Cómo China logró reducir casi a la mitad la contaminación del aire en 7 años.

Fotografías en las que una densa capa de contaminación no deja ver el sol en pleno día eran habituales la pasada década en China. Ya no.

El país redujo la cantidad de partículas dañinas en el aire un 40% entre 2013 y 2020, según el informe presentado en junio por el Instituto de Política Energética (EPIC) de la Universidad de Chicago, que realiza mediciones satelitales.

Es el mayor descenso de polución en el ambiente en un país en un lapso tan corto.

De hecho, a Estados Unidos le llevó tres décadas alcanzar un objetivo similar desde la histórica Ley de Aire Limpio de 1970.

¿Cómo lo ha logrado China en tan poco tiempo?

Al borde de lo irrespirable

Para responder a esa pregunta primero nos tenemos que remontar a 2013, cuando la contaminación del aire en el país asiático alcanzaba niveles extremos.

Fotografía de 2013 de la ciudad de Harbin (noreste)

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Esta fotografía de 2013 muestra la extrema polución en la ciudad de Harbin (noreste), una de las más contaminadas de China.

Ese año China registró un promedio de 52,4 microgramos (µg) por metro cúbico (m3) de partículas contaminantes PM2.5, diez veces más que el límite recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en la actualidad.

Las partículas finas PM2.5, que provienen de la combustión de materiales o combustibles fósiles, son muy dañinas para la salud por su alta capacidad de penetración en las vías respiratorias.

«En aquel momento Pekín experimentó lo que llamamos un ‘airpocalipsis’, con eventos de contaminación extrema que concienciaron a la gente sobre el problema», explica a BBC Mundo Christa Hasenkopf, directora de programas de calidad del aire del EPIC y coautora del estudio.

Ciudad Prohibida de Pekín en 2013

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Así se veía la Ciudad Prohibida de Pekín en 2013, en un día de mucha contaminación.

Ante la gravedad de la situación, el gobierno chino declaró la guerra a la polución del aire.

A finales de 2013 activó el Plan de Acción Nacional de Calidad del Aire para reducir la contaminación en un período de cuatro años con un generoso presupuesto de US$ 270.000 millones, a los que se sumaron otros US$ 120.000 del ayuntamiento de Pekín.

La batalla contra el carbón

Ese plan fijó objetivos específicos para reducir la polución un 35% en los siguientes cuatro años.

Y el enemigo número uno fue precisamente el mineral que hizo posible la rápida industrialización china desde el último cuarto del siglo XX y principal fuente de energía del país: el carbón.

Pekín en 1982, en pleno arranque de su etapa de modernización.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Pekín en 1982, en pleno arranque de su etapa de modernización.

El gobierno prohibió la construcción de nuevas plantas de carbón en las ciudades y regiones más contaminadas y forzó a las existentes a reducir emisiones o cambiarse al gas natural.

Solo en 2017 se clausuraron 27 minas de carbón en la provincia de Shanxi, la mayor productora de este mineral en China.

En enero de 2018 cerró la última planta de carbón en Pekín, mientras el gobierno chino canceló los planes de construcción de otras 103 centrales.

Aunque el carbón sigue siendo la principal fuente de electricidad de China, ha pasado del 67,4% de la producción total en 2013 al 56,8% en 2020, según datos oficiales del país.

Para compensar la descarbonización, el gobierno chino también aumentó la generación de energía de fuentes renovables.

Lo hizo hasta el punto de que en 2017 las renovables representaron una cuarta parte del total de la generación eléctrica del país, superando incluso a Estados Unidos, donde la cuota fue del 18% ese mismo año.

También ha promovido activamente la energía nuclear: entre 2016 y 2020 duplicó su capacidad hasta 47 gW con 20 nuevas plantas y para 2035 planea alcanzar los 180 gigavatios, casi el doble de la potencia actual de Estados Unidos.

Restricciones a automóviles

Otra de las medidas fue reducir la capacidad de producción de hierro y acero en la industria: solo entre 2016 y 2017 rebajó 115 millones de toneladas.

Y, por supuesto, puso en el punto de mira a los vehículos con motor de combustión.

En Pekín, Shanghai, Guangzhou y otras ciudades grandes se restringió la cantidad de automóviles en circulación con cuotas diarias y se limitó el número de matrículas nuevas cada año.

Tráfico en China

FUENTE DE LA IMAGEN -GETTY IMAGES. Esto no impidió que los automóviles en activo en China pasaran de 126 millones en 2013 a 273 millones en 2020, según datos oficiales.

