Simone Weil, la filósofa pacifista que luchó en la guerra civil española.

ACTIVISTA Y MÍSTICA FRANCESA

Idealista obsesionada con la justicia social, Weil participó en el conflicto español contra Franco y formó parte de la Resistencia francesa durante la Segunda Guerra Mundial. Su obra filosófica, entre la mística, el activismo y la política, está considerada una de las más profundas e importantes del siglo XX.

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A los cinco años, Simone Weil renunció a tomar azúcar para solidarizarse con los soldados franceses que luchaban en la Primera Guerra Mundial. A los diecinueve, tuvo una acalorada discusión con Simone de Beauvoir sobre la hambruna en China, que marcó el fin de la relación entre las filósofas. 

A los veintisiete, viajó en tren a Barcelona y se unió a la Columna Durruti para luchar en la Guerra Civil española contra el levantamiento militar encabezado por Franco. “La guerra no me gusta, pero lo que más me indigna de ella es la actitud de los que se cruzan de brazos”, escribió en una carta al escritor Georges Bernanos. 

Nacida el 3 de febrero de 1909 en el seno de una familia judía, intelectual y laica, Weil creció entre la tradición francesa, la griega y la cristiana. 

Su padre, Bernard Weil, fue un reputado médico, y su hermano, André Weil, uno de los matemáticos más destacados del siglo XX. El ambiente intelectual que se respiraba en el hogar de los Weil hizo que la conciencia social de la joven Simone despertara a una edad muy temprana, iniciando así su inquietud filosófica y su búsqueda de la justicia y la verdad. 

ESTUDIANTE JUNTO A SIMONE DE BEAUVOIR 

A los dieciséis años ingresó en el prestigioso Lycée Henri IV, donde fue alumna del filósofo y periodista Alain (seudónimo de Émile-Auguste Chartier), que la formó en la interpretación de los clásicos y la introdujo en el pensamiento filosófico. Dos años después entró en la Escuela Normal Superior de París con la mejor nota y el mejor expediente, seguida de la feminista Simone de Beauvoir

Estudió filosofía, literatura clásica y ciencia. Compartió clase con de Beauvoir, pero la relación entre ambas no fue ni muy cercana, ni muy duradera. En un texto autobiográfico, la autora de El segundo sexo escribió: “Una gran hambruna había sacudido China y me dijeron que ella (Simone Weil) prorrumpió en sollozos cuando recibió aquella noticia; esas lágrimas me obligaron a respetarla aún más que por sus dotes para la filosofía. La envidiaba porque tenía un corazón capaz de latir por todo el mundo”.

En un encuentro, las filósofas debatieron sobre aquella terrible hambruna. “No sé cómo entablamos la conversación”, contaría de Beauvoir, “me explicó en un tono cortante que una sola cosa contaba hoy en toda la Tierra: una revolución que diera de comer a todo el mundo. 

De manera no menos perentoria le objeté que el problema no es hacer felices a los hombres, sino encontrar un sentido a su existencia. Ella me miró fijamente y dijo: cómo se nota que usted nunca ha pasado hambre. Este fue el final de nuestras relaciones”.

Retrato de Simone Weil en su juventud. Foto: Stefano Bianchetti / Bridgeman Images

PROFESORA COMPROMETIDA CON LAS CAUSAS SOCIALES

Tras graduarse de la Escuela Normal Superior a los veintidós años, Simone Weil empezó a trabajar como profesora de filosofía en varios liceos para mujeres. En los centros, Weil tuvo problemas con sus superiores, que criticaban sus acciones políticas y su metodología como docente.

La joven maestra Weil hacía piquetes, se negaba a comer más de la cantidad otorgada a las familias sin recursos a las que ayudaba el Gobierno y escribía en periódicos de izquierda. Durante aquella época, tuvo la ocasión de viajar a Alemania y vislumbrar con sus propios ojos la preocupante situación en la que se encontraba el país. 

En uno de sus artículos, Weil criticó el ascenso del partido nazi y vaticinó consecuencias inevitables cuando llegaran al poder.

Ante la negativa a ceñirse al sistema de enseñanza que se le pedía, Weil fue transferida de un liceo a otro varias veces. Inmutable ante aquel rechazo, la activista siguió desarrollando su compromiso político: cooperó en la formación de obreros dando charlas y clases sindicales, continuó escribiendo en revistas políticas y ayudó a los refugiados que huían de Hitler y Stalin. 

En una ocasión, Weil escondió a León Trotski (que viajaba junto a su esposa, su hijo mayor y dos guardaespaldas) en el piso familiar de sus padres en la calle Auguste Comte de París. 

Durante aquellos días, el político y la filósofa debatieron sobre los medios necesarios para instigar la revolución y sobre el valor de las vidas humanas en la dictadura del proletariado.

DE PARÍS A LA FÁBRICA RENAULT

A los veinticinco años, Weil dio por finalizada su carrera como docente: quería ponerse en el lugar de los trabajadores de clase obrera, “los que sufren”, para comprender los efectos psicológicos que acarreaba el trabajo industrial. 

La joven dejó su vida acomodada en París y se fue a trabajar primero a la fábrica eléctrica Alstom cortando piezas y después a la fábrica Renault en las cadenas de montaje. 

“Allí recibí para siempre la marca de la esclavitud, como la marca a hierro candente que los romanos ponían en la frente de sus esclavos más despreciados. Después, me he considerado siempre una esclava”, escribió Weil. La filósofa criticó el efecto “espiritualmente adormecedor” que las máquinas provocaban en sus compañeros y sintió una primera unión con Dios, confirmando la creencia de que “la religión consuela a los afligidos y a los miserables”. 

Al cabo de un tiempo, Weil fue despedida de la fábrica por su torpeza y su debilidad física. De aquella impactante experiencia de servidumbre industrial, la filósofa concluyó en una carta a su amiga Albertine Thénon: “Al ponerse ante la máquina, uno tiene que matar su alma ocho horas diarias, el pensamiento, los sentimientos, todo. Y estés irritado, triste o disgustado… tienes que tragártelas, debes reprimir en lo más profundo de ti mismo la irritación, la tristeza o el disgusto”. 

Simone Weil en la fábrica Renault, 1935. Foto: Stefano Bianchetti / Bridgeman Images

SIMONE WEIL, MILICIANA EN LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA 

Tras dejar la fábrica, Simone Weil regresó a París, pero no por mucho tiempo. 

Al enterarse del inicio de la Guerra Civil española, la joven viajó a Barcelona para participar en un conflicto que la interpelaba por sus ideales, al igual que hicieron otros jóvenes intelectuales europeos de la época, como el escritor George Orwell o la fotógrafa Gerda Taro.

Pacifista radical, impulsada por su pasión y su deseo de justicia, Weil llegó a España como periodista voluntaria y pronto se unió a la Columna Durruti, con quienes luchó en el frente de Aragón

“En la CNT, en la FAI, se daba una mezcla sorprendente en la que se admitía a cualquiera y, en consecuencia, había inmoralidad, cinismo, fanatismo, crueldad, pero también amor, espíritu fraternal y, sobre todo, reivindicación del honor, algo muy hermoso entre los hombres humillados; me parecía que quienes se les unían animados por un ideal superaban a aquellos a los que los movía la inclinación a la violencia y el desorden”, escribió.

Sin embargo, al igual que le sucedió a George Orwell, pronto su concepción idealizada de la batalla se disipó. Fusil en mano, unida al bando que creía correcto, Simone Weil descubrió la crueldad de la guerra, que se instala en los cuerpos y las mentes de todos los participantes. 

Horrorizada tras ver cómo sus compañeros fusilaban a hombres del bando contrario, escribió: “Nunca he visto a nadie expresar ni siquiera en la intimidad repulsa, asco o simplemente desaprobación ente la sangre inútilmente derramada”. 

Después de sufrir un accidente en el frente de Aragón, la filósofa regresó a Francia. Tenía pensado volver a España poco después, pero finalmente cambió de idea. Tal y como le explicó a Georges Bernanos en una carta: “He dejado de sentir al necesidad interior de participar en una guerra que ya no era, como me pareció al principio, una guerra de campesinos hambrientos contra terratenientes y un clero cómplice de los terratenientes, sino una guerra entre Rusia, Alemania e Italia”.

De sus cuarenta y cinco días en el conflicto se conservan treinta y cuatro páginas de los apuntes que escribió en su Diario de España, un cuaderno Moleskine en el que registró sus impresiones sobre la guerra y frases en español, además de algunas fotografías y cartas. 

