Daniel Barenboim, 80 años de un músico que ha puesto a pensar al mundo.

Pianista, director de orquesta y ópera, pedagogo, pensador y activista por la paz. No cabe duda de que Daniel Barenboim, por calidad y cantidad, es un caso excepcional en la historia de la cultura.

Daniel Barenboim, en el Teatro Colón de Buenos Aires.

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Daniel Barenboim es una de las grandes figuras de la música del siglo XX y lo que lleva corrido del XXI, cumple 80 años el próximo 15 de noviembre. Nació en Buenos Aires, hijo de Enrique Barenboim y Aída Schuster, ambos destacados pianista rusos que habían migrado a Argentina. Cuando Barenboim cumplió 10 años la familia se trasladó a Israel y desde 1954 puede decirse que es ciudadano del mundo, pues su actividad musical como estudiante y sobre todo como intérprete lo ha llevado infinidad de veces a todos los continentes. Su nombre es sinónimo de pianista, director de orquesta y ópera, pedagogo y pensador. En varias ocasiones ha estado en el centro de la tormenta por emitir sus opiniones acerca del conflicto entre Israel y Palestina, y también por haber ejecutado óperas de Richard Wagner (incluso en el Festival de Bayreuth) y haberlo presentado en Israel, donde se le acusó de fascista y pro-nazi. Además, junto con el pensador palestino Edouard Said creó a West-Eastern Divan Orchestra, que reúne músicos de Israel, Palestina y otras naciones árabes, lo cual también le ha generado críticas en los dos bandos, hasta el punto de que la sede de la orquesta está en Sevilla, España.

La trayectoria y los grandes aportes de Barenboim como pianista, director de orquesta y ópera, pedagogo, pensador y gestor cultural es tan rica y variada que lo más sensato es compartir aquí el link de su página oficial y el de la Fundación Barenboim-Said.

Para hablar de la trayectoria de Barenboim, CAMBIO contactó a David Feferbaum, miembro de la comunidad judía de Colombia, para conocer no solo su opinión del músico sino también del personaje que ha estado sometido a críticas por sus opiniones acerca del conflicto entre Israel y Palestina. Ingeniero químico de profesión, David Feferbaum es un compositor de música electrónica, melómano y estudioso de la historia de la música, además de haber sido gestor cultural y colaborador de la Radiodifusora Nacional de Colombia (hoy Radio Nacional), donde presentó una muy recordada serie sobre la historia de la música del siglo XX.

David Feferbaum, en una presentación con su sintetizador análogo.

CAMBIO: ¿Cuáles aspectos destaca de la carrera como músico de Daniel Barenboim?

David Feferbaum: La respuesta no es fácil. Barenboim ha estado actuando por más de 70 años. Desde 1950 hasta 2022, cuando anuncia su “retiro por ahora”, ha sido uno de los pianistas y directores de orquesta de mayor relevancia en el entorno internacional. Actividades a las que habría que agregar la de “pensador” de la música (hay quienes lo califican como filósofo), a través de sus numerosas charlas y publicaciones; y la de “docente”, con sus clases magistrales, muchas en los medios masivos, y sus ciclos de programas, como los de 1970 para conmemorar el bicentenario de Beethoven. Sin omitir su significativo aporte a la causa del entendimiento. Cualquiera de estas actividades le asegura a un artista una posición en el devenir musical.

CAMBIO: En su concepto, ¿cuál es el verdadero fuerte de Barenboim? ¿Pianista? ¿Director de orquesta? ¿Sus aportes como gestor cultural y sus posiciones en favor de la paz y el entendimiento?

D. F.: De alguna manera, mi respuesta anterior tiene implícita la de este punto. Hay artistas cuya actividad es difícil de cuantificar. La actividad de Barenboim como pianista sería la de un profesional totalmente dedicado a ello, sin ninguna otra línea complementaria o paralela, aunque sea usual que los intérpretes integren la docencia a su rutina. Sin embargo, su actividad como director de orquesta es igualmente comparable, si no más intensa que la de muchos directores dedicados exclusivamente a ello. Y, en su caso, se suma que también ha sido un importantísimo gestor cultural, un gran docente y un entusiasta promotor del entendimiento y la paz, todo dentro de la vivencia musical. Como dijo alguien al comentar su retiro, “Barenboim es y fue la música, ese es su fuerte”.

CAMBIO: ¿Cómo hizo un músico que nació en Argentina y se trasladó en 1952 a la aún naciente Israel para destacarse en un medio tan competido como la práctica musical en Europa?

D. F.: En el caso de la música, salvo contadas excepciones, el hecho irrefutable es que la calidad, la profundidad y la novedad se imponen y llevan al reconocimiento. A partir de la Segunda Guerra, la “globalización” de los artistas se hizo realidad, mucho antes que los acuerdos de comercio. El desarrollo de innumerables concursos ha facilitado la identificación de grandes talentos. Hacia los años 50, todavía en Argentina, cuando el niño Barenboim comienza a ser reconocido por figuras como Rubinstein o Arrau, o cuando a los 11 años lo audicionan y lo guían maestros como Fürtwangler o Markevitch hace que, antes de cumplir los 20, ya fuera un solicitado pianista y director y que, para 1967, la Orquesta Inglesa de Cámara lo invitara a dirigir una serie de conciertos que lo lanzan a un estrellato que consolidará con todas las grandes orquestas del mundo.

CAMBIO: Usted, como miembro de la comunidad judía en Colombia, ¿cómo ve las posturas que ha adoptado Barenboim con respecto al conflicto entre Israel y Palestina?

D. F.: El conflicto entre Israel y Palestina es muy complejo y la postura de Barenboim al respecto no solo es interesante sino importante. Llama la atención su postura de que, palabras más, palabras menos, “olvidemos los políticos mientras cada uno de nosotros pueda hacer su mayor esfuerzo para apoyar y promover la paz entre los dos pueblos”. Resultado de ello su propuesta de crear, en asocio con el académico palestino Edward Said, la Orquesta West-Eastern Divan, que convoca a músicos de ambas partes y otras nacionalidades como una alternativa de integración.

Daniel Barenboim.

CAMBIO: ¿Cómo analiza usted el hecho de que Barenboim haya llevado a Israel la música de Wagner?

D. F.: Sí, este, como otros aspectos de la cultura alemana asociados con el nazismo, llevan a la pregunta de cómo son aceptados en Israel. En el caso de Wagner, muchos judíos que por razones emocionales muy válidas asocian su música con el nazismo y, en consecuencia, con el Holocausto, encuentran muy difícil su audición. Sin embargo, en mi opinión, Wagner fue usado por el nazismo como un medio musical para demostrar la “supremacía aria”, al tiempo que vetaba y perseguía toda la creación de músicos judíos que, para esos años, había consolidado en buena parte la música germana como líder del desarrollo. Tal es el caso Arnold Schoenberg, el mayor revolucionario de la música, cuyas innovaciones, él mismo decía, le aseguraban la supremacía a la música germana por otros mil años, lo que hasta ahora es válido.

Wagner no es responsable de que su música hubiera sido utilizada como leitmotiv del Nacional Socialismo, aunque sus descendientes sí se aseguraron de ser miembros activos del mismo y gozar de los beneficios que ello les reportaba. Al fin de cuentas y pese a que, humanamente hablando, no es que Wagner fuera un personaje de admirar, su obra no deja de ser una de las manifestaciones más sublimes de la historia de la música. Y es por ello que lo alcanzado por Barenboim, al lograr interpretarlo en Israel merece mi admiración. Su música no podía estar ausente en el repertorio de un país tan musical.

CAMBIO: Como músico, pero también como ciudadano, ¿usted cómo ve el proyecto de la orquesta West-Eastern Divan?

D. F.: Crear, desarrollar y posicionar una orquesta es de por sí un desafío enorme. Y Divan se ha consolidado ya como una orquesta importante dentro del medio. Que su objetivo sea promover el entendimiento entre israelíes y palestinos, además de músicos de otras nacionalidades a través de la expresión musical, es admirable. No obstante, el proyecto ha tenido oposición de uno y otro lado, al punto de que su sede está en Sevilla, España. El propio Barenboim la define: “Diván no es una historia de amor, tampoco una historia de paz. Muy halagadoramente se ha descrito como un proyecto de paz. No lo es. No va a traer paz, así toque bien o no tan bien. Diván fue concebida como un proyecto contra la ignorancia. (…) Estoy tratando de crear una plataforma donde las dos partes puedan estar en desacuerdo sin recurrir a cuchillos”.

La orquesta, que se ha presentado internacionalmente con rotundos éxitos e incluso nos visitó aquí en Bogotá hace unos años, ha tenido compromisos tan serios como el de tocar las nueve sinfonías de Beethoven en los famosísimos Proms de Londres. Creo que es un esfuerzo maravilloso y no tengo palabras para manifestar mi admiración. En 2015 el éxito de la West-Eastern Divan llevó a la fundación de la Academia Barenboim-Said en Berlín, que ofrece diplomas en música y humanidades, pensada especialmente para estudiantes del Medio Oriente.

CAMBIO: ¿Cuál podría ser el legado de Barenboim, en vista de que a comienzos de año anunció su retiro de la música por cuestiones de salud?

D. F.: Lo resumió la revista Gramophone, cuando en octubre de 2022 —al reanudar la adjudicación de los premios anuales, suspendidos desde tres años antes por causa de la pandemia— le otorgó a Daniel Barenboim el Lifetime Achievement Award en reconocimiento a su extraordinario legado como pianista, director de orquesta y de ópera, además de sus escritos y su ejercicio docente. Fue en este evento donde anunció su retiro por razones de salud, aunque dejó entreabierta una pequeña puerta. Algunos optimistas confiamos en que pueda darse su regreso activo a la música.

A raíz de este retiro Simon Rattle, el notable director, lo describió como «la personificación del logro de una vida… No puedo pensar en ningún músico clásico que no haya sido influido, inspirado o no haya aprendido de Daniel durante todos estos años, como músico o como filósofo, por el extraordinario trabajo que ha realizado con la Orquesta Divan [Oeste-Este]. Por supuesto, uno de los más grandes músicos de nuestro tiempo, tanto como pianista como director”.

Imagen de portada:Daniel Barenboim

FUENTE RESPONSABLE: Cambio Colombia. Por Eduardo Arias. 13 de noviembre 2022.

