Qué es la arquitectura pasiva, las viviendas donde no se pasa calor ni frío y casi no consumen energía.

Olas de calor, los combustible por las nubes… Calentar o enfriar una casa va a ser cada vez más caro y problemático, sin importar el lugar del mundo en el que te encuentres.

En pocas décadas, partes de la tierra que estaban habituadas a climas templados experimentarán meteorologías mucho más extremas. A más calor, más aire acondicionado, que resultará en más consumo de energía, lo que contribuirá al calentamiento global y se traducirá en… más calor. Un círculo vicioso en el que ya estamos inmersos y que nos condena al desastre.

Existen, sin embargo, soluciones para construir edificios que tengan un menor impacto medioambiental, ya sea porque utilizan materiales naturales reciclables, como la madera o el barro, o porque siguen una serie de pautas que reducen drásticamente el consumo energético.

Casa.

FUENTE DE LA IMAGEN – PASSIVE HOUSE INSTITUTE

Casa pasiva en el Delta de Tigre, Argentina, elevada sobre pilares para permitir las frecuentes crecidas del río.

Este último es el concepto de las conocidas como «casas pasivas», que utilizan la propia arquitectura del edificio para mantenerlas caldeadas en los meses fríos y frescas en los cálidos, y que pueden llegar a reducir el consumo energético hasta en un 90%.

Arquitectura que ahorra

«La idea es que el ahorro de energía no debe ser solo cosa del usuario, sino que es algo técnico que puede y debe resolverse con los componentes de la arquitectura y a través de conocimiento técnico», explica a BBC Mundo Berthold Kaufmann, científico senior del Passivhaus Institut, la institución alemana que ha sentado un estándar de construcción que hoy se ha extendido por todo el mundo.

Es decir, que reducir el consumo de energía no solo debe depender de que bajemos el termostato, nos abriguemos más en invierno o nos acostumbremos a pasar calor en verano: la arquitectura debe y puede ayudar.

Siguiendo una serie de principios básicos, como un buen aislamiento y un estudio de la orientación solar y las condiciones climáticas del entorno, las «casas pasivas» pueden reducir la huella energética de una vivienda a un nivel mínimo.

El arquitecto español Nacho Cordero, que se ha formado en el concepto de «passivhaus», utiliza una analogía para explicarlo: «Imagínate que te vas a hacer un barco, y la forma de de diseñarlo es hacerle una bomba de achique para que no se hunda. La arquitectura pasiva es lo contrario a esto. Es intentar que el barco no necesite la bomba de achique o que la tenga solo para una emergencia». En el fondo, señala, la idea es sencilla, «es intentar hacer las cosas bien».

Aunque habitualmente solemos asociar las viviendas ecológicas con construcciones espectaculares y lujosas, o aquellas situadas en parajes de ensueño, en realidad cualquier casa, incluso un insulso bloque de apartamentos de extrarradio, puede convertirse en una casa pasiva.

Eso sí, un edificio que cumpla con sus estándares será muy distinto en Islandia o en España o Cuba. El concepto y las propiedades físicas sobre las que se sustenta se mantienen, pero en un país frío, por ejemplo, intentará captar la mayor ganancia solar posible, mientras que allá donde el sol abrasa en verano, se buscará crear zonas de sombra.

Estación de bomberos en Heidelberg, Alemania.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

La arquitectura pasiva se puede utilizar para grandes edificios públicos como esta estación de bomberos en Heidelberg, Alemania.

El objetivo de todas ellas, sin embargo, es el mismo: mantener el consumo energético al mínimo. 

«Para vivienda nueva, el objetivo de las casas pasivas es que consuman un máximo de 15 kw por m2 al año, y 25 para las que han sido renovadas con estos estándares», afirma Kaufmann. Teniendo en cuenta que una vivienda convencional puede consumir entre 150 y 300 kw por m2 al año, el ahorro es importante.

¿De dónde surge la arquitectura pasiva?

En el fondo, la arquitectura pasiva, entendida como aquella que se adapta a las condiciones climáticas de su entorno, existe desde la antigüedad. Los diferentes pueblos a lo largo de la historia han intentado utilizar los recursos disponibles en su entorno y adaptarse a la geografía y la meteorología para construir viviendas que les ofrecieran un nivel de confort aceptable.

Las casas de barro de Mali, frescas en su interior bajo el inclemente sol del Sáhara, o los iglús de los pueblos indígenas de las regiones árticas, son viviendas sostenibles y pasivas.

Casa

FUENTE DE LA IMAGEN – DUQUEYZAMORA. Vivienda pasiva nueva en Asturias, España.

Con la invención de los sistemas de aire acondicionado y calefacción modernos en el siglo XX, sin embargo, la arquitectura se desvinculó en gran medida del clima que la rodeaba. Un edificio podía mantenerse fresco con un climatizador a pesar de estar, por ejemplo, construido de cristal en una región soleada. Las calderas de calefacción, ya sean de gas o de petróleo, permiten mantener las casas calientes incluso con ventanas que cierran mal.

La crisis del petróleo de los años 70 puso, sin embargo, el concepto de la eficiencia energética sobre la mesa, algo que con la emergencia climática se ha convertido en una prioridad.

Desde entonces, el concepto de «vivienda pasiva» empieza a popularizarse en las escuelas de arquitectura con el objetivo de reducir el impacto energético de los edificios. Aunque surgen diferentes esquemas en Estados Unidos, Italia, o Suiza, el que ha acabado por imponerse es el que establecieron a finales de la década de los 80 el alemán Wolfgang Feist y el sueco Bo Adamson. Su primera «passivhaus» se construyó en 1991. Hoy miles de edificios en todo el mundo llevan esta certificación.

Principios de la arquitectura pasiva

¿Cuáles son sus principios?

Cinco principios básicos rigen el estándar de casa pasiva.

Aislamiento térmico. Las viviendas pasivas tienen un excelente aislamiento térmico, que puede llegar a ser el triple que el de los edificios convencionales. «En climas fríos es preciso utilizar capas de aislamiento de 20 o 30 centímetros, aunque en climas templados no es necesario que sea tan gruesas», explica Kaufmann. Esta capa protectora que envuelve la casa evitará tanto la entrada de frío o calor como su pérdida.

Hermeticidad. Si se ha instalado un aislamiento térmico de calidad pero no se ha sellado bien, el calor se escapará por las ranuras y se crearán incómodas corrientes de aire, perdiendo eficiencia energética. Las «passivhaus» tienen muy en cuenta el hermetismo de los edificios y, para ello, se realizan pruebas en las que se insufla aire dentro de las casas para comprobar por dónde se sale y poder corregirlo.

Viviendas y puertas de calidad. Una parte importantísima de la energía que usamos para calentar una vivienda se escapa por las ventanas. Las viviendas pasivas no solo cuidan al máximo la orientación de los vanos de la casa para aprovechar al máximo las ganancias solares, sino que utilizan ventanas de triple vidrio para evitar en todo lo posible las pérdidas de calor.

Reducción de puentes térmicos. Son aquellos puntos en los que se rompe la superficie aislante (por ejemplo, por un clavo o el marco de una ventana de aluminio) y permiten que se escape el calor en un edificio.

Sistema de ventilación con recuperación de calor. Al abrir las ventanas para ventilar se pierde calor en invierno y fresco en verano. Las casas pasivas llevan instalado un sistema de ventilación mecánica que filtra el aire y recupera el propio calor de la casa para calentar el aire que entra. Con este sistema no es necesario abrir las ventanas.

Una máquina de ventilación.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. El sistema de ventilación con recuperación de calor permite tener aire limpio sin necesidad de abrir las ventanas.

Regulación pública

Este estándar es cada vez más común en regiones del mundo como la Unión Europea, donde desde las instituciones se exige que las nuevas construcciones se acerquen lo más posible al consumo energético casi nulo, directrices que luego son implementados en cada país por sus propias regulaciones.

Pero, en general, cada vez son más los países que intentan reducir la huella de carbono de las nuevas edificaciones. A veces, incluso, con medidas llamativas, como la que intentó imponer el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, que propuso prohibir la construcción de «los clásicos rascacielos de cristal y acero, que son increíblemente poco eficientes».

Edificio Bolueta en Bilbao.

FUENTE DE LA IMAGEN – VARQUITECTOS

Con sus 88 metros de alto, Bolueta, en Bilbao, España, ha sido el edificio passivhaus más alto del mundo hasta que una nueva edificacion que se está levantando en China le ha quitado el título.

La medida no salió adelante, pero sí hizo a muchos reflexionar sobre la relación entre la arquitectura y el cambio climático. Para Kaufmann, la propuesta de De Blasio, tiene mucho sentido: no solo es más ecológico, también es más barato.

«Un 30-50% de superficie de cristal es más que suficiente para obtener la luz necesaria. En un edificio de oficinas, por ejemplo, solo la zona de ventanas que está por encima de los escritorios es útil, todo lo que está por debajo no lo es, hará demasiado calor en verano y se perderá calor por ahí en invierno», reflexiona.

¿Puedo convertir mi vivienda en una casa pasiva?

Cualquier vivienda puede convertirse en una «casa pasiva. Las más eficientes serán aquellas que ya se han construido con estos estándares, pero «se pueden renovar casas siguiendo el concepto passivhaus», asegura Kaufmann.

«Es más habitual en la rehabilitación de edificios enteros o viviendas unifamiliares», explica Cordero, aunque eso no significa que un apartamento no pueda acondicionarse para acercarse lo más posible al estándar de «passivhaus».

Obreros construyen una casa.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. El aislamiento térmico es fundamental en la arquitectura pasiva.

¿Cuánto cuesta una casa pasiva?

Evidentemente, invertir en materiales de calidad encarece el proceso de construcción. «Es cierto que es un poco más caro, pero no mucho más caro», reconoce Kaufmann, que cifra en un 5-6% más el precio de la envoltura del edificio. Otros elementos, como las ventanas de mayor calidad, también suman al precio final.

«En números absolutos nosotros calculamos unos 100 dólares extra por m2 de zona habitable de una construcción nueva, y algo más para las renovaciones, unos 150-200 dólares por m2», explica el experto.

El arquitecto Cordero reconoce que este tipo de construcción sube el precio de la vivienda, especialmente si se quiere conseguir la certificación que ofrece el Passivhaus Institute, un proceso que puede ser largo. «No es obligatorio, pero al final es un sello de calidad», explica.

