La ausencia de valores en la sociedad moderna.

Uno de los temas característicos de Nietzsche es el nihilismo y la transmutación de valores en la sociedad moderna, ¿podemos trasladar esa visión pesimista a la sociedad actual?

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El filósofo alemán Friedrich Nietzsche, basó su filosofía principalmente en la crítica de los fundamentos de la cultura occidental y de la moral en general. Realizó un análisis psicológico del origen de los valores morales, del cual concluyó que toda moral ha sido siempre un mecanismo de dominio de un grupo a otro. 

Distinguimos la moral de señores, que considera bueno todo lo que representa a la aristocracia griega y malo, lo que representa el pueblo llano, y la moral de esclavos, que se opone a los valores anteriores, además de que lo malo no es tan solo malo, sino que es malvado y encuentra su fundamento último en el Dios cristiano, pero para Nietzsche, la sociedad actual es ya una sociedad atea, de ahí su famosa frase “Dios ha muerto”, así que no tiene sentido mantener unos valores. Nietzsche piensa que debemos dejar atrás la vieja moral e inventar nuevos valores que vayan más allá del bien y el mal, cuyo principal requisito sea favorecer la vida.

LA TRANSMUTACIÓN DE VALORES

Mediante su conocida fraseDios ha muerto1”, Nietzsche trata de expresar que los valores predominantes hasta entonces han entrado en crisis, y observamos que el ateísmo, al igual que el idealismo, conduce a esta ausencia de valores, denominada nihilismo, que hunde la existencia entera del ser humano en el vacío. Frente a este nihilismo negativo, existe el positivo, esta ausencia de valores te permite crear una nueva concepción de la realidad y del ser humano. Nietzsche también plantea una solución ante este problema. Mediante “la voluntad de poder” y la recuperación de los valores dionisíacos que el racionalismo dejó atrás, podríamos superar esta situación.

El ser que consiga surgir estos valores debe ser superior al ser humano, y amante de la vida ante cualquier cosa, de ahí, que aspire a la concepción de los filósofos presocráticos, del eterno retorno. Este será el superhombre, Nietzsche muestra muy bien sus rasgos en la obra “Así habló Zaratustra”. En la escena donde Zaratustra se encuentra en la primera ciudad, comienza a predicar sobre la figura del superhombre ante el pueblo mientras este está a punto de observar la exhibición de un volatinero, esto les hace pensar que su discurso se trata de una presentación sobre el trapecista. En ese momento, Zaratustra realiza una metáfora donde se observa la superioridad del superhombre, ante el ser humano: “El hombre es una cuerda tendida entre el animal y el superhombre, una cuerda sobre un abismo”, se puede observar cómo Nietzsche muestra que el hombre es superior al animal pero inferior al superhombre, y ese abismo sobre el que está la cuerda, podría ser ese nihilismo y su falta de valores.

El hombre es una cuerda tendida entre el animal y el superhombre, una cuerda sobre un abismo.

Nietzsche

¿PODEMOS TRASLADAR ESA

VISIÓN PESIMISTA A LA SOCIEDAD ACTUAL?

Si nos diesen a elegir la época en la que nos gustaría nacer, la gran mayoría seguramente elegiríamos esta y justificaríamos nuestra respuesta diciendo que gracias a los avances tecnológicos actuales vivimos muchísimo mejor y somos más felices, pero ¿lo somos realmente? A pesar de vivir en un mundo perfecto, llama la atención un cierto malestar, del cual habla Freud en su obra “El malestar en la cultura”, y un sentimiento de no estar a la altura. Junto a esta sensación aparece el nihilismo de Nietzsche, nuestra sociedad sufre una frustración debido a no poder llegar a ser como los modelos a seguir que nos imponen, ya que nos hacen creer que ser así de perfectos es lo natural, cuando en realidad no deberíamos sentirnos culpables por no serlo.

Si observamos la situación desde el imperativo categórico de Kant y lo comparamos con el imperativo de los medios actuales, mientras que el de Kant nos dice que nuestro deber es no satisfacer nuestros placeres más egoístas. El imperativo actual nos dice lo contrario, que lo hagamos, entrando en juego el mercado capitalista, que aprovecha esta situación de frustración de la sociedad por querer conseguir ser igual de felices que los modelos a seguir que nos imponen y de no pasarlo lo suficientemente bien, nos venden numerosos objetos de deseo, ya que entre nuestro cuerpo y el placer, debe haber un intermediario. Ese nihilismo transformado en la frustración de la sociedad es la causa del progreso, que nos vende que vivimos en un mundo perfecto, y claro, ¿cómo no vamos a pasarlo bien todo el tiempo en un mundo aparentemente perfecto?

NOTAS

Nietzsche. La gaya ciencia.

Nietzsche. Así habló Zaratustra, Alianza editorial, 2018. Página 49.

BIBLIOGRAFÍA

Friedrich Nietzsche. (2018) Así habló Zaratustra. Alianza editorial.

Friedrich Nietzsche. (2019) Más allá del bien y el mal. Alianza editorial.

Sigmund Freud. El malestar en la cultura.

Imagen de portada: Friedrich Nietzsche (Pixabay)

FUENTE RESPONSABLE: Filosofía en la Red. Por Maria Lucio. 18 de noviembre 2022.

Sociedad y Cultura/Modernidad/Nietzsche/Nihilismo/Valores.

 

 

 

La filosofía frente a la hegemonía cultural.

“Recuerda que te perjudicarás si consideras libre y tuyo lo que por naturaleza es servil y ajeno”.

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El filósofo estoico Epicteto invitaba a considerar en su Manual que solo podemos ser libres si no nos vemos dominados por elementos externos. Apostaba por una libertad interior basada en la correcta interpretación de lo que nos ocurre.

Ahora bien, vivimos en un mundo en el que la manipulación y el control se despliegan a través de medios tecnológicos, objetos de consumo, propaganda masiva, narrativas disfrazadas y estímulos inmediatos. ¿Podemos ser libres si casi todo lo que sucede escapa a nuestro control y pretende dirigirnos en una determinada dirección?

La civilización del deseo

Señalaba Antonio Gramsci el papel que la hegemonía cultural tiene en la dominación por medios ideológicos o culturales. En un mundo de anuncios publicitarios, eslóganes y series de televisión se esconde muchas veces una cosmovisión de la clase dominante. Es una manera de entender el mundo y a nosotros mismos diseñada aparentemente para el beneficio de todos, cuando en realidad mantiene una estructura que beneficia a unos pocos.

Frente a esta hegemonía cultural, la filosofía se presenta como una forma de vida que busca indagar en lo que realmente merece la pena para nuestras vidas y hacernos libres frente al mundo.

Hemos construido una civilización del deseo, con diferentes formas de entretenimiento, gimnasios, restaurantes exóticos, series de televisión, alimentos sofisticados, vacaciones en la playa y experiencias de alto riesgo. Toda una estructura de mercado y capital pivota sobre el cultivo del deseo y su satisfacción, pero las estadísticas muestran cada vez con mayor énfasis una profunda sensación de frustración y soledad. ¿Hemos puesto bien los fundamentos, o acaso esta sociedad, en su afán por maximizar el placer, no terminará cansada y agotada, sin una satisfacción verdadera que llene nuestras vidas?

La estrategia del deseo

Ernst Dichter aprendió de Freud que detrás de nuestras decisiones aparentemente más banales operan motivaciones inconscientes. Igual que Freud trató de dar con los mecanismos básicos de la vida psíquica con el psicoanálisis, Dichter descubrió que mediante las terapias grupales podía llegar a descubrir a qué sentimientos asociamos ciertos productos de modo inconsciente y qué vacíos queremos llenar cuando compramos algo.

En su libro La estragegia del deseo sostenía que, si podemos conocer los resortes del deseo, seremos capaces de satisfacer nuestras necesidades vitales. Si logramos saber cómo funcionan las tendencias inconscientes y estimular a las personas para que consuman los productos que realmente desean, entonces viviríamos en una civilización de satisfacción material, crearíamos un cielo en la tierra.

Setenta años después, podemos afirmar que el programa de Dichter se ha realizado y, sin embargo, vivimos profundamente insatisfechos. Como señala Zygmunt Bauman en Vida de consumo: “la sociedad de consumo medra en tanto y en cuanto logre que la no satisfacción de sus miembros sea perpetua”.

Ahora bien, frente a las cadenas psicológicas de la manipulación a través del placer o el miedo, la filosofía aparece como herramienta crítica para la comprensión del mundo y de nosotros mismos, una auténtica terapia del deseo que comienza con una toma de realidad. ¿Quiénes somos? ¿Cuál es nuestro papel en el cosmos?

La respuesta de la filosofía

Estas preguntas son precisamente las que plantea Platón en el Fedón. Allí nos presenta a su maestro Sócrates en una actitud de tranquilidad ante la muerte. La filosofía –dirá Sócrates– es una preparación para la muerte. A eso ha dedicado su vida, y ahora puede vivir tranquilo. Pese a encontrarse en una prisión, se siente libre.

La toma de conciencia de la finitud de la vida nos sitúa ante una tarea: la de ser mejores para realizar una sociedad más justa. A través del examen racional logramos liberarnos de las cadenas que nos impone una sociedad de consumo. La filosofía es peligrosa, pero más peligrosa es todavía una sociedad sin filosofía.

Educar es lograr que las personas saquen lo mejor de sí mismos y se desarrollen en plenitud. Eso solo es posible mediante la actitud de asombro y la reflexión profunda. Leer textos clásicos, discutir, reflexionar, no es una tarea de mera erudición. El diálogo compartido con otros acerca de las grandes cuestiones de la vida humana permite encontrar respuestas a los problemas de la vida. Solo el llenarse de aquellas cosas que realmente merecen la pena (belleza, justicia, armonía) es lo que puede hacer dichosa una vida, y para eso está precisamente la filosofía.

Imagen de portada: Michael Held / unplash.

FUENTE RESPONSABLE: El Confidencial. 16 de noviembre 2022.

Sociedad y Cultura/Filosofía/Sócrates/Historia de la Filosofía.

 

 

Qué no decirle a una persona diagnosticada con cáncer y otros consejos de una sobreviviente de dos variantes simultáneas de la enfermedad.

Recibir un diagnóstico de cáncer es difícil. Nadie sabe realmente cómo va a reaccionar ante la noticia y el tratamiento subsiguiente es un camino largo y lleno de incertidumbres. La situación también es complicada para familiares y amigos: ¿qué hacer o qué decir cuando te enteras de que un ser querido tiene esta devastadora enfermedad?

