Este conjuro escrito en cananeo servía para eliminar piojos.

Encontrado en un peine en Israel.

Investigadores de la Universidad Hebrea de Jerusalén han logrado leer en un peine de marfil, descubierto durante unas excavaciones en el yacimiento de Tel Lachish en 2017 y datado hacia 1700 a.C., una frase compuesta por 17 letras que sería la más antigua de ese período en lengua cananea hallada hasta la fecha.

Inventado en el Próximo Oriente alrededor del año 1.800 a.C., el alfabeto constituyó un novedoso sistema de escritura que fue utilizado por los cananeos que habitaban la región, y que más tarde sería adoptado por un gran número de pueblos. Pero aun siendo una invención cananea, hasta hace muy poco no se había descubierto en Israel ninguna inscripción en esta lengua que fuese significativamente importante, salvo algunas inscripciones que contenían palabras aisladas.

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Ahora, un equipo de arqueólogos de la Universidad Hebrea de Jerusalén (HU) y de la Universidad Adventista del Sur (SAU), bajo la dirección de los arqueólogos Yosef Garfinkel, Michael Hasel y Martin Klingbeil, ha realizado un importante descubrimiento. Se trata de un peine de marfil que contiene inscrito en él un conjuro contra los piojos que fue grabado completamente en cananeo y que data de alrededor del año 1.700 a.C.

MARFIL DE ELEFANTE

Aunque este singular peine fue descubierto por los arqueólogos en el año 2017 en el yacimiento de Tel Lachish, en Israel, las letras grabadas en él fueron descubiertas y descifradas en 2022 por el epigrafista semítico Daniel Vainstub, de la Universidad Ben Gurion (BGU), según un estudio que acaba de publicarse en Jerusalem Journal of Archaeology. El marfil de la pieza fue analizado por Rivka Rabinovich, de la Universidad Hebrea de Jerusalén, y por Yuval Goren, de la Universidad Ben Gurion. Los investigadores llegaron a la conclusión de que procede de un colmillo de elefante.

Las letras grabadas fueron descubiertas y descifradas en el año 2022 por el epigrafista semítico Daniel Vainstub.

Imagen del peine de marfil encontrado en el yacimiento de Tel Lachish. Foto: AP

El peine de marfil mide aproximadamente 3,5 por 2,5 centímetros, tiene dientes en ambos lados y aunque las bases de las púas son visibles en ambos extremos, estas se rompieron ya en la antigüedad. La parte central del peine está algo erosionada, posiblemente debido a la presión ejercida por los dedos que lo sostuvieron. El lado del peine con seis púas gruesas se utilizaba para desenredar los nudos del cabello, mientras que el otro lado, con 14 púas finas, era utilizado para eliminar los piojos y sus huevos (liendres) de la cabeza o de la barba del usuario.

SIETE PALABRAS EN CANANEO

La inscripción está compuesta por 17 letras muy pequeñas (de entre 1 y 3 milímetros) que forman siete palabras en cananeo. En ella se puede leer: «Que este colmillo desarraigue los piojos del cabello y de la barba». Yosef Garfinkel ha afirmado que «esta es la primera oración que se encuentra en el idioma cananeo en Israel. Hay cananeos en Ugarit, en Siria, pero escriben en una escritura diferente, no en el alfabeto que se usa hasta hoy. Las ciudades cananeas se mencionan en documentos egipcios como las cartas de Amarna, que fueron escritas en acadio. La inscripción del peine es una evidencia directa del uso del alfabeto en las actividades diarias hace unos 3.700 años. Este es un hito en la historia de la capacidad humana para escribir».

Las ciudades cananeas se mencionan en documentos egipcios como las cartas de Amarna, que fueron escritas en acadio.

Una de las cartas localizadas en el archivo real de Amarna, en Egipto, escrita en acadio. Foto: PD

Los peines antiguos estaban hechos de madera, hueso o marfil. El marfil era un material muy caro y, en el caso del peine de Lachish, probablemente se trataba de un objeto de lujo importado, posiblemente de Egipto puesto que no había elefantes durante ese período en la zona de Canaán. El equipo de investigación ha analizado el peine bajo el microscopio para detectar la presencia de piojos y también se tomaron fotografías de ambos lados. Se hallaron restos de la membrana exterior de las liendres, de 0,5 a 0,6 milímetros, en la segunda púa. Y es que las condiciones climáticas en Lachish no han permitido la conservación de los piojos del cabello o de la barba completos.

UN DESCUBRIMIENTO DE GRAN IMPORTANCIA

Sobre el hallazgo, el equipo ha destacado que por primera vez se dispone de una frase verbal completa escrita en el dialecto que hablaban los habitantes cananeos de la ciudad estado de Lachish en el pasado. Además, este hallazgo permite comparar este idioma con el de otras fuentes. Según los expertos, otro dato a tener en cuenta es que la inscripción arroja luz sobre algunos aspectos hasta ahora poco documentados de la vida cotidiana de la época como el cuidado del cabello y el tratamiento contra los piojos. «A pesar de su pequeño tamaño, la inscripción en el peine tiene unas características muy especiales, algunas de las cuales son únicas y llenan vacíos y lagunas en nuestro conocimiento de muchos aspectos de la cultura de Canaán en la Edad del Bronce», ha asegurado Garfinkel.

La inscripción arroja luz sobre algunos aspectos hasta ahora poco documentados de la vida cotidiana de la época como el cuidado del cabello y el tratamiento contra los piojos.

Vista aérea del yacimiento de Tel Lachish, en Israel. Foto: Emil Aladjem, Autoridad de Antigüedades de Israel

Finalmente, este es el primer descubrimiento en la región de una inscripción que hace referencia a la finalidad del objeto en el que fue grabada, a diferencia de otras inscripciones de dedicación o propiedad en algunas de las piezas descubiertas hasta la fecha.

Imagen de portada: Puerta principal del yacimiento de Tel Lachish en Israel.Foto: Wilson 44691 (CC BY-SA 3.0)

FUENTE RESPONSABLE: Historia National Geographic. Por J.M. Sadurni. 10 de noviembre 2022.

Sociedad y Cultura/Arqueología/Descubrimientos/Edad de Bronce

 

Arqueólogos descubren siete excepcionales relieves asirios de 2.700 años de antigüedad en Nínive.

En colaboración con un equipo de excavación iraquí, los investigadores del Museo de Arqueología y Antropología de la Universidad de Pensilvania han desenterrado intrincadas tallas en la roca que tienen 2.700 años de antigüedad en Nínive, un yacimiento situado en el lado oriental del río Tigris, dentro de la ciudad de Mosul, en el norte de Irak.

Ahora, con el apoyo de la Fundación ALIPH, están trabajando para reconstruir cuidadosamente la antigua puerta Mashki de la ciudad, uno de los muchos monumentos mesopotámicos que fueron destruidos por los militantes del llamado Estado Islámico (ISIS).

A través de un proyecto de excavación, conservación y restauración dirigido por la comunidad y financiado por el Penn Museum, un equipo internacional de arqueólogos encontró siete relieves de mármol que representan escenas de guerra finamente cinceladas, montañas, vides y palmeras, un hallazgo monumental y significativo en medio de la destrucción cultural de la zona.