Casa.

FUENTE DE LA IMAGEN – DUQUEYZAMORA. Vivienda renovada en Asturias, España, siguiendo los estándares «passivhaus».

Con sello o sin sello, el objetivo es le mismo: ahorrar energía. «Los clientes nos dicen que quieren una casa cuyo mantenimiento no sea un agujero energético. Al final es algo de sentido común: si vas a hacer una inversión grande como la de construir una casa, es preferible gastar un poco más en construirla pero que luego, mes a mes, sea más llevadero».

¿Y el mantenimiento? Excepto por el sistema de ventilación, que requiere cambiar los filtros de forma periódica, el resto del mantenimiento es igual que en los edificios convencionales.

Al final, explica Kaufmann, se trata de pensar en el futuro. La arquitectura pasiva requiere de un consumo energético tan bajo que podría abastecerse solo de energías renovables, algo imposible actualmente para los edificios convencionales. «Por eso necesitamos reducir su demanda energética, para cuando en el futuro no tengamos gas u otras fuentes fósiles de energía».

Un futuro que, quizás, no esté tan lejos…

Imagen de portada: GETTY IMAGES. La arquitectura pasiva intenta evitar las pérdidas de calor de los edificios para limitar al máximo el consumo energético.

FUENTE RESPONSABLE: Paula Rosas, BBC News Mundo. 3 de agosto 2022.

Cambio climático/Arquitectura/Tecnología/Energía/ 

Emergías renovables.

 

 

 

 

 

Un jubilado de 92 años patenta un aerogenerador eólico que genera tres veces más electricidad que uno normal.

Los aerogeneradores se encuentran en constante desarrollo para hacerlos más eficientes. Las grandes empresas, con muchos ingenieros, están trabajando en ello día a día, y ahora les ha salido un competidor: Horst Bendix, de Leipzig.

Horst Bendix, de 92 años, ha desarrollado un modelo mejorado que afirma es hasta tres veces más eficiente que las turbinas eólicas actuales.

Horst ha desarrollado un aerogenerador completamente diferente que afirma es más potente y eficiente que los modelos convencionales.

Horst Bendix trabajó como jefe de investigación y desarrollo en el fabricante de maquinaria pesada Kirow, con sede en Leipzig, hasta su jubilación en 1995. Allí era el hombre de la maquinaria pesada, diseñando grúas y excavadoras de lignito.

La instalación de turbinas que alcancen mayores rendimientos que las actuales y que, por tanto, requieran menos espacio, podría ser un gran avance para los problemas que actualmente tiene la energía eólica en algunas de sus ubicaciones.

Horst Bendix confía en el viento de gran altitud para su actual diseño de aerogenerador.

Te lleva a alturas de más de 200 m. El beneficio es un mayor rendimiento energético. Los vientos a gran altura son más fuertes y constantes, lo que puede hacer que la «cosecha de viento» sea más productiva.Horst Bendix.

El nuevo prototipo de la llamada turbina eólica de gran altitud difiere del diseño de los aerogeneradores convencionales: La habitual torre de una sola pieza que tienen las turbinas actuales se sustituye en el aerogenerador Bendix por una construcción de tres patas formada por una columna vertical y dos columnas de soporte. Además, ya no hay un solo generador en la parte superior de la góndola, sino varios funcionando en la parte inferior de la turbina.

¿Y qué tienen de diferente la turbina eólica de Bendix?

Dio la vuelta por completo a la estructura clásica: el aerogenerador actual consiste en una torre en la que hay una góndola giratoria con el cubo del rotor sobre el que se asientan las palas del rotor. El generador de energía está instalado en la góndola y todo el sistema se asienta sobre una base sólida. Sin embargo, estos sistemas tienen que enfrentarse a un problema grave: las fuerzas de flexión.

El viento actúa sobre el rotor con una fuerza considerable, muchas toneladas. Como resultado, la torre se dobla y tiene que soportar esta flexión y requiere un gran momento de resistencia sobre el suelo.

Cuanto más alta sea la torre más fuertes son las fuerzas de flexión. Esto aumenta el riesgo de inestabilidad y daño a la estructura del material.

Horst Bendix reemplaza la torre en su sistema con una construcción de trípode que consta de una columna vertical y dos columnas de soporte.

Y hay otra innovación: el generador ya no está ubicado en la góndola, sino que varios se colocan debajo, al pie del sistema. La energía eólica se dirige de arriba abajo a estos generadores a través de un sistema de correas.

La ventaja de la construcción es obvia: se ha resuelto el problema de las fuerzas de flexión. Debido a que los generadores están ubicados en la parte inferior, se elimina el peso de la cabeza de la torre. Esto significa que puede llegar fácilmente a regiones más altas donde hay mucho más viento. Y eso a su vez significa un rendimiento mucho mayor. Además, toda la torre gira automáticamente con la dirección del viento.

Se puede triplicar la energía de un solo aerogenerador.

Los expertos también creen que la nueva turbina eólica tiene grandes posibilidades de éxito. El experto en energía eólica Frank Zeulner, que ya ha planificado y construido varios parques eólicos en todo el mundo, afirma:

Con un sistema tan grande con una altura de buje tan grande, puedes cosechar más de 20 a 30 gigavatios hora por año. Con uno convencional, por ejemplo, diez. El rendimiento podría ser del doble al triple.

Al reducir la carga en la cabeza de la torre por la ausencia de un generador pesado, la turbina es también mucho más estable, ya que se eliminan las elevadas fuerzas de flexión de las turbinas convencionales.

Por supuesto, esto me asegura poder llegar fácilmente a las regiones más altas, donde hay mucho más viento. Y eso, a su vez, significa mucho más rendimiento. Frank Zeulner.

La patente está ahí, el prototipo aún no.

La turbina eólica de gran altitud de Horst Bendix ya está patentada.

Espera que él mismo lo experimente, que acierte con la tecnología de sus turbinas eólicas.

Todavía no existe un prototipo de su turbina eólica de gran altura, pero se han mantenido las primeras conversaciones con los interesados que quieren construir una turbina de prueba. Ya sabemos dónde valdría la pena y sería posible construirlo «sin conflicto».

Imagen de portada: WISSEN

FUENTE RESPONSABLE: Ecoinventos. Green Technology. 20 de julio 2022.

Sociedad/Energía eólica/Medio Ambiente/Inventos

La industria termosolar como motor económico en España.

Qué es y cómo funciona la energía termosolar en la que España es líder mundial.

Somos el país con más centrales de energía termosolar concentrada en activo y representa el 30% de la capacidad instalada mundial.

Si te preguntas qué es la energía solar concentrada, en los próximos apartados te lo explicaremos en profundidad. También te hablaremos del caso de España, que es uno de los países de la UE donde esta tecnología está más presente y en la que es líder a nivel mundial de capacidad instalada en funcionamiento.

¿Qué es la energía solar concentrada?

La tecnología de energía solar concentrada o CSP (Concentrated Solar Power) produce electricidad al concentrar los rayos del sol para calentar un medio (generalmente un líquido o gas) que luego se usa para mover una turbina de vapor o gas para impulsar un generador eléctrico. La CSP usa solo el componente del haz de la radiación solar (radiación normal directa), por lo que su beneficio máximo tiende a estar restringido a un rango geográfico limitado.

Cómo concentrar la luz solar en un punto

Para concentrar la radiación se identifican cuatro tipos de sistema que se puede encontrar de energía solar concentrada:

  • Canal parabólico: Largas filas de reflectores parabólicos concentran la luz solar de 70 a 100 veces en un elemento colector de calor colocado a lo largo de la línea focal del reflector. Siguen el sol alrededor de un eje, normalmente orientado de norte a sur.
  • Reflectores lineales de Fresnel: El atractivo de los reflectores lineales de Fresnel es que los costes de instalación por metro cuadrado pueden ser más bajos que los de los canales, y el receptor es fijo. Sin embargo, el rendimiento óptico anual es inferior al de un reflector de canal.
  • Receptores centrales (torres solares): Esta tecnología utiliza una serie de espejos (helióstatos), cada uno de los cuales sigue al sol y refleja su luz en un receptor fijo en la parte superior de una torre, donde se pueden alcanzar temperaturas de más de 1 000 °C. Uno de los grandes beneficios de esta alternativa es que permite el almacenamiento termoquímico de la energía con el objetivo de generar electricidad (a pesar de que haya radiación solar). Algunas plantas, como la de Gemasolar en Fuentes de Andalucía, Sevilla, usan sales fundidas (nitratos alcalinos) para almacenar el calor y producir electricidad hasta 15 horas sin radiación.
  • Sistemas de plato: Tienen forma de paraboloide y concentran la luz solar en un receptor montado en el punto focal, con el receptor moviéndose con el plato. Los platos se han utilizado para impulsar motores Stirling a 900 °C, así como para generar vapor.

Potencial de la energía solar concentrada

En el estudio Plantas de energía solar térmica: calor, electricidad y combustibles de energía solar concentrada del Centro Aeroespacial Alemán (DLR), el potencial de electricidad producida por CSP en Europa ronda los 1.500 TWh/año, y son los países mediterráneos los que presentan mayor potencial según su radiación disponible (más de 2.000 kWh/año). La capacidad instalada mundial podría alcanzar los 150 GW en 2020, con un factor de capacidad medio del 32%.

El sector de la energía solar concentrada empleó a 22.000 personas en todo el mundo en 2014, y 15.000 de ellas en Europa. En el período 2015-2030, se espera que la electricidad termosolar genere hasta 150.000 puestos de trabajo especializados, dentro de campos como ingeniería, desarrollo y financiación, fabricación, construcción y operación y mantenimiento.

El potencial despliegue de tecnología está respaldado por políticas nacionales. Así, seis países de la UE han reflejado la CSP en sus planes de acción nacionales de energías renovables: Chipre, Francia, Grecia, Italia, Portugal y España. Por lo tanto, a pesar del entorno económico, se espera que esta tecnología se extienda en los próximos años.

La CSP en el marco UE

Aunque la CSP no se mantiene tan estable como otras tecnologías renovables, ha presentado un crecimiento notable durante la última década con un aumento de la capacidad total del 27%. En 2014 se produjo una notable diversificación técnica, siendo la parabólica la tecnología más representativa.

