Qué es el estímulo supranormal, el curioso fenómeno por el que los instintos pueden ser retorcidos.

¿Por qué nos gusta lo que nos gusta y cómo nuestros deseos más básicos a veces nos empujan en la dirección equivocada?

A finales de la década de 1940 dos grandes científicos, los premio nobel Konrad Lorenz, zoólogo austríaco, y el biólogo neerlandés Nikolaas «Niko» Tinbergen, cofundadores del campo de la etología (la biología del comportamiento), estaban interesados en cómo funciona el instinto.

Sus experimentos revelaron algo inesperado: los instintos, que habían evolucionado para ayudar a los animales a vivir mejor, podían ser manipulados en el laboratorio.

Si cambiaban el desencadenante del comportamiento y el comportamiento en sí se volvía extraño.

Las gaviotas de arenque, por ejemplo, tienen una pequeña mancha roja en el pico que los polluelos picotean instintivamente para que la madre regurgite la comida.

Pero Tinbergen y Lorenz descubrieron que los polluelos picoteaban aún más cuando se les presentaba una aguja de tejer de madera pintada de rojo.

La aguja no podía darles comida, pero aún así la preferían a sus madres.

Gaviota de cerca para que se vea el punto rojo en el pico

FUENTE DE LA IMAGEN – SCIENCE PHOTO LIBRARY. El punto rojo en el pico de la gaviota.

Raro. Y se vuelve aún más raro.

Unas aves que instintivamente incuban sus pequeños huevos de color azul grisáceo moteados, los abandonaban apenas les daban un huevo de yeso falso dos veces más grande que el tamaño normal y azul fluorescente con lunares negros, para sentarse en ese enorme huevo falso que de ninguna forma podrían haber puesto.

Hubo más experimentos hasta que quedó claro que Tinbergen y Lorenz se habían topado con un extraño fenómeno.

Si un comportamiento instintivo ocurre en respuesta a un estímulo específico -como manchas rojas de pico, manchas en un huevo azul-, cuando exageras el estímulo obtienes una respuesta exagerada, a veces en detrimento de los propios animales.

Llamaron al fenómeno «el estímulo supranormal».

El experto con plumas

Los experimentos de Tinbergen y Lorenz eran interesantes, pero artificiales: la mayoría de los animales nunca habrían encontrado esos particulares estímulos exagerados fuera del laboratorio.

Pero hay estímulos supranormales en el mundo real que destiemplan los instintos finamente afinados de los animales.

Y un maestro de estos elaborados engañosos otra ave: el cuco.

Estos famosos embaucadores no crían a sus polluelos. Las hembras ponen sus huevos en nidos de otras aves más pequeñas y dejan a su futuro bebé en manos del desprevenido ave huésped… los padres no vuelven a ver a sus polluelos nunca más.

Apenas nace, el polluelo del cuco mata a las crías de las aves anfitrionas y saca los restos del nido.

Brutal.

Cuco común (Cuculus canorus) alimentado por Carricero Común Euroasiático

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. El cuco tiene una forma de mendigar comida muy peculiar.

Las aves progenitoras se quedan con ese único pollito monstruoso hambriento, de una especie totalmente diferente.

Pero en vez de expulsarlo inmediatamente,horrorizada, comienza a alimentarlo.

«A menudo el polluelo es 8 o 10 veces más grande que las aves progenitoras que lo alimentan, así que ¿cómo diablos el polluelo cuco obtiene comida cuando crece en un nido de un ave mucho más pequeña que él?», pregunta Rebecca Kilner, profesora de biología evolutiva en la Universidad de Cambridge.

Aquí es donde entra en juego el estímulo supranormal.

La mayoría de los polluelos de todas las especies de aves tienen una boca ancha de color rojo brillante que estimula a los padres a alimentarlos, pero la del cuco es supranormal.

«Tiene una enorme boca muy vívida, mucho más roja de lo que suelen ser las de los polluelos anfitriones, que agita en la cara del ave madre», le dijo la Kilner al programa BBC NatureBang.

Además, su llamada de mendicidad es muy fuerte y muy rápida, mucho más que la que habrían tenido las crías de la madre estafada.

«Es supranormal».

«Aprovecha el sistema nervioso del ave huésped de tal manera que simplemente no puede resistirlo y el impostor en el nido, que no tiene nada que ver con su propia descendencia y en quien no tienen ningún interés genético, termina esclavizándolo».

Curioso… y un poco espeluznante.

Nosotros, no… ¿cierto?

Con solo un color y una canción, el polluelo cuco tiene el poder de volver a engañar a los instintos de las aves madre -instintos perfeccionados por millones de años de evolución-, haciéndola actuar en contra de sus propios intereses.

Pero seguramente nosotros, los humanos, no caeríamos en esas trampas. No nos sentaríamos en una enorme pelota de playa ni alimentaríamos monstruosos bebés alienígenas en contra de nuestra voluntad.

Pájaro sobre huevo enorme azul con puntos negros

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

¡Seguro que no!

¡Ojalá fuera así!

No solo sí caemos sino que, antes y después de que Tinbergen y Lorenz se pusieran a pintar huevos, hemos sido artífices de nuestra propia estafa.

Somos, probablemente, las únicas criaturas que creamos nuestros propios estímulos supranormales, imitaciones falsas y exageradas a las que respondemos con más fuerza que a las originales para engañar a nuestros propios instintos, a veces perjudicialmente.

«El mejor ejemplo, en mi opinión, es el algodón de azúcar», dice la psicóloga evolutiva Becky Burch, del departamento de desarrollo humano de la Universidad Estatal de Nueva York en Oswego, EE.UU.

«El estímulo normal es el azúcar. Nos gustan los alimentos dulces, pero hago hincapié en la palabra ‘alimentos’ -tienen valor nutritivo para nosotros-«.

Nuestros instintos evolucionaron para cazar y recolectar en la savana africana hace millones de años y, aunque la gran mayoría vivimos en un mundo muy distinto, nuestros instintos siguen calibrados para buscar recompensas excepcionales en un mundo de escasez.

Nos sentimos atraídos por la sal, el azúcar y la grasa, que son claves para nuestra supervivencia.

Las frutas, por ejemplo, eran una fuente de calorías, nutrientes, fibra y energía. Y su dulzura, una recompensa por la larga e incesante labor de conseguir comida.

Hoy, el azúcar suele estar a la mano, y «nos fascina; el algodón de azúcar ha exagerado ese gusto al punto que ni siquiera parece alimento: es una bocanada de pelusa».

Eso puedes decir de muchas golosinas, tan difíciles de resistir que nos imponemos dietas.

Algodón de azúcar

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Puro azúcar, en forma de nube.

No solo eso, subraya Burch, quien no es especialista en algodón de azúcar, sino en cultura pop y, particularmente, cómics.

Y en esos cómics, como sabemos, los superhéroes tienen dimensiones corporales poco realistas… ¿serán esas exageraciones un estímulo supranormal?

Berch y sus colegas hicieron un estudio, cuyos resultados consignaron en un artículo llamado «El Capitán Dorito y la bomba».

«La gran mayoría de los personajes masculinos de cómics, especialmente los héroes, tienen una relación cintura-cadera absurda: los hombros son más del doble del ancho de sus cinturas.

«Para los personajes femeninos, las cinturas son 60% menos anchas que las caderas».

Pero,al fin y al cabo, son dibujos animados, ¡cuál es el gran problema!

Sin embargo, cuanto más lo piensas, menos sentido tiene.

¿Por qué sería atractiva una mujer que no tuviera espacio para todos sus órganos internos o un hombre cuyo esqueleto no pudiera soportar el peso de sus propios hombros masivos?

Serían inhumanos, pero así es como funciona el estímulo supranormal.

Nuestros instintos se retuercen llevándonos hacia alimentos sin valor nutricional o extraños humanos inhumanos, no solo en los cómics.

Y no se reduce a eso

Póster de la serie "Friends".

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. La televisión te proporciona un aluvión de estímulos supernormales, estímulos que no encontrarás en tu vida real y que prefieres.

Es Barbie con sus dimensiones locas, es Pokémon con sus enormes ojos de bebé invocando todo nuestro instinto protector…

…es la pornografía mostrando idealizaciones imposibles del sexo, son las drogas, los juegos de azar, la moda y el deporte…

…son los videojuegos que te invitan a sumergirte en otros mundos y programas como la popular serie «Friends», con su versión supranormal de los estímulos sociales a los que estamos condicionados a buscar: gente atractiva con expresiones amigables efusivamente amables, que sonríen y ríen constantemente…

…son las pantallas de televisión brillantes que distraen toda tu atención, las notificaciones coloridas en tu teléfono a las que eres adicto, tus redes sociales, su publicidad…

…y es un poco abrumador.

En este mundo saturado de lo supranormal, ¿podemos ser felices con lo normal?

«Ese es el problema con los estímulos supranormales. Te atrae hacia algo que es a la vez anhelado e imposible», señala Berch.

«Sabemos los problemas que tenemos, por ejemplo, con el azúcar, la deseamos, la ponemos en todo y sufrimos consecuencias para la salud.

«Cuando se trata de cuerpos similares a los de los cómics, nos gustan, queremos tenerlos, pero están más allá del alcance humano y ¿qué hace eso con nuestras expectativas y con nuestra imagen corporal?».

Somos como los pobres padres anfitriones cucos, impulsados hacia cosas que nos hacen daño, excepto que -a diferencia de ellos- nosotros las creamos.

