Arqueólogos descubren la posible ubicación del mítico templo de Hércules de Gaditano en Cádiz.

El Templo de Hércules de Gaditano es considerado como uno de los grandes centros religiosos de la Antigüedad.

Existen piezas y lugares que resultan un enigma para los arqueólogos. Uno de ellos es el templo de Hércules de Gaditano (Heracles Melqart), sitio que durante años ha sido buscado de manera infructuosa. A su alrededor se han tejido las más diversas teorías que señalan una u otra ubicación sin que hasta el momento alguien haya podido dar con él de manera acertada. Un nuevo hallazgo podría ser la respuesta que los expertos buscan desde hace tiempo alrededor de este sitio que en la Antigüedad fue uno de los grandes centros de peregrinación.

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¿Podría ser esta la gran respuesta a la pregunta sobre dónde se encuentra el templo de Hércules de Gaditano?

Templo de Hércules de Gaditano descubren su posible ubicación en Cádiz

Isla de Sancti Petri, Cádiz, España (Getty Images)

Ricardo Belizón es un estudiante de doctorado de la Universidad de Sevilla que recientemente hizo el hallazgo de un edificio monumental en el caño de Sancti Petri, una zona costera de la bahía de Cádiz que se ubica entre Chiclana de la Frontera y San Fernando.

Este hallazgo se hizo gracias al análisis de mediciones del territorio con un software libre y el respaldo de un equipo de científicos de la Universidad de Sevilla y del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico.

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¡Increíble descubrimiento! Hallados restos que podrían corresponder al templo fenicio-púnico de Melqart y de Hércules Gaditanus en época romana. Se ubican entre Camposoto (en el término municipal de San Fernando) y Sancti Petri (entre San Fernando y Chiclana). #Hilo

https://twitter.com/unisevilla/status/1471102222654128130/photo/1

Como parte de su trabajo de tesis doctoral, Belizín se propuso investigar cómo estaba conformado el paisaje Gaditano costero en la antigüedad. La actual Cádiz, conocida como Gadir en tiempos remotos, es una de las ciudades más viejas de Occidente.

Estos hallazgos confirmarían las sospechas que se tienen desde hace mucho tiempo en torno a la presencia de este templo en la zona ya mencionada. Faltan más investigaciones para que así sea, pero, sin duda, se trata de un avance importante para dar con un lugar mítico en la historia antigua de la humanidad.

El proceso del hallazgo.

La investigación se llevó a cabo con un software libre en el que se introdujeron datos de erosión de los temporales y eventos catastróficos, como maremotos. Fue entonces cuando se descubrieron varias aberraciones en el terreno que revelaban una “costa totalmente antropizada, con un gran edificio (el templo), varios espigones, amarraderos y un puerto interior”, detalla Belizón.

hallazgo del templo de hércules de gaditano

Modelado 3D donde se aprecia la punta del Boquerón de San Fernando (Cádiz) y la estructura rectangular del posible templo de Melqart.

Al comparar las descripciones clásicas sobre el templo, los investigadores se dieron cuenta de que coincidían con lo que ellos encontraron: una construcción rectangular de 300 metros por 150 metros de planta (la misma extensión de la isla sobre la que se alzaba).

En su forma original, este sitio sagrado tenía un gran conjunto monumental al que se accedía luego de atravesar dos columnas. Había un frontispicio en el que se narraban los 12 trabajos de Hércules y había una llama que nunca se apagaba.

En la parte exterior había un canal que separaba este sitio de la actual punta del Boquerón. A él podían acceder barcos fenicios, púnicos y romanos.

Otros importantes hallazgos en la bahía de Cádiz.

Desde hace muchos años, esta zona del sur de España ha sido objeto de diversos estudios arqueológicos. En ella se han encontrado diversas reliquias que hoy son parte del patrimonio del Museo de Cádiz.

