Qué es el “desvelo en venganza” que practican millones de jóvenes trabajadores en China.

Emma Rao pasó casi tres años en el notorio “horario 996” en China: trabajando desde las 9 de la mañana hasta las 9 de la noche, 6 días a la semana.

Rao, que es originaria de Nanjing, se mudó al centro financiero de Shanghái hace unos cinco años para trabajar para una compañía farmacéutica multinacional.

El trabajo rápidamente se apoderó de su vida.

“Estaba casi deprimida”, dice. “Me privaron de toda mi vida personal”.

Después de su turno, que a veces incluía horas extra, tenía una pequeña ventana para comer, ducharse e irse a la cama, pero sacrificó el sueño para ganar algo de tiempo personal.

A menudo, Rao navegaba por internet, leía las noticias y miraba videos en línea hasta bien pasada la medianoche.

Tiempo propio a costa de la salud.

Gu Bing trabaja mucho su sacrifica su sueño para tener tiempo libre y divertirse.

Rao estaba haciendo lo que los chinos han llamado “bàofùxìng áoyè”, o “procrastinación a la hora de dormir”.

La frase, que también podría traducirse como “la venganza de quedarse despierto hasta tarde”, se difundió rápidamente en Twitter en junio tras una publicación de la periodista Daphne K Lee.

Ella describió el fenómeno como cuando “las personas que no tienen mucho control sobre su vida diurna se niegan a dormir temprano para recuperar algo de libertad durante las horas de la noche”.

Su publicación claramente tocó un punto sensible.

Con más de 4.500 “Me gusta” en Twitter, Kenneth Kwok escribió: “Típico de 8 a 8 en la oficina, (para cuando) llego a casa después de la cena y me ducho son las 10 pm. Repite la misma rutina. Se necesitan unas pocas horas de ‘tiempo propio’ para sobrevivir”.

No está claro de dónde proviene este término.

La primera mención que encontré fue en un blog con fecha de noviembre de 2018, aunque sus orígenes probablemente sean anteriores a esto.

El autor de la publicación, un hombre de la provincia de Guangdong, escribió que durante la jornada laboral él “le pertenecía a otra persona” y que solo podía “encontrarse a sí mismo” cuando llegaba a casa y podía acostarse.

Esta venganza de postergar la hora de dormir es triste, escribió, porque su salud está sufriendo, pero también es “genial” porque ha obtenido un poco de libertad.

Es posible que la frase se haya popularizado en China, pero el fenómeno que describe probablemente está más extendido, con trabajadores agobiados en todo el mundo que posponen la hora de acostarse para reclamar un valioso tiempo personal, aunque saben que no es bueno para ellos.

Límites borrosos

Los expertos han advertido durante mucho tiempo que la falta de sueño es una epidemia mundial de salud pública a la que no se presta atención.

La Encuesta Global del Sueño de Phillips de 2019, que recibió más de 11.000 respuestas de 12 países, mostró que el 62% de los adultos en todo el mundo sienten que no duermen lo suficiente, con un promedio de 6,8 horas en una noche entre semana en comparación con la cantidad recomendada de ocho horas.

Las personas citaron varias razones de este déficit, incluido el estrés y su entorno para dormir, pero el 37% culpó a su agitado horario de trabajo o escuela.

En China, una encuesta nacional realizada en 2018 mostró que el 60% de las personas nacidas después de 1990 no dormían lo suficiente y que las que vivían en las ciudades más grandes eran las que más sufrían.

Las empresas tecnológicas que crearon la cultura 996 suelen tener su sede en las grandes ciudades y sus prácticas laborales han influido en otros sectores.

Un informe reciente de la emisora estatal CCTV y la Oficina Nacional de Estadísticas indicó que el empleado chino promedio solo pasaba 2,42 horas por día fuera del trabajo o dormido, 25 minutos menos que el año anterior.

Gu Bing, una directora creativa de 33 años de una agencia digital en Shanghái, a menudo trabaja hasta tarde y dice que rara vez se va a dormir antes de las 2 am.

“Aunque estoy cansada al día siguiente, no quiero dormir temprano”, señala.

A Gu le encantaba acostarse tarde cuando tenía 20 años, pero ha comenzado a pensar en adoptar hábitos de sueño más “normales”.

Sin embargo, sus amigos también suelen estar despiertos a mitad de la noche.

“Realmente necesito ese tiempo. Quiero estar sana pero ellos (sus empleadores) me han robado el tiempo. Quiero recuperar mi tiempo”.

Dejando a un lado las largas horas en la oficina, otra parte del problema es que los patrones de trabajo modernos significan que a las personas les resulta más difícil trazar límites entre el trabajo y el hogar, dice Ciara Kelly, profesora de psicología del trabajo de la Escuela de Administración de la Universidad de Sheffield.

Los correos electrónicos y la mensajería instantánea significan que los empleadores siempre pueden estar en contacto.

“Esto puede hacer que sintamos que estamos ‘siempre en el trabajo’, porque el trabajo puede llamarnos en cualquier momento”, dice.

Jimmy Mo, de 28 años, analista de una empresa de desarrollo de videojuegos en la metrópoli sureña de Guangzhou, ha descubierto que combinar su pasión por los videojuegos con el trabajo es una espada de doble filo.

“El trabajo también es mi hobby. Me encanta sacrificar mi tiempo libre por esto”, dice, y explica que debe jugar diferentes juegos después del trabajo, y también tomar clases en línea para mejorar sus habilidades profesionales.

También tiene pasatiempos como el yoga y el canto. Poder hacer todo significa que Mo no suele acostarse hasta las 2 am.

Sabe que esta falta de sueño puede exacerbar un trastorno de salud que tiene, y que dormir más podría hacerlo más saludable y feliz, pero dice que siente la presión de sus compañeros para hacer y lograr más.

Jimmy Mo dice que casi nunca se acuesta antes de las 2 am.

“Un círculo vicioso”

Aunque a la gente le puede molestar que el trabajo exprima su tiempo libre, reducir el sueño probablemente no sea la mejor “represalia”.

La falta de sueño, especialmente a largo plazo, puede provocar una serie de efectos nocivos, tanto mentales como físicos.

En el libro de Matthew Walker “Why We Sleep: Unlocking the Power of Sleep and Dreams”, el neurocientífico es contundente: “cuanto más breve es tu sueño, más corta es tu vida”.

Y la gente, en general, lo sabe: todos los entrevistados para este artículo sentían que sus patrones de sueño no eran saludables, pero aun así se quedaban despiertos hasta tarde en la noche.

La psicología puede explicar la razón por la que las personas optan por aprovechar este tiempo libre incluso a expensas del sueño.

Una creciente evidencia apunta a la importancia del tiempo libre alejado de la presión laboral; la falta de separación puede provocar estrés, reducción del bienestar y agotamiento.

“Una de las partes más importantes de la recuperación del trabajo es el sueño. Sin embargo, el sueño se ve afectado por la forma como logramos separarnos del trabajo”, dice Kelly, de la Universidad de Sheffield.

Es importante, explica, tener tiempo libre cuando podemos distanciarnos mentalmente del trabajo, lo que explicaría por qué las personas están dispuestas a sacrificar el sueño por el ocio después del trabajo.

“Las personas se quedan atrapadas en un círculo vicioso cuando no tienen tiempo para separarse de su trabajo antes de irse a dormir, y es probable que esto afecte negativamente a su sueño”, señala Kelly.

