No dudes…

Dudas tanto

de mi

que a partir

de hoy

te amare

en silencio,

luego te

preguntarás

que estaré

escondiéndote

que no deseo

que sepas.

Amas como

nadie podría

amarme,

pero detente

que ese amor

no se transforme

en algo malsano,

porque a veces

una pequeña

pizca de celos,

es lo que

dicen algunos

que dicen saber,

mantiene

viva la llama,

pero cuando

es recurrente,

para ambos

puede ser

un arma

de doble filo.

¿Sabes por qué?

Porque sin

motivo alguno,

hacerlo solo

provoca desengaño

de ese mismo

amor cuando

es entrañable

y poderoso,

transformándose

por la necedad

del desconfiar,

en algún

momento

en solo cenizas.

Imagen de portada: Gentileza de Pinterest