El perro más viejo de todos los tiempos nació en los 90 y está vivo: Bobi entra en el Guinness.

Hace dos semanas los Guinness World Records anunciaron que el perro vivo más longevo era Spike, un chihuahua de Ohio, pero poco después recibieron evidencias de otro can con más años.

Tras viajar hasta Portugal a comprobar la historia, la organización anunció que Bobi no sólo es el perro vivo más viejo, sino que es el perro más longevo de todos los tiempos. 

Hace dos semanas, los Guinness World Records anunciaron que Spike, un chihuahua de Ohio, era el perro vivo más longevo. Pero este honor le ha durado poco. 

Sólo unos días después, según explican en la organización, aparecieron evidencias de la existencia de un can aún más viejo. Tras viajar a Portugal descubrieron que no sólo era cierto sino que Bobi, que nació el 11 de mayo de 1992, es el perro más longevo de todos los tiempos. 

Bobi, de casi 31 años, ha vivido toda su vida en una aldea rural de Conqueros, en Leiria, Portugal. Es un Rafeiro do Alentejo de pura raza y sorprende aún más saber que esta raza de perro guardián de ganado tiene una esperanza de vida media de 12-14 años. 

Hasta ahora el perro más longevo era Bluey (1910-1930) un boyero australiano que vivió 29 años y 5 meses. 

Entre las comprobaciones aportadas por la familia Costa, con quien Bobi ha vivido toda la vida, está el registro en la Cámara Municipal de Leiria en 1992, confirmando su fecha de nacimiento además del SIAC, una base de datos pública de animales de compañía autorizada por el gobierno portugués. 

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NEW: Oldest Dog Ever – Guinness World Records

Su historia, recogida por el Guinness, es singular pues pudo morir al nacer. Bobi era uno de los cuatro cachorros macho nacidos en una habitación en la que la familia Costa guardaba la leña. 

Al tener muchos animales, el padre de familia decidió sacrificarlos enterrándolos, algo típico en esa época según explica Leonel, el hijo del dueño, de 38 años. 

Sin embargo, cuando fue a buscarlos aprovechando la ausencia de Gira, la madre de Bobi, el padre de familia no se dio cuenta de la presencia de este y se llevó sólo los otros cachorros. 

Los días siguientes vieron a Gira acudir a la habitación de la leña continuamente y empezaron a sospechar hasta que corroboraron el motivo: la existencia de Bobi.  

Bobi juega con un gato

Bobi juega con un gato. Foto de Toribio Blanco Soto

«Sabíamos que cuando el perro abriera los ojos, mis padres ya no lo enterrarían», explica Leonel a Guinness. 

«Era de conocimiento popular que este acto no podía ni debía hacerse», motivo por el que Leonel y sus hermanos decidieron mantener el secreto a sus padres y así evitar que corriera la misma suerte que los otros cachorros.

Imagen de portada: Bobi (Por Toribio Blanco Soto)

FUENTE RESPONSABLE: Mundo Deportivo. Por María Santander. 3 de febrero 2023.

Sociedad y Cultura/Animales/Perros/Longevidad/Portugal/Guinness World.

Desarrollan una pastilla para alargar la vida de los perros

Una empresa de EEUU lanzará al mercado el próximo año un fármaco para prolongar la longevidad canina.

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¿A quién no le gustaría alargar la vida de su mascota? Los perros, por ejemplo, son los compañeros fieles de millones de personas en España, pero su esperanza de vida es corta. 

Ahora, una empresa norteamericana cuyo objetivo es prolongar la vida (y en buenas condiciones de salud) de los perros está a punto de lanzar al mercado una pastilla para aumentar la longevidad de estas mascotas. De momento, está realizando los ensayos correspondientes de dos versiones del mismo producto.

La compañía Loyal, con sede en San Francisco, ha concluido exhaustivos estudios sobre la forma en que el envejecimiento afecta a las diferentes razas y a ejemplares de edad avanzada. A lo largo de los últimos años, sus especialistas han evaluado 500 animales de diferentes razas, tamaños y edades procedentes de todo Estados Unidos.

Hay dos productos en fase de ensayo. Por una parte, LOY-001 será un fármaco que se administrará cada tres o seis meses a perros más grandes, que normalmente solo viven la mitad de tiempo que los más pequeños. 

Por otra parte, LOY-002 tratará de gestionar un envejecimiento saludable en perros ya de cierta edad, de casi todos los tamaños y razas. La empresa asegura que el producto “mejora la aptitud metabólica, lo que alargará la cantidad de años saludables que vive su perro”.

Investigan en perros de EEUU la viabilidad del nuevo fármaco AGENCIAS

Este mismo 2023 el producto LOY-001 empezará a ser probado en perros y se estima que su lanzamiento tenga lugar en 2026. LOY-002, en cambio, se lanzará antes: en 2024, puesto que en 2023 ya se realizarán las pruebas decisivas para comprobar los resultados.

La influencia de la epigenética en perros

La investigación en curso también se centra en la influencia de la epigenética en el envejecimiento de los perros. La epigenética es el estudio de cómo el comportamiento y el entorno pueden afectar la forma en que funcionan los genes. 

A diferencia de la genética tradicional, que se centra en la secuencia de letras que componen el ADN, la epigenética es un campo más nuevo dedicado a comprender los procesos que activan y desactivan ciertos genes. 

“Si piensa en la secuencia de ADN como un manual de instrucciones para el cuerpo, entonces la epigenética es como notas escritas a mano que indican qué partes leer con atención y cuáles ignorar”, señala Loyal en su web.

“Nuestro estudio examina estos datos en miles de perros, y usaremos los resultados para desarrollar métricas de salud y medicamentos destinados a ayudar a los perros a vivir vidas más largas y saludables”, añade.

“La metilación del ADN es uno de los muchos tipos de modificaciones epigenéticas agregadas al ADN que controlan qué partes del ADN están activas en una célula”, escribe Zane Koch para Loyal.

Los perros pueden mejorar su longevidad y salud AGENCIAS

“Recientemente, los investigadores han descubierto que, a medida que pasa el tiempo, los patrones de metilación del ADN en las células de todo el cuerpo de un organismo van cambiando […] 

Estos cambios en la metilación del ADN están estrechamente relacionados con el envejecimiento. Tanto es así que los modelos computacionales, llamados ‘relojes epigenéticos’, pueden predecir con precisión la edad de un organismo basándose solo en la metilación de su ADN», añade.

“En Loyal, estamos creando herramientas avanzadas que aprovechan nuestros exclusivos conjuntos de datos epigenéticos sobre perros para predecir la salud, la longevidad y mejorar el desarrollo de fármacos”, continuó Koch. 