Eso sí, con menos emisiones: el gobierno endureció los estándares y a finales de 2017 suspendió la producción de 553 modelos de vehículos locales y extranjeros que contaminaban demasiado.

Énfasis en las principales ciudades

«Estimamos que China en su conjunto ganará 2 años en su esperanza de vida promedio si los ciudadanos continúan respirando un aire más limpio en relación con los niveles de 2013», indicó la directora de programas de calidad del aire del EPIC.

Hasenkopf destacó que la mayoría de las principales ciudades del país han logrado reducir su polución más que la media nacional del 40% entre 2013 y 2020.

En Shanghai las partículas decrecieron un 44%, en Guangzhou un 50%, en Shenzhen un 49% y en Pekín un 56%.

«Los ciudadanos de las cuatro ciudades respiran un aire significativamente más puro», indicó.

La plaza de Tiannanmen, en Pekín, un día soleado de 2021.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. La plaza de Tiananmen, en Pekín, un día soleado de 2021.

Y más planes

Al programa de cuatro años de 2013 siguieron otros dos planes trienales para combatir la contaminación del aire, uno en 2018 y otro en 2020, que han endurecido aún más las medidas de control de emisiones.

Por otro lado, las restricciones y confinamientos por la covid-19 redujeron la actividad industrial y el transporte, lo que se tradujo en un descenso de la polución.

Preguntada por si quizá esto había influido en el resultado del estudio, Hasenkopf respondió que el impacto de la pandemia no se evaluó de forma específica.

Aseguró, sin embargo, que «los datos de 2020 en China parecen encajar en general con una tendencia constante de disminución de los niveles de contaminación desde 2014», por lo que restó importancia al factor covid.

China comparada con el mundo

Sin embargo, no es oro todo lo que reluce. Pese a los esfuerzos de los últimos años, China aún tiene mucho camino por recorrer para limpiar los cielos de sus ciudades.

La polución en Pekín es de 37,9 µg/m3 en promedio, cifra muy superior a los 6,3 µg/m3 de Nueva York, 9 de Londres, 6,9 de Madrid o 20,7 de Ciudad de México, según los datos satelitales más recientes.

Aún así, el estudio de la Universidad de Chicago estima que los habitantes de la capital china vivirán un promedio de 4,4 años más que en 2013 gracias a las recientes reducciones de partículas contaminantes.

En otros lugares la situación es mucho peor: en Nueva Delhi la contaminación alcanza 107,6 µg/m3, más de veinte veces el límite de 5 µg/m3 recomendado por la OMS.

Polución en Nueva Delhi.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Las medidas en Pekín y otras ciudades contrastan con las soluciones draconianas en ciudades como Nueva Delhi: en esta foto de 2020, un camión cisterna del ayuntamiento vaporiza agua en las calles en un intento de neutralizar partículas contaminantes del aire.

Bangladesh, India, Nepal y Pakistán son los países donde el aire es más irrespirable, mientras China, que en la pasada década se incluía entre los cinco primeros, ocupa hoy el puesto número 9 con 31,6 µg/m3, según los últimos datos satelitales de 2020.

Estados Unidos promedia 7,1 µg/m3. Y en la región latinoamericana Guatemala, Bolivia, El Salvador y Perú están entre los países con mayor contaminación ambiental con niveles entre 20 y 30, mientras el resto se sitúan en su mayoría entre 10 y 20.

Ciudad de México

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES- Ciudad de México es una de las urbes más contaminadas de América Latina.

Lo cierto es que no mucha gente en el planeta puede decir que respira aire puro: el 97% de la población mundial vive en lugares donde la calidad del aire rebaja los estándares de la OMS.

«Vivimos vidas más cortas por la contaminación del aire que respiramos: estimamos que debido a esta se pierden más de dos años de esperanza de vida promedio en el mundo», afirma Hasenkopf.

«Esta carga en nuestras vidas es mayor que la del VIH/Sida, la malaria o la guerra», sentencia.

La coautora del estudio asegura que el mejor recurso para reducir la contaminación del aire no son los avances tecnológicos, sino «una voluntad política y social sostenida para impulsar, financiar y hacer cumplir las políticas de aire limpio».

Imagen de portada: GETTY IMAGES. Estatua de un panda en Pekín en un día despejado y uno contaminado en 2017.

FUENTE RESPONSABLE: BBC News Mundo, por Atahualpa Amerise. 5 de julio 2022.

Sociedad y Cultura/ China/Contaminación Ambiental/Cambio Climático/Medio Ambiente/ Salud/Contaminación del aire

Las aves comunes desaparecen en Europa: “Es el anuncio de la sexta extinción de especies”.