La verdadera solución, sugiere, es garantizar que las personas tengan tiempo para participar en actividades que proporcionen este desapego. Sin embargo, esto a menudo no es algo que los empleados puedan lograr por sí mismos.

Heejung Chung, sociólogo laboral de la Universidad de Kent y defensor de una mayor flexibilidad en el lugar de trabajo, considera que la práctica de retrasar el sueño es culpa de los empleadores.

Abordar el problema beneficiaría a los trabajadores, pero también ayudaría a garantizar un “lugar de trabajo saludable y eficiente”, señala.

“En realidad, es una medida de productividad”, explica. “Necesitas ese tiempo para relajarte. Los trabajadores necesitan hacer otras cosas además del trabajo. Es un comportamiento arriesgado hacer solo una cosa”.

En algunos casos, el trabajo desde casa debido a la pandemia ha difuminando aún más las fronteras ya débiles entre el trabajo y el hogar.

Mayor flexibilidad

Desde la pandemia, empresas de muchos países han implementado políticas de trabajo desde casa, lo cual ha significado una mayor flexibilidad en la vida laboral pero también, en algunos casos, difuminando aún más las fronteras ya débiles entre el trabajo y el hogar.

Todavía no está claro cómo esto podría afectar el tipo de cultura laboral donde los empleados tienen que evitar el sueño para recuperar algo de tiempo libre.

Chung dice que un cambio genuino requiere un giro institucional en muchas empresas.

“Es difícil para las personas reaccionar (a su situación laboral)”, señala.

Pero aconseja a los empleados que hablen con sus colegas y se acerquen colectivamente a su jefe, con pruebas, si quieren pedir un cambio.

Sin embargo, esto podría no estar disponible en China.

De hecho, los informes sugieren que las empresas se están atrincherando aún más en lo que se trata de horas extras mientras intentan recuperarse de las pérdidas causadas por covid-19.

Krista Pederson, consultora que trabaja con multinacionales y corporaciones chinas de Pekín, dice que ha observado esta tendencia.

Las empresas chinas consideran que su cultura laboral tiene ventajas frente a los mercados como Estados Unidos o Europa, donde la gente tiende a trabajar menos horas: “saben que tienen trabajadores dedicados que son despiadados y que harán lo que sea necesario para salir adelante, incluido trabajar todo el tiempo”, asegura.

Con una cultura laboral tan exigente, los empleados seguirán abordando el problema de una manera que les funcione.

A pesar de trabajar sin descanso, Gu Bing ama su trabajo y acepta que le roben su tiempo libre.

“A veces, creo que la noche es perfecta, incluso hermosa”, señala. “Mis amigos y yo conversamos por la noche y a veces escribimos canciones juntos. Es tranquilo y calmado”.

Y existe la opción, para los afortunados, de conseguir otro trabajo, que es lo que hizo Emma Rao, cambiando finalmente su trabajo 996 por uno un poco menos exigente.

Sin embargo, Rao ha descubierto que es difícil deshacerse de los viejos hábitos.

“Es una venganza”, dice sobre su hora de acostarse tarde. “Para recuperar algo de tiempo para ti”

Fuente: Lu-Hai Liang – BBC Worklife – 6 diciembre 2020

Reencuentro con el Museo del Prado

Reencuentro con el edén de pecados y delicias del Bosco en El Prado.

El Museo del Prado acaba de rebasar los dos siglos y para celebrar su 201 cumpleaños ha reabierto su sala dedicada a El Bosco, que llevaba cerrada desde el 12 de marzo, remodelada para la ocasión. Un reencuentro con todas esas figuras diminutas entregadas a la lujuria, al pecado, condenando al infierno mientras disfrutan de esa verde pradera con flores gigantes y árboles de turgentes frutos rojos como una promesa de felicidad efímera, un edén fuera del tiempo donde coexisten el bien con el mal en su habitual y enigmático equilibrio.

Quizá porque hoy es miércoles, o porque es mediodía, la nueva sala dedicada a El Bosco en el Museo del Prado está vacía, pero el año pasado recibía cada día a 7.000 visitantes. El Prado así, casi sin gente, es un raro privilegio.

En el silencio de los pasillos, bajo el tenue resplandor de focos y claraboyas, flota una melancolía lechosa y algo hipnótica que me hace dudar de que exista el mundo de ahí fuera y solo esté vivo todo lo que hay en los cuadros: los reyes, los guerreros y las vírgenes, los dioses y las ninfas, los caballos, los leones, los pájaros y las serpientes, los ríos, los árboles. 

Aquí dentro solo existen los sueños, los temores y dudas, las obsesiones que atrapan el tiempo en los lienzos, y nosotros solo podemos atravesar fugazmente la imaginación de los artistas sin comprenderla del todo, maravillados.

El Museo del Prado acaba de rebasar los dos siglos desde su inauguración en 1819 y para celebrar su 201 cumpleaños en noviembre invitó a figuras de la danza como Blanca Li, Carmen Werner, María Pagés, Dani Pannullo, Antonio Ruz, Mónica Runde, Chevi Muraday, Iratxe Ansa o Daniel Abreu a bailar ante los cuadros más icónicos de esta Sala de El Bosco. 

Además, María de la Peña, responsable de prensa de la pinacoteca durante más de una década, acaba de publicar en la editorial La Fábrica el libro Diez artistas y el Museo del Prado, donde Eduardo Arroyo, Miquel Barceló, Rafael Canogar, Alberto García-Alix, Carmen Laffón, Antonio López, Blanca Muñoz, Soledad Sevilla y Juan Uslé hablan de su vinculación creativa con el museo y relatan sus primeras visitas. 

La mayoría de los artistas recuerda haber visto en su infancia un museo solemne y frío, siempre medio vacío porque entonces no recibía tanto público, y donde incluso, como cuenta Canogar, las salas abrían sus ventanas a la contaminación de la calle.

Tríptico del ‘Carro de heno’ del Bosco. Foto: Museo del Prado.

‘La Adoración de los Magos’ del Bosco. Foto: Museo del Prado.

Yo no recuerdo exactamente la primera vez que fui al Prado, pero guardaba en mi mente una imagen de salas grises en cuyas paredes colgaban demasiados cuadros que no sabía si era cierta; la memoria nos engaña tanto. Para su reapertura en junio, tras el cierre forzado por la pandemia y bajo el lema #vuelve al Prado, la pinacoteca se reunió en la Galería Central y las salas adyacentes 249 de sus obras más representativas en la exposición Reencuentro, donde además hay varios paneles que muestran cómo era el museo hace años. Allí he visto en esta mañana fotografías que constatan mi frágil evocación en blanco y negro: los cuadros ordenados en caprichosas cuadrículas llegaban casi hasta el techo en una sucesión abigarrada cuya contemplación, sala tras sala, te dejaba exhausta, sin aire.

Pero aquí, en este espacio amplio y remozado, contra el intenso azul verdoso de las paredes, los cuadros de El Bosco reverberan de color y de detalles. 

Podría estar contemplándose durante horas. La verdad es que no sé cuánto tiempo llevas absorta con mi libreta en la mano, disfrutando de la sala sin nadie, pero debe de ser mucho porque el vigilante bosteza bajo la mascarilla en su rincón y yo empiezo a sentir hambre. 