Por otro lado, el potencial económico de la electricidad CSP en Europa se estima en torno a los 1.500 TWh/año, principalmente en los países mediterráneos. En la última década, la industria europea se mantuvo como líder en esta tecnología. Sin embargo, la falta de una política a largo plazo amenaza esta posición.

Las actividades de investigación se centran principalmente en la reducción de costes y en obtener mayores rendimientos. Se han identificado varios puntos de optimización:

  • Tecnología y componentes relacionados con las principales configuraciones.
  • Almacenamiento de energía.
  • Instalaciones de investigación y soporte básico de I+D.
  • Química solar.
  • Medición y pronóstico.

El caso de España

España sigue siendo el líder mundial en términos de capacidad instalada total (más de 2GW) y más del 30% de la capacidad total en todo el mundo, seguido por EEUU. Sin embargo, esde la pasada década, China y EEUU son los países que más capacidad han agregado. Puesto no se espera la implementación de proyectos dentro del período hasta 2023 por parte de EEUU, pronto China ocupará la segunda posición.

En la actualidad, a nivel mundial, España es el país con más centrales de energía solar concentrada en funcionamiento. Y muchas compañías de nuestro país son líderes mundiales en la implementación y gestión de explotaciones.

¿Cuál es el futuro de la CSP?

Con el apoyo adecuado, la producción mundial de electricidad basada en energía termosolar crecerá hasta un millón de MW para 2050 (87%), según la Agencia Internacional de Energía. En el marco de la UE, la energía solar concentrada fue reconocida como una de las tecnologías más beneficiosas para alcanzar los ambiciosos objetivos europeos en términos de descarbonización del sector energético.

Sobre la base de una mayor eficiencia de los componentes y la reducción de precios, la estimación más reciente espera que el 11% de la electricidad se produzca con electricidad termosolar para 2050. En el marco europeo, se prevé una capacidad instalada total de 28 GW.

De acuerdo con esta perspectiva, también se espera que el sector privado, que ya trabaja en soluciones comerciales, continúe trabajando para mejorar esta tecnología.

Imagen de portada: Gentileza de SueloSOLAR

FUENTE RESPONSABLE: SueloSOLAR. España.  6 de julio 2022

Sociedad/Energía termosolar/Energías Renovables/Medio Ambiente/Ecología

 

Por qué hay una «fiebre del oro» con los combustibles fósiles en el mundo (pese a los llamados contra el cambio climático).

Las promesas de combatir el cambio climático sembradas en noviembre de 2021 durante la cumbre mundial sobre el cambio climático COP26, podrían estarse marchitando con la actual guerra de Rusia en Ucrania.

Durante el encuentro, realizado en Glasgow, casi dos centenares de gobiernos suscribieron un documento que fija la agenda para la lucha contra este problema global durante la próxima década.

Allí acordaron que este 2022 actualizarían sus objetivos sobre reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y se comprometieron a ir eliminando los subsidios que reducen artificialmente -y por tanto facilitan el consumo- de combustibles fósiles como el carbón, el petróleo o el gas natural.

Pese a esas promesas, poco meses más tarde, la producción y consumo de este tipo de combustibles ha recibido un fuerte empujón gracias a la invasión rusa a Ucrania.

Un informe publicado esta semana sobre el impacto de esa guerra en la lucha contra el cambio climático asegura que en la actualidad hay una especie de «fiebre del oro» global para la construcción de infraestructura para producir, transportar o procesar combustibles fósiles, en especial, gas natural licuado (GNL).

El documento fue elaborado por Climate Action Tracker (CAT, por sus siglas en inglés), un proyecto científico independiente que hace seguimiento a los acciones de los gobiernos para enfrentar el cambio climático y las contrasta con los objetivos del acuerdo de París de «mantener el calentamiento bien por debajo de 2°C y hacer esfuerzo para limitar el calentamiento a 1,5°C».

El informe destaca, entre otras cosas, los planes para construir nuevas plantas de GNL en Alemania, Italia, Grecia y Países Bajos, mientras países como Estados Unidos, Canadá, Qatar, Egipto y Argelia prevén incrementar sus exportaciones de este combustible.

Instalaciones de gas natural licuado en Alemania.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Alemania, Italia, Grecia y Países Bajos son algunos de los países que están apostando por contar con nuevas instalaciones de GNL.

Al mismo tiempo, destaca que muchos productores de combustibles fósiles han aumentado su producción, mientras que gobiernos en más de una decena de países desarrollados están reduciendo los impuestos sobre el combustible o sobre el consumo de energía, incentivando así su consumo.

La idea de aumentar el consumo de combustibles fósiles para responder a la crisis energética actual fue cuestionada este martes por el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, quien dijo que invertir dinero en carbón, petróleo o gas para enfrentar las consecuencias derivadas de la guerra en Ucrania es «ilusorio».

Agregó que la fórmula de consumo global de energía no funciona y que usar más carbón solamente reforzará el «flagelo de la guerra, la contaminación y la catástrofe climática».

BBC Mundo conversó con Niklas Höhne, un experto del NewClimate Institute, una ONG con sede en Berlín que forma parte del consorcio que elabora el CAT, sobre los hallazgos de este estudio y cuáles son los retos que plantea la actual situación para el combate contra el cambio climático.

Rayita

Climate Action Tracker hizo un estudio sobre la respuesta mundial a la Guerra de Ucrania desde la perspectiva de la lucha contra el cambio climático. ¿Qué hallaron?

En este momento, hay gobiernos que están tratando de hacer las cosas de manera diferente debido a la crisis energética. Tienen que hacer frente ahora a esta situación en la que no seguirán importando combustibles fósiles de Rusia.

Entonces, pueden hacer dos cosas: intentar obtener los recursos fósiles de otros lugares; o trabajar a favor de más eficiencia y energías renovables.

Desafortunadamente encontramos que en la mayoría de los países están viviendo una especie de «fiebre del oro» hacia la nueva infraestructura de combustibles fósiles, nuevas tuberías de gas natural licuado (GNL), nuevos puertos de GNL y nuevos campos de petróleo y gas.

Eso es muy contraproducente para la política climática porque una vez que se construya esta infraestructura, se utilizará durante varias décadas y nos atará a un futuro muy alto en consumo de carbono.

¿Por qué esperan que esta nueva infraestructura sea utilizada durante varias décadas?

Lo que ocurre con la nueva infraestructura es que es costoso construir un gasoducto y eso significa que una vez que lo construyes, los inversionistas quieren usarlo durante décadas.

El problema es que queremos reducir el consumo de gas a 0 a nivel mundial para mediados de siglo y si ahora construimos nueva infraestructura, esa reducción será muy difícil. Entonces, estas inversiones nos atarán a altas emisiones de gases de efecto invernadero o terminarán como activos abandonados.

Terminal de GNL en Grecia.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Para poder importar el GNL, los países necesitan contar con terminales marìtimos construidos expresamente para ese fin.

Le preocupa la construcción de estas nuevas infraestructuras. Pero, ¿de qué otras maneras están trabajando los gobiernos en contra de los objetivos climáticos en la crisis actual?

El problema principal es la infraestructura, pero hay otro tema que actualmente casi todos los gobiernos que evaluamos han apoyado a sus consumidores con reducciones de impuestos a los combustibles fósiles. Esta no es una buena idea.

Puedo entender que los gobiernos quieran ayudar a sus consumidores e industrias, pero solo deberían apoyar a aquellos que realmente lo necesitan.

Más a la población pobre o a la industria que está realmente en peligro, pero en cambio lo que están haciendo es reducir los impuestos sobre los combustibles fósiles y eso significa que reducirán la presión para todos los ciudadanos y las compañías petroleras, incluso con aquellos que pueden permitírselo y que pueden abandonar los combustibles fósiles. Esa tampoco es una buena idea.

Pero en el contexto actual, cuando la inflación y los precios de la energía están tan altos, ¿cuáles son las alternativas para los gobiernos porque a mucha gente le cuesta llenar el tanque de gasolina de su auto para ir a trabajar. ¿Hay alguna solución viable que recomendaría?

Sí, si se trata de una compensación por los precios más altos de la energía, entonces uno debería compensar a los hogares más pobres y no compensar a los hogares más ricos.

Algunas personas han propuesto hacerlo sobre una base per cápita, de modo que cada persona reciba la misma cantidad. Otros dicen que es mejor hacerlo a través del sistema tributario para que la población pobre reciba una exención fiscal adicional o dinero extra en el bolsillo, lo que definitivamente sería posible y sería una mejor opción.

Pero la verdadera solución a largo plazo es ahorrar energía y contar con más energías renovables. Ahorrar energía es siempre una opción rentable.

Por ejemplo, conducir más despacio con límites de velocidad, bajar un poco la calefacción en invierno, restringir el acceso de los coches a las ciudades para que la gente utilice el transporte público. Subvencionar más el transporte público para que la gente no utilice los autos, sino el transporte masivo, hay muchas opciones para que los gobiernos ayuden a sus ciudadanos y empresas en esta crisis.

Estación de gasolina en España.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. España es uno de los países en los que el gobierno ha reducido los impuestos al combustible.

En el informe, ustedes señalan que la mayoría de los países occidentales han tratado de reducir o dejar de comprar combustibles fósiles rusos por completo y muchos han anunciado objetivos ambiciosos para la transición a fuentes de energía renovables como la eólica y la solar. ¿No es esto bueno para la lucha contra el cambio climático?

Sí, hay cosas que algunos países están haciendo bien. Varios han aumentado sus objetivos de energías renovables y algunos también han introducido subsidios para el transporte público.

Eso está bien, pero estamos tan atrasados en una política climática y tenemos que reducir las emisiones tan drásticamente que no tenemos tiempo para cometer errores.

La Agencia Internacional de Energía dice que, a partir de ahora, no deberíamos invertir en ninguna nueva infraestructura de combustibles fósiles.

Y si ahora vemos una «fiebre del oro» hacia la inversión en infraestructura energética de combustibles fósiles, eso sí sería un problema grave porque no podemos darnos el lujo de cometer este error.

En este momento, deberíamos usar el mismo dinero, esfuerzo y tiempo para impulsar la eficiencia energética, las energías renovables y no para expandir la infraestructura de combustibles fósiles.

Pero a corto plazo, ¿es realmente posible aprovechar las fuentes renovables para solucionar la crisis actual?