En un libro recientemente publicado, una paciente relata en detalle su propia historia en forma directa, clara y hasta humorística, ofreciendo una serie de consejos con los que espera fomentar un mejor entendimiento entre todos los que entran en contacto con el cáncer.

En enero de 2012, Sarah McDonald, una alta jefa de personal en Silicon Valley, fue diagnosticada con una poco común forma de cáncer llamada carcinoma adenoide quístico -básicamente cáncer de las glándulas salivales-. La enfermedad es tan rara que el médico que la diagnosticó le confesó su ignorancia al respecto.

No se había repuesto del impacto, cuando en marzo del mismo año tuvo un segundo diagnóstico: esta vez de carcinoma ductal invasivo, mejor conocido como cáncer de mama. Se encontraba en la etapa 3, lo que significaba que la enfermedad se había diseminado más allá del tumor.

A los 44 años de edad, Sarah había estado en terapia de fertilidad porque quería tener hijos, pero ahora enfrentaba un largo, doloroso y doble tratamiento de cáncer que implicaba sesiones tanto de radiación como de quimioterapia. Sus perspectivas de supervivencia no eran muy buenas.

Sin embargo, con la misma energía, determinación y organización que usaba en su exigente trabajo, Sarah coordinó a sus médicos, se zambulló en los tratamientos más agresivos -incluyendo los alternativos- y planeó en detalle cómo sacarle lo mejor a lo poco que pensaba que le quedaba de vida.

Diez años más tarde, Sarah McDonald no manifiesta evidencia de la enfermedad, tiene una hija de 6 años y acaba de escribir un libro sobre sus experiencias, The Cancer Channel, que espera pueda servir como una guía no solo para las personas que son diagnosticadas con cáncer, sino para su círculo más cercano.

«Quise describir la montaña rusa que es el cáncer», le contó Sarah a BBC News Mundo. «Describir los muy intensos momentos de desesperación al recibir el diagnóstico».

El libro Cancer Channel de Sarah McDonald

FUENTE DE LA IMAGEN – SARAH MCDONALD. En el libro, Sarah comparte sus experiencias y ofrece una serie de recomendaciones para las personas diagnosticadas con cáncer y su círculo de familiares y amigos.

El cáncer produce un profundo sentido de soledad, dice, y quiere que los pacientes que lean el libro «se sientan menos solos, más reconocidos, que hay otras personas que se sienten así».

También busca darle una perspectiva a las personas que tienen un ser querido con cáncer. Cómo relacionarse con ellos, qué hacer por ellos, qué decir y, más importante, qué no decirle a un paciente con la enfermedad.

Pero además de abordar el terror del diagnóstico y la consecuente incertidumbre, sus observaciones también incluyen «los momentos ridículos, graciosos y hasta indignos por los que se pasa», expresó.

«Es difícil no verle el humor de estar sentada en el sótano de un centro médico, con el pecho desnudo, mientras dos doctores te inyectan en el pezón una sustancia radiactiva», explicó.

«Cuando estás en el momento, se siente horroroso, pero con un poco de tiempo y espacio puedes encontrar el humor. Es increíble, pero es la absoluta verdad».

Sarah McDonald recibiendo tratamiento de radiación

FUENTE DE LA IMAGEN – SARAH MCDONALD

«Una historia loca»

Uno de los consejos que Sarah resalta en su conversación con BBC Mundo, citando su propia experiencia, es no dejar absolutamente todo en manos de los médicos.

La primera vez que sintió un bulto en la base de la boca, fue al dentista porque pensaba que se trataba de una infección. El odontólogo le explicó que podría ser una gama de condiciones, la más grave una forma rara de cáncer que se apresuró a descartar.

Después de consultar con varios especialistas y de someterse a una resonancia magnética y una biopsia, el diagnóstico fue, en efecto, carcinoma adenoide quístico, un cáncer de las glándulas salivares.

Cuando le preguntó al doctor que le explicara más, este le dijo: «Realmente no sé. Lo he estado googleando, pero tú eres un chica lista, tú lo resolverás».

En su caso, ella tuvo que investigar por sí sola, pero por ser una enfermedad tan rara, no había mucha información al respecto, ni siquiera sobre la expectativa de vida. «Fue un momento muy oscuro», dice.

Ahí no terminó todo. Seis meses antes, había sentido un bulto en el seno que, tras una mamografía y un par de biopsias, le dijeron que probablemente solo era un quiste. Pero, ahora, teniendo en cuenta su anterior diagnóstico de cáncer de glándula salivar, pensó que tal vez era un carcinoma metastásico.

Los médicos le aseguraron que así no se comportaba ese cáncer, que si hacía metástasis era más posible que fuera en los pulmones o el cerebro y, además, eso no se veía mucho en alguien tan joven. Sin embargo, le dijeron que podían realizar más pruebas «si eso la hacía sentir mejor».

Así lo hizo y resultó ser cáncer de mama, etapa 3.

«En ambos casos, fui yo quien descubrió los bultos y en ambos casos yo era la que presionó a los doctores para que me hicieran las pruebas que determinaron lo que era», comenta.

Sarah McDonald

FUENTE DE LA IMAGEN – SARAH MCDONALD. Sarah tuvo que presionar a sus médicos para lograr los diagnósticos precisos e investigar a fondo la naturaleza de sus cánceres.

Ambos diagnósticos la dejaron entumecida, sintiéndose sola, entrando en pánico, pensando que no llegaría al final de ese año.

Una vez se repuso del shock y aceptó su suerte, pensó: «Si solo tengo un año de vida, ¿cómo lo quiero vivir?, ¿cómo puedo morir de la manera más digna?»

Se lanzó a leer todo lo que pudo sobre la enfermedad incluyendo los complejos textos en la biblioteca de la Universidad de Stanford, California.

Decidió con sus médicos seguir los métodos más agresivos que ofrecía la medicina occidental, lo que incluyó tratamientos simultáneos de radiación para el cáncer de glándula salivar y quimioterapia para el cáncer del seno.

Puso en práctica sus habilidades administrativas para coordinar los diferentes grupos de médicos que trataban ambos cánceres y que un tratamiento no interfiriera o anulara al otro.

Curiosamente, su oncóloga de cáncer de mama le comentó que no había mejor momento para tener esa enfermedad gracias a la cantidad de dinero que se ha vertido en la investigación y todos los nuevos tratamientos que hay.

Pero con el cáncer de glándula salivar la situación es diferente. No hay muchos datos sobre las tasas de supervivencia. Lo único que se sabe por ahora es que es incurable, señaló Sarah.

Fueron nueve meses de tratamientos con efectos devastadores. Cuando la quimioterapia se administra al mismo tiempo que la radiación, esta última se intensifica. «Como consecuencia, mi boca era un lugar muy tóxico», explica Sarah. «Conté hasta 21 llagas en mi boca, sentía como si estuviera quemada».

Sarah McDonald

FUENTE DE LA IMAGEN – SARAH MCDONALD. Los efectos del tratamiento de radiación se intensifican si tambien se está recibiendo quimioterapia.

Hubo un período de tres semanas en las que no podía pasar bocado y la quimio también la podía dejar exhausta.

«Una historia loca», es como lo resume. «Estaba pasando por tratamientos de fertilidad, recibí dos diagnósticos de cáncer, el cáncer de mi padre regresó, tuvimos tratamientos simultáneos, yo sobreviví, él no. Esa es mis historia».

Aunque en su libro describe en detalle todas estas sensaciones, dolencias y complicaciones, también las salpica con anécdotas graciosas y da recomendaciones prácticas de como sobrellevar momentos complicados o embarazosos.

Unos ejemplos son en torno a la caída del cabello, algo común con los pacientes que reciben quimioterapia.

Sarah comenta sobre las miradas de los otros al ver a una mujer completamente calva, sin cejas ni pestañas. Recomienda cubrirse la cabeza con pañoletas de lana, «las pañoletas de seda se deslizan».

También revela, con cierta gracia, que la quimioterapia te deja la cara reluciente. «Es uno de los mejores defoliantes de piel. [El proceso] también mata las células de la piel y estas van cambiando rápidamente».

Sarah McDonald antes de cortarse el pelo

FUENTE DE LA IMAGEN – SARAH MCDONALD. La caída gradual del cabello es una de las consecuencias de la quimioterapia. Aquí Sarah se prepara para que le rapen la cabeza cuando su alopecia se vuelve muy evidente.

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Algunas recomendaciones de Sarah para los pacientes diagnosticados con cáncer.

  • Nadie está preparado para el cáncer, ni nadie en tu entorno. Prepárate para las diferentes reacciones de parte de ellos. Algunos tendrán palabras o acciones hermosas, otros se alejarán porque estarán aterrorizados con tu diagnóstico, pero eso no es responsabilidad tuya.
  • Infórmate lo más que puedas sobre tu cáncer antes de comunicarles la noticia a familia, amigos y colegas, así podrás contestar mejor todas las preguntas que te van a llover.
  • Dile adiós a las manicuras, pedicuras y jacuzzis. Son posibles fuentes de infección. Los pacientes en quimioterapia tienen el sistema inmune debilitado por lo que le es más difícil combatir un virus o bacteria potencial.
  • Piensa dos veces antes de prepararle la comida a otra persona. Los pacientes en quimioterapia pueden perder el gusto y reportan tener un sabor metálico en la boca. Suelen echarle demasiada sal a sus platos.
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«Calla y escucha»

Sarah también mezcló sus tratamientos médicos con otras terapias alternativas, como yoga y meditación, lo que le ayudó con el estrés mental, a estar más calmada, recuperar energías y fortalecer su voluntad para seguir adelante.

Tomó un licencia de un año de su exigente trabajo para conocer mejor su ciudad, San Francisco, y sus alrededores y aprovechar todo lo que ofrecía, como los museos, las galerías, los conciertos y las caminatas al aire libre por las playas, bosques y montañas.

A pesar de que debía conducir una larga distancia para ir a sus tratamientos, se metió a un gimnasio, hizo pesas y salía a correr. Administró su tiempo cuidadosamente para estar con su esposo y no olvidarse de incluir poder tomar un café con alguna amistad.

El contacto con lo que llama su «círculo cercano» es algo que también aborda en su libro, porque el cáncer es una enfermedad que no solo afecta a quien lo sufre, sino a sus parientes y amigos.