Frente a El Jardín de las Delicias, descubriendo nuevos detalles, anotó: el hombre pez, los perros rabiosos, unos seres monstruosos que surgen de los tejados, los frutos gigantes

Anoto: la perspectiva de un paisaje en tonos azules como una ciudad futurista, las ciudades incendiadas

Anoto también: los lagartos que se comen al guerrero sobre el filo de un cuchillo, los pájaros que alimentan a los hombres, el crucificado en el arpa, los unicornios blancos, el carrusel de la orgía

Hay decenas de seres diminutos suspendidos en movimiento sobre el óleo de la tabla, como figurantes en un gran plano representando un papel, y cada pequeño rostro que observo tiene su propia expresividad porque está detenido en el sentimiento concreto con el que le pensó el pintor: dolor, felicidad, miedo, ansia, ira, burla, abatimiento, duda. Alguno de esos rostros me observa a mí. Este tríptico es una película, y en cada centímetro de sus tablas viven los personajes y está sucediendo algo.

En su tiempo, El Bosco era el pintor de moda entre los nobles y, pese la cristiana austeridad de sus costumbres, a Felipe II le gustaba coleccionar sus cuadros. Gracias a eso el museo conserva seis de los que han llegado hasta hoy atribuidos al pintor, que apenas son una veintena. 

No es difícil imaginar al rey atacado por la gota pasando horas muertas en la contemplación de estas escenas para aliviar su dolor, observando el goce de estas figuras diminutas entregadas a la lujuria, al pecado, condenando al infierno mientras disfrutan de esa verde pradera con fuentes y estanques sobrevolada por aves exóticas de plumas iridiscentes, con flores gigantes y árboles de turgentes frutos rojos como una promesa de felicidad efímera, un edén fuera del tiempo donde coexisten el bien con el mal en su habitual y enigmático equilibrio.

Puede que la fascinación que a lo largo de los siglos ha suscitado la obra de El Bosco provenga de ese inagotable talento escenográfico y narrativo, y de la perspicacia con la que comprende a sus personajes, que suelen actuar de forma mezquina o atolondrada y resultan tan vivos y atemporales, tan parecidos a nosotros. Lubbert, el enfermo de Extracción de la piedra de la locura, nos mira resignado dejando que el falso médico con un embudo por sombrero extraiga la flor de la lujuria de lo alto de su frente, mientras la mujer con el libro en la cabeza se aburre y el fraile pontifico aferrado a su jarro de cerveza. Nuestras obsesiones crecen como flores de piedra, y si no se extirpan nos infectan de locura.

Mirando al pobre Lubbert me estoy acordando de la obsesión de Orson Welles por El Quijote que relata Agustín Sánchez Vidal en la novela Quijote Welles, editada por Fórcola, en la que una periodista se propone escribir su biografía a través de entrevistas y encuentros con el director, que vive sus horas bajas y es mirado por todos como un loco. 

Durante años, ofuscado con Don Quijote, Welles ha ido rodando trozos de una película sin guión que nadie quiere financiar, y que nadie ha visto. Y de pronto, a través del cuadro, veo esta sucesión de espejos: la locura de Don Quijote se refleja en Welles, cuya locura quiere a su vez reflejar en su película la del hidalgo. 

Welles admitió siempre la influencia de Goya, un pintor a su vez influido por el Quijote. “Cuando volví a España en 1951” le dice en un pasaje del libro a la periodista a propósito de su película Mister Arkadin, “lo primero que hice fue ir al Museo del Prado y allí había una exposición de sus grabados. 

Los murciélagos de los títulos de crédito, que reaparecen en la decoración del baile suspendidos sobre los asistentes, los tomé de uno de los más famosos, El sueño de la razón produce monstruos”.

Hace cuatro años, para conmemorar el quinto centenario de la muerte de El Bosco, el museo le dedicó una exposición temporal que superó las 600.000 visitas, todo un récord para la institución. 

Por eso me resulta tan extraña, mientras salgo, la perspectiva de la Galería Central con apenas un puñado de personas aquí y allá que parecen un poco desorientados; aquí la oferta es inmensa. 

En esta quietud los cuadros adquieren una fabulosa cualidad sonora, como si hablasen fuerte entre ellos para poder escucharse de una punta a otra. 

Todos gritan y son tan hermosos que no sé a cuál mirar; no sé qué haríamos ahora, pienso, si no existiera el arte y la literatura, si los museos tuvieran que cerrarse para siempre. 

Por fortuna, el Prado se ha preparado para un tiempo nuevo y como si hubiera despertado de un breve letargo vuelve distinto pero igual, se diría que más consciente de todo lo que guarda dentro y puede darnos. Así nos gusta pensar que hemos vuelto también nosotros.

MUSEO DEL PRADO

Nueva Sala del Bosco.

Reencuentro. Hasta el 28 de febrero

Fuente: El Asombrado & Co. – Arte y Diseño – Ana Esteban – 07/12/2020

¿Sol artificial?

Energía nuclear: cómo es el poderoso “sol artificial” con el que China busca generar energía limpia a partir de la fusión.

La energía de fusión nuclear es una promesa que durante décadas varios países han intentado hacer realidad. Ahora, China dice estar más cerca de lograrlo.

El pasado fin de semana, las autoridades de ese país anunciaron que pusieron en marcha un reactor con el que quieren avanzar en la meta de generar energía de fusión nuclear.

El dispositivo se llama HL-2M Tokamak y está ubicado en la ciudad de Chengdu, capital de la provincia de Sichuan, en el suroeste de China.

El HL-2M Tokamak es capaz de generar temperaturas de 150.000.000 de grados Celsius, por lo que sus creadores lo llaman “un sol artificial”.

Las altas temperaturas generadas por el “sol artificial” son fundamentales para lograr la fusión nuclear, un proceso que durante años se ha pregonado como una manera de producir energía limpia y prácticamente inagotable.

¿En qué consiste el logro anunciado por China y qué significa para la conquista de la anhelada energía de fusión nuclear?

Fusión nuclear

Para entenderlo, primero repasemos qué es la fusión nuclear.

Como su nombre indica, es un proceso en el que el núcleo de dos átomos ligeros se unen para formar un núcleo más pesado.

En cada reacción de fusión se liberan grandes cantidades de energía.

Así funcionan el Sol y las estrellas, donde cada segundo ocurren millones de reacciones en las que núcleos de hidrógeno, por ejemplo, se fusionan y crean núcleos de helio.

Los proyectos de energía de fusión nuclear intentan imitar lo que ocurre en el Sol.

La idea es tomar un tipo de gas de hidrógeno, calentarse a más de 100 millones de grados hasta formar una nube delgada y frágil llamada plasma, y luego controlar ese plasma mediante poderosos imanes hasta que los átomos se fusionan y liberen energía.

Este proceso libera bajas cantidades de carbono y pocos desechos, por eso la fusión nuclear se ha propuesto como una manera de proteger el medio ambiente.

Los entusiastas de la energía de fusión nuclear sostienen que podría dejar atrás el uso de combustibles fósiles, uno de los responsables del cambio climático.

Actualmente, la energía nuclear se produce mediante procesos de fisión, un método contrario a la fusión en el que un núcleo pesado se divide para producir otros más ligeros.

La fisión genera grandes cantidades de desechos radiactivos y despierta preocupaciones relacionadas con la proliferación de armas nucleares.

Además, a diferencia de la fusión, la fisión genera una reacción en cadena, lo cual crea el riesgo de una explosión.

Por eso, la energía de fusión se considera más segura que la de fisión.

Los tokamaks intentan emular las reacciones de fusión del Sol.

