Sagitario A*: la primera imagen del monstruoso agujero negro en el centro de nuestra galaxia.

Esta es la primera imagen del monstruoso agujero negro que habita en el centro de nuestra galaxia.

Es conocido como Sagitario A*, y tiene una masa cuatro millones de veces mayor que la de nuestro Sol.

En la imagen se aprecia una región oscura central, donde reside el agujero, rodeada por la luz proveniente de gas súper caliente que es acelerado por inmensas fuerzas gravitatorias.

Este anillo es de unos 60 millones de kilómetros, aproximadamente el tamaño de la órbita de Mercurio alrededor del Sol.

El monstruo supermasivo está a unos 26.000 años luz de distancia, por lo cual no representa ningún peligro para la Tierra.

La imagen fue producida por el equipo internacional del Telescopio del Horizonte de Eventos (EHT, por sus siglas en inglés).

En 2019, el EHT había publicado una imagen del agujero negro gigante en el corazón de otra galaxia llamada Messier 87 o M87.

Ese objeto es más de mil veces más grande, con 6.500 millones de veces la masa de nuestro Sol.

«Pero esta nueva imagen es especial porque es nuestro agujero negro supermasivo», dijo el profesor Heino Falcke, uno de los investigadores del proyecto EHT.

«Está en ‘nuestro patio trasero’, y si quieres entender los agujeros negros y cómo funcionan, este tiene la respuesta, porque lo vemos con detalles intrincados», dijo a la BBC Falcke, de la Universidad Radboud Nijmegen.

NASA. La Vía Láctea.

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Agujero negro

FUENTE DE LA IMAGEN – EHT COLLABORATION. Esta es la primera foto de un agujero negro, el agujero M 87.

El truco del EHT

Lograr esta imagen significó una gran hazaña.

A una distancia de 26.000 años luz de la Tierra, Sagitario A*, o Sgr A* para abreviar, es un pequeño pinchazo en el cielo. Para detectar tal objetivo se requiere una resolución increíble.

El truco del EHT es una técnica llamada interferometría de matriz de línea de base muy larga (VLBI).

BBC

Esencialmente, esta técnica combina una red de ocho antenas de radio ampliamente espaciadas para imitar un telescopio del tamaño de nuestro planeta.

Esta disposición permite que el EHT corte un ángulo en el cielo que se mide en arcosegundos. Los miembros del equipo EHT hablan de una nitidez de la visión similar a poder ver un panecillo en la superficie de la Luna.

Además, se necesitan relojes atómicos, algoritmos inteligentes e innumerables horas de supercomputación para construir una imagen a partir de varios petabytes (1 petabyte equivale a un millón de gigabytes) de datos recopilados.

La forma en que un agujero negro distorsiona -ejerciendo un efecto lente- la luz, significa que solo se puede ver una «sombra», pero el brillo de la materia alrededor de esta oscuridad, que se extiende en un círculo conocido como disco de acreción, revela dónde está el objeto.

Esta imagen luce similar a la del agujero de M87, pero hay diferencias clave.

«Debido a que Sagitario A* es alrededor de 1.000 veces más pequeño, su estructura de anillo cambia en escalas de tiempo que son 1.000 veces más rápidas», explicó el miembro del equipo, el doctor Ziri Younsi, del University College London, en Reino Unido.

«Es muy dinámico. Los ‘puntos calientes’ que ves en el anillo se mueven día a día».

El gas excitado sobrecalentado, o plasma, en el anillo viaja alrededor del agujero negro a una fracción significativa de la velocidad de la luz (300 000 km/s).

Las regiones más brillantes son probablemente lugares donde el material se mueve hacia nosotros y donde su emisión de luz está siendo energizada.

Estos rápidos cambios en la vecindad de Sgr A* son parte de la razón por la que se ha tardado mucho más en producir una imagen en comparación con M87.

Centro galáctico.

FUENTE DE LA IMAGEN – ESO/S.GILLESSEN ET AL. Las estrellas que orbitan alrededor de Sgr A* se mueven a grandes velocidades.

No hay dudas

La interpretación de los datos ha sido un desafío más difícil.

Las observaciones del telescopio para ambos agujeros negros en realidad se adquirieron durante el mismo período, a principios de 2017, pero M87, en su mayor tamaño y distancia de 55 millones de años luz, parece estático en comparación con Sgr A*.

Los científicos ya han comenzado a implementar las medidas en la nueva imagen para probar la física que usamos actualmente para describir los agujeros negros.

Hasta ahora, lo que ven es totalmente consistente con las ecuaciones establecidas por Einstein en su teoría de la gravedad, la relatividad general.

Durante décadas se sospechó que un agujero negro supermasivo vive en el centro de la galaxia.

JWST artwork

FUENTE DE LA IMAGEN – NASA. Artwork: The James Webb telescope will study the environment around Sgr A*

¿Qué más podría producir fuerzas gravitatorias que aceleren las estrellas cercanas a través del espacio a velocidades de hasta 24.000 km/s (en comparación, nuestro Sol se desliza alrededor de la galaxia a una velocidad de solo de 230 km/s)?

Curiosamente, cuando el comité del Premio Nobel honró a los astrónomos Reinhard Genzel y Andrea Ghez con su premio de física en 2020 por su trabajo sobre Sgr A*, la mención solo hablaba de «un objeto compacto supermasivo».

Era un margen de maniobra en caso de que algún otro fenómeno exótico resultara ser la explicación.

Pero ahora no hay dudas.

BBC

En agosto, el nuevo súper telescopio espacial, James Webb, pondrá su mirada en Sgr A*.

No tendrá la resolución para obtener una imagen directa del agujero negro y su anillo de acreción, pero con sus instrumentos infrarrojos increíblemente sensibles permitirá el estudio del entorno del agujero negro.

Los astrónomos estudiarán con un detalle sin precedentes el comportamiento y la física de cientos de estrellas que giran alrededor del agujero negro.

Incluso buscarán ver si hay algunos agujeros negros del tamaño de una estrella en la región, y en busca de evidencia de grupos concentrados de materia invisible u oscura.

«Cada vez que tenemos una nueva herramienta que puede tomar una imagen más nítida del universo, hacemos todo lo posible para entrenarla en el centro galáctico, e inevitablemente aprendemos algo fantástico», dijo Jessica Lu, profesora de la Universidad de California Berkeley, EE.UU., que liderará la campaña de Webb.

Imagen de portada: EHT COLLABORATION, Sagitario A*.

FUENTE RESPONSABLE: BBC News Mundo. Por Jonathan Amos-Corresponsal de Ciencia de la BBC. Mayo 2022

Astronomía/Ciencia

 

 

 

¿La vida llegó a la Tierra desde el espacio? Detectados los componentes del ADN y el ARN en meteoritos.

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Temas /Astrobiología

Según sugiere un artículo publicado en Nature, las bases de pirimidina halladas en 3 meteoritos ricos en carbono, componentes esenciales de la estructura del ADN y el ARN, refuerzan la teoría de que la vida podría haber llegado a la Tierra desde el espacio.

