Elizabeth Holmes, «la nueva Steve Jobs», condenada a 11 años de prisión por fraude con Theranos.

La fundadora de Theranos fue condenada por cuatro delitos graves de fraude. Aseguraba haber desarrollado un dispositivo médico revolucionario. Pero nunca funcionó.

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La empresaria estadounidense Elizabeth Holmes, llamada alguna vez «la nueva Steve Jobs», fue sentenciada a poco más de 11 años de prisión por defraudar a los inversionistas con Theranos, su empresa de biotecnología que prometía una revolución en diagnósticos médicos.

La fundadora de Theranos fue condenada en enero por cuatro delitos graves de fraude al persuadir a inversionistas durante 15 años de que había desarrollado un dispositivo médico revolucionario antes de que la empresa colapsara tras una investigación hecha por The Wall Street Journal.

La fiscal federal Stephanie Hinds afirmo que «la sentencia refleja la audacia de su fraude masivo y el enorme daño que causó».

«Por casi una década Elizabeth Holmes fabricó y difundió falsedades elaboradas para atraer a una legión de inversionistas, tanto grandes como chicos, y su engaño provocó la pérdida de cientos de millones de dólares», añadió la fiscal en una declaración después de la decisión del juez.

Holmes, que está embarazada, no tendrá que entregarse hasta el 27 de abril del próximo año, de acuerdo con el fallo del juez federal de distrito, Edward Davila, pronunciado en un tribunal de San José, California.

Su abogado anunció el viernes que presentará una apelación.

«Asumo frente a ustedes mis responsabilidades por Theranos. Amé Theranos. Era el trabajo de mi vida», declaró Holmes en la audiencia, entre sollozos, justo antes de ser pronunciada la sentencia.

«Estoy devastada por mis fracasos», agregó la exestrella de Silicon Valley. «No pasó un día de los últimos años sin que yo haya estado profundamente afectada por lo que las personas tuvieron que pasar a causa de mis errores», dijo.

«Dí todo de mí para construir nuestra compañía y para tratar de salvarla», agregó.

Sin embargo, Hinds argumentó en los documentos judiciales que Holmes estaba «cegada por la ambición».

Con aparente nerviosismo a su llegada al tribunal, la exdirectiva de Theranos, de 38 años, estaba acompañada por sus padres y por su compañero, Billy Evans.

La fiscalía había solicitado 15 años de prisión y la restitución de 800 millones de dólares a las víctimas de Holmes, mientras que la defensa había pedido una condena máxima de un año y medio de prisión.

«La tragedia en ese asunto es que la señora Holmes es brillante» y llegó a hacerse un lugar en un mundo «dominado por los egos masculinos», señaló el juez.

Pero también hubo «suficientes pruebas de manipulación y de mentiras utilizadas para hacer negocios», agregó.

El magistrado dijo no haber tenido en cuenta el aparente remordimiento de Holmes con respecto a los riesgos potenciales para los pacientes, dado que fue absuelta de los cargos de fraude contra ellos.

Holmes fundó Theranos en 2003, a los 19 años de edad, con la idea de fabricar una herramienta de diagnóstico rápido con unas pocas gotas de sangre, indoloro y menos caro que los realizados por laboratorios tradicionales.

La empresaria convenció a los inversionistas de que su invento podría cambiar la práctica médica, reemplazando costosas pruebas de laboratorio. Sus argumentos le ayudaron a recaudar cerca de mil millones de dólares sin haber logrado nunca ingresos significativos.

El meteórico ascenso y rápida caída de Holmes ha sido el tema de libros, películas y series de televisión que enfocaron su historia como una advertencia sobre los excesos de la industria de la tecnología que sigue de forma ciega a líderes carismáticos.

En cierto punto, la empresa contó en su junta directiva con el exsecretario de Defensa de Estados Unidos James Mattis y con los exsecretarios de Estado Henry Kissinger y el fallecido George Shultz.

Imagen de portada: Elizabeth Holmes

FUENTE RESPONSABLE: Página 12. 19 de noviembre 2022.

Sociedad/Negocios/Estafas/Actualidad

 

 

 

Qué es la «Matanza de cerdos», la estafa financiera con la que manipulan emocionalmente a las personas antes de vaciarles las cuentas.

¿Quién no quiere tener una vida mejor? Bajo esta premisa se mueven los estafadores de la llamada «Pig Butchering» (matanza del cerdo) en las redes sociales en busca de su próxima víctima a la que engatusar convirtiéndose, por ejemplo, en la pareja que siempre quisieron o en el hermano que nunca tuvieron, para después dar el giro hacia las inversiones.

Se trata así de una estafa financiera a largo plazo relativamente nueva en la que las víctimas -a quienes los estafadores llaman «cerdos»- son «masacradas» después de haber sido manipuladas emocionalmente para convencerlas de invertir grandes sumas en supuestas plataformas de comercio impulsadas por criptomonedas.

