Qué saben los científicos de lo que se siente en el momento en que morimos.

¡Ah, la vida! Esa cosa en la que naces y te haces un poco más grande, te enamoras de una persona (o de pescar), tal vez produces algunas personas más pequeñas, y luego, antes de que te des cuenta, es hora de la siguiente parte: la muerte. La inevitable desaparición de nuestro ser.

Hay una gama ecléctica de formas en que podrías morir.

Comúnmente es por una enfermedad cardíaca o cáncer, pero hay incluso alrededor de 600 víctimas anuales de la asfixia autoerótica.

No importa cómo ocurra, en algún momento experimentarás la muerte clínica, que es algo así como la vida, pero sin respiración ni circulación sanguínea.

En otras palabras, es el comienzo del paso de esta vida a lo otro.

Para la mayoría de las personas, la muerte no es completamente instantánea.

Entonces, ¿qué puede decirnos la ciencia moderna sobre la experiencia de esos momentos finales?

¿Qué se siente al morir?

En la última etapa cuando se acerca la muerte, las personas suelen estar muy insensibles, por lo que normalmente imaginamos que la experiencia es un desvanecimiento somnoliento e inconsciente de la vida.

Pero algunos experimentos cuentan una historia muy distinta.

La Parca

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Quizás sea más colorido…

En 2013, científicos de la Universidad de Michigan midieron la actividad cerebral de unas ratas de laboratorio mientras morían.

Y sucedió algo muy interesante.

Después de que las ratas experimentaran un paro cardíaco -sin latidos cardíacos ni respiración-, sus cerebros mostraron un aumento de la actividad global, con niveles de ondas gamma bajas que estaban más sincronizadas en todo el cerebro que en los estados normales de vigilia de las ratas.

E, increíblemente, ese tipo específico de actividad cerebral se ha relacionado con la percepción consciente de las personas en estudios anteriores.

En otras palabras, esas ratas podrían haber estado experimentando algo mientras estaban entre la muerte clínica y la muerte cerebral completa.

El experimento desafió la suposición de que el cerebro está inactivo durante la muerte.

Por el contrario, parecía que antes de la inconsciencia duradera podría haber un período de mayor consciencia y planteaba: ¿qué estaban experimentando las ratas mientras morían?, ¿podría ser lo mismo cierto para las personas?

Sorpresas

Los humanos tenemos cerebros más grandes y complejos que los de las ratas, pero un experimento muy interesante realizado en el Imperial College de Londres en 2018 arrojó algo de luz sobre cómo podría sentirse morir en los seres humanos.

Paisaje psicodélico

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES – ¿Un final psicodélico?

Los científicos querían investigar las similitudes entre dos fenómenos muy diferentes.

Por un lado, las experiencias cercanas a la muerte, o ECM, las alucinaciones experimentadas por alrededor del 20% de las personas que han sido reanimadas después de la muerte clínica.

Por otro lado, las alucinaciones provocadas por DMT, una droga psicodélica (que genera de manera confiable un amplio espectro de efectos subjetivos en las funciones cerebrales humanas, incluida la percepción, el afecto y la cognición).

Así que les administraron dosis de DMT a los sujetos del estudio y, una vez regresaron a la realidad, les pidieron que describieran sus experiencias utilizando la lista de verificación comúnmente utilizada para evaluar las experiencias cercanas a la muerte.

Y se sorprendieron al ver una cantidad increíble de puntos en común.

Tanto las experiencias de ECM como las de DMT incluyeron sensaciones como «trascendencia del tiempo y el espacio» y «unidad con objetos y personas cercanas».

La experiencia de casi morir resultó ser sorprendentemente similar a un poderoso alucinógeno.

¿Un final psicodélico?

Cuando consideramos la muerte, pensamos en ella como un sombrío proceso de incorporación. Pero la ciencia pregunta: ¿y si es psicodélico?

Neurocientífico Chris Timmermann.

El neurocientífico Chris Timmermann dirigió en 2018 una investigación sobre la experiencia de la muerte.

Le preguntamos al doctor Chris Timmermann, quien dirigió la investigación en el Imperial College de Londres, qué podía decirnos este experimento sobre la muerte.

«Creo que la principal lección de la investigación es que podemos encontrar la muerte en la vida y en las experiencias de la vida», señaló.

«Lo que sabemos ahora es que parece haber un aumento de la actividad eléctrica.

«Esas ondas gamma parecen ser muy pronunciadas y pueden ser responsables de las experiencias cercanas a la muerte.

«También hay regiones específicas en el cerebro, como lo que llamamos los lóbulos temporales mediales -áreas que se encargan de la memoria, el sueño e incluso el aprendizaje- que podrían estar relacionadas también con esas experiencias.

«En cierto modo, nuestros cerebros están simulando de alguna manera una forma de realidad».

Alrededor del 20% de las personas que han sido pronunciadas clínicamente muertas y viven reportan ECM.

¿Será que todas las experimentan y solo unas pocas las recuerdan o que esas experiencias son muy raras?

«Es una gran posibilidad que haya una falta de recuerdo debido a diferentes razones», explicó Timmermann.

«En nuestra experiencia con el DMT psicodélico hemos visto que, cuando les damos altas dosis, hay una parte de la experiencia que también se olvida.

«Lo que creo que pasa es que la experiencia es tan novedosa, que es inefable o difícil de poner en palabras.

«Cuando una experiencia trasciende la capacidad de describirla con el lenguaje, tenemos dificultades para recordarla.

«Pero también podría ser que algunas personas simplemente no la experimenten».

¿Qué investigación adicional a partir de ahí podría ayudar a nuestra comprensión de la muerte?

«Es muy interesante lo que está sucediendo en estos días con los escáneres cerebrales y cómo podemos descifrar lo que está sucediendo en el cerebro, cómo eso se remonta a la experiencia», respondió.

