El efecto de los túneles cuánticos que es imposible de creer.

MECÁNICA CUÁNTICA

Avi Loeb nos cuenta en su columna de hoy cómo el efecto túnel cuántico permite que tanto objetos como partículas sean capaces de atravesar todo tipo de barreras sin sufrir un solo rasguño.

Según el principio de incertidumbre de la mecánica cuántica, un coche puede, en principio, atravesar intacto un muro de ladrillos. Pero como el coche es un objeto masivo [masivo en física se refiere a la masa. N.del T.], la probabilidad de que eso ocurra es insignificante. 

Sin embargo, las partículas elementales tienen una mayor probabilidad de atravesar una barrera mediante el efecto túnel cuántico. Esto se debe a que no están tan localizadas como un objeto masivo, y la función de onda que caracteriza la probabilidad de distribución de su ubicación incierta tiene una cola extendida que podría sobrepasar el obstáculo. Si golpeamos suficientes pelotas de tenis con una raqueta, descubriremos que una de ellas atraviesa la raqueta debido al efecto túnel. 

Pero esto requeriría muchas más pelotas de las que podemos hacer rebotar a lo largo de la edad del universo Afortunadamente, la fusión nuclear en el interior de las estrellas es posible gracias al túnel cuántico que atraviesa la barrera de repulsión eléctrica entre los núcleos en estado de fusión. Los elementos pesados, como el oxígeno y el carbono, que son esenciales para la vida, nunca se habrían creado en el interior de las estrellas sin que entrara en juego el principio de incertidumbre de la mecánica cuántica. En resumen, debemos nuestra existencia a la mecánica cuántica. 

Pero, ¿podría el efecto túnel tener también importancia cosmológica? En un nuevo artículo, demostré que si la materia oscura estaba formada por partículas ultraligeras, el efecto túnel habría permitido que estas partículas se evaporaran de los pozos de potencial gravitatorio que las unen a las galaxias enanas dentro del halo de la Vía Láctea.

El centro de la Vía Láctea. (NASA)

En la física clásica, la gravedad de marea de la Vía Láctea sólo puede romper las partículas de materia oscura si residen en la periferia de estas galaxias satélite. Pero en la mecánica cuántica, incluso las partículas que están ligadas gravitatoriamente al interior de los núcleos de estos satélites, podrían hacer un túnel a través de la barrera gravitatoria que las une. La probabilidad de atravesar el túnel es alta para las partículas de baja masa cuya función de onda se extiende por el principio de incertidumbre a lo largo de una gran distancia. 

El paradigma popular de la materia oscura fría predice la divergencia de la densidad de masa a través de las llamadas ‘cúspides’ en los centros de todas las galaxias, pero las observaciones implican perfiles de densidad más suaves de lo esperado. Para aliviar la tensión entre la teoría y las observaciones, se sugirió que tal vez la materia oscura esté hecha de partículas muy ligeras para las que el principio de incertidumbre está suavizando el perfil de densidad interior del centro de las galaxias.

La Vía Láctea vista de perfil. (Wikimedia commons)

Para que esto sea así, las partículas de materia oscura deben tener una masa 31 órdenes de magnitud menor que la de un protón. Mi nuevo artículo muestra que si las partículas de materia oscura tuvieran esta masa, habrían salido del pozo de potencial de las galaxias enanas dentro del halo de la Vía Láctea. 

La mecánica cuántica se construyó para explicar el comportamiento de los sistemas más pequeños que conocemos, como las partículas elementales unidas en átomos. Pero sus principios universales pueden utilizarse para estudiar algunos de los mayores sistemas ligados que conocemos, las galaxias. Esto no es sorprendente, ya que tanto lo pequeño como lo grande obedecen a los mismos principios universales de la física.

El efecto túnel de la mecánica cuántica permitiría atravesar una montaña.

En principio, podríamos detectar los túneles cuánticos en nuestra rutina diaria. Si golpeamos suficientes pelotas de tenis con una raqueta, descubriremos que una de ellas atraviesa la raqueta debido al efecto túnel.

Pero esto requeriría muchas más pelotas de las que podemos hacer rebotar a lo largo de la edad del universo. Algunos sucesos son simplemente demasiado raros para que podamos presenciarlos. Pero, al igual que ocurre con ganar la lotería, sabemos que en principio podrían ocurrir, como ocurre con la fusión de núcleos o de partículas de materia oscura. 

Según la mitología griega, Sísifo fue condenado por los dioses a subir repetidamente una roca por una colina para que volviera a rodar hacia abajo una vez que se acercara a la cima. En su ensayo filosófico titulado ‘El mito de Sísifo’, Albert Camus utilizó esta historia como metáfora de nuestra persistente lucha contra el carácter esencialmente absurdo de la vida. Al permitir el efecto túnel, la mecánica cuántica elimina la necesidad de esta lucha existencial. Afirma que si seguimos esperando con paciencia, la roca acabará por sí sola al otro lado de la colina. Quizá deberíamos relajarnos, disfrutar de la vida al pie de la colina y dejar que la naturaleza haga el resto.

Imagen de portada: Los túneles cuánticos permiten que un coche atraviese un muro sin un rasguño. (Samuele Piccarini – Unsplash)

FUENTE RESPONSABLE: El Confidencial. Por Avi Loeb. Avi Loeb es jefe del Proyecto Galileo, director fundador de la Iniciativa Black Hole de la Universidad de Harvard, director del Instituto para la Teoría y la Computación del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian y autor del bestseller “Extraterrestrial: The First Sign of Intelligent Life Beyond Earth”.

Mecánica Cuántica/Tecnología/Física/Ciencia/Investigación

 

 

Descubren un nuevo ecosistema bajo el hielo de la Antártida.

Misterio en torno al hallazgo de un ecosistema desconocido a 500 metros de profundidad, bajo la plataforma de hielo antártico.

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Científicos neozelandeses dieron con el hallazgo de un misterioso ecosistema, sumergido a 500 metros de profundidad y a cientos de kilómetros de la plataforma de hielo del mar de Ross, en la Antártida, compuesto por animales que, en apariencia, son similares a los camarones.

Anfípodos del linaje de las langostas, los cangrejos y los ácaros

Antártida

El hallazgo se produjo después de perforar la plataforma de hielo, hasta llegar al río, en el contexto de un proyecto coordinado por las universidades en Wellington, Auckland y Otago, en colaboración con el Instituto Nacional de Agua y Atmósfera y el Instituto de Ciencias Geológicas y Nucleares.

En propósito original del proyecto era determinar qué papel desempeña la desembocadura del río en el derretimiento generado por el cambio climático de la plataforma de hielo, pero, tras perforar la plataforma, una cámara de video registró la existencia de diminutos anfípodos, emparentados en su linaje con langostas, cangrejos y ácaros.

Anfípodos 

El investigador Craig Stevens, del Instituto Nacional de Agua y Atmósfera, detalló que al principio se creyó que algo andaba mal con el registro de la videocámara, pero con un mejor enfoque pudieron divisar un enjambre de artrópodos de aproximadamente 5 milímetros de envergadura.

Imagen de portada: Istock

FUENTE RESPONSABLE: History. La Vanguardia.com 26 de junio de 2022.

Antártida/Deshielo/Animales

Arqueólogos descubren conjunto de templos romanos de 2.000 años en Países Bajos.

 

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El complejo de templos romanos descubierto cerca de la frontera con Alemania está prácticamente intacto, dicen arqueólogos.

Arqueólogos Encontrado un conjunto de templos romanos casi completamente intacto en el este de los Países Bajos. El hallazgo también es de gran importancia internacional, anunció el lunes la Oficina para el Patrimonio Cultural de ese país.

«Nunca antes se había encontrado un conjunto arqueológico tan completo en los Países Bajos, con edificios de templos, altares de consagración y huecos con los restos de las víctimas». Las ruinas de casi 2.000 años de antigüedad están ubicadas en el este del país, cerca de Nijmegen, cerca de la frontera con la ciudad alemana de Emmerich.

Precisamente por esa zona se extendía el Limesí, la frontera norte del Imperio Romano, hoy Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Las ruinas de 2.000 años se encuentran en excepente estado, dicen arqueólogos neerlandeses

Las ruinas de 2.000 años se encuentran en excelente estado, dicen arqueólogos neerlandeses.

