El plan para reconstruir la humanidad en caso de desastre planetario.

Avi Loeb nos habla sobre la necesidad de crear una copia de seguridad no solo del ADN de plantas y seres humanos, sino también de toda la cultura y conocimiento humanos.

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El Programa Artemis de la NASA nos llevará pronto de vuelta a la Luna. Ha pasado medio siglo desde que el último humano, el comandante Gene Cernan, pisó la superficie lunar durante la misión Apolo 17, el 13 de diciembre de 1972. 

Una vez que se establezca una base lunar para humanos, una prioridad importante debería ser dotarla de un sistema informático que recoja toda la información necesaria para reiniciar la vida en la Tierra. Esto incluye la información genética de todas las formas de vida terrestre, así como la información de todas las creaciones humanas, como los libros, la música y el contenido de Internet. El repositorio de datos lunares serviría el mismo propósito que el sistema de copia de seguridad y recuperación en la «nube» que contraté recientemente para mi nuevo ordenador. En una noche clara, la Luna aparecería como la «nube» de almacenamiento de datos definitiva.

Reiniciar la Tierra permitiría la oportunidad de un programa de recuperación selectivo, en el que sólo se reconstruyeran los aspectos positivos de nuestra vida.

La copia de seguridad de la información lunar puede actualizarse rutinariamente a través de canales de comunicación láser usando transmisores de datos desde la superficie de la Tierra. Dentro de unas décadas, una base lunar contará con un pequeño número de personas. Si una catástrofe golpea la Tierra, el sistema de copia de seguridad les permitirá seguir un plan de recuperación.

El Apolo 17 en la rampa de lanzamiento, la última nave que fue a la Luna. (NASA)

Hay muchos riesgos existenciales para la vida en la Tierra, como el cambio climático, una guerra mundial nuclear, pandemias, el impacto de un asteroide, la ebullición de nuestros océanos y ríos, o la calamidad inesperada de un evento astrofísico raro como una explosión de rayos gamma. La probabilidad de que cualquiera de estos fenómenos acabe con la humanidad es muy incierta [otras, como los supervolcanes o las tormentas solares extremas son riesgos mucho más altos — N. del T.] pero merece la pena tener un plan de seguridad. Por supuesto, reiniciar la Tierra permitiría la oportunidad de un programa de recuperación selectivo, en el que sólo se reconstruyeran los aspectos positivos de nuestra vida. Imagina un mundo sin la toxicidad de Twitter, sin la negatividad en los informativos, sin las ínfulas de superioridad injustificadas por parte de unos grupos de personas hacia otros. Imagina un mundo donde todos los seres sean humildes y se traten con respeto y cooperen en armonía.

El Artemis listo para el despegue. (EFE)

¿Podríamos volver al bíblico Jardín del Edén? ¿Podríamos disfrutar de la naturaleza dejada a su aire, a la manera de Henry Thoreau, sin terraformarla? 

Nuestros deseos podrían ir más allá del mundo físico. ¿Podríamos reiniciar un nuevo mundo en el que se respeten otras opiniones y la evidencia sea la única medida de éxito en la descripción de la realidad, no sólo en la política sino también en el mundo académico? ¿Podríamos imaginar a los científicos buscando conocimientos a partir de encuentros con artilugios tecnológicos extraterrestres? (Sugerencia: si no puede imaginar esto último, consulte el Proyecto Galileo)

Si podemos imaginar un mundo mejor, tal vez no deberíamos esperar que una catástrofe global extinga el entorno imperfecto en el que vivimos. Podríamos tener el valor y la visión de reiniciar nuestro mundo en la Tierra en un futuro próximo para que se parezca al ‘Jardín del Edén’ sin esperar a que el infierno amanezca en la Tierra y nos obligue a intentarlo de nuevo. 

Pero la razón por la que he mencionado a los extraterrestres es porque podrían despertar nuestra ambición sobre lo que es posible, del mismo modo que un compañero exitoso nos empuja a rendir más en el colegio. En otras palabras, si observamos un mundo mejor creado por vecinos inteligentes en nuestro vecindario cósmico, podríamos inspirarnos para imitarlos y beneficiarnos de sus conocimientos. 

