Te sueño

Solo recuerdo que con vos
sentí la magia del alma plena,
me trajiste una nueva esperanza
cambiando de mi, penas arcanas
por llameantes luces de alegrías.

Había dejado de pensar
en volver a enamorarme,
pero fue sencillo al verte
y seguirte con la mirada
mientras caminabas
por el sendero del bosque
poco después del alba.

Y como el alba, brillabas
haciendo sentir tu presencia,
llevabas contigo la musica
del viento junto a tu canto.

Tan cerca estuve
que te detuve
y te tome de la mano
trayéndote hacia mi,
al acercarme a tu boca
te desvaneciste
tal eras un sueño.

Aguardo esta noche,
esperando volver
a escuchar esa melodía
que me guíe
a tu encuentro
y se produzca la magia.

Imagen de portada: Gentileza de Pinterest

Nada te detendrá

Se han marchado todas las hojas de los árboles
solo me queda un puñado de palabras ciegas,
en este gélido y sombrío invierno que se esfuma
para intentar detenerte en tu huida hacia el vacío.

Deviene tu mirada en una sombra inescrutable
como un monolítico portal que deseas cerrado,
el rencor te ciega sesgando toda posibilidad
de volver atrás sin pedir perdón a quien te ama.

Hoy cuando partas, partirán contigo todas las calles
así como los más largos crepúsculos compartidos,
se perderá tu nombre que fue nombre del invierno
quedando la tenue flama de la hoguera, la misma
que supo acompañarnos noche a noche en encuentros
únicos que se transformaran en caballos de silencio.

Imagen de portada: Gentileza de Pinterest

Los mejores poemas de amor

El amor mueve el mundo. Eso dicen. Y debe de ser verdad porque poetas y trovadores le llevan cantando desde el principio de los tiempos y no cejan en su empeño. A continuación puedes leer mi selección de los mejores poemas de amor. 

Los mejores poemas de amor

1.- Quiéreme entera, Dulce María Loynaz

Si me quieres, quiéreme entera,

no por zonas de luz o sombra…

Si me quieres, quiéreme negra

y blanca, Y gris, verde, y rubia,

y morena…

Quiéreme día,

quiéreme noche…

¡Y madrugada en la ventana abierta!…

Si me quieres, no me recortes:

¡Quiéreme toda… O no me quieras

2.- Aquellas palabras, Santa Teresa de Jesús

Ya toda me entregué y di

y de tal suerte he trocado,

que es mi amado para mí,

y yo soy para mi amado.

Cuando el dulce cazador

me tiró y dejó rendida,

en los brazos del amor

mi alma quedó caída.

Y cobrando nueva vida

de tal manera he trocado

que es mi amado para mí,

y yo soy para mi amado.

Hirióme con una flecha

enherbolada de amor,

y mi alma quedo hecha

una con su Criador,

ya no quiero otro amor

pues a mi Dios me he entregado,

y mi amado es para mi,

y yo soy para mi amado.

3.- La voz a ti debida, Pedro Salinas

Tú vives siempre en tus actos.

Con la punta de tus dedos

pulsas el mundo, le arrancas

auroras, triunfos, colores,

alegrías: es tu música.

La vida es lo que tú tocas.

De tus ojos, sólo de ellos,

sale la luz que te guía

los pasos. Andas

por lo que ves. Nada más.

Y si una duda te hace

señas a diez mil kilómetros,

lo dejas todo, te arrojas

sobre proas, sobre alas,

estás ya allí; con los besos,

con los dientes la desgarras:

ya no es duda.

Tú nunca puedes dudar.

Porque has vuelto los misterios

del revés. Y tus enigmas,

lo que nunca entenderás,

son esas cosas tan claras:

la arena donde te tiendes,

la marcha de tu reloj

y el tierno cuerpo rosado

que te encuentras en tu espejo

cada día al despertar,

y es el tuyo. Los prodigios

que están descifrados ya.

Y nunca te equivocaste,

más que una vez, una noche

que te encaprichó una sombra

-la única que te ha gustado-.

Una sombra parecía.

Y la quisiste abrazar.

Y era yo.

4.- Puedo escribir los versos más tristes esta noche, Pablo Neruda

Puedo escribir los versos más tristes está noche.

Escribir, por ejemplo: «La noche esta estrellada,

y tiritan, azules, los astros, a lo lejos».

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.

La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.

Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.

Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.

La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.

Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.

Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.

Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.

Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.

Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.

Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos,

mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,

y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

5.- Canción del esposo soldado, Miguel Hernández

He poblado tu vientre de amor y sementera,

he prolongado el eco de sangre a que respondo

y espero sobre el surco como el arado espera:

he llegado hasta el fondo.

Morena de altas torres, alta luz y ojos altos,

esposa de mi piel, gran trago de mi vida,

tus pechos locos crecen hasta mí dando saltos

de cierva concebida.

Ya me parece que eres un cristal delicado,

temo que te me rompas al más leve tropiezo,

y a reforzar tus venas con mi piel de soldado

fuera como el cerezo.

Espejo de mi carne, sustento de mis alas,

te doy vida en la muerte que me dan y no tomo.

Mujer, mujer, te quiero cercado por las balas,

ansiado por el plomo.

Sobre los ataúdes feroces en acecho,

sobre los mismos muertos sin remedio y sin fosa

te quiero, y te quisiera besar con todo el pecho

hasta en el polvo, esposa.

Cuando junto a los campos de combate te piensa

mi frente que no enfría ni aplaca tu figura,

te acercas hacia mí como una boca inmensa

de hambrienta dentadura.

Escríbeme a la lucha, siénteme en la trinchera:

aquí con el fusil tu nombre evoco y fijo,

y defiendo tu vientre de pobre que me espera,

y defiendo tu hijo.

Nacerá nuestro hijo con el puño cerrado,

envuelto en un clamor de victoria y guitarras,

y dejaré a tu puerta mi vida de soldado

sin colmillos ni garras.

