La inmunoterapia contra el cáncer de piel que tiene un éxito nunca antes visto.

La combinación de dos medicamentos contra el cáncer puede reducir los tumores en cerca del 60% de las personas con melanoma avanzado, según un nuevo estudio.

La investigación en la que participaron 945 pacientes encontró que el tratamiento con ipilimumab y nivolumab detuvo el avance del cáncer durante casi un año en el 58% de los casos.

Los médicos del Reino Unido presentaron los datos a la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica.

Cancer Research UK, dijo que los medicamentos ofrecen un «puñetazo potente» a una de las formas más agresivas de cáncer.

El melanoma, la forma más grave de cáncer de piel, es el sexto cáncer más común en Reino Unido -que mata a más de 2.000 personas cada año.

Impulso defensivo

Melanoma

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El melanoma es el cáncer de piel más agresivo.

Aprovechar el sistema inmunológico es un campo en rápido desarrollo en la investigación del cáncer.

El sistema inmune es una potente defensa contra la infección. Sin embargo, hay muchos «frenos» construidos para detener el sistema de atacar nuestros propios tejidos.

El cáncer -que es una versión corrupta de tejido sano- puede tomar ventaja de estos frenos para evadir el asalto del sistema inmunológico.

El ipilimumab, que fue aprobado como tratamiento del melanoma avanzado por el servicio de salud del Reino Unido el año pasado, y el nivolumab quitan estos frenos.

Un estudio internacional en 945 personas mostró que tomando ambos fármacos los tumores se contrajeron en al menos un tercio en 58% de los pacientes durante un promedio de 11,5 meses.

Las cifras del fármaco ipilimumab tomado en solitario son 19% y 2,5 meses.

Gran futuro

James Larkin, consultor en el Hospital Royal Marsden y uno de los investigadores principales del tema en Reino Unido, dijo a la BBC: «Al tomar estos medicamentos se están quitando dos frenos del sistema inmune en vez de uno, por lo que el sistema inmune es capaz de reconocer tumores que no percibía antes y reacciona ante ellos destruyéndolos».

«Con las inmunoterapias, nunca hemos visto tasas de reducción del tumor en más del 50% por lo que esto es muy significativo».

«Esta es una modalidad de tratamiento que creo que va a tener un gran futuro para el tratamiento del cáncer».

Melanoma

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La imagen muestra el melanoma antes del tratamiento.

Melanoma

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El tumor aparece reducido tras el tratamiento.

El primer análisis de los datos recibidos dominaron la conferencia de cáncer en Chicago, pero la pieza clave de información -cómo viven los pacientes a largo plazo- es aún desconocida.

«Esperamos que estas primeras respuestas resulten duraderas, pero en este momento no podemos decir», dijo Larkin.

Los efectos secundarios como fatiga, erupciones cutáneas o diarrea son también un problema.

Más de la mitad de los evaluados tuvieron efectos secundarios con el tratamiento combinado en comparación con alrededor de un cuarto que sólo tomaron ipilimumab.

También es incierto por qué algunas personas responden excepcionalmente bien al tratamiento, mientras que otras no obtuvieron ningún beneficio.

Efectos secundarios muy graves

Alan Worsley, de Cancer Research UK, dijo: «Esta investigación sugiere que podríamos dar un poderoso doble golpe contra el melanoma avanzado mediante la combinación de tratamientos de inmunoterapia».

«En conjunto, estos fármacos podrían liberar los frenos en el sistema inmune mientras que bloquean la capacidad del cáncer para esconderse de él».

«Pero la combinación de estos tratamientos también aumenta la probabilidad de efectos secundarios potencialmente bastante graves.

«Identificar qué pacientes tienen más probabilidades de beneficiarse será clave para utilizar nuestras mejores armas contra la enfermedad».

El ipilimumab se administra por vía intravenosa cada tres meses y cuesta alrededor de US$150.000 por año. Nivolumab se da cada dos semanas hasta que deja de funcionar.

Ambos fármacos fueron desarrollados por Bristol-Myers Squibb.

Muchas compañías farmacéuticas están desarrollando medicamentos similares que tienen el mismo efecto sobre el sistema inmune. Pembrolizumab, por Merck, es otro líder en el campo.

Pero la gran esperanza es que estas inmunoterapias demuestren ser tratamientos efectivos para una amplia gama de tipos de cáncer.

