Ómicron: 5 buenas noticias para acabar el año.

La pandemia no ha terminado, y no sabemos cómo ni cuándo terminará. El nivel de incertidumbre sigue siendo muy alto.

Todavía hay muchas cosas que no sabemos de ómicron y predecir cómo evolucionará el virus es muy arriesgado.

No podemos descartar que incluso la situación empeore, pero también podemos encontrar algunas buenas noticias que nos permiten seguir siendo moderadamente optimistas.

1. La infección por ómicron supone un menor riesgo individual de hospitalización y fallecimiento.

Cada vez hay más evidencias de que la infección por esta variante supone un menor riesgo de hospitalización. Los primeros análisis que llegan de Sudáfrica sugieren un riesgo reducido de hospitalización entre las personas infectadas con ómicron en comparación con las infectadas con otras variantes, en el mismo período de tiempo.

Además, una vez hospitalizadas, las personas infectadas con ómicron tenían un riesgo reducido de enfermedad grave en comparación con las personas infectadas por delta. Es probable que parte de esta reducción se deba a una alta inmunidad de la población.

En otros países empieza también a ser ilustrativo el desacoplamiento entre infectados por ómicron y el número de pacientes que entran en UCI y fallecen por covid-19, aunque todavía sea difícil determinar si la nueva variante es menos virulenta o si es efecto de la inmunidad de la población (infecciones previas y vacunación), o por ambas cosas a la vez. En Sudáfrica se notifica un 65 % menos de hospitalizaciones; en Escocia, un 60 %; y en Inglaterra, un 40 %.

Un reciente informe del Imperial College de Londres concluye que las personas que contraen ómicron tienen una menor probabilidad de necesitar atención hospitalaria en comparación con la variante delta.

La Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido, en su informe de evaluación de riesgos para la variante, ya califica de «riesgo relativo moderado» la posibilidad de hospitalización por ómicron, comparado con delta (aunque admite que todavía no hay datos sobre la gravedad una vez en el hospital o la mortalidad).

2. En algunos países los casos caen en picada.

En Noruega, Holanda, Bélgica, Alemania, Sudáfrica o Austria ya ha comenzado a disminuir el número de casos. Es posible que en varios de estos países se mezclen el efecto de delta y ómicron. Algunos, además, llevaban varias semanas con restricciones.

Variantes del coronavirus

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Pero si nos fijamos en Sudáfrica, donde el efecto de ómicron parece más evidente, el aumento ha sido explosivo y exponencial y la caída también parece ser muy rápida. Algunos sugieren unas cuatro-cinco semanas de subida hasta llegar al máximo y otro tanto de bajada.

Quizá esta sea la mejor noticia. Aunque la posibilidad individual de hospitalización sea menor, un muro vertical de casos es tremendamente peligroso para el sistema sanitario y lo puede llevar al colapso. Por eso, la caída en picado de casos es una muy buena noticia.

3. Las vacunas protegen frente a ómicron.

Las personas con dos dosis permanecen protegidas frente a la hospitalización, aunque hayan perdido parte de la protección frente a la infección.

Probablemente esto es debido a que la mayoría de las vacunas proporcionan una respuesta celular que no se ve afectada por esta variante. También hay datos que demuestran que una tercera dosis de las vacunas ARN mensajero tienen una potente capacidad neutralizante contra ómicron.

Además, ya se están desarrollando nuevas vacunas universales frente al SARS-CoV-2 y todas sus variantes, incluida ómicron.

Vacuna

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4. Hay fármacos eficaces contra ómicron. 

La revista Science presenta en su portada al medicamento Paxlovid, un nuevo antiviral oral, inhibidor de la proteasa viral, con una capacidad de disminuir el riesgo de covid-19 grave en más de un 90 %. Este antiviral ya ha sido aprobado por la FDA.

El Paxlovid es un inhibidor de una de las proteasas del SARS-CoV-2, la denominada 3CL. El tratamiento se combina con otro inhibidor de las proteasas, el ritonavir, que ha sido empleado contra el VIH.

Como la variante ómicron no presenta mutaciones en esas proteínas que son la diana de Paxlovid, es muy probable que este fármaco sea igualmente eficaz con la nueva variante en la vida real. Al menos, según ha informado la empresa Pfizer, los ensayos in vitro así lo demuestran.