Esculturas de mármol y bronce de gran formato de emperadores romanos, además de diversas estatuillas a modo de exvotos de época fenicia son algunos de los descubrimientos hechos en este sitio.

estatuilla de Hércules Gaditano en el museo de Cádiz

Estatuilla de Hércules Gaditano en el Museo de Cádiz. Imagen: Museo de Cádiz

¿Cuál es la importancia histórica del templo de Hércules Gaditano?

Este sitio es considerado como uno de los grandes centros religiosos de la Antigüedad. Se sabe que es de origen fenicio y fue erigido en honor al dios Melqart. Fuentes clásicas datan el origen del santuario a la par de Troya (siglo XII a.C.).

Numerosos escritores del pasado como los griegos Filóstrato de Atenas o el geógrafo Estrabón citan la existencia de este templo que tuvo entre sus ilustres visitantes a personajes como Aníbal, Julio César o el héroe mitológico Hércules.

Sobre este último, el historiador latino Pomponio Mela afirmaba que sus restos estaban sepultados bajo el templo y que en el subsuelo también yacían reliquias mitológicas como el cinturón de Teucro o el árbol de Pigmalión.

Imagen de portada: Gentileza de GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: National Geographic en Español. Por Rodrigo Ayala. Diciembre 2021.

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Descubren antiguas estatuas y reliquias romanas en una excavación ferroviaria.

Un equipo de arqueólogos descubrió bustos de una mujer, un hombre y un niño en una antigua iglesia..

Arqueólogos hicieron un gran descubrimiento: hallan estatuas romanas en Buckinghamshire, Inglaterra.

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Un equipo de arqueólogos descubrió un conjunto de estatuas romanas cuando excavaban una zanja en una zona donde se tenderá una red ferroviaria para el tren de alta velocidad High Speed 2 (HS2).

Los expertos las hallaron en el sitio de una antigua iglesia normanda de Santa María en Stoke Mandeville, Buckinghamshire, en Reino Unido.

“Para nosotros, terminar la excavación con estos hallazgos asombrosos es más que emocionante”, expresó a través de un comunicado citado por CNN Rachel Wood, arqueóloga principal de Fusión JV, quien está trabajando en el proyecto HS2.

En la excavación encontraron dos estatuas completas de una mujer y un hombre, junto con la cabeza de un niño. Los tres bustos fueron calificados como “estilísticamente romanos”, y los arqueólogos han descrito el descubrimiento como “asombroso”.

Una rara jarra de vidrio romana fue descubierta durante la excavación en el sitio de la antigua iglesia de Santa María en Stoke Mandeville, Buckinghamshire.HS2

“Las estatuas están excepcionalmente bien conservadas y realmente te das una impresión de las personas que representan; literalmente, mirar los rostros del pasado es una experiencia única”, agregó Wood en su mensaje.

“Por supuesto, nos lleva a preguntarnos qué más podría estar enterrado debajo de las iglesias de los pueblos medievales de Inglaterra. Este ha sido realmente un sitio único en la vida y todos estamos ansiosos por escuchar qué más pueden decirnos los especialistas sobre estas increíbles estatuas y la historia del sitio antes de la construcción de la iglesia normanda”, sostuvo.

Arqueólogos de HS2 excavando artefactos romanos. En el lugar encontraron las increíbles estatuas y explicaron que están desde antes de la construcción de la iglesia normanda.

Arqueólogos de HS2 excavando artefactos romanos. En el lugar encontraron las increíbles estatuas y explicaron que están desde antes de la construcción de la iglesia normanda.-HS2

Las estatuas se encontraban en excelente estado. Dos de los bustos estaban formados por una cabeza y un torso que se había dividido. Los profesionales explicaron que “no es del todo inusual”, porque las estatuas eran comúnmente vandalizadas antes de ser derribadas.

En el hallazgo, también recuperaron una jarra romana hexagonal de vidrio y presumen que tiene más de 1000 años. La misma tenía las piezas intactas, así como grandes tejas, yeso pintado en las paredes y urnas de cremación romanas.

