Leonor, la musa real que llevó a Machado por una blanca vereda.

Baeza, la ciudad jiennense a la que se retiró el poeta a la semana de enviudar en Soria, bautizará un parque con el nombre de su joven esposa: Leonor Izquierdo Cuevas.

Escribió alguna vez Antonio Machado: “Dicen que el hombre no es hombre / mientras no oye su nombre / de labios de una mujer. / Puede ser”. 

El poeta que nació en un patio claro de Sevilla donde maduraba el limonero oyó su propio nombre en Soria, tan lejos de su origen pero donde consiguió hacerse por primera vez no solo hombre, sino también poeta, porque fue en aquella remota ciudad –y en la pensión donde empezó a hospedarse tras ganar la oposición a profesor de Francés en un instituto- donde iba a conocer al breve amor de su vida, entonces una niña todavía: Leonor Izquierdo Cuevas

La chica tenía 13 años y él iba a cumplir 32. Es posible que ambos se conocieran en la pensión que regentaba un familiar de Ceferino e Isabel, los padres de Leonor, cuando también estos llegaron a Soria capital en el otoño de 1907. 

A Ceferino lo habían jubilado como guardia civil en el Castillo de Almenar, a solo 25 kilómetros de allí, que fue donde había nacido Leonor. La primera pensión cerró y fueron los padres de Leonor los que volvieron a montarla, en otra calle. 

El flechazo entre el poeta sevillano y la chica debió de producirse casi de inmediato. 

A Antonio debió de recordarle la muchacha, por la ingenuidad de su juventud, a su propia hermana Cipriana, muerta con 14 años nada más arrancar el siglo, en el año en que él se fue a París tras los pasos de su hermano Manuel… 

El caso es que, tan tímido como era, no tuvo otro recurso que dejarle donde ella lo viera un poema sobre una monjita que terminaba así: “Y la niña que yo quiero, / ¡ay! preferiría casarse / con un mocito barbero”. El joven barbero existía, de hecho, pero Leonor prefirió al poeta.

Tuvieron que esperar a que Leonor cumpliese los 15 años porque era la edad legal, con permiso paterno, para contraer matrimonio. 

La boda, en la iglesia de Santa María la Mayor de Soria, se celebró el 30 de julio de 1909. La madrina fue doña Ana Ruiz, la madre de Machado que tres décadas después habría de cruzar la frontera francesa en silla de ruedas mientras, desorientada por la edad y la violencia, le preguntaba a su Antoñito si faltaba mucho para llegar a Sevilla… 

El padrino, Gregorio Cuevas, tío materno de Leonor, dentista de profesión. Según el periódico local Tierra Soriana, a la boda asistió el claustro de profesores del instituto y un buen número de familiares y amigos de la pareja. 

El redactor deja caer, sutilmente, la falta de respeto de un grupo de gente que increpa a los contrayentes por la diferencia de edad… Pero Machado jamás haría referencia a ello, ni siquiera cuando veinte años después, en 1932, vuelve a Soria para recibir el título de Hijo Adoptivo de la ciudad…

Lo cierto es que la felicidad –tal vez la única felicidad plena de su vida- le iba a durar muy poco al poeta, que ya había publicado Soledades, galerías y otros poemas. 

Porque, como todo el mundo sabe, Leonor iba a morir de tuberculosis el 1 de agosto de 1912, recién aparecida la primera edición de Campos de Castilla, que no llevaba aún los poemas del llamado “ciclo de Leonor”, pues esos textos surgieron del drama que supuso, tan infructuosamente, intentar conservarla a este lado de la vida. 

Como no fue posible, Machado la convirtió en una auténtica musa, eternizando así a pesar de lo ocurrido más allá de la literatura… En una carta remitida muchos años después desde Segovia a su amigo Pedro Chico, escribe don Antonio: “Si la felicidad es algo posible y real –lo que a veces pienso- yo la identificaría mentalmente con los años de mi vida en Soria y con el amor de mi mujer, cuyo recuerdo constituye el fondo más sólido de mi espíritu”.

