.

Por favor; si te interesa esta entrada cliquea donde se encuentre escrito en “azul”. Muchas gracias.

Aunque esta villa de lujo de 1.700 años de antigüedad fue excavada y examinada tanto en 1856 como en la década de 1990, todavía tiene sorpresas que revelar.

Un equipo internacional de investigación ha descubierto ahora nuevos secretos, con el profesor Kaare Lund Rasmussen a la cabeza de los llamados análisis arqueométricos: el uso de análisis químicos para determinar de qué elementos estaba hecho un objeto, cómo ha sido procesado, etc.

Situación y plano de la villa | dibujo I. Bjerg Poulsen / University of Southern Denmark.

Otros miembros del equipo son Thomas Delbey, de la Universidad de Cranfield (Inglaterra), y los arqueólogos clásicos Birte Poulsen y Poul Pedersen, de la Universidad de Aarhus y la Universidad del Sur de Dinamarca. El trabajo del equipo se publica en la revista Heritage Science, e incluye el análisis arqueométrico de 19 teselas de mosaico de aproximadamente 1.600 años de antigüedad.

Una de las siete maravillas del mundo

Las teselas proceden de la excavación de una villa de la antigüedad tardía, situada en Halicarnaso (hoy Bodrum, en Anatolia, Turquía). Halicarnaso era famosa por el Mausoleo, la gigantesca y fastuosa tumba del rey Mausolo, considerada una de las siete maravillas del mundo.

La villa estaba distribuida en torno a dos patios y las numerosas habitaciones estaban adornadas con suelos de mosaico. Además de los motivos geométricos, también había motivos de diversas figuras mitológicas y escenas tomadas de la mitología griega; por ejemplo, la princesa Europa raptada por el dios Zeus en forma de toro y Afrodita en el mar con su concha.

También se representan motivos de las historias del autor romano Virgilio, mucho más joven. Las inscripciones en el suelo han revelado que el propietario se llamaba Charidemos y que la villa se construyó a mediados del siglo V.

b) el suelo de la sala F; c) el suelo de la sala O; d) personificación del otoño en la sala F; e) personificación del verano en la sala F | fotos J. Isager / University of Southern Denmark.

Un lujo costoso

Los suelos de mosaico eran un lujo costoso: había que transportar materias primas caras como el mármol blanco, verde, negro y de otros colores desde canteras lejanas. También había que importar otros materiales de piedra, cerámica y vidrio.

Recibí 19 teselas de mosaico para analizarlas en mi laboratorio de Dinamarca. De ellas, siete eran de vidrio de diferentes colores: morado, amarillo, rojo y rojo intenso. Mi conclusión es que seis de ellas son probablemente de vidrio reciclado, dice Kaare Lund Rasmussen.

Esta conclusión se basa en un análisis químico denominado espectrometría de masas con plasma acoplado inductivamente. Con ella, el equipo de investigación ha determinado las concentraciones de nada menos que 27 elementos, algunos de ellos hasta una concentración de milmillonésimas de gramo.

Las teselas de mosaico investigadas | foto University of Southern Denmark.

El ocaso del Imperio Romano

Pudimos distinguir entre el vidrio base de Egipto y el de Oriente Medio y, además, pudimos determinar qué elementos añadían los antiguos artesanos para colorear los vasos y hacerlos opacos, lo que se prefería en la época, dice.

Por supuesto, es difícil extrapolar a partir de sólo siete teselas de mosaico de vidrio, pero los nuevos resultados encajan muy bien con la imagen de Anatolia en la antigüedad tardía. A medida que el poder del Imperio Romano disminuía, las rutas comerciales se cerraban o se desviaban, lo que probablemente provocó una escasez de bienes en muchos lugares, incluidas las materias primas para la producción de vidrio en Anatolia.

Esto, junto con las historias representadas en los suelos, permite a los arqueólogos clásicos elaborar una imagen más detallada de lo que estaba de moda a finales de la Antigüedad y de las posibilidades de despliegue artístico.


Fuentes: Universidad del Sur de Dinamarca | Rasmussen, K.L., Delbey, T., Jørgensen, B. et al. Materials and technology of mosaics from the House of Charidemos at Halikarnassos (Bodrum, Turkey). Herit Sci 10, 62 (2022). 

doi.org/10.1186/s40494-022-00697-3

Imagen de portada:Vista de la excavación de la villa en Halicarnaso | foto J. Isager / University of Southern Denmark

FUENTE RESPONSABLE: La Brújula Verde. Magazine Cultural Independiente. Por Guillermo Carvajal. 26 de julio 2022

Anatolia/Antigua Roma/Halicarnaso/Imperio Romano/Mosaicos/ Turquía 

Descubren en una montaña un cementerio de 1800 años repleto de tesoros y obras de arte.