“Partimos como voluntarios, con ideas de sacrificio, y nos metemos en una guerra que parece de mercenarios, en la que sobre crueldad y falta la consideración debida al enemigo”, concluyó. 

DESPERTAR MÍSTICO Y SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

Después de vivir la guerra en España, Simone Weil se reafirmó en su pacifismo radical. Escribió sobre el terrible efecto que la guerra producía en el alma de las personas y abandonó el activismo para seguir el camino de la búsqueda de la verdad

Viajó a Italia, donde quedó maravillada tras contemplar la belleza espiritual de la comuna de Asís y tuvo una de sus primeras experiencias místicas. 

Pese a sentir una profunda conexión con Dios, Simone Weil se resistió a formar parte de la Iglesia cristiana porque la veía como una colectividad en la que el individuo quedaba supeditado a la masa, al igual que sucedía en los regímenes totalitarios de Europa. 

La filósofa se había criado en una familia de origen judío, pero rechazaba explícitamente el judaísmo y, al igual que con el cristianismo, la identidad comunitaria judía.

De todos modos, pese a no haber recibido nunca una formación judía, tanto su familia como ella se vieron obligados a abandonar París en 1940 por el temor a ser clasificados como “no-arios”. 

Instalada en Marsella, Simone Weil reflexionó sobre el proyecto de reconciliación necesario entre la modernidad y la tradición cristiana y retomó las labores físicas, trabajando como obrera agrícola. Al año siguiente, huyó a Estados Unidos con sus padres y su hermano, pero regresó a Londres poco después, impulsada por la necesidad de incorporarse a la Resistencia francesa.

Obsesionada con prestar sus servicios a su patria, que había sido ocupada por el régimen nazi, Simone Weil pidió que la enviaran en una misión. 

Sin embargo, solo fue aceptada para trabajar como redactora en los servicios de Francia Libre, escribiendo informes y revisando textos. En 1943 abandonó la organización.

Sello francés de la filósofa Simone Weil.Foto: Cordonpress

FINAL DE LA VIDA Y LEGADO FILOSÓFICO DE SIMONE WEIL

Durante la última etapa de su vida, la filósofa profundizó en la espiritualidad cristiana (desde un acercamiento heterodoxo) y se interesó por la no violencia de Gandhi. 

En 1943 fue diagnosticada de tuberculosis e ingresó en un sanatorio de Ashford. Pese a estar enferma, Simone Weil renunció a comer cualquier cosa que superara las raciones de la Francia ocupada e insistió en dormir en el suelo, buscando maneras de solidarizarse con su país.

El 24 de agosto de 1943, a los treinta y cuatro años, la pensadora falleció de un paro cardíaco mientras dormía. Todas sus obras fueron editadas y publicadas por sus amigos de manera póstuma, un total de veinte volúmenes que cautivaron los filósofos e intelectuales por su ética de la autenticidad, su brillante lucidez y su desnudez espiritual. 

Sus obras más importantes son La gravedad y la gracia, una colección de reflexiones y aforismos espirituales; Echar raíces, ensayo en el que explora las obligaciones del individuo y el estado; Opresión y libertad, un texto político y filosófico sobre la guerra, el trabajo en las fábricas y otros temas; y Esperando a Dios, su autobiografía espiritual. 

Su filosofía, de una sensibilidad extraordinaria, y su profundo análisis del mundo y de la condición humana siguen cautivando y resonando hoy en lectores de todo el mundo. No en vano, su íntimo amigo y editor póstumo Albert Camús, definió a Simone Weil como “El único gran espíritu de nuestro tiempo”

Imagen de portada: Foto: PVDE / Bridgeman Images

FUENTE RESPONSABLE: Historia National Geographic. Por Aitana Palomar S. 3 de febrero 2023.

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La historia secreta del palacio de Versalles que pocos visitantes conocen.

El palacio parecía un espejismo de sí mismo.

El agua del canal brillaba bajo el sol, atrayendo mi mirada hacia ella.

El opulento edificio dominaba el paisaje, y el paisaje parecía hecho para él.

Me subí a mi bicicleta. Haces de luz estroboscópica atravesaban las estrechas grietas entre los árboles y mis neumáticos aplastaron la grava.

Mientras pedaleaba por un camino oculto, las hojas carmesí de los árboles cubrían mi cabeza y los campos abiertos se extendían en la distancia.

No había nadie a la vista. Pero a poca distancia, dentro de los opulentos salones de baile del Palacio de Versalles, miles de personas pululaban.

Estaba en el Parque de Versalles, el patio de recreo de 800 hectáreas para los reyes, reinas y líderes políticos que conformaron la clase dominante de Francia hasta fines del siglo XVIII.

Versalles fue el centro del poder y la encarnación material de la monarquía absoluta que reinó en Francia hasta la Revolución de 1788-1799.

El palacio fue testigo de matrimonios estratégicos y visitas de Estado.

Pero toda la propiedad se construyó realmente por otras razones: el ocio, con el amplio parque y los cuidados jardines más pequeños utilizados para el placer y el libertinaje.

La belleza natural de la aldea de la Reina, una dependencia del Pequeño Trianón, en el Palacio de Versalles, encargada por María Antonieta.

FUENTE DE LA IMAGEN-GETTY IMAGES. La belleza natural de la aldea de la Reina, una dependencia del Pequeño Trianón, en el Palacio de Versalles, encargada por María Antonieta.

En los siglos transcurridos desde que se construyó, Versalles se ha convertido en uno de los palacios más famosos y visitados del mundo, un sitio que recibe a 27.000 visitantes a diario.

Pero fuera del palacio hay otra historia, una que se extiende por kilómetros y es casi imposible de recorrer a pie en un día.

Es ahí donde, en medio del aire fresco y la soledad, se puede ver otra faceta de la gran visión del magnífico lugar.

«Cuando vas a los jardines, conoces más de la historia de Luis XIV, XV y XVI», me dijo la guía turística Mara Alfaro Prias.

«Versalles es más que las pinturas o los candelabros».

Distintas ideas

Todo comenzó en 1623 cuando Luis XIII construyó un pabellón de caza en la campiña que rodeaba la pequeña ciudad de Versalles, unos 20 km al suroeste del centro de París.

Pero su hijo, Luis XIV, tenía planes más grandes para los terrenos.

«Luis XIV era un poco arquitecto», explicó Mathieu da Vinha, director científico del Centro de Investigación del Palacio de Versalles.

«En París no pudo realmente agrandar los palacios porque el tejido urbano era demasiado denso… en Versalles fue todo lo contrario».

El "apartamento de soltero" de Luis XIV en esta obra de Pierre Patel de 1668.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. El «apartamento de soltero» de Luis XIV en esta obra de Pierre Patel de 1668.

El rey no solo quería más espacio.

«Luis XIV necesitaba lo que hoy llamaríamos un ‘apartamento de soltero’, es decir, una pequeña casa de placeres… para fiestas divertidas con algunos amigos», dijo Michel Vergé-Franceschi, coautor del libro Une Histoire Érotique de Versalles.

«Entonces, creó Versalles en parte para su placer, para su sexualidad, con jardines asombrosos».

Cerca de la parte superior del Gran Canal del parque, escondido entre cafeterías y restaurantes, hay un puesto donde los visitantes pueden alquilar bicicletas.

Camino a él, el pasado otoño, pasé junto a la Fuente Latona, recogí hojas anaranjadas caídas de los árboles esculpidos y quise saber más sobre los jardines rebosantes de flores y las arboledas románticas.

Fueron obra de André Le Nôtre, el jardinero del rey.

Bosque y alguien en bicicleta

FUENTE DE LA IMAGEN – LILY RADZINSKI. Una de las mejores maneras de explorar los terrenos es en bicicleta.

«Es un jardín donde nada se deja al azar», me dijo Hélène Dalifard, directora de comunicaciones del palacio.

«La mirada siempre es dirigida hacia un efecto particular… la idea es imaginar el jardín como un museo en el que el visitante cree que está dando un paseo sin rumbo, mientras que en realidad está completamente guiado por los efectos de la perspectiva».

Cálculo minucioso

Las dimensiones de Versalles y su parque se calcularon minuciosamente para reflejar el Louvre; el Etoile Royale (el mirador en el otro extremo del canal) y la Fuente de Apolo están exactamente a la misma distancia que la Place de l’Etoile y la Place de la Concorde en París.

Y la distancia entre la Fuente de Apolo y el Palacio de Versalles es la misma que la distancia entre la Plaza de la Concordia y el Louvre.

Hay ilusiones ópticas, arboledas ocultas y sutiles mensajes alusivos al Sol por todo el parque, el símbolo personal elegido por Luis XIV a quien se le conoce como el Rey Sol.