Pero todavía hay más. El anticuerpo monoclonal Sotrovimab, de la empresa GSK, también parece que es eficaz contra ómicron. Se trata de un anticuerpo que se une a una zona concreta (epítopo) en el SARS-CoV-2 compartida con el SARS-CoV-1 (el virus que causa el SARS), lo que indica que ese epítopo está muy conservado. Esto dificulta que se desarrollen resistencias en las nuevas variantes.

Laboratorio

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El Remdesivir, un inhibidor de la ARN polimerasa viral, es otro antiviral que en pacientes no hospitalizados con síntomas covid-19 resultó en un 87 % menos de riesgo de hospitalización o muerte que el placebo. 

Gilead, el fabricante de Remdesivir, ha llevado a cabo un análisis de la información genética de ómicron y no ha encontrado mutaciones que afecten a la diana de este fármaco, por lo que es muy probable que este antiviral siga siendo activo contra esta variante.

Hasta la fecha, la actividad antiviral de Remdesivir ha sido confirmada in vitro contra todas las otras variantes del SARS-CoV-2, incluyendo alfa, beta, gamma, delta y épsilon.

5. Ómicron infecta menos las células pulmonares.

Al menos en modelos celulares y en hámsteres. Es verdad que no tenemos el dato en humanos, pero existen varios trabajos preliminares que sugieren que la variante ómicron se multiplica peor en células pulmonares, lo cual podría ser indicativo de su menor virulencia (aunque habría que comprobar qué ocurre en otros órganos).

Trabajadoras de la salud.

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Todavía la situación es muy delicada, sobre todo por el explosivo aumento de casos que están llevando al sistema sanitario al colapso. Si antes 1 de cada 100 casos acababa en el hospital, ahora, gracias a las vacunas, son 1 de cada 1.000, pero si aumenta de manera exponencial el número de casos, las hospitalizaciones también aumentarán y colapsará el sistema, como ya estamos viendo. Por eso tenemos que ser muy cautos.

De todas formas, estas noticias, aunque preliminares, son buenas noticias y nos permiten seguir siendo optimistas. 2020 fue el año del virus, 2021 el de las vacunas de ARN mensajero y ojalá 2022 el comienzo del fin de la pandemia.

*Ignacio López-Goñi es catedrático de Microbiología de la Universidad de Navarra, España.

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FUENTE RESPONSABLE: THE CONVERSATION. Por Ignacio López-Goñi. Diciembre 2021.

Pandemia de coronavirus/Ciencia/Salud/Variante Ómicron/Vacunas contra el coronavirus.

 

 

 

Covid de larga duración: «Tengo que elegir entre caminar y hablar»

Jasmine Hayer ha sido contactada por cientos de pacientes después de iniciar un blog en el que aborda el covid prolongado.

Son miles los afectados, pero no hay certeza de por qué algunas personas desarrollan el llamado covid de larga duración y otras no.

Tampoco se comprenden en su totalidad los mecanismos por los cuales una infección del coronavirus conducen al covid prolongado.

Ese contexto hace difícil calcular cuántos casos existen en todo el mundo.

«Las estimaciones varían sobre cuán frecuente es el Covid prolongado, pero aproximadamente una cuarta parte de las personas con Covid-19 tienen síntomas persistentes 4 a 5 semanas después de dar positivo en la prueba, con alrededor 1 de cada 10 experimentando síntomas después de 12 semanas», señala un informe* de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y del Observatorio Europeo de Sistemas y Políticas de Salud.

La periodista de la BBC Charlie Jones obtuvo algunos testimonios desgarradores en Reino Unido, donde se estima que más de un millón de personas lo padecen.

Y es que muchos pacientes dicen que solo tuvieron una infección inicial leve, pero que terminó arruinando su salud, su vida social y sus finanzas.

Raya

Jasmine Hayer, de 32 años, vivía en Londres y se estaba preparando para ser profesora de yoga cuando contrajo el coronavirus en marzo pasado.

A veces se siente como si fuera una persona diferente, dice, hablando lenta y cuidadosamente desde la casa de sus padres en Bedfordshire, en el este de Inglaterra.