Sobre el sitio, los investigadores mencionaron que es un montículo natural, cubierto con tierra. Creen que pudo haber sido un lugar de entierro de la edad de Bronce, reemplazado más tarde por un edificio cuadrado, y se trataría de un mausoleo romano.

“Los materiales romanos encontrados en la zanja son demasiado ornamentados y no son suficientes para sugerir que el sitio era un edificio doméstico”, expresó HS2 en un comunicado de prensa.

El equipo aún espera con más detalles la información correspondiente del hallazgo, ya que las estatuas serán trasladadas a una laboratorio especializado, donde las limpiarán y examinarán para obtener una respuesta acerca de los años que tienen.

Imagen de portada: Gentileza de CNN

FUENTE RESPONSABLE: La Nación. CNN. Noviembre 2021

El Mundo/Arqueología/Inglaterra/Sociedad y Cultura

Leti: la historia del ‘niño perdido’ de los Homo naledi que vivió hace 240.000 años.

Los restos infantiles se hallaron a unos 12 metros más allá de la Cámara Dinaledi, el sitio original del descubrimiento de los primeros restos de Homo naledi que se dieron a conocer al resto del mundo.

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El sistema de cuevas Rising Star es uno de los sitios más importantes del sitio arqueológico conocido como Cuna de la Humanidad, en Sudáfrica. Desde 2015, en él se han extraído restos del Homo naledi, una de las especies precursoras del hombre moderno. Este sitio sigue arrojando grandes secretos: el último de ellos es el cráneo de un niño. Los científicos ya lo bautizaron como Leti.

Este cráneo infantil es el primero que se encuentra en la cueva Rising Star. Tras las investigaciones pertinentes, los científicos llegaron a la conclusión de que Leti murió hace casi 250.000 años cuando tenía aproximadamente de cuatro a seis años.

cráneo de niño homo naledi

Restos de Leti, «el niño perdido» de los Homo naledi. Imagen: Universidad del Witwatersrand, Johannesburgo, Sudáfrica.

Los restos infantiles se hallaron a unos 12 metros más allá de la Cámara Dinaledi, el sitio original del descubrimiento de los primeros restos de Homo naledi que se dieron a conocer al mundo. Sólo el cráneo de Leti fue hallado, el resto del cuerpo sigue perdido o escondido en alguna otra zona de la cueva.

El hallazgo de Leti nos remonta a la historia de Mtoto, un niño de tres años cuyo hallazgo en Kenia dio a conocer el que quizás sea el entierro más antiguo del mundo encontrado por los científicos.

El nombre Leti proviene de la palabra setswana «letimela», que significa «el perdido».

A child of darkness

Cómo es el cráneo de Leti hallado en la cueva Rising Star.

La pieza consta de 28 fragmentos de cráneo y seis dientes. La reconstrucción del mismo muestra las órbitas frontales y la parte superior del cráneo con algo de dentición.

«ESTE ES EL PRIMER CRÁNEO PARCIAL DE UN NIÑO DE HOMO NALEDI RECUPERADO Y ESTO CUNA COMIENZA A DARNOS UNA IDEA DE TODAS LAS ETAPAS DE LA VIDA DE ESTA NOTABLE ESPECIE», DICE LA PROFESORA JULIET BROPHY, QUIEN DIRIGIÓ EL ESTUDIO SOBRE EL CRÁNEO Y LA DENTICIÓN DE LETI.

«NO HUBO PARTES REPLICABLES CUANDO RECONSTRUIMOS EL CRÁNEO Y MUCHOS DE LOS FRAGMENTOS SE REAJUSTARON, LO QUE INDICA QUE TODOS PROVIENEN DE UN SOLO NIÑO», DICE EL DOCTOR DARRYL DE RUITER, UN PALEOANTROPÓLOGO QUE ANTERIORMENTE DIRIGIÓ UN ESTUDIO DEL CRÁNEO ADULTO DE HOMO NALEDI.