París: amor y enfermedad

Tras la boda, la idea era llegar a Barcelona para pasar allí la luna de miel, pero el plan se le truncó a la pareja por la Semana Trágica, de modo que se quedaron casi todo el verano en Fuenterrabía. Al regresar a Soria, Machado consigue una beca para seguir cursos de Filología Francesa en París y así perfeccionar sus conocimientos del idioma. 

De modo que la pareja parte hacia la capital del Modernismo a comienzos de 1911. Machado ya conocía aquella gran ciudad por su primera estancia de juventud, pero ahora, con Leonor, iba a ser distinto. Lo fue, de hecho, hasta que la víspera del 14 de julio, la fiesta nacional de allí, se manifestó la enfermedad en forma de hemoptisis. 

Leonor tuvo que ser hospitalizada, hasta que después de un mes y medio el doctor le recomienda que vuelva a España. 

Antonio, desesperado, escribe una carta a su amigo Rubén Darío en la que le pide prestado algún dinero para volver a Soria. 

El año que falta para la muerte de Leonor es un verdadero infierno para el poeta, que hasta se obsesiona con provocarse él el contagio para no tener que sobrevivir a su joven mujer. 

El primer poema que surge por todo aquel drama a punto de convertirse en tragedia es bien conocido: “A un olmo seco”, en el que después de identificarse con el moribundo árbol a orillas del Duero -por donde él había conocido tan poco tiempo antes a la joven Leonor- y después de celebrar “la gracia de su rama verdecida” por “las lluvias de abril y el sol de mayo”, pide “hacia la luz y hacia la vida, / otro milagro de la primavera”.

Baeza, la ciudad del viudo

Pero no pudo ser. Ocho días después del entierro, el abatido Antonio Machado abandona Soria. 

El periódico El Porvenir Castellano, que dirigía su amigo José María Palacio –casado, por cierto, con una prima de Leonor-, había informado del sepelio el 5 de agosto, con una esquela en primera página y la referencia de que los restos de la joven reposaban en el cementerio de El Espino, inmortalizado también por el poeta en aquella “Carta a José María Palacio”: “Palacio, buen amigo, / ¿está la primavera / vistiendo ya las ramas de los chopos / del río y los caminos? En la estepa / del alto Duero, Primavera tarda, / ¡pero es tan bella y dulce cuando llega!…”, escribirá el poeta, sorprendido por la lentitud de una primavera tan diferente de la andaluza… E irá añadiendo: “¿Tienen los viejos olmos / algunas hojas nuevas?”… El poeta sigue preguntando en la carta, y deja para el final el verdadero, dolorido, directo cometido de la misiva: “Con los primeros lirios / y las primeras rosas de las huertas, / en una tarde azul, sube al Espino, / al alto Espino donde está su tierra”. 

El encargo de Machado, como tantas de sus palabras sacralizadas con el tiempo, se convirtió en tradición. Y lo cierto es que Soria acabó encontrando su lugar en el mapa poético de las letras españolas… ¿Qué ciudad de nuestro país puede presumir de que algún gran poeta le haya dedicado versos como estos? “Es la tierra de Soria árida y fría. / Por las colinas y las sierras calvas, / verdes pradillos, cerros cenicientos, / la primavera pasa / dejando entre las hierbas olorosas / sus diminutas margaritas blancas”. 

También Baeza (Jaén) iba a encontrar ese lugar en el mapa poético a pesar de que recibe a Machado en el peor momento de toda su vida. “Señor, ya me arrancaste lo que yo más quería. / Oye otra vez, Dios mío, mi corazón clamar. / Tu voluntad se hizo, Señor, contra la mía. / Señor, ya estamos solos mi corazón y el mar”, escribiría Antonio desde la ciudad más castellana de Andalucía en la que podría haber recalado, la del viejo casino provinciano… 

La ciudad que este próximo 22 de febrero, en el 84º aniversario de la muerte en Colliure (Francia) del poeta, en 1939, va a inaugurar un parque con el nombre de Leonor Izquierdo Cuevas, en el desarrollo de la Semana Machadiana que se celebra allí con conferencias, recitales y actuaciones musicales.