Se han perdido unos 600 millones de aves reproductoras en la UE desde 1980.

Las aves están desapareciendo. Y es un acontecimiento que preocupa. “Las aves son el canario de la mina y su desaparición es el anuncio de la sexta extinción de especies que está en marcha”, asegura Miguel López, director de organización de SEO BirdLife España. 

Un nuevo estudio sobre las aves reproductoras en la UE muestra que se ha perdido una de cada seis aves en un periodo de casi 40 años.

Han desaparecido unos 600 millones de aves reproductoras en la UE desde 1980. Así lo han verificado un equipo de científicos europeos de la Real Sociedad para la Protección de las Aves (RSPB), la mayor organización sin ánimo de lucro de Europa dedicada a la protección de la vida salvaje, BirdLife International y la Sociedad Checa de Ornitología que han analizado los datos de 378 de las 445 especies de aves nativas de los países de la UE.

Entre 1980 y 2017, los autores estiman un descenso global de la población de entre el 17% y el 19%, lo que equivale a una pérdida de entre 560 y 620 millones de aves individuales. 

De hecho, se han perdido unos 900 millones de aves durante ese periodo, aunque esto se contrapone a un aumento de unos 340 millones en determinadas especies. Una gran proporción de estas pérdidas se debe a una disminución muy importante de un pequeño número de especies comunes, y lo mismo ocurre con los aumentos.

Estamos perdiendo individuos a un ritmo sin precedentes y es uno de los indicadores de pérdida de biodiversidad» MIGUEL LÓPEZ, SEO

El estudio se ha elaborado a partir de los datos del sistema paneuropeo de seguimiento de aves comunes del Consejo Europeo del Censo de Aves y de los informes obligatorios de los Estados miembros de la UE a la Comisión Europea en virtud de la Directiva de Aves de la UE.

“Los datos corroboran la información que registran a escala global los voluntarios en los programas de ciencia ciudadana de SEO/BirdLife. 

Desde hace tiempo nos dicen que estamos perdiendo individuos a un ritmo sin precedentes y es uno de los indicadores de pérdida de biodiversidad, al ser las aves el grupo faunístico más estudiado”, afirma Miguel López.

Si deseas conocer mas sobre este tema; cliquea por favor donde este escrito en “negrita”. Muchas gracias.

Según el estudio, el gorrión común es el más afectado. Ha perdido el 50% de su población desde 1980, un total de 247 millones de aves. Su pariente más cercano, el gorrión molinero, también ha perdido 30 millones de ejemplares. Ambos se han visto afectados por los cambios en la política y la gestión agraria, pero los gorriones de las ciudades también han disminuido. Las razones de estos descensos urbanos no están claras, pero pueden estar relacionadas con la escasez de alimentos, la propagación de la malaria aviar o los efectos de la contaminación atmosférica.

Gorrión común.

Gorrión común. SEO

“La desaparición de aves la tenemos delante de nuestras casas con la situación del gorrión común, cuando un pueblo no tiene gente los gorriones desaparecen  en el campo y el hecho de que desaparezcan en las ciudades nos habla de los poco saludables ambientes que tenemos”, asegura el director de organización de SEO/Birdlife España.

«La naturaleza ha sido erradicada de nuestras tierras de cultivo, del mar y de las ciudades» ANNA STANEVA, BIRDLIFE EUROPE

«Este informe muestra de forma clara y contundente que la naturaleza está dando la voz de alarma” esgrime Anna Staneva, directora de Conservación de BirdLife Europe. 

“Las aves comunes son cada vez menos frecuentes, en gran medida porque los espacios de los que dependen están siendo arrasados por el ser humano. La naturaleza ha sido erradicada de nuestras tierras de cultivo, del mar y de las ciudades. Los gobiernos de toda Europa deben establecer objetivos legalmente vinculantes para la restauración de la naturaleza, de lo contrario, las consecuencias serán graves, incluso para nuestra propia especie», añade.

“En la cumbre del clima de Glasgow se han constatado que la pérdida de diversidad y el cambio climático son problemas que tienen las mismas causas y se retrolimentan”, afirma López.  

Fiona Burns, científica principal de conservación de la RSPB y autora principal del estudio apunta  a los organismos internacionales para que tomen en consideración el problema de la sexta extinción. «El año que viene se reunirá el Convenio sobre la Diversidad Biológica de las Naciones Unidas para debatir el futuro de nuestra biodiversidad mundial y crear un marco que exija aumentar los esfuerzos de conservación para prevenir las extinciones y recuperar la abundancia de las especies”, afirma Burns.