«La metodología es nueva, pero utiliza las mismas características de las estafas románticas», explica a BBC Mundo Luis Orellana, experto de la Policía de Investigaciones de Chile (PDI) y secretario ejecutivo de la red de lucha contra el cibercrimen en Europa y Latinoamérica CIBELA.

«Lo diferente de este delito es el tiempo que dedican los estafadores a engordar a la víctima para después masacrarla cuando logran que invierta. Está relacionada principalmente a inversiones con criptomonedas o divisas virtuales», agrega.

En qué consiste esta estafa

Todo comienza con un mensaje inocente a través de whatsapp o de alguna red social en el que escriben cosas como «Hola, te tengo entre mis números de contacto, parece que nos hemos conocido en algún lugar» o una supuesta equivocación «Uy, lo siento, me equivoqué» o a través de plataformas de citas como Tinder donde atraen a sus objetivos con fotos atractivas.

El contacto surge como algo casual.

«Lo hacen parecer algo normal y cuando logran entablar conversación empiezan a hablar sobre la vida, gustos, etc. Las conversaciones se transforman en algo común y siempre son por mensajería instantánea. Nunca hablan por teléfono», detalla Orellana, que con CIBELA forma parte del programa de asistencia contra el crimen transnacional organizado entre Europa y Latinoamérica conocido como El PAcTO.

Las víctimas son preparadas pacientemente durante semanas. Se presentan, por ejemplo, como esa persona que te da el apoyo que buscabas. «Así es como se ganan tu confianza para finalmente manipularla en tu contra. Todo ello implica una gran manipulación emocional», explica a BBC Mundo Grace Yuen de la organización internacional de lucha contra estas estafas Gaso.

Una vez establecido un vínculo fuerte de confianza, los estafadores no piden dinero directamente, sino que presentan a las víctimas un sitio web o una aplicación de inversión falsa en la que las víctimas se sienten seguras para depositar fondos.

Giro hacia las inversiones

«Se toman todo el tiempo. Cuando ya han generado los lazos de confianza, ahí es cuando comienza la segunda etapa, cuando pasan a hablar del tema de inversión y de los beneficios que genera. 

Hemos tenido casos en Chile donde les hablan de información privilegiada, de un supuesto tío o primo que trabaja en un banco de inversión en criptomoneda y les hablan de una elevada rentabilidad», detalla Orellana.

Ilustración de una mano quitando un billete de dólar a un hombre

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Las víctimas pierden una media de US$121,926, según las cifras registradas por Gaso.

«Todo el mundo quiere tener una mejor vida y entregan dinero a quien creen que les puede ayudar a hacerlo crecer. Los estafadores les dicen cosas como que les quieren ayudar a ofrecer a su familia una vida mejor. Cosas como esas les hacen caer y les hacen invertir fortunas en plataformas», indica por su parte Yuen.

Los estafadores acaban con las reticencias que puedan tener sus víctimas haciéndoles creer que invertirán conjuntamente, es decir, si la inversión es de US$20.000, cada uno pondrá la mitad, por ejemplo.

Poco a poco les irán indicando cómo invertir cantidades de dinero cada vez mayores mediante una serie de técnicas psicológicas y artimañas en el sitio web o la aplicación que controlan y en la que ven supuestas ganancias de sus inversiones. Son aplicaciones o webs similares a las originales, pero en este caso son falsas. Están controladas en todo momento por los estafadores.

«Nosotros hemos tenido personas en Chile que empiezan con bajas inversiones y después empiezan a pedir préstamos, usan su dinero de jubilaciones… el problema surge cuando quieren retirar algunas ganancias», dice Orellana.

Ilustración de un estafador sentado al ordenador haciéndose pasar por una mujer en una red social

FUENTE DE LA IMAGEN -GETTY IMAGES. Es una estafa que puede tener un guión de fraude romántico, pero que dará un giro hacia la inversión en criptomonedas.

«Muchas de estas estafas están relacionadas con páginas de citas. Especialmente durante la pandemia, este tipo de plataformas eran muy comunes», apunta Yuen. «Pero no todas las estafas son sólo románticas.

Ahora estamos viendo muchas víctimas que han conocido a sus estafadores en Instagram, Facebook o Linkedin, esta última es una de las grandes, aunque en realidad utilizan cualquier red social», agrega.

Quiénes son las víctimas

Lejos de lo que se pueda pensar, en este tipo de engaño hay un gran número de personas con estudios e incluso con conocimientos en finanzas.

«Cerca del 80% o más de las víctimas tienen títulos universitarios y un gran porcentaje de ellos tienen un máster o doctorado. Son víctimas de todas las ramas: desde enfermeras y abogados hasta informáticos o ingenieros de telecomunicaciones. Son todas personas con una elevada educación de edades comprendidas normalmente entre los 24 años y finales de los 40. Aunque ahora también estamos viendo víctimas mayores», detalla Yuen.

