Federico García Lorca: la incansable búsqueda de un poeta.

El 19 de septiembre de 2017, a ocho décadas de su desaparición y fusilamiento, se excavará por tercera vez la fosa común en la Sierra de Alfacar, muy cerca de Granada, donde el cuerpo de Federico García Lorca se habría perdido entre otros 4 mil cadáveres. En 2017 sus obras saltarán al dominio público, y su biógrafo, Ian Gibson, interpela aquí a su familia y al Estado español para descifrar el enigma que silenció la voz del poeta que esparció sus versos al mundo.

La puerta sonó dos veces la tarde del 16 de agosto de 1936. Esperanza Camacho se asomó y vio a tres hombres en la entrada de su casa en la calle Angulo, en Granada. «Tengo orden de detener a Federico García Lorca, a quien tienen escondido aquí», dijo Ramón Ruiz Alonso, un obrero tipógrafo y activista de derecha de la Segunda República Española. El poeta de 38 años bajó las escaleras como un niño asustado, pálido cual nube de invierno, repitiendo en voz baja: «Esto es un error… un abominable error».

Un mes antes, el golpe de Estado en Granada marcó el inicio de la Guerra Civil, y los embajadores de Colombia y México previeron que la vida del poeta corría peligro. Conocían sus principios: católico, comunista, anarquista, tradicionalista y monárquico, mas nunca lo sedujo la militancia. Le ofrecieron el exilio, pero no aceptó: «Yo soy un español integral y me sería imposible vivir fuera de mis límites geográficos», dijo en su última entrevista al periódico El Sol de Madrid.

A su retorno de Buenos Aires, en 1934, donde asistió al estreno de Bodas de sangre, García Lorca se dedicó a vivir y escribir contra el tiempo, como si hubiese sospechado que se aproximaba el fin. Recitará sus poemas, dará conferencias, rematará Yerma y La casa de Bernarda Alba, y revisará Suites y Poeta en Nueva York,  donde recogió su paso por la U. de Columbia, invitado por su amigo, profesor e ideólogo de izquierda Fernando de los Ríos. «Una de las experiencias más útiles de mi vida», se lee en sus páginas.

El 14 de julio de 1936, vuelve a Granada a reunirse con su familia en la Huerta de San Vicente, donde cientos de hombres y mujeres eran fusilados al amanecer, entre ellos su cuñado y alcalde de la ciudad. El poeta olfatea el miedo. Desconfía. Un día después buscó refugio en casa de la familia de su amigo, el poeta Luis Rosales, donde le detendrán en cuestión de horas.

El automóvil se alejó por las calles rumbo al edificio del gobierno civil. García Lorca es torturado y obligado a confesar. «¿Confesar qué?, ¿confesar qué?», decía a sus captores, quienes lo acusaban de «espía ruso, socialista, de ser amigo de Fernando de los Ríos, de masón y homosexual», según un informe de la Policía de Granada del 9 de julio de 1965 y que se hizo público el 23 de abril del año pasado. «Fue el primero en corroborar su asesinato a manos de autoridades franquistas», dice el dublinés Ian Gibson (1939), el biógrafo del poeta.

Esa noche, «pálido y desecho», según anota Gibson en Vida, pasión y muerte de García Lorca (1998), el poeta recibió la visita de Julián Fernández Amigo, cercano suyo. «Lo vio muy nervioso y le dejó mantas y cigarrillos Camel, mientras Luis Rosales intentaba salvarlo. Hasta consiguió una orden de libertad firmada por el Coronel Antonio González Espinoza, pero ya era muy tarde: ya había sido trasladado a La Colonia», dice Gibson, el lugar donde los prisioneros pasaban sus últimas horas antes.

Es posible que el fusilamiento de García Lorca se ordenara la noche del 18 de agosto. En la madrugada del 19, el poeta y otros tres hombres fueron subidos a un viejo Buick y llevados hacia Ainadamar, Fuente Grande, en las alturas de La Colonia. La macabra comitiva avanza entre la oscuridad y se detiene junto a un olivo que pasará a la historia. Se oyen disparos, y cuatro cuerpos ruedan por la tierra, ensangrentándola. El poeta había muerto.

¿El fin de un enigma?

Ian Gibson, hoy radicado en Lavapiés, Madrid, tenía 18 años cuando leyó Romancero gitano (1928), y la que iba a ser su tesis doctoral sobre García Lorca, mutó en una ardua investigación de su muerte. «En 1971 publiqué en París La represión nacionalista de Granada en 1936 y la muerte de Federico García Lorca, prohibido en España, claro. Es curioso que siendo un poeta tan popular en su país, los vestigios del régimen entorpezcan la búsqueda de la verdad. España ha sido incapaz de afrontar el terrible problema de los miles de asesinados por el franquismo que aún yacen en fosas comunes, incluido él, el desaparecido más famoso del mundo. A García Lorca lo mataron porque no aguantaban su obra, y porque era no solo un ‘rojo’, sino un ‘rojo maricón’. Además su padre, un hombre liberal, tenía adversarios políticos en la ciudad y andaba en medio de mucha envidia: al padre por ser rico, al poeta por su fama».

En 2009, bajo el mandato de Rodríguez Zapatero, se excavó por primera vez la fosa donde descansarían sus restos junto a otros 4 mil cuerpos de los más de 100 mil desaparecidos durante la dictadura española. Nada suyo encontraron. «Después supimos que cuando se vallaba el recinto para su inauguración, en 1986, se hallaron restos humanos cerca del famoso olivo que habían sido trasladados ilegalmente a otro rincón ¡solo porque estorbaban los trabajos! Esto no se ha investigado y es vergonzoso. Si me pregunta la jueza argentina -María Servini, quien este año tomó el caso- voy a aportar con todo lo que sé a la investigación», dice el biógrafo.

En 2014, otra búsqueda en el mismo sector, al pie de la Sierra de Alfacar, chocó con la negativa de la familia García Lorca, encabezada por Laura, sobrina-nieta, albacea y presidenta de la fundación que lleva el nombre del poeta. La misma, meses atrás, protagonizó la polémica por el destino de los más de 19 mil documentos de su legado, que en 2017 saltaron al dominio público, y que hasta ahora permanecen en España. «Los suyos han disfrutado 80 años de los derechos de autor, y ahora Lorca será libre, irónicamente, de su familia, que se ha negado a hacerse exámenes de ADN para apresurar su hallazgo», añade Gibson, quien a 80 años del asesinato del autor, reeditó, por Ediciones B, Lorca y el mundo gay; Ramón Ruiz Alonso. El hombre que delató a García Lorca, y Lorca y Dalí. El amor que no pudo ser.

El irlandés colaboró con la nueva búsqueda de los restos en una excavación que se llevó a cabo el 19 de septiembre,  financiada por el historiador Miguel Caballero y el arqueólogo Javier Navarro. «No creo que haya algún hallazgo -dice-, pues se hará a 20 metros de la anterior. Súmale la poca disposición de su familia. No sé si ocultan algo, ¡hay tantas teorías! ¡Sabrán dónde está? ¿Sacaron los restos? Me gustaría que dijeran delante de un notario: no sabemos nada de eso».