«Hay escaneos que se realizan en personas en los que puedes reproducir, si están viendo una película, qué tipo de película están viendo.

«Por lo tanto, es factible que en algún momento nuestras técnicas de imágenes cerebrales lleguen a ser tan avanzadas que podamos leer la mente de las personas para que nos acerquemos a comprender cuáles son los mecanismos cerebrales que sustentan estas experiencias tan extraordinarias e inusuales».

Optimista

La ciencia de la muerte es un paisaje bastante turbio, pero lo que ya sabemos pinta una imagen sorprendentemente optimista.

Silueta en paisaje sereno

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Por ejemplo, sabemos que las personas que han tenido experiencias cercanas a la muerte a menudo informan sentimientos de tranquilidad y serenidad y muestran una reducción duradera en el estrés asociado con la muerte.

También sabemos que las ECM se describen abrumadoramente como libres de dolor, lo que significa que esa mayor consciencia que podríamos experimentar al morir también es probable que sea indolora…

Y, tal vez, un poco divertida.

La investigación también muestra que las personas tienden a perder sus sentidos en un orden específico.

Primero, el hambre y la sed, luego el habla y la visión.

La audición y el tacto parecen durar más tiempo, lo que significa que muchas personas pueden escuchar y sentir a sus seres queridos en sus momentos finales, incluso cuando parecen estar inconscientes.

Y un escáner cerebral reciente de un paciente con epilepsia moribundo mostró actividad relacionada con la memoria y los sueños, lo que llevó a la especulación de que incluso podría haber algo de verdad en eso de que «ves la vida pasar ante sus ojos».

Mano de mujer madura

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Finalmente, sabemos por estos experimentos que la experiencia de la muerte podría involucrar una conciencia elevada, posiblemente alucinatoria. Un último viaje psicodélico antes de la nada.

«En una sociedad como la nuestra, en la que tendemos a negar la muerte y tratamos de ponerla debajo de la alfombra, creo que esta es una de las grandes lecciones que la investigación psicodélica puede darnos: cómo incorporarla en nuestras vidas», concluyó Timmermann.

En última instancia, todos vamos a morir. Pero estos experimentos mostraron que la transición entre la vida y la muerte podría ser mucho más experiencial, emocional e incluso psicodélica de lo que podríamos esperar.

Estamos programados como animales a temerle a nuestra desaparición, pero comprender la muerte más profundamente ayuda a relajarnos un poco.

Esos últimos momentos pueden no ser aterradores. Son solo parte de un viaje inevitable con destino desconocido, probablemente indoloro y potencialmente psicodélico.

* Si quieres ver el video original de BBC Reel, haz clic aquí.

Imagen de portada: GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: BBC Reel* Por Max Tobin. 10 de julio 2022

Sociedad y Cultura/Drogas/Ciencia/Salud

 

«Hoy se consume más cocaína porque hay que rendir más que nunca», sostuvo un psicoanalista.

El presidente de la Asociación de Reducción de Daños Argentina habló en Cadena 3 Rosario sobre la suba en el consumo de cocaína que registró la Organización de las Naciones Unidas.  

El más reciente informe de la Oficina de las Naciones Unidas para la Droga y el Delito (Onudd) ubica a Argentina en lo más alto de América del Sur en cuanto al aumento en el consumo de cocaína en la última década.

“Es una sustancia muy requerida, vivimos en sociedad de consumo y es un estimulante, se usa por razones de diversión y también por razones de trabajo, para aumentar la productividad. Rigen las mismas reglas que con cualquier otra mercancía: hoy se produce más que nunca (y se consume más que nunca) porque hay que rendir más que nunca. No me sorprende en absoluto el aumento del consumo”, dijo el psicoanalista y presidente de la Asociación de Reducción de Daños Argentina (Arda) Gustavo Zbuczynski a Rodrigo Ipolitti en Informados al Regreso por Cadena 3 Rosario.

En esa línea, señaló que “el problema es que la política de drogas en Argentina está ligado a la penalización y eso empeora todas las cuestiones, porque el negocio está fundado en la prohibición. Todos sabemos lo que paso en EE.UU. con la ley seca, se crea un negocio fabuloso y se incrementan todos los negocios oscuros, aumentan índices negativos que las sustancias puedan llegar a ocasionar”.

“Los informes de droga de la ONU dicen varias cosas interesantes, y si bien este es muy reciente, podemos decir que remarca que lo represivo no sirve. Uno de los datos que da es que en los lugares que bajó efectivamente el número de hectáreas sembradas, es donde se propusieron políticas no represivas”, afirmó Zbuczynski.

El titular de Arda postuló, en lugar de esas políticas “represivas”, que se podría “estar testeando sustancias para que personas que van a consumir puedan hacerlo de forma más segura”.

Estamos equivocando el camino, no vamos a poder detener el crecimiento de la producción de cocaína, ni está dentro de los intereses que tiene la geopolítica internacional. Una de las grandes patas del sistema financiero internacional es el negocio de drogas. Analicemos el alcohol, por ejemplo, no me voy a morir de una intoxicación por vodka, si voy al súper se cuanta graduación alcohólica tiene y demás”, concluyó.

Imagen de portada: Gentileza de Pinterest

FUENTE RESPONSABLE: Cadena 3. Rosario. Argentina. 28 de junio 2022.

Sociedad/Drogas/Consumo/ONU/ARDA/Argentina

 

Cuando Cary Grant (y medio Hollywood) tomaba LSD.

El lado lisérgico de una estrella de cine.

Actuó en más de 76 películas, ganó un Oscar y sedujo a varias generaciones con su elegancia, encanto y agudeza. Cary Grant, estrella de joyas del cine como ‘Me siento rejuvenecer’, cinta que cumple ahora 70 años, es uno de las grandes actores de Hollywood, aunque en su carrera no todo fueron luces. Hubo también alguna que otra sombra… lisérgica.