Sarah McDonald caminando por San Francisco con su esposo

FUENTE DE LA IMAGEN – SARAH MCDONALD. Sarah se dedicó a conocer más a su ciudad, San Francisco, y a tomar largas caminatas.

«Una de las cosas que los amigos hacen con la mejor intención es preguntar ‘¿Qué puedo hacer por ti?'», indica Sarah. «Pero para una persona con cáncer eso es como decirle ‘dame una tarea’ y uno piensa ‘¡Dios mío, además de todas mis cosas que tengo que administrar, ahora tengo que administrar a otra persona!’. Eso te puede abrumar».

Sugiere, en cambio, que la persona proponga directamente lo que se ofrece a hacer: «Me gustaría pasar a dejarte un helado» o «Quiero sacar a tu perro a caminar», «¿te queda bien a las 2 pm?»

Toda esa comunicación se hace más fácil gracias a internet. Sarah recomienda usar los sitios online para pacientes donde pueden publicar blogs adelantando cómo van los tratamientos o cómo está su agenda, así los interesados pueden leer y ya estar informados de cómo pueden ayudar.

Es perfectamente normal que alguien tenga curiosidad por el estado de una amistad o pariente con cáncer, pero algunas veces sus preguntas pueden ser desatinadas.

«‘¿Cuánto de te queda de vida?’ definitivamente no es algo que quieras oír a pesar de que es en lo que piensas mucho y es la realidad», dice Sarah.

«Tal vez, lo mejor que puedes hacer es callar y escuchar. Así aprenderás qué temas abordar, inclusive los más sensibles, cuándo abordarlos y qué hacer».

Sarah abrió un sitio internet (thecancerchannelbook.com) donde publica sus listas de qué hacer y qué decir para pacientes y sus allegados.

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Cosas que no le debes decir a alguien con cáncer

  • «Déjame saber qué puedo hacer por ti». Eso es injusto porque la persona con cáncer ya tiene mucho con qué lidiar y ahora tendrá que buscar una tarea que puedas cumplir.
  • «Nunca podría pasar por lo que tú estás pasando». Puede sonar como un cumplido, pero nadie escoge tener cáncer ni se vuelve un héroe al tenerlo, simplemente hace lo mejor que puede para mantenerse con vida y tú también lo harías.
  • «Me encanta tu actitud». En realidad me da ira tener cáncer, pero temo que si expreso cómo me siento los que me rodean no se van a sentir muy bien conmigo. Así que pretendo tener una buena actitud.
  • «Tengo una tía que tuvo cáncer». Todos los cánceres son diferentes y sus tratamientos y protocolos cambian día a día. La experiencia de tu tía va a ser muy diferente a la mía.
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El libro The Cancer Channel surgió del impulso de querer describir su experiencia, con altibajos emocionales y físicos, para que otras personas recién diagnosticadas se pudieran identificar, no sentirse tan solas y lo que pueden esperar.

Los médicos pueden hablar desde el punto de vista científico, el tratamiento, los medicamentos y demás, pero Sarah quería compartir su historia desde el día a día, las cosas prácticas, las curiosidades y ridiculeces «como si le estuviera explicando a mi mejor amiga qué esperar si estuviera pasando por lo mismo que yo pasé».

Cuando estaba en pleno tratamiento y había perdido el pelo y tenía que dibujar sus cejas a lápiz, Sarah cuenta que una mujer se le acercó en una tienda. «Me dijo, ‘hace cinco años salí del tratamiento y solo quería hacerle ver que aquí estoy, con vida, y que hay algo que le espera al otro lado'».

«Fue increíble escuchar a alguien que ha tenido cáncer y que me dejara saber que no tiene necesariamente que ser una sentencia de muerte. Se lo agradecí tanto», dijo Sarah.

Diez años después de su doble diagnóstico, se encuentra en un estado al que refieren como «ninguna evidencia de la enfermedad».

Sarah McDonald con su hija y esposo

FUENTE DE LA IMAGEN – SARAH MCDONALD. Sarah suspendió su tratamiento de fármacos inhibidores de hormonas para poder quedar embarazada y dar a luz a su hija, Rory.

Naturalmente, tiene que estar monitoreando continuamente su estado, particularmente el del cáncer de glándula salivar, y seguir tomando medicamentos.

Sin embargo, unos años después de terminar la radiación y quimioterapia y de empezar con el tratamiento de fármacos inhibidores de hormonas, Sarah contemplaba tener un hijo mediante una madre subrogada. Pero se enteró de que un estudio en Europa hablaba de mujeres que habían interrumpido sus fármacos, logrado quedar embarazadas y, luego de dar a luz, regresar al régimen farmacológico.

¿En el tiempo que te queda, en tu corta pero preciosa vida, qué quieres hacer?'», se preguntó. La respuesta le llegó en la forma de su hija Rory, que ahora tiene 6 años.

«Después de un diagnóstico de cáncer todo se reduce a una sola cosa: vivir. El resto es ruido», afirma.

«Priorizo mi hija, mi esposo, mis amistades por encima de todo. Al final la medida se toma por cómo hemos amado y a quienes hemos amado».

Imagen de portada:SARA MCDONALD. Sarah McDonald fue diagnosticada con dos cánceres simultáneos y se sometió a tratamientos de nueve meses para ambos.

FUENTE RESPONSABLE: William Márquez. BBC News Mundo. 17 de noviembre 2022.

Sociedad y Cultura/Ciencia/Salud/Salud de la Mujer/Cáncer.

 

 

 

 

Bob Dylan sobre Elvis Costello & The Attractions: «Eran mejor banda que cualquiera de sus contemporáneos».

En su venidero libro The Philosophy of Modern Song el músico habla maravillas de su colega.

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Bob Dylan ya lleva más de 60 años de carrera y, por ende, es una voz más que autorizada para dar cátedra sobre lo que merece la pena ser escuchado. Por esa misma razón, en su venidero libro The Philosophy of Modern Song el músico decidió analizar 66 canciones a través de las décadas y explicó por qué fueron fundamentales en la historia de la música. Una de ellas fue «Pump It Up» de Elvis Costello & The Attractions, a quien admiraba y sobre quien escribió varias palabras de adulación.

En un extracto del libro publicado por The Times (via Far Out Magazine), Dylan no hace otra cosa que expresar buenas palabras para Costello y compañía. «Elvis Costello y los Attractions eran mejor banda que cualquiera de sus contemporáneos. Mejores por años luz. El propio Elvis era una figura única. Gafas con montura de cuerno, extravagante e intenso. El único cantante-guitarrista de la banda«, escribe el músico de 81 años.

Foto: Facebook de Elvis Costello

Sobre la apariencia y la forma de componer del británico, Dylan dice: «No podías decir que no te recordaba a Buddy Holly. Al menos en lo superficial. Elvis tenía a Harold Lloyd en su ADN también. En el momento que compuso ‘Pump It Up’, obviamente había estado escuchando demasiado a Springsteen. Pero también tenía una fuerte dosis de ‘Subterranean Homesick Blues’«.

Finalmente, y haciendo hincapié en la canción que seleccionó, el autor de «Mr. Tambourine Man» concluye: «‘Pump It Up’ es una melodía casi a tiempo muerto con una retórica poderosa y, con todo ello, Elvis no exudaba más que beligerancia de alto nivel. Era beligerante en todos los sentidos. Hasta en la mirada. Típico inglés o irlandés, no importaba la miseria en la que viviera, siempre aparecía con traje y corbata«.

Pincha el link para ver el vídeo. Muchas gracias.

Elvis Costello & The Attractions – Pump It Up

Imagen de portada: Bob Dylan. Facebook de Bob Dylan.

FUENTE RESPONSABLE: INDIE HOY. Por Lucas Santomero. 10 de noviembre 2022.

Sociedad y Cultura/Música/Bandas/Bob Dylan

 

 

Capturando a los Carver.

VIDAS

Alrededor de una supuesta visita del célebre Raymond Carver a Argentina, y su mujer de entonces, la también poeta Tess Gallagher, se tejió un malentendido que dura hasta hoy. Hablamos con Gallagher y algunos de los protagonistas.

El 24 de marzo de 1986, Raymond Carver publicó su poema «Cutlery» en el New Yorker.  

En el poema, el escritor consigue traer con su caña hacia la superficie un inmenso salmón. El salmón emerge enorme y plateado bajo la luz de la luna, tironea y se sale del anzuelo y vuelve al río. Carver queda perturbado con esa imagen que probablemente ilustre al mismo tiempo el misterio de la poesía y el trabajo del poeta: pasar esperando y esperando hasta que la belleza aflore. “Cutlery” (traducido como Cubertería, o Cubiertos) tenía además elementos que tocaban a los argentinos: hablaba de un río ancho que podíamos identificar fácilmente como el Paraná, mencionaba a la ciudad de Rosario y contaba de una comida en el Jockey Club. 

La fecha de publicación del poema -un 24 de marzo-, una mala traducción de la palabra officers, la falta de documentación respecto a la llegada de Carver a la Argentina, algunas ficciones escritas a raíz de esa visita y el rumor de que Carver habría dado una charla literaria en el Jockey Club en 1980 elevaron el viaje a la categoría de mito urbano. Para colmo, “Cutlery” no aparece en ninguno de los libros de poesía que llegaron a la Argentina en castellano, a través de la colección de Visor. 

No es el único poema en que Carver nombra a la Argentina: En el libro Ultramar (Ultramarine), en el último poema, “The gift”, Carver escribe: “Pero por alguna razón, antes de dormirme, me acordé de aquella vez en el aeropuerto de Buenos Aires, la tarde en que nos íbamos. ¡Qué tranquilo y desierto estaba todo!”. Y más adelante, en el mismo poema: “me di vuelta para mirar una vez más las luces de Buenos Aires”. También escribió “En la pampa esta noche”, en la que habla de gauchos y hay un verso donde señala que “Juan Perón duerme en España con el General Franco”.

Jorge Lanata, en su libro Polaroids, aparentemente influido por el relato del periodista rosarino Gary Vila Ortiz, escribió el cuento “Un pez en el aire”. Pero en esa ficción, Carver llega en soledad a Rosario a dar una charla de escritura creativa en el Jockey Club para gente de alta alcurnia y militares de la ciudad. El cuento probablemente haya sido leído en clave de no ficción. Al final del relato, en el que Carver termina componiendo el poema a orillas del Paraná, se cita “Cutlery” y se encuentra la traducción de la palabra officers como oficiales. Ese error luego lo repararía una traducción realizada por Mirta Rosemberg y Daniel Samoilovich: los que compartían la comida con Carver y su mujer Tess Gallagher en Rosario no eran militares argentinos, sino los directivos del club. 