Una de las principales razones por las que busco una inteligencia superior en el espacio es por el beneficio para la humanidad en la Tierra. Pero es posible que no podamos reiniciar la vida en la Tierra sin que una catástrofe la aniquile, sólo por la resistencia al cambio de comportamiento y la tendencia de la historia humana a repetir los errores del pasado. En previsión de ese futuro, debemos mantener un sistema de seguridad en la Luna.

Ilustración del exoplaneta Kepler-62e. (NASA)

Si la Tierra no es habitable después de la catástrofe, podríamos reiniciar la vida en otro planeta, como Marte en el sistema solar o en otro de los miles de millones de planetas habitables similares a la Tierra alrededor de otras estrellas en la Vía Láctea. Mi esperanza es que si tiramos los dados de la humanidad miles de millones de veces, podríamos conseguir el «Jardín del Edén» en al menos un planeta habitable de la Vía Láctea. Tal vez la Tierra representa un ensayo fallido de otra civilización. Ésta podría ser la solución a la pregunta de Enrico Fermi: «¿dónde está todo el mundo?« 

La respuesta podría ser que, tras sufrir una decepción con sus intentos fallidos en la Tierra, lo están intentando en otro lugar. Esto podría parecerse a la experiencia de un cocinero que se da cuenta de que el pastel se ha desinflado e intenta mezclar y hornear los ingredientes de forma diferente en otro recipiente y horno. 

En esta metáfora, el pastel es nuestra civilización, el recipiente es un planeta y el espacio del horno es la región habitable de la estrella anfitriona. Si pudiera elegir, el planeta en el que el experimento tiene éxito es donde me encontrarías. No soy el único que tiene este pensamiento. Harold Arlen y E. Y. Harburg ya reconocieron en 1939 la importancia de emigrar a una estrella, cuando Judy Garland cantaba sus palabras: «En algún lugar sobre el arco iris, los cielos son azules

Y los sueños que te atreves a soñar

realmente se hacen realidad

Algún día pediré un deseo a una estrella

Y despertaré donde las nubes queden atrás

Donde los problemas se derriten como gotas de limón

Por encima de las chimeneas

Ahí es donde me encontrarás». 

La defensa da por terminado el caso, Señoría.

Imagen de portada: Fotografía tomada por Bill Anders desde la nave Apollo 8 en órbita a la Luna. (NASA/Procesada por Jim Weigang)

FUENTE RESPONSABLE: El Confidencial. Por Avi Loeb. 15 de septiembre 2022.

Espacio/Exoplanetas/Planeta Tierra/Ciencia.

Ross 508b: hallan un exoplaneta más grande que la Tierra con posibilidades de habitar vida.

Se trata de un planeta capaz de retener agua en su superficie y será un objetivo importante para nuevas observaciones.

El Programa Estratégico de Subaru, utilizando el espectrógrafo infrarrojo IRD, descubrió el primer exoplaneta. Se trata de Ross 508b, una supertierra con unas cuatro veces la masa de la tierra y se encuentra cerca a una zona habitable.

Es un planeta capaz de retener agua en su superficie y será un objetivo importante para nuevas observaciones y así verificar la posibilidad de vida en otros sistemas solares.

Se conoce que la investigación sobre explanetas se dio gracias al descubrimiento de una estrella similar a nuestro sol.

El conocimiento de estos exoplanetas tan cercanos, con observaciones de sus atmósferas y capas superficiales, permitirá discutir la presencia o ausencia de vida en situaciones diferentes a nuestro sistema solar.

Según los científicos H. Arakawa, T. Takarada, y Kasag, este no es un falso positivo y señalaron que Ross 508b tarda 11 días en girar alrededor de la enana roja.

“Esto proporciona una insolación media en la órbita de 1,4 veces el valor de la Tierra, lo que sitúa a Ross 508b cerca del borde interior de la zona habitable de su estrella”, comentaron los expertos.