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Humanidad ampliada: un mundo moldeado por dos grandes fuerzas, la tecnología y el consumo.

Guillermo Oliveto, especialista en el análisis y la comprensión de las conductas humanas, escribió “Humanidad Ampliada”, un libro publicado en octubre de 2022 por Editorial Planeta.

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El libro “Humanidad Ampliada” fue escrito por Guillermo Oliveto y pensado junto a Almatrends, porque les parecía que “era necesario entender cómo se reconfiguraría el futuro de la sociedad contemporánea después del shock 2020/2021, una instancia límite a nivel global de la que tanto la tecnología como el consumo salieron potenciados.”

Big Data, Algoritmos, Burbujas, Cámaras de Eco, Fake News, Inteligencia Artificial, Hábitat Viral y Hábitat Emocional (ambos desarrollados por Sil Almada), Caverna Digital, Clase Media, Hipertrofia del deseo, Sociedad de la Decepción, Hipercomplejidad, El consumo como ansiolítico, Utopías, Distopías, y Retrotopía, Sensatez, Esperanza Realista y el Buen Vivir, son algunos de los conceptos que se presentan en un ensayo que invita, sobre todo, a pensar.

Durante la pandemia, mientras la mayoría de la sociedad temía por su día a día, Guillermo y Sil Almada, fundadora de Almatrends Lab, supieron correrse de la escena y mirar desde afuera qué es lo que estaba sucediendo. Pensador del futuro, siempre creyó que la normalidad tal como la conocíamos regresaría pronto. Aunque con algunos ajustes, la vida cotidiana se parecería mucho más a la que teníamos de lo que en ese momento podía suponerse. Algo que en general la sociedad veía como lejano, impensable y hasta imposible.

«No me considero predictor del futuro, pero si un pensador del mismo. Trabajo para analizarlo y proyectarlo. Es muy importante tomar perspectiva de los fenómenos y analizar cómo sigue la película.»

Guillermo Oliveto, analista y pensador de las conductas humanas, ensayista.

Pero antes de comenzar a analizar el futuro y las distintas versiones del mundo pos pandémico que podemos leer en su libro, tuvo que comprender el presente que estábamos atravesando y también el pasado; porque el ensayista explica que: “lo que viene no se puede pensar, si no se comprende lo que ocurrió.”

Guillermo cuenta que entendió que lo que se estaba viviendo en la pandemia era un “momento limite inédito y una instancia de reflexión”. Es por eso que, a partir de un proceso introspectivo, logró ubicarse en el lugar de un pensador humanista, para desde esa mirada entender los hechos.

Además, para poder definir los futuros posibles que desarrolla en su texto, se apoyó en las tendencias globales del laboratorio “Almatrends”. Todas sus hipótesis se nutren de múltiples fuentes de información, así como de la generación de data y research propios. Están por ello, basadas en evidencias.

¿Por qué el nombre “Humanidad Ampliada”?

El libro plantea un mundo marcado y moldeado por dos grandes fuerzas, la tecnología y el consumo, y explica cómo las personas se comportan frente a ellas, específicamente durante y post shock pandémico. El autor enfatiza: “el titulo plantea que estas dos fuerzas, la tecnología y el consumo, amplían la condición humana pero el desafío es que no la desvirtúen.”

Adictivos o reacios

El autor explica que no sirve demasiado criticar el rápido avance de la tecnología y tampoco del consumo, porque “igualmente van a suceder y no vamos a modificar nada”. Sí es importante saber a qué decir que si y a qué decir que no, desarrolla Guillermo en su texto. Agrega que en muchos aspectos son las personas, de manera individual, quienes tienen la responsabilidad de poner sus propios límites y saber cuáles son las alertas.

Más allá de esto, él, en su libro, intenta alejarse de esta dicotomía que suele estar presente en el común de la sociedad (tecnología sí o no, consumo sí o no), para concentrarse en un debate más complejo, que explique el funcionamiento de estas dos fuerzas y el comportamiento humano frente a ellas.

El mundo post pandemia

Sin duda, Guillermo explica que sin el shock que atravesó al mundo hace dos años atrás, la evolución tanto de la tecnología como del consumo, hubiese sido más lenta. Aclara que: “iba a ocurrir igualmente, pero al ser más lento, definitivamente no estaríamos viviendo hoy la Revancha de la Vida que domina las conductas de aquellos que tienen la capacidad económica para concretar sus deseos: desde volver a viajar, hasta llenar la cancha o agotar en horas los tickets de los recitales.”

Guillermo señala que “después de tanto malestar, el bienestar no tiene precio” y por eso en una parte de la sociedad se está viviendo una especie de “años locos”. Cita como ejemplo el último verano europeo, que fue uno de los más caros de la historia y en simultáneo un boom. Del mismo modo lo que ocurre a nivel local con los bares, restaurantes y los inéditos 10 River de Coldplay.

El grueso del libro es muy útil para reflexionar sobre los futuros posibles e intentar responder una pregunta que atraviesa todo el ensayo de punta a punta: ¿Vamos bien o vamos mal?. Guillermo explica que, entre los estudiosos del tema, había dos hipótesis sobre el comportamiento de la sociedad post pandemia: la primera era que se volverían más austeros por el temor a enfrentar otro momento límite sin ahorros y la segunda era que salieran más gastadores por haber tomado conciencia de la finitud. “Yo considero que por lo menos hasta el día de hoy, está absolutamente comprobado que la opción ganadora fue la segunda”, concluye Guillermo.

Para Guillermo, la frase que resume su libro es: “Para una humanidad ampliada es necesario tener una mentalidad ampliada”

Se pregunta (y nos desafía a preguntarnos): ¿Aquellos que critican a la tecnología, están dispuestos a dejar pasar la posibilidad de que la Inteligencia Artificial permita detectar enfermedades de forma prematura y así mejorar y extender la calidad de vida? ¿Y los que se rasgan las vestiduras frente a la sociedad de consumidores acaso contemplan que el consumo es el 70% del Producto Bruto Mundial y por ende el principal motor del empleo? ¿Los que quieren volver al pasado recuerdan que hace apenas 2 siglos el 90% de la población global era pobre y analfabeta?

Estos provocadores interrogantes, entre muchos otros, llevan al lector por un camino de reflexión que dista de ser lineal y que se atreve a lidiar con un mundo que ha dejado de ser complejo para volverse ahora hipercomplejo.

La tecnología y el consumo amplían la condición humana contemporánea, la potencian, la expanden y la llevan hacia posibilidades desconocidas en los 200.000 años de historia del homo sapiens.

¿Estamos analizando con profundidad hacia donde nos dirigimos? Humanidad Ampliada, fue pensado y escrito como un nuevo aporte de este autor, al proceso de pensamiento que los futuros posibles traen como oportunidades y también cómo desafíos. ¿Vamos bien o vamos mal? 

Imagen de portada: Contenido LAB “Humanidad ampliada”

FUENTE RESPONSABLE: La Nación. Lifestyle.16 de noviembre 2022.

Sociedad y Cultura/Pandemia de Coronavirus/Humanidad/Post pandemia/Tecnología/Economía/Psicología/Consumo.

En qué consiste el problema de las colegialas de Kirkman que por 172 años ha seducido a los matemáticos.

Imagina que el aumento de sueldo que llevas años esperando depende de que hagas una sola cosa.

Tu jefa está organizando un congreso y ha confirmado a siete grandes expertos para que debatan entre sí en mesas redondas y te pide que cada una tenga únicamente tres panelistas.

Hasta ahora todo bien ¿no? ¿Ya estás visualizando tu cuenta bancaria?

Pero hay un detalle que descubres cuando hablas con cada panelista: además de ser los mejores en sus campos, no se llevan nada bien entre sí y cada uno, a su manera, te pone una condición:

«Puedo participar en las mesas que necesiten, pero solo quiero coincidir con cada uno de los otros seis invitados una sola vez, ni una más, pero ni una menos».

¡No te estreses!

Lo que te está pidiendo tu jefa es muy parecido a lo que se planteó el matemático británico Thomas Kirkman en 1850 y que se conoce como el problema de las colegialas.

Aquí, con la guía de Raúl Ibáñez, profesor de matemáticas en la Universidad del País Vasco, te contamos de qué se trata.

«El problema de las estudiantes lleva fascinando mucho tiempo. Parece un rompecabezas, un acertijo, pero detrás tiene aspectos muy profundos», indica el divulgador científico y autor de varios artículos y libros sobre matemáticas.

De hecho, en uno de ellos, le dedicó un capítulo entero a este problema.

«Pareciera fácil, pero es muy complicado en sí mismo y la resolución no siempre es sencilla».

Teoría de grupos

Kirkman nació en Manchester, Inglaterra, en 1806.

Aunque su maestro en la escuela vio su potencial para ser aceptado en la Universidad de Cambridge, su padre tenía otros planes.

Ilustración del histórico Trinity College en Dublín

FUENTE DE LA IMAGEN – UNIVERSAL IMAGES GROUP VIA GETTY IMAGES. Esta ilustración del histórico Trinity College en Dublín, Irlanda, apareció en la revista The Illustrated London News en 1873.

«Thomas se vio obligado a dejar la escuela a la edad de 14 años» y se fue a trabajar en la oficina de su papá», cuentan en una breve biografía los profesores John Joshep O’Connor y Edmund Frederick Robertson, de la Universidad St. Andrews, en Reino Unido.

«Después de nueve años trabajando en la oficina, Thomas fue en contra de los deseos de su padre e ingresó al Trinity College de Dublín para estudiar matemáticas, filosofía, clásicos y ciencias para una licenciatura».

En 1835, Kirkman regresó a Inglaterra y cuatro años después, se hizo vicario de una parroquia de la Iglesia de Inglaterra, posición que desempeñó por 52 años. Se casó y tuvo tres hijos.

Como indicó Robin Wilson, profesor emérito de matemáticas puras de la Open University, de Reino Unido, en el artículo The Early History of Block Designs (La historia temprana de los diseños de bloques), los deberes parroquiales de Kirkman «ocupaban poco de su tiempo».

Así que el reverendo «concentraba mucho esfuerzo en sus investigaciones matemáticas, especialmente en temas algebraicos y combinatorios».