El equipo de excavación estadounidense-iraquí continúa su trabajo arqueológico conjunto en la Puerta Mashki de Nínive | Foto Penn Museum

Estos notables paneles antiguos, hábilmente tallados con detalles excepcionales, permanecerán en Irak, con planes para la construcción de un centro de visitantes en Nínive, lo que hará avanzar la investigación y la comprensión de la historia de la antigua Mesopotamia para las generaciones venideras.

Estos relieves, uno de los mayores descubrimientos desde el siglo XIX, están magníficamente conservados y datan de un rey asirio que gobernó Nínive del 705 al 681 a.C. Conocido por sus campañas militares, incluida una a la que se hace referencia en la Biblia, el rey Senaquerib construyó 18 puertas similares alrededor de la ciudad, pero la puerta de Mashki, la “puerta de los abrevaderos”, era importante por su acceso directo al Tigris.

Foto Penn Museum

Reconstruida en la década de 1970 por la Inspección de Nínive del Consejo Estatal de Antigüedades y Patrimonio de Irak, este prominente monumento está situado en la principal carretera norte-sur, fácilmente visible desde el lado oeste del Tigris. La puerta simboliza la profunda historia de Mosul y sigue siendo un importante lugar compartido por cristianos, judíos y musulmanes. En 2016, durante su ocupación de Irak, los militantes del ISIS utilizaron una excavadora para destruir la puerta, un intento deliberado de borrar la memoria cultural del patrimonio asirio de Irak.

Sin embargo, en medio del caos y el conflicto, estos siete relieves sobrevivieron, enterrados en una zona que aún no había sido excavada, hasta ahora. Un equipo de estudiosos y arqueólogos trabajó en colaboración con el equipo de excavación iraquí para restaurar esta pieza del patrimonio cultural de Irak: El Dr. Michael D. Danti, director del Programa de Estabilización del Patrimonio de Irak de la Universidad de Pensilvania; el Dr. Richard L. Zettler, conservador adjunto de la Sección de Oriente Próximo del Museo de Pensilvania y profesor adjunto del Departamento de Lenguas y Civilizaciones de Oriente Próximo de la Facultad de Artes y Ciencias de la Universidad de Pensilvania; el Dr. Ali al-Jabbouri, antiguo decano de la Facultad de Arqueología de la Universidad de Mosul; el Dr. John MacGinnis, de la Universidad de Cambridge; y el Dr. Darren P. Ashby, director del programa de estabilización del patrimonio iraquí.

Foto Penn Museum

Lo que tratamos de hacer es preservar la diversidad cultural y proteger la libertad de expresión cultural de una manera que satisfaga las expectativas y prioridades tanto de la comunidad local como de la Junta Estatal de Antigüedades y Patrimonio de Irak, dice el Dr. Danti, que también es académico consultor del Museo de Pennsylvania.

Su objetivo es conservar la antigua Nínive como un enorme yacimiento arqueológico dentro de una ciudad moderna, avanzando hacia su inclusión en el Patrimonio Mundial de la UNESCO para garantizar su futura preservación, así como para promover la sostenibilidad de la población de Mosul Oriental.

Para un arqueólogo, un descubrimiento de esta magnitud es un honor, una grave responsabilidad. En cierto modo, la Puerta de Mashki es un símbolo de esperanza internacional y colaboración intercultural. De las cenizas surge un ave fénix, añade el Dr. Danti.

Estos son los primeros relieves asirios que han salido de la tierra en 75 años por lo menos, explica el Dr. Zettler. Este descubrimiento añade nuevos datos y, en última instancia, hace avanzar la comprensión de la historia neoasiria en la antigua Mesopotamia.

El Dr. Michael Danti de Penn limpia uno de los siete relieves antiguos encontrados en Nínive | Foto Penn Museum

Estamos entusiasmados por la conservación en curso de este hallazgo increíblemente raro e histórico, dice el Dr. Christopher Woods, Director Williams en el Penn Museum y Profesor Avalon de Humanidades en la Escuela de Artes y Ciencias de Pensilvania, que se especializa en las antiguas lenguas y civilizaciones mesopotámicas. Animados por la Inspección de Nínive del Consejo Estatal de Antigüedades y Patrimonio de Irak para ampliar nuestro trabajo sobre el patrimonio cultural y la investigación arqueológica neoasiria en su región, el Penn Museum está entusiasmado por colaborar en este esfuerzo internacional hacia la reconciliación tras el conflicto.

En su anterior trabajo sobre el patrimonio cultural, el Dr. Zettler y el Dr. Danti han colaborado durante mucho tiempo con los funcionarios iraquíes para restaurar sitios en diversas etapas de deterioro, incluyendo Taq-i Kisra, un importante punto de referencia al sur de Bagdad.

Durante los próximos meses, las excavaciones en la Puerta de Mashki continuarán por las cámaras que quedan sin explorar, mientras el equipo trabaja en la conservación de los antiguos relieves, preparándose para compartirlos con el mundo.

Fuentes: Penn Museum (University of Pennsylvania Museum of Archaeology and Anthropology)

Imagen de portada: Relieves Asirios (Gentileza de la Brújula Verde)

FUENTE RESPONSABLE: La Brújula Verde. Magazine Cultural Independiente. Por Guillermo Carvajal. 4 de noviembre 2022.

Sociedad y Cultura/Arqueología/Descubrimientos.

 

 

Desentierran un antiguo templo a Zeus en medio del desierto en Egipto.

Una escalinata e inscripciones escritas en griego fueron encontradas en el templo a Zeus, encontrado al nordeste de Egipto.

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A fuerza de ostentarse como el líder de los dioses en el Olimpo, Zeus se abrió camino como conquistador entre múltiples mortales. A veces en forma de cisne; otras, como toro: toda Grecia sabía que el dios del rayo tenía un apetito sexual voraz. Sin embargo, parece que sus influencias se expandieron más allá de los límites helenos.

Un equipo de arqueólogos del Ministerio de Turismo y Antigüedades en Egipto descubrió restos de un antiguo templo a Zeus, construido en el actual sitio de la Colina de Farma. Ubicado en el área del Sinaí del Norte, es el primer vestigio de un espacio sagrado griego que se ha encontrado en la región. Esto es lo que han desenterrado hasta ahora.

Debajo de la arena, después de un sismo

templo Zeus Egipto

Egyptian Ministry of Tourism and Antiquities

Los restos del templo a Zeus encontrados en Egipto son parte de los hallazgos que se han logrado «durante los trabajos de excavación realizados por la misión en el sitio dentro del Proyecto de Desarrollo del Sinaí«, explicó el ministerio desde sus cuentas en redes sociales. El proyecto empezó en 2021, y se espera que concluya este año.

El más notable de los descubrimientos hasta ahora son las ruinas de un templo dedicado a Zeus Casio, en el sitio de Tel Farma. Hasta ahora, se ha encontrado lo siguiente:

«[…] LOS RESTOS DE UNA GRAN PUERTA EN LA SUPERFICIE DEL SUELO QUE SE DERRUMBÓ ANTES DEBIDO A UN FUERTE TERREMOTO QUE AZOTÓ LA CIUDAD, Y LA PUERTA ERA DOS PILARES DE GRANITO ROSA», SEGÚN DESCRIBIÓ MUSTAFA Y ZIRI, SECRETARIO GENERAL DEL CONSEJO SUPREMO DE ARQUEOLOGÍA.