Pero Burch dice que a veces sencillamente prestar un poco más de atención es suficiente para poner el efecto psicológico en pausa.

«Cuanto más tiempo miras esos cuerpos idealizados, más absurdos se vuelven: es como comer mucho algodón de azúcar, te empalagas. Empiezas a pensar: ‘ese cuerpo es raro'».

Hasta las aves logran hacerlo: hay un pequeño pájaro cantor, cuenta Rebecca Kilner, que puede luchar contra el estímulo supranormal, el maluro soberbio en Australia.

«A veces, de repente ves que dejan de alimentar al polluelo cuco, ignoran sus llamadas desesperadas e incluso comienzan a desmantelar el nido».

Si el maluro soberbio puede resistir, seguro nosotros también.

«Hay que mirar más allá de los estímulos supranormales -aconseja Berch-. Son, por definición, demasiado de algo bueno y es necesario mantener límites saludables… aunque no hay nada de malo con un poco de azúcar de vez en cuando».

* Este artículo está basado en el episodio «Cuckoo Chicks and the Supernormal Stimulus» de la serie NatureBang de la BBC. Si quieres escucharlo, haz clic aquí.

Imagen de portada: GETTY IMAGES. La cola del pavo real a menudo se cita como ejemplo de estímulos supranormales que se pueden encontrar en la naturaleza.

FUENTE RESPONSABLE: Redacción BBC News Mundo. 3 de septiembre 2022.

Biología/Ciencia/Salud

 

 

El «blob», la extraordinaria criatura que nos obliga a cuestionarnos si somos la especie más inteligente.

Qué tal si empezamos con un rápido cuestionario.

Estás perdido en una enorme tienda que parece un laberinto y no sabes cómo salir de ella. ¿A quién le pides ayuda?

Pregunta 2. Estás escribiendo un documento de política para asesorar al gobierno de Estados Unidos sobre cómo gobernar sus fronteras nacionales, ¿dónde acudes en busca de consejo?

Pregunta final. Necesitas dibujar un mapa de la red cósmica, ¿cómo lo haces?

Hay, por supuesto, varias respuestas para estas preguntas pero en todos los casos te iría muy bien si consultaras a un organismo que tiene muchos nombres: moho mucilaginoso, moho del fango, moho del limo, moho deslizante, hongo mucoso y moho acuático.

A pesar de lo que la mayoría de sus nombres indican, siendo científicamente precisos, no es en realidad moho… pero al menos una de sus especies sí es extraordinaria.

«El moho es una división del mundo fúngico, pero el moho de limo es en realidad protista (no es animal, planta ni hongo); esencialmente es una célula gigante», precisó el biólogo Merlin Sheldrake, autor de Entangled Life.

El moho de limo es un plasmodium, es decir, una célula que contiene muchos núcleos. Por eso, a diferencia de la mayoría de los organismos unicelulares, no se necesita un microscopio para verlo.

Y esa única célula es capaz de tejer grandes redes exploratorias formadas por tentáculos como venas que pueden extenderse hasta un metro.

La estrella entre todas

Hay alrededor de 900 especies de moho de limo, pero nos vamos a enfocar en el Physarum Polycephalu, también conocido como moho de muchas cabezas o blob (en referencia al film clásico de 1958 The Blob).

Afiche de la película The Blob

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

¿Por qué los científicos del mundo están tan entusiasmados con esta especie en particular?

«Se ha convertido en un organismo emblemático para la resolución de problemas. Es fácil de cultivar y crece rápido, una de las razones por las que se ha estudiado tan bien», explica Sheldrake.

«Pero, sobre todo, sus comportamientos son extraordinarios».

Puede hacer todo tipo de cosas.

«Explorar, resolver problemas, adaptarse a nuevas situaciones, tomar decisiones entre cursos de acción alternativos, ¡y todo sin cerebro!».

¿Cómo lo hace?

«Physarum es sensible al gradiente químico, por lo que puede crecer hacia señales químicas, o mantenerse lejos de las poco atractivas».

«Primero, tiende a crecer en todas las direcciones a la vez. Y luego, cuando encuentra comida, se retrae y forma las conexiones entre sus fuentes de alimento».

Es un poco como si estuvieras en el desierto y tuvieras que buscar agua. Tienes que elegir una y solo una dirección para caminar.

El Physarum Polycephalum puede «caminar» en todas las direcciones a la vez hasta encontrar alimentos; entonces encoge las ramas que no han encontrado nada y fortalece las que sí lo han hecho, a través de una serie de contracciones químicas.

Primer plano de Physarum polycephalum

FUENTE DE LA IMAGEN – SCIENCE PHOTO LIBRARY

En un experimento memorable, el blob aprendió a «ignorar» los químicos colocados para bloquear su camino hacia la comida. Ese comportamiento sugiere una forma primitiva de memoria, y nadie sabe cómo logra esta hazaña.

«Nunca deja de sorprenderme que puedan usar estas contracciones para realizar ese tipo de cálculo analógico, para integrar información sin necesidad de un cerebro. Que su coordinación se lleve a cabo tanto en todas partes a la vez y en ninguna parte en particular».

Asombroso

Todos esto significa que el blob es capaz, términos humanos, de resolver problemas, establecer redes, navegar por sistemas y laberintos con una eficiencia increíble.

Hay un estudio japonés icónico de 2010, cuando Physarum trazó la red ferroviaria del Gran Tokio, y todo lo que necesitó fue una pequeña placa de Petri y un puñado de avena.

«A Physarum le encanta la avena, es su comida favorita».

«Entonces, modelaron el área del Gran Tokio poniendo copos de avena en los centros urbanos, y luego lo liberaron. En el transcurso de unas pocas horas, había formado una red eficiente que conectaba los copos de avena, y esa red se parecía mucho a la red de metro existente en el área del Gran Tokio».

Había trazado en cuestión de horas una red efectiva que ha tardado décadas en hacerse en la vida real.

Adaptación de la ilustración del estudio del profesor Toshiyuki Nakagaki sobre la creación y optimización de redes por parte de P. Polycephalum.

FUENTE DE LA IMAGEN – TIM TIM / WIKIPEDIA. Adaptación de la ilustración del estudio del profesor Toshiyuki Nakagaki sobre la creación y optimización de redes por parte de P. polycephalum.

El blob en el cosmos

Después del estudio de Tokio, los experimentos con Physarum Polycephalum despegaron por todo el mundo, para diseñar nuevas redes de transporte urbano o para encontrar rutas efectivas de evacuación de incendios, incluso para mapear la red cósmica… lo cual suena raro, pero aquí va.

Un equipo de científicos hizo una simulación digital trazando las ubicaciones de las 37.000 galaxias que conocemos.

Luego, un algoritmo inspirado en el blob, adaptado de la placa de Petri para trabajar en tres dimensiones, fue liberado en ese banquete virtual en el que las galaxias estaban representadas por pilas de copos de avena digital, por así decirlo.

A partir de ahí, el algoritmo produjo un mapa digital en 3D de la red cósmica subyacente, visualizando las hebras de materia en gran parte invisibles que los astrofísicos creen que unen las galaxias del universo.

Lo compararon con datos del Telescopio Espacial Hubble, que detecta rastros de la red cósmica, y descubrieron que todo coincidía en gran medida.

Así que parece haber un extraño parecido entre las dos redes, la red de blob elaborada por la evolución biológica y las de las estructuras del cosmos creadas por la fuerza primordial de la gravedad.

Red entera con tres recuadros.

FUENTE DE LA IMAGEN – NASA, ESA Y J. BURCHETT Y O. ELEK (UC SANTA CRUZ)

Los astrónomos apelaron a la creatividad para tratar de rastrear la escurridiza red cósmica, la columna vertebral del cosmos. Los recuadros muestran algunas de las galaxias de las que se «alimentó» el blob (representadas en amarillo) y los hilos de conexión de la red cósmica (púrpura) superpuestos.

Los blobs eruditos

Volvamos a la cruda realidad de ese pequeño punto azul en el espacio que es nuestro mundo.

Physarum también puede ayudarnos con problemas más allá del mapeo y la creación de redes a cosas humanas más complejas, como la formulación de políticas y la gobernanza.

«En cierto modo, los physarum son economistas, en términos de alcanzar un óptimo universal», dice el filósofo experimental Jonathon Keats.

En 2018, se acercó a Hampshire College en Massachusetts, EE.UU., con una idea.

«Propuse que los blobs fueran nombrados académicos visitantes, con la idea de tener un grupo de estos expertos en el campus para reflexionar sobre algunos de los problemas más desafiantes del mundo».

Fue el primer programa académico del mundo para una especie no humana y se llamó el Consorcio Plasmodium.

Captura de pantalla de la página del consorcio en la web

¡Increíble pero cierto!

Physarum polycephalies se convirtieron en eruditos en residencia, con todo y oficina.

«No tiene ventanas, pero a los blobs realmente no le gusta la luz, así que desde su punto de vista era agradable, y una vez que se establecieron allí, pudimos comenzar».

Modelaron los problemas humanos de maneras que los blobs pudieran «entenderlos» para obtener su perspectiva imparcial.

«Los Physarum son superorganismos: son uno a pesar de ser muchos. Por lo tanto, son más objetivos que nosotros en lo que respecta a las cuestiones humanas».

Empezaron con los problemas habituales de red y mapeo, distribución y transporte, antes de pasar a algunas preocupaciones políticas más grandes, «desde la política de drogas hasta las cuestiones de nuestro uso de los recursos», señala Keats.