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NASA Exoplanets

@NASAExoplanets

Discovery Alert! A recently discovered exoplanet skims in and out of its star’s habitable zone. It’s 37 light-years from Earth and about four times our planet’s mass, making Ross 508b a super-Earth. A year there, one orbit, takes just 10.8 days! https://go.nasa.gov/3oSYdyG

Traducido del inglés al

¡Alerta de descubrimiento! Un exoplaneta recientemente descubierto entra y sale de la zona habitable de su estrella. Se encuentra a 37 años luz de la Tierra y tiene aproximadamente cuatro veces la masa de nuestro planeta, lo que convierte a Ross 508b en una súper Tierra. ¡Un año allí, una órbita, toma solo 10.8 días! https://go.nasa.gov/3oSYdyG

Un esquema muestra la estrella Ross 508b y su exoplaneta en órbita Ross 508b entrando y saliendo de la zona habitable de la estrella.

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NASA y 国立天文台 すばる望遠鏡

4:56 p. m. · 3 ago. 2022·Twitter Web App

Estrellas enanas rojas

Las búsquedas anteriores de planetas con espectrómetros de luz visible solo han descubierto unos pocos planetas alrededor de enanas rojas muy cercanas, como Próxima Centauri b.

Estas, las estrellas enanas rojas, son muy difíciles de investigar por la luz tenue y casi invisible que dan al telescopio.

El telescopio James Webb sigue enviando imágenes impresionantes desde el espacio, esta vez mostró nuevas fotografías de Júpiter, el planeta más grande del sistema solar, con unos detalles reveladores que jamás hayamos visto. (Fuente: Latina TV)

Imagen de portada: La impresión del artista de este folleto publicado por la Agencia Espacial Europea (ESA) muestra el sistema planetario TOI-178, que fue revelado por el observador de exoplanetas de la ESA, Cheops. (Foto de AGENCIA ESPACIAL EUROPEA / AFP).

FUENTE RESPONSABLE: Perú21. RedacciónPerú21@perú21.pe Actualizado 9 de septiembre 2022.

Ciencia/Tecnología/Exoplanetas/NASA.

 

China quiere encontrar la Tierra 2.0: así es su plan para descubrir (uno o varios) exoplanetas habitables similares al nuestro.

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China ha dado a conocer su misión «Tierra 2.0», un proyecto que tiene la intención de encontrar un planeta similar a la Tierra que orbite una estrella parecida al Sol, para lo que planean utilizar un nuevo observatorio espacial que se desplegaría a finales de 2026.

De acuerdo con el documento de la Academia de Ciencias China (CAS), la misión será el primer telescopio diseñado para encontrar los mundos parecidos a la Tierra en nuestra galaxia, así como el rango de órbitas que tienen alrededor de sus estrellas anfitrionas, con la intención de ubicar exoplanetas que puedan ser potencialmente habitables.

Así es la misión Tierra 2.0

En la descripción del proyecto de 115 páginas publicado en el servidor de preimpresión arXiv, se describe como la misión buscará «esquivos gemelos de la Tierra que orbiten estrellas de tipo solar, detectando miles de exoplanetas terrestres en una amplia gama de periodos orbitales y en el espacio interestelar».

Una vez que se logren identificar los mundos potencialmente habitables, el siguiente paso será escanearlos en busca de signos de vida utilizando otros telescopios.

Un modelo de las distintas partes del telescopio con siete componentes de observación.

Según Jian Ge, profesor del Observatorio Astronómico de Shanghái de la CA y director del equipo de la misión, antes de enfocarse en buscar vida extraterrestre en sitios que tienen entornos físicos, químicos y potencialmente biológicos similares a la Tierra, es importante identificar primero el mundo que alberga estas condiciones, área que la gran mayoría de misiones espaciales actuales para exoplanetas no cubren.