Subsuelo con tesoros arqueológicos

Antes, arqueólogos aficionados habían encontrado objetos similares en Herwen-Hemeling a fines de 2021. Durante excavaciones posteriores, los expertos descubrieron el sistema en una colina en el Rin. Se encontraban ahí al menos dos templos allí en la época romana.

Los soldados romanos que estuvieron estacionados allí desde el siglo I al IV habían adorado a sus dioses, según los arqueólogos. Además de los restos de los templos, los arqueólogos descubrieron altares de sacrificio, numerosos altares pequeños, estatuas de dioses y paredes pintadas.

Arqueología 2.0 – En busca de huellas con la tecnología | DW Documental

Algunos de los hallazgos se exhibirán en el Museo Het Valkhof en Nijmegen a partir del sábado. Los arqueólogos califican de extraordinarios los muchos pequeños altares de piedra descubiertos. Ahí, devotos romanos habrían llevado ofrendas de agradecimiento a los dioses Hércules, Júpiter y Mercurio.

Imagen de portada: Vista aérea de parte de las ruinas descubiertas en Países Bajos. Picture Alliance.

FUENTE RESPONSABLE: Made for Minds

Sociedad y Cultura/Arqueología/Países Bajos/Ciencia/Templos Romanos.

Por qué es tan agotador buscar el amor a través de las apps de citas.

Dar likes, chatear, salir en citas, ghostear (como se conoce cuando alguien te deja de hablar sin dar razón alguna, como un «fantasma»): las citas en la era de internet pueden llegar a ser un pesado y deprimente trabajo, el cual deja a muchas personas solteras sintiéndose exhaustas.

Andy Hong se siente como si estuviera conociendo a la misma mujer una y otra vez en las aplicaciones de citas online: mujer graduada de una pequeña escuela de Nueva Inglaterra (como se conoce a la región nordeste de EE.UU.) que le gusta esquiar y practicar deporte.

El chico de 28 años dice que no tiene ningún problema con este tipo de mujeres, pero dice que no está generando necesariamente una conexión con ninguna de ellas, y sabe que hay todo tipo de personas ahí afuera con las cuales él podría disfrutar de una relación romántica.

La repetición le parece pesada, pero la aplicación Hinge le sigue recomendando personas del mismo tipo. «Le apuntan a un tipo, y te ofrecen un tipo», dice Hong, quien vive en Boston, sobre Hinge.

La experiencia ha dejado a Hong con lo que él llama «fatiga de decisiones», o como otros lo llaman: «agotamiento de las aplicaciones de citas».

Citas en línea, ¿una experiencia agotadora?

Un hombre busca pareja en una app

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Es un fenómeno prevalente en el mundo de las citas en línea. Las personas se cansan del sinfín de opciones potenciales disponibles en las aplicaciones.

Muchos usuarios se frustran con el tiempo que pasan en línea, a comparación del tiempo que pasan saliendo en citas de verdad.

«Desde una perspectiva de números puros, de unas 10 personas con las que hipotéticamente saldrías en citas, tendrás a lo mejor una conversación sólida con siete u ocho de ellas», dice Hong. «De esas siete u ocho, podrás terminar en una o dos citas».

Sin embargo, hoy en día es difícil que las personas solteras no se enfrenten al mundo de las citas digitales: a pesar de que muchos saben que es un trabajo difícil y, potencialmente desilusionante.

Una mujer envía un mensaje de texto en la oscuridad

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Según un estudio de 2019, las citas en línea son ahora una manera mucho más probable para conocer pareja que un encuentro casual.

Pero puede tener consecuencias: una encuesta reciente hecha por la aplicación de citas británica Badoo mostró que más del 75% de las personas solteras sintieron agotamiento después de interacciones poco gratificantes y «matches» poco adecuados en plataformas y apps.

Investigaciones hechas por Hinge también encontraron que una parte significativa de sus usuarios (61%) se sentían abrumados por el proceso de citas en la actualidad, y un estudio de abril reveló que cuatro de cada cinco adultos «había experimentado algún tipo de fatiga emocional o agotamiento de las citas online.»

Y aún así, las personas siguen usando las citas online para conseguir parejas potenciales. Pareciera que, independientemente de qué tan mala sea la experiencia, las aplicaciones siguen siendo una de las maneras más fáciles de conocer gente con intenciones románticas en un mundo que poco a poco se traslada a la web.

Si las personas se van a mantener en estas aplicaciones para buscar citas, ¿hay maneras de mitigar el trabajo exhaustivo?

«Tanto por lo que hay que atravesar»

Muchas caras en una pantalla

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

De manera simple, el agotamiento de las aplicaciones de citas se refiere al cansancio que llega después del uso prolongado de estas, dice Nora Padison, una terapeuta de Baltimore, en EE.UU.

Existen señales básicas para identificar este tipo de fatiga: cuando un usuario asocia sentimientos negativos a las aplicaciones de citas; cuando el acto de usar la aplicación y el proceso de citas que le sigue les deja exhausto; y cuando se siente como si fuera «un segundo trabajo», dice Padison, quién ha liderado dos «grupos de apoyo para citas modernas» para adultos entre 25 y 35 años.

Según las investigaciones de Leah LeFebvre, una profesora asociada de estudios de comunicaciones de la Universidad de Alabama, más de la mitad de un grupo de 395 usuarios de Tinder a los que entrevistó en 2017 había desinstalado la aplicación varias veces.

En casi el 40% de esos casos, era porque el usuario había iniciado una relación. Pero 35% de los participantes dijeron que se deshicieron de la aplicación porque se «sintieron poco exitosos».

Esto quiere decir que «no tuvieron respuestas, o matches, o posibles parejas o experiencias negativas», le dijo LeFebvre a la BBC en un correo. Algunos simplemente se «aburrieron» o «cansaron» de usar la aplicación; otros encontraron que «no tenía sentido», todos síntomas de agotamiento de las aplicaciones de citas.

Un hombre mira su telefono solo en una estación de bus

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

«Me siento agotada a veces cuando siento que tengo que pasar por literalmente 100 personas para encontrar a alguien al que considere moderadamente interesante, o a alguien al que quisiera por lo menos hablarle», dice Rosemary Guiser, una terapista del habla de 32 años basada en Filadelfia, EE.UU. «Se siente como que hay tanto por lo que hay que atravesar».

Guiser comenzó a usar aplicaciones como Bumble y Hinge cuando terminó una relación en enero, aunque su primera experiencia con aplicaciones de citas fue en 2013 y 2014 con OkCupid y Tinder. Dice que comenzó a sentirse agotada con las aplicaciones «casi inmediatamente» desde que las abrió.

«El proceso de hablar con alguien, planear para encontrarse con ellos, luego encontrarse con ellos, es mucho tiempo y trabajo», dice Guiser. Además, agrega que no le gusta chatear en las aplicaciones porque esas conversaciones de texto no ofrecen una visión real de la otra persona.

«Puedes tener una gran conversación con alguien, pero luego los conoces y en 10 segundos te das cuenta que no es una persona a la que querrías conocer», dice, lo que representa una pérdida de tiempo. También puede ser un desencanto emocional darse cuenta que la persona que parecía ser un candidato ideal en línea, no existe en la vida real.

El diseño y los problemas de comportamiento

Una mano y un teléfono

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El diseño de las aplicaciones de citas también puede causar frustraciones para los usuarios exhaustos.

Guiser se cansó de que elementos que hubieran hecho mejor su experiencia con las aplicaciones requirieran pago, algo que ella decidió no hacer. Por ejemplo, dijo que lo primero que revisa en una potencial pareja son sus creencias políticas. Pero en Bumble, dice, tienes que pagar para filtrar a las personas basándote en estas características.

Y como no está pagando, «tiene que atravesar decenas y decenas de personas a las que no les daría ni una segunda mirada».

También puede ser difícil navegar distintas aplicaciones de citas al tiempo, pero muchos usan más de una porque sienten que les da mejores oportunidades de encontrar una pareja. Brincar entre las diferentes interfaces puede ser un problema. «Me acostumbré a la interfaz de una, y después me voy a la de la otra y es como ‘ups, acabo de descartar a alguien que me gustaba’ o ‘le acabo de dar super like a alguien cuando lo único que quería era ver sus fotos'» dice Guiser.