En la actualidad, para explicar los orígenes de la primeras moléculas orgánicas en nuestro planeta existen esencialmente dos hipótesis enfrentadas. La primera de ellas postula que la vida en la Tierra podría haber surgido en nuestro propio planeta. La otra gran alternativa, por el contrario, aboga por que las moléculas orgánicas pudieron haber llegado desde el espacio exterior: es lo que se conoce como la hipótesis de la panspermia. Pero, de haber sucedido de esta manera ¿Cómo podrían haber llegado a este pequeño planeta azul las moléculas responsables de la vida?

Para formar el ADN y el ARN se requieren dos tipos de bloques de construcción básico: las llamadas bases nitrogenadas, las cuales se pueden clasificar en purinas (guanina y adenina) y pirimidinas (citosina, uracilo y timina). Hasta el momento, los científicos habían identificado en meteoritos hallados en la Tierra las llamadas purinas, y una de las pirimidinas, el uracilo. Sin embargo, pese a que la simulación en modelos de laboratorio siempre ha llevado a especular que era igualmente posible encontrar citosina y timina en el medio interestelar, la detección de pirimidinas como la citosina y la timina en meteoritos se ha hecho de rogar durante mucho tiempo.

Las moléculas de la vida en un meteorito

Ahora, no obstante, gracias al empleo de técnicas analíticas de última generación especialmente adaptadas para la cuantificación a pequeña escala de estas bases nitrogenadas, el equipo de Yasuhiro Oba, profesor de la Universidad Hokkaido, acaba de informar del hallazgo de las piezas del puzle restantes para construir en su totalidad las moléculas de la vida. El hallazgo se ha producido en 3 meteoritos diferentes y ricos en carbono llamados Murchison, Murray y Tagish Lake.

Los resultados de la investigación se recogen en un artículo titulado Identifying the wide diversity of extraterrestrial purine and pyrimidine nucleobases in carbonaceous meteorites que se publica esta semana en la revista Nature Communications. Además de los compuestos detectados previamente en meteoritos, como la guanina, la adenina y el uracilo, los autores identificaron por primera vez varias bases de pirimidina (citosina y timina)

Lo hicieron, además, en niveles de concentración de hasta partes por billón, es decir, concentraciones similares a las predichas por los experimentos que replican las condiciones que existían antes de la formación del sistema solar.

Los autores concluyen que sus hallazgos sugieren que tales compuestos pueden haber sido generados en parte por reacciones fotoquímicas en el medio interestelar

Esto más tarde conduciría a su incorporación de los asteroides cuando se formó el sistema solar, cuya posterior llegada a la Tierra en forma de meteoritos podría haber desempeñado un importante papel en la aparición de la vida temprana en nuestro planeta.

Imagen de portada:  iStock

FUENTE RESPONSABLE; National Geographic España. Por Héctor Rodriguez. Periodista especializado en Ciencia y Naturaleza.Abril 2022

Astrobiología/ADN/Astronomía/Meteoritos/Actualidad

 

18 descubrimientos astronómicos que nos han sorprendido en 2021.

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Agujeros negros superlativos, lunas en formación, indicios de agua en los confines del Cosmos o varios planetas que orbitan su estrella al mismo compás; el Universo es fascinante. Acompáñanos en este repaso de los descubrimientos astronómicos más importantes de 2021

Una hormiga pasea sobre tu taza de café durante una mañana cualquiera mientras desayunas en el jardín. Es seguro que esa hormiga puede ver tu taza, detectarla con sus antenas, sentirla bajo sus patas e incluso acercarse a inspeccionar que alberga en su interior. Sin embargo, lo que esta hormiga difícilmente jamás llegará a entender es para qué sirve esa taza, por qué tiene esa forma, de qué material fue fabricada y por qué, o cuán diferente puede saber ese café un domingo o un lunes por la mañana.

Al ser humano le pasa algo parecido con el Universo. Mientras nuestras antenas apuntan hacia el espacio, nuestros satélites orbitan la Tierra o nuestras naves se dirigen a rincones cada vez más remotos del Cosmos, apenas alcanzamos a vislumbrar una respuesta para gran parte de los procesos que tienen lugar en el vasto Universo, al que nos asomamos como una pequeña hormiga puede hacerlo a la mesa de nuestro jardín en busca de unas cuantas migajas que devolver a su colonia para pasar otro invierno.

La única diferencia, quizá, es que nosotros, aún conscientes de nuestra insignificancia, no cejamos en nuestro empeño de mirar al cielo en busca de una contestación. Y si es muy probable que aún estemos muy lejos de encontrar las respuestas, bien es cierto que, en esa búsqueda no podemos sino maravillarnos con cada pequeño secreto que aparece revelado ante nuestro humilde ingenio.

En esta galería fotográfica hacemos un repaso de los descubrimientos más destacados de este año en el campo de la astronomía. Puede que no resuelvan ninguna de las grandes cuestiones que muchos nos hacemos cuando miramos a las estrellas. Sin embargo, nunca está de más maravillarse con la inmensidad del Cosmos y, de vez en cuando, mirar al mundo con humildad y sentirse como una hormiga. Con cada uno de ellos, tal vez, estemos un poco más cerca de resolver los enigmas que nos rodean. 

6 exoplanetas con órbitas rítmicas que desconciertan a los científicos

1 / 18 – 6 exoplanetas con órbitas rítmicas que desconciertan a los científicos

Se trata de un sistema de seis exoplanetas donde todos menos el más cercano a la estrella están acompasados en una danza rítmica mientras se desplazan en sus órbitas; en otras palabras, están en resonancia. Esto significa que a medida que dichos planetas giran alrededor de la estrella repiten patrones en los cuales varios de ellos se alinean cada pocas orbitas. El fenómeno no es del todo nuevo, ya que podemos observar una resonancia similar entre las órbitas de Io, Europa y Ganímedes, tres de las mayores lunas de Júpiter. En este caso Ío, el satélite más cercano de los tres al gigante gaseoso, completa cuatro órbitas alrededor de Júpiter por cada una que realiza Ganímedes, la más lejana, y por cada dos de Europa.

Los cinco exoplanetas externos del sistema TOI-178, no obstante, siguen una cadena de resonancia mucho más compleja; de hecho una de las más largas descubiertas hasta ahora en un sistema planetario. Mientras que las tres lunas de Júpiter están en una resonancia de 4: 2: 1, los cinco planetas exteriores en el sistema TOI-178 siguen un patrón de 18: 9: 6: 4: 3.Puede resultar una simple curiosidad orbital, pero más allá de lo peculiar del sistema, la danza resonante de planetas alrededor de TOI-178 proporciona algunas pistas sobre el pasado del sistema.

Descubren cómo se alimenta un agujero negro

Foto: ESO/L. Calçada – 2 / 18 – Descubren cómo se alimenta un agujero negro

Las imágenes combinadas de los telescopios ALMA, VLT y Hubble revelan unas estructuras en el seno de los agujeros negros intergalácticos que los envuelven y alimentan.

