Este conjuro escrito en cananeo servía para eliminar piojos.

Encontrado en un peine en Israel.

Investigadores de la Universidad Hebrea de Jerusalén han logrado leer en un peine de marfil, descubierto durante unas excavaciones en el yacimiento de Tel Lachish en 2017 y datado hacia 1700 a.C., una frase compuesta por 17 letras que sería la más antigua de ese período en lengua cananea hallada hasta la fecha.

Inventado en el Próximo Oriente alrededor del año 1.800 a.C., el alfabeto constituyó un novedoso sistema de escritura que fue utilizado por los cananeos que habitaban la región, y que más tarde sería adoptado por un gran número de pueblos. Pero aun siendo una invención cananea, hasta hace muy poco no se había descubierto en Israel ninguna inscripción en esta lengua que fuese significativamente importante, salvo algunas inscripciones que contenían palabras aisladas.

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Ahora, un equipo de arqueólogos de la Universidad Hebrea de Jerusalén (HU) y de la Universidad Adventista del Sur (SAU), bajo la dirección de los arqueólogos Yosef Garfinkel, Michael Hasel y Martin Klingbeil, ha realizado un importante descubrimiento. Se trata de un peine de marfil que contiene inscrito en él un conjuro contra los piojos que fue grabado completamente en cananeo y que data de alrededor del año 1.700 a.C.

MARFIL DE ELEFANTE

Aunque este singular peine fue descubierto por los arqueólogos en el año 2017 en el yacimiento de Tel Lachish, en Israel, las letras grabadas en él fueron descubiertas y descifradas en 2022 por el epigrafista semítico Daniel Vainstub, de la Universidad Ben Gurion (BGU), según un estudio que acaba de publicarse en Jerusalem Journal of Archaeology. El marfil de la pieza fue analizado por Rivka Rabinovich, de la Universidad Hebrea de Jerusalén, y por Yuval Goren, de la Universidad Ben Gurion. Los investigadores llegaron a la conclusión de que procede de un colmillo de elefante.

Las letras grabadas fueron descubiertas y descifradas en el año 2022 por el epigrafista semítico Daniel Vainstub.

Imagen del peine de marfil encontrado en el yacimiento de Tel Lachish. Foto: AP

El peine de marfil mide aproximadamente 3,5 por 2,5 centímetros, tiene dientes en ambos lados y aunque las bases de las púas son visibles en ambos extremos, estas se rompieron ya en la antigüedad. La parte central del peine está algo erosionada, posiblemente debido a la presión ejercida por los dedos que lo sostuvieron. El lado del peine con seis púas gruesas se utilizaba para desenredar los nudos del cabello, mientras que el otro lado, con 14 púas finas, era utilizado para eliminar los piojos y sus huevos (liendres) de la cabeza o de la barba del usuario.

SIETE PALABRAS EN CANANEO

La inscripción está compuesta por 17 letras muy pequeñas (de entre 1 y 3 milímetros) que forman siete palabras en cananeo. En ella se puede leer: «Que este colmillo desarraigue los piojos del cabello y de la barba». Yosef Garfinkel ha afirmado que «esta es la primera oración que se encuentra en el idioma cananeo en Israel. Hay cananeos en Ugarit, en Siria, pero escriben en una escritura diferente, no en el alfabeto que se usa hasta hoy. Las ciudades cananeas se mencionan en documentos egipcios como las cartas de Amarna, que fueron escritas en acadio. La inscripción del peine es una evidencia directa del uso del alfabeto en las actividades diarias hace unos 3.700 años. Este es un hito en la historia de la capacidad humana para escribir».

Las ciudades cananeas se mencionan en documentos egipcios como las cartas de Amarna, que fueron escritas en acadio.

Una de las cartas localizadas en el archivo real de Amarna, en Egipto, escrita en acadio. Foto: PD

Los peines antiguos estaban hechos de madera, hueso o marfil. El marfil era un material muy caro y, en el caso del peine de Lachish, probablemente se trataba de un objeto de lujo importado, posiblemente de Egipto puesto que no había elefantes durante ese período en la zona de Canaán. El equipo de investigación ha analizado el peine bajo el microscopio para detectar la presencia de piojos y también se tomaron fotografías de ambos lados. Se hallaron restos de la membrana exterior de las liendres, de 0,5 a 0,6 milímetros, en la segunda púa. Y es que las condiciones climáticas en Lachish no han permitido la conservación de los piojos del cabello o de la barba completos.