Según los científicos que exploraron el espacio, el templo a Zeus en Egipto se vino abajo después de un terremoto que azotó la zona. Este espacio sagrado es único, porque está dedicado a «una deidad que fusiona al dios griego Zeus y al monte Kasios«, explica Smithsonian Magazine. Con el tiempo, el sitio quedó completamente recubierto de arena.

Reconstruyendo un templo caído

Egyptian Ministry of Tourism and Antiquities

No es la primera vez que el sitio ha sido excavado. Por el contrario, en 2020, el egiptólogo francés Jean Clédat encontró restos de granito rosa ahí mismo. Se sorprendió que los bloques tenían inscripciones griegas. Los hallazgos no fueron publicados en ese entonces. Sin embargo, este antecedente sirvió para nutrir este nuevo esfuerzo de investigación.

«[LOS ARQUEÓLOGOS] REDESCUBRIERON LA PIEDRA QUE ENCONTRÓ CLÉDAT Y DESCUBRIERON UNA PIEDRA SIMILAR CON TALLAS GRIEGAS, JUNTO CON EVIDENCIA DE QUE LAS PIEDRAS ROSADAS DEL TEMPLO SE REUTILIZARON EN OTRAS ESTRUCTURAS», EXPLICA SMITHSONIAN MAGAZINE.

Dos años después de Cledat, los arqueólogos egipcios han reportado el hallazgo de bloques de granito. Según sus análisis, lo más probable es que hayan formado parte de una amplia escalinata, que condujo a los feligreses hasta el interior del templo. Para poder saber exactamente cuál era su ubicación, Hisham Hussein, Director General de Sinai Architects, tomó fotografías para después realizar una reconstrucción digital del espacio.

La reconstrucción del lugar sagrado se realizará con programas de computadora especializados en arquitectura. Este hallazgo se suma a otros templos dedicados a Zeus encontrados fuera de Grecia.

Imagen de portada: Egyptian Ministry of Tourism and Antiquities.

FUENTE RESPONSABLE: National Geographic en Español. Por Andra Fischer. 3 de mayo 2022.

Antiguo Egipto/Antigua Grecia/Arqueología/Descubrimientos/Dioses/ Centros Arqueológicos.

Identifican en una cueva de Polonia herramientas de silex hechas por los antecesores de los Neandertales hace medio millón de años.

No tienen decenas de miles de años, sino alrededor de medio millón de años, las herramientas de sílex descubiertas hace más de 50 años en la cueva del túnel de Wielki (región de Małopolskie): estos son los resultados de los últimos análisis. Esto significa que se encuentran entre los productos más antiguos hechos por la mano del hombre en el territorio actual de Polonia.

La Dra. Małgorzata Kot, de la Facultad de Arqueología de la Universidad de Varsovia, dirige un amplio proyecto de análisis de los artefactos y huesos descubiertos por los arqueólogos hace varias décadas durante las excavaciones en las cuevas del altiplano jurásico de Cracovia-Częstochowa. Una de ellas es la cueva del túnel de Wielki, cerca de Ojców.

La mayoría de los hallazgos fueron a parar a cajas de cartón inmediatamente después de las excavaciones y luego al almacén. En los últimos años, los investigadores han procedido a analizarlos en detalle.

Localización de la cueva, marcada con el número 1 | foto M.Kot et al.

Durante mucho tiempo, los científicos creyeron que los rastros más antiguos de presencia humana en la cueva del Túnel Wielki tenían como máximo 40.000 años. Resultó que estas conclusiones iniciales eran erróneas. Un equipo de expertos de la Universidad de Varsovia, la Academia Polaca de Ciencias y la Universidad de Wrocław -arqueólogos, paleontólogos, paleobotánicos y geólogos- volvieron a examinar, entre otras cosas, artefactos y huesos de las distintas capas de tierra de la cueva.

Todo empezó con una observación de un experto en restos de pequeños mamíferos, el Dr. Claudio Berto. Dijo que las especies que estaba analizando eran ciertamente más antiguas que 40.000 años y podían tener hasta medio millón de años. – La doctora Małgorzata Kot recuerda en una entrevista con PAP. La investigadora se mostró muy sorprendido por estas conclusiones.

Ubicación de la cueva Tunel Wielki. A. Rocas de Sadlane con las entradas de la cueva Tunel Wielki en la parte superior y otros dos sitios arqueológicos «Nad Niedostępną» y los refugios rocosos «Pod Tunelem» situados debajo. B. Mapa LiDAR de una región kárstica de los valles de Sąspów y Prądnik con la ubicación de la cueva Tunel Wielki y otros yacimientos arqueológicos en cuevas | foto M.Kot et al.

Entre los pequeños huesos, principalmente dientes, se encontraban los restos de antiguos parientes de los roedores actuales. Pero también había restos de animales más grandes. Estos fueron examinados por paleontólogos del ISEZ Pan de Cracovia y de la Universidad de Wrocław. Entre los huesos, reconocieron, entre otros, al lobo de Mosbach (Canis mosbachensis), a un lobo -de la familia de los perros- (Lycaon lycaonoides), pero también a un ancestro del oso de las cavernas y a dos especies de felinos: el león de las cavernas y el jaguar. Todos estos animales estaban presentes en la zona hace entre 450.000 y 550.000 años.

En la misma capa había también 40 artefactos de sílex -principalmente residuos de la fabricación de herramientas, pero también algunos productos finales, incluyendo raspadores, es decir, pequeños cuchillos de sílex.

Como estos artefactos proceden de la misma capa que los huesos, significa que sus edades son muy similares. Las re excavaciones realizadas en la cueva 2018 también confirmaron esta convicción. Confirmaron la disposición de las capas descrita por los investigadores hace medio siglo. Además, descubrimos más residuos de producción y huesos de animales, subrayó la dra. Kot.

Los huesos de los animales no presentan signos de corte o procesamiento. Esto significa que no proceden de animales cazados por el hombre. Más bien, según los científicos, la gente de la época cazaba otras especies menos peligrosas. Se mencionan ciervos, rinocerontes o caballos, entre otros.

Las capas de tierra fechadas se habían acumulado durante varias decenas de miles de años. Por tanto, los carnívoros cavernícolas, como las panteras, los osos o los lobos, no se encontraban necesariamente con los humanos, que probablemente sólo habitaban la cueva temporalmente.

Hasta ahora, sólo se conocen dos lugares en la zona de la actual Polonia donde se han descubierto artefactos de sílex igualmente antiguos: en Trzebnica y Rusko, en la voivodía de la Baja Silesia. No hay restos más antiguos de presencia humana en nuestra zona, señaló la dra. Kot.