Sistemas de triples

En 1846, presentó su primer artículo, que tituló: On a problem in combinations (Sobre un problema de combinaciones) y que salió publicado en 1847 en la revista Cambridge and Dublin Mathematical Journal.

Se le considera un texto pionero porque resolvió el problema de los «triples de Steiner», varios años antes de que el mismo Jakob Steiner, considerado uno de los geómetras más destacados del siglo XIX, lo propusiera.

Jakob Steiner

FUENTE DE LA IMAGEN – UNIVERSAL IMAGES GROUP VIA GETTY IMAGES. El matemático suizo Jakob Steiner nació en 1796 y murió en 1863.

«Aunque estos triples deberían haberse llamado, quizás, de Kirkman, ya que él los publicó primero», dice Ibañez.

A lo largo de su carrera, el matemático ahondó sobre la teoría de grupos e hizo importantes contribuciones a la combinatoria.

Matemáticas recreativas

Kirkman publicó el problema de las colegialas en The Lady’s and Gentleman’s Diary, revista dedicada a cuestiones matemáticas, acertijos y poesía.

Arthur Cayley

FUENTE DE LA IMAGEN – SSPL/GETTY IMAGES. El matemático inglés Arthur Cayley es considerado el líder de la escuela británica de matemáticas puras que emergió en el siglo XIX.

Se trató de un juego de ingenio, una recreación matemática, que propuso así:

«Quince jóvenes estudiantes salen de paseo todos los días de la semana, de lunes a domingo, de forma ordenada, formando cinco filas de tres estudiantes cada una, ¿cómo organizarlas todos los días de la semana para que ningún par de alumnas compartan fila más de un día?»

El planteamiento llamó la atención de varios reconocidos matemáticos, entre ellos el británico Arthur Cayley, quien publicó rápidamente una solución.

Kirkman también presentaría una y, a partir de entonces, vendrían más resoluciones.

El problema de las colegialas se le ocurrió precisamente cuando escribía su artículo sobre los sistemas triples.

«Tenemos n elementos, 1, 2, 3 hasta n, y la idea era crear colecciones de tres números de este conjunto, que se llaman bloques, de forma que cada par de elementos aparezca exactamente en un trío», explica Ibáñez.

Lo que Kirkman con su problema nos está pidiendo es que para 15 personas o elementos, desarrollemos un sistema de triples, separados en siete grupos (uno para cada día de la semana), de manera que en cada uno de ellos estén todas las estudiantes, o elementos.

Los cuadrados de ‘room’

Cayley es considerado uno de los fundadores de la escuela británica de matemáticas puras, que surgió en el siglo XIX.

En 1850, decidió prestarle atención a las 15 colegialas y llegó a una solución a través de lo que se conoce como los cuadrados de room.

En un cuadrado de room, explica el docente, tenemos n+1 símbolos.

Imagina 8 números, desde el 1 hasta el 8.

Como escogimos 8 símbolos, hacemos una tabla 7 x 7: siete filas y siete columnas.

Pero, tienes que cumplir con tres condiciones para hacerlo:

  • Cada casilla o está vacía o tiene una pareja de números. Por ejemplo, una casilla puede tener el 35, otra puede tener el 86, otra el 13 o no tener nada.
  • Cada símbolo aparece una sola vez en cada fila y en cada columna. Por ejemplo, si vemos una fila, el 1 aparecerá en alguna de las casillas, el 2 en otra, y así hasta 8, y en las columnas lo mismo, pero aparecerán formando una pareja de número.
  • Cada pareja no ordenada de símbolos aparece en una sola entrada. Por ejemplo, la pareja 12 aparece una sola vez en toda la tabla, la 13 una vez, así hasta el final, hasta la pareja 78.

Un ejemplo sería:

Cuadro de room

FUENTE DE LA IMAGEN – CORTESÍA: RAÚL IBÁÑEZ

Lo que hizo Cayley fue utilizar este tipo de cuadrado de room y combinarlo con los sistemas de triples, que ya estaba estudiando Kirkman, para llegar a una solución al problema de las colegialas.

Cayley distribuyó las 15 alumnas de la siguiente manera: a las 7 primeras las denominó con letras, de la «a» a la «g», y las otras 8 con números, del 1 al 8.

Los números son para hacer un cuadrado de room, como el de arriba, y las letras las utilizó para hacer sistemas triples de orden siete, como este:

FUENTE DE LA IMAGEN – CORTESÍA: RAÚL IBÁÑEZ

Esos triples los ponemos a la izquierda del cuadrado de room y quedaría así:

Cuadrado de room con números y letras

FUENTE DE LA IMAGEN – CORTESÍA: RAÚL IBÁÑEZ

¡Una solución!

A partir de esa estructura, sale una solución.

Traduzcamos ese cuadro a las 15 colegialas y los siete días que salen de paseo.

Pero primero, pongámosle nombres a las letras y a los números de la tabla Cayley:

  • a=Ana
  • b=Bea
  • c=Carol
  • d=Diana
  • e=Emma
  • f=Fanny
  • g=Gina
  • 1=María
  • 2=Katy
  • 3=Yeny
  • 4=Lola
  • 5=Sofía
  • 6=Gabi
  • 7=Pili
  • 8=Yoli

La solución viene por el cuadrado de letras y números de más arriba.

Cada fila, en el mismo, nos da los grupos de tres estudiantes de cada uno de los siete días de la semana.

Así el lunes es abc, d35, e17, f82, g64. La solución, con nuestras estudiantes, sería entonces:

El arte de la combinatoria

Tanto el reverendo Kirkman como Cayley «sabían que había algo profundo detrás de ese problema, por eso se dedicaron a él», dice Ibáñez.

Ilustración con un rostro, un bombillo, diferentes elementos de ciencias

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

«La combinatoria es el arte de seleccionar, u ordenar, los elementos de un cierto conjunto» y eso es precisamente lo que Cayley nos muestra con su solución: el problema de las colegialas es uno de organización.

«Las estudiantes y cómo se agrupan para asistir al colegio cada día son una metáfora de una estructura matemática, de hecho, combinatoria, que puede ser utilizada en muchos otros aspectos de nuestra vida».

«Este es el motivo por el cual las matemáticas son abstractas, para que sean herramientas que puedan ser utilizadas en contextos muy diferentes, como física, biología, química o medicina».

De acuerdo con el experto, las matemáticas que intervienen en el problema de las colegialas son parte de toda una rama que es fundamental en teoría de códigos y criptografía, planificación, geometría, diseño de experimentos estadísticos, teoría de la computación, redes de la comunicación.

«Todo esto que surge del intento de resolver un problema de ingenio, acabó convirtiéndose en dos teorías matemáticas: los sistemas triples de Steiner y la teoría de diseños de bloques, ambas con muchas aplicaciones prácticas».

Y es que las matemáticas «no se contentan» con solucionar un problema.

«En ocasiones, como en este caso, también miran a ver de cuántas formas distintas se puede resolver. Y para el problema de las estudiantes de Kirkman se demostró, a principios del siglo XX, que había 80 soluciones distintas».

El problema que da para más

Las colegialas también dieron pie a que surgieran nuevos problemas.

Martin Gardner

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Martin Gardner, considerado un maestro de las matemáticas recreacionales, popularizó el problema de los 9 prisioneros, que ideó Henry Ernest Dudeney con la esencia de las colegialas de Kirkman.

«Otra práctica habitual en la ciencia de Pitágoras es plantear el problema de forma más general. Así se propuso el problema de las estudiantes para grupos con otras cantidades de estudiantes.

La resolución para todos los casos no llegó hasta 1968 cuando Ray-Chaudhuri y R. M. Wilson publicaron la «solución completa al caso general».

Aún así, el problema sigue muy abierto porque los sistemas triples de Steiner o, en forma más general, el diseño de bloques son una rama de las matemáticas «muy activa».

«Un problema de ingenio como este que era, a priori, una cuestión pequeña, se ha convertido en una teoría con cientos de problemas abiertos, investigaciones, artículos, libros».

Al intentar resolverlo, muchos matemáticos han utilizado y desarrollado técnicas diferentes.

Por ejemplo, el matemático estadounidense Martin Gardner publicó en Scientific American una solución geométrica al problema de las estudiantes: un círculo que -con números y triángulos sobre él- ofrece una respuesta distinta con solo rotarlo.

Volviendo al problema que te podría dar el anhelado aumento de sueldo, la respuesta es que a cada uno de tus invitados le asignes un número y crees un sistema de triples, lo cual te llevará, por ejemplo, a siete mesas:

Mesas

FUENTE DE LA IMAGEN – CORTESÍA: RAÚL IBÁÑEZ

Y si le quieres agradecer a alguien por tu merecido aumento, sin duda la persona es Kirkman y, claro, el profesor Ibáñez.

*Gráficos: Manuella Bonomi y Ana Lucía González

Imagen de portada: GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: Margarita Rodriguez* BBC News Mundo. 19 de noviembre 2022.

Sociedad y Cultura/Ciencia.

 

 

 

 

Ética del carnívoro

«Tratar ‘bien’ a un animal es utilizarlo para aquello para lo que ha sido criado a lo largo de muchas generaciones, para lo que ha sido biológicamente cincelado».

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Los animales humanos y los no humanos convivimos desde hace milenios o, por decirlo bien y pronto, desde el principio. Sabemos algo, pero no demasiado, de las opiniones que han tenido los no humanos sobre nosotros: podemos suponer que según su tamaño y necesidades nos habrán visto como peligrosos, torpes, apetitosos, protectores, insaciables… Aunque todos estos puntos de vista son demasiado antropocéntricos para expresar bien la consideración en que tenían a nuestros antepasados los osos de la cavernas, los cangrejos o las larvas. Lo que parece seguro es que la frecuentación de los animales no nos animalizó más, sino que contribuyó a humanizarnos. Algunos paleontólogos –y más literariamente que ellos Bruce Chatwin- suponen nuestros orígenes mas o menos así. 

