Ciertos tipos de memoria estarían mejor conservados en mujeres que en hombres durante la mediana edad.

CIENCIAS BIOLÓGICAS Y DE LA SALUD

La inferencia surge de experimentos realizados por un equipo del CONICET, que muestran diferencias en el deterioro cognitivo entre ratas macho y hembra.

¿En qué circunstancias te enteraste de la caída de las Torres Gemelas? ¿Con quién estabas el día que Maradona quedó excluido del Mundial en 1994? ¿Cómo supiste de la muerte de Rodrigo, el cantante de cuarteto? Es probable que la respuesta a alguna de estas preguntas aparezca casi sin esfuerzo: la mayoría de las personas puede recordar detalles que ocurrieron en su vida alrededor de esos sucesos. Es porque a partir de una situación ligada a un impacto emocional fuerte, se genera una traza de memoria mucho más robusta, que los neurocientíficos denominan “memorias perdurables”, en contraposición a eventos cercanos en el tiempo, pero menos relevantes, que muchas veces no es posible recordar. En relación con esto, según un reciente estudio de un equipo del CONICET, se puede inferir que las mujeres durante la llamada “mediana edad” podrían tener una mayor capacidad de memoria perdurable que los hombres. Algo similar ocurre en torno a los objetos que las personas suelen perder de forma cotidiana: preguntas como “¿dónde dejé las llaves?”, “¿la tijera?” o “¿la billetera?” podrían ser respondidas con mayor eficacia por mujeres de mediana edad, ya que, según el estudio, en ellas la memoria espacial se deterioraría menos que en los hombres.

“Existen muchas diferencias fisiológicas entre hombres y mujeres, y lo que ocurre con el cerebro no es la excepción. Esas diferencias incluso se acentúan más en la mediana edad, cuando comienza la menopausia en las mujeres y la andropausia en los hombres, que es una etapa asociada típicamente con el inicio de una declinación cognitiva progresiva”, explica Natalia Colettis, científica del CONICET en el Instituto de Química y Fisicoquímica Biológicas (IQUIFIB, CONICET-UBA) y una de las autoras del trabajo, que acaba de publicarse en la revista Learning & Memory. “Y si nos centramos particularmente en el hipocampo, un área del cerebro especializada en la formación de memorias, encontramos que, durante la mediana edad, ocurren allí diversos cambios fisiológicos que siguen dinámicas diferentes entre los distintos sexos”.

Para conocer la naturaleza de esas diferencias en la memoria entre los sexos, el equipo trabajó con un modelo de ratas utilizando machos y hembras. Se trata de una práctica poco frecuente ya que, llamativamente, “la ciencia en general tiende a usar exclusivamente a modelos basados en animales macho en todos sus estudios”, señala Martín Habif, investigador en el Laboratorio de Neuroplasticidad y Neurotoxinas (LaN&N) del Instituto de Biología Celular y Neurociencia “Prof. Eduardo De Robertis” (IBCN), UBA-CONICET). “Tiene que ver con que, generalmente, las hembras suelen usarse para el estudio de funciones reproductivas o de hormonas sexuales. Por otra parte, estas presentan variaciones hormonales que son difíciles de controlar para el experimentador. Es así como existe un sesgo hacia el uso de animales macho, que resultan más homogéneos en este sentido, pero que, por otro lado, generan descubrimientos poco representativos de la población en su conjunto. En el caso de estar evaluando potenciales fármacos, estos podrían resultar muchas veces ineficaces para la mujer y eventualmente dañinos”.

Al encarar este estudio a acerca de las diferencias entre ratas macho y hembras, el equipo científico sabía que había diferencias a nivel cerebral entre los sexos en torno a aspectos como la densidad de neuronas, la vascularización del cerebro e incluso cambios en la expresión de algunos genes. Eso llevó a que se preguntaran qué sucede en relación con los fenómenos de aprendizaje y memoria en la mediana edad ante los primeros indicios de deterioro cognitivo. Para averiguarlo, realizaron pruebas conductuales en ratas de mediana edad, que en esta especie equivale a los 12 y los 13 meses de vida, y que en humanos se traslada a una edad promedio de entre los 35 y 45 años.

Lo que observaron fundamentalmente es que en la mediana edad los machos, a diferencia de las hembras, presentan dificultad para establecer lo que se llaman “memorias espaciales de larga duración”. También notaron que los machos tenían mayor dificultad para recordar eventos aversivos, que se habían presentado dos semanas antes, es decir que tuvieron afectada lo que llamamos la “persistencia de la memoria”. “Lo relevante de este hecho, es que los eventos aversivos suelen generar trazas de memoria muy fuerte”, apunta Colettis, y agrega: “Por otro lado, no observamos diferencias en otros tipos de memoria, como la vinculada al reconocimiento de objetos, memorias espaciales y en la habituación a un ambiente”.

Tanto Habif como Colettis subrayan, a partir de este estudio, la necesidad de que en la ciencia se comiencen a realizar experimentos de modo comparativo entre los sexos y no solo utilizando modelos basados en machos. “Para nosotros este estudio es un punto de inflexión en nuestros experimentos. En el laboratorio trabajamos con patologías neurodegenerativas como el Alzheimer utilizando modelos de ratas transgénicas que recapitulan la enfermedad, y al hacer un uso equilibrado de machos y hembras encontramos diferencias entre los dos sexos. Al hallar estas diferencias, entendimos la necesidad de un cambio de percepción general en la ciencia, donde se tome conciencia del impacto de este sesgo”, apunta Habif.

A partir de estos resultados, el equipo científico dirigido por la investigadora del CONICET Diana Jerusalinsky continuará en sus investigaciones, tanto en torno al Alzheimer como en el estudio de los mecanismos de memoria y aprendizaje, utilizando ambos sexos en sus experimentos. “Estamos trabajando con un sesgo que se viene arrastrando y tiene que comenzar a modificarse. Si bien en este trabajo describimos diferencias fisiológicas centradas en lo cognitivo, esas diferencias son el emergente de un montón de diferencias fisiológicas en otros planos subyacentes. Y el hecho de profundizar en el conocimiento de estas diferencias, considero que contribuirá a que las mujeres estemos más protegidas e incluidas el día de mañana”, concluye Colettis.

Este trabajo fue realizado en el Laboratorio de Neuroplasticidad y Neurotoxinas (LaN&N) en el Instituto de Biología Celular y Neurociencias “Profesor Eduardo De Robertis” (IBCN) dependiente del CONICET-UBA bajo la dirección de la investigadora del CONICET Diana Jerusalinsky.

Referencia bibliográfica

Differences in learning and memory between middle-aged female and male rats. Natalia Claudia Colettis(*), Martín Habif(*), María Victoria Oberholzer, Federico Filippin and Diana Alicia Jerusalinsky. Learning & Memory, CSHL Press. 2022. 29: 120-125.

Imagen de portada: El equipo de investigación integrado por Habif y Colettis y liderado por Jerusalinsky. Foto: gentileza Valentina Pastore.

FUENTE RESPONSABLE: CONICET. Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas. Mayo 2022.

Ciencia/Argentina/CONICET/Cerebro/Memoria/Salud/Salud Mental.

 

Viruela del mono: cómo se trasmite, cuáles son los síntomas y qué hacer para evitar contagiarte.

Desde inicios de este mes, autoridades de salud de varias naciones, desde Europa hasta Canadá, Estados Unidos y Australia, han comenzado a detectar casos de esta extraña enfermedad, cuyos brotes anteriores habían sido muy contenidos.

En años recientes, solo se habían detectado casos fuera de África en EE.UU., Israel, Reino Unido y Singapur (aunque esto no implica que no se haya dado en otros países, donde los sistemas de detección epidemiológica son menos desarrollados).

Sin embargo, en las últimas semanas, los brotes se han ido multiplicando en una forma que ha comenzado a sonar las alertas en las instituciones sanitarias.

Diversos organismos de vigilancia epidemiológica y expertos, no obstante, han aclarado que, aunque aún se estudian los actuales casos y sus formas de contagio, la viruela del mono no constituye una amenaza para la salud del público general.