“Pronto, usted y su perro pueden beneficiarse de estos conocimientos, ya sea directamente a través de una prueba que informe sobre la salud y el estilo de vida o indirectamente a través de un tratamiento terapéutico más rápido”.

Si Loyal tiene éxito con sus píldoras antienvejecimiento para perros, es posible que también puedan ser útiles para los humanos algún día, ya que los conocimientos que explican cómo y por qué envejecemos se traducen en tratamientos para ralentizar esos procesos y medicamentos que pueden ayudarnos con el mismo fin.

Imagen de portada: Pixabay

FUENTE RESPONSABLE: Información. Por Joan Lluís Ferrer. 3 de febrero 2023.

Sociedad y Cultura/Animales/Perros/Longevidad/Investigación/Ciencia.

Descubren que la oxitocina no es realmente la hormona del amor y no es necesaria para formar lazos profundos.

Un estudio con roedores de pradera confirmó que la ‘hormona del amor’ no es necesaria para encontrar pareja o cuidar a nuestra red de apoyo.

Se viene febrero. Y sí, empezarán los cientos de miles de artículos sobre cuál es la química del enamoramiento en el cerebro. Sin ser una casualidad por completo, un equipo de científicos de University of California, San Francisco publicó en la revista Neuron recientemente un estudio que desmitifica la función de la oxitocina, conocida también como la ‘hormona del amor’.

En la cultura popular, se le atribuye a esta hormona el desarrollo de confianza y cariño en mamíferos. Para desmentir esta creencia, los investigadores recurrieron a una de las especies que demuestra más apego social a largo plazo con sus parejas: los ratones de pradera. Esto fue lo que encontraron.

¿La oxitocina es necesaria para enamorarse?

Hámster europeo (Cricetus cricetus) avistado en Austria. / Getty Images

Entre los mamíferos que existen en la Tierra, los ratones de pradera (Microtus ochrogaster) han demostrado tener una filiación muy fuerte con la monogamia. Es decir: una vez que escogen una pareja para aparearse, se quedan con ella para el resto de sus vidas. No necesitan a nadie más.

De acuerdo con Devanand Manoli, biólogo de la Universidad de California, este comportamiento se identificó por primera vez hace 40 años. Desde entonces, la especie ha despertado el interés de la comunidad científica por su intensa necesidad de mantener una misma pareja para siempre.

Cinco ratones de cosecha en una espiga de trigo, Indiana, EE.UU. / Getty Images.

Para comprobar si realmente necesitaban la ‘hormona del amor’ para establecer estos vínculos vitalicios, los investigadores a cargo de Manoli inyectaron un fármaco para inhibir la señalización de la hormona en el cerebro de estos roedores en un entorno controlado de laboratorio. Se sorprendieron:

«[…] NUESTROS ESTUDIOS REVELAN INESPERADAMENTE QUE EL APEGO SOCIAL, EL PARTO Y EL COMPORTAMIENTO DE LOS PADRES PUEDEN OCURRIR EN AUSENCIA DE SEÑALIZACIÓN DE OXITOCINA EN RATONES DE PRADERA», ESCRIBEN LOS AUTORES EN EL ESTUDIO.

Es decir: las hembras siguieron teniendo afinidad por sus crías, y no abandonaron a sus parejas cuando dejaron de sentir los efectos de la oxitocina. La apuesta de los biólogos es que la oxitocina no sea la única responsable de estos vínculos amorosos, sino que sean resultado de una interacción química mucho más compleja, que la ciencia no ha logrado decodificar.

Por ello, los investigadores cuestionan si realmente la ‘hormona del amor’ es necesaria para generar vínculos profundos. Parece ser que, en la especie monogámica por antonomasia, éste no es el caso.

Imagen de portada: Ratones blancos sentados en una flor / Getty Images

FUENTE RESPONSABLE: National Geographic en Español. Por Andrea Fischer. 30 de enero 2023.

Sociedad y Cultura/Ciencia/Amor/Animales/Hormonas.

Hemos logrado clonar esta especie de caballo en peligro de extinción con ADN de hace más de 40 años.

La nueva cría es la segunda que nace gracias a este ADN que lleva décadas siendo la última esperanza de la especie.

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La lista de animales en peligro de extinción tiene varias distinciones importantes. No todos los animales están en el mismo nivel de riesgo, y todo depende del número de individuos que se estima que vivan en libertad. La lista engorda en el apartado de «Amenazados», automáticamente seguido de los que están «En Peligro». La lista la lideran pocas especies, pero son las que más tenemos que proteger, dado que están en «Peligro Crítico de Extinción» y su existencia pende de un hilo. El animal del que os hablamos hoy lleva años ya en esta parte de la lista, pero por suerte, esta vez son buenas noticias.

Ciencia

Hablamos de los caballos de Przewalski, también conocido como caballo salvaje mongol o takhi y que es una de las especies más amenazadas de Asia, y de todo el mundo. 

Esta especie se caracteriza por tener la cabeza más grande en proporción al cuerpo que el resto de caballos, y también tienen las patas más cortas. Por lo demás se parecen bastante a sus familiares equinos, con los que comparten tanto la apariencia como la dieta y hábitos sociales

Sin embargo, esta especie estuvo a punto de desaparecer en el siglo XX, y sobrevivió gracias a un grupo de naturalistas que localizaron los pocos especímenes que quedaban en libertad y los relocalizaron en un parque nacional para intentar perpetuar la especie.

La nueva cría ha nacido por clonación, con ADN de hace 43 años

Cria de caballo con su madre

Imagen: San Diego Zoo Wildlife Alliance, Ken Bohn

Hoy en día no quedan caballos de Przewalski en libertad, y los que quedan vivos nos los encontramos en parques nacionales o zoológicos. Se estima que todos los supervivientes están relacionados con 12 animales que fueron extraídos en su día de su hábitat natural con la intención de salvar la especie. 

En el zoo de San Diego viven algunos ejemplares, que hoy son los grandes protagonistas. La organización del zoo ha anunciado el nacimiento de una nueva cría, lo cual, dado los números críticos de estos animales, es motivo de celebración. Lo más sorprendente es que este nuevo potrillo es en realidad un clon, un clon creado a raíz de ADN de hace más de 43 años.

Este ADN se almacenó el Banco de Biodiversidad de la San Diego Zoo Wildlife Alliance, Ken Bohn (SDZWA), hace 43 años, y esta nueva cría no es la primera que se beneficia de él. 

En 2020 nació Kurt, el primer potro clonado a partir de estas muestras de ADN, y desde entonces las labores por perpetuar la especie no han dejado de avanzar. Ahora, con este nuevo nacimiento, los expertos creen que en no mucho tiempo podremos tener una colonia lo suficientemente grande como para reinsertarla en un hábitat natural controlado, para que se relacionen entre ellos y con suerte promover la variación genética.