Y luego está la dificultad de interactuar con las potenciales parejas. Esa parte del proceso abre otra cantidad de experiencias desmotivadoras, debido a que muchos tienen la inclinación de actuar de manera irrespetuosa en las citas en línea.

Una joven mira su teléfono con preocupación

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Por ejemplo, una encuesta de la plataforma de citas Plenty of Fish de 2016 encontró que entre 800 millennials saliendo en citas, el 80% había sido víctima de ghosting durante el proceso.

Como existe una pantalla mediando en las interacciones entre persona y persona, es más difícil ver como un ser humano a la persona con la que se están comunicando, se vuelven más bien personajes en el juego de las citas online, lo que hace más fácil tratarlos de una manera inhumana.

Las mujeres particularmente se enfrentan a la ferocidad del acoso en las aplicaciones de citas: un 44% de usuarias de menos de 35 años han reportado haber sido insultadas con alguna palabra ofensiva y el 19% han reportado recibir amenazas de daño físico, según el centro de investigación Pew.

La doctora Joan Orlando, una investigadora y autora enfocada en bienestar digital basada en Australia, asegura: «Creo que juegan más con las personas en línea», sugiriendo que no todas las personas usando las aplicaciones están ahí para buscar una cita.

Incluso aquellos que sí lo están, pueden ser crueles con otros, ya sea de manera intencional o simplemente porque es demasiado trabajo tratar a todo el mundo con niveles equiparables de humanidad. El repetido maltrato en línea puede contribuir a los sentimientos de negatividad y agotamiento con estas aplicaciones.

¿Quedarse o tomarse un descanso?

Una persona en una aplicación de citas

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Pero incluso a pesar de la fatiga, muchos, como Hong, se mantienen en las aplicaciones.

«Podrías comparar las aplicaciones un poco a Amazon o Facebook», dice Padison, «en que como son tan asequibles, se ha convertido más en costumbre» usar las aplicaciones de citas que conocer personas de otras maneras, así los usuarios no estén encantados con las plataformas.

La pandemia de covid-19, agregó, también acostumbró a las personas a las interacciones en línea, y creó en muchos la necesidad de escudriñar a sus pretendientes antes de conocerles en la vida real.

Tampoco es fácil conocer parejas románticas en espacios físicos, particularmente para las personas que no están acostumbradas a sentarse en bares. Padison sugiere encontrar actividades grupales para conocer personas con intereses parecidos, pero eso no siempre funciona. Hong, por ejemplo, dice que se unió a un jardín comunitario, pero «soy el más jóven ahí por décadas… esta no es la manera en la que voy a conocer a alguien».

Más bien, está buscando maneras para hacer la experiencia de las citas por aplicaciones más eficiente: «Estoy a la caza de ‘banderas rojas’ (comentarios o acciones acerca de alguien que puedan considerarse como ‘alarmantes’), dice, aprendiendo a identificar rápidamente aspectos del perfil de una persona que puedan mostrar que no es la indicada para él. Pero eso en sí mismo puede llegar a ser agotador.

Una chica en un bar

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Los expertos recomiendan identificar si la experiencia de las citas es agradable, de lo contrario, dar un descanso

«Estar juzgando constantemente, buscando minas, eso también cansa la mente», dice.

La experta en relaciones de Bumble Caroline West sugiere tomar las aplicaciones con mayor intencionalidad. «La mayoría de las personas en Bumble dicen que ahora son más frontales con sus matches sobre lo que quieren», dice.

Recomienda que los usuarios se limiten a sí mismos a conectar con dos o tres posibles candidatos a la vez para enfocarse en la calidad, más que en la cantidad. Bumble además tiene una herramienta para ayudar a los usuarios fatigados a «poner a dormir» su actividad para que puedan tomarse un descanso y avisarle a sus posibles contactos que están haciéndolo.

Para algunas personas, una pausa de las citas es exactamente lo que necesitan. Padison dice que ha hablado con algunos clientes que enfrentan problemas de agotamiento de las aplicaciones de citas sobre la posibilidad de eliminarlas del todo y tomarse algo de tiempo para trabajar en sí mismos.

Un hombre escucha música con audífonos

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Cuando la experiencia se torna agotadora, los expertos recomiendan descansar de las citas

Guiser ha dejado de usar las aplicaciones de citas porque ahora sale con alguien. No están en una relación exclusiva, así que puede seguir buscando otras posibles parejas en las aplicaciones. Pero le ha dado la bienvenida a la posibilidad de tomarse un descanso.

Después de todo, cuando estaba usando las aplicaciones, entró en la mentalidad tóxica de «nunca voy a encontrar a alguien si no uso esto de manera realmente agresiva».Lo único que logró fue sentirse mal consigo misma y con toda la experiencia.

Tuvo que aprender estrategias para enfrentar el hecho de que las citas le afectaban, como hacerse a sí misma ciertas preguntas para saber si estaba en un buen lugar antes de empezar a revisar las aplicaciones.

«¿Estoy disfrutando esto, o solo lo estoy haciendo porque me siento solitaria y me siento miserable?», dice. «Estaba intentando frenarme antes de caer en un agujero negro de ver personas y sentirme afectada». Desafortunadamente, cayó en ese agujero negro demasiadas veces, muchas más de las que considera fueron «buenas experiencias». Fue ahí cuando aprendió a soltar su teléfono.

Imagen de portada: GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: BBC Love life. Por Jessica Klein. 1° de julio 2022.

Sociedad y Cultura/Salud Mental/Amor/Tecnología

 

 

 

La poesía de Borges, Larkin y Van Dyke, en la nueva campaña de Fantástica para Manantial.

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«Detente» Manantial- Fantástica

Con tres emotivos spots inspirados en la poesía de autores como Jorge Luis Borges, Philip Larkin y Henry Van Dyke, Fantástica presenta la segunda entrega de la exitosa campaña Detente para Manantial. Una apuesta por creatividad simple y emotiva que llega al corazón de las personas.

La industria publicitaria, hoy sobrecargada de datos y tecnología innecesaria, tiene un respiro con la nueva campaña de Manantial desarrollada por Fantástica, agencia independiente liderada por Daniel Bermúdez y Daniel Osorio.

La iniciativa evoluciona el concepto “Detente”, con el que viene trabajando Manantial, y rinde homenaje a la creatividad pura, aquella que cuenta historias emocionando al espectador, esas que en la actualidad pocos anunciantes asumen como responsabilidad propia.

Los spots, dirigidos por Alejandro Carreño y producidos por Los Notarios, convierten momentos cotidianos en piezas magistrales que, con la ayuda de la poesía, les recuerdan a las personas la importancia de disfrutar cada instante de la vida, de valorar esos detalles que pasan desapercibidos en la rutina diaria.

“La campaña es de esas pocas donde la publicidad es bella y te dan ganas de verla, como dice Bayala. Tiene mensajes que te tocan y está filmada de una forma que logra lo mismo. Es una apuesta gigante por un cliente, porque nadie te aprueba algo así hoy por hoy. Siento que hoy que todos son formatos de seis segundos, películas donde se nombra el producto muchas veces; esto representa un intento por darle contenido a la gente, por hacer algo que atraiga, no que empuje”, subraya Alejandro Gómez, DGC de Fantástica.

Cabe recordar que el agua Manantial es de origen 100% natural y nace de la Cordillera de los Andes a más de 3.000 mts. de altura. Es un producto reconocido por los colombianos por su sabor y calidad; además, el Instituto Belga de Selecciones de Calidad, Monde Selection, ratificó su excelencia con el título Gran Gold.

Imagen de portada: Henry Van Dyke  (Archivo: El espejo gótico)

FUENTE RESPONSABLE: Insider. 1° de julio 2022.

Sociedad y Cultura/Publicidad/Creatividad/Literatura/Poesía.

Robots humanoides con piel artificial y los cinco sentidos.

Un grupo de científicos desarrolla una piel con sensores para dotar un brazo robótico de sentido del tacto. Las máquinas ya son capaces de ver, oír, oler y poco a poco toman un mayor número de decisiones ellas solas. ¿Nos acercamos al momento de la Singularidad cuando los robots serán conscientes?