UN DESCUBRIMIENTO DE GRAN IMPORTANCIA

Sobre el hallazgo, el equipo ha destacado que por primera vez se dispone de una frase verbal completa escrita en el dialecto que hablaban los habitantes cananeos de la ciudad estado de Lachish en el pasado. Además, este hallazgo permite comparar este idioma con el de otras fuentes. Según los expertos, otro dato a tener en cuenta es que la inscripción arroja luz sobre algunos aspectos hasta ahora poco documentados de la vida cotidiana de la época como el cuidado del cabello y el tratamiento contra los piojos. «A pesar de su pequeño tamaño, la inscripción en el peine tiene unas características muy especiales, algunas de las cuales son únicas y llenan vacíos y lagunas en nuestro conocimiento de muchos aspectos de la cultura de Canaán en la Edad del Bronce», ha asegurado Garfinkel.

La inscripción arroja luz sobre algunos aspectos hasta ahora poco documentados de la vida cotidiana de la época como el cuidado del cabello y el tratamiento contra los piojos.

Vista aérea del yacimiento de Tel Lachish, en Israel. Foto: Emil Aladjem, Autoridad de Antigüedades de Israel

Finalmente, este es el primer descubrimiento en la región de una inscripción que hace referencia a la finalidad del objeto en el que fue grabada, a diferencia de otras inscripciones de dedicación o propiedad en algunas de las piezas descubiertas hasta la fecha.

Imagen de portada: Puerta principal del yacimiento de Tel Lachish en Israel.Foto: Wilson 44691 (CC BY-SA 3.0)

FUENTE RESPONSABLE: Historia National Geographic. Por J.M. Sadurni. 10 de noviembre 2022.

Sociedad y Cultura/Arqueología/Descubrimientos/Edad de Bronce

 

Así era el rostro de una mujer de la Edad de Bronce.

Logran reconstruir el rostro de una acaudalada mujer que vivió en Europa central hace casi 4000 años. Era uno de los residentes más ricos de la Bohemia de la Edad de Bronce. Fue enterrada con cinco brazaletes de bronce, dos pendientes de oro y un collar de tres vueltas fabricado con más de 400 cuentas de ámbar.

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Un equipo de investigadores ha logrado reconstruir el rostro de una mujer que se cree vivió entre 1880 a.C. y 1750 a.C. en Europa central. La mujer habría sido uno de los residentes más ricos de la Bohemia de la Edad de Bronce y fue enterrada con cinco brazaletes de bronce, dos pendientes de oro y un collar de tres vueltas fabricado con más de 400 cuentas de ámbar. También se localizaron junto a ella tres agujas de coser de bronce.

La mujer, menuda y con el pelo y los ojos oscuros, perteneció a la cultura de Únětice, un grupo de pueblos de principios de la Edad de Bronce de Europa central que fue conocido por sus artefactos metálicos, como cabezas de hacha, dagas, brazaletes y las torques, los característicos collares redondos y rígidos con una abertura para meter el cuello. No se sabe quién fue la mujer, pero sí que era acaudalada.

Un pueblo comerciante

La datación por radiocarbono del cementerio donde se encontraron sus huesos indica que esta mujer vivió entre 1880 a.C. y 1750 a.C. El cementerio se encuentra cerca del pueblo de Mikulovice, en el norte de la República Checa, cerca de la frontera con Polonia. Esta zona y las regiones circundantes se conocen como Bohemia porque formaban un reino con ese nombre antes de la Primera Guerra Mundial. 

Las 27 tumbas del cementerio resultaron ser un notable tesoro de artefactos, entre ellos unos 900 objetos de ámbar. «Tenemos ámbar en el 40 % de las tumbas femeninas», dijo el arqueólogo Michal Ernée, del Instituto de Arqueología de la Academia de Ciencias de la República ChecaErnée a Live Science. “Hay más ámbar en este único cementerio que en todas las tumbas de Únětic en Alemania”.