Arqueólogos turcos desenterraron una enorme necrópolis excavada en la ladera de una montaña en la antigua ciudad de Blaundus.

Los expertos encontraron las tumbas en la antigua ciudad de Blaundus, situada a unos 180 kilómetros al este del Mar Egeo en la actual Turquía, que fue fundada en la época de Alejandro Magno y que existió durante los períodos romano y bizantino.

Si deseas profundizar sobre este interesante tema, cliquea por favor en lo escrito en “negrita”. Muchas gracias.

Proyecto de Excavación Arqueológica Blaundus

Un equipo de arqueólogos halló 400 tumbas perforadas en la roca que datan de hace 1800 años y forman parte de una de las mayores necrópolis del mundo excavadas en piedra.

Los expertos encontraron las tumbas en la antigua ciudad de Blaundus, situada a unos 180 kilómetros al este del Mar Egeo en la actual Turquía, que fue fundada en la época de Alejandro Magno y que existió durante los períodos romano y bizantino.

Birol Can, arqueólogo de la Universidad de Uşak de Turquía y director del proyecto de excavación de Blaundus, aseguró que las tumbas estaban repletas de sarcófagos, muchos de los cuales contenían los cuerpos de varios difuntos, una pista de que las familias utilizaron estas sepulturas para enterrar a sus muertos a lo largo de muchas generaciones.

Un equipo de arqueólogos halló 400 tumbas perforadas en la roca que datan de hace 1800 años y forman parte de una de las mayores necrópolis del mundo excavadas en piedra

Un equipo de arqueólogos halló 400 tumbas perforadas en la roca que datan de hace 1800 años y forman parte de una de las mayores necrópolis del mundo excavadas en piedra.

Proyecto de Excavación Arqueológica Blaundus

“Creemos que las cámaras de las tumbas excavadas en la roca de Blaundus, en las que hay muchos sarcófagos, se utilizaban como tumbas familiares, y que las tumbas se volvían a abrir por cada miembro de la familia fallecido, y se celebraba una ceremonia de entierro y se volvía a cerrar”, manifestó Can, citado por el sitio de noticias Live Science.

“La ciudad de Blaundus se asienta en una colina rodeada por un valle, que en realidad es un ramal de los vastos cañones de Uşak, uno de los sistemas de cañones más largos del mundo”, detalló Can.

Según el experto, los habitantes de Blaundus construyeron la necrópolis en las laderas del cañón. “Debido a la naturaleza rocosa de las laderas que rodean la ciudad, la técnica de enterramiento preferida eran las tumbas en forma de cámara excavadas en la roca sólida”, dijo.

Aunque los arqueólogos conocían el cementerio desde hace más de 150 años, nunca habían realizado una excavación en Blaundus. Por esta razón, el equipo liderado por Can comenzó el proyecto de exploración en 2018, con el objetivo de documentar las ruinas y preparar los planes de conservación.

La técnica de las pinturas murales que cubren las paredes, bóvedas y techos de las tumbas, y el estilo de las escenas de naturaleza y figurativas representadas en ellas muestran características romanas

La técnica de las pinturas murales que cubren las paredes, bóvedas y techos de las tumbas, y el estilo de las escenas de naturaleza y figurativas representadas en ellas muestran características romanas.

Hasta el momento, Can y su equipo han identificado dos templos, un teatro, un baño público, un gimnasio, una basílica, distintos tramos de murallas, una puerta, acueductos, un santuario dedicado a un antiguo héroe griego o romano conocido como ‘heroon’, y las tumbas de cámara excavadas en la roca. “Aparte de todo esto, sabemos que hay muchas estructuras religiosas, públicas y civiles que siguen bajo el subsuelo”, reveló Can.

Al desenterrar una de las tumbas de cámara excavadas en la roca, en 2018, los arqueólogos encontraron huesos humanos que databan de los siglos II a III d.C. Por esta razón, decidieron centrarse en el cementerio en 2021. “Como resultado del trabajo, que ha sido peligroso en múltiples ocasiones, se ha completado la documentación de aproximadamente 400 tumbas de cámara excavadas en la roca que se pueden observar desde la superficie”, indicó Can.