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Una apacible mañana de abril de 1962, Cary Grant tragó cuatro pequeñas píldoras azules de ácido lisérgico, se relajó en el sofá con un café y esperó a que la droga hiciese efecto. No era la primera vez que lo consumía. Esta leyenda del cine tenía entonces 58 años y éste era su viaje de ácido número 72 bajo la supervisión de un psiquiatra. La novedad, en este caso, es que durante la sesión, que duró cinco horas, sus comentarios fueron registrados en una grabadora para su análisis médico posterior. En los años 90, una revista de Los Ángeles publicó las transcripciones. La adorable estrella de Para atrapar a un ladrón o Historias de Filadelfia, se sentía en esos momentos «en un mundo de saludables y regordetas piernas de bebés y lleno de pañales impregnados en sangre, como si se estuviera desarrollando una especie de actividad menstrual generalizada».

Hoy, las alucinaciones que relata Grant, aunque pueden resultar inquietantes, no nos sorprenden. Los efectos del LSD, prohibido internacionalmente, han sido sobradamente descritos desde que, a finales de los años 60, el movimiento hippie hiciera de la psicodelia una bandera y las consecuencias de su consumo descontrolado se contasen por centenares de suicidios y severos trastornos psiquiátricos.

Pero, mucho antes de que el público general hubiese ni siquiera oído hablar del ácido lisérgico, en los años 50 y comienzos de los 60, un grupo de artistas e intelectuales de Hollywood lo estaba descubriendo. Grant era uno de ellos. Durante una década, lo tomó más de cien veces –entonces era una droga legal– y fue el primero en hablar de «sus virtudes» públicamente. Grant aseguraba que el LSD lo ayudó a controlar su alcoholismo y a enfrentarse a ciertos problemas personales y familiares. Y tenía unos cuantos.

“Gracias al LSD, estoy acercándome a la felicidad”, decía Grant en 1959. No contaba que, en las primeras sesiones se defecaba en los pantalones.

Creció en una humilde familia de Bristol, Inglaterra, con un padre que nunca le mostró afecto y que le había dicho que su madre había muerto, para descubrir años más tarde que estaba internada en un psiquiátrico. «Cuando comencé a experimentar, la droga parecía liberar mis miedos más profundos, como un sueño que se transforma en una pesadilla –comentó–. Tuve horribles experiencias, pero con cada sesión todo fue mejorando. Pasé a sentirme mejor, y estoy convencido de que hay cierto poder curativo en la droga».

En aquel momento, quien le administraba el alucinógeno a Grant era el psiquiatra Oscar Janiger, uno de sus principales investigadores. «Aquella era una época en que la experimentación científica con drogas psicodélicas era perfectamente aceptable», recuerda el doctor Janiger, que la probó en 900 pacientes, durante el que vendría a ser el más vasto experimento con LSD sobre humanos realizado en un medio no clínico.

Para entenderlo, hay que comprender la época. Descrita magníficamente en la serie Mad Men. Las apariencias eran lo más importante; los traumas personales no debían expresarse nunca, ni en privado; todo el mundo fumaba y bebía, pero a la cocaína le faltaba mucho para ser una droga social. En ese entorno se movía Cary Grant cuando estaba casado con Betsy Drake, su pareja más estable. Fue ella, precisamente, quien introdujo al actor en el LSD.

Drake, en el símil con Mad men, sería Betty, la mujer de Don Draper, el protagonista. Betsy, joven actriz, dejó su carrera para convertirse en la esposa modélica del actor de moda, 20 años mayor que ella. Tras ocho años de matrimonio parecían, para el público, la pareja perfecta, pero ella era tremendamente infeliz. Y aún lo fue más cuando, al acompañar a su marido al rodaje de Orgullo y pasión, en España, se dio cuenta de que estaba enamorado de su compañera de rodaje, Sophia Loren.

De promo. Cary Grant habló en repetidas ocasiones de su experiencia con el ácido que ingería en pastillas.

Su matrimonio se hundía. Cuando ya no pudo más, se lo contó a una amiga, la actriz Sallie Brophy. Ella le reveló que estaba probando una nueva psicoterapia con un fármaco milagroso y la animó a ir a ver a su terapeuta. La víspera de la visita, Betsy cenó con Grant y unos amigos. En un momento dado les explicó: «Mañana voy a probar el LSD», pero no le hicieron caso. «No sabían de qué les estaba hablando –explica–, nunca habían oído hablar del asunto».

Mortimer Hartman, el psicoterapeuta de Sallie, había empezado a experimentar con LSD a mediados de los 50. Radiólogo de formación, su entusiasmo por la nueva sustancia era tal que abandonó la radiología y se asoció con el psiquiatra Arthur Chandler para crear el denominado Instituto Psiquiátrico de Beverly Hills. Se aseguraron el suministro directo de la droga por parte del laboratorio fabricante, Sandoz, para lo que describían como un estudio de cinco años de duración en el que el LSD sería empleado en el tratamiento de «los neuróticos normales y corrientes».

Al principio, los voluntarios que se sometían a experimentos con LSD cobraban. En Beverly Hills, los famosos pagaban. Y era caro: 100 dólares por sesión

En la mayoría de las universidades y hospitales, a los estudiantes y voluntarios se les pagaba por su disposición a experimentar con LSD, pero Hartman y Chandler le dieron la vuelta a la idea y, aunque tan sólo recibían a unos pocos pacientes al día, cobraban, y mucho: 100 dólares por sesión. No daban abasto. Su instituto estaba lleno.