Los huesos de mamíferos fueron analizados por paleontólogos de la Universidad de Varsovia, el ISEZ PAN de Cracovia y la Universidad de Wrocław | foto M.Kot

También son hallazgos muy raros en otras partes de Europa. Estas herramientas fueron hechas por el Homo heidelbergensis. Sin embargo, no fue el antepasado del hombre moderno, sino de otro de nuestros parientes, el neandertal, que apareció en la arena de la historia hace unos 250.000 años. En la cueva de Malopolska se encontraron las herramientas fabricadas por esta especie de hombre.

Nos sorprendió descubrir que hace medio millón de años la gente de esta zona se alojaba en cuevas, porque no eran los mejores lugares para acampar. La humedad y las bajas temperaturas lo desaconsejaron. Por otro lado, una cueva proporciona un refugio natural. Es un espacio cerrado y da sensación de seguridad. Hemos encontrado rastros que pueden indicar que las personas que vivían allí utilizaban el fuego, lo que probablemente ayudaba a acondicionar estos lugares oscuros y húmedos, dijo la dra. Kot.

Según ella, los hallazgos de la cueva del Túnel Wielki son una de las pocas pruebas de los primeros humanos que se aventuraron al norte de los Cárpatos. Es bastante improbable que hayan llegado más al norte. Lo más probable es que estemos en el límite norte de su capacidad de supervivencia, – dice la investigadora.

Excavaciones arqueológicas en la cueva del Gran Túnel realizadas en 2018 | foto Monika Dzierlińska

Es cierto que las condiciones climáticas diferían poco de las actuales, pero no por ello dejaban de ser un reto para los habitantes de aquella época.

Este es un aspecto increíblemente interesante de los análisis para nosotros. Podemos estudiar los límites de la capacidad de supervivencia del Homo heidelbergensis, y así observar cómo se adaptó a estas condiciones desfavorables, añadió la experta.

Los investigadores esperan encontrar en el futuro huesos de Homo heidelbergensis en la cueva del Túnel Wielki. Estos serían los restos humanos más antiguos descubiertos en suelo polaco. Los más antiguos conocidos actualmente pertenecen a un neandertal y tienen al menos 50.000 años de antigüedad.

Identificamos varios huesos potenciales, pero los análisis de ADN realizados en el Instituto Max Planck de Leipzig, en el laboratorio del profesor Svante Paabo, premio Nobel, demostraron que no se conservaba material genético en los huesos”, explicó la dra. Kot. Sin embargo, los científicos no pierden la esperanza de poder encontrar algún día restos humanos.


Fuentes

Fundacja PAP – Nauka W Polsce | Kot, M., Berto, C., Krajcarz, M.T. et al. Frontiers of the Lower Palaeolithic expansion in Europe: Tunel Wielki Cave (Poland). Sci Rep 12, 16355 (2022). doi.org/10.1038/s41598–022–20582–0

Imagen de portada:Artefactos de sílex de la cueva del Túnel Wielki realizados hace medio millón de años por el Homo heildelbergensis | foto M. Kot.

FUENTE RESPONSABLE: La Brújula Verde. Magazine Cultural Independiente. Por Guillermo Carvajal.  8 de octubre 2022.

Arqueología/Polonia/Homo heidelbergensis/Herramientas de silex/ Descubrimientos.

 

 

Descubren un santuario con halcones decapitados en un templo egipcio.

Un equipo de arqueólogos ha excavado en el yacimiento de Bereneki, un antiguo puerto grecorromano en Egipto, y ha encontrado quince halcones, muchos de ellos sin cabeza y enterrados en un templo, lo que apunta a un ritual del pueblo blemio al dios Halcón. En una inscripción se puede leer: “Es impropio hervir una cabeza en este sitio”.

Imagen general del Santuario de los Halcones.Foto: Joan Oller Guzmán et al

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Investigadores del proyecto Sikait, dirigidos por el profesor Joan Oller Guzmán de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), acaban de presentar en la revista American Journal of Archeology los resultados de su campaña en el yacimiento del puerto grecorromano de Berenike, en el desierto Arábigo de Egipto, realizada en enero de 2019.

El artículo presenta la excavación de un complejo religioso de cronología tardía (siglo IV-VI de nuestra era) bautizado como Santuario del Halcón (Falcon Shrine) por los investigadores, y situado dentro del Northern Complex, uno de los edificios más relevantes de la ciudad de Berenike durante este período. 

El yacimiento es un puerto del mar Rojo fundado en época ptolemaica (s. III antes de nuestra era) y con continuidad en época romana y bizantina, cuando se convierte en el principal punto de entrada del comercio proveniente del cuerno de África, Arabia y la India.

El pueblo nómada blemio

Dentro de este marco cronológico, una de las fases que más novedades ha aportado recientemente sería la más tardía, entre los siglos IV y VI, una época en la que parecería que la ciudad está parcialmente ocupada y controlada por los blemios, un grupo poblacional nómada de origen nubio que en ese momento extiende su dominio por buena parte del desierto Arábigo egipcio.

En este contexto, el Northern Complex resulta fundamental porque ha ofrecido evidencias claras de una vinculación con los blemios, con el hallazgo de inscripciones dedicadas a algunos de sus reyes o del Santuario del Halcón. 

Las excavaciones han permitido identificar un pequeño templo de tradición egipcia, que a partir del siglo IV es adaptado por la población blemia a su propio sistema de creencias.

Arpones, estatua y estela con inscripción

“Los hallazgos materiales son especialmente remarcables, con la presencia de ofrendas como arpones, una estatua de forma cúbica o una estela con indicaciones en torno a las actividades de culto, la cual ha sido elegida como portada del número de la revista”, destaca Joan Oller.

El aspecto votivo más remarcable sería la deposición de hasta 15 halcones dentro del santuario, la mayor parte de ellos sin cabeza. Aunque en el valle del Nilo ya se han observado entierros de halcones con fines religiosos con anterioridad, así como cultos a ejemplares individuales de estas aves, se trata de la primera vez que se observa un entierro de halcones dentro de un templo, y además acompañados de huevos, también un hallazgo inédito.

Se trata de la primera vez que se observa un entierro de halcones dentro de un templo.Foto: Joan Oller Guzmán et al

En otros yacimientos también se han encontrado momias de halcones decapitados, pero siempre individuos aislados, nunca en grupo como es el caso de Berenike. La estela presenta la curiosa inscripción “Es impropio hervir una cabeza en este sitio” que, lejos de ser una dedicatoria o un agradecimiento como es habitual en las inscripciones de la época, prohíbe hervir las cabezas de los animales en el interior del templo, una actividad considerada profana.

Oller señala: “Todos estos elementos apuntarían a una actividad ritual intensa que combinaría aspectos de tradición egipcia, junto con aportaciones blemias, sobre una base teológica posiblemente relacionada con el culto al dios Khonsu. Los hallazgos amplían nuestro conocimiento sobre esta población seminómada, los blemios, dentro del desierto Arábigo egipcio a finales del Imperio Romano”. 

La excavación en el yacimiento de Berenike la lideran el Polish Centre of Mediterranean Archaeology (Universidad de Varsovia, Polonia) y la Universidad de Delaware (EE UU). El proyecto Sikait cuenta con financiación de la Fundación PALARQ y los permisos del Ministerio de Antigüedades de Egipto.

