La CIA quiere resucitar al mamut con ingeniería genética.

Una empresa financiada por la CIA es el último inversor de Colossal Biosciences.

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Una firma de capital riesgo financiada por la CIA ha apostado oficialmente por recuperar especies extintas como el mamut lanudo y el tilacino, según un portfolio público visto por The Intercept.

La empresa se llama In-Q-Tel y su misión (según su web) es invertir en tecnologías que refuercen la seguridad nacional de Estados Unidos. In-Q-Tel tiene más de 20 años, pero solo ahora los dólares de los contribuyentes se han dirigido hacia la resurrección de animales extintos mediante ingeniería genética.

In-Q-Tel ha agregado Colossal Biosciences a su cartera pública; en otras palabras, la CIA ha gastado dinero de los contribuyentes estadounidenses en este proyecto de desextinción. Colossal fue noticia el año pasado cuando anunció su intención de traer de vuelta al mamut lanudo, el primo notablemente más peludo del elefante, que se extinguió hace unos 4.000 años. El objetivo declarado de la empresa es traer al mundo una cría gigantesca en un plazo de cinco años.

Colossal extendió esa declaración este verano, cuando anunció que también intentaría resucitar al tilacino, o tigre de Tasmania, un marsupial parecido a un lobo que fue llevado a la extinción por la caza excesiva a principios del siglo XX.

Colossal argumenta que “reconstruir” tales criaturas extintas apoyará las economías locales y ayudará a revertir los efectos del cambio climático teniendo un efecto positivo neto en la compensación de carbono.

Los críticos de la desextinción plantean varios problemas: argumentan que los hábitats originales de la mayoría de los animales extintos ya no existen y que sería mejor invertir los fondos destinados a la desextinción en la protección de las especies que aún existen. Colossal y sus partidarios sostienen que la financiación de la investigación genómica detrás de la extinción y la financiación del trabajo de conservación no son mutuamente excluyentes.

Para complicar aún más las cosas a nivel conceptual, los animales que se mezclan a partir de los genomas de especies extintas y sus primos más cercanos no serían los mismos animales que desaparecieron hace años. Serían especies representativas: animales que se parecen y podrían actuar como los que se han ido.

Incluso si la desextinción se lleva a cabo sin problemas, es decir, sin dañar a los animales utilizados para producir los animales sustitutos ni a los propios animales sustitutos, las características de comportamiento no se pueden extrapolar de los genes. En otras palabras, los animales no tendrán una población preexistente que les enseñe a actuar como un mamut o un tilacino.

Foto: Topical Press Agency/Hulton Archive (Getty Images)

En su sitio web, Colossal también declara su intención de resucitar al pájaro dodo, un ave no voladora endémica de Mauricio que fue cazada hasta su extinción en el siglo XVII.

En un debate de 2019 sobre la extinción, el cofundador de Colossal, George Church, dijo que traer de vuelta al mamut no es solo un proyecto de vanidad, o algo inventado para recrear un animal genial. La investigación de la extinción de mamuts podría significar ayudar a curar el virus del herpes en los elefantes asiáticos. Church dijo que las preguntas sobre la culpa humana por la extinción son “casi irrelevantes” y que “la pregunta es, ¿estas especies tienen algo que ofrecernos?”

Dado que la misión de In-Q-Tel consiste en invertir en tecnología que fortalezca la seguridad nacional, es posible que te preguntes si veremos supersoldados marsupiales carnívoros o proboscídeos peludos en el horizonte. ¿O solo me lo pregunto yo? La realidad es mucho más simple, aunque tan simple como la hazaña real de la extinción.

En una publicación de blog en el sitio web de la compañía el 20 de septiembre, dos ejecutivos enfatizaron la importancia de comprender la genómica y aplicar la nueva potencia informática a los conjuntos de datos biológicos. “Estratégicamente, se trata menos de los mamuts y más de la capacidad”, escribieron.

Junto a Colossal, In-Q-Tel nombró a Chi Botanic y Living Carbon (ambas trabajan en plantas de ingeniería genética) como empresas que realizan investigaciones útiles en bioingeniería compleja. Colossal es el único de los tres que In-Q-Tel tiene en cartera.

Sin embargo, los oficiales de la CIA pueden beneficiarse de la investigación. The Intercept informó que los miembros del directorio de In-Q-Tel pueden formar parte de los directorios de empresas en las que invierte la empresa. En 2016, el Wall Street Journal descubrió que la mitad de los miembros de la junta directiva de In-Q-Tel estaban conectados con empresas en las que la empresa había invertido, lo que generaba preocupaciones éticas.

Algo parecido a un mamut o un tilacino bien podría surgir del trabajo de Colossal, ahora gracias a la financiación de la CIA. Pero si crees que el resultado final es similar al trabajo de Lazarus o Frankenstein, esa es otra cuestión.

Imagen de portada: Rob Stothard (Getty Images)

FUENTE RESPONSABLE: Gizmodo. Por Isaac Schultz. 29 de septiembre 2022.

Ciencia/CIA/EE.UU./Clonación/Controversias.

Bed Bath & Beyond: el suicidio de un alto ejecutivo de origen venezolano que puso el foco en la grave crisis que atraviesa la cadena de tiendas de EE.UU.

La trágica muerte de uno de los ejecutivos de origen latino de más alto rango en Estados Unidos, Gustavo Arnal, ha puesto de relieve la grave crisis que atraviesa una de las cadenas más famosas de ese país: Bed Bath & Beyond.

El empresario venezolano de 52 años, quien era director financiero (CFO en inglés) de la empresa de artículos para el hogar, murió el viernes en Nueva York tras caer desde el balcón de su apartamento en el piso 18 de un rascacielos en Manhattan.

La oficina del forense de la ciudad de Nueva York le dijo al canal CNBC que Arnal murió a causa de múltiples lesiones por contusión y que se quitó la vida.

Aunque Arnal no dejó una nota, muchos han vinculado su muerte con la crisis que viene atravesando la empresa a la que se sumó en 2020, en plena pandemia.

Tras conocerse la noticia de su dramático fallecimiento las acciones de Bed Bath & Beyond cayeron casi un 20%.

Días antes de que perdiera la vida su «número dos», la empresa había anunciado el cierre de 150 tiendas y el despido de cerca del 20% de sus empleados.

La cadena viene padeciendo problemas financieros causados primero por las cuarentenas generadas por el coronavirus y luego por el cambio en los hábitos de consumo debido a la inflación post pandémica.

En agosto, la empresa reportó una caída del 26% en las ventas durante el segundo trimestre.

Y las acciones de la cadena cayeron un 65% en el último año, con una volatilidad que las llevaron a ser catalogadas como «acciones meme», como se conoce a las que tienen precios basados más en rumores en redes sociales que en datos financieros de la empresa.

Logo de Bed Bath & Beyond

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Bed Bath & Beyond es una de las tiendas por departamento especializadas en productos del hogar más importantes de EE.UU.

Escándalo

Diez días antes de morir, Arnal, quien también ocupó altos cargos ejecutivos en la empresa de cosméticos Avon y el gigante de bienes de consumo Procter & Gamble, se vio involucrado en un escándalo por presunto fraude financiero.

El pasado 23 de agosto, el CFO y otros grandes accionistas de Bed Bath & Beyond, entre ellos el presidente de GameStop, Ryan Cohen, fueron acusados en una demanda colectiva de haber inflado artificialmente el precio de las acciones a través del uso de información privilegiada para luego venderlas.

Según los demandantes, que reclaman US$1.200 millones, en la primera mitad de agosto la cotización de esos títulos aumentó casi un 600%, para luego desplomarse.

Durante ese período, Arnal vendió acciones de la empresa por un importe de US$1,4 millones.

En tanto, Cohen vendió toda su participación, equivalente al 10% del total de las acciones de Bed Bath & Beyond, llevando a que la cotización se hundiera.

Imagen de portada: GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: Redacción BBC News Mundo. 7 de septiembre 2022.

Sociedad y Cultura/Economía/Negocios/Venezuela/EE.UU./Salud Mental.

Confrontación directa de Estados Unidos, cerco estratégico de China.

La lógica del país asiático para consolidar su hegemonía y debilitar a la potencia occidental.

Mientras los sucesivos gobiernos norteamericanos desplegaron medidas de ataque directo a China, la respuesta ha sido, de acuerdo a la tradición oriental, «derrotar al enemigo sin siquiera luchar». 

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El domingo pasado, Mario Rapoport escribió en Cash sobre la puja global sino-estadounidense en clave ajedrecística. Como siempre, sus notas son sabrosas y lúcidas. Sin embargo, convendría complementar el análisis acaso con algo que ya advirtió un gran conocedor occidental de China como Henry Kissinger, quien negoció con Mao Zedong y Zhou Enlai los acuerdos entre el «Gran Timonel» y Richard Nixon en 1972, en el marco de la demorada “aceptación” de la República Popular China por parte del sistema de naciones. Antes que el ajedrez, los chinos prefieren el wei qi.

Ese juego ancestral se creó en China pero migró hacia Japón y desde allí se expandió. Por eso lo conocemos aquí como “juego del go”, que remite según su nombre a la energía y la defensa corporal, y como método lleva implícita el concepto del “cerco estratégico”. Es el juego de mesa más antiguo del mundo, con 361 piedras entre blancas y negras (todas iguales, sin jerarquías, y una más de las negras porque mueven primero), antes de jade o caracoles y hoy de materiales más simples. Un juego más popular que el wei qi en China es el mahjong, se lo ve jugar en las calles y plazas, pero es menos comparable al ajedrez.

En el ajedrez, el jugador busca la victoria total: voltear, o sea matar, al Rey

En el wei qi, pronunciado “güeichi”, la idea es crear zonas de fuerza y, mientras se cerca y se van capturando piezas del adversario, conquistar el tablero en contiendas simultáneas. 

Para quien no esté familiarizado o no sepa del juego, y dado que el margen de ventaja puede ser mínimo, su final incluso puede confundir en cuanto al ganador. Solo para el observador ingenuo, no para los contendientes, claro.

Batalla prolongada

De acuerdo con Kissinger, uno de los estrategas más importantes de Estados Unidos y crítico de la política confrontativa de Washington contra Beijing en Taiwán y en otros terrenos económicos y tecnológicos, en el ajedrez se busca “colocar al rey adversario en una posición en la que no puede moverse sin ser destruido” y se procura una “batalla decisiva”. En cambio, en el wei qi se busca una “victoria relativa” en una “batalla prolongada”.

Kissinger escribe en su libro “China”, de 2011: “Donde el hábil ajedrecista apunta a eliminar las piezas del adversario en una serie de choques frontales, el diestro jugador del wei qi se sitúa en espacios vacíos de la cuadrícula y va debilitando poco a poco el potencial estratégico de las piezas del adversario. El ajedrez crea resolución: el wei qi desarrolla flexibilidad estratégica”.

Por su parte, Fernando Aguilar, varias veces campeón argentino y sudamericano, explicó hace unos años a la revista “DangDai” que el tablero no tiene lados que correspondan a un bando u otro porque el objetivo es “consolidar territorio donde sea”.