Siete aparatos en uno para buscar potenciales planetas

El proceso de observación se realizará utilizando siete telescopios integrados en un mismo aparato, que durante al menos cuatro años estarán escaneando los cielos desde el Segundo Punto de Lagrange (L2), sitio de equilibrio gravitacional entre la Tierra y el Sol donde también se encuentra el observatorio James Webb de la NASA.

De estos, seis se centrarán en analizar la misma región del espacio que estudió el telescopio espacial Kepler, que abarca las constelaciones Cygnus-Lyra, y utilizará el «método de tránsito» que consiste en buscar la pequeña caída en el brillo de una estrella cuando un planeta cruza frente a ella, misma técnica utilizada en otras observaciones.

El método de tránsito consiste en analizar la variación (o reducción) de la luz de una estrella cuando un planeta pasa frente a ella, proceso que permite detectar exoplanetas

El séptimo aparato mirará hacia el centro de la Vía Láctea, buscando con una microlente, firmas de planetas que flotan «libremente», estudiando las señales de mundos oscuros que deforman la luz de las fuentes detrás de ellos.

De acuerdo con las simulaciones del CAS, la misión podría detectar aproximadamente 29,000 nuevos planetas, entre ellos 4,900 del tamaño de la Tierra y entre 10 o 20 Tierras 2.0. El proyecto reunirá aproximadamente 300 científicos e ingenieros de más de 40 instituciones de China y el extranjero.

Además de encontrar la Tierra 2.0, la misión tiene otros objetivos secundarios, como la observación a pequeña escala de asteroides y cometas en el sistema solar, así como «arqueología galáctica», o dicho de otra forma, estudiar la evolución de la Vía Láctea a lo largo de miles de millones de años.

Imagen: El concepto de un artista muestra a Kepler-186f, el primer planeta que se ha confirmado que tiene un tamaño similar al de la Tierra y que orbita una estrella distante en la zona habitable.|NASA

Imagen de portada: Gentileza de Xataka

FUENTE RESPONSABLE: Xataka. Por Gonzalo Hernández. 4 de julio 2022.

Sociedades/China/Espacio/Telescopios/Exoplanetas.

Confirman la existencia de 301 nuevos exoplanetas gracias a métodos de aprendizaje automático.

Se cree que ninguno de los planetas recién confirmados es similar a la Tierra o se encuentra en la zona habitable de sus estrellas progenitoras.

Se encontraron más de 4.5000 planetas alrededor de otras estrellas, pero los científicos esperan que nuestra galaxia contenga millones de planetas.

Una nueva red neuronal profunda permitió agregar de una vez 301 exoplanetas al registro de mundos extrasolares validados en torno a estrellas distantes, que ya llega a los 4569 planetas. Se trata de métodos de aprendizaje automático que incorporan automáticamente una tarea cuando se les proporcionan suficientes datos.

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ExaMiner es una nueva red neuronal profunda que aprovecha la supercomputadora de la NASA, Pléyades, y puede distinguir exoplanetas reales de diferentes tipos de impostores o “falsos positivos”. Su diseño está inspirado en varias pruebas y propiedades que los expertos humanos utilizan para confirmar nuevos exoplanetas. Y aprende mediante el uso de exoplanetas confirmados en el pasado y casos de falsos positivos.

ExaMiner complementa a las personas que son profesionales en analizar datos y descifrar qué es y qué no es un planeta. Específicamente, los datos recopilados por la nave espacial Kepler de la NASA y K2, su misión ampliada. Para misiones como Kepler, con miles de estrellas en su campo de visión, cada una con la posibilidad de albergar múltiples exoplanetas potenciales, es una tarea que requiere mucho tiempo analizar minuciosamente conjuntos de datos masivos. ExaMiner resuelve este dilema.

Más de 300 nuevos planetas validados con aprendizaje automático

“A diferencia de otros programas de aprendizaje automático de detección de exoplanetas, ExaMiner no es una caja negra; no hay ningún misterio en cuanto a por qué decide que algo es un planeta o no”, dijo en un comunicado Jon Jenkins, científico de exoplanetas en el Centro de Investigación Ames de la NASA en Silicon Valley, California. “Podemos explicar fácilmente qué características de los datos llevan a ExaMinar a rechazar o confirmar un planeta”.