———————————————————————————————————————«Sensación increíble»

Cait Chalwin

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Cait Chalwin abandona el tratamiento por los efectos secundarios.

Cait Chalwin, 43, de Cornwall, inició el tratamiento experimental después de ser diagnosticada con melanoma en 2013.

Un crecimiento en la cara que había sido clasificado como benigno fue de hecho canceroso y se había extendido a sus pulmones. Los médicos le dijeron que tenía entre 18 a 24 meses de vida.

Chalwin fue tratada en el Royal Marsden y su cáncer es ahora estable, pero ha tenido que abandonar el tratamiento debido a los efectos secundarios.

Ella dijo: «Me siento absolutamente increíble ahora.

«Me tomó mucho tiempo volver a la normalidad, sentir lo que sentía antes del diagnóstico, sin embargo creo firmemente que si el tratamiento no hubiera funcionado, no estaría aquí ahora».

Cómo reconocer los síntomas del cáncer de piel.

La exposición a la luz ultravioleta es la causa principal de la mayoría de los cánceres de piel.

El cáncer de piel es la forma más común de la enfermedad pero, por lo general, es uno de los tipos de cáncer más curables.

Según la Sociedad Americana del Cáncer más de 3,5 millones de casos de cáncer de piel son diagnosticados cada año en Estados Unidos. Esto es más que todos los demás cánceres combinados.

En las últimas décadas, el número de casos de cáncer de piel ha estado aumentando.

Casi todos los tipos de este cáncer resultan de la exposición excesiva a la luz ultravioleta, aunque cierta cantidad puede proceder de fuentes creadas por el hombre, tales como las camas bronceadoras.

El riesgo de desarrollar melanoma, el tipo de cáncer de piel más peligroso, es doble en las personas que se queman con los rayos solares.

THINKSTOCK – El que un lunar presente bordes irregulares o poco definidos debe interpretarse como una señal de alarma.

«La gente subestima el daño que las quemaduras de sol pueden hacer a su piel. Muchas personas piensan que el enrojecimiento de la piel es sólo una parte inofensiva del proceso de curtido de la piel, más que un signo de un daño irreparable», dijo a la BBC Johnathon Major de la Asociación Británica de Dermatólogos.

Según Walayat Hussain, especialista en cáncer de piel del Leeds Teaching Hospitals NHS Trust, «un diagnóstico temprano es la clave para la cura».

El alfabeto del melanoma

La mejor forma de prevenir el melanoma es poner atención a la piel y sobre todo a los lunares, según los expertos.

En la mayoría de los casos, si se diagnostica a tiempo, el melanoma es curable.

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En la mayoría de los casos, si se diagnostica a tiempo, el melanoma es curable.

La regla ABCDE ayuda a conocer las señales de advertencia del melanoma.

  • A por asimetría: un lunar que, cuando se divide a la mitad, no se ve igual de ambos lados.
  • B por borde: un lunar con bordes que están poco definidos o son irregulares.
  • C por color: los cambios en el color de un lunar, incluyendo oscurecimiento, extensión del color, pérdida de color o la apariencia de diferentes colores, como azul, rojo, blanco, rosado, púrpura o gris.
  • D por diámetro: un lunar más grande que 1/4 de pulgada de diámetro (aproximadamente del tamaño de la goma de borrar de un lápiz).
  • E por elevación: un lunar que está elevado por encima de la piel y tiene una superficie irregular.

Otras señales de advertencia son:

Una llaga que no cicatriza. Propagación del pigmento del borde de una mancha hasta la piel circundante. Enrojecimiento o una nueva inflamación más allá del borde. Cambio en la sensación (comezón, sensibilidad o dolor). Cambio en la superficie de un lunar (descamación, exudación, sangrado, o la apariencia de una protuberancia o nódulo).

Algunas veces resulta difícil distinguir la diferencia entre un melanoma y un lunar ordinario, por lo que Hussain recomienda que muestre a su médico cualquier lunar que le resulte dudoso.

Precaución

Hay que evitar a toda costa las quemaduras de sol, según los expertos.

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Hay que evitar a toda costa las quemaduras de sol, según los expertos.

El especialista británico también dio varios consejos para prevenir el cáncer de piel.

«Es cuestión de ser sensato con respecto al sol», dijo.

«No decimos que la gente no deba exponerse al sol, sino que se deben adoptar medidas sensatas», señaló Hussain.

