Un buzo israelí rescató del fondo del mar una espada de 900 años que habría pertenecido a un caballero cruzado.

El aficionado sacó el tesoro del Mediterráneo y los arqueólogos marinos la estudian y acondicionan para exhibirla como una reliquia histórica.

Una espada que habría pertenecido a un caballero cruzado que navegó a Tierra Santa hace casi un milenio fue recuperada de las profundidades del Mediterráneo por un buzo aficionado, informaron funcionarios de la Unidad de Arqueología Marina de la Autoridad de Antigüedades de Israel. Aunque tiene organismos marinos incrustados, la hoja, empuñadura y guarnición de más de un metro eran lo suficientemente características como para reconocerla después de que las corrientes submarinas movieron las arenas que la habían ocultado.

De 1,20 metros de largo y recubierta de organismos marinos, la espada  fue recuperada como un tesoro, entre otros artefactos antiguos que incluían anclas y cerámicas

De 1,20 metros de largo y recubierta de organismos marinos, la espada fue recuperada como un tesoro, entre otros artefactos antiguos que incluían anclas y cerámicas.

Ariel Schalit – AP

Shlomi Katzin encontró el arma, que se estima tendría unos 900 años, en el fondo del mar, mientras buceaba el sábado frente a la costa de Carmel en el norte de Israel. La ubicación de la espada, una ensenada natural cerca de la ciudad portuaria de Haifa, sugiere que había servido como refugio para los navegantes, dijo Kobi Sharvit, director de la unidad de arqueología marina del organismo. ”Estas condiciones han atraído a barcos mercantes durante eras, dejando atrás ricos hallazgos arqueológicos”, afirmó.

Los expertos dijeron además que la espada antigua probablemente fue descubierta después de que las olas movieran la arena. También se encuentran en las cercanías anclas de metal, de piedra y fragmentos de cerámica. La ley israelí requiere que cualquier objeto encontrado sea devuelto a la nación. Ahora, la espada será limpiada y restaurada para poder ser puesta en exhibición.

Después de su descubrimiento, Katzin agregó que tomó la espada del lecho marino por temor a que el hallazgo fuera robado o enterrado, y lo entregó a las autoridades. Por su acción recibió un certificado de reconocimiento por “buena ciudadanía”.

La imagen, tomada hoy, muestra la antigua espada de 900 años en la playa del puerto israelí de Cesarea,  días después de ser descubierta por un buceador local

La imagen, tomada hoy, muestra la antigua espada de 900 años en la playa del puerto israelí de Cesárea, días después de ser descubierta por un buceador local

JACK GUEZ – AFP

La espada, que mide alrededor de 1,20 metros, estaba en “perfecto estado”, según expresó el comunicado sobre este “hallazgo hermoso y raro” que probablemente perteneció a un caballero cruzado. 

“Es emocionante encontrar un objeto tan personal, que te lleva 900 años atrás, a una era diferente, con caballeros, armaduras y espadas”. La costa norte de Israel tiene muchas calas donde los barcos antiguos encontraron refugio de las tormentas, continuó Sharvit, arqueólogo marino, y agregó que las antiguas ciudades portuarias y otros asentamientos se construyeron alrededor de calas más grandes. “Estas condiciones han atraído a los barcos mercantes a lo largo de los siglos, dejando tras de sí ricos hallazgos arqueológicos”.

El hallazgo remite a la época de los caballeros, armaduras y espadas: “Es emocionante encontrar un objeto que nos lleva 900 años atrás", dijeron los especialistas

El hallazgo remite a la época de los caballeros, armaduras y espadas: “Es emocionante encontrar un objeto que nos lleva 900 años atrás”, dijeron los especialistas

JACK GUEZ – AFP

Según la opinión de los expertos, publica The Washington Post, el descubrimiento de artefactos antiguos por nadadores y buceadores recreativos se ha vuelto cada vez más común en los últimos años en medio de la creciente popularidad de los deportes acuáticos en la región. 

También consignan que las cálidas temperaturas de esas aguas podrían haber ayudado a preservar la espada de hierro. La vida marina se adhirió al arma “como pegamento” mientras se oxidaba el hierro, dijo Sharvit al New York Times ayer. 