Bueno, la expansión de las energías renovables no es rápida, pero la construcción de un nuevo gasoducto o la construcción de una nueva terminal de GNL tampoco lo es. Entonces tienen el mismo problema.

Lo realmente rápido es reducir el consumo de energía conduciendo más despacio o bajando la calefacción. Eso sería muy rápido, pero desafortunadamente muchos gobiernos no están usando esa opción.

Un técnico repara unos páneles solares en Alemania.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. En medio de la crisis energética, algunos países han renovado su apuesta por las fuentes renovables.

El informe del CAT no menciona a China, el mayor consumidor de energía del mundo. ¿Cuál es su opinión sobre la respuesta de Pekín a esta crisis?

Creo que China está un poco menos afectada por la crisis. Ellos tienen algún comercio de energía con Rusia, pero no son tan dependientes como Europa.

También China está pensando en aumentar sus objetivos de energía renovable. Eso sería bueno. Pero al mismo tiempo, China está pensando en comprar petróleo y gas ahora más baratos de Rusia. En las condiciones de mercado podría hacerlo, pero por otras razones eso no sería una buena señal.

China es muy importante desde el punto de vista climático. Es responsable de 1/4 de las emisiones globales de gases de efecto invernadero y lo que suceda allí es muy importante para las emisiones globales y el clima global. Además, uno esperaría que la crisis derivara en un mayor impulso hacia la eficiencia y las energías renovables.

¿Qué hay de América Latina? No hay ninguna mención a los países latinoamericanos en su informe…

No. Actualmente las exportaciones de GNL y gas están más concentradas en América del Norte, África y Asia.

Ahora hay otra cosa positiva que hemos visto: algunos gobiernos ahora están haciendo acuerdos para suministrar o comprar hidrógeno verde. Eso creo que es una nueva oportunidad. Pensamos que eso sucedería en cinco años más o menos, pero ya está sucediendo ahora. Así que hay una aceleración que es buena.

América Latina tiene mucho potencial para la energía renovable. Podría pensar en exportar hidrógeno verde hecho a partir de energía renovable y venderlo a Europa u otros lugares, y creo que sería una buena oportunidad de negocio.

Edificio bombardeado en la ciudad ucraniana de Jàrkiv.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Además de la destrucción que ha causado en Ucrania, la invasión rusa ha generado fuertes perturbaciones en el mercado energético mundial.

¿Tiene alguna otra recomendación u otras soluciones alternativas a esta crisis?

Hay un elemento más. Muchas empresas de combustibles fósiles están obteniendo beneficios récord porque los precios de la energía son muy altos y sus precios de producción son los mismos.

Así que ahora definitivamente obtienen ganancias mucho mayores y algunos gobiernos han comenzado a gravar estas ganancias adicionales y reinvertirlas en energías renovables, pero solo unos pocos gobiernos han hecho eso y esa sería otra cosa que los gobiernos podrían hacer ahora.

Imagen de portada: GETTY IMAGES. El gas natural licuado puede ser exportado en barcos y es una de las alternativas a las que recurren los países de la UE para sustituir el gas de Rusia.

FUENTE RESPONSABLE: BBC News Mundo. Por Ángel Bermúdez. Junio 2022.

Economía/COP26/Unión Europea/Cambio climático/Medio ambiente/ Industria petrolera/Rusia/Energía/Ucrania/Energías renovables

El pueblo en Francia que se quiere iluminar con organismos vivos.

En una tranquila habitación de un centro de vacunación contra el coronavirus en Rambouillet, una pequeña ciudad francesa a unos 50 kilómetros al suroeste de París, una suave luz azul emana de una fila de tubos.

En fechas próximas, el mismo resplandor azul iluminará la cercana Place André Thomé y Jacqueline Thomé-Patenôtre.

Pero a diferencia de las farolas estándar, que a menudo emiten un fuerte resplandor y necesitan ser conectadas a la red eléctrica, estas luces son alimentadas por organismos vivos a través de un proceso conocido como bioluminiscencia.

Este fenómeno, en el que las reacciones químicas dentro del cuerpo de un organismo producen luz, se puede observar en muchos lugares de la naturaleza.

Organismos tan diversos como las luciérnagas, los hongos y los peces tienen la capacidad de brillar a través de la bioluminiscencia: está presente en el 76% de las criaturas de aguas profundas.

Estos experimentos también están en marcha en toda Francia, incluso en el aeropuerto Roissy-Charles-de-Gaulle de la capital.

Variedad natural

Los ejemplos de bioluminiscencia en el mundo natural son muchos.

Las luciérnagas se iluminan para atraer parejas, mientras que algunas especies de algas brillan cuando se agita el agua circundante.

El rape (un pez de aguas profundas) permite que bacterias bioluminiscentes se establezcan en un lóbulo sobre su cabeza como un señuelo tentador para sus presas.

La mayoría de las especies oceánicas luminiscentes emiten una luz azul verdosa que, debido a las longitudes de onda más cortas de los colores, puede viajar más lejos en el océano.

Algunas luciérnagas y ciertos caracoles brillan de color amarillo, y se sabe que el llamado «gusano ferroviario», una larva de escarabajo nativa de las Américas, se vuelve rojo y amarillo verdoso en un patrón que se asemeja a un tren por la noche.

Incluso se ha descubierto que algunos roedores nocturnos que se encuentran en el sur de África tienen cabello que produce un brillo biofluorescente de color rosa intenso.

Las luces de Francia

El brillo azul turquesa en la sala de espera en Rambouillet proviene de una bacteria marina recolectada en la costa de Francia llamada Aliivibrio fischeri.

Las bacterias se almacenan dentro de tubos llenos de agua salada, lo que les permite circular en una especie de acuario luminoso.

Dado que la luz se genera a través de procesos bioquímicos internos que forman parte del metabolismo normal del organismo, su funcionamiento casi no requiere más energía que la necesaria para producir los alimentos que consumen las bacterias.

La bioluminiscencia en las aguas de la bahía Preservation de Tasmania

FUENTE DE LA IMAGEN – BRETT CHATWIN

Se agrega una mezcla de nutrientes básicos y se bombea aire a través del agua para proporcionar oxígeno.

Para «apagar las luces», simplemente se corta el aire, deteniendo el proceso al enviar la bacteria a un estado anaeróbico donde no produce bioluminiscencia.

«Nuestro objetivo es cambiar la forma en que las ciudades usan la luz», dice Sandra Rey, fundadora de la empresa emergente francesa Glowee, que está detrás del proyecto en Rambouillet.

«Queremos crear un ambiente que respete mejor a los ciudadanos, el medio ambiente y la biodiversidad e imponer esta nueva filosofía de la luz como una alternativa real».

Los defensores del proyecto argumentan que la bioluminiscencia producida por bacterias podría ser una forma sostenible y eficiente en energía para iluminar nuestras vidas.

La forma en que actualmente producimos luz, argumenta Rey, ha cambiado poco desde que se desarrolló la primera bombilla en 1879.

Si bien la bombilla LED, que surgió en la década de 1960, ha reducido significativamente los costos de funcionamiento de la iluminación, todavía depende de la electricidad, que se produce en gran parte por la quema de combustibles fósiles.

Glowee

Fundada en 2014, Glowee está desarrollando una materia prima líquida, en teoría infinitamente renovable, hecha de microorganismos bioluminiscentes.

Se cultiva en acuarios de agua salada antes de envasarse en los tubos.

El proceso de fabricación, afirma Rey, consume menos agua que la fabricación de luces LED y libera menos CO2, mientras que el líquido también es biodegradable.

Las luces también usan menos electricidad para funcionar que las LED, según la compañía, aunque las bombillas Glowee producen menos intensidad de luz que la mayoría de las bombillas LED modernas.

las luces de Glowee

FUENTE DE LA IMAGEN – GLOWEE

Las luces de Glowee.

Si bien las luces de Glowee actualmente solo están disponibles en tubos estándar para eventos, la compañía planea producir pronto varios tipos de mobiliario urbano, como bancos para exteriores, con iluminación incorporada.

En 2019, el ayuntamiento de Rambouillet firmó una sociedad con Glowee e invirtió US$109.000 para convertir la ciudad en «un laboratorio de bioluminiscencia a gran escala».

Guillaume Douet, jefe de espacios públicos de Rambouillet, cree que si el experimento tiene éxito, podría conducir a una transformación en todo el país.

«Se trata de una ciudad del mañana», dice Douet. «Si el prototipo realmente funciona, podemos implementarlo a gran escala y reemplazar los sistemas de iluminación actuales».

Los usos de la bioluminiscencia

Los estudios de la bioluminiscencia no son nuevos.

Alrededor del año 350 a. C., el filósofo griego Aristóteles describió la bioluminiscencia en luciérnagas como un tipo de luz «fría».

Los mineros del carbón han usado luciérnagas en frascos como iluminación en minas donde cualquier tipo de llama, incluso una vela, podría desencadenar una explosión mortal.

Luciérnagas

FUENTE DE LA IMAGEN *GETTY IMAGES

Mientras tanto, las tribus de la India han utilizado hongos brillantes durante años para iluminar selvas densas.

Sin embargo, Glowee es la primera empresa del mundo en alcanzar este nivel de experimentación y dice que está en negociaciones con 40 ciudades de Francia, Bélgica, Suiza y Portugal.

ERDF, una empresa mayoritariamente estatal que gestiona la red eléctrica de Francia, se encuentra entre los patrocinadores de Glowee; la Comisión Europea ha proporcionado US$1,9 millones de financiación y el Instituto Nacional de Salud e Investigación Médica de Francia (Inserm) ha proporcionado asistencia técnica y apoyo.

Los desafíos

Carl Johnson, profesor de ciencias biológicas en la Universidad de Vanderbilt, cree que aún quedan serios desafíos por delante antes de que la bioluminiscencia pueda obtener luz verde para su implementación a gran escala.

«Primero, tienes que alimentar a las bacterias y diluirlas a medida que crecen», dice.

«Eso no es tan fácil. Además, el fenómeno dependerá mucho de la temperatura y dudo que funcione en el invierno. En tercer lugar, la bioluminiscencia es muy tenue en comparación con la iluminación eléctrica», agrega.

Rey, de Glowee, reconoce los desafíos que se avecinan, pero insiste en que los beneficios, tanto ecológicos como económicos, podrían ver ciudades futuras bañadas en luz azul bacteriana.