El muro de Trump

Quizás los más polémicos de los experimentos fueron aquellos que exploraron la política fronteriza internacional.

«Creamos un mundo simplificado, que es realmente lo que cualquiera hace cuando está creando cualquier tipo de modelo (los economistas lo hacen todo el tiempo)».

«Lo que hicimos fue tomar una de las condiciones más fundamentales: un lugar tiene algo, otro lugar tiene otra cosa, y cada lugar quiere proteger lo que tiene contra el otro.

Physarum polycephalum en placa Petri con avena.

FUENTE DE LA IMAGEN -SCIENCE PHOTO LIBRARY. El blob con su plato favorito: avena.

Usamos dos recursos esenciales para los blobs, proteínas y azúcar, y los distribuimos en una placa de Petri, uno en un lado, el otro en el otro lado, y probamos con un muro entre ellos y también sin él, dejando que Physarum resolviera qué hacer con esos recursos.

No solo sobrevivieron, sino que prosperaron en el caso de que no hubiera un muro, y florecieron más en la zona fronteriza».

«Así que le escribimos una carta a Kirstjen Nielsen, quien en ese momento era la Secretaria de Seguridad Nacional en EE.UU. y también la enviamos a las Naciones Unidas y a muchos otros órganos de gobierno, diciéndoles que las fronteras no son una buena idea y que debemos superar el miedo para reconocer cómo tener fronteras abiertas beneficia a todos».

¿Absurdo?

Por supuesto, estos problemas internacionales multifacéticos no pueden reducirse a unas pocas placas de Petri.

Pero el punto es que estos experimentos son deliberadamente descabellados para desafiarnos a pensar de nuevas maneras.

«El consorcio Plasmodium es, en cierto sentido, absurdo. La gente se ríe cuando escucha que los blobs han establecido un grupo de expertos en colaboración con humanos en una universidad en Estados Unidos porque simplemente no es la forma en que se hacen las cosas.

Pero creo que hay algo también muy serio detrás de esto. Physarum Polycephalies tienen una inteligencia excepcional, por eso debemos incorporar algunas de las ideas que obtenemos al observar cómo se comportan, pensar en nosotros mismos de maneras que no lo hemos hecho anteriormente».

Ese es el aspecto más atractivo de todo esto. Que un organismo sin cerebro pueda enseñarnos a ser más objetivos, a pensar más a largo plazo, y que pueda abordar un problema de una manera que sencillamente no se nos ocurriría.

Y en el caso de algunos enigmas, como el mapeo del cosmos, puede ser más listo que nosotros.

Todo esto pone en tela de juicio nuestras definiciones humanas de inteligencia.

Primer plano de Physarum polycephalum sobre una ramita de pino en un bosque de Norfolk.

FUENTE DE LA IMAGEN – SCIENCE PHOTO LIBRARY

Desde lo más bajo de nuestras jerarquías, las desafía.

«Nuestra visión jerárquica de la inteligencia con los humanos en la cima de la Gran Pirámide revela el narcisismo de nuestra especie», afirma Sheldrake.

«Pensar en el mundo sin usarnos a nosotros mismos como la vara de medir por la cual todos los demás seres vivos deben ser juzgados puede ayudar a amortiguar algunas de las jerarquías que sustentan el pensamiento moderno».

Esas jerarquías ha implicado que nosotros, los Homo sapiens, tenemos una opinión increíblemente alta de nosotros mismos, y eso nos ha ayudado a llegar lejos.

Pero tal vez ya cumplieron su propósito.

«Creo que los humanos tenemos la necesidad de creer en una especie de superioridad. Esa alta autoestima ha sido el motor de la dominación. Hemos sido capaces de hacer más como resultado de creer que podemos hacer más», apunta Keats.

«Pero estamos llegando a un límite, al punto en que esa forma de pensar está empeorando el mundo para nosotros y para otras especies. Así que es hora de repensar».

Y un catalizador para este replanteamiento es el Physarum Polycephalum, un protista de una sola célula sin cerebro que se encuentra en la parte inferior de esta jerarquía, desde donde puede hacer tambalear todo el sistema.

* Este artículo está basado en el episodio «Slime mould and Problem solving» de la serie NatureBang de la BBC. Si quieres escucharlo, haz clic aquí.

Imagen de portada: SCIENCE PHOTO LIBRARY. Una criatura amarilla que habita en la madera y que no tiene cerebro pero es capaz de pensar.

FUENTE RESPONSABLE: Becky Ripley y Emily Knight. BBC, serie NatureBang* 27 de agosto 2022.

Naturaleza/Biología/Ciencia.

 

 

El multimillonario plan para revivir al tigre de Tasmania, extinguido hace 86 años.

Una especie extinguida, un grupo de investigadores y un proyecto multimillonario para revivirla. Parece de película, pero está pasando.

Un grupo de investigadores de Australia y Estados Unidos están tratando de revivir el tigre de Tasmania, una especie extinguida.

El último ejemplar conocido de este animal, cuyo nombre oficial es tilacino, murió en los años 30 del siglo pasado.

El equipo que está detrás de este proyecto dice que se puede revivir al animal a partir de células madre y con tecnología de edición de genes. Así, dicen, el primer tilacino de esta nueva camada podría reintroducirse en la naturaleza dentro de 10 años.

Pero otros expertos son escépticos y dicen que revivir a un animal extinto es solo ciencia ficción.

El tilacino se ganó su apodo de «tigre de Tasmania» por las rayas que tenía a lo largo de su espalda. Pero no pertenecía a esta familia, sino que en realidad era un marsupial, del tipo de mamífero australiano que guarda a sus crías en una bolsa, al igual que los canguros.

El grupo de científicos australianos y estadounidenses planea tomar células madre de una especie marsupial viva que tenga un ADN similar y luego usar la tecnología de edición de genes para «revivir» a la especie extinta, o una aproximación cercana.

Sería un logro notable para el grupo que está detrás de ello y supondría una serie de avances científicos.

«Ahora mismo creo que dentro de 10 años podríamos tener nuestro primer tilacino bebé, algo que no pasa desde que fueron cazados hasta su extinción hace casi un siglo», dijo el profesor Andrew Pask, quien dirige la investigación de la Universidad de Melbourne (Australia).

La población de tigres de Tasmania disminuyó cuando los humanos llegaron a Australia hace decenas de miles de años. Luego hubo otra merma cuando aparecieron los dingos, una especie de perro salvaje.

Finalmente, solo quedó en libertad en la isla de Tasmania. Pero allí también fue cazado masivamente hasta que se extinguió.

El último tigre de Tasmania cautivo murió en el zoológico de Hobart (Tasmania) en 1936.

«Ciencia de cuento de hadas»

Si los científicos lograran revivir al animal, marcaría el primer evento de «de-extinción» en la historia, pero muchos expertos independientes a este proyecto ponen en duda la ciencia que puede haber detrás de esto.

«La de-extinción es una ciencia de cuento de hadas», dijo el profesor asociado Jeremy Austin del Centro Australiano de ADN Antiguo al Sydney Morning Herald.

Agregó que el proyecto es «más sobre la atención de los medios para los científicos y menos sobre hacer ciencia seria».

La idea de traer de vuelta al tigre de Tasmania ha existido durante más de 20 años.

En 1999, el Museo Australiano empezó un proyecto para clonar el animal. Y desde entonces se han realizado varios intentos para extraer o reconstruir ADN viable a partir de muestras.

Este último proyecto es una asociación entre científicos de la Universidad de Melbourne y la empresa Colossal, con sede en Texas.

La firma estadounidense fue noticia el año pasado con sus planes de utilizar una tecnología similar de edición de genes para devolverle la vida al mamut lanudo, una hazaña tecnológica que aún no se ha logrado.

Imagen de portada: GETTY IMAGES. El último tigre de Tasmania murió en el zoo de Hobart en 1936.

FUENTE RESPONSABLE: Redacción BBC News Mundo. Hace 9 horas.

Biología/Ciencia/Animales

 

3 animales «inmortales» que han fascinado a los científicos durante décadas.

3 animales «inmortales» que han fascinado a los científicos durante décadas.

Desde los antiguos mitos hasta la literatura de ciencia ficción, nuestra fascinación por la eterna juventud está bien documentada.

Pero hay criaturas que parecen haber descifrado el código para detener, o incluso revertir, el envejecimiento, y son muy reales.

Son, o creemos que pueden ser, biológicamente inmortales. Esto significa que, a menos que los mate un depredador, una enfermedad o cambios drásticos en su entorno, pueden vivir indefinidamente.

Los científicos intentan descubrir los secretos de estos misteriosos organismos para ver si pueden ayudarnos a controlar nuestro propio proceso de envejecimiento.

Aquí hay tres de estas sorprendentes criaturas:

Las planarias

La capacidad de estos gusanos de regenerarse si se parten en dos se conoce desde finales del siglo XIX, pero estos animales se hicieron virales en 2012, cuando la Universidad de Nottingham publicó un estudio sobre su potencial inmortalidad.

Planaria de tierra

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

La planaria es un tipo de gusano platelminto que se encuentra en todo el mundo y tiene una capacidad ilimitada de regenerar células madre.

Hay dos tipos de planarias: unos se reproducen sexualmente y otros asexualmente al dividirse en dos.

Los científicos de la Universidad de Nottingham estudiaron ambos tipos y descubrieron que los asexuales pueden ser capaces de «rejuvenecer» su ADN.