Las autoridades tienen la intención de exhibir la espada después de que se haya limpiado e investigado. Eli Escosido, director general de IAA, elogió a Katzin en un comunicado por entregar el artefacto a las autoridades. “Cada artefacto antiguo que se encuentra nos ayuda a armar el rompecabezas histórico de la Tierra de Israel”.

Imagen de portada: Gentileza de JACK GUEZ – AFP

FUENTE RESPONSABLE: LA NACION Por Jack Guez AFP

Cultura/Arte/Arqueología

Para quedarse boquiabierto con “Muchacha leyendo una carta”.

La Galería de los Maestros Antiguos de Dresde exhibe por primera vez ‘Muchacha leyendo una carta’ tras destapar el Cupido que se escondía en el cuadro del pintor holandés

Una exhaustiva investigación en torno a La chica de la perla, una de las pinturas más fascinantes y cautivadoras de Johannes Vermeer (1657-59),  revelaba meses atrás que la joven poseía delicadas pestañas y que la perla que luce a modo de pendiente no era tal, sino que se  trata de una ilusión óptica, de un punto focal en la pintura. 

Sin embargo, las grandes preguntas continúan sin respuesta: ¿Quién es ella? ¿En qué estaba pensando? ¿Cuál era su relación con el pintor? Nada se sabe tampoco de la protagonista de Muchacha leyendo una carta (1657-59), pero la aparición de un Cupido oculto durante siglos bajo una gruesa capa de pintura ha cambiado significativamente la comprensión de la escena.

La joven rubia que lee una carta frente una ventana abierta por la que se cuela la luz, símbolo del mundo exterior, no es la representación sombría de una muchacha que anhela “ampliar su esfera doméstica”, como habían interpretado historiadores como Norbert Schneider, sino de una escena amorosa. La joven lee una carta de amor. 

Y no de un amor cualquiera, sino de un amor prohibido, a juzgar por otros elementos que el pintor habría dejado a modo de pistas. Para algunos especialistas en la obra del pintor holandés,  la bandeja con fruta derramada que descansa sobre una mesa cubierta por una alfombra, no deja lugar a dudas.

El hallazgo de la figura de Cupido cambia significativamente la comprensión de la escena

“La bandeja con frutas (…) es un símbolo de la relación extramatrimonial que infringe el mandamiento de la fidelidad. Las manzanas y melocotones recuerdan el pecado de Eva, aludiendo así a la relación amorosa que se inicia con la lectura de la carta, o bien se continúa en secreto”, concluyó al tener conocimiento de la existencia del Cupido el propio Schneider, para quien  el visillo ligeramente descorrido  puede entenderse también como el desvelamiento de un secreto.  

Prohibido o no, de lo que no hay duda es que que se trata de de un amor sincero puesto que el dios rubio del deseo amoroso aparece pisando las máscaras del engaño y la hipocresía. En todo caso, ahora sabemos que la obra “es una declaración fundamental sobre la naturaleza del amor”, asegura Stephan Koja, director de la Galería de los Maestros Antiguos de Dresde donde a partir de este jueves Muchacha leyendo una carta se exhibirá por primera vez tal como lo concibió Vermeer.

‘Muchacha leyendo una carta’ tal como se conocía hasta ahora ‘ Wolfgang Kreische; © Gemäldegalerie Alte Meister, Staatliche Kunstsammlungen Dresden

El cuadro tras eliminar la capa de pintura que ocultaba la figura de Cupido  Wolfgang Kreische; © Gemäldegalerie Alte Meister, Staatliche Kunstsammlungen Dresden

La existencia de una figura que acompañaba a la joven lectora era conocida desde 1979, cuando los rayos X revelaron en la pared del fondo un Cupido desnudo y parcialmente protegido por una cortina de un verde sedoso. Se trataba de un cuadro dentro del cuadro, un sello distintivo de las representaciones del pintor, que en 2009 volvió a constatarse mediante reflectografía infrarroja. Pero hasta muy recientemente los expertos creían que había sido el propio Vermeer quien había hecho desaparecer la figura. Lo que se conoce como un arrepentimiento. 