En tiempos muy remotos, los animales casi humanos vivíamos aislados en mínimos grupos familiares o solitarios, tímidas criaturas que se ocultaban en la maleza, trepaban a los árboles o buscaban refugio en las cuevas. Sucedió entonces que algún gran depredador, probablemente uno de los primeros felinos, descubrió que nuestros antecesores eran nutritivos y muy fáciles de cazar. De perseguirlos de vez en cuando pasó a convertirlos en su presa número uno, en la base sustantiva de su dieta. Así entraron los hombres por primera vez de veras en la cadena alimenticia, por abajo, como nos correspondía empezar. Nuestro particular depredador fijó su residencia cerca de donde abundaban los humanos y los diezmaba con total facilidad. No podían defenderse de él, eran demasiado lentos y frágiles. Entonces aquellos animalitos dieron el paso definitivo hacia su humanidad, es decir, se comunicaron entre sí, se reunieron, formaron pequeños ejércitos (lo siento, pero antes que la tribu vino el ejército) y planearon su estrategia defensiva y ofensiva contra la bestia que les acosaba. Gracias a la necesidad de enfrentarse al enemigo común inventaron la sociedad y probablemente desarrollaron el lenguaje. También las leyendas: el héroe triunfador, la víctima inocente, los sabios que pergeñaban nuevas armas, trampas y ponzoñas para vencer al adversario feroz. El mismo gran León, el tigre colosal que se alimentaba de seres humanos, una vez vencido se convirtió en tótem, en una divinidad que podía llegar a ser protectora si se la trataba con la debida veneración. Las fieras fueron primero los enemigos que nos obligaron a pelear juntos y luego los dioses que ampararon nuestra unión.

Perdonen esta excursión prehistórica de un simple aficionado. Lo que quiero decir es que la sociedad humana es inseparable de los animales no humanos: primero, de aquellos grandes depredadores cuyo acoso nos obligó a inventar la guerra y la tribu para sobrevivir, y después de tantos otros a los que enseñamos a acompañarnos. Perros, cerdos, aves, vacas, cabras, caballos… Todos ellos provienen de especies silvestres pero transformadas por el pastoreo humano en bestias de trabajo y compañía criadas para alimentarnos, defendernos, transportarnos… Y, sí, también entretenernos, jugar con nosotros. ¿Con qué derecho? Pues con el mismo que las demás criaturas de la tierra, el aire o el mar tienen de ser lo que son y procurarse aliados o presas en el mundo viviente que les rodea. ¿A quién vamos a preguntarle lo que debemos hacer sino a nosotros mismos?

Un célebre propietario y criador de purasangres español, el Conde de Villapadierna, tuvo un excelente potro llamado Reltaj, al que hacía correr casi cada domingo en pruebas de velocidad o de resistencia. Algún amigo le comentó que estaba abusando un poco del animal y el Conde respondió: «Pues si no le gustaba correr, que hubiera nacido obispo». Es una respuesta más profunda de lo que parece. Tratar «bien» a un animal es utilizarlo para aquello para lo que ha sido criado a lo largo de muchas generaciones, para lo que ha sido biológicamente cincelado, para lo que ha sido incluido en la sociedad humana. El animal tiene derecho a ser lo que es y a ser respetado por lo que es, pero ese «derecho» le viene del hombre que lo ha inventado y que debe ocuparse de él. La naturaleza en su estadio crudo, anterior al único animal simbólico que es el hombre, no ostenta derechos sino que exhibe hechos.

«Dotados de imaginación, memoria y visión de futuro, los humanos conocemos no sólo el dolor, como el resto de los animales, sino también el sufrimiento, una de nuestras exclusivas»

¿Sufren los animales no humanos? Sin duda, como los demás seres vivos y tanto más cuanto más alto están en la escala de la consciencia. Sentir es padecer, como ya reflejó el gran poeta nicaragüense: «Dichoso el árbol que es apenas sensitivo y más la piedra dura, porque ésa ya no siente, pues no hay dolor mas grande que el dolor de ser vivo, ni mayor pesadumbre que la vida consciente». Los que sentimos, lo sentimos mucho, padecemos pero también gozamos. Dotados de imaginación, memoria y visión de futuro, los humanos conocemos no sólo el dolor, como el resto de los animales, sino también el sufrimiento, una de nuestras exclusivas. Pero además somos capaces de descentrar nuestro padecer, de ponernos en el lugar de otros seres capaces de sentir. El sufrimiento humano, dotado de imaginación,  no acaba nunca porque incluye a nuestros semejantes y hasta a los que menos se nos asemejan, en cuyo lugar también nos ponemos a veces para padecer. Así es la poesía, que decora la realidad en busca de su sentido emocional la religión, que la trasciende. Pero la ética es la búsqueda racional de una vida humana mejor por medio de normas que encauzan nuestros actos, no es poesía ni desde luego religión. La religión aspira a algo mejor que la vida, pero la ética pretende solo una vida mejor, una vida humana mejor. De la vida en términos absolutos, de sus padecimientos y gozos generales, sólo podría ocuparse quien la creó: y Ése o Eso no parece demasiado interesado en el asunto.

(Comunicación leída en el Primer Simposio sobre Bienestar Animal Europeo).

Imagen de portada: Ética del carnívoro. | Unsplash.

FUENTE RESPONSABLE: The Objective. Por Fernando Savater. 20 de noviembre 2022.

Sociedad y Cultura/Filosofía/Ética/Evolución/Animales.

Juan Francisco Hernández retrata a personas anónimas en cafés de Bélgica y Francia.

Los cafés son esos lugares en los que la vida se para y resurge al mismo tiempo. Una ciudad, por pequeña que sea, abre sus brazos a estos establecimientos cargados de historia y de historias.

Centenarios, modernos, cosmopolitas, de barrio…los cafés son refugio y un escenario perfecto para observar lo que pasa alrededor. Eso es lo que hace el fotógrafo medio belga, medio mexicano, Juan Francisco Hernández. 

Hernández estudió administración, finanzas, economía, cine y literatura. Vive en Bélgica desde 2009. Es profesor universitario, escritor y fotógrafo. Empezó a fotografiar tarde, a los 40 años.  

Mi enfoque de la fotografía está vinculado a la exploración de la condición humana.

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A Juan Francisco le interesa, sobre todo, captar las emociones de las personas. Algo que intenta hacer a través de la fotografía de calle y los retratos. Se considera un fotógrafo en constante búsqueda de su propia voz. Una voz que cambia con el tiempo.

Ahora estoy seguro de que mi trabajo es una búsqueda y no un hallazgo, que debo conformarme con hacer preguntas cada vez mejores, sin esperar obtener las respuestas. 

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 Tiene predilección por el blanco y negro, pero también dispara a color.

Nunca he hecho ningún curso de fotografía y mi aprendizaje ha venido de la observación del trabajo de otros fotógrafos y, sobre todo, de la observación de las personas y de todo lo que tienen que decirme sobre mí. 

Estoy convencido de que todas las fotografías que hacemos son un retrato de nosotros mismos.

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Nos encantan sus fotografías cargadas de silencios y de poesía. Con un toque nostálgico, donde la soledad y el anonimato de sus protagonistas, se unen a favor de la belleza, Juan Francisco Hernández nos recuerda lo importante que es mirar el mundo como si lo descubriéramos por primera vez; con intuición y esa pureza intacta que conservan los amantes de la vida y de todo lo que ésta conlleva.

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Imagen de portada: Por Juan Francisco Hernández

FUENTE RESPONSABLE: Cultura Inquieta. Juan Francisco Hernández: Instagram. Por Silvia García. 18 de noviembre 2022.

Sociedad y Cultura/Fotografía callejera.

Un plano del siglo XVI arroja nueva luz sobre el palacio de Carlos V en la Alhambra.

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En 1526, durante la luna de miel del emperador Carlos V con doña Isabel de Portugal en Granada, se decidió construir un nuevo palacio en el corazón de la Alhambra, junto a los viejos palacios nazaríes. Se diseñó entonces un original edificio de planta cuadrada, con un gran patio circular y fachadas clásicas con portadas, como destacado exponente de una nueva arquitectura renacentista.

A pesar de la abundante bibliografía disponible, no son pocos los misterios que aún existen sobre esta singular obra de arquitectura. Su desconocida autoría sigue siendo objeto de debate entre estudiosos del palacio. Estamos ante uno de los primeros edificios del Renacimiento español, incluido en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Fotografía aérea del palacio de Carlos V en la Alhambra, inconcluso a principios del siglo XX. Colección particular, Author provided

En 1912 fueron localizados dos importantes planos anónimos del siglo XVI con el palacio de Carlos V y su entorno, hoy conservados en la biblioteca del Palacio Real de Madrid. Hacia 1940 apareció otro plano anónimo, custodiado en el Archivo Histórico Nacional (Sección Nobleza) en Toledo, que incluía sólo la planta del palacio. Este plano es el objeto de esta investigación. Su adecuada interpretación dentro del proceso de diseño y construcción, así como su datación y posible autoría, resultan cruciales para comprender los orígenes de este singular palacio.

Recientemente, hemos publicado un artículo científico en la revista EGA. En él se explica que, a partir de una precisa reproducción digital, se han transcrito por primera vez todos sus trazados incisos con punzón, una técnica gráfica habitual en el siglo XVI. Ello ha permitido conocer el proceso de diseño geométrico del palacio, un asunto que ha generado no pocas especulaciones e hipótesis de escaso rigor gráfico y científico.

Trazados incisos y proceso de dibujo

En aquella época los trazados arquitectónicos con punzón sobre papel se usaban como base para el posterior delineado con tinta. Servían como líneas auxiliares, apenas visibles, para componer el dibujo geométrico. En nuestro caso, se ha constatado que estos trazados eran relativamente sencillos, descartándose los complejos procesos de diseño que han supuesto bastantes autores.

Transcripción gráfica (líneas rojas) de los trazados geométricos incisos en el plano del palacio de Carlos V del Archivo Histórico Nacional. AJGO / AGG, 2022, Author provided

El trazado de este palacio destaca claramente por la rotundidad y simbolismo de dos formas geométricas, el cuadrado del perímetro exterior y el círculo del patio. Ambas figuras guardan una sencilla y poco conocida proporción: el diámetro del patio mide la mitad del lado del cuadrado. Esa decisión sería crucial como punto de partida para completar después el trazado de la capilla, la galería del patio, los vestíbulos, la escalera principal y las estancias.

En la capilla octogonal se ha detectado un procedimiento geométrico que se usaba en la arquitectura gótica para trazar y dimensionar muros. Por tanto, el arquitecto de este palacio, que fue innovador con sus formas renacentistas, usó también trazados y conocimientos medievales. Esta cuestión resulta de gran interés para el debate sobre la posible autoría.