Detectar el momento en que un agujero negro inicia este proceso de captura, por lo poco frecuente de la coyuntura, no suele ser algo habitual. Ahora no obstante, el equipo liderado por la investigadora del Instituto de Astrofísica de Canarias -IAC-, Almudena Prieto, ha descubierto la existencia de unos largos y estrechos filamentos de polvo que envuelven y alimentan los agujeros negros de los centros galácticos y especulan que estas estructuras podrían ser la causa natural del oscurecimiento del centro de muchas galaxias cuando sus agujeros negros están activos.

Un sistema estelar casi imposible

Foto: iStock – 3 /18 – Un sistema estelar casi imposible

Ubicado aproximadamente a 325 años luz de distancia en la constelación del Centauro, el sistema binario b Centauri tiene al menos seis veces la masa del Sol, lo que lo convierte, con mucha diferencia en el sistema más masivo alrededor del cual se ha confirmado la existencia de un planeta.

El planeta descubierto, llamado b Centauri b, también es extremo. Es 10 veces más masivo que Júpiter, lo que lo convierte en uno de los planetas más masivos jamás encontrados. Además, se mueve alrededor del sistema estelar en una de las órbitas más amplias descubiertas hasta ahora, a una distancia asombrosamente 100 veces mayor que la distancia de Júpiter al Sol. Esta gran distancia del par central de estrellas podría ser clave de la supervivencia del planeta.

Una anomalía en uno de los brazos de la Vía Láctea

4 / 18 -Foto: ESO/Janson et al.Una anomalía en uno de los brazos de la Vía Láctea

Gracias a los datos obtenidos por el telescopio Spitzer de la NASA, un equipo de científicos del Instituto Tecnológico de California -Caltech- han descubierto una característica de nuestra galaxia que hasta el momento había pasado desapercibida: un contingente de estrellas jóvenes y nubes de gas formadoras de estrellas que, con una extensión de 3.000 años luz sobresale de uno de los brazos espirales de la Vía Láctea como lo hace una astilla en una tabla de madera. Se trata de la primera estructura importante identificada con una orientación muy diferente a la del brazo en que se encuentra.

Agua primigenia

5 / 18 Foto:NASA/JPL-Caltech/R. Hurt (SSC/Caltech) – Agua primigenia

Este 2021 también se han detectado indicios de la presencia de agua en la galaxia más masiva del Universo primitivo. SPT 0311-58, el lugar del hallazgo, son en realidad dos galaxias situadas a unos 12.880 millones de años luz de la Tierra, y su formación se remonta a un momento en que el Universo tenía apenas unos 780 millones de años, o cerca de un 5 % de su edad actual, y en el cual estaban naciendo las primeras estrellas y galaxias: es lo que se conoce como la Era de la Reionización.

Los planetas rocosos de nuestra Sistema Solar son más extraños de lo que pensábamos

6 / 18 – Foto: ALMA / ESO/NAOJ/NRAO /S. Dagnello (NRAO) -Los planetas rocosos de nuestra Sistema Solar son más extraños de lo que pensábamos.

La Tierra es el único planeta del que hasta ahora sabemos que hay agua suficiente en estado líquido como para dar soporte a la vida tal y como la conocemos. Podría decirse que el agua hace de nuestro mundo un lugar especial. Sin embargo parece que la Tierra, así como los demás planetas de nuestro Sistema Solar podrían ser verdaderamente peculiares. Al menos así lo sugiere una reciente investigación que informa de que la mayoría de los exoplanetas rocosos cercanos no se parecen a nada de lo que conocemos en nuestro Sistema Solar, lo que hace de la propia Tierra una excepción aún más extraña.

El nuevo objeto más distante del Sistema Solar

7 / 18 – Foto: NOIRLab/NSF/AURA/J. da Silva – El nuevo objeto más distante del Sistema Solar

Recién reconocido por la Unión Astronómica Internacional, «Farfarout» o «Muy Muy Lejano», situado a 132 veces la distancia del Sol a la Tierra, es el objeto más distante encontrado hasta ahora en nuestro Sistema Solar. Sus descubridores sabían que el objeto estaba realmente muy lejos, sin embargo no estaban seguros de la distancia exacta a la que se encontraba, por lo que para determinar su órbita pasarían dos años estudiando.

A modo de comparación, diremos que en promedio Plutón está a 39 ua del Sol. Farfarout es incluso más remoto que el anterior poseedor del récord de distancia del Sistema Solar, que fue descubierto por el mismo equipo y apodado «Farout» o “muy lejano”, y está ubicado a 124 ua del Sol. Tarda un milenio en dar una vuelta al Sol y el equipo estima que puede tener unos 400 kilómetros de ancho, lo que lo sitúa cerca de ser considerado un planeta enano por la Unión Astronómica Internacional,

Un pedazo errante de nuestra Luna

8 / 18 – Foto: NOIRLab/NSF/AURA/J. da Silva – Un pedazo errante de nuestra Luna

Poco se sabe sobre los cuasisatélites de la Tierra, una especie de pequeños cuerpos del Sistema Solar cercanos a nuestro planeta y que orbitan alrededor del Sol pero permanecen cerca de la Tierra. Sin embargo una investigación de este 2021 en el que se analiza tanto su composición como su trayectoria sugiere que uno de ellos, el llamado Kamo’oalewa, podría estar compuesto de material similar a la Luna y que su formación podría deberse a un antiguo impacto de un objeto con nuestro satélite.

Vapor de agua en Ganímedes

9 / 18 – Foto: NASA/JPL-Caltech – Vapor de agua en Ganímedes

La presencia de agua en la atmósfera de Ganímedes, el satélite más grande de Júpiter y del sistema solar, fue revelada gracias a una revisión de los datos del Telescopio Espacial Hubble, y según los científicos se habría formado como resultado del escape térmico de vapor de agua desde la superficie helada de la luna.

Este satélite joviano contiene más agua que todos los océanos de la Tierra, sin embargo, las temperaturas en él son tan frías que el agua en la superficie se congela situando sus océanos a aproximadamente unos 160 kilómetros por debajo de su corteza helada.

La temperatura de la superficie de Ganímedes varía mucho a lo largo del día y lo que los científicos ahora han descubierto es que alrededor del mediodía, cerca del ecuador, la temperatura puede aumentar tanto y tan bruscamente como para que la superficie de esta luna libere pequeñas cantidades de agua en un proceso físico conocido como sublimación, por el cual una sustancia cambia de estado sólido a gaseoso sin pasar por el estado líquido.

Observan la formación de una luna en torno a un exoplaneta

10 / 18 – Foto: Foto: ESA/Hubble, M. Garlick, B. Jónsson – Observan la formación de una luna en torno a un exoplaneta

Estas inéditas imágenes del telescopio ALMA muestran sin ambigüedades un disco circumplanetario en torno al exoplaneta PDS 70c, uno de los dos planetas gigantes similares a Júpiter que orbitan la estrella V1032 Centauri, la cual está situada a casi 400 años luz de distancia de la Tierra en la constelación del Centauro. Los astrónomos ya habían encontrado indicios de un disco formador de una luna alrededor de este exoplaneta en 2019, pero dado que no podían distinguir claramente el disco de su entorno circundante, no han podido confirmar su detección hasta este momento.