Imagen de portada: Imagen general del Santuario de los Halcones.Foto: Joan Oller Guzmán et al

FUENTE RESPONSABLE: El Espectador.  8 de octubre 2022.

Ciencia/Descubrimientos/Egipto/Egiptología/Halcones/Fósiles.

 

Todos los caminos llevan a… ¿Inglaterra? Arqueólogos hallan vado empedrado de hace casi dos siglos.

Durante la labores de mantenimiento hidráulico en una ciudad inglesa, trabajadores encontraron un vado empedrado. Es posible que se trate de una vereda de hace más de mil 900 años, de la época romana.

Una vereda empedrada podría ser uno de los de descubrimientos romanos más inesperados hasta el momento. Durante las obras hidráulicas de mantenimiento en la ciudad de Evesham, en Inglaterra, se encontró un ‘vado’ empedrado, que podría ser el el único en su tipo y el mejor ejemplo de un camino al interior del país europeo.

Se trata de un tramo de alrededor de 10 metros que se extiende a una profundidad de 3 metros y fue descubierta por Severn Trent, una empresa de agua que abastece a más de 4,6 millones de hogares y empresas en Midlands y Gales, según su descripción.

El arqueólogo del Consejo del Distrito de Wychavon, Aidan Smyth, dijo que el descubrimiento «lo dejó sin aliento». Agregó que si se confirma que el camino se creó durante el siglo I d.C. sería algo «más que raro». Aún se espera que un equipo de expertos analice los hallazgos. 

Créditos: MR AND MRS MOOR vía BBC

«Nuestros equipos están trabajando en estrecha colaboración con la Inglaterra histórica, y representantes que asistirán al sitio después de más excavaciones», agregó un portavoz de Severn Trent a la BBC, que además dijo que los trabajos de mantenimiento se detuvieron de inmediato después de que se descubrió este camino empedrado. El lugar exacto del descubrimiento no ha sido revelado. 

Smyth explicó que la vereda, que cruza un arroyo, tiene marcas que sugieren que fue utilizado por carretas. Según su palabras «la mampostería es absolutamente perfecta», dijo. «Simplemente cumple todos los requisitos para ser romano». 

Créditos: MR AND MRS MOOR vía BBC

«Cuando bajé para mirarlo, honestamente, pensé que era demasiado bueno para ser verdad», agregó Aidan, y explicó que después de mirar toda la tierra y restos que el agua cubrió con el tiempo, seguramente tuvieron que pasar milenios para que el vado llegara tan profundo». 

«El único lugar que puedo ver similar cuando estaba investigando es en Pompeya. No puedo encontrar nada más en ningún lugar como ese», apuntó Smyth. 

Aidan aún trabajará con un equipo de arqueólogos para excavar una área al costa del vado y realizar una evaluación tipológica. «Si es de fecha romana, es el único de su tipo en Gran Bretaña», dijo.

Imagen de portada: Posible vado empedrado de la época romana . Foto: BBC.

FUENTE RESPONSABLE: Redacción Terra. 6 de octubre 2022.

Arqueología/Inglaterra/Descubrimientos

 

 

Encuentran un cabestrillo prehistórico en la tumba de un bebé de hace 10.000 años en Italia.

Parece bastante lógico: incluso en su historia más temprana, los humanos debían necesitar algo para llevar a sus bebés cuando se desplazaban de un lugar a otro. Pero como existen pocas pruebas fehacientes de ello -no hay tejidos para llevar a los bebés en las excavaciones arqueológicas y, además, hay muy pocos enterramientos de bebés prehistóricos-, nadie sabe si esta práctica se llevó a cabo.

Ahora, sin embargo, una nueva investigación realizada por un equipo de científicos de la Universidad de Montreal sostiene que hay pruebas del uso de cabestrillos o portabebés hace unos 10.000 años, lo que arroja luz sobre cómo se cuidaba a los niños en la prehistoria y cómo estaban vinculados socialmente a su comunidad.

Dirigido por Claudine Gravel-Miguel, una antropóloga de la Universidad Estatal de Arizona (ASU) que ahora trabaja como investigadora invitada en el laboratorio del profesor de antropología de la Universidad de Montreal Julien Riel-Salvatore, el equipo combinó métodos analíticos innovadores para extraer información difícil de obtener sobre las cuentas de concha perforada encontradas en el enterramiento de un bebé femenino de entre 40 y 50 días de edad, apodado Neve, en el yacimiento de la cueva de Arma Veirana, en Liguria (Italia).

Los resultados del equipo se publican en la revista Journal of Archaeological Method and Theory. En su estudio, Gravel-Miguel y sus colegas describen cómo utilizaron un modelo de fotogrametría 3D de alta definición del enterramiento, combinado con observaciones microscópicas y análisis de microCT de las cuentas, para documentar en detalle cómo se produjo el enterramiento y cómo las cuentas fueron probablemente utilizadas por Neve y su comunidad en vida y en muerte.

Los resultados muestran que las cuentas fueron cosidas al trozo de cuero o tela que se utilizó para envolver a Neve para su entierro. Esta decoración contenía más de 70 pequeñas conchas marinas perforadas y 4 grandes colgantes de bivalvos perforados que no se han encontrado en otros yacimientos prehistóricos. Los científicos observan que la mayoría de las cuentas presentan fuertes signos de uso, que no pudieron producirse durante la corta vida de Neve.

Esto demuestra que las cuentas habían sido usadas durante un tiempo considerable por alguien de la comunidad de la niña antes de que le fueran entregadas a ella, posiblemente como reliquias, o tal vez incluso utilizadas como protección contra las fuerzas negativas.

Ornamentos personales encontrados en y sobre el enterramiento agrupados por el lugar en el que se encontraron en relación con los huesos | foto C. Gravel-Miguel et al.

Teniendo en cuenta el esfuerzo necesario para crear y reutilizar las cuentas a lo largo del tiempo, es interesante que la comunidad decidiera desprenderse de estas cuentas en el entierro de un individuo tan joven, dijo Gravel-Miguel. Nuestra investigación sugiere que esas cuentas y colgantes probablemente adornaron el cabestrillo de Neve, que fue enterrado con ella.

Basándose en observaciones etnográficas sobre cómo se adornan y utilizan los portabebés en algunas sociedades modernas de cazadores-recolectores, el estudio sugiere que la comunidad de Neve pudo haber decorado su cabestrillo con cuentas destinadas a protegerla contra el «mal».

Fotos de campo de los ornamentos en el orden en que fueron excavados | foto C.Gravel-Miguel et al.

Sin embargo, como su muerte indicaba que esas cuentas habían fallado, habría sido mejor enterrar el portabebés en lugar de reutilizarlo.

La nueva investigación contribuye a la creciente literatura sobre el cuidado de los niños en la prehistoria y el probable uso y reutilización de cuentas para proteger a los individuos y mantener los vínculos sociales dentro de una comunidad, añadió Riel-Salvatore.

Este trabajo aporta información verdaderamente original sobre la arqueología del cuidado de los niños, dijo. Tiende un puente entre la ciencia y el arte de la arqueología para llegar al elemento ‘humano’ que impulsa el tipo de investigación que hacemos.