Ni un poeta le es comparable, opina el biógrafo. «Lorca escribió: Viva moneda que nunca se volverá a repetir. Es eso, García Lorca fue, sigue siendo y será irrebatible». Más allá del poeta, del eco de sus letras, del enigma que rodea su muerte y dondequiera que haya ido a parar su cuerpo, ese hombre talentoso, Federico, previó su triste y horroroso fin en el poema Fábula y rueda de tres amigos, que no vio la luz hasta 1940, con la publicación de Poeta en Nueva York: «Cuando se hundieron las formas puras / bajo el cri cri de las margaritas, / comprendí que me habían asesinado. / Recorrieron los cafés y los cementerios y las iglesias, / abrieron los toneles y los armarios, / destrozaron tres esqueletos para arrancar sus dientes de oro. / Ya no me encontraron».

Imagen de portada: federicogarcialorca.net

FUENTE RESPONSABLE: La Tercera.Chile. Culto. Diciembre 2017

Sociedad y Cultura/España/Literatura/La segunda República/Federico García Lorca

 

Aparecen dos poemas de Garcilaso de la Vega en el lugar menos pensado.

La investigadora María Czepiel hizo el inesperado hallazgo de estos poemas, aunque todavía no quiere desvelar el lugar del descubrimiento.

Así lo ha anunciado la filóloga investigadora de la Universidad de Oxford Maria Czepiel en el congreso internacional El clasicismo horaciano en el contexto italiano de Garcilaso de la Vega, celebrado en Nápoles.

Se trata de dos odas escritas en latín; una dedicada al cardenal Pietro Bembo y otra dedicada al humanista alemán Brassicanus, del que apenas se tiene información.

Sorpresa en la tesis doctoral

La investigadora estaba siguiendo la pista del poeta para su tesis doctoral sobre la poesía latina del Renacimiento; entre libro y libro reconoció una de las tres odas latinas de Garcilaso que han llegado hasta nosotros

Pero no estaban en algún volumen de la Universidad de Alcalá de Henares, sino en una biblioteca de la República checa, escritos a mano en las últimas páginas de un libro impreso. «En las páginas finales de una antología de poetas italiano aparecieron otros textos copiados a mano, muchos de los cuales son de poetas ibéricos». 

Y entre esos poemas copiados a mano estaban las dos odas perdidas y encontradas. Su temática gira en torno al elogio de la amistad y la capacidad de la poesía para inmortalizar su objeto.

No se ha desvelado el origen

Otro tema es el de la relación entre la vida militar y la vida poética, tal y como la vivió Garcilaso de la Vega: soldado y poeta humanista, desterrado por Carlos V porque el poeta asistió a una boda en Ávila con la que el emperador no estaba de acuerdo

Fue apresado en Tolosa y confinado en una isla del Danubio junto a un destacamento militar, así que Garcilaso debió tener mucho tiempo para crear versos. Después, acudió a Ratisbona junto al gran ejército que se estaba preparando para luchar contra el Turco, en Viena.

Se cree que el libro tiene cierto vínculo con la ciudad de Alcalá y, probablemente con la universidad, tal y como se ve por una anécdota que el propio copista deja escrita en el libro, al relatar la llegada del veneciano Andreas Navagero a la localidad madrileña. 

Czepiel prefiere no revelar de momento la biblioteca donde se ha dado el hallazgo, al menos hasta que se publique su artículo académico en la revista especializada Bulletin of spanish studies, donde prepara una versión castellana de los originales en latín, de los que apenas adelanta algún verso: «Bembo, si acaso el sonido de mi modesta lira desvía los sentidos esforzados de tus altos estudios, perdóname, te ruego».

Imagen de portada: Supuesto retrato de Garcilaso de la Vega

FUENTE RESPONSABLE: El Debate. Cultura. España. Abril de 2022.

Sociedad y Cultura. España. Literatura.

 

La escalera secreta y otros espacios ocultos de La Alhambra de Granada, en una serie de La 2.

Por favor; conmuevete ingresando en los link apreciando los bellísimos lugares de la Alhambra.

Granada no podía faltar a su cita con la historia en ‘Los pilares del Tiempo’. En el programa de La 2 se radiografían los monumentos más destacados del país para mostrarlos como nunca antes se había hecho. El monumento más destacado, La Alhambra, ha sido protagonista de uno de los episodios de esta serie documental presentada por Leonor Martín y Lidia San José.

El primer capítulo, ‘Al Ándalus: la conquista del agua’, está dedicado a la arquitectura y cultura nazarí. En este episodio los protagonistas viajan a Granada para analizar cómo se construyeron los palacios y jardines en el cerro de la Sabika, sin fuentes naturales. Para ello se apoyaron en la tecnología del escáner LIDAR, de precisión milimétrica, para ver lo que nunca se ve y esconde bajo el suelo lleno de pasadizos, la escalera secreta bajo el Palacio de Comares y la gran Mazmorra-Silo Grande. 

Un total de 10 capítulos de casi una hora de duración trasladan al espectador a rutas históricas comenzando con el capítulo ‘Al Ándalus: la conquista del agua’, ‘La Mancha: tras los pasos del Quijote’, ‘Carlos V: la huella del emperador’, ‘Romanos: vida de opulencia’, ‘Camino de Santiago: partituras de piedra’, ‘Santo Cáliz: el rastro de la reliquia’, ‘Palacios: símbolos de poder’, ‘El Duero: tesoros ocultos’, ‘Gótico: y se hizo la luz’ y ‘El Cid: la ruta del campeador’.

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En el episodio dedicado a ‘Al Andalus’ el programa también viajó a Jaén para mostrar los baños árabes mejor conservados de Europa, situados bajo el suelo del Palacio de Villardompardo. También recorrieron la sala de columnas de la Mezquita y sus cubiertas para observar las canalizaciones que dirigían el agua de la lluvia hasta el lugar más recóndito de la mezquita, el aljibe.

En definitiva, ‘Los pilares del tiempo’ redescubre los edificios más emblemáticos de nuestro patrimonio, con la ayuda de la tecnología de escaneado que permite atravesar muros, entrar en cavidades subterráneas o seccionar los edificios para analizar sus estructuras, consiguiendo imágenes novedosas que conforman otra manera de descubrir la arquitectura y su historia. El innovador formato que permite entender la arquitectura y el uso que han tenido los edificios a través de su historia. Para ello, el programa realiza una narrativa audiovisual innovadora, gracias a la tecnología del escáner LIDAR, que convierte cada palacio, castillo o catedral en una nube de millones de puntos y permite diseccionarlos como si fueran maquetas. Cada segundo, el escáner capta más de 2 millones de puntos, lo que permite realizar vuelos de cámara inverosímiles: atravesando muros, accediendo a cavidades subterráneas o partiendo los edificios en mitades para analizar sus estructuras.

El programa se encuentra disponible en RTVE Play de forma gratuita.

Imagen de portada: Gentileza de GranadaHoy. España. Granada y La Alhambra, protagonistas de la serie documental ‘Los pilares del tiempo’.

FUENTE RESPONSABLE: GranadaHoy. España. Abril 2022

España/Granada/Patrimonio/Alhambra/Documental

Pilar Bayona, la pianista que tocó con García Lorca y dio calabazas a Luis Buñuel.