Los estafadores tienen un guion para adaptarse a personas de cualquier edad. Cualquier persona puede ser objetivo de esta estafa que comenzó en China a finales de 2019, pero que se extendió al mundo en los años siguientes, principalmente a Estados Unidos.

Mujer con celular en una aplicación de compra y venta de criptomonedas

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Los estafadores se ayudan de programas de traducción para llegar a todo el mundo.

«Cualquier persona puede ser susceptible de esta estafa», afirma Yuen al mismo tiempo que apunta que también hay latinoamericanos entre las víctimas, aunque principalmente se mueven en zonas donde piensan que puede haber una cierta cantidad de dinero como es el caso de regiones como California, donde hay sueldos muy elevados.

Buscan maximizar sus beneficios. «Muchas víctimas, por ejemplo, que vienen a nosotros desde California fácilmente han perdido un millón de dólares en esta estafa», explica la portavoz de Gaso, una organización creada en 2021 por una mujer que fue víctima de este tipo de fraude.

«Pero por supuesto que hay víctimas también en Sudamérica. Nosotros conocemos gente que ha sido estafada y que es de Perú o Brasil o España, por ejemplo. No es para nada poco común», agrega.

Este perfil de víctima se aplica a todos los países. «Hemos tenido denuncias de personas con estudios y conocimientos digitales y también gente que trabaja en el área financiera. También jubilados que invierten su jubilación. Son personas de todo estilo», apunta Orellana sobre el perfil de las víctimas en Chile.

Cómo las seleccionan

Los estafadores saben hacer muy buen uso de las redes sociales para seleccionar a sus potenciales víctimas. Pero la que más útil les resulta es LinkedIn.

«Está llena con información muy buena para los estafadores. Saben tu nivel de estudios, lo que ya de por sí solo dice mucho. Si has ido a una universidad de renombre hay una buena posibilidad de que estés ganando bastante dinero. Si trabajas en una organización de reconocimiento mundial es lo mismo», detalla Yuen.

Mujer con cara de preocupación delante del computador

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. El 41% de las víctimas han conocido a su estafador en Facebook, Instagram o WhatsApp, según cifras de Gaso.

«También pueden calcular tu edad de tu fecha de graduación y ver cuántos años has estado trabajando en una determinada industria. Empezarán con conversaciones normales de cuántos años llevas trabajando en la industria tecnológica, por ejemplo. Conversaciones que se pueden tener cuando conoces a alguien en una fiesta.Todo ello les vale para darse cuenta de si eres un buen objetivo y si merece la pena invertir tiempo en ti», agrega.

Más de 429 millones de dólares en pérdidas

En 2021, el Centro de Denuncias de Delitos en Internet del FBI recibió más de 4.300 denuncias relacionadas con «Pig Butchering», lo que supuso más de 429 millones de dólares en pérdidas.

En este fraude es muy difícil recuperar el dinero ya que en el momento en el que lo recibieron lo sacaron inmediatamente. Normalmente la víctima hace tiempo que envió el dinero, por lo que se pierde el rastro del dinero.

A través de Gaso han denunciado alrededor de 2.000 personas desde mediados de 2021, con un promedio de US$173.000 por víctima de este tipo de estafa.

Desde la organización reconocen que «eso es sólo la punta del iceberg» de una estafa que suele operar desde centros situados en Asia. En algunas ocasiones incluso, como sucede en países como Camboya, Laos y Myanmar, los estafadores son a su vez víctimas de una trama de tráfico humano.

Entre sus denuncias, Gaso tiene casos como, por ejemplo, el de una mujer de unos 60 años, que su estafador encontró en LinkedIn.

«El perfil del estafador le recordaba a su hijo. Ella también era inmigrante. 

Había dejado China para ir a EE.UU hace muchas décadas y empatizó con la historia del joven que se acababa de mudar de China a EE.UU hace cuatro años y que estaba aún sufriendo con los choques culturales. Sus instintos maternales se despertaron y los proyectó sobre el estafador. La convenció para invertir hasta más de un millón de dólares a través de la plataforma», relata Yuen.

«Hay muchas historias trágicas como la de una mujer que era divorciada e invirtió todos sus ahorros en una plataforma», indica la experta. «Tenemos muchas mujeres que son viudas o divorciadas y preparadas para seguir adelante y que los estafadores utilizan».

Estafas en Latinoamérica

En el caso de Latinoamérica, si bien es difícil tener datos exactos del número total de afectados, en CIBELA hicieron una medición de los resultados de la campaña informativa del programa de asistencia el PAcTO durante 60 días.

En total, 298 denuncias estaban relacionadas con estafas de criptomonedas. A la cabeza de los países más afectados se encuentra Chile, seguido de Ecuador, Argentina y Colombia.

