Qué es la economía del metaverso y cómo puede explotar en los próximos años. Parte 2/2

Oficina y presencia virtual

Pero si algo ha dejado la pandemia de covid-19 es el trabajo en remoto.

Infinite Office es el lugar de trabajo imaginado por Facebook.

Avatares virtuales en una reunión.

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Así es el lugar de trabajo imaginado por Facebook.

Tiene salas de reuniones virtuales en las que los participantes pueden usar simultáneamente sus computadoras del mundo real.

Pero Facebook no es la única gran tecnológica que está desarrollando un concepto de este tipo.

Microsoft habló recientemente de crear «un metaverso para las empresas» basado en Microsoft Teams, la plataforma de reuniones que se popularizó durante la pandemia.

Con ello quiere ofrecer espacios virtuales para eventos, reuniones y oportunidades de networking, adelantó la empresa.

Para la consultora PwC, el sector de la formación tiene mucho que ganar en un entorno de oficinas virtuales.

«La realidad virtual ya está dinamizando los programas de formación en varios sectores al abrir entornos que serían costosos, peligrosos o limitados en el mundo real», dicen sus expertos en un informe de 2020.

Creen que una experiencia inmersiva y emotiva, que puede resultar mucho más emocionante que la formación tradicional en el lugar de trabajo, puede impulsar la memoria y resultar muy eficaz en la enseñanza de nuevas habilidades y procedimientos.

Grandes desafíos

Los expertos coinciden en que queda un largo camino por recorrer antes de que podamos ver el metaverso materializado.

El ex ingeniero de IBM Thomas Frey recuerda que la infraestructura de internet, la viabilidad de tener un gran número de participantes interactuando entre sí en tiempo real, las barreras del idioma y los problemas de latencia (el tiempo que tarda en abrir una pagina web cuando hacemos clic en ella) son los principales desafío del metaverso.

Presentación NVIDIA

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NVIDIA es una de las compañías que ya diseña microprocesadores potentes.

Se necesitarán ordenadores y chips de procesamiento de gráficos y video más potentes en los que ya trabajan las compañías más relevante del sector como NVDA, AMD o Intel.

El desarrollo de toda esta tecnología supone nuevas oportunidades de negocio para todas las compañías que fabrican microchips.

Otro sector que promete transformaciones es el de la enseñanza.

«La idea fundamental se basa en el aprendizaje adaptativo, que ha existido durante muchos años», escriben Haim Israel, Felix Tran y Martyn Briggs, estrategas de BoA Merrill Lynch.

«Las lecciones cambian en respuesta a las reacciones de los estudiantes a la materia, como inclinar la cabeza o incluso quedarse dormido. Se pueden agregar cuestionarios, videos y explicaciones adicionales para aumentar la comprensión o para animar la lección», añaden.

En el campo de la educación superior, todo apunta a que las universidades crearán su propios campus virtuales, lo que podría aumentar el número de estudiantes.

Campus virtual

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Las posibilidades son infinitas.

Los estudiantes de astronomía podrían pararse en medio de la colisión de galaxias, y la clase de historia del arte podría tener lugar en la Capilla Sixtina.

La medicina y la teleasistencia podrían tener un campo para crecer y desarrollar nuevos servicios.

Cada vez más, los usuarios recurren a soluciones digitales para la atención médica, y la pandemia d ha exacerbado esta tendencia.

Una mujer embarazada con unas gafas de realidad virtual.

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Lo mismo sucedió con el comercio electrónico.

Los gigantes como Amazon o Libre Mercado vieron multiplicarse sus ventas y Bank of America cree que el metaverso llevará a los consumidores a comprar más en los mundos virtuales.

Para Benjamin Dean todo este nuevo comercio necesitará de monedas alternativas que convivirán con el dinero existentes: el dólar, el euro, el yen, el peso…

«Las líneas entre las realidades físicas y virtuales se han difuminado y continuarán haciéndolo durante la próxima década», dice.

