Cómo aliviar la tensión cervical: Mejores consejos para conseguirlo.

EJERCICIO FÍSICO.

 

Los músculos que con mayor frecuencia se ven afectados por la contractura son los músculos del trapecio y el elevador de la escápula.

El dolor o molestias en la zona de las cervicales son recurrentes en nuestro día a día. Hablamos entonces de un síndrome cervical por tensión, es decir, un cuadro clínico doloroso producido por una contractura muscular incontrolable y persistente en la región cervical posterior, que afecta a un músculo o a un grupo muscular.

La contractura comprime los pequeños vasos que aportan sangre al músculo, dificultando así la irrigación sanguínea y favoreciendo aún más la contractura. Lo que entorpece aún más nuestra recuperación.

Los músculos que con mayor frecuencia se ven afectados por la contractura son los músculos del trapecio (el más superficial en la zona posterior de cuello) y el elevador de la escápula.

Aparición del dolor o etapa aguda

Según indica el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (INSHT), en la primera etapa (aguda) aparece dolor, contracturas, sensación de fatiga muscular y disminución de la movilidad, obligando a mantener una posición fija del cuello para evitar el dolor (postura antiálgica).

Es normal que podamos sentir dolor al mover la cabeza y generalmente estos movimientos se compensan con movimientos del tronco.

En ocasiones, la contractura puede producir cefalea (dolor de cabeza), que generalmente se manifiesta en la región de la nuca. En cambio, otras veces el dolor puede extenderse hacia el hombro siguiendo el recorrido del músculo del trapecio.

Cómo prevenir el dolor cervical

En general, apunta el INST, todos estos síntomas y signos tienden a disminuir o desaparecer con el reposo, aunque pueden mantenerse por semanas o meses siendo completamente reversibles, antes de que pase a ser un cuadro crónico.

Aquí van algunos consejos para prevenir estas molestias:

1. Evitar las posiciones de trabajo en las que se mantiene la postura forzada de flexión del cuello durante largos periodos de tiempo.

2. Evitar las posturas de flexión o abducción de los hombros forzadas por un tiempo significativo

3. Implementar medidas ergonómicas, como el diseño del puesto de trabajo, por ejemplo.

4. Reducir la exposición (duración) a estas posturas forzadas.

Cuatro ejercicios que nos servirán 

Por su parte, la directora del Centro Assari, Inma Blanquer, enumera a Efe algunos ejercicios que nos pueden ser útiles:

1. Flexión isométrica. Sentado o de pie, con la barbilla apuntando ligeramente hacia abajo y las manos apoyadas en la frente, empujar “con tu cabeza hacia adelante mientras tus manos intentan evitar el movimiento”. Aguantamos la postura entre 5-10 segundos.

2. Inclinaciones laterales. “Mismo gesto, pero esta vez colocando una de tus manos en un lateral de la cabeza, a la altura de la sien”, explica la especialista. La inclinamos, a la vez que la mano trata de impedirlo. Primero hacemos la inclinación hacia la derecha y luego a la izquierda. 

3. Elevación y descenso de los hombros. De pie, con los hombros relajados, tiramos de ellos hacia arriba y se mantiene la postura todo lo posible. Aguantamos unos minutos.

4. Estiramiento en extensión. “Intentaremos estirar el cuello todo lo posible y en todas las direcciones”. La experta explica que hay que hacerlo despacio, marcando el movimiento, primero en el sentido de las agujas del reloj y luego, al contrario.

Imagen de portada: Gentileza de Pinterest

FUENTE RESPONSABLE: MUNDO DEPORTIVO Por Raquel Saez 

Salud/Cervical/ Recomendaciones.

 

Nuestro bendito país…

Nuestro país…tan maravilloso y tan dividido; con niños hambrientos, padres buscando en contenedores o cartoneando, agresión en aumento, oposición destructiva, oficialismo inmovilizado, justicia inexistente, políticos corruptos, payasos mediáticos que son patrocinados por la derecha ora la izquierda ora la voracidad de afuera y de adentro -empresarios apátridas y transnacionales sedientos de expoliación aún mayor a las ya obtenidas… dócil pueblo de ovejas que como rebaños hasta el cuesta tener valor para todos juntos -algo irrisorio de pedir- cantar nuestra canción patria con el final a pleno “O juremos con gloria, morir…” Como podemos hablar de gloria; sin moral…sin orgullo…sin honestidad…sin ser lo suficientemente críticos de nuestros actos cívicos y más de los que pensamos con ese dejo de soberbia; pensando estúpidamente que somos “los mejores …simplemente de la nada”.

Para todos ellos, vaya esto. Parece que no se hubieran enterado de la realidad bien “argenta”. Perdónanos Señor; no sabemos desde siempre lo que hacemos…

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La encuesta

Se “prometió” pero no se “realizó”

Una de las claves a dilucidar sobre el porqué de la derrota del oficialismo en las PASO, derrota apalancada fundamentalmente en la no concurrencia a las urnas masivamente como forma de protesta, es observar el peso de diversos factores de preocupación en la decisión de voto, incluida la no concurrencia.

Estas son las preocupaciones dominantes de los electores que permanecieron indecisos hasta último momento, la mayoría votantes del FTD en 2019 y buenas imágenes del Presidente, La Vicepresidenta y el Gobernador bonaerense.

Como se observa, los temas socioeconómicos dominan ampliamente la agenda de preocupaciones de estos electores claves en el resultado de la elección a punto de que casi el 60% de los temas que preocupan son desempleo, bajos salarios y precios. A contrario sensu el tema coronavirus ocupa apenas el 1,4% de las preocupaciones, señal de la exitosa campaña de vacunación bonaerense que literalmente borró el tema sanitario de la agenda de problemas.

No hay duda alguna que las socioeconómicas fueron las causas de la derrota electoral del oficialismo, efecto de una política económica que no satisfizo las expectativas de sus propios votantes del año 2019 que optaron por ausentarse de la elección antes que darle el voto a la oposición neoliberal por la memoria reciente del daño que en los cuatro años de gobierno de Macri debieron soportar.

Estos electores ausentes apelaron para no concurrir a votar, incluso a manifestar síntomas de Covid.

Los ausentes son fundamentalmente segmentos medios y medios bajos que representan al 40% de la población ubicada entre el tercer y sexto decil de ingresos de la pirámide de estratificación social.

Son sectores que se apropian del 24% del ingreso total mientras que el 10% más rico toma hoy el 32% del ingreso total.

Segmentos muy castigados por la caída en el poder adquisitivo del salario que, junto a jubilaciones y pensiones, representa la modalidad dominante de ingresos de su grupo familiar junto a complementos de changas y cuentapropismo precario.

Son segmentos alejados de los salarios por sobre el promedio general de la economía – que hoy es de $86.000 – e integrantes de los hogares cuyo jefe forma parte de los dos millones de trabajadores formales que reciben salarios por debajo de la línea de pobreza de su hogar.

Electores que están muy lejos de ser impactados por la suba del piso de ganancias a $175 mil y sin beneficiarse tampoco de la saga de subsidios del Gobierno ni su trama clientelar. Estos segmentos medios y medios bajos ausentes en las PASO, descansan su ingreso básicamente en jubilaciones, pensiones y salario mínimo complementados por changas y son los más refractarios a ingresar en la polarización creciente y habitual que signa el comportamiento electoral en las últimas décadas.

En este universo de votantes indecisos primero y ausentes después votantes mayoritariamente al FDT en el año 2019 las fronteras de los diferentes relatos son líquidas y define su voto según las condiciones socioeconómicas que transitan y su memoria reciente del proceso de deterioro.

No es casual que estos segmentos, luego de permanecer indecisos finalmente no concurrieran a emitir su voto, puesto que sobre estos sectores medios y medios bajos opera aún la memoria reciente del descalabro macrista, tras cuatro años de gran daño social, eslabonado con la insatisfacción socioeconómica actual frente a una mejora prometida que no termina de llegar. Se “promete”, pero aún no se “realiza”.

De cómo definen estos segmentos claves su voto y concurrencia, dependerá el resultado final de la elección de medio mandato definitiva, en particular será decisivo para marcar la distancia que el oficialismo actual obtenga sobre la coalición opositora, porque como se observa en este relevamiento de la estratégica Provincia de Buenos Aires, el triunfo del Frente de Todos sobre Juntos por el Cambio parece a priori muy complejo, aun faltando bastante tiempo relativo para las elecciones de noviembre y las intenciones de reversión por parte del oficialismo.

GP.

Artemio López

*Director de Consultora Equis.

Producción periodística: Silvina L. Márquez. Encuesta

El mundo pertenece a quien se atreve, hermoso poema de Charles Chaplin.

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Charles Chaplin reflexionó sobre la realidad que le había tocado vivir y se esforzó por ser una fuente de inspiración para el cambio. ¡En este artículo conocerás algunas de sus mejores enseñanzas!

Charles Chaplin nació en Londres en 1889 para ser uno de los actores, humoristas y escritores más influyentes del mundo. Vivió una infancia complicada, con un padre alcohólico que no tardaría en abandonar el hogar. Además, su madre sufrió una enfermedad mental de la que nunca pudo recuperarse totalmente.

Por estas circunstancias, Charles Chaplin terminaría pasando buena parte de su juventud junto a sus hermanos en un refugio para niños. No obstante, en ese lugar tampoco encontró paz, pues aquí las condiciones con las que tuvo que convivir también fueron duras.

Sin embargo, estos primeros años no echaron por tierra su talento artístico. Así, a la edad de 20 años decidió viajar a Estados Unidos en busca de una oportunidad y terminó por dar forma a un personaje con el que se identificaría durante toda su carrera, cosechando un enorme éxito con él.

El gran mensaje de las películas de Charles Chaplin

Las situaciones difíciles que vivió durante sus primeros años le llenaron de resiliencia y las aprovechó a su favor. En la mayoría de los metrajes en los que participó somos capaces de identificar una intención de denuncia frente a determinadas circunstancias o condiciones que le tocó vivir en primera persona, como la desigualdad o la falta de tolerancia.