No fue la única ficción que sumó malentendidos: en una novela de Víctor Cagnin, Carver cena y conversa animadamente con Gary Vila Ortiz y el propio Lanata. Esa escena también fue concebida como ficción, pero muchos lectores la asimilaron como la más pura realidad y terminó empastando la verdadera historia de la visita del escritor americano a la Argentina, a Buenos Aires y también a Rosario. 

El relato sin duda más creíble sobre la llegada de Carver lo dio la escritora Beatriz Vignoli, quien asegura que la charla sobre escritura creativa en Rosario existió, pero no fue de Carver solo: fue en compañía de su pareja, Tess Gallagher. 

El relato de Vignoli abunda en precisiones: la charla no fue en una cena en el Jockey Club, sino en el Instituto Nacional del Profesorado, hoy Olga Cossetini, que funcionaba en el edificio del Normal Nacional de Enseñanza Superior, y ocurrió en 1984. Según Vignoli, el encuentro fue organizado ARICANA (Asociación Rosarina de Intercambio Cultural Argentino Norteamericano). Vignoli, quien tenía diecinueve años y cursaba el primer año del traductorado, confesó que a ella en verdad la cautivó Gallagher, poeta y cuentista, quien recitó en inglés poesía de Alejandra Pizarnick. Pero cuando Carver leyó, Vignoli cuenta que, literalmente, se durmió. A Carver lo describe maravillosamente en un texto que ya es un clásico de la literatura rosarina, “Yo dormí con Carver”:  

“Vi a un hombre que se sentó ante el micrófono y saludó con una voz gris, plana, neutra, opaca. El hombre era como la voz. Todo cuadrado, todo gris. Los ojos grises. Unos anteojos verdosos, grandotes, de miope, enormes, cuadrados. Una grisez sólida, eso era Carver”.

El traductor Emilio Ganem, presidente entonces del centro de estudiantes del traductorado, agrega más datos: “levantamos la clase para ir al salón de actos donde ellos iban a leer y a dar una charla. Fue algo inesperado, no fue algo organizado. 

Para mí la trajo Fanny Sloer de Godfrid, que era una profesora de literatura muy relacionada, con muchos contactos. Ella nos pidió ayuda para que la charla tuviera más convocatoria. Y sí; como ya contó Beatriz Vignoli, la charla de Carver fue bastante aburrida.” 

En esa charla en la que se durmió Vignoli, Carver, en un inglés monótono, habría leído, según la reconstrucción del periodista Miguel Roig, “Intimacy”, el cuento que se publicaría luego en Tres rosas amarillas. En ese relato, el escritor, ya consagrado en los Estados Unidos y curado de su alcoholismo, visita durante una gira a su ex mujer, Mariann Burk. El cuento es una furiosa catarsis de su ex, acaso sea una reescritura de “Princesa”, de Anton Chejov, y es también un cuestionamiento a la utilización de la intimidad como material narrativo, aunque en el conmovedor final ella lo termina autorizando a que escriba lo que quiera.

Justamente esa fama exponencial que en pocos años logró Carver después de la publicación de ¿Quieres hacer el favor de callarte, por favor? (“Will you please please be quiet, please”) en 1976 es la que lo traería junto a Gallagher a tierras argentinas. La vida de Carver pega un giro de ciento ochenta grados al año siguiente, en 1977, cuando ingresa a Alcohólicos Anónimos. En 1977 conoce en un encuentro de escritores en Texas a su futura pareja. Al año siguiente recibe la beca Guggenheim. 

En 1981 publica su segundo volumen De qué hablamos cuando hablamos de amor (“What we talk when we talk about love”), que lo consagra casi como una estrella pop. Instalados en Siracusa, Carver y Gallagher comienzan a enseñar escritura creativa en la universidad, a publicar regularmente en “New Yorker”, y a viajar y dar charlas por el mundo. En 1982, “Cathedral” es considerado uno de los diez mejores cuentos de los Estados Unidos, y al año siguiente Carver es premiado con el Harold and Mildred Strauss Living Award –recibe suficiente dinero como para poder escribir sin preocupaciones- y el libro Cathedral es candidato al National Book. 

En ese contexto –Carver y Gallagher tienen que poner delante de su casa un cartel con la leyenda “Escritores trabajando”, por la cantidad de visitas que reciben a diario-, deciden realizar un viaje al exterior para darse un respiro, y salen a dar charlas sobre escritura creativa con el auspicio de la US Information Agency. En el verano norteamericano de 1984 viajan a San Pablo, y luego a Buenos Aires y a Rosario. Para Vignoli, la encargada de coordinar el intercambio pudo haber sido la profesora de inglés rosarina Fanny Fuhks. Quisimos contactar a Fanny junto a mi amigo, el escritor rosarino Raúl Astorga, pero Fanny murió el año pasado. 

Al paso del tiempo, la ausencia de material periodístico, las malas traducciones y la digestión de obras de ficción como de no ficción hay que sumarle las imprecisiones del mismo poema de Carver, “Cutlery”. En él, el escritor escribe “el ancho río que devuelve la luz de las abiertas ventanas del comedor del Jockey Club”. 

Hoy resulta imposible ver el Paraná desde la terraza del Jockey. En 2011, el director de cine Gustavo Postiglione le dedicó unos minutos a la visita de Carver a Rosario en su documental “La ciudad y las palabras”. Postiglione subió a la terraza del edificio y demostró que desde ahí no se ve el Paraná. 

Pero eso fue casi treinta años después del poema de Carver. ¿En 1984, si es que Carver estuvo allí, con menos edificios, lo pudo haber visto? Otros poetas rosarinos, como Martín Prieto, en ese mismo documental, sugieren que en verdad Carver juntó en su poema imágenes de su paso por Rosario con nombres emblemáticos; compuso, fusionó. No se preocupó por la veracidad geográfica del recuerdo; fue detrás de la epifanía. Al borde del Paraná fue evocando otro río, otro pez, la misma espera, la misma falta. En el documental de Postiglione, desde la voz en off se daba a entender que el relato de Vignoli no era del todo fiable. Gran problema que sufren los memoriosos: la memoria de elefante y la mitomanía suelen ser orillas de un mismo río. 

Periodista cultural, Astorga sostiene que existiría una foto de Gary Vila Ortiz junto a Carver, que quizás cenaron juntos en el restaurante “La misión del marinero” y que hasta hubo una entrevista. En 1984, Carver era ya una estrella nacional en Estados Unidos, y un ilustre desconocido en Argentina. Sus títulos llegarían traducidos dos años más tarde, por Anagrama, en 1986. Por eso no existen rastros de la charla en el profesorado, ni fotos de su paso por el Jockey. Gary Vila Ortiz, el periodista cultural rosarino, también murió. Le escribí a Reynaldo Sietecase y al escritor rosarino Patricio Pron. Los dos muy gentilmente me respondieron en Twitter. Sietecase escribió: “Alguna vez Gary Vila Ortiz me contó que estuvo con él, no sé si lo llegó a entrevistar o lo presentó”. Pron, desde España, twitteó: “La última vez que pregunté, nadie se acordaba de nada. (O sí: Beatriz Vignoli sí se acordaba, aunque tampoco de mucho)”. 

Entonces me acordé de Santiago Llach. En 2021, Gallagher había sido jurado del Mundial de Poesía que él mismo organiza. Lector fanático de Carver, Llach le escribió. El miércoles a las doce de la noche, llegó el mail de respuesta de Gallagher. 

“Hola Santiago, ¡Gracias por escribirme!  Ray y yo pasamos unos días hermosos en Argentina. Recuerdo en especial que caminamos por las calles nocturnas de Buenos Aires con Ray y fuimos a un show de flamenco una noche. Nuestra increíble anfitriona me llevó a un mercado de pescados un día para mostrarme todas las hermosas variedades que se pueden pescar en Argentina porque sabía que yo había pescado en el estrecho de Juan de Fuca cerca de donde nací desde los 5 años, y Ray y yo fuimos varias veces a Alaska a pescar salmón. Esta mujer maravillosa hasta nos cocinó uno de estos pescados. Recuerdo lo impactante de la arquitectura. Pude ver por qué  Buenos Aires tiene la reputación de ser la París de Sudamérica. No estoy segura de haber estado en Rosario, pero sé que Ray y yo escuchamos una historia sobre algo que sucedió en el Jockey club de ahí. ¡Necesito volver a leer ese poema! 

Cariños 

Tess»       

Curiosidades de la vida: teníamos el testimonio de la viuda de Carver, pero el misterio, lejos de aclararse, crecía. Llach marcó dos cuestiones: una, que el show de flamenco debió haber sido de tango. Y dos, que en Buenos Aires no hay negocios callejeros de venta de pescado. Esa es una marca típica de Rosario, de la zona de La Florida. ¿De quién hablaría Gallagher cuando se refería a la increíble anfitriona que tan bien los había tratado y hasta había cocinado para ellos? Gracias al testimonio de Ganem, contactamos a Fanny Sloer de Godfrid. Vignoli me pasó el Instagram de su nieta, la actriz Valentina Godfrid. Fanny, con ochenta y ocho años y una memoria extraordinaria, se encargó de despejar todas las dudas.

“Efectivamente, a pedido de la sección cultural de la Embajada de EE.UU y en mi carácter de profesora de Literatura Norteamericana en el Instituto Nacional del Profesorado y de la UNR, el 8 de junio de 1984 organicé la visita de Raymond y Tess a Rosario adonde Carver dio una conferencia sobre Hemingway. Hubo un almuerzo en el Jockey Club, una visita a los pescadores, porque Carver era un fanático de la pesca, y una conferencia sobre Hemingway en el Instituto del Profesorado, además de un city tour. Fue una visita muy breve, fue organizada muy a último momento por la Embajada y no conocíamos suficientemente la obra de Carver. Recién después de su visita lo leímos y estudiamos. A Carver, lo que más le impactó fue la visita a los pescadores en la costanera de La Florida. Mi amigo Gary Vila Ortiz no participó del almuerzo en el Jockey Club, y es probable que hayamos cenado en La Misión del Marinero cerca de mi casa, pero no podría asegurarlo. Carver murió a los pocos años, y yo publiqué una nota en el diario La Capital el 30 de octubre de 1988. Después de su fallecimiento, Tess me mandó de regalo el último libro de poemas de Carver “A new path to the waterfall”, con una tarjeta muy linda”.