Es preciso matar para seguir viviendo.

Un día iré a la sombra de tu pelo lejano.

Y dormiré en la sábana de almidón y de estruendo

cosida por tu mano.

Tus piernas implacables al parto van derechas,

y tu implacable boca de labios indomables,

y ante mi soledad de explosiones y brechas

recorres un camino de besos implacables.

Para el hijo será la paz que estoy forjando.

Y al fin en un océano de irremediables huesos,

tu corazón y el mío naufragarán, quedando

una mujer y un hombre gastados por los besos.

6.- Te quiero a las diez de la mañana, Jaime Sabines

Te quiero a las diez de la mañana, y a las once,

y a las doce del día. Te quiero con toda mi alma y

con todo mi cuerpo, a veces, en las tardes de lluvia.

Pero a las dos de la tarde, o a las tres, cuando me

pongo a pensar en nosotros dos, y tú piensas en la

comida o en el trabajo diario, o en las diversiones

que no tienes, me pongo a odiarte sordamente, con

la mitad del odio que guardo para mí.

Luego vuelvo a quererte, cuando nos acostamos y

siento que estás hecha para mí, que de algún modo

me lo dicen tu rodilla y tu vientre, que mis manos

me convencen de ello, y que no hay otro lugar en

donde yo me venga, a donde yo vaya, mejor que tu

cuerpo. Tu vienes toda entera a mi encuentro, y

los dos desaparecemos un instante, nos metemos

en la boca de Dios, hasta que yo te digo que tengo

hambre o sueño.

Todos los días te quiero y te odio irremediablemente.

Y hay días también, hay horas, en que no

te conozco, en que me eres ajena como la mujer

de otro, Me preocupan los hombres, me preocupo

yo, me distraen mis penas. Es probable que no piense

en ti durante mucho tiempo. Ya ves ¿Quién

podría quererte menos que yo amor mío?

7.- Amor empieza por desasosiego, Sor Juana de la Cruz

Amor empieza por desasosiego,

solicitud, ardores y desvelos;

crece con riesgos, lances y recelos;

susténtase de llantos y de ruego.

Doctrínanle tibiezas y despego,

conserva el ser entre engañosos velos,

hasta que con agravios o con celos

apaga con sus lágrimas su fuego.

Su principio, su medio y fin es éste:

¿pues por qué, Alcino, sientes el desvío

de Celia, que otro tiempo bien te quiso?

¿Qué razón hay de que dolor te cueste?

Pues no te engañó amor, Alcino mío,

sino que llegó el término preciso.

8.- Amor constante más allá de la muerte, Quevedo

Cerrar podrá mis ojos la postrera

Sombra que me llevare el blanco día,

Y podrá desatar esta alma mía

Hora, a su afán ansioso lisonjera;

Mas no de esotra parte en la ribera

Dejará la memoria, en donde ardía:

Nadar sabe mi llama el agua fría,

Y perder el respeto a ley severa.

Alma, a quien todo un Dios prisión ha sido,

Venas, que humor a tanto fuego han dado,

Médulas, que han gloriosamente ardido,

Su cuerpo dejará, no su cuidado;

Serán ceniza, mas tendrá sentido;

Polvo serán, mas polvo enamorado.

Imagen de portada: Gentileza de Zenda

FUENTE RESPONSABLE: Zenda. Apuntes, Libros y Cía. Por Laura Di Verso. Editor: Arturo Pérez-Reverte. 13 de mayo 2018.

Sociedad y Cultura/Literatura/Poesía

 

El oscuro misterio de la muerte de Geli Raubal, la sobrina de Hitler y “su verdadero gran amor”.

«Una misteriosa oscuridad» envuelve la muerte de esta «belleza inusual», informó el diario Fränkische Tagespost dos días después de que el cuerpo de Angela Maria Raubal fuera descubierto en el apartamento de Adolf Hitler en Munich.

La llamaban Geli, abreviatura de Angela, era la media sobrina de Hitler y, según el respetado biógrafo alemán del líder nazi Joachim Fest, «su gran amor, un amor tabú».

Aunque la naturaleza física precisa de ese «amor» ha sido objeto de un acalorado debate entre los historiadores, pocos dudan de que ella fue, como dijo el historiador William Shirer, «la única historia de amor verdaderamente profunda de su vida».

Pero el 19 de septiembre de 1931, Geli fue encontrada muerta en su dormitorio en el apartamento de Hitler en Munich, Alemania.

Fue descubierta en un charco de su propia sangre con una herida de bala en el pecho con la pistola de su tío a su lado.

Nunca se hizo una investigación, ni siquiera una autopsia, lo que, en vez de sofocar rumores, los alentó, alimentando un enigma que, 9 décadas después, sigue sin resolverse.

No se supo -y probablemente nunca se sabrá- el grado de culpabilidad de Hitler en lo ocurrido, pero sí que lo afectó profundamente.

Gráfico que muestra el parentesco entre Geli y Hitler

Tras la muerte de su sobrina, cayó en una profunda depresión, casi comatoso, reportaron varios allegados. Tuvieron que vigilarlo pues ​​habló de quitarse la vida.

Se dijo que fue entonces cuando se volvió vegetariano porque ver carne le recordaba que ella era un cadáver.

Y cuando se recuperó, ordenó que sellaran el dormitorio de Geli y lo mantuvo como un santuario que llenaba de flores.

«La muerte de Geli tuvo un efecto tan devastador en Hitler que… cambió su relación con todas las demás personas», comentó en los juicios de Nuremberg Hermann Göring, el segundo hombre más importante de la Alemania nazi.

Heinrich Hoffmann, fotógrafo y amigo íntimo del Führer, fue más lejos.

Para él, si Geli no hubiera muerto, las cosas podrían haber sido diferentes. Con su muerte, dijo, «las semillas de la inhumanidad comenzaron a brotar dentro de Hitler».