“Una noche de verano…”

Leonor estaba llamada a convertirse ya en una musa no solo para Machado, sino para las letras españolas. 

Sabemos poquísimo de su vida, de su personalidad, de su físico, más allá de alguna descripción de quienes la conocieron y de alguna fotografía. 

Pero su nombre remite al amor dolorido como antes lo había hecho Laura en los poemas de Petrarca, o Elisa en la de Garcilaso disfrazado del pastor Nemoroso… “Una noche de verano / -estaba abierto el balcón / y la puerta de mi casa- / la muerte en mi casa entró. / Se fue acercando a su lecho / -ni siquiera me miró-, / con unos dedos muy finos, / algo muy tenue rompió. / Silenciosa y sin mirarme, / la muerte otra vez pasó / delante de mí. ¿Qué has hecho? / La muerte no respondió. / Mi niña quedó tranquila, / dolido mi corazón, / ¡Ay, lo que la muerte ha roto / era un hilo entre los dos!”.

Maldito verano aquel. Desde Baeza, Antonio iba a reescribir, para mejorarlo tanto, su poemario Campos de Castilla, cuya versión definitiva no iba a publicarse hasta 1917. 

De aquellos años baezanos será aquel poema inolvidable del dolor por la muerte de su joven esposa convertido en esperanza: “Soñé que tú me llevabas / por una blanca vereda, / en medio del campo verde, / hacia el azul de las sierras, / hacia los montes azules, / una mañana serena. / Sentí tu mano en la mía, / tu mano de compañera, / tu voz de niña en mi oído / como una campana nueva, / como una campana virgen / de un alba de primavera. / ¡Eran tu voz y tu mano, / en sueños, tan verdaderas!… / Vive, esperanza, ¡quién sabe / lo que se traga la tierra!”. 

Desde luego, la tierra no se tragó el nombre de Leonor Izquierdo, que sigue tan vivo en la poesía.

Imagen de portada: Antonio Machado y su esposa; Leonor. (Archivo)

FUENTE RESPONSABLE: El Correo. Sevilla; España. Por Álvaro Romero. 5 de febrero 2023.

Sociedad y Cultura/Literatura/Poesía/Antonio Machado/Leonor Izquierdo Cuevas/Soria; España.

Descubren que la oxitocina no es realmente la hormona del amor y no es necesaria para formar lazos profundos.

Un estudio con roedores de pradera confirmó que la ‘hormona del amor’ no es necesaria para encontrar pareja o cuidar a nuestra red de apoyo.

Se viene febrero. Y sí, empezarán los cientos de miles de artículos sobre cuál es la química del enamoramiento en el cerebro. Sin ser una casualidad por completo, un equipo de científicos de University of California, San Francisco publicó en la revista Neuron recientemente un estudio que desmitifica la función de la oxitocina, conocida también como la ‘hormona del amor’.

En la cultura popular, se le atribuye a esta hormona el desarrollo de confianza y cariño en mamíferos. Para desmentir esta creencia, los investigadores recurrieron a una de las especies que demuestra más apego social a largo plazo con sus parejas: los ratones de pradera. Esto fue lo que encontraron.

¿La oxitocina es necesaria para enamorarse?

Hámster europeo (Cricetus cricetus) avistado en Austria. / Getty Images

Entre los mamíferos que existen en la Tierra, los ratones de pradera (Microtus ochrogaster) han demostrado tener una filiación muy fuerte con la monogamia. Es decir: una vez que escogen una pareja para aparearse, se quedan con ella para el resto de sus vidas. No necesitan a nadie más.

De acuerdo con Devanand Manoli, biólogo de la Universidad de California, este comportamiento se identificó por primera vez hace 40 años. Desde entonces, la especie ha despertado el interés de la comunidad científica por su intensa necesidad de mantener una misma pareja para siempre.

Cinco ratones de cosecha en una espiga de trigo, Indiana, EE.UU. / Getty Images.