Agujeros negros superlativos

11 / 18 – Foto: Foto: ALMA (ESO/NAOJ/NRAO)/Benisty et al. – Agujeros negros superlativos

Un nuevo estudio sugiere la existencia de SLABS, Agujeros Negros Tremendamente Grandes, que superarían en tamaño a los llamados Agujeros Negros Supermasivos (SMBH) que ocupan los centros galácticos.

El planeta que sobrevivió a su estrella

12 / 18- Foto: NASA, ESA, and D. Coe, J. Anderson, and R. van der Marel (STScI) – El planeta que sobrevivió a su estrella

El descubrimiento este sistema formado por una enana blanca y un planeta similar a Júpiter permite vislumbrar el futuro del Sistema Solar tras la muerte del Sol. Y es que las imágenes del Observatorio W. M. Keck, situado cerca de la cima del volcán Mauna Kea, en Hawái, revelan que orbitando una enana blanca con aproximadamente el 60% de la masa del Sol recién descubierta, sobrevive un mundo gaseoso gigante con una masa un 40% mayor que la de Júpiter. El hallazgo confirma que los planetas que orbitan a una distancia suficientemente grande pueden seguir existiendo después de la muerte de su estrella.

Un planeta que orbita 3 estrellas

13 / 18 – Foto: Foto: W. M. Keck Observatory / Adam Makarenko – Un planeta que orbita 3 estrellas.

Todavía debe confirmarse, pero el sistema estelar GW Ori, situado a unos 1.300 años luz, sería el primero conocido que albergaría un planeta circuntriple. El hallazgo podría significar que la formación de planetas es mucho más activa de lo que pensamos.

Récord de velocidad en el Sistema Solar

14 / 18 – Foto: ALMA (ESO/NAOJ/NRAO), ESO/Exeter/Kraus et al. – Récord de velocidad en el Sistema Solar

Récord de velocidad en la categoría asteroides, eso si, ya que con cerca de un kilómetro de ancho, la roca espacial 2021 PH27 es el segundo objeto más rápido en completar una vuelta alrededor del Sol después del planeta Mercurio.

2021 PH27 posee un período orbital -tiempo que tarda en dar una vuelta alrededor del Sol- de 113 días, y una órbita alargada que se cruza con las órbitas de Mercurio y Venus. Según los científicos, es posible que el asteroide proceda del cinturón de asteroides principal situado entre Marte y Júpiter, y que haya sido expulsado de este por perturbaciones gravitacionales de los planetas interiores que lo acercaron al Sol. Sin embargo, su alta inclinación orbital, de 32 grados, también sugiere que podría ser un antiguo cometa procedente de la parte más externa del Sistema Solar, y que fue capturado al pasar cerca de uno de los planetas rocosos.

Flúor en los confines del Universo

15 / 18 – Foto: Foto: CTIO/NOIRLab/NSF/AURA/J. da Silva – Flúor en los confines del Universo

El descubrimiento en NGP-190387 marca una de las primeras detecciones de flúor más allá de la Vía Láctea y sus galaxias vecinas. Los astrónomos ya habían detectado previamente este elemento en cuásares distantes, objetos brillantes alimentados por agujeros negros supermasivos en el centro de algunas galaxias, sin embargo, tras 20 años rastreando este elemento, nunca antes se había observado en una galaxia de formación de estrellas tan temprana en la historia del Universo, cuya luz ha tardado en llegar a nosotros más de 12.000 años.

Caníbales galácticos

16 / 18 – Foto: ESO / M. Kornmesser – Caníbales galácticos

El Centro Internacional de Investigación en Radioastronomía informó en un estudio de principios de año que las galaxias más grandes «roban» de sus galaxias satélite vecinas más pequeñas el gas molecular para la formación de estrellas. Los astrónomos han descubierto que estas pequeñas galaxias satélite también contienen menos gas molecular en sus centros.

Para entender la diferencia, cabe decir que las nubes de gas molecular son extensas regiones generalmente ubicadas en el interior de las galaxias en las que la densidad de materia es tan alta y la temperatura es tan baja como para que exista dihidrógeno, es decir, hidrógeno en su estado molecular (H2). Este hidrógeno molecular es el último responsable de la formación de nuevas estrellas, por lo que según se desprende del estudio, las galaxias más grandes estarían robando el material que sus contrapartes más pequeñas necesitan para formar nuevos astros.

La pareja de agujeros negros supermasivos más cercanos a la Tierra

17 / 18 – Foto: ICRAR, NASA, ESA, the Hubble Heritage Team (STScI/AURA) -La pareja de agujeros negros supermasivos más cercanos a la Tierra

Los dos objetos, detectados gracias a las observaciones realizadas con el Very Large Telescope -VLT- del Observatorio Europeo Austral, se encuentran ubicados en la galaxia NGC 7727, en la constelación de Acuario, y situados a unos 89 millones de años luz de nuestro planeta se trata del par de agujeros negros más cercanos a la Tierra detectados hasta el momento.

De hecho, el par hallado en NGC 7727, también ha batido el récord de separación mínima entre dos agujeros negros supermasivos, ya que se según las observaciones solo distan unos 1600 años luz entre sí.

Un mapa de estrellas vecinas del Sistema Solar

18 / 18 – Foto: NOIRLab/NSF/AURA/J. da Silva- Un mapa de estrellas vecinas del Sistema Solar

Astrónomos y científicos ciudadanos han elaborado el mapa en 3 dimensiones más completo de enanas marrones frías en el vecindario cósmico de nuestro Sistema Solar. El trabajo cartográfico contempla hasta 525 estrellas del tipo enana marrón e incluye a 38 nuevas estrellas de las que se informa por primera vez. Los resultados confirman que la vecindad del Sol es sorprendentemente diversa en relación con otras partes de la galaxia.

Imagen de portada: NASA

FUENTE RESPONSABLE: NATIONAL GEOGRAPHIC. Por Hector Rodriguez. Editor y periodista especializado en ciencia y naturaleza. Diciembre 2021.

Astronomía/Universo/Espacio/Descubrimientos

 

 

 

Para qué servirá el James Webb, el telescopio espacial que podrá mirar hacia el pasado.

El telescopio fue lanzado a millones de kilómetros de la Tierra y tendrá la capacidad de detectar cualquier galaxia en el universo.

Es un observatorio espacial que puede mirar hacia el punto más remoto del pasado y es difícil exagerar la emoción que rodea a los descubrimientos a los que podría conducir.

El telescopio espacial James Webb (JWST), una misión internacional de las agencias espaciales de Estados Unidos (NASA), Europa (ESA) y Canadá (CSA), lleva varios años en construcción con un costo de miles de millones de dólares.