Betsy recuerda su primera sesión. Tras tomar las pastillas, sintió «una sensación horrible, como si me estuvieran aplastando el cuerpo» y, presa de intensos dolores físicos, se dio cuenta de que estaba reviviendo su propio nacimiento. La experiencia, dice, fue increíble. «El inconsciente es como un océano enorme. Una no sabe hacia dónde se dirige. No hay pasado, presente ni futuro… Tan sólo existe el ahora. El efecto más asombroso de la droga es lo que ves. Todo tiene un aspecto distinto».

Se corre la voz. Esther Williams, a la que inició en el LSD el propio Grant.

Betsy siguió yendo a la consulta de Hartman una vez por semana a lo largo de varios meses, para someterse a las sesiones con LSD: llegaba a las ocho de la mañana y era frecuente que no se marchara hasta las siete de la tarde. Finalmente, dejó a Grant y empezó una nueva vida. Se licenció en Psicología por Harvard y está especializada en la terapia de psicodrama.

Pero entonces el conocimiento del LSD todavía era de ámbito restringido. Hasta que Cary Grant empezó a hablar públicamente de ello. El nuevo Cary Grant y su curiosa historia, rezaba un titular de portada del número del uno de septiembre de 1959 de la revista Look. En el interior, el actor se extendía con entusiasmo: «Gracias a la terapia con LSD, ahora estoy acercándome a la felicidad».

Esther Williams, la antigua diva acuática, leyó el artículo y llamó a Grant. Tenía 40 años y había pasado por un divorcio muy doloroso: su marido la había arruinado. Esther recuerda su primera experiencia con el LSD. «Noté que todas las tensiones se disipaban mientras el alucinógeno barría mi interior. Y entonces, de pronto, me trasladé hasta el lugar preciso de mi psique de donde procedía toda mi angustia». Williams revivió el día en que, cuando tenía 8 años, murió su hermano mayor Stanton, que entonces tenía 16.

El boca a boca sobre el LSD se propagaba en el mundo del cine. James Coburn tomó 200 miligramos en diciembre de 1959 en su primer viaje. «Fue fenomenal y me encantó. El LSD realmente me despertó y me permitió ver el mundo con cierta profunda objetividad».

Más allá de las apariencias.

Grant descubrió el LSD a través de su esposa, Betsy Drake. Aunque parecían una pareja perfecta, ella se sentía frustrada y acabó de hundirla la sospecha de que Grant se había enamorado de Sophia Loren. Entonces comenzó a tratarse con ácido.

Otra celebridad que lo probó, como parte de los experimentos de Janiger, fue un joven de 25 años llamado Jack Nicholson. Su primer viaje fue en mayo del 62. Nicholson luego incorporó la experiencia a su guión para The Trip, un filme sobre una intensa sesión de LSD, protagonizado por Peter Fonda y Dennis Hopper, otro voluntario de Janiger.

El director Sidney Lumet lo probó bajo la supervisión personal de un antiguo responsable de psiquiatría de la Marina estadounidense. Lumet afirma que las tres sesiones fueron «maravillosas», sobre todo una de ellas, en la que revivió su nacimiento.

Otra de las primeras personas en probarlo fue Clare Boothe Luce, autora teatral, quien luego animó a su marido, el fundador de la revista Time, Henry Luce, a experimentar. Luce publicó varios artículos que presentaban el LSD como «una herramienta impagable para los psiquiatras».

También los intelectuales. Aldous Huxley, el famoso autor de Un mundo feliz y Las puertas de la percepción, fue uno de los primeros norteamericanos en probar el LSD y elogiar sus virtudes para estimular la creatividad. Pronto le siguieron otros como la escritora Anaïs Nin.

Claro que también hubo ‘malos’ viajes. Además de algunos detalles escabrosos, como los que relata Janiger sobre la necesidad de tener asistentes en todos los tratamientos para evitar incidentes como el que le sucedió a Cary Grant cuando, durante sus primeros sesiones, defecaba en sus pantalones.

Para algunos los resultados fueron traumáticos, a veces por reacciones inesperadas tras su ingesta, otras veces por la práctica irresponsable de unos psicoterapeutas que estaban moviéndose en territorio desconocido. Hartman y Chandler estaban ‘colocados’ en algunas sesiones con pacientes. En 1962, el organismo regulador estadounidense empezó a confiscar sus reservas de LSD. El Instituto Psiquiátrico de Beverly Hills cerró sus puertas ese mismo año.

La proliferación del LSD en las calles y sus trágicas consecuencias hizo saltar la alarma. La droga fue declarada ilegal en 1968. Cary Grant dejo de hablar del LSD y, al parecer, de consumirlo, pero en su testamento, cuando falleció en 1986, le dejó diez mil dólares al doctor Hartman, quien le había iniciado en el ácido lisérgico.

EL ‘VIAJE’ MÁS LARGO

El químico suizo Albert Hofmann, que trabajaba para los laboratorios Sandoz, experimentaba con un hongo, el cornezuelo del centeno, a la búsqueda de estimulantes del sistema nervioso central, cuando una sustancia rozó su piel; el efecto que le produjo dirigió sus siguientes ensayos hasta llegar a la síntesis del  LSD.

A partir de ahí comenzaron a desarrollarse múltiples estudios, muchos de ellos secretos, auspiciados por EE.UU., Canada y otros países (hay datos que llevan a contar en torno a 40.000 personas como sujetos de los ensayos).

Al tanto de estos estudios, los psiquiatras Mortimer Hartman y Arthur Chandler consiguieron hacerse con un cargamento de LSD a cambio de informar a Sandoz de los resultados de sus tratamientos. Crearon el Instituto Psiquiátrico de Beverly Hills con la idea de usarlo en análisis freudianos. Fue así como la élite de Hollywood se inició en el ácido.