El tamaño del cerebro del niño se estima en alrededor de 480 a 610 centímetros cúbicos. «Esto habría sido alrededor del 90% al 95% de su capacidad cerebral adulta», dice la doctora Debra Bolter, coautora del artículo y especialista en crecimiento y desarrollo. «El tamaño del cerebro de Leti lo hace muy comparable a los miembros adultos si la especie se encuentra hasta ahora».

Antes de Leti, hubo otro esqueleto joven encontrado.

New Human Ancestor Discovered: Homo naledi (EXCLUSIVE VIDEO) | National Geographic

El hallazgo de Leti no es el único de un individuo joven de Homo naledi en el sistema de cuevas de Rising Star. En 2020 se descubrieron los restos de un infante de 8 a 15 años de edad. El hallazgo comprendía una mandíbula inferior derecha y 16 fragmentos del resto del cuerpo.

“LO MÁS EMOCIONANTE DE ESTO ES QUE PUDIMOS ESTABLECER ASOCIACIONES PROBADAS CON UN SOLO INDIVIDUO. PODEMOS COMPARAR EL DESARROLLO DENTAL CON EL DESARROLLO CORPORAL E INTENTAR DEDUCIR LA FORMA EN QUE SE DESARROLLABA EL HOMO NALEDI”, AFIRMA LEE BERGER, COAUTOR DEL ESTUDIO, PALEOANTROPÓLOGO DE LA UNIVERSIDAD DEL WITWATERSRAND DE SUDÁFRICA Y EXPLORADOR DE NATIONAL GEOGRAPHIC.

Homo naledi: un eslabón fundamental para conocer la historia de la evolución del hombre

La historia del Homo naledi comienza en 2013. Ese año se descubrieron los restos de cerca de 15 individuos de varias edades dentro de la cámara Dinaledi, que forma parte del sistema de cuevas Rising Start.

Cuando los primeros restos del Homo naledi se descubrieron en Sudáfrica, la ciencia se vio ante revelaciones insospechadas. Lo primero fue que quizás los restos encontrados en Rising Star fueron depositados ahí de manera deliberada, es decir, se trataba de un sepulcro.

Esto revela que el homo naledi era mucho más inteligente de lo que se creía, a pesar de que su cerebro era un tercio del tamaño del que tiene el hombre actual.

Imagen de portada: Gentileza de NATIONAL GEOGRAPHIC

FUENTE RESPONSABLE: NATIONAL GEOGRAPHIC en Español. Por Rodrigo Ayala. Noviembre 2021.

Cuevas Rising Star/Cuna de la Humanidad/El Mundo/Homo Naledi/Leti/Restos humanos/Sudáfrica.

Sorpresa en el Océano Pacífico: por una erupción volcánica salieron a flote barcos hundidos en la Segunda Guerra Mundial.

Son restos de embarcaciones japonesas que participaron de la batalla de Iwo Jima, que volvieron a la superficie por la actividad del volcán submarino Fukutoku-Okanoba.

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Los barcos que salieron a flote por una erupción volcánica en el mes de agosto son japoneses y habrían sido capturados por la marina estadounidense en la batalla de Iwo Jima.

Dos docenas de barcos japoneses que habían sido hundidos en la legendaria batalla de la isla de Iwo Jima, en la Segunda Guerra Mundial, volvieron a salir a la superficie a causa de la actividad de un volcán submarino. El hecho se produjo en el océano Pacífico, a tan solo cinco kilómetros de la mencionada isla -hoy llamada Iōtō- donde se produjo la contienda bélica entre las fuerzas niponas y las estadounidenses.