Imagen de portada: Gentileza de PIXABAY

FUENTE RESPONSABLE: El Independiente. Por Rafael Ordóñez – Noviembre 2021

Medio Ambiente/Contaminación Ambiental/Depredación/Extinción/Aves/Sociedad

El río Támesis, «biológicamente muerto», ahora es el hogar de tiburones.

Aunque algunas partes del río fueron declaradas “biológicamente muertas” en 1957, el río que atraviesa Londres es ahora el hogar de tres tipos de tiburones: el cazón, la musola dentada y el tiburón spurdo.

Hoy en día, el río es un ecosistema próspero “hogar de una miríada de vida silvestre tan diversa como el propio Londres”, dijo la ZSL en su reporte State of the Thames | BLOOMBERG.

Hay tiburones en el río Támesis. Aunque algunas partes del río fueron declaradas “biológicamente muertas” en 1957, el Támesis es ahora el hogar de tres tipos de tiburones: el cazón, la musola dentuda y el tiburón spurdo, según la Sociedad Zoológica de Londres (ZSL, por sus siglas en inglés).

Hoy en día, el río es un ecosistema próspero “hogar de una miríada de vida silvestre tan diversa como el propio Londres”, dijo la ZSL en su reporte State of the Thames, una mirada completa a la vía fluvial desde la década de 1950 hasta la actualidad. El río de 346 kilómetros ahora alberga 115 especies de peces y vida silvestre, desde caballitos de mar hasta focas.

Si bien el Támesis ya no está “biológicamente muerto”, el cambio climático amenaza el ecosistema y los animales que dependen de él. La ZSL, una organización benéfica dedicada a la conservación mundial de los animales, lanzó en 2020 el Greater Thames Shark Project con el fin de recopilar datos sobre las especies de tiburones en peligro de extinción que habitan en el estuario exterior.

El proyecto anima a las personas que pescan en el río y que capturan un tiburón con una etiqueta amarilla en la aleta a registrar detalles sobre el animal en línea.Los tiburones tipo cazón pueden crecer hasta 2 metros de largo y pueden vivir más de 50 años.

La especie está clasificada como en peligro crítico en todo el mundo, según la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN.

Las otras dos especies de tiburones que se encuentran en el Támesis son más pequeñas y también están en peligro. Los tiburones musola estrellados han sido designados recientemente como casi amenazados. El spurdo se ha vuelto vulnerable a la extinción debido a la sobrepesca.

Imagen de portada: Gentileza de Bloomberg

FUENTE RESPONSABLE: Editorial Perfil (BLOOMBERG)  Por Norah Mulinda

Cambio Climático/Contaminación Ambiental/Sociedad/Mundo

Alarma mundial: este será “el genocidio del siglo XXI” según especialistas.

Un grupo de expertos está trabajando para que el Estatuto de Roma, de la Corte Penal Internacional (CPI), sea modificado e incluya entre sus crímenes al ecocidio.

Si deseas profundizar sobre esta información cliquea por favor en donde se encuentra escrito en “negrita”. Muchas gracias.

Matar el propio hogar. Esa es la definición de la palabra greco latina “ecocidio”, que hoy está adquiriendo cada vez más notoriedad en el mundo debido a la emergencia climática.

La pesca industrial que conlleva a la pérdida de múltiples especies; los vertidos de petróleo; la ganadería intensiva que causa deforestación en zonas como la Amazonía; y la contaminación por plástico que termina colapsando algunas áreas del océano, son algunos de los ejemplos de estos actos que causan graves daños medioambientales.

Ante esta situación, científicos, académicos y líderes ambientalistas de distintos países han alertado sobre la necesidad de convertir el ecocidio en un crimen internacional que penalice la destrucción generalizada del mundo natural.

"El ecocidio va a ser el genocidio del siglo XXI"

«El ecocidio va a ser el genocidio del siglo XXI» – Getty Images

Algo que en la actualidad no existe. Por eso, un grupo de connotados expertos —reunidos bajo la campaña “Stop Ecocidio”— está trabajando para que el Estatuto de Roma, de la Corte Penal Internacional (CPI), sea modificado e incluya entre sus crímenes al ecocidio.

El abogado chileno radicado en España y experto en derecho penal internacional Rodrigo Lledó forma parte de este grupo.

En entrevista con BBC Mundo, realizada en el marco del Hay Festival Arequipa, el académico analiza por qué es importante responsabilizar penalmente la destrucción medioambiental, por qué aún hay países que se resisten a esta idea y qué tan cerca estamos realmente de que el ecocidio sea incluido en el Estatuto de Roma.