Imagen de portada: Fuente (Archivo)

FUENTE RESPONSABLE: ABC XLSemanal. Por Judy Clarke. 24 de junio 2022.

Sociedad y Cultura/Hollywood/Edad de oro/Drogas/LSD

 

Ejecutan en Singapur a un hombre con discapacidad mental por intentar introducir en el país tres cucharadas de heroína.

Los pedidos de clemencia llegaron de todo el mundo, pero no fueron escuchados.

Un hombre con discapacidad mental fue ejecutado este miércoles en Singapur, tras haber sido condenado por tráfico de drogas hace más de una década.

Nagaenthran Dharmalingam estuvo en el corredor de la muerte desde 2009 por intentar introducir en el país alrededor de tres cucharadas de heroína.

Su hermana confirmó a la BBC que había sido ejecutado.

Su caso fue muy controvertido ya que un experto médico evaluó que tenía un coeficiente intelectual de 69, un nivel que indica una discapacidad intelectual.

Pero el gobierno consideró que el hombre «entendió claramente la naturaleza de sus actos».

Un tribunal había desestimado el martes una apelación de última hora de la madre y alegó que a Nagaenthran se le había dado «el debido proceso de acuerdo con la ley».

Al final de la audiencia del martes, Nagaenthran y su familia utilizaron un hueco en una pantalla de vidrio para agarrarse fuertemente de las manos mientras lloraban, según un informe de Reuters.

Sus gritos de «ma» se escuchaban en la sala del tribunal.

Los argumentos

En una declaración anterior, el gobierno de Singapur sostuvo que Nagaenthran «no perdió su sentido de juicio sobre lo correcto o incorrecto de lo que estaba haciendo».

En 2009, el hombre fue sorprendido cruzando a Singapur desde Malasia con 43 g de heroína atada al muslo izquierdo.

Según las leyes de Singapur, las personas sorprendidas portando más de 15 gramos de heroína están sujetas a la pena de muerte.

Durante su juicio, el hombre de 34 años dijo inicialmente que lo obligaron a transportar las drogas, pero luego señaló que había cometido el delito porque necesitaba dinero.

El tribunal consideró que su defensa inicial fue «fabricada». Finalmente fue condenado a muerte en la horca.

En 2015, apeló para que se le conmutara la sentencia por cadena perpetua sobre la base de que padecía una discapacidad intelectual.

Al final, el tribunal determinó que no tenía discapacidad intelectual. El año pasado también se rechazó un intento de clemencia presidencial.

«El Tribunal de Apelación determinó que esto fue obra de una mente criminal, sopesando los riesgos y los beneficios compensatorios asociados con la conducta criminal en cuestión», dijo el Ministerio del Interior de Singapur en una declaración anterior.

El movimiento para detener su pena de muerte ganó fuerza en las redes sociales, donde incluso celebridades como el multimillonario británico Richard Branson y el actor Stephen Fry habían pedido a Singapur que perdonara a Nagaenthran.

La ejecución de una persona con enfermedad mental está prohibida por el derecho internacional.

El grupo de derechos Reprieve condenó la decisión del tribunal de Singapur y consideró al hombre una «víctima de un trágico error judicial».

«Los últimos días de Nagen los pasó, como gran parte de la última década, en el tortuoso aislamiento del confinamiento solitario», dijo la directora de Reprieve, Maya Foa.

Singapur tiene una de las leyes contra las drogas más estrictas del mundo.

Imagen de portada: SARMILA DHARMALINGAM. Nagaenthran Dharmalingam estuvo en el corredor de la muerte por más de una década.

FUENTE RESPONSABLE: Redacción BBC News Mundo. Abril 2022

Sociedad y Cultura/Singapur/Justicia/Drogas

 

Cómo el captagon, la «cocaína de los pobres», se ha convertido en un multimillonario negocio en Medio Oriente (y qué papel juega Siria).

Por años, fue utilizada como antidepresivo de prescripción médica en Occidente, aunque luego pasó a estar prohibida cuando se demostró su elevado potencial adictivo.

Hasta hace no mucho, se denunció que su producción era una de las fuentes de ingresos del autodenominado Estado Islámico, por lo que se le llegó a llamar incluso la «droga de los terroristas».

Ahora, investigaciones aseguran que su producción y distribución a gran escala por el Golfo Pérsico y el Levante es un tema de Estado.

«Nuestro estudio mostró que el captagon se ha convertido en la principal fuente de ingresos para el gobierno sirio», dice a BBC Mundo Caroline Rose, investigadora del Newlines Institute for Policy and Strategy, un think tank con sede en Washington que recientemente publicó una exhaustiva investigación sobre la producción de la droga en Siria.

«Todo sugiere que personas cercanas a (el presidente sirio) Bashar Al-Assad, incluido su hermano menor, Maher al-Assad, que es el comandante de la Cuarta División Blindada del ejército (una unidad de élite), están detrás de este negocio que se ha convertido en el principal producto de exportación de Siria», agrega.

El gobierno sirio ha negado en numerosas ocasiones estar implicado en la producción de captagon y asegura que los numerosos reportes y estudios que lo señalan son falsos.

«Siria juega un papel importante en el apoyo a los esfuerzos de la comunidad internacional para combatir el crimen en general, especialmente la lucha contra el narcotráfico», escribió en diciembre pasado en Facebook el Ministerio del Interior del país.

El comunicado aseguraba que «Siria sigue desempeñando un papel importante en el apoyo a la comunidad internacional para combatir el crimen en general y las drogas, en particular».

El ministro de Interior de Siria, Muhammad al-Rahmoun, dijo al medio estatal Athr Press en octubre de 2021 que «Siria es un país libre de drogas», pero que su ubicación geográfica «lo convierte en un país de tránsito».

Sin embargo, el estudio del New Lines Institute for Policy and Strategy no es el único que ha señalado al gobierno sirio.