Se mudó allí el verano pasado cuando se dio cuenta de que ni siquiera podía hacer la cama sin perder el aliento.

«Esta enfermedad es tan desconcertante y nadie sabe realmente cómo tratarla. Honestamente, no sé si alguna vez recuperaré por completo mi salud, pero nunca dejaré de intentarlo», indica.

Actualmente se encuentra de licencia pagada por enfermedad, pero está desesperada por volver a trabajar.

Siente como si le hubiesen arrebatado su vida, lo mismo que experimentan «tantos otros con covid de larga duración», dice. «Hemos tenido una gran crisis de identidad».

Jasmine Hayer

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Jasmine se estaba preparando para ser profesora de yoga antes de que contrajera el virus.

«Necesito reinventarme. Ni siquiera puedo levantar el brazo izquierdo, mucho menos ser profesora de yoga, lo cual es desgarrador».

Durante nueve meses, los médicos dijeron que la ansiedad era la causa de sus síntomas, que incluían presión en el pecho, dolor en el corazón, dificultad para respirar, fatiga y palpitaciones.

Pero sabía que estaban equivocados y desarrolló su propio rastreador de síntomas que la ayudó a darse cuenta de que sus desencadenantes eran: inclinarse, caminar y hablar, con un impacto retardado en sus pulmones.

Su salud sólo comenzó a mejorar cuando comenzó un tratamiento en una clínica para 130 pacientes con covid prolongado severo, en el Hospital Royal Brompton, en Londres.

Los médicos encontraron múltiples problemas de salud. Una prueba de transferencia de gas mostró que los niveles de oxígeno en sus pulmones eran del 53%, lo mismo que un paciente con una enfermedad pulmonar, y le diagnosticaron inflamación cardíaca que le dijeron que no habían visto antes.

También encontraron pequeños coágulos de sangre en sus pulmones, que solo aparecieron en un examen especializado llamado gammagrafía pulmonar de ventilación/perfusión.

Desde que comenzó a tomar medicamentos anticoagulantes, los coágulos han desaparecido, pero todavía tiene un flujo anormal de sangre y oxígeno hacia sus pulmones.

Jasmine Hayer

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Jasmine se sintió desesperadamente sola después de que los doctores le dijeran que lo que estaba experimentando era ansiedad.

«Un medicamento antiinflamatorio llamado colchicina cambió significativamente mi recuperación, pero desgraciadamente volví a recaer. Ahora puedo caminar lentamente por cinco minutos una vez a la semana si tengo suerte, pero después me duele el pecho. Tengo que elegir entre usar mi voz y mover mi cuerpo. No puedo hacer ambas cosas en un día».

«Los médicos no saben por qué si tengo buenos niveles de oxígeno en mi cuerpo, no llega a mis pulmones, lo que podría ser un problema con mis vasos sanguíneos. Pero mis escáneres muestran que son normales, nunca antes habían visto esto».

Desde que comenzó un blog en el que cuenta su caso, ha sido contactada por cientos de personas con covid de larga duración que están desesperadas por ayuda.

«Muchos pacientes están siendo despachados porque sus médicos de cabecera y especialistas no han recibido suficiente orientación. No saben que los pacientes pueden tener micro coágulos de sangre, aunque los resultados de sus escáneres y análisis de sangre sean normales, como me pasa a mí».

Jasmine está siguiendo de cerca un estudio puesto en marcha en Alemania que encontró coágulos de sangre microscópicos en pacientes con covid de larga duración, lo que estaría privando de oxígeno a los tejidos.

Una técnica que limpia la sangre al eliminar las proteínas que forma la enfermedad ha ayudado a algunos pacientes allí.

jasmine Hayer

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Jasmine todavía tiene un flujo anormal de sangre y oxígeno hacia sus pulmones.

También es asesora de pacientes en el estudio de covid de larga duración más extenso del mundo hasta la fecha, cuyo objetivo es mejorar el diagnóstico y el tratamiento de la enfermedad.

Amitava Banerjee, profesor de Ciencia de Datos Clínicos de la University College London, está dirigiendo STIMULATE-ICP, un estudio de dos años en el que participarán 4.500 pacientes de seis clínicas de covid de larga duración.

