Desde repetir palabras en voz alta hasta escribir con la mano no dominante: cinco consejos para ser más inteligente.

Deseado por muchos y concretado por pocos. La inteligencia es una habilidad que para algunos viene de nacimiento mientras que para otros es adquirida con el paso de los años y dependiendo de las circunstancias, es el resultado del esfuerzo.

La pregunta del millón es: ¿se puede adquirir inteligencia por cuenta propia? Según los profesionales de la Universidad de Harvard, sí. Si bien es imposible saber todo y dominar todos los temas, para los profesionales existen hábitos, comportamientos, decisiones y actitudes que ayudan a trabajar la inteligencia.

En su libro Make it stick: The Science of Successful Learning (‘La ciencia del aprendizaje exitoso’), los profesionales Peter C. Brown, Henry L. Roediger III y Mark A. McDaniel de la prestigiosa universidad norteamericana dan recomendaciones para mejorar la capacidad cerebral, la agilidad, la memoria y como consecuencia de estas, ser más inteligente.

Escuchar palabras en voz alta hace más probable que se recuerden y especialmente funciona cuando toca aprender algo nuevo SHUTTERST – Shutterstock

Recomendaciones para tener en cuenta

La buena enseñanza debe adaptarse creativamente a los distintos estilos de aprendizaje que tienen todas las personas, nadie aprende de la misma manera ni maneja el mismo tipo de inteligencia. Por eso, la publicación de Harvard se basa en descubrimientos recientes en psicología cognitiva y otras disciplinas, para ayudar a que las personas puedan desarrollar aún más sus capacidades. Estas son:

1. Aprender algo nuevo para estimular la mente

Entrenar el cerebro es como ir al gimnasio, se trabaja como si fuese un músculo que hay que entrenar diariamente. Para eso, la mente se debe acostumbrar a adquirir nuevos conocimientos o habilidades, de esta manera se estimulan las neuronas y la comunicación que hay entre ellas. Ya sea leyendo un libro, siguiendo un manual o cocinando, cualquier actividad que requiera hacer algo desconocido.

2. Repetir palabras en voz alta

Escuchar palabras en voz alta hace más probable que se recuerden y especialmente funciona cuando toca aprender algo nuevo. Si se conoce a alguien nuevo y uno pronuncia su nombre varias veces en la primera conversación que mantienen, seguramente se le pueda vincular su cara con su nombre más fácilmente.

3. Escribir y comer con la mano no dominante

Hacer actividades tan simples como agarrar una pelota o un utensilio con la mano contraria a la dominante sirve para que la mente tenga que hacer diferentes conexiones neuronales y se agilice así el funcionamiento cerebral.

4. Involucrar los sentidos

Un estudio de la misma universidad, implementó una muestra en la que los grupos de ensayo fueron expuestos a una serie de imágenes emocionalmente neutras, cada una de las cuales se presentaba también con un olor. Luego, se les mostró otras, pero sin los aromas y se les pidió que señalaran cuáles habían visto antes.

Los sujetos recordaron muy bien todas las imágenes asociadas con aromas, sobre todo las que tenían olores agradables. Las imágenes cerebrales mostraron que el córtex piriforme (la principal región del cerebro dedicada al procesamiento de los sentidos) comenzaba a activarse cuando las personas veían cosas vinculadas con olores.

5. Relacionar recuerdos con información nueva

Esta técnica funciona para fortalecer la mente. Cuanto más vinculados estén los estímulos entre sí, mayor poder de relacionamiento cognitivo se adquiere. Conectar información nueva con pasada que sea importante para que uno tenga mejor capacidad de análisis e integración de conceptos.

Las imágenes cerebrales del estudio mostraron que la principal región del cerebro dedicada al procesamiento de los sentidos comenzaba a activarse cuando las personas veían cosas vinculadas con olores

Las imágenes cerebrales del estudio mostraron que la principal región del cerebro dedicada al procesamiento de los sentidos comenzaba a activarse cuando las personas veían cosas vinculadas con olores.

Por otro lado, la experta en aprendizaje Shari Tishman y sus colegas de Project Zero -proyecto de la Harvard Graduate School of Education que busca perfeccionar teorías y difundir orientación tangible sobre cómo ayudar a los niños a reconsiderar la idea de ser “inteligentes”- han destacado siete tipos de mentalidad que son claves para aprender y pensar de manera efectiva en el mundo actual:

Ser amplio y aventurero

Preguntarse, encontrar problemas e investigar

Construir explicaciones y entendimientos

Hacer planes y ser estratégico

Ser intelectualmente cuidadoso

Buscar y evaluar razones

Ser metacognitivo

Cabe añadir que existen teorías como la de las Inteligencias Múltiples del psicólogo Howard Gardner que reconoce la diversidad de habilidades y capacidades y describió la existencia de ocho tipos de inteligencia que revolucionaron la manera de pensar la educación. Las denominó:

Inteligencia Visual-Espacial

Habilidad que permite observar el mundo y los objetos desde diferentes perspectivas. Las personas con este tipo de inteligencia tienen gran capacidad para presentar ideas en forma visual, crear imágenes mentales, percibir detalles visuales, dibujar y confeccionar bocetos.

Inteligencia Lingüístico-Verbal

Relacionada a la capacidad de dominar el lenguaje y poder comunicarse con los demás. No solo hace referencia a la habilidad para la comunicación oral, sino a otras formas como la escritura y la gestualidad.

Inteligencia Lógico-Matemática

Durante décadas fue considerada como el estándar para medir la inteligencia en una persona. Como su nombre indica, este tipo de inteligencia se vincula a la capacidad para el razonamiento lógico y la resolución de problemas matemáticos.

Inteligencia Corporal-Cinestésica

Compuesta por las habilidades corporales y motrices que se requieren para manejar herramientas o para expresar ciertas emociones. Quienes tienen esta inteligencia cuentan con una mayor facilidad para realizar actividades que requieren fuerza, rapidez, flexibilidad, coordinación óculo-manual y equilibrio.

Inteligencia Musical

Es una habilidad natural y una percepción auditiva innata en la primera infancia hasta que existe la habilidad de interactuar con instrumentos y aprender sus sonidos, su naturaleza y sus capacidades. Entre sus habilidades se encuentran la capacidad para escuchar, cantar, tocar instrumentos así como analizar sonido en general y crear música.

Inteligencia Interpersonal

Advierte cosas de las otras personas más allá de lo que los sentidos logran captar. Se trata de una inteligencia que permite interpretar las palabras o gestos, o los objetivos y metas de cada discurso. Básicamente evalúa la capacidad para empatizar con las personas.

Inteligencia Intrapersonal

Permite comprender y controlar el ámbito interno de uno mismo en lo que se refiere a la regulación de las emociones y del foco atencional. Quienes tienen esta inteligencia son capaces de acceder a sus sentimientos y emociones y reflexionar sobre estos elementos.

Inteligencia Naturalista

Permite detectar, diferenciar y categorizar los aspectos vinculados al entorno, como por ejemplo las especies animales y vegetales o fenómenos relacionados con el clima, la geografía o los fenómenos de la naturaleza. Un dato interesante es que fue añadida posteriormente al estudio original sobre las Inteligencias Múltiples, concretamente en 1995. Howard Gardner consideró necesario incluir esta categoría por tratarse de una de las inteligencias esenciales para la supervivencia del ser humano. 

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FUENTE RESPONSABLE: Contexto. 2 de octubre 2022.

Sociedad y Cultura/Cerebro/Memoría/Ejercicios/Salud Mental

¿Tienes lapsus y olvidas cosas? Estos son los trucos para mejorar tu memoria.

EJERCITA TU CEREBRO

Dormir ocho horas, hacer ejercicio y tener una buena alimentación son fundamentales a la hora de tener una buena memoria. Con juegos y reglas nemotécnicas puedes potenciarla.