Sus responsables lo lanzaron el 25 de diciembre a millones de kilómetros de la Tierra y los científicos afirman que tendrá la capacidad de detectar cualquier galaxia en el universo.

Pero una pieza clave del JWST es un instrumento creado por un equipo de astrónomos e ingenieros de Edimburgo, Escocia.

Es el MIRI (Mid Infrared Instrument), una herramienta diseñada para medir el rango de longitud de onda del infrarrojo medio.

El MIRI, uno de los cuatro detectores clave del JWST, permitirá mirar hacia el pasado, a unos cientos de millones de años después del Big Bang, un momento que se cree ocurrió hace más de 13.500 millones de años.

Gráfico que muestra los componentes del Telescopio Espacial James Webb

 

¿Cómo puedes mirar hacia el pasado?

La capacidad para mirar el pasado está basada en el hecho de que incluso la luz tiene un límite de velocidad.

La luz viaja a 300.000 km/s.

Así, debido al tiempo que tarda en recorrer el espacio, cuanto más lejos está un objeto más atrás vemos en el tiempo.

Por ejemplo, como la luz del Sol tarda ocho minutos en llegar a la Tierra, en realidad los que estamos en la Tierra vemos al Sol como era hace ocho minutos.

exoplanetas

FUENTE DE LA IMAGEN – NASA

El James Webb es el instrumento perfecto para estudiar esos mundos y planetas distantes que orbitan otros soles, conocidos como exoplanetas.

Entonces, la imagen de una estrella que está a mil millones de años luz distancia tarda mil millones de años en llegar a nosotros.

Y cuando vemos esa estrella, lo que estamos viendo es cómo era hace mil millones de años.

El telescopio James Webb es el instrumento perfecto para estudiar esos mundos y planetas distantes que orbitan otros soles.

La existencia del primer exoplaneta fue confirmada en 1995. Ahora sabemos que hay más de 4.000 de ellos.

El MIRI permitirá a los astrónomos mirar esos cuerpos celestes en mayor detalle, incluida la observación de sus atmósferas para prometedores signos de vida extraterrestre.

¿Cómo funciona?

Como todos los telescopios espaciales, el JWST tiene una ventaja sobre sus contrapartes establecidos en la Tierra.

No hay una atmósfera que distorsione nuestra visión así que las estrellas no centellean en el espacio.

Todos los instrumentos del James Webb observarán la luz infrarroja, lo cual es vital para entender el universo.

Los objetos más lejanos que podemos detectar se ven con luz infrarroja porque ésta puede atravesar el polvo interestelar que bloquea la luz visible.

Además la luz visible que viaja desde una estrella lejana se distorsiona en su trayecto hacia nosotros.

JWST

FUENTE DE LA IMAGEN – NASA/CHRIS GUNN

El espejo del JWST tiene 6,5 metros y deberá viajar doblado en 18 segmentos hexagonales que se desplegarán en el espacio.

La longitud de onda se vuelve más larga, lo que significa que la luz que estaba en el rango visible para los humanos es desplazada hacia el infrarrojo del espectro electromagnético.

Este es un efecto llamado «desplazamiento hacia el rojo» y significa que si quieres ver hacia puntos más remotos del pasado debemos mirar objetos que resultan invisibles para nosotros.

Pero estos objetos «invisibles» no serán invisibles para el James Webb.

Tres de sus detectores están sintonizados hacia el infrarrojo cercano. Como el término sugiere, esos son los rojos que podemos ver en el espectro electromagnético.

Pero el cuarto detector, el MIRI, puede mirar más profundamente, hacia el infrarrojo medio. Lo que significa que podrá observar mucho más lejos y a puntos mucho más remotos.

JWST

FUENTE DE LA IMAGEN – NASA/CHRIS GUNN

El JWST cuenta con un enorme parasol diseñado para mantener su temperatura a pocos grados sobre el cero absoluto.

El profesor Alistair Galsse, principal científico del MIRI, le explicó a la BBC cómo funciona el detector.

«Este puede ver los colores de los objetos, por ejemplo, los que están a aproximadamente temperatura ambiente. Esto hace particularmente interesante el estudio de planetas que orbitan otras estrellas».

Y lo más fascinante es que el MIRI será capaz de mirar hacia casi el comienzo del universo.

«Pensamos que las primeras estrellas que se formaron eran muy grandes y comenzaron la cadena de producción de los elementos y estrellas que vemos a nuestro alrededor», le dice a la BBC la profesora Gillian Wright, principal investigadora europea del MIRI.

«No sabemos mucho sobre esta era. Sabemos cómo se veía la estructura del universo poco después del Big Bang y, por el (telescopio) Hubble y otras misiones, cómo se ven las galaxias ahora o en épocas posteriores», explica Wright.

«Pero, la pequeña porción en el medio, cómo se formaron las primeras… no sabemos mucho sobre esa era», dice la científica.

La capacidad para mirar hacia el pasado está basada en la velocidad de la luz.

Un espejo más grande que el del Hubble

El JWST es, literalmente, un enorme proyecto. Tiene el tamaño de una cancha de tenis y su espejo de 6,5 metros es varias veces más grande que el del Hubble.

En su configuración funcional es demasiado grande para cualquier cohete por lo que deberá ser doblado en 18 segmentos hexagonales que se desplegarán en el espacio.

Gráfico que comparar el espejo del Telescopio Espacial Hubble y del Telescopio Espacial James Webb

De la misma forma, el JWST cuenta con un enorme parasol diseñado para mantener su temperatura a pocos grados sobre el cero absoluto.

El parasol está compuesto de cinco delgadas capas de película de polimida que debe ser desplegado en el espacio.

El telescopio fue probado exhaustivamente en la Tierra porque irá a lugares donde nadie podrá arreglarlo si sufre una descompostura.

Operará cerca del punto de Lagrange Tierra-Sol L2, a un millón y medio de kilómetros de la órbita de la Tierra, un punto en el espacio donde pueden orbitar el Sol en sincronía con la Tierra, lo que permitirá que el telescopio permanezca a una distancia casi constante.

Imagen de portada: Gentileza de GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: Redacción BBC News Mundo. Diciembre 2021.

Espacio/Astronomía/Ciencia.

 

Astrónomos descubren hasta 170 planetas errantes vagando en una región de nuestra galaxia.

Para el estudio, los científicos utilizaron casi veinte años de datos astronómicos con 80.000 imágenes de campo amplio de archivo de varios grandes observatorios.

Un grupo de científicos de la Universidad de Burdeos (Francia) ha detectado hasta 170 exoplanetas errantes en una región de formación estelar en la Vía Láctea situada a 420 años luz de distancia, en las constelaciones de Escorpio y Ofiuco.