En algún momento de nuestra vida, nuestro ADN, como el de la mayoría de los animales, llega a su límite en la división celular y nuestro cuerpo comienza a deteriorarse.

Las planarias, en cambio, tienen mayores cantidades de una enzima que protege sus células del envejecimiento, y pueden reponer estas reservas cuando se reproducen, lo que lleva a los científicos a creer que pueden ser inmortales.

La hidra

Esta criatura de aspecto alienígena es un invertebrado de agua dulce con un cuerpo tubular y tentáculos alrededor de la boca.

Utiliza estos tentáculos para picar a sus presas, que son gusanos, pequeños crustáceos y otros invertebrados.

Hidra

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Las hidras fueron uno de los primeros organismos examinados por el científico holandés Antonie van Leeuwenhoek, quien construyó un microscopio con una sola lente esférica con una importante capacidad de aumento para poder ver estas criaturas.

Poco después, las observaciones del científico suizo Abraham Trembley sobre las hidras y sus «superpoderes regenerativos» marcaron el inicio de una nueva era en el campo de la biología.

Al igual que las planarias, las hidras también son capaces de regenerar partes de su cuerpo. La clave para entender su potencial inmortalidad está en sus células madre, que pueden autorrenovarse indefinidamente.

De hecho, todo el cuerpo de una hidra parece estar formado por células madre autorrenovables.

Los científicos que observaron grupos de hidras durante años no pudieron detectar ningún signo de envejecimiento en ellas.

En 2018, investigadores de la Universidad de California, Davis (UC Davis), plantearon la hipótesis de que las hidras podrían ser inmortales gracias a su capacidad de controlar algo llamado genes transposones, también conocidos como «genes saltarines».

Se trata de genes que pueden «saltar» de una parte del genoma a otra, dando lugar a mutaciones.

Cuando somos jóvenes, nuestro cuerpo es capaz de controlar estos genes, pero a medida que envejecemos nos cuesta mantenerlos bajo control.

Las hidras, en cambio, pueden ser capaces de reprimir estos genes para siempre.

Turritopsis dohrnii: la medusa inmortal

La llamada medusa inmortal -o, para usar su nombre científico, Turritopsis dohrnii- vive en aguas marinas.

Descubierta por primera vez en la década de 1880 en el mar Mediterráneo, ahora se puede encontrar en muchos otros lugares debido al agua de lastre que vierten los barcos.

Es diminuta y le encanta comer plancton, huevos de peces y pequeños moluscos.

Medusa inmortal

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Lo sorprendente de este tipo de medusa es que puede reiniciar su ciclo vital. Cuando la medusa sufre estrés, se transforma en una etapa vital anterior.

Esto se compara a veces con una rana que vuelve a ser renacuajo o una mariposa que se convierte en oruga, y se debe a un proceso llamado transdiferenciación.

La transdiferenciación se produce cuando una célula adulta especializada completamente formada se convierte en otro tipo de célula adulta. Este proceso sigue siendo un misterio para los científicos.

Y eso no es todo.

Cuando la medusa vuelve a su etapa de vida anterior como pólipo, también crea más organismos con el mismo código genético, así que, básicamente, al rejuvenecer también se clona a sí misma.

Imagen de portada:GETTY IMAGES. Los científicos investigan estos organismos para analizar si los humanos pueden retrasar su envejecimiento.

FUENTE RESPONSABLE: BBC Bitesize Redacción. 23 de julio 2022

Naturaleza/Biología/Ciencia

 

El nenúfar más grande del mundo, descubierto en un jardín de Londres.

Las hojas de la planta alcanzan los tres metros de longitud

Un grupo de expertos de Kew Gardens, un conocido jardín botánico del oeste de Londres, ha descubierto una nueva especie de nenúfar gigante , la primera registrada desde mediados del siglo XIX y que ha resultado ser la más grande del mundo. 

Sus increíbles hojas pueden medir hasta tres metros de largo. Para el horticultor asturiano Carlos Magdalena, uno de sus descubridores, la planta es «una de las maravillas botánicas» del planeta.

Los ejemplares llevaban 177 años en Kew Gardens y 34 en el Herbario Nacional de Bolivia antes de que los expertos se dieran cuenta de que se trataba de una nueva especie.

Al principio, los científicos pensaron que se trataba de una Victoria amazónica , una de las dos variedades de nenúfares gigantes cuyo nombre rinde homenaje a la reina Victoria.

Pero tras una investigación con un equipo que viajó desde Bolivia, los expertos del jardín británico determinaron que en realidad se trata de una tercera variedad.

Además de ser la especie de nenúfar gigante más reciente, Victoria boliviana , cuyas hojas pueden medir hasta tres metros de largo, también es la más grande del mundo.

Los años de investigaciones que llevaron a este descubrimiento están plasmados en un artículo de la revista ‘Frontiers in Plant Sciences’, publicado este lunes.

Las semillas de esta tercera especie de nenúfar gigante habían sido donadas por los jardines botánicos de Santa Cruz de La Sierra y de La Rinconada en Bolivia.

Maravilloso secreto

La ilustradora especializada en dibujos de botánica Lucy Smith, quien participó en las investigaciones, relató que habían crecido, pero sin ser referenciadas, en un estanque en Kew en los últimos cuatro años. «En realidad teníamos escondido este maravilloso secreto a la vista de todos durante todo este tiempo», señaló.

Magdalena, especializado en la preservación de especies vegetales en vía de extinción, explicó que cada año son descubiertas unas 2.000 especies de plantas, pero que «lo que es muy inhabitual es que una planta de este tamaño con este tipo de notoriedad sea descubierta en 2022».

«Esto nos muestra a qué punto sabemos muy poco sobre el mundo natural», destacó.

Victoria boliviana fue nombrada en honor a los expertos bolivianos del equipo y al ecosistema al cual pertenece. Los nenúfares gigantes tienen una flor que pasa del color blanco al rosa durante la noche.

El jardín de Kew es el único del mundo donde los visitantes pueden admirar las especies del tipo Victoria, la ‘amazónica’, la ‘cruziana’ y ahora la ‘boliviana’.

Imagen de portada:El horticultor español Carlos Magdalena, trabajador de Kew Gardens, sostiene un nenúfar gigante EFE

FUENTE RESPONSABLE: ABC Ciencia. 5 de julio 2022

Jardinería/Plantas/Biología/Ciencia/Biodiversidad

El ser humano elige sus amigos por el olfato.

Un nuevo estudio revela que las personas con olores corporales similares tienen más probabilidades de llevarse bien y hacerse amigos.

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Los humanos somos seres eminentemente visuales, o al menos eso queremos pensar. En este sentido, gran parte del modo en el que entendemos el mundo procede de la forma en que nuestros ojos -en realidad nuestro cerebro a través de los ojos- interpretan la realidad.

Sin embargo, más allá de lo que observamos de forma consciente, la visión nos aporta una gran cantidad de información subliminal que procesamos automáticamente. He aquí la razón por la que, en base al lenguaje corporal de nuestros semejantes, podemos advertir hasta que punto una persona se siente cómoda, o no, en determinada situación. He aquí también la razón de por qué las mujeres se sienten más atraídas por hombres de constitución fuerte, y de por qué los hombres lo hacen por mujeres de caderas anchas y pechos voluptuosos. En ambos casos, lo que en medio de este juego de la atracción sexual nuestro cerebro está interpretando de manera implícita, son unas mayores probabilidades de lograr el propósito para el que todos los seres vivos de este mundo estamos programados: la exitosa transmisión de nuestros genes a la siguiente generación.

¿Quieres encontrar pareja? Fíate de tu olfato.

Pero hablando de selección sexual, y del modo en que los sentidos se ven implicados en ella, aunque de una manera que ha pasado más desapercibida para el común de los mortales, un sentido que toma una especial relevancia en la cuestión es el del olfato. Y es que, a pesar de lo que podamos creer, gran parte de nuestras decisiones a la hora de elegir pareja están condicionadas por este sentido. Existen varios estudios al respecto que además tienen como eje central el llamado Complejo Mayor de Histocompatibilidad (CMH), un conjunto de genes relacionados con el sistema inmunitario y perceptibles -aunque inconscientemente- por el olfato, que permite al organismo discriminar entre lo propio de lo extraño.

Gran parte de nuestras decisiones a la hora de elegir pareja están condicionadas por el olfato.

Así, muchas mujeres se sienten atraídas por aquellos hombres con un olor parecido al de sus padres, algo que les parece indicar que el éxito reproductivo de este tiene posibilidades de volver a materializarse gracias a una pareja con esta característica.

Otro tipo de información que, tanto mujeres y hombres, parecemos percibir a través del olfato, guarda especial relación con el anteriormente citado CMH. De este modo, cuanto más distinto es el CMH entre los progenitores, mayor resistencia inmunitaria a las enfermedades tendrán los hijos que conciban, y es precisamente a través del olor de la persona del sexo opuesto, que los seres humanos podemos detectar estas diferencias y nos sentimos inclinados a elegir como compañeros sexuales -o sentimentales- a personas con un CMH tanto más distinto al nuestro, mejor.

El olor y los amigos.