En un par de décadas, la economía china superó a todas las europeas, a la japonesa y le pisa los talones a la de mayor Producto Bruto Interno, la estadounidense, que es también la mayor en el terreno de las armas. 

El mismo Fondo Monetario Internacional reconoce que China es ya la primera economía mundial si se mide su PBI por paridad del poder adquisitivo. En numerosos sectores industriales, agropecuarios y de servicios lidera China, sería ocioso listarlos. 

En tecnología es igual, con una excepción relevante como semiconductores o microprocesadores, por cierto una de las causas del conflicto actual por Taiwán, el mayor productor de chips. 

Lo mismo sucede en exportaciones, importaciones, inversiones y cooperación financiera. Lo de China es avasallante en lo que va del siglo, y en paralelo se observa, objetivamente, un declive de los dominios que en esas mismas variables ejercían Estados Unidos y sus aliados de Occidente hasta hace poco tiempo.

Confrontación

Estados Unidos viene moviendo piezas en su tablero de ajedrez para revertir o frenar ese fenómeno desde hace varios años. Lo intentaron Bill Clinton y George Bush en Latinoamérica, donde históricamente el país del norte usó la fuerza y ahora es uno de los tantos lugares donde se hizo fuerte China, con inversiones y comercio. Clinton y Bush empujaron alfiles para gestar el ALCA, pero se encontraron con el rechazo de los poderosos peones del Mercosur. 

Luego, Donald Trump incorporó la variable del nacionalismo económico para encarar una guerra comercial con suba de tarifas aduaneras y tecnológica contra los avances chinos en el 5G en telecomunicaciones, movilizando sus caballos. 

Y ahora Joe Biden agrega a todo eso la “guerra de valores” de supuestas democracias versus supuestas autocracias, con una escalada militar de inquietantes derivaciones tras la movida de la “dama” Nancy Pelosi a Taiwán, que hasta en Estados Unidos se juzgó irresponsable y temeraria. El gobierno de Xi Jinping ha respondido con energía, pero sin salirse de las pautas señaladas del wei qi.

Los preceptos son los mismos que propiciaba el viejo general Sun Tzu, autor del clásico “El arte de la guerra”. Aunque algunos dudan de su existencia real, la historia oficial es que fue un militar filósofo y estratega que vivió en el siglo seis antes de nuestra era y quiso establecer reglas que superaran las matanzas de los siglos anteriores derivadas de la agitación política y las divisiones en la antigua China.

Sus ideas centrales eran evitar el conflicto directo (la mejor victoria es la que se logra sin combate: “derrotar al enemigo, sin luchar siquiera”, decía Sun) y utilizar tanto más herramientas psicológicas y políticas que propiamente militares, en todo caso agotando todas las instancias posibles antes de arrojar a la torre contra el rey, como haría un ajedrecista enloquecido. 

En cualquier caso, el libro sí existe y ofrece varias máximas, que tomaron Mao y otros líderes orientales, entre ellos el vietnamita Ho Chi Minh.

El escenario actual que plantea Estados Unidos es de confrontación. Así, primero la pandemia, con la pelea por las vacunas y la patética falta de coordinación sanitaria global, y luego la ofensiva de Biden, o del llamado “Estado profundo”, y de la OTAN contra Rusia y ahora contra China, quebraron la posibilidad de una transición más coordinada o pacífica entre Oriente –que siempre ha privilegiado la armonía frente a la conquista– y Occidente.

Pareciera que las “tablas” desaparecieron por un tiempo largo de las posibilidades del juego sobre la mesa de ajedrez que montó el imperio, y que en el tablero del wei qi ahora los chinos analizan cómo seguir armando el cerco estratégico, en un mundo expectante en el que urge la cordura. 

Pese al dramatismo, hay un dejo de diversión cuando se ve a un bravucón gringo a los gritos y con el dedo levantado y a un dirigente chino del otro lado de la mesa escrutando ya sin sumisión alguna, contestando una por una sin guardarse nada, pero manteniendo templanza y hasta una sonrisa sabia. 

Imagen de portada: En el juego ancestral chino del wei qi se busca una “victoria relativa en una batalla prolongada”.

FUENTE RESPONSABLE: Página 12. Argentina. Por Néstor Restivo. 4 de septiembre 2022.

Sociedad y Cultura/Geopolítica/EE.UU./China.

 

¿Cómo es posible que se haya quedado sin agua potable una ciudad de 200.000 habitantes en EE.UU.?

El ejército de EE.UU. entregó este fin de semana más de un millón de botellas de agua a miles de familias en Jackson, una ciudad del estado de Misisipi en la que miles de personas se quedaron sin suministro de agua potable.

Se estima que los afectados son unas 200.000 personas. El problema comenzó hace cinco días, luego de que una serie de inundaciones inhabilitaran una planta de tratamiento de agua.

Las autoridades alegan que los trabajos para restaurar el suministro avanzan a medida que se acerca el festivo del Día del Trabajo, que se celebra este lunes.

La población, por su parte, pide una solución ante una fuerte ola de calor que afecta a la región. Bañarse, tirar de la cadena del baño o lavar les resulta un problema mayor.

«Ha sido horrible estar sin agua», le dice Shirley Barnes a la BBC mientras hacía cola para obtener más botellas el viernes.

Shirley Barnes, una residente de Jackson quien catalogó la crisis de agua potable como «horrible».

«Tratar de hacer tus rutinas normales, eso ha sido lo más difícil. Tratar de hervir agua. Lavarse la cara, bañarse, cocinar. Es como si viviera en los días de las cavernas».

«Nunca pensé que estaría en esta situación, pero aquí estamos», agregó.

Voluntarios como Debbie Upchurch se han sumado a la Guardia Nacional para repartir agua entre los ciudadanos que residen en Jackson.

Su hija, maestra en la comunidad, no ha podido dar clases en persona esta semana y, en cambio, ha ofrecido sus cursos en línea.

«En este momento no pueden reunirse para la clase porque no hay agua para cocinar o [para] los baños», dijo. «A veces esa es la única comida que tienen los alumnos, es lo que desayunan y almuerzan en las escuelas».

Un problema continuo

El teniente Román Ramírez de la Guardia Nacional de Misisipi le dijo a la BBC que su escuadrón contaba con 44 soldados que habían distribuido alrededor de 80.000 botellas para el mediodía del viernes.

«Hay muchas emociones en los ciudadanos aquí, pero nuestro trabajo es solo presentarnos y ayudar donde podamos, dar tanta agua como podamos», dijo.

teniente Román Ramírez

El teniente Román Ramírez afirma que su escuadrón ha repartido más de 80.000 botellas de agua en Jackson, Misisipi, ante la crisis de agua potable.

Ryan Bell, residente de Jackson, vive frente al recinto ferial estatal, donde se distribuye agua embotellada.

«Todos están pasando por esta crisis, todos en la ciudad de Jackson, todos estamos juntos en esto», dijo.

Incluso antes de las inundaciones que causaron el problema de suministro, algunos residentes de esta ciudad mayoritariamente negra no han tenido acceso confiable al agua de grifo.

«Ha sido un problema continuo», dijo Bell, quien dirige una empresa de construcción local.

«Tenemos una infraestructura envejecida siendo una ciudad muy antigua. Todo lo que pedimos realmente es ayuda, apoyo, comprensión y oraciones para la gente de Jackson».

No se sabe cuánto durará

El presidente Joe Biden ha declarado el estado de emergencia por la crisis en la ciudad sureña.

Voluntarios ayudan a repartir botellas de agua en misisipi

FUENTE DE LA IMAGEN – REUTERS

Actualmente, algunos residentes ni siquiera tienen suficiente presión de agua para descargar los inodoros y tienen que usar baños portátiles ubicados en toda la ciudad.

Mientras tanto, se han formado largas colas fuera de los centros de distribución de agua a medida que las temperaturas superan los 32ºC.

El alcalde de Jackson dijo el viernes que había «progresos» en la reparación de la planta, pero aún no había un cronograma de cuánto tiempo durarán los problemas.

Se ha restablecido la presión del agua en las casas y los negocios cercanos a la planta de tratamiento, pero los edificios más alejados todavía tienen una presión de agua débil o nula.

Un militar carga una caja de agua potable para repartir en misisipi

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A medida que aumenta la presión del agua, los funcionarios advierten que podría provocar la ruptura de tuberías en toda la ciudad.

Racismo ambiental

«Tenemos una instalación de tratamiento de agua obsoleta en la que nadie ha pensado durante años», comenta el profesor Edmund Merem, experto en planificación urbana y estudios ambientales de la Universidad Estatal de Jackson.

El profesor Merem también cree que hay otro factor que ha desviado la atención y la financiación de la infraestructura del agua en ruinas de Jackson: el racismo.

Una carretera inundada en misisipi

FUENTE DE LA IMAGEN – REUTERS

Los expertos y activistas dicen que lo que está sucediendo en Jackson, y en ciudades como Flint, en Michigan, donde el suministro de agua está contamiando con plomo, es un legado directo de generaciones de discriminación y segregación racial.

«Esta es una situación profundamente asentada, de décadas de evolución», dice Arielle King, abogada y defensora ambiental.

«Creo que la historia de la segregación racial y las líneas rojas en este país han contribuido profundamente a las injusticias ambientales que vemos en este momento».

La llamada práctica de «líneas rojas» (redlining en inglés), afirma la abogada, comenzó en la década de 1940, cuando el gobierno negaba hipotecas y préstamos a personas negras porque se consideraban «demasiado riesgosos».

El programa duró más de 40 años y, como resultado, dice King, las comunidades predominantemente negras y de bajos ingresos se concentraron en áreas con industrias contaminantes como vertederos, refinerías de petróleo y plantas de tratamiento de aguas residuales.

Y esas áreas, señala, todavía existen.

Ella habla sobre áreas del país como el llamado Callejón del Cáncer. Una vez el hogar de las extensas plantaciones de Luisiana, el área a lo largo del río Misisipi es ahora una línea industrial de más de 150 refinerías de petróleo.

Durante décadas, los residentes predominantemente negros han sufrido algunas de las tasas de cáncer más altas del país debido a la contaminación.

King dice que el legado de este tipo de racismo ambiental, junto con décadas de inversión insuficiente en áreas de bajos ingresos, se está manifestando en Jackson.

«Pueden decir que hay diferentes factores que conducen a las inundaciones, pero las personas no estarían sujetas a áreas que son susceptibles a inundaciones sin una línea roja en primer lugar», opina.

Imagen de portada: GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: Redacción BBC News Mundo. 4 de septiembre 2022.

Sociedad y Cultura/EE.UU./Política/Contaminación/Medio ambiente/ racismo

 

 

El legado que los vascos dejaron en América (además de los apellidos).

Amerikara noa ere nere borondatez / hemen baino hobeto izateko ustez… («Me voy a América por mi propia voluntad / con la esperanza de vivir mejor que aquí»…)

Así comienza una popular canción en euskera —el idioma de los vascos— que describe el largo viaje que millones de ellos hicieron para migrar a países de América en diferentes etapas de los últimos cinco siglos en busca de nuevas oportunidades.