El curioso fenómeno natural que rescató del fondo del mar las naves de guerra comenzó el 13 de agosto, cuando el volcán submarino Fukutoku-Okanoba, ubicado en el archipiélago de Ogasawara, hizo erupción. Esta situación provocó que se creará un islote de material volcánico, que fue el que sacó del agua los restos de los barcos que quedaron, en su mayoría, apoyados sobre tierra firme.

La cadena japonesa All-Japan News (ANN) sobrevoló la zona donde se produjo el fenómeno eruptivo y mostró cómo descansaban sobre la costa los esqueletos de esas naves que han sido testigos de una de las batallas más memorables de las ocurridas en el Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial, entre febrero y marzo de 1945.

Según lo que consigna el medio británico Daily Mail, estos barcos serían buques de transporte japoneses que fueron capturados por la marina estadounidense durante la batalla de Iwo Jima y habrían sido utilizados luego como rompeolas para la construcción de un puerto temporal en la isla. La idea era que estas embarcaciones protegieran a los barcos de la propia flota cuando descargaba en la ínsula -que carecía de instalaciones portuarias- materiales y hombres.

La isla o islote de Iwo Jima se hizo famosa universalmente en 1945, luego de conocerse las noticias de la cruenta batalla librada allí por los ejércitos de los Estados Unidos y los japoneses en el contexto de la Segunda Guerra Mundial. Fue el primer enfrentamiento en territorio nipón y finalizó, luego de cinco sangrientas semanas, con la muerte de unos 7000 soldados de los EE.UU. y 22.000 japoneses.

De esa batalla es la famosa foto tomada por Joe Rosenthal de los marines estadounidenses levantando el pabellón estadounidense en un monte del islote, una imagen que, según el Daily Mail, se convirtió en la más reproducida de la historia. Además, Iwo Jima inspiró al director estadounidense Clint Eastwood a realizar dos films que relatan la contienda: Banderas de nuestros padres y Cartas desde Iwo Jima.

El islote, que pertenece al archipiélago de Ogasawara, se encuentra a 1120 kilómetros al sudeste de Tokio y su significado es Isla del Azufre. En 2007, a pedido de sus antiguos habitantes, la isla cambió su nombre a Iwo To, o Iōtō.

Imagen de portada: Gentileza de All-Nippon News (ANN)

FUENTE RESPONSABLE: La Nación

El Mundo/Segunda Guerra Mundial/Japón/Volcán

Un ingeniero y una maestra, la insospechada pareja espía de secretos militares de EE.UU.

Podrían ir presos de por vida por el supuesto intento de vender información sobre submarinos nucleares de avanzada; ¿cómo era la vida del matrimonio de Maryland antes de ser detenido?.

Diana y Jonathan Toebbe, en una imagen de Instagram

Instagram

WASHINGTON.- Durante años, el aspirante a espía llegó a límites impensados para ocultar su identidad y evitar ser detectado.

Con un celular descartable comprado en efectivo, creó una cuenta de email anónima con capacidad para enviar mensajes encriptados, y esperó un tiempo antes de empezar a usarla.

Para evitar sospechas en su trabajo como ingeniero desarrollador de los más avanzados submarinos norteamericanos, al parecer fue extrayendo los documentos sensibles muy sigilosamente, página por página y a lo largo de años.

Y ahora, después de todas esas precauciones, los agentes extranjeros con los que Jonathan Toebbe creía estar negociando la venta de esos documentos, lo presionaban para que hiciera justamente lo que siempre había evitado: dar la cara.

Según consta en esos intercambios de mails encriptados que aparecen detallados en la presentación judicial del FBI, al principio Toebbe rechazó esos pedidos de revelar su identidad. “Los encuentros cara a cara son muy riesgosos para mí”, escribió el ingeniero nuclear de 42 años y padre de dos hijos de la ciudad de Annapolis, Maryland. “Supongo que entenderán”.

Un mes más tarde, volvió a quejarse de la insistencia de sus interlocutores remotos: “Lamento parecer desconfiado e inflexible, pero ni pienso ir al lugar que ustedes digan”.