Sin embargo, es la primera vez que tantos países del mundo detectan a la par nuevos casos en el mismo lapso de tiempo y muchos de ellos sin conexión aparente o sin historiales de viaje a África.

Al ser una enfermedad ya conocida, centros de salud de numerosas naciones ya tienen desde hace tiempo protocolos para evitar los contagios, detectar los síntomas y ofrecer tratamientos.

Aquí te contamos algunas de esas claves sobre cómo puedes prevenir la viruela del mono y evitar contagiarte.

Estar atentos a posibles síntomas

Las autoridades sanitarias de varios países, incluidos varios latinoamericanos, se han puesto en alerta para identificar con celeridad cualquier potencial caso de viruela del mono, para poder ofrecer tratamiento, rastrear contactos y evitar la propagación del virus.

Para ello, las agencias de salud han recomendado a sus poblaciones estar atentas a los síntomas y acudir al médico si hay sospecha de estar contagiado, principalmente si has estado de viaje en las últimas tres semanas (el periodo de incubación de la enfermedad).

La Agencia de Seguridad Sanitaria de Reino Unido (Ukhsa, por sus siglas en inglés) señala que, al inicio, los síntomas de la enfermedad suelen ser parecidos a los de una gripe e incluyen:

  • fiebre
  • dolor de cabeza
  • dolores musculares
  • dolor de espalda
  • escalofríos
  • agotamiento
  • ganglios linfáticos inflamados

El síntoma más característico aparece de 1 a 5 días después de la fiebre: se desarrolla una erupción que a menudo comienza en la cara y luego se extiende a otras partes del cuerpo, principalmente manos y pies.

En muchos de los casos actuales, las personas han reportado la aparición de la erupción en la zona genital.

La forma en que se ven este tipo de ampollas cambia y pasa por diferentes etapas antes de finalmente formar una costra que luego se cae.

Si una persona presenta este tipo de erupción debe acudir al médico y aislarse para evitar transmitir la enfermedad a otros.

Partícula del virus de la viruela del mono.

FUENTE DE LA IMAGENS – CIENCE PHOTO LIBRARY. Partícula del virus de la viruela del mono.

Estar atentos a los síntomas es clave, porque la viruela del mono, a diferencia de la covid, no se transmite antes de que las personas desarrollen síntomas.

La Clínica Cleveland explica que una persona puede contagiar a otra hasta que todas las costras se hayan caído y hay piel intacta debajo.

Evitar los contactos cercanos

En Reino Unido, donde se ha reportado hasta ahora una de las mayores cantidades de casos, las autoridades investigan como patrón que muchos de los enfermos son hombres que tienen sexo con otros hombres.

Aunque se han valorado algunas teorías como que el virus ha mutado y ahora también puede ser de transmisión sexual, epidemiólogos y virólogos británicos creen que al final esto se debe a que el virus se ha seguido transmitiendo de una forma ya conocida: el contacto cercano piel con piel.

Por eso, la agencia de salud británica ha decidido ponerse en contacto con clínicas de atención a personas LGBTI para alertar a estos grupos de potenciales riesgos asociados al contagio de la viruela del mono a través del contacto íntimo.

Susan Hopkins, asesora médica jefe de la Ukhsa, explicó que una de las medidas a tomar es velar por la aparición de lesiones en la piel.

«Hacemos un llamado para que los hombres que son homosexuales y bisexuales y estén al tanto de cualquier erupción o lesión inusual se comuniquen con un servicio de salud sexual sin demora si tienen inquietudes», dijo.

Mano con lesiones causadas por la viruela del simio

FUENTE DE LA IMAGEN -GETTY IMAGES. Uno de los cerca de 20 pacientes infectados con viruela del mono en Estados Unidos en 2003, cuando se registraron los primeros casos en el continente americano.

Organizaciones LGBTI británicas han recomendando que las personas estén al tanto de cualquier erupción en sus potenciales parejas sexuales y que se discuta abiertamente sobre esta nueva enfermedad y sus síntomas ante un posible encuentro casual.

El potencial contagio de una persona a otra no ocurre solo por contacto durante el sexo.

La Ukhsa explica que la propagación puede darse a través de cualquier:

  • contacto con ropa usada por una persona infectada (incluidas ropa de cama o toallas)
  • contacto directo con lesiones o costras de la piel del enfermo
  • tos o estornudos de una persona contagiada

Es por eso que las autoridades sanitarias recomiendan no utilizar prendas ni tener contacto cercano con personas que puedan estar enfermas y, si presentas síntomas, aislarte y una vez que te recuperes, lavar tu ropa, incluidas toallas y sábanas.

Igualmente, sugieren usar pañuelos desechables en caso de toser y estornudar y, si puedes, evitar hacerlo con otras personas cerca de ti.

La higiene y otros cuidados

En ese sentido, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) recuerdan que lavarse las manos sigue siendo una acción decisiva ante este virus.

«Practica una buena higiene de manos después del contacto con animales o humanos infectados. Lávate las manos con agua y jabón o usa un desinfectante para manos a base de alcohol», recomiendan los CDC.

La Clínica Cleveland recuerda que, en África, la enfermedad se ha vuelto más frecuente en niños, por lo que los padres deben aplicar estos cuidados también a los menores.

Erupción por viruela del mono

FUENTE DE LA IMAGEN – UKHSA. La erupción cambia y pasa por diferentes etapas, y puede parecerse a la varicela o la sífilis, antes de finalmente formar una costra, que luego se cae.

Aunque de momento no ha sido detectada en animales, otros brotes de viruela del mono han tenido su origen en algunas especies transportadas desde África.

Por eso, la Clínica Cleveland recomienda en general cocinar bien todos los alimentos que contengan carne o partes de animales.

Algunos expertos en salud pública también han recomendado a las personas que realicen viajes internacionales estar atentas a las recomendaciones de las autoridades locales y seguir sus indicaciones y protocolos, en caso de que existan, para evitar potenciales contagios.

Si trabajas con personas que están contagiadas en hospitales, clínicas o centros de salud, los CDC recomiendan que utilices equipos de protección personal.

Imagen de portada: Es ya el mayor brote de viruela del mono reportado fuera de África desde que se tiene registro.

FUENTE RESPONSABLE: Redacción de BBC News Mundo. Actualizado 21 de mayo 2022.

Organización Mundial de la Salud/Ciencia/Salud

¿La Inteligencia Artificial llegará a ser más inteligente que el ser humano?

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Hay quienes hablan de cómo la tecnología podría reemplazar al hombre y eliminar puestos de trabajo. Pero lo que realmente existe hoy son herramientas que permiten escalar las posibilidades humanas y aprovechar mejor los tiempos. Expertos se dividen, en esta nota, sobre los avances de la IA y cuán lejos podría llegar.

A lo largo de la historia, distintos pensadores han planteado la problemática. Marx, Benjamin o Joseph Beuys se han acercado al cómo el arte, a fin de cuentas, es una manifestación realizada por la raza humana. Sea cuál sea el periodo, es el hombre el que está detrás de ello junto a sus herramientas.

Ahora, saltan las dudas cuando los avances tecnológicos derivan en inventos que permiten a la inteligencia artificial (IA) ser “autora” de sus propias manifestaciones. Pinturas, imágenes diversas o composición de canciones, y que antes eran exclusivas de nuestra especie. ¿Podrá la tecnología, en algún momento, reemplazar al ser humano y ser más inteligente?

Pero, antes que todo, ¿la gente comprende qué es la IA? De acuerdo a “Opiniones globales y expectativas sobre la inteligencia artificial”, una encuesta Ipsos Global Advisor y que se realizó en unos 28 países, el 76% de la población de Chile tiene buena comprensión sobre lo que es la IA. De hecho, el 70% de los encuestados afirmó que los artículos que utilizan este tipo de herramientas les facilitan la vida y el 67% estima que estos productos cambiarán profundamente su día a día en los próximos 3 a 5 años. Eso sí, solo el 59% sabe qué tipo de servicios usan la inteligencia artificial y el 58% dijo que su vida ya cambió profundamente con la implementación de estos aparatos.