Hipótesis del proceso de trazado en planta del palacio de Carlos V. AJGO / AGG, Author provided

El tamaño de la planta respecto a un plano de fachada y a la desaparecida maqueta.

Durante esta investigación se ha desvelado una importante relación dimensional entre la planta del Archivo Histórico Nacional, una maqueta desaparecida y un plano de la fachada del palacio que hoy se conserva en el Metropolitan Museum de Nueva York: el llamado plano “Burlington”, considerado como una copia del alzado original perdido, dibujada años después.

Alzado ‘Burlington’ del palacio de Carlos V en la Alhambra. Metropolitan Museum of Art

Se ha detectado que dicho alzado tendría un tamaño similar a la desaparecida maqueta del palacio que fue encargada en 1528, cuyas medidas se conocen por documentos posteriores. Además, se ha comprobado que la planta aquí analizada se dibujó con la mitad de tamaño que la fachada y la maqueta. Estas sencillas relaciones constatan por primera vez la estrecha vinculación existente entre esta planta, el alzado y la maqueta. Todos ellos servirían para formalizar el diseño inicial del palacio, antes del inicio de las obras en 1532.

Sobre la datación y posible autoría

El análisis de documentación histórica del edificio ha permitido estimar que el plano del Archivo Histórico Nacional se dibujaría entre 1528 y 1532. Por tanto, se trata de uno de los primeros planos conservados del Renacimiento español. Estamos ante un documento gráfico muy importante de la arquitectura europea del siglo XVI.

Se ha especulado bastante sobre su autoría entre diversos arquitectos italianos de aquel momento, y entre otros españoles como Luis de Vega, que fue arquitecto real, o el pintor Pedro Machuca, formado en Italia. Los nuevos indicios aportados permiten ahora suponer que el autor del plano fue el gran arquitecto de la catedral de Granada, Diego de Siloé. Este tenía formación renacentista italiana, conocía los procedimientos góticos de trazado y aparece en documentos de pagos de las obras del palacio de Carlos V. Esto reafirmaría una hipótesis ya planteada por algunos investigadores.

Los vínculos detectados entre el plano y la maqueta del palacio también sugieren su protagonismo. Sabemos que por entonces le encargaron una maqueta de madera de la catedral de Granada, por lo que también se le pudo encargar la del palacio en la Alhambra. ¿Pudo ser este el motivo que le llevó a participar en su trazado y posterior construcción?

Fachada meridional del palacio de Carlos V. AGG / AJGO, Author provided

Imagen de portada: Patio del palacio de Carlos V. Ra-smit / Wikimedia Commons, CC BY-SA

FUENTE RESPONSABLE: The Conversation. Por Antonio Gámiz Gordo y Antonio Jesús García Ortega. 13 de noviembre 2022.

Sociedad y Cultura/Arquitectura/Renacimiento/La Alhambra.

 

Las declamaciones trans odiantes llegaron a la pluma de una referente cultural.

La escritora colombiana Carolina Sanín viene destilando su odio contra las personas travestis y trans desde hace largo tiempo, sin embargo la semana pasada consiguió aumentar llamativamente su audiencia apelando a la victimización. Acusó públicamente a la editorial mexicana Almadía de no publicar dos de sus libros, cuyos derechos había comprado, castigándola así por sus «opiniones». ¿Pero es sencillamente una opinión negar la existencia de otros? ¿Por qué se da por cierto lo que dice cuando no hay ningún comentario al respecto de la editorial? ¿Cómo puede presentarse como una víctima de la censura una intelectual que se expresa semanalmente en un diario popular en Colombia? ¿Por qué resulta más indignante la cloaca tuitera que el pánico moral que habla de «holocausto de las mujeres» -Sanín dixit- por la mera existencia de personas trans?

El 5 de noviembre la escritora colombiana Carolina Sanín generó un maremoto en los círculos literarios y más allá que tuvo a Twitter como su epicentro. Ese día anunció que la editorial Almadía, después de haber comprado y pagado los derechos de sus dos libros Somos luces abismales y Tu cruz en el cielo desierto, estableció que finalmente no los iba a publicar. Para Carolina, esto se debe a sus “cuestionamientos a la política identitaria”, que calificó como “interrogantes con respecto al dogma de género” y sus pronunciamientos sobre “el borrado de las mujeres”. Borramiento que, en sus monólogos en YouTube, da a entender que se debe a la existencia de las personas trans.

No se sabe, de forma fehaciente, por qué la editorial tomó esta decisión; al momento de escribir esta nota, aún no se ha pronunciado. Sin embargo, enseguida se generó en Twitter la idea de que ella es víctima de la cultura de la cancelación por tener posturas “incómodas” y “políticamente incorrectas”, que son una careta reaccionaria para referirse a los discursos de odio que promulga contra el colectivo trans de forma sistemática y pública, al menos desde el 2017.

Por una cuestión de solidaridad, tal vez, corporativa, la escritora Mariana Enríquez cuestionó que estos libros no sean publicados. Como resultado de este gesto y de las críticas que recibió, se retiró de Twitter. “Creo que es importante discutir y no estar de acuerdo”, escribió antes de cerrar la puerta. La pregunta es: ¿es válido “debatir” la validez de discursos de aniquilación a un colectivo históricamente violentado, tanto simbólica como físicamente? Tras su retirada, fue leída como otra víctima de la cultura de la cancelación. Claudia Piñeiro, al ver esta situación, no defendió explícitamente a Carolina, pero le hizo un guiño en esta red social diciendo que esperaba con ansias el próximo libro de la colombiana. Como un efecto dominó, inmediatamente también quedó en medio de la polémica.

La cultura de la cancelación es una práctica usual en las cloacas de Twitter que obtura cualquier debate y traslada las discusiones a un lugar llano y binario, donde el odio hacia un otro impide que los temas trasciendan o se complejizan. Sin embargo, cabe preguntarse si Carolina Sanín realmente fue cancelada. Sus videos de trans odio explícito siguen girado en YouTube y tienen miles de likes y de comentarios apoyándola. Tras el episodio con Almadía, reforzó su figura como portavoz y referente TERF desde un lugar de enunciación privilegiado: por ser académica, por tener una columna en uno de los diarios más importantes de su país y por pertenecer a una de las familias colombianas más poderosas. Y ahora, también por ser una víctima con la que se debería empatizar. Es evidente que sus palabras tienen una validez y una llegada a la que, de ninguna manera, podrían acceder los activismos trans. ¿Puede ser acallada una persona que tiene un público de más de 200 mil seguidores en Twitter?

Desde este episodio, retuiteó continuamente cómo varias figuras de círculos intelectuales latinoamericanos le tendieron una mano, porque su libertad de prensa había sido “pisoteada” por los “dogmas de género”. Muchos de ellos, varones igualmente transfobicos. Se construyó, entonces, la idea de que Carolina es una mártir de las malvadas y violentas transfeministas, un gesto que le hace el caldo gordo a la derecha extrema, que adora decir que la “corrección política”progre coarta la libre expresión y que las “feministas” se destrozan entre ellas.

En este contexto de post verdad, donde las redes sociales son un terreno fértil para propagar discursos de odio, la “libertad de opinión” es la carta favorita de la derecha radical para defender que estas enunciaciones de exterminación de un otro sean incuestionables. Porque, ¿quién podría estar en contra del derecho inalienable a la libertad de expresión? De esta forma, cualquier tipo de alocución queda habilitada por este valor supremo, habilitando que estas retóricas inmediatamente caigan en la categoría de “opinión”, lo cual las vuelve mucho más livianas y gratuitas.

Y todo aquel que las cuestione (a estas opiniones trans odiantes), inmediatamente está atentando contra este derecho supremo. Sin embargo, como se observa en el caso de Carolina, no se trata de meras opiniones, sino de discursos de odio sistemáticamente articulados para aniquilar de forma simbólica a las personas trans y poner en tela de juicio sus existencias; deshumanizarlas e infantilizarlas, mirarlas desde el sesgo de la sospecha. Este espiral, sin dudas, genera un laberinto sin salida. Sin embargo, se sabe que la mejor forma de salir de un laberinto es saltarlo por arriba.

La escritora colombiana vaticina un futuro cercano de exterminio sistemático de las mujeres cis.

EL TRANSODIO DE CAROLINA SANÍN 

No es la primera vez que Carolina es cuestionada por sus expresiones explícitas de transodio. En 2017 publicó en la revista VICE un artículo llamado “Un mundo sin mujeres”, donde planteaba con enorme preocupación el problema de que los varones trans puedan quedar embarazados. Esta idea seguramente le quedó dando vueltas un buen tiempo, porque en 2020 redobló la apuesta y tuiteó: “Dentro de no mucho tiempo, tan pronto como perfeccionen los transplantes de útero a hombres, organizarán el exterminio de las mujeres (hembras humanas, es decir, nacidas con vagina y útero). Es el próximo holocausto. Lo sé con certeza y me vale verga que me digan loca”.

Por otro lado, en el video “La identidad, las mujeres y el mundo siguiente”, concluye tras un monólogo de una hora y cuarto que el transactivismo está vinculado con el calentamiento global y que no “aceptar” “lo biológico” va a destruir a la humanidad tal cual la conocemos. Finalmente en el ensayo “Los pronombres”, explica por qué llamar a la gente usando los pronombres que ellos elijan es una forma de tiranía y de reglamentación que inhibe “la libertad de la lengua”.

Aunque estos argumentos suenen ridículos y paranoides, es fundamental que los trans feminismos estén atentos a ellos: las TERFs no son solo centennials repartiendo PDFs y escribiendo en las paredes de los baños de las escuelas “Googleá Roxana Kreimer” (una TERF local que goza de amplio espacio mediático). 

Las TERFs también son intelectuales de alta alcurnia que usan su lugar de privilegio para construir y solidificar estas retóricas. Sin embargo, como ya dijimos antes, estas prédicas crueles son leídas dentro de estos espacios académicos y en las redes como “opiniones”. ¿Sería lo mismo si apuntaran a las personas de religión judía, por ejemplo? Seguramente eso sería inaceptable. Rápidamente queda en evidencia la doble vara con la que se mide quiénes son víctimas de la discriminación y quienes son personas con existencias “debatibles”. 