¿Pero que sucede respecto a la amistad? Ahora un estudio publicado en la revista Science Advances bajo el título There is chemistry in social chemistry, acaba de concluir que las personas con olores corporales similares tienen más probabilidades de llevarse bien y hacerse amigos. También que las parejas de amigos ya establecidas suelen mostrar un olor más parecido que parejas de extraños seleccionadas al azar. Es más, gracias al diseño de una nariz electrónica que analiza similitudes entre olores corporales, el equipo de investigadores liderado por la investigadora del Instituto Weizmann de Ciencias de Israel, Inbal Ravreby, pudo incluso predecir que pares de extraños serían más proclives a unirse durante las interacciones sociales.

Para llegar a sus conclusiones el equipo de Ravreby reclutó a 20 grupos de amigos no románticos del mismo sexo que previamente habían informado que tras conocerse habían «hecho clic» inmediatamente. Después, los investigadores tomaron muestras de los olores corporales de los participantes con su nariz electrónica, la cual estaba equipada con 10 sensores sensibles al óxido de metal, 5 de los cuales respondieron a los olores.

Las personas con olores corporales similares tienen más probabilidades de llevarse bien y hacerse amigos.

Utilizando estos datos, los investigadores representaron cada olor corporal como un vector de 5 dimensiones y calcularon las distancias euclidianas entre los 2 olores corporales de cada pareja estudiada. Fue de este modo que pudieron comprobar que los olores de los amigos estaban más cerca en este espacio que los de los pares formados por parejas aleatorias. Para corroborar los resultados, pruebas adicionales también revelaron que la nariz electrónica podría predecir que parejas de olores elegidas al azar pertenecían a aquellas personas que habían hecho ese «clic» inmediato al comienzo de sus relaciones.

Pero más allá de lo interesante de este hecho, el estudio del equipo de Ravreby pretende ir un paso más lejos, ya que sus resultados, según explican los autores, se corresponden con los informes de que las personas que sufren pérdidas olfativas experimentan son más proclives a experimentar deficiencias en sus relaciones sociales, algo que también parece corroborar la constatación de que la quimio señalización social se muestra alterada en algunas personas con trastorno del espectro autista. 

“Creemos que nuestros resultados implican que podemos parecernos más de lo que creemos a otros mamíferos terrestres en los que el olfato juegan un papel mucho más evidente y primordial”, afirman los autores. «Este mensaje es importante, porque más allá de una comprensión más profunda del comportamiento humano, puede apuntar hacia nuevos caminos basados ​​en el olfato para la intervención en el deterioro de las relaciones sociales», concluyen

Imagen de portada: Hay química real en la química social. Olemos el olor corporal del otro en forma de moléculas volátiles, y en díadas del mismo sexo el olor corporal similar predice amistad, según este estudio. Foto: Weizmann Institute of Science.

FUENTE RESPONSABLE: National Geographic España. Por Héctor Rodríguez. 24 de junio 2022.

Sociedad/Biología/Química/Genética

 

Quiénes son los 2 científicos latinoamericanos premiados con el «Oscar Verde».

Dos científicos de América Latina recibieron este miércoles en Londres uno de los premios de conservación más prestigiosos a nivel internacional.

Micaela Camino, de Argentina, y Pablo Hoffmann, de Brasil, fueron galardonados con el Premio Whitley, que la fundación británica del mismo nombre otorga cada año a líderes conservacionistas de Asia, África y América Latina.

Los ganadores latinoamericanos trabajan en regiones de Sudamérica que rara vez son noticia, pero están gravemente amenazadas.

Camino fue distinguida por «empoderar a comunidades en el Chaco seco argentino para defender sus derechos» y proteger a una especie clave de mamífero que podría desaparecer en solo tres décadas.

Hoffman fue premiado por su lucha por salvaguardar a verdaderos sobrevivientes de la historia del planeta: el bosque de araucarias en el sur de Brasil.

El galardón, conocido como el «Oscar Verde», otorga un fondo de 40.000 libras (cerca de US$50.000) a cada ganador y es concedido cada año a seis conservacionistas considerados «pioneros en soluciones a la crisis de biodiversidad». También hay un premio especial de 100.000 libras (US$125.000) para un ganador previo.

«Con un millón de especies en riesgo de extinción y vínculos inextricables entre la pérdida de biodiversidad y el cambio climático, los ganadores utilizarán los fondos para acelerar su trabajo innovador con el fin de revertir la disminución de especies», señaló la Fundación Whitley para la Naturaleza.

Micaela Camino y Pablo Hoffmann explicaron a BBC Mundo en qué consiste su trabajo de conservación y cuáles son los principales desafíos que enfrentan.

Micaela Camino: salvaguardar el bosque del Chaco seco en Argentina

Micaela Camino haciendo trabajo de campo en el bosque del Chaco

FUENTE DE LA IMAGEN -WHITLEY FUND FOR NATURE

Micaela Camino está basada en la provincia del Chaco. «Tenemos un mundo muy hermoso y si abrimos los ojos y el corazón vemos que la naturaleza es parte de nosotros y desde cada lugar en que estamos podemos ayudar».

La bióloga nació en Buenos Aires pero decidió dedicar su vida a proteger un ecosistema a más de 1.000 km de distancia.

«El Gran Chaco sudamericano es la ecorregión más grande de Sudamérica después de la Amazonía y tiene dos partes: la región húmeda y la región seca», señaló Camino a BBC Mundo.

Esa vasta ecorregión cubre un territorio de cerca de 1.140 000 km2.

«El Chaco seco está en Argentina, Bolivia y Paraguay. Es el bosque seco subtropical más grande del mundo».

Camino explicó a BBC Mundo que el Chaco seco alberga especies únicas.

«Muchas de esas especies sólo existen en esa región porque son bosques muy especiales, ya que al ser secos hay estaciones en las que no cae agua por mucho tiempo. Entonces toda la vida se adaptó a esas condiciones, y entre esas especies está la que yo trabajo, el chancho quimilero».

La mayor parte de los esfuerzos de conservación de la científica están centrados en esa especie de pecarí o chancho de monte.

Pecarí quimilero con su cría mamando

FUENTE DE LA IMAGEN – WHITLEY FUND FOR NATURE

Pecarí quimilero: «Está desapareciendo su hábitat… Si no hacemos algo ya, en 30 años esta especie estará extinta».

«A diferencia de otros pecaríes que existen en América, esta especie solo existe en los bosques secos del Chaco y está muy, muy amenazada porque esta región tiene una de las tasas más de deforestación más altas del mundo».

El nombre de «quimilero» se debe que este pecarí se alimenta de un cactus típico de la región llamado quimil.

«Justamente por comer los cactus es que puede atravesar muy bien las temporadas tan largas de sequía, mientras que otros mamíferos empiezan a caminar desesperados. A veces los encontrás muertos por lo seco que se pone».

Salvar al pecarí quimilero requieres esfuerzos urgentes, afirmó Camino.

«Está desapareciendo su hábitat y es una especie que representa un camino evolutivo único y si se extingue ahí se extingue del mundo. Nosotros estimamos que solo enfocándonos en lo que es pérdida de hábitat si no hacemos algo ya, en 30 años esta especie estará extinta».

«Lo que hacemos al enfocarnos en esta especie es que como salvarla requiere sí o sí, salvar los bosques en su hábitat. Esto nos permite usarla como un guardián, como un paraguas que protege a todo el sistema boscoso con su diversidad de especies y gente y culturas».

La lucha por salvar a esta especie y su hábitat está indisolublemente ligada a empoderar a los habitantes locales, como las comunidades indígenas wichí.

Micaela Camino mostrando un mapa de tierras a un integrante de una comunidad en el Chaco argentino

FUENTE DE LA IMAGEN – WHITLEY FUND FOR NATURE

«Habíamos planeado 15 talleres pero la gente local nos empezó a llamar de todos los lugares del bosque e hicimos como 100».

«Hace algunos años empezamos a ver que comenzaba a faltar el bosque, incluso en las comunidades donde trabajábamos por ahí llegabas y el bosque había desaparecido. La comunidad a veces parecía no haber recibido nada a cambio o parecían obligados a retirarse de sus casas», relató Camino.

«No terminábamos de entender qué estaba pasando, no había transparencia en lo que sucedía porque la gente no tiene la seguridad en la tenencia de la tierra. La mayoría no tienen los títulos, no porque no deberían tenerlos, sino porque el Estado no se los ha reconocido».

«De repente aparecen empresas que se quedan con las tierras, consiguen los títulos y cortan todo el bosque. Es una deforestación enorme de hectáreas y hectáreas y hectáreas con máquinas enormes y cadenas que arrastran todos los árboles para después sembrar generalmente soja para exportación».

«Son grandes inversiones que llegan a la zona, que se aprovechan de toda esta situación, de que las comunidades no tienen los títulos, de que están aisladas y no tienen información sobre sus derechos sobre cómo hacer los trámites, de que la sociedad no tiene información sobre la riqueza de esta zona «.

Desforestación en el Chaco seco de Argentina. Un tractor con cadenas arrastra y destruye toda la vegetación.

FUENTE DE LA IMAGEN – WHITLEY FUND FOR NATURE

«Las leyes en Argentina no permiten una deforestación como la que estamos viendo hoy día».

Camino y sus colegas han venido realizando talleres, con ayuda de abogados y organizaciones de derechos humanos, para explicar a las comunidades cuáles son las leyes nacionales que protegen los bosques.

«Las leyes en Argentina no permiten una deforestación como la que estamos viendo hoy día. Hay muchas leyes distintas, sobre derechos a la tierra o derechos indígenas o sobre conservación de los bosques. Hay muchas leyes por las cuales esto no debería estar sucediendo, pero no se están aplicando».