El sol artificial

El “sol artificial” que inauguró China es lo que los ingenieros llaman un tokamak, una máquina diseñada para aprovechar la energía de la fusión.

Un tokamak funciona como una cámara de vacío en forma de anillo en la que mediante calor y presión extrema el gas se convierte en plasma y se inicia la fusión.

El HL-2M es el tokamak más grande y avanzado creado por China, según informó la Corporación Nacional Nuclear de China (CNNC, por sus siglas en inglés.).

El HL-2M es el tokamak más poderoso de China.

Según sus creadores, el HL-2M puede procesar más del doble de la cantidad de plae otros dispositivos que tienen en ese país.

“Es un importante dispositivo de apoyo para lograr el avance de la energía de fusión nuclear de China”, dice un comunicado de la CNNC.

Mirando al futuro

La CNNC también destaca que el “sol artificial”, es una plataforma “indispensable con la que China puede absorber la tecnología ITER (Reactor Termonuclear Experimental Internacional)”.

El ITER, que se construye en Francia, es el mayor proyecto de fusión nuclear a nivel mundial, en el que participan la Unión Europea, Estados Unidos, India, Japón, Corea del Sur, Rusia y China.

La meta de ITER es construir un tokamak que pueda producir 500 MW de energía en 2025.

Un reactor que genere 500 MW de energía sería suficiente para dar electricidad a unos 200.000 hogares en forma simultánea.

El ITER es el mayor experimento de fusión nuclear.

El experimento ITER no podrá convertir en electricidad la energía que produzca, pero aspira a ser el primer experimento de fusión que logre generar más energía que la que consume.

La información del HL-2M “será un aporte útil para el futuro funcionamiento del ITER y permitirá a los investigadores chinos beneficiarse de los resultados del ITER”, le dice a BBC Mundo Stewart Prager, investigador del Laboratorio de Física de Plasma de la Universidad de Princeton.

Entusiasmo y escepticismo

A pesar de la emoción que despiertan los avances en la energía de fusión nuclear, algunos expertos mantienen sus reservas.

Hasta ahora, ha sido difícil lograr que la energía de fusión sea comercialmente viable, porque los científicos no han podido generar suficiente energía a partir de las reacciones.

Los tokamak que hoy existen consumen más energía de la que producen.

“No me emociona mucho”, le dice a BBC Mundo Chary Rangacharyulu, experto en física nuclear de la Universidad de Saskatchewan (Canadá), refiriéndose al anuncio del “sol artificial” de China.

Rangacharyulu menciona que el alto costo de estos proyectos y el tiempo que tardan en producir un modelo experimental hacen que “no esté convencido” de que sean la solución al problema energético mundial.

El profesor añade que en general no es “muy optimista” de la energía de fusión nuclear, porque, a diferencia de la fisión, la reacción no se puede mantener por sí sola.

“Cuando en la fisión nuclear se desata la reacción en cadena, ésta puede continuar y solo debemos controlarla”, dice el experto.

“El proceso de fusión no es una reacción en cadena, tiene que haber un suministro constante de partículas que mantengan la reacción.

Finalmente, Rangacharyulu advierte que la energía de fusión no es totalmente limpia, ya que puede producir neutrones que podrían generar radioactividad.

La Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA, por sus siglas en inglés), afirma que la fusión es una de las “fuentes de energía más amigables con el medio ambiente”, pero advierte que reducir el influjo de neutrones en la estructura de un reactor “es un desafío importante para los futuros experimentos de fusión”.

En todo caso, China mantiene su entusiasmo nuclear.

Según la CNNC, el país tiene como objetivo desarrollar un reactor de fusión experimental en 2021, construir un prototipo industrial para 2035 y entrar en uso comercial a gran escala en 2050.

“Todavía faltan algunas décadas para que la fusión genere energía a una escala significativa comercialmente”, concluye el profesor Prager.

Fuente: Carlos Serrano (@carliserrano)-BBC News Mundo-7 diciembre 2020

“La libido”

Calor en una ciudad seca como Buenos Aires
en donde la periferia de la ciudad carece del verde
intenso que engalana los barrios en los que viven,
aquellos de muy buenos recursos algunos dudosos
como sucede en toda ciudad y en todo país del mundo.

Aquí los acaudalados y poderosos que se concentraban
en el sur montaron en polvorosa cuando en el siglo XIX,
llegó desde la India o de Brasil la epidemia del cólera,
mudándose a barrios del norte de la ciudad como Recoleta
o Belgrano, con grandes extensiones de espacios verdes,
volviendo a construir sus bellas mansiones con mármoles
de carrara, vitrales de Murano y mobiliario franco-inglés.

En cambio estoy caminando por Villa Santa Rita, cercana
al barrio de Devoto, que albergo en los años jóvenes al Diego
que hace poco se fue de vacaciones y luego a sus padres.

Aquí el asfalto incendia los pies mas la poca forestación
hace el resto recién iniciada la primavera transformada
casi en verano tórrido para aquellos que no nos fuimos
a las playas en este feriado puente por el día de la Virgen.

Pero no me quejo, no tendría sentido soy un hombre feliz
en armonía y paz conmigo mismo lo que me permite
socializar con  empatía con la mayoría de la gente.

Pareciera que Juan Carlos cada tanto cuando otea
que estoy caminando con Daysi se pone al acecho,
por la necesidad que todos tenemos de comunicarnos
principalmente ser escuchados hoy es una virtud escasa.

El tema de conversación de hoy; “la libido masculina”
escabroso entre jóvenes intelectuales con algunos años,
en donde se entrecruzan opiniones con doble sentido
como queriendo saber como hace el otro para ser el mejor.

No es la “pastillita azul”, es la marrón o la verde todo da igual
para recuperar aquel rasgo de otro tiempo, hoy alicaído
nos reimos sin tomar respiro mientras hablábamos rápido
de nuestras aventuras como también de aquellas que están por venir.

En el cierre, nos dijimos mutuamente “no nos den por muertos
que somos la “Armada Brancaleone en pronto regreso”…

Imagen: larazon.es – Pinterest

¡Sorpresa! Se acerca Nochebuena..

Veo solo desgano y malas caras
cuando paseo por las calles
de mi primaveral Buenos Aires,
que se ha engalanado de flores
en los jacarandás y ceibos
también en los macizos de los jardines
de cada casa dan ese esplendor
en que la naturaleza explota en colores.

Muchos se han ido a las playas
del Atlántico desesperados desde marzo
por no saber de sus casas de verano,
otros bestias en donde los otros no importan
organizan fiestas clandestinas por las redes,
mientras otros toman la explanada de la Ciudad “féliz”
Mar del Plata, para realizar una milonga,
resultado detenidos y más detenidos
con parva(1) de contravenciones y multas.

La inestabilidad emocional afecta la intelectual
de nosotros argentinos como en toda nuestra historia,
igual si contagiamos a alguien que se la banque (2)
no por el voy a perderme el disfrute de hacer lo que deseo.

Somos tan imbéciles como muchos que en este mundo
ponen la mejor cara de otario (3) como diciendo yo no fui,
fue aquel o aquella que me arrastró a esta tontería,
de lo contrario jamás lo habría hecho…yo siempre respeto
las disposiciones de las autoridades mientras se da vuelta,
lanzando una risita mordaz al que se encuentra detrás.

Si somos unos vivillos bárbaros, mientras el mundo se debate
con los rebrotes del Covid más la decisión de vacunarse o no,
nosotros ni siquiera nos permitimos pasar una Nochebuena
en Paz pensando que es una jornada espiritual con aislamiento
y no una batucada(4) para propios y extraños para disfrutar.