Para reforzar esa conexión, la imagen de Apolo, el dios griego del Sol, aparece en fuentes, arboledas y estatuas del lugar. Simbólicamente, Versalles giraría a su alrededor y los jardines serían su escenario.

«Versalles era el teatro del rey», dijo Vergé-Franceschi, y agregó que Luis XIV incluso escribió un libro sobre la forma correcta de visitar los jardines.

La ruta, que comienza en los escalones superiores del jardín, se lee casi como un manual de instrucciones, con indicaciones precisas sobre dónde caminar, detenerse y qué admirar en el camino.

Detalle de la hermosa Fuente de Apolo en Versalles.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Detalle de la hermosa Fuente de Apolo en Versalles.

En 1661, cuando Luis XIV estaba casado con María Teresa de Austria, conoció a Luisa de La Vallière, la mujer que se convertiría en su primera amante oficial.

«Ella montaba a caballo por el parque… podía pararse en un caballo sujetando las riendas del animal con cuerdas de seda, y matar un jabalí en el bosque de Versalles con estacas», dijo Vergé-Franceschi.

Se encontraban en privado, en el pabellón de caza de Luis XIII en el parque.

«Dado que el castillo era demasiado pequeño antes de que Luis XIV lo ampliara, la mayoría de las fiestas tenían lugar en los jardines», dijo da Vinha.

La primera gran festividad ofrecida en Versalles fue la legendaria Fiesta de las Delicias de la Isla Encantada.

Fueron seis días de celebraciones espectaculares, con carruseles, fuegos artificiales y obras del reconocido dramaturgo francés Molière, ofrecidas oficialmente en honor a la madre y esposa de Luis XIV, pero, extraoficialmente, dedicadas a la duquesa de La Vallière.

Vista desde la Galería de los Espejos de Versalles

FUENTE DE LA IMAGEN – ALAMY. A pesar de su apariencia de exclusividad, siempre estuvo abierto al público.

Un lugar abierto

El parque tiene un aire de exceso y exclusividad, pero sorprendentemente, los terrenos nunca estuvieron cerrados al público.

Todo el complejo permaneció abierto, desde el dormitorio del rey (siempre que no estuviera allí) hasta los jardines y el parque.

Hoy en día, Versalles sigue estando siempre abierto al público, y el acceso a los jardines y al parque es gratuito, excepto durante unos días determinados.

«La tradición de la monarquía francesa es que el rey debe ser accesible para sus súbditos, por lo que uno podía ingresar al castillo con mucha libertad bajo la condición de estar bien vestido», explicó da Vinha.

La falta de privacidad podría haber sido un factor que contribuyó a la expansión de los terrenos.

En Versalles, un palacio no era suficiente.

Sófora japónica llorona

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Sófora japónica llorona, uno de los 30 árboles entre los 350.000 plantados en los jardines del Palacio de Versalles considerados admirables por su belleza, historia o rareza botánica.

Queriendo tener un lugar al cual escapar, Luis XIV encargó el Gran Trianón en el extremo norte del Gran Canal en 1670.

Aquí fue donde pasó un tiempo con Madame de Montespan, la amante que reemplazó a Louise de La Vallière.

Es una caminata de 30 minutos desde el palacio hasta el sitio, pero está a 5 minutos en bicicleta desde el puesto de alquiler.

El Gran Trianón se asienta en un terreno elevado, sus paredes de mármol rosa salmón se doblan en arcos abiertos al paisaje. Es ventoso y bonito, como un pequeño joyero nacido de la nada.

A poca distancia del Gran Trianón se encuentra el Petit Trianon, un palacio que Luis XV encargó para la condesa de Barry en 1758, su amante en ese momento (se suponía que era para Madame de Pompadour, pero murió antes de su finalización).

Finalmente se le ofrecería a María Antonieta como regalo de Luis XVI en 1774. Pasó la mayor parte de su tiempo allí.

Versalles al atardecer

FUENTE DE LA IMAGEN – ALAMY. El aislamiento de la monarquía en Versalles jugó un papel en la Revolución; allí vivían en la opulencia mientras la población francesa se moría de hambre, y cientos de ciudadanos finalmente asaltaron el lugar en 1789.

«Versalles contribuyó a que [Luis XVI y María Antonieta] se desconectaran de la realidad», dijo Vergé-Franceschi.

Pocos años después de la Revolución, el palacio y sus jardines fueron absorbidos por la República, para ser conservados para el público.

Imagen de portada: GETTY IMAGES. Más allá de lo que usualmente se ve…

FUENTE RESPONSABLE: BBC Travel. Por Lily Radziemski. 21 de enero 2023.

Sociedad y Cultura/Francia/Historia/Viajes/Palacio de Versalles.

3 de los efectos más raros del calentamiento global.

El canto de los pájaros, las flores y las picaduras de mosquitos no son cosas que se asocien con noviembre en el norte de Inglaterra.

Pero estos son solo algunos de los efectos secundarios más leves del calentamiento del planeta.

Además de provocar inundaciones y sequías mortales, el aumento de las temperaturas es la causa de las explosiones espontáneas del permafrost siberiano, la escasez de mostaza y el oscurecimiento del planeta.

Muchos de los impactos del cambio climático son devastadores, pero hay otros que son muy extraños.

Explosión de la tundra y de la «luz de la tierra»

Algunos científicos rusos atribuyen la aparición de cráteres gigantes en el permafrost siberiano al proceso de descongelación, el cual ha aumentado la temperatura del suelo y provocado la explosión espontánea de bolsas de gas subterráneas.

GETTY IMAGES

Científicos consideran que el cambio climático está provocando que la Tierra brille menos, porque reduce la cantidad de nubes que reflejan la luz solar.

El permafrost es la tierra que ha estado congelada continuamente durante más de 2 años.

Esta hipótesis explicaría la aparición de cráteres gigantes en el paisaje del Ártico.

Una investigación reciente también ha demostrado que esta zona del planeta se está calentando incluso más rápido de lo que se pensaba: 4 veces más que el resto del mundo.

Pero además de abrir agujeros en la Tierra, el cambio climático también podría estar atenuando el «brillo» del planeta, según los científicos del Observatorio Solar Big Bear de Nueva Jersey.

Midiendo la luz solar reflejada desde el planeta hacia la parte oscura de la Luna por la noche, los científicos midieron lo que llaman «brillo terrestre» o albedo, básicamente la capacidad de reflexión de la Tierra.

Los estudios sugirieron que la cantidad de nubes bajas sobre el océano Pacífico oriental se está reduciendo debido al calentamiento de las temperaturas oceánicas.

Como estas nubes actúan como un espejo, reflejando la luz del Sol hacia el espacio, sin ellas ese reflejo disminuye. Así que, según estos científicos, podríamos estar quitándole brillo a nuestro pequeño punto azul.

Reptiles que cambian de sexo y otros efectos en los animales.

Si bien es posible que seamos los causantes del calentamiento global, no somos la única especie que lo experimenta. Algunas criaturas se ven afectadas de forma realmente sorprendente.

Un hombre sujeta en su mano varios polluelos de aves.

Los polluelos de algunas especies de pájaros están naciendo antes de lo previsto por culpa de los cambios de temperatura que está sufriendo el planeta.

El sexo de las crías de algunos reptiles viene determinado en parte por la temperatura a la que se incuban los huevos.

Así los dragones barbudos -una especie de lagarto que se encuentra en Australia- pasan de ser machos a hembras cuando se incuban a una determinada temperatura.

A los científicos les preocupa que los machos sean cada vez más escasos a medida que el mundo se calienta, poniendo a la especie en peligro de extinción.

En el océano, el aumento de los niveles de dióxido de carbono, un gas de efecto invernadero, podría hacer que los peces pierdan el sentido del olfato.

El cambio climático también está alterando la sincronía estacional. En el bosque de Wytham, el más estudiado científicamente de Reino Unido, las crías de herrerillo salieron de sus huevos hasta 3 semanas antes de lo que lo habrían hecho en la década de 1940.

Unos pájaros

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Algunas especies de aves se han dejado ver en determinadas áreas en temporadas fuera de lo habitual, lo cual indicaría que sus migraciones se han visto trastocadas.

Toda la cadena alimenticia de la primavera ha cambiado con el calentamiento: las orugas que comen los pájaros, las hojas de roble que comen las orugas, todo alcanza su punto máximo semanas antes de lo que lo hacía antes de que calentáramos el mundo.

Mientras las estaciones cambian, muchas aves se adaptan, o simplemente se mudan. Este año, los polluelos de abejarucos han nacido en una cantera de Norfolk, cuando habitualmente se encuentran en el sur del Mediterráneo y el norte de África.