Camino trabaja en el Centro de Ecología Aplicada del Litoral (CECOAL)-CONICET.

«Habíamos planeado 15 talleres pero la gente local nos empezó a llamar de todos los lugares del bosque e hicimos como 100».

«Nosotros sabemos sobre las leyes y ellos saben sobre lo que ellos mismos necesitan. La idea es pensar juntos cómo construir una solución para llevársela a los decisores políticos y trabajar con ellos también, porque no todo el gobierno está con ganas de que avance la deforestación, sino que son casos a veces muy particulares».

Taller con jóvenes en una comunidad local

FUENTE DE LA IMAGEN – WHITLEY FUND FOR NATURE

Parte del trabajo de Camino y sus colegas está dirigido a empoderar a comunidades locales.

El mensaje de Micaela Camino a los lectores de BBC Mundo es que «tenemos un mundo muy hermoso y si abrimos los ojos y el corazón vemos que la naturaleza es parte de nosotros y desde cada lugar en que estamos podamos ayudar, averiguar qué consumimos, donar».

Y siempre escuchar a las personas que viven en los propios ecosistemas, aclara.

«Porque muchas veces la naturaleza tiene sus habitantes. Son sus guardianes y son las personas más marginadas y más vulneradas. Ellos nos pueden pueden ayudar a conservar nuestro mundo».

Pablo Hoffmann: restaurar el bosque de araucarias en Brasil

Pablo Hoffmann estudiando y clasificando semillas recolectadas en el bosque de araucarias

FUENTE DE LA IMAGEN – WHITLEY FUND FOR NATURE

Pablo Hoffmann: «Cualquier ecosistema fuera de equilibrio es un peligro global a largo plazo».

El ingeniero forestal Pablo Hoffman y sus colegas están creando el vivero de araucarias más diverso del mundo.

El bosque de araucarias de Brasil se encuentra sobre todo en los estados del sur del país (Paraná, Santa Catarina y Rio Grande del Sur) y es parte del vasto bioma de la Mata Atlántica o Bosque Atlántico.

Actualmente solo subsiste en fragmentos.

«En Paraná el bosque de araucarias cubría más o menos el 40% del estado, pero hoy en día hay menos del 1% de bosques en buen estado, parecidos a los que había en el pasado», señaló Hoffmann.

La araucaria es un árbol muy antiguo. Se han hallado fósiles en Argentina de unos 160 millones de años.

Bosque de araucarias

FUENTE DE LA IMAGEN – WHITLEY FUND FOR NATURE

«En el estado de Paraná el bosque de araucarias cubría más o menos el 40% del estado, pero hoy en día hay menos del 1% de bosques en buen estado».

La especie del sur de Brasil es Araucaria angustifolia y destaca por su altura en sitios más elevados del bosque atlántico, de más de 500 metros sobre el nivel del mar.

La destrucción del bosque de araucaria se debe a los «ciclos económicos que ocurrieron en el sur de Brasil», afirmó Hoffmann.

«Primero la crianza de ganado, luego el cultivo de yerba mate, la explotación de la madera».

«Y últimamente lo que pasa es que todas estas áreas se están convirtiendo en áreas agrícolas, sea para pastos o en su mayoría para la siembra de soja, maíz y trigo. Entonces los agronegocios, esta conversión, ha hecho que el bosque esté cada vez más fragmentado».

Y con esa fragmentación aumenta seriamente el peligro de extinción, advirtió el científico.

Vista del vivero de araucarias

FUENTE DE LA IMAGEN – WHITLEY FUND FOR NATURE

«Nuestro vivero cubre más del 80% de las especies de árboles conocidas en el bosque de araucarias».

«Imaginen que algunas especies son muy raras de encontrar de forma natural, por lo que cuando eso sucede, corren un riesgo muy alto de extinguirse en poco tiempo porque probablemente ya no tendrán polinizadores, ni dispersores de semillas y se empezarán a cruzar entre parientes por tener muy pocos individuos».

«Con cada especie extinguida perdemos un poco sobre la historia natural del origen de la vida, así como importantes conexiones en las cadenas ecológicas».

«Probablemente con este trabajo somos una de las pocas posibilidades que tienen estas especies en peligro de sobrevivir».

Mientras la deforestación aumenta, los esfuerzos de reforestación han carecido de la diversidad de plantas esencial para ayudar a las araucarias y otras especies del bosque a adaptarse al cambio climático.

Bosque de araucarias

FUENTE DE LA IMAGEN – WHITLEY FUND FOR NATURE

La araucaria sobresale por su altura y convive en la región con al menos 250 especies de árboles y más de 700 especies de otras plantas como hierbas, arbustos, orquídeas y bromelias.

Hoffmann y su equipo en la ONG Sociedade Chauá están creando un vivero con más de 215 especies, incluyendo 80 plantas raras.

«Nuestro vivero cubre más del 80% de las especies de árboles conocidas en el bosque de araucaria y, para algunas, pudimos encontrar nuevas poblaciones, más del doble de la cantidad de individuos conocidos en la naturaleza».

«Lo que hacemos es encontrar sobre todo especies en peligro de extinción, recolectar sus semillas, hacer que se reproduzcan en el vivero, y tratar de reintroducirlas en el medio natural nuevamente».

El proyecto también incluye investigación disponible para otros viveros en Brasil o el exterior, así como tareas de educación y el trabajo con propietarios rurales.

«Cualquier ecosistema fuera de equilibrio es un peligro global a largo plazo», señala Hoffmann.

«Nuevos virus, falta de alimentos, falta de lluvia, cadenas de extinción… Estamos completamente conectados; las consecuencias de la destrucción de los bosques en Brasil llegan fácilmente a Reino Unido».

Semillas del bosque de araucarias

FUENTE DE LA IMAGEN – WHITLEY FUND FOR NATURE

«Probablemente con este trabajo somos una de las pocas posibilidades que tienen estas especies en peligro de sobrevivir».

Hoffman reconoce que no es fácil realizar este tipo de trabajo de conservación en Latinoamérica.

«Tenemos que tener mucha esperanza para hacer esto, porque generalmente en los países de América Latina, como Brasil, no siempre hay suficiente incentivo para este tipo de trabajo».

«Así que tienes que tener un equipo de personas apasionadas, que realmente disfruten haciendo esto, y sería muy interesante que todos los lectores conozcan un poco más para poder ayudar también. Gente común, legisladores, políticos, pueden ser detonantes para un cambio de perspectiva sobre la extinción de ecosistemas y especies».

«Mi mensaje principal para los lectores es de perseverancia. Y creo que el premio Whitley puede ayudar a comunicar la gravedad del problema que tenemos en la región, que especies que son importantes para el ecosistema están llegando a la extinción y la extinción es para siempre».

Imagen de portada:Micaela Camino de Argentina y Pablo Hoffmann de Brasil fueron galardonados con el Premio Whitley por ser «pioneros en soluciones a la crisis de biodiversidad».

FUENTE RESPONSABLE: BBC News Mundo. Por Alejandra Martins. Abril 2022

Conservación/Argentina/Brasil/Medio Ambiente/Biología/Ciencia

 

Colesterol: la biomolécula que nadie quiere en su cuerpo y sin la cual estaríamos muertos.

El Homo sapiens es, al igual que el resto de los seres vivos, poco más que un conjunto de moléculas orgánicas ordenadas en el espacio y el tiempo.

De entre todas ellas, si hay una que destaca por su mala prensa y su estigma de perdición, esa es el colesterol. Es la biomolécula proscrita, la apestada, la paria de la química orgánica. Todos han oído hablar de ella pero nadie la quiere de protagonista en su cuerpo.

Pero ¿qué sabemos realmente de ella?

Pues lo primero -y, si me apuran, lo más importante- es que sin colesterol estaríamos muertos.

El colesterol y su importancia para la vida.

El colesterol desempeña un papel decisivo en la ejecución de funciones vitales en el organismo. He aquí algunos ejemplos convincentes:

1. Es un componente fundamental de las membranas celulares de los animales (las células vegetales tienen unas moléculas de función análoga llamadas sitosterol y estigmasterol). Actúa regulando la fluidez de estas membranas a modo de portero de discoteca; esto es, controlando el «tú sí entras» y el «tú no» al «fiestón» que hay montado en el citoplasma celular.

2. Es la molécula a partir de la cual se sintetizan las hormonas sexuales. Sus estimados estrógenos y/o su valorada testosterona no son más que derivados de este lípido esteroide formado a partir del ciclopentanoperhidrofenantreno, esterano para los amigos.

Sin el colesterol no seríamos más que seres asexuados en lo que a caracteres sexuales secundarios se refiere.

3. El colesterol es también precursor del cortisol (hormona implicada en la subida de la glucemia) y de la aldosterona (hormona elevadora de la presión sanguínea). Hablando claramente: sin ellas tendríamos muy mermada la capacidad de reacción rápida ante una situación de peligro o estrés biológico.

4. El colesterol es básico en el metabolismo del calcio al ser el precursor de la vitamina D (por eso esta vitamina se llama colecalciferol). Sin colesterol tendríamos un esqueleto claramente ineficaz y con una osteoporosis que nos fracturaría los huesos a la mínima presión.

5. También el colesterol es el sustrato bioquímico para la formación de las sales biliares, sustancias que segrega nuestra vesícula biliar y nos permiten emulsionar las grasas que ingerimos.