Asimismo, según este estudio, el 65% de las víctimas de «Pig Butchering» eran hombres y el 35% mujeres. Mientras, el grupo más grande es el de las personas de 30 a 50 años y las cantidades estafadas van desde los US$200 hasta los US$150.000. «En Chile tuvimos el caso de una persona a la que estafaron US$150.000», informa Orellana.

A veces, las víctimas pueden volver a ser objeto de una nueva estafa.

«Tuvimos el caso de una persona a la que estafaron con criptomonedas a través de una web falsa. Cuatro meses después recibió un mensaje de un estudio de abogados que le dijo que la web que le estafó está siendo investigada en EE.UU y que están preparando una demanda colectiva por lo querían ver si quería ser parte», recuerda el experto chileno.

«Hasta ahí no le piden dinero, sólo si está de acuerdo. Cuando pasa un tiempo le dicen que la demanda sigue por buen camino y que ellos solo cobrarán al final un porcentaje del dinero recuperado. Pero entre medio solicitan dinero para un perito y al final le estafan de nuevo», agrega al mismo tiempo que insiste en la máxima de «nunca creer o confiar en personas que no conoces».

Cómo protegerse

Desde el FBI lo resumen en cinco puntos:

  • Nunca envíe dinero, comercie o invierta basándose en los consejos de alguien que sólo ha conocido por Internet.
  • No hable de su situación financiera actual con personas desconocidas y que no sean de su confianza.
  • No facilite sus datos bancarios, su número de la Seguridad Social, copias de su documento de identidad o pasaporte, ni ninguna otra información sensible a nadie online o a un sitio que no sepa que es legítimo.
  • Si un sitio de inversión o de comercio online promueve beneficios increíbles, lo más probable es que sea eso: increíble.
  • Tenga cuidado con las personas que afirman tener oportunidades de inversión exclusivas y le instan a actuar con rapidez.

Imagen de portada: GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: Almudena de Cabo; BBC News Mundo. 5 de octubre 2022.

Sociedad/Economía/Estafas/Criptomonedas

 

 

 

 

A BANKSY NO LE GUSTA LA RURAL.

Muestra del genial artista callejero británico en un predio que simboliza la estafa a la sociedad.

Una muestra no autorizada en un espacio cuyos fines comerciales deberían ser ilegales. Desde Plaza Italia se puede leer el enorme cartel que dice “¿Genio o vándalo?”, haciendo alusión a Banksy, el artista británico cuyas obras se exhiben desde esta semana, sin su consentimiento, en La Rural de Buenos Aires. Probablemente los verdaderos vándalos sean justamente quienes lucren con esta exposición.

¿Quién es Banksy?

En general a la humanidad le atrae aquello que no puede tener. Hay cientos de artistas con nombres de fantasía, pero en el caso de Banksy, él hizo del misterio en torno a su identidad una parte central de su obra. Por ello, como nadie sabe cuál es su nombre original o en qué fecha y lugar exactos nació, todo el mundo se lo pregunta. 

Evidentemente es información que si estuviese a la mano no sería lo fundamental. Se conoce que comenzó a pisar fuerte en el mundo del street art durante la década del ‘90, que nació en Inglaterra, en algún lugar cercano a Bristol, y que es un hombre. Pero por fuera de esos datos típicos, hay información sensible sobre este grafitero que sí está a la mano y que pareciera ser lo más determinante a la hora de caracterizar su identidad: es un artista cuya producción es absolutamente ideológica, y aunque a esto podría esgrimirse que todo arte es político, en su caso lo es de manera explícita. Banksy, además de transitar el campo de la denuncia, lo trasciende y pasa a la acción.

Un grafitero que compró un barco para rescatar personas en el mar es una rara avis. En 2020 el británico financió la compra de un barco de la Marina francesa para llevar a cabo misiones humanitarias. Se trata de una embarcación de 30 metros de eslora, pintada de rosa, que lleva el nombre de una anarquista francesa, Louise Michel. La tripulación se reivindica como parte de un proyecto feminista y antifascista, y cuando los rescates comenzaron a efectuarse, Banksy posteó en su cuenta de Instagram: “Como la mayoría de las personas que tuvieron éxito en el mundo del arte, me compré un yate para navegar por el Mediterráneo”. Ácido, directo y consecuente.

Sus obras son seguramente la mejor forma de conocerlo. Uno de los grandes momentos que protagonizó fue al realizar una instalación él mismo, cuando entró a Disney y emplazó allí una figura disfrazada de un prisionero de Guantánamo. También ha pintado murales en Cisjordania, en el muro que separa Israel y Palestina. En este sentido, a unos 40 kilómetros de Belén, creó un hotel con 10 habitaciones, The Walled Off Hotel, para generar trabajo a nivel local y con una sala especial para que, en territorio israelí, puedan exponer sus obras artistas palestinos.

Muestra NO autorizada

En el Instagram oficial del grafitero se puede ver una captura de pantalla que muestra el siguiente chat:

—Hey, Banksy, vi esto y me acordé de vos. (Se observa la imagen de una muestra.)