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FUENTE RESPONSABLE: BBC News Mundo. Por Cristina J. Orgaz @cjorgaz Noviembre 2021

Economía/Negocios/Internet/Tecnología

Las increíbles ganancias de las grandes navieras en medio de la «crisis de los contenedores».

La empresa naviera más grande del mundo, la danesa Maersk, está ganando más dinero que nunca.

Gracias a la escalada en el precio del alquiler de sus contenedores, la firma registró en el tercer trimestre del año el período más rentable en sus 117 años de historia.

Las ganancias, antes de descontar impuestos e intereses, llegaron a los US$5.900 millones, mientras que los ingresos alcanzaron los US$16.600 millones.

Las grandes navieras han resultado ser las grandes ganadoras de la crisis de las cadenas de suministros que trasladan las mercancías por todo el mundo.

Como hay exceso de demanda por parte de los consumidores y falta de oferta para mover los productos, los precios del transporte marítimo se han disparado.

En algunas de las rutas marítimas más transitadas entre Asia y Estados Unidos, Europa o América Latina, las tarifas han llegado a subir más de 500%.

«Los puertos no están funcionando tan bien como deberían, por lo que no podemos descargar contenedores tan rápido como quisiéramos», dijo Soren Skou, director ejecutivo de Maersk, a comienzos de noviembre.

Como los puertos y toda la cadena logística de transporte registran atascos, las mercaderías se demoran en llegar a su destino.

Las empresas se ven obligadas a pagar más por transportar sus productos y los consumidores también terminan pagando más por ellos.

Los gigantes marítimos

Simon Heaney, director senior de la unidad de investigación sobre contenedores de la consultora Drewry, le explica a BBC Mundo que el sector naviero está registrando beneficios récord.

Entre 2000 y 2019, el sector registró ganancias por US$83.500 millones BAIT (beneficios antes de intereses e impuestos).

Pues bien, para este año, proyectan que la industria naviera conseguiría ganancias por al menos US$150.000 millones.

«Van a doblar en un año lo que obtuvieron en casi dos décadas», señala Heaney.

Pero advierte que se trata de una situación excepcional.

En general, el transporte marítimo de carga es considerado como «una industria de bajos márgenes que atrae pocos inversores», explica.

Las cinco mayores empresas navieras del mundo concentran dos tercios del mercado.

Y las 10 compañías más grandes controlan el 85% del transporte marítimo global, según datos de Drewry.

«Yo diría que el mercado está moderadamente concentrado y que es un sector bastante competitivo», apunta el experto.

«Es un oligopolio»

Una visión completamente distinta tiene Alejandro Molins, consultor y académico de la Escuela de Organización Industrial (EOI), en España.

«Estamos frente a un mercado que está en manos de muy pocos operadores que controlan el tráfico de mercancías en el mundo», dice en diálogo con BBC Mundo.

«Es un oligopolio».

«Hoy tienen beneficios espectaculares, aunque ha habido años en los que han perdido mucho dinero también. Lo que es un hecho es que el mundo ve cada vez una oferta más reducida de navieras», agrega.

Molins dice que la concentración de un mercado no favorece la competencia ni beneficia a los consumidores.

«Las empresas más pequeñas no tienen capacidad para negociar si hay pocos actores en el mercado».

Por otro lado, argumenta, las navieras no solo son dueñas de los buques y los contenedores.

También son propietarias del resto de la cadena logística al controlar puertos, cargas, descargas, transporte por tierra, almacenes, etc.

«Están integrando el negocio de manera vertical y horizontal», apunta.

Desde su punto de vista, la concentración en el mercado de las navieras es similar a lo que ocurre en otros mercados, como el de los gigantes tecnológicos.

«Un negocio cíclico»

Willy Shih, profesor de la Escuela de Negocios de la Universidad de Harvard, señala que el récord de ganancias de las navieras se debe a un tema de oferta y demanda en un sector con altos y bajos.

«La industria naviera ha tenido años de austeridad. Por décadas no ha sido un negocio tan rentable por tener exceso de capacidad», dice en diálogo con BBC Mundo.

«Es un negocio cíclico», agrega el investigador.