Incluso el paisaje sonoro está cambiando. Londres es ahora un punto caliente de canto de pájaros fuera de temporada.

Un estudio ha sugerido incluso que los pájaros de los bosques se desplazan hacia lo alto de los árboles para cantar, posiblemente para evitar que sus cantos queden amortiguados por el follaje anterior.

Escasez de sabor

El clima extremo también está dificultando el cultivo de alimentos. Productos básicos como el trigo, el maíz y el café ya se están viendo afectados. Y este año ha habido una notable escasez de condimentos.

Frascos de mostaza

FUENTE DE LA IMAGEN – ALAMY. La producción de la popular mostaza Dijon se ha visto afectada por escasez de la materia prima.

En abril, Huy Fong Foods, una empresa californiana que produce unos 20 millones de botellas de salsa de chile Sriracha al año, envió una carta a sus clientes advirtiendo de una «grave escasez» de chiles.

En verano, los supermercados de Francia empezaron a quedarse sin mostaza de Dijon, un problema provocado por el mal tiempo en las praderas canadienses, donde se cultiva la mayor parte de las semillas de mostaza del mundo.

Y la realidad del cambio climático está dificultando incluso los esfuerzos por liberarse del carbono. En agosto, la empresa energética EDF tuvo que reducir la producción de las centrales nucleares en Francia, porque no había suficiente agua fría en los ríos del país europeo.

La respuesta, que está siendo debatida por 200 países en la cumbre del clima de la Naciones Unidas que estos días celebra en Egipto, es una reducción drástica de los gases que calientan el planeta.

Pero ya hemos transformado al mundo al calentarlo, y es probable que en el futuro se produzcan muchas más consecuencias inesperadas y sorprendentes.

Imagen de portada: GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: Victoria Gill y Ella Hambly. BBC News. 15 de noviembre 2022.

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Cambio Climático/Medio Ambiente/Ciencia/Rusia/Francia. 

 

Cómo Francia está utilizando fotos aéreas e inteligencia artificial para encontrar piscinas ocultas y recaudar más impuestos.

El hallazgo de miles de piscinas privadas ocultas en Francia le ha dado un inesperado empuje a los ingresos fiscales del país europeo.

Gracias a un experimento con el uso de inteligencia artificial (AI), las autoridades fiscales francesas descubrieron más de 20.000 piscinas ocultas.

Según los medios franceses, el hallazgo ha logrado recaudar unos 10 millones de euros (US$10 millones) en ingresos.

Tener piscinas en Francia puede obligar a sus propietarios a pagar un mayor impuesto sobre bienes inmuebles porque aumentan el valor de la propiedad, por eso deben declararse al fisco, según la ley francesa.

Las 20.000 piscinas fueron detectadas durante una prueba en octubre de 2021 utilizando un software desarrollado por Google y la consultora francesa Capgemini con imágenes aéreas de nueve regiones del país.

Las regiones de Alpes-Maritimes, Var, Bouches-du-Rhône, Ardèche, Rhône, Haute-Savoie, Vendée, Maine-et-Loire y Morbihan formaron parte de la prueba, pero los funcionarios fiscales aseguran que ahora puede implementarse en todo el país.

En el año 2020 ya había más de 3,2 millones de piscinas privadas en Francia, según cifras de la Federación de Profesionales de la Piscina, y las ventas ya estaban en auge antes de la pandemia de covid.

Pero con la llegada del coronavirus hubo un aumento adicional en las instalaciones de piscinas a medida que cada vez más empleados trabajaban desde casa.

Según el diario Le Parisien, por una piscina promedio de 30 metros cuadrados se debe pagar anualmente al fisco unos 200 euros (US$200).

Fallas

La Dirección General de Finanzas Públicas (DGFiP) de Francia está utilizando específicamente algoritmos que le permiten extraer a partir de tomas aéreas los contornos de piscinas y estructuras para comprobar si tienen los impuestos que, según la ley, deberían tener.

En su defecto, se invita al propietario del inmueble a regularizar su situación y pagarle lo que debe al fisco.

La piscina en los terrenos de la lujosa villa de Joan Collins en las colinas de San Tropez.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Las autoridades fiscales afirman que el software también podría ser utilizado en el futuro para hallar extensiones no declaradas de casas, patios o kioskos de jardín, que también hacen que el impuesto sobre bienes inmuebles aumente.

«Tenemos como objetivo particularmente extensiones de casas, como terrazas», le dijo Antoine Magnant, subdirector de la DGFiP, a Le Parisien.

«Debemos estar seguros de que el software podrá encontrar edificios con grandes superficies y no la caseta del perro o una casita de juegos para niños», agregó.

Pero medios franceses han reportado que, por el momento, el software de Google y Capgemini configurado para identificar piscinas tiene fallas a la hora de encontrar extensiones de casas.

«¿Cómo puede estar seguro de que una mancha rectangular negra, vista desde el cielo, es una ampliación y no una lona colocada en el suelo, una carpa o incluso una terraza?», interroga Le Parisien.

¿Prohibir piscinas nuevas?

La mano dura del gobierno francés en contra de las piscinas no declaradas se produce después de que Julien Bayou, secretario general del partido ecologista Europa Ecología Los Verdes y consejero de la región Île-de-France, no descartara la prohibición de construir nuevas piscinas privadas.

En declaraciones a BFMTV, Bayou señaló que Francia necesita una «relación diferente con el agua» y que la prohibición sería un «último recurso».

«El desafío no es prohibir las piscinas, es garantizar nuestras necesidades vitales de agua», agregó.

Sus comentarios toman aún más relevancia en un momento en que Francia atraviesa la peor sequía de la que se tiene registro, en la que más de 100 municipios se han quedado sin agua potable.

En julio, Francia tuvo apenas 9,7 mm de lluvia, lo que lo convirtió en el mes más seco desde marzo de 1961, según el servicio meteorológico nacional Meteo-France.

La crisis es tan grave que en el noroeste y sureste del país se ha prohibido el riego con el objetivo de tratar de conservar el agua.

Francia es el segundo país con más piscinas per cápita en el mundo, solo por detrás de Estados Unidos, y el mercado está en pleno auge.

Solo en 2021, los franceses construyeron cerca de 244.000 piscinas, según la Federación de Profesionales de la Piscina.

Imagen de portada: GETTY IMAGES. Muchos en Francia ocultan sus piscinas para pagar menos impuestos.

FUENTE RESPONSABLE: Redacción BBC News Mundo. 31 de agosto 2022.

Sociedad y Cultura/Francia/Economía/Conservación/Cambio climático/Ciencia/Tecnología

 

 

 

El legado que los vascos dejaron en América (además de los apellidos).

Amerikara noa ere nere borondatez / hemen baino hobeto izateko ustez… («Me voy a América por mi propia voluntad / con la esperanza de vivir mejor que aquí»…)

Así comienza una popular canción en euskera —el idioma de los vascos— que describe el largo viaje que millones de ellos hicieron para migrar a países de América en diferentes etapas de los últimos cinco siglos en busca de nuevas oportunidades.

Esta migración fue común desde muchos países a lo largo de la historia. Pero quizá lo más llamativo es que los vascos, que se reparten entre la Comunidad Autónoma del País Vasco (o Euskadi) y Navarra —en el norte de España— e Iparralde —en el suroeste de Francia—, dejaran una huella tan notable en América siendo una población que hoy apenas ronda los tres millones de personas.

«Obviamente, no puedes comparar un grupo tan pequeño con los millones de italianos que migraron allí y la impronta que dejaron… pero, cualitativamente hablando, los vascos sí que dejaron un importante legado», valora Óscar Álvarez Gila, coordinador del postgrado sobre Diáspora Vasca de la Universidad del País Vasco.

Pero ¿cuántos vascos llegaron a migrar?

«No lo sabemos y nunca lo sabremos», responde tajante a BBC Mundo. «En las estadísticas no existía la categoría ‘vasco’ para catalogarlos [eran registrados como españoles o franceses], y muchos de quienes migraban en el siglo XIX lo hacían de manera ilegal cruzando la frontera con Francia y tomando un barco».

Sin embargo, basado en estudios, testimonios y la presencia actual de descendientes, el experto cita como destinos preferidos de aquellos vascos migrantes Chile, Cuba, el oeste de Estados Unidos y México; aunque superados ampliamente por Uruguay y sobre todo Argentina, donde se dice que en torno al 10% de su población actual tiene algún antepasado vasco.