—Sos gracioso. ¿Qué carajo es eso?

—Una exhibición de tu trabajo en Moscú. Cobran 20 libras para entrar. LOL.

—Me encantaría que pudiera parecerme gracioso. ¿Qué es lo opuesto a LOL?

—Creo que es LOL.

—Sabés que eso no tiene nada que ver conmigo, ¿no? Yo no le cobro a la gente para ver mi arte, salvo que se puedan subir a una Vuelta al mundo (en alusión a un parque temático que abrió al sur de Inglaterra durante cinco semanas como una parodia a Disney).

—Lo han hecho que luzca como algo legal, creo que deberías hacer algo, ¿no podés hacer un comunicado de prensa?

—Mmm… No estoy seguro de ser la persona indicada para quejarme acerca de personas que muestran imágenes sin permiso.

—No, amigo, esto es una estafa. Tenés que hacer algo.

—No sabría ni por dónde empezar.

—¿Posteando una captura de este chat?

—LOL.

 Los organizadores de la muestra que comenzó esta semana en Buenos Aires saben perfectamente que buena parte de la obra de Banksy es considerada “vandalismo”, porque justamente la esencia misma del arte callejero es ir y pintar ahí donde no te permiten hacerlo. 

En esto se amparan para exponer sus obras sin consentimiento, algo así como “Ladrón que roba a ladrón tiene cien años de perdón”. Pero no todo es lo mismo. Una cosa es el arte urbano, la pintada, el esténcil. 

Y otra muy distinta es que un puñado de millonarios que tenían originales de Banksy los “presten” para que se organice una muestra de su obra, con fines de lucro y sin autorización.

La Rural y su compra “vil”

En diciembre de 2012 los diarios argentinos nacionales explotaron: Cristina quería expropiar La Rural. “La yegua”, no conforme con el lío que había armado en 2008, ahora iba por el símbolo de los símbolos, ese lugar lleno de olor a bosta a donde la gente se viste de gala para visitarlo. 

En verdad la palabra “expropiar” fue usada con malicia por las grandes empresas de comunicación, porque formalmente no se trataba de una expropiación sino del decreto presidencial 2552 que disponía la “nulidad absoluta del decreto 2699 del año 1991” que había determinado la venta de este inmueble perteneciente al Estado. 

El motivo de la nulidad radicaba en el precio vil por el cual el predio ferial de Palermo había sido vendido a la Sociedad Rural Argentina en 30 millones de dólares, cuando un peritaje oficial determinó que el valor real era de 131,8 millones. Les faltaron 100.

Al anunciar la medida, el entonces jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, señaló que 11 ex funcionarios estaban procesados por el delito de peculado. Se trataba de: Domingo Cavallo (ex ministro de Economía); Eduardo Agustín Carlos de Zavalía (ex presidente de la Sociedad Rural); Juan Alberto Ravagnani (ex secretario de la entidad); Raúl Angelini, Ricardo Schapiro y Juan Manuel Insúa (ex funcionarios del Banco Ciudad); Jorge Frost, Carlos Alberto Ratto y David Ivakhoff (ex funcionarios del banco Hipotecario); y Matías Ordóñez Jiménez Zapiola y Gastón Figueroa Alcorta (ex funcionarios públicos). La presencia de los funcionarios de los bancos Hipotecario y Ciudad radica en que lo único que estuvo mal no fue el precio sino la forma misma de fijarlo. La ley 21.626 exigía que el cálculo del valor del terreno fuera efectuado por el Tribunal de Tasaciones de la Nación, pero esto no fue así sino que los bancos mencionados señalaron el precio. Además la venta fue realizada en forma directa, evitando los mecanismos vigentes, que eran concurso o licitación pública.

La Rural apeló la medida y la Cámara Federal Civil y Comercial suspendió el decreto el 4 de enero de 2013. Esto fue confirmado por la Corte Suprema en agosto de ese año con cinco votos a favor –Carlos Fayt, Juan Carlos Maqueda, Enrique Petracchi, Elena Highton y Carmen Argibay– y dos en contra, a cargo de Eugenio Zaffaroni y Ricardo Lorenzetti. 

En abril de 2016 el gobierno nacional decidió seguir adelante con las medidas iniciadas en 2012. Se trata de un caso muy particular: una medida de Cristina Fernández de Kirchner, avalada por Mauricio Macri, nada menos que en contra de la entidad agropecuaria. La Sociedad Rural Argentina, fundada en 1866, ocupa el terreno de Palermo desde 1878 por un acuerdo con el Estado, y la compra en cuestión se ejecutó durante el gobierno de Menem.

Un elefante rosa frente a nuestras narices

En la actualidad la recuperación del predio de La Rural sigue pendiente y, mientras tanto, el uso comercial no ha cesado. 

