Cómo podremos reemplazar las sociedades moldeadas por los multimillonarios de Silicon Valley. Parte 2/2

Más sencillo de lo que parece

El reto no es que el futuro ciudadano sea difícil de encontrar o complicado de articular. Es sencillo, está arraigado en una verdad profunda y surge en todas partes.

Pero está oculto, porque cada día la gente se cuenta a sí misma otras historias de la sociedad y su papel en ella.

De manera crítica, las instituciones refuerzan estas otras narrativas, tomando el oxígeno de la imaginación, haciéndolas parecer como las únicas posibilidades.

No somos los primeros en sugerir que las historias pueden dar forma a las sociedades. En un ensayo histórico escrito hace 25 años, Donella Meadows, pionera del pensamiento sistémico, propuso que las sociedades se aferran a mentalidades o paradigmas que describió como «acuerdos sociales compartidos sobre la naturaleza de la realidad (…) el conjunto más profundo de creencias sobre cómo funciona el mundo».

Son, según ella, «las fuentes de los sistemas».

Y más recientemente, la socióloga Arlie Russell Hochschild ha tratado de entender las comunidades estadounidenses que estudia a través de su «historia profunda», una «lente subjetiva» a través de la cual ven el mundo.

En la balanza

Proponemos que una de las historias profundas más extendidas es la «historia del consumidor».

Dice así: nuestro papel como individuos es perseguir nuestro propio interés, sobre la base de que se agregará a los mejores resultados para la sociedad. Nos definimos a través de la competencia.

En el camino, nuestras elecciones representan nuestro poder, nuestra creatividad, nuestra identidad: nos hacen ser quienes somos.

Todas las organizaciones e instituciones, desde las empresas hasta las organizaciones benéficas y el gobierno, existen para ofrecer estas opciones. Todas se reducen a proveedores de productos y servicios.

Esta historia de consumo es la que nos lleva al Futuro B, el futuro de las fugas marcianas, los multimillonarios con un poder desproporcionado y la desigualdad extrema.

Las favelas de Río de Janeiro al lado de las zonas acaudaladas de la ciudad

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. El modelo capitalista, pese a garantizar derechos y libertades, ha dejado a millones en todo el mundo sumidos en la pobreza.

En cuanto al Futuro A, este futuro orwelliano corresponde al retorno del «relato del súbdito», como en «súbditos del Rey».

En esta historia, el líder es el que mejor sabe, trazando el camino a seguir y declarando nuestros deberes.

Los demás somos inocentes, ignorantes de los asuntos importantes. Este trato se hace más atractivo cuanto mayor es el peligro, por lo que esta historia vuelve a aparecer hoy en día.

Los gobiernos y las organizaciones que surgen del relato del súbdito son paternalistas y jerárquicos, con unos pocos supuestamente superiores en la cima de la pirámide.

Ya en China, las consecuencias de esta historia son claras. El proyecto Skynet del país cuenta con más de 400 millones de cámaras de vigilancia, con un número cada vez mayor de ellas enganchadas automáticamente al reconocimiento facial y a otros programas de inteligencia artificial.

El gobierno sabe casi todo lo que hacen sus ciudadanos, desde las compras hasta el comportamiento al volante, pasando por las publicaciones en las redes sociales y la cantidad de tiempo que una persona pasa jugando a los videojuegos.

También existe el Sistema de Crédito Social, un enorme sistema de recopilación y procesamiento de datos, que concede automáticamente premios o castigos.

Un castigo ya muy extendido es la prohibición de comprar vuelos: según las cifras publicadas por el Centro Nacional de Información de Crédito Público de China, esto ya había ocurrido 17,5 millones de veces a finales de 2018.

Otros castigos incluyen, según se informa, la reducción automática de la velocidad de internet o la confiscación de la mascota.

La historia del súbdito precedió a la historia del consumidor. Fue la historia dominante durante siglos, dando forma a las interacciones de la mayoría de la humanidad, al menos desde el siglo XVII, hasta que se desmoronó en el transcurso de las dos guerras mundiales del siglo XX.

La historia del consumidor, por inevitable que parezca, sólo surgió de las cenizas del súbdito, y sólo ha sido la historia dominante de la humanidad durante los últimos 70 años.

El gran hermano te vigila.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES-. 

El modelo orwelliano es aplicado en países como China, donde las autoridades hoy por hoy saben casi todo lo que hacen sus ciudadanos, desde en qué gastan su dinero y hasta cuánto tiempo pasan jugando videojuegos.

A diferencia del súbdito, la historia del consumidor parecía prometer un sueño dorado, con su distribución más amplia de los recursos y la riqueza, su sustitución de la aristocracia por la meritocracia.

Pero ahora la historia del consumo se está resquebrajando. Se está derrumbando bajo el peso de sus propias contradicciones, y amenaza con arrastrarnos con ella.

Tenemos una desigualdad tan generalizada que amenaza la seguridad de todos (incluso de los más ricos), mientras que el relato dice que nuestra principal responsabilidad es competir para acaparar más.

Tenemos un colapso ecológico, mientras que la historia insiste en que nuestra identidad y nuestro estatus dependen de un consumo cada vez mayor.

Tenemos una epidemia de soledad y problemas de salud mental, mientras el relato nos dice que estamos solos.

Ciudadanos del mañana

Son las viejas historias las que están rotas, no la humanidad.

La caída del relato del súbdito y el auge del consumidor son la prueba de que el cambio a nivel de un relato profundo es posible. El relato ciudadano puede sustituir al consumidor, como el consumidor sustituyó al súbdito.

Para realizar el futuro ciudadano, no debemos aceptar lo que se nos da como única posibilidad, como hacen los súbditos; ni tirar nuestros juguetes del cochecito cuando no nos gusta lo que se nos ofrece, como hacen los consumidores.

Como ciudadanos, debemos proponer, no sólo rechazar. Debemos establecer una base de creencia en los demás. Debemos empezar desde donde estamos, aceptar la responsabilidad y crear oportunidades significativas para que cada uno contribuya mientras lo hacemos.

Debemos dar un paso al frente y participar. Como escribió el arquitecto y diseñador pionero Buckminster Fuller: «Nunca se cambian las cosas luchando contra la realidad existente. Para cambiar algo, hay que crear un nuevo modelo que haga obsoletos los modelos existentes».

Un grupo de personas juntas vistas desde el aire

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Los ciudadanos juntos pueden lograr más cambios que individualmente, apuntan los autores.

El proceso de reescribir la historia es exigente para todos nosotros. Cuando aparecen las grietas en una creencia largamente mantenida, provoca ansiedad y dolor.

A medida que el mundo seguro es sustituido por una gran incertidumbre, el riesgo es que nos aferremos más que nunca a lo que conocemos. La atracción gravitatoria de lo conocido se ejerce, sin importar lo disfuncional que sepamos que es lo conocido.

Cuando reconocemos esto, podemos mantener el espacio para este colapso y esta transición de forma más suave, más respetuosa, con más cuidado.

De lo contrario, la ansiedad se convierte en ira, y las personas pierden la confianza y la fe en los demás y en sus instituciones.

El resultado corre el riesgo de convertirse en un círculo vicioso: a medida que los retos de nuestro tiempo se intensifican, confiamos menos en nuestros líderes, las salidas que buscamos en nuestro descontento -como las creencias anticientíficas o las teorías de la conspiración- se vuelven más extremas, y nuestros líderes a su vez confían menos en nosotros.

Se inclinan aún más por ceñirse a lo que conocen -las viejas historias- negándonos la capacidad de acción mientras se dedican a intentar inútilmente resolver los retos por nosotros, sin nosotros.

Por eso, el trabajo más esencial en este momento debería ser una reimaginación de lo que es el liderazgo. Si los que ocupan posiciones de poder actúan como si no hubiera nada malo, nada que ver, nuestra desconfianza en ellos se profundiza aún más.

Los líderes que construyen el futuro de los ciudadanos empiezan por reconocer la incertidumbre, compartiendo con nosotros las preguntas y los retos en lugar de proporcionarnos (o no proporcionarnos) las respuestas.

Crean oportunidades para que participemos y contribuyamos. Cultivan la llamada «incertidumbre segura»: reconocen las incógnitas, no las niegan.

No pretenden saber exactamente cómo será el futuro. Pero nos aseguran que la mejor manera de construirlo es trabajando juntos. Como dice la filósofa y activista Adrienne Maree Brown: «Nadie es especial; todos somos necesarios».

Para sobrevivir y prosperar, debemos entrar en el futuro ciudadano. Debemos vernos a nosotros mismos como ciudadanos: personas que moldean activamente el mundo que nos rodea, que cultivan conexiones significativas con su comunidad e instituciones, que pueden imaginar una vida diferente y mejor, que se preocupan y asumen responsabilidades, y que crean oportunidades para que otros hagan lo mismo.

De manera crucial, los líderes de nuestras instituciones también deben ver a las personas como ciudadanos, y tratarnos como tales.

Si somos capaces de adentrarnos en el futuro ciudadano, podremos hacer frente a nuestros innumerables retos: la inseguridad económica, la emergencia ecológica, las amenazas a la salud pública, la polarización política, etc. Podremos construir un futuro. Podremos tener un futuro juntos.

Este artículo fue publicado en BBC Future. Haz clic aquí si quieres leer la versión original (en inglés).

Imagen de portada: GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: Jon Alexander y Ariane Conrad. BBC Future. 28 de agosto 2022.

Sociedad y Cultura/Historia/Economía/Democracia/Derechos Humanos/Tecnología

 

 

 

El país donde durante décadas solo los ricos podían obtener pasaportes.

En 1967, el Tribunal Supremo de India sentenció que tener un pasaporte y viajar al extranjero era un derecho fundamental de todo ciudadano de ese país.

Fue una decisión histórica porque hasta ese momento este documento se consideraba como un privilegio que sólo se concedía a quienes eran lo suficientemente «respetables» o «dignos» de representar al país y «defender su honor en el exterior».

Durante mucho tiempo, el pasaporte se consideraba una «credencial civil» destinada únicamente a los indios con «medios económicos, educación y posición», explicó Radhika Singha, historiadora de la Universidad Jawaharlal Nehru de Delhi.

Esta interpretación explica por qué no tenían pasaportes quienes trabajaron en las colonias de Malasia Británica, Ceilán (actual Sri Lanka) y Birmania (actual Myanmar) ni los llamados «coolies», que formaban parte de más de un millón de indios que emigraron a todos los rincones del entonces imperio británico para realizar trabajos en régimen de servidumbre.

GETTY IMAGES. Durante décadas las autoridades indias mantuvieron una política discriminatoria de entrega de pasaportes.

No apto para cualquiera

El criterio para adjudicar los pasaportes convirtió a sus titulares en representantes deseables de India, avalados por el Estado, en oposición al «indeseable coolie, una narrativa que continuó dando forma al régimen de pasaportes de la India después de 1947», aseguró Kalathmika Natarajan, historiadora de la Universidad de Exeter.

Natarajan buscó en los archivos para averiguar más sobre el discriminatorio sistema de concesión de pasaportes en India.

La liberación de la dominación británica no cambió las cosas: el nuevo Estado poscolonial, siguió tratando a «una cierta categoría de sus propios ciudadanos como ‘indeseables’ con una óptica muy similar a la del Estado colonial, jerárquica y discriminatoria».

Esta segregación, apuntó la experta, estaba profundamente arraigada en la mentalidad de que viajar al extranjero implicaba «el respeto a sí mismo y el ‘izzat’ (honor) de India y sólo podían hacerlo quienes poseyeran el ‘pedacito de India’ adecuado, por así decirlo».

Así que el gobierno pidió a los funcionarios que identificaran a los ciudadanos que no «avergonzarían» al país en el extranjero.

El hecho de que los gobiernos estatales fueran los encargados de expedir los pasaportes hasta 1954 ayudó a impulsar esta política, pues ellos negaron los pasaportes a la mayoría de los solicitantes. El fin de las autoridades indias era construir una diáspora «deseable».

Aprobado por la antigua metrópolis

Estudiosos como Natarajan han descubierto que esta política discriminatoria se puso en marcha en connivencia con funcionarios británicos, quienes querían impedir la movilidad de los ciudadanos de castas y clases bajas que querían emigrar a Reino Unido después de 1947, año en que India consiguió su independencia de Londres.

Dos niñas indias en una escuela británica.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. La política de los primeros gobiernos de la India independiente buscaron limitar la emigración de analfabetas y pobres, reveló una investigadora.

La Ley de Nacionalidad Británica de 1948 permitió a los emigrantes indios entrar libremente al Reino Unido después de la secesión del país. ¿La razón? Según la ley, los residentes indios dentro y fuera de India eran súbditos británicos.

Los funcionarios de ambos países construyeron una categoría de indios que eran considerados -en distintos grados, por ambas partes- como «indeseables» para emigrar a las islas británicas.