A excepción de quienes salieron exiliados por razones políticas tras la Guerra Civil española en 1939, la mayoría de vascos que viajaron a América en diferentes corrientes durante los últimos siglos lo hicieron en busca de oportunidades de trabajo a países con economías en expansión y con políticas de acogida para migrantes muy favorables durante décadas.

Era lo que entonces se llamaba salir a «hacer las Américas».

Mapa corrientes migratorias vascos América

«En alguno de esos países se pagaba mejor que en el País Vasco, así que viajaban para mejorar su vida y hacer capital con la idea de regresar convertidos en alguien, y muchas veces con la idea de ayudar a fundaciones, a escuelas… Así se convertían en figuras reconocidas. De ahí viene el concepto de ‘indiano'», le dice a BBC Mundo Josu Ruiz de Gordejuela, historiador y autor de varios libros sobre vasconavarros en México.

En BBC Mundo recopilamos junto a expertos una pequeña parte de todo ese legado que la diáspora vasca llevó hasta América y que permaneció (o se adaptó) hasta la actualidad.

Apellidos

Quizá, aunque ni siquiera lo sepas, en tu familia hay raíces vascas si tu apellido es Iturbide (que significa «camino de la fuente» en euskera), Elizondo («junto a la iglesia»), Ezeiza (de izei como «abeto»), Bolívar (bolu e ibar, «la vega del molino») y un largo etcétera. Según expertos, los vascos generaron unos 70.000 apellidos de los que hoy conservan unos 35.000.

Su presencia en América es tan amplia como, a veces, difícil de investigar. Primero, porque no todos son apellidos claramente identificables al no tener siempre una grafía en euskera; y segundo, porque muchos apellidos de origen vasco se extendieron después por otros territorios cercanos.

«El caso más emblemático es García, generado en el reino de Pamplona y que significa ‘joven’, pero que después fue llevado al resto de reinos de España. Por eso, tener hoy un apellido vasco como García no significa que tú lo seas. Es lo que llamamos ‘apellidos vascos generalizados'», le dice a BBC Mundo Jorge Beramendi, historiador y miembro de la Fundación Vasco Argentina Juan de Garay.

Manifestante con tapabocas con la bandera vasca

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Esta agrupación hizo un minucioso trabajo de investigación examinando guías telefónicas argentinas, padrones electorales y diccionarios para llevar a cabo la mayor recopilación de apellidos vascos en el país —unos 25.000— y que pueden consultarse en la web feriadellibrovasco.com

Otra dificultad para identificarlos es que muchos de estos apellidos fueron registrados al llegar a América de manera distinta por la similitud entre algunos sonidos (como «s» y «z»; «b» y «v», «c» y «k»…), por diferencias en las reglas ortográficas del euskera con los idiomas principales de los países donde se migraba, así como por la posterior estandarización del idioma en Euskadi y adopción de nuevos dígrafos como la «tx», pronunciada como la «ch» en español o «tch» en francés.

Todo esto dio lugar a que hoy existan múltiples variantes de un apellido, como ocurre con Etxeberria («casa nueva», en euskera) y Echeverría, Echebarria, Etcheverry, etc. También con Otxoa y Ochoa (que significa «lobo», aunque escrito como otsoa), Jauregi y Jáuregui («palacio»), Intxaurrondo e Inchaurrondo («nogal»), Berasategi y Berazategui, Apodaka y Apodaca…

Nombres geográficos (y el legado de personajes históricos).

Debido al gran número de vascos que participaron en las primeras expediciones que llegaron a América desde España, es habitual encontrar su huella en multitud de los nombres que elegían para bautizar zonas o ciudades que encontraban a su paso.

Es lo que hizo Francisco de Ibarra cuando nombró parte del norte de México como Nueva Vizcaya, en honor a la provincia vasca en la que nació. Si bien el nombre y sus límites no se conservan, sí continúa existiendo su capital Durango —en homenaje a otra ciudad vizcaína—, que hoy preside el estado mexicano del mismo nombre.

Escudos Durango y Vizcaya

FUENTE DE LA IMAGEN – WIKIPEDIA. El escudo del Durango mexicano (izquierda) es muy similar al que la Vizcaya vasca tenía hasta finales del siglo XX.

Ibarra, en Ecuador, fue fundada por orden del vasco Miguel de Ibarra y Mallea, y comparte nombre con otra Ibarra en el País Vasco. Otros nombres se perdieron como el de Nuevo Bilbao en Chile, que en el siglo XIX pasó a llamarse Constitución pero que aún conserva en su escudo el de la ciudad vasca sede del Museo Guggenheim.

Y aunque no le dejó un nombre vasco, solo un dato sirve para comprender la enorme influencia de aquel pueblo en Argentina: la segunda fundación de Buenos Aires en 1580 —bautizada entonces como Ciudad de Trinidad— corrió a cargo del vasco Juan de Garay.

Los mexicanos también encuentran vascos clave en su historia si pasean por el Ángel de la Independencia, donde reposan los restos del general navarro Francisco Xavier Mina que luchó junto a los insurgentes frente a España. Otros héroes nacionales como Juan Aldama, Ignacio Allende o Mariano Abasolo también provenían de familias vascas aunque ya nacieron en Nueva España.

Es el mismo caso que el de Agustín de Iturbide, hijo de vasco y primer emperador de México que, según historiadores, se definía sin embargo como «vasco de cuatro costados». Él fue quien adoptó la bandera tricolor del primer gobierno mexicano con el verde, blanco y rojo vigentes en la actualidad, así como el águila sobre el nopal en el escudo.

Iturbide

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Agustín de Iturbide se definía como «vasco de cuatro costados».

Pero el más destacado de los herederos de vascos en la independencia de América fue sin lugar a dudas Simón Bolívar, descendiente de quinta generación de un vizcaíno vecino del municipio de Ziortza-Bolibar que migró a Venezuela a finales del siglo XVI. En su juventud, el propio Libertador viajó a Euskadi para reencontrarse con sus raíces antes de convertirse en la figura clave de la independencia de varias naciones americanas.

También en el ámbito cultural encontramos influencias vascas. Sor Juana Inés de la Cruz, una de las más importantes figuras literarias de Nueva España, era hija de un guipuzcoano e incluso intercaló en algunas de sus obras referencias al País Vasco y varios versos en euskera.

Frontones

Antes de que el fútbol y el béisbol se convirtieran en deportes de masas en muchos países americanos, la pelota vasca ya atraía a multitudes a los frontones donde se practica desde hace siglos en sus diferentes modalidades.

Este deporte traído por los migrantes —y el negocio de las apuestas que lo acompañaba— levantaba auténtico furor en el continente, hasta donde viajaban algunos de los mejores pelotaris (jugadores de pelota) vascos para protagonizar giras multitudinarias.

Si en México o EE.UU. el deporte rey en el frontón era el jai-alai o cesta punta —jugada con una cesta de mimbre—, en Argentina la modalidad que continúa arrasando es la paleta y en trinquetes de canchas cerradas (con paredes en ambos laterales, al contrario que la mayoría de frontones de Euskadi que solo tienen pared izquierda).

Fronton

FUENTE DE LA IMAGEN -GETTY IMAGES. Los frontones vascos se popularizaron en varios países para acoger distintas modalidades de juego de pelota.

«En Argentina, el juego de pelota es todo un juego nacional en alguna de sus modalidades. En prácticamente todos los pueblos hay frontones donde siempre se jugó y se sigue practicando mucho. Es un legado muy tangible de los vascos en nuestro día a día», le dice a BBC Mundo Pablo Ubierna, historiador vascoargentino.

Solo en Ciudad de México llegaron a construirse al menos cinco grandes frontones, algunos de ellos inaugurados por el presidente de la época, Porfirio Díaz. Incluso el revolucionario Pancho Villa era tan aficionado que mandó construir un frontón en la hacienda en la que se acabó retirando en el norte del país.

Pero la llegada de más deportes, la legalización de las apuestas en otros ámbitos y cambios en las leyes de casinos hizo que los frontones perdieran su esplendor en muchos lugares. El año pasado, por ejemplo, EE.UU. echó el cierre al último del país en Dania Beach, Florida. En 2017, el Frontón México reabrió en la capital tras 20 años de inactividad en un intento por reflotar la tradición.

Villa

FUENTE DE LA IMAGEN – INAH. Pancho Villa, de blanco en el centro, era gran fanático de la pelota vasca.

Gastronomía

La gastronomía vasca, reconocida internacionalmente y con un gran número de estrellas Michelin por metro cuadrado en Euskadi, dejó también su impronta en América.