Fue en 2017, mientras se llevaba a cabo un proceso de restauración, cuando unas nuevas  pruebas de laboratorio llevaron a un  hallazgo sorprendente: entre  la imagen de Cupido y la pintura que lo ocultaba había una espesa capa de suciedad, por lo que entre la aplicación de una y otra tendrían que haber pasado varias décadas y por tanto quien lo borró tuvo que ser por fuerza otra persona.

Hasta muy recientemente los expertos creían que había sido el propio Vermeer quien había hecho desaparecer la figura

Muchacha leyendo una carta fue atribuida inicialmente a Rembrandt y más tarde a Pieter de Hooch, hasta que en 1880 el crítico de arte francés Théophile Thoré-Bürger lo incluyó en su breve catálogo. Vermeer, quien trabajó toda su vida en Delft, cuenta con una producción conocida de tan solo 36 obras y dejó a su familia en la indigencia cuando murió en 1675 a los 43 años, probablemente de un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular inducido por el estrés.  Fue olvidado durante dos siglos hasta que los críticos lo redescubrieron en el siglo XIX y aún hoy permanece rodeado de misterio. 

Completada su restauración, Muchacha leyendo una carta se mostrará por primera vez tal como salió del estudio del pintor a partir de este jueves 10 de septiembre, en La Galería de los Maestros Antiguos de Dresde, en el marco de la exposición  Johannes Vermeer. Sobre el reflejo, que incluye otros nueve cuadros del pintor, entre ellos Mujer tocando un virginal de pie, de la National Gallery de Londres, y Mujer de azul leyendo una carta del Rijksmuseum de Amsterdam. La muestra incluye otras cincuenta obras de artistas como Pieter de Hooch, Frans van Mieris, Gerard Ter Borch, Gabriel Metsu, Gerard Dou, Emanuel de Witte y Jan Steen, con las que se quiere ilustrar el entorno en el que Vermeer trabajó y con el que estuvo en estrecho contacto.

La joven de la perla’ revela todos sus secretos

 ESTUDIO CIENTÍFICO

La perla no es tal sino una ilusión óptica, según el estudio científico liderado por el Mauritshuis de La Haya

La joven de la perla , el famoso cuadro pintado por Johannes Vermeer en 1665, es una de las pinturas más investigadas y documentadas del mundo. Pero también una de las más fascinantes y misteriosas. De ahí, gran parte de su atractivo. Y de su popularidad. ¿Quién era ella? ¿En qué estaba pensando? ¿Cuál era su relación con Vermeer?

Si deseas conocer mas, ingresa donde está escrito en “negrita”. Muchas gracias.

No hay rayos X fluorescentes, tomografías ópticas y microscopios digitales capaces de dar respuestas a esas preguntas, sin embargo un examen científico llevado a cabo por un equipo interdisciplinar en la Mauritshuis de La Haya bajo el título La joven en el punto de mira , ha logrado desvelar algunos secretos de la prodigiosa técnica de pintura de Vermeer.

la joven de la perla, estudio

La joven de la perla, estudio Mauritshuis

También llamada La Mona Lisa del Norte , la obra de Vermeer fue sometida en el 2018 a un exhaustivo ante la mirada del público, y este martes el equipo encabezado por la conservadora jefe de pintura de la pinacoteca holandesa, Abbie Vandivere, dio a conocer sus descubrimientos a través de su página web. Los hallazgos tal vez no den para grandes titulares de prensa, pero según los investigadores “ofrece una visión de una pintura mucho más ‘personal’ de lo que se pensaba anteriormente”.

Estudio de La joven de la perla

El estudio de ‘La joven de la perla’ se llevó a cabo en el museo ante la vista del público.

Uno de los descubrimientos más sorprendentes ha sido comprobar que el fondo de la pintura no es simplemente un espacio oscuro vacío como que se pensaba, sino que Vermeer pintó a la joven delante de una cortina verde. “Las técnicas de imagen visualizan líneas diagonales y variaciones de color que sugieren tela doblada en la esquina superior derecha de la pintura”, sostienen. 