Ambos países ganaban con la política. Para el gobierno indio, esto significaba ahogar la movilidad de los ciudadanos «inadecuados» de casta inferior y más pobres que probablemente «avergonzarían a la India en Occidente».

Por su parte, para Reino Unido esto ayudaría a frenar la marea de «inmigrantes de color» y la «clase de los vendedores ambulantes» de indios en particular, según Natarajan.

En un informe fechado en 1958 las autoridades británicas advertían de los «problemas» derivados de la afluencia de inmigrantes de color y exponía las diferencias con los inmigrantes de las Indias Occidentales.

«Son en su mayoría de buen tipo y encajan con bastante facilidad en la sociedad británica». Así se refería el reporte a los inmigrantes del Caribe anglófono, mientras que de los indios y pakistaníes decía que «están muy perjudicados por su incapacidad para hablar inglés y su falta de cualquier tipo de habilidad».

El edificio Parlamento británico

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Los investigadores encontraron que la política discriminatoria india se puso en marcha en connivencia con funcionarios británicos.

El origen de clase de los inmigrantes que «en su mayoría simples campesinos sin cualificación que no sabían inglés» parecían «siniestros» para los británicos, dijo Natarajan.

Un funcionario británico de la Oficina de Relaciones con la Mancomunidad de Naciones a principios de la década de 1950, afirmó en una carta que los funcionarios indios habían «expresado un indisimulado placer» por el hecho de que el Ministerio británico del Interior «considerara posible rechazar a ciertos emigrantes».

Los más pobres, lo más perjudicados

A las comunidades más marginadas -como las castas «registradas» o dalits, que representan más de 230 millones de los 1.400 millones de habitantes actuales de India- se les negó el pasaporte junto a los políticos «indeseables», como los miembros del Partido Comunista, según los estudiosos.

En la década de 1960 se incumplieron las directrices para proporcionar pasaportes a diputados y concejales sin importar sus bienes ni su ideología, por lo cual se le negó el documento a miembros de una serie de partidos regionales anteriormente secesionistas, como el Dravida Munnetra Kazhagam (DMK).

Había muchas formas de restringir los pasaportes. Los solicitantes debían someterse a pruebas de alfabetización -e inglés-, tener suficiente dinero y cumplir las normas de salud pública.

El escritor británico de origen indio Dilip Hiro relató que en 1957 tardó seis meses en conseguir un pasaporte en India «a pesar de tener buenas calificaciones académicas y referencias financieras».

El primer ministro indio Narendra Modi

FUENTE DE LA IMAGEN -GETTY IMAGES. Hace cuatro años el gobierno del nacionalista Narendra Modi intentó crear un pasaporte para «pobres», idea que debió ser desechada por la controversia y las protestas que provocó.

Este control opresivo tuvo consecuencias imprevistas: muchos indios adquirieron pasaportes falsos.

A raíz de este escándalo, los «indios analfabetos o semianalfabetos» que no sabían inglés fueron inhabilitados brevemente para obtener un pasaporte entre 1959 y 1960.

Durante casi dos décadas, el sistema de pasaportes de India siguió siendo excluyente.

En 2018 el gobierno del actual primer ministro Narendra Modi pretendió desenterrar la política al anunciar una nueva categoría de pasaportes «naranja» -en contraposición a los azul marino vigentes- para indios no calificados y con educación limitada «con miras a ayudarlos y asistirlos de manera prioritaria».

Las protestas provocaron que el gobierno desechara la propuesta. Según Natarajan, este plan no hacía más que reflejar la «antigua visión de lo internacional como un espacio para los indios de casta y clase alta».

Imagen de portada: PRINT COLLECTOR/GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: Soutik Biswas BBC News, corresponsal en India. 27 de agosto 2022.

Sociedad y Cultura/India/Historia/Viajes/Derechos Humanos.

 

 

 

Cómo podremos reemplazar las sociedades moldeadas por los multimillonarios de Silicon Valley. Parte 1/2

Los titulares cargados de fatalidad de nuestros tiempos parecen indicar que hay dos futuros en oferta.

En uno de ellos, prevalece un autoritarismo orwelliano. Temerosos ante las crisis que se agravan -la climática, sanitaria y económica-, los ciudadanos aceptan el trato que les ofrece el «hombre fuerte»: su protección a cambio de una lealtad incuestionable como «súbditos». Lo que sigue es la abdicación del poder personal, la elección o la responsabilidad.

En el otro, todos somos «consumidores» y la autosuficiencia se convierte en un deporte extremo. Los más ricos tienen en una mano sus lugares para escaparse o retirarse de la rutina en Nueva Zelanda y en la otra un billete para Marte.

El resto nos esforzamos por ser como ellos, valiéndonos por nosotros mismos a medida que los robots nos quitan puestos de trabajo y se intensifica la competencia por unos recursos cada vez más escasos.

Los beneficios de la tecnología, ya sea la inteligencia artificial, la biotecnología, la nanotecnología o la agrotecnología van a parar a los más ricos, al igual que todo el poder de la sociedad.

Se trata de un futuro moldeado por los caprichos de los multimillonarios de Silicon Valley. Aunque este modelo se vende a sí mismo con garante de las libertades personales, la experiencia para la mayoría es de exclusión: un mundo de ricos y pobres.

La tercera vía

A pesar del ancho de banda y las ondas dedicadas a estas dos distopías, existe otra trayectoria: la llamamos «futuro ciudadano».

Un grupo de personas formando el mapa del mundo

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Los autores explican que el concepto de ciudadanía va más allá del ejercicio de voto y de otros mandatos previstos en la ley.

En los últimos años estuvimos trabajando en un libro titulado «Ciudadanos», en el que proponemos una narrativa más esperanzadora para el siglo XXI.

En este futuro, las personas son ciudadanos, en lugar de súbditos o consumidores. Con esta identidad, resulta más fácil ver que todos somos más inteligentes que cualquiera de nosotros. Y que la estrategia para navegar en tiempos difíciles es aprovechar las diversas ideas, la energía y los recursos de todos.

Esta forma de ciudadanía no tiene que ver con el pasaporte que tenemos, y va mucho más allá del votar en las elecciones. Representa el significado más profundo de la palabra, cuyas raíces etimológicas se traducen literalmente como «personas juntas»: los humanos nos definimos por nuestra interdependencia fundamental, las vidas no tienen sentido sin la comunidad.

Es una práctica más que un estatus o una posesión, casi más verbo que sustantivo.

Como ciudadanos, miramos a nuestro alrededor, identificamos los ámbitos en los que tenemos alguna influencia, encontramos a nuestros colaboradores y nos comprometemos. Y, fundamentalmente, nuestras instituciones nos animan a hacerlo.

Sin embargo, aprovechar este futuro dependerá de que veamos y aceptemos una historia más amplia de lo que somos como seres humanos. ¿Y cómo lo hacemos?

Ejemplos en cada esquina

Mientras escribíamos el libro, encontramos con innumerables ejemplos de la perspectiva ciudadana. Si miramos más allá de los titulares, pronto descubriremos un fenómeno global e intersectorial, y lo que pueden parecer ejemplos aislados están conectados por temas comunes.

Libros de la protesta de nueva Constitución de Chile.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Chile se encuentra en estos momentos inmerso en la campaña para decidir si aprueba una nueva Constitución.

Pensemos en la gobernanza. La ciudad de París acaba de aprobar la creación de una Asamblea Ciudadana permanente que orienta la política, y se ha comprometido a distribuir más de US$ 101 millones al año mediante presupuestos participativos.

La Ciudad de México ha elaborado una Constitución para sus nueve millones de habitantes, mientras que Chile se encuentra en medio del proceso para ratificar un proyecto de Carta Magna redactado por una Convención impulsada por los ciudadanos.

En Reikiavik (Islandia), los diseñadores de juegos han construido una plataforma de democracia participativa que ha incorporado a cientos de personas al funcionamiento de la ciudad.

Quizá lo más impresionante de todo sea que Taiwán mostró al mundo un camino para superar la pandemia, construyendo su respuesta en torno a tres principios: rápido, divertido y justo.

Esto llevó al gobierno taiwanés a abrir sus datos, a convocar premios para aplicaciones de seguimiento de la disponibilidad de máscaras faciales (y mucho más), a confiar en la gente lo suficiente como para restringir los movimientos sobre la base de la «autovigilancia participativa», e incluso a crear una línea de atención telefónica a la que cualquier ciudadano podía llamar con ideas sobre qué más se podía hacer.

¿El resultado? Una de las tasas de mortalidad más bajas del mundo, sin imponer nunca un confinamiento.

El futuro de los ciudadanos también está ganando terreno en el mundo de la empresa. Muchas empresas aspiran ahora a crear «valor para las partes interesadas» y no sólo «valor para los accionistas».

Un antiguo director general de Unilever, por ejemplo, fijó como objetivo de la empresa ser contribuyentes «positivos netos» a la sociedad. Y algunas de las empresas más grandes y de más rápido crecimiento del mundo están experimentando con el crowdsourcing y el crowdfunding.

General Electric, por ejemplo, recurre habitualmente a soluciones de crowdsourcing para algunos de sus principales retos. Y la marca de cosméticos Body Shop ha instituido un pionero Colectivo de Jóvenes como parte de su estructura de gobierno.

Un grupo de personas en una asamblea en Taiwán

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

La decisión del gobierno taiwanés de permitirle a sus ciudadanos participar a la hora de diseñar las políticas para combatir la pandemia del covid-19, es para los expertos un modelo de la ciudadanía del futuro.

Hay muchas más cosas que ocurren por debajo del radar convencional, arraigadas en modelos de negocio que se construyen para extenderse en lugar de escalar.

El cooperativismo de plataforma, con el que Airbnb y Uber se enfrentan a la competencia de Ride Austin y Peepl Eat, cuyos clientes son también sus propietarios; y el crowdfunding de capital, el cual difumina la línea entre el accionista y el cliente e impulsa a empresas establecidas como la cervecera Brewdog y a nuevas empresas como Yuup, la cual es una plataforma que apoya a pequeños negocios en la ciudad inglesa de Bristol.

Las ONG también se suman

El futuro de los ciudadanos también está tomando forma en el sector no lucrativo, ya que las organizaciones se reimaginan a sí mismas como facilitadoras de los movimientos dirigidos por los ciudadanos.

En el Reino Unido, organizaciones como la Real Sociedad para la Protección de las Aves (RSPB), el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) y Amigos de la Tierra están reorientando sus estrategias hacia la participación, apoyando campañas en lugar de iniciar las suyas propias.

Por su parte, Greenpeace EE.UU. está adoptando un enfoque más colectivo, tratando de ser, en palabras de la directora ejecutiva Annie Leonard, «un héroe entre héroes».

Una nueva plataforma llamada Restor permite a los proyectos de base de conservación de la naturaleza de todo el mundo trazar su impacto, conectarse y colaborar.

Al mismo tiempo, los grupos comunitarios están rechazando los viejos modelos de ayuda y caridad, y buscando soluciones locales.

Las ofertas de acciones comunitarias, por ejemplo, son una innovación en el Reino Unido que facilita a la población local la inversión en sus propias comunidades.

En Grimsby, en el norte de Inglaterra, un grupo llamado East Marsh United acaba de completar con éxito una oferta de acciones comunitarias por valor de US$ 602.000 para comprar 10 casas, que serán reformadas y luego alquiladas a menor costo.

El proyecto generará un flujo de ingresos sostenible para el resto de sus operaciones.

Una campaña de Greenpeace

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Greenpeace ha comenzando a respaldar las iniciativas de otras agrupaciones ambientalistas, en lugar de iniciar campañas en solitario.

Y si hay alguien que destaca por encima de todos en toda esta historia, es Kennedy Odede: un hombre que empezó con un balón de fútbol y teatro callejero en uno de los barrios marginales de Nairobi y ha hecho crecer su organización Shining Hope for Communities hasta una escala en la que permitió a más de dos millones de habitantes de los barrios marginales apoyarse durante la pandemia.

Incluso acoge un incipiente Foro Mundial de Comunidades, una alternativa más colectiva al Foro Económico Mundial de Davos.

Imagen de portada: GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: Jon Alexander y Ariane Conrad. BBC Future. 28 de agosto 2022.

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Por qué miles de judíos han huido de Rusia desde que comenzó la guerra en Ucrania.

Rusia enfrenta la emigración masiva de su comunidad judía. Al menos uno de cada ocho de los judíos que residían en el país euroasiático lo han abandonado desde que comenzó la guerra con Ucrania.

La Agencia Judía, organización que ayuda a los judíos de todo el mundo a trasladarse a Israel, afirma que desde marzo se han marchado unos 20.500 de los 165.000 judíos que se calcula que hay en Rusia.

Otros miles se han trasladado a otros países.

Sin duda, el espectro de la persecución histórica que este colectivo ha sufrido parece haber provocado esta repentina migración masiva.

Por la borda

En Moscú, desde el colapso del sistema comunista un grupo de líderes y personalidades hicieron un gran esfuerzo por desarrollar a la comunidad judía. Entre ellos destacan Pinchas Goldschmidt, rabino jefe de la ciudad desde 1993.