Esta migración fue común desde muchos países a lo largo de la historia. Pero quizá lo más llamativo es que los vascos, que se reparten entre la Comunidad Autónoma del País Vasco (o Euskadi) y Navarra —en el norte de España— e Iparralde —en el suroeste de Francia—, dejaran una huella tan notable en América siendo una población que hoy apenas ronda los tres millones de personas.

«Obviamente, no puedes comparar un grupo tan pequeño con los millones de italianos que migraron allí y la impronta que dejaron… pero, cualitativamente hablando, los vascos sí que dejaron un importante legado», valora Óscar Álvarez Gila, coordinador del postgrado sobre Diáspora Vasca de la Universidad del País Vasco.

Pero ¿cuántos vascos llegaron a migrar?

«No lo sabemos y nunca lo sabremos», responde tajante a BBC Mundo. «En las estadísticas no existía la categoría ‘vasco’ para catalogarlos [eran registrados como españoles o franceses], y muchos de quienes migraban en el siglo XIX lo hacían de manera ilegal cruzando la frontera con Francia y tomando un barco».

Sin embargo, basado en estudios, testimonios y la presencia actual de descendientes, el experto cita como destinos preferidos de aquellos vascos migrantes Chile, Cuba, el oeste de Estados Unidos y México; aunque superados ampliamente por Uruguay y sobre todo Argentina, donde se dice que en torno al 10% de su población actual tiene algún antepasado vasco.

A excepción de quienes salieron exiliados por razones políticas tras la Guerra Civil española en 1939, la mayoría de vascos que viajaron a América en diferentes corrientes durante los últimos siglos lo hicieron en busca de oportunidades de trabajo a países con economías en expansión y con políticas de acogida para migrantes muy favorables durante décadas.

Era lo que entonces se llamaba salir a «hacer las Américas».

Mapa corrientes migratorias vascos América

«En alguno de esos países se pagaba mejor que en el País Vasco, así que viajaban para mejorar su vida y hacer capital con la idea de regresar convertidos en alguien, y muchas veces con la idea de ayudar a fundaciones, a escuelas… Así se convertían en figuras reconocidas. De ahí viene el concepto de ‘indiano'», le dice a BBC Mundo Josu Ruiz de Gordejuela, historiador y autor de varios libros sobre vasconavarros en México.

En BBC Mundo recopilamos junto a expertos una pequeña parte de todo ese legado que la diáspora vasca llevó hasta América y que permaneció (o se adaptó) hasta la actualidad.

Apellidos

Quizá, aunque ni siquiera lo sepas, en tu familia hay raíces vascas si tu apellido es Iturbide (que significa «camino de la fuente» en euskera), Elizondo («junto a la iglesia»), Ezeiza (de izei como «abeto»), Bolívar (bolu e ibar, «la vega del molino») y un largo etcétera. Según expertos, los vascos generaron unos 70.000 apellidos de los que hoy conservan unos 35.000.

Su presencia en América es tan amplia como, a veces, difícil de investigar. Primero, porque no todos son apellidos claramente identificables al no tener siempre una grafía en euskera; y segundo, porque muchos apellidos de origen vasco se extendieron después por otros territorios cercanos.

«El caso más emblemático es García, generado en el reino de Pamplona y que significa ‘joven’, pero que después fue llevado al resto de reinos de España. Por eso, tener hoy un apellido vasco como García no significa que tú lo seas. Es lo que llamamos ‘apellidos vascos generalizados'», le dice a BBC Mundo Jorge Beramendi, historiador y miembro de la Fundación Vasco Argentina Juan de Garay.

Manifestante con tapabocas con la bandera vasca

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Esta agrupación hizo un minucioso trabajo de investigación examinando guías telefónicas argentinas, padrones electorales y diccionarios para llevar a cabo la mayor recopilación de apellidos vascos en el país —unos 25.000— y que pueden consultarse en la web feriadellibrovasco.com

Otra dificultad para identificarlos es que muchos de estos apellidos fueron registrados al llegar a América de manera distinta por la similitud entre algunos sonidos (como «s» y «z»; «b» y «v», «c» y «k»…), por diferencias en las reglas ortográficas del euskera con los idiomas principales de los países donde se migraba, así como por la posterior estandarización del idioma en Euskadi y adopción de nuevos dígrafos como la «tx», pronunciada como la «ch» en español o «tch» en francés.

Todo esto dio lugar a que hoy existan múltiples variantes de un apellido, como ocurre con Etxeberria («casa nueva», en euskera) y Echeverría, Echebarria, Etcheverry, etc. También con Otxoa y Ochoa (que significa «lobo», aunque escrito como otsoa), Jauregi y Jáuregui («palacio»), Intxaurrondo e Inchaurrondo («nogal»), Berasategi y Berazategui, Apodaka y Apodaca…

Nombres geográficos (y el legado de personajes históricos).

Debido al gran número de vascos que participaron en las primeras expediciones que llegaron a América desde España, es habitual encontrar su huella en multitud de los nombres que elegían para bautizar zonas o ciudades que encontraban a su paso.

Es lo que hizo Francisco de Ibarra cuando nombró parte del norte de México como Nueva Vizcaya, en honor a la provincia vasca en la que nació. Si bien el nombre y sus límites no se conservan, sí continúa existiendo su capital Durango —en homenaje a otra ciudad vizcaína—, que hoy preside el estado mexicano del mismo nombre.

Escudos Durango y Vizcaya

FUENTE DE LA IMAGEN – WIKIPEDIA. El escudo del Durango mexicano (izquierda) es muy similar al que la Vizcaya vasca tenía hasta finales del siglo XX.

Ibarra, en Ecuador, fue fundada por orden del vasco Miguel de Ibarra y Mallea, y comparte nombre con otra Ibarra en el País Vasco. Otros nombres se perdieron como el de Nuevo Bilbao en Chile, que en el siglo XIX pasó a llamarse Constitución pero que aún conserva en su escudo el de la ciudad vasca sede del Museo Guggenheim.

Y aunque no le dejó un nombre vasco, solo un dato sirve para comprender la enorme influencia de aquel pueblo en Argentina: la segunda fundación de Buenos Aires en 1580 —bautizada entonces como Ciudad de Trinidad— corrió a cargo del vasco Juan de Garay.

Los mexicanos también encuentran vascos clave en su historia si pasean por el Ángel de la Independencia, donde reposan los restos del general navarro Francisco Xavier Mina que luchó junto a los insurgentes frente a España. Otros héroes nacionales como Juan Aldama, Ignacio Allende o Mariano Abasolo también provenían de familias vascas aunque ya nacieron en Nueva España.

Es el mismo caso que el de Agustín de Iturbide, hijo de vasco y primer emperador de México que, según historiadores, se definía sin embargo como «vasco de cuatro costados». Él fue quien adoptó la bandera tricolor del primer gobierno mexicano con el verde, blanco y rojo vigentes en la actualidad, así como el águila sobre el nopal en el escudo.

Iturbide

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Agustín de Iturbide se definía como «vasco de cuatro costados».

Pero el más destacado de los herederos de vascos en la independencia de América fue sin lugar a dudas Simón Bolívar, descendiente de quinta generación de un vizcaíno vecino del municipio de Ziortza-Bolibar que migró a Venezuela a finales del siglo XVI. En su juventud, el propio Libertador viajó a Euskadi para reencontrarse con sus raíces antes de convertirse en la figura clave de la independencia de varias naciones americanas.

También en el ámbito cultural encontramos influencias vascas. Sor Juana Inés de la Cruz, una de las más importantes figuras literarias de Nueva España, era hija de un guipuzcoano e incluso intercaló en algunas de sus obras referencias al País Vasco y varios versos en euskera.

Frontones

Antes de que el fútbol y el béisbol se convirtieran en deportes de masas en muchos países americanos, la pelota vasca ya atraía a multitudes a los frontones donde se practica desde hace siglos en sus diferentes modalidades.

Este deporte traído por los migrantes —y el negocio de las apuestas que lo acompañaba— levantaba auténtico furor en el continente, hasta donde viajaban algunos de los mejores pelotaris (jugadores de pelota) vascos para protagonizar giras multitudinarias.

Si en México o EE.UU. el deporte rey en el frontón era el jai-alai o cesta punta —jugada con una cesta de mimbre—, en Argentina la modalidad que continúa arrasando es la paleta y en trinquetes de canchas cerradas (con paredes en ambos laterales, al contrario que la mayoría de frontones de Euskadi que solo tienen pared izquierda).

Fronton

FUENTE DE LA IMAGEN -GETTY IMAGES. Los frontones vascos se popularizaron en varios países para acoger distintas modalidades de juego de pelota.

«En Argentina, el juego de pelota es todo un juego nacional en alguna de sus modalidades. En prácticamente todos los pueblos hay frontones donde siempre se jugó y se sigue practicando mucho. Es un legado muy tangible de los vascos en nuestro día a día», le dice a BBC Mundo Pablo Ubierna, historiador vascoargentino.

Solo en Ciudad de México llegaron a construirse al menos cinco grandes frontones, algunos de ellos inaugurados por el presidente de la época, Porfirio Díaz. Incluso el revolucionario Pancho Villa era tan aficionado que mandó construir un frontón en la hacienda en la que se acabó retirando en el norte del país.

Pero la llegada de más deportes, la legalización de las apuestas en otros ámbitos y cambios en las leyes de casinos hizo que los frontones perdieran su esplendor en muchos lugares. El año pasado, por ejemplo, EE.UU. echó el cierre al último del país en Dania Beach, Florida. En 2017, el Frontón México reabrió en la capital tras 20 años de inactividad en un intento por reflotar la tradición.

Villa

FUENTE DE LA IMAGEN – INAH. Pancho Villa, de blanco en el centro, era gran fanático de la pelota vasca.

Gastronomía

La gastronomía vasca, reconocida internacionalmente y con un gran número de estrellas Michelin por metro cuadrado en Euskadi, dejó también su impronta en América.

En el oeste de EE.UU., por ejemplo, se popularizaron los hoteles donde los pastores vascos pasaban los meses de invierno, comiendo todos juntos en largas mesas corridas y, generalmente, con un único plato en el menú que se ponía en el centro de las mesas para compartir.

Una vez que la migración de pastores fue desapareciendo y esos establecimientos se fueron abriendo al público general, este peculiar estilo de organización de los locales se mantuvo hasta nuestros días en lo que se llama «estilo casero» o «estilo familiar» de disfrutar de los restaurantes vascos en EE.UU.

En su oferta actual pueden encontrarse productos tan típicos como las alubias hasta otros que no son especialmente populares en el País Vasco. Es el caso del picón punch, un cóctel muy representativo de la migración vasca en EE.UU. a base de licor de hierbas, agua de soda y granadina que, sin embargo, es un absoluto desconocido en Euskadi.

Bacalao

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. El bacalao a la vizcaína sigue presente en la cocina mexicana aunque con una receta diferente de la tradicional vasca.

La cocina vasca también vivió variaciones en México, donde uno de sus platillos clásicos de Navidad es algo tan tradicional en Euskadi como el bacalao a la vizcaína.

