No es la soledad…es la vida.

Soledad infinita
que ya pesa
un poco más
que ayer
y menos
que mañana,
sobre
las espaldas
exhaustas
por haber vivido
de pie
equivocado
o no,
pero jamás
de rodillas.

Orgullo, no
no es orgullo,
es lo que uno
mamo de chico,
ejemplos de vidas
sin dobleces
ni trampa alguna.

No conseguiré
el cielo fácilmente
porque me equivoqué
fiero algunas veces,
he pedido perdón
a aquellos que lastime
por esos impulsos
que uno no los sujeta.
 
Pero no me quejo
vida bien vivida,
con momentos
únicos e
inolvidables,
mi único amor,
mis hijos, mis nietos
y también
de los otros
las pérdidas
algunas que aún
duelen en el Alma,
y que uno guarda
para cuando
se acerque
el camino
del reencuentro.

Como cantaba
la «negra» Sosa,
gracias a la vida
que me ha dado tanto.

La espera…

Esperando
como es
habitual en mi,
es lo que hago
con alguno
de mis amores;
le pregunto a ella
si quiere
acompañarme
a un bar cercano,
me mira con
ojos encendidos,
que entiendo
como siempre
que es un si.

Es tarde
para desayunar,
temprano
para almorzar,
elijo un light
ella lo disfrutara
como yo,
si le conoceré
los gustos
a esta pícara
acompañante.

El camarero
lo trae a la mesa,
unto las tostadas
de salvado,
con distintos
cuchillos,
uno para el
queso light,
otro para
la mermelada
de durazno
también light.

El café con leche,
más café
que leche está
inmejorable,
compartimos
las tostadas
que ella come
con fruición,
llega la hora
desato la correa
de la silla
que ocupa
y salta al piso,
mi encantadora
fiel mascota,
Daysi, moviendo
su cola
como reloj
de péndulo.

Esto es vida…

Para tod@s ustedes; amig@s virtuales amantes de las letras…

Hazlo mujer, te hará más que bien…porqué no tu también amigo. No solo por la cognición, la liberación de endorfinas por la alegría de hacerlo. Un maravilloso viernes y mejor fin de semana. Abrazos a tod@s.