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Con el paso del tiempo y a medida que vamos cumpliendo años, la memoria se debilita y empieza a fallar. Es parte normal del envejecimiento. No recordar donde se han puesto las llaves o las gafas o no recordar información tan rápido como antes son señales muy habituales de que existe un problema leve de memoria. 

El deterioro cognitivo, por tanto, es un síntoma de disfunción cerebral y supone uno de los principales motivos en las consultas de los médicos, especialmente en personas de edad avanzada. De hecho, un estudio afirma que entre un 15% y un 20% de adultos de más de 60 años acuden a su médico de cabecera preocupados por los despistes propios de la edad.

Sin embargo, no todo está perdido y existen fórmulas para desarrollar, potenciar y fortalecer la memoria. Poniendo en práctica estos sencillos trucos se puede conseguir mantener ágil al cerebro y evitar tener lapsus y olvidos. Por ejemplo, y aunque parece obvio, dormir ocho horas durante la noche ayuda a que el aprendizaje se quedé fijado en nuestra memoria.

Buena alimentación y ejercicio físico

Evitar el sedentarismo mediante la práctica de ejercicio físico favorece el riego sanguíneo del cuerpo y el cerebro, mejorando así las respuestas cognitivas. Y junto a esto una buena alimentación es fundamental. Para conservar una buena memoria hay que priorizar los productos ricos en ácidos grasos omega 3 y alimentos como los huevos o las nueces. Por el contrario, hay que evitar los azúcares añadidos y los alimentos fritos.

Uno de los métodos más efectivos son los juegos de memoria para adultos que ayudan a mantener la concentración y memorización de términos o números. Un crucigrama, una sopa de letras, juegos como el ajedrez o hacer puzles. Cualquiera de estas opciones es buena para ejercitar la memoria. 

Los juegos de memoria ayudan a mantener la concentración y memorización de términos 

Asimismo, utilizar reglas mnemotécnicas, es decir, de asociación mental para facilitar el recuerdo de algo facilitan la memorización de datos y el buen funcionamiento de la memoria y el cerebro. Relativizar y simplificar la vida también tiene un impacto positivo en la memoria, así como tener actividad social, puesto que reduce el estrés y la ansiedad, dos de las causas que motivan los lapsus de memoria.

Imagen de portada: iStock

FUENTE RESPONSABLE: El Confidencial. Alma, Corazón y Vida. 22 de septiembre 2022.

Memoria/Cerebro/Neurociencia/Ejercicio físico/Sedentarismo/Juegos/

Trucos/Alimentación.

 

 

 

El tratamiento experimental que ayuda a reparar los daños que causa el ictus.

NUEVA INVESTIGACIÓN

Se ha probado en ratones y el ensayo ha demostrado que usar péptidos tras el accidente cerebrovascular desencadena la recuperación tanto en las funciones motoras como en las cognitivas.

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El ictus altera profundamente la vida de las personas afectadas y es una de las principales causas de muerte y discapacidad en todo el mundo. Sin embargo, un nuevo estudio trae nuevas esperanzas a los pacientes y sus familiares, al demostrar que un tratamiento experimental podría ayudar a reparar los daños causados por los accidentes cerebrovasculares. 

Según la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES), “en nuestro país, cerca de 120.000 personas sufren un ictus al año, de las cuales alrededor de 40.000 fallecen”. Además, insiste la institución “que alrededor de un 30% de los pacientes sufren algún tipo de discapacidad tras un ictus. En este sentido, en la actualidad, más de 330.000 españoles presentan alguna limitación en su capacidad funcional por haber sufrido un infarto cerebral. Una enfermedad cerebrovascular que, además, supone un coste directo sanitario de 2 mil millones de euros al año y un coste indirecto de 6.500 millones de euros anuales”.

«Más de 330.000 españoles presentan alguna limitación en su capacidad funcional por haber sufrido un infarto cerebral»

Las estrategias de tratamiento actuales son en gran medida neuroprotectoras y todas están limitadas por ventanas de tiempo estrechas, como constata un trabajo recogido en ‘Experimental Neurology’. Sin embargo, el potencial de regeneración/plasticidad en el Sistema Nervioso Central (SNC) posterior al accidente cerebrovascular aún funciona durante semanas o incluso más, lo que puede brindar una mayor oportunidad para el tratamiento.

Foto: Unsplash. 

Dos posibles procesos de reparación son el brote axonal y la neurogénesis. Comprender cómo estos mecanismos endógenos pueden estimularse aún más para contribuir a la recuperación ayudará en el desarrollo de nuevas intervenciones terapéuticas.

Antecedentes

Los estudios de ablación han sugerido que los neuroblastos (células embrionarias que se originan en el neuroectodermo, que durante la gestación se dividen y diferencian para desarrollarse en neurona) recién nacidos pueden contribuir a la recuperación funcional después de un accidente cerebrovascular, a pesar del bajo número de neuronas que pueden sobrevivir como las que son maduras. 

Aunque el ictus estimula este proceso, la respuesta endógena es inadecuada. Debido al ambiente hostil en el cerebro dañado, muchas de las neuronas recién nacidas se acercan, pero no pueden invadir la región peri infarto del accidente cerebrovascular para entremezclarse y, en su mayoría, mueren dentro de la semana posterior a su nacimiento. Esto indica la necesidad de estrategias que puedan mejorar tanto la supervivencia como la migración de los neuroblastos recién nacidos. 

Un factor crítico que limita la reparación tanto para las neuronas como para las células madre neurales es la familia de moléculas ECM potentemente inhibidoras conocidas como proteoglicanos de sulfato de condroitina (CSPG). Ciertos CSPG están regulados positivamente en abundancia en las cicatrices gliales después de una lesión cerebral o de la médula espinal. Los CSPG en la cicatriz limitan la regeneración a través de la lesión, pero también restringen severamente la posible neuroplasticidad alrededor y más allá del perímetro de la lesión. También se ha sugerido que los CSPG reducen el acceso de las células progenitoras a las lesiones de esclerosis múltiple (EM).

Inyección en médula espinal

En modelos animales de accidente cerebrovascular, la condroitinasa ABC (ChABC) se ha utilizado terapéuticamente mediante inyección dirigida en la médula espinal. Si bien los resultados fueron alentadores, los efectos fueron limitados probablemente debido a la mínima propagación de la enzima. Para superar las limitaciones del ChABC nativo, varios laboratorios han demostrado una administración y eficacia exitosas a largo plazo y/o generalizadas en modelos de accidente cerebrovascular y EM utilizando termoestabilizados y formulaciones de condroitinasa mediadas por virus, aunque las posibles complicaciones de la administración directa in vivo permanecieron. Ahora en el nuevo trabajo, publicado en ‘Cell Reports’, los científicos de la Universidad de Cincinnati (EEUU) exponen que, además de las estrategias de neuroprotección, los procesos neurorregenerativos podrían proporcionar objetivos para la recuperación del ictus. 

«La terapia con péptidos (iniciada de forma aguda o más crónica a los 7 días tras el ictus) mejora la recuperación de las funciones motoras y cognitivas»

Por ello, los autores pusieron en marcha un estudio en el que examinan el papel regulador de PTPσ (un importante receptor de proteoglicanos) en la amortiguación de la recuperación después del accidente cerebrovascular. 

Determinan, además, que el uso de un péptido modulador del receptor (ISP) o la supresión del gen Ptprs conduce a un mayor crecimiento de las neuritas y a una mayor migración de las células madre neuronales, sobre sustratos inhibidores de CSPG. Así, el tratamiento con ISP después del ictus da lugar a un aumento de los brotes axonales y a la migración de neuroblastos hacia la profundidad de la cicatriz de la lesión, con una firma transcripcional que refleja la reparación. Por último, el estudio determina que el tratamiento con péptidos tras el accidente cerebrovascular (iniciado de forma aguda o más crónica a los 7 días) da lugar a una mejora de la recuperación conductual tanto en las funciones motoras como en las cognitivas.