Además, en en muchas de sus actuaciones también destaca la idea de que determinados cuadros clínicos pueden ser la consecuencia inequívoca de la experiencia. En este sentido, no solo se quedó en la denuncia; en última instancia intentó ser, con su trabajo, la chispa que encendiera la mecha del cambio.

Del mismo modo, puso en evidencia los fallos de los sistemas políticos que afectan a la calidad de vida de las personas. Por esto precisamente llegó a ser censurado. Afortunadamente, frente a los esfuerzos de quienes se esforzaron porque no fuera así, hoy podemos disfrutar de películas como El inmigrante, El chico, El gran dictador, En tiempos modernos y Luces de la ciudad.

“El mundo pertenece a quien se atreve”

Charles Chaplin también se valió de la escritura como medio para compartir reflexiones personales que pudieran ayudar a otras personas. De tal modo, su poema titulado El mundo pertenece a quien se atreve ha sido una fértil fuente de inspiración social.

A continuación te compartimos las maravillosas líneas que escribió el autor.

“ ¡Vive!

Ya perdoné errores casi imperdonables.

Trate de sustituir personas insustituibles,

de olvidar personas inolvidables.

Ya hice cosas por impulso.

Ya me decepcioné con algunas personas,

mas también decepcioné a alguien.

Me abracé para protegerme.

Ya me reí cuando no podía.

Ya hice amigos eternos.

Ya amé y fui amado pero también fui rechazado.

Ya fui amado y no supe amar.

Ya grité y salté de felicidad.

Ya viví de amor e hice juramentos eternos,

pero también los he roto y muchos.

Ya lloré escuchando música y viendo fotos.

Ya llamé sólo para escuchar una voz.

Ya me enamoré por una sonrisa.

Ya pensé que iba a morir de tanta nostalgia y…

Tuve miedo de perder a alguien especial

y terminé perdiéndolo

¡pero sobreviví!

¡y todavía vivo!

No paso por la vida

y tú tampoco deberías sólo pasar… ¡Vive!

Bueno es ir a la lucha con determinación

abrazar la vida y vivir con pasión.

Perder con clase y vencer con osadía,

porque el mundo pertenece a quien se atreve

y la vida es mucho más para ser insignificante.”

– Charles Chaplin

Reflexión sobre el poema de Charles Chaplin

Con sus palabras, Charles deja claro que el miedo es uno de nuestros grandes lastres, pues siempre aparece cuando decidimos poner un proyecto en marcha o dar paso a actuaciones que se sitúan fuera de la llamada zona de confort. Además, puede cegarnos hasta el punto de llegar a sentir que todo el mundo está en nuestra contra, llenándonos de inseguridad, culpa, estrés y frustración.

A raíz de ello, el mensaje de Chaplin es que en la vida gana sentido cuando contamos con un propósito, un norte en nuestra brújula, que nos orienta. Es lo emocionante de imaginar posibilidades lo que le da sentido, en buena medida, al camino que imaginamos hasta la meta. Al atreverse las personas encuentran las motivaciones para seguir progresando y construir un futuro del que se sientan orgullosas. Asimismo, se dan el gusto de realizar todas las actividades que los llenan de felicidad y plenitud.

Chaplin dejó claro que, al atreverse, las personas solemos encontrar recompensa; ya sea en forma de éxito o de aprendizaje. Así, podremos disfrutar directamente del fruto, o indirectamente empleando los nuevos recursos que hemos adquirido. Una disposición frente a la realidad que nos permite adquirir conocimiento valioso de manera constante.

Para atreverse hay que soltar los sentimientos negativos

En algún momento de nuestra vida, todos podemos encontrarnos en una situación en la que predomine la decepción, rabia y la tristeza en nuestro estado de ánimo. Sin embargo, lo que marca la diferencia es lo que hacemos a partir de ese momento. ¿Qué hacemos con ese conjunto de emociones? ¿Cómo escuchamos lo que nos quieren decir? ¿Qué hacemos con su energía?

Al hacer una gestión emocional inteligente, las personas vuelven a estar abiertas a nuevas experiencias. Por eso, soltar las ataduras es fundamental para dar forma a esos proyectos que imaginamos.

Charlot, el vago que enterneció al mundo

Dicen que la risa y el llanto están hechos del mismo material. La comedia es una manera inteligente de administrar las tragedias de la vida. Nos lo dijo mil veces Charlot, el vagabundo solitario creado por Charles Chaplin para pintar de colores su propio dolor. Un personaje que fascinó a los espectadores en las salas de cine de su tiempo y conmovió al mundo.

Charlot es el típico héroe cómico. Un hombre sin destino. El eterno perdedor que está allí para quebrar el orden y que, sin embargo, siempre se sale con la suya. El pobre, el torpe, el errante. Ese hombre desprevenido y curioso que teje crisis absurdas, a las que siempre encuentra salidas inesperadas. Es también una denuncia de lo ridículo que puede llegar a ser el mundo de “lo serio”.

Chaplin, el hombre detrás del vagabundo

Charles Chaplin tuvo una infancia trágica y profundamente desafortunada. Nació el 16 de abril en Londres. Su padre, un hombre alcohólico y desorientado, abandonó a la familia y luego murió tempranamente. La madre era actriz y cantante, que tuvo que batirse hombro a hombro contra la pobreza para mantener a sus dos hijos, Charles y Sydney.

En el momento cumbre de su carrera, su voz comenzó a deteriorarse. En una presentación se le quebró la garganta y el encargado del espectáculo envió a Charles para reemplazarla, en plena función. El niño tenía cinco años. Salió a escena e imitó a su madre, incluyendo el quebrantamiento de la voz. Esto causó grandes risotadas dentro del público y marcó el inicio de una carrera que no terminaría jamás.

Los niños Chaplin asistían a la escuela, pero frecuentemente eran objeto de burlas debido a su pobreza. Seguramente esas fueron las primeras marcas para perfilar al que sería el vagabundo más famoso del planeta.

La madre de Charles, Hanna Hill, comenzó a mostrar señales de demencia y fue recluida en un sanatorio para enfermos mentales. Fue entonces cuando Charles y su hermano comenzaron un largo periplo por distintos orfanatos, en los que fueron tratados con particular severidad.

Antes de cumplir diez años, Charlie ya se había unido a un grupo itinerante de teatro, y a los doce se le consideraba un actor profesional. A los 24 llegó a Hollywood y dos años más tarde ya era una celebridad.

El otro Chaplin

Charles Chaplin fue también un hombre bien informado y activo políticamente. Criticó sin timideces el capitalismo y las hipocresías de la guerra. Hizo amistades con varios comunistas reconocidos, pero siempre se definió como un pacifista simplemente.

Ganó enemigos en todos los frentes. Mientras Goebbels, el Ministro de Propaganda de Hitler, lo llamo “un pequeño judío despreciable”, en Estados Unidos lo consideraron un hombre “peligrosamente progresista y amoral”. Fue expulsado de ese país en 1952, luego de haberlo acusado de traición. Sus películas “Tiempos Modernos” y “El Gran Dictador” fueron fuente permanente de críticas por parte del establecimiento.

En Chaplin también hubo un hombre atormentado por sus fantasmas interiores, obsesivo al enamorarse y solitario a la hora de enfrentar las más grandes decisiones de su vida. Distante y a la vez entrañablemente unido a sus hijos.

Un artista en todo el sentido de la palabra que incluso alcanzó un Óscar a la “Mejor Música Original” por la composición de la pieza Candilejas para la película de ese mismo nombre. También fue un pensador que dejó plasmada su sensibilidad en poemas y en textos comoCuando me amé de verdad”, el más popular de ellos.

Chaplin murió a los 88 años de edad, mientras dormía en su casa de Suiza. Padecía asma y demencia senil al momento de su deceso. Dejó para el mundo un testimonio de ternura. Esa ternura que hay en toda risa franca, cuando el dolor ya no es capaz de decir nada. Esa ternura que nunca muere.

Imagen cortesía de Zoller, Charles C.

Imagen de portada: Gentileza de “La Mente es Maravillosa”

FUENTE RESPONSABLE: La mente es maravillosa/Bibliografía/Charles Chaplin

Estamos en lo cuántico: observan en directo cómo un observador influye en la realidad.

Investigadores coreanos han cuantificado por primera vez la dualidad onda-partícula y observado en tiempo real cómo la medición influye en el comportamiento del fotón cuando cambia de estado para atravesar una pared a través de una rendija. Estamos en lo cuántico.

Investigadores del Instituto de Ciencias Básicas de Corea (IBS) han cuantificado por primera vez la dualidad onda-partícula del mundo cuántico y observado en tiempo real el mecanismo que permite al observador interferir en la realidad.

La dualidad onda-partícula es un concepto de la mecánica cuántica según el cual no hay diferencias fundamentales entre partículas elementales y ondas, ya que las partículas pueden comportarse como ondas y las ondas como partículas.

En consecuencia, los objetos cuánticos son complementarios, es decir, no se pueden medir a la vez sus dos cualidades fundamentales: o bien se mide la dimensión onda, o bien sólo la dimensión partícula, según estableció Niels Bohr en 1927.

El electrón, por ejemplo, es onda y partícula a la vez, pero se describe por una función de onda: es la que facilita la probabilidad de encontrarlo en alguna parte para utilizarlo en cualquier función tecnológica (la electrónica).

La física cuántica es por ello esencialmente probabilística, a diferencia de la física clásica, que es determinista (puede establecer con exactitud el próximo eclipse solar).

A pesar de su impredecibilidad, la física cuántica ha permitido desarrollar tecnologías inimaginables en el siglo XIX, como la información y la comunicación cuánticas, la metrología, las imágenes y la detección cuántica.

Problemas sin resolver

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Sin embargo, en la ciencia cuántica todavía hay problemas sin resolver e incluso incomprensibles, como la misma dualidad y complementariedad onda-partícula, entre otras paradojas.

Los científicos del Instituto de Ciencias Básicas de Corea (IBS) han obtenido una base nueva y más cuantitativa de la misteriosa dualidad onda-partícula que ilumina mejor esta cualidad cuántica.

En un giro del clásico experimento de doble rendija, utilizaron fuentes de fotones controladas con precisión para medir en tiempo real el grado de onda y partícula de un fotón mientras atraviesa un obstáculo.