En el año 2006, Banksy realizó en Los Ángeles su muestra Barely Legal”, que significa “Casi legal”, un evento gratuito en donde expuso parte de sus producciones artísticas. En el marco de dicha exhibición se podía ver un elefante real pintado como el decorado de la pared, con pintura para niños. El objetivo, bastante literal, era señalar esas cosas enormes que tenemos frente a nuestras propias narices y que no vemos, justamente como el predio de La Rural. 

Miles de personas pasan todos los días por Plaza Italia, en la Capital Federal, y a nadie se le ocurre tomar ninguna acción al respecto. Probablemente el punto que explique esta inacción sea que la sociedad en su conjunto no termina de sentir como propio el patrimonio del Estado.

Una digresión: una venezolana, entrevistada por quien escribe, se refirió hace algunos años a las políticas de Chávez de la siguiente manera: “Se creó una misión que se llamaba Tu Casa Bien Equipada, a partir de la cual te ponían en casa tu televisor, tu nevera, tu cocina. Y no es, como quiere decir alguna gente para descalificar, que nosotros seamos unos parásitos porque el gobierno nos está regalando estas cosas, no, eso es producto de nuestro trabajo, de nuestro esfuerzo por defender a la patria. Lo que hemos recuperado es nuestro petróleo, nos pertenece, antes iba a los Estados Unidos y a las grandes oligarquías venezolanas, ahora esos recursos se transforman en política y van para nosotros”. Tal vez si miles de argentinos sintieran que La Rural les debe 100 millones de dólares, harían algo al respecto. O al menos, no pagarían por entrar. LOL.

Los ¿límites? del capital

La SRA ha representado en la historia de este país a los sectores adinerados, a los golpes de Estado, la homofobia y el racismo. 

Banksy está en las antípodas. Por eso este artículo se pregunta cuáles son los límites del capital, si es que los tiene. Cuando una persona compra un libro, compra el objeto, no el texto. No puede un cineasta usar un pasaje completo de García Márquez en un guión propio sólo porque tiene en el living de su casa un ejemplar que contiene dicho fragmento. Que un millonario adquiera un Bansky no debería habilitar a que cobre por exponerlo.

En 2018 en una subasta de arte se vendió una de las obras más famosas de Banksy, “Niña con globo”, por 860.000 euros. En el instante en que fue vendida, la obra se auto destruyó. La lámina estaba expuesta debajo de un marco, y en el mismo había escondida una trituradora de papel, que se activó en el momento justo haciendo trizas ese original tan preciado. Las metáforas del grafitero no son muy elaboradas, más bien buscan que el sentido sea evidente. No todo se puede comprar con plata.

La web oficial del artista callejero señala: “Los miembros del público deben saber que ha habido una serie reciente de exhibiciones de Banksy, ninguna de las cuales es consensuada. Han sido organizados completamente sin el conocimiento o participación del artista. Por favor, trátenlos en consecuencia”.

Si la muestra que comenzó esta semana tuviera algo del espíritu del artista cuya obra se expone, no se realizaría en un predio que simboliza una estafa a la sociedad. Habría entradas libres y gratuitas, u obras que sirvan a la población con el dinero recaudado. Ni la una ni la otra. La entrada sale más de 3.000 pesos y las ganancias no irán ni para los vecinos ni para el Estado. 

La mugre se esconde debajo de la alfombra. Quienes pueden, pagan. Y quienes no, se quedan afuera.

La bala no salió

Al momento del cierre de esta nota, la Argentina está conmocionada. Un hombre intentó matar a Cristina Fernández de Kirchner. Es casi imposible concentrarse para corregir los párrafos anteriores cuando sucede algo tan mayúsculo. 

El presente texto mencionaba en alguna de las líneas precedentes que las grandes empresas de comunicación titularon “expropiación” en lugar de “recuperación”, y mencionaba también a una Corte Suprema que respaldó a la SRA para que siguiera detentando el poder sobre un predio que no le corresponde. 

Esos dos actores, los grandes medios y la Corte, son a juicio de quien escribe los grandes responsables del atentado de ayer. En la Argentina se ha tergiversado el sentido de la libertad de expresión. Se ha construido un relato que sugiere que ese derecho consiste en poder decir cualquier cosa. Pero no es así. Hay una diferencia abismal entre instigar la violencia con discursos de odio y comunicar los propios pensamientos. La Justicia tiene el deber de actuar en pos de la libertad y en contra de la violencia, pero no hay Justicia. 

No hay un Poder Judicial a la altura de la República. Hay una corporación. Cuando los jueces y el periodismo golpean sistemáticamente la democracia, la pueden quebrar. La solución a la crisis política actual pareciera ser una reforma judicial. Medios y jueces dignos para alcanzar esa Argentina normal que fue prometida alguna vez. Una Argentina más parecida al arte de Banksy que al vandalismo de la Rural.