Las proyecciones apuntan a que la crisis en las cadenas de suministros continuará el próximo año, no solo porque hay cuellos de botella en los puertos, sino también porque falta mano de obra en otras partes clave del proceso como. Por ejemplo, conductores de camiones que lleven las mercancías desde los terminales portuarios a los centros de distribución.

Como la crisis no da señales de amainar, las firmas que se están quedando sin inventario han tenido que acudir al transporte aéreo de los productos.

Empresas estadounidenses como Nike, Crocs o Levi Strauss han pagado costos mayores para transportar algunos de sus productos en aviones.

Eso explica por qué ha comenzado a subir la demanda por transporte de carga aéreo, una alternativa más costosa, pero que en un contexto desafiante como el actual, ha ganado espacio.

Incluso el gigante Maersk ha comenzado a ampliar sus operaciones desde el mar hacia los cielos, al comprar Senator International, un operador de carga con sede en Hamburgo, Alemania, que le dará más acceso a aviones, capacidad ferroviaria, almacenamiento, líneas de distribución y embalaje de productos.

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FUENTE RESPONSABLE: BBC News Mundo por Cecilia Barría

Economía/Negocios/Comercio/Oligopolios

«La Gran Renuncia»: por qué los trabajadores en Estados Unidos están dejando sus empleos a un ritmo récord. Parte 2/2

El auge del trabajo remoto

El cuarto factor detrás de la «Gran Renuncia» tiene que ver con aquellas personas que durante la pandemia se adaptaron a trabajar desde casa y ahora no quieren regresar a la oficina, aunque para Klotz se trata de un porcentaje más pequeño.

«Como seres humanos tenemos la necesidad fundamental de disfrutar de la autonomía. Cuando trabajas de forma remota puedes estructurar tu jornada como quieras y tienes mucha más flexibilidad que en la oficina. Por eso, para mucha gente que no quiere perder esa libertad. Renunciar para buscar un empleo remoto o híbrido puede ser una opción», dice el experto.

Imagen de una mujer trabajando desde la sala de una vivienda.

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Muchos trabajadores no quieren renunciar a la flexibilidad y a la autonomía que ofrece el trabajo remoto.

Un estudio internacional encargado por Microsoft revela que 70% de los empleados quieren que las empresas mantengan las opciones flexibles de trabajo remoto y que, de hecho, 45% de quienes están trabajando de forma remota tienen planes para mudarse a un nuevo lugar ahora que pueden ganarse la vida sin asistir a la oficina.

Y cada vez hay más empresas que están dispuestas a ofrecer esa posibilidad a sus empleados. Según datos provistos por LinkedIn a BBC Mundo los anuncios ofreciendo puestos de trabajo remoto en esa plataforma se quintuplicaron entre mayo de 2020 y mayo de 2021.

El sector de medios y comunicación lidera las ofertas de trabajo remoto (27%), seguido por la industria de software y tecnologías de la información (22%).

Al mismo tiempo, casi 25% de todas las aplicaciones a empleos hechas entre finales de abril y mayo son para posiciones de trabajo remoto.

Oportunidades para los peor pagados

Un quinto factor que estaría impulsando esta ola de renuncias, según muchos analistas, tiene que ver con la situación de muchos de los trabajadores peor pagados como los empleados de restaurantes y hoteles.

De acuerdo con cifras del departamento del Trabajo, entre quienes dejaron sus puestos en abril pasado hubo más de 740.000 personas que procedían del ocio, la hostelería y la restauración. Esa cifra equivale al 5,3% de todos los trabajadores de ese sector.

Cartel de Dunkin Donuts ofreciendo empleo.

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Los restaurantes tienen ahora muchas vacantes que no logran llenar.

La abrupta reapertura de la economía ha creado una gran demanda de este tipo de empleados, lo que ha forzado a las empresas a ofrecer distintos tipos de incentivos (incluyendo mejores salarios) para intentar llenar las vacantes.

«Hay mucha rotación en los puestos de bajos salarios donde la gente realmente no tiene una progresión profesional. Si encuentras un trabajo que te ofrece solo un poco más, cambiarlo no tiene ningún costo para ti», explicó Julia Pollak, economista laboral de ZipRecruiter, a The New York Times.