Sin embargo, la receta original que llegó al virreinato de lomos de pescado con una salsa de pimiento, tomate y cebolla se mezcló después con otros ingredientes como chiles güeros, almendras, aceitunas o papas para adecuarlo a los gustos mexicanos, quienes lo consumen desmigado.

En países como Chile preparan algunos platos acompañados de una «salsa vasca», aunque en Euskadi no exista tal concepto.

Y en Argentina, amantes declarados de la carne, muchos consideran los restaurantes vascos como únicamente especializados en pescado… aunque de sus cocinas también salen deliciosos pintxos (pequeñas tapas atravesadas por un palillo) y chuletones de buey o vaca.

Pintxos vascos

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. También viajó a América parte de la gastronomía vasca, que tiene en los ‘pintxos’ uno de sus máximos exponentes.

Empresas y actividades económicas

La población migrante vasca realizó diversas actividades económicas en América desde su llegada, aunque en algunos países son recordados por algunas dedicaciones específicas que llevaron a cabo como la de pastores en EE.UU., panaderos en México, lecheros u otras actividades agrícolas en Argentina (donde fueron clave para consolidar aspectos como el uso de la boina en la indumentaria de los trabajadores del campo)…

Es en este concepto de «los vascos lecheros» de Argentina en el que se enmarca el éxito de la empresa láctea La Vascongada, fundada en 1908 por el vascofrancés Pedro Uthurralt. Hasta su quiebra a finales del siglo XX, varias generaciones de argentinos y uruguayos disfrutaron de uno de sus productos más carismáticos: la leche chocolatada Vascolet.

Ya en la actualidad, quizá muchas personas no saben que una de las marcas de cerveza más representativas de México en el resto del mundo tiene ADN vasco. Sí, el grupo fabricante de Corona (o Coronita, en España) fue creado por Braulio Iriarte, un navarro de Elizondo que migró a México siendo muy joven.

Iriarte pasó de trabajar como panadero a tener sus propias tiendas, crear la primera empresa en el país de fabricación de levadura para pan y ser artífice de una de las empresas cerveceras más populares en el mundo.

Gaucho

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Expertos reconocen influencia de parte de la vestimenta tradicional vasca en la de los gauchos argentinos.

Hoy en día, María Asunción Aramburuzabala -una de las herederas del emporio y con abuelo vasco- es la mujer más rica de México, según Forbes. Pero hay más casos de éxito en el país azteca.

Ángel Urraza, un joven vizcaíno llegado poco antes de la Revolución mexicana, prosperó hasta fundar Euzkadi, una compañía de llantas tan emblemáticas para el país que incluso en la película Goldfinger de James Bond se les hace referencia durante una escena ambientada en México.

Centros vascos

En arquitectura, hay numerosas construcciones herencia de la diáspora vasca.

El imponente edificio del colegio de las Vizcaínas en Ciudad de México fue el primer centro educativo laico para mujeres de toda América y el único que ha funcionado de manera ininterrumpida en el país desde que fuera fundado por vascos en 1767.

Pero si hay un lugar que simboliza la presencia de los vascos en el extranjero son las llamadas euskal etxeak o centros vascos, de los que el gobierno vasco tiene contabilizados cerca de 200 en el mundo. De ellos, casi la mitad están en Argentina.

Urkullu en el Laurak Bat

FUENTE DE LA IMAGEN – LAURAK BAT. El ‘lehendakari’ (presidente vasco), Iñigo Urkullu, visitó en 2018 el centro vasco Laurak Bat de Buenos Aires.

Estos centros nacieron inicialmente como lugar de acogida y ayuda mutua entre los vascos que cruzaban el océano hace décadas.

En la actualidad, tratan de mantener viva la identidad social y cultural vasca impartiendo clases de euskera, charlas, conciertos, clases de baile o partidos de pelota, entre muchas otras actividades.

«Pero somos una colectividad que no se ha quedado anclada en lo folclórico sino que está muy comprometida también con las causas políticas», le dice a BBC Mundo Arantxa Anitua, expresidenta del Laurak Bat de Buenos Aires, el centro vasco en activo más antiguo del mundo tras su fundación en 1877.

«Nos sentimos vascos, no franceses o españoles; la sociedad argentina lo entiende perfectamente y tiene una imagen muy valorada de nosotros. Pero aunque somos muy vascos, también somos profundamente argentinos», dice con pasión la actual presidenta de la Federación de Entidades Vasco Argentinas.

Si en Boise —capital del estado de Idaho y considerada epicentro de la diáspora vasca en EE.UU.—, decenas de miles de personas se congregan cada cinco años en un gran festival de cultura vasca organizado en torno a su basque block (barrio vasco) y museo vasco, en la capital argentina es cada año cuando miles toman la Avenida de Mayo para participar en el gran evento «Buenos Aires celebra al País Vasco».

Buenos Aires celebra al Pais Vasco

FUENTE DE LA IMAGEN – BUENOS AIRES CELEBRA AL PAÍS VASCO. Miles de personas participan en el festival anual de Buenos Aires para celebrar al País Vasco.

«Una vez me llamaron de la escuela de mi hijo para preguntarme si yo no era abogada, porque él había dicho que yo trabajaba ‘de vasca’, por eso de que es algo que menciono a todas horas», bromea Anitua.

Para ella, frente a otras nacionalidades presentes en Argentina que «se van diluyendo», el fuerte compromiso de sus componentes hace que la colectividad vasca en el país tenga el relevo generacional asegurado.

Este artículo es parte del Hay Festival Querétaro, un encuentro de escritores y pensadores que se realiza del 1 al 4 de septiembre de 2022.

Imagen de portada: Buenos Aires; Argentina. Día de las colectividades.

FUENTE RESPONSABLE: Marcos González Díaz; HayFestivalQuerétaro@BBC Mundo. 29 de agosto 2022.

Sociedad y Cultura/México/España/Argentina/Migraciones/EE.UU./

Uruguay/Idiomas/Hay Festival/Francia

Así es HELIOS, el arma láser para buques con la que EEUU podrá derribar aviones y hundir barcos.

“La irracionalidad no tiene nombre pero si responsable: EL HOMBRE”

Si deseas profundizar en esta entrada; cliquea donde se encuentra escrito en “azul”.

El objetivo de Estados Unidos es continuar con la incorporación de este tipo de armas en tierra, mar y aire. «HELIOS representa una base sólida para la entrega incremental de capacidades de sistemas de armas láser robustas y potentes», concluyó Cordaro. Conforma una capa más dentro de la estrategia de defensa con un coste por disparo muy bajo, una precisión como pocas y una velocidad de respuesta que no podría ser más rápida.

Deslumbrar o derribar

La participación oficial de Lockheed Martin en este proyecto de la Marina estadounidense arrancó —oficialmente— en 2018 cuando fue le fue adjudicado el encargo del desarrollo del HELIOS. El proceso ha sido realmente rápido gracias a la experiencia de la compañía con este tipo de sistemas láser. Solo 2 años después ya habían pasado la revisión crítica de diseño y la prueba de calificación de la Navy.

Imagen por ordenador del sistema HELIOS Lockheed Martin

El objetivo de la Navy es desplegar a gran escala este sistema en sus buques de ataque, proveyéndoles así de un arma tan avanzada como destructiva. En un ensayo realizado en el estado de Nueva Jersey ese mismo 2020, HELIOS demostró su faceta destructora empleando al máximo los 60 kW de su láser, dando pie a las primeras adquisiciones en firme.

HELIOS triplica la potencia de un sistema láser que la Navy probó hace ahora 8 años y que estaba destinado a atacar pequeñas embarcaciones y aeronaves no tripuladas. La potencia en tan grande que ahora podría hundir barcos más grandes agujereando sus cascos, atacar a cazas mucho más protegidos o servir como sistema antimisiles.

[Cazas con cañón láser para derribar misiles: el proyecto digno de Star Wars que ya prueba EEUU]

La progresiva consecución de certificados y la aprobación de los exámenes «nos acerca mucho más a la entrega del sistema a la Marina y brindar hoy a la Flota la capacidad de contrarrestar las amenazas aéreas no tripuladas y los barcos que ataque rápido», comentó Hamid Salim, vicepresidente de Soluciones Avanzadas de Productos de Lockheed Martin. «Esto nos coloca en el camino para contrarrestar los misiles antibuque en el futuro».

«Este es un nuevo sistema de armas transformador. Los sistemas de armas láser ya no están a años de distancia; están aquí y ahora», recalcaba Salim. Más allá de la potencia del propio láser, los datos sobre el alcance o la cadencia no se ha revelado. Tampoco cuándo se irán integrando en los buques a gran escala.

Figura de funcionamiento del sistema HELIOS Lockheed Martin

Más allá de la faceta destructiva, el sistema HELIOS integra un modo mucho menos dañino que tiene como finalidad «deslumbrar» a sus objetivos. El objetivo de este ataque es desorientar o cegar temporalmente al adversario sin causarle mayor daño. Para ello, se emplean diferentes tipos de frecuencias electromagnéticas dependiendo del sensor de la amenaza.

Una de las características clave del arma láser es que se integra dentro del ecosistema de guerra Aegis. Presente también en la Armada española, se trata de una nube de información donde todos los efectivos desplegados aportan y recaban datos. Una gran infraestructura donde todo se comparte para llevar a cabo la misión encomendada de la mejor manera posible y como elemento centralizador para la defensa.

Directed Energy: The Time for Laser Weapon Systems has Come

«Las capacidades multimisión del sistema HELIOS incluyen inteligencia, vigilancia y reconocimiento de largo alcance«, según describe Lockheed Martin. Eso sí, no especifica más sobre una faceta clave para un arma que tiene previsto actuar contra objetivos a mucha distancia de manera rápida.

Destructor Arleigh Burke

A principios de este 2022, el contratista estadounidense anunció que integraría su sistema HELIOS en el USS Preble, un buque destructor perteneciente a la clase Arleigh Burke que será el banco de pruebas perfecto para el primer arma láser de este modelo.

USS Preble PACOM / US Navy

Estos destructores se han convertido en uno de los pilares de la Marina de Washington D. C. y tiene representación en España con el Ignatius, el buque que llegó hace unos meses a Rota (Cádiz). Cuenta con 155 metros de eslora por 20 de manga que se completan con un desplazamiento de 9.500 toneladas en orden de servicio. Dispone de una autonomía de 8.100 kilómetros a una velocidad de crucero de 37 km/h que se logran gracias a 4 turbinas de gas y a los 100.000 caballos de potencia que generan.

En el apartado de armamento, todas las embarcaciones de la misma clase disponen de varios tipos de ametralladoras distribuidas por toda la cubierta y cañones de lanzamiento de proyectiles de 127 milímetros. Aunque donde de verdad destacan es en el apartado de los misiles.

USS Preble atracado en su base de San Diego (California) US Navy

Uno de los más letales es el Tomahawk que dispone de más de 1.000 kilómetros de alcance para atacar a tierra. A él se unen los misiles superficie-aire RIM-66 M, misiles antibalísticos para el escudo aéreo con hasta 1.200 kilómetros de alcance y varios tipos más antisubmarinos y antiaéreos. Sin contar con la incorporación de HELIOS.