Imagen de portada: No quedan ejemplares de estos animales en libertad, así que este nacimiento es de suma importancia para la supervivencia de la especie. Imagen: San Diego Zoo Wildlife Alliance, Ken Bohn

FUENTE RESPONSABLE: Urban Tecnos. Por Mario Seijas. 31 de enero 2023.

Sociedad/Ciencia/Genética/Clonación/Animales/Extinción/Ética.

Siempre has pensado que los tigres son felinos…pero no lo son.

Toda la vida hemos pensado que animales como los leones o los tigres son felinos, pero científicamente hablando, no lo son. El motivo es que el término “felino” tiene un significado diferente en el lenguaje común del que tiene en la ciencia. En realidad, deberíamos referirnos a estos animales como félidos.

¿QUÉ ES UN FÉLIDO Y QUÉ UN FELINO?

Los félidos (Felidae) son una familia de mamíferos carnívoros que se diferencia principalmente por la forma del cráneo, un cuerpo musculoso con extremidades muy flexibles y, especialmente, por el hecho de poseer garras retráctiles, lo que significa que pueden sacarlas cuando las necesitan y ocultarlas dentro de una “vaina” cuando no las usan, gracias a lo cual se desgastan menos que las de otras especies, puesto que también son más frágiles en comparación.

Solo hay una excepción, el guepardo, cuyas garras son semi-retráctiles para permitirle un mejor agarre a la hora de realizar giros rápidos cuando caza, ya que es también el animal más rápido de esta familia y le sería imposible moverse así con las garras retraídas.

Los félidos, a su vez, se dividen en dos subfamilias: la de los panterinos (Pantherinae) y la de los felinos (Felinae). Lo que les diferencia es, principalmente, una característica de los panterinos que los felinos no tienen: la capacidad de rugir, gracias a que su laringe posee unos tendones elásticos que les permiten emitir este sonido. Además, suelen tener un tamaño mayor y una musculatura más desarrollada, haciéndoles mucho más fuertes. En contraparte, los felinos suelen ser más esbeltos y ágiles.

Los panterinos son, de hecho, la excepción dentro de los félidos, que por lo general tienen una laringe completamente osificada que les priva de la capacidad de rugir. Existen solo 7 especies de panterinos, en comparación con 31 felinos.

FOTO: ANDREW_DEER. El llamado rey de los felinos tampoco es un felino.

¿QUÉ “GRAN FÉLIDO” ES EL FELINO?

Volviendo a la pregunta con la que empezamos, entre los animales mencionados el guepardo es el único que es, científicamente, un felino. El resto son panterinos, como resulta evidente en sus nombres científicos: Panthera leo (león), Panthera tigris (tigre) y Panthera pardus (leopardo). También son panterinos el jaguar (Panthera onca) y el leopardo de las nieves (Panthera uncia), así como las dos especies del género Neofelis: la pantera nebulosa (Neofelis nebulosa) y la pantera nebulosa de Borneo (Neofelis diardi), que difieren de sus parientes por ser más pequeños y tener un cráneo más alargado.

El guepardo (Acinonyx jubatus) es el único representante vivo del género Acinonyx, uno de los 12 que conforman la subfamilia de los felinos. En esta encontramos el resto de félidos, entre los que destaca por su abundancia y diversidad el género Felis (gatos, tanto silvestres como domésticos), así como otros félidos de tamaño mediano o pequeño como el puma (Puma concolor), los linces (género Lynx), el ocelote (Leopardus pardalis), el serval (Leptailurus serval) o los caracales (género Caracal), por mencionar algunos de los más conocidos.

FOTO: ISTOCK / HILTON 123. Si apostaste por el guepardo… felicidades, él (o ella, en esta fotografía) sí es un felino con todas las de la ley.

Si apostaste por el guepardo… felicidades, él (o ella, en esta fotografía) sí es un felino con todas las de la ley.

LENGUAJE CIENTIFICO Y LENGUAJE COMÚN.

De esta lista parcial de nombres se puede observar que la nomenclatura científica no siempre se corresponde con el lenguaje común. Por ejemplo, el ocelote pertenece al género Leopardus, mientras que los animales que normalmente llamamos leopardos pertenecen al género Panthera. A su vez, en el lenguaje no científico, la palabra pantera se usa como sinónimo común de los leopardos (Panthera pardus) y de los jaguares (Panthera onca) por su semejanza física; y especialmente a aquellos con melanismo (panteras negras) o albinismo (panteras blancas), que no presentan su característico pelaje moteado.

Del mismo modo, en el lenguaje común e incluso en documentales, es habitual que se use la palabra felinos para referirse a todos los félidos; así como la expresión “grandes felinos” (o big cats, en inglés), que no solo es incorrecta porque abarca también a los panterinos sino porque, además, solo los leones y los tigres son notablemente más corpulentos que el resto. Sin embargo, a menudo los leopardos, guepardos, e incluso los pumas y panteras nebulosas son incluidos en esta definición.

Términos como “grandes felinos” y big cats empezaron a utilizarse de forma coloquial en medios dirigidos a un público no especializado, para el cual todos los félidos parecían, en esencia, gatos grandes y con cara de pocos amigos, independientemente de si rugen o no. Así que, mal que pese a los científicos y a los más puristas, seguramente son términos que han venido para quedarse, a menos que la misma voluntad popular que los encumbró exija que sean renombrados como “grandes félidos”.

Imagen de portada: FOTO: ISTOCK / MJF795. El tigre se considera el mayor de los grandes felinos… lástima que no sea un felino.

FUENTE RESPONSABLE: National Geographic España. Por Abel G.M. Actualizado 25 de enero 2023.

Sociedad y Cultura/Felinos/Contenido abierto/Animales/Tigre.

El plan para “traer a la vida” a especies que los seres humanos orillamos hasta la extinción. 

A causa de la actividad humana, el 50 % de las especies que habitan la biosfera podrían extinguirse para 2050. ¿Qué pasaría si se trabajara por resucitar algunos animales?

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Colossal Biosciences parece una empresa sacada de una novela de Isaac Asimov, el maestro de la ciencia ficción. Con el financiamiento de agencias de inteligencia y empresas del sector privado, quieren resucitar animales que se extinguieron por la presión de la actividad humana. O, en su caso, ‘regresar a la vida’ a especies prehistóricas, tan grandes como mastodontes.