6. En zonas concretas de las membranas (especialmente de las membranas neuronales), y según estudios recientes, el colesterol (asociado con glucolípidos y esfingolípidos) formaría microdominios moleculares fuertemente impermeables e implicados en el rechazo a patógenos como bacterias o virus.

Hombre tomándose el pecho

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Si las placas de colesterol malo crecen «pueden atascar del todo la cañería», causando un infarto de miocardio.

Entonces, ¿dónde está el problema?

Después de lo expuesto anteriormente, no se explica por qué nuestro médico tiene tanto interés en que bajemos la colesterolemia. Vamos a intentar aclararlo.

La forma que tiene el organismo de mover sustancias por nuestro cuerpo es a través de la sangre. Pero la sangre es un líquido acuoso y el colesterol es una molécula hidrófoba totalmente insoluble en medios hídricos. Para poder movilizarla nuestra fisiología recurre a un invento parecido a los bombones: las lipoproteínas.

Hablamos de macromoléculas cuyo relleno sería la parte hidrofóbica (colesterol y triglicéridos, fundamentalmente). La cobertura de chocolate la formarían proteínas y fosfolípidos con la parte hidrofílica orientada hacia fuera, lo que posibilita al bombón viajar a través del sistema circulatorio y al colesterol, en concreto, viajar subido en este tren.

Pues bien, determinados tipos de lipoproteínas, cuando se elevan demasiado, corren serios riesgos de incrustarse en las paredes de nuestras arterias produciendo las temidas placas de ateroma.

Dicho en plata, los trenes de colesterol estrellados nos atascan las cañerías.

Pero no todas las lipoproteínas implican el mismo nivel de riesgo aterogénico.

Por eso, y dado que nuestro colesterol total lo podemos fraccionar según sea la lipoproteína en la que viajen, las famas de las que gozan los diferentes colesteroles son muy distintas.

El bueno, el feo y el malo.

Existen cinco tipos de lipoproteínas en nuestra sangre: quilomicrones, lipoproteínas de muy baja densidad (VLDL), de baja densidad (LDL), de densidad intermedia (IDL) y de alta densidad (HDL).

De ellas, solo tres estarían implicadas directamente en el transporte del colesterol y una de ellas, al elevarse, es la que corre serios riesgos de poner en jaque nuestras tuberías biológicas.

Estas tres lipoproteínas generan las conocidas tres fracciones de colesterol:

El bueno

Las lipoproteínas de alta densidad (high density lipoproteins o, simplemente, HDL) son aquellas que transportan el colesterol al hígado. Allí una parte se utilizará para la síntesis de hormonas y lo que sobra se elimina a través de la bilis hacia el tubo digestivo. De ahí, al exterior a través de las heces.

Como el papel de las HDL es retirar colesterol desde los tejidos periféricos (incluyendo los depositados en las paredes de la arterias) hasta el hígado, a la fracción del colesterol que viaja en la sangre subida a este tren (el HDL-colesterol) se la denomina colesterol bueno.

Obstrucción de un vaso sanguineo por colesterol

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. El colesterol malo puede provocar un estrechamiento de los vasos sanguíneos.

El malo

Las lipoproteínas de baja densidad (low density lipoproteins o LDL) son lipoproteínas que liberan colesterol del hígado al torrente sanguíneo y se asocian directamente con el riesgo de enfermedades coronarias.

Este LDL-colesterol tendría cuatro efectos nocivos básicos en nuestras arterias:

1. Reduce la luz del vaso, disminuyendo el riego sanguíneo en esa zona.

2. Crea irregularidades en la superficie de sus paredes generando «turbulencias» en el flujo sanguíneo y retroalimentando la formación de nuevas irregularidades.

3. Si las placas crecen pueden atascar del todo la cañería, provocando una estenosis (estrechamiento) del vaso e incluso infartando el tejido irrigado (por falta de oxígeno). Si esto nos sucede en la punta del meñique del pie, posiblemente ni nos enteremos. Pero si ocurre en las arterias coronarias (las que irrigan el corazón) nos causarán un indeseado infarto de miocardio.

4. Toda o parte de la placa que obstruye el vaso se puede desprender de la pared. En ese caso, no celebremos el desatoro. El tapón (trombo) viajará por el torrente sanguíneo y se volverá a atascar donde menos se lo espere con consecuencias muy variables. En el extremo del lóbulo de la oreja no nos quitará el sueño, pero si lo hace en una arteria cerebral, sufrirá un ictus que le va a quitar algo mucho más grave (cuando no la vida).

El feo

Las lipoproteínas de muy baja densidad (very low density lipoproteins o VLDL), al igual que las LDL, son lipoproteínas que liberan colesterol del hígado al torrente sanguíneo. No obstante, el VLDL-colesterol (con este nombre tan feo y complicado) se considera un factor de valoración del colesterol menos relevante que el LDL-colesterol por dos razones.

Primero porque transporta triglicéridos en mucha mayor proporción que colesterol. Segundo, porque su determinación analítica es muy compleja y el laboratorio recurre a métodos indirectos que no son representativos cuando los triglicéridos están muy elevados en la sangre. En estos casos, el valor de VLDL-colesterol lía más que aclara.

Ventajas y desventajas de esta clasificación.

Se trata de una clasificación cómoda y fácilmente entendible por un amplio público, lo que supone una gran ventaja. Además, es útil siempre y cuando los valores de las fracciones de colesterol no sean considerados solo en valor absoluto sino que se sopesen estimando la importancia de los cocientes HDL/LDL y colesterol total/HDL colesterol (índice de aterogenicidad o de Castelli).

Pero también tiene inconvenientes. Somos muchos analistas los que pensamos que esta clasificación puede llevar a generalizaciones erróneas. De hecho, no siempre tener elevada la fracción HDL supone garantizar un «efecto ateroprotector».

Además, las funciones de las lipoproteínas son mucho más complejas que el simple transporte de moléculas, por lo que se induce al error de creer que unas son beneficiosas para la salud (HDL) y otras no (LDL).

Conclusión: el feo no es el VLDL-colesterol, más bien la fea es la clasificación.

Imagen de portada: GETTY IMAGES. Determinados tipos de lipoproteínas, cuando se elevan demasiado, corren serios riesgos de incrustarse en las paredes de nuestras arterias produciendo las temidas placas de ateroma.

FUENTE RESPONSABLE: The Conversation* Por A.Victoria de Andrés Fernández. Abril 2022.A. Victoria de Andrés Fernández es profesora titular en el Departamento de Biología Anima de la Universidad de Málaga.

Sociedad/Física/Biologia/Salud

Nuestros cerebros se sincronizan cuando nos besamos: la ciencia detrás de juntar los labios (con amor).

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Besar es una acción extraña, maravillosa y casi exclusivamente humana. Sí, algunos primates se besan pero, curiosamente, no todos los humanos lo hacen

Solo el 46% de las culturas a lo largo de la historia se han involucrado en besos románticos. Sin embargo, en las sociedades que han desarrollado un «gusto» por ellos, se ha trabajado duro para dominarlos. Usamos hasta 146 músculos diferentes y también pasamos gran parte de nuestra vida besándonos: 20.160 minutos (14 días) de media.

Desde que la pandemia del Covid entró en nuestras vidas, ya no lo hacemos tanto como antes. Por eso es un buen momento para recordar qué procesos fisiológicos sorprendentes suceden cuando dos personas juntan sus labios en un intercambio de saliva apasionado.

El estudio

La actividad cerebral y el acoplamiento neuronal durante la interacción social humana se han convertido en un tema de investigación científica. Ejemplos destacados de ello son las actividades que requieren una estrecha coordinación del comportamiento, como la interpretación de música, canto, baile, deportes colectivos y claro, conductas de vinculación como los besos. 

Y existe evidencia neurofisiológica de que ese comportamiento coordinado va acompañado de una actividad cerebral sincronizada y un acoplamiento oscilatorio de otras funciones biológicas, como la respiración y la actividad cardíaca. Besarnos nos sincroniza.

Para investigar estos fenómenos, los autores de este estudio se propusieron utilizar diversas medidas de sincronización o acoplamiento. 

Por lo general, cuando se utilizan descomposiciones de tiempo-frecuencia, las redes cerebrales se construyen y se consideran para frecuencias específicas. Por ejemplo, las teorías de la organización neuronal sugieren que el acoplamiento de frecuencia cruzada (CFC) juega un papel importante en el intercambio de información neuronal. Así, usaron esos índices de acoplamiento para construir redes hiper cerebrales que representan la sincronización intra e inter cerebral dentro y a través de frecuencias.

Sincronizados cerebralmente. Al registrar simultáneamente el EEG de dos cerebros, compararon la CFC en parejas que participaron en diferentes variedades de besos y concluyeron que en particular, las propiedades de la red CFC durante los besos románticos, una actividad de dos personas con un intenso contacto sensorial y motor recíproco se activaron más, sobre todo en mecanismos neuronales de coordinación de acciones interpersonales.

Y demostraron que la topología de la red hiper cerebral basada en CFC difiere entre los besos solitarios y los orientados a la pareja. Es decir, no sucede lo mismo si te besas tú mismo la mano.

También liberamos dopamina. Nuestro cerebro también libera dopamina cuando nos besamos, que está directamente relacionada con la sensación de placer en el cerebro. 

Besar también provoca la liberación del neurotransmisor serotonina para sentirse bien. A medida que aumentan los niveles de serotonina en el cuerpo, el estado de ánimo mejora.