Los péptidos

Ante estos resultados, concluyen que los CSPG inducidos por el ictus desempeñan un papel predominante en la regulación de la reparación neuronal y que el bloqueo de las vías de señalización de estos CSPG conducirá a una mayor reparación neuronal y recuperación funcional en el ictus El estudio encontró que un fármaco llamado NVG-291-R permite la reparación del sistema nervioso y una recuperación funcional significativa en un modelo animal de accidente cerebrovascular isquémico grave. La eliminación genética del objetivo molecular del fármaco también muestra un efecto similar en las células madre neurales. «Estamos muy entusiasmados con los datos que muestran una mejora significativa en la función motora, la función sensorial, el aprendizaje espacial y la memoria», asevera Agnes (Yu) Luo, profesora asociada en el Departamento de Genética Molecular y Bioquímica de la Facultad de Medicina de la UC y la autora principal del estudio.

Foto: Unsplash. 

Añade, además que «el fármaco sería un ‘avance sustancial’ si los primeros resultados se traducen en entornos clínicos. Se necesitarán más estudios y validación de los resultados de grupos independientes para determinar si es igualmente eficaz para reparar el daño de los accidentes cerebrovasculares isquémicos en pacientes humanos. Se precisarán estudios adicionales para investigar si NVG-291-R repara eficazmente el daño causado por accidentes cerebrovasculares hemorrágicos». 

«La mayoría de las terapias que se investigan hoy en día se centran principalmente en reducir el daño temprano del accidente cerebrovascular», insiste. «Sin embargo, nuestro grupo se ha centrado en la neurorreparación como alternativa y ahora ha demostrado que el tratamiento con NVG-291-R no solo produce neuroprotección para reducir la muerte neuronal, sino también efectos neurorreparadores sólidos», apostilla.

En las horas posteriores

El estudio también encontró que el fármaco era efectivo incluso cuando el tratamiento comenzó siete días después del inicio del accidente cerebrovascular. «El único fármaco actual aprobado por la FDA para el tratamiento del accidente cerebrovascular no repara el daño y debe administrarse dentro de las 4,5 horas posteriores al inicio del accidente cerebrovascular», documenta la autora. «La mayoría de las terapias que se están investigando deben aplicarse dentro de las 24 a 48 horas tras el ictus. Un producto que funcione para reparar el daño del accidente cerebrovascular, incluso una semana después del inicio de los síntomas, cambiaría el paradigma para el tratamiento del accidente cerebrovascular». 

«Un producto que funcione para reparar el daño incluso una semana después del inicio de los síntomas cambiaría el paradigma para el tratamiento del ictus»

Jerry Silver, coautor de este trabajo y profesor de neurociencias en la Facultad de Medicina de Case Western Rererve (CWRU), afirma que «el estudio mostró que el fármaco reparó el daño a través de al menos dos vías: creando nuevas conexiones neuronales y mejorando la migración de neuronas recién nacidas derivadas del tallo neuronal». «La capacidad de NVG-291-R para mejorar la plasticidad se demostró mediante el uso de técnicas de tinción que mostraron claramente un aumento en el brote axonal en la parte dañada del cerebro. Esta plasticidad mejorada es una excelente validación de los mismos mecanismos poderosos que nosotros, y otros investigadores, pudimos demostrar usando NVG-291-R en lesiones de la médula espinal».

Imagen de portada: Foto: Unsplash/@adrienconverse.

FUENTE RESPONSABLE: El Confidencial. Por Juan Montagu. 14 de septiembre 2022.

Sociedad y Cultura/Salud/Cerebro/Sistema vascular/Ictus

 

 

Ramón y Cajal, el Nobel español que se adentró en el cerebro.

Santiago Ramón y Cajal obtuvo el Premio Nobel en Fisiología y Medicina en 1906, y en 1907 fue nombrado Presidente de la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Biológicas (JAE, 1907-1939), perteneciente al Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes.

Como presidente de la JAE (1907-1932), Cajal dirigió el mayor proyecto científico de regeneración y modernización llevado a cabo en España a principios del siglo XX. Durante su larga presidencia, alentó cambios estructurales en el sistema educativo español, siendo la JAE el germen del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

En 1902, fue nombrado director del «Laboratorio de Investigaciones Biológicas», un centro de investigación fundado por orden de Su Majestad el Rey Alfonso XIII con motivo de la concesión en 1900 del Premio Moscú a Santiago Ramón y Cajal. Este laboratorio nacional dio origen al Instituto Cajal en 1922, que luego se incorporó al CSIC el 24 de noviembre de 1939.

Santiago Ramón y Cajal es a menudo nombrado » padre de la neurociencia moderna» por sus estudios sobresalientes sobre la anatomía microscópica del sistema nervioso, sus observaciones sobre la degeneración y regeneración del sistema nervioso y por sus teorías sobre la función, el desarrollo y la plasticidad de prácticamente todo el sistema nervioso. Por primera vez, Cajal situó a España en la vanguardia de la ciencia internacional. Después de sus casi cincuenta años de trabajo (1887-1934) sus investigaciones siguen cautivando y estimulando a los neurocientíficos modernos de todo el mundo.

Figuras 1 y 2 Autorretratos, tomados por Cajal en su laboratorio en Valencia (España) cuando tenía poco más de treinta años, c. 1885-1887

En 1888 el joven investigador español (Figuras 1, 2), descubrió que el sistema nervioso, incluido el cerebro, está compuesto de entidades individuales, más tarde denominadas neuronas. Sus hallazgos refutaron la popular «teoría reticular», que imperaba hasta entonces y que consideraba al sistema nervioso como una red continua de fibras.

Figura 3.- Dibujo de Cajal que explica las diferencias entre la doctrina neuronal y la reticular: “Esquema que compara el concepto de Golgi con respecto a las conexiones sensorimotoras de la médula espinal (I) con los resultados de “mis” investigaciones (II). A, raíces anteriores; B, raíces posteriores; a, colateral de una raíz motora; b, células de prolongaciones cortas que, según Golgi, intervendrían en la formación de la red; c, red intersticial difusa; d, largas colaterales axónicas en contacto con las células motoras; e, colaterales cortas». Esta figura se publicó en la publicación de Cajal “Recuerdos de mi vida-Historia de mi labor científica”. Dibujo original de Santiago Ramón y Cajal, tinta china negra sobre papel, alrededor de 1923.

Cajal estudió cada fase de la vida de las neuronas. En los embriones, observó una estructura dinámica en la punta de los axones en desarrollo (que denominó cono de crecimiento), que según su hipótesis podría estar guiada hacia núcleos específicos del cerebro por sustancias químicas (neurotropismo) (Figura 4).

Figura 4.- Conos de crecimiento observados en una preparación histológica de Cajal de la médula espinal de un embrión de pollo de 5 días. El preparado histológico se conserva en el Instituto Cajal (Legado Cajal). El panel A de la imagen muestra el aspecto de un preparado histológico original de Cajal impregnado por el método de Golgi. Observe la etiqueta escrita a mano por Cajal que dice: «† comisurales completas conos bbb»; «b» significa «bien», «Pollo 5 días 2 comisurales buenas». El Panel B, ilustra los detalles del recuadro en B. El panel C, muestra un aumento de mayor potencia del área cuadrada en B. Observe en D una serie de conos de crecimiento (1 y 2). Los paneles E y F muestran detalles de los conos de crecimiento que se muestran en D. Obsérvese la excelente conservación de la muestra.

Dedujo que, debido a los espacios entre ellas, las neuronas deben comunicarse no por continuidad sino por contacto, (término más tarde acuñado “sinapsis”) (figura 5).

Figura 5.- Vista parcial de una motoneurona con su axón (a) y dendritas (b). Cajal representa botones terminales sinápticos sobre las dendritas(c). Dibujo original de Santiago Ramón y Cajal, tinta china negra sobre papel, alrededor de 1909

A partir de imágenes estáticas, Cajal pudo determinar el flujo general de actividad nerviosa (la llamada doctrina de la polarización dinámica) (Figura 6).