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En el mundo imaginario que presenta el escritor Ian McEwan en su novela «Máquinas como yo», el científico Alan Turing no se ha suicidado y ha seguido trabajando en inteligencia artificial. Así en Londres en los años 80 ya es posible comprar los primeros humanos sintéticos, unos Adanes y Evas creados para ayudar en casa. En el texto se plantea cómo será la interacción entre humanos y robots o la posibilidad de que las máquinas desarrollen sentimientos, además de capacidades superiores a las personas.

Hace unos días, se publicaba una noticia que recuerda un poco la tesis del inicial del libro de McEwan. Un grupo de científicos del Instituto Tecnológico de California han desarrollado una piel artificial para robots humanoides. 

Está fabricada con hidrogel y cuenta con unos sensores que otorgan a los robots una especie de sentido del tacto. De esta forma pueden detectar la temperatura o rugosidad de los objetos. La colocación de otro sensor en el cuerpo humano permite a cualquier persona controlar al robot a través del movimiento. 

«En la robótica actual se buscan dos cosas: que los robots interaccionen con el entorno y con otros seres humanos. Otorgar a las máquinas de sentido del tacto posibilita nuevas aplicaciones. Por ejemplo, en medicina puede servir para que un catéter tenga sensibilidad en el extremo final. Así el médico que ópera a través de ese robot puede entender cómo es al tacto lo que está tocando la máquina. En cierta forma, los robots tendrían consciencia del entorno», explica María Guix Noguera, investigadora del Instituto de Bioingeniería de Cataluña (IBEC).

La literatura está llena de futuribles sobre las máquinas, desde Asimov al Frankenstein de Shelley se plantea el dilema moral de la vida artificial y sus implicaciones sociales. Pero, ¿en qué punto se encuentra el desarrollo de los robots y de la inteligencia artificial? «Uno de los grandes ejes de investigación en robótica es la interacción del robot con el exterior… lo que en los humanos se produce a través de los sentidos. 

Otra gran línea de investigación es la inteligencia artificial, es decir de desarrollar sistemas que procesan múltiple información y pueden aprender a tomar decisiones. Una tercera gran línea de I+D sería la llamada bio robótica que está centrada en desarrollar robots basados en elementos biológicos. En este sentido, estamos lejos de que haya humanoides, pero ya hay robots que son capaces de nadar o de moverse. Son mitad mecánicos, mitad biológicos», explica Josep Samitier, catedrático del departamento de Ingeniería Electrónica y Biomédica de la Universidad de Barcelona y director del IBEC.

La integración de los cinco sentidos abre la puerta a múltiples usos de los robots. Si se les incorpora cámaras infrarrojas pueden ayudar en labores de salvamento. Si cuentan con sentido del olfato artificial pueden detectar explosivos o contaminantes y si tienen sentido del tacto podrían usarse para labores asistenciales… 

Sabrían, por ejemplo, cuánta fuerza necesitan para dar un vaso de agua a un paciente con movilidad reducida. Una vez conseguidos los sentidos, y de forma paralela, se está dotando a las máquinas de capacidad para decidir. Es lo que se denomina inteligencia artificial. «Cuando se dota al sistema de capacidad de evolucionar, de aprender. No le dices exactamente lo que tiene que hacer» dice Samitier.

«El camino de la automatización a nivel industrial empezó por sustituir la mano del hombre en labores que son repetitivas o pesadas, por ejemplo, recoger limones. Luego han ido demandando aplicaciones de visión artificial.

En el caso de los limones, no solamente se trata de cogerlos, sino también de seleccionar los que son válidos para la venta. Ahora se está introduciendo la capacidad de decisión. Es lo que se conoce como Deep Learning; a base de entrenamiento, la máquina aprende. 

Si además utilizas los datos en un sistema de Big Data estamos dotando a los robots de capacidad para dar avisos y hacer predicciones con un porcentaje muy alto de acierto. En el campo medioambiental estas capacidades tienen muchas aplicaciones. Por ejemplo, en un cultivo de cítricos puedes tener un robot que selecciona las naranjas; detecta las que tienen defectos y las descarta. 

Si todos estos datos (cuántas naranjas defectuosas se encuentran; por qué están así; si hay algún tipo de plaga; dónde se ha recogido la fruta) se introducen en un sistema de Big Data puedes hacer predicciones para el año siguiente y maximizar la producción, sabiendo detalles como las plagas a las que debes estar atento», explica Alberto Pradas, ingeniero de Ventas de Automatización en la empresa especializada en robótica industrial EDS Robotics.

Singularidad

Nuestra vida ya se desarrolla a medio camino de la integración con las máquinas. De hecho, si miramos alguna de las pantallas que tenemos delante nos daremos cuenta de que parte de nuestra memoria y conocimiento ya está volcado en algún dispositivo digital. 

Desde coches autónomos a sistemas de reconocimiento visual OCR que registran la matrícula de cualquier coche cuando entra o sale de un parking a navegadores que sugieren noticias; autómatas que ya trabajan en restaurantes como camareros; que terminan grandes sinfonías inacabadas (la de Schubert sin ir más lejos); programas que escriben crónicas de partidos de fútbol o que nos ayudan con la traducción de otros idiomas, y avatares que dan grandes conciertos (como Hatsune Miku) o con los que es posible contraer matrimonio. 

Es el caso de Gatebox, una empresa japonesa que ofrece esposas holograma para una población en la que uno de cada cuatro varones llega soltero a los 50 años de edad. Y aquí una sorprendente noticia. Un japonés de 36 años se convirtió hace un par de años en el primer viudo digital y es que su holograma mujer desapareció un día debido a una actualización de software. Incluso ya hay personas que cuentan con implantes que funcionan con wifi o con exoesqueletos que amplían sus capacidades físicas.

Sin embargo, los entusiastas de la inteligencia artificial sueñan con el momento en el que los robots serán superiores y más listos que las personas.

Un momento que no está tan lejos, dicen, teniendo en cuenta el crecimiento exponencial de la capacidad computacional. Si esta ha sido más o menos estable desde los 80 hasta 2005, desde entonces se ha disparado. Y en las próximas décadas al crecimiento de la computación se unirá la realidad virtual, los sensores, la realidad aumentada y la IA. 

Para 2025, se espera que el 66% de las población mundial tendrá acceso a internet, esto son 5.000 millones de personas. Y para 2100 habrá unos 8.000 millones de cerebros conectados a la red. Además, ya en 2030 se espera que unos 500.000 millones de aparatos y sensores, no sólo externos sino también implantados en el cuerpo, se conecten a la nube.

Si se entiende inteligencia como la resolución de problemas a partir de información, la artificial podría ser conceptualmente igual a la humana en un futuro. Sin embargo, no hay que olvidar que el cerebro humano cuenta con 80.000 millones de neuronas; cada una con miles de conexiones. De momento, los ordenadores no tienen tanta capacidad de computación, usan menos unidades de información (memoria) porque se centran en resolver problemas concretos. 

Sin embargo, los neurocientíficos creen que si la tecnología avanza y se consigue que un ordenador cuente con 80.000 millones de unidades que reproduzcan la actividad sináptica, podría conseguirse algo parecido a un cerebro humano. Gurús de la singularidad como Ray Kurzweil, director de ingeniería de Google, pronostican que esto sucederá sobre 2045. Entonces la IA habrá superado en capacidades al hombre y podrá tomar sus propias decisiones.

En ese momento podría aparecer la «consciencia» en las máquinas. Los neurocientíficos, a día de hoy, no saben qué es lo que hizo aparecer la consciencia en el ser humano, pero creen que puede tener que ver con que una gran cantidad de neuronas se activaron en un momento determinado, produciendo una sensación subjetiva en algún sitio. Más o menos, el 90% de los científicos que estudian el funcionamiento del cerebro consideran que la consciencia va a remolque de la actividad neuronal. Si esta se reproduce de forma artificial, los ordenadores podrían llegar a tener consciencia de sí mismos.

¿Y entonces qué pasará? Científicos como Stephen Hawking alertan de que cuando esto suceda si los objetivos de humanos y robots son diferentes, tendremos un problema como especie…

Seres inmortales gracias a los avatares

El sueño de la inmortalidad acompaña al hombre desde que está sobre la faz de la tierra. Y una de las opciones que propone la ciencia moderna es no morir gracias a los avatares. 