¿Quién fue esa mujer que dejó tal huella en uno de los personajes más infames de la historia?

El tío Alf

Geli llegó de lleno a la vida de Hitler cuando ella tenía 17 años y él 36, pues su «tío Alf» invitó a su madre, Angela, quien trabajaba como ama de llaves en Viena, a que fuera a hacer lo mismo pero en su casa en Munich.

Angela y Adolfo Hitler al lado del mar

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Angela y Adolfo Hitler eran hijos de madres distintas pero un mismo padre.

Pronto, quien ya era líder del partido nacionalsocialista cayó rendido a los pies de su sobrina, a quien describió como una «belleza inusual».

Geli hacía que se comportara «como un hombre enamorado» que «la seguía muy de cerca» cual «adolescente enamorado», según el empresario Ernst Hanfstaengl, quien durante mucho tiempo fue un amigo cercano y colaborador de HItler.

Konrad Heiden, uno de los primeros y más respetados periodistas en hacer una crónica de Hitler, relató que la paseaba por los pueblos «mostrándole como el ‘tío Alf’ podía hechizar a las masas».

Pero ella no se quedaba atrás.

«Es una adolescente alta y atractiva, siempre alegre y tan inteligente con las palabras como su tío», escribió Rudolf Hess, quien se convertiría en el lugarteniente del Führer, en 1927. «Hasta él difícilmente puede competir con su ingenio».

En Munich. desfilaba del brazo de ella, llevándola a cafés, reuniones sociales y espectáculos, mientras le pagaba lecciones de canto con el sueño de algún día llegar a verla encarnando a una de las heroínas de sus amadas óperas wagnerianas.

Y entre más aumentaba su poder y fortuna, más se afianzaba la relación.

Geli Raubal con su tío y un fotógrafo caminando por el campo

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Geli y su tío Alf en uno de sus bucólicos paseos.

Cuando Hitler se mudó a su lujoso apartamento en la elegante Prinzregentenplatz de Munich, le pidió a Angela que se mudara a su casa más grande, su villa Berghof en Berchtesgaden, pero Geli se quedó con él, en uno de los 9 dormitorios.

Para entonces, la chica tenía 21 años y había pasado de ser la hija de una empleada doméstica a la reina en la corte de quien era descrito como «el rey de Munich», algo que provocaba admiración y envidia.

Encanto

«Muy de vez en cuando una mujer era admitida en nuestro círculo íntimo», recordó Hoffmann, «pero nunca se le permitía convertirse en el centro de él, y tenía que permanecer vista pero no escuchada … Ocasionalmente, podía tomar una pequeña parte en la conversación, pero nunca se le permitía defender un punto de vista o contradecir a Hitler».

Ni siquiera Eva Braun, una de las empleadas de Hoffmann a quien Hitler había conocido por primera vez en otoño de 1929, sería más tarde la excepción, a pesar de su larga relación.

«Para él», comentó el fotógrafo, «ella era solo una pequeña cosa atractiva, en la que, a pesar de su perspectiva intrascendente y de cerebro emplumado, o tal vez solo por eso, encontró el tipo de relajación y descanso que buscaba … Pero nunca, en voz, mirada o gesto, se comportó de una manera que sugiriera un interés más profundo en ella».

Con su sobrina, todo era distinto.

«Cuando Geli estaba en la mesa, todo giraba en torno a ella», escribió Hoffmann, «y Hitler nunca trataba de dominar la conversación.

«Geli era una maga. Gracias a sus formas naturales, totalmente libres de coquetería, su mera presencia ponía a todos los presentes en el mejor de los espíritus. Todos recitaban sobre ella, sobre todo su tío, Adolfo Hitler».

Geli Raubal con un ave

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES.Geli Raubal con un ave.

No todos.

Hanfstaengl la llamó «una pequeña puta de cabeza vacía, con el tipo de flor tosca de una sirvienta».

Agregó que aunque vivía «perfectamente contenta de acicalarse con su ropa fina, ciertamente nunca dio ninguna impresión de reciprocidad a las ternuras retorcidas de Hitler».

Pero pocos parecían compartir esa aversión.

Aunque la amiga de Geli, Henrietta Hoffmann, hija del fotógrafo de Hitler, señaló que «era tosca, provocativa y un poco pendenciera», también la describió como «alta, alegre y segura de sí misma».

«Las fotos no le hacían justicia a su encanto. Ninguna de las fotos que tomó mi padre la capturó».

«Geli parece más una niña», dijo después de la guerra Patrick Hitler, el hijo del hermano de Adolf, Alois Hitler.

«No se podría decir que era exactamente bonita, pero tenía un gran encanto natural. Solía ir sin un sombrero y vestía ropa muy sencilla, faldas plisadas y blusas blancas. Ninguna joya excepto una esvástica de oro que le regaló el tío Adolf, a quien ella llamaba tío Alf».

Para Emil Maurice, el chofer de Hitler, era «una princesa, sus grandes ojos eran un poema y tenía un cabello magnífico… la gente en la calle se daba la vuelta», según le dijo a Nerin E. Gun, autor de «Eva Braun: la amante de Hitler».

Y es precisamente un episodio con Maurice el que parece dar una clave de otro aspecto de su relación.

¿Jaula de oro?

Con un personaje tan amado y tan odiado como Hitler, es difícil saber qué de lo que se dijo fue cierto.

Adolfo Hitler

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Adorado y odiado.

Pero varias fuentes indican que, a pesar de que al futuro emperador del imperio nazi le gustaba exhibir a su sobrina para que fuera admirada, lo consumía algo que el primer biografo de Hitler Allan Bullock llamó una «celosa posesión».

Hoffman cita a Hitler en su libro «Hitler fue mi amigo» (1955) diciendo: «Estoy tan preocupado por el futuro de Geli que siento que debo velar por ella.