Figura 6.- Dibujo esquemático de vías motoras y sensitivas. Dibujo original de Santiago Ramón y Cajal, tinta china negra sobre papel, alrededor de 1899

Cajal también identificó que hay protuberancias en los tallos de las dendritas (que llamó “espinas dendríticas”), que sus contemporáneos descartaron como artefactos pero que él reconoció como sitios de contacto reales con capacidad funcional (Figura 7).

Figura 7.- Espinas dendríticas detectadas en una preparación histológica de Cajal del bulbo olfativo de conejo, que se conserva en el Instituto Cajal (Legado Cajal). El panel A, muestra el aspecto de la preparación histológica de Cajal impregnada por el método de Golgi / Marchi. Obsérvese las etiquetas escritas a mano por Cajal: lado izquierdo, que indica la especie animal “Conejo 1 mes”, y en el lado derecho el procedimiento de tinción “Marchi Golgi ”. Los paneles B y C ilustran los detalles de una sección en A (área circunscrita en el cuadrado). El panel D, representa una neurona con sus componentes: s, soma; d, dendrita y a, axón. El panel E representa una imagen de mayor resolución de la dendrita en marcada en D. Obsérvese en el panel E numerosas espinas dendríticas (flecha e) a lo largo de la misma dendrita que se muestra en D. También obsérvese la excelente conservación de la muestra. Las espinas dendríticas fueron dibujadas con precisión por Cajal. Panel F, dibujo científico de Santiago Ramón y Cajal, en el que se representan los distintos tipos de espinas dendríticas presentes neuronas piramidales cerebrales. Dibujo original de Santiago Ramón y Cajal, tinta china negra sobre papel, alrededor de 1899.

En la década de 1890, Cajal fue uno de los primeros científicos en interpretar la capacidad de las neuronas para adaptar su morfología (plasticidad) a las necesidades funcionales (Figura 8). Él, muy probablemente pudo haber sido responsable de popularizar el término “plasticidad”. En este sentido, dijo Cajal, «el hombre puede convertirse en el escultor de su propio cerebro».

Figura 8.- Hace casi 100 años, Ramón y Cajal utilizó el término «regeneración abortiva» para describir el intento de re-crecimiento de neuronas lesionadas en un modelo de lesión del nervio ciático en gatos jóvenes y conejos sacrificados pocos días después de la lesión por ligadura. Los resultados sobre la regeneración y la degeneración del sistema nervioso fueron ilustrados con precisión por Cajal. Como ejemplo, este panel representa una semi-ligadura del nervio ciático en un conejo sacrificado ocho días después de la operación. La sección total del nervio, cerca de la ligadura se muestra para comparar la capacidad de rebrote de las dos porciones. A, muñón periférico del nervio ligado. B, muñón central del fascículo no ligado. C, E, cicatrices. d, polo central del nervio. L, ligadura. D, F, polos degenerados del nervio. Dibujo original de Santiago Ramón y Cajal, tinta china negra sobre papel, alrededor de 1899

La obra maestra de Cajal, “Histología del sistema nervioso del hombre y los vertebrados”, todavía se cita cientos de veces cada año. Sus trabajos sobre la degeneración y regeneración del sistema nervioso y la estructura de la retina se consideran igualmente clásicos. Durante su carrera, Cajal publicó más de trescientos artículos, no todos ellos neurocientíficos. Es un hecho poco conocido que descubrió la vacuna contra el cólera. También contribuyó significativamente al estudio del cáncer. Además, Cajal fue un pionero de la fotografía en color (publicó la obra: La fotografía de los colores). Publicó relatos breves de ficción (Cuentos de vacaciones), una colección de sabidurías mundanas (Charlas de café), un recuento de las experiencias de la vejez extrema (El mundo visto a los ochenta años), una guía científica (Consejos para un joven investigador) y una inolvidable autobiografía (Recuerdos de mi vida). Cuando Cajal ganó el Premio Nobel en 1906, se convirtió en un héroe nacional. A día de hoy, hay una calle que lleva su nombre en prácticamente todas las ciudades españolas.

Valor de los dibujos como medio de ilustración de las observaciones microscópicas

En la época de Cajal, los científicos generalmente utilizaban el dibujo como medio para ilustrar sus observaciones microscópicas. Por lo tanto, aceptar los hallazgos publicados fue a menudo un acto de fe. Los dibujos histológicos revolucionarios de Cajal fueron considerados inicialmente por algunos investigadores como interpretaciones artísticas en lugar de copias precisas de sus preparados histológicos. Pero los dibujos de Cajal son sin duda piezas de realidad, copias confiables de preparaciones histológicas que muestran la micro-organización del sistema nervioso: la delicada estructura de las células nerviosas y sus conexiones. Si bien sus contribuciones a los conceptos actuales de la función cerebral y la organización son famosos, sus dibujos cuidadosamente ejecutados, que muestran una rara mezcla de habilidad artística y conocimiento científico, son mucho menos conocidos por el público en general. Cientos de sus dibujos descansan en el legado de Cajal. Los dibujos histológicos de Cajal no solo son valiosos por su belleza, sino también porque expresan conceptos universales por lo que todavía se utilizan con fines educativos y de capacitación.

Visita virtual del LEGADO CAJAL: http://www.cajal.csic.es/legado.html

Imagen de portada: Santiago Ramón y Cajal (Cordon Press)

FUENTE RESPONSABLE: Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) es una Agencia Estatal de España. 

Sociedad y Cultura/Ciencia/Homenaje/Cerebro/Neuronas.

 

 

 

La estimulación cerebral mejora la memoria a corto plazo de los adultos mayores durante un mes, según un estudio.

(CNN) — ¿Quieres un poco de estimulación cerebral no invasiva para potenciar tu memoria de cara a ese próximo gran proyecto, reunión de trabajo o encuentro familiar? Un día la ciencia podrá ofrecer este tipo de tratamientos, según sugiere una nueva investigación.

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Según un estudio realizado por un equipo de la Universidad de Boston y publicado este lunes en la revista académica Nature Neuroscience, el envío de corrientes eléctricas a dos partes del cerebro conocidas por su capacidad para almacenar y recordar información aumentó modestamente el recuerdo inmediato de palabras en personas mayores de 65 años.

«Queda por comprobar si estas mejoras se producen en los recuerdos cotidianos y no solo en las listas de palabras», dijo Masud Husain, profesor de neurología y neurociencia cognitiva de la Universidad de Oxford, en un comunicado. Husain no formó parte del estudio.

Aun así, el estudio «aporta pruebas importantes de que la estimulación del cerebro con pequeñas cantidades de corriente eléctrica es segura y también puede mejorar la memoria», dijo el Dr. Richard Isaacson, director de la Clínica de Prevención del Alzheimer en el Centro de Salud Cerebral de la Facultad de Medicina Schmidt de la Universidad Atlántica de Florida, que no participó en la investigación.

Las mejoras fueron más pronunciadas en las personas del estudio con los recuerdos más pobres, que «se considerarían con deterioro cognitivo leve», dijo el neurocientífico Rudy Tanzi, profesor de neurología de la Facultad de Medicina de Harvard, quien no participó en el estudio.

«Hubo un efecto aparentemente beneficioso en el recuerdo inmediato de palabras en aquellos con deterioro cognitivo leve», dijo Tanzi, que también es director de la unidad de investigación sobre genética y envejecimiento del Hospital General de Massachusetts en Boston.

«Este hallazgo, preliminar pero prometedor, justifica una mayor exploración del uso de enfoques bioelectrónicos para trastornos como la enfermedad de Alzhéimer», añadió.

Impulsar el cambio cerebral

Los científicos solían pensar que a partir de cierto punto de la edad adulta el cerebro era fijo, incapaz de crecer o cambiar. Actualmente se sabe que el cerebro es capaz de plasticidad, la capacidad de reorganizar su estructura, funciones o conexiones, durante toda la vida.