En el oeste de EE.UU., por ejemplo, se popularizaron los hoteles donde los pastores vascos pasaban los meses de invierno, comiendo todos juntos en largas mesas corridas y, generalmente, con un único plato en el menú que se ponía en el centro de las mesas para compartir.

Una vez que la migración de pastores fue desapareciendo y esos establecimientos se fueron abriendo al público general, este peculiar estilo de organización de los locales se mantuvo hasta nuestros días en lo que se llama «estilo casero» o «estilo familiar» de disfrutar de los restaurantes vascos en EE.UU.

En su oferta actual pueden encontrarse productos tan típicos como las alubias hasta otros que no son especialmente populares en el País Vasco. Es el caso del picón punch, un cóctel muy representativo de la migración vasca en EE.UU. a base de licor de hierbas, agua de soda y granadina que, sin embargo, es un absoluto desconocido en Euskadi.

Bacalao

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. El bacalao a la vizcaína sigue presente en la cocina mexicana aunque con una receta diferente de la tradicional vasca.

La cocina vasca también vivió variaciones en México, donde uno de sus platillos clásicos de Navidad es algo tan tradicional en Euskadi como el bacalao a la vizcaína.

Sin embargo, la receta original que llegó al virreinato de lomos de pescado con una salsa de pimiento, tomate y cebolla se mezcló después con otros ingredientes como chiles güeros, almendras, aceitunas o papas para adecuarlo a los gustos mexicanos, quienes lo consumen desmigado.

En países como Chile preparan algunos platos acompañados de una «salsa vasca», aunque en Euskadi no exista tal concepto.

Y en Argentina, amantes declarados de la carne, muchos consideran los restaurantes vascos como únicamente especializados en pescado… aunque de sus cocinas también salen deliciosos pintxos (pequeñas tapas atravesadas por un palillo) y chuletones de buey o vaca.

Pintxos vascos

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. También viajó a América parte de la gastronomía vasca, que tiene en los ‘pintxos’ uno de sus máximos exponentes.

Empresas y actividades económicas

La población migrante vasca realizó diversas actividades económicas en América desde su llegada, aunque en algunos países son recordados por algunas dedicaciones específicas que llevaron a cabo como la de pastores en EE.UU., panaderos en México, lecheros u otras actividades agrícolas en Argentina (donde fueron clave para consolidar aspectos como el uso de la boina en la indumentaria de los trabajadores del campo)…

Es en este concepto de «los vascos lecheros» de Argentina en el que se enmarca el éxito de la empresa láctea La Vascongada, fundada en 1908 por el vascofrancés Pedro Uthurralt. Hasta su quiebra a finales del siglo XX, varias generaciones de argentinos y uruguayos disfrutaron de uno de sus productos más carismáticos: la leche chocolatada Vascolet.

Ya en la actualidad, quizá muchas personas no saben que una de las marcas de cerveza más representativas de México en el resto del mundo tiene ADN vasco. Sí, el grupo fabricante de Corona (o Coronita, en España) fue creado por Braulio Iriarte, un navarro de Elizondo que migró a México siendo muy joven.

Iriarte pasó de trabajar como panadero a tener sus propias tiendas, crear la primera empresa en el país de fabricación de levadura para pan y ser artífice de una de las empresas cerveceras más populares en el mundo.

Gaucho

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Expertos reconocen influencia de parte de la vestimenta tradicional vasca en la de los gauchos argentinos.

Hoy en día, María Asunción Aramburuzabala -una de las herederas del emporio y con abuelo vasco- es la mujer más rica de México, según Forbes. Pero hay más casos de éxito en el país azteca.

Ángel Urraza, un joven vizcaíno llegado poco antes de la Revolución mexicana, prosperó hasta fundar Euzkadi, una compañía de llantas tan emblemáticas para el país que incluso en la película Goldfinger de James Bond se les hace referencia durante una escena ambientada en México.

Centros vascos

En arquitectura, hay numerosas construcciones herencia de la diáspora vasca.

El imponente edificio del colegio de las Vizcaínas en Ciudad de México fue el primer centro educativo laico para mujeres de toda América y el único que ha funcionado de manera ininterrumpida en el país desde que fuera fundado por vascos en 1767.

Pero si hay un lugar que simboliza la presencia de los vascos en el extranjero son las llamadas euskal etxeak o centros vascos, de los que el gobierno vasco tiene contabilizados cerca de 200 en el mundo. De ellos, casi la mitad están en Argentina.

Urkullu en el Laurak Bat

FUENTE DE LA IMAGEN – LAURAK BAT. El ‘lehendakari’ (presidente vasco), Iñigo Urkullu, visitó en 2018 el centro vasco Laurak Bat de Buenos Aires.

Estos centros nacieron inicialmente como lugar de acogida y ayuda mutua entre los vascos que cruzaban el océano hace décadas.

En la actualidad, tratan de mantener viva la identidad social y cultural vasca impartiendo clases de euskera, charlas, conciertos, clases de baile o partidos de pelota, entre muchas otras actividades.

«Pero somos una colectividad que no se ha quedado anclada en lo folclórico sino que está muy comprometida también con las causas políticas», le dice a BBC Mundo Arantxa Anitua, expresidenta del Laurak Bat de Buenos Aires, el centro vasco en activo más antiguo del mundo tras su fundación en 1877.

«Nos sentimos vascos, no franceses o españoles; la sociedad argentina lo entiende perfectamente y tiene una imagen muy valorada de nosotros. Pero aunque somos muy vascos, también somos profundamente argentinos», dice con pasión la actual presidenta de la Federación de Entidades Vasco Argentinas.

Si en Boise —capital del estado de Idaho y considerada epicentro de la diáspora vasca en EE.UU.—, decenas de miles de personas se congregan cada cinco años en un gran festival de cultura vasca organizado en torno a su basque block (barrio vasco) y museo vasco, en la capital argentina es cada año cuando miles toman la Avenida de Mayo para participar en el gran evento «Buenos Aires celebra al País Vasco».

Buenos Aires celebra al Pais Vasco

FUENTE DE LA IMAGEN – BUENOS AIRES CELEBRA AL PAÍS VASCO. Miles de personas participan en el festival anual de Buenos Aires para celebrar al País Vasco.

«Una vez me llamaron de la escuela de mi hijo para preguntarme si yo no era abogada, porque él había dicho que yo trabajaba ‘de vasca’, por eso de que es algo que menciono a todas horas», bromea Anitua.

Para ella, frente a otras nacionalidades presentes en Argentina que «se van diluyendo», el fuerte compromiso de sus componentes hace que la colectividad vasca en el país tenga el relevo generacional asegurado.

Este artículo es parte del Hay Festival Querétaro, un encuentro de escritores y pensadores que se realiza del 1 al 4 de septiembre de 2022.

Imagen de portada: Buenos Aires; Argentina. Día de las colectividades.

FUENTE RESPONSABLE: Marcos González Díaz; HayFestivalQuerétaro@BBC Mundo. 29 de agosto 2022.

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Renunciar al sistema, la nueva tendencia laboral en Francia y el mundo.

«The Big Quit»: tras la pandemia millones de personas dejaron su empleo formal para mejorar su calidad de vida.

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En Francia las renuncias también se hicieron masivas y desembocaron en una crisis del empleo. El colapso, esta vez, fue al revés: no por el desempleo sino por la falta de candidatos a cubrir decenas de miles de puestos de trabajo vacantes.

Desde París

El sueño de la casa propia se vio ultra superado por otro: el de la vida propia. Esa aspiración ya presente en las sociedades se incrementó con la pandemia y llevó a millones de personas a renunciar a sus puestos de trabajo para buscar otra vida distinta. No hay lugar en el mundo donde no haya aparecido ese movimiento. En Estados Unidos, unas 50 millones de personas dejaron sus trabajos en 2021 en la industria, los servicios o el sector terciario. 

La ola fue y sigue siendo tal que se la ha llamado “Great resignation” o «Big Quit» (la Gran Renuncia). En Francia, aunque en menor número debido a una población más reducida y una resistencia mucho más fuerte al cambio, las renuncias también se hicieron masivas y desembocaron en una crisis del empleo. El colapso, esta vez, fue al revés: no por el desempleo sino por la falta de candidatos a cubrir decenas de miles de puestos de trabajo vacantes

Para evitar la fuga las empresas propusieron mejores condiciones salariales a sus empleados sin que ello bastara para detener una corriente que se dirige no hacia un mejor salario sino a una actividad más cercana a las convicciones personales, a la necesidad de sanear el planeta o de tener una vida infinitamente menos limitada a los sacrificios. 

