Pienso en lo que pudo ser…

Llueve
hace rato,
los charcos
decoran
el verde
parque,
transformado
en minúsculas
islas de
verde césped,
rodeadas
por el agua.


Las gotas
de lluvia
hacen
“globitos”
sobre el
agua,
que como
bendición
cae del
cielo
encapotado.


No me
pregunten
porqué;
pero es
en estos
momentos,
en que
pienso
en ella.


En su orgullo
impenetrable,
ni siquiera
por la verdad,
y eso no puedo
ni debo
compartirlo,
ya es hora
para nosotros
de no hacer
tonterías,
que pueden
dañar al otro
o a uno mismo.


Seguirá
ella con
su orgullo
malherido,
sin razón
que lo amerite,
quizás
encuentre
a alguien
que se ajuste
a su medida.

Pero no es mi caso,
no me ajustaría
a nadie
que en lugar
de preocuparse,
haga silencio
de radio,
porque ello
es el rostro real
de la indiferencia,
que negó a ambos
un futuro posible.

Claves para el cuidado y atención de la salud mental de los adultos mayores.

Recuerda que si deseas profundizar más sobre este artículo; debes cliquear sobre lo escrito en “negrita”. Muchas gracias.

Los adultos mayores son considerados una población en riesgo frente al covid-19, ya que son más proclives a padecer formas graves de la enfermedad, especialmente aquellos que presentan afecciones médicas preexistentes, como problemas cardiovasculares o respiratorios, diabetes, obesidad, entre otros.

Si bien el aislamiento social provocado por la pandemia modifica significativamente la cotidianeidad de la población en general, en el caso de los adultos mayores, el hecho de tomar conciencia de que forman parte de la población en riesgo contribuye a incrementar la sensación de vulnerabilidad, preocupación, incertidumbre y miedo, aumentando los niveles de ansiedad, estrés, depresión, así como los sentimientos de enojo, tristeza, inquietud y retraimiento, especialmente en aquellos que padecen alguna forma de deterioro cognitivo.

En este grupo etario, la significativa disminución de las actividades sociales y la modificación de las rutinas cotidianas puede ocasionar alteraciones emocionales y conductuales, sobre todo en aquellas personas que viven solas y la mayor interacción social se producía fuera del hogar, mediante la participación en diferentes grupos y actividades recreativas. 

En este contexto, resulta importante que los cuidadores, tanto formales como informales, puedan proporcionar información que contribuya a disminuir el miedo y la incertidumbre. De igual manera, es necesario facilitar el contacto social con los seres queridos mediante el uso de las herramientas TICs, como videollamada, whatsapp, audio o llamadas telefónicas diarias.

Además de las medidas sanitarias de cuidado para la protección frente al virus, se alienta a las personas mayores a mantenerse mentalmente activas mediante la realización de diferentes ejercicios de estimulación cognitiva, teniendo en cuenta que la situación de aislamiento puede generar un aumento en la desorientación, e implementar técnicas de relajación, meditación o manejo de la respiración que permitan disminuir los sentimientos de miedo y ansiedad frente a la incertidumbre. También se recomienda mantener una rutina estable y realizar distintas actividades dentro del hogar, como ejercicios físicos, caminar o disfrutar de la naturaleza en los patios y balcones, cocinar, cuidar las plantas, hacer manualidades, ver una película, leer un libro, escuchar música, etc.