GETTY IMAGES. Desde la caída del comunismo a principios de los años 90, sinagogas y escuelas judías han abierto sus puertas a lo largo de Rusia.

«Empezamos de cero con sinagogas, escuelas, guarderías, servicios sociales, profesores, rabinos y miembros de la comunidad», rememoró.

Sin embargo, a las dos semanas del inicio de la invasión a Ucrania, el rabino Goldschmidt y su familia abandonaron Rusia, primero a Hungría y luego a Israel.

Ya fuera del país renunció a su cargo y condenó la agresión del Kremlin.

«Sentí que tenía que hacer algo para mostrar mi total desvinculación y desacuerdo con esta invasión de Ucrania, pero me habría puesto en peligro si lo hubiera hecho quedándome en Moscú», explicó.

Algunos judíos rusos le criticaron por marcharse y hablar, preocupados de que significara un mayor escrutinio de la comunidad, pero el rabino Goldschmidt dijo que la mayoría le apoyaba.

Una mujer con un cartel contra la guerra en Ucrania y un hombre con la bandera de Ucrania en una protesta en Tel Aviv

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. La comunidad judía, dentro y fuera de Israel, se ha posicionado en contra de la invasión rusa a Ucrania.

«Recibí algunos mensajes que decían: ‘¿Cómo puedes dejarnos solos?’, pero yo diría que la gran mayoría me apoyó muchísimo. No fue un conflicto menor decidir si nos íbamos, para mí y mi mujer la comunidad era nuestra vida», afirmó.

Goldschmidt aseveró que de quedarse no habría podido pronunciarse en contra de la invasión, porque de hacerlo pondría en peligro a la comunidad.

Atendiendo a la historia

Desde que el líder espiritual de los judíos moscovitas se marchó, un gran número de personas ha seguido su ejemplo.

Muchos han aprovechado la oportunidad de trasladarse a Israel, donde la Ley del Retorno da derecho a la ciudadanía a cualquier persona que pueda demostrar que tiene al menos un abuelo judío.

«He estado pensando bastante en por qué hay tanta prisa por ir, porque no estamos viendo una gran oleada de antisemitismo», dijo Anna Shternshis, profesora de estudios yiddish en la Universidad de Toronto y especialista en historia judía en Rusia.

Foto de las víctimas de un linchamiento masivo ocurrido en 1905 en contra la comunidad judía en Rusia.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGEN. A lo largo de la historia los judíos en Rusia han servido de «chivos expiatorios» por los desastres o problemas que ha afrontado el país, lo cual les ha hecho sufrir persecución y ataques.

«Pero luego, poniéndome mi sombrero de historiadora, veo que cada vez que ocurre algo en Rusia, alguna agitación, algún cambio, los judíos siempre están en peligro», recordó.

La historiadora se refirió a los hitos que condujeron hechos de violencia contra los judíos rusos, tales como la crisis económica de finales del siglo XIX, la revolución de 1917 (que estableció el régimen comunista) y la II Guerra Mundial.

Entre 1880 y 1920 se registraron varios pogromos (linchamientos en masa) contra comunidades judías a lo largo del país, a quienes los rusos ortodoxos responsabilizaron, sin evidencia alguna, de estar detrás del magnicidio contra el zar Alejandro II y luego por oponerse a la revolución bolchevique.

Shternshis, que nació y creció en Rusia, afirmó que se siente especialmente consternada por la forma en que los judíos sienten, una vez más en la historia mundial, que pese al esfuerzo por construir una vida, ésta les puede ser arrebatada de repente.

Habla la calle

La BBC conversó con un hombre, quien está intentando marcharse, y éste aseguró que se siente inseguro. El entrevistado quiso que se le conociera como Alexander, un nombre falso, por temor a las consecuencias que le podría acarrear hablar.

«Después del 24 de febrero, mi familia se dio cuenta de que estábamos absolutamente en contra de esta guerra, pero no sabíamos cómo protestar. Uno de mis hijos está en edad de hacer el servicio militar, así que esa es otra razón por la que nos queremos ir», comentó.

Dos policías rusos arrestando a un manifestante contra la guerra en Ucrania

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Las autoridades rusas han mostrado muy poca tolerancia contra quienes se oponen a su guerra en Ucrania y han reprimido toda protesta contra su «Operación Especial».

Su voz oculta la angustia que le provoca la posibilidad de dejar su hogar y su país. Asimismo, admitió que está preocupado por no poder encontrar trabajo en el extranjero y no tener grandes ahorros.

Pero, como sugirió Shternshis, la ansiedad de Alexander por el futuro de su familia en Rusia va más allá de la mera oposición a la guerra.

«Las autoridades en Rusia son imprevisibles y tienen una mala tendencia; los judíos se convierten en uno de sus objetivos de propaganda, tradicionalmente somos una buena forma de encontrar enemigos internos. Mis bisabuelos y abuelos sufrieron esos tiempos», dijo.

Alexander afirmó que sólo conoce a otras dos familias judías y que la comunidad no ha sido una parte importante de su vida.

Sin embargo, reconoció que teme que, por muy integrado que está a la sociedad rusa, esto no importará si cambian los ánimos contra los judíos. En previsión ya ha solicitado la ciudadanía israelí y debe ser entrevistado en las próximas semanas.

Una de las cosas que ha alarmado a Alexander es la intención declarada por el Kremlin de cerrar la filial de la Agencia Judía en el país.

«De repente lo vemos en las noticias, y nos preguntamos: ¿qué es lo siguiente? Nos sentimos muy inseguros y pensamos que podríamos perder nuestros trabajos, o ir a la cárcel. Las cosas se han vuelto muy aterradoras», zanjó.

Imagen de portada: GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: Aleem Maqbool. BBC News, editor de religiones. Hace 2 horas.

Migraciones/Rusia/Conflicto Rusia-Ucrania/Derechos Humanos/ Derechos de las Minorías

 

El creciente número de propietarios chinos que se niega a pagar sus hipotecas (y por qué causa alarma).

«La construcción se detiene, el pago de la hipoteca se detiene. ¡Entreguen las casas si quieren su dinero!».

Ese fue uno de los cánticos que un grupo de compradores de apartamentos de China corearon en junio, durante una protesta para exigir la culminación de sus viviendas. Pero las pancartas y las consignas no han sido las únicas formas en las que los propietarios han expresado su ira y descontento.

Cientos de ellos han dejado de pagar sus hipotecas, una medida radical para China, donde ningún tipo de disidencia es tolerada.

Una joven pareja que se mudó a la ciudad de Zhengzhou, en el centro de China, dijo a la BBC que, tras hacer el pago inicial el año pasado, el promotor se retiró del proyecto y la construcción de su vivienda se paralizó.

«He imaginado innumerables veces la alegría de vivir en un nuevo hogar, pero ahora todo parece ridículo», dijo la mujer, que no quiso ser nombrada.

GETTY IMAGES. Edificios de apartamentos inacabados como estos, ubicados en la ciudad de Hangzhou, se han vuelto parte del paisaje de las urbes chinas.

Otra mujer, de unos 20 años, que también compró una casa en Zhengzhou dijo a la BBC que ella también está dispuesta a dejar de pagar su hipoteca. «Cuando el proyecto se reanude por completo, seguiré pagando», condicionó.

Muchos de los hoy morosos pueden seguir pagando sus créditos, pero están optando por no hacerlo, para así presionar por la culminación y entrega de sus casas.

Esto revela que la situación en China hoy es diametralmente opuesta a la crisis de las hipotecas subprime registrada en EE.UU. en 2007, donde los bancos prestaron dinero a personas de alto riesgo que luego no pudieron seguir pagando sus empréstitos.

Los protagonistas de esta inusual protesta adquirieron viviendas en unos 320 proyectos de todo el país, según un cálculos obtenidos de Github, donde los propietarios han ido anunciado su decisión de cesar sus pagos. Pero no está claro cuántos dejaron realmente de pagar.

Cifras de miedo

Los préstamos afectados por esta protesta podrían ascender a US$145.000 millones, según estimaciones de la consultora S & P Global ratings. Otros analistas dicen el monto que podría ser incluso mayor.

Un grupo de edificios a medio construir en China

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. El sector inmobiliario representa un tercio de la segunda economía del mundo y las propiedades suponen el 70% de la riqueza de sus ciudadanos.

La revuelta no solo ha sorprendido a las autoridades, sino que está poniendo el foco de atención en un mercado -el inmobiliario- que muestra signos de desaceleración y registra una grave escasez de efectivo.

Y lo que es más alarmante, está exhibiendo la creciente desconfianza de los consumidores chinos. La confianza era uno de los principales pilares en las que se asentaba la segunda economía del mundo.

«Los boicots hipotecarios, impulsados por el deterioro del sentimiento hacia la propiedad, son una amenaza muy seria para la posición financiera del sector», dijo la consultora Oxford Economics, en un reciente informe.

¿Por qué debe preocupar la crisis inmobiliaria china?

El sector inmobiliario chino representa un tercio de la economía del gigante asiático. En él se incluyen las viviendas, los servicios de alquiler e intermediación, las industrias que producen los electrodomésticos y los materiales de construcción.

En los últimos tiempos la economía china viene mostrando signos de ralentización: En el último trimestre sólo creció un 0,4% respecto al año anterior y algunos economistas esperan cierre el año en 0.

Una mujer pasa junto a una pantalla que muestra la evolución del índice bursátil chino.

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La insólita decisión de un grupo de propietarios chinos no pagar sus hipotecas, hasta tanto no reciban sus viviendas, puede provocar un serio problema al sector bancario.

Esto se debe, en gran medida, a la dura estrategia de Pekín contra el covid-19. La política sanitaria china ha incluido repetidos confinamientos y continuas restricciones han afectado a los ingresos de las personas y de las empresas, así como el ahorro y la inversión.

El tamaño de la economía china implica que cualquier la perturbación de un mercado crucial -como el inmobiliario- repercutirá en el sistema financiero global.

Efecto cascada

Los expertos afirman que el principal riesgo hoy es que se produzca un efecto contagio y que los bancos dejen de prestar dinero a las constructoras si creen que el sector se está hundiendo.

«Todo dependerá de la política», afirmó Ding Shuang, jefe de investigación económica para China en el banco Standard Chartered. «A diferencia de lo que ocurre en otras partes del mundo, donde las burbujas inmobiliarias se rompen por culpa de los mercados, en este caso la culpa es del gobierno».

Una mujer pasa junto a unos rascacielos en Pekín

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. La economía china confió durante mucho tiempo en la construcción y el sector inmobiliario para crecer, pero ahora este modelo muestra signos de agotamiento.

Treinta empresas inmobiliarias ya han dejado de pagar su deuda externa. Evergrande, que incumplió el año pasado su deuda de US$300.000 millones, es la víctima más destacada. S & P ha advertido que si las ventas no se recuperan, más empresas podrían seguir su ejemplo.

La demanda de viviendas tampoco está aumentando, ya que China está experimentando un cambio demográfico con la urbanización y el lento del crecimiento de su población.

«La cuestión fundamental es que hemos llegado a un punto de inflexión en el mercado de la vivienda en China», aseguró Julian Evans-Pritchard, economista senior de China en Capital Economics.

¿Cómo hemos llegado hasta aquí?

El sector inmobiliario representa alrededor del 70% de la riqueza personal en China, y los compradores de viviendas suelen pagar por adelantado proyectos que apenas están en planos y que no han comenzado a edificarse.

Estas «preventas» suponen entre el 70% y el 80% de las ventas de viviendas nuevas en el gigante asiático, explicó Evans-Pritchard, quien añadió que los promotores necesitan ese dinero, porque lo utilizan para financiar varios proyectos a la vez.

Un grupo de rascacielos chinos

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Los cambios demográficos y las consecuencias económicas de la pandemia parecen estar detrás del lento crecimiento en las operaciones inmobiliarias en China

Pero muchos jóvenes chinos de clase media ya no invierten en inmuebles, probablemente por la debilidad de la economía, el aumento del desempleo y los recortes salariales, y ahora el temor es que los promotores no terminen sus proyectos.

«Esto es parte del problema: los promotores contaban con la entrada de nuevos fondos, y esas nuevas ventas ya no se producen», dijo Evans-Pritchard.

Según el grupo bancario ANZ, más de US$ 220.000 millones en préstamos están vinculados a proyectos inacabados. Y el crédito -una importante fuente de liquidez en los años de bonanza- también se ha secado.

En 2020, el gobierno chino introdujo las «tres líneas rojas», medidas contables para limitar el volumen de los préstamos a los promotores. Esto cortó la financiación, y la subsiguiente falta de confianza en el mercado también ha afectado a la disposición de los bancos a prestar a las inmobiliarias y constructoras.

¿Qué está haciendo el gobierno?

Por un lado, Pekín está dirigiendo el problema hacia los gobiernos locales, los cuales están ofreciendo depósitos iniciales reducidos para la compra de casas, rebajas fiscales y subvenciones en efectivo a los compradores de viviendas, y fondos de ayuda a los constructores. 