Imagen de portada: “Ramo de flores” por Bansky

FUENTE RESPONSABLE: El cohete a la Luna. Por Manuela Irianni. 4 de septiembre 2022-

Sociedad y Cultura/Buenos Aires; Argentina/ La Rural/Corrupción/Estafa/Bansky/ Pensamiento crítico.

 

 

El estafador que utilizó la radio cristiana en Estados Unidos para robar decenas de millones de dólares.

Entre sus oyentes, William Neil «Doc» Gallagher era conocido como el «Doctor del dinero», un gurú financiero encantador que anunciaba sus servicios en una radio cristiana que se escuchaba en todo el «cinturón bíblico» estadounidense, que se extiende por todo el norte de Texas.

Sus anuncios solían concluir con un lema familiar: «Nos vemos en la iglesia el domingo».

«El doctor Neil Gallagher es un verdadero estadounidense de primer nivel, con integridad en todas sus actividades», dice un narrador en un video corporativo publicado en YouTube.

«La pasión de su vida es ayudar a las personas a jubilarse de forma segura, temprana y feliz».

El video de tres minutos continúa ensalzando los beneficios del «estilo visionario» del octogenario, afirmando que había guiado a más de 1.000 personas hacia la independencia financiera a través de su firma, Gallagher Financial Group, y de su libro «Jesucristo, maestro del dinero».

En realidad, Gallagher era un estafador que acumuló US$32 millones en un esquema Ponzi que se enfocaba principalmente en víctimas jubiladas de entre 62 y 91 años.

Una trampa con dinero

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Esquemas Ponzi

En los esquemas Ponzi, los primeros inversionistas obtienen «retornos» tomando el dinero de los inversionistas que llegan después de ellos.

El esquema lleva a quienes invierten a creer que las ganancias provienen de actividades comerciales legítimas (por ejemplo, ventas de productos y/o inversiones exitosas), y desconocen que otros inversores son la fuente de los fondos.

A todos se les suele prometer ganancias considerables con poco riesgo.

Para seguir funcionando, estos esquemas dependen de un flujo constante de nuevos miembros que den dinero a los que han invertido antes que ellos.

Cuando eso no sucede, la estafa colapsa.

Según documentos judiciales, Gallagher había estado defraudando a personas a través de un esquema Ponzi desde al menos 2013.

La Comisión de Bolsa y Valores de EE.UU. ordenó el cierre de sus dos empresas, Gallagher Financial Group, Inc. y la agencia W. Neil Gallagher, Ph.D., en marzo de 2019.

En noviembre un juez en el condado de Tarrant de Texas lo sentenció a tres cadenas perpetuas de prisión, que se sumaron a los 25 años de cárcel a los que había sido condenado en Dallas en marzo de 2020.

Gallagher prometía a sus víctimas un rendimiento anual de entre el 5% y el 8% de su inversión.

En cambio, no recibieron nada, y Gallagher destinó la mayor parte del dinero a gastos personales y de sus empresas, además de a pagar a inversores anteriores.

Para ocultar el fraude, también proporcionaba estados de cuenta amañados que mostraban saldos falsos.

Ilustración de la iglesia

La BBC no pudo comunicarse con el abogado de Gallagher.

Si bien la estafa de Gallagher atrajo la atención de los medios nacionales, sus métodos no son nuevos.

Aunque los esquemas Ponzi llevan el nombre de un estafador famoso de la década de 1920, Carlo Ponzi, las versiones de la estafa se remontan al menos a mediados del siglo XIX.

El medio que Gallagher usó para atraer víctimas, la radio cristiana, también ha sido popular durante décadas, y lo ha sido incluso frente a la dura competencia de los nuevos medios de comunicación.

Pero las casi 200 víctimas de Gallagher destacan una tendencia diferente: el fraude a personas mayores, un delito que el FBI cree está creciendo y que asciende a miles de millones de dólares cada año.

Entre las personas de las que se aprovechó se encontraban una mujer de unos 70 años que sufría de linfoma y que invirtió más de medio millón de dólares, y varios agentes de policía locales en servicio y retirados.

Muchas víctimas se vieron obligadas a vender sus casas, pedir préstamos a sus hijos o regresar al trabajo después de la jubilación.

Una alcancia de ahorro pierde su dinero.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Fue el peor caso de fraude de ancianos que ha visto en su carrera, dijo Lori Varnell, jefa de la Unidad de Fraude Financiero contra Personas Mayores del Fiscal de Distrito Criminal del Condado de Tarrant, Texas, a la BBC.

«Son personas que trabajaron toda su vida para ahorrar este dinero. Fue personal», dijo Varnell.

«Están devastadas. No fue solo el dinero. Fue una traición».

Para llegar a sus víctimas, Gallagher promovió los servicios de su compañía en iglesias y a través de la radio cristiana.

Un término general que abarca a miles de estaciones en todo el país que transmiten programación de orientación cristiana protestante, desde sermones y programas de entrevistas hasta música y noticias.