La estimulación transcraneal de corriente alterna, o tACS, intenta mejorar la funcionalidad del cerebro con un dispositivo que aplica corrientes eléctricas en forma de onda a zonas específicas del cerebro a través de electrodos en el cuero cabelludo. Las ondas eléctricas pueden imitar o cambiar la actividad de las ondas cerebrales para estimular el crecimiento y, con suerte, cambiar la red neuronal del cerebro.

Una versión alternativa que utiliza campos magnéticos, llamada estimulación magnética transcraneal, o TMS, fue aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) para tratar la depresión.

«Creo que éste es el futuro de la intervención neurológica, para ayudar a reforzar las redes de nuestro cerebro que pueden estar fallando», afirma la Dra. Gayatri Devi, profesora clínica de neurología y psiquiatría de la Facultad de Medicina Zucker de la Universidad Hofstra/North Well de Nueva York. Ella no participó en el nuevo estudio.

«Además, el tratamiento puede adaptarse a cada persona, basándose en sus puntos fuertes y débiles, algo que la farmacoterapia no puede hacer», dijo Devi.

En los nuevos hallazgos publicados en Nature Neuroscience, las células cerebrales «se activan en puntos de tiempo específicos, y eso está definido por la frecuencia de la estimulación (eléctrica)», dijo el coautor del estudio Shrey Grover, estudiante de postdoctorado en el programa de cerebro, comportamiento y cognición de la Universidad de Boston.

«La consecuencia de cambiar los tiempos de activación de las células cerebrales es que se induce este proceso de plasticidad. La plasticidad es lo que permite que los efectos se prolonguen en el tiempo incluso cuando la estimulación ya ha terminado», añadió.

Los recuerdos se desvanecen

A medida que el cerebro envejece, es habitual perder parte de la capacidad de recordar. Para algunas personas, lo que más se resiente es la memoria a corto plazo: ¿dónde estacioné el auto en el centro comercial en este viaje de compras? Otros pueden tener problemas para recordar cosas durante un periodo de tiempo más largo: ¿dónde estacioné el auto hace dos semanas antes de abordar el avión para ir de vacaciones? Y algunos tienen problemas con ambos tipos de memoria.

Los investigadores de la Universidad de Boston analizaron por separado la memoria a largo plazo y la memoria a corto plazo o de trabajo en dos experimentos, cada uno con grupos aleatorios de 20 personas de entre 65 y 88 años.

Los experimentos alternaban la aplicación de ondas gamma a 60 hertz y ondas theta a 4 hertz a dos centros cerebrales que desempeñan papeles clave en la memoria.

Las ondas gamma son las más cortas y rápidas de las frecuencias de las ondas cerebrales, y funcionan entre 30 y 80 hertz, o ciclos por segundo. Algunas ondas cerebrales denominadas «gamma altas» se han registrado hasta los 100 hertz.

El cerebro recibe una estimulación intensa con las ondas gamma. Las personas estresadas que necesitan estar concentradas intensamente, por ejemplo, cuando están haciendo un examen, resolviendo un problema complejo o arreglando un problema mecánico difícil, pueden producir ondas gamma.

Las ondas theta son mucho más lentas y oscilan entre cuatro y ocho ciclos por segundo. Probablemente, cuando se está en modo theta, se funciona con el piloto automático: conduces al trabajo sin pensar en la ruta, te cepillas los dientes o el pelo, e incluso sueñas despierto. A menudo es cuando la gente reflexiona sobre una idea o se le ocurre una solución a un problema. Los estudios han descubierto que la actividad theta puede predecir el éxito del aprendizaje.

Apuntar a las áreas de memoria del cerebro

En el primer experimento, un grupo recibió ondas gamma de alta frecuencia (60 hertz) en el córtex prefrontal, que se encuentra directamente detrás de los ojos y la frente. El lóbulo prefrontal, que es el centro del aprendizaje y la cognición, ayuda a almacenar los recuerdos a largo plazo.

Otro grupo de 20 personas recibió estimulación theta de baja frecuencia (4 hertz) en el córtex parietal, una zona del cerebro situada justo debajo de donde te harías una cola de caballo. El lóbulo parietal está por encima del hipocampo, otra parte del cerebro que desempeña un papel importante en el aprendizaje y la memoria. Las personas con alzhéimer suelen tener el hipocampo arrugado, ya que el órgano pierde tejido y se encoge.

Un tercer grupo de 20 personas se sometió a un proceso simulado para servir de grupo de control.

Las sesiones se realizaron durante cuatro días consecutivos. Cada persona realizó cinco pruebas de recuerdo de 20 palabras durante la estimulación diaria de 20 minutos. Se les pidió que recordaran inmediatamente tantas palabras como pudieran al final de cada una de las cinco pruebas.

El equipo de investigación evaluó el rendimiento de dos maneras: ¿Qué tan bien recordaban los participantes las palabras del final de la lista, que acababan de escuchar? Esa sería la medida de la memoria a corto plazo o de trabajo. ¿Cuántas palabras podían recordar del principio de cada lista, que habrían sido escuchadas minutos atrás?

Ese resultado evaluaría la capacidad de recordar durante un periodo de tiempo algo más largo.

Los resultados mostraron que 17 de las 20 personas que recibieron estimulación gamma de alta frecuencia mejoraron su capacidad de recordar palabras desde el principio de la prueba, lo que los investigadores denominaron memoria a largo plazo.

Del mismo modo, 18 de los 20 participantes que se sometieron a la estimulación theta de baja frecuencia mejoraron su memoria de trabajo a corto plazo, o su capacidad para recordar las últimas palabras escuchadas.

En comparación con el grupo de personas que recibieron la estimulación simulada o placebo, los que recibieron los tratamientos vieron resultados que «se traducen en que los individuos mayores recordaron, en promedio, de cuatro a seis palabras más de la lista de 20 palabras al final de la intervención de 4 días», dijo el coautor del estudio Robert Reinhart, director del Laboratorio de Neurociencia Cognitiva y Clínica de la Universidad de Boston.

«Es importante destacar que el estudio muestra principalmente una mejora modesta pero significativa en la memoria a corto plazo, pero no muestra efectos claros en la memoria a largo plazo, ya que la prueba se basó en el recuerdo de palabras solo un minuto, aproximadamente, después de aprender las palabras», dijo Tanzi.

«Los expertos en cognición dirían que lo que se recuerda desde hace una hora es la memoria a largo plazo», añadió Tanzi. «Pero con respecto a los síntomas clínicos del alzhéimer y el deterioro de la memoria relacionado con la edad, lo agruparíamos en la memoria a corto plazo. Cuando decimos que los pacientes de alzhéimer conservan la memoria a largo plazo, nos referimos a recordar detalles del día de su boda».

Tratamiento personalizado

El estudio descubrió que cambiar las áreas del cerebro que recibieron la estimulación theta y gamma en un segundo experimento no produjo ningún beneficio. Se realizó un tercer experimento con 30 personas para verificar los resultados anteriores.

Un mes después de la intervención, se pidió a los participantes que hicieran otra prueba de recuerdo de palabras para ver si las mejoras en la memoria eran duraderas.

En general, los resultados mostraron que las corrientes theta de baja frecuencia mejoraban la memoria de trabajo a corto plazo al mes, mientras que la estimulación gamma de mayor frecuencia no lo hacía. Lo contrario ocurrió con las memorias a más largo plazo: la gamma, pero no la theta, mejoró el rendimiento.

«Según la ubicación espacial y la frecuencia de la estimulación eléctrica, podemos mejorar la memoria a corto plazo o la memoria a largo plazo por separado», explicó Reinhart, profesor adjunto del departamento de ciencias psicológicas y del cerebro de la Universidad de Boston.

Esto significa que los investigadores pueden adaptar el tratamiento a las necesidades de cada persona, dijo Reinhart.