Vergüenza propia…vergüenza ajena.
¿Y dime en tu país observamos algo similar a lo que relato?

  1. Parva: Mucha cantidad. Muchas.
  2. Banque: Hacerse cargo.
  3. Otario: Boludo – gilipollas – tarado
  4. Batucada: Fiesta-bochinche-reunión ruidosa

Después de 800 años, se podrá volver a ver a la Estrella de Belén en el cielo.

Cómo y dónde verla

Será perceptible del 16 al 21 de diciembre en horas después del atardecer, y se observará en cualquier parte del mundo, aunque en mejores condiciones en zonas cercanas al Ecuador.

El 2020 parece ser el año de las sorpresas. Tal es así que, a pocas semanas de culminar, ofrecerá un fenómeno astronómico extraordinario que no se suscita desde hace 800 años: la alineación de los planetas Júpiter y Saturno —evento conocido como “la gran conjunción”— que da como resultado la famosa Estrella de Belén de las sagradas escrituras.

El astrónomo Patrick Hartigan de la Universidad Rice indicó que “las alineaciones entre estos dos planetas son bastante raras, ocurren una vez cada 20 años aproximadamente. Pero esta conjunción es excepcionalmente rara debido a lo cerca que se verán los planetas”.

La última vez que ocurrió este evento fue el 4 de marzo de 1226 y la próxima vez que ocurra será el 15 de marzo de 2080. Además, este año suma la particularidad de que la Estrella de Belén podrá apreciarse a pocos días de la Navidad, lo cual aporta cierto misticismo para los católicos, ya que el relato tradicional cuenta que esta estrella fue la que guió a los Reyes Magos hacia el pesebre donde se produjo “el nacimiento de Jesús”.

¿Cuándo podrá verse?

El fenómeno será perceptible del 16 al 21 de diciembre. La luz de los planetas provocará que la “Estrella de Belén” sea visible en el firmamento a simple vista. Sin embargo, la noche del 21 de diciembre será más perceptible.

“En la noche de la aproximación más cercana, el 21 de diciembre, se verán como un planeta doble, separados por solo 1/5 del diámetro de la Luna llena”, explicó Hartigan.

Si bien estos dos planetas pueden parecer cercanos, todavía están separados por cientos de millones de kilómetros, explicaron expertos de la NASA.

¿Dónde se verá este fenómeno astronómico?

Habrá que esperar cielos despejados porque la conjunción será visible en todo el mundo, con la mejor perspectiva para aquellos cerca del Ecuador.

“Cuanto más al norte esté un espectador, menos tiempo tendrá para vislumbrar la conjunción antes de que los planetas se hundan bajo el horizonte”, dijo Hartigan. En el Hemisferio Sur ocurre a la inversa: cuando más al sur esté una persona, menos tiempo tendrá para observar el fenómeno.

Los expertos recomiendan utilizar un telescopio para poder apreciar con detalle la conjunción de ambos planetas; aunque ello no es estrictamente necesario, ya que el fenómeno será visible a simple vista.

Fuente: Periódico Página 12 – Sociedad – Estrella de Belén – Astronomía – 07/12/2020

Se inaugurará la primera rotonda submarina en el océano Atlántico.

En una construcción que tomó más de tres años, dos regiones de las Islas Feroe, un pequeño archipiélago en el Atlántico Norte que forma parte del Reino de Dinamarca, quedarán unidas por unos extensos túneles submarinos de 11 kilómetros de largo que estarán conectados por una rotonda situada a 180 metros bajo el océano Atlántico.

El parlamento de las Islas Feroe aprobó los planes para construir los túneles en 2014, con la intención de conectar la ciudad capital, Tórshavn, con dos puntos en la isla de Eysturoy: Runavik y Strendur, reduciendo drásticamente el tiempo de conducción de más de una hora a solo 16 minutos. Un segundo túnel en construcción conectará Streymoy con otra isla, Sandoy.

Aunque las obras debían completarse a principios de 2021, la construcción fue terminada antes de tiempo, por lo que su fecha de inauguración se adelantó al 19 de diciembre, siempre que el equipo técnico pase las pruebas de seguridad.

La decoración de los túneles quedó a cargo del artista feroés Tróndur Patursson, que eligió para ello una combinación de esculturas y efectos de luz azul. 

Estunlar, la empresa detrás del proyecto, describió la obra como “la mayor expansión de infraestructura jamás realizada en las Islas Feroe“, con un costo estimado de 400 millones de coronas danesas (más de 65 millones de dólares) entre 2014 y 2024.

Estos túneles, afirmó el jefe de la división de Ingeniería Civil de los contratistas NCC, Per Jonsson, representan “un hito importante en nuestro contrato en las Islas Feroe, y muestra la amplia experiencia de NCC en proyectos complejos de infraestructura y túneles”.

Según adelantaron las autoridades, aquellos que utilicen los túneles deberán pagar una tarifa de peaje que va desde 60 coronas danesas (9,77 dólares) hasta 150 coronas danesas (24,43 dólares), según el tipo de transporte.

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El peaje costará entre 9 y 24 dólares según el transporte

Fuente: Página 12 – Sociedad – Océano Atlántico

¿Existe la xenofobia en la Argentina?

Sí.

Siempre existió; hacia los de tierra adentro (las provincias argentinas alejadas de la Ciudad de Buenos Aires) como con los migrantes fronterizos tales como los paraguayos, bolivianos, peruanos y aun otros como los chinos o coreanos. A cada uno; el “ingenio popular” le puso un pseudónimo en el mismo orden, “paragua”, “bolita”, “peruca”, “ponja” para todos los asiáticos.

Por algo; el sentido de federalismo está tan pisoteado, que por eso a “los porteños pedantes y engreídos” no los quiere nadie.

Ahora es el turno de los inmigrantes de Senegal que han arribado al país, quienes padecen en extremo la xenofobia y la persecución, que muchísimas veces vulnera los Derechos Supranacionales establecidos por la ONU. 

Un sinnúmero de atropellos se cometen casi a diario contra los migrantes senegaleses que viven en Argentina. La policía es agente de golpizas, extorsiones, robo de mercadería y armado de causas. Pero no es la única fuente de violencia. Existe en estas tierras todo un imaginario al servicio de justificar el racismo estructural. La revista “Soy”, presenta un recorrido en primera persona por una realidad de segregación que delata una de las más funestas caras del “ser nacional”. Y también deja entrever semillas de la resistencia.

Cincuenta mil niños mendigando por las calles constituyen una de las puntas de la paradoja de Senegal cuya economía sorprendentemente viene creciendo un 6% cada año.

La pregunta es en qué sector de la población se refleja este crecimiento que no cambia el fijo 30% afectado por la malnutrición, sobreviviente bajo la línea de pobreza.

Religiosos del lado pacífico del Islam, los nacidos en esta tierra no saben qué es un golpe de Estado, lo cual implica una singularidad en la historia de un continente arrasado como el africano.

Podría decirse, sin embargo, que el hostigamiento colonial recibido ha sido un golpe casi continuo. Puerta privilegiada para el comercio de esclavos, Francia se apropió finalmente de este punto estratégico y avanzó tierra adentro después de enfrentarse a Inglaterra, Portugal y Holanda, y ganárselo.