¿Qué es y cómo se definió el ecocidio?

Es cualquier acto ilícito o arbitrario perpetrado a sabiendas de que existe una posibilidad sustancial de que cause daños graves al medio ambiente, o de que estos sean intensos o duraderos.

No es un término nuevo, contrariamente a lo que se piensa. Se viene hablando de ecocidio desde la guerra de Vietnam, cuando Estados Unidos roció con agente naranja y otros químicos la selva vietnamita.

Con el ecocidio, la idea es responsabilizar penalmente e individualmente a quienes hagan daño. Tiene que haber medidas de prevención para que esto no ocurra y, si es que ocurre, te tienes que ir a la cárcel.

La deforestación podría convertirse en un crimen internacional si es que el ecocidio se incluye en el Estatuto de Roma.

La deforestación podría convertirse en un crimen internacional si es que el ecocidio se incluye en el Estatuto de Roma.Getty Images

Desde una perspectiva histórica, ¿cree que el ecocidio será uno de los crímenes más importantes en el futuro?

Probablemente.

En 1948, en el Tribunal de Núremberg, hablamos de los crímenes de guerra, de lesa humanidad y de genocidio porque eran los problemas que la humanidad enfrentaba en ese momento. Se acababa de terminar la segunda guerra mundial.

Pero hoy día, la humanidad enfrenta otros problemas y por lo tanto necesitamos que el derecho penal internacional se adecúe y dé respuesta a esos problemas. Y el mayor problema es, precisamente, el cambio climático.

Entonces, tal como miramos hacia atrás al genocidio o a los crímenes de lesa humanidad, al final el ecocidio va a ser como el genocidio del siglo XXI.

Y ¿cuán cerca estamos de que el ecocidio sea un crimen internacional?

Va a depender de los Estados miembros de la Corte Penal Internacional.

En 2019, antes de la pandemia, hubo dos Estados que estuvieron de acuerdo en tipificar el ecocidio como un delito: Vanuatu y las Islas Maldivas. ¿Qué particularidad tienen? Son países insulares, que en cosa de 10 o 15 años se van a quedar bajo el agua. De hecho, ya tienen invasiones marinas y, por lo tanto, serios daños a sus cultivos y otras cosas tremendas.

Lo que queda ahora es que los Estados digan: sí, queremos que esto sea un crimen de competencia de la Corte. Así que hay que convencerlos…

Pero para modificar el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional se necesita la aprobación de dos tercios de los Estados parte. Por lo tanto, es probable que tardemos varios años.

¿Qué razones usan los Estados para no aceptar la tipificación del ecocidio como delito internacional?

Razones que se centran en no molestar a las empresas. Porque hay empresas altamente contaminantes que van a tener que modificar su sistema productivo.

Por esa razón, se ha pensado en la posibilidad de que exista un período de transición; darles un plazo para que se adecúen. La idea no es criminalizar a las empresas porque sí, sino por el riesgo que entrañan.

Lo que hay que hacer es que esas mismas empresas desarrollen su actividad pero tomando medidas para no dañar al medioambiente. Porque hoy día dañar al medioambiente sale gratis y depende de que un Estado lo regule o no. Y ¿qué pasa con los Estados fallidos? ¿O en altamar, donde es tierra de nadie?

Expertos buscan que el daño medioambiental sea un crimen a nivel internacional.

Expertos buscan que el daño medioambiental sea un crimen a nivel internacional.Getty Images.

Esta resistencia también tiene que ver con que muchas personas y países aún no son conscientes de lo que está pasando, ¿no?

Sí, por supuesto. Durante mucho tiempo ha habido falta de conciencia. Pero también hubo mucha desinformación para poder seguir produciendo petróleo, etc… Ha habido intereses.

Y si te fijas en la actitud de los Estados, la pregunta que se hacen es: ¿cuánto más podemos calentar el planeta? Y en realidad no lo sabemos. Estamos jugando con fuego. Pero de que nos acercamos a un desastre, claro que sí y cada vez más. Es una irresponsabilidad.

Y no se trata de ser catastrofista y de decir que nos vamos a extinguir. Pero lo vamos a pasar mal. Nuestros hijos y nietos lo van a pasar muy mal. Será complejo cultivar, va a ser muy caro. Las zonas cultivables se van a reducir al igual que las zonas habitables.

¿Qué países de América Latina podrían beneficiarse más si es que se logra tipificar el ecocidio como crimen?