Un documental recuerda la vida de la genial interprete amiga de intelectuales, escritores y artistas de la Generación del 27 con quienes coincidió en la Residencia de Estudiantes

La pianista zaragozana Pilar Bayona fue amiga de intelectuales, escritores y artistas de la Generación del 27 con quienes coincidió en la Residencia de Estudiantes de Madrid. Entre ellos, estaban el poeta Federico García Lorca, con quien tocó al piano, y el cineasta Luis Buñuel, que se enamoró de ella sin ser correspondido.

Precisamente, en la Residencia de Estudiantes se presentó recientemente el documental titulado Pilar Bayona. Música clara como un curso de agua, de Emilio Casanova, con guion de Adolfo Ayuso y coproducido por Aragón Tv.

El documental es en realidad un concierto, con fragmentos de varias de sus interpretaciones, salpicado de entrevistas en las que familiares, alumnos y estudiosos de su obra hablan de la vida de la pianista y gran divulgadora de la música.

Pilar Bayona y López de Ansó nació el 16 de septiembre de 1897 en Zaragoza, era hija de Sara y Julio, un profesor de Ciencias Exactas, uno de cuyos alumnos en la clase de Matemáticas era un adolescente llamado Luis Buñuel.

Pepín Bello, Pilar Bayona y Buñuel, en Madrid, en 1960.

Pepín Bello, Pilar Bayona y Buñuel, en Madrid, en 1960.Archivo Pilar Bayona / Gobierno de Aragón.

Fue una intérprete precoz, una niña prodigio, que, inculcada por su madre en el mundo de la música, comenzó a tocar el piano de forma autodidacta en casa a los tres años. 

Su primera actuación pública tuvo lugar a los 5 años en un festival benéfico, patrocinado por el rey Alfonso XIII, e hizo su presentación formal a los 10 en el Teatro Principal de Zaragoza con la Filarmónica.

A los 16 años comenzó su carrera de concertista que la llevó a actuar y ser conocida en el mundo musical europeo de la época. Por ejemplo, con 27 años, inició una gira por Alemania, interpretando a músicos contemporáneos como Debussy, Falla, Ravel o Albéniz.

CON LA GENERACIÓN DEL 27

Formó parte del grupo de intelectuales aragoneses del primer tercio de siglo XX y fue amiga de los hermanos Alfonso y Luis Buñuel, José Camón Aznar, Pepín Bello, Luis García-Abrines, Rafael Sánchez Ventura, Tomas Seral y Casas o Manuel Derqui.

Pertenecía al colectivo de las sinsombrero de la Generación del 27, y pronto comenzó a relacionarse con los miembros de dicha generación, tales como los músicos Oscar Esplá, Ernesto Halffter, Adolfo Salazar o Jesús Guridi.

Por favor quiclea en el próximo link; gracias

Pilar Bayona, una pianista prodigiosa

Y con los escritores García Lorca, Vicente Aleixandre, Rafael Alberti, María Teresa León, Miguel Hernández, Pablo Neruda, y otros, que en los años 30 acudían a escucharla a la Residencia de Estudiantes, donde ella iba a estudiar.

Casi todos los citados aparecen en una famosa fotografía tomada con motivo de un homenaje al pintor Hernando Viñes en mayo de 1936. La foto se incluyó en el disco Lp que en su homenaje publicó el Ayuntamiento de Zaragoza en la primavera de 1981.

Según el testimonio de algunos de ellos, Pilar Bayona era una mujer «cercana y sencilla», y a la vez «fuerte y genial, con carácter y entrañable».

Después de la guerra civil española proyectó la actividad en su ciudad natal como profesora del Conservatorio; en Radio Zaragoza, donde ofreció 470 conciertos en directo; en la sociedad Sansueña y en los cursos internacionales de verano de la Universidad de Zaragoza en Jaca. Fue encargada de clases de virtuosismo en el Conservatorio de Zaragoza y también fue profesora durante 13 años en el Pablo Sarasate de Pamplona.

Entre 1960 y 1968 grabó para diferentes programas musicales de TVE.

En 1969 entró en la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis.

Fue nombrada en 1964 hija predilecta de Zaragoza, que le dedicó una calle, y en 1975 hija adoptiva de Cosuenda, la localidad natal de su madre.

Retrato de Bayona, por Benjamín Palencia.

Retrato de Bayona, por Benjamín Palencia.Archivo Pilar Bayona / Gobierno de Aragón.

Le dedicaron poemas y elogios escritores como Jardiel Poncela, Tomás Seral y Casas o Juan Eduardo Cirlot. Pintores, como Benjamín Palencia, Juan Lafita, Javier Ciria o Guillermo Pérez Baylo, le hicieron retratos y dibujos. 

La captaron con su cámara, entre otros, los fotógrafos Aurelio Grasa, Manuel Koyne, Jalón Ángel, Alfonso, Lucien Roisin o Pedro Avellaneda, y el escultor Honorio García Condoy le realizó un busto.

Federico García Lorca le autografió un ejemplar de la primera edición de Llanto por Ignacio Sánchez Mejías.

UN ARCHIVO CON SU LEGADO

A la muerte de su hermana Carmen, el legado familiar pasó a manos de sus sobrinos, uno de los cuales, Antonio Bayona, y el documentalista Julián Gómez, autores de una biografía, se hicieron cargo de gestionar el archivo de la pianista que donaron al Gobierno de Aragón. que el año pasado le rindió un homenaje con una muestra sobre su vida.

Coincidiendo con el aniversario de su muerte, el Auditorio de Zaragoza celebra cada año un ciclo de música que lleva su nombre.

Pilar Bayona falleció el 13 de diciembre de 1979 a los 82 años atropellada por un coche mientras cruzaba la calzada en el centro de Zaragoza.

En el mencionado disco, el poeta García-Abrines cita unas palabras que le dijo Luis Buñuel a propósito de la muerte de la pianista: «Me llamó usted por teléfono. Le oía mal pero imaginé que el objetivo de su llamada obedecía a comunicarme la muerte de nuestra queridísima Pilar Bayona. Como buen zaragozano estuve enamorado de ella cuando tenía 14 años y ello duró hasta los 18. Después tuve una sincera amistad y admiración por su maravilloso arte. Sé que aproximadamente los mismos sentimientos ha tenido usted de ella. Que no descanse en paz en nuestro recuerdo, que siga siempre vivo».

Pilar Bayona no solo enamoró a Buñuel, García-Abrines, José Camón Aznar o al periodista Manuel Casanova, con el que estuvo a punto de casarse, sino que inspiró a muchos músicos que le compusieron distintas piezas para ella.

Imagen de portada: La zaragozana Pilar Bayona.Archivo Pilar Bayona / Gobierno de Aragón

FUENTE RESPONSABLE: El Mundo. Zaragoza.España. Por Javier Ortega. Abril 2022.

Sociedad y Cultura/Virtuosismo/Pilar Bayona/Zaragoza.España/ Homenaje a la excelsa pianista.

 

Los miradores de Granada con las mejores vistas para aprovechar el buen tiempo.

  • Las vistas son espectaculares desde estos puntos de la ciudad.
  • La Alhambra, Sierra Nevada, el Albaicín o el Sacromonte pueden observarse desde estos enclaves. 

Por favor cliquea aquellos link´s, identificados en “negrita” para ver la enorme belleza  en 3D de Granada. España.