Sin embargo, y tras una serie de gestos para ganarse su confianza -que incluyó hacer ondear una bandera en la terraza de un edificio de Washington como forma de señal secreta, y una transferencia de 10.000 dólares en criptomonedas-, Toebbe cedió.

Un proyecto secreto

El ingeniero tenía acceso de seguridad del máximo nivel, y durante casi una década había sido parte de un programa de miles de millones de dólares para construir submarinos que pudieran permanecer sumergidos sin ser detectados durante la mayor cantidad de tiempo posible.

Los documentos que supuestamente sustrajo contenían planos esquemáticos de una de las naves más avanzadas de la Marina norteamericana, un submarino Clase Virginia dotado de un reactor nuclear con capacidad de funcionar durante 33 años sin necesidad de recarga.

En esta fotografía de archivo del 30 de julio de 2004, el USS Virginia regresa al Astillero de Barcos Eléctricos en Groton Conn., Después de sus primeras pruebas en el mar

En esta fotografía de archivo del 30 de julio de 2004, el USS Virginia regresa al Astillero de Barcos Eléctricos en Groton Conn., Después de sus primeras pruebas en el mar – Thiep Van Nguyen II / U.S. Navy – AP

En ese mundo, el sigilo lo es todo. Sin embargo, y a pesar de toda esa sofisticación tecnológica, hubo una filtración.

El 26 de junio, Toebbe se dirigió en su auto hasta el Valle Shenandoah, en Virginia Occidental. Lo acompañaba su esposa, Diana Toebbe, de 45 años, maestra de Humanidades de una escuela privada, muy querida por sus alumnos y conocida entre sus amigos por su inteligencia y sus ideas progresistas. Con ellos llevaban una diminuta tarjeta de memoria llena de secretos que supuestamente esperaban vender, envuelta en plástico y oculta dentro de un sándwich de pasta de maní.

Tras años de estar sumergidos, Toebbe y su esposa salían a la superficie. Pero sin que lo supieran, el FBI le venía siguiendo los pasos.

“El deber y el honor”

La semana pasada, el FBI anunció el arresto de la pareja por cargos de espionaje y los denunció penalmente con un escrito de 23 páginas repleto de minucias técnicas, pero también de fascinantes detalles propios de una novela de espías: intercambios sigilosos, pistas falsas, trampas que eran esquivadas y vueltas a colocar.

Pero los giros de esa trama dejan un enigma sin resolver: ¿Qué llevó a un ingeniero de los suburbios y a su esposa, maestra de escuela, a tratar de vender secretos de su país a una potencia extranjera, que aún no ha sido revelada?

En más de un sentido, resulta inimaginable que una pareja como los Toebbe sea acusada de volverse contra Estados Unidos. Para empezar, porque ambos provienen de familias de abnegados militares.

“Creemos firmemente en el deber y el honor”, fue lo único que dijo el padre de Jonathan, Nelson Toebbe, teniente coronel retirado del Cuerpo de Servicio Médico de la Fuerza Aérea, que se negó a conceder entrevistas.

El abuelo de Jonathan luchó en la Armada durante la Segunda Guerra Mundial, y su bisabuelo fue veterano de la Primera. El propio Jonathan cumplió cinco años de servicio activo como oficial de ingeniería nuclear de la Armada, y más de dos años en la Reserva de dicha fuerza.

Y el árbol familiar de Diana también está lleno de veteranos militares.

La pareja se conoció y se enamoró en la Universidad de Emory. Jonathan, tres años más joven, cursaba un posgrado en física, y Diana estaba en el programa de doctorado de antropología.

Ella era un manojo de contradicciones. Cinturón negro en artes marciales a la que le encantaba tejer. Feminista acérrima que se disfrazaba de campesina antigua para participar de recreaciones de la época medieval.

Pero a Jonathan hubo algo que lo atrajo.