La cortina habría desaparecido a lo largo de los siglos como resultado de cambios físicos y químicos en la pintura verde translúcida. Asimismo, el escaneo de fluorescencia de rayos X macro y el examen microscópico han revelado que pese a que la joven parece no tener pestañas, el artista sí pintó pequeños pelos alrededor de ambos ojos.

La joven tiene pestañas aunque apenas son perceptibles

El objetivo de la investigación, en la que se han involucrado numerosas instituciones, como el Rijksmuseum de Ámsterdam, la National Gallery de Washington y las Universidades de Maastricht y Amberes, no era conocer la identidad de la joven, cosa imposible, sino los pasos que dio Vermeer para llegar a esta pintura, las técnicas aplicó para crear sus sutiles efectos ópticos, los materiales que usó y de dónde proceden y, en fin, cómo se veía originalmente la pintura y qué cambios sufrió a lo largo de los siglos.

Las imágenes infrarrojas han revelado que Vermeer comenzó a componer la pintura en varios tonos de marrón y negro, y que pintó los contornos de la figura con finas líneas negras. También realizó cambios en la composición durante el proceso de pintura: la posición de la oreja, la parte superior del pañuelo y la parte posterior del cuello se desplazaron.

La perla no es tal, sino una ilusión óptica, un punto focal en la pintura

Y, en fin, que la perla seguramente no era tal sino una ilusión (toques translúcidos y opacos de pintura blanca), ya que ni siquiera tiene un gancho para colgar de la oreja. En un blog que fue publicando a medida que avanzaban los estudios, Vandivere ya había avanzado que “quizás Vermeer lo exageró un poco para convertirlo en un punto focal de la pintura ..” Y que los especialistas en vestuario y joyería del museo siempre han creído que es demasiado grande para ser real”.

La joven de la perla, estudio

La joven de la perla, estudio Mauritshuis

Ya en 2014, el astrónomo y artista holandés, Vincent Icke, publicó un estudio en la revista New Scientist, según el cual lo que cuelga en el pendiente de la joven de Vermeer no es una perla, sino una lámina de plata pulida o una esfera de cristal. De hecho antes de ser conocido por el título actual, el cuadro aparece en el primer inventario de 1767 como Un retrato al estilo turco , y luego pasó a denominarse Joven con turbante y Cabeza de joven, hasta 1995 cuando aparece con el título actual.Vermeer firmó su obra en la esquina superior izquierda con IVMeer.

La joven de la perla, estudio

La investigación ha estudiado a fondo la composición y las capas de pintira Mauritshuis

La investigación también realizó un preciso mapeo de la paleta de colores de Vermeer: rojo (bermellón y lago rojo hecho de cochinilla), varios tonos de amarillo y marrón (pigmentos de tierra, plomo-estaño amarillo y lago amarillo), azul ( ultramarino e índigo), tonos de negro (carbón y hueso negro) y blanco (dos tipos de plomo blanco). Al parecer, Vermeer seleccionó cuidadosamente dos pigmentos blancos de plomo con diferentes propiedades ópticas para lograr una transparencia sutil y una transición perfecta de la luz a la sombra en la piel de la niña.

Abbie Vandivere, jefe de conservación de la Mauritshuis, como la joven de la perla

Abbie Vandivere, jefe de conservación de la Mauritshuis, como La joven de la perla Mauritshuis.

“Nuestro examen científico nos ha acercado más que nunca a Vermeer y a la joven. La combinación y comparación de diferentes tecnologías científicas ha proporcionado mucha más información de la que una sola tecnología hubiera hecho por sí sola. La joven de la perla es una imagen más personal de lo que se pensaba anteriormente”, concluye Vandivere .

Imagen de portada: Gentileza de La Vanguardia – Barcelona – España

FUENTE: La Vanguardia – Barcelona – España/ Por Teresa Sesé

Las fotografías ganadoras y 300 seleccionadas del concurso “El verano de nuestras vidas” (1 de 7).

A finales de julio lanzamos un concurso muy estimulante: “El verano de nuestras vidas”. Os pedíamos que publicáis fotografías hechas por vosotros acompañadas de un pie de foto y junto al hashtag #El Verano De Nuestras Vidas.

Nos ha costado muchísimo hacer la selección final. Muchísimo. Disculpad, por favor, la demora. La participación ha sido altísima, con cerca de 23.000 fotografías con un nivel magnífico.