  1. Recién en 1960, mientras de este lado del mundo el hippismo encarnaba una idea generacional de la revolución, Senegal tenía la esperanza de sacarse de encima la bota colonialista y creía conquistar esa independencia que décadas más tarde desembocará en una explosión migratoria. Seiscientos mil habitantes desterritorializados y ahogados en las puertas del confort europeo, o salvados del agua y desviados hacia el tercer mundo latinoamericano para ser una vez más avasallados en las casas, en los hoteles y en las calles. Más de medio millón de personas criminalizadas y racializadas por la policía, por un amplio sector de la prensa (por ejemplo, el que se empeña en asociarlos con las mafias y abonar al relato delictivo) y, por supuesto, por las mayorías blancas o identificadas con los argumentos anti migratorios.

La República Argentina que en 1813 sancionó la igualdad constitucional entre los ciudadanxs que habitan su suelo, no ha sabido representar para estos trabajadores sin derecho al trabajo, una honrosa excepción.

La comunidad senegalesa se mantiene estable con un número que oscila entre los 3000 y 3500 distribuidas en muchas ciudades del país. En octubre la organización Tupac Amaru de Salta, por ejemplo, grabó un video en el que dos migrantes pedían acceso a la documentación y posibilidad de vivir y trabajar sin padecer lo que padecen de norte a sur del país.

Distintas organizaciones como el BTM (Bloque de Trabajadores Migrantes), el MTE (Movimiento de Trabajadores Excluidos), la UTEP (Unión de Trabajadores de la Economía Popular) o ACNUR (la agencia con que la ONU colabora con los refugiados), les ofrecen todo tipo de asistencia: legal, material, educativa, etc.

Pero suavizar esta aspereza cotidiana por la que se coleccionan imágenes terribles -como las patadas recibidas por una vendedora de parte del cliente al que no le gustó el producto ofrecido, o el consabido insulto “negro de mierda” corriendo como agua, o los tan frecuentes allanamientos a sus domicilios y el subsiguiente robo de la mercadería de los vendedores de manos policiales- requiere además una contención afectiva de parte la propia comunidad.

“Están organizados para defenderse de la discriminación. Pero también lo que hacen mucho es, por ejemplo, si a uno le roban la mercadería, todos ponen un poquito para ayudarlo.

Últimamente he estado viendo que varios y varias senegaleses se han puesto a hacer microemprendimiento de venta de comida, ferias online de productos, de ropa, siempre están laburando porque vienen a eso no a otra cosa, como cualquier migrante va a otro país con la idea de colaborar con la creación de un país un poco más rico, porque los países se enriquecen con la migración”, cuenta Federico Muiña, autor de las fotografía que acompañan esta nota.

A partir de una consigna de un taller coordinado por Juan Pablo Barrientos, en el que se le propuso cubrir el evento de una asamblea de senegaleses, Muiña empezó con un proyecto colectivo que terminó siendo personal: “La idea de la experiencia fotográfica es hacer en un futuro un medio de comunicación abocado a eso y colaborar a que la situación se visibilice y cambie”.

Orgullosamente azul

“Soy de Senegal. Vivo en Flores. Vine a la Argentina en 2018.

Yo estaba en Brasil y llegué en micro. Sufrí muchas situaciones de violencia y discriminación de la policía, como allanamientos, cosas feas. El año pasado allanaron mi casa. Ellos dijeron que tenían una orden, vinieron con un papel. Soy vendedor ambulante en Once. Esta orden es de agosto de 2019 y dice que se investiga un delito que, la verdad, no sé…

Pero ahora sé más que antes que no sabía leer español”, dice el joven y hermoso Papa Diaw. Habla de un modo suave y amable y también difícil de entender y entre los mensajes que envía incluye las fotos del acta que empieza así “Tengo el agrado de dirigirme a usted”. Agrado, término amigo de la degradación, no puede ser una formalidad más vacía para una misiva que informa cuál será la excusa para perseguirlo esta vez: “al efecto de proceder al secuestro de las prendas con marcas apócrifas que pudieran hallarse (…). A tal fin, queda facultado en cumplimiento de esta orden para hacer uso de la fuerza pública en caso de que sea estrictamente necesario y proceder a la apertura de cajas, puertas, armarios, escritorios y/u otro mueble de la finca que se encuentren cerrados y en los que se presuma la existencia de elementos relacionados con el delito investigado”. Es decir, todo. Todo de todo.

Si en el buscador de YouTube se pone la palabra “senegaleses” la primera entrada que aparece es un video en el que Alba, el referente de la comunidad de vendedores ambulantes de Once, habla bajo los árboles de la Plaza Miserere para un amplio grupo que lo termina aplaudiendo y repitiendo con él “Basta. Basta. Basta”.

Encendido en su reclamo, el vocero reclama la justicia adeudada: “Hoy estamos reunidos acá porque hace rato teníamos que hacerlo. Cada vez que pasa algo, la policía -que respeto mucho por representar las leyes de este país- hace circular lo que les conviene. Varias veces nos dicen ‘anda alquilar locales’ o ‘¿por qué no pagan impuestos?’.

Pero muchos de nosotros tenemos o hemos tenido locales y a cada rato entraba la policía, como también lo hacían en las galerías, y nos sacaban las cosas. Hace un par de meses se llevaron la mitad de la mercadería y nos pidieron que pagáramos una cantidad enorme de dinero. Dos días después volvieron y nos sacaron todo. ¿Cómo se llama eso?

Robar. En las casas donde vivimos no estamos tranquilos, a las cuatro de la mañana rompe la puerta la policía. Llegamos a tener a 32 personas esposadas hasta las 5 de la mañana desde las 4 de la tarde. Es verdad que molestamos, pero molestamos trabajando.

Somos gente humilde. No necesitamos venir hasta acá para hacer el trabajo sucio; nos la rebuscamos con nuestro sudor. Lo único que queremos es que nos traten como seres humanos. No estaríamos vendiendo sino es por necesidad. Si perdemos perdemos, pero no nos persigan en la calle, en la casa, en los locales. Basta. Todos los chicos son monotributistas y pagan sus impuestos. Mucha gente los insulta. No nos alquilan las casas; vivimos como ratas.

La pareja de mi compañero senegalés, que es blanca, busco casa para mí, un apartamento para alquilar, y le dijeron que había. Cuando tuve que llevarles la plata y vieron que soy azul –orgullosamente azul- me negaron la vivienda”.

Delitos de identidad

Cecilia Félix, activista integrante del Bloque de Trabajadores Migrantes, se incorporó a la organización como profesora de español en un primer momento hasta que más tarde terminó involucrada más profundamente, accionando desde la Comisión de Acompañamiento a partir de enterarse de las crecientes detenciones sufridas por sus alumnxs senegaleses.

Cecilia explica las tres causas con las que la policía justifica la indisimulable persecución: “Los motivos que en general encuentra la policía para justificar detenciones arbitrarias son, por un lado, ‘infracción a la Ley de marca’, que es un delito federal, pero en la mayoría de los casos, el poder judicial desestima las causas penales que arma la policía contra los vendedores.

Otro motivo es la resistencia a la autoridad. Este es un delito que recae en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires. Esta resistencia generalmente se da cuando les quieren robar la bolsa y los chicos salen corriendo. Este año se agregó un tercer motivo que fue violar la cuarentena, por no haber contado con permiso para circular”.

Pero la venta ambulante, ¿constituye realmente un delito?

En la ciudad de Buenos Aires no. Es una contravención cómo puede ser estacionar mal el auto y ni siquiera es contravención si se realiza para la subsistencia.