Así como su nombre, el tipo de proyectos que persigue esta compañía son colosales. Su valor principal es la de-extinción: «Combinando la ciencia de la genética con el negocio del descubrimiento, nos esforzamos por reactivar el latido del corazón ancestral de la naturaleza«, aseguran en su portal oficial. Sólo así, según plasman en su página introductoria, «la humanidad se podrá hacer más humana«.

Ejemplos bien conservados de tilosina han permitido secuenciar el ADN del animal | Crédito: Sydney Morning Herald/Getty Images

La intención de resucitar animales extintos viene de una preocupación ecológica y sistémica. Según los reportes de Colossal, al año, las actividades humanas presionan hasta la extinción a más de 33 mil especies diferentes. Esto se traduce a 150 especies diarias. A este paso, según las proyecciones de los científicos que colaboran con la empresa, el 50 % de las especies que habitan la biosfera se habrán extinto antes de 2050.

Por ello, en su manifiesto público, Colossal busca «despertar las tierras salvajes perdidas de la Tierra». De manera que «nosotros y nuestro planeta podamos respirar mejor».

Los esfuerzos ya comenzaron. De hecho, los investigadores están colaborando con la Universidad de Melbourne (Australia) para resucitar al tigre de Tasmania, que los colonizadores europeos cazaron hasta la aniquilación total. En aras de traerlo a la vida, usaron el feto de un ejemplar que quedó encapsulado en la institución.

Un mamut lanudo bebé completo llamado Nun cho ga encontrado en Eureka Creek de Yukón, al sur de Dawson City, Canadá. | Crédito: GOVERNMENT OF YUKON / AFP

Con la tecnología Crispr-Cas9, es muy posible que la especie deambule nuevamente sobre la superficie terrestre pronto, reporta la BBC. Aunque el material genético está en buenas condiciones, se ha degradado a lo largo de los años por la exposición a rayos UV y bacterias que descomponen el ADN.

Como la muestra es antigua, hay fragmentos de información que no podrán recuperarse. Sin embargo, esta tecnología está intentando darle la vuelta a la degradación y al daño producido naturalmente por el tiempo. «Encontramos el pariente vivo más cercano [al tigre de Tasmania], que era el dunnart«, resalta al medio Andrew Pask, genetista de Melbourne involucrado en la investigación.

¿A qué se refieren con resucitar, exactamente?

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Tasmanian Tiger in Colour

Los investigadores no piensan ‘resucitar’ literalmente a los animales extintos. A diferencia del Dr. Frankestein, el célebre personaje principal de la novela de Mary Shelly, los genetistas piensan tomar fragmentos del material genético de estas especies que los humanos llevamos a la extinción.

De esta manera, será posible insertar partes de esta información en ADN de especies que existen en la actualidad. El proyecto está financiado, incluso, por la agencia de inteligencia de Estados Unidos —exactamente, la CIA—, de manera que mamuts, tigres de Tasmania y otras especies puedan deambular nuevamente en nuestro planeta.

De hecho, es imposible resucitar animales extintos en su forma literal. Así lo explica William Ausich, paleontólogo de la Universidad Estatal de Ohio: como el material genético es tan antiguo, el ejemplar resultante no pertenecería ni siquiera la misma especie. Por el contrario, sería una especie de híbrido entre la especie anterior y las existentes en la actualidad.

CIA mamuts

Dottedhippo via Getty Images

Los científicos de Colossal están conscientes de que, tal vez, el material genético del tigre de Tasmania ni siquiera sea compatible con el dunnart. Esto llevaría a todos los esfuerzos al fracaso. La misión, sin embargo, se mantiene inamovible: compensar algo de la brutalidad expansionista de los seres humanos ‘trayendo a la vida’ a especies que se desvanecieron de la Tierra.

Los criterios sobre qué animales deberían de volver y cuáles no todavía se siguen debatiendo, reconoce Pask. En el ámbito genético —y sin un diálogo público abierto al respecto—, los parámetros éticos tienden a desdibujarse.

La CIA está financiando la ‘resucitación’ de mamuts, tigres de Tasmania y otras especies extintas. (Por Andrea Fischer, 14/10/2022) 

La primera línea de defensa de Estados Unidos, la CIA, mostró interés por ‘traer a la vida’ una serie de especies extintas. Así piensan conseguirlo.

Un reporte recientemente publicado en Newsweek reveló el reciente interés de la  Agencia Central de Inteligencia (CIA, por su sigla en inglés) por la historia natural. Mamuts, tigres de Tasmania y otras especies extintas figuran entre los animales que quieren ‘resucitar’, de la mano con la empresa de biotecnología Colossal Biosciences.

En una misión para avanzar en las economías de la biología y la curación, explica la empresa, se aliaron con la CIA para buscar respuestas en la evidencia genética que queda de estas especies. Éste es el plan.

De-extinción: ¿qué es y cómo funciona el plan genético de la CIA?

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The CIA wants to bring woolly mammoths back from extinction

La extinción es un fenómeno natural y biológico. Se entiende como “la desaparición o exterminio de una especie”, explica Colossal. En general, se debe a desastres naturales, cambios climáticos y la misma evolución. 

En los últimos 200 a 300 años, documenta la empresa, se aceleró el ritmo de extinción a una escala inimaginable. Mucho más que a lo largo de los 4 mil 500 millones de años de historia del Planeta Tierra. Colossal y la CIA buscan mitigar los estragos de la extinción moderna, dirigida por la presión ecológica ejercida por la actividad humana.

“COMBINANDO LA CIENCIA DE LA GENÉTICA CON EL NEGOCIO DEL DESCUBRIMIENTO, NOS ESFORZAMOS POR REACTIVAR EL LATIDO DEL CORAZÓN ANCESTRAL DE LA NATURALEZA. VER EL TRUENO DEL MAMUT LANUDO SOBRE LA TUNDRA UNA VEZ MÁS”, EXPLICA LA EMPRESA EN SU PORTAL OFICIAL.

Según la cobertura de Live Science, sin embargo, el interés de la CIA va más allá de las especies extintas. Por el contrario, a la agencia le interesa “la tecnología de ingeniería genética subyacente que Colossal pretende desarrollar”.

Para lograrlo, se están basando en el método de edición genética CRISPR: unas «tijeras» de ADN que usan para cortar, pegar y reemplazar secuencias de genes específicas. El método fue tan revolucionario, que les ganó un Nobel de Química en 2020

¿Qué tan viable es el proyecto?

Aunque la CIA y Colossal ya están trabajando en secuenciar nuevamente los genes de los mamuts lanudos y los tigres de Tasmania, hay críticos severos sobre este proyecto. Especialmente, porque el hábitat de los paquidermos prehistóricos ya no existe. 