Y nuestros cuerpos también aumentan la producción de una hormona llamada oxitocina durante un beso. 

Conocida como la hormona del amor, la oxitocina también se produce durante los juegos previos y los orgasmos y se cree que aumenta el vínculo o el apego dentro de las parejas. 

El libro La ciencia de los Besos, de Sheril Kirshenbaum, da una comprensión científica de cómo se comportan nuestros cuerpos cuando realizamos esta práctica.

Con los ojos cerrados, mejor. Hay una razón por la que los humanos nacen sabiendo que debemos cerrar los ojos durante un beso. No es algo que hayamos aprendido en las películas. No se trata de una costumbre o del miedo a que la persona a la que besamos nos devuelva la mirada desde solo un par de centímetros de distancia. No, la razón real por la que nos besamos con los ojos cerrados es porque besar es muy estimulante, nuestro cerebro tiene dificultades para procesar un beso apasionado cuando lo hacemos con los ojos abiertos, según sugiere este estudio en el Journal of Experimental Psychology.

Este hallazgo implica que reducir las demandas visuales al cerrar los ojos puede mejorar la conciencia táctil, lo que también podría ayudarnos a sentir un beso con más intensidad. Y claro, mantener los ojos cerrados también bloquea otras distracciones, dejando al cerebro con más capacidad para concentrarse.

La primera batalla siempre es un beso. Otra investigación publicada en Evolutionary Psychology concluía que el 59% de los hombres y el 66% de las mujeres han dejado de estar interesados ​​en alguien después de besarlos. 

Los investigadores hicieron el interesante descubrimiento después de encuestar a casi 200 personas. 

Si bien la técnica de los malos besos de una persona puede influir en esa decisión, también es probable que sea el resultado de la química. Besar es una actividad compleja y tocar los labios ayuda a transferir todo tipo de información sobre nuestra salud física a nuestras parejas, explicaban los autores del estudio.

Este intercambio de información química parece ayudarnos a evaluarnos subconscientemente para ver si somos una buena pareja para el apareamiento futuro. A veces lo somos, y otras veces simplemente no hacemos clic con el otro individuo químicamente. Y no todo el mundo está igual de sincronizado. Lo hemos visto en cualquier pista de baile. Pero cuando se está, es maravilloso.

Imagen de portada: Gentileza de Magnet

FUENTE RESPONSABLE: Magnet. Por Albert Sanchis

Sociedad y Cultura/Ciencia/Psicología/Salud/Biología

Florence Bell, la «nueva dama oscura del ADN» que ayudó a que comprendiéramos de qué estamos hechos.

Cuando el diario Yorkshire Evening News informó sobre un discurso pronunciado por la física de 25 años Florence Bell en una conferencia celebrada en Leeds, Inglaterra, en 1939, no fue su ciencia lo que ocupó los titulares, sino simplemente el hecho de que era una mujer que se dedicaba a las ciencias.

Lo que ni los escritores a los que se les ocurrió el titular «Mujer científica explica» ni sus lectores podrían haber sabido es que, en el curso de su investigación de doctorado, esta científica en particular había sentado silenciosamente las bases de uno de los hitos más importantes de la ciencia del siglo XX: el descubrimiento de la estructura del ADN.

Con capítulos que describen la estructura de las fibras proteicas en las medusas, las aletas de tiburón y el cabello, la tesis doctoral de Bell podría parecer un hito improbable en biología.

Pero entre estos, un capítulo se destaca.

Una parte del trabajo de Bell describe cómo se podrían usar los rayos X para revelar la estructura regular y ordenada de una fibra biológica que en ese momento se llamaba «ácido timonucleico».

Hoy en día, el ácido timonucleico se conoce con el nombre más familiar de ácido desoxirribonucleico o ADN.

El método de rayos X de Bell se convertiría en una herramienta vital para finalmente revelar la ahora bien conocida forma de doble hélice del ADN que le permite copiar información genética.

Portada de la tesis

Tesis presentada para optar al grado de Doctora en Filosofía en la Universidad de Leeds en la que marcó un hito.

Abogado del diablo

Bell, quien nació en 1913 en Londres, formaba parte del creciente número de alumnas que estudiaban ciencias naturales en el Girton College de la Universidad de Cambridge.

Después de dejar Cambridge en 1936, Bell pasó por primera vez un breve período en Mánchester con Lawrence Bragg, quien, junto con su padre William, había recibido el Premio Nobel de Física en 1915.

La pareja había demostrado cómo se podían usar los rayos X para revelar la disposición de los átomos y las moléculas en cristales simples como la sal.

En 1937, Bell se trasladó a la Universidad de Leeds para ocupar un puesto como asistente de investigación con el físico William Astbury, que estaba aplicando los métodos de Bragg al estudio de la lana y otras fibras biológicas.

Los estudios de rayos X de Astbury de las proteínas en las fibras de lana revelaron que su estructura era como una cadena molecular, o collar, formada al unir sustancias químicas más pequeñas llamadas aminoácidos.

Ese collar molecular podía estirarse o compactarse.

El modelo original del ADN que Francis Crick y James Dewey Watson harían años después (en 1953).

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El modelo original del ADN que Francis Crick y James Dewey Watson harían años después (en 1953).

Aunque esto puede no parecer significativo, el hecho de que estas proteínas pudieran cambiar de forma resultó ser crucial para comprender cómo funcionaban.

Los estudios de Astbury sobre la lana transformarían nuestra comprensión de la biología a nivel molecular.

Envalentonado por su éxito con la lana, Astbury comenzó a ampliar su red para estudiar otras fibras biológicas.

Para ello, necesitaba otro par de manos expertas en ese nuevo método de análisis de rayos X.

Fue entonces que llegó Florence Bell.

Por su agudo intelecto y su voluntad de desafiar sus ideas, Astbury llamó a Bell su «abogado del diablo». Y le asignó la tarea de usar rayos X para estudiar el ADN.

Alas cortadas

Cámara de difracción de rayos X de Astbury.

FUENTE DE LA IMAGEN – SCIENCE PHOTO LIBRARY. Cámara de difracción de rayos X de Astbury.

Tomar una imagen de rayos X no era fácil.

Requería tiempos de exposición de 10 horas, trabajando en una habitación oscura muy cerca de altos voltajes eléctricos y tubos de rayos X muy calientes.

Pero la habilidad y la tenacidad de Bell valieron la pena y en 1938, basándose en las imágenes de rayos X que había tomado, ella y Astbury propusieron un modelo inicial de la estructura del ADN.

Más tarde, ese modelo le daría a James Watson y Francis Crick un punto de apoyo vital cuando comenzaron su propio trabajo sobre el ADN.

Lamentablemente, justo cuando estaba tomando vuelo, el trabajo de Bell sobre el ADN se detuvo abruptamente.

En 1941 fue convocada para el servicio militar en la Fuerza Aérea Auxiliar Femenina. Según uno de sus hijos, Chris Sawyer, durante su servicio dio los primeros pasos en el desarrollo del radar (detección y alcance de radio).

Mientras tanto, Astbury le rogó a la Oficina de Guerra que le permitieran a Bell permanecer en su laboratorio, pero sus súplicas fueron en vano.

La Universidad de Leeds incluso mantuvo su puesto vacante, pero Bell nunca regresó.

La nueva dama oscura

"Foto 51": Imagen de la difracción con Rayos X de una molécula de ADN, realizada en 1951 por Rosalind Franklin y Raymond Gosling.

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El trabajo de Bell le abrió camino a la icónica «Foto 51» de Rosalind Franklin y Raymond Gosling, clave para revelar la estructura del ADN.

Tras casarse con un militar estadounidense, Bell emigró a Estados Unidos, donde trabajó como química industrial antes de abandonar su carrera para cuidar a sus cuatro hijos.

Presumiblemente como reflejo de este cambio de circunstancias, cuando ella murió en 2000, su ocupación en su certificado de defunción se registró como «ama de casa».

Sawyer recordó que más adelante en su vida, a su madre le gustaba afirmar que uno de sus mayores logros fue haber sido la primera mujer en la Royal Air Force en usar pantalones. Pero Bell estaba siendo modesta.

Con sus estudios de rayos X del ADN, Bell no sólo le dio a Watson y Crick un punto de apoyo vital, sino que también allanó el camino para Rosalind Franklin, cuyo propio trabajo en ese campo fue una contribución clave para resolver la estructura del material genético.

Franklin ha sido interpretada por Nicole Kidman en la obra de teatro «Photo 51», cuenta con un Mars Rover nombrado en su honor y una nueva novela sobre ella: afortunadamente ya no es «la dama oscura del ADN» que alguna vez fue.

Quizá sea ahora Florence Bell quien verdaderamente se merece ese título.

* Kersten Hall es un autor y miembro honorario de la Facultad de Filosofía, Religión e Historia de la Ciencia de la Universidad de Leeds. La historia de Florence Bell se cuenta en la edición revisada del libro de Kersten, «The Man in the Monkeynut Coat: William Astbury and How Wool Wove a Forgotten Road to the Double Helix», que será publicado en edición de bolsillo por Oxford University Press en marzo de 2022.

Esta nota apareció originalmente en The Conversation y se publica aquí bajo una licencia de Creative Commons.

Imagen de portada: CHRIS SAWYER Una luminaria insospechada. (Foto cortesía de su hijo Chris Sawyer).

FUENTE RESPONSABLE: The Conversation. Por Kersten Hall. Febrero 2022.

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