En ella, se lee “Querida Funny: quería que tuvieras el último libro de Ray. Me acuerdo muy bien de tu amabilidad, de ti y de tu marido. Espero que este presente sea bien compartido allí en Rosario. Con cariño, Tess”.

(Este artículo fue posible gracias a la colaboración desinteresada de Raúl Astorga, Santiago Llach, Beatriz Vignoli, María Soledad Suares y Valentina Godfrid.)

Imagen de portada: Raymond Carver

FUENTE RESPONSABLE: BA La Agenda Revista. Por Rodrigo Manigot*Es músico y guionista. Es cantante y compositor de Ella es tan Cargosa. En Twitter es @elrulomanigot 

Sociedad y Cultura/Literatura/Poesía/En memoria

Descubren en España antiguo artefacto que podría ayudar a rastrear los orígenes del euskera.

El descubrimiento de cinco palabras inscritas en una mano de bronce de 2.000 años de antigüedad puede ayudar a reescribir la historia del euskera, una de las lenguas más misteriosas de Europa.

Investigadores del norte de España han declarado esta semana que han descubierto lo que creen que es el registro escrito más antiguo de un precursor del euskera moderno, que se remonta al siglo I antes de Cristo. 

La Sociedad Científica Aranzadi, un instituto de investigación vasco, dijo que la inscripción se encontró en una pieza plana de bronce con forma de mano humana que los arqueólogos desenterraron el año pasado. Los investigadores creen que se trata de la primera prueba conocida de una lengua vasca escrita, precursora del euskera que aún se habla en algunas zonas del norte de España y el suroeste de Francia. 

Reescribir la historia del euskera

El descubrimiento podría poner en entredicho la creencia generalizada de los lingüistas de que los vascones, una tribu de la Edad de Hierro asentada en el territorio que constituye la actual región de Navarra en España, solo empezaron a escribir en su lengua tras la introducción de la escritura latina por los invasores romanos. 

«Esta pieza cambia por completo lo que pensábamos hasta ahora sobre los vascones y su escritura», dijo Joaquín Gorrochategui, profesor de Lingüística Indoeuropea de la Universidad del País Vasco. «Estábamos convencidos de que los vascones no sabían leer ni escribir en la antigüedad y solo utilizaban la escritura para acuñar monedas», agregó. 

Una foto distribuida muestra una mano de bronce, fechada hace 2.100 años y que muestra palabras escritas en un precursor de la lengua vasca, encontrada en un asentamiento de la fortaleza de Irulegi, cerca de Pamplona, España.

«La mano de Irulegi»

Los arqueólogos creen que la mano, a la que llaman «la mano de Irulegi» por el lugar donde fue encontrada, al pie de un castillo medieval, estaba diseñada para colgarla en una puerta, probablemente como amuleto de protección. 

Hasta ahora, los lingüistas solo han podido traducir una de las palabras inscritas en ella: «sorioneku», que corresponde a la palabra vasca «zorioneku», o «afortunado». 

La pieza fue encontrada en el marco de las excavaciones que se realizan en la ciudad de Irulegi (Valle de Aranguren), habitada entre la Edad del Bronce media (siglos XV a XI a.C.) y el final de la Edad del Hierro (siglo I a.C.) y destruida por un ataque de las tropas romanas.  

La llamada «mano de Irulegi», que se conservó en buen estado porque fue enterrada y sellada por un muro de adobe de la época, es una lámina de bronce, que contiene un 53,19 % de estaño, un 40,87 % de cobre y un 2,16 % de plomo, algo habitual en las aleaciones antiguas.   

Los arqueólogos de la Sociedad de Ciencias Aranzadi realizaron el hallazgo en junio de 2021 y ya han traducido la primera palabra: sorioneku o buena suerte.

Los arqueólogos de la Sociedad de Ciencias Aranzadi realizaron el hallazgo en junio de 2021 y ya han traducido la primera palabra: «sorioneku» o «buena suerte».

La inscripción consta de cinco palabras repartidas en cuatro líneas. El alfabeto utilizado para escribir el texto pertenece a la familia de los semisilabarios ibéricos, pero presenta algunas características que llevan a clasificarlo como un subsistema específico del territorio vasco, entre ellas el uso del signo «T», no presente en otros subsistemas.   

Todavía no se conoce el significado de las otras cuatro palabras: «tenekebeekiratere», «oTirtan», «eseakari» y «eraukon».

Un «lengua aislada»

El euskera ha sobrevivido durante siglos a pesar de haber cedido terreno al español y al francés. Se calcula que varios cientos de miles de personas hablan esta lengua, también conocida como euskera, sobre todo en las regiones españolas del País Vasco y Navarra, y al otro lado de los Pirineos en una pequeña zona de Francia. 

Los lingüistas la consideran una «lengua aislada», es decir, que no tiene raíces conocidas en otros grupos lingüísticos.

FEW (AP, Lusa)

Imagen de portada: La Mano de Irulegi fue descubierta el año pasado cerca de Pamplona.

FUENTE RESPONSABLE: Made for Minds.16 de noviembre 2022.

Sociedad y Cultura/España/Euskera/País vasco/Artefactos/Orígenes.

 

Azucena Maizani: una pionera del tango.

A 120 años de su nacimiento.

Junto a Rosita Quiroga, Azucena Maizani marcó el rumbo de las muchas cancionistas que surgieron a comienzos de la década del veinte, iniciando la participación definitiva de la mujer en el tango.Durante años se presentó vestida con trajes masculinos tal como puede observarse en la primera película argentina totalmente sonora «Tango» o bien, con atuendos criollos de gaucho. Esta imagen «agresiva» para una mujer, contrastaba con la realidad de su tiempo.

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Azucena Maizani, «Milonga del 900», película “¡Tango!”, 1933.

Romántica, sentimental, revolucionaria. Nació en la ciudad de Buenos Aires el 17 de noviembre de 1902 y a los cinco años de edad se fue con unos parientes a vivir a la isla Martín García, por motivos económicos. 

Cuenta Francisco Canaro en sus Memorias que una noche en la Boite Pigalle se le acercó una mujer joven ofreciéndose para cantar. Comenta que era una «morocha de espléndida juventud» y con gusto le ofreció que realizara un pequeño ensayo en el intervalo, sin saber siquiera su nombre la presentó como Azabache y cantó dos canciones.  Otra de las anécdotas míticas de la época dice que en una fiesta familiar a la que habría ido con Delia Rodríguez, que en ese momento era una exitosa cantante, se encontraba Enrique Pedro Delfino acompañando en el piano a todo concurrente que se animara a cantar. Lo hizo Maizani y tal impresión causó en el pianista que la presentó al empresario teatral Pascual Carcavallo que a su vez la escuchó y la contrató. Debutó en el teatro Nacional el 27 de julio de 1923 en el sainete «A mí no me hablen de penas» de Alberto Vacarezza; no tenía letra, solamente cantaba el tango Padre nuestro compuesto especialmente para ella por Enrique Pedro Delfino y Vacarezza acompañada por la orquesta de Salvador Merino y lo hizo con tanto éxito que la noche del estreno el público lo hizo repetir cinco veces.

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AZUCENA MAIZANI – PADRE NUESTRO – TANGO – (AUDIO RADIAL )

Una idea de su consagración la da el hecho de que en su debut teatral le habían pagado doscientos pesos por mes y en la radio comenzó a ganar la misma suma pero por cada presentación.

En 1925 trabajó en el teatro San Martín en la compañía encabezada por Héctor y Camila Quiroga estrenando dos tangos que luego se popularizaron: Silbando y Organito de la tarde. Siguió en 1926 en el mismo teatro con Elías Alippi y en el teatro Hipodrome ubicado en Corrientes y Carlos Pellegrini. Durante 1927 actuó en el teatro Porteño, y algunos de sus éxitos fueron las interpretaciones de Pato, Amigazo y Esta noche me emborracho.

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Esta noche me emborracho

En 1931 viaja a Europa para realizar una memorable gira que termina durando dos años. Sin embargo, a su regreso se encuentra con una panorama distinto (gracias a su misma siembra): ya había muchas mujeres destacadas en la escena tanguera. Allí estaban Libertad Lamarque, Ada Falcón, Adhelma Falcón, Tania, Mercedes Simone y Dorita Davis. De todos modos, rápidamente recuperó su popularidad y en 1933 actuó en Tango, el primer largometraje argentino con sonido óptico. Su presencia ahí es inolvidable y estelar.

En 1936 fue contratada para actuar en radio con un sueldo de 5 mil pesos (un dato simpático era que un diputado nacional ganaba 3 mil pesos).​ En marzo de ese año estalló un escándalo cuando se suicidó pegándose un tiro Rodolfo José María Caffaro, que se iniciaba como cantor con el seudónimo de Ricardo Colombres y mantenía sin ocultamientos una relación sentimental con Maizani. 

En 1937 realizó una extensa gira por América que incluyó México y New York. En esta última ciudad actuó en radio, grabó discos e intervino en el rodaje de la película «Di que me quieres» acompañada musicalmente por Terig Tucci. 

En la década de 1940 comienza su decadencia pero no opaca su trascendencia y la brillantez e importancia de su carrera.

Azucena Maizani – Lejos de Mi Tierra

Azucena Maizani – Deci Que Si (1931)

NUESTRA CITA – AZUCENA MAIZANI

AZUCENA MAIZANI – «Milionga del 900»

Azucena Maizani «Tango mio´´ (1939)

AZUCENA MAIZANI – EN ESTA SOLEDAD – TANGO

Azucena Maizani – Pero yo sé

Imagen de portada: Azucena Maizani

FUENTE RESPONSABLE: Página 12. 17 de noviembre 2022.

Sociedad y Cultura/Música/Tango/Tango Argentino

 

 

 

Un río de mariposas de colores, de Dante Tenenbaum (selección).

Odisea de intentos fallidos

Hoy las calles de mi ciudad son un río de

mariposas muertas.

Mis pies se afilan al caminar, se vuelven

fuego en el afán de correr y soñar.

Mi vida es una odisea de intentos fallidos.

Tiene olor a humo y naufragio,

y tengo anosmia.

¿Algo de todo esto tiene sentido?