«Amo a Geli y podría casarme con ella. Pero sabes cuál es mi punto de vista. Quiero permanecer soltero. Así que retengo el derecho de ejercer una influencia en su círculo de amigos hasta que encuentre al hombre adecuado.

«Lo que Geli ve como compulsión es simplemente prudencia. Quiero evitar que caiga en manos de alguien inadecuado».

Según Henriette, Geli se volvió cada vez más indiferente hacia Hitler mientras él se apasionaba cada vez más por ella.

Y se enamoró de uno de esos inadecuados: Maurice, quien a su vez admitió haberse «enamorado locamente» de Geli.

Según contó, su amiga le dijo que ya no quería ser amada por Hitler y prefería su relación con el chofer: «Ser amada es aburrido, pero amar a un hombre, ya sabes, amarlo, de eso se trata la vida. Y cuando puedes amar y ser amado al mismo tiempo, es el paraíso».

Cuando Hitler se enteró, rechazó violentamente la idea de que se comprometieran, al menos por un tiempo, según deja ver una carta de Geli de diciembre de 1928.

«Tío Adolf insiste en que esperemos dos años, piénsalo, Emil, dos años enteros de solo poder besarnos de vez en cuando y siempre teniendo al tío Adolf a cargo, solo puedo darte mi amor y serte incondicionalmente fiel. Te amo infinitamente mucho».

Maurice fue despedido.

Geli Raubal mirando a Hitler dormir en el jardín

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Geli Raubal y Hitler en el jardín.

Geli siguió recibiendo el afecto de Hitler, aunque no se sabe qué forma tomaba ese afecto en la privacidad.

Pero muchos allegados coinciden en que cada vez fue más evidente que para ella ni los lujos ni su celebridad pública compensaban la opresión de su confinamiento.

Y en que en los últimos meses de su vida, estaba haciendo esfuerzos desesperados para escapar.

El último día

El viernes 18 de septiembre hace 91 años fue último día de vida de Geli.

Tanto el tío Alf como su sobrina tenían planes de viajar.

Hitler tenía un mitin el sábado por la noche en Hamburgo para iniciar su próxima campaña presidencial.

Geli quería irse a Viena. Algunos dicen que para siempre.

Casi todas las fuentes, con excepción de Hitler, aseguran que tuvieron una fuerte riña pues él le ordenó que se quedara en casa durante su ausencia.

En algún momento, ella se encerró en su habitación.

Adolfo Hitler y Geli Raubal en el mar

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Adolfo Hitler y Geli Raubal en el mar.

Su último acto conocido fue empezar a escribir una carta, que decía: «Cuando vaya a Viena, espero que muy pronto, conduzcamos a Semmering y…».

No terminó la primera frase. Ni siquiera escribió completa la última palabra: ‘y’ en alemán es ‘und’ y ella sólo alcanzó a escribir ‘un’.

Se convirtió en una de las piezas del rompecabezas eternamente incompleto.

Después de que la encontraran muerta al otro día, se dijo que se había suicidado.

¿Por qué suspendió su escritura en ese momento? Y, sobre todo, ¿por qué alguien a punto de quitarse la vida escribiría algo tan optimista?

También se dijo que fue un accidente, la versión de los hechos preferida por Hitler, quien, aterrado de que el escándalo pusiera un abrupto fin a sus aspiraciones de poder, le escribió al Münchener Post:

  • No es cierto que estaba teniendo peleas una y otra vez con mi sobrina [Geli] Raubal y que tuvimos una pelea sustancial el viernes o en cualquier momento antes de eso.
  • No es cierto que yo estuviera decididamente en contra de que ella fuera a Viena.
  • No es cierto que ella se iba a comprometer en Viena o que yo estuviera en contra de un compromiso. Es cierto que mi sobrina estaba atormentada con la preocupación de que aún no estaba en condiciones de su aparición pública. Quería ir a Viena para que un profesor de voz revisara su voz una vez más.
  • No es cierto que salí de mi apartamento el 18 de septiembre después de una feroz pelea. No había riñas, ni emociones, cuando salí de mi apartamento ese día.

Hay un vertiginoso número de versiones conflictivas sobre lo que ocurrió.

Incluyen desde que Himmler, el nuevo jefe de las SS, la visitó y la convenció de suicidarse por haber traicionado a su Führer hasta que fue el mismo Hitler quien la llevó a que lo hiciera pues ella estaba embarazada de un amante judío o que él mismo la asesinó.

Lo único que se sabe con certeza es que en algún momento entre el atardecer del 18 de septiembre y la mañana del 19, Geli Raubal, de 23 años de edad, recibió un disparo.

Un mes más tarde, Joseph Goebbels, quien sería ministro para la Ilustración Pública y Propaganda del Tercer Reich, comentó después de una conversación con Hitler que él «habló de Geli. La amaba mucho. Tenía lágrimas en los ojos…

«Este hombre, en el pináculo del éxito, no tiene ninguna felicidad personal».

Hitler también le contó a su consejero y confidente Otto Wagener que la extrañaba mucho: «Su risa alegre siempre fue una verdadera alegría, y su charla inofensiva fue muy divertida».

Sin embargo agregó: «Ahora soy completamente libre, interna y externamente. Ahora pertenezco solo al pueblo alemán y a mi misión».

Lo que ni Goebbels ni Wagener sabían era que poco después de la muerte de su sobrina, Hitler había intensificado su relación con una mujer que jugaría el papel más importante en su vida aparte de su madre: Eva Braun.

Imagen de portada:GETTY IMAGES. Geli Raubal (1908, Linz, Imperio Austrohúngaro – 1931, Munich, República de Weimar).

FUENTE RESPONSABLE: Redacción BBC News Mundo. Hace 9 horas

Sociedad y Cultura/Historia/Nazismo/Amor

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Has venido…

Regalo inmenso me has hecho
con esta visita tan inesperada,
he de preguntarte si has vuelto
para quedarte nuevamente a mi lado
o solo es para despedirte al haberte
enterado de este mal que me aqueja.