Incluso aunque la nueva secuencia genética funcionara —porque no es una garantía—, este éxito no le enseña a los animales a vivir en un entorno que no les corresponde. Por ello, otros científicos aseguran que el dinero que se está invirtiendo en revivir a las especies extintas podría servir, más bien, para conservar a las que están en peligro actualmente. La CIA, sin embargo, sigue viendo cómo ‘resucitar’ mamuts extintos.

IMAGEN DE PORTADA: Ilustración de un Mamut Lanudo. GETTY IMAGES. 

FUENTE RESPONSABLE: National Geographic en Español. 16 de enero 2023.

Sociedad/Ciencia/ADN/Animales/Extinción/Controversias/Ética.

Ética del carnívoro

«Tratar ‘bien’ a un animal es utilizarlo para aquello para lo que ha sido criado a lo largo de muchas generaciones, para lo que ha sido biológicamente cincelado».

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Los animales humanos y los no humanos convivimos desde hace milenios o, por decirlo bien y pronto, desde el principio. Sabemos algo, pero no demasiado, de las opiniones que han tenido los no humanos sobre nosotros: podemos suponer que según su tamaño y necesidades nos habrán visto como peligrosos, torpes, apetitosos, protectores, insaciables… Aunque todos estos puntos de vista son demasiado antropocéntricos para expresar bien la consideración en que tenían a nuestros antepasados los osos de la cavernas, los cangrejos o las larvas. Lo que parece seguro es que la frecuentación de los animales no nos animalizó más, sino que contribuyó a humanizarnos. Algunos paleontólogos –y más literariamente que ellos Bruce Chatwin- suponen nuestros orígenes mas o menos así. 

En tiempos muy remotos, los animales casi humanos vivíamos aislados en mínimos grupos familiares o solitarios, tímidas criaturas que se ocultaban en la maleza, trepaban a los árboles o buscaban refugio en las cuevas. Sucedió entonces que algún gran depredador, probablemente uno de los primeros felinos, descubrió que nuestros antecesores eran nutritivos y muy fáciles de cazar. De perseguirlos de vez en cuando pasó a convertirlos en su presa número uno, en la base sustantiva de su dieta. Así entraron los hombres por primera vez de veras en la cadena alimenticia, por abajo, como nos correspondía empezar. Nuestro particular depredador fijó su residencia cerca de donde abundaban los humanos y los diezmaba con total facilidad. No podían defenderse de él, eran demasiado lentos y frágiles. Entonces aquellos animalitos dieron el paso definitivo hacia su humanidad, es decir, se comunicaron entre sí, se reunieron, formaron pequeños ejércitos (lo siento, pero antes que la tribu vino el ejército) y planearon su estrategia defensiva y ofensiva contra la bestia que les acosaba. Gracias a la necesidad de enfrentarse al enemigo común inventaron la sociedad y probablemente desarrollaron el lenguaje. También las leyendas: el héroe triunfador, la víctima inocente, los sabios que pergeñaban nuevas armas, trampas y ponzoñas para vencer al adversario feroz. El mismo gran León, el tigre colosal que se alimentaba de seres humanos, una vez vencido se convirtió en tótem, en una divinidad que podía llegar a ser protectora si se la trataba con la debida veneración. Las fieras fueron primero los enemigos que nos obligaron a pelear juntos y luego los dioses que ampararon nuestra unión.

Perdonen esta excursión prehistórica de un simple aficionado. Lo que quiero decir es que la sociedad humana es inseparable de los animales no humanos: primero, de aquellos grandes depredadores cuyo acoso nos obligó a inventar la guerra y la tribu para sobrevivir, y después de tantos otros a los que enseñamos a acompañarnos. Perros, cerdos, aves, vacas, cabras, caballos… Todos ellos provienen de especies silvestres pero transformadas por el pastoreo humano en bestias de trabajo y compañía criadas para alimentarnos, defendernos, transportarnos… Y, sí, también entretenernos, jugar con nosotros. ¿Con qué derecho? Pues con el mismo que las demás criaturas de la tierra, el aire o el mar tienen de ser lo que son y procurarse aliados o presas en el mundo viviente que les rodea. ¿A quién vamos a preguntarle lo que debemos hacer sino a nosotros mismos?

Un célebre propietario y criador de purasangres español, el Conde de Villapadierna, tuvo un excelente potro llamado Reltaj, al que hacía correr casi cada domingo en pruebas de velocidad o de resistencia. Algún amigo le comentó que estaba abusando un poco del animal y el Conde respondió: «Pues si no le gustaba correr, que hubiera nacido obispo». Es una respuesta más profunda de lo que parece. Tratar «bien» a un animal es utilizarlo para aquello para lo que ha sido criado a lo largo de muchas generaciones, para lo que ha sido biológicamente cincelado, para lo que ha sido incluido en la sociedad humana. El animal tiene derecho a ser lo que es y a ser respetado por lo que es, pero ese «derecho» le viene del hombre que lo ha inventado y que debe ocuparse de él. La naturaleza en su estadio crudo, anterior al único animal simbólico que es el hombre, no ostenta derechos sino que exhibe hechos.

«Dotados de imaginación, memoria y visión de futuro, los humanos conocemos no sólo el dolor, como el resto de los animales, sino también el sufrimiento, una de nuestras exclusivas»

¿Sufren los animales no humanos? Sin duda, como los demás seres vivos y tanto más cuanto más alto están en la escala de la consciencia. Sentir es padecer, como ya reflejó el gran poeta nicaragüense: «Dichoso el árbol que es apenas sensitivo y más la piedra dura, porque ésa ya no siente, pues no hay dolor mas grande que el dolor de ser vivo, ni mayor pesadumbre que la vida consciente». Los que sentimos, lo sentimos mucho, padecemos pero también gozamos. Dotados de imaginación, memoria y visión de futuro, los humanos conocemos no sólo el dolor, como el resto de los animales, sino también el sufrimiento, una de nuestras exclusivas. Pero además somos capaces de descentrar nuestro padecer, de ponernos en el lugar de otros seres capaces de sentir. El sufrimiento humano, dotado de imaginación,  no acaba nunca porque incluye a nuestros semejantes y hasta a los que menos se nos asemejan, en cuyo lugar también nos ponemos a veces para padecer. Así es la poesía, que decora la realidad en busca de su sentido emocional la religión, que la trasciende. Pero la ética es la búsqueda racional de una vida humana mejor por medio de normas que encauzan nuestros actos, no es poesía ni desde luego religión. La religión aspira a algo mejor que la vida, pero la ética pretende solo una vida mejor, una vida humana mejor. De la vida en términos absolutos, de sus padecimientos y gozos generales, sólo podría ocuparse quien la creó: y Ése o Eso no parece demasiado interesado en el asunto.

(Comunicación leída en el Primer Simposio sobre Bienestar Animal Europeo).