Sigo caminando y veo

un árbol al revés

que genera olas en el mar del cielo

donde los aviones navegan

hasta conectar a las personas.

La palabra

Las luces de los autos iluminan

ese edificio de fantasía que recordaba como mágico.

Miré sin querer,

vi el odio camuflado, esas noches de luna llena y nubes escandalosas.

Recibí una bomba por teléfono

y la desactivé.

Pájaros en las fotos

Mientras ordeno mis cosas para salir,

siempre olvido algo.

Me olvido de la confianza que me daba vivir.

¿Dónde la olvidé?

¿Quién me hizo perderla? Fui yo. No, yo no fui.

El mundo tiene la culpa de todo lo que me pasa,

todos están en contra de mí.

Voy a sacarles fotos a los pájaros y a sus plumas de colores.

Un río de mariposas de colores

Dante Tenenbaum

Poesía

Halley Ediciones

Buenos Aires (Argentina), 2022

ISBN: 978-987-8482-77-4

65 páginas

Imagen de portada: Dante Tenenbaum

FUENTE RESPONSABLE: Letralia. Tierra de Letras. 16 de noviembre 2022.

Sociedad y Cultura/Literatura/´Poesía.

 

 

Científicos explican la reacción en cadena que nos mandará a la Edad Media si no la prevenimos.

EL EVENTO MIYAKE

Los científicos entrevistados para el documental Control Z: La Gran Tormenta, explican sus efectos y la cadena de desastres producto de la caída de la red eléctrica.

Sí deseas profundizar en esta entrada lee por favor adonde se encuentre escrito en color “azul”. Muchas gracias.

Que la actividad solar extrema es un peligro para la civilización humana no es algo nuevo. Muchos artículos han hablado sobre el tema, demoledores informes de instituciones como la Academia Nacional de las Ciencias de los EEUU y el Pentágono, así como estudios científicos y hasta películas y series de televisión de serie B que han especulado sobre las consecuencias de un evento Carrington, la tormenta solar que impactó la Tierra en 1859 destruyendo redes telegráficas de todo el planeta.

Pincha el link si deseas ver el vídeo. Muchas gracias.

El fenómeno natural que nos devolverá a la Edad Media

Sin embargo, el primer episodio del documental de nuestra nueva serie Control Z — La Gran Tormenta, sobre estas líneas — va más allá y une todos los hilos para formar un tapiz de las consecuencias interconectadas en una imagen general sin precendentes. Sobrecogedora y desoladora, pero con un mensaje optimista: la ciencia dice que, si actuamos, podremos evitar los gravísimos efectos de un fenómeno que es inevitable.

Crónica de una tormenta anunciada

Los efectos de los eventos solares extremos están documentados. La Dra. Holly Gilbert —que fue directora de la división de ciencia heliofísica del centro de investigación NASA Goddard y ahora encabeza el High Altitude Observatory del Centro Nacional de Investigación Atmosférica de los Estados Unidos— nos explicó que hay tres niveles de impacto. El primero es la erupción de una radiación de alta energía —rayos X y de ultravioleta extremo— que puede afectar a nuestra ionosfera en ocho minutos porque viaja a la velocidad de la luz. Las partículas también causan corrientes porque son partículas cargadas y, finalmente, las eyecciones de masa coronal, con decenas de miles de millones de toneladas de plasma y el campo magnético del Sol.

Los seres humanos vivimos en la ignorancia del grave peligro que el Sol, nuestra fuente de vida, representa para la civilización humana en cualquier momento. (Control Z).

Según nos contó por videoconferencia la Dra. Sangeetha Abdu Jyothi, profesora adjunta de Computación en la Universidad de California, Irvine, que estudió el efecto devastador que un evento como el Carrington tendría en la red de cables de internet submarinos, destruyendo sus centros repetidores por la falta de protección e inutilizando las conexiones de internet globales —esta combinación de efectos no solo derribaría la red internet, sino que nos devolvería al medioevo—. De hecho, “ni siquiera la Edad Media, diría que incluso antes”, remacha Abdu Jyothi.

Un bucle solar levantándose cientos de miles de kilómetros sobre el Sol.

Hoy, todas las infraestructuras críticas de la sociedad, desde la sanidad y la banca a la distribución de agua potable o la logística… la lista es interminable. Cualquier industria en la que puedas pensar, afirma, depende de la electricidad y la red internet. “Si no tenemos eso, básicamente volveremos a la Edad de Piedra. Especialmente con el tipo de densidad de población que tenemos en las grandes ciudades. Ni siquiera puedo imaginar lo que pasaría si ocurriera un evento a gran escala”. John Kappenman, un ingeniero estadounidense con décadas de experiencia en la industria eléctrica norteamericana, sí lo imagina. Lleva toda la vida estudiando estos fenómenos y su impacto en las redes de alta y media tensión: “Sí, claramente habría desastres de salud pública, desastres de servicios públicos, desastres en la cadena de distribución de alimentos, desastres de la industria farmaceútica, inutilización de los hospitales, de los sistemas de pago… Todo caerá una vez que sufres un impacto en la más importante de todas la infraestructura, la red eléctrica”, nos dice en entrevista telefónica.

La onda de choque de una eyección coronal masiva del Sol deformando el campo magnético terrestre.

En la actualidad, los científicos piensan que cada pocos cientos de años vamos a tener un evento de nivel Carrington —el último fue en julio de 2012, pero afortunadamente ocurrió hacia el lado opuesto a la Tierra—. «Pero cada mil años vamos a tener un evento que es 10 o 20 veces más fuerte que el evento Carrington. No es una cuestión de si lo vamos a sufrir o no. Es solo una cuestión de cuándo va a pasar», afirma Gilbert.

El evento Miyake será aún peor

Si el impacto global de un evento Carrington sería devastador de por sí, existe otro tipo de tormenta aún más poderosa: los eventos Miyake. El Dr. Ethan Siegel —astrofísico teórico, investigador y divulgador, autor del famoso podcast Starts with a Bang— ha seguido de cerca la situación de la red eléctrica mundial y el peligro que el tiempo solar extremo representa para la supervivencia de la civilización. Según Siegel, el evento de 1859 no es nada comparado con un evento Miyake.

La energía desatada al romperse la cola crearía una corriente eléctrica que reventaría la mayoría de los transformadores de todo el planeta.

“Sabemos que el Sol [crea eventos Carrington] con regularidad”, nos cuenta Siegel por videoconferencia, “pero recientemente nos hemos enterado de que este tipo de eventos no son los más fuertes que se hayan producido”. Hace más de un milenio, cuenta, en el año 774 o 775, hubo un gran aumento en el carbono 14 en la atmósfera de la Tierra que se codificó en anillos de árboles en todo el mundo. “Después de una década de investigar las causas del pico, hemos llegado a la conclusión científica de que el Sol tenía la culpa”, afirma, “y fue un evento más de 10 veces más poderoso que el evento Carrington. De hecho, puede que ni siquiera sea el evento más fuerte que jamás haya ocurrido. Porque si vamos y miramos en núcleos de hielo de hace 9.200 años, hubo una tormenta aún más poderosa que el evento de 774 a 775, que fue un evento Miyake”. 

Durante una tormenta solar, la erupción acelera los protones presentes en el viento solar de la heliosfera —el área de influencia del Sol, donde se encuentran la Tierra y el resto de planetas— a la velocidad de la luz. Estos protones se convierten así en partículas de alta energía que también son un peligro para los seres humanos y la civilización.

El campo electromagnético también inutilizaría todos los sistemas de alerta sobre el horizonte, según el Pentágono, inutilizando los sistemas de defensa temprana y mermando la capacidad militar de todo el mundo.

El Dr. Raimund Muscheler —profesor de Ciencias del Cuaternario y especialista en paleoclima de la Universidad de Lund— fue el descubridor de los núcleos de hielo a los que hace referencia Siegel. En una entrevista por videoconferencia, nos cuenta que estos protones son tan peligrosos para la infraestructura electrónica como el plasma solar lo es para la infraestructura eléctrica: “Representan un riesgo directo de radiación. La electrónica de los satélites puede destruirse cuando hay una alta radiación, pero también afectaría a cualquier persona en el espacio. Si vuelas en un avión cerca de áreas polares donde el campo germánico no nos protege de estas partículas de alta energía, allí también puedes estar expuesto a una alta exposición a la radiación”. Abdu Jyothi dice que estos protones afectarían también gravemente a todos los dispositivos electrónicos en la Tierra, causando daños irreparables en ficheros de datos y causando errores en chips cuando el incremento de partículas de alta energía llegara a la superficie terrestre. “Con un evento Carrington, nuestros teléfonos móviles, torres de telefonía móvil, servidores de portátiles y centros de datos, estarían en su mayoría seguros siempre y cuando tengan protección contra el voltaje transitorio del suministro eléctrico”, dice, “pero con un evento [como el Miyake] que es dos órdenes de magnitud más fuerte, si tenemos partículas cargadas que golpean la superficie de la Tierra, entonces esto podría corromper nuestro almacenamiento de datos”.

Cientos de miles de personas morirían en apenas unas horas ante la falta de electricidad después de agotar el combustible de los generadores de emergencia.

Abdu Jyothi dice que los datos que se almacenan en nuestros centros de datos —como tu información bancaria, registros de salud, casi todos los datos que tenemos hoy en día— podrían corromperse. “Hoy ya sabemos que hay pequeñas cantidades de partículas de carga que logran llegar a la superficie de la Tierra, penetrando a través de nuestra atmósfera y causando corrupción en los datos almacenados en los centros de datos”, asegura. “En tiempos normales, es una tasa de corrupción muy pequeña. Pero con un evento a gran escala, podría ser mucho más alta. Podríamos perder todos los datos en todo el mundo y eso podría ser un evento devastador”.

Una escala imposible de comprender

Pero la pérdida de datos no tendría importancia con lo que vendría inmediatamente después. El informe de la Academia Nacional de las Ciencias de los EEUU también es claro. “Debido a la interconexión de las infraestructuras críticas en la sociedad moderna, el impacto puede ir más allá de la interrupción de los sistemas técnicos existentes y conducir a interrupciones socioeconómicas colaterales a corto y a largo plazo”, afirma su Comité de Estudios, de la División de Ingeniería y Ciencias Físicas.

Todas las industrias dependen de la electricidad, desde la logística hasta la distribución de agua potable.