Entre ellas destacó:

  • Evitar ponerse al sol entre las once de la mañana y las tres de la tarde
  • Asegurarse de que lleva un sombrero y se ha aplicado una crema solar con un índice de protección alto
  • Aplicar la crema con frecuencia
  • Evitar a toda costa que se queme la piel

Imagen de portada: Gentileza de BBC – THINKSTOCK

FUENTE RESPONSABLE: BBC por James Gallagher; junio 2015

Melanoma de piel/Cáncer/Prevención/Inmunoterapia/Salud/Sociedad

 

Daniela Robles-Espinoza, la mexicana a la caza de los secretos genéticos del melanoma.

Daniela Robles-Espinoza estudió seis años en Reino Unido. Decidió regresar a su país y estudiar cánceres que afectan a las poblaciones de Latinoamérica.

En el 2015, un miembro del comité que revisó su tesis doctoral en la Universidad de Cambridge, Reino Unido, le dijo que si regresaba a México se «desvanecería en la mediocridad». Pero la bioinformática Daniela Robles-Espinoza cree que pasó todo lo contrario.

«Regresé a mi país, empecé mi propio laboratorio y ahora tenemos suficientes fondos para investigar la genética y genómica del cáncer en México», escribió en Twitter en 2018.

Robles-Espinoza (San Luis Potosí, 1986) lleva los últimos cuatro años de su vida tratando de desentrañar los secretos genéticos detrás de un desconocido melanoma que aparece en las plantas de los pies y las palmas de las manos, sobre todo en personas de Latinoamérica, Asia y África.

El melanoma es el cáncer de piel más mortal del mundo, responsable del 75% de las muertes por cáncer de piel en Estados Unidos y Europa, donde más se ha estudiado. Otros tipos (los carcinomas espinocelular y basocelular) son más comunes, pero menos agresivos.

Melanomas hay de varios tipos, la mayoría causados por la exposición excesiva al sol y algunos menos comunes, como los que aparecen en las mucosas. Pero las causas del que indaga Robles-Espinoza, el llamado lentiginoso acral,son todo un misterio.

La científica de 35 años estudió ciencias genómicas en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), una carrera nueva de la que no se había graduado ni un solo estudiante cuando ella empezó.

«Era pura química, biología y matemática. Yo no sabía qué iba a hacer con esa carrera, pero sonaba muy divertido», cuenta.

Melanoma lentiginoso acral en la planta del pie.

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El melanoma lentiginoso acral aparece en forma de lunares irregulares, sobre todo en la planta de los pies.

Cuando estudió el bachillerato, en su instituto los preparaban para enviarlos a diferentes universidades internacionales a sacar sus posgrados. «Traían speakers de todo el mundo».

Uno de ellos se convertiría después en su mentor en la Universidad de Cambridge, donde hizo su doctorado y posdoctorado.

Durante sus seis años en Reino Unido estudió el principal tipo de melanoma, el que aparece en pieles blancas por la exposición excesiva al sol.

Allí identificó un gen con cambios en su estructura que ayudó a explicar por qué ciertas familias de Inglaterra desarrollan melanoma y otros tipos de cáncer.

Uno de sus profesores de la carrera de ciencias genómicas le ofreció regresar a México en 2016, al recién creado Instituto Internacional de Investigación sobre el Genoma Humano (LIIGH, por sus siglas en inglés), que había abierto sus puertas un año antes.

Allí desarrolló su propio grupo de trabajo para estudiar el melanoma en pieles mexicanas.

Estudiar pieles «no blancas»

Robles-Espinoza se define como una científica bastante rebelde. «Me paso peleando con la ciencia colonialista en Twitter».

Por eso cuando volvió a México decidió enfocarse en estudiar las poblaciones de su país. El primer paso fue sentarse a conversar con médicos para saber qué estaba pasando con el melanoma allí. Y esas pláticas le cambiaron el rumbo a sus investigaciones.

«Me dijeron: ‘No, no, aquí tenemos otro tipo de melanoma que no es causado por el sol ni por los rayos ultravioleta. Yo no tenía idea».

Es así en al menos un 44% de los casos,según el estudio «Melanoma en México: características clínico-patológicas en una población con predominio del subtipo lentiginoso acral», publicado en el 2016 en la revista Annals of Surgical Oncology, en el que analizaron muestras más de 1.200 pacientes.