Sin embargo, la necrópolis era un punto muy buscado por los ladrones de tumbas, que las destruían mientras robaban diversas joyas preciosas y otros artefactos a lo largo de los siglos. A pesar de los daños, los arqueólogos pudieron encontrar muchos indicios de que los individuos fallecidos son de la época romana.

Por ejemplo, los investigadores hallaron fragmentos de cerámica y monedas que indican que los sepulcros datan de los siglos II a IV d.C., durante la época romana. “Además, la técnica de las pinturas murales que cubren las paredes, bóvedas y techos de las tumbas, y el estilo de las escenas de naturaleza y figurativas representadas en ellas muestran características romanas”, dijo Can.

Un equipo de arqueólogos halló 400 tumbas perforadas en la roca que datan de hace 1800 años y forman parte de una de las mayores necrópolis del mundo excavadas en piedra

Un equipo de arqueólogos halló 400 tumbas perforadas en la roca que datan de hace 1800 años y forman parte de una de las mayores necrópolis del mundo excavadas en piedra.

El equipo de arqueólogos turco encontró diferentes tipos de tumbas de cámara excavadas en la roca, incluyendo algunas de una sola habitación, así como estructuras complejas formadas por la disposición de varios aposentos uno tras otro”.

“Estos espacios no se crearon de una sola vez. Por las huellas en las paredes, se entiende que las tumbas fueron diseñadas originalmente como una sola habitación. Sin embargo, con el tiempo, cuando no había lugar para el enterramiento en este único habitáculo, la sala se amplió hacia el interior y se añadieron la segunda, la tercera y luego la cuarta”, manifestó Can.

El experto aseguró que algunas tumbas aún conservaban diversos objetos que probablemente estaban destinados a ayudar al difunto en la otra vida. Estos elementos funerarios incluían espejos, diademas, anillos, brazaletes, horquillas, instrumentos médicos, cinturones, vasos y lámparas de aceite, que explican diferentes detalles sobre las personas enterradas en las tumbas, como su sexo, ocupación, hábitos y fecha de muerte.

Pinturas hermosas

Los techos y las paredes de las cámaras funerarias estaban decorados con coloridas e intrincadas pinturas. Y aunque muchas se han deteriorado con el paso de los milenios, los murales de 24 de sepulcros todavía son visibles, pero están en mal estado. “Algunas de estas tumbas fueron utilizadas como refugios para animales por los pastores hace mucho tiempo”, dijo Can.

Los frescos estaban cubiertos por una capa de hollín densa y negra debido a los incendios que se producían en aquella época

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“Los frescos estaban cubiertos por una capa de hollín densa y negra debido a los incendios que se producían en aquella época”, detalló el experto.

Sin embargo, el equipo de restauración y conservación pudo limpiar algunas de las pinturas, que revelaron las vibrantes escenas florales, geométricas y figurativas pintadas en las paredes. “Las vides, las flores de varios colores, las coronas, las guirnaldas y los paneles geométricos son los motivos más utilizados. Además de estos, se incluyen en los amplios paneles figuras mitológicas como Hermes (Mercurio), Eros (Cupido) y Medusa, además de animales como pájaros y perros“, anunció Can.

El investigador y su equipo todavía tienen cientos de tumbas más por excavar. “Todas las pinturas murales serán reveladas con las excavaciones que se harán en los próximos años en la necrópolis”, señaló.

Can detalló que también tiene previsto realizar estudios químicos y de ADN para averiguar la ascendencia de los difuntos, así como su sexo, edad y hábitos alimenticios. Mientras tanto, Blaundus está abierto a los turistas, y a medida que las excavaciones revelen más detalles únicos de la ciudad, el investigador espera proteger los nuevos hallazgos para poder compartirlos con el mundo.

Imagen de portada: Gentileza de La Nación

FUENTE RESPONSABLE: La Nación

El Mundo/Arqueología/Turquía

Turquía desvela los espectaculares restos descubiertos en Karahantepe.

La Universidad de Estambul acaba de revelar al mundo las magníficas piezas encontradas en este yacimiento del sureste de Turquía. Aunque las excavaciones empezaron en 2019 tras la desescalada del conflicto sirio, no ha sido hasta este año que el equipo del profesor Karul Necmi ha alcanzado el nivel de los templos y desenterrado centenares de pilares y esculturas.