Un sacudón en el mercado laboral

Klotz afirma que todo este panorama implica una situación muy compleja para las empresas, aunque destaca que estas ya están diseñadas para lidiar con las exigencias de retener a sus trabajadores y encontrar nuevos talentos.

«Lo que hace de esto un reto único es el tipo de arreglo laboral (post pandemia) porque para la mayor parte de las compañías no hay una respuesta correcta en términos de cuánta flexibilidad deberían darle a sus empleados.

«Esperemos que muchas organizaciones están hablando con sus trabajadores para entender qué es lo que ellos quieren, pero al final las empresas tendrán que tomar una decisión y decir ‘esto es lo que vamos a hacer’. Y habrá algunos empleados que no van a estar contentos, incluyendo -probablemente- a varios de los mejores», dice.

«Esto es como una suerte de gran reorganización: habrá empresas que querrán volver totalmente al trabajo presencial, algunas optarán por hacerlo completamente remoto y otras escogerán un formato híbrido y los trabajadores buscarán empleo en aquellas que ofrezcan la forma de trabajo que ellos desean», agrega.

Feria de trabajo.

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Con empresas que ofrecen jornadas de trabajo presenciales, híbridas o remotas, los empleados tendrán más opciones que en el pasado.

Cassie Whitlock, jefa de Recursos Humanos de la plataforma de gestión de talentos Bamboo HR, considera que las empresas que quieran obligar a los trabajadores a volver a las oficinas son las que corren mayor peligro de perderlos.

«Los empleados han trabajado de forma remota durante un año y ha funcionado. Ellos querrán saber por qué no pueden seguir haciéndolo. Si les vas a pedir que vuelvan, más te vale que tengas una argumentación convincente», advirtió Whitlock a Fast Company.

Klotz no ve necesariamente nada de malo en el hecho de que algunas organizaciones quieran retomar la forma «normal» de trabajo anterior a la pandemia, pero advierte que muchas descubrirán que sus empleados quieren una «nueva normalidad».

«Puede ser que la vuelta a la oficina sea lo correcto para su tipo de negocio, pero probablemente correrán el riesgo de perder a los empleados que quieren esa nueva normalidad. Estas compañías también perderán oportunidades en términos de competir por los talentos en el mercado laboral pues aquellos que ofrezcan mayor flexibilidad en términos de trabajo remoto e híbrido tienen más posibilidades de reclutar trabajadores de forma global», asegura.

Klotz considera que una de las consecuencias a largo plazo de todos estos cambios en el mercado laboral será que los trabajadores tendrán muchas más opciones en términos de los distintos arreglos de jornada laboral: presencial, remoto e híbrido.

«Es posible imaginar que en diferentes etapas, podrás escoger la fórmula que mejor te sirva. Probablemente cuando tienes 20 años querrás estar en la oficina; a los 30 años, con una familia joven buscarás un modelo híbrido y más adelante, optarás por el trabajo remoto. Así, podrás forjarte este tipo de carrera, algo que realmente era muy difícil de hacer antes de la pandemia», concluye.

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FUENTE RESPONSABLE: BBC News Mundo. Por Ángel Bermúdez (@angelbermudez)

Economía/Empleo/Pandemia de Coronavirus/EE.UU./Negocios

 

 

LA COLABORACIÓN CIUDADANA, CLAVE

Convertir las especies invasoras en dinero ya es posible (en EEUU).

Tanto el ‘pez león’ como la ‘carpa asiática’, están poniendo en peligro multitud de ecosistemas del país norteamericano. Diversas iniciativas (desde comida para perros como nuevos restaurantes) están ayudando a luchar contra ellas

 

Cuando una especie invasora entra de lleno en un nuevo ecosistema, puede provocar el caos. 