Para comprobar si realmente necesitaban la ‘hormona del amor’ para establecer estos vínculos vitalicios, los investigadores a cargo de Manoli inyectaron un fármaco para inhibir la señalización de la hormona en el cerebro de estos roedores en un entorno controlado de laboratorio. Se sorprendieron:

«[…] NUESTROS ESTUDIOS REVELAN INESPERADAMENTE QUE EL APEGO SOCIAL, EL PARTO Y EL COMPORTAMIENTO DE LOS PADRES PUEDEN OCURRIR EN AUSENCIA DE SEÑALIZACIÓN DE OXITOCINA EN RATONES DE PRADERA», ESCRIBEN LOS AUTORES EN EL ESTUDIO.

Es decir: las hembras siguieron teniendo afinidad por sus crías, y no abandonaron a sus parejas cuando dejaron de sentir los efectos de la oxitocina. La apuesta de los biólogos es que la oxitocina no sea la única responsable de estos vínculos amorosos, sino que sean resultado de una interacción química mucho más compleja, que la ciencia no ha logrado decodificar.

Por ello, los investigadores cuestionan si realmente la ‘hormona del amor’ es necesaria para generar vínculos profundos. Parece ser que, en la especie monogámica por antonomasia, éste no es el caso.

Imagen de portada: Ratones blancos sentados en una flor / Getty Images

FUENTE RESPONSABLE: National Geographic en Español. Por Andrea Fischer. 30 de enero 2023.

Sociedad y Cultura/Ciencia/Amor/Animales/Hormonas.

Permíteme…

No te
ha agradado
nuestra
ultima charla,
quizás por
ser tan directo
al decirte
que mi alma
te pertenece
desde hace
tiempo,
tiempo en que
vos y yo
vivíamos
relaciones
tambaleantes,
anodinas,
que se iban
apagando
como la luz
mortecina
de una vieja
lampara.


Si sólo
me creyeras,
si no fueras
tal trozo de hielo
que utilizas
como coraza
de defensa,
porque no deseas
salir lastimada,
y me permites
que les pida
a tus ojos
color mar
que me miren
tan solo una vez,
te darías cuenta
que una
caricia tuya
avivaría el rojo
de las fogatas,
imperecederas
de ese amor
que tanto vos
como yo,
habremos de
transformar
de roja rosa
en orquídeas
que engalanarán
nuestras noches,
bajo un murmullo
de estrellas
alborotadas
al ver en nosotros
ese amor único
transformado
en eterno.

Imagen de portada: Gentileza de Pinterest

La relación entre Eros y la filosofía.

El filósofo sería un medio entre la ignorancia y la sabiduría. Decía Platón en el Banquete: «Eros es necesariamente amante de la sabiduría, y por ser amante de la sabiduría está, por tanto, en medio del sabio y del ignorante».

Si deseas profundizar en esta entrada; cliquea por favor adonde se encuentre escrito en color “azul”. Muchas gracias.

Para abordar este punto, voy a centrarme en una parte de la mitad final del Banquete de Platón: el diálogo entre Sócrates y Diotima, de donde extraigo la idea fundamental del tema. Antes de desarrollar la relación entre Eros y la Filosofía, me parece preciso en primer lugar clarificar lo que Sócrates, instruido por Diotima, da a entender sobre la cuestión de Eros: quién es y cuál es su naturaleza.

Por un lado, la naturaleza de Eros: Diotima, por medio de un relato mítico, nos explica que Eros es hijo de Poros y Penia. Por una parte, Penia era la personificación de la Pobreza, es decir, la falta de recursos, y, por otro lado, Poros es la divinidad de la riqueza, la valentía y la fortaleza. Contextualizando un poco, todo discurre en la celebración del nacimiento de Afrodita. Entonces, Penia, aprovechando la embriaguez de Poros, se hace un hijo de este, engendrando así a Eros. Por tanto, entendiendo su naturaleza, se puede deducir que Eros lleva inherente a su ser: la carencia, que se traduce por el deseo incesante hacia eso de lo que está falto y, al mismo tiempo, posee la valentía y la tendencia a estar siempre al acecho de lo bello y lo bueno, pues:

Es Eros también acompañante y escudero de Afrodita, al ser engendrado en la fiesta del nacimiento de la diosa y al ser, a la vez, por naturaleza un amante de lo bello, dado que también Afrodita es bella.