Reportes de la guardias costeras de varios países, incluidos Italia y Jordania, e investigaciones de The New York Times y The Guardian, del Proyecto de Reporte de Corrupción y Crimen Organizado (OCR) y del Centro de Análisis e Investigaciones Operacionales (COAR) también apuntan hacia Damasco.

«La carencia de actividades económicas convencionales ha aumentado el atractivo relativo de la especulación de drogas a escala industrial, que ha sido capturada y controlada en gran medida por narcoempresarios vinculados al régimen del presidente sirio Bashar al-Assad y los aliados extranjeros del régimen», indicó el COAR el año pasado.

Con la economía siria hecha añicos tras una década de guerra y sin capacidad de recuperación por las sanciones internacionales, el captagon se ha convertido en una industria multimillonaria, según las investigaciones.

«Las áreas en las que la producción de captagon es más pronunciada son las controladas por el régimen de al-Assad y por sus familiares cercanos», dice Ian Larson, analista del COAR.

«Es una conexión circunstancial, pero indicativa».

Las ganancias

De acuerdo con la investigación del New Lines Institute, solo en 2021 el mercado ilegal del captagon produjo ganancias valoradas en US$5.700 millones.

«No podemos tener certeza de cuánto de este dinero está yendo a manos del gobierno sirio, pero se podría afirmar que una parte significativa de estos ingresos probablemente se esté desviando hacia los bolsillos de estas personas», afirma Rose.

Decomiso de captagon en Arabia Saudita en marzo de 2022.

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Decomiso de captagon en Arabia Saudita en marzo de 2022.

La investigadora asegura que tras la guerra de más de 10 años y las sanciones contra la economía siria, el captagon se ha convertido en «un flujo de ingresos alternativo para el Estado», pero también para actores no estatales.

«Muchos empresarios y miembros del sector agrícola y de desarrollo de Siria también parecen estar implicados, lo cual es una forma alternativa de ganancias para una economía que está devastada», señala.

De medicamento a droga prohibida

El captagon fue sintetizado por primera vez en la década de 1960 y se utilizó a lo largo del mundo como un antidepresivo que también se recetaba para otros problemas como el trastorno por déficit de atención o la narcolepsia.

«De ser una sustancia que se vendía por prescripción, pasó a estar prohibida y luego a ser una sustancia ilícita ampliamente difundida en el Medio Oriente.

Ahora se ha convertido en uno de los comercios ilícitos más definitorios y dominantes en esa región, particularmente en el Levante y el Golfo Pérsico», explica Rose.

De acuerdo con la investigadora, su popularidad en esa área del mundo se debe a que sus efectos no son tan negativos como los de otras drogas, pero principalmente a dos elementos que van desde la política hasta las características de la sociedad o la economía:

  • «En el mundo árabe, los tabúes que existen sobre las drogas son mayores que en Occidente. Como el captagon fue un medicamento lícito y conocido por mucho tiempo, esto ha hecho que su popularidad no haya mermado».
  • «También hay que tener en cuenta que en muchos de los países donde se consume, las condiciones económicas y políticas han hecho que sea muy difícil vivir, y el captagon es muy atractivo para aquellos que necesitan trabajar todo el día, escapar de los traumas o del hambre, por sus efectos y porque es muy barato», señala Rose.

Esto ha llevado a que la sustancia sea también conocida como la «cocaína de los pobres».

Y es que el captagon provoca que la persona que lo consume se sienta productiva. Además, quita el hambre y el sueño y da un impulso de energía, lo que la hecho popular también entre jóvenes como droga recreativa.

«Hay que tener en cuenta que el captagon también ha evolucionado de su fórmula, basado en la anfetamina, para abarcar dosis mayores de anfetamina y en muchas ocasiones también se le añaden otros agentes dañinos, como cobre, zinc, quinina, pseudoefedrina y otras sustancias», explica la investigadora.

captagon

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Los estudios que llevaron a su prohibición mostraron además que podía convertirse en una sustancia adictiva y algunas investigaciones sugirieron que podría llevar también a comportamientos violentos, a hipertensión y a problemas cardiovasculares.

«El captagon tiene múltiples usos, por lo que se ha convertido en una sustancia muy interesante y fascinante que tiene múltiples y diferentes perfiles de consumidores», señala Rose.

El mercado sirio

Si bien el captagon se consumía en el mundo árabe mucho antes de la llegada de Estado Islámico o de la guerra en Siria, su producción en los últimos años ha alcanzado niveles récord.

Una investigación del finales de 2021 del diario estadounidense The New York Times mostraba que ese año se habían decomisado en el mundo más de 250 millones de píldoras de captagon, una cantidad 18 veces mayor que la incautada hace cuatro años.

De acuerdo con Rose, las estadísticas de lo que va de 2022 sugieren que el tráfico de captagon será incluso mayor.

«Existe una gran producción de la droga, que no implica solo al gobierno sirio, sino también a dueños de terrenos, hacendados y empresarios del mundo árabe que responden a la demanda de un creciente mercado», indica la experta.

«Pero lógicamente, no es lo mismo hacer esto por métodos individuales o de pequeños grupos que cuando eres un Estado y pones parte de tus fuerzas al servicio de la producción y la distribución de esta sustancia, lo que lo pone básicamente a un nivel industrial», agrega.

Rose asegura que su investigación, que realizó junto al analista Alexander Söderholm, mostró que en los últimos años las vías en las que el gobierno de al-Assad y el ejército sirio se han ido implicando en la producción y distribución del captagon se han vuelto más sofisticadas.

El presidente sirio y su hermano menor, Maher al-Assad.

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El presidente sirio y su hermano menor, Maher al-Assad.

El informe de New Line Institute señala que el gobierno sirio se ha implicado en este negocio desde la producción hasta la distribución de la sustancia.