Sus resultados, publicados en Science Advances, muestran que las propiedades del observador (un sensor) influyen en el carácter de onda y partícula del fotón. Este descubrimiento complica y desafía la comprensión común de la complementariedad, señala al respecto la revista PhysicsWorld.

El laberinto de la doble rendija

El experimento de Young, más conocido como el experimento de la doble rendija, concebido en 1801 por Thomas Young para averiguar la naturaleza corpuscular de la luz, ha sido básico para demostrar la dualidad onda-partícula.

Es un experimento que contiene toda la magia del mundo cuántico, pues pone de manifiesto dos cosas: que, a nivel elemental, los objetos físicos pueden comportarse como un conjunto de partículas (y no pueden por ejemplo atravesar una barrera física) o también como una onda que atraviesa obstáculos, como las ondas de radio que pasan a través de las paredes.

El experimento de Young pone de manifiesto también algo todavía más insólito: que la medición u observación influye en el comportamiento de las partículas, determinando que se manifiestan como ondas o como corpúsculos. Ocurre con fotones, electrones, protones o neutrones.

¿Qué ocurre en el experimento de la doble rendija? Es difícil de describir, porque en algún momento de su desarrollo cualquiera de esas partículas deberá «decidir» qué hace cuando se encuentra con una pared que no puede atravesar. En ese momento, «observa» que tiene dos rendijas que le hacen pensar “: ¿y si la atraviesas como onda, pasando a través de las rendijas?

Patrón de interferencia

Al final se decide y atraviesa la pared a través de las dos rendijas, convertida en una onda. Una vez situada al otro lado de la pared, se vuelve partícula y tropieza con una pared posterior que no tiene rendijas: entonces impacta en un lugar de la segunda e infranqueable pared y deja una huella.

El experimento tiene su miga: a medida que más partículas atraviesan como ondas la doble rendija, en la segunda pared se reflejan los impactos de las partículas en las que se han convertido de nuevo, pero no se agrupan de forma aleatoria (como podría esperarse), sino siguiendo un orden que vendría determinado por su comportamiento ondulatorio. A ese orden se le llama patrón de interferencia.

Y lo más sorprendente: todo ese proceso ocurre porque lo estamos observando. Cuando las ondas atraviesan las rendijas, se «dan cuenta» de que hay un detector y reaccionan volviéndose partículas. Se «arreglan» para salir en la foto al notar el detector (un interferómetro).

El principio de complementariedad establece que ambos resultados experimentales, tanto el relativo a la partícula como a la onda, son necesarios para comprender completamente la naturaleza cuántica de, por ejemplo, un fotón.

Fotón seducido

El nuevo estudio ha profundizado en estas paradojas y determinado que las propiedades de las rendijas también son importantes para que la dualidad onda partícula se produzca.

Los investigadores mejoraron el detector presente en la rendija y potenciaron la atracción que despierta en un fotón para que pueda atravesar la pared.

Esto permitió a los investigadores apreciar mejor el momento en el que el fotón muta de partícula a onda y determinar cómo su naturaleza ondulatoria se refleja en el patrón de interferencia que aparece en la segunda pared.

Eso significa, destacan los investigadores, que, durante el experimento, el fotón cambia de partícula a onda y luego otra vez a partícula, no solo por decisión propia, sino influido también por el detector colocado en la rendija que lo deja pasar.

También significa que los impactos en la pared sin rendijas siguen un patrón (de interferencia) que emana de su comportamiento ondulatorio. De esta forma, la partícula deja constancia del fugaz momento en el que fue onda, una especie de recuerdo cristalizado en la segunda pared.

Estamos en lo cuántico

El nuevo experimento parece confirmar lo que decía Bohr en los años 20 del siglo pasado: que no somos meros observadores de lo que medimos, sino también actores. Estamos en lo cuántico.

El nuevo experimento de la doble rendija dice algo más. Explica cómo se produce esa interacción entre el observador y la realidad: a través del sensor situado en la rejilla, ejerce una atracción sobre el fotón para animarlo a bailar entre la onda y la partícula, en función de nuestros intereses científicos (que consiga atravesar la pared y observar en detalle todo el proceso).

Los investigadores señalan al respecto en un comunicado: «Richard Feynman dijo una vez que resolver el rompecabezas de la mecánica cuántica radica en la comprensión del experimento de la doble rendija.»

El nuevo descubrimiento nos acerca más a esa comprensión, sin por ello poner fin a los misterios todavía por descubrir que siguen asociados al experimento de la doble rendija.

Referencia

Quantitative complementarity of wave-particle duality. Tai Hyun Yoon, Minhaeng Cho. Science Advances, 18 Aug 2021, Vol 7, Issue 34. DOI: 10.1126/sciadv.abi9268

Imagen superior: Láser difractado usando rendija doble. Laboratorio de óptica de la Facultad de Ciencias de la UNAM. Lienzo Cian.

FUENTE: TENDENCIAS – Mundo cuántico/Complementariedad/doble rendija/dualidad onda partícula. Por Eduardo Martínez de la Fe (Periodista Científico) 

 

La poesía completa en edición bilingüe de Raymond Carver. Final.

Es en un poema breve, “Domingo por la noche”, donde quizás se pone de manifiesto este trabajo a conciencia con lo que está a la mano: “Utiliza las cosas que te rodean. / Esta ligera lluvia / del otro lado de la ventana, por ejemplo. / Este pucho entre los dedos. / Estos pies en el sofá. / El débil sonido del rock and roll. / El Ferrari rojo del interior de tu cabeza. / La mujer que anda tropezando / borracha en la cocina. / Agarrá todo eso. / Utilízalo”.

Todos nosotros incluye los primeros poemas de Carver nunca compilados hasta el momento. Ellos dan cuenta de que, ese poder de alcanzar lo que no está a simple vista y extraer de la realidad todo lo que ella tiene para dar, está en su obra desde un principio. 

Está en su primer poema publicado a los 24 años por la revista Targets, “El aro de latón”: “Qué habrá sido de aquel aro de lata de la calesita. El aro que las niñas y niños pobres pero felices agarraban justo en el momento mágico”. 

En una especie de caleidoscopio, coagula el paisaje entero de la infancia de Carver como hijo del proletariado, y que se volverá otra marca de su literatura: contar las vidas de los desclasados. Eso mismo que le valió la acusación de un sector de la crítica, de hacer una literatura deprimente, donde no había ni una escena dichosa. 

Y así respondía Carver en una entrevista dada poco tiempo antes de morir en París: “La gente se preocupa por su alquiler, sus hijos, su vida hogareña. Así es como vive el 80-90 por ciento, o Dios sabe cuántas personas. Escribo historias sobre una población sumergida, gente que no siempre tiene a alguien que hable por ellos. Soy una especie de testigo y, además, esa es la vida que yo mismo viví durante mucho tiempo”.

LEER, ESCRIBIR, BORRAR

A muchos les sorprenderá enterarse que antes de la publicación de su primer libro de relatos Quieres hacer el favor de callarte por favor en 1976, que fue un éxito de público y crítica, Carver ya había publicados tres libros de poemas: Near Klamath (1968) Insomnio de invierno (1970) y Los salmones se mueven de noche (1976).

Sus primeros poemas datan de poco tiempo después de casarse a los 19 años con Maryann Burk de 17, tener en seguida dos niños, y mudarse desde Oregón (se habían conocido en el bar donde Maryann era camarera) a California, en una ruta desquiciante tras empleos temporarios. 

Para cuando escribió “En busca de trabajo”, donde los zapatos esperan salir en busca de un futuro mejor, Carver ya se había empleado en aserraderos (como su padre), había sido cadete de farmacia, vendedor puerta a puerta, asistente de biblioteca. 

En paralelo, firme, crecía su deseo de ser escritor. En cada lugar en el que se mudaba la familia, asistía a diferentes cursos de escritura creativa. Uno de los primeros fue al de su gran maestro John Gardner, quien no solo le entregó la llave de su despacho para que Carver pudiera ir los domingos por la mañana a escribir, sino que le dio aquel famoso consejo: “Lee todo Faulkner que encuentres y luego lee todo lo de Hemingway para limpiar de Faulkner tu manera de escribir”. Fue también quien le enseñó el valor de la honradez: si un autor escribía sobre cosas que no le importaban o en las que no creía, tampoco a nadie iban a importarle nunca.

Tiempo después Carver fue maestranza en el Mercy Hospital y en paralelo asistía al curso de poesía de Dennis Schmitz. Alguna vez dijo que aquel había sido de sus mejores trabajos, dado que al ser nocturno y volver a su casa por las mañanas, la familia ya no estaba y la quietud le permitía escribir. 

De su paso por el hospital da cuenta ese formidable poema que es “Sala de autopsia”, inspirado en lo que Carver se encontraba cada vez que debía entrar a limpiar allí. “Un pequeño bebé quieto como una piedra/ y más frío que la nieve. Otra vez un negro corpulento /de pelo blanco con el pecho partido al medio/ todos sus órganos vitales/ en una bandeja a un costado de su cabeza. / Yo siempre estaba solo, ahí. / La manguera derramaba agua. / Las luces colgadas del techo encandilaban. / Una vez dejaron sobre la mesa una pierna, / una pierna de mujer, pálida y bien formada. / Yo sabía qué clase de pierna era, / las había visto antes. / sin embargo, me dejó sin aliento”. El final del poema condensa cómo iban las cosas por aquellos tiempos: “No pasaba nada. Todo estaba pasando. La vida era una piedra, moliéndose, tomando filo”.

Es necesario dejar sentado, que, para un sector de la poesía más tradicional, la transparencia de Carver, como dice Gallagher en la introducción de Todos nosotros, “puede ser considerado un insulto al intelecto”. La mayoría de los poemas giran alrededor de un tema o argumento, y pueden considerarse, como Carver mismo aseguró, poemas narrativos o relatos en verso

En el prólogo de una compilación de su poesía escribió: “Leyendo ahora estos poemas, tengo la sensación, de estar ante una radiografía de mi mente, un mapa aproximativo pero auténtico de mi pasado. Me ayudan a hilvanar mi vida, a percibir su continuidad. Y me gusta la idea”. Y aquí van algunos pasajes que bien pueden valer como ejemplo: “Sufría la familia entera. / Mi mujer, yo mismo, los dos niños y la perra/cuyos cachorros nacieron muertos. / Nuestros asuntos, como siempre, iban mal.  o: “Así de sencillo. Sales y cierras la puerta sin pensarlo. Y cuando te das cuenta/ de lo que has hecho/ es demasiado tarde. Si parece/ es la historia de una vida, perfecto”. 

