¿Cuándo empieza la primavera y por qué se está adelantando con el cambio climático?

¿La temporada primaveral se adelantó este año realmente? Aquí te contamos exactamente cuándo empieza la primavera.

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El letargo primaveral ya llegó a las ciudades del Hemisferio Norte. Principalmente en la zona sur de Norteamérica, donde la población se pregunta con hartazgo por qué está haciendo tanto calor en medio del invierno. ¿Se habrá adelantado la temporada primaveral?, se inquietan algunos. La respuesta no es tan sencilla, y no se basa únicamente en cuándo empieza la primavera. Aquí te explicamos por qué.

¿Cuándo empieza la primavera?

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20th March 2022 timelapse, Irlam: Spring Equinox

A causa de la crisis climática global, producto de las emisiones de gases de efecto invernadero, algunos científicos piensan que la llegada la primavera se está adelantando. Aunque astronómicamente el inicio de la primavera en el Hemisferio Norte está calculada para el 20 de marzo de 2023, parece ser que los ‘síntomas’ primaverales llegaron antes.

Así lo documenta Old Farmer’s Almanac, el catálogo astronómico de referencia más antiguo en Estados Unidos:

«EN 2023, EL EQUINOCCIO DE MARZO OCURRE EL 20 DE MARZO A LAS 5:24 P.M. EDT. ESTO CAE EN LUNES Y ES EL COMIENZO ASTRONÓMICO DE LA TEMPORADA DE PRIMAVERA EN EL HEMISFERIO NORTE Y LA TEMPORADA DE OTOÑO EN EL HEMISFERIO SUR», EXPLICA LA INSTITUCIÓN EN SU PORTAL OFICIAL.

El equinoccio es un fenómeno completamente natural, resultado del movimiento de traslación de la Tierra. Es decir: de la órbita que nuestro planeta describe alrededor del Sol cada ciclo anual. Justo cuando el Sol cruza el ecuador celeste yendo de sur a norte, el día dura exactamente lo mismo que la noche. De ahí que equinoccio quiera decir ‘noche igual’ en latín. 

¿La primavera llegó antes este año?

Foto de Ibrahim Rifath en Unsplash

Astronómicamente, la primavera no llegó antes en 2023. Aunque durante el siglo XX la primavera comenzó siempre el 21 de marzo, el evento se adelanta cada vez más con el avance del calendario gregoriano, que comprende un ciclo de 400 años. Por ello, los seres humanos contemporáneos no volveremos a ver un inicio de primavera el 21 de marzo —a menos de que persistamos hasta el siglo XXII.

Con respecto a por qué ha habido tanto calor en las últimas semanas del invierno, el problema gira en torno a la crisis climática. Por primera vez en 2 millones de años, los seres humanos provocamos un pico nunca antes visto en emisiones de gases de efecto invernadero. Por ello, el planeta entero está más caliente que nunca antes.

cuándo empieza la primavera 2023

Foto de Ryoji Iwata en Unsplash

DE HECHO, HAY ESTUDIOS QUE PRONOSTICAN QUE LA CRISIS CLIMÁTICA PROVOCARÁ QUE EL VERANO DURE 6 MESES. NO ES QUE LA ÓRBITA DE LA TIERRA ALREDEDOR DEL SOL SE HAYA ALTERADO: POR EL CONTRARIO, LOS HUMANOS PROVOCAMOS QUE LAS CONDICIONES DE LA BIOSFERA CAMBIARAN HASTA EXTREMOS INSOSTENIBLES PARA LA VIDA.

Por ello, la Organización de Naciones Unidas por medio de la UNICEF no deja de enfatizar la necesidad de crear «medidas urgentes y dramáticas de mitigación de emisiones para contener el calentamiento global y proteger vidas«.

Imagen de portada: Vista de Tokio en primavera / GETTY IMAGES.

FUENTE RESPONSABLE: National Geographic en Español. Por Andrea Fischer. 4 de marzo 2023.

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Así funcionaba el calendario en el Antiguo Egipto.

La observación de los fenómenos astronómicos llevó a los egipcios a desarrollar una cultura fundamentada en ellos. Es decir, para los antiguos egipcios fue el ciclo solar el que marcaba el ritmo de su vida y el del país. Re, dios del Sol, surcaba los cielos por la mañana y la ultratumba durante la noche, superando a los enemigos de las tinieblas para resucitar, al día siguiente, con toda su fuerza. Así, día tras día, se sucedían el ciclo de la luz y de la oscuridad, el de la vida y de la muerte.

La economía de los antiguos egipcios se basaba en la agricultura. Vivían de lo que les daba la tierra, y el ciclo que regía la vida agrícola era el del Nilo, el río que regaba sus cultivos y los inundaba con su limo fertilizante de forma regular cada año. La necesidad de prever las cíclicas inundaciones del Nilo, la retirada de las aguas o las épocas de siembra y de siega llevó a los egipcios a elaborar un minucioso calendario. 