Obviamente, aquí se interseccionan cuestiones que no solo tienen que ver con el género, sino también con la clase social, las representaciones mediáticas, la expulsión estructural, la violencia patriarcal-estatal y la condición migrante de muchas personas trans.

Sin embargo, este no es el único caso de una escritora renombrada que fue acusada de ser trans odiante. Es imposible leer la discusión alrededor de Sanín y no pensar enseguida en JK Rowling. La autora de de Harry Potter perdió miles de fans en los últimos años e hizo que los actores de la franquicia le den la espalda cuando promovió nociones similares. ¿Qué tienen en común ambas, además de ser TERFS?

En principio, hay que definir muy brevemente qué significa este término. TERF es la sigla en inglés de “Trans Exclusionary Radical Feminist”, es decir, mujeres cis que se hacen llamar “feministas”, pero que se organizan para excluir a las personas trans de estos movimientos, porque consideran que su mera existencia es una forma de misoginia que atenta contra las mujeres ‘biológicas’. Al igual que a los movimientos de extrema derecha y las doctrinas religiosas (con quienes tienen muchísimos puntos en común), buscan sistemáticamente invalidar y aniquilar simbólicamente a las identidades trans.

Dentro de su marco teórico el mundo es absolutamente binario y biologicista: quienes nacieron con vulva son estructuralmente oprimidas por esta condición mientras que, por otro lado, quienes tienen pene siempre serán los opresores. De esta forma, miran con sospecha a las mujeres y varones trans porque consideran que sus identidades atentan contra las mujeres “de verdad”. Y esto es apenas el resumen del resumen del resumen del paradigma TERF. Cuando son cuestionadas por estos dichos, como vimos con el caso de Sanín, inmediatamente usan la carta de la victimización. Esta estrategia les resulta muy útil y difícil de refutar: ellas son víctimas de una caza de brujas y las feministas “progres” y “políticamente correctas” quieren callarlas y están pisoteando su libertad de expresión. Sin embargo, también van un paso más allá: cuando esto ocurre, generalmente alegan que “los trans”, o sea, “hombres disfrazado de mujeres”, están coartando su libertad de expresión. “¿Hay algo más misógino que eso?”, exclaman.

Volvamos a Sanin y J.K. Rowling. Lo que tienen en común la mayoría de los discursos de odio que promulgan es que muchas veces están planteados desde el lugar inocente de las “dudas”, o de los “cuestionamientos” o las “indagaciones” contra los “dogmas del género”. En otras palabras: se escudan detrás de una supuesta “neutralidad”, digámosle “académica/científica”, o una curiosidad epistémica, para construir desde allí nociones transodiantes que entran en el espectro de lo delirante.

El transfeminismo, en ese sentido, es entendido como un dogma “progre”, una suerte de “lavado de cabeza”, algo con lo que acuerdan tanto las TERFs como personajes como Abascal en España, Meloni en Italia y Patricia Bullrich aquí mismo. ¿Meloni hablando de la “universalidad de la cruz” no es dogmático? La palabra “dogma”, en este sentido, como también la “libertad de prensa”, son significantes tironeados que la extrema derecha utiliza como estrategia discursiva para plantearse a ellxs mismos como “librepensantes”.

¿Por qué el caso de Sanin fue tan disruptivo? No solo por el lugar privilegiado que ocupa dentro de círculos literarios e intelectuales, sino porque demuestra que esas “opiniones” de aniquilación simbólica (que muchas veces derivan en violencia física) eventualmente pueden tener consecuencias. En este caso, tal vez, sea la no publicación de sus libros. Lo cual también nos hace preguntarnos por qué esta editorial decidió, en un principio, darle lugar a una escritora explícitamente TERF. ¿Hubiese tomado la misma decisión si tuviese posturas claramente antisemitas, por ejemplo?

La decisión tal vez torpe de Almadía no hizo más que obturar esta discusión y llevarla, una vez más, al terreno infértil de la “libertad de expresión”. Cuando, en realidad, el debate tendría que haber trascendido este caso particular y pensar por qué las identidades trans siguen siendo objeto de debate. Abordar desde los feminismos (una vez más), el desgastante “asunto de la TERFs”; una discusión que hace que la capacidad transformadora de los transfeminismos populares pierda potencia y retroceda varios casilleros teniendo que defender obviedades, como que la vida de las personas trans no se negocia.

Imagen de portada: Carolina Sanin

FUENTE RESPONSABLE: Página 12. Argentina. Por Camila Alfie. 18 de noviembre 2022.

Sociedad y Cultura/Carolina Sanin/Trans Odio/J.K. Rowling

 

 

La ausencia de valores en la sociedad moderna.

Uno de los temas característicos de Nietzsche es el nihilismo y la transmutación de valores en la sociedad moderna, ¿podemos trasladar esa visión pesimista a la sociedad actual?

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El filósofo alemán Friedrich Nietzsche, basó su filosofía principalmente en la crítica de los fundamentos de la cultura occidental y de la moral en general. Realizó un análisis psicológico del origen de los valores morales, del cual concluyó que toda moral ha sido siempre un mecanismo de dominio de un grupo a otro. 

Distinguimos la moral de señores, que considera bueno todo lo que representa a la aristocracia griega y malo, lo que representa el pueblo llano, y la moral de esclavos, que se opone a los valores anteriores, además de que lo malo no es tan solo malo, sino que es malvado y encuentra su fundamento último en el Dios cristiano, pero para Nietzsche, la sociedad actual es ya una sociedad atea, de ahí su famosa frase “Dios ha muerto”, así que no tiene sentido mantener unos valores. Nietzsche piensa que debemos dejar atrás la vieja moral e inventar nuevos valores que vayan más allá del bien y el mal, cuyo principal requisito sea favorecer la vida.

LA TRANSMUTACIÓN DE VALORES

Mediante su conocida fraseDios ha muerto1”, Nietzsche trata de expresar que los valores predominantes hasta entonces han entrado en crisis, y observamos que el ateísmo, al igual que el idealismo, conduce a esta ausencia de valores, denominada nihilismo, que hunde la existencia entera del ser humano en el vacío. Frente a este nihilismo negativo, existe el positivo, esta ausencia de valores te permite crear una nueva concepción de la realidad y del ser humano. Nietzsche también plantea una solución ante este problema. Mediante “la voluntad de poder” y la recuperación de los valores dionisíacos que el racionalismo dejó atrás, podríamos superar esta situación.

El ser que consiga surgir estos valores debe ser superior al ser humano, y amante de la vida ante cualquier cosa, de ahí, que aspire a la concepción de los filósofos presocráticos, del eterno retorno. Este será el superhombre, Nietzsche muestra muy bien sus rasgos en la obra “Así habló Zaratustra”. En la escena donde Zaratustra se encuentra en la primera ciudad, comienza a predicar sobre la figura del superhombre ante el pueblo mientras este está a punto de observar la exhibición de un volatinero, esto les hace pensar que su discurso se trata de una presentación sobre el trapecista. En ese momento, Zaratustra realiza una metáfora donde se observa la superioridad del superhombre, ante el ser humano: “El hombre es una cuerda tendida entre el animal y el superhombre, una cuerda sobre un abismo”, se puede observar cómo Nietzsche muestra que el hombre es superior al animal pero inferior al superhombre, y ese abismo sobre el que está la cuerda, podría ser ese nihilismo y su falta de valores.

El hombre es una cuerda tendida entre el animal y el superhombre, una cuerda sobre un abismo.

Nietzsche

¿PODEMOS TRASLADAR ESA

VISIÓN PESIMISTA A LA SOCIEDAD ACTUAL?

Si nos diesen a elegir la época en la que nos gustaría nacer, la gran mayoría seguramente elegiríamos esta y justificaríamos nuestra respuesta diciendo que gracias a los avances tecnológicos actuales vivimos muchísimo mejor y somos más felices, pero ¿lo somos realmente? A pesar de vivir en un mundo perfecto, llama la atención un cierto malestar, del cual habla Freud en su obra “El malestar en la cultura”, y un sentimiento de no estar a la altura. Junto a esta sensación aparece el nihilismo de Nietzsche, nuestra sociedad sufre una frustración debido a no poder llegar a ser como los modelos a seguir que nos imponen, ya que nos hacen creer que ser así de perfectos es lo natural, cuando en realidad no deberíamos sentirnos culpables por no serlo.

Si observamos la situación desde el imperativo categórico de Kant y lo comparamos con el imperativo de los medios actuales, mientras que el de Kant nos dice que nuestro deber es no satisfacer nuestros placeres más egoístas. El imperativo actual nos dice lo contrario, que lo hagamos, entrando en juego el mercado capitalista, que aprovecha esta situación de frustración de la sociedad por querer conseguir ser igual de felices que los modelos a seguir que nos imponen y de no pasarlo lo suficientemente bien, nos venden numerosos objetos de deseo, ya que entre nuestro cuerpo y el placer, debe haber un intermediario. Ese nihilismo transformado en la frustración de la sociedad es la causa del progreso, que nos vende que vivimos en un mundo perfecto, y claro, ¿cómo no vamos a pasarlo bien todo el tiempo en un mundo aparentemente perfecto?

NOTAS

Nietzsche. La gaya ciencia.

Nietzsche. Así habló Zaratustra, Alianza editorial, 2018. Página 49.

BIBLIOGRAFÍA

Friedrich Nietzsche. (2018) Así habló Zaratustra. Alianza editorial.

Friedrich Nietzsche. (2019) Más allá del bien y el mal. Alianza editorial.

Sigmund Freud. El malestar en la cultura.

Imagen de portada: Friedrich Nietzsche (Pixabay)

FUENTE RESPONSABLE: Filosofía en la Red. Por Maria Lucio. 18 de noviembre 2022.

Sociedad y Cultura/Modernidad/Nietzsche/Nihilismo/Valores.

 

 

 

La filosofía frente a la hegemonía cultural.

“Recuerda que te perjudicarás si consideras libre y tuyo lo que por naturaleza es servil y ajeno”.

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El filósofo estoico Epicteto invitaba a considerar en su Manual que solo podemos ser libres si no nos vemos dominados por elementos externos. Apostaba por una libertad interior basada en la correcta interpretación de lo que nos ocurre.