Imagen de portada: Funcionamiento del sistema HELIOS Lockheed Martin.

FUENTE RESPONSABLE: El Español. Omicrono. 24 de agosto de 2022

Sociedad/Armas/Barcos/Drones/EE.UU./España/Misiles/Industria Naval

 

Marisol Escobar, la fascinante historia (y el olvido) de la artista venezolana que fue musa y amiga de Andy Warhol.

Los críticos y el público aclaman su obra a tal punto que ha sido coronada como la «reina del arte pop». Pero, como ocurre con muchas artistas femeninas, la historia ha olvidado en gran parte sus contribuciones, mientras se resaltan las de sus contrapartes masculinos.

En la década de 1960, Marisol Escobar (1930-2016), de ascendencia venezolana pero nacida en París, era uno de los personajes más importantes de la mítica escena artística de Nueva York.

Expertos afirman que tuvo una importante influencia en el afamado Andy Warhol, de quien fue amiga íntima y con quien asistía a las lujosas fiestas de la élite de la ciudad.

Sus piezas, a menudo esculturas satíricas inspiradas en el día a día que reflejaban los medios estadounidenses, ocuparon -y ocupan- espacios en importantes galerías, ferias y museos como el mueso MoMa y la Sidney Janis Gallery, en Nueva York, y la Bienal de Venecia.

Marisol (a secas, como decidió darse a conocer) también fue ensalzada por su personalidad introvertida y silenciosa, así como su belleza física, algo que no pasaba con los artistas hombres de su época.

GETTY IMAGES

«Marisol tuvo un papel importante en este movimiento [del arte pop]», afirma la curadora Jessica Beck, quien trabaja en el Museo Andy Warhol de Pittsburg, en Pennsylvania y quien recientemente curó una muestra que compara los trabajos de ambos artistas en el Perez Museum de Miami.

«También fue una especie de socialité, que era vista como alguien con mucho estilo y que era reseñada por revistas como Vogue», añade.

No obstante, en la cúspide de su carrera, a finales de la década de 1960, Marisol desapareció del mundo del arte y nunca regresó, pese a que se mantuvo trabajando hasta el final de su vida.

Aquí repasamos su historia, su ascenso como ícono artístico y las razones de su desaparición.

Una joven prodigiosa

Marisol, quien era parte de una acomodada familia venezolana, vivió su niñez entre Francia, Venezuela y Los Ángeles.

Pero fue en París donde un suceso trágico marcó para siempre a la artista. Cuando tenía 11 años, su madre se suicidó.

Lo que ocurrió influyó en su personalidad silenciosa, y en lo parco de su obra, mayormente realizada en madera y yeso, colorida pero plagada de rostros inexpresivos.

Imagen de Marisol Escobar en 1968

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

«El silencio se convirtió en tal hábito que realmente no tenía nada que decirle a nadie», sostuvo la artista al filo de sus 30 años, según cuenta el crítico de arte del Washington Post y ganador del Pulitzer Sebastian Smee.

Pese al trauma, su talento siempre se mantuvo intacto.

Marisol, indica la curadora Jessica Beck, recibió educación artística desde temprana edad, que consolidó en su adultez pasando por instituciones como la École des Beaux-Arts de París, la Arts Students League de Nueva York y New School for Social Research, también en la Gran Manzana.

Fue precisamente en la ciudad de los rascacielos -en la que conoció a artistas como Hans Hofmann, Jackson Pollock y Franz Kline- donde su talento fue descubierto y explotado.

«Lo maravilloso sobre su historia es que en cuanto llega a Nueva York, ella encuentra reconocimiento», explica Beck, quien agrega que fue el coleccionista Leo Castelli quien en 1957 le ofreció la oportunidad de tener una primera exposición en solitario.

A partir de ese momento, solo cosechó éxitos. Sus piezas, descritas como una mezcla de pop, arte folk e influencias precolombinas, pasaron por las mejores galerías de Nueva York, pero también llegaron a lugares como Francia, Venezuela, Italia y España.

Imagen de Marisol Escobar en su estudio en 1969

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Marisol Escobar en Venecia en 1968 cuando representó a Venezuela en la Bienal que se celebra en la ciudad italiana.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Marisol Escobar en Venecia en 1968 cuando representó a Venezuela en la Bienal que se celebra en la ciudad italiana.

Miles de personas asistían a sus eventos y publicaciones como Glamour, Time y The New York Times escribían sobre ella.

Un ejemplo para Warhol

Andy Warhol y Marisol se conocieron en 1962. Hay anotaciones de Warhol sobre un encuentro entre ambos ese año en una cena con el también artista Frank Stella, según explica el Carnegie Magazine.

Para ese momento, ya Marisol era famosa, señala Beck. Warhol, por su parte, no alcanzaba el mismo nivel de reconocimiento.

«Son ambos de la misma generación, pero ella encuentra la fama y el éxito antes. A él le tomó 10 años lograr lo que Marisol hizo muy rápido en Nueva York», dice la experta.

Beck afirma que Warhol, quien es el artista plástico de la corriente pop más conocido y cotizado actualmente, «aspiraba a ser como Marisol».

Excéntrico y controvertido, se aseguró durante su carrera de siempre dar de qué hablar, ya fuera por sus relaciones con personajes influyentes, por los comentados encuentros en su taller «La Fábrica» o transformándose en un modelo profesional en contra de los paradigmas de belleza de la época.

Obra "Paris Review" (1967) de Marisol Escobar.

FUENTE DE LA IMAGEN – PÉREZ ART MUSEUM MIAMI. Obra «Paris Review» (1967) de Marisol Escobar.

Y fue de Marisol, opina Beck, de quien él aprendió a lidiar con la prensa. En su silencio, en sus entrevistas cortantes, ella encontró una defensa «suave, pero a la vez firme» contra el excesivo escrutinio público.

«Warhol intentaba encontrarse. Se moría por ser famoso y tener atención. Pero a la vez buscaba cómo presentarse ante los medios, siendo un hombre homosexual, algo tan criticado en los años 50», cuenta Beck.

Obra "Three Coke Bottles" (1962) de Andy Warhol.

FUENTE DE LA IMAGEN – PÉREZ ART MUSEUM MIAMI. Obra «Three Coke Bottles» (1962) de Andy Warhol.

En una entrevista publicada en The New York Times en 1965, Warhol se refiere a Marisol como «la primera artista con glamur».

Mientras, en términos artísticos ambos se influenciaron entre sí. Trabajaron temas parecidos, como lo relacionado a la política y cultura consumista estadounidense, con obras en las que aparecen botellas de Coca Cola o la familia Kennedy.

Además, Marisol tiene entre su acervo una escultura de Andy y él la hizo aparecer en dos de sus filmes realizados entre 1963 y 1964: «Beso» y «Las trece mujeres más bellas».

Escultura "Andy" trabajada por Marisol entre 1962 y 1963.

FUENTE DE LA IMAGEN -GETTY IMAGES. Escultura «Andy» trabajada por Marisol entre 1962 y 1963.

¿Por qué Marisol fue olvidada?

En 1968, Marisol representó a Venezuela en la Bienal de Venecia, evento en el que presentó varias esculturas, como su obra Andy y su instalación The Party, una serie de piezas de madera en tamaño real que simulan los personajes de una fiesta, aunque todos tienen su rostro.

No era la primera vez que la artista escapaba luego de ser el «centro» del ojo público, indica Beck. Luego de encontrar el éxito tras exponer en la galería de Leo Castelli se fue a Italia una temporada.

Instalación "The Party" de Marisol Escobar, rodeada de papel de vacas, una obra impresa creada por el fenecido Andy Warhol.

FUENTE DE LA IMAGEN – PÉREZ ART MUSEUM MIAMI. Instalación «The Party» de Marisol Escobar, rodeada de las vacas de Andy Warhol.

Cuando regresó de ese primer viaje, encontró la escena del arte pop en todo su esplendor. No ocurrió lo mismo la segunda vez, cuando esta corriente artística había sido desplazada.

«Creo que algo pasó con ella. Regresó a su propia visión [del arte] y no necesariamente se alineaba con las tendencias que estaban ocurriendo en 1970 y 1980 en el mundo del arte», dice la experta.

Marisol produjo obras durante todos esos años, incluso en América Latina, en donde hizo varias piezas de arte público. Pero la prensa dejó de hablar de ella.

Retrato de Marisol Escobar en 1981 en la ciudad de Nueva York. La artista murió en 2016.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES- Retrato de Marisol Escobar en 1981 en la ciudad de Nueva York. La artista murió en 2016.

Su muerte, en abril de 2016 en Nueva York, trajo de nuevo atención a su trabajo. Pero todavía hoy es menos conocido que el de muchos otros artistas pop masculinos, como el de su amigo Andy Warhol.

«Hay una visión de que él [Andy Warhol] tiene una trayectoria de éxito, pero no es necesariamente real. Es solo la forma en la que se ha escrito sobre él», dice Beck.

«Pienso que a Marisol le pasó lo que a muchas artistas femeninas, que el mundo de la historia del arte es predominantemente masculino y blanco».

Imagen de portada: GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: Ronald Ávila-Claudio. BBC News Mundo. 19 de agosto 2022

Sociedad y Cultura/Arte/EE.UU./Venezuela

El misterio de las bombas nucleares que EE.UU. perdió y aún no sabe dónde están.

Era una mañana templada de invierno, durante el punto más caliente de la Guerra Fría.

El 17 de enero de 1966, cerca de las 10:30 am, un pescador de mariscos español vio cómo caía del cielo un contrahecho paquete blanco … y luego planeaba silenciosamente hacia el mar de Alborán. Algo le colgaba debajo, aunque el hombre no podía definir qué era. Luego, el paquete desapareció bajo las olas.

Al mismo tiempo, los pobladores de la cercana Palomares – una aldea de pescadores – veían una imagen muy diferente, a pesar de estar viendo el mismo cielo: la de dos bolas de fuego, dirigiéndose hacia ellos.

Pocos segundos después, se rompió la somnolencia de aquella idílica población rural. Los edificios se sacudieron. Cayeron escombros del cielo y también partes de cuerpos.

Pasadas unas semanas, Philip Meyers recibió un mensaje a través del teleprinter, un aparato parecido a un fax que podía mandar emails primitivos.

En ese entonces, trabajaba como agente neutralización de bombas en la base naval aérea Sigonella, en el sur de Sicilia. Le avisaron de una emergencia ultra secreta en España, y le pidieron que se reportara allá en días.

Pero la misión no fue tan secreta como los militares hubieran querido. «No fue una sorpresa que nos llamaran», dice Meyers. Hasta la opinión pública sabía lo que estaba pasando. Cuando el hombre anunció su misterioso viaje durante una cena de amigos, la confidencialidad que esperaba tener se volvió una especie de broma.

«Fue un poco vergonzoso», dice Meyers. «Se suponía que iba a ser un secreto, pero mis amigos me estaban contando la razón por la cual me iba».

Los periódicos del mundo llevaban semanas reportando rumores de un terrible accidente: dos aviones militares de EE.UU. se habrían estrellado en el aire, dejando caer 4 bombas termonucleares B28 en los alrededores de Palomares.