Aquellas, aquellos que veáis alguna de vuestras fotos incluidas en los artículos con las 300 fotos mencionadas y queráis que dicha foto vuestra forme parte de la exposición “El verano de vuestras vidas” que vamos a instalar en el Parque del Retiro de Madrid en octubre, por favor, mandadnos las fotografías a la mayor celeridad, antes del 24 de septiembre, y en la mayor resolución posible para que podamos imprimirla, a prensa@cultura inquieta.com 

Quien desee ver las fotografías, por favor cliquee en lo subrayado y en “negrita”

Nota importante: Ante la impresionante acogida del concurso, nos hemos encontrado con un problema inesperado, nos tememos que las herramientas de Instagram no permiten visualizar todas y cada una de las fotografías presentadas a la convocatoria. Aunque hemos repasado varias veces todas las que aparecen en #elveranodenuestrasvidas de Instagram, sospechamos que Instagram no muestra las 23.000 fotos participantes, por más que lo intentamos.

Tanto las 10 fotografías ganadoras como el resto de las seleccionadas no pretenden ser más que un crisol, una muestra coral de vuestra forma de observar vuestros veranos. Hemos tratado de seleccionar diez imágenes con estilos diferentes. Obvia decir que tanto el listado de fotos ganadoras como de imágenes seleccionadas podría haber sido muchísimo más amplio sin perder un ápice de calidad. Claramente, elegir diez fotos ganadoras entre 23.000 es una tarea tremendamente difícil y en la que estamos condenados a dejar afuera multitud de fotografías igualmente merecedoras del premio.

Por favor, aquellos que veáis vuestras fotos entre las 300 seleccionadas, enviarnoslas con la mayor resolución posible a prensa@culturainquieta.com  antes del 24 de septiembre.

Al final del artículo encontraréis un enlace para comenzar a ver los siete diferentes artículos con las 300 fotos seleccionadas.

Primer premio, dotado con 500 euros:

Una fotografía de Víctor de Valles

Si vas el día y hora correcta en según que cuevas puedes encontrar escenas como estas, Menorca es un lugar increíble por sus cuevas y su agua transparente.

Segundo premio, dotado con 300 euros:

Una fotografía de Nerea Coll

Hechas de atardeceres con lunas, de fusión planetaria, de bigbang y amor cósmico. 

Tercer premio, dotado con 200 euros:

Una fotografía de Patricia de Pinto Steinmauer 

En cuerpo y alma.

Del cuarto al décimo premio, dotados con 100 euros:

Una fotografía de Mario Pereda 

Después de todo un año absorbidos por nuestros trabajos, nuestros estudios y por la monotonía de nuestra vida cotidiana, el verano supone una pequeña pausa durante la que reencontrarnos con nosotros mismos y con nuestros seres amados.

Una fotografía de May Dominguez  

No la he dejado bañarse de noche y ha sido todo un drama. ¿Podría haberla dejado? Sí. Ya lo he hecho otras veces, pero hoy hace fresco y no quiero que se resfríe.

Pero parece que, en su deber como niño, entiende que por muchas cosas que haya podido hacer hoy, que se le niegue bañarse a las 10 de la noche es lo peor que le puede pasar. Aunque razone y le explique la suerte de verano que está pasando….No la he dejado bañarse.y eso es un drama a sus ocho años de edad.

Una fotografía de Claudia Cabrero 

Un año más tarde… Misma modelo, misma playa, sensaciones diferentes. Mi padre siempre decía que cuando alguien se va es una putada, primero para el que se va y después para los que se quedan. Pero también nos enseñó que esta vida hay que vivirla con pasión. Así que un año más tarde saltamos de nuevo con la cabeza bien alta para comernos el mundo y sonreírle a la belleza que nos rodea.

Una fotografía de María Delgado 

Subidas, bajadas y cosquilleo en la barriga.

Una fotografía de Kety Duran 

Summertime

Una fotografía de Alejandro 

El son y la timba.

Una fotografía de Capturolavida 

La silueta más bonita de mi vida: mi hijo. Que la magia nos acompañe. 