Se probarán medicamentos existentes para determinar su eficacia, incluidos los antihistamínicos, como el tratamiento para la fiebre del heno, la loratadina. También se podrán a prueba fármacos anticoagulantes como rivaroxaban y el fármaco antiinflamatorio colchicina.

A Banerjee le preocupa que el número actual de infecciones provoque que más personas sufran de covid prolongado.

Muchos pacientes lo desarrollaron después de una infección leve, explica, por lo que no está seguro de que la variante ómicron pueda producir una enfermedad inicial menos grave.

«Sabemos que las personas que no fueron hospitalizadas con covid grave han seguido con sus vidas y se han visto más deterioradas y eso debería preocuparnos», dice.

Jasmine Hayer

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A menudo le cuesta concentrarse porque su dolor en el pecho y en el corazón desencadena su trastorno de estrés postraumático.

Sin lugar a dudas, las vacunas ayudan a prevenir la muerte y la manifestación severa de la enfermedad, pero los científicos aún no saben si protegen contra el covid prolongado, indica.

Muchos jóvenes con covid prolongado no han podido regresar al trabajo, agrega, y esto ha tenido un impacto importante en su salud, bienestar y economía.

El cardiólogo considera que la mejor manera de prevenirlo es «en primer lugar, evitar infectarse y mantener baja la tasa de infección», lo que no se logrará con un enfoque exclusivo de vacunas, explica.

«Me encantaría ver más consideración, debate y reconocimiento del covid de larga duración por parte de quienes hacen nuestras políticas públicas», dice.

«Si solo se hacen mediciones de las muertes, se deja por fuera el impacto en las vidas de las personas. Deberíamos saberlo».

Se solicitó al Departamento de Salud y Asistencia Social de Reino Unido una respuesta a los comentarios del profesor Banerjee.

«Al final de mis clases, me siento borracha»

Para Emily Miller, el covid de larga duración sigue siendo una experiencia aterradora y solitaria, sin el aporte de especialistas médicos que la apoyen.

Emily Miller

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Emily Miller contrajo covid-19 en octubre.

La joven de 21 años había regresado a la ciudad de Oxford cuando, en octubre, contrajo el coronavirus.

Había estado estudiando Industria de la Música en la ciudad de Brighton.

Miller creció en Oxford y se acostumbró a caminar a todas partes y disfrutar de los paseos al teatro.

Ahora sólo sale de casa para citas médicas y sus estudios.

«Al final de mis clases, me siento borracha y no puedo recordar lo que se ha dicho».

«No veo a mis amigos ni tengo una vida social. Mi vida ha cambiado por completo y también mi trayectoria profesional».

Después de una infección leve inicial, comenzó a experimentar migrañas, tinnitus, entumecimiento, dificultad para respirar, mareos, hemorragias nasales, dolor de pecho y náuseas.

Un análisis de sangre mostró que tenía un recuento bajo de glóbulos blancos y fue remitida a una clínica de covid de larga duración, que la ayudó con el manejo de la fatiga. Luego fue enviada a un neurólogo.

Emily cuenta que un médico de cabecera le dijo que los síntomas se debían a la ansiedad y que debía «ir a casa y ponerme en orden».

«Se me estaban acabando las opciones»

Emily todavía toma analgésicos y sufre de fatiga, espasmos musculares y problemas gastrointestinales. Su médico de cabecera sugirió recientemente que se trataba de un síndrome del intestino irritable relacionado con la ansiedad.

Emily Miller

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Emily todavía toma analgésicos y sufre de fatiga, espasmos musculares y problemas gastrointestinales.

«Me encantaría tener más exámenes e investigaciones para ver qué está causando esto, pero sigo chocando contra una pared de ladrillos», dice.

Además de su salud, sus mayores preocupaciones son financieras; tener con qué pagar la renta cada mes es una de ellas.

«Solicité un subsidio para estudiantes discapacitados, pero no reconocen el covid de larga duración como una discapacidad. Realmente espero que algún día se cuente», señala.

Siente que sus perspectivas laborales cuando se gradúe el próximo año son sombrías, y su sueño de trabajar para un sello discográfico está en suspenso.