Pero esto tiene un coste, ya que las arcas locales se verán afectadas, porque los promotores inmobiliarios comprarán menos terrenos.

El líder chino Xi Jinping en la asamblea del país.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Expertos económicos afirman que la protesta de los propietarios chinos puede suponer un serio riesgo para los planes del mandatario del país, Xi Jinping.

«Creo que es el momento de que el gobierno central y los reguladores intervengan», dijo Ding.

El diario económico Financial Times informó recientemente de que China emitió US$148.000 millones en deuda para ayudar a los promotores inmobiliarios, y Bloomberg informó que los titulares de hipotecas podrían ser eximidos de tener que pagarlas, sin que ello afecte a su récord crediticio.

Oxford Economics afirmó recientemente que cualquier intervención gubernamental en el sector inmobiliario y de las infraestructuras puede suponer un respiro a corto plazo, pero «no es ideal para el crecimiento de China a más largo plazo, ya que el gobierno y el sector financiero se ven obligados a ayudar a sostener una industria inmobiliaria improductiva (y que fracasa)».

Además, no se trata sólo de una crisis financiera. El boicot a las hipotecas corre el riesgo de convertirse en un grave problema social, dijo Ding.

Y eso podría volverse en un dolor de cabeza para el presidente Xi Jinping antes de un crucial Congreso del partido a finales de este año en el que se espera que busque un histórico tercer mandato.

¿Qué pasará después?

Los analistas afirman que los US$148.000 millones de dólares pueden no ser suficientes para rescatar al sector inmobiliario. Capital Economics estima que las empresas necesitan US$444.000 millones sólo para completar los proyectos paralizados.

Un billete de 100 dólares y otro de 100 yuanes chinos.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. China ha debido emitir deuda por casi US$ 150.000 millones para ayudar a las constructoras e inmobiliarias, pero firmas consultoras afirman que esta cifra podría no ser suficiente.

Tampoco está claro si los bancos -especialmente los rurales más pequeños- pueden absorber el coste de la huelga hipotecaria.

Incluso si la construcción se reanuda, muchos promotores no podrán sobrevivir, porque es poco probable que la venta de viviendas sea suficiente para cubrir sus costos. Las ventas de los 100 principales promotores de China cayeron un 39,7% en julio en comparación con el mismo periodo del año pasado, según la Corporación china de Bienes Raíces (CRIC).

Esta crisis es el indicio más claro de que la economía china se encuentra en una encrucijada.

«El gobierno está haciendo todo lo posible por encontrar nuevas fuentes de crecimiento, pero va a ser un reto porque la economía ha dependido mucho de los inmuebles, la inversión en infraestructuras y las exportaciones durante las últimas tres décadas», agregó el analista.

«La época de crecimiento rápido en China probablemente haya terminado y eso es evidente en el sector inmobiliario en este momento», zanjó.

China

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Imagen de portada: REUTERS

FUENTE RESPONSABLE: Suranjana Tewari. BBC News, corresponsal de Negocios en Asia. 11 de agosto 2022.

China/Economía/Negocios/Derechos Humanos/Protestas

 

 

¿Por qué Irán ejecuta a más mujeres que cualquier otro país?

Advertencia: este artículo contiene imágenes que pueden resultar perturbadoras.

Los grupos de derechos humanos dicen que Irán vive una ola de ejecuciones.

Solo en la última semana de julio, 32 personas fueron ejecutadas, incluidas tres mujeres que fueron ahorcadas por asesinar a sus maridos.

«No hay pena de prisión por asesinato [en Irán]. O perdonas o ejecutas», dice Roya Boroumand, directora ejecutiva de la organización iraní de derechos humanos Centro Abdorrahman Boroumand, con sede en Estados Unidos.

Mientras que otros países ejecutan a más personas que Irán, ningún otro ejecuta a más mujeres, según las cifras anuales de Amnistía Internacional.

¿Por qué Irán ejecuta a más mujeres?

Pena de muerte

Además de las tres mujeres ejecutadas afines de julio, otras seis murieron en los primeros seis meses del año, según el Centro Abdorrahman Boroumand.

Agentes preparan una soga de ahorcamiento en Irán.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Los activistas acusan a las autoridades iraníes de ocultar el número real de ejecuciones.

Es cierto que la gran mayoría de ejecuciones en el país son de hombres, pero estas 9 mujeres se suman a un total creciente.

«Entre 2000 y 2022, hemos registrado las ejecuciones de al menos 233 mujeres», dijo Boroumand a la BBC.

«106 mujeres fueron ejecutadas por asesinato y 96 por presuntos delitos de drogas», agregó.

Se cree que un número menor fue condenado a muerte por tener relaciones sexuales fuera del matrimonio.

Boroumand dijo que solo alrededor del 15% de estos casos se anunciaron oficialmente. Se conocen otros de presos políticos o de funcionarios que se filtran sin la aprobación de las autoridades.

El alto número de ejecuciones se debe en parte a la falta de flexibilidad, aseguró Boroumand. Según el sistema legal del país, el Estado no puede conmutar una sentencia de muerte por asesinato. La decisión de perdonar recae en la familia de la víctima.

Sin ayuda

La activista iraní Atena Daemi trató de obtener un indulto de última hora para Sanubar Jalali, una mujer afgana de 40 años que finalmente fue ejecutada la semana pasada por matar a su esposo.

La madre de Abdolah Hosseinzadeh, quien fue asesinado en 2007, remueve la soga del cuello de Balal, quien mató a su hijo.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. En un extraño acto de compasión, los padres de un joven asesinado perdonaron al asesino después de que fuera llevado a la horca.

Daemi esperaba negociar el perdón con la familia del esposo de Jalali.

«Tratamos de encontrar a la familia de la víctima para suplicarles, pero las autoridades penitenciarias no ayudaron. Nos dieron el número de teléfono de su abogado asignado por el Estado, pero ignoró nuestras solicitudes», dijo Daemi a la BBC.

«Las autoridades penitenciarias a veces ayudan a que la familia acepte dinero y perdone, pero no siempre».

Sin embargo, Boroumand puede contar algunos éxitos: trabajando con otros activistas, aseguró haber salvado a dos personas de la ejecución y a otras ocho de la amputación de una parte del cuerpo.

De las otras dos mujeres que fueron ahorcadas el mismo día que Jalali, una era una niña casada a la edad de 15 años. La otra había sido arrestada por matar a su esposo hace más de cinco años.

Defensa débil

Daemi ha pasado siete años en prisión por su activismo. Ella dijo que las prisiones para mujeres carecen de instalaciones básicas y que a veces las reclusas son golpeadas.

Atena Daemi

FUENTE DE LA IMAGEN – ATENA DAEMI. Atena Daemi dice que el sesgo de género en el sistema judicial dificulta la absolución de una mujer acusada de asesinato.

Los procedimientos judiciales a menudo se inclinan contra las mujeres, ya que solo los hombres pueden ser jueces y la mayoría de los abogados también son hombres, señaló.

Los tribunales iraníes deben proporcionar un abogado defensor, pero Daemi aseguró que no brindan suficiente apoyo legal ya que «muchos de estos abogados asignados son exjueces o fiscales».

«Probar la inocencia no es fácil en los casos de asesinato. En esos casos, las palabras de los familiares de la víctima tienen más peso que las del acusado», indicó Daemi.

Sistema sexista

La periodista iraní Asieh Amini, que ahora vive en Noruega, ha seguido de cerca los casos en que las mujeres son condenadas a muerte. Ella considera que la raíz del problema es el propio sistema legal.

Una mujer iraní detenida en prisión.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Muchas familias cortan vínculos con las mujeres que son acusadas judicialmente, explican los activistas.

«Según la ley, el padre y el abuelo paterno son el cabeza de familia y pueden decidir el destino de las hijas, incluido el matrimonio», explicó Amini a la BBC.

Esto significa que las niñas que se ven obligadas a casarse pueden enfrentar graves problemas, incluida la violencia doméstica, y les resultará casi imposible divorciarse en los tribunales iraníes, añade.

Las mujeres condenadas a muerte a menudo pierden incluso el apoyo de sus padres, quienes pueden desear defender lo que consideran el «honor de la familia».

«En esta condición, algunas mujeres siguen siendo víctimas de la violencia para siempre», dice Amini.

Otras consideran matar a sus maridos.

«Algunas de estas mujeres confesaron que ellas mismas cometieron el asesinato o alguien las ayudó. Casi todas enfatizaron en que si hubiera habido una manera de apoyarlas contra la violencia que estaban soportando, no habrían cometido el crimen», afirmó.

Asieh Amini

FUENTE DE LA IMAGEN – JAVAD MONTAZERI. Asieh Amini atribuye la ejecución de mujeres en Irán a las leyes religiosas y a la sociedad patriarcal.

Ejecuciones de menores

Amini citó como ejemplo de cómo los tribunales tratan a algunas mujeres el caso de una niña de 16 años, Atefeh Sahaleh, quien fue abusada sexualmente por varios hombres.

En lugar de buscar justicia para la adolescente, los jueces dictaminaron en 2004 que había tenido relaciones sexuales fuera del matrimonio.

«Fue condenada a muerte por confesar haber tenido relaciones sexuales con unos hombres, cuando en realidad fue violada», explicó Amini.

Aseguró que, según el Código Penal Islámico de Irán, si una persona soltera confiesa haber tenido relaciones sexuales fuera del matrimonio, será sentenciada a 100 latigazos. Y si este acto se repite tres veces, pueden ser condenadas a muerte.

«Pero en el caso de Atefeh, ni siquiera se aplicó esta ley inhumana, porque descubrí que le dieron 100 latigazos solo dos veces antes de que el juez dictaminara que tenía que ser ejecutada», dijo Amini.

«Por cuarta vez, este mismo juez, cuyo nombre era Haji Rezaei, puso la cuerda alrededor del cuello de Atefeh».

El entusiasmo por la retribución no termina ahí. La activista contra la pena de muerte Narges Mohammadi publicó un video donde describe una ejecución en la que el hijo de una mujer condenada por asesinar a su esposo pateó el taburete de debajo de los pies de su madre en la horca.

Reclusas iraníes sentadas en su celda en la cárcel de Evin.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Atena Daemi dice que las cárceles de mujeres a menudo carecen incluso de las necesidades básicas.

Mohammadi cree que la familia del marido asesinado ejerció mucha presión sobre el hijo y sus parientes para restaurar el «honor familiar».

Herramienta de intimidación

Amini lamenta que la discriminación en la ley, los tribunales y las tradiciones «jueguen un papel en llevar a estas mujeres a un callejón sin salida, convirtiéndolas en criminales o en víctimas». Sin embargo, no está segura de qué hacer con esta serie de ejecuciones.

«Realmente nunca entendí durante los años que seguí estos casos de prisión en prisión, cómo el gobierno de Irán se beneficia de un castigo tan brutal», dijo.

No obstante, Boroumand tiene una teoría.

Una mujer parada en la horca en Irán.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. En el exterior ha habido muchas protestas contra el uso de la pena capital por parte de Irán.

Las prisiones de Irán ahora están abarrotadas de presos políticos y consumidores de drogas, y para aliviar la presión sobre las cárceles, cree que los funcionarios obligan a los familiares de las personas asesinadas a acelerar su decisión: clemencia o muerte.

Boroumand teme que esto lleve a que muchos más sean enviados a la horca.

Ella también sospecha que las autoridades tienen un motivo oculto para el castigo extremo.

«Recientemente le amputaron la mano a un hombre en Teherán. Están trayendo prisioneros de otras ciudades para realizar las amputaciones», aseguró.

«No lo están anunciando, pero lo hacen de tal manera que la información sobre el castigo se filtrará en la sociedad en general y creará miedo entre los activistas».

El gobierno iraní no responde a las solicitudes de comentarios de la BBC, pero el poder judicial ha dicho previamente que las ejecuciones son legales y no violan las obligaciones internacionales (tratados firmados por Irán). El gobierno iraní ha negado repetidamente los informes de tortura y confesiones forzadas.

Imagen de portada:ABDORRAHMAN BOROUMAND CENTER. Estas 6 mujeres se encuentran entre las 200 que han sido ejecutadas en Irán desde el inicio del siglo XXI.

FUENTE RESPONSABLE: Swaminathan Natarajan; BBC World Service. 10 de agosto 2022.

Sociedad y Cultura/Irán/Derechos Humanos/Mujeres

 

 

 

 

“La policía de Río de Janeiro es una máquina de matar”: entrevista con el sociólogo Daniel Hirata.

El tiroteo en las favelas del Complexo do Alemão fue tan intenso el jueves que el batallón de élite de la Policía Militar de Río de Janeiro agotó su munición en dos horas. Y el saldo final fue de 18 muertos.

Según la policía, la operación con unos 400 hombres perseguía a un grupo que robaba vehículos, cargas y bancos, y había atacado estaciones policiales. Entre los muertos figuran dos mujeres, 15 «sospechosos» y un policía.