Imagen de portada: CULTURA INQUIETA

FUENTE: 

CULTURA INQUIETA – España/Arte/Fotografía/Verano/Concurso

Los últimos días de Leonardo da Vinci

Uno de los genios del Renacimiento italiano pasó los tres últimos años de su vida en los valles del Loira bajo la protección de Francisco I de Francia tras un largo periodo de frustración pública

Una carta fechada en 1501 y dirigida a Isabel d’ Este, marquesa de Mantua y gran mecenas de las artes, dice lo siguiente sobre Leonardo da Vinci: En definitiva, sus experimentos matemáticos le han distraído tanto de la pintura que no puede padecer el pincel. 

En Mantua destacó por un retrato que le hizo a Isabel d´Este, pero en Venecia se presentó como ingeniero militar y en Florencia se dedicó a diversos proyectos urbanísticos. 

En esos años Leonardo atendía con desgana los encargos pictóricos. Y es que Leonardo da Vinci fue un gran artista del Renacimiento pero también un visionario de la ciencia. Aunque pese a su enorme dedicación, nunca consiguió llevar a buen término su propósito.

En 1513 se dirigió a Roma con la intención de trabajar para el papa León X, pero la figura en aquel entonces era Rafael, mientras que Leonardo era considerado un filósofo quimérico y un inestable extranjero. 

Experimentó un largo periodo de frustración pública hasta que en 1516 aceptó una invitación de Francisco I de Francia, quien le procuró en Cloux tranquilidad para los últimos años de su vida.

En verano se hospedó en una casa de campo cercana al castillo real de Amboise, donde asumió los títulos de pintor, arquitecto e ingeniero del rey. 

En la corte francesa se sintió valorado como pintor y también como filósofo. En la casa de campo de Cloux, hoy Clos Lucé, falleció el genio italiano a los 67 años de edad tras una larga enfermedad. Ocurrió el 2 de mayo de 1519. Su tumba está ubicada en la capilla de San Huberto, en el recinto del castillo de Amboise.

Un paseo por la obra de Leonardo da Vinci

El Palacio Real de Milán reunió más de 200 obras relacionadas con el maestro italiano procedentes de numerosos museos e instituciones de todo el mundo.

© GABINETTO DISEGNI E STAMPE DEGLI UFFIZI, FIRENZE / SKIRA GRANDI MOSTRE

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«Leonardo da Vinci 1452-1519. El dibujo del mundo»

Paisaje pintado por Leonardo da Vinci en agosto de 1473.

© MUSEI VATICANI, CITTÀ DEL VATICANO / SKIRA GRANDI MOSTRE

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«Leonardo da Vinci 1452-1519. El dibujo del mundo»

San Jerónimo (c. 1485-1490), de Leonardo da Vinci.

© MUSÉE DU LOUVRE, PARIGI / SKIRA GRANDI MOSTRE

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«Leonardo da Vinci 1452-1519. El dibujo del mundo»

San Juan Bautista (c. 1506-1515), de Leonardo da Vinci.

© MUSEO NAZIONALE DELLA SCIENZA E DELLA TECNOLOGIA LEONARDO DA VINCI, MILANO / SKIRA GRANDI MOSTRE

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«Leonardo da Vinci 1452-1519. El dibujo del mundo»

Carro automotor de 1953 basado en los diseños de Leonardo da Vinci.

© THE ROYAL COLLECTION / HM QUEEN ELIZABETH II / SKIRA GRANDI MOSTRE

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«Leonardo da Vinci 1452-1519. El dibujo del mundo»

Diluvio (c. 1517-1518), de Leonardo da Vinci.

Con motivo de la Exposición Internacional de Milán , que se celebró en mayo de 2015, se presentó la exposición Leonardo da Vinci 1452-1519. 

El dibujo del mundo, la más grande e importante dedicada a Leonardo que se ha realizado en Italia, según explicaban los organizadores de esta muestra extraordinaria, que se pudo visitar en el Palacio Real de Milán. 

Fruto de un intenso trabajo de cinco años, la exposición reunió más de 200 obras de numerosos museos e instituciones de todo el mundo, como las tres obras de Leonardo procedentes del Museo del Louvre y treinta dibujos procedentes de la Royal Collection de Isabel II de Inglaterra. 