Es un tipo de melanoma del cual se sabe poco, que aparece en las plantas de los pies sobre todo, pero también en las palmas de las manos y algunas veces bajo las uñas en forma de lentejas oscuras.

Nadie sabe con exactitud por qué sucede.

Al estar en partes del cuerpo a las que no llega usualmente la luz del sol, es muy probable que no lo incite la radiación UV.

Pero la gran mayoría de estudios sobre melanomas se centra en poblaciones de Estados Unidos, Europa y Australia. En parte por eso, dice Robles-Espinoza, se sabe poco de las pieles no blancas que lo desarrollan.

Así fue como la científica encontró su próximo foco de estudio.

Tumores de melanoma acral embebidos en parafina

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Estos son tumores de melanoma acral en parafina. Así se preserva su estructura el ARN y ADN.

Aunque hay algunos rastreos epidemiológicos, no son suficientes para dimensionar a cuánta gente impacta este subtipo de melanoma en los países de Latinoamérica.

Un estudio escrito por Robles-Espinoza y otros 10 investigadores recopila investigaciones llevadas a cabo en 2008, 2013 y 2016 que concluyen que al menos en México y en Perú es el subtipo más común.

Son países que tienen «una compleja historia demográfica con ascendencia europea, africana y nativa americana», explica el estudio, denominado «Melanoma lentiginoso acral: hechos básicos, características biológicas y perspectivas de investigación de una enfermedad poco estudiada», publicada en la revista Pigment Cell and Melanoma Research.

El documento recoge las pocas investigaciones que existen en Latinoamérica sobre la enfermedad.

Una de ellas analizó 410 muestras en Perú y concluyó que el 35% de los casos de melanoma del país son arcales. Otras dos indican que este subtipo está presente en Chile, sobre todo en poblaciones de menor nivel socioeconómico y que son descendientes de indígenas.

Asimismo, hay estudios que evidencian que en países asiáticos como Japón, Taiwán y Corea del Sur, el acral representa más del 50% de los melanomas. 

Y en poblaciones negras de África, aunque hay aún menos estudios, también se ha encontrado alta incidencia de este subtipo.

En Estados Unidos también es más común en las pieles oscuras. La investigación «Patrones de incidencia y supervivencia del melanoma lentiginoso acral en los Estados Unidos, 1986-2005» concluye que un 36% de los melanomas que padecen las personas negras es justamente el acral.

Entre la población asiática que vive en ese país, la incidencia es del 18% y para la hispana del 9%. Mientras tanto, representa solo un 1% de los melanomas en pieles blancas.

Melanoma acral

En el LIIGH, el equipo del que Robles-Espinoza está a cargo explora específicamente los genomas de los tumores mexicanos.

Toman muestras de saliva de pacientes con melanoma acral y de allí obtienen los genes originales, aquellos «con los que nacemos», explica la científica.

Luego los comparan con los genes que están en los tumores para saber de dónde viene el daño.

«Es una arqueología del genoma para tratar de identificar el pasado.

Básicamente, podemos saber qué causó ese tipo de cáncer. Esto se basa en la noción de que diferentes agentes mutagénicos dejan huellas en el genoma», agrega.

Hasta el momento se estudian dos hipótesis.

La primera es que el melanoma acral podría desencadenarse por alguna lesión.

«Cuando grafican la localización de los tumores en el pie, se ve que se concentran en la parte donde pisa. Lo que hemos especulado es que la presión mecánica puede tener algo que ver con este tipo de cáncer».

Jóvenes trabajando en el laboratorio que dirige Robles-Espinoza

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El laboratorio que dirige Robles-Espinoza está integrado por 14 personas, entre estudiantes de licenciatura, maestría, doctorado y postdoctorado.

La otra teoría es que provenga de causas hereditarias, pues las familias de pacientes con melanoma acral son más propensas a sufrir otros tipos de cáncer, señala la científica.

Aunque también consideran la posibilidad de que se deba a una combinación de ambos factores, «como la mayoría de los cánceres», dice ella y agrega que dentro de ambas teorías hay decenas de posibles respuestas.

¿Cómo se cura un cáncer desconocido?

Robles-Espinoza se sienta en su oficina en Querétaro, México, se acomoda su cabello rosado hacia atrás y explica todo esto con rapidez, como si tuviera tanto por decir que no le alcanza el tiempo. «Urge, urge, urge que estudiemos estos tipos de melanoma», dice enérgica.

Su mayor preocupación es la falta de tratamientos accesibles para los pacientes de América Latina.