 

Es eso lo que está pasando en muchos lagos y ríos de Estados Unidos con la carpa asiática (aunque en realidad son dos especies diferentes, ‘Catla catla’ y ‘Cirrhinus cirrhosus), procedentes del subcontinente indio. En EEUU su expansión parece imparable, lo que pone en serio peligro el desarrollo y supervivencia de otras especies autóctonas de peces de agua dulce como el salmón. 

 

Además, si sumamos la amenaza de la introducción de estas nuevas especies, los salmones presentes en Norteamérica también están en peligro por otros factores como la pérdida de hábitats naturales a raíz de las acciones del ser humano, el aumento de la temperatura de los océanos y la sobreexplotación pesquera. 

 

Las motivaciones económicas en EEUU han conseguido aumentar la lucha contra las especies exóticas invasoras Debido a que la perca asiática tiene en estos nuevos ecosistemas una superioridad evolutiva con respecto a las especies autóctonas, su expansión está descontrolada y se están buscando soluciones que permitan reducir el problema. 

 

Y parece que se ha conseguido una más que satisfactoria: utilizarlas para elaborar piensos para perros. Esa es la iniciativa que ha puesto en marcha la empresa «Chippin», una gran productora de piensos para mascotas en Estados Unidos, que ha empezado a usar las carpas plateadas y asiáticas, ambas invasoras, para producir sus nuevas gamas de piensos para perros. 

 

Aunque tanto en Asia como en Europa la carpa es uno de los peces de río más consumidos por el ser humano, en Estados Unidos no es nada conocida ni consumida.

Esto hace que su explotación en el país norteamericano sea prácticamente nula, por lo que establecer una industria alrededor de su explotación pesquera y alimentaria está fuera de la ecuación (lo que a su vez provoca que su expansión esté descontrolada).

Pesca deportiva con arco y flecha de carpa asiática en EEUU. Reuters

Pesca deportiva con arco y flecha de carpa asiática en EEUU. Reuters

Pero los estadounidenses son menos selectivos a la hora de alimentar a sus mascotas y, como explican desde Chippin, no les importa que sus perros se alimenten a base de carpas invasoras. Esto permite que esta nueva industria se aproveche unos precios extraordinariamente bajos (dado que la oferta de estos peces de agua dulce es enorme, y su demanda prácticamente nula) y, al mismo tiempo ayuda a poner remedio a un problema que amenaza con destruir muchos de los ecosistemas del continente americano.

Otros aprovechamientos de especies invasoras

Similar es el caso del pez león (del género ‘Pterois’) que, aunque originario de las costas del Índico y del pacífico, consiguió introducirse en el atlántico. 

De forma similar a las carpas, sus ventajas evolutivas han conseguido que sufra una expansión sin precedentes en los arrecifes de la costa este de EEUU y también en el mar Caribe. La ausencia de depredadores, su sistema de defensa (se trata de peces con multitud de aletas punzantes venenosas) y su rápido ciclo de reproducción han conseguido que sean capaces de expulsar de su hábitat a multitud de especies autóctonas de la costa de Florida.

Pez león frito, una nueva receta cada vez más popular en las costas de Florida.

Pez león frito, una nueva receta cada vez más popular en las costas de Florida.

Es por esto que en la ciudad costera de Pensacola, en el estado de Florida, durante los últimos 15 años se ha llevado a cabo una gran campaña para conseguir popularizar la carne de pez león, que, unida a una gran permisividad en cuanto a la pesca amateur de estas especies ha conseguido su objetivo. 

Actualmente, son muy comunes en toda la costa del estado americano los restaurantes especializados en la venta de la carne de este pez, lo que a su vez ha motivado una expansión tanto del turismo pesquero como de la industria especializada en la comercialización de este producto, consiguiendo por primera vez en 2020 que algunas especies autóctonas regresen a las costas de Pensacola.

La lucha contra las especies invasoras es muy difícil, pero si, como hacen los estadounidenses, somos capaces de encontrar motivaciones económicas para cuidar del medio ambiente y proteger nuestros ecosistemas, tendremos mayor probabilidad de éxito.

Imagen: Gentileza El Confidencial

FUENTE: El Confidencial – Medio Ambiente – Sociedad – Empresas – Por Álvaro Hermida