Fuentes

Université de Montréal | Gravel-Miguel, C., Cristiani, E., Hodgkins, J. et al. The Ornaments of the Arma Veirana Early Mesolithic Infant Burial. J Archaeol Method Theory (2022). doi.org/10.1007/s10816-022-09573-7

Imagen de portada: Reconstrucción artística del enterramiento de Arma Veirana, Italia | dibujo de Mauro Cutrona / Universidad de Montreal.

FUENTE RESPONSABLE: La Brújula Verde. Magazine Cultural Independiente. Por Guillermo Carvajal. 30 de septiembre 2022

Sociedad y Cultura/Arqueología/Descubrimientos.

Descubren nuevos mosaicos en el palacio califal de Khirbat al-Minya, a orillas del Mar de Galilea.

Con la ayuda de estudios geomagnéticos de superficie y la posterior excavación práctica, un equipo de la Universidad Johannes Gutenberg de Maguncia (JGU) ha revelado nuevos datos sobre la zona en la que se construyó el palacio califal de Khirbat al-Minya a orillas del Mar de Galilea. Según estos descubrimientos, ya existía un asentamiento ocupado por habitantes cristianos o judíos en las inmediaciones mucho antes de que se construyera el palacio.

Esta vez nos ha tocado el premio gordo con nuestras excavaciones, declaró el director del yacimiento y arqueólogo, el profesor Hans-Peter Kuhnen, en relación con el resultado de las últimas actuaciones en la zona del palacio del primer califa islámico Khirbat al-Minya, en Israel. El equipo de arqueólogos de Maguncia realizó este importante descubrimiento utilizando métodos geomagnéticos y excavando pozos de prueba a partir de los hallazgos.

Descubrieron que, a principios del siglo VIII, el califa había encargado la construcción de su palacio, con su mezquita incorporada y una torre de entrada de 15 metros de altura, y no -como se sospechaba hasta ahora- en un terreno virgen en la orilla desocupada del mar de Galilea, sino adyacente a un asentamiento anterior y en respetuosa coexistencia con él.

Khirbat al-Minya: El lugar de excavación (marrón) con sus toldos de protección solar situado en la orilla noroeste del Mar de Galilea – aquí visto desde la elevación de Tel Kinneret | foto Hans-Peter Kuhnen

El proyecto de investigación se concibió inicialmente como un medio para formar a los estudiantes en el trabajo de campo arqueológico. Se llevó a cabo con el apoyo de la Autoridad de Antigüedades de Israel y fue financiado por la Fundación Fritz Thyssen, la Fundación Axel Springer, la Fundación Santander y el Servicio Alemán de Intercambio Académico (DAAD). El equipo se alojó en la casa de huéspedes Tabgha Pilgerhaus, gestionada por la Asociación Alemana de Tierra Santa (DVHL), que es propietaria del lugar de las excavaciones en la orilla noroeste del Mar de Galilea desde 1895.

Durante su excavación, el equipo arqueológico de Maguncia encontró estructuras de piedra hechas de basalto que datan de varias épocas, con paredes enlucidas, suelos de mosaicos de colores y una cisterna de agua. Las plantas representadas en uno de los mosaicos son especialmente notables, ya que tienen los tallos largos y curvados típicos de los que también se representan en los llamados mosaicos de la escena del Nilo creados en los siglos V a VI.

Las imágenes de la flora y la fauna autóctonas del valle del Nilo simbolizaban el poder vivificante del poderoso río, que con sus crecidas anuales garantizaba la fertilidad agrícola de Egipto. Eso explica que tanto las iglesias de la antigüedad tardía, como la de la cercana Iglesia de la Multiplicación de Tabgha, como las lujosas viviendas de las ciudades de la antigüedad tardía estuvieran decoradas con mosaicos de la escena del Nilo.

Primer plano del mosaico mostrando una planta en flor: En primer plano se ven las marcas de un pico cuando el mosaico fue destruido deliberadamente | foto Hans-Peter Kuhnen

El asentamiento junto al lago existía mucho antes de que se planeara el palacio del califa

El mosaico recientemente descubierto, junto con los hallazgos de cerámica relacionados que datan de los siglos V a VII, demuestran que el asentamiento a orillas del lago ya era próspero siglos antes de que se iniciaran las obras del palacio del califa. Sus habitantes originales eran cristianos o judíos, a los que posteriormente se unió una pequeña comunidad islámica, para la que el califa mandó construir una entrada lateral a principios del siglo VIII para que pudieran acceder a la mezquita de su palacio.

Las cerámicas desenterradas han revelado que el lugar permaneció ocupado bajo el control de los califatos omeya y luego abasí desde el siglo VII hasta el XI. En este periodo se iniciaron nuevos proyectos de construcción, durante los cuales algunas partes de los mosaicos fueron víctimas de las piquetas blandidas por iconoclastas de inspiración religiosa, se demolieron secciones de los antiguos muros y las piedras se transportaron para ser reutilizadas en otros lugares. Los restos se convirtieron finalmente en la ubicación de un cementerio en el que los muertos eran enterrados, según la costumbre musulmana, tumbados de lado con la cara dirigida hacia La Meca.

Cerca de allí, el equipo de Maguncia también sacó a la luz un horno construido en piedra que se utilizaba para procesar la caña de azúcar. Aunque la caña de azúcar representaba uno de los principales productos agrícolas de exportación de Tierra Santa de la época de la Alta Edad Media y aportaba una riqueza considerable a los terratenientes, se necesitaban grandes volúmenes de agua para cultivarla y grandes cantidades de madera para hacer funcionar los hornos de cocción.

Khirbat al-Minya: Esta sección de la excavación muestra, a la izquierda, el suelo de mosaico con las plantas del Nilo y, a la derecha, por encima de una cisterna rellena, los restos de otro suelo de mosaico que probablemente fue eliminado casi totalmente a principios de la Edad Media | foto Hans-Peter Kuhnen

El resultado fue una gran erosión del suelo y un desastre medioambiental del que la zona del lago no se había recuperado del todo ni siquiera en el siglo XX. La inmensa escala del cultivo de la caña de azúcar en la Edad Media quedó demostrada tanto por los hallazgos de las excavaciones en el Palacio Califal -las de 1936 a 1939 y las de 2016- como por las prospecciones geomagnéticas de 2019, que revelaron todas ellas evidencias de docenas de hornos de este tipo en funcionamiento entre los siglos XII y XIII/14.

Nuestras excavaciones más recientes muestran que el califa Walid hizo construir su palacio a orillas del mar de Galilea en un paisaje ya cuidadosamente estructurado que había sido habitado durante mucho tiempo. Fue aquí donde posteriormente se hizo un gran negocio con el cultivo de la caña de azúcar, causando lamentablemente un daño duradero al ecosistema, dijo Kuhnen. Nuestra investigación ha sacado de nuevo a la luz este asentamiento adyacente al palacio del califa, situándolo en el contexto que le corresponde dentro de la historia de los asentamientos humanos de Tierra Santa. A lo largo de los siglos, experimentó periodos alternos de innovación y decadencia, pero no hubo ninguna interrupción real de su existencia durante su vida.