Es lo que ofrecen empresas como Eterni.me, que propone crear una copia avatar de quien fallece para que sus seres queridos puedan seguir hablando con la persona una vez desaparecida. De hecho, cuenta la crónica social que el rapero Kanye West le regaló a su mujer, la modelo Kim Kardashian, un holograma de su padre muerto en el que pronunciaba unas palabras de despedida que la realidad nunca se produjeron.

Imagen de portada: Sophia es la robot humanoide más famosa del mundo. Puede contestar preguntas al tiempo que aprende y tiene registradas diferentes expresiones faciales FOTO: DREAMSTIME

FUENTE RESPONSABLE: La Razón. España. Por Eva Martínez Rull. 24 de junio 2022.

Sociedad y Cultura/Robots humanoides/Inteligencia Artificial/Ética

Siempre hemos pensado en la dislexia como un déficit. La ciencia tiene otra teoría: “exploradores de lo desconocido”.

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¿Y si tuviéramos que cambiar nuestra forma de entender la dislexia? Es la duda que ha planteado recientemente un equipo de la Universidad de Cambridge en un artículo publicado en la revista Frontiers of Psychology. Los investigadores proponen pasar de ver la dislexia como una enfermedad a verla como una estrategia evolutiva de especialización.

¿Qué es la dislexia? La dislexia, tal y como la entendemos hoy por hoy, es un trastorno del aprendizaje que afecta a entre un 3 y un 20% de la población, aunque como deja entender esta gran horquilla, es difícil obtener una estimación precisa de la prevalencia de este trastorno. El rasgo característico de la dislexia es la dificultad para la lectura, el cual no va acompañado de otros problemas en lo que a inteligencia y capacidad visual se refiere.

La dislexia una Dificultad Específica de Aprendizaje (DEA) de origen neurobiológico que se manifiesta en las zonas del cerebro que procesan el lenguaje. Se trata de una enfermedad con fuerte componente hereditario, aunque también aparece vinculada a factores de riesgo ambientales y circunstanciales como los nacimientos prematuros o la exposición a determinadas sustancias como tabaco y alcohol.

Una nueva teoría sobre la dislexia Un grupo conformado por dos investigadores británicos, ha propuesto una visión que podría cambiar este marco. Para estos, las personas afectadas por la dislexia simplemente estarían especializadas en la “búsqueda cognitiva exploratoria”, lo cual implicaría no un problema neurocognitivo sino una estrategia adaptativa humana. Los autores explican en su artículo que la mayor parte de la investigación en dislexia ha percibido ésta como un “déficit”. Sin embargo, proponen que ésta también viene acompañada de ventajas que compensaran en buena medida los déficits, lo cual explicaría su alta prevalencia.

Los autores aluden a un “sesgo explorador”. Esto es, que las personas con dislexia tendrían cerebros más enfocados en lo exploratorio en comparación con el resto de personas. Éstas últimas estarían más enfocadas en lo explotativo en contraposición a lo exploratorio. Esto dejaría una sociedad con dos grupos con habilidades complementarias, y otros con un perfil centrado en aprovechar los recursos existentes, y otros con afán por la búsqueda de nuevos recursos, que englobaría a las personas con dislexia.

¿Por qué es relevante la diferencia? Este análisis podría decirnos un poco más sobre la evolución humana, pero según explican sus autores en la nota de prensa en la que anunciaban el artículo, esta teoría cambiaría nuestra perspectiva de la dislexia como una enfermedad. En palabras de Helen Taylor, “La visión de la dislexia centrada en el déficit no cuenta la historia completa.”

Los problemas causados por la dislexia son achacados a una incompatibilidad, a tener que elegir entre la exploración de nuevos conocimientos y la explotación de la información ya existente. Es decir, que aunque la dislexia cause perjuicio, también viene acompañada de ventajas cognitivas, una mayor habilidad en el descubrimiento, la creatividad o la innovación. “Esta investigación propone un nuevo marco para ayudarnos a entender mejor las fortalezas cognitivas de las personas con dislexia”, concluye Taylor.

Hay otra noción que destacan los autores del texto, y es la percepción de la humanidad no como una especie adaptada a un contexto concreto sino a una adaptada “a la variabilidad en sí misma.

La «búsqueda cognitiva». Los autores hablan de un intercambio entre cualidades, de tener que renunciar a ciertas capacidades en favor de otras. En este caso la exploración y la explotación. La idea de búsqueda cognitiva está vinculada a este intercambio. Muy vinculado a esto aparecería la idea de la “cognición complementaria”, en este caso la idea de que estas alternativas son complementarias y que la existencia de individuos con distintos rasgos favorece el desarrollo del grupo a través de la cooperación.

Aquí la exploración incluiría la búsqueda de “lo desconocido”, en contraste a la explotación, una habilidad relacionada con conceptos como refinamiento, eficiencia y selección.

Un cambio aún por definir. El artículo presenta una teoría que acompaña de diversas pruebas encontradas en la literatura. Sin embargo conviene tener en cuenta que se trata simplemente de una teoría, una propuesta de marco conceptual que involucraría un cambio radical en cómo percibimos una condición que solo en España afecta a más de cuatro millones y medio de personas.

La propia tarea de definir el concepto de enfermedad es compleja, puesto que no existen criterios plenamente objetivos, mucho más cuando hablamos de la psicología. La dislexia no sería la primera enfermedad en dejar de serlo, la “lista de enfermedades” no es un concepto cerrado, cambia conforme avanza nuestra comprensión sobre nuestro propio cuerpo. Lograr un mejor conocimiento es un paso indispensable para llegar al objetivo que debemos alcanzar, mejorar la calidad de vida de las personas, independientemente de que su problema sea causado por una enfermedad u otro tipo de condición.

Imagen de portada: Thought Catalog

FUENTE RESPONSABLE: Xataka. Por Pablo Martínez-Jurado. 27 de junio 2022.

Sociedad y Cultura/Salud/Medicina/Psicología/Dislexia

El pueblo español de 600 habitantes donde vivir una «aventura épica», según ‘National Geographic’

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La publicación ha seleccionado seis localidades europeas donde hacer rutas a través de la historia.

Madrid. 

National Geographic selecciona a menudo lugares para hacer distintos tipos de planes. Sus listados son seguidos por miles de viajeros en todo el mundo, que se animan a visitar uno u otro lugar en función de sus prioridades. En esta ocasión, la publicación ha elaborado una lista sobre dónde encontrar aventuras épicas en pequeños pueblos europeos y, concretamente, cita seis, uno de ellos español. Se trata de Deià, en Mallorca, una localidad que tiene poco más de 600 habitantes censados que es perfecto para hacer «ciclismo de montaña a través de un paraíso natural».

El artículo recuerda que Deià «ha atraído durante mucho tiempo a personas creativas» como el poeta británico Robert Graves, que está enterrado allí. «Hoy en día, la belleza natural del pueblo inspira no solo a escritores y pintores, sino también a los buscadores de aventuras. 

Desde esta tranquila aldea, los ciclistas pueden pedalear por una red de senderos a través de esta región montañosa. Los alojamientos aptos para bicicletas salpican las rutas y ofrecen almacenamiento y tapas para recargar energías para salidas particularmente extenuantes», señala National Geographic sobre este pueblo construido sobre «un afloramiento rocoso entre la imponente Serra de Tramuntana y el resplandeciente Mediterráneo». 

Tras la ruta en bici por la empinada subida que lleva hasta el cementerio, el autor de este artículo recomienda bajar hasta Cala Deià, «considerada la mejor playa de cantos rodados de Mallorca, sus aguas cristalinas son ideales para aliviar los dolores musculares con un relajante snorkel». Así que el plan es completo: ruta en bici con parada para tapear y acabar con un baño en la playa.

Este será el primer verano de plena normalidad tras la pandemia, pero muchos seguirán optando por planes al aire libre, evitando todo tipo de aglomeraciones. Además, como dice esta publicación «los pueblos pequeños pueden ser la mejor manera de vislumbrar el alma, la belleza y el sentido de la aventura de un país». 