La Pinacoteca Ambrosiana de Milán, muy ligada al artista, prestó el célebre Retrato de un músico y 38 dibujos del Códice Atlántico. Entre sus obras maestras también se pudieron admirar las siguientes: San Jerónimo, de la Pinacoteca Vaticana; Madonna Dreyfus, de la Galería Nacional de Arte de Washington; La scapigliata o Cabeza de muchacha, de la Galería Nacional de Parma; La belle ferronière, la pequeña Anunciación y San Juan Bautista, todas ellas del Museo del Louvre.

El Museo Nacional de la Ciencia y la Tecnología en Milán colaboró también con dos modelos históricos de máquinas realizados según los diseños de Leonardo: el carro automotor y un martinete para batir metales preciosos.

«SIN CONCESIONES A LA MITOGRAFÍA Y A LA BANALIZACIÓN»

Un dibujo paisajístico fechado en 1473, cuando Leonardo tenía 21 años, y un dibujo tardío de la serie de los diluvios, de 1517 ó 1518, abrían y cerraban respectivamente la exposición de forma simbólica. 

En esta última obra, un cataclismo provoca la caída de montañas con vórtices de polvo, humo y agua y muestra en Leonardo un cambio radical de concepción al afrontar la representación de la naturaleza y los fenómenos naturales, en palabras de Pietro C. Marani y Maria Teresa Fiorio, los comisarios de la muestra. 

Las dos obras ilustran el enorme camino recorrido, partiendo de la confianza en la naturaleza y la consciencia de poseer los instrumentos idóneos para su representación y concluyendo, casi cincuenta años después, en una visión catastrófica y pesimista en la que el hombre ya no tiene el control de los elementos naturales y está forzado a subyacer renunciando, casi, a ponerle remedio, añaden los historiadores.

La muestra propone una visión de la figura de Leonardo, como artista y científico de su tiempo, a través de doce secciones, sin concesiones a la mitografía y a la banalización, expresan los organizadores. Las dos secciones finales evidencian la influencia pictórica del gran maestro en la edad moderna y la formación de su mito, centrado en la Gioconda. 

FUENTE: NATIONAL GEOGRAPHIC – Redacción

Italia pelea por su patrimonio cultural

Nuevo round por la repatriación de “L’Atleta Victorioso de Fano”

Una nueva legislación italiana permitirá al país repatriar obras históricas de su patrimonio cultural. La escultura de El Atleta, en el Museo Getty es uno de los primeros objetivos a reconquistar.

La comisión de Cultura del Senado de Italia aprobó una resolución sobre la restitución de los bienes culturales ilícitamente
exportados fuera de su territorio. La norma es una vuelta de tuerca más que se viene a sumar a una legislación internacional destinada a impedir el expolio de objetos esenciales de la idiosincrasia cultural de todas las civilizaciones. En este caso a lo que se
apunta es a la reversión de los ya acaecidos.

Ya en 1970 la Unesco resolvió que todo bien cultural debía en lo sucesivo contar con un certificado de exportación emitido por el Estado para salir de sus fronteras. En Italia el certificado ya era requisito para cualquier bien arqueológico desde 1939 gracias a una ley sancionada por Benito Mussolini. 

La nueva normativa no se trata más que de un eslabón en una larga cadena, pero ha puesto en el tapete un tema apasionante, con múltiples historias ya resueltas y otras que mantienen el suspenso propio de un thriller.

Entre las primeras se encuentra la recuperación por parte de Italia de la “Dea de Morgantina”, una escultura del período griego del siglo IV AC.

La obra de más de 2 metros de altura representaba a una diosa griega. Provenía de excavaciones clandestinas en Sicilia.

Las distintas etapas que la llevaron primero al Museo Getty de Los Ángeles y su restitución al museo del centro de la isla del Mediterráneo después de largas batallas legales son apasionantes.

Hoy, vuelve a estar en el centro del ring un capo-lavoro greco que el Museo Getty de Los Ángeles exhibe con el título “Victorius Youth” y que los italianos conocen como “L’Atleta vittorioso di Fano”.