Los investigadores creen que todo este ámbar procedía del Báltico, por lo que el pueblo de Únětice debió de formar parte de una red comercial de gran alcance en la Europa de la época. Los objetos de bronce fabricados por los europeos de la época también muestran la sofisticación del comercio de la Edad de Bronce.

Una mujer acaudalada

De los restos de huesos que se encontraron en el cementerio de Mikulovice, la mujer del collar de ámbar era la que tenía el cráneo mejor conservado. “Fue una afortunada coincidencia que la tumba más rica también tuviera restos óseos que pudieran servir de base para una reconstrucción”, dijo Ernée.

También los huesos de la mujer estaban lo suficientemente bien conservados como para contener fragmentos de ADN. Estas secuencias genéticas permitieron a los investigadores descubrir que sus ojos y su pelo eran marrones y su piel blanca. La antropóloga Eva Vaníčková, del Museo Moravo de Brno, y el escultor Ondřej Bílek colaboraron en la elaboración del modelo de torso de la mujer.

La ropa y los accesorios que visten a la mujer y que fueron recreados se basaron en la ciencia. Ludmila Barčáková, del Instituto de Arqueología de la Academia de Ciencias, hizo el collar de ámbar y los pendientes de oro, el metalista Radek Lukůvka recreó los brazaletes y las agujas de coser bronce, y Kristýna Urbanová, arqueóloga especializada en textiles, confeccionó la ropa.

Los investigadores han podido recuperar ADN antiguo de otros huesos del cementerio y están trabajando en averiguar el parentesco entre las personas que estaban allí enterradas. El propio cementerio también podría dar pistas de las diferencias que había entre las distintas regiones de Europa central en la Edad de Bronce. 

Según Ernée, en regiones vecinas de Bohemia las tumbas más ricas pertenecían a hombres y las mujeres fueron enterradas mayormente sin adornos. Podría ser que las mujeres de Mikulovice controlaran de manera individual más riqueza que las mujeres vecinas, pero también es posible que fueran enterradas con riquezas y adornos como forma de mostrar el poderío de sus parientes hombres.

Imagen de portada: Archiv MZM

FUENTE RESPONSABLE: MUY Historia. Por Mar Aguilar. 14 de junio 2022.

Sociedad y Cultura/Edad de Bronce/Historia/Mujeres

El disco de Nebra: así es el mapa astronómico más antiguo del mundo

Está considerado uno de los hallazgos arqueológicos más importantes del siglo XX, pero ¿qué era realmente?

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Hay ciertos descubrimientos que llegan al gran público por diversos medios y se vuelven objetos bastante reconocidos. Otros, en cambio, no despiertan el interés suficiente como para agolpar grupos de visitantes en una sala de museo. Y luego están los objetos arqueológicos que, a pesar de no ser muy conocidos, deberían serlo. En esta clasificación podemos incluir el disco de Nebra, un objeto tan misterioso como interesante, cuyo estudio y conocimiento se ha visto lastrado por el saqueo ilegal del patrimonio por parte de cazatesoros que solo buscaban beneficio económico. Este lastre ha impedido averiguar más sobre el contexto arqueológico del objeto, lo que, unido al mapa astronómico que parece representar, ha hecho que los investigadores formulen diversas teorías sobre este disco de la Edad del Bronce

¿Cómo es el disco?

Se trata de un disco de bronce datado del 1600 a. C. Tiene un diámetro de 32 centímetros, casi como un disco de vinilo y alcanza un peso de 2 kilos. El paso del tiempo le ha conferido un color verdoso por toda su superficie, sobre la que se incrustan símbolos grabados en láminas de oro. Contiene una esfera, entendida como el sol o una luna llena, una lámina que parece representar una luna creciente, puntos dorados como si fueran estrellas, una banda de oro curvada que podría ser una barca solar y otra banda más gruesa que recorre parte del extremo del disco, que probablemente representa el horizonte. Frente a esta banda había otra similar al otro lado del disco, pero se ha perdido. 

Los rayos X han revelado que el disco pasó por varias fases de fabricación o, más bien, parece que se superpusieron correcciones. Los arcos de los extremos fueron añadidos posteriormente al resto de elementos y, más tarde, se completó el diseño con la barca solar. El fondo parece que estuvo pintado de un azul intenso, lo cual refuerza la teoría de que lo representado es la bóveda celeste. Todo el diámetro está recorrido por pequeñas perforaciones que pudieron servir para sujetar algo al disco, quizás alguna tela decorada o incluso otro disco que ofreciera una segunda cara con otro diseño. 