Imagen de portada: Ética del carnívoro. | Unsplash.

FUENTE RESPONSABLE: The Objective. Por Fernando Savater. 20 de noviembre 2022.

Sociedad y Cultura/Filosofía/Ética/Evolución/Animales.

La historia detrás de las imágenes ganadoras de los premios Wildlife Photographer of the Year 2022.

El reino animal nunca deja de sorprendernos, sobre todo cuando lo miramos con la atención, el cariño y la empatía que se merece.

La magia de este mundo se resiste a ser capturada, pero a veces se dan las circunstancias exactas y conseguimos imágenes que nos devuelven la empatía y sacan lo mejor de nosotros como personas.

Ese poder lo comparten los animales, capaces de ablandarnos el corazón. Quizás, precisamente por eso, nos gustan tanto las fotografías ganadoras del Wildlife Photographer of the Year 2022, entregados por el Museo Nacional de Historia de Londres.

Queremos compartir con vosotros las historias detrás de esta serie de instantáneas que no dejan indiferentes y que están llenas de vida animal:

Fotografía ganadora. The big buzz, Karine Aigner, US.

Karine Aigner es la ganadora de este año gracias a esta imagen, en la que podemos ver la actividad frenética de una bola de abejas sobre la arena. Pasados unos minutos, la pareja en el centro, un macho aferrado a la única hembra en el enjambre, se alejó volando para aparearse.

New life for the tohorā, Richard Robinson, New Zealand.

La imagen representa la esperanza, al capturar una población de ballenas que ha sobrevivido contra viento y marea. Robinson fotografió el momento de la cópula de estas ballenas en un momento inmortalizado en el tiempo. Conocido por los maoríes como tohorā, la población de Nueva Zelanda fue cazada hasta casi la extinción en el siglo XIX, por lo que cada nuevo apareamiento ofrece una nueva esperanza.

Shooting star, Tony Wu, US/Japan.

La danza reproductiva electrizante de una estrella de mar gigante, en el momento en el que el agua circundante se llenó de esperma y óvulos de estrellas de mar en desove. Estos animales adoptan una postura de baile cuando están en desove, elevándose y balanceándose para ayudar a liberar o arrastrar óvulos y espermatozoide hacia las corrientes donde se fecundan.

The listening bird, Nick Kanakis, US.

Kanakis vio al joven pájaro alimentándose y, sabiendo que desaparecería en el bosque si se le acercaba, encontró un claro de hojarasca y esperó. El pajarito saltó dentro, presionando su oreja contra el suelo para escuchar pequeños insectos.

A theatre of birds, Mateusz Piesiak, Poland.

Con la cámara en el barro del lecho de juncos, Piesiak capturó el momento en que un halcón peregrino que pasaba por la zona provocó el vuelo de algunos correlimos comunes. Ganador del premio Young Wildlife Photographer of the Year cuando tenía 14 años, Piesiak exploró su localidad durante el confinamiento por la COVID-19, con ángulos de cámara cuidadosamente considerados para producir una serie de fotografías íntimas que exploran el comportamiento de las aves.

The Cuban connection, Karine Aigner, US.

Un camachuelo cubano junto a una carretera, colocado para que se acostumbre al bullicio de la vida callejera. Estas aves son muy apreciadas por su dulce voz y espíritu luchador. Aigner explora la relación entre la cultura cubana y los pájaros cantores, planteándose el futuro de una arraigada tradición. Durante cientos de años, algunos cubanos capturaron y mantuvieron pájaros cantores para realizar concursos de canto de pájaros.

Out of the fog, Ismael Domínguez Gutiérrez, Spain.

Cuando Ismael llegó al humedal, sintió la decepción al no poder ver el horizonte a causa de la niebla, hasta que esta empezó a disiparse. Las águilas pescadoras son visitantes invernales de la provincia de Andalucía. Aquí, los numerosos embalses ofrecen a estas rapaces comedoras de peces extendidas aguas abiertas y poco profundas que son más claras que muchos ríos y lagos.

The beauty of baleen, Katanyou Wuttichaitanakorn, Thailand.

Katanyou quedó fascinado por los colores y texturas contrastantes de una ballena de Bryde. Estas tienen hasta 370 pares de placas de barbas de color gris que crecen dentro de sus mandíbulas superiores. Las placas están hechas de queratina y se utilizan para filtrar pequeñas presas del océano.

Heavenly flamingos, Junji Takasago, Japan.

Takasago superó el mal de altura para y se arrastró hacia el grupo acicalado de flamencos chilenos para tomar esta fotografía. En lo alto de los Andes, el Salar de Uyuni es la salina más grande del mundo., además de una de las minas de litio más grandes de Bolivia, lo que amenaza el futuro de estos flamencos. El litio se usa en baterías para teléfonos y computadoras portátiles.

Battle stations, Ekaterina Bee, Italy.

Ekaterina observa cómo dos cabras montesas alpinas luchan por la supremacía. A principios del siglo XIX, tras de siglos de caza, la población de estos animales se redujo a menos de 100 ejemplares en las montañas de la frontera entre Italia y Francia. Las medidas de conservación han conseguido que, hoy en día, haya más de 50.000.

Spectacled bear’s slim outlook, Daniel Mideros, Ecuador.

Mideros instaló cámaras trampa a lo largo de un corredor de vida silvestre utilizado para llegar a mesetas de gran altitud. Colocó las cámaras para mostrar el paisaje natural que desaparecía con el oso enmarcado en el centro de la imagen. Estos osos, que se encuentran desde el oeste de Venezuela hasta Bolivia, han sufrido una disminución masiva como resultado de la fragmentación y pérdida de su hábitat. En todo el mundo, a medida que los humanos continúan construyendo y cultivando, el espacio para la vida silvestre se reduce cada vez más. Peñas Blancas, Quito, Ecuador. Fotografía: Daniel Mideros/Fotógrafo de Vida Silvestre del Año

Puff perfect, José Juan Hernández Martinez, Spain.

Hernández Martínez llegó de noche al sitio de cortejo del ave. A la luz de la luna, se escondió cavando un hueco en el suelo, desde donde capturó a un macho de hubara canario regresando anualmente a su sitio de cortejo. Levantando las plumas de la parte delantera de su cuello y echando la cabeza hacia atrás, corre hacia adelante antes de dar vueltas hacia atrás, descansando solo unos segundos para comenzar de nuevo el ritual.

Ndakasi’s passing, Brent Stirton, South Africa.