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Estos planetas ‘rebeldes’ que vagan libremente por su cuenta son difíciles de observar debido a la falta de una estrella madre que los ilumine. Por este motivo, los investigadores afirman haber identificado al menos 70, pero podría tratarse de hasta 170 objetos del tamaño de Júpiter, considerado el mayor número descubierto a la vez. Los astrónomos no pudieron precisar en su investigación, publicada en la revista Nature, un número exacto debido a las incertidumbres relacionadas con la supuesta edad de la región y la masa de los objetos.

En el estudio se utilizaron casi veinte años de datos astronómicos, que acumulan 80.000 imágenes de campo amplio de varios grandes observatorios -incluidas las instalaciones del NOIRLac, los telescopios del Observatorio Europeo Austral, el Canadá-Francia-Hawaii y el Subaru-, para medir la luz de todos los miembros de la asociación en una amplia gama de longitudes de onda ópticas y de infrarrojo cercano y lo combinó con mediciones de cómo parecen moverse por el cielo.

«Es un reto, porque se trata de datos muy grandes: tuvimos que tratar con miles de millones de detecciones», comentó Hervé Bouy, astrónomo del Laboratorio de Astrofísica de Burdeos y líder de la investigación.

La técnica utilizada para este estudio fue de gran ayuda, ya que los métodos tradicionales de detección de exoplanetas errantes con microlente dependen de las alineaciones fortuitas entre el objeto y una estrella de fondo no relacionada. El problema de los microlentes es que tienden a captar eventos únicos, lo que hace probable que el planeta rebelde no vuelva a ser visto.

Sin embargo, el equipo científico recurrió a cámaras de grandes telescopios bajo el supuesto de que algunos de estos exoplanetas, al haberse formado hace solo unos pocos millones de años, aún están lo suficientemente calientes como para brillar y pueden ser sensibles a los lentes de estas cámaras.

«Medimos los movimientos diminutos, los colores y las luminosidades de decenas de millones de fuentes en una gran zona del cielo», explicó Miret-Roig, astrónoma de la Universidad de Burdeos y coautora del estudio. «Estas mediciones nos permitieron identificar con seguridad los objetos más débiles de esta región», agregó, señalando que un aspecto emocionante del descubrimiento es que estos nuevos planetas rebeldes podrán ser estudiados en el futuro.

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Imagen de portada: Impresión artística de un planeta de flotación libre con el complejo de nubes Rho Ophiuchi visible en el fondo.ESO / M. Kornmesser.

FUENTE RESPONSABLE: RT en vivo. Diciembre 2021.

Sociedad y Cultura/Astronomía/Ciencia/Descubrimientos/Espacio

 

Ponen a prueba teoría de Stephen Hawking sobre los agujeros negros y la materia oscura.

Una reciente investigación intenta comprobar si los agujeros negros se originaron tras el Big Bang y si estos están conformados por materia negra, una sustancia que se encuentra en el espacio y de la que poco se conoce.

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Un modelo alternativo de cómo se formó el Universo propone que los agujeros negros se pudieron crear inmediatamente tras el Big Bang, lo que podría explicar qué es la materia oscura y cómo surgieron los agujeros negros supermasivos, idea sugerida inicialmente por el reconocido científico británico Stephen Hawking y su colega Bernard Carr en la década de 1970.

Una reciente investigación, dada a conocer este viernes (17.12.2021) por la revista especializada The Astrophysical Journal, sugiere que los agujeros negros primordiales, que habrían existido desde el inicio del universo, podrían formar a su vez la materia oscura, que es aún desconocida y de la que solo se conocen algunas propiedades.

La investigación demuestra que, «sin introducir nuevas partículas o nueva física, podemos resolver misterios de la cosmología moderna, desde la naturaleza de la materia oscura hasta el origen de los agujeros negros supermasivos», señaló uno de los autores, Nico Cappelluti, de la Universidad de Miami (Estados Unidos).

El misterio del tamaño de los agujeros negros

En teoría, si la mayoría de los agujeros negros se formaron inmediatamente después del Big Bang, podrían haber empezado a fusionarse en el Universo primitivo, formando agujeros negros cada vez más masivos con el tiempo.

«Los agujeros negros de distintos tamaños siguen siendo un misterio. No entendemos cómo los de tipo supermasivo han podido crecer tanto en el tiempo relativamente corto desde que existe el Universo», destacó Günther Hasinger, Director científico de la Agencia Espacial Europea (ESA) y también autor del estudio.

En el otro extremo de la escala, también podría haber agujeros negros muy pequeños, como sugieren las observaciones de la misión Gaia de la ESA, y si existen, son demasiado pequeños para haberse formado a partir de estrellas moribundas.

¿Cómo podrían haberse formado el resto de los agujeros negros?

Según este modelo, el Universo estaría lleno de agujeros negros por todas partes y las estrellas comenzarían a formarse alrededor de estos cúmulos de «materia oscura», creando sistemas solares y galaxias a lo largo de miles de millones de años.

Si las primeras estrellas se formaron realmente alrededor de los agujeros negros primordiales, esto significa es estos «existirían antes en el Universo de lo que espera el modelo estándar».

«Los agujeros negros primordiales, si es que existen, bien podrían ser las semillas a partir de las cuales se forman todos los agujeros negros, incluido el que se encuentra en el centro de la Vía Láctea», afirmó otro de los autores, Priyamvada Natarajan, de la Universidad de Yale.

Nuevas tecnologías para saber más sobre el origen.

La misión Euclid de la ESA, que explorará el Universo oscuro con más detalle que nunca, podría desempeñar un papel importante en la búsqueda de agujeros negros primordiales como candidatos a materia oscura.

Además, el nuevo telescopio espacial James Webb, una «máquina del tiempo cósmica» que se remontará a más de 13.000 millones de años, arrojará más luz sobre este misterio.

Si las primeras estrellas y galaxias ya se formaron en la llamada «edad oscura», el James Webb, que está previsto que se lance antes de que termine este año, debería ser capaz de ver pruebas de ellas, añadió Günther.

Imagen de portada: Imagen de un agujero negro dada a conocer el 25 de marzo de este año por el Instituto de Astronomía y Ciencias del Espacio de Corea del Sur.

FUENTE RESPONSABLE: Made for Minds. Diciembre 2021

Astronomía/Ciencia/Investigación/Teoría/Astrofísica/Materia negra/Big Bang/Universo

 

Astrónomos detectan misteriosas estructuras colosales al borde de la Vía Láctea.

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Una de las principales hipótesis es que serían restos de brazos de marea del disco de la Vía Láctea, expulsados por varios satélites en el pasado.

Un grupo internacional de astrónomos han creado un nuevo mapa del disco exterior de la Vía Láctea, el cual reveló la existencia de estructuras colosales al borde de la galaxia.

Según Chervin Laporte, principal autor de la investigación, esta parte no se había explorado en profundidad debido a la presencia de polvo que «oscurece severamente la mayor parte del plano medio galáctico». «Si bien el polvo afecta la luminosidad de una estrella, su movimiento no se ve afectado. Como resultado, se puede utilizar su trayecto para realizar una tomografía de las regiones ultraperiféricas de la galaxia”,

De esta manera, se identificaron filamentos giratorios masivos de procedencia poco clara. Los expertos plantearon la hipótesis de que son restos de brazos de marea del disco de la Vía Láctea, expulsados por varios satélites en el pasado. 