¿Cuál es la diferencia entre un exoplaneta confirmado y validado? Un planeta se “confirma” cuando diferentes técnicas de observación revelan características que solo pueden ser explicadas por un planeta. Un planeta se “valida” utilizando estadísticas, es decir, cómo de probable o improbable es que sea un planeta según los datos.

Según los astrónomos, aún queda una infinidad de planetas por descubrir y validar

Según los astrónomos, aún queda una infinidad de planetas por descubrir y validar.

En un artículo publicado en el Astrophysical Journal, el equipo de Ames muestra cómo ExaMiner descubrió los 301 planetas utilizando datos del conjunto restante de planetas posibles, o candidatos, en el Archivo Kepler. Los 301 planetas validados por máquinas fueron originalmente detectados por el Centro de Operaciones Científicas de Kepler y promovidos al estado de candidatos a planetas por la Oficina de Ciencias de Kepler. Pero hasta ExaMiner, nadie pudo validarlos como planetas.

El documento también demuestra cómo ExaMiner es más preciso y consistente para descartar falsos positivos y es más capaz de revelar las firmas genuinas de los planetas que orbitan alrededor de sus estrellas madres, todo mientras brinda a los científicos la capacidad de ver en detalle lo que llevó a ExaMinar a su conclusión.

“Cuando ExaMiner dice que algo es un planeta, puede estar seguro de que es un planeta”, agregó Hamed Valizadegan, líder del proyecto ExaMiner y gerente de aprendizaje automático de la Asociación de Investigación Espacial de Universidades en Ames. “ExaMiner es altamente preciso y, de alguna manera, más confiable que los clasificadores de máquinas existentes y los expertos humanos que debe emular debido a los sesgos que acompañan al etiquetado humano”.

Se cree que ninguno de los planetas recién confirmados es similar a la Tierra o se encuentra en la zona habitable de sus estrellas progenitoras. Pero comparten características similares a la población general de exoplanetas confirmados en nuestro vecindario galáctico.

“Estos 301 descubrimientos nos ayudan a comprender mejor los planetas y los sistemas solares más allá del nuestro, y lo que hace que el nuestro sea tan único”, concluyó Jenkins.

Imagen de portada: Gentileza de Europa Press

FUENTE RESPONSABLE: La Nación – Europa Press

Universo/Nasa; Espacio/Ciencia/Descubrimiento/Exoplanetas/Investigación

Descubren dos exoplanetas orbitando un «duplicado» de nuestro Sol.

Un equipo internacional de astrónomos ha descubierto dos nuevos exoplanetas orbitando una estrella evolucionada similar al Sol, conocida como HD 137496. Los mundos extrasolares fueron identificados utilizando la nave espacial Kepler de la NASA, y se clasificaron como un Súper-Mercurio caliente y un Júpiter frío, dadas sus similitudes con estos planetas del Sistema Solar.

Una estrella con características similares al Sol alberga un sistema planetario compuesto por un Súper-Mercurio caliente y un Júpiter frío: ambos exoplanetas fueron recientemente identificados gracias a datos aportados por la nave espacial Kepler de la NASA. El descubrimiento fue concretado por un grupo internacional de científicos, dirigido por el astrónomo Tomas Silva de la Universidad de Oporto, en Portugal.

El telescopio espacial Kepler es sin dudas el más prolífico hasta el momento en cuanto a la identificación de nuevos mundos extrasolares: ha detectado más de 2.600 exoplanetas hasta la fecha. Los planetas que orbitan estrellas diferentes al Sol son vitales por varios aspectos: por un lado, porque hacen posible ampliar las posibilidades de hallar vida extraterrestre por fuera del Sistema Solar y, además, porque permiten a los astrónomos ampliar sus conocimientos sobre la formación y evolución planetaria.