«Encontramos que existen numerosos lugares donde se produce que están asociados al ejército sirio, pero las autoridades sirias también han facilitado la producción de captagon con laboratorios y fábricas pequeñas, medianas y, a veces, a gran escala», señala.

«Y luego, por supuesto, con el transporte de estas drogas a puertos clave de propiedad estatal o, a veces, puertos no oficiales a lo largo de la costa siria o la costa libanesa y a lo largo de los puntos fronterizos. Es una red tan compleja y tan dinámica que hacen de Siria probablemente el más moderno de los narcoestados, al menos por el tiempo en que se ha consolidado como tal», comenta.

Un cargamento de captagon valorado en US$100 millones fue decomisado en un puerto griego en 2020.

El buque había iniciado su viaje en el puerto sirio de Latakia, bajo el control del gobierno sirio, y la droga estaba escondida bajo café, especias y aserrín.

Una investigación de la OCCRP (Proyecto de Reporte de Corrupción y Crimen Organizado) señaló que que el propietario del buque era Taher Al-Kayali, un hombre sancionado por las autoridades italianas y supuestamente relacionado con Mudar al-Assad, primo del presidente sirio.

El Ministerio del Interior de Siria, por su parte, ha afirmado que «realizan los máximos esfuerzos para enfrentar a los narcotraficantes y promotores, y para confrontar y reprimir este fenómeno persiguiendo redes de contrabando y tráfico de drogas y decomisando sustancias estupefacientes».

Una nueva fuente de ingresos

El reporte de Newsline Institute señala que la droga ha sido un agujero por el que obtener dinero en el gran muro de sanciones que vive Siria como resultado de la guerra de más de 10 años.

«El régimen sirio ha encontrado en el captagon una laguna para contrarrestar y socavar los efectos de estas sanciones y de la crisis, pero fundamente aquellas que afectan a miembros individuales del gobierno, sus afiliados y sus aliados», señala.

Siria

FUENTE DE LA IMAGEN – AFP

Dado que el captagon se ha vuelto una sustancia muy rentable y muy popular tanto en el Levante como en el Golfo Pérsico y con la capacidad para alcanzar nuevos mercados de destino, la investigación señala que es probable que incluso el fin de la guerra en Siria no logre poner fin a su producción a gran escala.

Al menos no mientras al-Assad y su familia continúen en el poder.

«Proyectamos que este comercio continuará expandiéndose con el tiempo. Por supuesto, esto presenta no solo un desafío para la aplicación de la ley a nivel regional, sino también un desafío para la seguridad humana, ya que muchas personas seguirán consumiendo esta droga sin regulación ni supervisión, y más cuando hemos visto que su fórmula está siendo alterada», señala Rose.

Imagen de portada: AFP. Una vieja droga está de vuelta en el mundo árabe: el captagon.

FUENTE RESPONSABLE: Redacción BBC Mundo. Abril 2022

Siria/Medio Oriente/Drogas/Narcotráfico.

El gran problema de la droga en Escocia (y cómo se convirtió en el epicentro europeo de las muertes por sobredosis).

Según los expertos, la pobreza, los traumas y la desigualdad son algunos de los factores que convirtieron a Escocia en la capital europea de las muertes por sobredosis.

Kane Duffy, originario de Edimburgo, comenzó a usar heroína cuando tenía 14 años y estuvo bajo prescripción médica de metadona hasta los 30.

Hoy, 14 años después, trabaja como terapeuta especializado en una clínica de rehabilitación escocesa y dice que le devuelve a la sociedad todo lo que gastaron en él.

«Todo el tiempo que me dedicaron los servicios, todo lo que me recetaron, cada vez que la policía tuvo que intervenir en mi vida… Todas estas cosas suman una enorme cantidad de dinero (…). Así que se lo devuelvo a la sociedad a través del trabajo que hago», le dijo a la BBC.

La suya es una historia de superación, pero hay miles de escoceses con adicciones a los que no les ha ido tan bien como a Duffy.

Sólo el año pasado, más de 1.300 personas murieron en Escocia por uso indebido de drogas, una cifra récord por séptimo año consecutivo.

Tanto expertos como dirigentes locales utilizan la palabra crisis para describir la situación que hace de Escocia la nación europea con más muertes por sobredosis.

Registra, por mucho, una tasa de mortalidad por drogas más alta que cualquier otro país de Europa.

Según cifras del Registro Nacional de Escocia y el Observatorio Europeo de las Drogas, tuvo 318 muertes por drogas por millón de habitantes de entre 15 y 64 años en 2019. Le siguieron, muy por detrás, Suecia y Noruega con 81 e Irlanda con 71 (ver gráfico).

Escocia, la capital europea de la droga. Muertes por millón de personas (15 a 64 años), últimos datos disponibles..  Nota: Los últimos datos disponibles para la mayoría de los países son de 2019. Los datos de Escocia y Reino Unido son de 2019..

Y el número de muertes relacionadas con las drogas en Escocia no ha parado de aumentar en los últimos 20 años. Hoy es casi tres veces mayor que hace una década, y la tendencia al alza se ha acelerado desde 2013.

Muchos se preguntan cómo esta nación constituyente de Reino Unido, con indicadores económicos por encima del promedio europeo y con una envidiable calidad de vida, llegó a este punto crítico.

Desindustrialización

Anna Ross, socióloga de la Universidad de Edimburgo y experta en estudios sobre el alcohol y las drogas, puntualiza que nadie lo sabe con exactitud, pero apunta a una de las consecuencias de la desindustrialización que sufrió Reino Unido en la década de 1980 bajo el gobierno de Margaret Thatcher.

«Escocia tiene un porcentaje per cápita más alto de comunidades que fueron desindustrializadas. Sufrimos y muchas comunidades nunca se recuperaron de eso», le dice a BBC Mundo.