Pero familiares de víctimas, habitantes de la zona y expertos criticaron la acción policial por considerarla excesivamente violenta.

Una de las mujeres muertas fue baleada al pasar en su auto en una avenida; la otra cuando la policía retiraba barricadas en la zona el viernes, aunque la corporación rechaza testimonios que dicen que el disparo salió de sus filas.

Esta operación policial fue la quinta más letal en la historia de Río de Janeiro, según un registro de Geni, un grupo de estudios sobre seguridad pública y violencia en la Universidad Federal Fluminense (UFF).

Otras dos operaciones policiales, ocurridas en los últimos 14 meses, cobraron aún más vidas: una en la favela de Jacarezinho en mayo de 2021 (la más letal de Río, con 28 muertos) y la segunda en Vila Cruzeiro en mayo de este año (con 23 muertos).

La policía de Río asegura que estas acciones se basan en informes de inteligencia y se llevan a cabo de acuerdo a lo que establece la ley, la justicia e incluso protocolos técnicos.

Pero Daniel Hirata, un sociólogo que coordina el Geni, afirma que esas operaciones policiales en Río carecen de efectividad alguna, suelen estar motivadas por una sed de venganza y gozan de gran impunidad.

«La policía de Río de Janeiro es una máquina de matar», dice el experto en una entrevista con BBC Mundo.

Lo que sigue es una síntesis del diálogo telefónico con Hirata, quien también es profesor de la UFF.

Línea

En los últimos meses ocurrieron tres de las cinco operaciones policiales más letales en la historia de Río de Janeiro, según los datos de Geni. ¿Hay una explicación de por qué pasa esto?

Son muchos factores que se suman. Uno, bastante importante, es la gestión que se inicia con el exgobernador de Río, Wilson Witzel y continúa con Cláudio Castro.

Es una gestión marcada por un estímulo a la violencia policial. Tal vez nunca se había visto a gobernadores pronunciarse de forma tan abierta en favor de la brutalidad policial.

Daniel Hirata

FUENTE DE LA IMAGEN – DANIEL HIRATA

Daniel Hirata es sociólogo y coordina el Geni, grupo especializado en temas de seguridad pública y violencia en la Universidad Federal Fluminense.

Esa misma gestión confirió a las fuerzas policiales una autonomía muy grande en relación a los poderes electos. Tuvimos el fin de la secretaria de Seguridad Pública y hoy hay dos secretarías que lidian con el tema: una de la Policía Militar y otra de la Policía Civil. O sea que no hay un órgano civil que se ocupe del uso de la fuerza en Río de Janeiro, lo que es muy emblemático.

Y hay un negacionismo con relación al tema de la letalidad policial, que es sin ninguna duda el principal problema público en el área de seguridad.

Desde que el gobernador Castro asumió el cargo hace menos de dos años, además de esas tres matanzas hubo otras operaciones policiales en las que murieron más de 330 personas. ¿Hay una orden del gobierno de Río para que la policía sea más agresiva o violenta?

Sí, hay un estímulo a las fuerzas policiales para que actúen con brutalidad.

El gobernador Castro hasta hace poco no era visto como un aliado del gobierno federal de forma tan directa por quienes apoyan al presidente.

Con cada nueva matanza parece que el gobernador desea probar que hace parte de la misma visión del mundo del presidente de la República.

Las declaraciones que el gobernador hace después de las matanzas son siempre justificando la brutalidad de las acciones policiales.

Y de esa forma los propios policías se sienten empoderados para posicionarse incluso contra determinaciones de la Suprema Corte brasileña, que había restringido las operaciones durante la pandemia.

Hay todo un clima electoral evidente. Puede parecer increíble, pero esas muertes han servido a propósitos electorales.

El presidente Jair Bolsonaro ha apoyado públicamente este tipo de operaciones letales. ¿Qué impacto tiene este respaldo para la policía de Río?

Tiene un impacto muy grande, porque las fuerzas policiales sienten que están actuando de conformidad con sus comandantes en jefe.

Los miembros de las fuerzas policiales tienen una tendencia a presentar posiciones más a la derecha dentro del espectro político ideológico. Cuando eso es reforzado por autoridades políticas, la violencia aumenta.

Jair Bolsonaro

FUENTE DE LA IMAGEN – REUTERS

El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, ha expresado su apoyo a la policía de Río.

Las tentativas de control de la violencia policial en Brasil históricamente fueron sucedidas por grandes matanzas. Y ahora estamos en otro momento de esos por la «ADPF de las Favelas» (un recurso presentado por distintas organizaciones a la Justicia) que intenta imponer algunos límites razonables en relación a la letalidad policial. Las fuerzas policiales argumentan que esta decisión obstaculiza su trabajo.

¿Cuál es la efectividad de este tipo de operaciones policiales tan letales en Río de Janeiro?

No hay efectividad alguna.

Ya demostramos en diversos informes que la violencia policial en general y las operaciones policiales en particular no son eficientes para el control del crimen común, de los crímenes contra el patrimonio, ni de la criminalidad organizada de los diversos grupos armados en Río de Janeiro.

Por ejemplo, la justificación de esta ultima operación es el enfrentamiento al robo de vehículos y de cargas. En Río de Janeiro hay un instituto de seguridad pública que es referencia nacional, con datos muy precisos sobre los lugares donde ocurren esos crímenes y sus horarios. Sería mucho mas efectivo posicionar a esos 400 hombres que participaron en la operación en esos lugares, que donde las fuerzas policiales creen que viven los delincuentes.

No vas a disminuir los robos de vehículos y de carga con una operación policial de ese tamaño.

Usted también ha asociado acciones como la del Complexo do Alemão la semana pasada a «operaciones de venganza» de la policía de Río. ¿Puede explicar esto?

Las llamadas operaciones de venganza son operaciones que se inician cuando la motivación sería una represalia por la muerte de un policía o a un ataque a una unidad policial.

También se transforman en una operación de venganza cuando, luego del inicio de una operación, muere un policía. Ese fue el caso por ejemplo de las matanzas de Jacarezinho y Alemão. La cronología de los hechos demuestra que la operación pierde los objetivos originales y pasa a ser básicamente de venganza.

Es un tipo de operación absolutamente ilegal.

Policías en un operativo en Jacarezinho

FUENTE DE LA IMAGEN – EPA. La operación policial en la favela de Jacarezinho en mayo de 2021 es considerada la mas letal en la historia de Rio, con 28 muertos.

Las fuerzas policiales se comportan en ese momento como los propios grupos armados que actúan motivados por venganza.

De los grupos armados no esperamos nada: son grupos criminales. Ahora, las fuerzas policiales son representantes del Estado brasileño; no pueden actuar por venganza.

Oyéndolo a usted da la impresión de que la policía de Río se hubiese convertido en una máquina de matar…

La policía de Río de Janeiro es una máquina de matar.

En la región metropolitana de Río, un tercio del total de las muertes es cometido por la policía.

En el estado de Río, un cuarto de las muertes es cometido por la policía.

Los parámetros internacionales indican que (si la policía comete) por encima de 10% de las muertes, hay un claro indicio de abuso en el uso de la fuerza. Aquí en la región metropolitana estamos con casi tres veces ese valor.

O sea, las fuerzas policiales son un motor de la letalidad violenta en Río de Janeiro. Esto es lo que muestran los datos.

¿Y qué ocurre con los mecanismos de control para evitar abusos e impunidad en la policía?

Los mecanismos de control interno fueron desmontados por el actual gobierno estatal.

Ahora tenemos comisiones revisoras que funcionan en base al corporativismo policial, sin independencia alguna para realizar sus investigaciones.

Y el Ministerio Público de Río de Janeiro es históricamente complaciente con lo que ocurre.

Policías y habitantes del Complexo do Alemão

FUENTE DE LA IMAGEN – REUTERS. La operación policial de este mes en el Complexo do Alemão es considerada la quinta más letal en la historia de Río.

Tenemos dos estudios en 10 años que muestran datos muy semejantes: más del 99% de las muertes resultantes de la acción de agencias del Estado son archivadas a pedido del propio Ministerio Público.

Cuando no hay una indicación de que los órganos de control funcionan, hay un estímulo para los policías que actúan fuera de la ley y una falta de estímulo para quienes actúan dentro de la legalidad.

Es una máquina que solo produce más violaciones, más abusos desde el punto de vista de la brutalidad policial.

Y también abre espacios para transacciones ilegales asociadas a la corrupción policial.

Así se comienzan a cobrar extorsiones y ese es un mecanismo básico de funcionamiento de las milicias que vienen de las fuerzas policiales.

La policía de Río es una de las que tiene mayor tasa de letalidad de Brasil, pero también una de las que sufre más muertos. ¿Es esto una justificación para que actúen de forma violenta?

La cuestión de la letalidad policial se relaciona a un conjunto de factores bastante diferente a la victimización policial.

La letalidad policial ocurre en servicio y en particular durante las operaciones policiales. Son acciones de seguridad dirigidas a la confrontación bélica. Es de esa forma como matan los policías.

Los policías mueren la mayoría de las veces fuera del horario de servicio, en actividades complementarias que sirven para un aumento de su renta.

También mueren mucho en reacciones a asaltos.

Y hay un fenómeno bastante identificado en los últimos años que son los suicidios entre policías.

Policías durante la operación en el Complexo do Alemão

FUENTE DE LA IMAGEN – RICARDO MORAES/REUTERS. La policía informó que incautó varias armas en la operación en las favelas de Alemão.

Todo esto demuestra que los policías están siendo muy maltratados por los gobernantes.

Tenemos gobernantes de extrema derecha que dicen que apoyan a las fuerzas policiales pero no cuidan de ellos como trabajadores, ni su salud mental o la precarización de su trabajo.

La policía dijo que en el operativo en el Complexo de Alemão capturó un fusil .50, considerado un arma de guerra capaz de perforar blindados y aeronaves, además de otras armas, explosivos y drogas. ¿No es esto una señal de que las organizaciones criminales se están armando con más poder de fuego para enfrentar a la policía en Río?

Claro, los grupos armados y sobre todo el tráfico de drogas —porque los enfrentamientos se hacen normalmente en áreas de tráfico de drogas y en particular del Comando Vermelho— actúan de forma extremamente violenta en Río de Janeiro. No se puede ignorar ese hecho.

Y el armamento que ha llegado a esos lugares, no es solo de armas largas. Esa ametralladora .50 realmente es muy peligrosa y tiene como objetivo perforar los vehículos blindados de las fuerzas policiales.

Lo que podría hacerse de forma más eficiente para enfrentar el tráfico de armas es lo contrario de lo que se está haciendo.

Las incautaciones hechas en Alemão son insignificantes al lado del volumen de armas que circula en Río.

Sería mucho más eficiente actuar sobre los distribuidores y abastecedores de esas armas.

Parte importante de esas armas viene siendo comprada hace muchos años, pero se amplificó con la liberalización de armas que el gobierno de Bolsonaro promovió. Son armas legales que en seguida se transfieren a la ilegalidad.

Imagen de portada: EPA

FUENTE RESPONSABLE: Gerardo Lissardy. BBC News Mundo. 27 de julio 2022.

América Latina/Brasil/Jair Bolsonaro/Derechos Humanos

Myanmar: “Me obligaron a torturar, violar y matar a gente inocente”.

Soldados del ejército de Myanmar han admitido haber matado, torturado y violado a civiles en varias entrevistas exclusivas con la BBC. Por primera vez, han brindado testimonios detallados de los abusos contra los derechos humanos que, según dicen, se les ordenó cometer.

Advertencia: esta historia contiene descripciones de violencia sexual y tortura.

«Me ordenaron torturar, saquear y matar a personas inocentes». Maung Oo asegura que pensó que lo habían reclutado en el ejército como guardia. Sin embargo, formó parte de un batallón que mató a civiles que se habían escondido en un monasterio en mayo de 2022.

Por favor; pincha el siguiente link para ver el video, si así lo deseas. Muchas gracias.

Lo que los militares en Myanmar no quieren que el mundo vea | Exclusivo BBC

«Nos ordenaron reunir a todos los hombres y matarlos a tiros», dice. «Lo más triste fue tener que matar a ancianos y a una mujer».

El testimonio de seis soldados, entre ellos un cabo, y de algunas de sus víctimas, ofrece una extraordinaria perspectiva sobre un ejército desesperado por aferrarse al poder. Todos los nombres de los entrevistados en esta historia han sido cambiados para proteger sus identidades.

Los soldados, que desertaron recientemente, están bajo la protección de una unidad local de las Fuerzas de Defensa del Pueblo (FDP), una red de grupos de milicias civiles que luchan por restaurar la democracia.

Los militares arrebataron el poder al gobierno elegido democráticamente que lideraba Aung San Suu Kyi en un golpe de estado el año pasado. Ahora trata de aplastar el levantamiento civil armado.

Una pagoda vista desde el aire.