Granada es una ciudad en la que contemplar no es una opción, sino una obligación. Desde la Carrera del Daro, posiblemente la calle más bonita del mundo, hasta las terrazas con mejores vistas a la ciudad, Granada ofrece una gran lista de posibilidades para contemplar sus fantásticas vistas, y, por supuesto, no pueden faltar los fantásticos miradores que permiten apreciar la belleza de la ciudad al completo. Aquí una lista de los miradores imprescindibles en caso de visitar (o habitar) Granada, más ahora que el buen tiempo ha hecho acto de presencia.

Mirador de San Nicolás

El más famosos y concurrido se ha ganado con honores ser el primero de la lista. La humilde e inconfundible iglesia de San Nicolás, construida en el siglo XVI, da nombre a este mirador y plaza situada en el corazón del Albaicín. Y es que si las vistas de espaldas al mirador son atractivas tan solo es necesario darse la vuelta para admirar la vista más ansiada de la ciudad: vistas panorámicas de la Alhambra y el Generalife con un fondo inmejorable para completar la postal, Sierra Nevada.

Solo los más madrugadores o quienes pasean de noche pueden apreciar este lugar sin la constante visita de turistas que, acompañada de los músicos y locales que habitan el espacio conforman una estampa representativa de la ciudad. 

Un selfie en el mirador de San Nicolás

Un selfie en el mirador de San Nicolás

Un selfie en el mirador de San Nicolás

Mirador de San Miguel Alto

Si antes hemos retratado el mirador más concurrido, San Miguel alto es el más elevado de los fantásticos miradores granadinos. La ermita homónima, cuya construcción data del 1671 sobre la antigua torre del Aceituno, da nombre a uno de los lugares más bonitos de la ciudad. 

No sólo por las vistas que ofrece, sino también por el gran espacio comprendido entre el mirador y las faldas del Sacromonte en las que los jóvenes posan sus toallas para pasar una tarde de tranquilidad en compañía de sus amigos y, lo más importante, de la Alhambra y la ciudad. La panorámica llega a tener tal alcance que se puede apreciar el Albaicín, Sacromonte, Sierra Nevada y vistas de la Vega de Granada con la presencia de Sierra Elvira.

Vistas desde San Miguel Alto

Vistas desde San Miguel Alto

La Alhambra y la Alcazaba

Está claro que las vistas a la Alhambra son un privilegio, pero es que las postales que ofrece situarse en la emblemática ciudadela tampoco tienen punto de comparación. Situada en lo alto de la colina al-Sabika, los paradores de la Alhambra ofrecen una visual vista hoy con amabilidad, pero que en su día tuvieron la función de vigilancia ante ataques exteriores.

Dentro del recinto monumental existen balcones y pasajes en los que admirar el Albaicín y el Sacromonte (por supuesto, se pueden localizar el mirador de San Nicolás y el mirador de San Miguel Alto). Pero sin duda, la mejor opción es adentrarse hasta la Alcazaba, la parte más antigua y alta del monumento. Desde este privilegiado emplazamiento se puede admirar la ciudad hasta donde la vista nos permita. Sierra Nevada, la salida hacia la costa de Granada, Sierra Elvira, una experiencia de mirador que abarca un campo de visión de 360 grados.

Vistas desde la Alcazaba

Vistas desde la Alcazaba

Mirador de San Cristóbal

Uno de los miradores más pequeños y situados en un lugar privilegiado. Desde el mirador de San Cristóbal se puede admirar la fantástica muralla zirí de la ciudad, el palacio de Dal al Horra, la catedral o la iglesia de San Cristóbal son algunos de los monumentos que destacan en este mirador. También se aprecia la Alhambra, omnipresente en las vistas granadinas.

De difícil acceso, se puede hacer a pie desde la Puerta de Elvira subiendo la prominente cuesta de San Cristóbal. También se puede subir desde el autobús, pero en ningún caso en coche, puesto que el estacionamiento cercano es prácticamente imposible.

Mirador de San Cristóbal

Mirador de San Cristóbal

Albaicín bajo

Situado junto a la cuesta de San Gregorio, donde solo llegan los turistas más experimentados, se encuentra el mirador de la placeta Carvajales. También se puede explorar las vistas desde el Carmen de la Victoria, situado en la cuesta del Chapiz, sobre el paseo de los tristes, este precioso emplazamiento está rodeado de jardines en los que hacer las mejores fotos para recordar un viaje de ensueño a la ciudad, o una tarde de paseo de los granadinos que quieran disfrutar de las privilegiadas vistas a la Alhambra. Estos miradores ofrecen una vista contrapicada de la Alhambra siendo los más cercanos a la ciudadela. Una nueva perspectiva de la que disfrutar de Granada y sus fantásticas panorámicas.

Vistas desde Carvajales

Vistas desde Carvajales

Imagen de portada: Gentileza de GranadaHoy

FUENTE RESPONSABLE: GranadaHoy. Por Tomás Serrano. Abril 2022

Granada/Sociedad y Cultura/España/Mejores miradores/Turismo

 

 

Recorrido 3D por la muralla Zirí, el origen del Albaicín de Granada.

PATRIMONIO

  • Otro enclave icónico de la provincia registrado gracias a la metodología y modelado BIM brindada por BIMnD.
  • Es una maravilla castigada por el tiempo con algunos proyectos de reforma fallidos.

Por favor cliquea en el próximo link, para ver la enorme belleza del Albaicin de Granada. España.

Granada está siendo registrada en 3D para el deleite de los curiosos de las estructuras más emblemáticas de la provincia gracias a la metodología y modelado brindada por BIMnD, que continúa recorriendo diferentes puntos de la provincia que terminan siendo retratados en un hipnótico 3D, como es el caso de la magnífica recreación de la muralla Zirí del Albaicín.

Si deseas profundizar sobre esta entrada; cliquea por favor adonde está escrito en “negrita”.

Conocemos ya algunos ejemplos icónicos del uso de este tipo de tecnología que tiene por objetivo mejorar el trabajo sobre el terreno en labores de conservación, aunque incluso los que no son especialistas en este campo pueden disfrutar de la curiosa metodología de registro y conocimiento. Ya han sido registrados los misterios del Palacio de los Vargas, la Carrera del Darro o el Castillo de Salobreña y los baños árabes del icónico enclave en la costa granadina, ahora es el turno de la preciosa muralla Zirí del Albaicín.

Para estos exhaustivos reconocimientos de las estructuras, los equipos de BIMnD usan tecnología de escaneado láser 3D a alta resolución y a color. BIMnD es una empresa experimentada en Metodología y Modelado BIM. También en tecnologías adyacentes tales como el Escaneado Láser 3D a través de las cuales se pueden apreciar desde un nuevo punto de vista emblemáticos lugares del mundo como la Carrera del Darro. Gracias a los múltiples proyectos nacionales e internacionales que llevan a cabo, ofrecen y aplican su experiencia a nivel de Asesoría, Servicio técnico y Servicio formativo de forma separada o combinada.

Una maravilla castigada por el tiempo

Situada en la zona más alta del Albaicín, la Muralla Zirí es uno de los tramos de la estructura completa que limitaba el icónico barrio granadino. En esta parte se levantaba la ciudad ibero-romaba que recibía el nombre de Eliberri. Se trata de uno de los monumentos más antiguos de la ciudad. Y es que hablamos de un enclave que forma parte del núcleo originario de la ciudad islámica de Granada, donde se piensa que se ubicó la Qasaba Qadima o Alcazaba Vieja del monarca zirí Habus (1013). El Aljibe del Rey (siglo XI) y el Palacio nazarí de Dar-al-Horra (siglo XV) se encuentran en este mismo entorno.