«Otra posibilidad sería que no todas estas estructuras sean realmente auténticas subestructuras de disco, sino que formen en él las crestas de ondas de densidad vertical que se ven en proyección formando una ilusión óptica de que el disco está altamente subestructurado”, agregó Laporte.

El hallazgo se produjo gracias al observatorio espacial Gaia de la Agencia Espacial Europea, un proyecto que busca mapear la Vía Láctea en tres dimensiones.

Imagen de portada: ESA/Hubble / www.globallookpress.com

FUENTE RESPONSABLE: RT en vivo. Ciencia.

Astronomía/Descubrimientos/Curiosidades/Espacio/Investigación

Un nuevo tipo de materia oscura podría dejarse ver mediante ondas gravitacionales.

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Un nuevo tipo de materia oscura, que se comporta como ondas invisibles que rebotan alrededor de las galaxias, incluida nuestra propia Vía Láctea, podría ser descubierto empleando un avanzado detector de ondas gravitacionales.

Un grupo de científicos de la Universidad de Cardiff, en Reino Unido, sostiene que una nueva clase de materia oscura podría ser detectada mediante el análisis de ondas gravitacionales. Con ese objetivo, los investigadores ya están utilizando un potente y avanzado detector, que incorpora un interferómetro láser. El estudio ha sido publicado recientemente en la revista Nature.

Según una nota de prensa, tradicionalmente se creía que la materia oscura, que aunque todavía no ha podido ser observada se sabe que constituye aproximadamente el 85% de toda la materia del universo, estaba compuesta por partículas elementales pesadas. Sin embargo, como todavía no ha podido ser detectada los científicos están ampliando poco a poco sus concepciones y considerando otras alternativas.

Ondas invisibles.

Una de las posibilidades, que constituiría un nuevo tipo de materia oscura, se encuentra en un concepto que se ha denominado campo escalar. De acuerdo a esta hipótesis, la materia oscura estaría conformada por ondas invisibles que rebotan en las inmediaciones de las galaxias, incluyendo por supuesto a la Vía Láctea. Los científicos británicos creen que las ondas gravitacionales podrían revelar a ese tipo de materia oscura.

Para lograr este objetivo, están utilizando el detector GEO 600, desarrollado por Reino Unido y Alemania. Se trata de un interferómetro laser altamente sensible, que se empleó para producir gran parte de la tecnología necesaria para detectar ondas gravitacionales. Ahora, se está usando por primera vez para intentar resolver el misterio de la materia oscura.

La nueva técnica.

La interferometría es un método de medición que aplica el fenómeno de interferencia de las ondas, ya sea que se trate de ondas de luz, radio, sonido o gravitacionales. ¿Cómo funciona? Dos rayos de luz, o generalmente un rayo desdoblado en dos, conforman un patrón de interferencia donde se superponen los dos rayos.

Como la longitud de onda del rayo visible es extremadamente corta, pueden detectarse pequeños cambios en las diferencias de las trayectorias ópticas, o sea la distancia recorrida entre los dos rayos, al producirse notables variaciones en el patrón de interferencia. Debido a estas características, la interferometría óptica se ha transformado en una técnica de medición de enorme valor desde hace más de cien años: además, últimamente su precisión se ha mejorado claramente con la aplicación del láser.

En el interior de un interferómetro láser, dos haces de luz rebotan entre espejos antes de encontrarse en un detector. Gracias a esto, los científicos pueden medir con absoluta precisión la desincronización existente entre ambos rayos de luz, que funciona como un indicador de cualquier perturbación que encuentren los rayos. De esa forma pueden detectar las ondas gravitacionales, y ahora también quizás la materia oscura.

Tema relacionado: La materia oscura está atrapando a la Vía Láctea.

¿El fin del misterio sobre la materia oscura?

Según explicaron los científicos, las vibraciones de los espejos colocados en instrumentos como el detector GEO600 perturbarían a los rayos de luz de una forma particular, que sería característica de la nueva clase de materia oscura y que marcaría una diferencia en cuanto a la identificación de las ondas gravitacionales. Los investigadores creen que serían capaces de detectarla mediante esta técnica, en función de las propiedades exactas de este tipo de materia oscura conocido como campo escalar.

Aunque los detectores fueron creados originalmente para buscar ondas gravitacionales, los especialistas sostienen que pueden ser muy útiles para descubrir finalmente a la materia oscura. El efecto gravitacional de este tipo de materia en los objetos de todo el universo es evidente, por eso los científicos están convencidos de su existencia. Por ejemplo, esta materia invisible puede explicar los giros y la formación de las galaxias, entre otros importantes aspectos.

Referencia

Direct limits for scalar field dark matter from a gravitational-wave detector. Vermeulen, S.M., Relton, P., Grote, H. et al. Nature (2021). DOI:https://doi.org/10.1038/s41586-021-04031-y

Imagen de portada: Gentileza de Pexels en Pixabay.

FUENTE RESPONSABLE: Tendencias XXI. Por Pablo Javier Piacente. Diciembre 2021

Campo escalar/Astronomía/Interferómetro láser/Materia oscura/Ondas gravitacionales/Agujeros negros.

 

 

 

 

«Es un paso gigantesco para la humanidad»: la nave que por primera vez en la historia «toca» el Sol.

La Agencia Espacial estadounidense (NASA) lo llama un momento histórico: la primera vez que una nave espacial ha volado a través de la atmósfera exterior del Sol.

La hazaña fue lograda por la nave Parker Solar Probe, que se sumergió, por un momento, en una región alrededor de nuestra estrella que los científicos llaman corona.

Ocurrió en abril, pero el análisis de datos lo ha confirmado ahora.

La nave Parker tuvo que soportar el calor y la radiación intensa, pero reunió nuevos conocimientos sobre cómo funciona el Sol.

«Así como el aterrizaje en la Luna permitió a los científicos comprender cómo se formó, tocar el Sol es un paso gigantesco para la humanidad que nos ayuda a descubrir información crítica sobre nuestra estrella más cercana y su influencia en el Sistema Solar», dijo Nicola Fox, directora de la división de ciencia heliofísica de la NASA.

Parker Solar Probe es una de las misiones más audaces de la agencia.

Lanzada hace tres años, su objetivo es realizar pases repetidos y cada vez más cercanos al Sol.

Límite crítico

La nave espacial se mueve a una velocidad colosal, a más de 500.000 km/h. La estrategia es entrar y salir rápido, haciendo mediciones del entorno solar con un conjunto de instrumentos desplegados detrás de un escudo térmico grueso.

La corona difusa solo es visible para nosotros en la Tierra durante un eclipse solar total.

FUENTE DE LA IMAGEN – S R HABBAL Y M DRUCKMÜLLER

La corona difusa solo es visible para nosotros en la Tierra durante un eclipse solar total.