El 20 de diciembre del año pasado, tres helicópteros sobrevolaron la aldea de Yae Myet en el centro de Myanmar, de los que saltaron soldados con órdenes de abrir fuego.

Al menos cinco personas diferentes, que fueron entrevistadas por separado, contaron a la BBC lo sucedido.

Aseguran que el ejército entró en el pueblo en tres grupos, disparando a hombres, mujeres y niños indiscriminadamente.

«La orden era disparar a todo lo que viéramos», dice el cabo Aung desde un lugar sin revelar de una parte remota de la jungla de Myanmar.

Según su testimonio, algunas personas se escondieron en lugares que pensaron eran seguros, pero cuando los soldados se acercaron, «comenzaron a correr y les disparamos».

El cabo Aung admite que su unidad disparó y enterró a cinco hombres. «También teníamos la orden de prender fuego a todas las casas grandes y decentes del pueblo», dice.

Los soldados desfilaron por el pueblo incendiando casas, al grito de: «¡Arde! ¡Arde!».

Él mismo prendió fuego a cuatro edificios. Los entrevistados dicen que unas 60 casas fueron quemadas, dejando gran parte del pueblo en cenizas.

Aldea de Yae Myet, región de Sagaing, Myanmar

La mayoría de los aldeanos habían huido, pero no todos. Una casa en el centro del pueblo todavía estaba habitada.

Thiha asegura que se había unido al ejército solo cinco meses antes de la redada. Como muchos otros, fue reclutado y no tenía formación. A estos reclutas se les conoce localmente como Anghar-Sit-Thar o «soldados contratados».

En ese momento le pagaban un salario decente de 200.000 khat de Myanmar (aproximadamente US$100) al mes. Recuerda con claridad lo que sucedió en esa casa.

Una casa quemada.

El tío de la chica dijo que estaba destrozado.Vio a una adolescente atrapada tras las rejas de una casa que estaban a punto de incendiar. «No puedo olvidar sus gritos, todavía puedo escucharlos en mis oídos y recordarlos en mi corazón», dice.

Cuando se lo dijo a su capitán, este respondió: «Te dije que mataras a todos los que veamos». Así que Thiha lanzó una bengala dentro de la casa.

El cabo Aung también estaba allí, y escuchó sus gritos mientras la quemaban viva. «Fue desgarrador escucharlo. La oímos durante unos 15 minutos mientras la casa estaba en llamas», recuerda.

La BBC rastreó a los familiares de la niña, y habló con ellos frente a los restos carbonizados de su casa.

Su pariente U Myint aseguró que la niña tenía un problema de salud mental y que la habían dejado en su casa mientras sus padres iban a trabajar. «Trató de escapar pero la detuvieron y dejaron que se quemara», dice.

No fue la única joven que sufrió a manos de estos soldados.

Thiha reconoce que se unió al ejército por dinero, pero que se sorprendió por lo que se vio obligado a hacer y las atrocidades que presenció.

Una chica cocinando.

Varias víctimas han contado sus testimonio a la BBC.. Se refiere a un grupo de mujeres jóvenes que arrestaron en Yae Myet.

El oficial se las entregó a sus subordinados y les dijo: «Hagan lo que quieran», relata. Los soldados violaron a las chicas, aunque él asegura que no participó. La BBC localizó a dos de estas mujeres.

Pa Pa y Khin Htwe cuentan que se toparon con los soldados en el camino cuando trataban de huir. Las chicas no son de Yae Myet, sino que habían ido a ver a un sastre allí.

A pesar de insistir en que no eran combatientes de las FDP y que ni siquiera eran del pueblo, fueron encerradas en una escuela local durante tres noches. Cada noche, sus captores, borrachos, abusaron sexualmente de ellas una y otra vez, relatan. «Me vendaron los ojos con un pareo y me empujaron hacia abajo, me quitaron la ropa y me violaron», dice Pa Pa. «Grité mientras me violaban».

Rogó a los soldados para que pararan, pero le golpearon en la cabeza y la amenazaron a punta de pistola.

«Tuvimos que aguantarlo sin resistirnos porque teníamos miedo de que nos mataran», dice su hermana Khin Htwe, temblando mientras habla.

Miedo

Estaban demasiado asustadas para ver bien a sus agresores, pero dicen que recuerdan haber visto a algunos vestidos de civil y otros con uniformes militares.

«Cuando capturaban a mujeres jóvenes», recuerda el soldado Thiha, «decían ‘esto es porque apoyas a las FDP’ mientras las violaban».

Al menos 10 personas murieron en el ataque a Yae Myet y ocho chicas fueron al parecer violadas durante un período de tres días.

Los brutales asesinatos en los que participó el soldado Maung Oo ocurrieron el 2 de mayo de 2022 en la aldea de Ohtake pho, también en la región de Sagaing.

Su relato sobre lo que hicieron los miembros de su 33ª División (División de Infantería Ligera 33), que reunieron y dispararon a varias personas en un monasterio, coincide con testimonios de testigos y unos videos inquietantes que la BBC obtuvo inmediatamente después del ataque.

El video muestra nueve cadáveres alineados, incluidos los de una mujer y un hombre de cabello gris, acostados uno al lado del otro. Todos llevan pareos y camisetas. Las imágenes indican que les dispararon por la espalda y a quemarropa.

Agujeros de bala en una pared.

El soldado que participó en la matanza asegura que se arrepiente.

La BBC también habló con aldeanos que fueron testigos de esta atrocidad. Identificaron a la joven del video que estaba tumbada junto al anciano. Se llamaba Ma Moe Moe y llevaba en brazos a su hijo y una bolsa que contenía algunas piezas de oro. Rogó a los soldados que no se llevaran sus cosas.

«A pesar de que llevaba un niño, saquearon sus pertenencias y la mataron a tiros. También pusieron en fila (a los hombres) y les dispararon uno por uno», dice Hla Hla, que estaba en el lugar pero se salvó.

El niño sobrevivió y ahora está al cuidado de unos familiares.

Hla Hla asegura que escuchó a los soldados jactarse por teléfono de que habían matado a ocho o nueve personas, que era «delicioso» matar a gente y lo describieron como «su día más exitoso hasta el momento».

Según cuenta, salieron del pueblo cantando «¡Victoria! ¡Victoria!».

Le dispararon en la cabeza

Otra mujer vio cómo mataban a su marido. «Le dispararon en el muslo, luego le pidieron que se acostara boca abajo y le dispararon en la nalga. Finalmente le dispararon en la cabeza», dice.

La mujer insiste en que él no era miembro de las FDP. «Era un trabajador de la palma que se ganaba la vida de manera tradicional. Tengo un hijo y una hija y no sé cómo seguir viviendo».

Maung Oo reconoce que lamenta sus acciones y por eso quiere contarlo todo. «Quiero que todos lo sepan para que eviten caer en lo mismo», señala.

Los seis soldados que hablaron con la BBC admitieron haber quemado casas y aldeas en distintos puntos del centro del país. Esto sugiere que se trata de una táctica organizada para desbaratar cualquier apoyo a la resistencia.

Se produce mientras algunos dicen que el ejército está teniendo problemas para mantener los diferentes frentes de esta guerra civil.

Pueblo de Bin, región de Sagaing, Myanmar

Myanmar Witness, un grupo de investigadores que rastrea violaciones de derechos humanos, ha verificado más de 200 denuncias de pueblos que han sido incendiados de esta forma en los últimos 10 meses.

Aseguran que el número de estos incendios está aumentando rápidamente, con 40 ataques en enero y febrero, seguidos de al menos 66 en marzo y abril.

Pueblos incendiados por el ejército de Myanmar

Datos del 1 de septiembre de 2021 al 22 de junio de 2022

Myanmar Witness. BBC

No es la primera vez que el ejército de Myanmar ha utilizado una política de tierra quemada. Se usó ampliamente contra los rohingya en 2017 en el estado de Rakhine.

Las regiones étnicas montañosas del país han sufrido este tipo de ataques durante muchas décadas. Algunos de estos combatientes étnicos ahora están ayudando a entrenar y armar a las FDP en esta guerra contra los militares.

La cultura de la impunidad, en la que se ha permitido a los soldados saquear y matar a voluntad, tal como lo han descrito los soldados, existe desde hace décadas en Myanmar, aseguran desde Human Rights Watch.

Rara vez se responsabiliza a alguien por las atrocidades presuntamente cometidas por los militares.

Sin embargo, el ejército de Myanmar tiene que contratar cada vez a más soldados y milicias debido a las deserciones y a los asesinatos que llevan a cabo las FDP.

Unas 10.000 personas han desertado tanto del ejército como de la policía desde el golpe de Estado de 2021, según Abrazo del Pueblo, un grupo formado por ex militares y policías.

Una casa en llamas.

«El ejército está teniendo problemas para mantener los diferentes frentes de esta guerra civil», asegura Michael Martin, del think tank Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales.

«Están teniendo problemas de personal tanto en los rangos de oficiales como en los rangos de alistados, están teniendo muchas bajas, problemas con el reclutamiento, problemas para obtener equipos y suministros, y eso se refleja en el hecho de que parecen estar perdiendo territorio o su control en varias partes del país.»

Las regiones de Magway y Sagaing (donde ocurrieron los incidentes anteriores) están entre los lugares históricos de reclutamiento para el ejército de Myanmar. Pero los jóvenes aquí eligen ahora unirse a las FDP.

Un soldado fumando.

Seis soldados desertores han relatado sus vivencias a la BBC. El cabo Aung tiene claro por qué desertó: «Si pensara que los militares podrían ganar a largo plazo, no me habría cambiado de bando con el pueblo».

Dice que los soldados no se atreven a dejar sus bases solos por miedo a que las FDP los maten.

«Dondequiera que vayamos, solo podemos ir en forma de columna militar. No se puede decir que estemos dominando», dice.

La BBC presentó las acusaciones que se realizan en esta investigación al general Zaw Min Tun, portavoz del ejército de Myanmar. En un comunicado, negó que el ejército haya atacado a civiles y dijo que las dos redadas citadas aquí eran objetivos legítimos y que los muertos eran «terroristas».

Negó asimismo que el ejército haya estado quemando aldeas y asegura que son las FDP las que están llevando a cabo ataques incendiarios.

Es difícil saber cómo y cuándo terminará esta guerra civil, pero parece probable que millones de civiles de Myanmar queden traumatizados. Y cuanto más se tarde en encontrar la paz, más mujeres como Khin Htwe, víctima de una violación, serán vulnerables a la violencia.

Después de lo que le pasó, Khin Htwe asegura que no quería vivir, y consideró quitarse la vida. No ha podido contárselo a su prometido.

Imagen de portada:

FUENTE RESPONSABLE; Charlotte Attwood, Ko Ko Aung y Rebecca Henschke, Servicio Mundial de la BBC, 25 de julio 2022.

Birmania/Sector militar/Derechos Humanos

 

 

La democracia que ya está utilizando el reconocimiento facial para registrar los rostros de sus ciudadanos.

Si una persona en el estado de Australia Occidental contrae covid-19, debe permanecer en cuarentena domiciliaria durante siete días, al igual que sus contactos cercanos.

La policía verifica su paradero mediante el envío de mensajes de texto periódicos y pide que envíen una selfie dentro de los siguientes 15 minutos.

La policía utiliza tecnología de reconocimiento facial y seguimiento por GPS para determinar si la persona que se tomó la selfie está en casa. Si no está, rápidamente llegan tocando en la puerta con una multa potencialmente considerable.

La aplicación G2G de la empresa emergente local de tecnología Genius ha sido utilizada por más de 150.000 personas en el estado desde que se lanzó en septiembre de 2020.

La misma tecnología, aunque proporcionada por diferentes empresas, se ha probado en los estados de Nueva Gales del Sur, Victoria, Australia Meridional y Tasmania.

Australia se destaca como la única democracia que utiliza tecnología de reconocimiento facial para ayudar en los procedimientos de contención de la covid-19, mientras que otros países rechazan la idea.

San Francisco fue la primera ciudad de EE.UU. que introdujo una moratoria contra el uso de reconocimiento facial por parte de la policía en mayo de 2019. Le siguieron rápidamente Oakland, también en California, y Somerville, en Massachusetts.

Amazon, Microsoft, IBM y Google declararon que no venderán sus algoritmos de reconocimiento facial a las fuerzas de seguridad hasta que exista una ley federal.

En noviembre de 2021, Facebook anunció que eliminaría 1.000 millones de «huellas faciales» y dejaría de usar la tecnología para etiquetar a personas en fotos.

La Comisión Australiana de Derechos Humanos pidió una moratoria sobre la tecnología hasta que Australia tenga una ley específica para regular su uso.

Los activistas de derechos humanos dicen que existe la posibilidad de que los datos personales obtenidos se utilicen para fines secundarios, y que es una pendiente resbaladiza hasta convertirse en un Estado de vigilancia.

Grupos como Amnistía Internacional advierten que el uso del reconocimiento facial conduce a la discriminación racial.