Se conserva un gran lienzo exento de muralla de tapial de unos 350 metros de longitud con catorce torres, que desciende desde la Puerta de las Pesas, en plaza Larga, a la Puerta Monaita, en carril de la Lona. En su cara Norte, fuera de los muros, limita con propiedades privadas cuyas edificaciones quedan a un nivel inferior.

Llegada a un quiebro, que coincide con una torre más o menos central y posible albarrana, la muralla se divide en dos tramos morfológicamente diferenciados por dos etapas constructivas. Descendiendo desde la Puerta de las Pesas: el primero de unos 200 metros tiene grandes torres, tres de planta cuadrada o rectangular y otras tres de planta semicilíndrica; el siguiente tramo tiene siete torres pequeñas de planta rectangular hasta llegar a la Puerta Monaita.

Si nos centramos en la cara Sur, situada dentro de los muros, la muralla dispone de un área libre contigua de titularidad pública con una superficie aproximada de 5.200 m². A mitad del tramo, existe un torreón exento que se encuentra en la única propiedad privada que hay por esta cara. Se cree que esta torre sería parte de una doble línea defensiva. Cercano a la Puerta de las Pesas se descubrieron restos de esta doble muralla interna.

Muralla Zirí

Muralla Zirí / G. H.

El fallido proyecto del paseo

Respecto al proyecto del paseo, su origen fue el Plan Especial del Albaicín de 1990 que proponía un paseo lineal intramuros. En 1998 se anunció su puesta en marcha. En 2003 se aprobó el convenio de cofinanciación entre la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Granada. En 2006 ya se habían desarrollado dos proyectos independientes, uno para cada tramo antes descritos.

El proyecto para el tramo desde Puerta Monaita a Aljibe del Rey nunca se puso en marcha. Sin embargo, ese mismo año se inició la construcción del tramo de Puerta de las Pesas a Aljibe del Rey. En 2007 se paralizó, dejando a medio construir unas estructuras de hormigón. Por entonces el total de la inversión realizada ascendía a más de medio millón de euros. En 2009 se consideró que el proyecto era definitivamente inviable. Las últimas noticias anuncian toda esta obra construida será enterrada.

Imagen de portada: Gentileza de Pinterest

FUENTE RESPONSABLE: GranadaHoy. España. Por Tomás Serrano.Abril 2022

Sociedad y Cultura/Granada/España/Arquitectura/Albaicín

Cultura Inquieta y Leica se unen por el amor a la fotografía.

Tomarle el pulso a la vida y crear un vínculo entre aquello que sentimos y lo que observamos es lo que experimentamos con la fotografía y el motivo por el que nos abrazamos a Leica, la icónica factoría alemana de fotografía y de sueños. 

Cultura Inquieta y Leica se unen por un amor común, el de observar el mundo y atraparlo a través del ojo, la mente y el corazón.

Observar la realidad a través del universo Leica es lo que hicieron maestros como Cartier-Bresson, Robert Capa, Alberto Korda o Sebastião Salgado. 

La legendaria marca, que abrió su primera tienda en España en 2019, rápidamente se ha convertido en una referencia de experiencias y conocimiento de fotografía.

Leica Store Madrid late con fuerza en pleno Barrio de Salamanca, en el corazón de la capital, en un espacio de tres plantas donde podemos disfrutar de exposiciones de maestros internacionales de fotografía en Leica Gallery o de eventos, charlas, clases magistrales y exposiciones en el espacio de Leica Akademie.

En los 350 metros cuadrados de Leica Store disfrutamos de actividades relacionadas con la fotografía: talks, talleres, paseos fotográficos y exposiciones. Un espacio para el aprendizaje, la belleza y la participación.

Si deseas profundizar sobre esta entrada; cliquea por favor adonde está escrito en “negrita”.

Leica Gallery.

Por eso, desde Cultura Inquieta cada mes nos haremos eco de todo lo que vaya a suceder en este estimulante hub creado para hacernos soñar con, por y a través de la fotografía. Una ventana infinita y abierta a la inspiración.

Esta es la agenda para el mes de abril:

Nota importante: todas las charlas son gratuitas, solo hay que solicitar asistencia y hasta completar aforo.

Miércoles, 6 de abril

LEICA TALK CON RICKY DÁVILA 

Un tratado sobre fotografía. (Aforo completo)

Si sois de los que creéis que la fotografía está trufada de fascinantes microhistorias, os recomendamos acercaros al mundo de Ricky Dávila, «fotógrafo de sustancia y escritor de corazón».

Ricky Dávila ha destacado en el ámbito de la fotografía por su mirada poética en blanco y negro. Formado en el ICP de Nueva York y heredero de una tradición documental de autor, se ha embarcado en los últimos años en una escritura fructífera de poesía y ensayo.

 

Fotografía de Ricky Dávila.

 

Nacido en Bilbao en 1964, fotógrafo en sustancia y escritor de corazón, Ricky Dávila Wood lleva 25 años disparando su cámara por el mundo. Tras dos décadas residiendo en Madrid, su fotografía, abonada en los primeros años al reportaje y los viajes, ha evolucionado con el tiempo hacia una mirada más melancólica y brumosa. 

El autor vive en la actualidad en Bilbao, donde dirige el Centro de Fotografía Contemporánea, escribe algún ‘poemilla’ ocasional e ingenia proyectos artísticos como Los Cuadernos de Remo Vilado, el vademécum visual de su alter ego. 

Bajo el título de Tractatus Logico-photographicus, la editorial Galaxia Gutenberg comenzó hace un año la publicación de sus escritos sobre fotografía.

Figura de Ricky Dávila.

Estará en Leica Store para presentarnos Tractatus, su último libro, mezcla de ensayo y autobiografía, y nos hablará de fotografía, de viajes, de las Leica que le han acompañado y de la vida como fotógrafo errante.

Miércoles, 20 de abril

LEICA TALK CON AUGUSTO LIGER

Historia, coleccionismo y mercado de segunda mano en Leica.

Para los amantes de los tesoros escondidos en las grietas del tiempo y espacio, para los coleccionistas de recuerdos, os recomendamos esta charla con Liger. 

Augusto Liger, uno de los mayores expertos en el universo Leica, nos visita para hablarnos de historia y coleccionismo. Pero sobre todo, de algo poco conocido y mucho más accesible de lo que comúnmente se piensa: el mercado de segunda mano.

 

Fotografía de Augusto Liger.

Miembro y colaborador de la International Leica Society (LHSA US) y de la Leica Society (UK), colaborador de la revista Viewfinder, Liger nos hablará de los distintos modelos de cámaras existentes en el mercado semi-nuevo y la forma de comenzar a coleccionar piezas de Leica con todo tipo de presupuestos.

Tendremos oportunidad de descubrir métodos orientados a diferenciar las piezas auténticas de las falsificaciones y de observar los detalles que hacen más valiosos algunos modelos en particular.

Sábado, 23 y domingo, 24 de abril

TALLER LEICA CON GIANFRANCO TRIPODO 

Retrato editorial

Sábado, de 10 a 18 h. y domingo, de 10 a 14 h.