Para 1975, Carver no pasaba más de dos horas sin tomar alcohol. Durante una discusión con Maryann la golpeó con una botella y le cortó una arteria cerca del oído. Ese episodio, lo decidió a rehabilitarse en Alcohólicos Anónimos. 

De aquellas desgracias nace ese monumento a la degradación que es el poema “Milagro” donde un matrimonio vuela de Los Ángeles a San Francisco, odiándose y completamente borrachos. También “Mi mujer”: “Mi mujer ha desaparecido con toda su ropa. / Me dejó dos medias de nailon y/ un cepillo de pelo que encontré detrás de la cama. / Me gustaría que te fijaras / en esas medias y en los pelos negros/ entre las púas del cepillo. / Tiró las medias al cubo de la basura; el cepillo, / me lo quedo para usarlo. Solo la cama resulta extraña. Imposible valorarla”. Carver es como un caballo de fuerza tirando de lo condensado en los objetos concretos. 

Su famoso poema “Matrimonio” fue escrito en abril de 1978. Maryann y Carver se habían separado hacía unos meses, pero habían vuelto una vez más para intentar salvar la pareja. Los hijos ya eran adultos y estaban independizados. Pero a pesar de que Carver ya estaba recuperado, no lo lograron. 

“Vivía con agobios de todo tipo y escribí el poema una tarde. Mi mujer está en una habitación y yo en otra. Mis miedos de aquellos días encontraron su vía de escape en el poema”. “Seguimos/ comiendo ostras, mirando televisión, /comentando sobre la ropa elegante y la maravillosa gracia/ de la gente envuelta en esta historia, algunos de ellos/ tensos bajo la presión del adulterio, / la separación de los seres queridos, y la destrucción/ que deben saber aguardando justo después/ del siguiente cruel cambio de circunstancia, y luego del/ siguiente”.

PEQUEÑOS MILAGROS

Sabemos del hombre nuevo, de su oportunidad, de la segunda parte de su vida que llamó “regalo”. El periodo comprendido entre 1978 y su muerte el 2 de agosto de 1988 a raíz de un cáncer de pulmón con metástasis cerebral. Carver lo vivió limpio y junto a su segunda esposa, la poeta Tess Gallagher.

Ella es quien en la introducción da testimonio del valor de la poesía para Carver en estos años tan productivos, donde, por ejemplo, solamente entre 1983 y 1985, escribió más de doscientos poemas.

Es en esta segunda etapa de su vida cuando en la escritura aparece el Carver agradecido, esperanzado, enamorado, casi permitiéndose la felicidad. 

Como esa frase que da título a su último libro de poemas que corrigió hasta el mismo día de su muerte, parecía haber encontrado “un sendero nuevo a la cascada”. “No lloren por mí”, les dijo a sus amigos. Soy un hombre con suerte. / he vivido diez años más de lo que nadie/ esperaba. Una propina. Y no lo olvido”. O lo expresa sin atajos: “Yo me dirijo hacia una nueva vida, distinta, / de hecho solo presto atención con mis pensamientos/ en otra parte.” (La luna, el tren”)

En estos diez años de regalo, Carver escribe la mayor parte de su obra cuentística: De qué hablamos cuando hablamos de amor, Catedral, Tres rosas amarillas, Si me necesitas, llámame. Todos ellos editados por Gordon Lish, que en su momento era una especie de editor estrella dentro del panorama literario y había posicionado a varios escritores famosos. 

Cuando Tobías Wolff vino a Buenos Aires para el FILBA 2013, en la entrevista pública que dio en la Alianza Francesa, contó cómo él y Richard Ford, (los amigos de Carver dentro del circuito literario) lo alentaban a que cambie de editor. Pero “el bueno de Raymond no podía decir que no a nadie” aseguró Wolff. Tampoco pudo con los tijeretazos de Lish, quizás acorralado también por su siempre inestable economía y la imperiosa necesidad de publicar antes de que se le acabara su tiempo.

¿Sería posible arriesgar que por fuera de ese desierto gélido que son los cuentos desguazados por Gordon Lish, este corpus poético viene a traer el más auténtico Carver? Su humanismo y compasión. Elementos que también vieron la luz cuando se publicó Principiantes, la versión sin editar de De qué hablamos cuando hablamos de amor, y que Carver le hizo prometer a Gallagher que publicaría cuando él ya no estuviera. 

También en Principiantes como en los últimos poemas hay -por más oscuros y desencantados que puedan resultar- una pátina de ternura. Ese otro elemento fundamental que Carver rescató en el último discurso que diera en vida citando a Santa Teresa. “Las palabras llevan a las acciones… Preparan el alma, la alistan y la mueven a la ternura”.

En Un sendero nuevo a la cascada, escrito durante los últimos seis meses de vida, Carver intercala entre sus poemas, fragmentos de cuentos de Chéjov. Gallagher cuenta cómo en los últimos días de vida de Carver buscaron juntos esos pasajes, para después copiarlos a máquina. El escritor ruso, a quien Carver dedicó ese bellísimo texto que es “Tres rosas amarillas” y su poema “Insomnio de invierno” (“Ojalá estuviera aquí Chéjov para recetar”) fue su gran maestro en la búsqueda de lo parco y simple por sobre la retórica y el lenguaje abstracto o pseudo poético. 

Esos fragmentos seleccionados tan cuidadosamente por Carver, demuestran cómo la prosa puede funcionar como poesía. Que los límites entre un género y otro, tratados con maestría, se difuminan: la asertiva intensidad del fraseo en la narrativa, no obtura la historia. 

Y viceversa: la poesía puede también contar una historia sin perder su efecto de compresión. Si no, basta acercarse a los referentes del género que Carver citaba: Ezra Pound, William Carlos Williams, Robert Frost. 

Y sus contemporáneos: Galway Kinnell, WS Merwin, Ted Hughes, CK Williams, Robert Hass.

Nos queda claro al leer estos poemas uno tras otro, como vasos de agua fresca después de una gran maratón, que la poesía fue para Carver una tabla de salvación. No solo por lo autobiográfico, sino también como ese espacio entre las publicaciones de sus libros que permitía que la llama de la inspiración no se apagará. 

También que era el lugar donde iban a parar sus sentimientos más genuinos y quizás el género que mejor le permitió mostrar lo que él se proponía: la verdad desnuda, sin adornos. Como lo es la muerte; “¿Qué hago aquí, / solo y lleno de remordimientos? / sigo comiendo sin apetito/ frambuesas de un bol. Si estuviera muerto/ me recuerdo a mí mismo, no me las podría/ comer. (“Simple”) O la pérdida. “¡Qué noche más dura! Sin soñar nada en absoluto/ o soñando algo que podría ser o no/ un sueño del que presentía su pérdida. Me habían dejado/ sin mediar palabra en una carretera secundaria”. (“Sémola y lluvia”).

Todos nosotros venimos a poner en valor ese otro edificio sublime que conforman los poemas de Carver y que fueron quedando un poco al margen del éxito masivo de los cuentos. Deja claro que su poesía es quizás la savia que nutre la densidad encapsulada en sus relatos, y la que permite contemplar más acabadamente, la maestría de Carver para hacer brotar las emociones como una buena siembra, en tan solo una línea.

A diferencia del trabajo meticuloso con los cuentos que reescribía hasta treinta o cuarenta veces, Carver experimentaba los poemas como un milagro. “Son pequeñas sorpresas que estallan en las manos”, decía. “Un poema debe estar siempre en movimiento. Moverse con energía. Tener chispa. Puede hacerlo en una u otra dirección: volver al pasado, proyectarse en el futuro o perder el rumbo en un sendero cubierto de hierba. Puede incluso dejar de estar en el suelo y buscar un lugar entre las estrellas. Puede surgir como una voz de ultratumba o moverse como salmón, como los gansos salvajes o como un saltamontes. Pero no se queda quieto. Se mueve. Se mueve y, aunque se desplieguen elementos extraños en su desarrollo, hay una secuenciación, una cosa llama a la otra. Y al final, reluce”.

Y así es. Terminamos y nos quedamos quietos. Pensamos en lo que acabamos de leer y puede que nuestra mente haya dado un salto, que nuestro corazón se haya acelerado. Podemos sentir el aire entrar y salir por las fosas nasales. Porque estamos vivos.

Imagen de portada: Gentileza de Página 12

FUENTE: Página 12 – RADAR Libros – Por Laura Galarza

CONTAMINACIÓN AMBIENTAL – “El nuevo oro blanco” (I)

Con tanta demanda de litio para las baterías de coches eléctricos estamos a las puertas de un nuevo problema de contaminación.

A menudo, el litio se encuentra en ecosistemas frágiles. Es verdad que hay grandes depósitos en Chile, en el desierto de Atacama, y en el salar de Uyuni, en Bolivia, así como en la provincia de Salta, Argentina (que es ya el tercer productor mundial). En estos casos, la extracción es bastante sencilla y a priori con bajo impacto en una zona ya de por sí árida. Y sin embargo, se necesitan unos dos millones de litros de agua para producir una tonelada de litio.

En el desierto de Atacama o el salar de Uyuni, se necesitan unos dos millones de litros de agua para producir una sola tonelada de litio.

Este enorme consumo de agua no sólo afecta a los ecosistemas circundantes, sino que también tiene un enorme impacto en los agricultores locales. Según la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (Extracción de Litio en Argentina” 2019), que entrevistó a las diez comunidades que viven cerca de dos salinas, Sales de Jujuy y Minera Exar, los detractores de la mina dicen estar preocupados por el impacto a largo plazo del litio en el medio ambiente, empezando por el descenso de la capa freática, afirmando que el ganado de la región ya ha empezado a morir.