(Banquete, 203c)

Eros es amante de la sabiduría, pues al carecer de ella, la desea poseer. Se podría decir, en relación con la Filosofía, que cualquier amante de la sabiduría se encuentra poseído por este medio que es Eros, pues se es consciente de la carencia de conocimiento, y por ello, se desea conocer. Este deseo es fundamental, ya que es lo que motiva y da plenitud a la actividad filosófica. Los filósofos serían esos «valientes’’ que se dirigen a atravesar el puente que conduce a lo verdaderamente Bello: la sabiduría. Estas personas, al igual que Eros, se diferencian del ignorante en que no creen saber, pues son conscientes de su desconocimiento, y por ello desean conocer. En cambio, los ignorantes desconocen, además, su propio desconocimiento, por eso no desean saber más, pues no piensan estar faltos de sabiduría.

Más lo que consigue siempre se le escapa, de suerte que Eros nunca ni está falto de recursos ni es rico, y está, además, en el medio de la sabiduría y la ignorancia. Pues la cosa es como sigue: ninguno de los dioses ama la sabiduría ni desea ser sabio, porque ya lo es, como tampoco ama la sabiduría cualquier otro que sea sabio. Por otro lado, los ignorantes ni aman la sabiduría ni desean hacerse sabios, pues en esto precisamente es la ignorancia una cosa molesta: en que quien no es ni bello, ni bueno, ni inteligente se crea a sí mismo que lo es suficientemente. Así, pues, el que no supone estar necesitado no desea tampoco lo que no considera necesitar.

(Banquete, 203e-204a)

El filósofo sería un medio entre la ignorancia y la sabiduría. «Eros es necesariamente amante de la sabiduría, y por ser amante de la sabiduría está, por tanto, en medio del sabio y del ignorante» (Banquete, 204b).

Por tanto, la relación de Eros con la Filosofía es muy estrecha, pues es Amor por el saber; es ese impulso que nos mueve hacia el encuentro con la Belleza. Los filósofos, al reconocer la carencia de verdad, la buscan incesantemente, se ven ‘’poseídos’’ por el Amor a la sabiduría. La Filosofía sería el nombre que recibe este sentimiento de amor, y que da pie a la actividad de construir y cruzar el camino que conduce a la verdad. Filosofar no es más que esa incesante y amorosa búsqueda de respuestas, utilizando como herramientas las preguntas y la rigurosidad, para llegar al desvelamiento de la verdad.

También se debe destacar el hecho de que el conocimiento absoluto es un fin que nunca se llega a poseer del todo, pues, si se pudiera llegar a alcanzar, el deseo se desvanecería, ya que solo deseamos aquello que nos falta. Al ser conscientes de la imposibilidad de su alcance, estamos constantemente sedientos de saber y, lejos de ser una realidad pesimista, debemos entenderla como una gracia, ya que solo el hecho de intentar ir en su búsqueda implica un movimiento; movimiento que puede ocupar toda una vida llena de sentido, pues el conocimiento no se agota en una sola vida humana.

Por tanto, aunque esta no se alcance, la Belleza es una luz que conmueve y nos atrae. Y gracias a tener la vista orientada a ella, la vida del filósofo está dotada de intención y voluntad, y mientras se labra su camino hacia Bien pleno, descubre también partes de la realidad que le ayudan a comprenderla de una mejor manera: enriqueciendo su vida y su relación con esta. Y al mismo tiempo, esta experiencia va ligada con la enseñanza: el hacer ver al resto lo contemplado. En definitiva, la Filosofía es ese deseo por el saber, que motiva la vida del filósofo a la búsqueda y al acompañamiento de sus semejantes hacia el fin más pleno y bello; allí donde reside la felicidad.

—Por la posesión —dijo— de las cosas buenas, en efecto, los felices son felices, y ya no hay necesidad de añadir la pregunta de por qué quiere ser feliz el que quiere serlo, sino que la respuesta parece que tiene su fin.