¿Cómo sería eso? Los dispositivos son bien tolerados, con efectos secundarios limitados o nulos.

«En un mundo ideal, el objetivo final sería disponer de un dispositivo portátil para el hogar que pudiera ofrecer esta terapia», dijo Isaacson, administrador de la Fundación McKnight de Investigación Cerebral, que financia la investigación sobre el envejecimiento del cerebro.

«Por ahora, es engorroso recibir estos tratamientos, ya que se necesita un equipo especializado. Además, puede llevar mucho tiempo y ser costoso», añade Isaacson. «Aun así, las opciones de tratamiento para el envejecimiento cognitivo, que afecta a decenas de millones de personas, son limitadas, por lo que este es un paso esperanzador para abordar los síntomas y mejorar la salud del cerebro».

Imagen de portada: Gentileza de Pinterest

FUENTE RESPONSABLE: CNN. Por Sandee LaMotte. 22 de agosto 2022

Sociedad/Alzheimer/Cerebro/Problemas de memoria.

 

¿Existe realmente la memoria fotográfica? Esto nos dicen la ciencia y la historia.

ABRIR BIEN LOS OJOS, O NO

Los psicólogos y neurólogos llevan décadas dedicados a estudiar nuestra capacidad de recordar a través de la mirada, y la clave para saber más parece estar en la infancia.

Está claro que la vida actual está rigurosamente determinada por eso que denominan la sociedad de la imagen, está claro que lo somos y el por qué lo somos: nos desarrollamos en ellas, entendemos cualquier parámetro de nuestra existencia a través de su forma visual, y si no la tiene la inventamos. 

Sin embargo, el lenguaje de las imágenes ha establecido lógicas en el mundo desde mucho antes que pasara a pertenecer a la imagen. A lo largo de la historia, muchas personas han afirmado tener un don extraordinario en torno a ella, aunque curiosamente entendiéndola como la capacidad de poder memorizar instantáneamente grandes volúmenes de texto. La llamaron memoria fotográfica en el afán por cruzar las capacidades de personas y máquinas. Los científicos Nikola Tesla y John von Neumann, el escritor Truman Capote, y un gran número de personas menos conocidas afirmaron poseerla. 

De hecho, es posible que conozcas a alguien que en algún momento te haya dejado caer que también está en ese grupo. Sin embargo, aunque la idea de la memoria fotográfica está muy extendida en la cultura popular, la realidad científica del fenómeno es bastante diferente de cómo se describe comúnmente.

En la década de los 1970, Ralph Norman Haber teorizó que, en ausencia de habilidades lingüísticas sofisticadas, los niños pequeños dependen más de las imágenes visuales para el procesamiento de la memoria. A medida que los niños aprenden a expresarse verbalmente y a pensar de manera más abstracta, confían cada vez menos en la memoria visual.

Observando a los niños

En lo que respecta a esa noción, fueron precisamente los niños los que abrieron un importante melón para psicólogos y neurólogos dedicados a estudiar eso de la memoria visual. Resulta que la memoria visual incluye dos tipos de capacidades que, a veces, se confunden: la memoria fotográfica y la eidética.

Istock

Según Scott Lilienfeld, profesor de psicología en la Universidad de Emory, la memoria eidética, del griego eidos, o «forma visible», se refiere a la capacidad de una persona para «mantener una imagen visual en su mente con tanta claridad que pueden describirla perfectamente o casi perfectamente… tal como podemos describir los detalles de una pintura inmediatamente frente a nosotros con una precisión casi perfecta». Poniendo a prueba a niños y niñas, Haber encontró que esta capacidad se encuentra casi exclusivamente en pequeños de entre 6 a 10 años, y solo en un porcentaje muy escaso. Según este experto, alrededor del 2 al 10% de los niños en edad escolar primaria poseen la capacidad de retener una imagen residual clara en su campo visual. Sin embargo, estas imágenes generalmente se desvanecen de la vista en uno o dos minutos, y no son las grabaciones hiper precisas que implica el término «memoria fotográfica».

Tres categorías

Cuando la pensamos en memoria fotográfica, tendemos a entender por ello la capacidad de memorizar instantáneamente grandes volúmenes de texto o conversaciones enteras con una precisión perfecta, porque así lo declararon algunos grandes personajes de la Historia. Pero hay que pulir mucho este pensamiento para llegar a una respuesta algo convincente sobre qué es exactamente la memoria fotográfica.

(iStock)

Para empezar, podemos clasificar a las personas en tres categorías en base a esta capacidad: Los primeros son los llamados sabios excepcionales. Tal vez el más famoso de estos fue Kim Peek, que sirvió de inspiración para el personaje de Dustin Hoffman, Raymond Babbitt, en la película ‘Rain Main’ de 1988. Cuando Peek murió en 2009, a la edad de 58 años, había memorizado el contenido de más de 12.000 libros, leyendo a una velocidad de una página cada 8-12 segundos. El segundo grupo de personas que comúnmente se cree que tienen memorias fotográficas son aquellas que padecen un trastorno raro conocido como hipertimesia. Las personas con esta afección poseen una memoria autobiográfica excepcional y pueden recordar detalles aparentemente irrelevantes de casi todos los días de sus vidas, como el clima, lo que salió en las noticias o en la televisión, o lo que comieron en el desayuno.

La capacidad de olvidar

Aunque eso último suene estupendo, especialmente si acabas de intentar recordar qué hiciste ayer y no lo logras tener en mente con exactitud, lo cierto es que lejos de ser un defecto que limite nuestro potencial, nuestra capacidad para olvidar detalles irrelevantes y generalizar la información es esencial para que podamos navegar con eficacia por el mundo que nos rodea. Si bien esto puede parecer una habilidad muy útil, para la mayoría de las personas con esta afección, la incapacidad de olvidar es, de hecho, una auténtica carga. 

Los mnemotécnicos no poseen habilidades naturales extraordinarias, sino que han aprendido a usar una variedad de técnicas mnemotécnicas para ayudarlos a memorizar información.

El tercer y último grupo de personas con memorias supuestamente fotográficas son los mnemotécnicos. Esto es lo que la mayoría de la gente piensa cuando imagina la memoria fotográfica: personas con una inteligencia normal o superior a la media y una capacidad social capaz de memorizar instantáneamente y recuperar sin esfuerzo grandes volúmenes de información general. Sin embargo, los mnemotécnicos en general no poseen habilidades naturales extraordinarias, sino que han aprendido a usar una variedad de técnicas mnemotécnicas para ayudarlos a memorizar información. Entre las técnicas más comunes se encuentran la codificación, el método de loci y el mind palace. Todo ello implica vincular la memoria semántica con la memoria episódica, que es más fácil de recuperar para la mayoría de los humanos.

Recursos para la edad adulta

Para entenderlo, basta un ejemplo: Asociando la secuencia numérica 1-9-4-5 con el año en que terminó la Segunda Guerra Mundial, estamos codificando, es decir, vinculando una información con otra que ya hemos memorizado. En cuanto al método de loci y mind palace, tienen que ver con colocar palabras, números u otras piezas de información específicas en ubicaciones u objetos en un espacio real o imaginario, y luego «caminar» mentalmente a través de ese espacio.

(iStock)

Al final, todos los supuestos casos de memoria fotográfica que no involucran el síndrome del sabio o la hipertimesia, han resultado ser meramente el resultado de estas técnicas mnemotécnicas combinadas con un simple trabajo duro. Hasta la fecha, la mayoría de las investigaciones demuestran que los adultos perdemos rápido la posibilidad de tener memoria fotográfica, precisamente porque dejamos de poseer la habilidad natural de construir imágenes eidéticas. Al parecer, esto se debe justo a que en edad adulta las personas tienden a codificar lo que observan visual y verbalmente, lo cual dificulta la formación de una imagen eidética.

Imagen de portada: Istock

FUENTE RESPONSABLE: Alma, Corazón y Vida. 26 de julio 2022.