Producción de litioLas consecuencias de la minería sobre el ecosistema también se han podido ver en otras regiones del mundo. En mayo de 2016, cientos de manifestantes arrojaron peces muertos a las calles de Tagong, una ciudad situada en el extremo oriental de la meseta tibetana.

Los habían sacado de las aguas del río Liqi, donde una fuga química tóxica de la mina de litio de Ganzhou Rongda había causado estragos en el ecosistema local. 

Y podría ir más allá, una investigación realizada en Nevada, donde también se extrae litio, descubrió impactos en los peces hasta 240 km aguas abajo de una operación de procesamiento de litio.

Minas de litio: del círculo polar ártico a Extremadura

Proyecto de mina de litio en Extremadura

Ahora, toda la industria cuenta con nuevos yacimientos en el interior del círculo polar ártico. La empresa minera estatal rusa Rosatom (que de paso también extrae litio para armamento nuclear) está estudiando la posibilidad de abrir una mina en la península de Kola para 2030.

Este yacimiento, llamado Kolmo Zero, se encuentra dentro del círculo polar ártico. Además, también en el círculo polar ártico, la empresa sueca Artic Minerals AB ha reservado otros terrenos explotables.

Según Jari Natunen, experto en minería de la Asociación Finlandesa para la Conservación de la Naturaleza, la minería en el Ártico sería catastrófica. Dice que la difícil extracción de litio de la tierra helada generaría 50.000 toneladas de residuos tóxicos para 1.000 toneladas de litio producido.

Mina ArticoEl Círculo Polar Ártico ya ha soportado gran parte del coste de los materiales para los vehículos eléctricos, ya que la mina de níquel Norilsk -el lugar más contaminado del mundo- proporciona el material que está sustituyendo al problemático cobalto y no ha hecho más que generar un nuevo problema.

Pero no solamente está el círculo polar ártico en peligro. Más al sur en Europa también se quieren poner en marcha proyectos de minería. En España, el proyecto de Ph4Tech de una giga factoría en Extremadura (donde está el segundo yacimiento de litio más grande de Europa) incluye la extracción de litio en la mina de Las Navas (Cáceres) así como la extracción de níquel, oro y cobalto. Si bien la fábrica es vista con buenos ojos, no tanto la explotación minera .

NickelBloque de níquel sin procesar

El ayuntamiento cacereño y parte de la ciudadanía se oponen manifestando, entre otros argumentos, que no quieren un expolio «que sacrifique el desarrollo de la ciudad» para fomentar «el crecimiento industrial de otras zonas del país» donde se trabaje el material aquí extraído.

Además, como recuerda Santiago Márquez, coportavoz de la plataforma Salvemos la Montaña de Cáceres, la mina  “está a 800 metros del casco urbano y Cáceres es una ciudad patrimonio mundial de la UNESCO”.

En el Reino Unido, está el proyecto, todavía en fase preliminar, de Cornish Lithium en Cornualles. Su plan es extraer de allí grandes depósitos de litio para baterías en el sur del Reino Unido. El proceso previsto implica la extracción de mica de granito y su voladura con agua.

Imagen de portada: Gentileza Motorpasión

FUENTE: MOTOR PASIÓN – Por Daniel Murias – Coches eléctricos/Futuro en movimiento/Industria Futuro/Contaminacion Ambiental/Riesgos.

Alejandra Fenochio, la pintora que ve lo que nadie quiere.

Un recorrido de su impresionante obra puede verse durante septiembre en Munar

Si en el rostro humano pueden advertirse las marcas de la experiencia, en la mirada y la pintura de Alejandra Fenochio es la cartografía del trabajo, las crisis y la supervivencia de los trabajadores lo que aparece como si también fueran retratos. Escenas que la sociedad descarta, obras hechas con escombros que el río-y la mano de la artista- ha convertido en joyas, las caras de quienes habitan y hacen el barrio de La Boca forman un recorrido que puede visitarse como si se atravesara un sueño de luz intermitente en el espacio Munar, en el marco de la Bienalsur durante todo septiembre. Una inmersión en una historia común, aún para quienes podrían creerse ajenos.

“Yo, La Boca y la pintura es todo una mezcla”  dice  Alejandra Fenochio. Y vaya que sí. 

Cada vez que la flamante ganadora del último Premio Salón Nacional de Artes Visuales dice “La Boca” se despliega el barrio con el que está fundida como los lingotes de hierro en el puente que cruza el río Matanza-Riachuelo. 

Cuando dice “la pintura” se refiere al material con el que convive desde hace más de 30 años. 

Si deseas conocer más de Alejandra; por favor cliquea en lo escrito en “negrita”. Muchas gracias.

Alejandra deambula por su “Calle” (exhibida en el centro cultural Munar durante todo septiembre) de abrazo en abrazo. Son pocos los lapsos de tiempo en los que los cuerpos no la contienen. Artistas, vecinos, amigos de diferentes épocas, parte de la hinchada de San Telmo. 

En ese vaivén cae en una ronda que forman las mujeres cooperativistas del barrio, vecinas que trabajaron para recuperar el puente de hierro Nicolás Avellaneda después de seis décadas de abandono. Ellas posan acercando la mejilla a los pequeños cuadros que contienen sus rostros, se ríen, revisan en la pantalla de sus celulares cómo salió la foto y vuelven a posar. “Ni te imaginás cuando vieron estos cuadros en el Proa”. Dice Alejandra mientras observa la escena.

La calle en pinturas

El centro cultural Munar, que en otro tiempo fue cantina, está alineado con el puente recuperado. 

De este lado de La Boca, más orillero que Caminito, ahora deshojado de turistas, aparece esta ronda que reúne 20 años de trabajo de Alejandra Fenochio en el marco del La Bienal de Arte Contemporáneo de América del Sur (Bienalsur 2021), en el segmento “Modos de Habitar”, exposiciones lideradas por artistas mujeres hasta diciembre de este año en más de 120 sedes y en 50 ciudades de 23 países.

Alejandra pinta trabajadores y se reconoce como una trabajadora del arte: “Cada vez veo más” ¿se refiere a la vista? ¿a esa capacidad que en el mundo de los mortales se va desgastando con el paso del tiempo? 

Su coartada es permanecer en el barrio y pintar su historia en rostros: “Mi obra básicamente trata de retratos, siento hasta los paisajes como retratos. Creo que eso es lo que impacta. Lo humano que hay en los cuadros”. Aunque sean paisajes, para ella todo es una cara y no es sólo jurisdicción de la tela.

El 1 de mayo pasado -día en el que cumplió 59- pintó un mural de Doña Kuka frente a su casa, registrado en un video documental. Doña Kuka era una vecina del barrio que murió en septiembre de 2020 a causa de la Covid, una chaqueña que llegó siendo muy joven a los conventillos de La Boca. 

En el pincel de Alejandra sostiene un bastón con una mano y con la otra revolea al aire una bandera azul celeste, la del club San Telmo. Tiene puesta una remera roja del Gauchito Gil y por detrás la atraviesan los rayos de sol.

La vía, los adoquines y el barrio. En esa misma cuadra, a la vuelta del Proa, vivía la doña que mantenía las puertas abiertas los días de partido para calentar los motores de la previa. Ese mural, el grupo de hinchas que se quedó sin “La Kuka” y Alejandra son la clave de la mezcla, pero hay más.

En 2012 Fenochio presentó en Tecnópolis “silvestres vidrios brotaron”, un ecosistema construido en base a una tarea de recolección. Como una espigadora, desde finales de los 90, daba vueltas por la reserva ecológica de la Costanera Sur recogiendo escombros, enamorada de los colores que se iban formando cuando el sol le daba de lleno a los vidrios corroídos por el río. 

Su taller, que está en el fondo de su casa detrás de sauces y bananeros gigantes, está repleto de esas piezas como parte del mobiliario: hierro de puente, vidrio de basura y piedra de antaño. Pero no fue solo un pasatiempo de la adultez, de niña fantaseaba con trabajar con el desecho: “Cuando era chica soñaba que la gente se iba de la playa y yo me quedaba sola en ese paisaje, juntando las cosas que dejaban, pero siempre en la orilla, junto a lo que traía la corriente”.

Permanecer -atentos a la coartada- observando sigilosamente todo aquello que se transformó con el resto. En esta muestra aparece una parte de “silvestres vidrios brotaron” en el centro del primer salón como gemas que iluminan una calle.

¿Cómo es el puente que une la orilla de “Silvestres vidrios brotaron” con la orilla de “Calle”?

Es un puente del despojo. Lo desechado de la sociedad, las dos orillas se unen por la transformación: el material de la Reserva Ecológica es el resto de construcciones convertidas en flores y las criaturas de los retratos de “Calle” son seres excluidos y convertidos en cuadros.

La muestra tiene dos espacios, en el primero las cooperativistas siguen posando frente a sus retratos. Por ahí también vagabundea “las trans del Muñiz”, un grupo al que le dió talleres de collage y que tampoco se quieren quedar afuera. 

Le sacan fotos y posan con ella. Nadie se quiere perder lo que en el barrio además de una muestra de arte es una celebración comunitaria.

Al segundo espacio se accede atravesando una tela oscura, allí las criaturas -humanos y no humanos- transformadas en cuadros gigantes aguardan las visitas con un juego de luces que emulan el día y la noche. 

En ese umbral, que es como los últimos pestañeos de un bebé antes de caer en un sueño profundo, aparecen las escenas: “Trabajó con una perspectiva más orgánica y a la vez onírica. Con una sensación de que vos sorprendiste al otro en una situación íntima. Algo que no tenias que estar mirando en este momento. Pero estás ahí y sos parte de esa escena. Por eso las miradas están tan cargadas”. 

Cada cuadro le llevó aproximadamente un año, las escenas son también el desecho y el descarte que provocó la crisis del 2001 y más atrás en el tiempo, la dictadura, cuando ella tenía 18 años.

¿Cómo llegaste a imaginar esas luces para estos cuadros?

Lo pensé porque duermo en el taller. A veces ves mejor y otras peor. A veces, se ve el trabajo más originario, la cara toma otro peso con la luz. Este tipo de iluminación involucra mucho más al que ve, la luz te invita a meterte en esa situación.