Si es lo último lo que ha provocado
el volver a verte, por favor date la vuelta
déjame solo recordar aquellos días
en que fui feliz al jugar entre mis dedos
con tus cabellos tan rubios como trigal
transformado en un manto impenetrable
protector de miles de sueños compartidos.

No me regales una sola lágrima
no…no la merezco porque se que solo yo
he sido el imbécil que ha sabido perderte.

Déjame recordarnos imperturbables
caminando entre curvas de calles adoquinadas
llegando a “lo de Fidel” para bebernos dos raspa´o
entre las gentes que cantaban y bailaban alrededor

que para nosotros eran solo un rumor
casi invisible y molesto
para esos besos profundos que nos dábamos
después de cada sorbo
junto a ese palpitar
de corazones desenfrenados que deseaban
que nuestros cuerpos se penetraran
sin miramientos para toda la eternidad.

Imagen de portada: Gentileza de Pinterest

El mitológico relato de Aristófanes que nos dejó buscando nuestra media naranja.

¡Ay! Tu otra mitad… tu alma gemela… tu media naranja… ¿la has encontrado?

La idea de que en algún lugar del mundo existe una persona que te complementa como ninguna otra es parte de una de las explicaciones más extrañas y encantadoras jamás inventadas sobre la razón por la que nos enamoramos.

Brotó de los labios del dramaturgo Aristófanes, un ateniense que había nacido justo debajo de la Acrópolis, alrededor del año 450 a.C.

A mediados de la década de 420, comenzó a poner en escena sus grandes comedias, que eran muy políticas o fantásticas, con animales parlantes y visitas al inframundo o a los cielos.

Pero su visión del amor la dio durante una fiesta un día del año 416 a.C.

Estaba con algunos otros atenienses muy famosos, entre ellos el gran filósofo Sócrates, y su estudiante Platón escribió lo que sucedió en un diálogo maravilloso llamado «El Banquete» o «El Simposio».

Lineas

«El Banquete» o «El Simposio» es un célebre texto griego que examina la naturaleza del amor: qué es, de dónde viene y qué significa estar enamorado.

Toma la forma de un diálogo dramático en una cena en una casa privada y comienza con los invitados acordando que es mejor no beber demasiado.

Luego deciden que cada 7 de ellos pronunciarán un discurso en alabanza del amor.

«El Banquete» es considerada como una de las obras maestras de la filosofía occidental e introdujo la idea del amor platónico.

Lineas

Hablando de amor

Los invitados al simposio buscaban encontrar lo que es loable en el amor.

Sócrates, por ejemplo, señaló que aprender a amar es un paso hacia el descubrimiento de una belleza y una verdad superiores, como las que ofrece la filosofía.

Aristófanes estaba destinado a hablar en tercer lugar, pero tuvo un ataque del hipo, por lo que un médico llamado Erixímaco habló sobre la naturaleza médica del amor, mientras que Aristófanes recuperaba su aplomo.

Y cuando lo hizo, en vez de ofrecer un discurso intelectual, inventó un mito.

Aristófanes hablando en El Banquete

FUENTE DE LA IMAGEN – BBC HISTORY OF IDEAS. «Primero, es preciso que conozcan la naturaleza humana y las modificaciones que ha sufrido, ya que nuestra antigua naturaleza no era la misma de ahora», empezó diciendo Aristófanes.

«Aristófanes explica nuestra sensación de carencia, nuestra sensación de soledad hasta que encontramos nuestra otra mitad por medio de una nueva versión de los orígenes de la raza humana», cuenta la profesora de Clásicos de King’s College London Edith Hall, en la serie de BBC Radio 4 «Historia de las ideas».

«Primero, es preciso que conozcan la naturaleza humana y las modificaciones que ha sufrido, ya que nuestra antigua naturaleza no era la misma de ahora», declaró Aristófanes, y explicó que…

«El hombre primitivo era redondo, su espalda y sus costados formaban un círculo; y tenía cuatro manos y cuatro pies, una cabeza con dos caras, mirando en direcciones opuestas».

Dada su forma, podían caminar erguidos, como hacemos ahora, pero, cuenta Hall, cuando querían ir más rápido «rebotaban como pelotas, podían hacer saltimbanquis, viajaban constantemente y eran felices».

«Algunos de ellos eran todos mujeres, algunos, todos hombres, y otros, mitad mujer y mitad hombre».

Humanos redondos de Aristófanes

FUENTE DE LA IMAGEN – BBC HISTORY OF IDEAS. La forma original era algo así.

«Eran también extraordinarios en fuerza y vigor», contó Aristófanes, «y tenían un inmenso orgullo, hasta el punto de que conspiraron contra los dioses».

El desafío

«Eso es un tipo estándar de mito griego -explica Hall- hay una especie que desafía a los dioses y es derrotada».

Cuando esta especie inventada lo hace, Zeus se dio cuenta de que tiene que hacer algo para debilitarlos y hacerlos menos insolentes.

Tras mucho pensar, le ordenó a Apolo que los cortara por la mitad y los dividiera para siempre, de manera que cada humano quedara con dos piernas, dos brazos, una cabeza y estuviera constantemente tratando de encontrar literalmente su otra mitad.

«Es una historia muy, muy hermosa, y Aristófanes agrega detalles para ilustrar cuán dolorosa fue esa separación», dice la clasicista.

Cuando Apolo ajustó a los humanos en posición vertical y les giró la cabeza para que pudieran ver a su otra mitad al frente, se daban fuertes abrazos tratando desesperadamente de soldarse de nuevo, sin lograr hacerlo.