«Tenemos tres o cuatro generaciones que han vivido con el abuso del alcohol y las drogas. También hay que tener en cuenta el psique escocés: tienen más dificultades reconociendo que necesitan ayuda y pedirla», prosigue.

Muertes por drogas en Escocia. El número de muertes por el uso de drogas está en aumento desde 2013.  .

La tasa de mortalidad por drogas de Escocia es más de tres veces y media mayor que la de Inglaterra y Gales.

Según estadísticas oficiales, los escoceses de las zonas más marginadas tienen 18 veces más probabilidades de morir tras consumir drogas que los menos desfavorecidos.

Y es una brecha que se ha ido ampliando. A principios de siglo, el número de muertes era 10 veces más alto en las zonas marginales de Escocia.

Un sistema de salud «arcaico»

Annemarie Ward, directora de Faces & Voices of Recovery UK, una organización de caridad que trata con personas con problemas de drogadicción, le dice a BBC Mundo que la desigualdad, la pobreza y el desempleo explican en parte «el gran problema de drogas escocés».

Dos consumidores preparan la cocaína antes de inyectarse, dentro de una camioneta de consumo segura creada por un exadicto en recuperación.

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La mayoría de las muertes por sobredosis ocurre tras la toma de un cóctel letal de drogas.

Pero también responsabiliza al sistema de salud, al que califica de «arcaico», y lamenta que no haya avanzado.

«Obtener una cita en el NHS de Escocia (el sistema regional de salud pública) puede tomar de tres a seis semanas», asegura.

«El NHS escocés tampoco ofrece medicación sustitutiva, mientras que en Inglaterra te la pueden dar el mismo día».

Ward señala asimismo que en Escocia no hay suficientes camas destinadas a la rehabilitación y se ha dejado de invertir en servicios de abstinencia.

Los efectos del «valium callejero»

«Y por último, tenemos un nivel más alto de consumidores de valium, un fármaco cuyo uso se ha expandido por toda la nación escocesa», añade.

La gran mayoría de las muertes relacionadas con las drogas en Escocia ocurrieron en personas que consumieron más de una sustancia, según el último reporte oficial.

Si bien el uso de opiáceos como la heroína y la metadona son una constante en la mayoría de las muertes, los consumidores suelen tomar un cóctel de drogas.

Y es cada vez más frecuente que este incluya las benzodiazepinas, como el etizolam, psicotrópicos de efecto sedante y a ansiolítico que también se conocen como el «valium callejero» y que se venden por menos de US$1 la unidad.

Persona sin hogar en Escocia.

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Ahora los consumidores de drogas de clase A en Escocia pueden recibir una advertencia policial en lugar de ser procesados.

En 2019 ocurrieron 814 muertes relacionadas con el abuso de drogas en Escocia, 752 de ellas de personas que consumieron un fármaco de ese tipo.

Según los expertos, hay quien se automedica y los consume para tratar síntomas de trastornos psiquiátricos, bajones emocionales y síntomas de abstinencia, y otros lo hacen para aumentar los efectos de otras drogas.

De acuerdo a una publicación oficial de mediados de este año, más del 90% de las muertes por drogas que ocurrieron en Escocia en 2020 se debió a sobredosis accidentales, mientras que un 4% se consideró auto envenenamiento deliberado.

Traumas

La socióloga Anna Ross, de la Universidad de Edimburgo, cree que para solucionar el problema las autoridades escocesas deben invertir más en prevención en comunidades menos desfavorecidas y enfocarse en los afectados en estas zonas.

Pero también, según ella, se debería invertir en terapias para curar traumas.

«Ha habido estudios interesantes que apuntan a que otra de las razones puede ser que en la población escocesa hay un nivel alto de traumas, que pueden ser debido a abuso físico o sexual infantil, pobreza, carencias o aislamiento», explica.

«El trauma es una de las razones por las que la gente cae en el abuso de drogas».

Consumidores de drogas preparan la cocaína antes de inyectarse, dentro de una camioneta de consumo donde los adictos pueden inyectarse de manera segura y consumir drogas bajo supervisión, en Glasgow.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Annemarie Ward, de Faces & Voices of Recovery UK, considera que antes que nada tiene que haber cambios en el sistema de salud.

«En Inglaterra y en Gales los servicios se enfocan más en la recuperación y rehabilitación, mientras que en Escocia se concentran solo en manejar la afección de las personas y no necesariamente en ayudarlas a mejorar y hacerles seguimiento», señala.

Delito menor

Algunas de las medidas que han tomado las autoridades escocesas ante la cifra de muertes han causado revuelo.

La semana pasada, la fiscal principal de Escocia, Dorothy Bain, anunció que los consumidores de drogas de clase A (cocaína, heroína, MDMA, etc.) ahora podrían recibir una advertencia policial en lugar de ser procesados.

Los conservadores escoceses criticaron la medida y juzgaron que se trataba de una «despenalización de facto» de sustancias mortales.

Pero Bain insistió en que el creciente número de muertos representaba una «emergencia de salud pública» y que esta reorganización podría ayudar a abordar el problema.

Ross, que ha trabajado como testigo experta en casos judiciales relacionados con las drogas, explica que el elemento criminal del uso de las drogas empuja a la gente hacia la delincuencia.

Para ella, la decisión del gobierno escocés de calificar el uso de drogas de clase A como un delito menor es «un paso en la dirección correcta, pero no solucionará el problema»: a la mayoría de los que consumen drogas no les importa si es un crimen o no, dice.

«Pero al final son los más desfavorecidos los que terminan atrapados en el sistema de justicia penal y no los consumidores de clase media».

Imagen de portada: Gentileza de GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: BBC News Mundo. Por Norberto Paredes. Septiembre 2021

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