Decidió crear una página de recaudación de fondos para mantenerse y costear sus intentos por conseguir una cura a través de tratamientos experimentales como la oxigenoterapia.

«No me gusta pedirle a otras personas que me apoyen (económicamente), pero sentí que se me estaban acabando las opciones».

Pérdida de peso, diabetes e hipertensión.

En una situación similar se encuentra Antony Loveless, quien recientemente tuvo que pedirle a su madre que le prestara unos US$1.300 para pagar su hipoteca.

Antony y Claire

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Antony y su compañera Claire perdieron sus trabajos y pasaron la mayor parte de este año en la cama.

Tiene 54 años y se infectó con SARS Cov-2 en enero mientras trabajaba como investigador principal en el puerto de London Gateway.

Su compañera, Claire Hooper, de 52 años, que trabajaba como enfermera, también lo contrajo y, como él, sufre de covid prolongado.

Han pasado la mayor parte de este año en cama con dolor y fatiga incapacitantes, y ambos han sido despedidos de sus empleos.

Antony ha perdido 25 kilos, camina con un bastón y conduce un automóvil con placa de discapacidad.

Le han diagnosticado pérdida de glóbulos blancos y un trastorno autonómico llamado síndrome de taquicardia ortostática postural, que afecta su capacidad para regular la presión arterial.

Claire ha perdido 38 kilos y ahora tiene diabetes e hipertensión.

Ambos han sido dados de alta de una clínica de covid de larga duración, ya que les dijeron que estaban demasiado enfermos para comenzar la rehabilitación.

Usaron más de US$13.000 de sus ahorros solo para pagar su hipoteca y facturas. Recientemente, calificaron para ser cobijados por los beneficios del Estado.

«Teníamos un estilo de vida bueno, de clase media», dice Antony. «Pasamos de ganar alrededor de US$6.000 al mes a vivir con lo mínimo».

«¿Y nosotros?»

El ex fotógrafo de guerra y autor tiene que configurar recordatorios en su teléfono para ir a la cocina a comer, pero luego no puede recordar por qué está allí.

Antony Loveless

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Antony Loveless trabajó como fotógrafo de guerra y autor.

«No había fumado en 37 años y olvidé que no fumaba y compré un paquete de cigarrillos el otro día», dice.

Se siente frustrado porque se recopilan estadísticas sobre personas con covid-19 que viven y mueren, pero «no de las personas en el medio».

«El gobierno nunca habla de covid de larga duración. O mueres o te recuperas, pero ¿y nosotros?»

Dice que las cosas se pusieron tan mal hace unos meses que junto a Claire consideraron terminar con sus vidas.

«Llegamos a un punto en el que no podíamos seguir con el dolor y la falta de calidad de vida. Nos habíamos quedado sin dinero y sin opciones y estábamos acostados en la cama, sin ni siquiera poder seguir una trama en la televisión».

Antony dice que se sienten como si los hubieran dejado flotando en el aire.

«Seguiremos viviendo y esperando mejorar, eso es todo lo que podemos hacer», asegura.

Raya

¿Qué es el covid de larga duración?

  • El covid prolongado cubre una amplia gama de síntomas que incluyen fatiga, tos, dolores de cabeza y musculares.
  • La mayoría de las personas que contraen el coronavirus se sienten mejor en unos pocos días o semanas, pero los síntomas pueden durar más, incluso después de una infección leve.
  • «Existe una creciente evidencia de que el virus puede causar daño directo a los órganos, pero también desencadenar una respuesta anormal, aumentando la coagulación de la sangre y la liberación de sustancias inflamatorias», señala el informe de la OMS y del Observatorio Europeo: *»In the wake of the pandemic. Preparing for Long COVID» (Como consecuencia de la pandemia: prepararse para un COVID prolongado).

Imagen de portada: Gentileza de Jasmine Hayer

FUENTE RESPONSABLE: Redacción BBC News Mundo. Diciembre 2021

Sociedad/Ciencia/Salud/Variante Ómicron

Covid: qué ha pasado con la inmunidad de rebaño a 2 años del inicio de la pandemia (y cómo afectan las nuevas variantes).

En 2020, durante los primeros meses de la pandemia, se popularizó un concepto que sonaba esperanzador: la inmunidad de rebaño.