Humanos redondos divididos y Aristófanes y mujer tristes

FUENTE DE LA IMAGEN – BBC HISTORY OF IDEAS

«Compadeciéndose entonces, Zeus inventó otro recurso y trasladó sus órganos genitales hacia la parte delantera (…) para que si en el abrazo se encontraba hombre con mujer, engendraran y siguiera existiendo la especie humana, pero, si se encontraba varón con varón, hubiera, al menos, satisfacción de su contacto, descansaran, volvieran a sus trabajos y se preocuparan de las demás cosas de la vida», contó Aristófanes.

El dramaturgo explica incluso por qué tenemos ombligo: según su relato, tras realizar el corte, Apolo juntaba toda la piel suelta y la fijaba con una costura en el medio de la barriga.

«Desde hace tanto tiempo, pues, es el amor de los unos a los otros innato en los hombres y restaurador de la antigua naturaleza, que intenta hacer uno solo de dos y sanar la naturaleza humana», declaró Aristófanes.

Almas gemelas

Para la casamentera profesional Mary Balfour, la creación de Aristófanes «es una idea muy moderna en cierto modo, porque su historia incorpora todos los aspectos de la sexualidad actual».

«Divide a los humanos en tres tipos diferentes. Hombres que aman a los hombres, mujeres que aman a las mujeres y mujeres y hombres que se aman entre ellos, y eso no podría ser más del siglo XXI».

Sin embargo, ve aspectos problemáticos.

«No deberías estar buscando a tu otra mitad para completarte sino ser autosuficiente, y no deberías entrar en una relación hasta que seas una persona completa y feliz porque son las personas felices las que hacen relaciones felices», dice la especialista en relaciones de pareja.

Además, aquello de que sólo existe un amor verdadero, un alma gemela que «quizás esté al otro lado del mundo, bloquea a mucha gente a encontrar pareja.

«Quizás camino al trabajo se cruzaron con varias personas adecuadas, sólo que no tuvieron el tiempo para conocerse y sentirse bien en su compañía, que es la base para una relación futura».

En resumen, no deberíamos esperar a encontrar la persona ideal, sino buscar una persona ideal.

Así tendremos más chance de encontrar a nuestra media naranja.

Imagen de portada: GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: Redacción BBC News Mundo. 6 de agosto 2022

Sociedad y Cultura/Filosofía/Amor

 

 

 

Cartagena y esa niña mujer…

Cartagena
calles
angostas
y empedradas,
portones
que recuerdan
al gran Gabo,
con mayoría
de casas
pintadas
de color
blanco nieve,
como si
pretendieran
ser los lienzos
en que
se plasman
los mas bellos
colores
de las Santa Rita.

Estas las
que desde
los patios de
la planta baja,
se adueñan
de todo
elevando
sus gruesos
brazos
para abrazar
cada balcón,
aguardando
a la niña
de la casa,
bella mujer
trigueña
que suele
asomarse
cada día,
mostrándose
a los ojos
de quienes
elevan
su mirada,
quedando
inevitablemente
prisioneros
de su sonrisa,
y luego
no hacen
otra cosa
que lanzarle
toda frase,
que se
convierte
en una oda
a su belleza.

Imagen de portada: Gentileza de Pinterest

Inmortales

Si te dijera
que la vida
es un viaje
de ida
y vuelta,
que una
y otra vez
por siglos
de los siglos,
nos esperan
otros mundos
desconocidos,
pero cada vez
más bellos,
¿té atreverías
a contradecirme?

¿No, verdad?
Porque vivir
como
lo hacemos
nosotros,
respirando
el aire
perfumado
y límpido
que emana
de nuestros
cuerpos
ávidos por
adorarse
cada día,
felices
de tenernos,
de acariciarnos,
de sonreírnos
cada mañana
de esta vida
nuestra,
construyendo
solo
para nosotros,
egoístas sÍ,
para que
negarlo,
nuestra propia
eternidad.

Por qué es tan agotador buscar el amor a través de las apps de citas.

Dar likes, chatear, salir en citas, ghostear (como se conoce cuando alguien te deja de hablar sin dar razón alguna, como un «fantasma»): las citas en la era de internet pueden llegar a ser un pesado y deprimente trabajo, el cual deja a muchas personas solteras sintiéndose exhaustas.

Andy Hong se siente como si estuviera conociendo a la misma mujer una y otra vez en las aplicaciones de citas online: mujer graduada de una pequeña escuela de Nueva Inglaterra (como se conoce a la región nordeste de EE.UU.) que le gusta esquiar y practicar deporte.

El chico de 28 años dice que no tiene ningún problema con este tipo de mujeres, pero dice que no está generando necesariamente una conexión con ninguna de ellas, y sabe que hay todo tipo de personas ahí afuera con las cuales él podría disfrutar de una relación romántica.

La repetición le parece pesada, pero la aplicación Hinge le sigue recomendando personas del mismo tipo. «Le apuntan a un tipo, y te ofrecen un tipo», dice Hong, quien vive en Boston, sobre Hinge.

La experiencia ha dejado a Hong con lo que él llama «fatiga de decisiones», o como otros lo llaman: «agotamiento de las aplicaciones de citas».

Citas en línea, ¿una experiencia agotadora?

Un hombre busca pareja en una app

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Es un fenómeno prevalente en el mundo de las citas en línea. Las personas se cansan del sinfín de opciones potenciales disponibles en las aplicaciones.

Muchos usuarios se frustran con el tiempo que pasan en línea, a comparación del tiempo que pasan saliendo en citas de verdad.

«Desde una perspectiva de números puros, de unas 10 personas con las que hipotéticamente saldrías en citas, tendrás a lo mejor una conversación sólida con siete u ocho de ellas», dice Hong. «De esas siete u ocho, podrás terminar en una o dos citas».

Sin embargo, hoy en día es difícil que las personas solteras no se enfrenten al mundo de las citas digitales: a pesar de que muchos saben que es un trabajo difícil y, potencialmente desilusionante.