Una copia del Sol

En este caso, el hallazgo se concretó al observar una estrella evolucionada semejante al Sol, denominada HD 137496. La estrella, que también se conoce como K2-364, posee una edad de aproximadamente 8,3 mil millones de años, junto a una masa de 1,03 masas solares. En tanto, su radio es de alrededor de 1,59 radios solares y su temperatura es de algo más de 5.525 grados Celsius.

Las observaciones sobre esta especie de “duplicado” del Sol revelaron señales de tránsito en su curva de luz, cuya naturaleza planetaria fue confirmada mediante análisis de velocidad radial. El tránsito planetario en torno a una estrella sigue siendo una de las metodologías más certeras para descubrir nuevos mundos: se aprecian mediante los cambios que produce su paso en la luz reflejada por la estrella.

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Los dos exoplanetas

Según un artículo publicado en Phys.org, el exoplaneta más cercano a la estrella fue bautizado como HD 137496 b. Es aproximadamente un 30 por ciento más grande que la Tierra y su masa corresponde a unas 4 veces la de nuestro planeta. Se trata de un cuerpo con una composición dominada por el hierro, mientras que su núcleo representa más del 70 por ciento de su masa. Orbita por completo a su estrella en solamente 1,62 días.

Con una temperatura de aproximadamente 1.856 grados Celsius, todas las características mencionadas previamente y su densidad permiten clasificarlo como uno de los pocos exoplanetas descubiertos hasta el momento bajo la categoría de Súper-Mercurio caliente, dadas sus semejanzas con el planeta más diminuto del Sistema Solar.

Por otro lado, el segundo mundo extrasolar descubierto como parte de este nuevo sistema planetario fue denominado HD 137496 c: presenta alrededor 7,66 masas de Júpiter y una temperatura de aproximadamente 96 grados Celsius. Desarrolla una órbita altamente excéntrica en torno a su estrella en unos 480 días. Estas condiciones permitieron clasificarlo como un Júpiter frío, al compararlo con uno de los gigantes gaseosos que orbitan a nuestro Sol.

Un sistema planetario peculiar

Por último, los astrónomos destacaron en el nuevo estudio, publicado en arXiv, la peculiaridad del sistema planetario detectado y que HD 137496 b se ha transformado en uno de los pocos planetas densos caracterizados y definidos con cierto nivel de detalle. Esto lo colocaría como una alternativa interesante para poner a prueba diferentes teorías sobre la formación de planetas.

Al mismo tiempo, la composición del nuevo sistema planetario con un astro interior y otro exterior también refuerza el vínculo entre la presencia de pequeños planetas interiores en tránsito y gigantes gaseosos de largo período, como sucede en el Sistema Solar. En cuanto a HD 137496 c, resaltaron que podría utilizarse en futuros estudios de evolución planetaria a partir de la excentricidad de su órbita.

Referencia

The HD 137496 system: A dense, hot super-Mercury and a cold Jupiter. T. A. Silva et al. arXiv (2021).

Imagen de portada: Gentileza de Fabuloussavers en Pixabay.

FUENTE RESPONSABLE: Tendencias. Por Pablo Javier Piacente. Diciembre 2021

Exoplanetas/Júpiter frío/Super-Mercurio caliente/Ciencia/Astronomía /Investigación

 

Astrónomos identifican los sistemas estelares donde extraterrestres podrían estar observando la Tierra.

CIENCIA Y ECOLOGÍA

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Al igual que desde la Tierra buscamos indicios de vida en exoplanetas, nuestro planeta también ha podido haber suscitado la curiosidad de 1.715 sistemas estelares cercanos.

Los astrónomos tomaron una técnica utilizada para buscar vida en otros planetas y le dieron la vuelta: en lugar de buscar lo que hay ahí fuera, trataron de ver qué lugares podrían vernos a nosotros. 

Los astrónomos calcularon que 1.715 estrellas de nuestro vecindario galáctico –y cientos de probables planetas similares a la Tierra que giran alrededor de esas estrellas– han tenido una vista sin obstáculos de la Tierra durante la civilización humana, según un estudio publicado en la revista Nature.