(Banquete, 205a)

BIBLIOGRAFÍA: Platón, Fedro, Banquete (Trad. C. García Gual, M. Martínez Hernández y E. Lledó Íñigo). Madrid: Gredos.

Imagen de portada: Diotima (Ilustración) Wikipedia.

FUENTE RESPONSABLE: Filosofía en la red. Por Patricia Lorenzo. 11 de noviembre 2022.

Sociedad/Amor/Romanticismo/Filosofía clásica/Grecia/Eros/Platón

Hay siete tipos de amor, según los griegos.

El amor es el motor del mundo. El amor es más necesario que el propio aire. El amor puede ser la fuerza más arrebatadora y devastadora que existe, pero aspiramos a sentirlo en cualquiera de sus formas. 

Amor de madre, amor de hijo, amor de amigo, amor de amante, amor propio, amor por una mascota, amor por los demás… el sentimiento más universal que hay se presenta de tantas maneras como relaciones hay en el mundo, aunque para los griegos solo hubiera siete formas de «amor».

La fama de los griegos les precede, gracias a todas las investigaciones que han realizado diversos historiadores y que dejaron constancia de lo libremente que vivían el amor y la sexualidad. El arte también nos ha dado muchas pistas de lo «modernos» que fueron en la Antigua Grecia.

Juego peligroso de Henryk Siemiradzki.

Centrándonos tanto en lo sentimental como en lo carnal, los griegos, con el fin de buscar nuevas formas de entender y explicar el amor, escribieron relatos como las comedias, las tragedias, las épicas y las líricas.

En ellos, los protagonistas estaban llenos de sentimientos encontrados que trataban de ser contextualizados. Para ellos, el amor se interpreta de forma diferente según quién y cómo lo sienta y es así como se llegó a esta clasificación que divide el amor en siete tipos:

Philautia

Empezamos con el más importante, el amor propio, ese que tantas veces se nos olvida y que probablemente sea el origen y la única manera en la que se puedan practicar los restantes tipos de amor de una manera sana.

Narciso de Caravaggio.

Philia

Se dice del amor entre amigos y siempre busca el bien de la otra persona. Basado en la admiración y en la protección, puede ser uno de los amores eternos que conozcamos en nuestra vida.

El triunfo de Baco de Velázquez.

Ludus

Es puramente sexual, el de los amantes, encuentro de placer sin necesidad de tener ninguna relación sentimental.

Lovers de Malcolm Liepke.

Pragma

El amor verdadero de una pareja. Se forma a través del tiempo y de la confianza entre los dos, se basa en el respeto y aceptación de las diferencias entre ambos para así multiplicar las afinidades.

Het eerste kleinkind de Albert Neuhuys.

Agape

Es el amor incondicional que pone por delante a los demás, el bienestar de la otra persona, es decir, aceptamos al otro a pesar de sus imperfecciones. Es generoso, consciente de sus deberes, un amor espiritual y profundo cuya prioridad es el bienestar del ser amado.

Maternidad de Olga Boznańska.

Storge

El amor que se suele tener entre padres, hijos y hermanos. Este crece a lo largo del tiempo y se basa en las relaciones familiares y de amistad, por ello se caracteriza por ser leal y protector.

La familia Schuffenecker de Gauguin.

Eros

Basado en el amor apasionado e intenso que lleva a hacer locuras. Eros es el dios que simboliza el amor romántico, la pasión y la impulsividad. Se relaciona con lo efímero, el que se genera al principio de la relación e idealiza el momento mezclando el deseo y atracción sexual.

Psique reanimada por el beso del amor de Antonio Canova.

Imagen de portada:Psique reanimada por el beso del amor de Antonio Canova.

FUENTE RESPONSABLE: Cultura Inquieta. Por Wine Not.26 de octubre 2022.

Sociedad y Cultura/Grecia/Amor.

 

 

Vuelve

No tengo paz
fantaseo cada noche
con los recuerdos
de aquellos tiempos,
en que mis manos
guardaban dentro
de ellas
la humedad
de tu cuerpo.