¿Cómo se encontró?

Fue desenterrado en 1999 por buscadores de tesoros armados con un detector de metales. El expolio tuvo lugar en el yacimiento prehistórico de la colina de Mittelberg, situada en el bosque de Ziegelroda, cerca la localidad alemana de Nebra, unos 180 kilómetros al suroeste de Berlín. 

El daño causado por estos saqueadores es irreparable. Desenterraron el disco sin el cuidado necesario para rescatar estas piezas y, por supuesto, negando a los arqueólogos toda opción de estudiar in situ la pieza, enmarcada en su contexto arqueológico. 

Los cazatesoros encontraron también un conjunto formado por dos espadas, hachas, un cincel y fragmentos de brazaletes, que intentaron vender junto con el disco a los arqueólogos de la zona. Las fotografías de los objetos llegaron a manos de Wilfried Menghin, director del museo de Berlín por aquel entonces. Menghin advirtió la condición ilegal de esos objetos, avisando de que se trataba de patrimonio nacional y que, por tanto, debían ser depositadas en un museo. La advertencia hizo que se perdiera la pista de las piezas hasta 2003, cuando la policía suiza se hizo pasar por un coleccionista interesado en comprar el conjunto. Se concertó un encuentro en el hotel Hilton de Basilea, donde detuvieron a los saqueadores y rescataron el disco de Nebra junto al resto de piezas, que fueron devueltas al estado alemán de Sajonia-Anhalt. 

En 2013, la UNESCO inscribió el disco en el catálogo de Registro de la Memoria del Mundo por estar:

“Considerado como uno de los hallazgos arqueológicos más importantes del siglo XX. Combina una extraordinaria comprensión de los fenómenos astronómicos con las creencias religiosas de su época, que permiten vislumbres únicos en el conocimiento primitivo de los cielos”.

¿Qué es el disco de Nebra?

Esta es la pregunta más difícil. Tal y como hemos leído del informe de la UNESCO, la mayoría de los investigadores creen que el disco de Nebra es la representación del cosmos más antigua que conozcamos hasta la fecha. A partir de aquí, las teorías son tan diversas como interesantes. Algunas de ellas debaten entre sí, en cambio otras son perfectamente complementarias. 

Posteriores campañas de investigación en la colina donde se encontró el disco han determinado que no había restos de viviendas, y que el conjunto saqueado pertenecía a un depósito dentro de una cista, algo bastante común durante la Edad del Bronce. Dada la situación de la colina, se pensó que podía tratarse de una ofrenda a los dioses y de ahí el carácter ritual que mencionó la UNESCO siguiendo estos argumentos. 

Por otro lado, para algunos especialistas sería una herramienta de cálculo astronómico, una especie de reloj astronómico de la época que pudo tener un uso como calendario agrario, a fin de medir los momentos más adecuados para llevar a cabo las distintas etapas de los cultivos, la actividad principal de las sociedades durante la Edad del Bronce. Una teoría que se aplica a otros objetos y monumentos alineados con los solsticios de verano e invierno, como el famoso caso de Stonehenge.

Por supuesto, no faltan voces que argumentan en contra de las hipótesis expuestas. Hay investigadores que no creen que el disco se trate de un instrumento astronómico. Incluso llegó a ser tachado de falsificación por el arqueólogo alemán Peter Schauer. Sin embargo, estudios recientes han confirmado la datación y autenticidad del disco, ratificando su uso como reloj astronómico. 

“El disco celeste de Nebra es la primera guía conocida de los cielos que se ha descubierto, y sin duda, junto con el círculo de Goseck, son los primeros ejemplos de conocimiento astrológico detallado en Europa. Pero quizá no sea ese el final de la historia. Wolfhard Schlosser cree que el disco, con un valor actual de 11,2 millones de dólares, era uno de un par, y que el otro todavía está por ahí esperando a ser encontrado, en algún lugar de Nebra”. 

Referencias: Haughton, B. 2011. El disco celeste de Nebra: mapa antiguo de las estrellas. worldhistory.org. 2020. Archeology: New dating of Nebra sky disk. aktuelles.uni-frankfurt.de.