El término se refiere a que cuando una gran parte de la población se vuelve inmune a una enfermedad, en este caso la covid-19, es poco probable que esa enfermedad se siga transmitiendo.

De esa manera, toda la población queda protegida, incluso los que no son inmunes a la enfermedad.

La inmunidad de rebaño se puede lograr luego de que suficiente cantidad de personas hayan tenido la enfermedad y desarrollen anticuerpos, o que gran porcentaje de la población se haya vacunado.

Tras dos años de pandemia, sin embargo, la complejidad del SARS-CoV-2 ha impedido que ocurra alguno de esos dos escenarios.

Según expertos consultados por BBC Mundo, hay varios factores que hacen que sea poco probable que se logre una inmunidad de rebaño contra la covid-19, y que por eso, los esfuerzos deben encaminarse hacia mantener la pandemia bajo control, no necesariamente eliminarla.

El comportamiento de las vacunas y su distribución desigual, y la aparición de nuevas variantes, son algunas de las principales razones que hacen ver la inmunidad de rebaño como una meta poco realista.

Existe, sin embargo, la posibilidad de lograr una «inmunidad de rebaño en la práctica», que podría ofrecer ciertos niveles de normalidad en la vida diaria.

Más allá de cual sea el escenario futuro, los expertos insisten en que la vacunación y las medidas de cuidado siguen siendo herramientas poderosas para avanzar en la lucha contra la covid-19.

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La evolución del virus

En los dos años de pandemia el SARS-CoV-2 ha evolucionado en variantes que, en algunos casos, le han permitido ser más contagioso y ser un poco más resistente al efecto de las vacunas.

El ejemplo más claro es la variante delta, que ha mostrado ser al menos dos veces más transmisible que el virus original.

Y en cuanto a ómicron, los primeros estudios sugieren que parece tener mayor capacidad de escapar la inmunización.

No obstante, las vacunas contra la covid-19 han demostrado ser efectivas para reducir significativamente el riesgo de desarrollar una enfermedad grave o morir.

vacuna

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Las personas vacunadas, sin embargo, pueden contagiarse y contagiar a otros, aunque en menor medida que los no vacunados.

Eso es un primer factor de complicación.

«Con las vacunas que tenemos, aunque reduzcan la transmisión, el concepto de inmunidad de rebaño no tiene sentido», le dice a BBC Mundo Salvador Peiró, médico especialista en salud pública e investigador en farmacoepidemiología de FISABIO, una fundación de investigación biomédica dependiente de la Generalitat Valenciana, en España.

Y añade que con las tasas de transmisión que se están viendo con ómicron probablemente tenga aún menos sentido.

Entonces, aunque las vacunas salven vidas, no pueden evitar que el virus siga avanzando.

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Y el hecho de que el virus siga circulando genera una segunda complicación, y es que mientras el virus se siga transmitiendo, existe la posibilidad de que aparezcan nuevas variantes que sean más contagiosas, produzcan síntomas más severos o evadan el efecto de las vacunas.

«Cualquier parte con grandes números de infecciones, ya sea en vacunados o no vacunados, es una potencial fuente de nuevas variantes», le dice a BBC Mundo Caroline Colijn, investigadora en epidemiología y evolución de patógenos en la Universidad Simon Fraser en Vancouver, Canadá.

Y Colijn añade otro elemento, y es que el SARS-CoV-2 también contagia a los animales, con lo cual otras especies pueden actuar como una «reserva» del virus desde la cual puede volver a introducirse en los humanos.

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Protección menguante

Un tercer factor es que la inmunidad que logra una persona luego de vacunarse o tras recuperarse de la covid-19 puede disminuir con el tiempo, como lo indican los Centros para el Control de Enfermedades de Estados Unidos.

Según Shabir A. Madhi, decano de la facultad de Ciencias de la Salud y profesor de vacunación en la Universidad de Witwatersrand, Sudáfrica, la respuesta inmunitaria tras la infección o la vacuna dura aproximadamente entre seis a nueve meses.

Pero eso puede cambiar frente a la aparición de nuevas variantes, por lo que ya se están aplicando dosis de refuerzo que aumentan y fortalecen los anticuerpos tras varios meses de haber recibido la vacuna o haber padecido la enfermedad.