A partir de agosto del año pasado nosotros empezamos a tener más conocimiento de su situación en la calle, de los robos, de los golpes que les daban.

Esto implicó ver de qué modo intervenir, establecer un protocolo, armar una red de contactos para saber qué era lo que estaba pasando con esa persona durante las horas de la detención y también ver cómo encauzar algún tipo de denuncia o informe sobre violencia institucional, que se ejerce siempre contra los colectivos más vulnerables.

¿Qué factores facilitan la instrumentación de esta violencia sobre la comunidad senegalesa?

La vulnerabilidad en la comunidad senegalesa está dada en primer lugar por la falta de conocimiento del idioma, en segundo lugar por la falta de una representación consular y también la falta de un intérprete al momento de la detención, tanto en las comisarías como en los juicios como cuando Espacio público les labra un acta.

No entienden lo que firman, ¿verdad?

No. Los chicos están firmando cosas de las que no tienen conocimientos.

Les dicen “firma acá, no pasa nada” y “acá” lo que tenes es una causa. Es importante para mí resaltar que el año pasado, la ONU hizo una visita en Argentina y emitió un informe sobre la persecución que sufre la comunidad senegalesa en La Plata, Ciudad de Buenos Aires, Quilmes.

Y también resaltar que es una limpieza racializada. Hay un imaginario que se va creando en torno a esta migración: son más fuertes, son muy grandes, entonces tenemos que usar una violencia desmedida porque de otro modo no podemos contenerlos. Un imaginario al servicio de justificar la fuerza que se emplea, una fuerza desmedida no sólo físicamente sino también simbólicamente.

¿Y se la aplica solamente sobre los vendedores ambulantes?

No es solo a las personas que están trabajando en la calle, sino también a esos compañeros que están con sus bolsas o con su mercancía guardada. Hay casos de chicos que han sido golpeados al salir de sus casas, terminaron detenidos y con lesiones. O cuando les roban la mercadería, les piden el DNI para devolvérsela y si no se los dan, se la quedan. Se manejan con muchísima impunidad sin dejar ningún tipo de acta de lo que están secuestrando. Están a la deriva.

Las lenguas de la resistencia

En wólof las palabras “Damay jaangë” quieren decir “aprendiendo español”.

Así se llama el programa del BTM (transmitido desde la pandemia vía Facebook) con que se les enseña a hablar este idioma a los migrantes senegaleses para que puedan adquirir la herramienta a todas luces imprescindible (aunque, en una escala menor, el racismo lingüístico encuentre algo ahí, haciendo del acento un motivo más de burla).

Cuenta la mexicana Nélida Murguía, una de las caras de este programa en Argentina: “La senegalesa es una comunidad que habla muchas lenguas. Wólof es en la que mayormente se comunican, muchos también hablan francés, que es la que les enseñan en la escuela. Además leen el árabe, porque pertenecen al Islam, a una cofradía, qué es obviamente del Islam pacífico. También algunos por haber pasado por Brasil u otros países, hablan otras lenguas. Van aprendiendo español desde que llegan. Desde el Bloque damos un curso que empezó en 2018 en un ex centro clandestino de detención y tortura que está en Flores, Automotores Orletti.

Hay otras organizaciones, además, que imparten cursos de español, como las de la UTEP o el MTE, que en Constitución da también un curso desde 2018. En La Plata también hay y en Mendoza hay varias organizaciones sociales que han impartido un curso desde la Asociación de residentes senegaleses”.

¿Cuándo empezó la comunidad senegalesa a migrar a la Argentina?

Más o menos en los 90. Antes había una embajada de Argentina en Senegal por lo que era más fácil hacer los trámites.

En el 2001, con el cierre de muchas embajadas a causa de la crisis, dejó de haber esta representación diplomática entre ambos países y entonces ahí se fue complicando la cuestión de la entrada. Porque a los senegaleses se les pide una visa para poder entrar, entonces son compañeros que tienen que hacerlo de forma irregular y eso les acarrea bastantes problemas. Si bien la mayoría no lo es, en el sentido de que una vez en el país tramitan una precaria de refugio, después les cuesta mucho acceder a un DNI. 

¿Durante los últimos años no se intentó regularizar la situación?

En el 2013 hubo un decreto que permitió que muchos se regularizaran, pero varios llegaron después o no lograron presentar a término las cosas; ahora supuestamente se está trabajando por un nuevo decreto. Esto obviamente ha sido muy difícil ahora en la pandemia, por ejemplo, para que puedan acceder al IFE, que ha sido prácticamente imposible. Son muy pocos lxs que ya teniendo DNI pudieron acceder a este apoyo.

Para sobrevivir a la crisis pandémica, El Bloque también acompañó a la comunidad con los emprendimientos online.

La página gastronómica de IG, El emporio migrante, ofrece todo tipo de delicias típicas; en FB La tiendita migrante (Japoo Door Warr), kits de barbijos, alcohol en gel y una remera que reza: Ninguna persona es ilegal. Y otra vez en IG, “Ferias De Casa”, impulsada por los estudiantes de la UTEP, oferta sus imitaciones adorables de las primeras marcas. “Desde el bloque estuvimos apoyando muchas familias –cuenta Nélida-, el 40% son senegalesas. Lo hicimos a través de donaciones junto con compañeros que se encargaban de poner sus casas, hacer paquetes de comidas y con ese fondo se pudo poner a funcionar este emprendimiento de la tiendita online”.  

Fuente: Periódico Pagina 12 – Revista “Soy”- Vida cotidiana- 04-12-2020

¿Por qué?

Porque eres tan adicta a la lujuria ¿Dime?
me lastimas con tus uñas al tomarme la espalda
cuando al mismo tiempo a cada orgasmo llegas,
debe ser como tú quieres no como ambos anhelamos.

Porque tu erotismo te fagocita a ti misma
dejando de lado el juego amoroso que lo incita,
cual es el motivo de que no te detienes nunca
más que pedirme me exiges que me someta.

La controversia de esto es que soy tu objeto
en el cual dejas fluir todos esos demonios,
que guardas en silencio como un oprobio
ya que deseas seguir siendo la señora de…

Imagen: Floraexpress.tumblr.com – Pinterest

CARTA ABIERTA DE UNA ENFERMA DE COVID PERSISTENTE.

Es posible que sean unos de los grandes olvidados de esta pandemia. Son los enfermos de Covid persistente , personas que llevan meses soportando los síntomas del virus y la angustiosa incertidumbre de si toda esta sintomatología que padecen les abandonará o no algún día. El hecho de no estar graves les condenó, en el mejor de los casos, a la última posición de la cola de la atención sanitaria en la primera ola. Y durante la segunda ola su situación no mejoró en demasía, relegados casi a la misma posición.

Observan con cierta esperanza la creación de unidades específicas de enfermos de Covid persistente, con la de los hospitales Germans Trias i Pujol y Bellvitge, pero son conscientes de que todavía queda una ardua travesía por recorrer con la incógnita de si las instituciones sanitarias les acompañarán en ese difícil tránsito.

El que sigue es el relato de una enferma de Covid persistente que lleva ocho meses soportando los estragos del virus. Es una llamada de auxilio, un grito de alerta que tiene por objetivo evitar que este colectivo de enfermos caiga en el olvido.