Stirton comparte el final de la historia de un gorila de montaña muy querido. Fotografió el rescate de Ndakasi cuando tenía dos meses, después de que una mafia del carbón matara a su tropa como una amenaza para los guardaparques. Con esta imagen conmemora su muerte mientras yacía en los brazos de su salvador y cuidador durante 13 años, el guardabosques Andre Bauma. Como resultado de los esfuerzos de conservación, el número de gorilas de montaña se ha cuadruplicado a más de 1000 en los últimos 40 años.

The magical morels, Agorastos Papatsanis, Greece.

En esta escena mágica vemos la relación entre los hongos y los cuentos de hadas. Las colmenillas se consideran tesoros gastronómicos en muchas partes del mundo porque son difíciles de cultivar, pero en algunos bosques florecen de forma natural.

The dying lake, Daniel Núñez, Guatemala

La vista de un dron captura el contraste entre el bosque y el crecimiento de algas en el lago Amatitlán. Núñez tomó esta fotografía para crear conciencia sobre el impacto de la contaminación en el lago, que recibe alrededor de 75.000 toneladas de desechos de la ciudad de Guatemala cada año.

The bat-snatcher, Fernando Constantino Martínez Belmar.

Belmar espera en la oscuridad mientras una serpiente rata de Yucatán atrapa un murciélago. Usando una luz roja a la que tanto los murciélagos como las serpientes son menos sensibles, Belmar vigiló a esta serpiente que sobresalía de una grieta. Todas las tardes al atardecer en la Cueva de las Serpientes Colgantes, miles de murciélagos parten para alimentarse durante la noche. También es cuando emergen las hambrientas serpientes rata.

The great cliff chase, Anand Nambiar, India.

Desde el otro lado del barranco, Nambiar observó cómo el leopardo de las nieves sorprende a una manada de cabras montesas del Himalaya. Se adaptaba perfectamente al medio ambiente, a diferencia de Nambiar, que siguió un régimen de ejercicios en preparación para la gran altitud y las bajas temperaturas. Los leopardos de las nieves viven en algunos de los hábitats más extremos del mundo. Ahora están clasificados como vulnerables. Las amenazas incluyen el cambio climático, la minería y la caza, tanto del leopardo de las nieves, como de sus presas.

Under Antarctic ice, Laurent Ballesta, France.

Torres vivientes de invertebrados marinos marcan el lecho marino frente a Adelie Land, a 32 metros bajo el hielo de la Antártida oriental. Aquí, una esponja con forma de árbol está cubierta de vida: desde gusanos de cinta gigantes, hasta estrellas de mar. Ballesta aguantó inmersiones bajo cero para revelar la diversidad de vida debajo del hielo de la Antártida. Su expedición requirió de dos años para planear, un equipo de buzos expertos y un kit especialmente desarrollado. Sus 32 inmersiones a una temperatura del agua de hasta -1,7 °C incluyeron la inmersión más profunda y más larga jamás realizada en la Antártida.

Imagen de portada: The dying lake, Daniel Núñez, Guatemala

FUENTE RESPONSABLE: Cultura Inquieta. Por María Toro. 19 de octubre 2022.

Sociedad y Cultura/Fotografía silvestre/Animales/Premio/Naturaleza/ Cambio climático.

 

Alerta: el pingüino emperador podría llegar al próximo siglo al borde de la extinción.

La especie de pingüino más grande del mundo, que puede verse en Ushuaia, fue incluida en la lista de animales en riesgo. Los detalles.

El cambio climático podría causar la extinción del pingüino emperador, especie emblema de la Antártida y admirable desde nuestra Tierra del Fuego a donde se asientan entre octubre y abril para su período reproductivo. El Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos lo incorporó a su listado de animales amenazados.

De acuerdo a la advertencia del Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos, la especie de pingüino más grande del mundo está en riesgo debido a que el calentamiento global está derritiendo el hielo antártico, donde hay 61 colonias de cría conocidas, y que es utilizado también por estas aves como protección ante sus depredadores.

En estas circunstancias, se calcula que su población, que en la actualidad alcanza entre 625.000 y 650.000 ejemplares, disminuya entre 26 y 47 % para 2050, dependiendo de la evolución de las emisiones de dióxido de carbono y el calentamiento global.

Imagen de portada: La especie de pingüino más grande del mundo está en riesgo.

FUENTE RESPONSABLE: Rosario 3. 1° de noviembre 2022.

Sociedad/Animales/Calentamiento Global/Extinción.

 

Momento y lugar

-En foto de portada- Cuando este depredador del Jurásico salió bajo el agua de color marrón verdoso de Corroboree Billabong, en el extremo superior de Australia, estaba claro que estaba allí para hacerse con la propiedad de esta comida. Estar en el lugar y momento equivocado puede resultar fatal, como fue el caso para este herbívoro. Para el cocodrilo, sin embargo, se trataba de lugar y momento perfecto en el que estar. Y es que su técnica de caza se basa en el sigilo, la paciencia y la oportunidad.

«La pandemia nos obligó a reducir la velocidad e inspirarnos en la naturaleza, reconectar con ella y recordar su belleza”, cuenta el director del Museo de Australia del Sur, Brian Oldman. “A medida que regresa todo a la normalidad y el mundo se abre, estas imágenes son la inspiración perfecta para continuar profundizando nuestra relación con el mundo natural y reflexionar sobre nuestro impacto», añade.

Las fotografías a las que Oldman se refiere son las del prestigioso certamen Australian Geographic Nature Photographer of the Year, el cual, desde su nacimiento en el año 2004 viene recopilando una fantástica selección de las mejores imágenes de fauna, flora o paisajes de las regiones de Australia, Nueva Zelanda, La Antártida y Nueva Guinea.

Debido al crecimiento de la competición a lo largo de dos décadas, este año el concurso incorpora tres nuevas categorías centradas en la astrofotografía, los animales en la naturaleza y los animales urbanos, que se unen a las ya existentes, ofreciendo una impresionante selección de finalistas que os mostramos en esta galería fotográfica.

Algunas Fotografías finalistas en la categoría Animals in Nature del certamen Australian Geographic Nature Photographer of the Year 2022.

Fotografía finalista en la categoría: Animals in Nature

Tras meses de confiar en papá, observarlo y aprender a tomar los alimentos de la selva tropical, un polluelo de casuario intenta tragarse una gran ciruela de casuario (Cerbera floribunda). A pesar de la técnica precisa del joven, la foto capturada posteriormente muestra que el joven polluelo no pudo tragarse la fruta entera en esta etapa tan temprana de su vida. Foto: Ethan Mann / Australian Geographic Nature Photographer of the Year 2022-

Diving Duck

Fotografía finalista en la categoría: Animals in Nature

Una de las características únicas del pato almizclero -Biziura lobata- son las plumas rígidas de su cola. Estas aves pueden desplegarlas, lo que ayuda a convertirlas en grandes sujetos de fotografía. Esta imagen de la también conocida como malvasía papuda muestra las rígidas plumas de su cola agitando el agua mientras se sumerge en busca de peces. Foto: James White / Australian Geographic Nature Photographer of the Year 2022.