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Vacunación desigual

Un cuarto factor es la distribución inequitativa de las vacunas.

En países como Estados Unidos y Reino Unido, cerca del 70% de la población ya está vacunada con dos dosis.

Pero a nivel mundial, poco más de la mitad de la población ha recibido al menos una dosis.

Y en los países de más bajos ingresos solo el 6,3% ha recibido una dosis, según datos de Our World in Data.

Eso hace que en muchas partes del mundo aumente el riesgo de que el virus se siga propagando y que surjan nuevas variantes potencialmente peligrosas.

mapa

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«No vamos a ganar esto vacunando a los países ricos cada 6 meses», dice Colijn.

«Es de extrema importancia tener una mirada global y asegurarse de que las vacunas estén disponibles y se usen en todas partes del mundo».

En esencia, de nada sirve que un país esté completamente protegido mientras otras regiones del mundo sigan siendo vulnerables, porque el virus no conoce fronteras.

Utopía

«La inmunidad de rebaño para covid-19 es una utopía», le dice a BBC Mundo el doctor Mauricio Rodríguez, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y vocero de la comisión de dicho centro para temas relacionados con el coronavirus.

mujer

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Según Rodríguez, la inmunidad de rebaño aplica muy bien para grupos pequeños o delimitados.

«El problema con el covid es que tiene presencia en todos los grupos de edad, en todas las poblaciones, en todos lados, todo el tiempo», dice el experto.

«Es prácticamente imposible lograr la inmunidad de rebaño con el covid».

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Rodríguez indica que quizás a lo que se puede aspirar es lograr la inmunidad en ciertos grupos, como las personas mayores de 60 años o que tengan alguna condición que las haga más vulnerables ante el virus.

¿Cuál es la salida?

Según los expertos consultados por BBC Mundo, en vez de aspirar a suprimir el virus por completo, los esfuerzos deben encaminarse a acostumbrarnos a vivir con el virus, pero sin que represente una grave amenaza para la humanidad.

La meta es que se vuelva un virus endémico, es decir, que sigue circulando entre la población pero a un nivel manejable.

Llegar a ese punto es a lo que Peiró llama «tener un control funcional de la pandemia».

«No se trata de eliminar todos los casos, lo que esperamos es tener una situación inmunitaria con muy pocos casos graves», dice el experto.

Personas

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«No es que la gente no se infecte, es que no se nos llenen los hospitales de casos graves».

Peiró sostiene que la idea es que la covid se parezca cada vez más a un resfriado.

«El éxito de la pandemia es ver a los hospitales vacíos de casos de covid», dice.

Inmunidad en la práctica

Colijn sostiene que es poco probable lograr una inmunidad de rebaño, pero que sí es posible lograr una «inmunidad de rebaño en la práctica».

oficina

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Eso significa que si se aplican las vacunas de manera masiva y equitativa se pueden lograr niveles casi normales de actividad, sin necesidad de medidas más radicales como los confinamientos.

«Tenemos que pensar en qué medidas estamos dispuestos a mantener por siempre, quizás algunas de esas medidas son el uso de mascarillas, o los tests rápidos»; dice la experta.

«Dejar de ver a nuestros amigos o familiares probablemente no sea una de esas medidas, no podemos hacer eso por siempre».

Para lograr esa «inmunidad de rebaño en la práctica» y el «control funcional de la pandemia», los expertos coinciden en que es importante priorizar a los grupos más vulnerables en las campañas de vacunación.

test de covid

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La idea es lograr que la mayor cantidad de gente esté protegida contra la enfermedad grave.

«Las vacunas han logrado que podamos combatir la pandemia casi sin restricciones», dice Peiró.

«En otras circunstancias estaríamos todos encerrados, con más muertos y más hospitalizados, pero hemos tratado a delta con todo abierto, esto es gracias a las vacunas».

Ese escenario, en el que la combinación de la vacunación masiva e igualitaria, junto con medidas de cuidado se parece más a la etapa en la que estamos entrando.

«Estamos en una etapa de transición, pasando de una etapa de emergencia para luego estar en una etapa de endemia, que es cuando ya el virus va a estar circulando de forma más regular», dice Rodríguez.