La radio cristiana sigue siendo inmensamente popular en EE.UU. Más de 20 millones de oyentes la sintonizan cada semana, según el Radio Advertising Bureau.

Varnell dijo que no le sorprendió que Doc Gallagher la usara para engañar a sus víctimas.

«Dentro de la comunidad cristiana, hay un alto nivel de confianza. Especialmente aquí en el ‘cinturón bíblico'», dijo.

Una biblia y una radio

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Una vez que Gallagher establecía un sentido de confianza con sus víctimas, era menos probable que «prestaran tanta atención a los detalles» de lo que estaba sucediendo, dijo Varnell.

Esta táctica es un excelente ejemplo de»fraude por afinidad», dijo David Fleck, exfiscal de Los Ángeles.

En estos esquemas, los estafadores apuntan a miembros de un grupo identificable, que van desde comunidades religiosas o étnicas hasta ciertas profesiones.

En muchos casos, utilizan a miembros del grupo para, sin saberlo, ayudar a anunciar la estafa a otros y a convencer a la gente de su validez.

«Se ve entre todos los grupos culturales y expatriados de todo tipo de países», dijo Fleck.

Los funcionarios dicen que los ancianos son un grupo de afinidad particularmente vulnerable.

Según el FBI, millones de estadounidenses mayores son víctimas de fraude cada año, acumulando más de US$3.000 millones en pérdidas al año.

Ilustración de William Gallagher

William Gallagher.

Jeffrey Cramer, un ex fiscal federal, dijo que los ancianos suelen ser objetivos lucrativos para los estafadores que asumen que tienen grandes ahorros.

«En su mayor parte, tienen más dinero porque han trabajado más tiempo», explicó Cramer.

«No tiene sentido tratar de estafar a un joven de 20 años. Alguien de 60 o 70 años puede tener múltiples inversiones y una casa que vale cinco veces lo que pagó por ella».

Varnell hizo eco de la evaluación de Cramer.

En el caso de Gallagher, este también se aprovechó de las «diferencias generacionales» entre sus víctimas, además de su fe, dijo.

«Estas son personas que creen que cuando un hombre te da la mano y te mira a los ojos, está bien», dijo.

«Están hechas para creerle a la gente porque mentir va en contra de los Diez Mandamientos».

Una persona mayor lee la biblia

FUENTE DE LA IMAGEN – PEOPLEIMAGES

Los expertos en fraude creen que solo se informa una fracción de todos los casos.

En los casos que van a los tribunales, es poco probable que las víctimas recuperen su dinero.

El estafador suele gastar los fondos tan rápido como ingresan, usándolos para continuar haciendo pagos fraudulentos o intentando esconderlos en cuentas en el extranjero.

Costo emocional

En el caso Gallagher, una parte del dinero fue gastado; otra, lavado; y el resto sigue desaparecido.

Si bien los costos financieros de los fraudes pueden ser devastadores para las víctimas y sus familias, el impacto real suele ser más profundo.

«Tiene un costo emocional y psicológico», dijo Cramer.

«Hay un elemento de vergüenza cuando has trabajado 20, 30, 40 años y literalmente no tienes nada».

Ilustración del libro "Jesus Christ, Money Master", de William Gallagher.

En el tribunal, muchas de las víctimas de Gallagher hablaron de ese costo psicológico.

Entre ellos estaba Susan Pippi, una mujer de 74 años que, con su esposo, perdió cientos de miles de dólares en la estafa.

«Ya no confío en nadie», dijo en un comunicado emitido por los fiscales del condado de Tarrant.

«Excepto en Dios y mi familia».

Pero es poco probable que este tipo de fraudes desaparezcan, dijo Varnell.

Un «ataque concertado» de estafadores, muchos de ellos en el extranjero, están robando los fondos de jubilación de los estadounidenses a un ritmo de «millones todos los días», dijo.

Los ancianos y sus familias deben estar atentos a las señales de advertencia.

«Si alguien se te acerca por motivos religiosos, debes sospechar mucho», dijo.

Cramer, por su parte, dijo que es probable que los fraudes por afinidad se vuelvan más comunes a medida que las generaciones más jóvenes y conocedoras de la tecnología crecen en las redes sociales.

Un estafador puede llegar a una audiencia mucho mayor, pero esconderse detrás de una cuenta y desaparecer.

La mayor parte de las ilustraciones fueron realizadas por Angélica Casas.

Mis estimad@s y buen@s amig@s; pido disculpas por lo que voy a escribir pero ello

ha sido mi frase de cabecera durante toda mi vida y se lo debo a las enseñanzas de

mis padres «DIOS O EN QUIEN CREAS; ESTA EN TODOS LADOS...y si eres buen cristiano

o de la religión que practiques, da gracias y dialogo con EL que te escuchara adonde

sea». No confies demasiado en los que venden FE, porque generalmente los mueve la

codicia o avaricia»

Imagen de portada: GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: BBC News. Por Bernd Debusmann Jr.

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