Ahora bien, vivimos en un mundo en el que la manipulación y el control se despliegan a través de medios tecnológicos, objetos de consumo, propaganda masiva, narrativas disfrazadas y estímulos inmediatos. ¿Podemos ser libres si casi todo lo que sucede escapa a nuestro control y pretende dirigirnos en una determinada dirección?

La civilización del deseo

Señalaba Antonio Gramsci el papel que la hegemonía cultural tiene en la dominación por medios ideológicos o culturales. En un mundo de anuncios publicitarios, eslóganes y series de televisión se esconde muchas veces una cosmovisión de la clase dominante. Es una manera de entender el mundo y a nosotros mismos diseñada aparentemente para el beneficio de todos, cuando en realidad mantiene una estructura que beneficia a unos pocos.

Frente a esta hegemonía cultural, la filosofía se presenta como una forma de vida que busca indagar en lo que realmente merece la pena para nuestras vidas y hacernos libres frente al mundo.

Hemos construido una civilización del deseo, con diferentes formas de entretenimiento, gimnasios, restaurantes exóticos, series de televisión, alimentos sofisticados, vacaciones en la playa y experiencias de alto riesgo. Toda una estructura de mercado y capital pivota sobre el cultivo del deseo y su satisfacción, pero las estadísticas muestran cada vez con mayor énfasis una profunda sensación de frustración y soledad. ¿Hemos puesto bien los fundamentos, o acaso esta sociedad, en su afán por maximizar el placer, no terminará cansada y agotada, sin una satisfacción verdadera que llene nuestras vidas?

La estrategia del deseo

Ernst Dichter aprendió de Freud que detrás de nuestras decisiones aparentemente más banales operan motivaciones inconscientes. Igual que Freud trató de dar con los mecanismos básicos de la vida psíquica con el psicoanálisis, Dichter descubrió que mediante las terapias grupales podía llegar a descubrir a qué sentimientos asociamos ciertos productos de modo inconsciente y qué vacíos queremos llenar cuando compramos algo.

En su libro La estragegia del deseo sostenía que, si podemos conocer los resortes del deseo, seremos capaces de satisfacer nuestras necesidades vitales. Si logramos saber cómo funcionan las tendencias inconscientes y estimular a las personas para que consuman los productos que realmente desean, entonces viviríamos en una civilización de satisfacción material, crearíamos un cielo en la tierra.

Setenta años después, podemos afirmar que el programa de Dichter se ha realizado y, sin embargo, vivimos profundamente insatisfechos. Como señala Zygmunt Bauman en Vida de consumo: “la sociedad de consumo medra en tanto y en cuanto logre que la no satisfacción de sus miembros sea perpetua”.

Ahora bien, frente a las cadenas psicológicas de la manipulación a través del placer o el miedo, la filosofía aparece como herramienta crítica para la comprensión del mundo y de nosotros mismos, una auténtica terapia del deseo que comienza con una toma de realidad. ¿Quiénes somos? ¿Cuál es nuestro papel en el cosmos?

La respuesta de la filosofía

Estas preguntas son precisamente las que plantea Platón en el Fedón. Allí nos presenta a su maestro Sócrates en una actitud de tranquilidad ante la muerte. La filosofía –dirá Sócrates– es una preparación para la muerte. A eso ha dedicado su vida, y ahora puede vivir tranquilo. Pese a encontrarse en una prisión, se siente libre.

La toma de conciencia de la finitud de la vida nos sitúa ante una tarea: la de ser mejores para realizar una sociedad más justa. A través del examen racional logramos liberarnos de las cadenas que nos impone una sociedad de consumo. La filosofía es peligrosa, pero más peligrosa es todavía una sociedad sin filosofía.

Educar es lograr que las personas saquen lo mejor de sí mismos y se desarrollen en plenitud. Eso solo es posible mediante la actitud de asombro y la reflexión profunda. Leer textos clásicos, discutir, reflexionar, no es una tarea de mera erudición. El diálogo compartido con otros acerca de las grandes cuestiones de la vida humana permite encontrar respuestas a los problemas de la vida. Solo el llenarse de aquellas cosas que realmente merecen la pena (belleza, justicia, armonía) es lo que puede hacer dichosa una vida, y para eso está precisamente la filosofía.

Imagen de portada: Michael Held / unplash.

FUENTE RESPONSABLE: El Confidencial. 16 de noviembre 2022.

Sociedad y Cultura/Filosofía/Sócrates/Historia de la Filosofía.

 

 

Qué no decirle a una persona diagnosticada con cáncer y otros consejos de una sobreviviente de dos variantes simultáneas de la enfermedad.

Recibir un diagnóstico de cáncer es difícil. Nadie sabe realmente cómo va a reaccionar ante la noticia y el tratamiento subsiguiente es un camino largo y lleno de incertidumbres. La situación también es complicada para familiares y amigos: ¿qué hacer o qué decir cuando te enteras de que un ser querido tiene esta devastadora enfermedad?

En un libro recientemente publicado, una paciente relata en detalle su propia historia en forma directa, clara y hasta humorística, ofreciendo una serie de consejos con los que espera fomentar un mejor entendimiento entre todos los que entran en contacto con el cáncer.

En enero de 2012, Sarah McDonald, una alta jefa de personal en Silicon Valley, fue diagnosticada con una poco común forma de cáncer llamada carcinoma adenoide quístico -básicamente cáncer de las glándulas salivales-. La enfermedad es tan rara que el médico que la diagnosticó le confesó su ignorancia al respecto.

No se había repuesto del impacto, cuando en marzo del mismo año tuvo un segundo diagnóstico: esta vez de carcinoma ductal invasivo, mejor conocido como cáncer de mama. Se encontraba en la etapa 3, lo que significaba que la enfermedad se había diseminado más allá del tumor.

A los 44 años de edad, Sarah había estado en terapia de fertilidad porque quería tener hijos, pero ahora enfrentaba un largo, doloroso y doble tratamiento de cáncer que implicaba sesiones tanto de radiación como de quimioterapia. Sus perspectivas de supervivencia no eran muy buenas.

Sin embargo, con la misma energía, determinación y organización que usaba en su exigente trabajo, Sarah coordinó a sus médicos, se zambulló en los tratamientos más agresivos -incluyendo los alternativos- y planeó en detalle cómo sacarle lo mejor a lo poco que pensaba que le quedaba de vida.

Diez años más tarde, Sarah McDonald no manifiesta evidencia de la enfermedad, tiene una hija de 6 años y acaba de escribir un libro sobre sus experiencias, The Cancer Channel, que espera pueda servir como una guía no solo para las personas que son diagnosticadas con cáncer, sino para su círculo más cercano.

«Quise describir la montaña rusa que es el cáncer», le contó Sarah a BBC News Mundo. «Describir los muy intensos momentos de desesperación al recibir el diagnóstico».

El libro Cancer Channel de Sarah McDonald

FUENTE DE LA IMAGEN – SARAH MCDONALD. En el libro, Sarah comparte sus experiencias y ofrece una serie de recomendaciones para las personas diagnosticadas con cáncer y su círculo de familiares y amigos.

El cáncer produce un profundo sentido de soledad, dice, y quiere que los pacientes que lean el libro «se sientan menos solos, más reconocidos, que hay otras personas que se sienten así».

También busca darle una perspectiva a las personas que tienen un ser querido con cáncer. Cómo relacionarse con ellos, qué hacer por ellos, qué decir y, más importante, qué no decirle a un paciente con la enfermedad.

Pero además de abordar el terror del diagnóstico y la consecuente incertidumbre, sus observaciones también incluyen «los momentos ridículos, graciosos y hasta indignos por los que se pasa», expresó.

«Es difícil no verle el humor de estar sentada en el sótano de un centro médico, con el pecho desnudo, mientras dos doctores te inyectan en el pezón una sustancia radiactiva», explicó.

«Cuando estás en el momento, se siente horroroso, pero con un poco de tiempo y espacio puedes encontrar el humor. Es increíble, pero es la absoluta verdad».

Sarah McDonald recibiendo tratamiento de radiación

FUENTE DE LA IMAGEN – SARAH MCDONALD

«Una historia loca»

Uno de los consejos que Sarah resalta en su conversación con BBC Mundo, citando su propia experiencia, es no dejar absolutamente todo en manos de los médicos.

La primera vez que sintió un bulto en la base de la boca, fue al dentista porque pensaba que se trataba de una infección. El odontólogo le explicó que podría ser una gama de condiciones, la más grave una forma rara de cáncer que se apresuró a descartar.

Después de consultar con varios especialistas y de someterse a una resonancia magnética y una biopsia, el diagnóstico fue, en efecto, carcinoma adenoide quístico, un cáncer de las glándulas salivares.

Cuando le preguntó al doctor que le explicara más, este le dijo: «Realmente no sé. Lo he estado googleando, pero tú eres un chica lista, tú lo resolverás».

En su caso, ella tuvo que investigar por sí sola, pero por ser una enfermedad tan rara, no había mucha información al respecto, ni siquiera sobre la expectativa de vida. «Fue un momento muy oscuro», dice.

Ahí no terminó todo. Seis meses antes, había sentido un bulto en el seno que, tras una mamografía y un par de biopsias, le dijeron que probablemente solo era un quiste. Pero, ahora, teniendo en cuenta su anterior diagnóstico de cáncer de glándula salivar, pensó que tal vez era un carcinoma metastásico.

Los médicos le aseguraron que así no se comportaba ese cáncer, que si hacía metástasis era más posible que fuera en los pulmones o el cerebro y, además, eso no se veía mucho en alguien tan joven. Sin embargo, le dijeron que podían realizar más pruebas «si eso la hacía sentir mejor».

Así lo hizo y resultó ser cáncer de mama, etapa 3.

«En ambos casos, fui yo quien descubrió los bultos y en ambos casos yo era la que presionó a los doctores para que me hicieran las pruebas que determinaron lo que era», comenta.

Sarah McDonald

FUENTE DE LA IMAGEN – SARAH MCDONALD. Sarah tuvo que presionar a sus médicos para lograr los diagnósticos precisos e investigar a fondo la naturaleza de sus cánceres.

Ambos diagnósticos la dejaron entumecida, sintiéndose sola, entrando en pánico, pensando que no llegaría al final de ese año.