Los estudios geomagnéticos de superficie mostraron dónde excavar

El equipo de Maguncia pudo localizar con tanta precisión este punto histórico con sus catas de prueba gracias a los resultados de los estudios geomagnéticos de superficie realizados in situ en un proyecto piloto en 2019. La tecnología emplea sensores magnéticos para detectar y cartografiar diminutas variaciones en el campo magnético de la Tierra causadas por las alteraciones del suelo, por ejemplo, las provocadas por las obras de construcción.

Uno de los hornos medievales de cocción de caña de azúcar | foto Hans-Peter Kuhnen

Esto permite a los arqueólogos predecir con bastante seguridad el trazado de muros y pavimentos e identificar el emplazamiento de hogares y hornos ocultos bajo el suelo, sin necesidad de recurrir a una pala. Sin embargo, para verificar realmente si los resultados de la magnetometría indican la presencia de algo interesante y para datar las posibles estructuras, los arqueólogos tienen que excavar pozos de prueba específicos, como hizo el equipo del Departamento de Estudios Antiguos de la JGU en Khirbat al-Minya.

Debido a la pandemia de coronavirus, Kuhnen y su equipo tuvieron que esperar tres largos años antes de poder volver al yacimiento para ver lo que les esperaba. Sin embargo, trabajando bajo el sol abrasador de agosto, se vieron recompensados por sus esfuerzos.

Fueron nuestros escaneos geomagnéticos previos los que nos proporcionaron indicaciones inusualmente precisas de lo que podíamos encontrar bajo la superficie. El resultado de nuestras excavaciones ha sido exactamente el que esperábamos. La combinación de estos dos métodos de investigación requiere menos esfuerzo, ayuda a preservar el patrimonio arqueológico y es, por tanto, el futuro de nuestra disciplina, concluyó el profesor Hans-Peter Kuhnen a la luz de las actuales excavaciones en la orilla del Mar de Galilea, que continuarán el próximo año.


Fuentes: Johannes Gutenberg-Universität Mainz

Imagen de portada: Primer plano del mosaico mostrando una planta en flor: En primer plano se ven las marcas de un pico cuando el mosaico fue destruido deliberadamente | foto Hans-Peter Kuhnen.

FUENTE RESPONSABLE: La Brújula Verde. Magazine Cultural Independiente. Por Guillermo Carvajal. 26 de septiembre 2022.

Arqueología/Descubrimientos

 

 

 

 

El fabuloso tesoro de la reina Nubia de Meroe que luchó contra los romanos.

Tesoros arqueológicos

En 1834 Giuseppe Ferlini descubrió en una pirámide de Meroe el espléndido ajuar funerario de la reina Amanishakheto.

En Nubia, al norte del actual Sudán, se formó en el siglo VIII a.C. un reino independiente que desaparecería en el siglo IV d.C., conquistado por el reino etíope de Aksum. En el siglo I a.C., los romanos, tras conquistar Egipto, entraron en contacto con este reino, y más concretamente con una aguerrida soberana que plantó cara al poderoso ejército de Augusto, a la que llamaban «la kandace [reina] de un solo ojo». En los Hechos de los Apóstoles también se nombraba a una reina de Sudán y un ministro suyo, «un hombre de Abisinia y poderoso que ella puso al frente de los almacenes donde guardaba sus tesoros», el cual se convirtió al cristianismo.

Estas noticias sobre los tesoros del enigmático reino sudanés despertaron el interés de exploradores y aventureros cuando Egipto conquistó Sudán en la década de 1820. Tal como ocurrió con la expedición de Napoleón pocos años antes, el ejército contaba entre sus filas con diversos especialistas. El más importante fue Frédéric Caillaud, un mineralogista francés al que el virrey Mohamed Alí había encargado buscar minas de esmeralda. En este viaje, Caillaud dibujó todas las pirámides y monumentos que encontraba y, con la publicación de su obra, Sudán empezó a atraer la atención de los estudiosos. Una de las zonas que visitó Caillaud fue la necrópolis real de Meroe, la antigua capital del reino de Kush. La formaban tres cementerios; en el situado más al norte estaban enterrados los reyes, los príncipes y las kandaces o reinas gobernantes de Meroe, en tumbas con forma de pirámides muy apuntadas, con templos funerarios de estilo egipcio frente a ellas, formados por pilonos y decorados con numerosos relieves.

UN TESORO ESCONDIDO

La visión de estas pirámides llamó la atención de Giuseppe Ferlini, un médico italiano alistado en el ejército egipcio y destacado en Sudán. Según manifestaría posteriormente, cuando abandonó el ejército, en1834, «estaba decidido a volver a casa sin un céntimo o cargado de tesoros hasta los dientes». Junto con un comerciante de origen albanés llamado Antonio Stefani, se encaminó hacia la necrópolis de Meroe y escogió la pirámide mejor conservada para explorarla. Para desgracia de los estudiosos posteriores, el método de trabajo de Ferlini consistía en desmontar la pirámide, por lo que en la actualidad poco queda de la estructura. En palabras del egiptólogo Richard Lepsius, el descubrimiento de Ferlini «ha causado la ruina de muchas pirámides desde entonces».

Anillo de oro con la imagen del dios Amón con cabeza de carnero y seis lágrimas colgantes. Forma parte del ajuar funerario de la reina Amanishakheto.Foto: Museos Estatales de Berlín, Museo Egipcio y Colección de Papiros / Sandra Steiß CC BY-NC-SA 4.0

Al retirar los bloques de piedra de la cima de la pirámide, Ferlini encontró una estancia con un lecho funerario «cubierto con una tela de algodón o lino de color blanco, que se deshacía con el más mínimo roce». Pero la sorpresa fue mayúscula cuando miró debajo de la cama. «Allí encontré un recipiente [de bronce], y dentro una serie de objetos envueltos en tela». Más tarde se sabría que esos objetos formaban parte del ajuar funerario de la reina Amanishakheto, la misma que había hecho frente al ejército de Augusto.

Brazalete de oro con intrincada decoración. Tesoro de la reina Amanishakheto. Foto: Museos Estatales de Berlín, Museo Egipcio y Colección de Papiros / Sandra Steiß CC BY-NC-SA 4.0

El tesoro estaba formado por más de 300 joyas de inspiración egipcia: anillos, brazaletes, pectorales, pendientes… El suelo de la estancia también estaba cubierto de cuentas, «fragmentos de pasta de vidrio y piedras que formaban cadenas, también amuletos, pequeños idolillos, una caja metálica, cajitas, una sierra, un mazo, así como otros muchos objetos». Ferlini guardó todo lo que pudo en una bolsa para evitar que los obreros lo vieran y estuvieran tentados de coger alguna joya.

Una vez en la tienda, «al ver la cantidad de oro que tenía ante mis ojos me di cuenta de que debía de superar con mucho lo que ya había repartido por los museos de Europa». Pero Ferlini tuvo miedo de los obreros, que estaban excitados por el descubrimiento, y decidió marcharse del país. Se dirigió a Roma para vender las joyas, pero los estudiosos dudaron de la procedencia del tesoro y lo consideraron una falsificación. Pese al revés, Ferlini publicó el hallazgo y Luis I de Baviera, gran coleccionista, vio el catálogo. El rey compró en 1840 la mitad de la colección, hoy en el Museo Estatal de Arte Egipcio de Múnich.