Además de Deià, National Geographic ha escogido Vernazza (en Italia) por sus impresionantes vistas costeras, Mürren (en Suiza) por sus aventuras de escalada, Sloten (en Holanda) por sus canales panorámicos, Chipping Campden (en Inglaterra) por sus rutas de senderismo en la campiña y Braemar (en Escocia), por sus excursiones, sus castillos históricos y los baños en ríos resplandecientes.

Imagen de portada: Panorámica de Deià, en Mallorca / Ellen @ ebodegom.nl

FUENTE RESPONSABLE: Redacción Ser Sociedad. 28 de junio 2022.

Sociedad y Cultura/National Geographic/Deiá/Viajes.

Qué es una recuperación en forma de K y por qué advierten que se asemeja a lo que vive la economía de Venezuela.

Organismos multilaterales, bancos de inversión y numerosos expertos prevén que en 2022 el país sudamericano verá crecer su Producto Interior Bruto (PIB), aunque difieren en la magnitud.

La Comisión Económica para América Latina (CEPAL) ubica este año a Venezuela como uno de los países que más crecerá en la región con un estimado de 5%, mientras el Fondo Monetario Internacional apunta a un más modesto 1,5%. La mejor previsión que se ha hecho pública hasta ahora la hizo en abril el banco de inversión Credit Suisse, que apuntó a un 20%.

En todo caso, se trata de un cambio bienvenido para un país cuyo PIB se encogió en 80% desde 2013.

Pese a la nueva tendencia favorable, algunos expertos han alertado que el rebote de la economía en Venezuela está tomando una dirección preocupante pues se trataría de una recuperación en forma de K.

¿Qué quiere decir esto?

A diferencia de la recuperación con forma de V, que indica una caída y una recuperación rápida; o de una U, que señala una recuperación más lenta; la K apunta hacia una caída rápida tras la cual hay una recuperación desigual en la cual algunos sectores resultan ganadores y otros, perdedores.

Comercio en Venezuela que vende productos en dólares.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. La dolarización ha contribuido a la recuperación de la economía venezolana.

«Aunque los resultados económicos siempre varían entre las distintas partes de la economía, los economistas suelen entender que los ciclos económicos de recesión y recuperación están ampliamente correlacionados entre todos o la mayoría de los sectores de la economía.

«Lo que hace que una recuperación en forma de K sea diferente es que, mientras que algunas partes de la economía pueden disfrutar de una recuperación floreciente inmediatamente después de la recesión, otras pueden permanecer sumidas en un crecimiento lento o incluso seguir cayendo», se explica en la web Investopedia.

El concepto de una recuperación en forma de K se hizo popular a partir de los análisis que se hicieron en 2020 a propósito de la respuesta que estaba teniendo la economía de Estados Unidos ante la crisis ocasionada por la pandemia del coronavirus.

Pero, ¿cómo se refleja esto en el caso venezolano?

Una recuperación asimétrica

«Yo la llamo la peligrosa recuperación en forma de K», dice Leonardo Buniak, economista y calificador de riesgo, a BBC Mundo.

«Es una recuperación económica en donde el crecimiento no basta, es una recuperación económica bifurcada, asimétrica. La K es una letra que tiene una línea vertical y dos patitas: una que mira hacia arriba y otra que mira hacia abajo. La que va hacia arriba representa los sectores económicos de la economía venezolana que están resultando ganadores; y la que mira hacia abajo son los sectores económicos que se están perjudicando», explica.

Indica que eso quiere decir que pese a las estimaciones de crecimiento que se manejan sobre Venezuela, no todos los sectores van a estar creciendo, por lo que esos cálculos no reflejan realmente lo que está ocurriendo al interior de la economía venezolana.

José Manuel Puente, profesor de Economía del Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA), considera que aún es muy pronto para saber si la recuperación tendrá forma de K.

Personas vendiendo alimentos en la calle en Venezuela.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. La recuperación en K exacerba las desigualdades.

Este experto elaboró una «proyección de consenso» tomando como referencia las estimaciones elaboradas por una docena de instituciones reconocidas que hacen seguimiento a la economía de Venezuela -incluyendo organismos multilaterales, bancos de inversión, etc- y concluyó que este año el PIB de ese país aumentará entre 4% y 5%.

Sin embargo, señala que existe gran incertidumbre en torno a la posibilidad de que esa recuperación se mantenga en el tiempo, entre otras cosas, porque en parte está alimentada por un fenómeno exógeno, como es el aumento de precios del petróleo ocasionado por la invasión rusa de Ucrania.

«Hay muchas dudas sobre la sostenibilidad de ese crecimiento en el tiempo porque Venezuela no ha implementado un programa de estabilización con política fiscal, monetaria y cambiaria. Básicamente los fundamentos macroeconómicos de Venezuela siguen siendo los mismos y los problemas que llevaron a Venezuela a ese ciclo recesivo tan agudo siguen estando presentes ahí», explica Puente.

Ganadores y perdedores

Entre los principales beneficiarios de este crecimiento, Buniak menciona el comercio, los supermercados, las farmacias, las telecomunicaciones, los servicios y la alimentación.

Bodegon en Venezuela

Los llamado bodegones, tiendas que venden productos importados a altos precios en Venezuela, están entre los ganadores de la recuperación económica.

«Entre los sectores que están creciendo hay muchos vinculados a la importación. En Venezuela, el gobierno ha mantenido una marcada sobrevaluación del tipo de cambio, donde la tasa de deslizamiento del tipo de cambio con respecto al dólar es mucho más lenta que la inflación», explica.

Entre quienes están resultando perdedores, el economista menciona a los productores venezolanos de bienes transables, como el sector manufacturero, textil, automotor y la industria en general, ya que deben competir con productos importados cuyo precio es artificialmente más bajo debido a la sobrevaluación del bolívar.

También están entre los sectores perjudicados el turismo y el sector de la construcción.

Un país más desigual

José Manuel Puente indica que esta recuperación divergente tiene varias consecuencias estrictamente económicas como, por ejemplo, que algunos sectores que son muy importantes para generar crecimiento a largo plazo del país, como la industria, no registran mejoría.

Venta de Ferraris en Caracas.

FUENTE DE LA IMAGEN – REUTERS. La Venezuela de a pie convive con la Venezuela de los Ferrari.

Indica que también hay impactos desde el punto de vista distributivo porque hay algunos sectores que generan muchos empleos que no se están recuperando.

«La construcción es el sector que mayor cantidad de mano de obra absorbe y donde muchos de esos empleados son de estratos socioeconómicos bajos, y ese sector no se está dinamizando como consecuencia de este boom coyuntural», apunta.

Buniak, por su parte, hace énfasis en las consecuencias socioeconómicas.

«Cuando hablamos de sectores que se benefician o se perjudican tenemos que recordar que estos están vinculados a familias y, por tanto, esa K afecta socioeconómicamente a la población. En otras palabras, cuando la economía crece en forma de K lo que te está indicando es que las desigualdades económicas y sociales se están ampliando en Venezuela», apunta.

El experto señala que las desigualdades que se están gestando también son de tipo territorial, pues no todas las regiones o ciudades de Venezuela se están beneficiando de la recuperación económica.

«Caracas ha concentrado los beneficios de ser la capital de la República con mejores servicios, infraestructura, agua, electricidad, combustible, etc… Pero el interior del país, la provincia, está sumamente afectada [por fallas en esos servicios]. Por lo tanto, se marcan también desigualdades territoriales muy importantes en Venezuela», afirma.

A la hora de resumir su visión sobre este crecimiento desigual, José Manuel Puente apunta a la división de la población del país en dos bloques.

«Hay una serie de rubros de altos precios destinados al consumo del 5% o 6% de la población, los que están teniendo gran dinamismo, mientras que un 94% de la población queda execrada de todos los beneficios. La última encuesta de condiciones de vida Encovi cuantifica que el 94,5% de la población vive en pobreza, es decir, no tiene un ingreso para acceder a la canasta básica normativa de alimentos y medicinas», dice.

«Así, solamente un 5,5% de la población queda fuera de esa clasificación y son los que pueden llenar bodegones [supermercados que venden productos importados y de lujo], los que pueden llenar restaurantes y vuelos a Europa.