Cómo brindar apoyo a los adultos mayores en este contexto de pandemia

  • Compartir información clara y precisa sobre lo que está sucediendo y las formas de prevenir el riesgo de contagio.
  • Repetir la información las veces que sea necesario, de manera paciente y respetuosa. Presentar los datos por escrito o mediante la utilización de imágenes.
  • Proponer actividades que resulten saludables, relajantes y que se puedan disfrutar manteniendo las medidas de distanciamiento social. Animar a la realización de actividades domésticas o recreativas dentro del hogar.
  • Mantener una rutina estable dentro del hogar que permita prevenir la desorientación o desmotivación. Plantear objetivos a corto y a largo plazo, organizar las tareas y actividades a realizar diariamente. 
  • Acompañar a los adultos mayores en la realización de las actividades de la vida diaria, como mantener la higiene personal, seleccionar la vestimenta adecuada, evitar permanecer con la ropa de cama durante el día, colocar alarmas y calendarios para recordar tomar la medicación diariamente.
  • Implementar recursos que contribuyan a mantener la orientación temporo-espacial durante los períodos prolongados de aislamiento social, como calendarios y relojes.
  • Promover la ingesta de alimentos saludables y regular los ciclos de sueño.
  • Cuidar el bienestar físico y emocional, mediante la realización de ejercicios físicos, yoga y meditación de manera regular.
  • Evitar la inmovilidad, como períodos de tiempo prolongados sentados o acostados. Proponer actividades manuales, como tejido, pintura, tareas de jardinería o arreglos del hogar.
  • Alentar a las personas mayores a mantenerse mentalmente activos a través de la realización de ejercicios de estimulación y rehabilitación neurocognitiva, como crucigramas, sopas de letras o ejercicios matemáticos.
  • Demostrar afecto por medio de gestos y palabras, evitando de esta manera el contacto físico y contribuyendo a disminuir la sensación de soledad o aislamiento.
  • Programar encuentros sociales a través de videollamadas con amigos, familiares o grupos recreativos en los que solían participar. 
  • Establecer redes de apoyo, conformadas por familiares, amigos o profesionales de la salud. Identificar a aquellos adultos mayores que viven solos y no cuentan con fuentes de contención, mantener contacto diario por vía telefónica para proporcionar acompañamiento y atender a sus necesidades.
  • Brindar una escucha activa, empática y respetuosa, prestar atención a sus necesidades y a los sentimientos que pueden surgir frente a esta situación. Dialogar acerca de los cambios en las rutinas y actividades diarias, así como las estrategias implementadas para enfrentar la situación.
  • Enseñar estrategias de afrontamiento adecuadas para sobrellevar el estrés y la ansiedad.
  • Animar a los adultos mayores a compartir sus experiencias e ideas para colaborar durante la pandemia, en tanto miembros valiosos de la familia y la sociedad.
  • Promover el diálogo y la participación activa en la toma de decisiones familiares y del hogar.
  • Implementar reuniones familiares presenciales con los miembros del hogar o por videoconferencia con personas no convivientes, en las que todos puedan compartir sus sentimientos, destacando la importancia de solicitar y recibir ayuda logística y emocional.

Sugerencias para los cuidadores de adultos mayores que se encuentran en residencias

  • Estar atento a posibles síntomas de Covid-19, consultar frecuentemente por su estado de salud y las medidas implementadas por la institución para prevenir la propagación del virus.
  • Informar a los familiares o cuidadores informales acerca de las nuevas medidas de cuidado implementadas y las restricciones en las visitas.
  • Proporcionar información clara, precisa y adaptada a la capacidad de comprensión del adulto mayor acerca de los posibles cambios que se produzcan en la dinámica institucional.
  • Evitar infantilizar al adulto mayor. Explique de manera paciente y empática lo que debe hacer para protegerse, presta atención a posibles síntomas de depresión o deterioro cognitivo producto del aislamiento social, enseñe a utilizar las nuevas tecnologías para permanecer en contacto con los seres queridos.
  • Promover el contacto con familiares y amigos por medio de videoconferencias a través de whatsapp, zoom o skype, proporcionando un ambiente tranquilo e íntimo para realizar las mismas, evitando posibles ruidos o interrupciones.
  • Establecer una rutina diaria que proporcione seguridad y estabilidad. Evite imponer normas de convivencia, solicite la opinión de todos los residentes y busquen soluciones de manera conjunta.
  • Limitar el uso de la televisión o los medios masivos de comunicación que constantemente bombardean con información sobre el Covid-19, incrementando el miedo y la inseguridad. Reemplazar por programas recreativos, de cocina, películas o series. Establecer horarios y seleccionar fuentes de información confiables sobre la situación actual.
  • Facilitar la realización de actividades recreativas y rutinas de ejercicios físicos, respetando las medidas sanitarias y la distancia de 2 metros entre los residentes.
  • Capacitar a los trabajadores de la salud y cuidadores formales que mantienen contacto diario con los adultos mayores de manera que puedan brindar contención y respuestas de afrontamiento adecuadas.
  • Establecer reuniones de apoyo en las que se aliente a los residentes a compartir sus temores e inquietudes frente a la situación actual, canalizar sus dudas con el personal de salud de la institución y proponer en conjunto alternativas para sobrellevar el estrés.