Hace un rato, un grupo de mujeres cooperativistas se estaban sacando fotos junto a las pinturas de sus retratos.

Eso pasa acá y pasó la primera vez que mostré la serie “Puente” en la Fundación Proa. Me acuerdo que en aquel momento una madre y su hija daban vueltas por la muestra y la hija le preguntaba todo el tiempo: “¿Vos estás segura de que hay un cuadro tuyo acá adentro?”

En 1988 Fenochio fue por primera vez al puente, trabajaba en el Plan Cultural de Barrios en una escuela de La Boca con sus alumnxs. Pero luego no fue más a verlo por el gran deterioro en el que estaba. En 2010 volvió cuando ya estaba restaurado. Se empezó a acercar a quienes estaban involucrados en ese trabajo, de ahí vienen los 50 retratos como un homenaje a esa gran tarea de recuperación.

 Un premio comunitario

Apenas unos días después de la inauguración de la muestra, Alejandra fue galardonada con el Premio Salón Nacional de Artes Visuales por su obra El pandenauta, en la que retrata al chofer de un vehículo en tiempos de pandemia. Durante el 2020 vendió verduras orgánicas en el barrio y de eso también hizo retratos. 

Son cuadritos pequeños que pueden ser mostrados entre las manos, como si fueran figuritas. Cuesta encontrar cuál es la fruta o la verdura que falta.

¿Cómo fue que te pusiste a pintar frutas y verduras?

Fueron cuadros muy internos, como la pandemia. Gané el premio con el retrato de Fernando (el chofer) y pintaba verduras que era lo que vendía. Todo es muy autobiográfico. Totalmente carnal.

Sobre el premio lo que se escucha por los pasillos de la muestra es algo así como: “menos mal que se lo dieron”.

¿Vos sabés que todos hablan de justicia? A mi me pasan muchas cosas con lo comunitario, mi vida pasa por lo comunitario y entonces yo siento el premio como comunitario. Los cuadros también siento que son de las personas a quienes retrató y de quienes los ven.

¿Qué pensás de la justicia en el mundo del arte?

¿Qué es el mundo del arte? ¿Lo que se vende? Yo no entiendo mucho, para mí toda la gente que está acá es del mundo del arte. Después está la otra parte, por ejemplo a mí me da vergüenza decir los precios de mis obras, lo que pasa es que el arte se convirtió en una cosa muy intangible, que se compra con moneda intangible como las bitcoins. 

Trato de escaparme de esta intangibilidad y naturalmente no me meto. Entonces cuando muestro es algo así, en donde trato de abrir el lugar en donde estoy.

En ese sentido ¿es un tipo de economía alternativa?

Totalmente. Sin ir más lejos, yo vivo de amasar pan o de vender verduras. Los vínculos comunitarios acá en el barrio generan otra economía, sin duda.

La calle del involucramiento

Al trabajo que expone -algo que no hace muy a menudo- lo considera de impacto porque sostiene una misma línea de búsqueda: un involucramiento que en esta muestra puede apreciarse -también- a través de una propuesta de talleres: Carló Pelela une puentes diminutos en su taller de Metal Creativo; Silvina Babich hace enjuncado en sillas; Lucho Galo da un taller de Gráfica Comunitario de la Boca Grabado y Amina Chachi Azura, realiza un Happening- colash tendida en una mesa redonda vestida con un mameluco, un barbijo N95 y una máscara. 

La consigna es llenar ese mameluco de recortes de revistas y diarios de todo los tiempos. Amina se incorpora y deja la mesa por un rato. Descansa, fuma un cigarrillo pero se queda quieta para que nada se salga, todavía el pegamento está mojado. 

Al lado suyo, un grupito de gente practica soldadura eléctrica: ¡“máscara”gritan antes de provocar el cortocircuito que da origen a la soldadura. Quienes no tienen le dan la espalda a ese pedacito de rayo que une los diminutos hierros que forman la réplica en miniatura del Puente Nicolás Avellaneda.

Ese sábado es el cumpleaños de Amina, que vuelve a recostarse en la mesa luego de su descanso. Otra mezcla, otro motivo de celebración barrial. 

Todos los sábados de septiembre durante cuatro horas, en esta ex cantina el recorrido invita a permanecer en la mixtura entre pintura, vidrios corroídos y la hospitalidad del barrio que en una complicidad fraternal con Alejandra hacen del evento una celebración en muchos sentidos.

¿Por qué elegiste hacer convivir la muestra con talleres?

Para involucrarnos. Acá yo retomo lo de la justicia y lo del trabajo con el otro. Me reconozco como una trabajadora del arte, me gusta pintar a quienes trabajan y me gusta reconocerme ahí. 

Que no haya diferencia. Por eso cuando venís a esta muestra parece que pasa de todo. Los talleres los dan toda la gente del barrio, porque también me interesaba poner en juego el oficio.

¿Cobra un sentido más transversal el encuentro o el involucramiento después de la pandemia?

Sí y es una belleza. Las dos palabras que pueden sintetizar este momento son “emoción e impacto”. Yo veo mucha gente muy emocionada atravesando la muestra y llorando. Eso tiene que ver con el encuentro y el pensar en lo comunitario como un modo de vivir, tanto en la obra como en lo personal.

¿Hay algo performativo ahí?

El trabajo de los retratos de los trabajadores del puente tiene mucho que ver con un trabajo que hice en Rosario sobre los pescadores en la serie “Río”. Yo iba, me sentaba en la pescadería, nadie entendía porqué estaba ahí. Después empiezan a ver que vas y que volvés, que te quedas. 

La pintura tiene eso, que no es un instante. Tiene un tiempo que permite el involucramiento con gente porque empezás a formar parte de su vida. Y si. Que gente por organizaciones sociales y barrios populares de pronto estén en el Proa o que los pescadores estén en el Museo de Arte Moderno de Rosario, es performativo. Eso a mí se me da naturalmente.

Ficciones de lo real

La muestra está curada por Adriana Lestido y Carlos Herrera, Alejandra sigue merodeando de abrazo en abrazo. En las columnas entre estas escenas inmensas se lee: “¿De qué se trata hoy hacer un retrato? Mejor. ¿De qué se trata ahora hacer un retrato para Alejandra Fenochio? Calle y sus habitantes silenciosos dan cuenta de un procedimiento que la artista- que elige la nobleza y la laboriosidad de la pintura para diseñar su obra- viene ahondando desde años”. 

Desde la época en que la misma Alejandra contaba que pintaba en un baño porque era el único lugar donde podía, ahí entraba la tela y ella. El texto sigue: “en esta muestra de obras selectas de gran tamaño estalla ante nuestra mirada como un escupitajo que nos alerta y mancha con una realidad que es evidente, silenciosa y tachada”.

Ante su afirmación “cada vez veo más” este mismo texto, añade: “Fenochio no teme mirar a sus retratados, los ojos de los cielos oscuros, de los animales y de las personas que ya no reinan la ciudad, ni esta ni ninguna. 

La paleta barroca, necesariamente oscura y que construye formas abigarradas, viene a hablarnos de estos tiempos en los que la oscuridad se apropia también de los momentos en los cuales debería reinar la luz y se hace invisible durante la noche”.

Al salir de esa sala onírica, de frente, hay otra tanda de cuadros pequeños, hechos con maderitas siguiendo el oficio paterno. 

Otros escenarios: un tanque de agua, el cielo y el río. “Tengo muchos temas” dice, y se detiene frente al muelle que forman varios cuadritos. La preocupación por la bajada del río Paraná también está en sus pinturas, esa corriente que de tanto desecho hizo flores ahora se transforma en un ecosistema en riesgo.

La lluvia del fin de la jornada repliega a lxs talleristas, el reparo también es comunitario. Alejandra sigue con su coreografía de abrazos, en las manos contiene una cajita que le acaban de regalar. Tiene el mismo brillo que los vidrios. 

Dice que le pidieron que la abra cuando esté sola. Para eso todavía falta. Hacemos la última pasada por la muestra, la sensación de no querer irse también es compartida.

Tenés cuadros enormes y cuadros muy pequeños ¿No hay un término medio?

No, no pinto medianito. Muchas veces vienen los galeristas y me dicen ¿no tenés algo más medianito? Cuando empecé a pintar los cuadros chiquitos, que tengo como 2000, los armaba con pedacitos de madera del taller de carpintería de mi papá. 

Entonces eran todos hiper irregulares, y la verdad es que sigo amándolos con maderitas que sobran. Los grandes me llevan un año de trabajo, así que en esta muestra imaginate el tiempo de vida que hay.

¿Cuánto?

Toda una vida.

Alejandra tiene mucho trabajo por delante. Los enormes cuadros de “Calle” se transformaran en afiches para las paredes del barrio, más cerca aún. “Para que pases y los veas, todo un recorrido”. Así como la “Kuka” en el mural frente a su casa, también estarán las escenas de las criaturas.

¿Qué te conmueve ahora ?

El encuentro, el abrazo y poder celebrar la vida cuando hay tanto muerto alrededor.

Imagen: Gentileza Página 12

FUENTE: Página 12 – Cultura – Arte pictórico – Sociedad –  Por Euge Murillo

 

Argentina . La Inspección General de Justicia bajo ataque por favorecer la paridad de género.

Esa justicia que protege el poder de los varones en la conducción de las empresas

La Cámara Comercial se pronunció en contra del titular de la IGJ, Ricardo Nissen. Se oponen a la participación igualitaria de mujeres en la conducción de las empresas.

El ataque a las resoluciones de la Inspección General de Justicia (IGJ) que establecieron la paridad y diversidad de género en los órganos de administración y de control de las sociedades comerciales, asociaciones civiles y fundaciones, escaló y alcanzó su punto máximo esta semana cuando la Cámara Comercial en pleno firmó un pronunciamiento para denunciar al titular del organismo, Ricardo Nissen. 

Le cuestionan no haber acatado un fallo de la sala C, de comienzos de agosto, que invalidó las medidas destinadas a garantizar la participación igualitaria en directorios y áreas de decisión de las empresas y otras formas societarias. Un dato llamativo es que la IGJ había planteado ya que el fuero comercial no es competente para revisar sus resoluciones generales y había pedido la inhibición de esta cámara que, sin embargo, avanzó como si nada, cuando es claro que la cuestión deberá ser resuelta por la Corte Suprema. 