Y es que hoy día gran parte de los productos en el mercado afirma tener “inteligencia artificial”, pero pocos especifican a qué se refieren cuando ocupan el término. Sensores de movimiento, de iluminación, o los mismos teléfonos inteligentes. Pero también lo hacen los servicios en la nube, como Amazon AWS, o las plataformas de e-commerce, para así generar búsquedas y ofertas más personalizadas para los usuarios.

Eric Goles, matemático y Premio Nacional de Ciencias Exactas en 1993, prefiere no llamarla “Inteligencia Artificial”, sino mecánica. Cuando se habla de este tipo de tecnología, se apunta principalmente a un tipo de productos o servicios que están dotadas por softwares, muy específicos y que están programadas para cumplir con una determinada tarea. “Un conjunto de instrucciones”, resume.

Eric Goles se refiere a la inteligencia artificial como aparatos que incluyen en su programación un conjunto de instrucciones. Básicamente, códigos computacionales, con principios para aprender a partir de ejemplos.

¿Cuántos de estos tipos de inteligencia existen? Eso va a depender, pero están en constante expansión. “Y va a depender del sector que se hable”, plantea Goles, autor de “Una especie de zumbido en la cabeza, desde la matemática a la Inteligencia Artificial”. Las hay aquellas que reconocen rostros y, de acuerdo a una serie de patrones previamente ingresados, podrán concretar alguna acción, como abrir una puerta o iniciar sesión en un equipo. Pero esas son unas pocas, ante un espectro que se amplia día a día.

“El jardín de aplicaciones de estos códigos y programas que aprenden es enorme. ¿Por qué nos sorprende? En general, como seres humanos, pensábamos que cierto modo de razonar era específico de los otros seres orgánicos, hechos de células. Y se ha demostrado que no es así. Porque del razonamiento, del ajedrez o de cualquier otro juego, las máquinas lo hacen tanto mejor que nosotros”, plantea Goles. Eso sí, agrega que a pesar de todos los avances que impliquen, siempre hay que tener en cuenta al creador.

 “Obviamente la tecnología, así como puede ayudar, también pueden producir cosas nefastas y existe una gran manipulación de bases de datos… Pero todas esas cosas somos nosotros, los seres humanos son quienes lo hacen y no la máquina, no es la Matrix independiente y con voluntad”, dice el autor de la reciente “Lady Byron: detective artificial”.

La sociedad que queremos

Pero la discusión se posiciona en distintos extremos. Están los diálogos filosóficos, tecnológicos y jurídicos, entre otros tantos. Y, al menos desde los orígenes de la tecnología y la propuesta de la IA, se espera llegar al fin último de la “Súper IA”, como algunos la denominan. Michelle Azuaje, doctora en Derecho y coordinadora del proyecto Inteligencia Artificial y Derecho de la Universidad Autónoma (UA), dice que en la actualidad las formas de IA que se pueden ver corresponden a un subcampo y tipo específico, y que algunos llaman “Débil” o “Estrecha”. “Se refiere a sistemas que están programados muy bien para hacer una tarea, y por eso nosotros también nos sorprendemos de lo que es capaz, porque nos supera en esa particularidad. Pero eso no es inteligencia, en el concepto estricto del término”, asegura.

“Si vamos a llegar a esa Súper Inteligencia o no, o si nos va a llegar a superar en algún momento, los mismos expertos en el área lo dudan”, propone la experta. Cita, además, el más reciente “One Hundred Year Study on Artificial Intelligence” (AI100), de la Universidad de Stanford. “Se evidencia que hay una tendencia no solo de la ciudadanía, sino de algunos sectores expertos, de sobredimensionar lo que es el sistema capaz de hacer y existe una percepción instalada de que es mucho más inteligente de lo que realmente es: lo que hay es una sobre expectativa futurista de lo que podría llegar a ser”, comenta.

Por ejemplo, argumenta, Kate Crawford, una reconocida investigadora de Microsoft y que es autora del “Atlas de la Inteligencia Artificial”, dice que “la IA no es ni tan inteligente ni artificial”. “Es de esas pocas en el ecosistema que no sobredimensionan las capacidades de los sistemas y asume que, en caso de llegar a alcanzar ese fin último, quedan unas cuantas décadas”, plantea. Eso sí, afirma que la opinión experta, al menos desde el punto de vista tecnológico, propone que no hay certezas al día de hoy que eso vaya a pasar.

Pero desde las leyes ya hay quienes se han cuestionado el tema. “Lo que se dice es que las decisiones, en el eventual que esto llegara a suceder, habría que tomarlas hoy, porque si permitimos que estos entes se instalen en nuestra vida cotidiana, que afecten a áreas tan sensibles como la salud, seguridad, la productividad, tenemos que prever qué tipo de legislación queremos y por qué”, explica Crawford. En ese sentido, asegura que se puede seguir teniendo una legislación que ponga al centro al ser humano, y en ese sentido puede que haya que poner cuotas. En el ámbito laboral, cuántos robots se van a contratar, cómo se compensará a aquellas personas que se dejó de contratar y eso podría ser una regulación desde el punto de vista laboral.

Con respecto a los seres humanos que se dejó de contratar, habrá que ver cómo protegerlos, darles seguridad social, entre otros puntos. Pero todos esos son supuestos todavía. “El derecho tiene que prever cómo preparamos a la gente para esa sociedad, hipotética en este momento, pero que podría involucrar por ejemplo, desde lo más civil, que ese entre inteligente tenga categoría jurídica de persona y pueda contraer derechos y obligaciones”, propone Azuaje. Menciona también cómo el derecho podría determinar si ese sistema inteligente puede y debe responder por aquellos daños que cause. Y recuerda una discusión que se inició a discutir en el Parlamento Europeo en 2016, de si se le concede o no personalidad jurídica a los robots.

Otro de los puntos que se ha discutido, esta vez más cercano a la vereda de la filosofía, es que si no se le llegase a conceder derechos a la IA, se estaría fomentando, en caso que llegasen a desarrollar conciencia, una nueva forma de esclavitud. “Pero esa discusión es un poco más avanzada”, plantea. “En la medida que esta tecnología invada el transporte, la salud, y distintos ámbitos como el laboral, y a medida que existan todas esas mismas ramas del derecho, tendrán que ser todas repensadas… Sobre todo en el escenario que tengamos a un sujeto con superiores capacidades a las nuestras, y corresponde al derecho definir qué sociedad queremos: ¿Una centrada en proteger a las personas humanas, o a las personas humanas en sus interacciones con otros sujetos, como el ente súper inteligente?”, desarrolla.

Trabajo complementario

En términos de IA, la parte artificial, según Álvaro Soto, cofundador de la startup Zippedi, es fácil de comprender porque está hecha por el humano. Pero lo difícil es la inteligencia. “Y hay algo paradójico, en el sentido que para el ser humano la inteligencia es como uno de sus grandes poderes secretos, pero no ha sido fácil entender dónde están los secretos de esa inteligencia”, propone el también director del Centro Nacional de Inteligencia Artificial.

“La inteligencia artificial, en su estado actual, nos ayuda en distintas áreas y abre una puerta inmensa para crear nuevos proyectos en diversos sectores, como la biología, astronomía, salud y otras”, plantea Soto, también jefe de programa del diplomado en Inteligencia Artificial de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Con respecto a los temas sobre el posible reemplazo de la fuerza laboral, asegura que es importante comprender que la tecnología hoy no permite eso. “Hay estudios que se refieres al respecto y lo plantea, pero ignoran uno de los factores más relevantes: los trabajos humanos no son monotareas, sino que van desde lo más sencillo a lo más complicado, con múltiples deberes y eso es algo que no puede suplir una máquina”, afirma.

Y ejemplifica. Alguien que trabaje en una biblioteca o una tienda, tiene la capacidad de adaptarse si es que viene un usuario, si está lloviendo o nevando y otras situaciones. “La tecnología nos permite automatizar algunas de esas tareas en ese contexto, y se evidencia entonces, más que un reemplazo, un potenciamiento”, asegura. Y pone el propio caso de Zippedi. “Hacemos robots para el retail, que cada noche recorren unos 1,2 kms y revisan unos veinte mil productos, y que es algo imposible para el ser humano, y es esa parte de colaboración la que se vuelve relevante, en que la máquina te hace más productivo lo que tenemos ahora”, añade.