Vuelve de una vez
a adueñarte
de mis noches,
recorre mi piel
con tus labios
mientras descubro
tu cuerpo
desvistiéndote
con frenesí,
olvídate
de aquel pasado,
detiene el tiempo
es el hoy,
el ahora
que nos queda
para el deseo
único
que perdurara
durante
las estaciones
que pasen,
para mantenernos
indefinidamente
juntos.

Imagen de portada: Gentileza de Pinterest

Pasional

Crepúsculo rojizo
color sangre
acompañando
mi pecho amante,
el que te busca
en todo momento
por ese perpetuo
sentimiento,
amor primigenio
que nubla todo sentido,
obligándome a pensar
que no habrá otro.

Tus pupilas
asienten al mirarme,
como diciendo
que te sucede lo mismo,
tus manos me acarician
al abrazarme,
fluyendo
de los cuerpos
la pasión
mas desenfrenada
para fundirnos
en un solo cuerpo
obnubilados,
por esa sensación
que nos altera,
junto a la compañía
de la humedad
de nuestros labios
que se buscan
y finalmente
se encuentran,
para devorarse
ciegamente.

Imagen de portada: Gentileza de Pinterest

Pasión de amor

Anudados entre sabanas blancas
despertamos juntos cada mañana,
recorren las palmas de mis manos
desde tu cintura hasta llegar a tu boca,
despiertas suavemente con una sonrisa,
me miras con esos ojos color almendra
tan luminosos que son los que me guían
a abrazarte acariciando cada rincón
de tu cuerpo en donde el éxtasis pleno
hace que te entregues al amor, encendida.

Pierdo los sentidos, no digo nada
solo continuo al ritmo que te agrada,
imagino mil cosas pero callado
dejo que me lleves adonde quieres,
al finalizar nos miramos a los ojos
jadeando unidos en cuerpo y alma,
va amaneciendo y nos negamos
a que ello suceda simplemente,
por qué nuestros corazones negándose
nos dicen, entonces te levantas
y en puntas de pie corres las cortinas,
nuevamente creemos que noche sigue.

Imagen de portada: Gentileza de Pinterest

Reencuentro

Cruzamos el puente de la Mujer
en Puerto Madero ya anocheciendo,
mirábamos extasiados esa luna
enorme, luminosa que era testigo
de nuestro andar pausado como
deseando que llegar al restaurante
demorara mucho más tiempo,
estábamos tan felices de estar juntos
después de tan prolongado tiempo.

Nuestras palabras acallaban todo,
aún el viento que se hacia escuchar
bajo ese cielo único y estrellado,
noche era pero ambos veíamos
las que parecían ser mariposas
acompañándonos en silencio,
ellas tan coloridas y brillantes,
sabían de nuestro amor inconcluso.

Un lustro sin vernos, por que la vida
nos llevó a lejanos puntos del globo,
sin embargo gracias a la virtualidad
continuamos como si nos tuviéramos
tan cerca como ahora, ora Instagram
ora WhatsApp o todo lo que nos acercara.

Dos días ya de nuestro reencuentro,
y necesitamos mas que doscientos
para prometernos el amor latente
que supimos mantener a lo lejos,
ahora caricias, abrazos y besos,
al mirar el cielo las estrellas
parecen titilantes, divertidas,
al vernos plenos ya sabiendo
que nuestras almas sellaran
para siempre un amor eterno.

Imagen de portada: Gentileza de Pinterest

Ven…quedate.

Bien sabes de mis sueños
que cuan demonios
aguardan para vividos
visitarme cada madrugada.

Pero anoche sucedió
algo más que extraño,
paseaba bajo la noche oscura
junto a vos sonriendo,
acariciaba tus manos
ponía en ellas ramos
de jazmines blancos,
sí esos que tanto
te gustan por su perfume
penetrante y salvaje.

Sentía al rozar tu piel
con mis dedos la suavidad
de tu cuerpo invitandome
a acariciarte sin detenerme,
me emborrache con tu fragancia
bebiendo toda la miel de tus labios.

Y ahora estas frente a mi
despertándome 
de tan guionado sueño,
ven ahora quedate conmigo
cometamos la locura
que ambos deseamos
hace ya mucho tiempo.

Imagen de portada: Gentileza de Pinterest