«Lo que se está generando es un modelo dual en el cual, en esencia, o la gente está comprando productos importados de lujo en un bodegón y montándose en un Ferrari o está desgarrando las bolsas de basura (para buscar qué comer)», concluye.

Imagen de portada:GETTY IMAGES. Luego de ocho años de caídas constantes, la economía de Venezuela ha retomado la senda del crecimiento.

FUENTE RESPONSABLE: BBC News Mundo. Por Ángel Bermúdez. 30 de junio 2022.

América Latina/Venezuela/Crisis/Economía

 

Las contradicciones del pensamiento colonial.

Con mucha frecuencia, el poscolonialismo solo ha servido para sustituir una caricatura por otra. El americano se convierte en el último reducto de la tradición romántica europea y lo atávico, disfrazado de guiño revolucionario, humanitario o exótico, funciona como coartada y reclamo de consumo.

Cuando el poscolonialismo tocó suelo latinoamericano y en las universidades se empezó a discutir la relación del continente con Europa, no pude más que alegrarme. Imaginé que esta nueva rama de estudios por fin combatiría todos los estereotipos que suelen caricaturizar a América Latina como la tierra prometida de la revolución, la resistencia, la autenticidad o la utopía, y que, por fin, gracias a los colonialistas, dejaríamos de ser esa pantalla oportuna donde el primer mundo proyectaba sus fantasías más descabelladas o violentas.

El trabajo que tenían por delante, me dije, es enorme y apasionante, porque la mistificación del continente empezó con el mismísimo Colón. El testarudo navegante, como lo llamó Edmundo O’Gorman, tergiversó los datos de los sentidos para ver las quimeras que anidaban en su imaginación. Cuando no vio emerger Asia allí donde nacía América, estuvo seguro de haber deambulado por el paraíso terrenal. 

De ahí en adelante, todo fue alucinación y fantasía. América pareció ser el lugar donde algún mago caprichoso había escondido esos prodigios que asaltaban la mente europea: El Dorado, California, la Fuente de la Juventud, las siete ciudades de Cíbola, la Atlántida; y más adelante el cristianismo primitivo, la utopía comunista, la autenticidad premoderna o las revoluciones populares. 

Sobre este tema Mario Vargas Llosa escribió un ensayo, Sueño y realidad de América Latina, que por sí solo vale un Nobel. En sus páginas muestra esa paradoja: nadie ha querido ver la realidad americana, mucho menos analizar su complejidad, sus particularidades y sus contradicciones, porque prefieren proyectar en ella sus propios deseos de perfección humana, cuando no de desfogue violento y de aventura.

Ante esa sintomática pérdida de racionalidad que aqueja a los europeos y a los estadounidenses al acercarse a América Latina, qué mejor que un pensamiento decolonial que rasgara ese engañoso espejismo y echara por tierra tanto estereotipo nocivo. Ingenuamente pensé que de eso se trataba el asunto, de recoger esa petición de Martí, quitarnos los anteojos franceses y yanquis, dejar las odas y enfocarnos en el estudio de la realidad. 

Pero no, qué va. Basta con acercarse a cualquier paper decolonial o a cualquier indexed journal sobre el tema para llevarse el mayor de los chascos. Si José Vasconcelos reprendió a Diego Rivera por llegar de París con la cabeza llena de Picassos dizque a pintar murales mexicanos, lo mismo se podría decir de los colonialistas. Tienen la cabeza llena de Foucault’ Derridas y teóricos yanquis. Lejos de sumarse a la muy respetable tradición ensayística latinoamericana, maltratan el idioma con una jerga abominable y el abuso del neologismo inane. 

Y eso cuando escriben en español, porque el colonialismo es un campo de estudio anglosajón en el que algunos latinoamericanos han sido bienvenidos, a condición de que cambien de idioma y participen en los debates gringos, con las normas de publicación gringas y las referencias bibliográficas gringas. Todo ello, claro, para descolonizar las mentes y redimir a América Latina de la pecaminosa modernidad capitalista occidental –o sistema-mundo, como les gusta decir– que padecen ellos viviendo en Carolina del Norte, California o Nueva York.

No digo que sea imposible o que no se deba pensar a Latinoamérica desde Foucault, Derrida o cualquier otro teórico extranjero. Claro que se puede, ni más faltaba, lo que señalo es que hay cierta contradicción en querer purgar las mentes latinoamericanas de prejuicios modernos y coloniales con un laxante foucaultiano. 

El resultado no son mentes auténticas y liberadas, sino una verborrea que desagua en los pozos del posestructuralismo francés y de los cultural studies gringos. Y es justamente esto lo que decepciona tanto del colonialismo, que no combate los prejuicios y estereotipos primermundistas sobre América Latina, sino que los compra todos, absolutamente todos, en algunos casos por ingenuidad y en otros por simple oportunismo.

Esto no pretende negar un hecho evidente y vergonzoso. América Latina es un continente lleno de desigualdades, en donde el color de piel, el género y la orientación sexual juegan en contra de los indígenas, los negros, los cholos, las mujeres y la población LGBTIQ+. 

El racismo y el machismo han sido constantes nocivas a lo largo de los siglos, como ha denunciado su literatura, y también es cierto que la colonia le otorgó a la población blanca el poder económico e intelectual de las naciones. Todo esto es bastante obvio y por eso mismo ha recibido amplia atención de los intelectuales latinoamericanos. 

La diferencia entre los enfoques previos y los del colonialismo radica en las premisas que orientan sus indagaciones y también, como es lógico, en las conclusiones a las que llegan. Basta como ejemplo el caso de Sebastián Salazar Bondy y de la implacable crítica al legado colonial que dejó en Lima la horrible, un ensayo de 1964. Él, como toda la generación del cincuenta, detestó los vicios heredados de la colonia, pero a diferencia de los colonialistas no sintió ninguna nostalgia por el pasado incaico. Al contrario. La solución a los prejuicios no era el indigenismo sino la razón, más universalidad, más modernidad; lo que en ese entonces se entendía por progresismo, y fue tal su empeño que acabó fundando una plataforma política, el Movimiento Social Progresista, cuyo propósito fue combatir el vicio colonial y premoderno con estudios detallados y conocimientos técnicos.

Esto es justamente lo que diferencia a los progresistas del pasado de la camada posmoderna y decolonialista de hoy en día. Para ellos –Walter Mignolo, por ejemplo–, la modernidad no puede resolver los problemas legados por la colonia porque la modernidad es el problema. Si Salazar Bondy veía en la razón y en la técnica el camino para modernizar a Perú y vencer el subdesarrollo moral, Mignolo niega esa posibilidad. Según él, la modernidad está umbilicalmente ligada a la colonialidad, y por eso el entusiasmo con respecto a las pretensiones racionales, universales y emancipadoras del proyecto moderno debe moderarse. 

Los colonialistas están convencidos –es su credo– de que la modernidad tiene un pecado de origen. Ubicó al hombre blanco occidental a la cabeza de una pirámide racial, y desde ahí, escudado en la superioridad epistémica de la ciencia y la razón, se dedicó a marginar otras epistemologías y otros saberes. 

Su crítica, como la de todos los posmodernos, dirá que bajo la pretensión universalista no hay más que el eurocentrismo y el pretexto para civilizar-colonizar los pueblos de la periferia; que la ciencia occidental y su tabla de valores no son más que herramientas de conquista que doblegan cuerpos y contaminan almas; y que el modernizado latinoamericano no es un hombre o una mujer universal, con conocimientos o valores válidos más allá de su contexto cultural, sino un aculturado o un colonizado o un oprimido o un mentecato con el alma podrida de ideales importados.

La vía de acción parecería entonces clara. Aquel diagnóstico –o “ejercicio crítico”– que desvela la raíz torcida de la ciencia, del universalismo de los derechos humanos o de los ideales ilustrados recomienda despojarse de todo aquello. Habría que renunciar al pensamiento moderno y a la racionalidad moderna y buscar refugio en sistemas simbólicos ajenos a Occidente; habría que hacer lo opuesto que pretendía Salazar Bondy, en lugar de ir hacia el futuro, desandar los pasos y mirar a los pueblos ancestrales que permanecieron al margen del proceso moderno. 