Stéphane Malmond, un exempleado bancario dentro de un gran grupo, lo dejó todo de un día para otro: ”Eso de Metro, Dodo, Boulot (Metro, noni y laburo) se acabó para mí. Preferí ganar mucho menos, renunciar a un cargo de responsabilidad y de prestigio por un trabajo donde se acentúa mi responsabilidad personal con el bienestar mío y de mi familia. Hasta que no apareció la pandemia y el confinamiento no me di cuenta de que estaba llevando una vida de locos y, peor aún, que estaba siendo cómplice de la destrucción del mundo”. 

Stéphane Malmond se fue de París a vivir a Rennes, una de las grandes ciudades de Bretaña, y allí se instaló con un modesto negocio especializado en poner marcos a los cuadros. ”Ganar más o menos ya no me importa. Mi principal ambición socioprofesional no es tener un auto o dos sino sentirme bien y sentir que contribuyo a mejorar el mundo”.

En Francia

En Francia, según datos publicados por La Dirección de la Animación, la Investigación y los Estudios Estadísticos (DARES), durante el primer trimestre de 2022 520.000 personas renunciaron a sus trabajos, de las cuales 469.000 tenían contratos fijos y asegurados (CDI). ”Se trata de un nivel de dimisiones muy, muy alto”, reconoce el organismo DARES que pertenece al Ministerio de Trabajo. 

El filósofo francés Eric Sadin (último libro publicado en la Argentina por Caja Negra Editora “La Era del Individuo Tirano, el fin de un mundo en común”), señala que se trata de un “gran aliento renovador, de una suerte de celebración de la alternativa que irrumpió de golpe en varios sectores”. 

El cambio de actividad profesional dio lugar a que muchas empresas, en particular en el sector de la hotelería, la restauración y los transportes, carecieran drásticamente de mano de obra. Sin embargo, no son los únicos afectados por esa “búsqueda de un sentido” que describe muy bien la socióloga y especialista de los empleados altamente calificados que renuncian a sus puestos, Elodie Chevalier. ”Ha habido —asegura la socióloga— un replanteamiento de lo que era esencial o no. En determinados sectores terciarios se produjo una pérdida de sentido precedida por la pandemia que aceleró e incrementó la reflexión sobre los oficios que podían o no ser considerados como esenciales”. 

La problemática no es nueva, sobre todo en las generaciones más recientes.

Hace unos seis años, el sociólogo Jean-Laurent Cassely escribió un ensayo («La revuelta de los primeros de la clase») sobre los jóvenes que egresaban de las mejores universidades y escuelas de comercio, con un porvenir trazado y sueldos enormes, pero que se negaban a “alimentar el sistema” y terminaban volviéndose agricultores, abriendo panaderías y fiambrerías. 

La epidemia gregaria

Luego de la pandemia, el investigador francés constató “una suerte de epidemia que ganó a los consultores, ejecutivos, intelectuales o gente de los medios: abrir un lugar, crear un espacio casi experimental para instalar una granja urbana, una escuela de cocina vegetal, una fiambrería, una escuela de yoga, otra de osteopatía. Lo importante es, sobre todo, reunir gente, estar entre personas, y no ya tener un puesto bien pagado pero aislado. Son, en suma, proyectos existenciales dentro de los cuales se desarrollan nuevos modos de vivir”. 

Cassely también constata una de las poderosas paradojas de esta “gran renuncia” y deseo de cambio: se invirtieron años y años en inventar comunidades en línea, conectadas por medio de internet a través de todo el planeta, pero ahora lo máximo, lo total, consiste en promover contactos sociales con los otros, con y entre individuos dentro de los mismos espacios físicos y no ya conectados”.

“Es un cambio fuerte. Mucha gente ha dejado de creer en el sistema, tomó conciencia de la futilidad de alimentar un monstruo y decidió optar por su camino y apostó por la permacultura o una panadería. Es lo mismo. Este movimiento del Big Quit testimonia de una acelerada pérdida de sentido ante lo que existía, sobre todo dentro de las llamadas “profesiones calificadas”, comenta Sadin. 

Christine Le Fèvre, una mujer que trabajaba en el sector de la publicidad y renunció a todo para ir a vivir en Normandía en una granja donde practica la permacultura, cuenta que, «antes de la pandemia y a pesar de que tenía un excelente puesto de trabajo, con un salario alto que me permitía residir en los barrios más caros de París, nunca podía sacarme de encima la sensación de infelicidad. Antes de dormirme sentía que era una fracasada. Desde que trabajo tres veces más con las manos en la tierra me siento en paz, en resonancia con mis inclinaciones y orgullosa de estar llevando a cabo una actividad que no destruye el planeta, la tierra, sino que los restaura”. 

Elodie Chevalier observa también que las renuncias “no se concentran en un segmento, sino que conciernen al conjunto de la población activa de Francia. Todo el mundo se está moviendo, los recién ingresados al mundo laboral como las personas que ya cuentan con carreras muy ricas. No hay jóvenes ni menos jóvenes, sino todas las generaciones confundidas”.

Cambiar la vida

El anhelo de cambiar de vida, de darle un sentido a la existencia o de trasladar la actividad profesional hacia proyectos bio ecológicos no son los únicos resortes de Big Quit a la francesa. También, como lo explica Chevalier, «el miedo entra en juego en esta variable”. Miedo quiere decir aquí buscar una seguridad económica fuera de los puestos de trabajo donde se dependa de una estructura o de un jefe. 

Durante la pandemia, decenas de miles de personas fueron despedidas de sus puestos de trabajo. La economía se detuvo y con ella también el trabajo mensual y el salario garantizado. Las medidas adoptadas por el gobierno y el seguro de desempleo amortiguaron la caída. Sin embargo, ante la posible repetición de una situación semejante, decenas de miles de personas optaron por garantizarse a través de la independencia laboral sus medios de existencia. 

Si a las 520 mil personas que renunciaron a su trabajo durante los seis primeros meses de 2022 se le suman las 518 mil que lo hicieron en el curso de los seis últimos meses de 2021 se llega a más de un millón de trabajadores. ”Es tan impresionante como invisible”, comenta Jean-Laurent Cassely.

El récord de renuncias precedente remonta al año 2008, justo cuando estalló la crisis financiera: unas 510 mil personas abandonaron entonces sus trabajos. El fin de la pandemia trajo igualmente un fuerte incremento de la actividad económica y, por consiguiente,” mucha movilidad en el mundo del empleo”, observa la DARES. El organismo acota que “en las fases de expansión económica aparecen nuevas oportunidades para trabajar y ello incita a la gente a renunciar a los puestos que ocupaba”. Sin embargo, las renuncias, ahora, están más ligadas a un profundo anhelo “a no dejar los huesos en una oficina” (Christine Le Fèvre) que a buscar oportunidades profesionales dentro del mismo sector.

”Los cambios de orientación profesional han sido radicales”, recuerda Jean-Laurent Cassely. Radicales y, a su manera, también con un aura real de representar una nueva existencia, una humanidad distinta en la que el banquero especulador se vuelve panadero, el especialista en redes sociales y manipulaciones virtuales cambia esa vida por la de apicultor. Puede que el movimiento se quede ahí, reducido a muchos individuos, pero no los suficientes como para trastornar el sistema. Puede también que se torne masivo y marque, al fin, un punto final a la expansión de un liberalismo que no hace más que destruir la esencia humana y la noción del otro, del semejante, como un aliado.

Imagen de portada: Una camarera atiende a una clienta en Marsella. Cae el empleo formal en Francia.. Imagen: AFP

FUENTE RESPONSABLE: Página 12. Por Eduardo Febbro

Sociedad y Cultura/Pandemia/Reforma Laboral/Francia

 

El día que el rey Luis XIV puso de moda las cirugías anales en toda Francia.

«La Gran Operación» del Rey Sol francés mantuvo en vilo al palacio y al reino entero. Tras salir exitosamente de la peligrosa cirugía, caballeros y damas nobles quisieron imitarlo. En palabras de un historiador, hubo «¡una epidemia de fístulas en Versalles!».

En 1686, un doloroso bulto que se había estado desarrollando en el trasero de Luis XIV, rey de Francia, había progresado hasta el punto de que el monarca ya no podía sentarse, andar a caballo, caminar o hacer otras cosas sin sentir un dolor espantoso que intentaba disimular bajo su siempre imponente manto de majestuosidad.

El «Rey Sol» tuvo los primeros síntomas del mal que pondría su vida en serio peligro a principios de aquel año. Según el doctor de la corte, D’Aquin, el monarca se quejó «de un pequeño tumor en el perineo, al lado de la apertura de las nalgas, a dos dedos del ano, bastante profundo, poco sensible al tacto, incoloro, sin rojez, ni pulsaciones».