Creo que sobre todo los países que son frontera con la Amazonía como Ecuador, Colombia o Brasil. Dependemos de la Amazonía, es el pulmón del mundo.

Con el ecocidio, la idea es responsabilizar penalmente e individualmente a quienes hagan daño. Tiene que haber medidas de prevención para que esto no ocurra y, si es que ocurre, te tienes que ir a la cárcel.

Con el ecocidio, la idea es responsabilizar penalmente e individualmente a quienes hagan daño. Tiene que haber medidas de prevención para que esto no ocurra y, si es que ocurre, te tienes que ir a la cárcel.Getty Images.

Y ¿qué pasa con las empresas que, a pesar de que hacen un daño al medioambiente, proporcionan grandes beneficios a sus comunidades?

En la definición de ecocidio se tiene en cuenta la desproporción entre el beneficio esperado versus el daño que se va a provocar. Es decir, yo puedo provocar un daño al medio ambiente si es que hay un beneficio enorme para la humanidad.

Por ejemplo, una represa que va a generar electricidad de manera limpia para miles de personas.

Porque si transformamos el medio ambiente, si lo dañamos, tiene que haber una proporción, tiene que ser sustentable, que beneficie y nos permita seguir viviendo como humanidad. Si no, lo que estamos haciendo es realmente un suicidio.

Por ejemplo, la producción de aguacate en Chile tiene seca a toda la zona de Petorca, ¿para qué? Para el beneficio económico de un señor que es el dueño de esos aguacates. Ahí hay una desproporción enorme entre el daño que provocas y el beneficio social. Entonces eso sí sería un caso de ecocidio.

¿Usted cree que el ecocidio puede realmente ayudar a terminar con el problema medioambiental?

Es un paso importante pero claramente no resuelve todos los problemas.

Yo apostaría a que otras iniciativas que son de más largo aliento, como un tribunal medioambiental o una convención internacional vinculante, fueran realidad también.

Imagen de portada: Gentileza de GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: La Nación (BBC News Mundo)

Contaminación Ambiental/Deforestación/Mundo/Sociedad

 

 

Fin del debate: 99,9 % de estudios coinciden en que el cambio climático es resultado de la acción humana.

«Estos resultados disipan cualquier incertidumbre. Este estudio debería ser la última palabra», aseguraron los investigadores del nuevo análisis de la Universidad de Cornell, Nueva York.

Los autores examinaron una muestra aleatoria de 3.000 estudios del conjunto de datos de 88.125 artículos sobre el clima en inglés publicados entre 2012 y 2020.

Hace décadas quizás hubiera debate, pero ya no. Ahora el consenso es total: más del 99,9 por ciento de los artículos científicos concluyen que el cambio climático lo ha provocado el hombre.

Lo dicen más 88.125 estudios científicos relacionados con el clima, investigaciones revisadas por pares y publicadas entre 2012 y noviembre de 2020, que acaban de ser analizadas por un equipo de investigadores de la Universidad de Cornell, Nueva York.

La investigación, publicada este martes (19.10.2021) en la revista Environmental Research Letters, actualiza un trabajo similar de 2013 que revelaba que el 97 % de los estudios publicados entre 1991 y 2012 respaldan la idea de que la actividad humana está alterando el clima de la Tierra. 

El nuevo estudio pretendía averiguar si este consenso científico ha cambiado.

«El consenso supera ya el 99 %. Está prácticamente cerrado cualquier debate público significativo sobre la realidad del cambio climático provocado por el hombre», afirma Mark Lynas, investigador en Cornell y primer autor del estudio.

Todavía hay quienes dudan a pesar del aplastante consenso

Sin embargo, a pesar de este aplastante consenso, parte de la opinión pública, junto a algunos políticos y representantes públicos siguen repitiendo que aún hay debate entre los científicos sobre cuál es la verdadera causa del cambio climático.

En 2016, el Centro de Investigación Pew (Washington D.C.) desveló que solo el 27 % de los adultos estadounidenses cree que «casi todos» los científicos están de acuerdo en que el cambio climático se debe a la actividad humana. 

Cinco años más tarde, una encuesta de Gallup advertía de una profunda y creciente división partidista en la política estadounidense sobre si el aumento de las temperaturas observadas en la Tierra desde la Revolución Industrial ha sido provocado por el ser humano. 

Escasos artículos escépticos sobre el clima

«Para entender si existe un consenso, hay que cuantificar. Eso significa examinar la bibliografía de forma coherente y no arbitraria para evitar el intercambio de artículos escogidos, que es a menudo la forma en que se llevan a cabo estas discusiones en la esfera pública», denuncia Lynas.