“Los efectos colaterales de una interrupción a largo plazo probablemente incluirían, por ejemplo, la interrupción de los sistemas de transporte, comunicación, banca y financiero y los servicios gubernamentales; la interrupción de la distribución de agua potable debido a la parada de las bombas, y la pérdida de alimentos y medicamentos perecederos debido a la falta de refrigeración. La pérdida resultante de servicios durante un periodo de tiempo significativo incluso en una región del país puede afectar a toda la nación y también tener impactos internacionales”. Solo en la Costa Este de los Estados Unidos, el estudio fija una estimación de uno a dos billones de dólares anuales en coste social y económico, con tiempos de recuperación de cuatro a 10 años. A nivel global, la extrapolación de cifras llegaría al rango de trillones.

La recuperación es una misión imposible

A nivel planetario, que es como se espera que suceda, todo esto sería muchísimo más grave. A nivel humano, el índice de mortalidad se dispararía globalmente por la falta de hospitales modernos y el colapso de la industria farmacéutica. En los primeros días, todas las personas cuya supervivencia dependiera de respiración asistida o cualquier otro sistema eléctrico morirían sin remedio. Solo durante los primeros meses, cientos de millones de urbanitas morirían por infecciones y hambrunas regionales debido a la falta de distribución de medicinas, alimentos y agua potable causada por el colapso en cascada de absolutamente todo gracias a la destrucción de la red eléctrica.

Pasarán décadas antes de poder llegar a fabricar y reemplazar todos los transformadores dañados en todo el globo. El tiempo de fabricación y entrega de uno de alta tensión en tiempos normales es de dos años.

La recuperación a escala global tardaría mucho más de una década, cuenta Kappenman. Sustituir todos los transformadores —de alta, media y baja tensión— afectados sería misión imposible. “Sabemos que estos grandes eventos van a ser eventos planetarios. No van a estar aislados en una parte del este de EEUU”, afirma. Muchos de los lugares de fabricación de transformadores también están dispersos por todo el mundo, asegura, y eso incluye China, una de las grandes productoras a nivel global. “Me preocuparía la situación geopolítica. En un escenario en el que se han producido muchos daños en todo el mundo, ¿permitirían los gobiernos que los grandes transformadores se exporten fuera de ese país mientras todavía están tratando de recuperarse de los daños?”. La respuesta es obvia.

El campo estaría relativamente a salvo en las primeras semanas, pero la migración masiva de ciudadanos huyendo de las urbes será un enorme problema.

Para hacerse una idea de lo grave que es esto, hay que comprender lo que se tarda en fabricar un transformador de alta tensión hoy en día, cuando no hay ningún problema en el mundo ni un apocalipsis industrial y social provocado por la falta total de electricidad: dos años desde el momento del pedido a la entrega. “El desafío del suministro global es preocupante”, afirma Kappenman, “el tipo correcto de cobre para los núcleos magnéticos de un transformador no se produce en todos los países. Tiene que adquirirse con años de antelación para mantener el suministro”. Y sin la red eléctrica en funcionamiento, “la capacidad de fabricar, enviar y suministrar todos estos componentes puede no ser factible”. Los tiempos de recuperación serían mucho más largos, “si es que podemos recuperarnos de este escenario”.

Un par de años después de la erupción, muchas estructuras estatales habrían desaparecido por el colapso de los recursos, los grandes desastres en todas las industrias y la fragmentación inevitable de la sociedad.

La solución es cuestión de planificación y poco dinero

Siegel afirma que la solución es sencillamente cuestión de dinero. Ahora mismo, estamos a merced de nuestra propia estrella, pero la industria ignora este peligro por un sencillo motivo: el coste. En vez de invertir en la protección de sus redes ante un evento que pasará tarde o temprano, lo ignoran y trabajan para que los legisladores lo ignoren. “En Estados Unidos, es prácticamente ilegal que una corporación priorice cualquier cosa que no sean los beneficios para los accionistas del próximo trimestre”, afirma. “Hay muchas cosas que deberíamos hacer de manera diferente. La elección ética es obvia, la elección del beneficios a largo plazo es obvia, pero las personas con el dinero y el poder en EEUU, el país más rico de la tierra, están legalmente obligadas a no priorizar esas cosas”. Siegel se refiere a los estatutos que atan a los directivos al beneficio de sus empresas.

Se necesita una nueva organización de la red eléctrica que la haga más resistente, con generación más local y sistemas redundantes.

Kappenman apunta que el regulador federal de la energía de los Estados Unidos ha comenzado a definir los estándares para evitar que un evento Carrington tenga estos efectos devastadores. Pero las compañías eléctricas se resisten. “Ha habido una gran discusión sobre lo grave que puede ser este evento, pero las compañías eléctricas proponen medidas que son demasiado débiles para evitar esta catástrofe”, afirma. El problema, asegura, es que ninguna empresa quiere gastar dinero en medidas de prevención. Esto es algo que ya se ha podido comprobar durante varios desastres naturales en que las redes eléctricas norteamericanas se han demostrado extremadamente frágiles en estados como Texas o California. Lo malo es que su visión no solo se aplica a Estados Unidos. Todas las compañías eléctricas del mundo siguen en la misma línea, algo que no sorprende, dadas sus tácticas y acciones ilegales y fraudulentas. Lo bueno es que hay soluciones técnicas: tres acciones que podrían prevenir que la humanidad cayera a los infiernos de la era preindustrial y la pérdida de millones de vidas.

Un plan de tres puntos

Siegel afirma que una de ellas es organizar la infraestructura eléctrica para que sea más resiliente, creando redes locales y regionales que puedan actuar de forma independiente cuando sea necesario, con fuentes energéticas más pequeñas y sistemas de almacenamiento debidamente protegidos. Kappenman afirma que la protección de los transformadores es fundamental, pero que la solución técnica es sencilla: “Se pueden utilizar condensadores en serie o neutros. Los últimos son, con mucho, la solución más barata”. Estos dispositivos son de voltaje relativamente bajo, “una especie de aislamiento nominal de 100 KV, lo que es relativamente modesto en términos de las clasificaciones de aislamiento que se necesitan”. Estos son dispositivos que fueron inventados y probados a principios de la década de los noventa. Kappenman trabajó en estos condensadores, que no están patentados: son diseños abiertos de libre uso, así que nadie los controla. “Basándonos en algunos de los proveedores que han entrado en el mercado en los últimos años”, afirma, “implementarlos costaría alrededor de 1.000 millones de dólares en todos los EEUU”. El coste, dice, sería similar en Europa o en otros lugares del mundo. De nuevo, solo el coste en la Costa Este americana sería de uno a dos billones de dólares anuales durante un periodo de hasta una década.

Necesitamos muchas más sondas de monitorización para poder desarrollar un sistema de alerta temprana, algo que podría tomarnos dos décadas.

Por último, Gilbert afirma que la tercera pata de defensa contra estos eventos sería un sistema de alerta temprana efectivo, con modelos de inteligencia artificial que puedan predecir cada paso del Sol con bastante antelación. “Viendo lo bien y cuánto han progresado los modelos solo en los últimos 10 años, creo, y esto es pura especulación, realmente creo que en 20 años vamos a ser muy buenos prediciendo”, asegura. “Puede ser un poco demasiado optimista, pero creo que estamos dando grandes pasos para conocer la hora de llegada de algunas de estas eyecciones coronales masivas”. Pero, para ello, dice, necesitamos más datos y cubrir el Sol desde todos los ángulos posibles con múltiples satélites, muchos más de los que tenemos ahora. Y con redundancia. “No tenemos una visión completa del Sol en este momento porque es muy caro enviar tantos satélites al espacio”.

La única manera de prevenir esta catástrofe inevitable es que el mundo acuerde tomar las medidas adecuadas.

Al final, como concluye Siegel, está claro que la solución está en todos nosotros: en la presión que podamos hacer sobre los políticos, exigiendo la protección de una infraestructura que ya no es solo un bien público sino una fuerza imprescindible para soportar el tejido social y económico que nos permite sobrevivir. El coste de todo esto es ridículo comparado con los efectos que podréis ver en el documental. “Podemos unificarnos como planeta para crear la legislación adecuada, hacer cumplirla y hacer que todas estas ciudades de todo el mundo estén seguras y puedan resistir estos eventos”, afirma Siegel. “Entonces, tal vez, no tendremos un desastre de varios trillones de dólares cuando ocurra lo inevitable. Esto depende de todos nosotros”.

Imagen de portada: Imagen del choque del plasma del sol contra el campo magnético terrestre. (NASA)

FUENTE RESPONSABLE: El Confidencial. Por Jesús Díaz. 17 de noviembre 2022.

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Leyendas del cine. Cómo sobrevivir a la tragedia y el escándalo sin perder un ápice de estilo. Charlotte Rampling.

Musa del cine europeo, mito erótico, belleza adictiva… los calificativos que la acompañan desde los 18 años siguen valiendo muchas décadas después. La diva inglesa ha disfrutado del éxito y el reconocimiento profesional, pero también ha tenido que sobreponerse a terribles experiencias personales y más de un escándalo. Y nunca ha dejado de ser fiel a sí misma. A los 76 años no tiene intención, dice, de parar.

Nos recibe en la puerta de su apartamento en París. No es muy alta (1,67), pero Charlotte Rampling camina muy erguida mientras nos conduce a un salón cubierto de alfombras orientales donde suena música clásica. Desde la muerte de su última pareja, en 2015, vive sola con dos gatos.

La leyenda del cine, icono del estilo y musa de grandes cineastas y fotógrafos, la célebre actriz británica ha aparecido en más películas de las que puedo recordar y, a una edad en la que muchas de sus contemporáneas están muertas o llevan tiempo jubiladas, sigue acumulando créditos con el mismo rompedor desparpajo con que abordó algunos de sus mejores papeles. Uno de los más osados, en 1974, fue el de una superviviente a un campo de concentración que establece una relación sadomasoquista con un antiguo oficial de las SS, interpretado por Dirk Bogarde: El portero de noche, de Liliana Cavani.

Su padre le pidió que ocultase a su madre el suicidio de su hermana. La actriz calló durante décadas. Pero solo tras la muerte de su madre pudo volver a trabajar.

Ganó en 2017 el premio a la mejor actriz de la 74.º edición de la Mostra de Venecia por su interpretación en Hannah. y ese mismo año estrenó El sentido de un final, filme basado en la novela de Julian Barnes, y al año siguiente Red Sparrow, que rodó con Jennifer Lawrence. Charlotte siente gran admiración por la actriz mejor pagada de Hollywood, a quien conoció en los Oscar del año pasado. «Jennifer pertenece a esa generación de chicas que son cool, que saben lo que quieren y viven firmemente ancladas en la realidad», afirma.