Hongos

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Actualmente, el equipo de Evry está trabajando para aumentar la intensidad de la luz producida por bacterias, que por ahora solo dura días o semanas antes de requerir más nutrientes y aún no es tan fuerte como las luces LED.

Hasta ahora, Glowee dice que sus bacterias pueden producir una salida de brillo de 15 lúmenes por metro cuadrado, por debajo, pero no muy lejos, del mínimo de 25 por metro cuadrado que cree que se requiere para la iluminación pública en parques y jardines.

En comparación, una bombilla LED doméstica de 220 lúmenes puede producir unos 111 lúmenes por metro cuadrado de suelo.

«Estamos avanzando poco a poco», dice. «Pero ya hemos dado pasos enormes y nuestra filosofía de la luz es una respuesta a la crisis que enfrenta la humanidad».

Catrin Williams, profesora de la Facultad de Biociencias de la Universidad de Cardiff que ha estudiado la bioluminiscencia en bacterias, está de acuerdo en que es «difícil» mantener cultivos bacterianos vivos a largo plazo debido a la necesidad de suministro de nutrientes.

Pero Williams dice que esto podría superarse centrándose en la «quimioluminiscencia», un proceso que Glowee también está investigando actualmente, que elimina la necesidad de bacterias vivas.

En cambio, la enzima responsable de la bioluminiscencia, la luciferasa, en teoría puede extraerse de las bacterias y usarse para producir luz.

«Creo que el enfoque de Glowee es extremadamente novedoso e innovador y podría ser fantástico», dice Williams.

Otras iniciativas

Otras iniciativas en todo el mundo están proporcionando más rayos de esperanza.

Nyoka Design Labs, con sede en Vancouver, está desarrollando una alternativa biodegradable a las barras luminosas utilizando enzimas no vivas y libres de células que, según los creadores, son mucho más fáciles de mantener que las bacterias vivas.

«En lugar de usar todo el automóvil, solo quitamos los faros», dice Paige Whitehead, fundadora y directora ejecutiva.

«La enzimología ha avanzado hasta el punto de que ya no tenemos que depender de los sistemas sustentados por células», agrega.

Luciérnagas

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Las luciérnagas han sido estudiadas desde la Antigüedad.

Una vez utilizadas, las barras luminosas no se pueden reciclar debido a la mezcla de productos químicos que contienen.

Se utilizan en una amplia gama de aplicaciones, desde usos policiales y militares hasta festivales de música.

Algunos investigadores han expresado su preocupación por el efecto de los productos químicos que contienen en la vida marina, ya que también se utilizan a menudo como señuelos en la pesca con palangre.

«Gran parte de este desperdicio es innecesario», dice Whitehead. «La visión que buscamos es reemplazar cualquier sistema de iluminación alternativo para hacerlos más sostenibles».

En un gran avance para esa visión, un estudio publicado en abril de 2020 reveló que un equipo de bioingenieros rusos que trabajan con una empresa emergente de biotecnología con sede en Moscú han creado un método para mantener la bioluminiscencia en las plantas.

Afirman que pudieron hacer que las plantas brillaran 10 veces más y durante más tiempo que los esfuerzos anteriores, produciendo más de 10.000 millones de fotones por minuto, mediante la bioingeniería de genes bioluminiscentes de hongos en las plantas.

La nueva investigación se basó en los hallazgos que identificaron una versión fúngica de la luciferina, uno de los compuestos únicos que es necesario para la bioluminiscencia, junto con las enzimas luciferasa o fotoproteína.

Keith Wood, un científico que hace 30 años creó la primera planta luminiscente utilizando un gen de luciérnagas, dice que la tecnología podría reemplazar en parte la iluminación artificial como los LED.

Más recientemente, descubrió que al alterar la estructura genética de una luciferasa que se encuentra en el camarón de aguas profundas Hoplophorus gracilirostris, su brillo podría aumentar 2,5 millones de veces.

luces

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

La enzima resultante, que los investigadores llamaron NanoLux, también era 150 veces más brillante que las luciferasas que se encuentran en las luciérnagas.

«La aplicación de la biología sintética a la bioluminiscencia es una gran oportunidad», dice Wood, quien ahora está desarrollando una planta bioluminiscente para la empresa Light Bio.

Pero todavía está por decidirse exactamente cómo se podrían usar estas plantas bioluminiscentes transgénicas en el futuro.

Imagen de Portada: GETTY IMAGES. Tubos de luz de Glowee en el pueblo de Rambouillet.

FUENTE RESPONSABLE: BBC Future. Por Peter Young. Abril 2022

Ciencia/Energía/Francia/Tecnología/Energía renovable

La carrera por los codiciados «minerales del futuro» que pueden crear gigantescas fortunas e influir en la seguridad nacional de los países.

Fueron 18 minutos de caos.

A las 5:42 de la mañana del 8 de marzo el precio del níquel comenzó a subir tan rápido que causó pánico en la Bolsa de Metales de Londres.

En solo 18 minutos escaló hasta superar los US$100.000 la tonelada en un salto sin precedentes que provocó la suspensión de las operaciones del metal.

Antes de romper ese récord, el valor del metal ya venía experimentando un aumento del 250% en las últimas 24 horas.

El episodio marcó la primera gran crisis de los metales desde que la invasión rusa a Ucrania sacudió los mercados globales.

La impactante subida, vinculada a las sanciones impuestas por Occidente a Rusia y los movimientos especulativos en los contratos a futuro, dejó claro que metales como el níquel, esenciales en la transición hacia una economía menos contaminante, se han vuelto esenciales en un mundo que ya no confía en la dependencia de los combustibles fósiles.

Rusia, unos de los grandes exportadores de gas y petróleo, demostró que por la dependencia que tienen muchos países de sus exportaciones, especialmente los europeos, los combustibles son un arma de guerra en medio de las duras presiones económicas que EE.UU. y sus aliados le han impuesto al Kremlin para que ponga fin a la invasión de Ucrania.

Empleada con láminas de níquel en Kola Mining and Metallurgical Company, en la región de Murmansk, Rusia.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Rusia es el tercer productor mundial de níquel.

«Construir un futuro de energía limpia producida en EE.UU. ayudará a salvaguardar nuestra seguridad nacional», dijo el presidente Joe Biden el 31 de marzo.

«Necesitamos poner fin a nuestra dependencia a largo plazo de China y otros países para obtener insumos que impulsen el futuro», apuntó el mandatario tras anunciar que invocaría la Ley de Producción para la Defensa para apoyar la producción y el procesamiento local de minerales utilizados en la fabricación de baterías eléctricas y almacenamiento de energías renovables.

Entre ellos, apuntó la Casa Blanca, están el litio, níquel, grafito, manganeso y cobalto.

Las armas energéticas de Rusia

Pero hay muchos más. De acuerdo a sus propias necesidades, cada país tiene distintos minerales en la mira para competir mejor por una cuota de mercado en la transición energética hacia una economía más electrificada.

Los expertos advierten que aquellas naciones que se queden ancladas en la exportación de petróleo, gas y carbón, corren el riesgo de volverse cada vez menos competitivos.

Vladimir Putin

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

El 40% del gas que compra Europa viene de Rusia.

Basta con mirar el caso de Rusia, cuyo poder económico reside en gran medida en los combustibles fósiles: es el segundo mayor productor de gas del mundo y el tercero de petróleo.

Sin embargo, en la carrera por los metales que tendrán un papel crucial en el desarrollo económico futuro, Rusia tiene sus ventajas: es el segundo mayor exportador de cobalto a nivel mundial, el segundo de platino y el tercero de níquel.

Pese a que Rusia tiene cartas para jugar en este nuevo escenario, lo cierto, dicen los expertos, es que la extracción de los superminerales está altamente concentrada en otros países.

La inmensa mayoría del cobalto que existe en el mundo viene de la República Democrática del Congo, el níquel de Indonesia, el litio de Australia, el cobre de Chile y las tierras raras de China.

Los expertos consideran al menos 17 minerales críticos para la transición energética del mundo y, por lo tanto, aquellos países con la capacidad para extraerlos o procesarlos tienen una mayor ventaja.

De los 17, la Agencia Internacional de Energía (IEA por sus siglas en inglés) estima que los más cruciales son el litio, el níquel, el cobalto, el cobre, el grafito y el conjunto de tierras raras.

¿Quiénes dominan la producción de estos minerales?

Para el año 2040, la demanda por esos minerales escalará velozmente, dice Tae-Yoon Kim, analista de la Agencia Internacional de Energía (IEA, por sus siglas en inglés) y autor principal del informe «El rol de los minerales críticos en la transición hacia energías limpias».

Para estimar qué naciones podrían ser las más beneficiadas con la transición energética, el experto distingue entre aquellos países líderes en la extracción de los minerales y los que son líderes en su procesamiento.

Productores metales

Si bien la extracción está dividida entre varias naciones, hay un solo país que domina el procesamiento de todos esos minerales: China.

«Es difícil saber qué países serán los más beneficiados en la transición energética porque dependerá de dónde se ubiquen en la cadena de producción», dice el experto en diálogo con BBC Mundo.

Lo que sí está claro es que estamos en un momento crucial. Mientras el petróleo marcó la historia del siglo XX, los minerales de la transición energética podrían marcar la historia del siglo XXI.

En ese sentido, agrega el experto, «son los minerales del futuro».

Trabajador carga bolsa con cobalto en Kolwezi, Congo.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Más de dos tercios de la extracción de cobalto se hace en Congo.

No es nada raro entonces que en medio de la guerra, y con el hambre de minerales previsto para las próximas dos décadas, Estados Unidos y Europa encendieran los motores de la transición energética para disminuir su dependencia actual y futura de países como China y Rusia.

El peor dolor de cabeza lo tienen los países europeos que ahora están contra la espada y la pared porque el 40% del gas que consumen viene de Rusia.

«Europa le está financiando los caprichos a Putin», le dijo a BBC Mundo en marzo Ángel Saz-Carranza, director del Centro de Economía Global y Geopolítica de Esade (EsadeGeo), en España.

Los cuatro más codiciados

Aunque los metales son necesarios para las baterías eléctricas, también son clave para el almacenamiento de distintos tipos de energía, para la actividad industrial y, en definitiva, para una economía más electrificada donde nuevos jugadores -estatales y privados- verán emerger grandes riquezas.