Sociedad y Cultura/Cerebro/Historia/Noticias curiosas

 

 

Cerebro: lo que recomiendan en Harvard para mejorar tu memoria.

Aunque muchas veces se deja de lado la salud del cerebro y esto puede terminar afectando la memoria y el olvido de ciertas cosas. Por ese motivo es necesario entrenarlo para mantenerlo de forma saludable.

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El cerebro es uno de los órganos más importantes del cuerpo humano y por eso no hay que dejar de mantenerlo ejercitado. Y una de sus funciones principales para nuestra vida es la memoria.

Aunque muchas veces se deja de lado la salud del cerebro y esto puede terminar afectando la memoria y el olvido de ciertas cosas. Por ese motivo es necesario entrenarlo para mantenerlo de forma saludable.

El Center for Wellness and Health Promotion (Centro para el Bienestar y la Promoción de la Salud), de la Universidad de Harvard, expuso el cómo proteger la salud de la memoria con una serie de actividades:

  • Compartir tiempo con amigos: la convivencia con amigos y seres queridos no solo aumenta el nivel de felicidad, sino que prolonga la vida y esto es beneficioso para el cerebro y la memoria.
  • Evita fumar y moderarse con el alcohol: los fumadores tienen un mayor grado de pérdida de memoria relacionada a la edad, entre otros problemas de memoria que aquellos que no fuman. En el caso de los bebedores, estos tienen problemas para realizar tareas de memoria a corto plazo y también pueden pasar por el síndrome de Korsakoff, el cual puede desencadenar una amnesia repentina y dramática. Es por eso que debe de dejar de lado estas actividades.
  • Lectura: esta actividad es sumamente importante y no importa si se leen, novelas, cuentos o noticias. Lo que en realidad importa es adquirir el hábito y mantenerlo en el transcurso del tiempo, es decir, que se vuelva parte de su rutina diaria.
  • Salir a caminar: esta actividad es muy necesaria para liberar tensiones y puede hacerse de forma singular o con un grupo de personas. Los padres también pueden aprovechar esta actividad para que tanto ellos como sus hijos liberen tensiones.
  • Tomar siestas y dormir bien por la noche: en el caso de las siestas, se pueden dedicar cinco minutos para descansar, relajarse y respirar profundamente. Respecto al descanso nocturno, es importante cumplirlo, ya que aquellas personas que no duermen bien pueden ser olvidadizas. La falta de sueño, como el insomnio pueden afectar en el descanso, y existen medicamentos que lo tratan, los cuales también terminan afectando el cerebro. Es necesario que se mejoren los hábitos de sueños.
  • Proteger el cerebro de lesiones: tener golpes en la cabeza es una de las principales causas de pérdida de memoria e inclusive puede aumentar el riesgo de desarrollar demencia. Es importante utilizar un casco cuando se realicen actividades y deportes de riesgo.

Otras actividades que potencian el cerebro:

A continuación, te mostraremos qué otras actividades para el bienestar intelectual puedes realizar.

  • Aprender a tocar un instrumento
  • Aprender nuevas habilidades
  • Escuchar música clásica
  • Escribir poesía
  • Leer diversas fuentes de noticas para estar bien informado y nutrirse de varias fuentes
  • Pintar
  • Hacer actividad física

Cómo ayudan estas actividades a nuestro cerebro

La salud mental nos aportar distintos beneficios:

  • Desarrollar valores y opiniones personales.
  • Experimentar una vida más estimulante.
  • Mejor cognición.
  • Mejor concentración y memoria.
  • Mentalidad más amplia.
  • Razonamiento más claro.

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Imagen de portada: Gentileza de Ámbito

FUENTE RESPONSABLE: Ámbito.LIFESTYLE.Abril 2022

Sociedad/Cerebro/Memoria/Salud

 

 

Afirman que las estaciones del año afectan nuestro cerebro.

Según los científicos, las cuatro etapas ejercen poder sobre nuestro cerebro en el Trastorno Afectivo Estacional. Los resultados.

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Cada estación del año provoca diferentes efectos en el cerebro humano, según una investigación realizada por científicos.

Los cambios cognitivos en determinadas épocas del año pueden provocar alteraciones en el ser humano y la fisiología del cerebro.

Y en ese marco, han surgido algunos estudios para tratar de comprender los posibles cambios.

A diferencia de la cognición, los cambios afectivos que ocurren con las estaciones ya son ampliamente conocidos por científicos y clínicos.

Según los científicos, las cuatro estaciones ejercen poder sobre nuestro cerebro en el Trastorno Afectivo Estacional, un tipo de depresión que ocurre predominantemente durante los meses de invierno. Otros estudios han concluido que es más probable que el inicio de la esquizofrenia ocurra en la estación fría.

Según un estudio publicado en la revista PLOS Medicine, Andrew Lim del Centro de Ciencias de la Salud Sunnybrook y la Universidad de Toronto, Canadá, y otros científicos, que involucró a más de 3000 adultos y personas mayores con y sin la enfermedad de Alzheimer, sugiere que el impacto estacional va más allá de los ya conocidos trastornos afectivos.

Esto demuestra que los adultos con y sin la enfermedad de Alzheimer tienen mejores capacidades cognitivas a fines del verano y principios del otoño y peores funciones en invierno y primavera.

Por lo tanto, se puede esperar que los síntomas de demencia alcancen su punto máximo en el invierno y la primavera de cada año debido a una disminución medible de la capacidad mental.

El grupo de científicos trató de investigar si la estación del año puede influir en una peor cognición en adultos sanos, así como en aquellos con demencia. Todos los participantes se sometieron a pruebas neuropsicológicas, que incluyeron una batería de 19 pruebas cognitivas; además, se analizó a un subconjunto de participantes para determinar los niveles de una proteína relacionada con la enfermedad de Alzheimer.

Los autores encontraron que el funcionamiento cognitivo promedio era mayor en verano y otoño que en invierno y primavera. Se calculó que la diferencia era el equivalente a 4,8 años de deterioro cognitivo normal relacionado con la edad. En total, los investigadores analizaron datos de 3353 personas inscritas en tres estudios diferentes en los Estados Unidos , Canadá y Francia.

Imagen de portada: Gentileza de Ámbito

FUENTE RESPONSABLE: Ámbito. Lifestyle.Argentina. Abril 2022

Sociedad y Cultura/Cerebro/Salud/Salud Mental/Alzheimer

¿Por qué nos gustan tanto los finales felices? La ciencia ya tiene una explicación.

DESCUBRIENDO EL CEREBRO

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No nos gusta que la pareja de la ficción termine separada, que en el último día de nuestras vacaciones el tiempo no acompañe. Es lógico o, al menos, eso dice nuestra lógica.

Es una ley no escrita, un deseo universal: Que las cosas acaben bien nos encanta, porque ¿a quién no le va a gustar la felicidad? Un final feliz es lo que esperamos de cualquier libro, película o serie, de nuestras vacaciones, de un día cualquiera. 

De hecho, solemos planear nuestra vida a corto y largo plazo en base a esta premisa, esperando que los contratiempos no sacudan un buen cierre de etapa. Que el día acabe con lluvia es una especie de enemigo interno en este sentido. Que en el último capítulo de tu serie favorita los protagonistas mueran es otro enemigo interno. 

No nos gusta que la pareja de la ficción termine separada, que en el último día de nuestras vacaciones el tiempo no acompañe. Es lógico o, al menos, eso dice nuestra lógica.

Según un estudio publicado en 2020 en ‘The Journal of Neuroscience’, a nivel psicológico, un final feliz es clave para considerar una experiencia como enteramente positiva. En cambio, un final no deseable tiende a eclipsar el resto de la experiencia. ¿Tiene algún tipo de explicación? La tiene.