En América Latina habría “epistemologías otras”, saberes ancestrales y senti-pensamientos telúricos que ofrecen cosmovisiones distintas a las occidentales y con las cuales, por fin, podríamos liberarnos del colonialismo europeo. El contacto con estas poblaciones no modernas, los indios y los negros, haría las veces de exorcismo. Limpiaría el pecado colonial, sacaría al demonio europeo y purgaría el racismo, la vocación destructora, capitalista e individualista del alma latinoamericana. 

Como si fuera poco, haría estallar el proyecto moderno universalista demostrando el provincialismo de la ciencia, de la razón, de los derechos humanos, de la democracia, pues se haría patente la superioridad del saber pachamamico o del “buen vivir” indígena. Pureza y autenticidad: eso es lo que prometen los colonialistas, al menos los más radicales, sin advertir en ningún momento que no hay fantasía más occidental, más moderna y más europea –también yanqui– que hallar un paraíso no contaminado por Occidente.

Tanto la utopía de la pureza y de la autenticidad como el relativismo que cuestiona la universalidad de la razón y el desencanto con la artificialidad y decadencia del capitalismo, de la industrialización, del anonimato e individualismo de la vida moderna están lejos de ser “epistemologías otras”. Todo esto nació en el corazón de Europa. 

Si el pensamiento ilustrado privilegió la razón y su poder para establecer ecuaciones, imperativos y teorías de alcance universal, su reacción, el pensamiento romántico, privilegió desde el siglo XVIII lo contrario: la rareza, la desviación, la irracionalidad, el caso etnográfico. Hasta Montesquieu sembró la duda relativista cuando reconoció que, si bien la religión cristiana era buena para Europa, la azteca era mejor para los súbditos de Moctezuma.

Y, por el contrario, la detestada universalidad tiene raíces robustas en América Latina. No hubo culturas más conscientes de la forma abstracta y universal que las prehispánicas. Se dio cuenta de ello Joaquín Torres García, un artista uruguayo que desde muy joven estuvo obsesionado con la forma ideal y con las ideas platónicas, y que después de deambular por los museos etnológicos de Nueva York y París tuvo una revelación: la verdadera universalidad no estaba en la Grecia clásica sino en América; estaba encarnada en las formas geométricas que habían usado los artistas prehispánicos para decorar sus tejidos y moldear sus cerámicas y sus obras de orfebrería. 

Ahí, en esa habilidad para representar la realidad con sus elementos fundamentales, el cubo, el triángulo, la esfera, sí que había universalidad. Torres García lo dijo: el hombre americano es un hombre universal; tiene una mente abstracta capaz de inferir principios eternos.

Torres García no fue el único creador que defendió el pensamiento abstracto y universal como un patrimonio americano. En los años cuarenta, el poeta Aimé Césaire criticó a los europeos no por sus pretensiones universales, sino por lo contrario, por su relativismo. Decían aborrecer lo que estaba haciendo Hitler en Francia, pero les parecía normal lo que había hecho Francia en el Caribe. Aceptar para los otros lo que no se quería para uno era relativismo, les aclaró Césaire, y les correspondía a los negros del Caribe, que padecían un sistema colonial, darles esa lección de pensamiento racional y de moral universal a los europeos.

Lo anterior no significa que en América Latina no existieran enemigos radicales de la universalidad y del influjo europeo. Claro que los hubo, y a manos llenas. Los decolonialistas contemporáneos no son los primeros que reivindican al indio o al negro como talismanes purificadores. Antes que ellos surgieron poetas, como el brasileño Plínio Salgado, que quisieron purgar del alma nativa las ideas y los valores europeos. 

En los años veinte Salgado pedía que se nacionalizaran la vida mental y las costumbres de los brasileños e inventaba vanguardias artísticas destinadas a restablecer la comunión con el tupí originario que deambuló por las riberas del Amazonas. Pero con el cambio de década Salgado dejó la poesía por la política y fundó la Acción Integralista Brasileña, un partido que buscaba lo mismo, purgar todo elemento luso o colonial y reivindicar al habitante de la provincia que no tenía el diablo urbano y cosmopolita dentro. Todos estos anhelos de pureza y limpieza, sin embargo, no condujeron al “buen vivir” sino al fascismo. 

Y no debe extrañar. Ese deseo de rescatar al personaje originario, el mito ancestral, la pureza que brota de las grietas telúricas ha sido siempre el adn del pensamiento reaccionario y fascista. En Italia se mitificó al gladiador romano; en Argentina, al gaucho y su tacuara que repelieron al español; en Brasil, al tupí que tuvo un contacto prístino con el suelo ancestral de la patria; en Perú, al incario que inculcó en la vida nacional el legado de un gobierno autocrático. 

El colonialismo ha rescatado las añejas categorías raciales que la izquierda latinoamericana de los años veinte desterró del debate público, por absurdas y peligrosas, y ha vuelto a sembrar nostalgias por pasados remotos y mitificados. También ha vuelto a rechazar el cosmopolitismo y el mestizaje, los antídotos al nacionalismo, y ha vuelto a usar metáforas sangrantes como “herida colonial”, que recuerdan a la “victoria mutilada” del poeta D’Annunzio. Para colmo, está replicando la fantasía reaccionaria por excelencia, la de ir en busca de un pasado religioso, tradicional, místico y espiritual que la modernidad se llevó por delante. Están a quince minutos de verse en el espejo y no reconocerse.

Porque cuando se observen de cuerpo entero no van a ver al americano liberado de sus prejuicios occidentales, sino al penúltimo eslabón de la tradición romántica europea. Mucho antes que ellos, Gauguin, Blaise Cendrars, Antonin Artaud, William Burroughs o el Living Theatre salieron en busca de lo auténtico y lo puro en la periferia. 

E incluso antes que ellos, los surrealistas invocaron el poder purificador de los bárbaros orientales, Sartre celebró el asesinato de los europeos porque suponía matar dos pájaros de un tiro: suprimir a un opresor y liberar a un oprimido; y hasta Foucault, convertido en intelectual público, apoyó la rebelión ultraconservadora y ultrarreaccionaria del ayatolá Jomeini, convencido de que era “la primera gran insurrección en contra del sistema planetario” (sistema-mundo, habría dicho hoy en día). 

Desde el siglo XIX no ha habido nada más occidental que odiar a Occidente, y no ha habido nada más europeo que aspirar a la purificación que ofrece el salvaje, el exótico, el personaje telúrico no contaminado por la vida burguesa y la ciudad capitalista. Nada más eurocéntrico que idealizar modos de vida ancestrales, espirituales y premodernos, y más aún cuando se vive en sociedades ultramodernas y se cuenta con los recursos materiales, culturales y sanitarios de la Universidad de Duke, Berkeley o Binghamton.

Y es por eso que el colonialismo tiene tan buena acogida en las instituciones culturales y académicas del primer mundo, porque no hay un producto de consumo que mejor sirva como símbolo de distinción o guiño revolucionario o humanitario que el atavismo latinoamericano. 

La víctima profesional, la que no deja de sufrir por la herida colonial, la que les echa en cara a los europeos lo mucho que ha sufrido por culpa del colonialismo y el racismo y el eurocentrismo, entra en un plisplás a los museos (el Reina Sofía tiene obras increíblemente demagógicas del colectivo Ayllu y de Daniela Ortiz) o se convierte en tema de reivindicación académica. Y eso tal vez sí sea muy latinoamericano. José Clemente Orozco lo detectó al ver la deriva que estaba tomando el muralismo mexicano en los años treinta. Hemos ganado maestría engañando al gringo con lo que más le gusta, autenticidad, folclor, revoluciones populares y víctimas a las cuales redimir con premios y exhibiciones en museos. 

El poscolonialismo, cuya misión debió ser enfrentarse a todos estos estereotipos manidos y a toda esa retórica kitsch y lastimera que impide que América Latina sea tenida en cuenta por lo que en realidad es: una fuente inagotable de talento, ingenio y capacidad profesional, no ha hecho más que reproducir el engaño de Colón y la mirada exotista del extranjero. La otra tarea, la de mostrar la Latinoamérica real, todavía está pendiente. ~

Imagen de portada: Gentileza de Letras Libres.

FUENTE RESPONSABLE: Letras Libres. Por Carlos Granés. 1° de julio 2022.

Sociedad y Cultura/Colonialismo/Postcolonialismo.