Pero más allá del laberinto de tribunales –que precisamente opera a menudo para despistar– el resultado es que el poder económico/empresario, manejado por varones y estructuras patriarcales, consiguió un gran aliado en el Poder Judicial para impedir la concreción de derechos establecidos en tratados internacionales con rango constitucional y perpetuar su dominación. Especialistas en derecho comercial y empresarias señalan cómo opera la falta de perspectiva de género en estas decisiones judiciales y sus consecuencias. 

Las estadísticas de la propia IGJ mostraban que, hasta la llegada de las resoluciones 24 y 25 en agosto del 2020, por cada cinco varones que dirigían o fiscalizaban empresas o asociaciones civiles, sólo había una mujer en puestos similares. La organización internacional “Mujeres en la Bolsa” registra “por cada consejera, 5,79 consejeros”. 

Lo que se propuso la IGJ fue “promover acciones positivas” para garantizar “la igualdad real de oportunidades y de trato y el pleno goce y ejercicio de los derechos reconocidos por la Constitución” y los tratados internacionales con rango constitucional como la Convención sobre Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer, como la Convención Americana de Derechos Humanos y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. 

Las resoluciones en disputa establecieron que en los órganos de administración y control de las sociedades comerciales, asociaciones civiles y fundaciones, así como en entidades religiosas debe haber una representación equivalente de mujeres y varones. Si el número es impar debe haber un mínimo de un tercio de integrantes mujeres. 

A la vez el artículo 4 prevé excepciones para quienes demuestren razones fundadas que les impidan cumplir la disposición. “No podemos andar predicando la igualdad de la mujer y no hacer nada cuando estamos en una posición para hacerlo”, dijo Nissen en una entrevista con Página/12, donde explicó que las mayores quejas no solo fueron del sector empresario sino de las asociaciones civiles, la iglesia evangélica y algunos clubes (ver aparte). Aun así, una mayoría acató las resoluciones. 

El mapa del recorrido judicial permite apreciar la dudosa intervención de la Cámara Comercial, que aceptó meterse por la ventana. En rigor, la primera demanda fue del macrista Yamil Santoro a través de su fundación Apolo, en otro fuero: pidió la inconstitucionalidad de las resoluciones en los tribunales en lo contencioso administrativo. Tanto el fiscal Fabián Canda y como el juez Pablo Cayssials rechazaron el planteo. Ahora está en la Sala IV de la Cámara Contencioso, con dictamen de rechazo de la fiscalía. 

Con posterioridad se presentaron 7 empresas de colectivos que no quieren acatar la paridad directamente ante la Cámara Comercial para pedir que invalidará las resoluciones. La IGJ sostiene que en el fuero comercial solo se pueden cuestionar las resoluciones dirigidas contra una sociedad en particular, pero no las resoluciones generales como las que aquí están en juego. Sin embargo, ese tribunal igual les admitió el recurso. 

La IGJ planteó que estos/as camaristas debían inhibirse. Le pidió a un magistrado del fuero contencioso, donde sí podría tramitar ese cuestionamiento, que reclamará el expediente. El juez Martín Cormick le dio la razón al organismo e indicó a la sala C de la Cámara Comercial que debía inhibirse por estar comprometido el Estado Nacional. Ese tribunal le retrucó con un reto. Cormick mandó el conflicto de competencia a la Corte y le avisó en un oficio a las/los camaristas comerciales.

Pese a la notificación que indicaba el conflicto de competencia, el camarista Eduardo Machín y su colega de la sala C Julia Villanueva hicieron oídos sordos, no incorporaron el oficio de Cormick al expediente, y el 9 de agosto último firmaron un fallo para dejar sin efecto las resoluciones. ¿Qué argumentaron?  

Acusaron a Nissen y la IGJ de exceder sus facultades y de violar la Ley General de Sociedades porque consideran que habrían alterado los mecanismos para la elegir la integración de sus directorios como quieran, que serían un derecho privado de los accionistas. 

Sostienen el criterio de la meritocracia: que el parámetro tiene que ser la idoneidad y que si se quiere establecer la equidad debería ser por ley, pero no incluyen en su consideración ni la Constitución ni los pactos internacionales que forman parte de las obligaciones de los Estados parte. 

Después del fallo, la IGJ publicó una nueva resolución en el Boletín Oficial el 19 de agosto último en la que ratificó la vigencia de las dos cuestionadas y dijo, entre otras cosas, que el fallo de la Cámara había sido “inválido” y “antijurídico”, fuera de la legalidad. Promovió, además, un pedido de juicio político contra Machín y Villanueva ante el Consejo de la Magistratura. 

La primera reacción (conservadora) fue una editorial del diario La Nación que celebraba la decisión de la Cámara Comercial  como “un límite a los desbordes de la IGJ”, lo que revela –además– un encono con Nissen, que entre otras cosas puso límites a los negocios con las sociedades off shore y las de Acciones Simplificadas. 

El broche de oro fue una resolución que firmó la Cámara en pleno tras un acuerdo extraordinario, con excepción de Machín y Villanueva y los nuevos camaristas que intervienen, que son Alejandra Noemí Tévez, Ernesto Luchelli y Rafael Barreiro. Los firmantes otra vez acusaron a Nissen de un “inocultable desconocimiento de la autoridad ejercida por los jueces” y dijeron que debe “cumplir con el deber de acatamiento”. 

Patricia Fernández Andreani es abogada diplomada en Altos Estudios Europeos y Máster en Derecho de la Empresa. Le explica a Página/12 que las resoluciones de la IGJ son razonables y acordes a la experiencia en los países del norte europeo. 

“El imperativo lo tienen Italia, Alemania, Dinamarca, Suecia donde los órganos de administración de las empresas que cotizan en bolsa tienen que tener 30 a 40 % cubierto por mujeres. Se tomó esa decisión porque las simples recomendaciones no se acatan”, señala. 

En un artículo que publicó en La Ley con su colega Ana C. Alonso, analizan y cuestionan el fallo de la Cámara. Advierten que “la IGJ no alteró la Ley General de Sociedades (LGS), porque reglamentar una ley no importa ceñirse a la letra de la norma, sino respetar el espíritu en concordancia con todo el bloque de constitucionalidad”, pero además “no se juzgó con perspectiva de género”. 

El tribunal, señalan, consideró “el cuidado de la sociedad destinataria de la gestión, los de sus socios y los de terceros (…) la IGJ se hizo cargo de que el Estado en todas sus representaciones deba equilibrar las desigualdades y combatir la subyugación de la mujer en el ámbito del poder económico promoviendo las medidas a su alcance en pos de lograr la igualdad efectiva”. 

“Es imposible modificar un patrón sociocultural de conductas si a la justicia le pasan inadvertidos los estereotipos sexistas, las condiciones de vulnerabilidad de las mujeres, los roles preadjudicados, las violencias simbólicas y las prácticas abusivas discriminatorias que, no por ser naturalizadas, dejan de ser intolerables”, dicen las autoras. 

“El sector económico repele esta paridad porque con la amplia disponibilidad de recursos que maneja el patriarcado sigue sometiendo de la misma manera a las mujeres en todo aspecto”, suma la abogada especialista en derecho comercial Lucía Spagnolo. Tanto ella como Fernández Andreani ven en la decisión de la Cámara un modo de reproducir esa forma de dominación machista del poder económico. 

“Argentina desde hace más de 15 años aprobó convenciones que la obligan a dictar medidas positivas para hacer efectiva la igualdad de derechos entre las mujeres y los hombres tanto en los actos de la vida civil como en el ámbito de la vida económica. Recién se dio cumplimiento a esto con las resoluciones de la IGJ, que prevé excepciones. 

“No es cierto que la IGJ haya violado la ley porque tiene facultades para dar cumplimiento a las convenciones internacionales en pleno plano de igualdad que la constitucional. Esto es un debate zanjado. La Cámara no aplicó ni la perspectiva de género ni la razonabilidad, al margen de su incompetencia”, enfatizó Spagnolo. 

Según los datos del Ministerio de Desarrollo Productivo ningún sector tiene una proporción de líderes mujeres superior al 25% y la feminización de un sector no implica más presencia femenina en puestos jerárquicos. En empresas industriales sólo el 17,6 % del total de los puestos gerenciales son ocupados por mujeres. 

Para Paula Basaldúa, coordinadora del gabinete de género del Ministerio de Desarrollo productivo, a veces no alcanzan las herramientas legales para generar cambios y harán falta procesos de reconocimiento de las desigualdades de género y el accionar consecuente para su erradicación”, lo que no quita la importancia de las acciones positivas.  

María Elena Ghietto es arquitecta, empresaria de la construcción en Santa Fe e integrante de la comisión directiva de la delegación de su provincia de la Cámara de la Construcción ofrece una mirada desde su propia experiencia. “En un comienzo pensé que los límites a la paridad en los cargos dirigenciales, eran una cuestión generacional. 

En la industria de la construcción vivimos en un ámbito regido por empresas familiares, y no hay lugar más patriarcal que ese. Pensé que cambiaría con las nuevas generaciones pero aclaro con asombro que en el ejercicio de todas estas gestiones de inclusión, me doy cuenta que el problema es que se trata de lugares de poder. En mi especialidad las empresas más exitosas son las que tienen diversidad de género en sus equipos de trabajo, que propicien la integración. Sin embargo, parece que las mujeres estamos mejor vistas para trabajar que para dirigir. Debe haber acciones positivas pero si la justicia no acompaña es un imposible”.

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FUENTE: Página 12 – Por Irina Hauser – Poder Judicial/Xenofobia /Discriminación/Genero/Mujer.

La poesía completa en edición bilingüe de Raymond Carver. Parte I.

Homenaje

Se publica el volumen “Todos nosotros”

Puede resultar un dato sorprendente que antes de la aparición de su primer libro de cuentos en 1976 (Quieres hacer el favor de callarte por favor) Raymond Carver ya había publicado tres volúmenes de poesía. Y fue la poesía una pasión que cultivó hasta los últimos momentos de su vida. 