Si lo que os fascina es mirar de cerca al ser humano, no podéis perderos este taller en el que Tripodo nos enseñará a acercarnos a nuestras estrellas, conocidas o anónimas, para observar cómo es su esencia. 

 

Rosalía, por Gianfranco Tripodo.

¿En qué consiste un buen retrato? Sin duda es una de las disciplinas más complejas y fascinantes dentro de la fotografía. Gianfranco Tripodo, uno de los retratistas más aclamados de nuestro país, aporta una mirada personal a sus encargos editoriales y comerciales.

En este taller, Tripodo revelará sus secretos a la hora de retratar celebridades y explicará cómo crear de forma sencilla un set de iluminación y una metodología para aportar carácter y una relación de intimidad con el retratado.

 

Ingrid García-Jonsson por Gianfranco Tripodo.

 Exposiciones:

Navia

Al otro lado de la puerta

Del 29 de abril al 18 de junio, 2022

 

Fotografía de José Manuel Navia.

Asomarnos al universo de Navia es sentir que volvemos a ese mundo del que procedemos todos, pero que muchos hemos olvidado voluntaria o involuntariamente.

Navia nos invita a un viaje a través de sus fotografías sobre lugares comunes que cuentan historias de amor por la tierra. 

José Manuel Navia (Madrid, 1957) es un fotógrafo español, considerado uno de los contemporáneos más importantes de este país. Licenciado en Filosofía en 1980, su trabajo como reportero está en la base de su narrativa fotográfica que, siempre en color y en el ámbito de lo documental, convive en estrecha relación con la palabra.

 

Fotografía de José Manuel Navia.

En mayo hay más actividades previstas. En la web de Leica Akademie Madrid se podrá ir viendo más información y apuntarse próximamente en la web o en Leica Store Madrid:

7 y 8 de mayo – Taller con Fernando Marcos. Iniciación a la fotografía.

11 de mayo – Leica Talk con Sofía Moro. El retrato como un juego de espejos (asistencia gratuita)

18 de mayo – Leica Talk con Dos más en la mesa. Estética y poética en la fotografía de bodas (asistencia gratuita)

21 de mayo – Taller con Sofía Moro. El retrato como un juego de espejos.

Os recomendamos visitar mensualmente Leica Store Madrid, un espacio hecho para disfrutar de la fotografía y para sentir la emoción del arte de detener el tiempo con las manos, la cabeza y el corazón.

Leica Store Madrid

Imagen de portada: Gentileza de Cultura Inquieta

FUENTE RESPONSABLE: Cultura Inquieta. Por Silvia García. Abril 2022

Sociedad y Cultura/Arte fotográfico/Leica/Leica academy/Cultura Inquieta/Madrid/España.

 

Miguel Hernández y Josefina Manresa, aniversarios de una vida marcada por la guerra.

  • En unas semanas se cumplirán 80 años de la muerte del poeta. La Diputación de Jaén, propietaria de su legado, ha presentado hace unos días una revisión y actualización de la que está considerada la biografía más completa.

«Tengo una alegría muy grande, nena. No se te hará antiguo el vestido…». Un 3 de marzo de hace 85 años Miguel, el poeta de Orihuela, escribía estas palabras a Josefina, su novia, su musa, la guardiana de su recuerdo. Una vida marcada por la guerra que hizo que su historia de amor durase apenas siete años y que llevó a Miguel Hernández a escribir, entre otros, este poema durante su estancia en la cárcel, aunque se publicase tras su muerte.

Tristes guerras / si no es amor la empresa./Tristes. Tristes./ Tristes armas / si no son las palabras./ Tristes. Tristes./ Tristes hombres / si no mueren de amores./ Tristes. Tristes.

Si deseas conocer más sobre esta entrada; cliquea por favor donde se encuentre escrito en “negrita”. Muchas gracias.

En unas semanas, el 28 de marzo, se cumplirán 80 años de la muerte de Miguel Hernández. La Diputación de Jaén, propietaria del legado del poeta, ha presentado hace unos días una revisión y actualización de la que está considerada la biografía más completa, escrita por José Luis Ferris, además habrá un programa especial de actividades promovido por la Fundación Legado Literario Miguel Hernández.

Sin embargo, en este mes de marzo, se conmemoran otros aniversarios que pasarán más desapercibidos y que marcaron la vida de Miguel y Josefina, el poeta y la modista, como su boda, la estancia en Jaén de la pareja en plena guerra civil o, ya en el siglo XXI, 75 años después de su muerte, la llegada a la provincia del legado, la herencia del poeta.

Jaén, 3 de marzo de 1937. Mi querida Josefina: Espérame. Voy dentro de cuatro días. Prepárate para nuestro casamiento. Vas a venir a Jaén conmigo

Así comenzaba la carta que Miguel Hernández escribió ese día a Josefina Manresa de su puño y letra, no a máquina como haría en otras ocasiones, desde el edificio del Comisariado de Jaén, localizado en el número 9 de la calle Llana, hoy Francisco Coello, 11.

Hacía casi cuatro años que eran novios. La ilusión de Miguel era haberse casado en el mes de enero de ese año. Así se lo habían prometido la pareja, pero la contienda, que comenzó en julio de 1936, lo aplazó y al final la boda se celebró con menos alegría de la prevista, «por el luto de mi casa y el dolor de la guerra», según recordaba Josefina años después en un escrito que se puede consultar entre el legado digitalizado del poeta, junto a fotos de ambos en Jaén.

La pareja contrajo matrimonio a la una del mediodía del 9 de marzo de 1937, en el juzgado de Orihuela. «Por lo civil y ante Dios, porque eran las circunstancias de la guerra, no había medio de celebrarlo por la Iglesia», dice Josefina. Y añade que como «como Franco declaró nulos estos matrimonios, tuvimos que pasar por la pena de casarnos otra vez en ‘artículo mortis’, el 4 de marzo de 1942». Entonces, Miguel ya no se podía mover de la cama en la que estaba en la enfermería del Reformatorio de Adultos de Alicante. Moribundo a causa de la tuberculosis.

El día del enlace en Orihuela, en 1937, Miguel viste el uniforme caqui verdoso de su época en el Quinto Regimiento. Josefina, un sencillo traje de fiesta. De la familia de ella solo fue a la boda una hermana de su padre, guardia civil asesinado por milicianos en el mes de agosto. «A Miguel le brotaba la alegría. A mí, además de la alegría la tristeza, pues tenía presente el recuerdo de la pérdida de mi padre y a mi madre que me la dejaba enferma».

Manuscrito de Miguel Hernández el 3 de marzo de 1937

La celebración tuvo lugar en la casa de los padres del poeta. Una comida de arroz con costra que hizo su madre. A los postres, poniéndose Miguel de pie, recitó las poesías que tenía escritas de «Viento del pueblo».

Vientos del pueblo me llevan, / vientos del pueblo me arrastran, / me esparcen el corazón / y me aventan la garganta.

El 12 de marzo de ese mismo año llegan a Jaén. Miguel estaba allí destinado como comisario en el organismo de propaganda del «Altavoz del Frente Sur». Ocupaban una habitación de la casa del Comisariado, antiguo palacio, compartiendo vivienda con otra joven pareja: Carmen Soler y José Herrera Petere, escritor de la generación del 36, hijo del general y presidente de la II República en el exilio entre 1960 y 1962, Emilio Herrera Linares.