The Long Lady

Fotografía finalista en la categoría: Animals in Nature

Esta avispa solo está haciendo lo mejor para sus hijos. Les está proporcionando un lugar seguro para crecer y comida para el proceso. Eso significa que la propia avispa debe morir, pero un parasitoide tiene que hacer lo correcto por su descendencia. Foto: James Dorey/ Australian Geographic Nature Photographer of the Year 2022.

Night Light Dining

Fotografía finalista en la categoría: Animals in Nature

Cada primavera, la Gran Cordillera Divisoria alberga un acontecimiento mágico. Después del atardecer, las luciérnagas bioluminiscentes emergen de los rincones más oscuros del bosque por un corto periodo de tiempo. Sin embargo, no están del todo seguras. Los oscuros murciélagos insectívoros de nariz de hoja que salen de su nido capturan luciérnagas en pleno vuelo, mostrando una impresionante y acrobática batalla aérea. Foto: Jannico Kelk / Australian Geographic Nature Photographer of the Year 2022.

The Red Indian

Fotografía finalista en la categoría: Animals in Nature

El pez indio rojo debe su nombre a la forma en que se parece a los penachos de guerra de los líderes nativos de América del Norte. Quería enfatizar la apariencia noble de este animal y experimenté con varias técnicas de iluminación para producir este retrato temperamental. Este efecto fotográfico se obtiene en la cámara con una sola exposición. Foto: Nicolas Remy/ Australian Geographic Nature Photographer of the Year 2022.

Bugged Out

Fotografía finalista en la categoría: Animals in Nature

La silueta de un pequeño pájaro que hace breves y repetidas incursiones desde un árbol hacia una nube de insectos. Logré capturarla configurando una velocidad de obturación rápida y enfocando el árbol con un zoom lo suficientemente amplio. Foto: Paul Weston / Australian Geographic Nature Photographer of the Year 2022.

Jelly Floss

Fotografía finalista en la categoría: Animals in Nature

Esta joven tortuga verde se estaba comiendo ansiosamente una medusa melena de león en Julian Rocks como un niño comiendo algodón de azúcar. Tomó un bocado tan grande que la medusa envolvió su rostro como un velo mientras seguía nadando a ciegas hacia la superficie. Foto: Simone Caprodossi / Australian Geographic Nature Photographer of the Year 2022

The Silence

Fotografía finalista en la categoría: Astrophotography

Fotografía tomada justo antes de que la Vía Láctea desapareciera en la hora azul en una mañana nublada y silenciosa. Los árboles muertos dispersos por todo el lago Toolondo crean una escena inquietante pero hermosa bajo las estrellas. Foto: Jason Perry / Australian Geographic Nature Photographer of the Year 2022.

Thunder in the Deep

Fotografía finalista en la categoría: Landscape

Un rayo colosal se lanza desde de una tormenta oceánica y atraviesa la corriente ascendente, dividiéndose finalmente en siete puntos de impacto separados. Captada a una distancia de 100 kilómetros, la base de esta tormenta está oscurecida por la curvatura de la Tierra. Foto: Will Eades / Australian Geographic Nature Photographer of the Year 2022.

Release the Devil!

Fotografía finalista en la categoría: Our Impact

Este demonio adulto sano acaba de someterse a un control de salud rutinrio. Con las observaciones anotadas y algunas muestras de ADN extraídas, el equipo del programa Save the Tasmanian Devil puede liberar al marsupial de vuelta a la naturaleza. El trabajo es fundamental para comprender, manejar y, con suerte, desarrollar una cura para la devastadora enfermedad del tumor facial del diablo. Foto: Michael Eastwell / Australian Geographic Nature Photographer of the Year 2022.

Octo-Loo

Fotografía finalista en la categoría: Our Impact

No toda la basura y el impacto humano en nuestros océanos son negativos. Los buzos locales construyeron este arrecife artificial con carritos de compras e inodoros, y en unos días se convirtió en el hogar de una cantidad significativa de pulpos pálidos, muchos de los cuales se aparearon y pusieron huevos dentro del sistema. Foto: Sam Glenn / Australian Geographic Nature Photographer of the Year 2022.

Head On

Fotografía finalista en la categoría: Threatened Species

Para hacer esta carismática foto del gran tiburón blanco, necesitaba un tiburón que mostrara un comportamiento no agresivo para evitar el riesgo para ambos. Inicialmente (con licencia) había usado una mezcla fina de aceite de atún y hojuelas para dejar un rastro de olor para atraer al tiburón, pero el tiburón nunca fue realmente alimentado. Foto: Matty Smith/ Australian Geographic Nature Photographer of the Year 2022.

Family Portrait, 2021

Fotografía finalista en la categoría: Urban Animals

Nos mudamos a Adelaide Hills recientemente, y las cámaras de vigilancia revelaron una guarida de zorros debajo de la casa. Configuré una cámara exterior para ayudarnos a resolver problemas. Descubrimos que nuestro jardín era su patio de recreo y despensa: una zorra y ocho cachorros. Este retrato familiar fue tomado justo afuera de la habitación de mi hijo a la 1:05 am. Foto: Sam Oster / Australian Geographic Nature Photographer of the Year 2022.

Dance of the Damselflies

Fotografía finalista en la categoría: Junior

«Me aventuré en una reserva local temprano en la mañana y me encontré con un par de caballitos del diablo apareándose». Los caballitos del diablo machos y hembras se unen en una posición de rueda cuando se aparean y comúnmente vuelan en tándem de esta manera; la forma que contraen se interpreta comúnmente como un corazón. Foto: Rosa Dunbar / Australian Geographic Nature Photographer of the Year 2022.

Flinders Rise

Fotografía finalista en la categoría: Astrophotography

Una de las cosas más sorprendentes para ver en el interior de Australia son los colores del paisaje al atardecer y al amanecer. Me encanta cómo la Vía Láctea está perfectamente posicionada aquí con la silueta de la línea de la cordillera. Empecé a fotografiar la imagen justo antes del crepúsculo astronómico y terminé justo antes de la hora azul. Foto: William Godward / Australian Geographic Nature Photographer of the Year 2022.

Imagen de portada: Corroboree Billabong, Australia. Foto: Jayden O’Neill/ Australian Geographic Nature Photographer of the Year 2022

FUENTE RESPONSABLE: National Geographic en Español. Por Héctor Rodríguez. Editor y periodista especializado en ciencia y naturaleza.

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