Imagen de portada: Gentileza de mdz on line

FUENTE RESPONSABLE: mdz on line- Por *Milagros Ferreyra y Martín Gabriel Jozami Nassif son miembros del equipo de Terapia Neurocognitiva.

Adultos mayores/Salud Mental/Terapia Neurocognitiva

¿Por qué los adultos mayores tienen más problemas para dormir?

A medida que vamos envejeciendo, nuestros patrones de sueño van cambiando. ¿Por qué se produce esto?

El envejecimiento normal se asocia a cambios en la estructura del sueño. En las personas mayores de 65 años tiene una menor proporción de etapas profundas, además de una leve disminución en el tiempo total de sueño y hay más despertares nocturnos respecto a edades más jóvenes. Sin embargo, esto no implica que el sueño sea de mala calidad. Las personas adultas mayores necesitan y pueden obtener un sueño reparador.

En esta etapa de la vida también es habitual la tendencia a un avance en la fase del reloj biológico. 

Según el neurólogo de Clínica Somno, Mario Díaz “muchas personas ancianas inician su sueño más temprano en la noche y lo terminan más temprano en la mañana.

Esto que puede considerarse un hecho normal, se transforma en un problema cuando el anciano vive con personas más jóvenes a quienes les inquieta que se levante tan temprano y no es raro que lo lleven a un médico pensando que sufre un insomnio”.

Un problema muy común se da además en los ancianos que viven en residencias de adultos mayores, especialmente en los meses de invierno, cuando pasan muchas horas en cama o sin salir al exterior. 

Los residentes fragmentan su sueño durante las 24 horas del día restando así sueño nocturno. En estos casos menos es más y siempre es recomendable que toda persona, a cualquier edad, no permanezca mucho más tiempo en cama del que realmente duerme.

Las rutinas son importantes para poder conseguir un sueño reparador. Por ello el especialista destaca que “se debe procurar que en las horas de la mañana los adultos mayores hagan actividad física aeróbica y tengan exposición a la luz solar.  

En la noche en cambio, una hora antes de acostarse deben apagar los dispositivos electrónicos con pantalla y realizar actividades de relajación con luz tenue. Los horarios no deben modificarse los fines de semana y se recomienda evitar las siestas mayores de 30 minutos”.

Para ayudarte a detectar los trastornos del sueño más comunes del adulto mayor, Clínica Somno explica algunos de ellos.

1.    Insomnio: es la dificultad para quedarse dormidos (más de media hora) o presentar demasiados despertares durante la noche, lo que finalmente repercute en el descanso nocturno. Se trata de una condición negativa porque deriva en síntomas diurnos molestos como irritabilidad, somnolencia, cansancio y problemas para concentrarse o acordarse de las cosas. Además, es peligroso porque si se mantiene por mucho tiempo puede desencadenar problemas depresivos.

2.    Apnea del sueño: este es un trastorno que se debe tratar a la brevedad, pues consiste en pausas en la respiración asociadas a ronquidos. Ocurre por una estrechez en la vía aérea, que puede ser desencadenada por genética, sobrepeso u otros factores.

3.    Síndrome de piernas inquietas: es un problema bastante habitual, que consiste en el movimiento incontrolable de las piernas para aliviar molestias y que aumenta cuando se está en reposo, por lo que aparece con mayor fuerza durante la noche cuando se disminuye la actividad física.

Imagen de portada: Gentileza de Terra

FUENTE RESPONSABLE: Terra

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