A través del juego

Para descubrirla, los investigadores Martin Vestergaard y Wolfram Schultz, neurocientíficos de la Universidad de Cambridge, crearon un juego virtual empleando tecnología de realidad aumentada. Invitaron a probarlo a 27 participantes: todos ellos veían dos ollas sobre las cuales caían monedas, una tras otra, pero no todas eran del mismo tamaño.

Fuente: iStock

Al final de la simulación, preguntaron a cada uno cuánto dinero creían que se había acumulado en las ollas. A los que dieran una respuesta aproximada, se les regalaría el equivalente en efectivo. Ahí estaba el deseo. Lo que los investigadores detectaron es que quienes acertaron en el resultado, registraron una mayor actividad neuronal en la amígdala cerebral, ubicada en ambos hemisferios de nuestro cerebro. 

Cuando esta zona está activa, es capaz de ver “el todo”, o lo que es lo mismo: los participantes que ganaron pudieron apreciar mejor la experiencia completa del juego.

Fuente: iStock

Fuente: iStock

Un área determinante

Como explican desde la Fundación Dacer, expertos en tratamientos neurológicos, desde la década de 1930, la investigación ha avanzado en el rol modulador que juega esta zona cerebral con respecto a la noción del miedo. De esta forma, recuerdan que «la información sensorial sobre estímulos aterradores puede llegar a la amígdala antes de que la corteza cerebral la procese de manera consciente».

«Se ha observado que está involucrada en la formación de recuerdos positivos, y que un daño en esta área puede afectar la capacidad de formarlos» 

Sin embargo, es mucho más reciente el conocimiento acerca del papel de la amígdala con respecto a nuestra noción de felicidad. «Se ha observado que está involucrada en la formación de recuerdos positivos, así como que un daño en esta área puede afectar la capacidad de formar este tipo de recuerdos», apuntan.

Fuente: iStock

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Esto coincide con otra observación en el juego propuesto por Vestergaard y Schultz: Quienes calcularon mal su respuesta, mostraron poca o nula actividad en esta zona del cerebro. En estos casos, la parte que más se activó fue la ínsula anterior (localizada entre los lóbulos parietal y frontal y encargada de “sancionar” a la mente).

No importa tu personalidad

Los investigadores concluyeron entonces que en este grupo de personas, el no haber ganado provocó que “castigaran” su cerebro, lo que les llevó a no permitirse disfrutar del resto de la experiencia.

Fuente: iStock

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Lo sorprendente es que esto mismo sucede con cualquier cosa, y a cualquier persona, sin importar otras características de personalidad, como por ejemplo lo alternativa o disruptiva que sea esta. A tu cerebro siempre le van a gustar más los finales felices. 

Existen actualmente muchas investigaciones en curso para seguir conociendo esta pequeña zona de nuestra cabeza que, solo con la hasta ahora sabido de ella, resulta tan imprescindible para nuestro funcionamiento como fascinante. Se está analizando si podría estar involucrada en la evaluación de cosas en el entorno para determinar su importancia.

Imagen de portada: Imagen de la película ‘Mamma Mia! Here We Go Again’ (Fuente: EFE)

FUENTE RESPONSABLE: Alma, Corazón y Vida. Abril 2022

Sociedad y Cultura/Ciencia/Cerebro/Investigación

 

 

 

El cerebro es como una máquina del tiempo.

Este artículo está especialmente dirigido a mi estimado y mejor escritor Sebastian Felgueras del blog LaCalleDelFondo; ya que ambos teníamos serias dudas sobre la afirmación del título de un similar artículo publicado en el presente blog.

Actualiza cada 15 segundos la información visual para evitarnos alucinaciones.

 

El cerebro actualiza cada 15 segundos la información que procede de los ojos para que podamos gestionar la vida cotidiana sin que caigamos en alucinaciones. Es como una máquina del tiempo que nos proporciona estabilidad visual.

El cerebro no nos presenta en tiempo real las imágenes del mundo que captan nuestros ojos, sino que actualiza las percepciones cada 15 segundos, según una nueva investigación de UC Berkeley.

“Nuestro cerebro es como una máquina del tiempo. Siempre nos remite un momento atrás en el tiempo. Es como si tuviéramos una aplicación que consolida nuestra entrada visual cada 15 segundos para que podamos gestionar la vida cotidiana”, explica uno de los autores del estudio, Mauro Manassi, en un comunicado.

Evitar alucinaciones

«Si nuestros cerebros estuvieran siempre actualizándose en tiempo real, el mundo sería un lugar nervioso, con constantes fluctuaciones de sombras, luz y movimiento, y sentiríamos que alucinamos todo el tiempo», añade David Whitney, otro de los autores.

Los resultados de esta investigación, publicados en la revista Science Advances, se suman a un creciente cuerpo de investigación sobre el mecanismo que está detrás del «campo de continuidad», una función de la percepción visual mediante la cual nuestro cerebro fusiona lo que vemos de manera constante para darnos una sensación de estabilidad visual.

Para el estudio, Manassi y Whitney observaron el mecanismo que se percibe detrás de la ceguera al cambio, que ocurre cuando se introduce un cambio en un estímulo visual y el observador no lo nota.

Experimento con rostros

Reclutaron a unos 100 participantes a través de la plataforma de crowdsourcing de Amazon Mechanical Turk y les pidieron que vieran primeros planos de rostros que se transformaban de jóvenes a viejos. Los rostros aparecían en video que presentaba su envejecimiento con un lapso de tiempo de 30 segundos.

Las imágenes de los videos no incluían la cabeza ni el vello facial, sino solo los ojos, cejas, nariz, boca, mentón y mejillas, por lo que habría pocas pistas, como la disminución de la línea del cabello, sobre la edad de los rostros.

Lo que apreciaron los investigadores es que los participantes apreciaban el envejecimiento de los rostros presentados más despacio de lo que aparecía en el video.

Notaban más lentamente el paso de los años en el rostro presentado en el video y no asumían en tiempo real la imagen más actual en su proceso de envejecimiento.

An Illusion of Stability #2

Percepción basada en el pasado

Eso significa que nuestra percepción visual se basa en el pasado, y no en el presente, porque nuestro cerebro no actualiza en tiempo real la imagen que estamos recibiendo.

“Se podría decir que nuestro cerebro está procrastinando”, dijo Whitney. “Es demasiado trabajo actualizar constantemente las imágenes, por lo que se apega al pasado porque el pasado es un buen predictor del presente. Reciclamos información del pasado porque es más rápido, más eficiente y requiere menos trabajo”.

De hecho, los resultados sugieren que el cerebro funciona con un ligero retraso al procesar los estímulos visuales, algo que tiene implicaciones tanto positivas como negativas.

“La demora es excelente para evitar que nos sintamos bombardeados por información visual en la vida cotidiana, pero también puede tener consecuencias de vida o muerte cuando se necesita precisión quirúrgica”, dijo Manassi.

Función intencional de la consciencia

“Por ejemplo, los radiólogos detectan tumores y los cirujanos deben poder ver lo que tienen delante en tiempo real; si sus cerebros están predispuestos a lo que vieron hace menos de un minuto, es posible que se les escape algo”.

Sin embargo, en general, la ceguera al cambio revela cómo el campo de continuidad es una función intencional de la consciencia y lo que significa ser humano, dijo Whitney.

“No estamos literalmente ciegos”, añade. “Es solo que la lentitud de nuestro sistema visual para actualizarse puede hacernos ciegos a los cambios inmediatos porque se aferra a nuestra primera impresión y nos empuja hacia el pasado. Sin embargo, en última instancia, el campo de continuidad respalda nuestra experiencia de un mundo estable”, concluye Whitney.

Imagen de portada: Los videos de lapso de tiempo de rostros de hombres y mujeres que se transforman de jóvenes a viejos demuestran cómo el cerebro se retrasa al procesar los cambios visuales. CORTESÍA DE MAURO MANASSI

Referencia: Illusion of visual stability through active perceptual serial dependence

Sociedad y Cultura/Neurociencias/Cerebro