“Ambos era muy inteligentes”, señala un pariente del lado de Diana.

Según el certificado de matrimonio del condado de DeKalb, Georgia, Jonathan y Diana se casaron en 2003, y dos años más tarde se mudaron a Colorado, donde ambos empezaron a trabajar como profesores de ciencia en la Kent Denver School, una costosa escuela privada.

En 2008, Jonathan se inscribió en la Colorado School of Mines para obtener un segundo posgrado, en ingeniería nuclear, y unos de sus compañeros de clase lo recuerda como un joven tranquilo y un fanático de los juegos de rol.

Pero en 2012, tras convertirse en padre, abandonó el posgrado para sumarse a la Marina, aduciendo que tenía una familia que mantener y que con su beca de doctorado no le alcanzaba.

“La Marina le ofrecía trabajo y era un buen negocio”, recuerda su compañero de clase de entonces. “Los ingenieros nucleares capacitados no abundan, y Jonathan era probablemente uno de los más inteligentes de la universidad”.

Se mudaron a Annapolis, en las afueras de Washington, y Jonathan finalmente fue asignado al Programa de Propulsión Nuclear Naval, que supervisa los reactores utilizados para alimentar a los más de 60 portaaviones y submarinos de la flota norteamericana. Su servicio activo terminó en 2017, pero permaneció en la Reserva de la Marina hasta 2020, según un funcionario de Defensa, por su trabajo como ingeniero nuclear Toebee percibía un sueldo de 153.737 dólares al año.

Por su parte, Diana empezó a enseñar en Key School, una escuela privada cuya matrícula supera los 30.000 dólares anuales. Allí la recuerdan como una docente meticulosa pero también cariñosa, que alentaba a los alumnos a tener un pensamiento independiente.

“Los dos trabajaban mucho y ganaba bien”, dice un familiar de Diana. “No tenían problemas de dinero”.

“Pongo en riesgo mi vida”

La verdadera saga de Jonathan Toebbe empezó el 1 de abril de 2020, con un sobre de papel madera con cuatro estampillas de correo, según consta en la presentación judicial del FBI.

Toebbe le habría enviado ese sobre anónimo, con remitente de la ciudad de Pittsburgh, al gobierno de un país extranjero que no fue revelado, pero que según los analistas de seguridad nacional sería un aliado de Estados Unidos. El sobre contenía documentos sensibles de la Marina norteamericana, con instrucciones para que el gobierno extranjero en cuestión le respondiera a través de un servicio de correo encriptado.

El país en cuestión retuvo el sobre durante casi nueve meses, hasta que aparentemente se lo entregó al FBI el 20 de diciembre de 2020.

Seis días después, y haciéndose pasar por un espía extranjero, un agente del FBI contactó a Toebbe a la dirección anónima de mail que había suministrado.

Al principio, Toebbe desconfió. En su respuesta, evitó cualquier detalle que pudiera revelar su identidad, refiriéndose a sí mismo como “Alice”, un nick muy común en los círculos criptográficos.

Cuando el supuesto agente extranjero le propuso encontrarse cara a cara con un “amigo de confianza” para que le entregara “un regalo para recompensar su ayuda”, Toebbe no quiso saber nada.

“No me cierra, prefiero que no”, escribió Toebbe el 5 de marzo de 2021. “Propongo intercambiar regalos electrónicamente, para seguridad de ambas partes”.

Y le pidió a su nuevo amigo 10.000 dólares en Monero, una criptomoneda muy popular entre los ciberdelincuentes, ya que no revela ni el remitente, ni el receptor, ni el monto transferido.

“Entiendo que es un pedido de dinero importante”, escribió Toebbe. “Pero recuerden que pongo en riesgo mi vida para su beneficio y que yo dí el primer paso. Les pido que me ayuden a confiar en ustedes plenamente”.