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Los inicios del Neolítico fueron una época en la que surgieron numerosos asentamientos en Anatolia y Mesopotamia. Cerca de la actual Sanliurfa se construyeron a mediados del siglo X a.C. un conjunto de templos en Göbekli Tepe, lugar que se convirtió en el epicentro de una cultura en la que destacan los templos circulares de piedra decorados con columnas antropomorfas talladas con todo tipo de imágenes animales.

Fue en esa época cuando en la colina de Karahan (o Karahantepe), a solo 32 kilómetros, se fundó otro poblado que para muchos científicos es el primer poblado de la historia al contar con residencias fechadas en torno al 9400 a.C y articuladas en torno a un santuario.

El agua era esencial en los rituales celebrados en Karahantepe, en la imagen piscina ritual decorada con pilares tallados con forma de hombres y animales.

EL AGUA ERA ESENCIAL EN LOS RITUALES CELEBRADOS EN KARAHANTEPE, EN LA IMAGEN PISCINA RITUAL DECORADA CON PILARES TALLADOS CON FORMA DE HOMBRES Y ANIMALES. Foto: Ministerio de Cultura de Turquía

UN DESCUBRIMIENTO RECIENTE

Aunque este lugar ya se conocía desde 1997, no ha sido hasta tiempos recientes que el Ministerio de Cultura turco ha empezado a excavar el sitio sacando a la luz un extenso complejo sagrado que rivaliza con el famoso Göbekli Tepe.

Iniciados en 2019 los trabajos han continuado hasta el presente. Si bien las primeras capas no fueron muy prometedoras las últimas campañas han desenterrado más de 300 estelas y pilares junto con muchísimas esculturas de todo tipo talladas en piedra caliza.

Todos estos objetos no se encontraron de cualquier manera sino que los habitantes los enterraron de manera cuidadosa cuando cubrieron ritualmente el lugar en el momento de su abandono. Así las estatuas humanas fueron decapitadas, se les cortó la nariz y sus cabezas fueron puestas del revés, mirando hacia las paredes.

Al tratarse de una representación de un ser humano al completo esta escultura es una de las obras más revolucionarias del yacimiento, al ser una evolución de los pilares antropomorfos todavía imita la postura tradicional con las manos en el bajo vientre.

AL TRATARSE DE UNA REPRESENTACIÓN DE UN SER HUMANO AL COMPLETO ESTA ESCULTURA ES UNA DE LAS OBRAS MÁS REVOLUCIONARIAS DEL YACIMIENTO, AL SER UNA EVOLUCIÓN DE LOS PILARES ANTROPOMORFOS TODAVÍA IMITA LA POSTURA TRADICIONAL CON LAS MANOS EN EL BAJO VIENTRE. Foto: Francesc Cervera.

Curiosa estatuilla con dos cabezas de la que se conserva la parte superior. Presenta algunas innovaciones artísticas como una banda que le sujeta el pelo o el hecho de que sus cabellos hayan sido tallados con forma de estrías cerebrales. Al tener dos caras podría representar a alguna dualidad (joven-viejo, hombre-mujer, bueno-malo).

CURIOSA ESTATUILLA CON DOS CABEZAS DE LA QUE SE CONSERVA LA PARTE SUPERIOR. PRESENTA ALGUNAS INNOVACIONES ARTÍSTICAS COMO UNA BANDA QUE LE SUJETA EL PELO O EL HECHO DE QUE SUS CABELLOS HAYAN SIDO TALLADOS CON FORMA DE ESTRÍAS CEREBRALES. AL TENER DOS CARAS PODRÍA REPRESENTAR A ALGUNA DUALIDAD (JOVEN-VIEJO, HOMBRE-MUJER, BUENO-MALO). Foto: Francesc Cervera.

UN SANTUARIO COMPLEJO

En el centro de la área excavada se erige una gran sala circular de 23 metros de diámetro. Al igual que las de Göbekli Tepe el peso de su techo de madera lo sostenían dos grandes pilares con forma de T hoy caídos y rotos por la presión del sedimento. Según los investigadores, en las paredes se dispusieron unos pilares algo más pequeños separados por bancos tallados en la roca o construidos con losas.

Al fondo de este gran recinto había un podio decorado con estelas y tótems en el que se levantaba un trono desde el que el líder del poblado o la divinidad presidía las reuniones de su comunidad.