Los autores examinaron una muestra aleatoria de 3.000 estudios del conjunto de datos de 88.125 artículos sobre el clima en inglés publicados entre 2012 y 2020 y descubrieron que solo cuatro de los 3.000 trabajos eran escépticos con la idea de que el cambio climático ha sido causado por el hombre. 

«Sabíamos que [los artículos escépticos sobre el clima] eran muy escasos, pero pensamos que debía haber más de 88.000», dijo Lynas.

Simon Perry, ingeniero de software, voluntario de la Alianza por la Ciencia y coautor del estudio, creó un algoritmo que buscaba palabras clave de los artículos que el equipo sabía que eran escépticos, como «solar», «rayos cósmicos» y «ciclos naturales». El algoritmo se aplicó a más de 88.000 artículos.

La búsqueda encontró 28 artículos implícita o explícitamente escépticos, todos publicados en revistas menores.

«Estos resultados disipan cualquier incertidumbre»

Si el resultado del 97 % del estudio de 2013 dejaba algunas dudas sobre el consenso científico sobre la influencia humana en el clima, «estos resultados disipan cualquier incertidumbre. Este estudio debería ser la última palabra», zanja Lynas. 

Para Benjamin Houlton, decano de la Facultad de Agricultura y Ciencias de la Vida de Cornell y coautor del estudio, «es fundamental reconocer el papel principal de las emisiones de gases de efecto invernadero para poder movilizar rápidamente nuevas soluciones, porque ya estamos siendo testigos en tiempo real de los devastadores impactos de los desastres relacionados con el clima en las empresas, las personas y la economía». 

FEW (EFE, Environmental Research Letters)

Imagen de portada: Gentileza de Made for Minds

FUENTE RESPONSABLE: Made for Minds

CAMBIO CLIMATICO/CONTAMINACION AMBIENTAL/CRISIS

 

CONTAMINACIÓN AMBIENTAL – “El nuevo oro blanco” Final

Litio

Bloque de lito sin procesar

Es lo que viene siendo fracking para extraer litio. A continuación, se utilizaría esencialmente el mismo método soluble de extracción de litio que en Atacama, mediante evaporación en balsas con ingentes cantidades de agua.

La movilidad eléctrica y un futuro neutro en emisiones de CO2 es una cuestión muy compleja que no tiene una respuesta única, como nos quieren hacer creer algunos fabricantes.

Posibles alternativas

Nadie pone aquí en duda los beneficios medioambientales del coche eléctrico si la energía que lo alimenta es limpia. Sin embargo, corremos el riesgo de generar un nuevo problema, mucho peor que el del CO2 si sólo miramos una parte de la ecuación, la del escape del coche.

En la propia revista Nature se advierte que las baterías de iones de litio deben ser más limpias y éticas. Existen soluciones, todavía en fases embrionarias, de extracción y procesamiento del litio más limpios que los actuales.

Celda batería coche eléctricoEl reciclaje de la baterías y del litio que contienen es otra. Iniciativas políticas, como la de la UE que quiere que el 4% del litio de las nuevas baterías fabricadas en la UE proceda de material reciclado para 2030, una proporción que aumentaría al 10% para 2035, o privadas, como la fábrica de economía circular de Renault, en Flins, y el objetivo de Tesla de reciclar  el 92 % de sus baterías, están arrancando ya.

Tampoco podemos olvidarnos del hidrógeno para contener la demanda de litio. Un coche o un camión de pila de combustible (tecnología fuel cell) necesita una batería mucho más pequeña, y por tanto con menos materiales y tierras raras en su interior, que una batería de coche 100 % eléctrico.

Por ejemplo, la batería de un Toyota Mirai es de 1,6 kWh, mientras que la de un coche eléctrico medio varía entre 60 y 100 kWh. A nivel industrial, más de lo mismo. Un Hyundai Xcent, como los que ya circulan en Suiza, tiene una batería de 72 kWh, mientras que la de un Tesla Semi se prevé que sea de 500 kWh.

Hyundai Xcent

Al final, citando a Nature, debemos tener claro que “las baterías son cruciales para el futuro de la Tierra con bajas emisiones de carbono. A todos nos interesa que sean limpias, seguras y sostenibles”.

Imagen de portada: Gentileza Motorpasión

FUENTE: MOTOR PASIÓN – Por Daniel Murias – Coches eléctricos/Futuro en movimiento/Industria Automotriz.