La que tuvo…Charlotte fue descubierta para el mundo del espectáculo por un agente publicitario que un día se acercó a la sala de mecanografía donde estudiaba.Tenía 17 años.Debutó en un anuncio de los chocolates Cadbury. Lo que la convirtió en estrella del cine y en ‘sex symbol’ fue la película Portero de noche de Liliana Cavani, que protagonizó a los 26 años.FOTO: GETTY IMAGES

La descripción bien pudiera ser la de la propia Rampling, si bien es cierto que Charlotte ha pasado por unos cuantos baches de importancia. En los noventa abandonó su carrera profesional y poco menos que desapareció, presa de sus propios demonios interiores. Era víctima de una profunda depresión. «Estamos hablando de una enfermedad terrible, terrible de veras -dice-. O sales de ella o no sales. Yo salí, pero necesité mucho tiempo».

De ello habla en detalle en su libro Who I am (‘La persona que soy’), aunque el libro no es una autobiografía convencional. Para empezar, no hay mención a su carrera profesional durante cinco decenios, sino que se centra en una tragedia que hundió a su familia. Cuando Charlotte tenía 20 años, su hermana, Sarah, de 23, se suicidó. Nunca ha podido superar la pérdida.

Hija de Anne Gurteen -pintora y heredera de una importante compañía textil británica- y de Godfrey Rampling -ganador de una medalla de oro en relevos de 4 por 400 metros durante los Juegos Olímpicos de 1936 y coronel del Ejército-, la actriz nació en Sturmer, Essex, en 1946. Sarah, 3 años mayor, era ‘frágil’ y siempre estaba enferma.

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Su primer marido. El agente Bryan Southcombe fue su primer marido. Tuvieron un hijo, ahora director de cine. Rampling tuvo otro hijo con Jarre, que ahora es actor y mago.FOTO: GETTY IMAGES

«En su momento la operaron -cuenta Rampling-. Me dijeron que se trataba de algo relacionado con el sistema endocrino, pero nunca llegué a saberlo de verdad. Tampoco pregunté. Por entonces no era más que una cría. Y me molestaba que Sarah estuviera enferma, porque mi madre tan solo tenía ojos para ella».

«La más estable de las dos» trató de cuidar de su hermana, pero Sarah se casó con un rico hacendado argentino y se marchó a vivir con él. Charlotte no volvió a verla: Sarah se mató de un disparo poco después de tener un hijo, Carlos, y está enterrada en Buenos Aires. Algo más tarde, la madre de Rampling sufrió una embolia y perdió la voz. El padre, quien por entonces era un alto mando en la OTAN, dijo a su esposa que Sarah había fallecido por una hemorragia cerebral. Hizo que Charlotte le jurase no contarle la verdad a su mujer, carga que la actriz sobrellevó durante décadas, hasta la muerte de la madre, en 2001.

«Es fácil decir: ‘Claro, su hermana se suicidó, su marido la dejó, por eso tiene depresión’. Es más complicado»

No lo menciona en el libro, pero Rampling nunca ha estado en Argentina o en el cementerio donde yace Sarah. «Sencillamente, no quiero ir -cuenta-. Tampoco me pregunto por qué. Bueno, una en el fondo lo sabe, pero el hecho es que no me siento preparada, no sé cómo decirlo…».

En el libro tampoco menciona a Carlos, su sobrino: Rampling me explica que hoy está casado, que tiene tres hijos y está al frente de la hacienda familiar. También revela que sus padres estuvieron en contacto con él cuando era niño. El padre «hizo que la niñera viniera con él unas cuantas veces. Lo conocimos siendo un bebé todavía, y mis padres viajaron a Argentina y volvieron a verlo cuando tenía unos 10 años. Pero yo no los acompañé».

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Infidelidades en cadena. En 1978, Rampling se casó con el compositor francés Jean-Michel Jarre. Ella dejó a su primer marido por él. Él la dejaría a ella por otra en 1997. FOTO: GETTY IMAGES

Luego, cuando Carlos tenía 18 años, se vieron de nuevo, y David, el hijo que la actriz tuvo con el músico Jean-Michel Jarre en 1977, visitó incluso Buenos Aires y aún tiene trato con su primo. La actriz se estremece cuando le pregunto otra vez por la depresión y me intereso por sus causas. La primera vez que la trataron de la enfermedad fue en 1984; más tarde sufrió un colapso nervioso. En 1997 se separó de Jarre, después de que este fuera visto entrando en un hotel con otra mujer. «Todo influye, y no puedes manejarte con tantas cosas a la vez -explica-. Lo más fácil es decir: ‘Está claro, su hermana se suicidó, su marido la abandonó, por eso tuvo la depresión…’». Durante los siguientes 5 años aceptó muy pocos papeles. «Entre los 40 y los 50 años tuve que vérmelas con todo eso (la depresión). No podía hacer casi nada más».

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El último amor. Desde 1998 a 2015 Rampling vivió con Jean-Noël Tassez, periodista y hombre de negocios francés, con quien no llegó a casarse. Él murió de cáncer. Ella sigue viviendo en la casa que compartían en París.FOTO: GETTY IMAGES

Tan solo después de la muerte de su madre retomó su carrera cinematográfica. «Comencé a ser yo misma otra vez, a trabajar en películas de nuevo. Incluso empecé a hacer teatro… Antes nunca había estado interesada».

‘Ménage à trois’

Charlotte Rampling fue una de las máximas bellezas de su tiempo, un icono del Londres enfebrecido de los años sesenta, antes incluso de causar sensación en las pantallas. Su padre la envió a una escuela para secretarias cuando tenía 17 años, pero si lo que pretendía era salvarla de la tendencia al exhibicionismo, no fue eso lo que consiguió. Descubierta por un cazatalentos que un día se acercó a la sala de mecanografía, Charlotte pronto apareció en un anuncio publicitario de los chocolates Cadbury’s.

«Siempre he nadado contra corriente. Lo llevo en mi ADN. Es la forma que tengo de conocerme a mí misma»

Conocida como ‘Charley’, empezó a moverse por el glamuroso barrio de Chelsea. Se acuerda con claridad de cierta sesión en la que el fotógrafo le indicó que posara sentada en un orinal, desnuda. La foto apareció en un libro ilustrado titulado Birds of Britain. «La foto era extraordinaria -dice Rampling- y me mortificaba pensar que mis padres pudieran verla». Sin embargo, no parece que eso haya sucedido.

La ‘minifaldera’ que estaba en todas las fiestas era la comidilla de los periódicos sensacionalistas ingleses. Durante un tiempo, Rampling vivió una especie de ménage à trois con su agente, Bryan Southcombe, quien más tarde se convirtió en su primer marido, y con Randall Laurence, un modelo neozelandés. Rampling insistía en que tan solo compartía piso con estos dos hombres.

Charlotte reconoce que siempre ha sido proclive a llevar la contraria, a obedecer a una voz interior que le insta -afirma- a hacer las cosas «a mi manera». «Lo llevo en mi ADN. Siempre he nadado contra corriente. Es mi forma de conocerme a mí misma».

alternative textEl salvaje Sean. ¡La actriz en Zardoz, una enloquecida película de ciencia ficción con Sean Connery en calzoncillos casi toda la cinta. Rampling ríe al acordarse. «Sean tenía mucho peligro, estaba hecho un salvaje». ¿Es cierto que la perseguía durante el rodaje? «¡No solo a mí, ojo! A Sean le gustaba toda la carne fresca».FOTO: AGE

Rampling tuvo un hijo con Southcombe, Barnaby, y se fueron a vivir a Francia a comienzos de los setenta. En 1976, Charlotte conoció a Jarre en una cena en Saint-Tropez y, en otro arrebato inconformista, pocos días después dejó a su marido y a su hijo para estar con el francés. Estuvo con él hasta 1997.

Después, tras Jarre, ha tenido otra gran pareja, Jean-Nöel Tassez, el consultor empresarial con quien estuvo viviendo 18 años. Murió en 2015 tras perder la batalla contra el cáncer.

¿La agenda llena?

Rampling ha aparecido en más de cien películas y ha trabajado con todos los grandes, incluyendo a Woody Allen, quien la describió como «la mujer ideal». ¿Me pregunto si alguna vez se cansa de la vida en el candelero? «No sé a qué otra cosa podría dedicarme -contesta-. Soy más bien inútil en todo lo demás». Por esa razón, espera -confiesa- que le sigan llegando ofertas del cine. «A muchos actores los jubilan anticipadamente. Pero si eres como yo y estás acostumbrada a luchar, haces lo posible para que aún no te arrinconen».

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Sin complejos. Rampling dice que ella no elige los papeles que interpreta para entretener a la gente. «Los elijo porque suponen un desafío, porque me obligan a superar mis propias barreras». En 2009 posó en un polémico desnudo enfrente de la Mona Lisa para el fotógrafo Juergen Teller y en 2016 lo hizo para el calendario Pirelli.FOTO: GETTY IMAGES

De hecho, en 2016 estuvo nominada a los Oscar por su trabajo en 45 años. «No gané porque no hice lo que debía para ganarlo. No estoy diciendo que fueran a concedérmelo, pero… Estás obligada a venderte como loca, los productores deben poner un montón de dinero para asegurar el galardón, el actor debe dedicar dos meses al autobombo sin poder hacer otra cosa… Y no, no tenía ninguna gana de pasar por el tubo. Eso sí, me encantó que me nominaran».

Según reconoce, si no tuviera trabajo, «tendría miedo de lo que pudiera ser de mí». Así que Rampling siempre anda muy ocupada —sus nietos la llaman ‘go-go’, porque no para quieta—, pero, con su modestia característica, finge que no es el caso. «No sé por qué todos piensan que siempre estoy ocupada. Quizá porque me hago la lista y les digo: ‘Lo siento, pero no puedo aceptar. Tengo la agenda llena…». Baja la voz y agrega con media sonrisa: «Y la verdad es que no tengo la agenda llena en absoluto».


© The Sunday Times

Imagen de portada: Charlotte Rampling (Foto Yu Tsai Y Age)

FUENTE RESPONSABLE: Zenda. ABC XL Semanal. Por Matthew Campbell. 18 de noviembre 2022.

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