«La pandemia creó todas estas nuevas justificaciones para usar la tecnología de reconocimiento facial», señala Mark Andrejevic, profesor de estudios de medios en la Universidad de Monash, en Melbourne, y autor de un libro de próxima publicación titulado «Facial Recognition» (Reconocimiento facial).

«Todo se puso en internet y las organizaciones estaban tratando de hacer que las cosas funcionaran muy rápido. Pero no se pensó en las implicaciones. ¿Queremos vivir en un mundo donde todo está renderizado y no hay espacios privados? Crea un nivel completamente nuevo de estrés que no conduce a una sociedad saludable», asegura.

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Se necesita dar el consentimiento para usar la aplicación G2G, y también se necesitó después de los incendios forestales del «verano negro» de Australia de 2020, cuando aquellos que perdieron sus documentos de identificación usaron el reconocimiento facial para obtener los pagos de ayuda por desastre que daba el gobierno.

Pero ha habido ocasiones en que la tecnología de reconocimiento facial se ha usado de forma encubierta.

En octubre de 2021 se descubrió que el grupo de tiendas de conveniencia 7-Eleven había violado la privacidad de sus clientes al recopilar huellas faciales de 1,6 millones de clientes australianos cuando completaron encuestas de satisfacción.

Las huellas faciales supuestamente se obtuvieron para obtener perfiles demográficos y evitar que el personal alterara las encuestas aumentando sus calificaciones. La empresa no fue multada.

El Departamento del Interior de Australia comenzó a crear una base de datos nacional de reconocimiento facial en 2016 y parece estar listo para implementarla. En enero, presentó una licitación para que una empresa «construya e implemente» los datos.

«El reconocimiento facial está en la cúspide de un despliegue relativamente generalizado», dice Andrejevic.

«Australia se está preparando para usar el reconocimiento facial para permitir el acceso a los servicios gubernamentales. Y entre las agencias gubernamentales que tienen que aplicar la ley, definitivamente hay un deseo de tener acceso a estas herramientas».

La mayoría de los gobiernos estatales han proporcionado a la base de datos central las licencias de conducir de sus residentes, y la base de datos también almacena fotos de visas y pasaportes.

En 2019 se propuso una ley para regular la tecnología de reconocimiento facial, pero se archivó después de que una revisión de un comité parlamentario descubriera que carecía de protecciones de privacidad adecuadas.

Entre sus críticos más firmes estaba el entonces Comisionado de Derechos Humanos de Australia, Edward Santow.

Reconocimiento facial

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«Ahora nos encontramos en la peor de todas las situaciones, ya que no existe una ley específica, por lo que nos enfrentamos a algunas protecciones parciales que no son completamente efectivas y ciertamente no son integrales», afirma Santow.

«Y, sin embargo, la tecnología continúa desplegándose».

Santow está trabajando, con su equipo de la Universidad de Tecnología de Sydney, en formas de hacer que las disposiciones sobre privacidad sean más sólidas.

Una respuesta mundial variada

Parte del proyecto consiste en examinar los intentos de otros países de regular las tecnologías de reconocimiento facial.

Hay enfoques marcadamente diferentes en todo el mundo. Lo más común es confiar en un puñado de protecciones de privacidad limitadas que, según Santow, no abordan adecuadamente el problema; ese es el caso en Australia.

«Ningún país del mundo lo ha hecho bien», señala Santow. «Si [las protecciones de privacidad fueran adecuadas], este proyecto sería realmente simple».

Leila Nashashibi es una activista del grupo de defensa Fight for the Future, con sede en EE.UU., que trabaja para lograr una prohibición federal del reconocimiento facial y otros identificadores biométricos.

«Al igual que la energía nuclear y las armas biológicas, el reconocimiento facial representa una amenaza para la sociedad y nuestras libertades básicas que supera con creces cualquier beneficio potencial», dice.

«El reconocimiento facial es diferente a cualquier otra forma de vigilancia porque permite el monitoreo automatizado y ubicuo de poblaciones enteras, y puede ser casi imposible de evitar. A medida que se propaga, la gente tendrá demasiado miedo de participar en movimientos sociales y manifestaciones políticas. La libertad de expresión se enfriará».

En busca de huellas faciales en las redes sociales

El proveedor de tecnología de reconocimiento facial más prominente, la empresa estadounidense Clearview AI, parece no desanimarse por las demandas y las cuantiosas multas que está acumulando en una variedad de jurisdicciones.

Primero la tecnología atrajo la atención de los medios cuando un multimillonario la usó para identificar a la persona que iba a cenar con su hija, y actualmente el gobierno ucraniano la está usando para identificar a los soldados rusos muertos.

Sus familias son notificadas a través de las redes sociales, y las fotos a veces se envían como archivo adjunto.

También está intentando que su tecnología se use en las escuelas de Estados Unidos como un «sistema de gestión de visitantes», el cual creen que podría usarse para ayudar a prevenir tiroteos al reconocer las caras de los estudiantes expulsados, por ejemplo.

La tecnología de reconocimiento facial y de objetos ya ha sido probada en varias escuelas por diferentes proveedores, incluido el reconocimiento de objetos que podría identificar un arma oculta.

«Clearview AI está explotando el terror y el trauma de las personas al decir que la vigilancia y el mantenimiento del orden son la respuesta», afirma Nashashibi.

El director ejecutivo y fundador australiano de Clearview AI, Hoan Ton-That, no está de acuerdo.

Dice que la tecnología de reconocimiento facial tiene un gran potencial para la prevención del crimen, porque puede garantizar que solo las personas autorizadas tengan acceso a un edificio como una escuela.

«Hemos visto que nuestra tecnología se usa con gran éxito por parte de las fuerzas del orden público para detener el tráfico de armas, y tenemos la esperanza de que nuestra tecnología se pueda usar para ayudar a prevenir crímenes trágicos con armas en el futuro», asegura.

En Australia, la tecnología de reconocimiento facial se está utilizando en varios estadios para evitar que entren sospechosos de terrorismo o hooligans del fútbol que han sido vetados.

Andrejevic cree que el uso del reconocimiento facial como medida de seguridad es un paso importante en la vigilancia y requiere una cuidadosa consideración.

«Las cámaras a menudo son criticadas porque solo ofrecen evidencias después del hecho, mientras que el reconocimiento facial crea información procesable en tiempo real para prevenir el crimen», afirma. «Esa es una concepción muy diferente de la seguridad».

Algunas fuerzas policiales de todo el mundo ya utilizan el reconocimiento facial en vivo.

La Policía Metropolitana de Londres, por ejemplo, lo usa para monitorear áreas específicas en busca de delicuentes buscados o personas que podrían representar un riesgo para el público.

Reconocimiento facial

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Clearview ha creado una base de datos de búsqueda de 20.000 millones de imágenes faciales, en gran parte extrayendo fotos de las redes sociales sin consentimiento.

Ton-That ha dicho que la compañía no trabajará con gobiernos autoritarios como China, Corea del Norte e Irán. Sin embargo, ha encontrado problemas en algunas democracias.

Fue prohibida en Canadá y Australia y el 24 de mayo, la Oficina del Comisionado de Información (ICO, por sus siglas en inglés) de Reino Unido la multó con más de US$9,1 millones luego de una investigación conjunta con la Oficina del Comisionado de Información de Australia.

Se le ordenó eliminar los datos de los residentes británicos de sus sistemas.

En diciembre de 2021, el organismo de control de la privacidad de Francia descubrió que Clearview infringió el Reglamento General de Protección de Datos (GDPR) de Europa.

Santow dice que el objetivo en Australia es desarrollar un enfoque matizado que fomente el uso de aplicaciones positivas e imponer límites para prevenir daños.

El peor de los casos sería replicar el sistema de «crédito social» de China, país cuyo gobierno rastrea a las personas y organizaciones para determinar su «confiabilidad».

«Al determinar si un uso es beneficioso o dañino, nos referimos al marco básico internacional de derechos humanos que existe en casi todas las jurisdicciones del mundo», señala Santow.

Por ejemplo, la ley exigiría el consentimiento libre e informado para utilizar el reconocimiento facial.

Sin embargo, si la tecnología provoca discriminación por su inexactitud en determinados grupos, el consentimiento sería irrelevante. Como dice Santow: «No puedes consentir que te discriminen».

Cada vez más sofisticado y poderoso

«En los próximos dos años, vamos a ver un gran cambio en el uso de contraseñas, que son totalmente inseguras. La biometría se convertirá en la opción predeterminada», dice O’Hara.

El reconocimiento facial funciona dividiendo el rostro en una serie de formas geométricas y mapeando las distancias entre sus «puntos de referencia», como la nariz, los ojos y la boca.

Estas distancias se comparan con otras caras y se convierten en un código único llamado marcador biométrico.

«Cuando usas una aplicación de reconocimiento facial para abrir tu teléfono, no es una imagen de tu rostro lo que almacena tu teléfono», explica Garrett O’Hara, de la empresa de seguridad Mimecast.

«Almacena una derivación algorítmica de lo que es tu cara matemáticamente. Parece un código largo de letras y números».

El reconocimiento facial ha recorrido un largo camino desde que se desarrolló por primera vez en la década de 1960, aunque la tasa de error varía significativamente entre los diferentes sistemas que se utilizan en la actualidad.

Al principio, no podía distinguir entre hermanos o los cambios en el rostro de una persona a medida que envejecía.

Ahora es tan sofisticado que puede identificar a alguien que lleve una mascarilla o gafas de sol, y puede hacerlo a más de un kilómetro de distancia.

El mejor algoritmo de identificación de rostros tiene una tasa de error de solo el 0,08 %, según las pruebas del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de EE.UU.

Sin embargo, este nivel de precisión solo es posible en condiciones ideales, en las que los rasgos faciales son claros y despejados, la iluminación es buena y la persona está frente a la cámara.

La tasa de error para los individuos captados «al azar» puede llegar al 9,3%.

«Es una tecnología increíblemente útil. Pero si alguien nos hubiera preguntado hace 20 años, cuando arrancó el internet mundial, si queríamos vivir en un mundo en el que nuestras interacciones y actividades fueran recopiladas y rastreadas, la mayoría de nosotros probablemente habría dicho que sonaba espeluznante», señala O’Hara.

«Ahora estamos replicando el seguimiento del espacio en línea para incluir también el espacio físico. Y no estamos haciendo las preguntas que deberíamos hacer».

Uno de sus aspectos más problemáticos es su potencial para la discriminación racial y el sesgo.

La mayoría de las aplicaciones de reconocimiento facial se entrenaron inicialmente con conjuntos de datos que no eran representativos de la amplitud total de la comunidad.

«Al principio, los conjuntos de datos que se usaban se tomaban de todos de hombres blancos o personas blancas en general», dice O’Hara.

«Y claramente, genera problemas cuando tienes personas de color o de diferentes etnias oantecedentes que no coinciden con los modelos de capacitación. Al final, son solo matemáticas. Este es el problema».

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Como resultado de esto, los sistemas de reconocimiento facial son propensos a cometer errores al intentar reconocer a personas pertenecientes a un grupo étnico minoritario, mujeres, personas con discapacidad y personas mayores.

Su uso ha resultado en arrestos falsos y otras consecuencias que alteran la vida de los afectados, señala Nashashibi.

Los «deep fakes» llevan el fraude a nuevas alturas

Ya sea una huella dactilar, un escaneo del iris, un análisis de la forma de caminar o una lectura capilar, ningún tipo de biometría es infalible.

A medida que la tecnología se vuelve más sofisticada, también mejoran los intentos de los piratas informáticos de manipularla para su propio beneficio.

Los «deep fakes» surgieron como una evolución de las técnicas de fraude, particularmente en relación con el reconocimiento facial digital (es decir, las fotos).

«Solía tomar varias horas crear un Deepface usando herramientas de animación; ahora toma un par de minutos», dice Francesco Cavalli, cofundador de Sensity AI, con sede en Ámsterdam.

«Todo lo que necesitas es una foto para crear un deepface en 3D. Esto significa que los estafadores pueden escalar sus operaciones y los ataques se están disparando. Ni siquiera necesitas ser desarrollador o ingeniero. Puedes hacerlo tu mismo. Hay toneladas de aplicaciones que te permiten replicar la cara de cualquier persona».

Sensity AI ayuda a gobiernos, institutos financieros e incluso sitios web de citas a detectar aplicaciones fraudulentas, ya sea para obtener pagos de ayuda por covid-19, almacenar dinero lavado en una cuenta bancaria o chantajear a alguien en Tinder.

La prueba de detección de caras con infrarrojo determina la temperatura corporal y el parpadeo cuando alguien toma una foto en internet, lo que significa que se detectará una foto de una persona «sintética».

«En algún momento, los estafadores descubren cómo engañar a nuestros diferentes modelos, por lo que debemos idear nuevas técnicas continuamente», dice.

A pesar de los desafíos en el camino hacia la regulación, Santow es optimista de que Australia pueda convertirse en un líder mundial en la regulación del reconocimiento facial.