Tres bombas se recuperaron rápidamente en tierra, pero una había desaparecido en el resplandeciente horizonte azul en el sureste, perdiéndose en el fondo del Mar Mediterráneo.

Se había activado la caza para encontrar la bomba, y de paso su ojiva nuclear de 1,1 megatones: el equivalente a 1.100.000 toneladas de TNT.

Hombres de las fuerzas aéreas estadounidense buscan un artefacto nuclear perdido cerca a Palomares

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Las bombas que se perdieron en Palomares, esparcieron más de 3 kilos de plutonio.

Un número incierto

De hecho, el incidente de Palomares no es el único en el que se ha extraviado un arma nuclear. Desde 1950, han ocurrido al menos 32 incidentes conocidos como «flecha rota» (los que involucran artefactos catastróficamente destructivos).

En muchos casos, las armas se soltaron por error o tuvieron que ser liberadas durante una emergencia para luego ser recuperadas.

Pero hay tres bombas de EE.UU. que han desaparecido del todo: y aún están ahí afuera, en pantanos, campos y océanos del planeta.

«Sabemos más de los casos estadounidenses», dice Jeffrey Lewis, director del programa de no proliferación en el este asiático del Centro James Martin de Estudios de No Proliferación, en California.

El experto explica que la lista completa surgió cuando se desclasificó un resumen que preparó el Departamento de Defensa de EE.UU. en los años 80.

Muchos de ellos ocurrieron durante la Guerra Fría, cuando la nación estaba al borde de la Destrucción Mutua Asegurada (MAD, por sus cifras en inglés) con la Unión Soviética.

Para hacer frente a la situación, puso aviones cargados con armas nucleares de manera permanente entre 1960 y 1968, en lo que se conoció como la operación Chrome Dome.

«No sabemos tanto de otros países. Realmente no sabemos nada de Reino Unido o Francia o Rusia o China», dice Lewis. «Así que no creo que tengamos algo como un recuento completo».

El pasado nuclear de la Unión Soviética es particularmente engorroso: había acumulado unas 45.000 armas nucleares para 1986.

Se conocen casos en los que la nación perdió armas nucleares que nunca pudo recuperar, pero a diferencia de lo que ocurrió en los incidentes de EE.UU., todos los de la URSS ocurrieron en submarinos, por lo que sus locaciones se desconocen o no se pueden acceder.

Uno de los incidentes soviéticos de los que se tiene conocimiento comenzó el 8 de abril de 1970, cuando un incendio comenzó a propagarse a través del sistema de aire acondicionado de un submarino nuclear K-8, mientras estaba sumergido en el Golfo de Vizcaya, una peligrosa franja de agua en la parte nororiental del Océano Atlántico.

El golfo es reconocido por sus violentas tormentas, y por ser la tumba de varias embarcaciones.

El submarino tenía cuatro torpedos nucleares a bordo y, cuando se hundió, se llevó consigo su cargamento.

Pero esas embarcaciones perdidas no siempre se quedan donde están. En 1974, un K-129 soviético se hundió de manera misteriosa en el Océano Pacífico al noroccidente de Hawái, junto con 3 misiles nucleares.

EE.UU. luego se enteró y decidió hacer un esfuerzo secreto por recuperar esta recompensa nuclear. Esta historia «en sí misma, es un cuento loco», dice Lewis.

Buzos nadan cerca a un submarino

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Hoy, las defensas nucleares estadounidenses consisten de misiles balísticos intercontinentales (ICBMs), bombarderos aéreos y submarinos con misiles balísticos

El excéntrico multimillonario estadounidense Howard Hughes, reconocido por la amplia gama de actividades e intereses que tuvo (incluyendo volar aviones y ser director de cine), fingió interesarse en la minería en mar profundo.

«El esfuerzo consistió en construir una especie de garra gigante que pudiera llegar hasta el lecho marino, agarrar el submarino, y volverlo a subir», dice Lewis. Desafortunadamente, esta operación, conocida como Project Azorian, no funcionó. El submarino se partió a medida que se subía a la superficie.

«Así que esas armas nucleares se habrían vuelto a caer al lecho marino», dice Lewis. Las armas permanecen atrapadas en el fondo del mar hasta el día de hoy, atrapadas en su tumba oxidada.

Aunque otros creen que fueron recuperadas.

De vez en vez, aparecen reportes que aseguran que alguna de las armas nucleares perdidas de EE.UU. ha sido encontrada.

En 1998, un oficial militar retirado y su socio se mostraron convencidos de que tenían que encontrar una bomba que había caído en 1958, cerca de la isla Tybee, en Georgia. Entrevistaron al piloto que la perdió inicialmente, y a todos aquellos que la habían buscado décadas antes.

Esto les ayudó a limitar la búsqueda a la bahía Wassaw Sound, en el Océano Atlántico. La inusual pareja rastreó el área en bote, con un contador Geiger intentando detectar cualquier pico de radiación que les pudiera dar una pista.

Y un día, apareció en el mismo punto que el piloto había descrito: una franja de mar que marcaba una radiación 10 veces más alta que en cualquier otro lado. El gobierno envió rápidamente un equipo a que investigara, pero la anomalía resultó ser resultado de la radiación natural que ocurre debido a los minerales del lecho marino.

Así que por ahora, las tres bombas de hidrógeno que EE.UU. perdió (y el sinnúmero de torpedos soviéticos) pertenecen al océano, preservadas como monumentos a los riesgos de la guerra nuclear, aunque en su mayoría, hayan sido olvidados.

¿Por qué no hemos encontrado esas armas perdidas? ¿Existe el riesgo de que exploten? ¿Las podremos recuperar en algún punto?

Un objeto misterioso

Cuando Meyers finalmente llegó a Palomares – la aldea española en la que en 1966 cayó un bombardero B52 – las autoridades aún estaban buscando la bomba nuclear que se había perdido.

Todas las noches, su equipo durmió en carpas a la intemperie de la helada y húmeda aldea.

«Era como un invierno inglés», dice. Hacían muy poco durante el día, era un juego de espera.

«Es algo común en las fuerzas militares, apúrate y espera», dice Meyers. «Tuvimos que afanarnos para llegar y luego, no hicimos nada por dos semanas. Y después de eso, la exploración oceánica se volvió muy seria».

El submarino Alvin

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. El sumergible Alvin casi termina en el fondo del océano cuando dejó caer la bomba de Palomares.

El equipo de búsqueda tuvo la ayuda de dos ingeniosos inventos: uno era un poco conocido teorema del siglo XVIII, propuesto por un ministro presbítero convertido en matemático amateur, que ayuda a usar información de ocurrencias pasadas para calcular la probabilidad de que vuelvan a ocurrir.

Usaron esta técnica de «interferencia bayesiana» para decidir dónde buscar la bomba, para ayudarlos a buscar de la manera más eficiente posible y maximizar las posibilidades de encontrarla.

El segundo era «Alvin», un submarino de tecnología de punta capaz de sumergirse a profundidades nunca antes vistas. Como un tiburón blanco con sobrepeso, todos los días descendía, con tripulación humana en la panza, para llevar a cabo una búsqueda visual.

Finalmente, el 1 de marzo de 1966, el pequeño submarino logró localizar algo: la huella que dejó la bomba cuando primero impactó el lecho marino.

Las imágenes que se verían después capturaban una misteriosa escena: la redondeada punta de la bomba, cubierta por su paracaídas blanco como si fuera una manta fantasmal.

El paracaídas se habría desplegado y luego, enredado, con su preciado cargamento al caer. Por alguna razón, este mortífero tubo de metal parecía una persona disfrazada con una sábana para Halloween.

Pero ahí no terminaban las complicaciones. Ahora Meyers tendría que ingeniarse alguna manera para levantar esta bomba del lecho marino, a 869 metros de profundidad.

Se les ocurrió usar unos cuantos cientos de metros de cuerda de nylon de gran capacidad, amarrada a un gancho metálico, como una especie de línea de pesca.

La idea era adherirse al artefacto, y jalarlo hasta que estuviera lo suficientemente cerca de la superficie para que un buzo pudiera descender y asegurarlo mejor. «Ese era el plan. No funcionó», dice Meyers.

«Todo se hizo de manera muy deliberada, con precaución y de manera lenta», dice Meyers. «Así que estábamos esperando… estábamos ansiosos, esperando ver qué hacer cuando surgiera».

Lograron aferrarse a la bomba nuclear y la empezaron a remolcar fuera del agua. Ya la habían logrado levantar del fondo, cuando aconteció lo inesperado.

El paracaídas, que resucitó de sus sueños en el lecho marino, de repente comenzó a hacer lo que mejor hacía: reducir la velocidad de su cargamento, haciéndolo difícil de mover.

«¿Sabías que los paracaídas funcionan igual de bien en el agua, que en la tierra?», dice Meyers.

Eventualmente, el paracaídas jaló con tanta fuerza que la línea de pesca improvisada simplemente se rompió y, otra vez, la bomba descendió lentamente al fondo, aunque esta vez a una mayor profundidad. (El pequeño Alvin y su tripulación, se salvaron por poco de enredarse con la bomba y haber terminado en el lecho del océano con ella).

Meyers estaba devastado. «Fue extremadamente desilusionante», dice. Ahora que la bomba estaba menos accesible que nunca, su línea improvisada no iba a ser lo suficientemente larga para atraparla.

La tarea se le adjudicó a otro grupo, en otro bote.

Un mes después, usaron otro tipo de robot submarino: un vehículo controlado a través de cables, que pudiera jalar la bomba directamente del paracaídas y traerla a la superficie.

La bomba se había movido en su contenedor, así que no se podía desarmar de la manera tradicional, a través de un puerto especial en uno de los lados.

En vez de eso, sorprendentemente, los oficiales tuvieron que hacer una incisión en el arma nuclear. «Tuvo que haber sido bastante angustioso tener que abrirle un agujero a una bomba de hidrógeno», dice Meyers. «Pero lo hicieron. Estaban preparados para eso».

Un misterio pantanoso

Desafortunadamente, los intentos de rescate de las tres bombas que aún permanecen perdidas hoy en día no han resultado tan exitosos. Pero se cree que el riesgo de que éstas ocasionen una explosión nuclear es bajo.

Para entender por qué, vale la pena mirar cómo funcionan las bombas nucleares.

En septiembre de 1905, Albert Einstein puso la tinta de su pluma en las páginas de su trabajo científico y anotó una idea que pronto se volvería la ecuación más famosa del mundo.

E=MC2

Lo que significa que la energía es igual a la masa de un objeto multiplicada por la velocidad de la luz al cuadrado.

Lo que, a su vez, significa que cada átomo que compone al mundo puede ser intercambiado por energía y viceversa. Si logras adivinar cómo hacerlo, la energía que resulta es tan explosiva que es lo que le da energía al Sol.

Unos 34 años después, Einstein le escribiría al presidente de EE.UU., Franklin Roosevelt, para advertirle que los Nazis estaban trabajando en convertir su teoría en un arma, y lo que sucedió después, es historia.

Rápidamente, se formó el Proyecto Manhattan y en 1945, EE.UU. arrojó su primera bomba nuclear.