CONTAMINACIÓN AMBIENTAL – “El nuevo oro blanco” (I)

Con tanta demanda de litio para las baterías de coches eléctricos estamos a las puertas de un nuevo problema de contaminación.

A menudo, el litio se encuentra en ecosistemas frágiles. Es verdad que hay grandes depósitos en Chile, en el desierto de Atacama, y en el salar de Uyuni, en Bolivia, así como en la provincia de Salta, Argentina (que es ya el tercer productor mundial). En estos casos, la extracción es bastante sencilla y a priori con bajo impacto en una zona ya de por sí árida. Y sin embargo, se necesitan unos dos millones de litros de agua para producir una tonelada de litio.

En el desierto de Atacama o el salar de Uyuni, se necesitan unos dos millones de litros de agua para producir una sola tonelada de litio.

Este enorme consumo de agua no sólo afecta a los ecosistemas circundantes, sino que también tiene un enorme impacto en los agricultores locales. Según la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (Extracción de Litio en Argentina” 2019), que entrevistó a las diez comunidades que viven cerca de dos salinas, Sales de Jujuy y Minera Exar, los detractores de la mina dicen estar preocupados por el impacto a largo plazo del litio en el medio ambiente, empezando por el descenso de la capa freática, afirmando que el ganado de la región ya ha empezado a morir.

Producción de litioLas consecuencias de la minería sobre el ecosistema también se han podido ver en otras regiones del mundo. En mayo de 2016, cientos de manifestantes arrojaron peces muertos a las calles de Tagong, una ciudad situada en el extremo oriental de la meseta tibetana.

Los habían sacado de las aguas del río Liqi, donde una fuga química tóxica de la mina de litio de Ganzhou Rongda había causado estragos en el ecosistema local. 

Y podría ir más allá, una investigación realizada en Nevada, donde también se extrae litio, descubrió impactos en los peces hasta 240 km aguas abajo de una operación de procesamiento de litio.

Minas de litio: del círculo polar ártico a Extremadura

Proyecto de mina de litio en Extremadura

Ahora, toda la industria cuenta con nuevos yacimientos en el interior del círculo polar ártico. La empresa minera estatal rusa Rosatom (que de paso también extrae litio para armamento nuclear) está estudiando la posibilidad de abrir una mina en la península de Kola para 2030.

Este yacimiento, llamado Kolmo Zero, se encuentra dentro del círculo polar ártico. Además, también en el círculo polar ártico, la empresa sueca Artic Minerals AB ha reservado otros terrenos explotables.

Según Jari Natunen, experto en minería de la Asociación Finlandesa para la Conservación de la Naturaleza, la minería en el Ártico sería catastrófica. Dice que la difícil extracción de litio de la tierra helada generaría 50.000 toneladas de residuos tóxicos para 1.000 toneladas de litio producido.

Mina ArticoEl Círculo Polar Ártico ya ha soportado gran parte del coste de los materiales para los vehículos eléctricos, ya que la mina de níquel Norilsk -el lugar más contaminado del mundo- proporciona el material que está sustituyendo al problemático cobalto y no ha hecho más que generar un nuevo problema.

Pero no solamente está el círculo polar ártico en peligro. Más al sur en Europa también se quieren poner en marcha proyectos de minería. En España, el proyecto de Ph4Tech de una giga factoría en Extremadura (donde está el segundo yacimiento de litio más grande de Europa) incluye la extracción de litio en la mina de Las Navas (Cáceres) así como la extracción de níquel, oro y cobalto. Si bien la fábrica es vista con buenos ojos, no tanto la explotación minera .

NickelBloque de níquel sin procesar

El ayuntamiento cacereño y parte de la ciudadanía se oponen manifestando, entre otros argumentos, que no quieren un expolio «que sacrifique el desarrollo de la ciudad» para fomentar «el crecimiento industrial de otras zonas del país» donde se trabaje el material aquí extraído.

Además, como recuerda Santiago Márquez, coportavoz de la plataforma Salvemos la Montaña de Cáceres, la mina  «está a 800 metros del casco urbano y Cáceres es una ciudad patrimonio mundial de la UNESCO».

En el Reino Unido, está el proyecto, todavía en fase preliminar, de Cornish Lithium en Cornualles. Su plan es extraer de allí grandes depósitos de litio para baterías en el sur del Reino Unido. El proceso previsto implica la extracción de mica de granito y su voladura con agua.

Imagen de portada: Gentileza Motorpasión

FUENTE: MOTOR PASIÓN – Por Daniel Murias – Coches eléctricos/Futuro en movimiento/Industria Futuro/Contaminacion Ambiental/Riesgos.