Una mujer envía un mensaje de texto en la oscuridad

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Según un estudio de 2019, las citas en línea son ahora una manera mucho más probable para conocer pareja que un encuentro casual.

Pero puede tener consecuencias: una encuesta reciente hecha por la aplicación de citas británica Badoo mostró que más del 75% de las personas solteras sintieron agotamiento después de interacciones poco gratificantes y «matches» poco adecuados en plataformas y apps.

Investigaciones hechas por Hinge también encontraron que una parte significativa de sus usuarios (61%) se sentían abrumados por el proceso de citas en la actualidad, y un estudio de abril reveló que cuatro de cada cinco adultos «había experimentado algún tipo de fatiga emocional o agotamiento de las citas online.»

Y aún así, las personas siguen usando las citas online para conseguir parejas potenciales. Pareciera que, independientemente de qué tan mala sea la experiencia, las aplicaciones siguen siendo una de las maneras más fáciles de conocer gente con intenciones románticas en un mundo que poco a poco se traslada a la web.

Si las personas se van a mantener en estas aplicaciones para buscar citas, ¿hay maneras de mitigar el trabajo exhaustivo?

«Tanto por lo que hay que atravesar»

Muchas caras en una pantalla

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De manera simple, el agotamiento de las aplicaciones de citas se refiere al cansancio que llega después del uso prolongado de estas, dice Nora Padison, una terapeuta de Baltimore, en EE.UU.

Existen señales básicas para identificar este tipo de fatiga: cuando un usuario asocia sentimientos negativos a las aplicaciones de citas; cuando el acto de usar la aplicación y el proceso de citas que le sigue les deja exhausto; y cuando se siente como si fuera «un segundo trabajo», dice Padison, quién ha liderado dos «grupos de apoyo para citas modernas» para adultos entre 25 y 35 años.

Según las investigaciones de Leah LeFebvre, una profesora asociada de estudios de comunicaciones de la Universidad de Alabama, más de la mitad de un grupo de 395 usuarios de Tinder a los que entrevistó en 2017 había desinstalado la aplicación varias veces.

En casi el 40% de esos casos, era porque el usuario había iniciado una relación. Pero 35% de los participantes dijeron que se deshicieron de la aplicación porque se «sintieron poco exitosos».

Esto quiere decir que «no tuvieron respuestas, o matches, o posibles parejas o experiencias negativas», le dijo LeFebvre a la BBC en un correo. Algunos simplemente se «aburrieron» o «cansaron» de usar la aplicación; otros encontraron que «no tenía sentido», todos síntomas de agotamiento de las aplicaciones de citas.

Un hombre mira su telefono solo en una estación de bus

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«Me siento agotada a veces cuando siento que tengo que pasar por literalmente 100 personas para encontrar a alguien al que considere moderadamente interesante, o a alguien al que quisiera por lo menos hablarle», dice Rosemary Guiser, una terapista del habla de 32 años basada en Filadelfia, EE.UU. «Se siente como que hay tanto por lo que hay que atravesar».

Guiser comenzó a usar aplicaciones como Bumble y Hinge cuando terminó una relación en enero, aunque su primera experiencia con aplicaciones de citas fue en 2013 y 2014 con OkCupid y Tinder. Dice que comenzó a sentirse agotada con las aplicaciones «casi inmediatamente» desde que las abrió.

«El proceso de hablar con alguien, planear para encontrarse con ellos, luego encontrarse con ellos, es mucho tiempo y trabajo», dice Guiser. Además, agrega que no le gusta chatear en las aplicaciones porque esas conversaciones de texto no ofrecen una visión real de la otra persona.

«Puedes tener una gran conversación con alguien, pero luego los conoces y en 10 segundos te das cuenta que no es una persona a la que querrías conocer», dice, lo que representa una pérdida de tiempo. También puede ser un desencanto emocional darse cuenta que la persona que parecía ser un candidato ideal en línea, no existe en la vida real.

El diseño y los problemas de comportamiento

Una mano y un teléfono

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El diseño de las aplicaciones de citas también puede causar frustraciones para los usuarios exhaustos.

Guiser se cansó de que elementos que hubieran hecho mejor su experiencia con las aplicaciones requirieran pago, algo que ella decidió no hacer. Por ejemplo, dijo que lo primero que revisa en una potencial pareja son sus creencias políticas. Pero en Bumble, dice, tienes que pagar para filtrar a las personas basándote en estas características.

Y como no está pagando, «tiene que atravesar decenas y decenas de personas a las que no les daría ni una segunda mirada».

También puede ser difícil navegar distintas aplicaciones de citas al tiempo, pero muchos usan más de una porque sienten que les da mejores oportunidades de encontrar una pareja. Brincar entre las diferentes interfaces puede ser un problema. «Me acostumbré a la interfaz de una, y después me voy a la de la otra y es como ‘ups, acabo de descartar a alguien que me gustaba’ o ‘le acabo de dar super like a alguien cuando lo único que quería era ver sus fotos'» dice Guiser.

Y luego está la dificultad de interactuar con las potenciales parejas. Esa parte del proceso abre otra cantidad de experiencias desmotivadoras, debido a que muchos tienen la inclinación de actuar de manera irrespetuosa en las citas en línea.

Una joven mira su teléfono con preocupación

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Por ejemplo, una encuesta de la plataforma de citas Plenty of Fish de 2016 encontró que entre 800 millennials saliendo en citas, el 80% había sido víctima de ghosting durante el proceso.

Como existe una pantalla mediando en las interacciones entre persona y persona, es más difícil ver como un ser humano a la persona con la que se están comunicando, se vuelven más bien personajes en el juego de las citas online, lo que hace más fácil tratarlos de una manera inhumana.

Las mujeres particularmente se enfrentan a la ferocidad del acoso en las aplicaciones de citas: un 44% de usuarias de menos de 35 años han reportado haber sido insultadas con alguna palabra ofensiva y el 19% han reportado recibir amenazas de daño físico, según el centro de investigación Pew.