El 28 de abril de este año, Parker cruzó lo que se denomina el límite crítico de Alfvén.

Este es el borde exterior de la corona. Es el punto donde el material solar que normalmente está unido al Sol por la gravedad y las fuerzas magnéticas se libera para fluir a través del espacio.

Parker encontró el límite a unos 13 millones de kilómetros por encima de la superficie visible, o fotosfera, del Sol.

Los datos de la sonda sugieren que en realidad pasó por encima y por debajo del límite tres veces distintas en el transcurso de cinco horas, según Stuart Bale de la Universidad de California en Berkeley.

«Vimos que las condiciones cambiaron por completo», dijo a los periodistas.

«Dentro de la corona, el campo magnético del Sol se hizo mucho más fuerte y dominó el movimiento de las partículas allí. Así que la nave espacial estaba rodeada de material que estaba realmente en contacto con el Sol».

Los investigadores están fascinados con la corona porque es donde tienen lugar algunos procesos clave que actualmente desafían cualquier explicación.

Uno es lo que parece ser un sobrecalentamiento contraintuitivo. La temperatura del Sol en su fotosfera es de aproximadamente 6.000 °C, pero dentro de la corona puede alcanzar un asombroso millón de grados o más.

También es dentro de esta región donde el flujo hacia afuera de partículas cargadas (electrones, protones e iones pesados) se acelera repentinamente hasta convertirse en un viento supersónico. Una vez más, el mecanismo es un rompecabezas.

«El problema es que las huellas de los procesos físicos que dan lugar al viento solar se borran con el viaje que hace el viento solar desde la corona solar a la Tierra y más allá», explica Nour Raouafi, del Laboratorio de Física Aplicada John Hopkins.

«Es la razón por la que Parker vuela a través de esta misteriosa región para decirnos qué está pasando allí».

Valiosa información

El equipo científico de Parker recopilará muchos más datos a medida que la sonda se adentre cada vez más en la corona en futuros sobrevuelos del Sol. Debería llegar a 7 millones de kilómetros de la fotosfera en 2025.

Los datos de Parker, y los que provienen de otros observatorios solares, tienen relevancia directa para todos los que viven en la Tierra.

Los mayores estallidos del Sol pueden sacudir el campo magnético de nuestro planeta. En el proceso, las comunicaciones pueden interrumpirse, los satélites pueden quedar desconectados y las redes eléctricas serán vulnerables a las sobrecargas eléctricas.

Los científicos intentan pronosticar estas «tormentas» y Parker promete información nueva y valiosa para ayudarlos a hacerlo.

Los últimos resultados de la misión se presentan en la Reunión de Otoño de la Unión Geofísica Estadounidense en Nueva Orleans.

Imagen de portada: NASA-JHU-APL Parker debe mantener siempre su escudo térmico apuntando al Sol.

FUENTE RESPONSABLE: Jonathan Amos Corresponsal de Ciencia de la BBC. Diciembre 2021.

Espacio/NASA/Ciencia/Astronomía/Sol

 

Un destello azul en el espacio conocido como ‘La vaca’ puede haber sido el nacimiento de un agujero negro.

Sea lo que sea La vaca, está acumulando una gran cantidad de masa en un área diminuta.

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Hace dos años, la evidencia de un gran estallido cósmico llegó a la Tierra en forma de un destello azul brillante. Apodada “la vaca”, parecía una supernova, la dramática muerte de una estrella, pero sucedió incluso más rápido que las muertes de estrellas conocidas. Ahora, un equipo de astrónomos cree haber reducido la lista de sospechosos cósmicos a solo dos: la radiación de rayos X fue emitida por un pequeño agujero negro o una estrella de neutrones. Los resultados del equipo se publican en Nature Astronomy.

“La cantidad de energía era órdenes de magnitud más que la típica supernova de colapso del núcleo”, dijo Dheeraj Pasham, astrónomo del MIT y autor principal del nuevo artículo, en un comunicado del MIT. “La pregunta era, ¿qué podría producir esta fuente adicional de energía?”

Primero, el equipo simuló el ruido del objeto unas 50.000 veces, le dijo Pasham a Gizmodo en un correo electrónico. Determinaron que solo había alrededor de un 0.02% de probabilidad de que la señal que estaban viendo fuera una pista falsa. Los pulsos provinieron de un objeto conocido como AT2018cow (la Vaca para abreviar) ubicado a 200 millones de años luz de la Tierra. Ese apodo fue solo una casualidad de la denominación astronómica; hay un objeto similar llamado Koala. Ambos objetos son FBOT, una clase rara de objetos conocidos por parecerse a supernovas mientras son más fugaces y 100 veces más brillantes.

Si bien se desconoce la identidad de la vaca, el equipo de investigación que estudió el objeto supuso que era un agujero negro o una estrella de neutrones, según la frecuencia de sus pulsos de rayos X, que se producían cada 4,4 milisegundos durante un período de 60 días.

La posible ubicación de La Vaca, en una galaxia de la constelación de Hércules. Imagen: Wikimedia Commons (Other)

La frecuencia de los pulsos les dio a los investigadores una idea de su tamaño: no más de 620 millas de ancho, con una masa de no más de 850 soles. Pero dado que el diámetro del Sol es de alrededor de 865.000 millas de ancho, hace que la vaca sea extremadamente compacta.

Los agujeros negros y las estrellas de neutrones son los objetos más densos conocidos en el universo y ambos ocurren al final del ciclo de vida estelar. Los agujeros negros son esos objetos enigmáticos con campos gravitacionales tan intensos que ni siquiera la luz puede escapar de ellos, mientras que las estrellas de neutrones son estrellas muertas con una gravedad tan intensa que los electrones colapsan sobre los protones, haciendo efectivamente una estrella completamente compuesta de neutrones.

Pasham le dijo a Gizmodo que el objeto giraba alrededor de 224 veces por segundo. (La vaca es un púlsar, lo que significa que emite una señal periódicamente que solo se puede ver en la Tierra cuando apunta en nuestra dirección. Dado que la frecuencia de explosión de rayos X de la vaca era de 224 Hz, los investigadores saben que estaba girando tan rápido).

Si los investigadores pudieran determinar exactamente qué tan vertiginosamente rápido estaba girando el objeto, podrían establecer de qué se trataba con certeza. “Creo que la vaca es solo el comienzo de lo que está por venir”, dijo Pasham. “Más objetos de este tipo proporcionarían una nueva ventana a estas explosiones extremas”.

Cualquiera que sea el objeto, los astrónomos pudieron ver su nacimiento en 2018. A medida que analizan más datos de la Vaca y objetos similares, sus identidades pueden volverse menos misteriosas.

Imagen de Portada: La vaca (que no se muestra aquí) podría ser un agujero negro o una estrella de neutrones como la que está en el centro del remanente de supernova RCW 103 (mostrada)Imagen: X-ray: NASA/CXC/University of Amsterdam/N.Rea et al; Optical: DSS (Other).

FUENTE RESPONSABLE: GIZMODO Ciencia

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