Luchamos para curarnos, por nuestros derechos como Covid persistentes

Lo menos importante de esta carta es mi nombre. Podría ser Cristina, Lara, Eva, Marta, Álvaro, Aitor, Carles, Sílvia, Anna, Dolors …

Soy una Covid persistente, una de las muchas personas que contrajimos la Covid-19 durante la primera ola de la pandemia, a mediados de marzo. Las abandonadas.

Hace ocho meses que lucho para curarme”

Ocho meses después aún sufro síntomas persistentes, aún arrastramos síntomas persistentes que incapacitan nuestro día a día, las relaciones sociales y la actividad laboral. La vida.

Hace ocho meses que lucho para curarme. Luchamos para curarnos, para volver a ser las personas que éramos antes de caer enfermas. Sin síntomas ni secuelas.

A principios de marzo, como muchos de los Covid persistentes de la primera ola, era una persona sana, sin patologías previas y con toda una vida por delante. Hablo de mí, de ti, de ellos, de un vosotros y de un ellos.

La incertidumbre es la piedra más puntiaguda de este largo camino de la enfermedad”

El nosotros, lo hemos construido día a día desde mediados de mayo, cuando nos agrupamos en la plataforma Afectades i afectats persistents per la Covid-19 y empezamos a cooperar con otras comunidades como Madrid, Andalucía, Euskal Herria y València, donde también había casos como los nuestros. Hemos construido una red colaborativa que nos ayuda a visibilizarnos. ¡A cuidarnos!

Nuestro recorrido no es más doloroso que el de los enfermos de la Covid-19 que han tenido que ser ingresados o intubados o que han pasado mucho tiempo en la UCI. Seguro que no lo es. Pero, posiblemente, la incertidumbre es la piedra más puntiaguda de este largo camino de la enfermedad.

Nadie sabe decirnos qué nos pasa y cuándo podremos recuperar la salud que teníamos antes de la Covid-19”

Hace muchos meses que arrastramos sintomatología compatible con el maldito virus, mayoritariamente sin ninguna patología grave a priori, pero con el inconveniente de que nadie sabe decirnos qué nos pasa y cuándo podremos recuperar la salud que teníamos antes de la Covid-19. Sin ciclos de recaídas, sin febrícula, sin ninguno de los síntomas que nos despiertan cada mañana. Necesitamos fortaleza y valentía en dosis muy altas, para no dejarnos arrastrar por el desánimo en la (re)caída. Somos las resilientes que no nos detenemos, aunque seguimos enfermas.

Vivimos en una montaña rusa cíclica, en un proyecto de vida que hemos tenido que reaprender: cambiar la alimentación, gestionar la energía que consumimos, adaptarnos, mientras los síntomas no se van, a vivir el día a día como un carpe diem permanente. Las recaídas siempre vuelven sin avisar y no las podemos predecir. Son inciertas e inesperadas como una granizada de verano y no te puedes preparar para sostenerlas.

Vivimos en una montaña rusa cíclica, en un proyecto de vida que hemos tenido que reaprender”

Nuestro afán es pedir que se cambien los protocolos rígidos e inflexibles que el Departament de Salut implementó en los Centros de Atención Primaria y los hospitales de nuestro país al principio de la pandemia.

A las personas con sintomatología leve o moderada se nos pidió que nos quedáramos en casa, porque no había suficientes camas en las Unidades de Cuidados Intensivos, no tenían pruebas PCR para toda la población y las pocas pruebas que había eran para las personas graves o para el personal sanitario. Estábamos ante un débil sistema sanitario que no estaba preparado para afrontar la pandemia con todas las herramientas necesarias. Y nos corresponsabilizamos.

Luchamos contra aquellos profesionales médicos que no nos quieren escuchar”

Y luchamos con algunos profesionales médicos que nos escuchan y quieren saber qué nos pasa, porque saben que, a nuestro lado, pueden aprender cómo evoluciona el virus y cómo actúa. Todavía hay mucho camino por recorrer y lo sabemos. Nos gusta poder participar en la búsqueda y la investigación y volver a corresponsabilizarnos con el sistema de salud y con la investigación. Y luchamos contra aquellos profesionales médicos que no nos quieren escuchar, que creen que tenemos problemas de ansiedad o de depresión y que no entienden que, los síntomas persistentes, siguen viviendo en nuestro cuerpo durante mucho tiempo.

Nos sentimos abandonadas por la sanidad pública en la primera ola de la pandemia porque éramos pacientes leves o moderados y se pensaba que podríamos vencer el virus en casa. Ahora, después de ocho meses, pretenden excluirnos con la excusa de que no tenemos pruebas científicas PCR o serológicas positivas cuando los estudios publicados en todo el mundo ponen en tela de juicio las pruebas y su tempo en la realización. Aún tenemos que lidiar con muchos médicos y médicas incluso cuando la clínica de la enfermedad es de una evidencia irrefutable.

La estigmatización es una sombra larga y tenebrosa que nos afecta a nivel emocional, laboral y social”

Si algo nos ha enseñado la Covid-19 a los portadores de larga duración es a ser resilientes, pacientes y persistentes. Venceremos la persistencia del virus y persistiremos en la reclamación de nuestros derechos sanitarios.

La estigmatización es una sombra larga y tenebrosa que nos afecta a nivel emocional, laboral y social a muchas de las persistentes. Hoy en día, una parte muy importante de la población no acepta una realidad que no podemos cambiar: seguimos enfermas e incapacitadas. La tarea pedagógica no nos corresponde a nosotras, estamos enfermas y bastante hacemos en defender a los nuestros y cuidarnos entre nosotras. La responsabilidad es del Departament de Salut, que es quien debe velar para ofrecer atención sanitaria a toda la ciudadanía por igual.

Sin nuestra red de apoyo, los Covid persistentes no hubiéramos podido resistir”

También los medios de comunicación, que tienen que tratar con respeto a los Covid persistentes. Entre un 10% y un 15% de enfermas de Covid-19 no se curan después de 10 o 15 días. No, compañeros, no es eso. Seguimos enfermas con la incertidumbre de no saber cuándo y cómo nos vamos a curar, cuándo y cómo recuperaremos nuestra vida anterior.

Lo que sí sé como Covid persistente es que, la mejor medicina mientras no haya investigación específica sobre la Covid de larga duración, pasa por la honestidad, la empatía, la escucha activa y el respeto.

Sin el apoyo incondicional de la familia y de los amigos, el infierno habría sido devastador. Sembradas de dudas, de dolores, de ahogos, de febrícula continuada, sin nuestra red de apoyo, los Covid persistentes no hubiéramos podido resistir. Gracias a todas las redes de apoyo, continuad cuidándonos porque seguimos enfermas. Os necesitamos.

Seguimos enfermas, pero firmes; seguimos para curarnos”

Y lo más mágico de todo esto es que a pesar de los dolores, la febrícula y todos los síntomas de estos largos meses, una red de mujeres, que no nos conocíamos, hemos tejido complicidades, confianzas y cuidados a partes iguales. De forma generosa y comprometida, como sólo las mujeres sabemos hacer. Hemos dejado que la confianza activa guíe nuestras vidas y así hemos duplicado nuestras oportunidades y la sabiduría.

Os agradezco que nos leáis y que compartáis esta carta. El nosotros lo tenemos; es un colectivo de 1.200 personas en Catalunya; ahora nos falta la difusión que haréis vosotros, un vosotros lleno de complicidad. Seguimos enfermas, pero firmes; seguimos para curarnos.

Fuente: La Vanguardia. Josep Fita – Barcelona – 03-12-2020