Junto a esta estancia los antiguos pobladores del lugar tallaron dos piscinas en la roca alimentadas por canalizaciones que recogían el agua de la lluvia. 

Una de ellas, presidida por un misterioso rostro masculino y profusamente decorada con estelas, conectaba con el salón por una pequeña ventana por la que, según el profesor Necmi, los creyentes descendían para darse un baño purificador tras el que ascendían a la luz por una escalera tallada en la roca.

Este aplanado rostro era la parte superior de una estela en sustitución de los animales. Tras la cara se puede ver un agujero por el que quizás colgaba del techo. Este tipo de piezas son habituales en el lugar.

ESTE APLANADO ROSTRO ERA LA PARTE SUPERIOR DE UNA ESTELA EN SUSTITUCIÓN DE LOS ANIMALES. TRAS LA CARA SE PUEDE VER UN AGUJERO POR EL QUE QUIZÁS COLGABA DEL TECHO. ESTE TIPO DE PIEZAS SON HABITUALES EN EL LUGAR. Foto: Francesc Cervera.

Diversas cabezas de animales (leopardo, zorro,...) halladas en el yacimiento y que, al encontrarse cortadas por el cuello, los arqueólogos creen que eran parte de estelas y tótems antes de ser decapitadas y enterradas. Primera fase de ocupación.

DIVERSAS CABEZAS DE ANIMALES (LEOPARDO, ZORRO,…) HALLADAS EN EL YACIMIENTO Y QUE, AL ENCONTRARSE CORTADAS POR EL CUELLO, LOS ARQUEÓLOGOS CREEN QUE ERAN PARTE DE ESTELAS Y TÓTEMS ANTES DE SER DECAPITADAS Y ENTERRADAS. PRIMERA FASE DE OCUPACIÓN. Foto: Francesc Cervera.

EL HOMBRE Y LA BESTIA

Al igual que sucede en el resto de yacimientos contemporáneos las primeras producciones artísticas del poblado se centraron en los animales, algo típico para una cultura seminómada basada en la caza de gacelas y la recolección de frutos y cereales silvestres.

De este modo las esculturas de los inicios de Karahantepe combinan a hombres con depredadores, como se puede ver en los numerosos tótems encontrados en el lugar. Estas representaciones se situaban a veces mirando hacia la entrada de la habitación, para espantar con su fiero aspecto todo lo que quisiera entrar sin permiso en las vidas de los locales, desde catástrofes naturales a malos espíritus.

Este gran tótem leopardo es la pieza más espectacular encontrada en el yacimiento. Milagrosamente intacta fue hallada en actitud de guardián mirando hacia la puerta. Como es habitual en este tipo de piezas representa a un hombre cargando a cuestas con un leopardo, un animal muy representado en Karahantepe que podría considerarse su espíritu protector o símbolo.

ESTE GRAN TÓTEM LEOPARDO ES LA PIEZA MÁS ESPECTACULAR ENCONTRADA EN EL YACIMIENTO. MILAGROSAMENTE INTACTA FUE HALLADA EN ACTITUD DE GUARDIÁN MIRANDO HACIA LA PUERTA. COMO ES HABITUAL EN ESTE TIPO DE PIEZAS REPRESENTA A UN HOMBRE CARGANDO A CUESTAS CON UN LEOPARDO, UN ANIMAL MUY REPRESENTADO EN KARAHANTEPE QUE PODRÍA CONSIDERARSE SU ESPÍRITU PROTECTOR O SÍMBOLO.Foto: Francesc Cervera.

Sin embargo, con el tiempo la extensión de la agricultura separó al hombre de sus raíces nómadas, con lo que los animales fueron desapareciendo de la iconografía religiosa en favor de una visión más antropocéntrica. Máscaras y retratos humanos suplantaron pues a los depredadores, cuya influencia sobre las vidas de los habitantes iba disminuyendo conforme se dominaba la tierra.

Así pues, los recientes descubrimientos realizados en los últimos dos años han desvelado al mundo un yacimiento de suma importancia. Tan relevante como lo fue Göbekli Tepe en los años noventa, el conjunto de santuarios de Karahantepe permitirán a los investigadores comprender mejor esta curiosa cultura surgida hace más de 11.000 años en la parte más septentrional del Creciente Fértil.

Imagen de Portada: Gentileza de National Geographic Por Francesc Cervera

FUENTE RESPONSABLE. NATIONAL GEOGRAPHIC

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