«No puedo hablar en nombre de los gobiernos federal y estatales. Pero sé que entienden que existen fuertes preocupaciones de la comunidad y que es necesario generar confianza en la tecnología».

«Australia podría proporcionar un buen modelo por varias razones», agrega. «Tenemos un fuerte respeto institucional y corporativo de los derechos humanos. Puede que no sea perfecto, pero es fundamental para lo que somos como país. También somos un país innovador y desarrollador de tecnología».

«Percibo que el mayor desafío no es redactar una ley infalible, sino asegurarse de que la ley en sí no sea ignorada».

Imagen de portada: GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: BBC Future. Por Jessica Muddit. 11 de julio 2022.

Sociedad y Cultura/Australia/Derechos Humanos/Tecnología

 

 

 

El Canal de la Mona, el peligroso pasaje del Caribe en el que cada año mueren decenas de migrantes tratando de llegar a EE.UU.

Lejos de tierra firme, cuando sus ojos «solo veían cielo y agua», se arrepintió de emprender la travesía. Irisbel Herrera pensó que iba a morir en aquel bote de madera azotado por las olas.

Han pasado casi dos décadas, pero la mujer aún recuerda con lucidez lo que vivió cuando cruzó el Canal de la Mona, un pequeño estrecho de mar que separa a la República Dominicana de Puerto Rico.

«El viaje fue angustioso. Fue algo desesperante. Pensaba: ‘Dios mío, qué hice. Salí para ayudar a mi familia y quizás no los vuelva a ver jamás'», dice desde la sala de su casa en Río Piedras, un barrio de San Juan, la capital borincana.

Tiene 40 años y es de nacionalidad dominicana. Es una de las miles de personas que, para llegar al territorio estadounidense, han atravesado de forma irregular el pasaje que se extiende unos 112 kilómetros.

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En lo que va de año, en este tramo han muerto o desaparecido 71 personas, número que supera a los 65 fallecimientos que se registraron en todo el 2021, según la Organización Internacional para las Migraciones.

Las cifras nunca serán exactas, por lo complicado que es para las autoridades interceptar los viajes. Pero las historias que sí son públicas suelen ser desgarradoras.

El 12 de mayo, por ejemplo, zozobró una barcaza en la que viajaban unos 75 migrantes. La Guardia Costera de EE.UU. rescató a 38 personas con vida y 11 cadáveres.

Todas las personas fallecidas eran mujeres de nacionalidad haitiana.

Quienes sobreviven, como Irisbel, quedan marcados para siempre por el peligroso trayecto.

Y es que aun para los navegantes más experimentados, el Canal de la Mona, con sus particularidades, resulta un tramo de extremo peligro.

Migrantes detenidos por la Guardia Costera de EE.UU. en el Canal de la Mona. Están en un bote de madera junto a otra embarcación que pertenece al cuerpo militar.

FUENTE DE LA IMAGEN – GUARDIA COSTERA DE EE.UU. De acuerdo con el capitán Gregory Magee, de la Guardia Costera de EE.UU., es común que los   botes de migrantes estén sobrecargados cuando cruzan el Canal de la Mona.

«Es peligroso. Es donde se unen el Océano Atlántico y el Mar Caribe y tienes una interacción de corrientes», dice Gregory Magee, un capitán de la Guardia Costera de EE.UU. que dirige la oficina de esa rama militar en Puerto Rico.

Lo asegura porque él también ha recorrido el canal, aunque con embarcaciones de primer orden y equipos tecnológicos especializados.

El Canal de la Mona (desde los ojos de Irisbel)

Cuando Irisbel decidió cruzar el Canal de la Mona tenía 21 años. Vivía en Higüey, un municipio en el este de República Dominicana, cerca de la turística ciudad de Punta Cana.

Era 2001 y ella, una madre soltera con dos hijos, trabajaba en una fábrica de costura.

Su salario mensual, 2.000 pesos dominicanos (US$40), se escurría entre sus manos como agua: pañales, comida, renta…

«Mi vida era bien difícil», afirma. «Entonces surgió una oportunidad. Un muchacho del barrio me dice: ‘vamos para Puerto Rico'».

Irisbel Herrera

FUENTE DE LA IMAGEN – IRISBEL HERRERA. Irisbel Herrera cruzó el Canal de la Mona hace dos décadas. Recién en 2021 recibió su estatus migratorio permanente y reside en Puerto Rico.

Consiguió 6.000 pesos dominicanos prestados (el salario de tres meses), cifra que, para aquel momento, «representaba un mundo», dice.

Luego de reunir el dinero, llegó hasta Cabeza de Toro, una zona boscosa (también al este de dominicana). Desde allí zarparía junto con su hermana en una yola (bote de madera) hacia Puerto Rico.

«Para empezar, no era como que la yola estaba cerca [de la orilla] y te subías. Teníamos que tirarnos desde un precipicio de unos cuatro pisos sobre el mar, nadar y entonces subirte a la yola», cuenta.

«Cuando yo me tiré, apareció la Marina [de República Dominicana]. Arrestaron a mi hermana y desde arriba me tirotearon. Yo me agarré de la cola del barco, no me despegué nunca. Perdí tres uñas. Luego, los pocos que había en el bote me ayudaron a subir», sostiene.

El barco estaba «hecho a mano», con su madera pintada de azul y blanco, y dos motores. Otras 11 personas también cruzaron.

Imagen aérea de migrantes siendo rescatados en el Canal de la Mona.

FUENTE DE LA IMAGEN – GUARDIA COSTERA DE EE.UU. El 12 de mayo de 2022 una embarcación con cerca de 75 migrantes zozobró en el Canal de la Mona. 11 mujeres de nacionalidad haitiana murieron en el incidente.

Una vez en el canal, cuenta, el viento golpeaba con fuerza. «Las olas subían y bajaban, y hacían caer la yola».

«Viene agua de todos lados, si no se vira la yola es porque la embarcación es buena».

La parte más difícil del trayecto, que duró un día y medio, fue cuando se acercaron a la isla Desecheo, un cayo al norte del Canal de la Mona, ​​ubicado 21 km al oeste de Puerto Rico.

La isla Desecheo, ubicada a 19 kilómetros de la costa del pueblo de Rincón, en Puerto Rico, también es parte del Canal de la Mona.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. La isla Desecheo, ubicada a 19 kilómetros de la costa del pueblo de Rincón, en Puerto Rico, también es parte del Canal de la Mona.

Es justo ahí uno de los puntos en donde confluyen las aguas del mar Caribe y el océano Atlántico. En esta zona murieron las 11 migrantes haitianas a principios de mayo de este año.

«Cuando ves las luces de Puerto Rico, aún te falta cruzar Desecheo», afirma Irisbel durante una videollamada con BBC Mundo. «[En esta área] no sabes para dónde va a coger la yola. Ahí todo el mundo entra en pánico. La mayoría de los viajes se pierden en Desecheo».

Justó allí el agua comenzó a entrar en la embarcación. «Sientes que es el último adiós», asegura.

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La yola llegó a la orilla porque todos hicieron un esfuerzo tremendo para sacar el agua mientras recorrían el último tramo. Cuando Irisbel desembarcó, el canal le mostró nuevamente cuán traicionero puede ser.

«Me bajé por el frente de la yola, y una ola la golpeó, y la yola me pasó por encima. Las hélices del motor me cortaron».

Nadó ensangrentada y llegó a tierra firme casi inconsciente.

Los peligros

Los vientos alisios, las corrientes, la falta de equipo y el desconocimiento sobre navegación hacen que el Canal de la Mona sea un lugar «impredecible» para los migrantes, afirma el capitán Gregory Magee.

«Algunos migrantes, mientras están navegando, pueden mirar y decir: ‘bueno, está tranquilo en este momento’. Pero no saben si va a cambiar o si en realidad podría estar difícil en alta mar. No pueden ver eso hasta que realmente están expuestos», explica.

Bote de madera con ropa y artículos de migrantes luego de ser detenido por la Guardia Costera de EE.UU.

FUENTE DE LA IMAGEN – GUARDIA COSTERA DE EE.UU.. Las débiles yolas, muchas veces de madera y construidas a mano, aumentan el peligro para los migrantes en el Canal de la Mona, un lugar descrito por las autoridades como «incierto» para navegar.

A esto se suman múltiples factores, como viajar sin chalecos salvavidas, radares o teléfonos celulares. También es un factor la sobrecarga de las débiles yolas, que aveces transportan a decenas de personas.

«Algunos contrabandistas de personas están más preocupados por evitar a las autoridades que por tomar rutas seguras», sostiene Magee.

Además de las características del canal, las personas que se lanzan en esta travesía sufren de muchos otros peligros, dice, por su parte, Romelinda Grullón, directora del Centro de la Mujer Dominicana en Puerto Rico.

La organización que dirige, que ofrece ayuda legal y psicológica a los migrantes, sobre todo a mujeres, ha atendido decenas de casos de personas que han sido abusados física y sexualmente durante el trayecto.

El capitán de la Guardia Costera de EE.UU. Gregory Magee

FUENTE DE LA IMAGEN – GUARDIA COSTERA DE EE.UU.. El capitán de la Guardia Costera de EE.UU. Gregory Magee, quien dirige la oficina de esa rama militar en Puerto Rico.

También a quienes quedan traumados por la ansiedad y estrés que les causa el viaje.

«Muchas de esas mujeres esperan en los campos antes de tomar una embarcación. Dentro de ese lapso de tiempo, que pueden ser varios días, algunas son violadas. Y cuando están en la embarcación, mientras más días pasan en alta mar, tienen más probabilidades de ser abusadas», señala Grullón, cuya entidad lleva 19 años ofreciendo servicios en Puerto Rico.

Hay quienes también han visto, agrega, cómo algunas personas son lanzadas por la borda mientras recorren el canal, por razones tan diversas como estar nerviosas en altamar o porque «les llegó su menstruación».

Estas dificultades no han hecho que los migrantes desistan de realizar el viaje. Durante la pandemia se registró un aumento en la cantidad de personas que cruzaron el canal.

La isla de Mona, ubicada en el centro del Canal de la Mona, está a 75 millas al suroeste de la ciudad boricua de Mayagüez

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. La isla de Mona, ubicada en el centro del Canal de la Mona, está a 75 millas al suroeste de la ciudad boricua de Mayagüez.

De acuerdo con la Guardia Costera, en 2020 llegaron a Puerto Rico a través del pasaje 1.122 personas, mientras que en 2019 la cifra fue de 1.041.

En 2021 el número se redujo a 707. Las nacionalidades más comunes son dominicanos y haitianos, pero también hubo venezolanos, cubanos, turcos y brasileños.

Un trauma después del trauma

Muchos migrantes ven sus sueños desvanecerse cuando tocan tierra estadounidense, continúa Romelinda Grullón.

Mientras enfrentan la burocracia gubernamental para conseguir un estatus permanente, deben trabajar de forma irregular, muchas veces en condiciones inseguras, por poca paga y sin prestaciones sociales.

También enfrentan discriminación y son, una vez más, propensos a abusos que temen denunciar por miedo a ser deportados.

Irisbel Herrera

FUENTE DE LA IMAGEN – IRISBEL HERRERA. Irisbel, luego de llegar ensangrentada a una playa de Aguadilla, un municipio al oeste de Puerto Rico, comenzó a trabajar de forma irregular, de ordinario en restaurantes, para enviar dinero a los dos hijos que había dejado en República Dominicana.

En el territorio estadounidense, afirma, sufrió abuso sexual y físico por parte de una pareja, con quien tuvo un tercer hijo.

«Me amenazaba para que no trabajara, algo que yo hacía por mis hijos. Me decía que si lo hacía, me enviaría a inmigración al trabajo», cuenta Irisbel, quien no esconde las lágrimas mientras habla.

En el Centro de la Mujer Dominicana recibió ayuda psicológica para trabajar sus traumas. Recibió también apoyo legal y recién en 2021 logró su residencia permanente.

Imagen aérea de una embarcación con migrantes en el Canal de la Mona

FUENTE DE LA IMAGEN – GUARDIA COSTERA DE EE.UU. Mientras gestionaba sus documentos migratorios, uno de sus hijos en República Dominicana falleció y no pudo asistir a su funeral. Ahora su meta es lograr que la hija que le queda en ese país se mude a Puerto Rico.

Pese a la necesidad y las dificultades económicas, subirse a una yola y cruzar el Canal de la Mona «es algo que no se lo aconsejo a nadie», dice convencida.

Imagen de portada: GUARDIA COSTERA EEUU. El islote Monito en el Canal de la Mona cerca del cual muchas veces quedan varados los migrantes. Mide unos 5 kilómetros y es inaccesible por mar.

FUENTE RESPONSABLE: BBC News Mundo. Por Ronald Ávila-Claudio. 29 de junio 2022.

América Latina/EE.UU./Caribe/Migraciones/Puerto Rico/República Dominicana/Derechos humanos/Separación de integrantes de familias.