«No hay que asustarse, tenemos que aprender a vivir con el virus», concluye el experto.

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FUENTE RESPONSABLE: BBC News Mundo. Por Carlos Serrano. Diciembre 2021.

Sociedad/Salud/Pandemia de coronavirus/Ciencia/Variante Omicron/ Vacunas contra el coronavirus

Alemania endurece las restricciones a no inmunizados.

Alerta por coronavirus

Angela Merkel anunció que quienes no hayan sido inoculados tendrán vetado el acceso a comercios no esenciales, restaurantes, lugares de culto y de ocio. Además, planean una ley sobre la vacunación obligatoria.

Si deseas conocer mas sobre este tema, cliquea por favor donde se encuentra escrito en “negrita”. Muchas gracias.

Alemania ampliará a nivel nacional las restricciones para las personas no inmunizados e impondrá la vacunación anticovid obligatoria, anunció hoy la canciller saliente Angela Merkel, tras su reunión con su sucesor, Olaf Scholz, y los líderes regionales.

Aquellos que no hayan sido inoculados estarán prácticamente confinados al tener vetado el acceso a comercios no esenciales, restaurantes, lugares de culto y de ocio, anunció Merkel, quien busca de esta forma contener la cuarta ola de Covid-19 y frenar un eventual avance de la variante Ómicron.

Este sector de la población tampoco podrá reunirse con personas fuera de su núcleo familiar.

También se confirmó que un proyecto de ley sobre la vacunación obligatoria, que Scholz respalda, se presentará ante el Parlamento para que entre en vigor en febrero o marzo.

Además, las autoridades acordaron que sea obligatorio que los niños usen tapabocas en todas las escuelas, una medida que no estaba vigente hasta ahora en todo el país.

Alemania superó hoy por segunda vez los 70.000 casos de coronavirus en un día y si bien la situación mejoró algo en los últimos días, las autoridades dicen que todavía es alarmante, con numerosos hospitales colapsados y otros cerca de la saturación.

El organismo alemán de lucha contra las enfermedades infecciosas, el Instituto Robert Koch (RKI), notificó hoy 73.209 nuevas infecciones en las últimas 24 horas, informó la agencia de noticias alemana DPA.

Se trata de la segunda vez que Alemania supera los 70.000 contagios diarios. La anterior fue la semana pasada, cuando autoridades anunciaron un récord 75.961.

El RKI dijo que en la última jornada hubo 388 muertes por coronavirus, lo que elevó el total a 102.178.

El 71,4% de la población de Alemania (59,4 millones de personas) fue vacunada, el 68,6% (57,0 millones) con la pauta completa, mientras el 12,5% (10,4 millones) ha recibido ya una dosis de refuerzo.

El contexto para avanzar en el combate a la pandemia es complicado por el actual periodo de transición en Alemania, entre la salida de Merkel y la entrada de Scholz a partir del 8 de diciembre.

El punto más delicado de la nueva ofensiva contra la Covid-19 es la vacunación obligatoria, que podría ser decidida a partir de febrero o marzo.

El socialdemócrata Scholz sorprendió al abogar por esta medida radical, ya aprobada en Austria y objeto de reflexión en el seno de la Unión Europea (UE).

Antes de final de año debe presentarse un proyecto de ley en el Parlamento, donde los diputados dispondrán de libertad de voto.

La opinión pública evolucionó significativamente sobre esta cuestión. El verano pasado, dos tercios de los alemanes eran contrarios a las vacunas obligatorias, ahora un 64% es favorable, según sondeos de los canales de televisión RTL y n-tv.

Por otra parte, un esperado fallo del Tribunal Constitucional, anteayer, rechazó querellas contra las restricciones nacionales impuestas por la legislación federal a principios de este año, lo que constituye una suerte de aval para ésta y otras futuras decisiones del nuevo canciller.

Imagen de portada: Gentileza de Cadena 3

FUENTE RESPONSABLE: Cadena 3 . Diciembre 2, 2021

Alemania/Sociedad y Cultura/Vacunación obligatoria/Pandemia de coronavirus/Variante Ómicron/ Angela Merkel.