ZippediCon sus robots orientados al retail, Zippedi recorre los distintos pasillos de los grandes comercios durante la noche, para saber cuáles productos hay que reponer, entre otras cosas. Su rol permite que los funcionarios humanos puedan luego cumplir sus objetivos con mayor precisión y sin mayor pérdida de tiempo.

“La expectativa de la gente es que la IA, cuando interactúe con ella, se sienta tan inteligente como lo que uno podría esperar de un ser humano, y eso no se podría realizar con un sistema de inteligencia artificial hoy. No es algo que se vaya a ver en los próximos años. La expectativa está muy motivada por las películas y, si uno realmente mira al futuro, entiende que ese nivel tecnológico no está”, dice Soto. Entonces, ¿Llegará el momento en que la tecnología supere al hombre? “Hay que ver esto como el desarrollo de muchas tecnologías, y por eso tenemos que tener ciertos cuidados… Cuidados con que esa tecnología tenga un acceso masivo, que no sea algo de unos pocos; y lo segundo es que también puede ser utilizada de forma maliciosa, y hay que formar a la población en eso”, añade.

Para Eric Goles, “Superar” es un término relativo. “Podría ser… o podría ser que no la desarrolláramos nunca. Toda inteligencia animal, en muchos casos tiene conciencia de sí misma, pero eso tomó millones de años a través de evolución natural. La emanación de la mente, con propósito y voluntad, es un trabajo que no solo implica un sustrato biológico, sino que un sustrato que se ha hecho en una larguísima historia de éxitos y fracasos, y no es como predecir que mañana tendremos al lado una inteligencia peor o mejor. Es un camino largo en el que todo lo que hemos hecho, si bien es un progreso, es como subir una montaña muy alta”, dice el matemático.

Ante el avance de la tecnología, ¿Qué es lo propio del hombre? El propósito y la voluntad, que es lo que no tiene ninguna máquina. “¿Cuándo nos va a sorprender la máquina? Cuando, en medio de una partida de ajedrez o go, decida levantarse, dejarse de hacer eso y dedicarse a otra cosa. ‘Me dedicaré a meditar y a escribir poesía’. Nosotros tenemos propósitos cambiantes y voluntad. Ellas no”, cierra Goles.

Imagen de portada: Gentileza de La Tercera. República de Chile.

FUENTE RESPONSABLE. La Tercera. Chile. Por Martín Cifuentes Fuentes.Mayo 2022

Sociedad y Cultura/Ciencia/Inteligencia Artificial/Tecnología

 

 

La complicación de distinguir entre dónde creemos estar, dónde en realidad estamos y cómo nos movemos por el Universo.

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You Are Not Where You Think You Are

Kurzgesagt ha plasmado en un ejercicio de humildad cósmica las complicaciones de definir dónde nos parece estar, dónde en realidad estamos y cómo nos movemos por el universo. El viaje, resumido en 8 minutos de vídeo, comienza delante de nuestros ojos, pero se extiende más allá hasta la superficie de la Tierra, el Sistema Solar, nuestra Galaxia y más allá.

Todo esto tiene que ver con que aunque nos resulta cómodo utilizar el marco de referencia terrestre, algo práctico pero que distorsiona la realidad. 

La Tierra parece plana, pero es redonda (más o menos). Alguien viendo el panorama desde el otro lado del mundo, o desde la Luna, vería las cosas un poco diferentes. El concepto de «posición absoluta» es una mera invención humana, que resulta conveniente pero nada más.

Los movimientos de los planetas del Sistema Solar parecen muy regulares, pero también tienen muchos matices. El centro de masas del sistema Tierra-Luna no está en el centro de la Tierra, sino a unos 4.700 km. Las órbitas no son circulares como se creía antiguamente, sino elípticas como bien dijo Kepler. Y esas elipses varían con el tiempo, cada 100.000 años, así como su inclinación respecto al eje de la eclíptica.

El resultado es un movimiento más parecido al de las «tazas locas» de los parques de atracciones que una calculada y regular coreografía. Añádase que el Sistema Solar también está inclinado respecto al plano galáctico, al que damos vueltas cada 230 millones de años. Todas las estrellas están un poco a batiburrillo… y nosotros moviéndonos en una especie de hélice a miles de kilómetros por segundo respecto a… ¿qué, exactamente?

La grandeza del asunto, y es de donde viene la lección de humildad, es que a cada escala hay otro panorama más y más grande: cúmulos de galaxias, supercúmulos… Y mientras nosotros aquí, en nuestro pequeño rincón de un polvoriento planeta que orbita una estrella cualquiera en una remota esquina de una de las muchas galaxias.

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Imagen de portada: Gentileza de Microsiervos

FUENTE RESPONSABLE: Microsiervos. Por @alvy. Mayo 2022

Ciencia/Universo/Espacio/Tierra/Cosmos

 

 

Por qué es hora de redefinir qué es un segundo (y qué misterios del universo nos ayudaría a revelar).

La medida fundamental del tiempo, de la cual dependen la mayoría de las demás magnitudes en nuestro sistema de medidas, no ha variado desde hace más de 70 años.

El avance de la tecnología, sin embargo, indica que es el momento de actualizar la definición de qué es un segundo, para hacerla más precisa.

Así lo consideran los investigadores de la Oficina Internacional de Pesos y Medidas (BIPM, por su siglas en francés), ubicada en París, Francia.

Este organismo es el encargado de establecer los estándares en los sistemas de unidades medidas a nivel mundial.

Los metrólogos del BIPM, junto a expertos en varios países, se preparan cambiar la forma en la que miden un segundo.

Es una operación bastante delicada, cuyo resultado puede ser clave para cambiar la forma en la que entendemos el universo.

Luna

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY. Los humanos nos hemos valido de la astronomía para medir el paso del tiempo.

¿Qué es un segundo?

El segundo es la unidad base para la medida del tiempo en el sistema internacional de medidas.

De hecho, otras unidades base como el metro (longitud), el kilo (masa), el amperio (corriente) y el kelvin (temperatura) se definen en términos del segundo.

Así, por ejemplo, el BIPM define al metro como «el trayecto recorrido por la luz en el vacío durante un tiempo de 1/299.792.458 de segundo».

Durante milenios, la humanidad se ha valido de la astronomía para definir sus unidades de tiempo.

Pero desde 1967 la definición del segundo se traza a partir de la observación de los átomos.

Eso se debe a que los átomos se comportan de manera más precisa que la rotación de la Tierra, que no es perfectamente uniforme.

Los científicos han observado que durante millones de años la Tierra ha ido rotando más lento, haciendo que, en promedio, los días se alarguen 1,8 milisegundos cada siglo.

Así, por ejemplo, hace 600 millones de años, un día duraba apenas 21 horas.

Y para colmo, en 2020 varios estudios mostraron que durante los últimos 50 años el planeta había comenzado a girar más rápido.

GETTY. Los átomos permiten una medición del tiempo más precisa.

Entonces, aunque sea imperceptible, el «segundo astronómico» no es siempre igual.

Las partículas atómicas, en cambio, se mueven de manera más precisa y predecible.

El segundo atómico

Fue así que desde 1967 el segundo comenzó a definirse con base en la oscilación de las partículas de los átomos de cesio 133 al ser expuestas a un tipo especial de microondas.

Al dispositivo encargado de hacer esta medición se le conoce como reloj atómico.

Bajo estas microondas, los átomos de cesio 133 se comportan como un péndulo que «oscila» 9.192.631.770 cada segundo.

En ese momento, el segundo que se tomó como referencia para contar las oscilaciones estaba basado en la duración de un día del año 1957, que se había determinado a partir del comportamiento de la Tierra, la Luna y las estrellas.

De esa manera, el BIPM estableció que la medida oficial del segundo se definiría a partir de la cantidad de oscilaciones de las partículas átomos de cesio 133.