«Si la oferta no logra abastecer un aumento de la demanda por estos metales los precios se van a disparar», le dice a BBC Mundo Lukas Boer, investigador del Instituto Alemán de Investigación Económica.

Proyecciones precio metales

Un factor esencial es que los proyectos mineros para extraer estos metales pueden tomar más de una década (en promedio 16 años) en estar operativos y, por lo tanto, es probable que en la década que viene la escasez sea aún mayor, explica Boer, quien junto a Andrea Pescatori y Martin Stuermer publicaron a fines del año pasado la investigación «Los metales de la transición energética».

Además de las tierras raras, señala el estudio, los cuatro metales más codiciados serán el níquel, el cobalto, el litio y el cobre, cuyos precios podrían alcanzar récord históricos por largos períodos de tiempo, una tendencia que rompe con los habituales ciclos de alza y caída del valor en los mercados internacionales.

El valor total de la producción de estos metales puede aumentar más de cuatro veces entre el 2021 y el 2040, en un escenario de cero emisiones netas hacia la mitad de este siglo.

Cobalto

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Al cobalto le llaman el «oro azul».

Tanto así, que los productores de estos cuatro metales por sí solos podrían generar ingresos similares a los del sector petrolero durante los próximos 20 años, argumenta Boer, dependiendo de cómo evolucione un contexto internacional que actualmente está lleno de incertidumbre.

«Estos metales pueden ser el nuevo petróleo», apunta Boer. Y «China se ha convertido en el mayor jugador invirtiendo en otros países como, por ejemplo, en la producción de cobalto en Congo».

China lleva la delantera

En el nuevo escenario bélico y la necesidad de Occidente de disminuir su dependencia energética, hay países que pueden suministrar suplir parte de la demanda que se necesita para acelerar la transición.

Kwasi Ampofo, jefe de Metales y Minería en el centro de investigación Bloomberg NEF, sostiene que China está en una muy buena posición para beneficiarse del cambio.

«China podría ser el mayor ganador si decide encaminar la producción de metales de Rusia a través de sus refinerías y luego venderla a otros países», le dice a BBC Mundo.

Extracción de minerales raros en China

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

En China tiene lugar la mayor parte de la extracción y procesamiento de minerales raros del mundo.

Otros países han estado moviendo las piezas del tablero. En el caso del níquel, Indonesia ha estado ampliando su capacidad de producción en los últimos dos años, agrega, y puede seguir aumentándola para cubrir el déficit de Rusia.

De hecho, el níquel es el metal más expuesto a cualquier suspensión del suministro en Rusia, país que genera alrededor del 9% de la producción global.

«Cualquier interrupción a través de sanciones o reducción de la producción tendrá un impacto significativo en el precio», argumenta Ampofo, especialmente porque la demanda de níquel para baterías eléctricas aumentará significativamente este año.

Por otro lado, si se producen interrupciones en la producción de los metales del grupo del Platino (PGM, por sus siglas en inglés), los productores de Sudáfrica pueden llenar el vacío con suministro adicional, apunta.

En la batalla por controlar la producción de los metales del futuro hay espacios donde China ha puesto el acelerador: aunque más de dos tercios de toda la producción mundial está en Congo, las empresas chinas poseen o financian la mayoría de las minas más grandes del país.

Es este escenario, si Occidente no avanza más rápido, se expone a perder la carrera.

Imagen de portada: GETTY IMAGES. El litio es uno de los minerales cuyo precio ha subido y podría dispararse en las próximas dos décadas.

FUENTE RESPONSABLE: BBC News Mundo. Por Cecilia Barría. Abril 2022

Sociedad/Economía/Energía/Negocios/Conflicto Rusia-Ucrania/

Energía renovable.

Litio: la fiebre del «oro blanco», ¿fortuna o infortunio para Argentina?

Tomasa Soriano cría cabras y llamas en Jujuy. Ella cree que hay menos agua en la zona desde que llegaron los mineros de litio.

En el noroeste de Argentina, la carretera hacia el Altiplano zigzaguea a una altitud de 4.000 metros. Es un paisaje de colosales farallones de lava, conos volcánicos y profundos barrancos.

Los cactus gigantes sobresalen de las grietas de las rocas y se alzan hacia la inmensidad del cielo azul.

Unas asustadizas vicuñas, parientes de la llama, se alejan del tráfico con sus endebles extremidades. Y sobre la cresta de la montaña se ve una vasta y cegadora extensión de algo mágicamente blanco: la cuenca rica en litio de Salinas Grandes y la Laguna de Guayatayoc.

El cartel hecho a mano que da la bienvenida a los visitantes no deja lugar a dudas: «No al litio».

Argentina, junto a Bolivia y Chile, tiene una de las mayores reservas mundiales de litio.

«No al litio. Sí al agua y a la vida en nuestros territorios», es el cartel que recibe a los visitantes de Salinas Grandes, en la provincia de Jujuy, al norte de Argentina.

«Litio para hoy, hambre para mañana»

A principios de este año, la compañía minera canadiense involucrada en actividades de exploración abandonó la zona luego de que los manifestantes bloquearan la carretera principal que atraviesa las salinas.

«Litio para hoy, hambre para mañana», dicen las señales de los activistas.

«Para nosotros, Salinas Grandes es como una madre sagrada», dice Verónica Chávez, quien es la presidenta de su pueblo, Santuario Tres Pozos, una de las 33 comunidades indígenas en esta área, la mayoría de ellas en la provincia de Jujuy.

«Tenemos que respetarla porque me cuida a mí, a mi familia y a mis hijos. Y cuidó de mis ancestros. Así que sentimos un profundo respeto hacia este entorno, no hay lugar para la explotación del litio».

Verónica Chávez , Jujuy, Argentina

FUENTE DE LA IMAGEN – BBC/LINDA PRESSLY

Verónica Chávez dice que en su tierra no hay lugar para la explotación de litio.

Esta es una de las regiones más áridas de la Tierra.

Así que, más allá de los vínculos culturales y espirituales que los pueblos indígenas tienen con las salinas, hay una gran ansiedad sobre la demanda de agua dulce.

«Sabemos que las empresas de litio usan millones y millones de litros de agua dulce», dice Chávez, «Así que, ¿qué pasará con nuestros animales, con nuestras vidas, con las vidas de nuestros nietos en el futuro?»

jujuy, Argentina

FUENTE DE LA IMAGEN – BBC/LINDA PRESSLY

El Santuario Tres Pozos, Salinas Grandes es el pueblo de Verónica.

La extracción minera de litio en Argentina requiere perforar profundamente en el salar para llegar hasta la salmuera (agua saturada de sal) que contiene el mineral que alimenta nuestros celulares, computadoras y autos eléctricos.

El agua salada se bombea a unas enormes piscinas en la superficie y se deja evaporar durante meses, resultando en una solución rica en litio.

El agua dulce se usa entonces para producir y extraer carbonato de litio, el polvo blanco que se exporta al extranjero, a las fábricas de baterías, a partir de esta solución.

Para impulsar un auto Tesla Model S eléctrico se necesitan 45 kg de carbonato de litio.

Y para producir una tonelada de carbonato de litio -dependiendo de la instalación- se evapora aproximadamente medio millón de litros de salmuera y se usan 30.000 litros de agua dulce.

jujuy, Argentina

FUENTE DE LA IMAGEN – BBC/LINDA PRESSLY

Llama de sal en Salinas Grandes, Jujuy, en donde las comunidades lograron expulsar a las empresas de extracción de litio.

Más dinero, menos agua

En contraste con el enfrentamiento entre las comunidades y la industria minera en Salinas Grandes, a dos horas en carro en dirección oeste, hacia la frontera con Chile, queda el salar de Olaroz Cauchari, en donde ya se produce litio.

Sales de Jujuy, un proyecto empresarial conjunto entre la firma australiana Orocobre, la japonesa Toyota y la compañía minera del gobierno provincial de Jujuy- es una de las dos minas en operación en Argentina.

El año pasado, la planta produjo unas 14.000 toneladas de carbonato de litio. Solamente en términos de agua dulce, la fábrica podría haber utilizado el equivalente a más de 150 piscinas olímpicas.

Olaroz Cauchari

FUENTE DE LA IMAGEN – BBC/LINDA PRESSLY

Sales de Jujuy es la «joint venture» encargada de extraer litio en Olaroz Cauchari.

Algunos residentes de la zona han notado un cambio en su suministro de agua desde que llegaron los mineros.

«Hay mucha menos agua en los pozos y en los canales de riego. Estamos preocupados», dice Tomasa Soriano quien cría cabras y cuida a 97 llamas.

Soriano vive en Huancar, un pequeño pueblo de calles de tierra y en su mayoría edificios de adobe en los alrededores de la inmensa blancura de Olaroz Cauchari.

El litio ha aportado una gran mejora económica a estas comunidades, que viven una de las regiones más ignoradas de Argentina.

El marido de Soriano trabaja para una compañía de exploración minera. Pero cuando no está trabajando en la escuela local, cuidando de sus cinco hijos o atendiendo a sus animales, ella también tiene que aprender sobre el agua.

Franco Lamas, minero de sal en Salinas Grandes.

FUENTE DE LA IMAGEN – BBC/LINDA PRESSLY

Franco Lamas es un minero de sal tradicional en Salinas Grandes, la comunidad que rechazó a las empresas.

«Puede que tengamos menos agua por el cambio climático», dice ella. «Pero también sospechamos que la industria del litio, los mineros, usan mucha cantidad de agua dulce».

Los activistas ambientales argentinos respaldan la sospecha de Soriano.

La teoría es que cuando la salmuera se bombea desde debajo del salar, el agua dulce de los laterales de la cuenca gravitó para llenar el espacio dejado por la salmuera extraída, por lo que quedará menos agua para cultivos, animales y personas.

«Incluso aunque la información que tenemos es incompleta, creemos que los datos muestran un daño que ya se está haciendo. Lo que no sabemos es la extensión de ese daño», dice Pia Marchegiani, directora de Política Ambiental en la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN).

El informe de FARN se basa en datos públicos de compañías mineras que trabajan en Jujuy. La ONG ha pedido que se detenga toda la nueva producción de litio.

Pia Marchegiani, directora de Política Ambiental en la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN).

FUENTE DE LA IMAGEN – BBC/LINDA PRESSLY

Pia Marchegiani, de FARN, le dijo a la BBC que se sabe que la minería de litio está perjudicando la zona.