La explosión nuclear en Bikini Atoll

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. La explosión nuclear submarina en el Bikini Atoll, en las islas Marshall, generó una baja y plana nube en forma de hongo, hecha de agua y escombros radiactivos.

Las bombas que se usaron en las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki, unos días después, fueron de las originales, las atómicas.

Estas funcionaban impactando átomos de elementos radiactivos los unos contra los otros para dividirlos y crear diferentes tipos de elementos.

Esta reacción de «fusión» libera tanta energía, que causa, a su vez, que los átomos se dividan, generando una reacción masiva e incontrolable. Los científicos no tenían certeza de si la reacción iba a parar en algún momento: contemplaron la muy real posibilidad de que el mundo se fuera a acabar.

Para lograr la fusión nuclear, las bombas atómicas por lo general usaban un sistema parecido al de un arma convencional, que dispara una «bala» vacía de átomos radiactivos – como uranio 235 – contra más uranio 235 o contra material explosivo convencional utilizado anteriormente, buscando comprimir átomos de plutonio-239, hasta que se empiecen a dividir.

En Hiroshima y Nagasaki, estas armas primitivas devastaron kilómetros de terrenos y aniquilaron cientos de miles de personas, algunas de las cuales se evaporaron en la zona de la explosión, mientras que otras murieron por las quemaduras o enfermos por la radiación en los días, meses y años que siguieron a la explosión.

La siguiente generación de bombas – la que se usó en los años 50 y 60, época en la que se perdieron la mayoría de armas nucleares del mundo – era cientos de veces más poderosa. Estas eran termonucleares, o bombas de hidrógeno, y tenían una segunda reacción nuclear.

Primero, estaba el paso usual de la fusión, igual que en las bombas atómicas, el cual liberaba impactantes cantidades de energía.

Esto luego desencadenaba que un segundo núcleo se encendiera, esta vez con isótopos de hidrógeno-deuterio (hidrógeno pesado) y tritio (hidrógeno radiactivo), los cuales colisionaban y liberaban aún más energía luego de fusionarse en moléculas de helio y un neutrón suelto.

Este sistema le dejaba espacio a varios dispositivos de seguridad.

Tomemos la bomba que se perdió en la isla Tybee, que todavía está en algún lugar de Wassaw Sound.

El 5 de febrero de 1958, esta bomba termonuclear Mark15 fue cargada en un bombardero B-47, el cual estaba a punto de unirse a otro B-47 en una larga misión de entrenamiento.

La idea era simular un ataque sobre la Unión Soviética, sustituyendo la población de Radford, Virginia, por Moscú.

Los pilotos partieron de Florida y zigzagueando hasta llegar a su objetivo, una manera de probar sus habilidades para volar con las pesadas armas a bordo durante horas.

Un Boeing B-47 Stratojet

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Un Boeing B-47 Stratojet como este llevaba la bomba nuclear de Tybee. Tuvo que deshacerse de ella debido a un accidente.

Todo salió bien, pero de camino de vuelta a la base, los aviones se encontraron con una misión de entrenamiento distinta en Carolina del Sur.

El plan de este grupo era interceptar uno de los B-47, pero hubo una confusión y no se percataron del segundo, el que llevaba la ojiva. En el accidente que siguió, el B-47 que llevaba la bomba nuclear tuvo daños.

El piloto decidió deshacerse de la bomba nuclear en el agua y luego hacer un aterrizaje de emergencia.

La bomba cayó 9.144 metros en las aguas de la isla Tybee y ni siquiera este impacto la logró detonar. De hecho, ninguno de los 32 accidentes de «flecha rota» han llevado a la detonación de sus componentes nucleares, aunque dos han contaminado grandes áreas con material radiactivo.

Un posible factor para que se hubiera dado este afortunado escape es un sistema que mantiene separado el material nuclear necesario para la reacción de fusión del arma en sí.

La cápsula, o «punta», que en este caso está hecha de plutonio, podría adicionarse al arma en el último momento, cuando se necesitara.

Esto quería decir que, incluso si los explosivos convencionales del arma se detonaban cuando estaban a bordo de la nave, el material radiactivo no se iba a calentar lo suficiente como para lograr la división de los átomos.

Lewis también señala que, a pesar del largo viaje que recorrió la bomba de Tybee del cielo al océano, éste último le habría acolchonado la caída. Es la misma razón por la cual las cápsulas espaciales, por lo general, tienen amerizajes en vez de aterrizajes.

Las bombas posteriores también contaban con características como el «punto único de seguridad», una manera de asegurarse que los artefactos nucleares no hicieran explosión sin ser activados.

En estas armas, los explosivos convencionales podrían activarse, pero no detonarían el material radiactivo porque se expulsaría antes de ser comprimido.

«Si el explosivo se activa, quieres que lo haga de una manera desigual. Si ese no es tu objetivo, quieres que el plutonio salga a manera de chorro», dice Lewis.

Todas estas medidas de seguridad son altamente necesarias, en gran parte porque muchas veces fallan.

En una ocasión, en 1961, un B-52 se desplomó cuando volaba sobre Goldsboro, Carolina del Norte, dejando caer dos armas nucleares al suelo.

Una, resultó relativamente intacta después de que se hubiera desplegado el paracaídas de manera eficiente, pero una examinación posterior reveló que 3 de las 4 salvaguardas de la bomba habían fallado.

Robot submarino que recuperó la bomba de Palomares

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Al final, la bomba de Palomares se recuperó con el uso de un robot submarino.

En un documento desclasificado de 1963, el entonces secretario de Defensa de EE.UU. resumió el incidente como un caso en el que «se evitó una explosión nuclear por el más mínimo margen, literalmente dos cables que fallaron al conectarse».

La otra bomba nuclear cayó libremente al suelo, donde se rompió y terminó incrustada en un campo. La mayoría de sus partes se recuperaron, pero una parte que contenía uranio se mantiene atrapada bajo más de 15 metros de fango.

La Fuerza Aérea estadounidense compró el terreno a su alrededor para evitar que alguien la busque.

Algunos incidentes son tan desconcertantes, que parecieran ser ficción. Uno de los más extraordinarios ocurrió cuando un ejercicio de entrenamiento en el portaaviones USS Ticonderoga salió terriblemente mal en 1965.

Se estaba arrastrando un avión A4E Skyhawk, cargado con una bomba nuclear B-43, a un elevador. Fue un desastre en cámara lenta: la tripulación que estaba en la cubierta se dio cuenta rápidamente que la aeronave iba a caer por la borda, y le hicieron señales al piloto para que pisara los frenos.

De manera trágica, no vio las señales y el jóven teniente desapareció bajo el mar de Filipinas, junto a su avión y el arma que llevaban. Ahí se mantienen hasta el día de hoy, bajo 4.900 metros de agua cerca de una isla japonesa.

Una imagen confusa

A pesar de casi 10 semanas de búsqueda, la bomba de la isla Tybee fue declarada perdida de manera irrevocable el 16 de abril de 1958.

Según un recibo que escribió el piloto que la dejó caer, el arma no contenía la cápsula, no se le adicionó previo al ejercicio de entrenamiento.

Sin embargo, algunas personas temen que esto no sea correcto. En 1966, el entonces secretario de Defensa escribió una carta en la que se refirió a la bomba diciendo que estaba «completa», es decir, que tenía su núcleo de plutonio.

Se cree que hoy la bomba está bajo 1,5 – 6,4 metros de sedimentos sobre el lecho marino.

En un reporte final que se entregó sobre la bomba en 2001, la agencia de armas nucleares y no proliferación de la Fuerza Aérea de EE.UU. concluyó que si la mitad de los explosivos convencionales de la bomba permanecen intactos, podría representar un «riesgo serio de explosion» para el personal y el medio ambiente, por lo que es mejor dejarla quieta, y ni siquiera intentar rescatarla.

Pero, ¿puede un arma nuclear explotar bajo el agua?

Resulta que sí. El 25 de julio de 1946, EE.UU. detonó una bomba atómica en el atolón Bikini – una cadena de islas paradisíacas rodeadas por arrecifes coralinos color turquesa, y más allá, el profundo océano Pacífico.

Suspendieron el artefacto a unos 27 metros de profundidad, bajo una serie de botes cargados con cerdos y ratas, y lo detonaron.

Varias naves se hundieron de manera instantánea, y la gran mayoría de los animales murieron, ya fuera por la explosión inicial, o por contaminación radiactiva.

Una imagen particularmente impactante de aquel día muestra la gran nube en forma de hongo erigiéndose como si fuera una formación climática de otro planeta, frente una playa adornada por palmeras.

Como resultado de esta y otras pruebas, la cadena de islas se volvió tan radiactiva que el plankton brillaba en placas fotográficas. Aún hoy permanece contaminada y las personas que en algún momento vivieron ahí nunca han podido volver.

Pero como ocurrió con Chernobyl, el atolón Bikini se ha convertido en un oasis para la vida silvestre.

Una pérdida permanente

Lewis ve poco probable que alguna vez vayamos a encontrar las tres bombas nucleares. Es en parte por las mismas razones por las que no se pudieron encontrar la primera vez.

Una es que usualmente, las bombas se localizan mediante una búsqueda visual, y esto es extremadamente difícil.

Cuando los aviones caen en el océano, la caja negra se encuentra, generalmente, días o semanas después para intentar establecer qué fue lo que ocurrió. Esto puede dar la impresión de que, a través de la tecnología, es fácil encontrar este tipo de objetos en espacios de agua inmensos.

El submarino nuclear estadounidense USS Scorpion

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. El USS Scorpion yace en el lecho marino, después de naufragar el 22 de mayo de 1968. Aquí en su viaje inaugural.

Pero en estos casos, los investigadores cuentan con un secreto que les ayuda con este proceso: un «localizador submarino», el cual guía a los equipos a través de un pulso eléctrico que se repite.

Las armas nucleares que se perdieron no tenían tales equipos. Lo cual significa que los equipos deben limitar el área de búsqueda, y luego examinar el océano parte por parte, un proceso tedioso e ineficiente que requiere de buzos o submarinos.

Una alternativa sería buscar picos de radiación, como lo hizo el militar retirado Derek Duke durante su búsqueda de la bomba Tybee. Pero esto también es bastante difícil, en parte porque las bombas nucleares no son particularmente radiactivas.

«Están diseñadas para no ser una amenaza radiactiva para aquellos que las manipulan», dice Lewis. «Así que tienen una señal radiactiva, pero no es lo suficientemente significativa, solo debes estar lo suficientemente cerca».

En 1989, otro submarino soviético, el K-278 Komsomolets, se hundió en el mar de Barents, sobre las costas de Noruega.

Como el K-28, también estaba impulsado por energía nuclear, y había estado llevando dos torpedos nucleares al tiempo. Por décadas, sus restos se han mantenido bajo 1,7 kilómetros de aguas árticas.

Pero en 2019, los científicos visitaron la embarcación, y revelaron que muestras de agua que se tomaron de los tubos de ventilación contenían niveles de radiación hasta 100.000 veces más altos de lo que se espera encontrar en agua marina.