Uno de los métodos más efectivos para tratar el melanoma es la inmunoterapia, una alternativa a la quimioterapia que reactiva el sistema inmunitario para que reaccione y ataque de manera eficiente a las células en las que se origina el cáncer (en este caso el melanoma). Pero es impagable para muchos mexicanos, dice.

Cuando se escucha en las conferencias internacionales que la inmunoterapia es el standard of care («el estándar de atención») en el mundo, se cuestiona de cuál mundo están hablando.

«En pesos mexicanos cuesta 120.000 al mes, unos US$6.000. ¿Eso cómo lo va a pagar un mexicano?», se queja.

«No sabemos nada. Y toda esta falta de conocimiento nos lleva a que no haya opciones terapéuticas para este tipo de pacientes», agrega.

Por eso en breve su laboratorio también empezará a estudiar las reacciones de los tumores a diferentes fármacos con ratones de laboratorio.

Trozos de tumor fresco de melanoma acral de un paciente mexicano

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Trozos de tumor fresco de melanoma acral de un paciente mexicano.

Algunos de estos pueden inocularse en ratones. Otros se pueden utilizar para ver la expresión de los genes y hacer el análisis de ARN y ADN.

«Cuando tienes un paciente, obviamente lo que quieres es quitarle el tumor, pero cuando el tumor se muere, pues ya no aprendiste nada de a qué medicamento hubiera respondido», explica.

«Entonces hay un protocolo que estamos haciendo en el que puedes extraer ese tumor del paciente, inocular en la espalda de un ratón y dejar que siga creciendo», prosigue.

«Y dices: bueno, a ver, qué mutaciones tiene, a qué fármacos responde. Y se ha visto que eso recapitula (es similar a) la respuesta en pacientes», agrega.

La científica espera tener resultados preclínicos (sin pacientes) en un año, pero sabe que el desarrollo de fármacos específicos tomará tiempo y estudios más costosos.

Sin este conocimiento también es imposible prevenir el melanoma lentiginoso acral, subraya.

Distinto a los melanomas más comunes, no hay ningún estudio que concluya si se puede prevenir con protector solar o con algún otro tipo de práctica.

«En Australia hay un chorro de campañas de ‘protégete del sol’, y sí han logrado bajar su incidencia. Si conoces las causas, puedes planear… pero con el acral no sabemos».

Mujeres broncéandose sobre la arena

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Los melanomas más comunes son inducidos por una exposición excesiva a los rayos ultravioleta, aunque también hay otros factores de riesgo.

Por eso, aunque colabora con institutos de otras partes del mundo, cree que los estudios realizados en la región deben estar enfocados en sus propias poblaciones.

«Hay que apropiarnos de nuestros objetivos, nuestra problemática, nuestra población y aplicar lo que sea útil aquí».

«Aquí picamos piedra»

Montar el laboratorio en estos tiempos no ha sido nada sencillo. Entre comprar ratones, completar protocolos y reclutar pacientes, a la científica le fueron dos años. «Y luego vino la covid-19 y detuvo todo el protocolo por un año».

Además de estudiar el cáncer, su equipo está abriéndose camino a tipos de investigación poco comunes, dice.

«Siento que en otros países ya está puesta la infraestructura, las relaciones, los equipos de trabajo. Y aquí no. Muchas veces sientes que picas piedra», dice, refiriéndose a las complicaciones que persisten en la investigación científica en su país para contar con la ayuda de médicos y clínicas.

Lo bueno, dice, es que ya está todo listo para arrancar.

«Hasta el momento hemos reclutado a más de 200 pacientes, hemos generado datos de secuenciación para más o menos la mitad de ellos y ahorita estamos analizando los datos».

Incluso están trabajando con el Instituto Nacional del Cáncer en Brasil, que ya está estudiando poblaciones de ratones con melanoma acral.

A su vez, su instituto en México los apoya con el análisis de los datos genómicos mientras ambos se preparan para desarrollar los dos tipos de estudios.

«Es una investigación complementaria. Al final el objetivo es el mismo, tratar de encontrar nuevos genes, nuevos mecanismos para atacar este cáncer», y mostrarle a los incrédulos que desde México sí se puede hacer ciencia, dice la científica.

Imagen de portada: Gentileza de BBC News Mundo

FUENTE RESPONSABLE: BBC News Mundo por María Fernanda Cruz Chaves.

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