Una vez se repuso del shock y aceptó su suerte, pensó: «Si solo tengo un año de vida, ¿cómo lo quiero vivir?, ¿cómo puedo morir de la manera más digna?»

Se lanzó a leer todo lo que pudo sobre la enfermedad incluyendo los complejos textos en la biblioteca de la Universidad de Stanford, California.

Decidió con sus médicos seguir los métodos más agresivos que ofrecía la medicina occidental, lo que incluyó tratamientos simultáneos de radiación para el cáncer de glándula salivar y quimioterapia para el cáncer del seno.

Puso en práctica sus habilidades administrativas para coordinar los diferentes grupos de médicos que trataban ambos cánceres y que un tratamiento no interfiriera o anulara al otro.

Curiosamente, su oncóloga de cáncer de mama le comentó que no había mejor momento para tener esa enfermedad gracias a la cantidad de dinero que se ha vertido en la investigación y todos los nuevos tratamientos que hay.

Pero con el cáncer de glándula salivar la situación es diferente. No hay muchos datos sobre las tasas de supervivencia. Lo único que se sabe por ahora es que es incurable, señaló Sarah.

Fueron nueve meses de tratamientos con efectos devastadores. Cuando la quimioterapia se administra al mismo tiempo que la radiación, esta última se intensifica. «Como consecuencia, mi boca era un lugar muy tóxico», explica Sarah. «Conté hasta 21 llagas en mi boca, sentía como si estuviera quemada».

Sarah McDonald

FUENTE DE LA IMAGEN – SARAH MCDONALD. Los efectos del tratamiento de radiación se intensifican si tambien se está recibiendo quimioterapia.

Hubo un período de tres semanas en las que no podía pasar bocado y la quimio también la podía dejar exhausta.

«Una historia loca», es como lo resume. «Estaba pasando por tratamientos de fertilidad, recibí dos diagnósticos de cáncer, el cáncer de mi padre regresó, tuvimos tratamientos simultáneos, yo sobreviví, él no. Esa es mis historia».

Aunque en su libro describe en detalle todas estas sensaciones, dolencias y complicaciones, también las salpica con anécdotas graciosas y da recomendaciones prácticas de como sobrellevar momentos complicados o embarazosos.

Unos ejemplos son en torno a la caída del cabello, algo común con los pacientes que reciben quimioterapia.

Sarah comenta sobre las miradas de los otros al ver a una mujer completamente calva, sin cejas ni pestañas. Recomienda cubrirse la cabeza con pañoletas de lana, «las pañoletas de seda se deslizan».

También revela, con cierta gracia, que la quimioterapia te deja la cara reluciente. «Es uno de los mejores defoliantes de piel. [El proceso] también mata las células de la piel y estas van cambiando rápidamente».

Sarah McDonald antes de cortarse el pelo

FUENTE DE LA IMAGEN – SARAH MCDONALD. La caída gradual del cabello es una de las consecuencias de la quimioterapia. Aquí Sarah se prepara para que le rapen la cabeza cuando su alopecia se vuelve muy evidente.

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Algunas recomendaciones de Sarah para los pacientes diagnosticados con cáncer.

  • Nadie está preparado para el cáncer, ni nadie en tu entorno. Prepárate para las diferentes reacciones de parte de ellos. Algunos tendrán palabras o acciones hermosas, otros se alejarán porque estarán aterrorizados con tu diagnóstico, pero eso no es responsabilidad tuya.
  • Infórmate lo más que puedas sobre tu cáncer antes de comunicarles la noticia a familia, amigos y colegas, así podrás contestar mejor todas las preguntas que te van a llover.
  • Dile adiós a las manicuras, pedicuras y jacuzzis. Son posibles fuentes de infección. Los pacientes en quimioterapia tienen el sistema inmune debilitado por lo que le es más difícil combatir un virus o bacteria potencial.
  • Piensa dos veces antes de prepararle la comida a otra persona. Los pacientes en quimioterapia pueden perder el gusto y reportan tener un sabor metálico en la boca. Suelen echarle demasiada sal a sus platos.
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«Calla y escucha»

Sarah también mezcló sus tratamientos médicos con otras terapias alternativas, como yoga y meditación, lo que le ayudó con el estrés mental, a estar más calmada, recuperar energías y fortalecer su voluntad para seguir adelante.

Tomó un licencia de un año de su exigente trabajo para conocer mejor su ciudad, San Francisco, y sus alrededores y aprovechar todo lo que ofrecía, como los museos, las galerías, los conciertos y las caminatas al aire libre por las playas, bosques y montañas.

A pesar de que debía conducir una larga distancia para ir a sus tratamientos, se metió a un gimnasio, hizo pesas y salía a correr. Administró su tiempo cuidadosamente para estar con su esposo y no olvidarse de incluir poder tomar un café con alguna amistad.

El contacto con lo que llama su «círculo cercano» es algo que también aborda en su libro, porque el cáncer es una enfermedad que no solo afecta a quien lo sufre, sino a sus parientes y amigos.

Sarah McDonald caminando por San Francisco con su esposo

FUENTE DE LA IMAGEN – SARAH MCDONALD. Sarah se dedicó a conocer más a su ciudad, San Francisco, y a tomar largas caminatas.

«Una de las cosas que los amigos hacen con la mejor intención es preguntar ‘¿Qué puedo hacer por ti?'», indica Sarah. «Pero para una persona con cáncer eso es como decirle ‘dame una tarea’ y uno piensa ‘¡Dios mío, además de todas mis cosas que tengo que administrar, ahora tengo que administrar a otra persona!’. Eso te puede abrumar».

Sugiere, en cambio, que la persona proponga directamente lo que se ofrece a hacer: «Me gustaría pasar a dejarte un helado» o «Quiero sacar a tu perro a caminar», «¿te queda bien a las 2 pm?»

Toda esa comunicación se hace más fácil gracias a internet. Sarah recomienda usar los sitios online para pacientes donde pueden publicar blogs adelantando cómo van los tratamientos o cómo está su agenda, así los interesados pueden leer y ya estar informados de cómo pueden ayudar.

Es perfectamente normal que alguien tenga curiosidad por el estado de una amistad o pariente con cáncer, pero algunas veces sus preguntas pueden ser desatinadas.

«‘¿Cuánto de te queda de vida?’ definitivamente no es algo que quieras oír a pesar de que es en lo que piensas mucho y es la realidad», dice Sarah.

«Tal vez, lo mejor que puedes hacer es callar y escuchar. Así aprenderás qué temas abordar, inclusive los más sensibles, cuándo abordarlos y qué hacer».

Sarah abrió un sitio internet (thecancerchannelbook.com) donde publica sus listas de qué hacer y qué decir para pacientes y sus allegados.

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Cosas que no le debes decir a alguien con cáncer

  • «Déjame saber qué puedo hacer por ti». Eso es injusto porque la persona con cáncer ya tiene mucho con qué lidiar y ahora tendrá que buscar una tarea que puedas cumplir.
  • «Nunca podría pasar por lo que tú estás pasando». Puede sonar como un cumplido, pero nadie escoge tener cáncer ni se vuelve un héroe al tenerlo, simplemente hace lo mejor que puede para mantenerse con vida y tú también lo harías.
  • «Me encanta tu actitud». En realidad me da ira tener cáncer, pero temo que si expreso cómo me siento los que me rodean no se van a sentir muy bien conmigo. Así que pretendo tener una buena actitud.
  • «Tengo una tía que tuvo cáncer». Todos los cánceres son diferentes y sus tratamientos y protocolos cambian día a día. La experiencia de tu tía va a ser muy diferente a la mía.
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El libro The Cancer Channel surgió del impulso de querer describir su experiencia, con altibajos emocionales y físicos, para que otras personas recién diagnosticadas se pudieran identificar, no sentirse tan solas y lo que pueden esperar.

Los médicos pueden hablar desde el punto de vista científico, el tratamiento, los medicamentos y demás, pero Sarah quería compartir su historia desde el día a día, las cosas prácticas, las curiosidades y ridiculeces «como si le estuviera explicando a mi mejor amiga qué esperar si estuviera pasando por lo mismo que yo pasé».

Cuando estaba en pleno tratamiento y había perdido el pelo y tenía que dibujar sus cejas a lápiz, Sarah cuenta que una mujer se le acercó en una tienda. «Me dijo, ‘hace cinco años salí del tratamiento y solo quería hacerle ver que aquí estoy, con vida, y que hay algo que le espera al otro lado'».

«Fue increíble escuchar a alguien que ha tenido cáncer y que me dejara saber que no tiene necesariamente que ser una sentencia de muerte. Se lo agradecí tanto», dijo Sarah.

Diez años después de su doble diagnóstico, se encuentra en un estado al que refieren como «ninguna evidencia de la enfermedad».

Sarah McDonald con su hija y esposo

FUENTE DE LA IMAGEN – SARAH MCDONALD. Sarah suspendió su tratamiento de fármacos inhibidores de hormonas para poder quedar embarazada y dar a luz a su hija, Rory.

Naturalmente, tiene que estar monitoreando continuamente su estado, particularmente el del cáncer de glándula salivar, y seguir tomando medicamentos.

Sin embargo, unos años después de terminar la radiación y quimioterapia y de empezar con el tratamiento de fármacos inhibidores de hormonas, Sarah contemplaba tener un hijo mediante una madre subrogada. Pero se enteró de que un estudio en Europa hablaba de mujeres que habían interrumpido sus fármacos, logrado quedar embarazadas y, luego de dar a luz, regresar al régimen farmacológico.

¿En el tiempo que te queda, en tu corta pero preciosa vida, qué quieres hacer?'», se preguntó. La respuesta le llegó en la forma de su hija Rory, que ahora tiene 6 años.

«Después de un diagnóstico de cáncer todo se reduce a una sola cosa: vivir. El resto es ruido», afirma.

«Priorizo mi hija, mi esposo, mis amistades por encima de todo. Al final la medida se toma por cómo hemos amado y a quienes hemos amado».

Imagen de portada:SARA MCDONALD. Sarah McDonald fue diagnosticada con dos cánceres simultáneos y se sometió a tratamientos de nueve meses para ambos.

FUENTE RESPONSABLE: William Márquez. BBC News Mundo. 17 de noviembre 2022.

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