Así, en palabras sencillas, hoy el segundo se define como el tiempo que le toma al cesio oscilar 9.192.631.770 veces.

N. PHILLIPS/NIST. Un reloj que mide átomos de iterbio en el NIST.

El nuevo segundo

Pero esa definición parece tener sus días contados.

Desde hace cerca de una década existen los relojes ópticos atómicos, que tienen la capacidad de observar el «tic tac» de átomos que oscilan mucho más rápido que el cesio.

Algunos cuentan los tic tac del iterbio, el estroncio, el mercurio, o el aluminio, por ejemplo.

Es como si al reloj atómico se le pusiera un lupa con la cual logra detectar más oscilaciones, con lo cual puede definir el segundo con mayor precisión.

Además, hoy existen decenas de estos relojes ópticos en varios países, con lo cual se espera, como ya lo han mostrado algunos experimentos, que se puedan comparar las mediciones que hacen entre ellos, a manera de comprobación de los resultados.

El BIPM planea usar los relojes ópticos atómicos para medir el segundo, pero aún trabajan en los criterios para hacer esa medición.

Lo más importante es comprobar la precisión que prometen los relojes ópticos, según le dice a BBC Mundo Gèrard Petit, investigador del equipo de Tiempo del BIPM.

Hasta el momento, las mejores comparaciones de relojes ópticos han sido entre relojes en un mismo laboratorio.

El reto, dice Petit, es comparar varios relojes de distintos laboratorios.

Además, hay que elegir el elemento de la tabla periódica cuyo átomo será utilizado como referencia en reemplazo del cesio.

Reloj óptico que mide átomos de estroncio.

FUENTE DE LA IMAGEN – R. JACOBSON/NIST. Reloj óptico que mide átomos de estroncio.

Además, los relojes ópticos atómicos son dispositivos tremendamente complejos, muchos de ellos requiere todo un laboratorio para su operación.

Algunos desafìos que enfrentan estos aparatos son, por ejemplo, emitir el tipo de luz láser exactamente precisa para hacer que los átomos oscilen de manera correcta; o tener pulsos de láser ultra veloces con intervalos mínimos, para que no se les escapen las oscilaciones que deben contar, según explica al portal Live Science el investigador Jeffrey Sherman, de la División de Tiempo y Frecuencia del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de Estados Unidos.

Si todo sale según los planes, en junio comenzará a definirse los criterios y el nuevo segundo debe comenzar a estar vigente a partir de 2030, según indica Petit.

«Son operaciones y comparaciones complejas», dice.

Revelando misterios

¿Qué va pasar cuando cambie la definición del segundo?

«Nada», dice Petit riendo.

Reloj

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY

La principal razón para actualizar el segundo es mantener las cosas en orden.

La estructura de medidas del mundo depende del segundo.

«Durante un tiempo es posible vivir con una definición que no sea la más precisa, pero después de un tiempo se vuelve ininteligible», dice Petit.

«En la práctica, en la vida diaria, puede que no cambie nada, pero en la ciencia si es necesaria una definición que esté basada en la mejor medición posible».

Además, medir el tiempo de manera ultra precisa puede ayudarnos a entender fenómenos hasta ahora incomprendidos.

El NIST explica, por ejemplo, que los relojes ópticos ya se han utilizado para medir la distorsión del espacio-tiempo que describe la teoría de la relatividad de Einstein.

Las ondas gravitacionales deforman el espacio-tiempo.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY

Las ondas gravitacionales deforman el espacio-tiempo.

Los relojes ópticos son tan precisos que pueden mostrar una diferencia entre dos relojes que difieren en la elevación por tan solo un centímetro.

Eso se debe a que debido a la gravedad, el tiempo corre más lento a nivel del mar que a grandes alturas como el monte Everest, por ejemplo.

Estos relojes ultra precisos también podrían servir para detectar la enigmática materia oscura, un componente del que está hecho el 25% del universo pero del que poco se sabe.

Con esta tecnología, los científicos podrían detectar ese «algo» que influye sobre la materia ordinaria y el espacio-tiempo.

Y también podrían dar pistas sobre las ondas gravitacionales primordiales, que son ecos del Big Bang que deforman el espacio-tiempo, como una piedra que se lanza sobre un lago.

Los relojes atómicos podrían ser capaces de detectar esas deformaciones y darnos más pistas sobre el incio de nuestro universo.

Imagen de portada: GETTY ¿Tienes un minuto para hablar del segundo?

FUENTE RESPONSABLE: BBC News Mundo. Por Carlos Serrano. (@carliserrano). Mayo 2022.

Astronomía/Ciencia/Tecnología

Confirman la existencia de “bolas de fuego” en el espacio.

Se trata de una breve fase inicial de las explosiones estelares que llamamos novas.

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Las estrellas cambian a lo largo de su vida. Puede sonar extraño hablar de ellas de una manera biográfica y, sin lugar a duda, no son verdaderos seres vivos, pero a veces, algunas de sus características nos recuerdan sorprendentemente a ellos. 

Si lo pensamos, las estrellas empiezan a existir en algún momento, “nacidas” de las nebulosas, enormes nubes de gas y polvo. Una vez formadas, van cambiando de tamaño, siguen ciclos y, al final, acaban muriendo, contribuyendo a la formación de nuevas nebulosas, como si se reprodujeran con su último suspiro. Por eso resulta algo simplista imaginarlas como simples bolas de gas y plasma, son cambiantes, trepidantes incluso. Y en esa trepidación, la cantidad de detalles que desconocemos sobre ellas es abrumadora. Cada uno de los cambios que experimentan durante su vida implica cientos de páginas de explicaciones, páginas de las cuales solo hemos escrito una pequeña parte.

Y entre toda esa mezcla de lo que conocemos y lo que no, se encuentra el campo de lo puramente teórico, lo que hemos deducido que debe ocurrir a tenor de teorías desarrolladas por la astrofísica que sí han sido confirmadas por otros eventos. Por ejemplo, sabemos que, cuando las estrellas llegan al final de su vida, si cumplen determinadas condiciones, terminan explotando en lo que conocemos como una “nova”. Su nombre viene de “nueva”, porque en esa explosión se emite luz en el espectro visible, por lo que nuestros ojos pueden captar la luminosidad de la nova como si fuera una nueva estrella que antes no era visible. Sin embargo, según la teoría, una nova pasa por varias fases, y antes de que empiece a desprender esa luz visible, atraviesa una cortísima fase inicial en la que la nova emite breve, pero intensamente, rayos X, los cuales son invisibles para nosotros, aunque no para nuestra tecnología. Son las llamadas “bolas de fuego” y, aunque en teoría deben existir, nunca habíamos captado una… hasta ahora.

eROSITA

El Instituto Max Planck de Física Extraterrestre de Alemania desarrolló en 2019 un telescopio de rayos X conocido como eROSITA. El propósito de este ingenio tecnológico era observar el cielo nocturno, por supuesto, pero no de cualquier manera. Su cometido es barrer constantemente la bóveda celeste para trazar un mapa de ella tan completo y detallado como pueda

Cada 6 meses completa una pasada y durante la segunda, en julio de 2020, su indiscriminada inspección del cielo dio por casualidad con una intensísima fuente de rayos X. Por lo que pudieron deducir los expertos, apenas duró 8 horas, aparentemente salió de la nada y tan rápido como vino, se fue. Hasta aquí no hay nada realmente excepcional, se detectan anualmente una buena cantidad de fuentes de energía que no llegamos a identificar.

El caso es que esto es todo un único artículo, una misma pieza en la que hemos hablado de las bolas de fuego de las novas y de la extraña detección de eROSITA. 

En algún momento deberían relacionarse los conceptos y confirmar lo que ya parece evidente, que aquella fuente era una bola de fuego, la primera que detectamos. Sería el equivalente científico a un arma de Chejov, donde cada elemento de una narración ha de ser necesario e irremplazable, o deberemos descartarlo. Y como aquí hemos hecho referencia a todos esos conceptos, han de guardar alguna relación.

¡Mirad allí!