LA MISIÓN PRUSIANA

En 1844, el egiptólogo Richard Lepsius, tras examinar el tesoro y confirmar su autenticidad, emprendió una expedición siguiendo los pasos de Ferlini. Lepsius se encaminó hacia Begerawiyeh, cerca de donde estaban las pirámides. «Después de cabalgar con furia, llegamos finalmente al pie de un grupo de pirámides edificadas muy cerca las unas de las otras, que trazaba una especie de media luna ante nuestros ojos». Lepsius se hizo acompañar por uno de los guías locales que ya había colaborado con Ferlini cuando éste exploraba la necrópolis real en 1834.

Anillo de oro tipo sello con efigie de gobernante entronizado. Ajuar funerario de la reina Amanishakheto.Foto: Museos Estatales de Berlín, Museo Egipcio y Colección de Papiros / Sandra Steiß CC BY-NC-SA 4.0

Con la excitación del momento, Lepsius no esperó ni a encender una vela para explorar el templo funerario de la reina. «Medio buscando con los ojos y medio a tientas, descubrí esculturas en los muros exteriores de los pequeños templos funerarios, y hasta pude palpar algunas figuras en las paredes interiores». La decoración mostraba a la reina Amanishakheto como una mujer corpulenta, de rasgos negroides y con numerosas joyas, las mismas que Ferlini descubrió en el interior de la pirámide. En la imagen arquetípica del faraón venciendo a sus enemigos, Amanishakheto sujetaba por el cabello a los vencidos y los presentaba a las divinidades.

Colgante de oro decorado con una flor de loto. Forma parte del tesoro de la reina Amanishakheto.Foto: Museos Estatales de Berlín, Museo Egipcio y Colección de Papiros / Sandra Steiß CC BY-NC-SA 4.0

«Inmediatamente aparecieron ante mis ojos los dioses egipcios, identificados por sus nombres mediante inscripciones jeroglíficas muy conocidas». Con la exploración de la pirámide y del resto de la necrópolis, Lepsius pudo identificar a la propietaria del tesoro que había hallado Ferlini y telegrafió rápidamente al rey de Prusia Federico Guillermo IV recomendándole que comprara la otra mitad de las piezas. La adquisición de este conjunto pasaría a formar parte de la colección del futuro Museo de Berlín, donde hoy se muestra este magnífico tesoro.

Imagen de portada: Panorámica de la necrópolis real de Meroe, en el actual Sudán, donde se alza la pirámide de la reina Amanishakheto. Foto: iStock

FUENTE RESPONSABLE: Historia National Geographic. Por Nuria Castellano. 24 de septiembre 2022.

Arqueología/Descubrimientos.

 

Descubren inscripciones pintadas de 3.500 años de antiguedad en la antigua Hattusa, la capital hitita.

A unos 200 kilómetros al este de la capital turca, Ankara, a las afueras de la pequeña localidad de Boğazkale, se encuentran las ruinas de la ciudad de la Edad de Bronce de Hattusa. Hattusa fue en su día la capital del Imperio Hitita, que dominaba amplias zonas de Asia Occidental en el segundo milenio a.C.

Si deseas profundizar en esta entrada; por favor cliquea adonde está escrito en “azul”. Muchas gracias.

A principios de agosto, el Dr. Bülent Genç, miembro del equipo de excavación y profesor de arqueología en la Universidad Artuklu de Mardin, hizo un descubrimiento especial en Yerkapı. En un túnel sin luz, del monumento en la ciudad alta que se conoce desde tiempos inmemoriales, notó signos. Estos habían sido pintados en las piedras toscamente trabajadas de las paredes con pintura de raíz de color marrón rojizo.

Desde entonces se han descubierto rastros de al menos 249 signos en jeroglíficos anatolios (signos pictóricos) en las investigaciones aún en curso. Aunque algunos están demasiado erosionados para ser legibles, la mayoría están bien conservados y son claramente descifrables.

Uno de los jeroglíficos Anatolios pintados descubiertos | foto Bülent Genç/DAI

Según las primeras evaluaciones de los filólogos del equipo de excavación (M. Alparslan y M. Marazzi), existen al menos ocho grupos diferentes de signos de repetición en el llamado Poterne de Yerkapı. Uno de estos grupos de signos ha sido identificado 38 veces hasta ahora. Al parecer, no se trata de inscripciones coherentes, sino de breves anotaciones (grafitti). Las primeras observaciones suponen nombres de personas o dioses, así como una posible designación de este camino subterráneo en el periodo hitita.

Los jeroglíficos de Anatolia y el significado de las inscripciones recién descubiertas.

En el periodo del Gran Reino Hitita, los jeroglíficos anatolios se encuentran regularmente en monumentos rocosos o sellos, ya sea grabados o en relieve. Los signos descubiertos en Yerkapı, sin embargo, estaban escritos en los bloques de piedra con pintura.

Hasta ahora, sólo se conocían inscripciones pintadas de Kayalıpınar (Sivas) y Suratkaya (Muğla). Y su número era extremadamente pequeño. Gracias a los hallazgos de Yerkapı, cada vez está más claro que la escritura jeroglífica anatolia estaba mucho más extendida en la sociedad del II milenio a.C. de lo que se suponía. Estos hallazgos abren una ventana completamente nueva e inesperada a la Edad de Bronce tardía.

Para documentar este descubrimiento único, los jeroglíficos junto con todo el edificio están siendo grabados digitalmente y modelados en tres dimensiones en cooperación con colegas de la Universidad Federico II – DiSTAR.

Otro grupo de jeroglíficos pintados | foto Bülent Genç/DAI

La investigación arqueológica en Hattusa

Desde hace 116 años, Hattusa (Patrimonio de la Humanidad y Memoria del Mundo de la UNESCO) se investiga con el permiso del Ministerio de Cultura y Turismo de la República de Turquía.

El objetivo del equipo internacional, dirigido desde 2006 por el Prof. Dr. Andreas Schachner, del Instituto Arqueológico Alemán de Estambul, es la investigación sistémica de Hattusa. El programa de trabajo se centra en las excavaciones, el tratamiento de los hallazgos y las restauraciones.

Los trabajos actuales se desarrollan en Boğazköy/Hattusa en el marco del proyecto global financiado por el Instituto Arqueológico Alemán (DAI), la Fundación Alemana de Investigación (DFG), la Fundación Thyssen, la Fundación GRH y el Ministerio de Asuntos Exteriores italiano. Colegas de la AID, de la Universidad de Estambul y de las Universidades Federico II y Suor Orsola Benicasa (ambas de Nápoles) colaboran en la documentación y la evaluación.

Fuentes: Deutsches Archäologisches Institut

Imagen de portada: El yacimiento de Yerkapı en Hattusa, el lugar del hallazgo | foto Andreas Schachner/DAI.

FUENTE RESPONSABLE: La Brújula Verde. Por Guillermo Carvajal. 19 de septiembre 2022.

Arqueología/Historia/Descubrimientos/Actualidad