«Cuando miro al cielo, parece un poco más amigable porque es como si alguien estuviera saludando», dijo la autora principal del estudio, Lisa Kaltenegger, directora del Instituto Carl Sagan de la Universidad de Cornell. 

«Esconderse no es realmente una opción»

Aunque algunos expertos, como el difunto Stephen Hawking, advierten que no hay que acercarse a los extraterrestres porque podrían perjudicarnos, Kaltenegger dijo que no importa. Si esos planetas tienen vida avanzada, alguien ahí fuera podría llegar a la conclusión de que hay vida aquí basándose en el oxígeno de nuestra atmósfera, o por las ondas de radio de fuentes humanas que han barrido 75 de las estrellas más cercanas de su lista. «Esconderse no es realmente una opción», dijo.

Una de las formas en que los humanos buscan planetas potencialmente habitables es observándolos cuando cruzan por delante de la estrella que orbitan, lo que atenúa ligeramente la luz de las estrellas. Kaltenegger y la astrofísica Jacqueline Faherty, del Museo Americano de Historia Natural, utilizaron el telescopio espacial Gaia de la Agencia Espacial Europea para darle la vuelta a eso, buscando qué sistemas estelares podrían observar a la Tierra cuando pasa por delante del Sol.

Las investigadoras identificaron, a una pequeña distancia cósmica de 326 años luz, esos 1.715 sistemas estelares a los que se añadirán 319 más en los próximos 5.000 años.

«Nosotros somos los extraterrestres»

«Desde el punto de vista de los exoplanetas, nosotros somos los extraterrestres», dijo Kaltenegger, y los sistemas estelares identificados por el estudio «tienen un asiento cósmico de primera fila para ver si la Tierra alberga vida».  

El equipo quería saber qué estrellas tienen la perspectiva adecuada para ver la Tierra, pues el vecindario solar es un lugar dinámico donde estas entran y salen del lugar preciso.  

La Zona de Tránsito Terrestre

De los sistemas estelares que han pasado por la Zona de Tránsito Terrestre durante el periodo de 10.000 años examinado, 117 objetos se encuentran a menos de 100 años luz del sol y 75 de ellos han estado en el buen lugar desde que las estaciones de radio comerciales de la Tierra comenzaron a emitir al espacio hace aproximadamente un siglo.

Siete sistemas estelares albergan exoplanetas

Del total de 2.034 sistemas estelares hay siete que se sabe que albergan exoplanetas, los cuales han tenido o tendrán la oportunidad de detectar la Tierra. 

El sistema Ross 128, con una estrella enana roja situada en la constelación de Virgo, está situado a unos 11 años luz y es el segundo sistema más cercano con un exoplaneta del tamaño de la Tierra. 

De existir, los habitantes de ese exomundo podrían haber visto a la Tierra transitar por el Sol durante 2.158 años, comenzando hace unos 3.057 años, aunque perdieron su punto de vista hace unos 900 años. 

El sistema Trappist-1, a 45 años luz, alberga cuatro planetas que están en la zona habitable de su estrella, pero no podrán detectarnos hasta dentro 1.642 años y lo harán durante 2.371 años. 

«Nuestro análisis muestra que incluso las estrellas más cercanas suelen pasar más de 1.000 años en un punto de vista en el que pueden ver el tránsito de la Tierra», indicó Kaltenegger.  

Desde la Tierra hay iniciativas en marcha y futuras para estudiar los exoplanetas cercanos, como el próximo lanzamiento del telescopio espacial James Webb y «uno podría imaginar» que esos mundos tienen planes similares, imaginó Faherty. 

«Este catálogo –consideró– es un intrigante experimento mental por el que uno de nuestros vecinos podría encontrarnos».

Imagen de portada: Ilustración de la Zona de Tránsito Terrestre.

FUENTE RESPONSABLE: DW Made for minds.FEW (EFE, AP)

Exoplanetas/Extraterrestres/Sistemas estelares/Tierra/Sociedad/Vida/Planetas/Estrellas.