«Tenemos un principio en ley medioambiental llamado el principio de precaución, que dice que si no hay suficiente información científica, o cuando la literatura no coincide con impactos probables, no debería haber un motivo para estar inactivo. Se debe actuar con anticipación», dice Marchegiani.

Opiniones enfrentadas

El secretario de Minería del gobierno provincial de Jujuy está molesto por esta cuestión.

«El estudio de FARN es pura cháchara», dice Miguel Soler con desprecio.

«No hemos visto ningún impacto en los recursos hídricos o en la vida silvestre hasta ahora. De hecho, hubo un aumento de vicuñas y flamencos en la zona», asegura.

Miguel Soler

FUENTE DE LA IMAGEN – BBC/LINDA PRESSLY

Miguel Soler, del gobierno regional, defiende las actividades mineras en los salares.

«Tenemos más de 10 años de datos de monitoreo y muestreo sobre la calidad del agua. Tenemos muchos pozos de perforación que controlan la profundidad del agua. El trabajo lo realizan las compañías y el gobierno lo revisa».

Su respuesta subraya la falta de investigaciones independientes sobre los recursos de agua dulce.

«Ese es uno de los mayores problemas», dice Victoria Flexer, profesora de electroquímica en la Universidad de Jujuy y directora de un grupo de trabajo interdisciplinar sobre el litio.

Y con la economía argentina una vez más al borde del desastre frente a las elecciones nacionales, es improbable que haya dinero para un estudio imparcial.

«En Argentina, las provincias que tienen litio están entre las más pobres del país», dice Flexer.

«Así que, por un lado, estos gobiernos provinciales no tienen recursos humanos cualificados para llevar a cabo un monitoreo cuidadoso. Y por otro las economías de estas provincias se están convirtiendo en fuertemente dependientes de la presencia de compañías de litio, pues crean trabajo».

Respecto al problema del agua, se muestra escéptica sobre el reporte de FARN, la ONG medioambiental.

«No he visto cifras sólidas», dice ella. «Atribuir la desecación de un pequeño curso de agua dulce a la industria minera es algo que no se puede probar ni refutar en solo un año, porque en los lagos y ríos del desierto a veces se secan de forma natural».

Olaroz Cauchari

FUENTE DE LA IMAGEN – BBC/LINDA PRESSLY

Lugares como Olaroz Cauchari dependen económicamente cada vez más de las empresas mineras.

«Necesitamos mediciones durante al menos cinco años para estar absolutamente seguros de ello. La variabilidad se debe a la extracción de litio y no solo a la variación de las lluvias «.

Aún así, el agua -y su ahorro- son una prioridad para su equipo. Ella está trabajando en un método para recuperar el litio usando electroquímica.

«Creemos que podríamos producir agua dulce paralelamente al carbonato de litio. Podría ser como un producto lateral, y podríamos enviar ese agua a las comunidades».

La desventaja de la técnica es que usa electricidad, haciéndola mucho más costosa que el actual método para extraer litio, el cual depende del sol para evaporar la salmuera, rica en minerales.

Y en un momento en que el precio de este mineral ha caído en los mercados internacionales, la industria no ha arrancado hasta ahora.

Pero algunas compañías privadas han desarrollado otras técnicas para producir litio que también usan menos agua dulce.

«Una vez que la salmuera se bombea, la ponemos en una columna de agua durante un par de horas. Hay pequeños gránulos del tamaño de medio grano de arroz. Estos gránulos extraen el litio del agua», dice Steve Promnitz, director gerente de Lake Resources, una empresa australiana dedicada a la exploración en Olaroz Cauchari, que pretende comenzar la producción en 2023.

Dra. Victoria Flexer

FUENTE DE LA IMAGEN – BBC/LINDA PRESSLY

Victoria Flexer dice que faltan investigaciones independientes.

«A las dos horas devolvemos ese agua al acuífero. Es exactamente la misma, pero sin litio. Después se puede tratar ese producto concentrado y convertirlo en un producto de litio».

Estos dos métodos evitan la necesidad de enormes piscinas de evaporación, reduciendo la huella ambiental.

Pero en la cuenca de Salinas Grandes y en la Laguna de Guayatayoc, donde se detuvo la exploración de litio desde las protestas de febrero, Verónica Sánchez no se deja impresionar.

«No vamos a permitir más minería aquí», dice con firmeza.

Y a diferencia de la región de Olaroz Cauchari, donde los lugareños no tuvieron muchas opciones para impulsar sus perspectivas económicas antes de la llegada de las compañías de litio, las comunidades de Salinas Grandes y la Laguna de Guayatayoc tienen una relación comercial sólida con el salar.

Muchos turistas que se toman selfies los visitan todos los días. Hay puestos que venden chucherías talladas en sal mientras las mujeres asan empanadas rellenas de carne de llama. Y hay ingresos de la recolección tradicional de sal.

AIS Resources, la compañía canadiense dedicada a la exploración de litio cuando ocurrieron las protestas, no quiso ser entrevistada por la BBC.

jujuy, Argentina

FUENTE DE LA IMAGEN – BBC/LINDA PRESSLY

Este es el pueblo de Verónica, Santuario Tres Pozos, Salinas Grandes.

En cualquier caso, nueve meses después, el callejón sin salida continúa. Por eso ninguna de las compañías de litio con concesiones en Salinas Grandes y la Laguna Guayatayoc puede trabajar ahí.

«El gobierno de Jujuy está totalmente abierto a hablar», dice Soler. «Respetamos a la comunidad, pero al mismo tiempo debemos respetar la ley».

Él afirma que la exploración continuará.

En 2017 había unos tres millones de vehículos eléctricos en las carreteras de todo el mundo. Y la Agencia Internacional de Energía ha pronosticado un aumento de casi 125 millones para 2030.

Steve Promnitz compara el cambio que está llegando a la revolución del transporte con el que se produjo a principios del siglo XX.

«Hacia 1910, nadie podía verlo. Y luego en la década de 1920 nadie imaginaba todavía usando caballos. Eso es lo que va a pasar con los autos eléctricos que funcionan con baterías de litio. Esta es una tecnología probada».

Pero Verónica Chávez tiene un mensaje para los conductores que quieren un auto eléctrico para «descarbonizar» sus vidas y contribuir a la lucha contra el cambio climático.

«Nosotros también tenemos derecho a vivir en paz. Y no deberíamos cargar con las consecuencias de quienes quieren salvar el planeta… porque nos están matando».

Imagen de portada: Gentileza de BBC/LINDA PRESSLY

FUENTE RESPONSABLE: Enviada especial de BBC News a Jujuy, Argentina. Linda Pressly. 20/10/2019

Economía/Argentina/Medio Ambiente/Ciencia/Tecnología/Energía Renovable.

 

 

Energías renovables: qué son los hidrógenos verde, azul y negro (y por qué se invierten miles de millones en 2 de ellos).

Los automóviles con motores impulsados con hidrógeno ya son una realidad.

Cuando hace unas décadas se hablaba del hidrógeno como el combustible del futuro, parecía una realidad muy distante.

Pero el futuro ya está aquí con planes nacionales y multilaterales que están destinando inversiones estratosféricas a que el hidrógeno sustituya a otras fuentes de energía no renovable que han causado severos daños al planeta.

«Quizás no nos damos cuenta, pero estamos ya en ese futuro en el que el hidrógeno ya está dando sus pasos», dice a BBC Mundo el doctor Alejandro Karelovic, de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Concepción (Chile).

«Ya existen mercados de hidrógeno verde, proyectos de producción de energía renovable ya toman en cuenta la generación de hidrógeno», añade.

Desde su uso en autobuses, trenes y automóviles, turbinas industriales y estufas, el hidrógeno ya se ha probado como un combustible que reemplaza a los derivados del petróleo, el carbón o el gas.

Reino Unido ha puesto en marcha autobuses abastecidos con hidrógeno que no libera gases nocivos al ambiente.

Si bien en la actualidad la producción de hidrógeno con fines energéticos no está libre de generar dióxido de carbono (CO2), el causante del efecto invernadero y el calentamiento global, no es una tarea imposible.

De hecho ya hay desarrollos avanzados que muestran que el hidrógeno es la fuente deseada de energía libre de contaminantes derivados y hay señales de que será un energético costeable.

Hidrógeno verde, azul y negro

Si bien el hidrógeno es el elemento químico más abundante del planeta, no se encuentra disponible como molécula en ningún yacimiento. Hay que obtenerlo de otras fuentes.

«La principal es el agua, H2O. Y los combustibles fósiles también tienen mucho hidrógeno, como el gas natural. Esa es la principal fuente para obtenerlo en la actualidad», explica Karelovic.

Una ilustración de la composición del agua

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El agua es una fuente de hidrógeno.

La producción de hidrógeno con fines energéticos se clasifica por colores que hacen referencia a qué tan limpia o no es su generación.

El más común hoy en día es el hidrógeno azul. Para generarlo, se extrae de los yacimientos de gas natural.

Si se evita que se libere a la superficie CO2, no contribuye al calentamiento global. Pero lograrlo eso eleva los costos, por lo que mucho es producido con alguna carga de carbón.

«Es el mejor disponible en el momento», dice Karelovic.

Un auto con la leyenda "hidrógeno azul"

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El hidrógeno azul es el más disponible en la actualidad.

Hay uno más limpio y deseable: el hidrógeno verde es aquel que se produce a través de fuentes renovables de energía, como la que generan los campos de paneles solares o los eólicos, que aprovechan los vientos.

Esa energía limpia se emplea para alimentar máquinas.

Un electrolizador, por ejemplo, puede extraer el hidrógeno que hay en el agua y así se genera en el proceso solo vapor y no se quema ningún combustible nocivo.

Un campo eólico

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La energía eólica, que no contamina, puede ser usada para generar hidrógeno de fuentes como el agua.

El hidrógeno también se ha producido durante décadas echando mano de estos combustibles no renovables, como el carbón o el petróleo. Se le llama hidrógeno negro (también marrón o gris) porque es parte del daño ambiental persistente.

«Ahora mismo se produce mucho hidrógeno, pues se usa en muchas materias primas, entre ellas los fertilizantes. La mayor parte, actualmente, viene de hidrógeno negro», explica Karelovic.

«A lo que tenemos que ir como humanidad es al hidrógeno verde. Es la única manera de salvarnos del cambio climático y de los problemas que se avecinan», añade.