Imagen de portada: El Disco de Nebra

FUENTE RESPONSABLE: MUY Historia. Por Fran Navarro. 28 de octubre 2022.

Sociedad y Cultura/Historia/Edad de Bronce/Astronomía.

 

La “Pompeya de la prehistoria” revela sus secretos.

En la localidad italiana de Afragola, un equipo internacional de investigadores ha estudiado una aldea de la Edad del Bronce que quedó enterrada bajo un espeso manto de cenizas en el segundo milenio a.C. a causa de una violenta erupción del monte Vesubio. El estudio arqueobotánico de algunos de los restos orgánicos recuperados en el yacimiento, que acaba de ser publicado, ha desvelado que el volcán pudo haber entrado en erupción en otoño.

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La devastadora erupción del monte Vesubio en el año 79 d.C. tal vez sea una de las más famosas de la historia. Esta tremenda catástrofe fue descrita en primera persona por un joven de 17 años, Plinio el Joven, que se encontraba en Miseno, una ciudad situada a unos 30 kilómetros de Pompeya, cuando sucedió el desastre. Pero los romanos no sabían qué era un volcán. De hecho, el desconocimiento que tenían sobre ello llevó a su tío, Plinio el Viejo, por entonces comandante de la flota romana en Miseno, a intentar llegar a la zona afectada en busca de supervivientes, aunque desgraciadamente murió en el intento. El volcán destruyó, entre otras, las ciudades romanas de Pompeya y Herculano, que quedaron enterradas bajo una gruesa capa de cenizas. Pero precisamente eso es lo que las ha conservado como en una cápsula del tiempo y las ha convertido en uno de los hallazgos arqueológicos más importantes de la historia.

Durante mucho tiempo aquella erupción del siglo I d.C. fue la única documentada en la Antigüedad, pero el Vesubio ya había desatado su furia miles de años antes. Y prueba de ello es el sensacional hallazgo que tuvo lugar en 2005 gracias a los trabajos que se estaban llevando a cabo para la construcción de una línea de tren de alta velocidad en la aldea de Afragola, un municipio italiano situado en la región de Campania, a unos 16 kilómetros del Vesubio. Allí salió a la luz una aldea prácticamente intacta de la Edad del Bronce Temprano. Al parecer, en el segundo milenio a.C. tuvo lugar la llamada «erupción Avellino», en italiano Pómici di Avellino (una erupción conocida como «pliniana», que se caracteriza por grandes explosiones que expulsan grandes cantidades de gas volcánico, fragmentos de roca y cenizas), que sepultó la aldea bajo un metro de ceniza volcánica.

SIN RESTOS HUMANOS

Al igual que en las ciudades romanas, las cenizas que fueron expulsadas por la violenta erupción del Vesubio durante la Edad del Bronce preservaron tan perfectamente el yacimiento prehistórico que los arqueólogos que lo estudian se han mostrado sorprendidos. Durante las excavaciones se han identificado restos de animales y de alimentos, y asimismo se han podido reconstruir las distintas fases de la erupción, incluso la época exacta en que pudo producirse. Aunque algo que ha llamado la atención de los investigadores es la falta de restos humanos en la zona de la erupción, lo que los ha llevado a especular con que los habitantes de Afragola pudieron escapar a tiempo de la lluvia de ceniza y esconderse en alguna cueva.

Imagen de las huellas humanas documentadas en el yacimiento. Foto: Elena Laforgia et al

Los resultados de un estudio arqueobotánico, realizado por investigadores del Departamento de Arqueología de la Universidad de Connecticut, la Superintendencia de Arqueología, Bellas Artes y Paisaje del Área Metropolitana de Nápoles y el Polo museale della Campania, responsables de los trabajos de excavación en un área de unos 5.000 metros cuadrados, acaban de publicarse en la revista Journal ofArchaeological Science: Reports

«Este sitio es singular porque Afragola quedó sepultada por una gigantesca erupción del Vesubio, y nos cuenta mucho sobre la gente que vivía all. En este caso, al documentar restos de frutas y de materiales agrícolas hemos sido capaces de identificar la estación de la explosión, lo que normalmente resulta imposible», explica Tiziana Matarazzo, una de las autoras de la investigación, que también ha recalcado que entre el cambio climático y el desarrollo, el área se ve en la actualidad muy diferente a como era antes.