SIRIO MARCA LA INUNDACIÓN DEL NILO

En Egipto existían dos calendarios. Uno oficial, de carácter religioso y administrativo, y otro agrícola. El calendario oficial tenía un año de 365 días dividido en doce meses de 30 días cada uno, organizados en tres periodos de 10 días. Para ayudar a ajustar el calendario al ciclo solar se añadían cinco días (llamados epagómenos, es decir, añadidos) a cada año. La leyenda atribuye al dios Thot el origen de los días epagómenos; se dice que los ganó jugando a las damas y se los regaló a su amante Nut, diosa del Cielo. Este calendario tenía un ligero desajuste con el ciclo solar (que nosotros corregimos añadiendo un día cada cuatro años, con los años bisiestos).

Para ayudar a ajustar el calendario al ciclo solar se añadían cinco días, llamados epagómenos.

La diosa del cielo Nut representada en el Papiro Greenfield. Museo Británico, Londres.Foto: PD

Por su parte, el calendario agrícola estaba marcado por las inundaciones del Nilo. Estaba formado por 365 días y 6 horas. La aparición de la estrella Sirio o Sotis en el horizonte coincidía con el inicio de la inundación anual. 

La estrella es visible durante un breve espacio de tiempo ya que coincide con la salida del Sol, y con su luz la estrella deja de verse. La primera descripción que se tiene de esta estrella es de la época del faraón Dyer, de la dinastía I, en una tableta de marfil procedente de Abidos. 

Se la representa como una vaca sentada con una planta (ideograma de «año») entre sus cuernos. En los Textos de las pirámides se la describe como unida a Osiris, dando luz a la estrella de la mañana. Para los egipcios se trataba de la estrella más importante.

EL PRIMER CALENDARIO

El calendario civil y el agrícola tenían un desajuste con el ciclo solar y solo podían coincidir cada 1.456 años (años de duración del ciclo sotíaco). Se conoce una sincronización de los dos ciclos en el año 139 d.C., en época del emperador Antonino Pío, lo que se conmemoró con la emisión de una moneda en Alejandría.

Ambos calendarios dividían el año en tres estaciones. La primera era Akhet, la inundación de las orillas del Nilo. Iba de mediados de julio hasta finales de octubre. 

La segunda estación, de noviembre a febrero, era Peret; el agua se había retirado dejando sobre el suelo el limo rico como adobo fértil. Era el momento de preparar la tierra y plantar las semillas. 

Chemu era la última de las estaciones: la siega, que duraba de marzo a principios de julio. Cerca del 18 de julio volvía a aparecer Sotis y comenzaba de nuevo el ciclo de inundaciones.

El año se dividía en tres estaciones: Akhet, la inundación; Peret, la siembra, y Chemu, la siega.

Zodíaco de Dendera. Museo del Louvre, París.Foto: PD

La ciencia astronómica en el antiguo Egipto se desarrolló para la medición del tiempo y la orientación de edificios religiosos y funerarios. Se determinó con bastante exactitud el polo Norte y su variación a lo largo de los siglos. Dieron nombre a estrellas, constelaciones y planetas. 

Dividieron el cielo en 36 constelaciones, también llamadas «decanos» ya que cada una abarcaba 10º, a modo de calendario y reloj nocturno. También dividieron el día en 24 horas. Cada hora tenía su nombre, y su representación femenina es muy común en el Reino Nuevo.

LA OBSERVACIÓN DE LAS ESTRELLAS

Existían tres instrumentos básicos con los que los antiguos egipcios observaban los astros: el gnomon (palo vertical que mide la altura del Sol a partir de la proyección de su sombra); el merjet, que se utilizaba en la astronomía lunar y era similar a una plomada, y, por último, el inter columpio, un palo ahorquillado usado en la observación de las estrellas.

Representación del cielo astronómico de la tumba de Senenmut en Deir el-Bahari. MET, Nueva York.Foto: PD

Algunas tumbas del Reino Nuevo cuentan con representaciones astronómicas en los techos, como es el caso de la cámara funeraria de la tumba de Seti I en el Valle de los Reyes. 

Una de las más conocidas es la de Senenmut, arquitecto de la reina Hatshepsut, en su tumba de Deir el-Bahari. En esta representación aparecen doce círculos que simbolizan el primer día de cada mes. Cada círculo está dividido en 24 partes, que son las horas del día. 

Los círculos están repartidos en tres secciones (las estaciones) de un rectángulo. De la misma manera que cada año se renovará el ciclo de vida, lo mismo le sucederá al difunto en su ciclo de vida y muerte.

Una de las representaciones astronómicas más conocidas es la de la tumba de Senenmut, arquitecto de la reina Hatshepsut.

Otro de los calendarios a destacar es el del templo funerario de Ramsés II, el Ramesseum. 

En este lugar se representan los doce meses del año, los cinco días epagómenos, la estrella Sotis, el dios Thot (dios de la medida, la exactitud y la ciencia) y las tres estaciones.

Imagen de portada: Techo astronómico en la cámara funeraria de la tumba de Ramsés VI (KV 9) en el Valle de los Reyes. Foto: R Prazeres (CC BY-SA 4.0)

FUENTE RESPONSABLE: Historia National Geographic. Por Marta Saura. 31 de enero 2023.

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