Toebbe y su supuesto contacto mantuvieron delicadas negociaciones durante los cinco meses siguientes. Sus mails fueron adoptando un tono de vulnerabilidad que dejaba al desnudo su dilema: su necesidad de proteger su identidad chocaba con su temor a ofender a sus nuevos amigos o perder su interés.

El contacto sugirió elegir una ubicación pública neutral como lugar de entrega del material: “Puede ir solo, recuperar el regalo y dejar la muestra de material que le pedimos”.

Pero Toebbe no quería que el gobierno extranjero eligiera la ubicación.

“Me preocupa que elijan un lugar sin una vía de escape fácil y que me deje muy vulnerable”, escribió. “Si hay otras partes interesadas observando a distancia, no podría detectarlas. También me preocupa que un regalo físico sea difícil de justificar si me interrogan”.

“Tengo que considerar la posibilidad de estar hablando con un enemigo que interceptó mi primer mensaje y ahora intenta exponerme”.

Toebbe entonces les propuso que enarbolaran una “bandera a modo de señal” sobre un edificio consular de ese país en Washington durante el fin de semana del Día de los Caídos, para demostrar que eran quienes decían ser.

“Sí, eso se puede arreglar”, le respondió su contacto.

El lunes 31 de mayo, el FBI coordinó con el país en cuestión la colocación de la bandera, y Toebbe respondió con entusiasmo: había visto la señal y finalmente estaba dispuesto a salir a la superficie.

“Ahora me siento seguro con ustedes”, escribió. “Estoy cerca de Baltimore, Maryland. Por favor, avísenme cuando estén listos para proceder con el primer intercambio”.

“Rezo para que no haga falta”

El 26 de junio a las 10.41, Jonathan y Diana se presentaron en el lugar designado en el condado de Jefferson, Virginia Occidental. Según la acusación del FBI, a principios de ese mes a Toebbe se le habían transferido 10.000 dólares en criptomoneda Monero.

Los agentes del FBI que observaban el sitio describieron a Diana parada a un metro de su esposo, “haciendo de campana” mientras él dejaba en el lugar designado el sándwich de pasta de maní donde habían insertado una tarjeta de memoria SD de 16 gigabytes.

Según informó el FBI, en la tarjeta había detalles codificados del reactor nuclear utilizado en uno de los submarinos estadounidenses más avanzados de la Armada: un fantasma de las aguas de 3000 millones de dólares, capaz de lanzar misiles crucero desde detrás de las líneas enemigas.

Durante los siguientes cuatro meses, el agente del FBI arregló tres puntos de entrega más. Después de cada entrega exitosa, los correos electrónicos de Jonathan se volvían cada vez más relajados y efusivos.

“¡No se imaginan mi alivio cuando encontré la carta justo donde me dijeron que estaría!”, escribió. “Tal vez un día, cuando sea seguro, podamos encontrarnos como dos viejos amigos a tomar una copa y reírnos de nuestras viejas hazañas”.

Toebbe dejó picando la posibilidad de entregar otras 11.000 páginas de documentos sensibles a cambio de 5 millones de dólares en criptomonedas.

Pero también se manifestaba consciente de los riesgos.

“Si tengo que desaparecer de improviso, les estaría eternamente agradecido si pudieran sacarnos a mí y a mi familia. Tenemos los pasaportes al día y dinero en efectivo reservado para esa eventualidad. Rezo para que no haga falta…”.

El sábado 9 de octubre, todos sus temores se hicieron realidad.

Un año y medio después de ponerse en contacto con el país extranjero, y mientras estaban en Virginia Occidental para realizar su cuarta y última entrega, Jonathan y Diana finalmente se encontraron cara a cara con los agentes con los que venían “colaborando” hace tiempo: agentes del FBI, que los arrestaron de inmediato.

FUENTE RESPONSABLE: La Nación

The Washington Post

Traducción de Jaime Arrambide

EL MUNDO/ESTADOS UNIDOS/ESPIONAJE