EL «DESASTROSO DÍA DE OTOÑO»

En concreto, las evidencias aportadas por los investigadores apuntan a que el Vesubio entró en erupción en algún momento del otoño, cuando los miembros de la comunidad habían acumulado reservas de alimentos de los bosques cercanos para hacer frente al invierno. Los estudiosos sugieren esta época al localizar vestigios de hojas y frutos maduros junto a las bases de los árboles. 

Así, según los arqueólogos, «el desastroso día de otoño» empezó con una violenta explosión que envió materiales y gases volcánicos hacia el noreste. Posiblemente aquello dio una oportunidad de salvación a los habitantes del asentamiento, ya que se han descubierto huellas de adultos y de niños que revelan una huida apresurada. Instantes más tarde, la dirección del viento cambió y una enorme cantidad de ceniza sepultó para siempre Afragola.

Impresiones de procaceas (Gramineae Juss) en la cinerita. Foto: Universidad de Connecticut

«La última fase de la erupción, llamada freatomagmática, llevó principalmente ceniza y agua, que se dispersó sobre todo hacia el oeste y el noroeste hasta una distancia de unos 25 kilómetros del volcán», detalla Matarazzo. «Fue también la que enterró por completo al pueblo. La gruesa capa de material volcánico reemplazó las moléculas de los macrorrestos vegetales y produjo moldes perfectos en un material llamado cinerita. Las hojas que estaban en los bosques cercanos también estaban cubiertas de lodo y ceniza que no estaba muy caliente, por lo que tenemos hermosas huellas de ellas», remata la investigadora. Aquella erupción pliniana fue, además, la causante de una alteración del clima que duraría muchos años.

El estudio del yacimiento ha permitido asimismo reconstruir con un enorme grado de detalle el modo de vida de los habitantes de la península itálica durante la Edad del Bronce. «En Campania, en esta época tenemos cabañas, pero en Grecia ya había palacios. Estas personas probablemente vivían en grupos con quizá uno o más líderes», ha expuesto la arqueóloga. Durante las excavaciones también se ha documentado un edificio para el almacenamiento de granos, como cebada, otro tipo de productos agrícolas (avellanas, bellotas, cornejo) y frutas, como manzanas silvestres o granadas, que ardió debido a los depósitos piroclásticos (avalanchas de gases y escombros volcánicos) que cayeron sobre él. Esta destrucción, paradójicamente, ha logrado preservarlo hasta nuestros días.

Imagen de portada: Imagen de una erupción del Vesubio tomada en el año 1880. 

Foto: Universidad de Connecticut

FUENTE RESPONSABLE: Historia National Geographic. Por J.M. Sadurni. 3 de octubre 2022.

Prehistoria/Arqueología/Edad de Bronce/Actualidad

El ADN del Guerrero del Grifo aporta nuevas claves sobre el origen de los micénicos.

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En la primavera del año 2015, dos arqueólogos de la Universidad de Cincinnati, Sharon Stocker y Jack Davis, descubrieron una tumba intacta de hace 3.500 años con un magnífico ajuar funerario compuesto por joyas y una colección de armas nunca antes vistas. Los investigadores hallaron la tumba bajo unas tierras de cultivo situadas en la ciudad baja que rodeaba la acrópolis de Pilos, el llamado campo de Tsakonas, muy cerca del conocido como Palacio de Néstor. Tras un examen forense se determinó que los restos eran los de un joven de entre 30 y 35 años, de 1,70 metros de altura, perteneciente a la élite y que falleció a finales del siglo XVI a.C. o a inicios del XV a.C. por motivos que aún no se han podido determinar.

El hombre fue enterrado boca arriba, en un sarcófago de madera y envuelto en un sudario; ambos elementos en muy mal estado. Este personaje de la élite micénica fue enterrado con numerosas armas de bronce, una maza en forma de cabeza de toro (aunque también podría tratarse de un cetro), una armadura muy deteriorada, un casco hecho de colmillos de jabalí y una gran espada de más de un metro de largo. Los arqueólogos lo bautizaron como Guerrero del Grifo por unos objetos hallados asimismo en la sepultura: dos placas de marfil talladas en las que se había representado un grifo, un animal mitológico mitad águila y mitad león. Una de ellas se dispuso entre sus piernas.