A los expertos no les hizo falta ninguna narrativa con elementos bien elegidos y podados, comprendieron de inmediato que una repentina fuente de rayos X podía deberse a la teórica fase de bola de fuego de una nova, por lo que sabían lo que debían hacer. La forma más sencilla de recopilar pruebas a favor de esta explicación era dirigir nuestros telescopios hacia esa precisa región del cielo y, simplemente, esperar a que llegara la luz visible de la explosión. 

¿Qué posibilidades habría de que hubiéramos predicho el lugar exacto de una nova si esa fuente de rayos X no estuviera relacionada con ella de ningún modo? Y dado que la relación más plausible parece la de la bola de fuego como fase previa a la luz visible, todo parece en orden y podemos permitirnos, sin rubor alguno, afirmar que muy probablemente hayamos detectado la primera bola de fuego de la historia.

Más allá del hito evidente, este descubrimiento nos permite comprender un poco mejor cómo funciona nuestra galaxia y confirma las hipótesis existentes sobre el fin de la vida de algunas estrellas. De hecho, ahora que parecemos estar sobre la pista indicada, es posible que este tipo de observaciones se vuelvan algo más frecuentes.

  • Una nova es un evento espectacular, de esos que despiertan una curiosidad por el cosmos que no sabíamos que teníamos. Sin embargo, no es algo tan único en la vida como suele decirse. De hecho, para hacer evidente su frecuencia, podemos decir que suelen tener lugar unas 10 novas cada año. Cierto es que solo es visible a simple vista una cada 12 o 18 meses, pero sigue siendo una frecuencia bastante alta. Las realmente extrañas son las supernovas, mucho más energéticas. La última supernova visible a simple vista desde la tierra tuvo lugar en 1604, también conocida como la supernova de Kepler o la estrella de Kepler. En realidad, lo más importante del estudio de Molnar no era que fuéramos a poder ver una nova, sino que hubiera sido la primera predicha en toda la historia de la humanidad.

REFERENCIAS (MLA):

Imagen de portada: Recreación artística de la bola de fuego en torno a una enana blanca FOTO: ANNIKA KREIKENBOHM, FRIEDRICH-ALEXANDER-UNIVERSITÄT ERLANGEN-NÜRNBERG (FAU)  CREATIVE COMMONS.

FUENTE RESPONSABLE: La Razón. España. Por Ignacio Crespo. Mayo 2022

Ciencia/Astronomía/Espacio

Las mejores imágenes del eclipse de Luna de mayo de 2022

La noche del 15 al 16 de mayo se produjo un eclipse de Luna que pudo contemplarse en Sudamérica, África, Europa y gran parte de Norteamérica. Aquí están las imágenes más bonitas de este evento astronómico.

Un eclipse lunar se produce cuando el Sol, la Tierra y la Luna se alinean de manera tal que la Luna atraviesa la sombra de la Tierra. 

En el caso de tratarse de un eclipse lunar total, toda la Luna se sitúa dentro de la parte más oscura de la sombra de la Tierra, llamada umbra. Como apuntan desde la Nasa, «cuando la Luna está en la umbra, adquiere un tono rojizo. 

Los eclipses de Luna se denominan a veces «Lunas de sangre» debido a este fenómeno». El último de estos preciosos eventos astronómicos se produjo la noche del domingo 15 al lunes 16 de mayo y pudo contemplarse en Sudamérica, África, Europa y gran parte de Norteamérica. Te mostramos cómo se vio: 

1 / 10. El eclipse de Luna se vio así de espectacular en Dresde, Alemania, el lunes 16 de mayo de 2022. Foto: AP/Robert Michael

2 / 10 – El eclipse lunar detrás de un ciclista en Irwindale, California, Estados Unidos. Foto: AP/Ringo H.W. Chiu

3 / 10 – Eclipse lunar parcial sobre el castillo de Lipnice nad Sazavou, República Checa. Foto: AP/Petr Lemberk

4 / 10 – Varios fotógrafos buscan la toma perfecta del eclipse de Luna que se produjo la madrugada del 15 al 16 de mayo de 2022. Foto: AP/Ringo H.W. Chiu

5 / 10 – Vista del eclipse lunar tras la obra de arte titulada: «Siete montañas mágicas» del artista Ugo Rondinone, cerca de Jean, Nevada, Estados Unidos. Foto: AP/John Locher

6 / 10 – El eclipse lunar se eleva más allá de una estatua en lo alto de la torre Liberty Memorial en el Museo Nacional de la Primera Guerra Mundial, el lunes 16 de mayo de 2022, en Kansas City, Estados Unidos. Foto AP/Charlie Riedel

7 / 10 – Un eclipse lunar total se ve detrás de una bandera del estado de California, en El Monte, California, el domingo 15 de mayo de 2022. Foto: AP/Ringo H.W. Chiu

8 / 10 – Eclipse lunar del 15 de mayo en Dresde, Sajonia, Alemania. Foto: AP/Robert Michael

9 / 10 – Eclipse lunar sobre las montañas cercanas a Frankfurt, Alemania, el lunes 16 de mayo de 2022. Foto AP/Michael Probst

10 / 10 – Secuencia del eclipse de luna. Foto: AP

Imagen de portada: Secuencia del eclipse de luna. AP

FUENTE RESPONSABLE: National Geographic España. Ciencia. Mayo 2022.

 

¿Existe el multiverso? Lo que dice la ciencia

Los científicos sólo pueden ver hasta cierto punto antes de encontrarse con el borde del universo, pero existen varias teorías que sostienen que nuestro universo es sólo uno de muchos.

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¿Qué hay más allá de los bordes del universo observable? ¿Es posible que nuestro universo sea sólo uno de muchos en un multiverso aún más grande?

Las películas no se cansan de explorar estas preguntas. El reciente estreno de Doctor Strange en el Multiverso de la Locura es un claro ejemplo de cómo las historias de ciencia ficción están llenas de interacciones creativas entre realidades alternativas. Y dependiendo del cosmólogo al que se le pregunte, el concepto de multiverso puede ser una interesante herramienta narrativa o algo más profundo que una simple fantasía.

Las ideas de la humanidad sobre realidades alternativas son antiguas y variadas: Edgar Allan Poe escribió en 1848 un poema en prosa en el que imaginaba la existencia de “una sucesión ilimitada de universos”. Pero el concepto de multiverso realmente tomó fuerza cuando las teorías científicas modernas que intentaban explicar las propiedades de nuestro universo predijeron la existencia de otros universos en donde los eventos suceden fuera de nuestra realidad.

“Nuestra comprensión de la realidad no es para nada completa”, comenta Andrei Linde, físico de la Universidad de Stanford. “La realidad”, añade, “existe independientemente de nosotros”.

Si existen, esos universos están separados del nuestro y resultan inalcanzables e indetectables por cualquier medición directa (al menos hasta ahora). Y eso hace que algunos expertos se pregunten si la búsqueda de un multiverso puede ser verdaderamente científica.

¿Sabrán los científicos alguna vez si nuestro universo es el único? Desglosamos las diferentes teorías sobre un posible multiverso (incluyendo otros universos con sus propias leyes de la física) y si podrían existir muchas versiones de ti allí afuera.

¿Qué es un multiverso?

El multiverso es un término que los científicos usan para describir la idea de que más allá del universo observable, también pueden existir otros universos. Los multiversos han sido predichos por varias teorías científicas que describen diferentes escenarios posibles, desde regiones del espacio en diferentes planos que nuestro universo, hasta universos en burbujas separadas que están constantemente brotando.

Lo único que todas estas teorías tienen en común es que sugieren que el espacio y el tiempo que podemos observar no es la única realidad.

¿Por qué los científicos piensan que podría haber más de un universo?

“No podemos explicar todas las características de nuestro universo si solo hay uno”, dice el periodista científico Tom Siegfried, cuyo libro The Number of the Heavens (El número de los cielos) investiga cómo las concepciones del multiverso han evolucionado a lo largo de los milenios.