Cada poema era concebido por el escritor como un acontecimiento único y una breve pieza testimonial de su propia trayectoria vital y literaria. Todos nosotros reúne la poesía completa de Carver en edición bilingüe, una abundante y notable colección de relatos en verso, pequeñas historias de la vida cotidiana, de los vínculos tortuosos entre hombres y mujeres a través de alguien que se consideró uno más de ese “nosotros”. 

A lo sumo, un testigo en busca de las palabras justas para dar cuenta de lo que sucede a su alrededor.

Leer reunidos la totalidad de los poemas de Raymond Carver es como despertar un día radiante luego de haber pasado tiempo en la oscuridad.

Esta puesta en valor de su obra poética, revela que quizás Carver fuera poeta, antes que ese gran cuentista revolucionario del género. Antes, en el sentido de lo primero, de lo esencial. Cada vez que le preguntaban por su dedicación al cuento, él decía que escribir corto era lo que le permitía la ajetreada vida familiar y su bancarrota casi continua. 

Pero nunca hizo esa misma referencia al hablar de poesía. Él mismo, quizás, se mantuvo al margen (¿a salvo?) sus poemas. Esos que escribía cada vez que podía, de una sentada y entre cuento y cuento. 

“Si tengo que elegir, prefiero la poesía a la narrativa, sea como lector o como escritor. Cada poema que he escrito fue un momento único.

Tanto es así que recuerdo las circunstancias emocionales de su escritura, el lugar, incluso el tiempo que hacía. Si me concentro creo que hasta podría recordar el día de la semana. Puedo recordar el momento del día en que lo escribí, si fue por la mañana, al mediodía, por la tarde o, en muchas ocasiones por la noche. Esta clase de recuerdos no los tengo con los relatos”. 

Esto escribe Carver en uno de los textos póstumos recopilados por su segunda esposa,Tess Gallagher en el libro Sin heroísmo por favor. Renglón seguido revela el contexto de algunos poemas, como el emblemático “En busca de trabajo”: “Siempre he querido trucha de montaña /de desayuno. / De repente, encuentro un sendero nuevo/ a la cascada. / Empiezo a tener prisa. / Despierta, / dice mi mujer, / estás soñando. / Pero cuando intento levantarme, / la casa se ladea. / ¿Quién está soñando? / Es mediodía, dice ella. / Mis zapatos nuevos esperan junto a la puerta, / relucientes”. 

Cuenta Carver sobre aquel momento: “Lo escribí una tarde de agosto en un departamento de Sacramento, durante un verano difícil para mí. Mi mujer y mis hijos se habían ido al parque. Hacía mucho calor, estaba descalzo y en bañador. Cuando me levantaba, iba dejando huellas en las baldosas”.

Los detalles reales y concretos – como esas pisadas – son también los protagonistas indiscutidos de sus cuentos. Pero en el caso de la poesía, quizás por su economía y brevedad generan un efecto de primer plano donde asistimos anonadados a la maestría de Carver para engarzar esa poca cosa, esa nimiedad, a un submundo bajo la superficie que da por resultado un estallido de sentido.

 Como “el huevo espléndido de gallina Leghorn” que casca con indiferencia la esposa de “Por la mañana, pensando en el imperio”. Los dedos como babosas de “Los dedos de los pies”. También “los gusanos vivos y calientes bajo el labio inferior” que conserva el padre de “Boya”. O “el vientre velludo que sobresale de la camiseta” de “Ruina”.

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FUENTE: Página 12 – RADAR Libros – Por Laura Galarza

CDMX abre sus “ventanas arqueológicas” hacia el pasado glorioso.

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de México inauguró la exposición “El Pabellón de las Ventanas Arqueológicas”, en la Casa del Marqués del Apartado, ubicada en el centro histórico de la Ciudad de México. Se trata de un recuento de los vestigios encontrados en el antiguo Recinto Sagrado de Tenochtitlán.

La exposición incluye cinco esculturas mexicas, tres de ellas descubiertas en la propia Casa del Marqués del Apartado, y dos cráneos procedentes del Huey Tzompantli. También contiene fotografías, videos y maquetas que hacen un repaso de los descubrimientos más importantes en torno a estos espacios.

La primera de estas ventanas es una escalinata prehispánica que formó parte de un templo, instalada en la misma Casa del Marqués de Apartado en 1901 y remodelada para dicha exposición.

Las más recientes se ubican en la calle de Guatemala donde hace 11 años se descubrió el Templo de Ehécatl (Dios del Viento) y en 2015 encontraron parte del Huey Tzompantli del Templo Mayor.

Raúl Barrera Rodríguez, responsable del Programa de Arqueología Urbana del INAH, explicó que en el Centro Histórico existen 42 ventanas arqueológicas distribuidas en 16 inmuebles y la vía pública, a través de las cuales se pueden admirar no solo restos de templos y palacios mexicas, también de casas de conquistadores españoles, iglesias cristianas, casas del gobierno virreinal y vestigios del siglo XIX.

Por su parte, la arqueóloga Lorena Vázquez destacó la importancia de estas ventanas arqueológicas, las cuales dijo “consisten en partes o fragmentos de los templos del recinto sagrado de Tenochtitlán. Obviamente no es de los más de 78 templos que dicen las fuentes históricas, pero sí son unas porciones importantes de estos edificios”.

Todos los arqueólogos coinciden en que todavía hay mucho por descubrir en las profundidades del Centro Histórico de la Ciudad de México.

“Tenemos un gran potencial arqueológico en el subsuelo. Creo que nos hace falta mucho por conocer. Afortunadamente se ha avanzado en cuanto a la identificación de vestigios arqueológicos”, concluyó Raúl Barrera Rodríguez.

“El Pabellón de las Ventanas Arqueológicas” estará abierto martes, miércoles, viernes y sábados de 10 am a 3 pm durante todo el mes de noviembre. El acceso será con el boleto de ingreso al Museo y Zona Arqueológica del Templo Mayor.

El Gobierno de México conmemora los 500 años de la caída de Tenochtitlán.

CIUDAD DE MÉXICO (Sputnik) — El Gobierno de México conmemora en la plaza principal del Zócalo, en el Centro Histórico de la capital, los 500 años de la caída de Tenochtitlán, corazón del imperio prehispánico mexica que sucumbió tras un sitio comandado por la expedición española de Hernán Cortés en 1521, apoyada por pueblos originarios sublevados.

“Hoy 13 de agosto se cumplen 500 años de la caída de la toma de Tenochtitlan, vamos a recordar a la gran Tenochtitlán en el Zócalo es muy importante recordar este día y no olvidar”, dijo el presidente Andrés Manuel López Obrador en conferencia de prensa.

El prolongado cerco hizo colapsar al poderío mexica en la urbe que estaba enclavada en una isla del lago de Texcoco en el actual Valle de México, hoy disecado, que comenzó el 31 mayo de 1521 y terminó el 13 de agosto con la caída del imperio mexica, también conocido como azteca, aludiendo al origen de ese pueblo nómada, Aztlán, que llegó dos siglos antes desde un lugar mitológico en el norte del país.

Al mismo tiempo, las autoridades mexicanas van a expresar “el compromiso de seguir luchando contra la opresión, contra las invasiones, las conquistas, y las ocupaciones militares”, dijo el jefe de Estado.

La plaza principal del Zócalo frente al Palacio Nacional, residencia presidencial, y la Catedral Metropolitana, ha sido engalanada con reproducciones de dioses prehispánicos mexicas y una reproducción a escala del Templo Mayor de Tenochtitlán, hallado en febrero de 1978 durante una construcción de obras de electrificación.

Contra el racismo

El presidente mexicano hizo una reivindicación del combate al racismo y a la discriminación.

En su alocución reafirmó su compromiso de “desterrar el clasismo, el racismo, la discriminación, que reine siempre la justicia, la igualdad, y la fraternidad”.

La maqueta iluminada en el centro del Zócalo fue inaugurada la noche del jueves por la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, y la esposa del mandatario, la periodista e investigadora Beatriz Gutiérrez Müller, que preside la coordinación nacional de Memoria Histórica y Cultural.

Gutiérrez Müller leyó un fragmento de la crónica de Bernal Díaz del Castillo, soldado español que vivió con Cortés los días de la conquista, que narró en una crónica publicada en 1623.

En la ceremonia nocturna de encendido de la iluminación, que permanecerá hasta el mes de septiembre, cuando se conmemoran 200 años de la consumación de la Independencia, la esposa del mandatario leyó el texto que describe “las aguas que rodean esta isla pequeña que era Tenochtitlán, la importancia de las canoas, las flechas, los gritos, el ruido de los tambores, los caracoles”.

También destacó que la antigua capital prehispánica tenía “el poder espiar al rival desde donde disparaban los españoles, con armas de pólvora″.

La titular de Cultura de la capital, Vannesa Bohórquez, anunció en un pronunciamiento que “la conciencia del presente ilumina la proeza del recuerdo de la civilización mexica que hoy emerge de sus entrañas para mostrarse en plenitud y para ser motivo de orgullo de todas y todos los mexicanos”.

La funcionaria capitalina dijo que Tenochtitlan es el “corazón de la Anáhuac” como se conocía a la región del altiplano central actual, que abarcaba el imperio mexica, dominador de otros pueblos originarios: “Es la piedra angular que nos fundamenta y fortalece”.

La plaza y los edificios de los gobiernos federal y capitalino han sido decorados con figuras iluminadas de serpientes emplumadas que representan al dios de la sabiduría Quetzalcóatl, mezcla de pájaro y serpiente; la diosa de la tierra Tlaltecuhtli; el dios del sol Tonatiuh, y la diosa de la luna Coyolxauhqui, con decoraciones de la arquitectura original mexica.

La reproducción del Templo Mayor de la antigua urbe en el centro del Zócalo tiene una proporción de 35% del tamaño original, con 16 metros de altura, 25 metros de frente, y 27 de profundidad; mientras que para iluminar la plaza se utilizaron 10.000 focos multicolores, 15.000 nodos para pantallas y 15 kilómetros de escarcha de colores.

Imagen de portada: Gentileza de Sputnik

FUENTE: Sputnik – Instituto Nacional de Antropología e Historia de México

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