ORIGINARIO DE GRECIA

La tumba del Guerrero del Grifo fue calificada por las autoridades griegas como la más importante localizada en la Grecia continental desde el descubrimiento de Micenas en el año 1939. Al encontrarse intacta, la tumba es como una ventana al pasado que puede ayudar a los arqueólogos a comprender mejor los momentos previos al colapso del mundo micénico. Desde entonces, Stocker y Davis han seguido con sus investigaciones y acaban de publicar, en la revista Science, en colaboración con un amplio elenco de expertos de todo el mundo dirigidos por la Universidad de Harvard, tres nuevos estudios de ADN sobre este individuos y otras 726 personas que vivieron antes y durante la Edad del Bronce con el objetivo de esclarecer sus orígenes y los movimientos de personas que tuvieron lugar a través de las tierras bañadas por las aguas del Mediterráneo.

La tumba del Guerrero del Grifo fue calificada por las autoridades griegas como la más importante localizada en la Grecia continental desde el descubrimiento de Micenas en el año 1939.

Sharon Stocker supervisa la excavación de la tumba del Guerrero del Grifo en Pilos, Grecia.Foto: Jack Davis / UC Classics

Los arqueólogos Sharon Stocker y Jack Davis durante las excavaciones en la tumba del Guerrero del Grifo. Foto: Palace of Nestor excavations / Department of Classics, University of Cincinnati

Estas nuevas investigaciones sobre el ADN antiguo han demostrado que hace entre 5.000 y 7.000 años, un grupo de población con ascendencia del Cáucaso, una región situada entre el mar Negro y el mar Caspio, se trasladó hasta Anatolia (en la actual Turquía) y hacia el norte de Europa del Este. Más tarde, aproximadamente hace unos 5.000 años, la población de Europa del Este se dispersó por el continente europeo y hacia el oeste de Asia, y de nuevo hacia el Cáucaso. Allí se mezclaron con la población local «creando un tapiz de ascendencia diversa del que surgieron hablantes de las lenguas griega, paleo-balcánica y albanesa», afirman los investigadores. «Cuando observamos el surgimiento de la civilización micénica, el ADN antiguo apoya la noción de que fue un fenómeno local, no algo importado del exterior. El desarrollo del estado por parte de los micénicos era autóctono de Grecia», asegura Davis.

DIETA Y RIQUEZA DEL GUERRERO DEL GRIFO

Las muestras de ADN usadas para el estudio también fueron sometidas a un análisis isotópico para conocer mejor el tipo dieta consumido por los antiguos habitantes de Pilos, y los resultados han puesto de manifiesto que los hombres ingerían muchas más proteínas que las mujeres. Muchos de los individuos cuyo ADN ha sido estudiado fueron enterradas en tholos (una construcción funeraria de forma circular), y ha podido comprobarse que también consumieron más proteínas que las personas enterradas en tumbas de cámara (sepulturas construidas en piedra o en madera). Los investigadores consideran que las dietas altas en proteínas son un barómetro que determina una buena nutrición y que a menudo se relaciona con el estatus, la posición social o la riqueza.

Las muestras de ADN usadas para el estudio también fueron sometidas a un análisis isotópico para conocer mejor el tipo dieta que consumían los antiguos habitantes de Pilos.

Espada descubierta durante las excavaciones en la tumba del Guerrero del Grifo en Pilos. Foto: Palace of Nestor excavations / Department of Classics, University of Cincinnati

Todos estos hallazgos confirman lo que ya se sabía sobre los antiguos rituales griegos: «Por ejemplo, está documentada la participación de los hombres en los banquetes en los que se consumía carne, pero la participación de las mujeres puede haber sido mucho menos frecuente», ha afirmado la profesora de Antropología de la Universidad de Witwatersrand, en Sudáfrica, Lynne Schepartz, la cual en 2016 llevó a cabo una reconstrucción del rostro del Guerrero del Grifo. El ADN antiguo también ha confirmado algo que los expertos ya sospechaban: el Guerrero del Grifo era originario de la región, lo que refutaría la teoría de que podría haberse tratado de un invasor o de un extranjero.