Pero esto es inusual. Se cree que elementos radiactivos de su reactor nuclear – y no de sus torpedos nucleares – se están filtrando a través de estos tubos de ventilación, posiblemente debido a una ruptura cuando se estrelló.

Apenas a medio metro de la tubería, los isótopos estaban tan diluídos que los niveles de radiación eran normales.

Para Lewis, esta fascinación con armas nucleares perdidas no tiene que ver con el riesgo que puedan representar ahora, sino lo que representan: la fragilidad de nuestro supuestamente sofisticados sistemas para manejar inventos frágiles de manera segura.

«Creo que tenemos esta fantasía de que las personas que manejan armas nucleares son de alguna manera distintos a los demás, que cometen menos errores, o que de alguna manera son más listos. Pero la realidad es que las organizaciones que tenemos para manejar armas nucleares son como cualquier otra organización humana. Cometen errores. Son imperfectos», dice Lewis.

Incluso en Palomares, donde se recuperaron todas las bombas nucleares que cayeron, la tierra todavía se mantiene contaminada por la radiación que filtraron las dos bombas a las que les detonaron sus explosivos convencionales.

Algunos de los efectivos militares que ayudaron con los esfuerzos de limpieza iniciales, lo que incluyó palear la tierra de la superficie y guardarla en barriles, han desarrollado misteriosos tipos de cáncer, los cuales relacionan con sus tareas.

En 2020, un número de sobrevivientes presentó una demanda contra la Secretaría de Asuntos para Veteranos de Guerra de EE.UU., aunque muchos de los demandantes tienen entre 70 y 80 años.

Mientras tanto, la comunidad local ha estado haciendo campaña para lograr una limpieza más profunda desde hace décadas.

Palomares se conoce como «la ciudad más radiactiva en Europa» y los ambientalistas locales actualmente están protestando contra los planes de una compañía británica de construir un centro turístico en la zona.

Lewis tiene confianza de que este tipo de situaciones que ocurrieron durante la Guerra Fría tienen pocas probabilidades de volver a pasar, en gran parte porque la operación Chrome Dome finalizó en 1968, y ya no hay aviones volando con bombas nucleares durante ejercicios de entrenamiento.

«Las alertas aéreas finalizaron por razones que eran obvias para nosotros», dice. «Al final, se tomó la decisión de que era muy peligroso».

La excepción a este progreso son, por supuesto, los submarinos nucleares. E incluso ahora, hay situaciones que se evitan por muy poco.

EE.UU actualmente tiene 14 misiles submarinos operando, mientras que Francia y el Reino Unido tienen cada uno 4.

Para que funcionen como un disuasivo nuclear, estos submarinos no pueden ser rastreados durante operaciones marítimas, y esto quiere decir que no pueden enviar ningún tipo de señales a la superficie para evitar que los encuentren.

Al contrario, la mayoría navega a través de la inercia: básicamente, la tripulación se vale de máquinas equipadas con giroscopios que calculan dónde está el submarino, basándose en dónde estuvo la última vez, en qué dirección estaba y qué tan rápido se desplazaba.

Este sistema potencialmente impreciso ha resultado en un número de incidentes, incluyendo uno en 2018, cuando un submarino británico casi choca con un ferry.

Puede que la era de las armas perdidas nucleares no se haya acabado aún.

Imagen de portada: GETTY IMAGES.La bomba de hidrógeno que se hundió cerca a Palomares, se recuperó en 1966.

FUENTE RESPONSABLE: Zaira Gorvett; BBC Future. Hace 3 horas.

EE.UU/Armas nucleares/Guerra fría

Salman Rushdie: qué se sabe del hombre que atacó al escritor británico en Nueva York.

El hombre detenido por el ataque este viernes al escritor británico Salman Rushdie se llama Hadi Matar.

El sospechoso tiene 24 años y vive en la ciudad de Fairview, en Nueva Jersey, informó el portavoz de la policía del estado de Nueva York, Eugene J. Staniszewski, en rueda de prensa horas después del ataque.

Matar tenía un pase para asistir a la conferencia que Rushdie, de 75 años, iba a dar en la Institución Chautauqua, en el noroeste del estado de Nueva York, detalló un portavoz de la policía.

Staniszewski señaló que cuando el escritor y el presentador del evento estaban en el escenario, el hombre se subió a la tarima y asestó a Rushdie al menos una puñalada en el cuello y otra en el abdomen, e hirió levemente al moderador, Henry Reese.

Después de horas de cirugía, Rushdie permanece conectado a un ventilador que le proporciona respiración asistida.

«Las noticias no son buenas. Salman probablemente perderá un ojo, los nervios en su brazo fueron cortados y su hígado fue apuñalado y dañado», informó Andrew Wylie, su agente de libros.

Según el relato del portavoz policial, el personal de la organización del evento y miembros de la audiencia se lanzaron sobre el asaltante y lo derribaron. Posteriormente fue detenido.

Ataque a Salman Rushdie

Salman Rushdie fue asistido por un médico que estaba en el auditorio.

Rushdie fue asistido en un primer momento por un médico que se encontraba entre el público, al igual que Reese, quien sufrió heridas en la cara pero ya ha sido dado de alta.

Staniszewski afirmó que la policía no tiene «indicios del motivo» de la agresión.

En referencia al ataque contra el escritor británico, la gobernadora del estado de Nueva York, Kathy Hochul, aseguró que «un agente de la policía estatal se puso de pie y salvó su vida, lo protegió a él y al moderador».

Un testigo que estaba en el público le dijo al diario estadounidense The New York Times que vio cómo un hombre alto y delgado saltó al escenario y golpeó a Rushdie tres o cuatro veces en la cara, y entonces vio la sangre: «Estaba cubierto de sangre, y había sangre derramándose por todo el suelo. La sangre le cubría los ojos y las mejillas».

Un escritor identificado como Carl LeVan, que también asistía al acto, escribió en su cuenta de Twitter que Rushdie «fue apuñalado varias veces antes de que el atacante fuera reducido por la seguridad».

Varios asistentes indicaron que no había controles de equipaje, detectores de metales u otro tipo de medidas de seguridad en la entrada del evento.

Traslado de Salman Rushdie al hopsital en helicóptero

FUENTE DE LA IMAGEN – REUTERS. El escritor fue trasladado al Hospital Eire de Pensilvania en helicóptero.

La fatua y la clandestinidad

Rushdie, quien reside en Estados Unidos desde el año 2000, tenía previsto participar en una conferencia de la organización City of Asylum (Ciudad de asilo) para hablar precisamente sobre «su experiencia como artista exiliado en EE.UU.» junto a Henry Reese, presidente de la organización.

La conferencia de Rushdie llevaba por título «Más que cobijo» e iba a tratar sobre el carácter de Estados Unidos «como tierra de asilo y hogar para la libertad de expresión creadora».

En 1989, Rushdie fue amenazado de muerte a través de una fatua (un pronunciamiento legal en el Islam) emitida por el entonces ayatolá de Irán, Ruhollah Jomeini, por su novela «Los versos satánicos».

La obra fue considerada como blasfema por los musulmanes, y cuantiosas sumas de dinero fueron ofrecidas a quien diera muerte al escritor.

Rushdie se vio obligado a vivir en la clandestinidad durante varios años.

Portada de la novela "Los versos satánicos"

FUENTE DE LA IMAGEN – PENGUIN LIBROS. Esta amenaza de muerte causó la ruptura de las relaciones entre Reino Unido e Irán por más de una década.

Hasta el momento, el gobierno de Irán ha guardado silencio sobre el ataque.

Sin embargo, la principal agencia oficial, IRNA, publicó en su servicio en inglés: «Salman Rushdie, el autor apóstata de los versos satánicos, ha sido atacado en Nueva York (…) Rushdie es autor de ‘Los versos satánicos’, novela blasfema sobre el islam publicada en 1988 que despertó la ira de los musulmanes, lo que culminó en una fetua del Imam Jomeini llamando a la muerte de Rushdie».

Imagen de portada: Salman Rushdie

FUENTE RESPONSABLE: Redacción BBC News Mundo. 13 de agosto 2022.

Sociedad y Cultura/Atentado/EE.UU./Actualidad

La extraordinaria inundación en el Valle de la Muerte, un evento que puede ocurrir «una vez cada 1.000 años».

Un hecho muy inusual sucedió en el desértico Valle de la Muerte.

Las precipitaciones en los últimos días fueron tan intensas en este parque nacional ubicado en los estados de California y Nevada (EE.UU.) que provocaron una gran inundación y unas mil personas quedaron varadas, la mitad de ellas visitantes y la otra mitad trabajadores.

Pero lo llamativo fue la cantidad de agua que cayó el fin de semana en Furnace Creek, donde se encuentra la oficina central del Valle de la Muerte, en un lapso de tres horas: 37,1 milímetros. Eso prácticamente equivale a lo que llueve en todo un año de promedio en este lugar, según dijo el Servicio de Parques Nacionales (NPS, por su sigla en inglés).

«La fuerte lluvia que causó las inundaciones devastadoras en el Valle de la Muerte fue un evento extremadamente raro, que ocurre una vez cada 1.000 años», señaló Daniel Berc, meteorólogo del Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos.

El especialista aclaró que no es que suceda exactamente cada 1.000 años, sino que «hay un 0,1% de probabilidad de que ocurra en cualquier año».

REUTERS. Las carreteras internas del parque quedaron bloqueadas y destruidas.

El desastre climático provocó daños generalizados en el Valle de la Muerte y el cierre de todas las carreteras internas. Además, unos 60 autos quedaron varados, informó el NPS.

«El Valle de la Muerte es un lugar increíble de extremos», dijo el superintendente del parque, Mike Reynolds, en una nota publicada por el NPS.

«Es el lugar más cálido del mundo y el lugar más seco de América del Norte. La inundación de 1.000 años de esta semana es otro ejemplo de este ambiente extremo. Con modelos de cambio climático que predicen tormentas más frecuentes e intensas, ¡este es un lugar donde puedes ver el cambio climático en acción!», añadió.

El Valle de la Muerte, en el desierto del Mojave, se encuentra en su punto más profundo a 86 metros por debajo del nivel del mar y ha registrado temperaturas máximas de 56,7 ºC. Esa marca la consiguió el 10 de julio de 1913 y jamás fue superada en el mundo.

Un hombre y una mujer atraviesan una calle inundada en el Valle de la Muerte.

FUENTE DE LA IMAGEN – JOHN SIRLIN/REUTERS

Unas 1.000 personas quedaron varadas en el Valle de la Muerte debido a las copiosas lluvias.

Este valle fue habitado por al menos 1.000 años por la tribu de los Timbisha.

Su nombre se lo pusieron los aventureros que se atrevieron a cruzarlo a principios del siglo XIX, atraídos por la fiebre del oro.

En 1994 fue declarado parque nacional -es el más grande del país después de los de Alaska- y cada año lo visitan más de un millón de personas.

Imagen de portada: REUTERS. La cantidad de agua que cayó casi iguala el récord de 37,3 milímetros.

FUENTE RESPONSABLE: Redacción BBC News Mundo. Hace 4 horas.

Clima extremo/EE.UU./Medio Ambiente/Cambio climático/Ciencia