Allí, Josefina aparece en las fotos vestida de negro por el luto de su padre, el negro, un color que ya nunca se quitó. Reciben a multitud de personalidades y celebran reuniones con Pedro Martínez Cartón, dirigente del asedio al Santuario; el humorista Andrés Martínez de León, «Oselito»; el poeta Pedro Garfias o el fotógrafo Tréllez son solo algunas de las visitas que recibieron a lo largo de su estancia en tierras jiennenses.

Miguel escribe. Es una de las épocas más prolíficas de su trayectoria. Una poesía de guerra y de lucha. De hecho, apenas llega a Jaén, fecha su poema «Aceituneros», publicado ese 2 de marzo en el periódico Frente Sur, y que se ha convertido en el himno de la provincia de Jaén.

Andaluces de Jaén,

aceituneros altivos,

pregunta mi alma: ¿de quién,

de quién son estos olivos? (…)

También muchos artículos y poemas que el poeta firma bajo sus iniciales o bajo el pseudónimo Antonio López en los periódicos y revistas «Frente Sur», «El mono azul» o «La voz del combatiente».

A veces, salían un rato a las afueras de la ciudad, por la Senda de los Huertos hasta Jabalcuz. Allí había una alberca donde Miguel se bañaba. Otras veces ella escribía a máquina: «Miguel me dictaba cosas que nos hacían reír». Porque Miguel se reía mucho y le gastaba bromas, con ese vozarrón que podemos escuchar recitando la «Canción del esposo soldado».

Cliquea por favor; en el próximo link. Gracias.

cancion del esposo soldado en la voz de Miguel Hernandez

Pero Josefina no es feliz. Preocupada por la enfermedad de su madre vive además el bombardeo de Jaén el 1 de abril, donde mueren 157 personas y ve de primera mano los destrozos de la guerra, incluso ve morir a un niño de diez años aprisionado entre una puerta y la pared. La tarde del 19 de abril deja Jaén para no volver, sin saber que 75 años después, esta tierra se haría cargo del legado que durante tantos años recopiló, protegió y escondió.

Cuenta Josefina que «Miguel prometía mucho para el futuro, contando con la terminación de la guerra. Quería escribir mucho teatro en América. También tenía pensamiento de escribir sobre los animales y su naturaleza».

Pero nunca sospecharía que parte de su vida, de su legado, de sus poemas a su hijo muerto, Manuel Ramón, y al que no pudo ver crecer, Manuel Miguel, se expondrían en un museo en Quesada, el pueblo donde su «nenica» nació. Un pueblo, de unos 5.500 habitantes, situado en pleno Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y las villas, que Josefina nunca pudo visitar con Miguel, aunque lo deseaban y que se ha convertido en foco de cultura gracias a la herencia de vida y de muerte del poeta.

Tampoco sospecharía que su herencia se abriría al mundo tras digitalizarla la Diputación de Jaén, dueña de su legado: 5.819 manuscritos, folletos, partituras, prensa histórica, grabaciones sonoras, y 26.684 imágenes, la mayoría de ellas guardadas por Josefina hasta que murió.

Y que una madrugada de un mes de marzo de hace 85 años, con 31 años, y sus «grandes ojos azules abiertos bajo el vacío ignorante», dejaría la vida, como dice el poema del que siempre fue su amigo, Vicente Aleixandre.

Pero como le decía a Josefina en otras de sus cartas, «¿por qué han de durar tan poco tiempo nuestras alegrías, nenica, mujercita mía?».

Imagen de portada: Josefina Manresa y Miguel Hernández Legado del autor

FUENTE RESPONSABLE: ElDiario.es. La Caja Negra. 

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Blanquita Suárez, la tiple que inmortalizó Picasso

Tenía los ojos verdes y el pelo azabache. En Madrid, la cantante estrenó en el Apolo en 1927 “El sobre verde”, que La Zarzuela representa estos días dentro del sexto Proyecto Zarza. La vida de Blanquita Suárez es digna de una novela o merecedora de una película. La dinastía llega hasta nuestros días. Su bisnieta, Blanca Aranda la recuerda hoy.

A Blanquita Suárez la llamaban en casa “Mamá Blanca”. Y se arremolinaban en torno a ella otras tres mujeres también bautizadas con el mismo nombre: Blanca Díaz Suárez, su hija, Blanca Díaz Suárez, su nieta, que repetía apellidos por ser madre soltera, y su bisnieta, Blanca Aranda Díaz. 

El porqué tiene su explicación: cuando ella nació sus padres, el barítono Leopoldo Suárez y su esposa Juana Zarza, estaban de gira en San Sebastián representando “La bruja”, de Chapí, cuyo personaje principal pueden adivinar cómo se llamaba. 

Y es el nombre que decidieron para la recién nacida, que vino al mundo en la portería del teatro en 1894. Y así pasó el nombre a la hija. De esta a su hija y así hasta una cuarta mujer que no ha tenido descendencia y que es quien nos hace de memoria viva. 

La cosa de la farándula, como sucede en algunas familias, le viene de lejos. 

Ya el abuelo de Blanquita Suárez fue apuntador del Apolo. Y así ha sido sucesivamente. El escenario, las luces, la tramoya, la vida entre cajas y el aplauso han estado ligados a esta saga de mujeres de teatro. Blanca Aranda es la bisnieta de Blanquita Suárez. Ha pasado muchos años en sala, pateando el Teatro de la Zarzuela. “Seguro que me has tenido que ver alguna vez”, dice con convencimiento. 

Hoy es la secretaria del director. Y la historia que guarda es pura ambrosía.

Carta-de-Jacinto-Guerrero-a-Blanquita-Suarez

La carta de Jacinto Guerrero

La bisnieta de la cantante de ojos verdes (tema inmortal que cantó ella por primera vez y que después alcanzaría fama en la voz de Concha Piquer) se conoce el teatro de la calle Jovellanos como su casa. 

“Para mí es mucho más que un lugar de trabajo. Se lo debo todo y lo quiero”, cuenta. Su madre se sabía el escenario de memoria, palmo a palmo. ¿Cómo fue el estreno en Madrid de “El sobre verde”? Aranda lo recuerda con un cariño inmenso y habla de la carta que le escribió Guerrero, donde le dice textualmente: “El arte de Blanquita Suárez es singular. Tengo entre mis obras “El sobre verde”. En la canción coreada “Soy la garçon” hizo una creación magistral. ¡Qué gracia! ¡Qué gestos! ¡Qué manera de cantarla! ¡Qué alegría! Para mi gusto es la mejor tiple cómica de estos… y de otros tiempos. 

De los ojos de Blanquita no hablo… Ya lo dicen los empresarios de los teatros: “Cuando trabaja nos ahorramos los focos”. ¡Ella ilumina el teatro! Jacinto Guerrero”. Se puede decir más alto, pero no más claro. 

Este escrito lo atesora su bisnieta, y otro precioso que le envió Jacinto Benavente, a quien también le unía una amistad, la misma que tenía con los hermanos Álvarez Quintero. 

Y cientos de fotografías en un tono sepia precioso que revelan que era una belleza “y una mujer muy moderna que vivía mucho de sus recuerdos. Le pedíamos que cantara, por ejemplo “La blanca doble” o “La garçon” porque nos encantaba escucharla. Falleció cuando yo tenía 18 años, en 1983”, recuerda.