“¿Por qué las constantes fundamentales de la naturaleza son lo que son?” Se pregunta Siegfried. “¿Por qué hay suficiente tiempo en nuestro universo para crear estrellas y planetas? ¿Por qué las estrellas brillan de la manera en que lo hacen, con la cantidad justa de energía? Todas esas cosas son preguntas para las que no tenemos respuestas en nuestras teorías físicas”.

Siegfried dice que existen dos posibles explicaciones: Primero, que necesitamos teorías más nuevas y mejores para explicar las propiedades de nuestro universo. Sin embargo, añade, es posible que “seamos solo uno de los muchos universos que son diferentes y resulta que vivimos en el que es agradable y cómodo”.

Viaja a través de increíbles galaxias con esta fotogalería: 

¿Cuáles son algunas de las teorías más populares sobre el multiverso? 

Quizás la idea más aceptada científicamente proviene de lo que se conoce como cosmología inflacionaria, que es la noción según la cual en los minúsculos momentos posteriores al Big Bang, el universo se expandió rápida y exponencialmente. La inflación cósmica explica muchas de las propiedades observadas del universo, como su estructura y la distribución de las galaxias.

“Esta teoría al principio parecía una pieza de ciencia ficción, aunque muy imaginativa”, comenta Linde, uno de los arquitectos de la teoría cósmica inflacionaria. “Pero ésta explicaba tantas características interesantes de nuestro mundo que la gente comenzó a tomarla en serio”.

Una de las predicciones de la teoría es que la inflación podría ocurrir una y otra vez, tal vez infinitamente, creando una constelación de universos-burbuja. No todas esas burbujas tendrían las mismas propiedades que la nuestra, podrían ser espacios donde la física se comporte de manera diferente. Algunas de ellas podrían ser similares a nuestro universo, pero todas existirían más allá de la dimensión que podemos observar directamente.

¿Cuáles son algunas de las otras ideas?

Hay otro tipo de multiverso que resulta científicamente convincente, explicado como una interpretación de muchos mundos de la mecánica cuántica, que es la teoría que describe matemáticamente cómo se comporta la materia. Propuesta por el físico Hugh Everett en 1957, la interpretación de muchos mundos predice la presencia de líneas de tiempo ramificadas o realidades alternativas en las que nuestras decisiones se desarrollan de manera diferente, a veces produciendo resultados muy diferentes.

“Según Hugh Everett, en realidad hay un número infinito de Tierras paralelas y cuando haces un experimento y obtienes las probabilidades, básicamente todo lo que demuestra es que vives en la Tierra donde ese fue el resultado de ese experimento”, explica el físico James Kakalios de la Universidad de Minnesota, quien ha escrito sobre cómo interactúa la física (o no) en los superhéroes. Por lo tanto, continúa, “en otras Tierras, hay resultados diferentes”.

Según esta interpretación, distintas versiones de ti podrían estar viviendo las múltiples vidas posibles diferentes que podrías haber tenido si hubieras tomado decisiones diferentes. Sin embargo, la única realidad que es perceptible para ti es la que habitas.

¿Dónde existirían todas esas Tierras alternativas?

Todas se superponen en dimensiones a las que no podemos acceder. Max Tegmark del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés) se refiere a este tipo de multiverso como un multiverso de Nivel III, donde múltiples escenarios se desarrollan en realidades ramificadas.

“En la interpretación de muchos mundos, todavía tienes una bomba atómica, simplemente no sabes exactamente cuándo va a estallar”, comenta Linde. Y tal vez en algunas de esas realidades, no lo haga nunca.

Pero los múltiples universos predichos por algunas teorías de la inflación cósmica, por el contrario, serían lo que Tegmark cataloga como multiverso de Nivel II, donde la física fundamental puede ser diferente a través de los diferentes universos. En un multiverso inflacionario, dice Linde, “ni siquiera se sabe si, en algunas partes del universo, las bombas atómicas son incluso posibles”.

¿Podemos viajar por el multiverso? 

Desafortunadamente, no. Los científicos no creen que sea posible viajar entre universos, al menos no todavía.

“A menos que resulte incorrecta gran parte de la ciencia de la física que sabemos que está sólidamente establecida, no se puede viajar a otros universos”, dice Siegfried. “¿Pero quién sabe? Dentro de mil años, no estoy diciendo que alguien no pueda descubrir algo que nunca hubieras imaginado”.

¿Hay alguna evidencia directa que sugiera que existe el multiverso?

A pesar de que ciertas características del universo parecen requerir la existencia de un multiverso, no se ha observado nada directamente que sugiera que realmente exista. Hasta ahora, la evidencia que apoya la idea de un multiverso es puramente teórica y, en algunos casos, filosófica.

Algunos expertos argumentan que puede ser una gran coincidencia cósmica que el Big Bang haya forjado un universo perfectamente equilibrado que resulta ideal para nuestra existencia. Otros científicos piensan que es más probable que exista cualquier número de universos físicos y que simplemente habitemos el que tiene las características adecuadas para nuestra supervivencia.

Un número infinito de pequeños universos alternativos, o universos-burbuja, algunos de los cuales tienen diferentes leyes físicas o diferentes constantes fundamentales, es una idea atractiva, confiesa Kakalios. “Es por eso que algunas personas toman estas ideas en serio, porque esto ayuda a abordar ciertos problemas filosóficos”, añade.

Los científicos incluso discuten sobre si el multiverso es una teoría empíricamente comprobable. Algunos dirían que no, dado que por definición un multiverso es independiente de nuestro propio universo e imposible de acceder. Pero tal vez simplemente no hemos descubierto la prueba correcta.

¿Sabremos alguna vez si nuestro universo es sólo uno de muchos?

Puede que no. Pero los multiversos se encuentran entre las predicciones de varias teorías que pueden ser probadas de otras maneras y si esas teorías pasan todas las pruebas, entonces tal vez la teoría del multiverso también se sostenga. O tal vez algún nuevo descubrimiento ayude a los científicos a averiguar si realmente hay algo más allá de nuestro universo observable.

“El universo no está limitado por lo que algunas manchas de protoplasma que habitan un pequeño planeta puedan descubrir o probar”, dice Siegfried (refiriéndose a la humanidad). “Podemos decir: Esto no es comprobable, por lo tanto, no puede ser real, pero eso solo significa que no sabemos cómo probarlo. Y tal vez algún día sí descubramos cómo probarlo, aunque quizás no lo hagamos nunca. Pero, en realidad, el universo puede hacer lo que quiera”.

Imagen de portada: Esta imagen muestra el fondo cósmico de microondas, que es la luz más antigua del universo, liberada poco después del Big Bang. Esta barrera marca el borde del universo observable, aunque los científicos han elaborado algunas teorías sobre lo que puede haber más allá. FOTOGRAFÍA DE WMAP, NASA

FUENTE RESPONSABLE: National Geographic. Por Nadia Drake. Mayo 2022

Ciencia/Astrofísica/Cosmología/Física/ Universo/Ciencias Físicas

Entre Newton y Einstein: un científico argentino fue elegido miembro de la destacada Royal Society.

Fernando Alday fue nombrado «fellow» de la distinguida sociedad científica británica por sus aportes a la teoría de las cuerdas. «Es como un Oscar a la trayectoria en el campo de la ciencia», cuenta.

El nombre de Fernando Alday quedará en los libros de historia junto con los grandes de la ciencia. Así lo dispuso la distinguida sociedad científica británica The Royal Society al elegirlo como miembro por sus destacadas contribuciones matemáticas en torno a la teoría de las cuerdas. 

La centenaria sociedad científica británica a la que pertenecieron gigantes como Isaac Newton, Albert Einstein o Stephen Hawking, ahora también cuenta entre sus filas con el científico argentino nacido en Arrecifes, al norte de la provincia de Buenos Aires.

«Es como un premio Oscar a la trayectoria en el campo de la ciencia», cuenta Fernando a PERFIL, aclamado por haber desarrollado herramientas matemáticas para comprender cuestiones fundamentales en la Teoría Cuántica de Campos y la Gravedad Cuántica. 