La doctora Joan Orlando, una investigadora y autora enfocada en bienestar digital basada en Australia, asegura: «Creo que juegan más con las personas en línea», sugiriendo que no todas las personas usando las aplicaciones están ahí para buscar una cita.

Incluso aquellos que sí lo están, pueden ser crueles con otros, ya sea de manera intencional o simplemente porque es demasiado trabajo tratar a todo el mundo con niveles equiparables de humanidad. El repetido maltrato en línea puede contribuir a los sentimientos de negatividad y agotamiento con estas aplicaciones.

¿Quedarse o tomarse un descanso?

Una persona en una aplicación de citas

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Pero incluso a pesar de la fatiga, muchos, como Hong, se mantienen en las aplicaciones.

«Podrías comparar las aplicaciones un poco a Amazon o Facebook», dice Padison, «en que como son tan asequibles, se ha convertido más en costumbre» usar las aplicaciones de citas que conocer personas de otras maneras, así los usuarios no estén encantados con las plataformas.

La pandemia de covid-19, agregó, también acostumbró a las personas a las interacciones en línea, y creó en muchos la necesidad de escudriñar a sus pretendientes antes de conocerles en la vida real.

Tampoco es fácil conocer parejas románticas en espacios físicos, particularmente para las personas que no están acostumbradas a sentarse en bares. Padison sugiere encontrar actividades grupales para conocer personas con intereses parecidos, pero eso no siempre funciona. Hong, por ejemplo, dice que se unió a un jardín comunitario, pero «soy el más jóven ahí por décadas… esta no es la manera en la que voy a conocer a alguien».

Más bien, está buscando maneras para hacer la experiencia de las citas por aplicaciones más eficiente: «Estoy a la caza de ‘banderas rojas’ (comentarios o acciones acerca de alguien que puedan considerarse como ‘alarmantes’), dice, aprendiendo a identificar rápidamente aspectos del perfil de una persona que puedan mostrar que no es la indicada para él. Pero eso en sí mismo puede llegar a ser agotador.

Una chica en un bar

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Los expertos recomiendan identificar si la experiencia de las citas es agradable, de lo contrario, dar un descanso

«Estar juzgando constantemente, buscando minas, eso también cansa la mente», dice.

La experta en relaciones de Bumble Caroline West sugiere tomar las aplicaciones con mayor intencionalidad. «La mayoría de las personas en Bumble dicen que ahora son más frontales con sus matches sobre lo que quieren», dice.

Recomienda que los usuarios se limiten a sí mismos a conectar con dos o tres posibles candidatos a la vez para enfocarse en la calidad, más que en la cantidad. Bumble además tiene una herramienta para ayudar a los usuarios fatigados a «poner a dormir» su actividad para que puedan tomarse un descanso y avisarle a sus posibles contactos que están haciéndolo.

Para algunas personas, una pausa de las citas es exactamente lo que necesitan. Padison dice que ha hablado con algunos clientes que enfrentan problemas de agotamiento de las aplicaciones de citas sobre la posibilidad de eliminarlas del todo y tomarse algo de tiempo para trabajar en sí mismos.

Un hombre escucha música con audífonos

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Cuando la experiencia se torna agotadora, los expertos recomiendan descansar de las citas

Guiser ha dejado de usar las aplicaciones de citas porque ahora sale con alguien. No están en una relación exclusiva, así que puede seguir buscando otras posibles parejas en las aplicaciones. Pero le ha dado la bienvenida a la posibilidad de tomarse un descanso.

Después de todo, cuando estaba usando las aplicaciones, entró en la mentalidad tóxica de «nunca voy a encontrar a alguien si no uso esto de manera realmente agresiva».Lo único que logró fue sentirse mal consigo misma y con toda la experiencia.

Tuvo que aprender estrategias para enfrentar el hecho de que las citas le afectaban, como hacerse a sí misma ciertas preguntas para saber si estaba en un buen lugar antes de empezar a revisar las aplicaciones.

«¿Estoy disfrutando esto, o solo lo estoy haciendo porque me siento solitaria y me siento miserable?», dice. «Estaba intentando frenarme antes de caer en un agujero negro de ver personas y sentirme afectada». Desafortunadamente, cayó en ese agujero negro demasiadas veces, muchas más de las que considera fueron «buenas experiencias». Fue ahí cuando aprendió a soltar su teléfono.

Imagen de portada: GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: BBC Love life. Por Jessica Klein. 1° de julio 2022.

Sociedad y Cultura/Salud Mental/Amor/Tecnología

 

 

 

La glorieta

La glorieta
sostenía
la enredadera
de glicinas
que como
amante furtiva,
la cubría
esplendorosa
con su color lila.

Debajo de ella
veía como
te ha-macabas
siendo adolescente,
subiendo
por la tapia
que dividía
nuestras casas.

Rizos de cabello
color castaño
caían
sobre tu espalda,
dandome
la imagen
de una muñeca
solitaria.

Un día
te volviste,
sabias
que alguien
te miraba
y al verme,
me regalaste
una sonrisa
amigable,
con tus ojos
brillosos
junto a un
rubor
que no podías
disimular.

Todo sucedió
muy rápido,
le pediste
a tu madre
que me
invitara,
necesitabas
mi compañía,
al igual
que yo.

Mi madre
se sorprendió
por el pedido
de su vecina,
a mi no,
ya me lo
habías dicho.

Nuestros
encuentros
cada tarde,
se hicieron
habituales,
por lo que
no fue
sorpresa
para ambos,
que se
produjera
la “magia”.

Hace tiempo
ya,
que bajo
otra glorieta,
continua
nuestro amor
tal cual privilegio,
y es bajo ella
donde
cada tarde,
nos sentamos
para conversar
y edificar
nuevos sueños.

Imagen de portada: Gentileza de Pinterest