Imagen de portada: Reconstrucción facial realizada en 2016 del aspecto que podría haber tenido el Guerrero del Grifo. Foto: Lynne Schepartz y Tobias Houston /HVRU/Universidad de Witwatersrand

FUENTE RESPONSABLE: Historia National Geographic. Por J.M. Sadurni. 14 de septiembre de 2022.

Antigua Grecia/Arqueología/Antropología/ADN/Edad de Bronce

 

Los misterios del Disco de Nebra, el mapa astronómico más antiguo que se ha encontrado hasta ahora.

El Disco de Nebra es el primer mapa astronómico que muestra la Luna, el Sol y otros astros en el firmamento de la Edad de Bronce. Esto es lo que sabemos.

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El Disco de Nebra tiene el tamaño, aproximadamente, de un vinilo setentero. A diferencia de los antiguos LPs, sin embargo, este artefacto no produce música. Por el contrario, es el mapa más antiguo de las estrellas que se ha encontrado hasta ahora. Con un diámetro de apenas 32 centímetros, está hecho completamente de cobre. En su superficie están representados una luna creciente, el Sol y lo que parecen ser otros astros.

Inscrito en 2013 al catálogo de Registro de la Memoria del Mundo de la UNESCO, se sabe que «fue enterrado ritualmente junto con dos espadas preciosas, dos hachas, dos brazaletes en espiral y un cincel de bronce«, según documenta la institución. Fue encontrado en 1999 en Mittelberg, cerca de la ciudad alemana de Nebra.

Por el acomodo en el que se encontró, los arqueólogos asumen que el Disco de Nebra está dedicado a los dioses. Esto es lo que sabemos.

Un mapa del cielo para los dioses

Photo: Hendrik Schmidt vía Getty Images

El hallazgo del Disco de Nebra se tiene como uno de los más significativos del siglo XX. Según la UNESCO, «combina una extraordinaria comprensión de los fenómenos astronómicos con las creencias religiosas de su época», que arrojan luz sobre el conocimiento astronómico que se desarrolló durante la Edad de Bronce.

En enero de 2021, la Universidad Goethe de Frankfurt y el Archäologischen Staatssammlung de Múnich realizó un estudio para entender mejor esta pieza arqueológica.  Como se sabe realmente muy poco sobre su procedencia y significado real, diversas teorías han aflorado en torno esta pieza de orfebrería prehistórica.

De acuerdo con World History Encyclopedia, la teoría más ampliamente aceptada es que éste fue un artefacto para calcular los tiempos de siembra y cosecha. Quizás, incluso, se tratara de una especie de reloj astronómico primitivo. Aunque ésta es sólo una suposición, el Disco de Nebra sí es «la representación realista del cosmos más antigua que se ha encontrado hasta la fecha».

La representación más antigua del cosmos

En un comunicado reciente, los especialistas desmintieron la suposición de que Nebra fue realmente el lugar donde el mapa se diseñó originalmente. Más que nada, porque se encontró después una serie de saqueos. Por lo cual, dicen los científicos, cada objeto encontrado junto con mapa astronómico debería de ser investigado de manera individual.

Esto fue revolucionario, ya que se asumió por décadas que las espadas, hachas y demás artefactos se encontraron ahí pertenecían a la misma época. Al término del estudio, los investigadores en Alemania concluyeron que podría ser que ni siquiera estuvieran relacionados entre sí.

Según los arqueólogos, esto significa que el disco debe estudiarse y evaluarse como un hallazgo individual. Por esta razón, el estudio de Gebhard y Krause abre nuevos horizontes de investigación: cultural y estilísticamente, según los autores, el disco celeste no encaja en el mundo con motivos de la Edad del Bronce Temprano. Podría ser que una redacción de esta pieza pudiera dar luz sobre el conocimiento que se tenía, más bien, en la Edad del Hierro a partir de esta antigua representación del cosmos.

Imagen de portada:  FOTOGRAFÍA: ANNE POLLMANN / DPA / DPA PICTURE-ALLIANCE VIA AFP

FUENTE RESPONSABLE: National Geographic en Español. 6 de septiembre 2022

Sociedad y Cultura/Edad de Bronce/Descubrimientos/Fenómenos/ Astronomía/Historia Antigua/Prehistoria.