Hijo de una docente de primaria y un comerciante, la historia del catedrático de la universidad de Oxford obsesionado con las matemáticas no tiene desperdicio. Un chico curioso que soñaba con el universo y los astros obtuvo uno de los máximos reconocimientos del mundo científico a sus 44 años. 

El Oscar de los científicos

La Real Sociedad de Londres para el Avance de la Ciencia Natural (en inglés, Royal Society of London for Improving Natural Knowledge, o simplemente la Royal Society) es la sociedad científica más antigua del Reino Unido y una de las más antiguas de Europa, fundada a mediados del 1600, cuyo fin es promover la excelencia en las ciencias para el beneficio de la humanidad. 

Cada año la distinguida entidad nombra 60 nuevos fellows (miembro) entre científicos de todas las disciplinas, propuestos por un comité selecto. «Es como un premio Oscar a la trayectoria. Me hace sentir súper orgulloso, al principio no caía», cuenta Fernando Alday, uno de los cuatro argentinos que cuentan con este reconocimiento, entre ellos el Premio Nobel de  Medicina Bernardo Houssay.

«Este año también fueron reconocidos el presidente del laboratorio AstraZeneca y el director general de la Organización Mundial de la Salud por su rol durante la pandemia. Después hay gente que hizo cosas en mecánica cuántica, matemáticas, ingeniería. Estar entre ellos representa un grandísimo honor», agrega.

Luis Fernando Alday 20220513

Fernando Alday vive en Oxford, Inglaterra, desde 2010.

El premio viene de la mano de dos contribuciones relacionadas a la teoría de las cuerdas. A pesar de vivir hace 20 años en el exterior, con un acento argentino intacto el experto explica que sus aportes involucran «dualidades», relacionadas a las amplitudes de dispersión con superficies mínimas (como burbujas de jabón) en el espacio anti-de-Sitter, una teoría conocida como Alday-Balmaceda.

Mientras que la otra, conocida como la correspondencia AGT, relaciona las funciones de correlación en una teoría bidimensional con el espectro de las teorías de calibre de cuatro dimensiones. «Fue bastante loco a nivel matemático porque los matemáticos en un campo calculaban una cosa y los de otro campo otra, y no se mezclaban, y nos dimos cuenta de que estaban calculando lo mismo. Hubo un poco de suerte ligado a que uno se tiene que hacer la pregunta correcta que lleve a algo interesante», agrega.

Con la humildad como estandarte, Alday reconoce a las personas que se toparon en su camino, que fueron clave en el desarrollo de las dos ideas que lo catapultaron al máximo reconocimiento del mundo científico. «Aprendí mucho de la gente que había a mi alrededor, debatiendo empecé a desarrollar ideas en conjunto con otras personas. Tuve la suerte de que éstas funcionaran y fueran aplicadas por otras personas del ámbito teórico como físicos y matemáticos».

De Arrecifes al mundo

Fernando Alday es el primero de tres hermanos. Nació en San Rafael, Mendoza, el 17 de octubre de 1977.

Fernando Alday nació en San Rafael, Mendoza, en el seno de una familia de clase media que luego se mudó a Arrecifes, una ciudad al norte de la provincia de Buenos Aires. Recuerda que a los seis años, sus padres le regalaron un atlas donde veía el mapa de las estrellas, el sistema solar. «Siempre fui muy curioso. Las matemáticas me gustaban mucho y me la pasaba resolviendo acertijos y juegos de ingenio», recuerda.

Lo que comenzó como un hobby se convirtió en la mayor de sus pasiones y pronto se dio cuenta que ese era su destino manifiesto. «En la adolescencia empecé a leer libros de divulgación sobre las partículas fundamentales y las leyes del universo y dije: yo quiero dedicarme a esto. Y eso fue lo que hice».

Tras su paso por la Universidad de La Plata y el distinguido Instituto Balseiro de Bariloche, Alday siguió su carrera de posgrado en el exterior. Vivió en Trieste (Italia) donde hizo un doctorado, y después dos postdoctorados en Holanda y en Estados Unidos.

Su brillante trayectoria académica en torno a la teoría de las cuerdas llamó la atención de la Universidad de Oxford que lo convocó primero como profesor de Física Matemática en 2010, y diez años después elegido entre cien candidatos a la cátedra Rouse Ball, el quinto en obtener este cargo. Su antecesor fue el emérito Roger Penrose, quien obtuvo el Premio Nobel de Física en 2020 por demostrar matemáticamente la existencia de los agujeros negros.

«Siempre me sentí argentino»

Alday y su ídolo, Stephen Hawking

La pandemia de coronavirus impidió que Fernando Alday volviera a Argentina a visitar a sus familiares y amigos en Arrecifes. «Siempre me sentí muy argentino. Extraño a mi familia y amigos, el mate, los alfajores y las empanadas. Hice toda mi licenciatura en Argentina por la cual me siento en deuda también», cuenta.

Si bien no piensa en volver a la Argentina de manera definitiva, Fernando Alday reconoció que «hay muchas personas y academias valiosas» en el país.

«Hay un enorme potencial, gente muy buena. Por supuesto Juan Maldacena es el mejor ejemplo pero hay otros muy buenos allí y alrededor del mundo que sirven de embajadores de la ciencia argentina. Hacen un trabajo de primer nivel. Creo que es muy respetada sobre todo en mi campo de teoría de cuerdas», concluye.

Imagen de portada:Luis Fernando Alday nació en San Rafael, Mendoza, y creció en Arrecifes, provincia de Buenos Aires. | CEDOC PERFIL

FUENTE RESPONSABLE: Editorial Perfil. Argentina. Por Cecilia Degl´Innocenti; Politóloga. Licenciada en Relaciones Internacionales. Periodista. Mayo 2022

Sociedad y Cultura/Ciencia/Entrevista

 

Asombra a la ciencia lo que hallaron dentro de una montaña.

Misterio de la naturaleza

El descubrimiento fue realizado por científicos chinos en el condado de Leye, en la región autónoma de Guangxi Zhuang del sur de China.

Un equipo de científicos chinos descubrió un enorme sumidero kárstico, o dolina, con un antiguo bosque en su interior. 

El agujero se encuentra en el condado de Leye, en el sur de China y tiene 192 metros de profundidad. Según informó la agencia de noticias Xinhua, la misteriosa cueva alberga árboles primitivos de hasta 40 metros de altura.

Para sobrevivir, estos árboles extienden sus ramas hacia la luz del sol que se filtra por la entrada del sumidero.

La cueva tiene tres entradas, que fueron descubiertas por algunos espeleólogos que se adentraron al sumidero en rappel y caminaron varias horas para llegar al fondo el pasado viernes. 

La fosa tiene 306 metros de largo, 150 metros de ancho y su volumen supera los 5 millones de metros cúbicos, por lo que puede clasificarse como un gran sumidero, según explicó Zhang Yuanhai, ingeniero jefe del Instituto de Geología Kárstica.

Este nuevo agujero se suma a una treintena similar existente en Leye y es un paraíso de abundante fauna, con árboles altos y plantas que pueden llegar a los hombros de una persona, dijo a Xinhua el líder del equipo de la expedición, Chen Lixin.

El agujero podría incluso albergar especies que la ciencia aún no ha registrado. Chen declaró que «no le sorprendería» descubrir nuevas especies dentro del agujero. 

Cliquea por favor en el siguiente link, para ver el vídeo. Muchas gracias.

GLOBALink | Giant karst sinkhole discovered in China’s Guangxi

Estos sumideros gigantes, también conocidos como Tiankeng (fosa celestial) en chino, poseen características geológicas especiales que se encuentran en las regiones kársticas y formadas por repetidos derrumbes. 

Este tipo de fenómenos pueden encontrarse principalmente en China, México y Papúa Nueva Guinea. Muchos incluso actúan como acuíferos y fuentes de agua.

Imagen de portada: El hallazgo se produjo en el condado de Leye. Zhou Hua/Xinhua-Picture Alliance

FUENTE RESPONSABLE: Redacción Cadena 3. Córdoba.Argentina. Mayo 2022.

Descubrimiento/Bosque/China/Científicos/Ciencia/Montaña/Guangxi Zhuang, Leye.