Carta de Jacinto Guerrero a Blanquita Suárez (c) Archivo de Blanca Aranda

Con mantilla y abanico

Blanquita-Suarez-pintada-por-Picasso-oleo-de-1917

Blanquita Suárez pintada por Picasso, óleo de 1917 (c) Archivo de Blanca Aranda

Picasso la retrató. Sí, el malagueño universal. La madre de Blanca Aranda quería ver de cerca el cuadro que se guarda en la sala 11 del Museo Picasso de Barcelona. 

Ella organizó el año pasado la visita para que su progenitora pudiera ver el lienzo de tú a tú: “Se conocieron en verano y la pintó en 1917. Él iba cada noche a verla actuar al teatro Eldorado, donde mi bisabuela cantaba. 

No sé qué relación les llegó a unir, si fueron amigos o algo más…, pero ella es la mujer que pintó”, asegura. 

El Museo Nacional Picasso de París alberga una serie de bocetos previos a ese lienzo de corte cubista en que la artista sostiene un abanico y que lleva por título el nombre de la protagonista. Los colores son apagados y las líneas son las que consiguen dotar de perspectiva a la figura en negro, marrón, verde y blanco. 

Así la inmortalizó, con la mantilla que lució en el baile de carnaval del Novedades barcelonés, muy flamenca ella, donde Santiago Rusiñol la hizo entrega del cuarto premio del concurso de máscaras y disfraces.

Un fado con su nombre

Cantante, pues de éxito de la época, muy bien relacionada, contrajo matrimonio con un torero que sería de cierto prestigio, pues cuando se unieron era novillero, Francisco Díaz “Pacorro”. 

Una imagen de 1918 inmortaliza el momento: se ve a la pareja con sus padrinos, gestos serios de unos y sonrisas de otros. El pie de foto reza “Un banquete popular en Málaga”. 

Y así fue. La cantante y el torero. ¿Se puede pedir más? “Fueron la pareja de moda”, deja escapar su bisnieta con orgullo. Sin embargo, el matrimonio no acabó bien y optaron por el divorcio durante la República. Blanquita se casaría después con un pintor de carteles de los cines de la Gran Vía. Y juntos estuvieron hasta que él murió. 

“Después se vino a mi casa y vivimos todas juntas, las cuatro Blancas”. El fado “Blanquita”, con letra de Álvaro Retana y música para piano de Rafael Adam Baiges fue escrito para la bisabuela de Aranda. 

El cine no le fue ajeno: intervino en 14 películas. Se retiró a los sesenta años. En una entrevista publicada en La Vanguardia en 1958 contestaba así sobre el asunto de su retirada: “Como no he ahorrado, no me puedo retirar y mientras me aplaudan estoy contenta”. Genio y figura. Gema Pajares

Imagen de portada: Foto dedicada de Blanquita Suárez (c) Archivo de Blanca Aranda.

FUENTE RESPONSABLE: Beckmesser. Febrero 2022

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De Goya a Dalí: el arte perdido durante la Guerra Civil

Algunas obras maestras de la pintura desaparecieron sin dejar rastro entre 1936 y 1939.

Las guerras, además de las pérdidas humanas, conllevan otro tipo de destrucciones, incluso de tipo artístico. Durante la Guerra Civil, pese a los esfuerzos de muchos por salvar el tesoro patrimonial, algunas obras se perdieron para siempre. Estas son algunas de las que se han perdido para siempre entre 1936 y 1939.

La primera obra de Goya. Francisco de Goya dejó una muestra de su talento en la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, en su Fuendetodos natal, la misma en la que fue bautizado. 

Fue allí donde estuvo durante décadas guardada la que se ha considerado como la primera obra original de Goya, las únicas que se guardaban en la tierra natal del artista. Por desgracia, durante la Guerra Civil los bombardeos se ocuparon de destruir tanto el templo como lo que había en su interior

Es el caso del conjunto goyesco que contaba con 24 metros cuadrados, un grandioso mural de temática religiosa y que estaba situado en el altar de las reliquias. 

La escena principal era una representación de la venida de la Virgen del Pilar a Zaragoza y su aparición al apóstol Santiago y los convertidos. Lo único que ha llegado del conjunto son fotografías en blanco y negro. Recientemente la Diputación de Zaragoza llevó a cabo una reconstrucción digital de lo destruido.

Retrato de Maria Abadal, por Dalí. Es evidente que Salvador Dalí es célebre por ser uno de los pilares del surrealismo gracias a la creación de un imaginario propio basado en imágenes oníricas. 

Sin embargo, Dalí también fue realista como demostró en muchos retratos. Eso es lo que demostró en una pintura de la que no se sabe nada desde la Guerra Civil. Es el titulado como “Retrato de Maria de Abadal” que Dalí realizó por encargo en 1927, aunque no lo completó hasta el año siguiente

Es una de las grandes obras maestras del Dalí retratista que aprovecha también la ocasión para jugar con el espacio y plasmar un paisaje de masía mironiana. El hecho de que fuera un óleo sobre madera probablemente hizo que fuera más fácil su desaparición. Incluso se desconocen sus medidas.

Rafael Santos Torroella, el gran especialista en el artista ampurdanés, le dijo al autor de estas líneas que era probable que el cuadro hubiera sido víctima del fuego bélico, aunque también añadía que “la esperanza es lo último que se pierde”.

El segador, por Miró. El Pabellón de la República Española en la Exposición Universal de París, en 1937, es especialmente célebre por haber sido el primer hogar del “Guernica” de Picasso. Sin embargo, el conjunto de obras presentes en aquel espacio diseñado por Sert y en apoyo de una República herida de muerte sigue siendo hoy impresionante. 

Además de Picasso, se contaba con Calder, Alberto, Buñuel o Miró. 

Este último fue el responsable de una gran pintura titulada “El segador” y que podía rivalizar en cuanto a tamaño y fuerza con el mismísimo “Guernica”. Una vez concluida la Exposición Universal, la obra de 5,50 por 3,65 metros, viajó a España donde se perdió para siempre su rastro. En la actualidad se desconoce si fue destruida o simplemente extraviada.

Los Bayeu en la Moncloa. Si hay una saga familiar íntimamente ligada con Goya y su tiempo esa es la de los Bayeu. 

El gran pintor aragonés se formó junto a esta familia, una de las más importantes de su tiempo en cuanto a encargos artísticos. Antes del estallido de la Guerra Civil, una sobresaliente muestra de su trabajo se guardaba en el Real Sitio de la Moncloa, un palacete situado en el noreste de Madrid y que en aquel tiempo pertenecía al Ministerio de Fomento. 

Además de pinturas de los Bayeu, un depósito del Museo del Prado, el edificio también albergaba obras de José del Castillo o Antonio González Velázquez. Todo ello despareció para siempre en 1939. 

En la actualidad el espacio ocupado por ese edificio lo ocupa el Palacio de la Moncloa, sede de la presidencia del Gobierno.

Imagen de portada: El desaparecido retrato de Maria de Abadal, por Salvador Dalí FOTO: FUNDACIÓ GALA-SALVADOR DALÍ.

FUENTE RESPONSABLE: La Razón. Cataluña. España. Por Víctor Fernández.

Sociedad y Cultura/España/Historia/Guerra Civil española/Goya, Joan Miró, Salvador Dalí/Palacio de la Moncloa/Artistas/Museo del Prado.