¿Y qué hacer con el hidrógeno?

Mientras que energías limpias como la solar o la eólica son intermitentes, pues funcionan solo cuando hay sol o viento, el hidrógeno tiene la ventaja de poder almacenar y distribuir energía.

«El hidrógeno se puede usar de distintas maneras. Se puede usar para volver a producir electricidad, para crear materias primas, productos químicos. Se puede mezclar con otros combustibles para hacer combustión mixta», explica el experto de la Universidad de Concepción.

Un campo de energía solar

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Los campos de energía solar fotovoltaica tienen la desventaja de solo generar electricidad durante el día.

La producción del deseado hidrógeno verde ya está probada a través del uso de electrolizadores, dispositivos que dividen los elementos químicos del agua (dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno) en sus componentes.

El hidrógeno tiene múltiples aplicaciones: puede ser quemado directamente en sustitución del gas a nivel industrial o urbano, o en celdas de combustible de vehículos de transporte, entre ellos automóviles y trenes.

Puede servir para almacenar o producir energía eléctrica. Para refinar metales y en aplicaciones agrícolas como los fertilizantes.

Un gráfico del funcionamiento de un tren cero emisiones

Sin embargo, el proceso de crear hidrógeno a partir de energía eólica o solar tiene críticos, como el multimillonario Elon Musk, que llama «células tontas» a la creación de este tipo de baterías.

Señalan que es un desperdicio porque implica convertir la electricidad en gas y luego de nuevo en electricidad, una mezcla de dos pasos.

Pero quienes apoyan esta alternativa creen que eso es un problema de la infraestructura actual y que en una futura red eléctrica producirá tanta energía barata fuera de las horas pico que es necesario encontrarle otros usos.

Y esperan ver caer en picada el costo de las celdas de combustible.

Una bomba de energía de hidrógeno

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En algunos países ya hay bombas de energía para vehículos que tienen como base el hidrógeno.

Otro problema de la infraestructura actual, advierte Karelovic, es cómo transportarlo, ya que el hidrógeno es un gas que tiene que ser comprimido para moverlo, además de que es inflamable.

«Una de las soluciones es transformar el hidrógeno en un carrier (o portador) energético. Un ejemplo es el amoniaco, el metanol, que son mucho más fáciles de transportar. El hidrógeno se transforma en esas moléculas», explica.

América Latina, ¿protagonista o espectador?

La Unión Europea presentó en julio su plan para alcanzar en 2050 la sustitución de energías no renovables por hidrógeno verde y azul que contribuyan a «limpiar» el continente.

Su plan, que pretende poner en marcha generación de hidrógeno renovable desde este mismo 2020, tendrá una inversión inicial para esta década equivalente a casi US$50.000 millones.

Pero otros países europeos también están haciendo sus propios planes. Alemania ha destinado casi US$10.000 millones, mientras que Reino Unido está creando su Grupo de Trabajo del Hidrógeno para establecer presupuestos y metas.

Un tranvía impulsado por hidrógeno en Rusia

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Rusia puso en funcionamiento su primer tranvía de hidrógeno en San Petersburgo en 2019.

Los analistas estiman que para 2050, esta industria tendrá un valor de US$1,2 billones.

La producción y distribución de hidrógeno, en particular el verde, no es rentable en este momento ante otros combustibles fósiles como el petróleo o el gas.

«Pero las tecnologías van avanzando tan rápido que los precios de los electrolizadores y la tecnología asociada van disminuyendo rápidamente. Se prevé que en el año 2030 sería ya competitivo con la energía no renovable», dice Karelovic.

Requiere también de un impulso político, como la visión estratégica de potencias de Europa y Asia que no solo buscan el ansiado combustible limpio, sino ser competidores en el mercado energético del futuro.

Una celda energética de hidrógeno

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Las celdas de hidrógeno han probado ser una fuente confiable de energía.

«En Latinoamérica no podemos quedarnos atrás», dice Karelovic. «El que no se suba a esto va a quedar retrasado en las nuevas tecnologías. Por eso es súper importante que los países lo consideren para su economía y hacerlo lo antes posible».

En América Latina apenas hay esbozos de planes para sustituir combustibles fósiles por renovables como el hidrógeno, el cual puede ser producido por cualquier país, aunque tendrán ventajas competitivas aquellos que tengan infraestructura energética como la eólica, la solar o la hidroeléctrica.

Chile, en su región desértica, está entre los países que tienen un gran potencial en la generación de energía solar. En Centroamérica y México existen importantes recursos hidrológicos.

«Si uno no produce, por lo menos va a necesitar tecnología para poder usar este hidrógeno. Todos van a estar metidos en esto tarde o temprano», señala el experto chileno.

«Por eso es importante no quedarse atrás ahora, porque si no, vamos a estar como siempre: compramos la tecnología, no la desarrollamos».

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FUENTE RESPONSABLE: BBC News Mundo por Darío Brooks

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Una monstruosa multiturbina flotante.

Así quiere revolucionar la obtención de energía eólica en alta mar una empresa noruega.

Si deseas profundizar sobre el tema tan controversial de la energía, cliquea por favor en aquello que observes subrayado o “en negrita”. Muchas gracias.

Mientras el debate en torno a las centrales nucleares se aviva (especialmente en España), la carrera hacia la «transición verde» sigue y las empresas y especialistas en la producción de energía a partir de fuentes renovables continúan intentando evolucionar soluciones ya muy extendidas como la energía eólica. En este ámbito, resulta bastante llamativo el proyecto de multiturbina flotante que busca elevar la producción de energía considerablemente con respecto a las turbinas tradicionales.

Se trata de un proyecto de la compañía noruega Wind Catching Systems, cuyo nombre es toda una declaración de intenciones considerando que las actuales turbinas son algo del pasado. Al menos en el factor forma en la que abundan tanto en tierra firme como en mar, según el CEO de esta empresa.

Rediseñar lo que ha demostrado ser competente.

Según dónde viváis, puede que tengáis cerca una de las actuales instalaciones eólicas en alta mar, o que quizás como quien os escribe las hayáis visto con una mezcla de curiosidad y fascinación al volar por áreas como la costa danesa, donde se observan las turbinas que se ven habitualmente en colinas asomar por el mar. Es decir, la idea de la energía eólica en turbinas en el mar no es nueva ni mucho menos, y hay países que planean recurrir a ella a lo bestia, como Reino Unido.

Hablando de turbinas eólicas flotantes, la idea no es estrictamente nueva. Aquí, por ejemplo, vimos la aproximación de X1 Wind, desarrollada en Barcelona, o la estrictamente flotante (en el aire) de Altaeros Energies. Y la idea de los noruegos es algo distinta, aunque no menos ambiciosa.

Se trata de unificar más de 100 turbinas de 1 MW para conseguir una eficiencia de hasta cinco veces la de la turbina actual más grande, según comunicaban en Wind Catching Systems. Su fundamento, según explican, es que con una turbina convencional se limita la producción de energía sobre un viento de 11-12 metros/segundo porque las aspas empiezan a cabecear, y que la multiturbina es capaz de aprovechar esas mayores velocidades al tener aspas más cortas.

Un render para tener una idea de la altura de las multiturbinas.

De ahí que calculen una producción de energía anual de 2,5 veces la de una turbina normal, aunque éstas sean de unos 15 MW (y las de la multiturbina de 1 MW). El cálculo que hacen es el de que cinco multiturbinas flotantes podrán producir la misma electricidad que 25 turbinas convencionales.

Con ello, la promesa es de que cada multiturbina flotante dé suficiente energía como para abastecer a 80.000 hogares en un año. También que, pese a estar en pleno océano, soportando esos fuertes vientos, oleajes y tormentas, aguantarían hasta 50 años y tendrán un coste menor de mantenimiento que los sistemas flotantes actuales.

Las multiturbinas medirán unos 305 metros de altura, más o menos tres veces la altura de una turbina actual estándar, y se situarán sobre plataformas flotantes ancladas al suelo marino. La ventaja de flotar y de no requerir instalación, más allá de los teóricos costes, es que su instalación y mantenimiento no requiere que se construyan como mucho a unos 30 kilómetros de la costa, de manera que así se aprovecharán los vientos oceánicos más potentes (alejados de la costa).

Apuntaba Ole Heggheim, CEO de Wind Catching Systems, que la instalación proyectada por su compañía es menos costosa de construir, un 80% menos, que las actuales plataformas flotantes eólicas. Ronny Karlsen, CFO, explicaba que el diseño incorpora un sistema de ascensores para el mantenimiento y que está pensado para que si hay que cambiar o reparar alguna aspa, sólo tenga que pararse una turbina, no las 126 de una instalación.

La idea es que los materiales se puedan reutilizar, por ejemplo, al retirar una multiturbina. O bien reciclar aspas, dado que se recurrirá al aluminio y no a la fibra de vidrio y carbono como en las turbinas actuales (lo cual es un problema en cuanto a la gestión de residuos), y el CEO habla en FastCompany de algo tan sencillo como fundir las viejas para crear nuevas.

Heggheim apunta a 2022 o 2023 para ver funcionar a la multiturbina flotante, con lo cual lograrían haber tardado en construirla menos tiempo que lo que según el CEO se tarda en poner en marcha una plataforma eólica flotante de las actuales. Evidentemente, todo lo expuesto por los datos de la empresa es favorable, pero habrá que ver si en la realidad todo resulta tan ventajoso una vez se ponga en marcha.

Como decíamos, hay precedentes como Hywind, en Escocia. La primera instalación eólica flotante que ha ido auto superando su récord de producción, llegando a dar según sus datos hasta 80.00-100.000 MW en condiciones muy favorables, por lo que si la estructura de la multiturbina cumple quizás llegue a la meta prometida.

Otro aspecto es el de la promesa de un mantenimiento menos costoso, en esfuerzo y en inversión. Por una parte se evita la costosa instalación en el mar de una turbina estándar al ser flotante, pero por otra están esos fuertes vientos que se quieren aprovechar, que también son un handicap ante cualquier posible reparación. Estaremos pendientes de su puesta en marcha, sobre todo si acaba siendo una alternativa más conveniente para obtener energía a nivel de eficiencia e impacto ambiental.

Imagen de portada: Gentileza de XALAKA

FUENTE: XALAKA – Por Anna Martinelli/Ciencia/Energías renovables/ Medio Ambiente/Ecología sustentable.