Su origen se remonta a la misma época en que fue creada la Dea. La obra representa un joven en tamaño natural y se atribuye a Lisipo, un escultor del siglo IV AC, dilecto de Filipo II rey de Macedonia.

Junto a Praxiteles, Lisipo es considerado el cenit del período helénico de la escultura griega clásica.

El retratado sería un compañero del heredero al trono, el futuro Alejandro Magno, en el acto de premiación en los Juegos Olímpicos.

Faltan los ojos que posiblemente fueran de un material vítreo y los pies que quedaron seguramente adheridos a la base, también perdida. En su estado actual, la escultura mide 152 centímetros.

La obra fue llevada al bronce mediante la técnica de la cera perdida, es decir, que el artista modeló la obra en un material maleable que permite que, aún después de veinticinco siglos, podamos admirar en pleno la potencia estilística de su autor.

A su vez, los vestigios de la tierra refractaria usada para su fundición hallados en el interior hueco, permitieron mediante el método del carbono 14, la datación de la obra.

El hallazgo de L’Atleta Victorioso de Fano, la obra que Italia busca recuperar

En el verano de 1964 un pescador accidentalmente la enganchó en sus redes y así fue recuperada del fondo del mar Adriático, frente a las costas de Fano, un pequeño puerto en Le Marche, entre Ancona y Pesaro.

No aparecieron otros restos del naufragio, pero supuestamente la escultura viajaba en un navío destinado a Venecia.

Infringiendo normas vigentes, el hallazgo no fue declarado a las autoridades. 

En cambio recorrió (después de un largo período de ocultamiento) de la mano de traficantes siempre alertas un camino conocido.

Exportada ilegalmente de Italia, llegó a Boston en 1977 y al poco tiempo fue adquirida por el Museo estadounidense, según se dice, en cuatro millones de dólares.

A partir de 1989 llegaron al Getty los primeros reclamos de restitución y en 2018 distintos fallos judiciales italianos ratificaron los derechos sobre la obra.

Hay librados en consecuencia, pedidos de embargo. La resolución, ahora aprobada en forma unánime por la Comisión de Cultura del Senado Italiano, implica una moción que refuerza la sentencia de la Corte de Casación Italiana de diciembre de 2018.

En aquella oportunidad el Museo declaró, “continuaremos defendiendo nuestro derecho legal a la estatua”.

Antes del inicio de la pandemia ratificó aquella posición y luego se llamó a silencio.

Sin embargo, en los últimos años el Museo Getty debió devolver cuarenta obras reclamadas por Italia, entre ellas la Diosa de Morgantina antes comentada.

La historiadora de arte Maureen Marozeau, en su apasionante libro “Historias increíbles del mundo del arte” estima el valor de la restitución en cuarenta millones de dólares.L’ATLETA A POCO DE SER RECUPERADO.

Detalles sobre el museo Getty, “el acusado”

El museo Getty es un caso extremo dentro de un país (USA) que, previsiblemente, siempre tuvo una posición muy liberal en lo que hace a incorporación de obras en sus museos y colecciones.

Cierto es que el British Museum de Londres exhibe la mayor parte de los frisos del Partenón (los famosos mármoles de Elgin), que Berlín se ufana de su museo de Pérgamo, y que París se engalana con obeliscos egipcios… Pero el museo Getty es un caso extremo.

Fue fundado en 1953 por John P. Getty, el multimillonario petrolero y coleccionista desenfrenado a fin de beneficiarse de reducciones impositivas.

Tuvo desde el principio una política muy laxa en cuanto a la procedencia de las piezas que incorporaba, política que se exacerbó a partir de la muerte del magnate en 1976, que deja al museo con más de 600 millones de dólares en acciones de la petrolera.

Dinero, angurria y falta de escrúpulos, permitieron al museo conformar una colección extraordinaria que hoy, en gran medida se encuentra cuestionada.

En el centro de ese acerbo brilla todavía la obra atribuida a Lisipo que recientemente un artículo del prestigioso medio “The Art Newspaper” valuó en 16 millones de dólares. Aún está por verse cuándo L’Atleta retorne victorioso a Fano.

Fuente: ARTECARLOS MARÍA PINASCOITALIA