Luis XIV tenía entonces 44 años. Se vio obligado a hacer reposo absoluto y soportar todo tipo de tratamientos, como cataplasmas de plomo y cicuta, lo que generó una gran preocupación en su círculo más íntimo. Mientras tanto, la enfermedad del rey se mantuvo en el más estricto secreto.

«Yo no sé en dónde estoy», escribió con preocupación su segunda esposa, Madame de Maintenon. «Me dicen que el trastorno del rey anda bien y, sin embargo, nos hacen meter aún la necesidad de un tijeretazo».

Cuando el régimen prescrito de cuatro enemas al día y ungüentos de lociones y pociones raras no lograron mejorar su condición, la corte se vio obligada a buscar tratamiento de un cirujano, Charles-Francois Félix (1635-1703). Sobre todo, porque pocos confiaban en el doctor D’Aquin, a quien se definía como «un hombre mal visto en toda la corte a causa de su suficiencia y avidez de dinero».

Lo realmente preocupante era que ningún cirujano había curado exitosamente una fístula anal en ese momento de la historia, e incluso las cirugías más simples a menudo conducían a la sepsis y la muerte.

Y, aunque médicos y boticarios podían entonces no saber nada acerca de cómo funciona el cuerpo humano, al menos sus tratamientos para el tratamiento de la sangre y las tinturas de mercurio no mataban a los pacientes si se administraban con cuidado.

Cuando el régimen prescrito de cuatro enemas al día y ungüentos de lociones y pociones raras no lograron mejorar su condición, la corte se vio obligada a buscar tratamiento de un cirujano, Charles-Francois Félix (1635-1703). ​

Las cirugías, por otro lado, en el siglo XVII mataban más gente de la que curaban. De hecho, el título oficial del oficio en ese momento era «barbero-cirujano», porque prácticamente la única habilidad requerida era saber cortar cosas.

Entre otras prácticas terroríficas, era un procedimiento estándar para los barberos-cirujanos reutilizar instrumentos sucios de un paciente a otro, lo que podía convertir a veces a estos voluntariosos cirujanos en «asesinos en serie con bisturí».

Como los médicos de Versalles no sabían como curar al rey, aconsejaron una cura en las aguas de Bareges, que tenían fama de curar esta dolencia, y el Ministro Louvois reunió a decenas de enfermos al lugar para probar suerte. Enfermos que volvieron tan enfermos como habían ido.

Cuando una dama de la corte llegó con la noticia de que las aguas de Bourbon curaban las fístulas, Louvois renovó la experiencia con los mismos enfermos y volvió con los mismos resultados. Desesperado, el ministro llenó su ministerio de personas con la misma dolencia que el rey para que los médicos ensayaran, sin éxito, remedios y cirugías.

Pero, afortunadamente, el doctor Félix resultó ser un cirujano mucho más concienzudo que sus contemporáneos. Le dijo al rey que estaría dispuesto a operar, pero debía esperar unos meses más. Necesitaba algo de tiempo para resolver los problemas de este nuevo procedimiento.

Las cirugías, por otro lado, en el siglo XVII mataban más gente de la que curaban. De hecho, el título oficial del oficio en ese momento era «barbero-cirujano», porque prácticamente la única habilidad requerida era saber cortar cosas

«La Gran Operación»

«Félix no se atrevía a aplicar sus métodos habituales y practicaba tímidas incisiones, abriendo los bordes de la llaga con piedras de cauterio, infligiendo al rey intensos sufrimientos, sin vaciar del todo el absceso», dijo el historiador Georges Bordonove, experto en la vidas de los reyes franceses.

Nancy Mittfor, una historiadora británica, relató: «Hasta el momento, los cirujanos habían luchado en vano con dicha enfermedad; y el cardenal de Richelieu había muerto del tratamiento que le habían dado”.

“Félix, cirujano del rey, tomó a varios desgraciados que padecían esta dolencia y los mandó a tomar las aguas en Bareges, que pasaban por sanarlos. Al no curarse nadie, empezó a operar las fístulas en todos los hospitales de París. Perfeccionó un instrumento que se creía que aminoraba el dolor».

Después de seis meses de ensayar cirugías en plebeyos (y agachándose en medio de la noche para enterrar a muchos de ellos), el doctor Félix finalmente se sintió lo suficientemente confiado para tomar el bisturí en la que se llamó «La Gran Operación», por la importancia del paciente.

El doctor Félix, quien logró reparar la fístula e incluso logró no matar al paciente esta vez, se convirtió de inmediato en una celebridad nacional y la gente de la nobleza comenzó a desear pasar por las manos y el bisturí que habían tenido el honor de tocar las parte íntimas del rey.

En la mañana del 18 de noviembre de 1686, Luis XIV acompañado de Madame de Maintenon y el Padre La Chaise, rezó fervientemente en su alcoba en el Palacio de Versalles. Después de encomendarse a las manos de Dios, el rey se puso en manos del doctor y cuatro boticarios que «hicieron que se echara sobre un travesaño puesto en el borde de la cama, bajo el vientre, para levantarle las nalgas abiertas”, según relata Bordonove.

Y continúa: «Félix hizo la pequeña incisión e introdujo el bisturí regio (…) La intervención duró unos cuantos minutos. Luis XIV, martirizado, no emitió ni un solo grito, no se permitió ni un gemido. A lo sumo, en un cierto instante, suspiró ‘¡Ah, ah… Dios mío!’. Sostenía la mano de Louvois con la suya. Madame de Maintenon rezaba con fervor. La frente de Félix estaba perlada de gotas de sudor».

La Gran Operación cayó como una bomba en Versalles: «El dolor se hizo ver en todos los rostros», manifestaba el periódico Le Mercure Galant. Los cortesanos del rey quedaron atónitos porque el rey pudo recibir embajadores al día siguiente y a las pocas semanas ya montaba a caballo de nuevo. Toda Francia estaba asombrada por su notable recuperación.

Los nobles franceses que fueron «bendecidos» de forma natural con la enfermedad comenzaron a suplicarle al doctor Félix, que estaba en pleno derecho, que los operara con su bisturí «De Calidad Real».

«¡Una epidemia de fístulas en Versalles!»

La cirugía fue tan exitosa, de hecho, que se organizaron celebraciones en todo el país. Los pobres y los nobles brindaron a la salud del «Rey Sol». Mientras tanto, en Versalles, los cortesanos del rey estaban tan encantados (muchos, desesperadamente aduladores) que declararon 1686 como «L’année de la Fistule» (Año de la Fístula). Pero eso no era nada.

El doctor Félix, quien logró reparar la fístula e incluso logró no matar al paciente esta vez, se convirtió de inmediato en una celebridad nacional y la gente de la nobleza comenzó a desear pasar por las manos y el bisturí que habían tenido el honor de tocar las parte íntimas del rey.

«He visto más de 30 personas que querían ser operadas», escribió el barbero real Pierre Dionis. «Tan locos estaban que parecían no entender cuando se les aseguraba que no había ninguna necesidad de ser operados (…) Quienes tenían pequeñas supuraciones o simples hemorroides, no demoraban en presentar su trasero al cirujano para que hiciese sus incisiones».

Una vez que Luis XIV se recuperó por completo, todos quisieron una fístula anal reparada quirúrgicamente, ya sea que tuvieran una o no. Literalmente se puso de moda entre la aristocracia tener un ano doloroso y agujereado:

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«¡Una epidemia de fístulas en Versalles! ¡Y sí,era inevitable! ¡Si se advertía que el rey cogeaba un poco, se cogeaba un poco! Si el rey padecía del ano, todos los cortesanos padecían del ano. Y hacerse operar era más glorioso que una herida de arcabuz en tal o cual campo de batalla», escribió el historiador Michele De Decker.

Los nobles franceses que fueron «bendecidos» de forma natural con la enfermedad comenzaron a suplicarle al doctor Félix, que estaba en pleno derecho, que los operara con su bisturí «De Calidad Real». Los menos afortunados tuvieron que arreglárselas usando vendas en sus perfectamente saludables nalgas, fingiendo haber sido víctimas de la misma enfermedad que el rey.

Otra consecuencia de este logro médico, que es infinitamente menos divertido pero de importancia histórica real, fue que también causó un cambio en la forma en que el público veía el campo de la cirugía. Sería el paso inicial hacia la medicina moderna.

Hasta este punto en el tiempo, los barberos-cirujanos eran vistos esencialmente como comerciantes, un segundo distante en prestigio para sus colegas médicos. Sin embargo, después de L’Année de la Fistule, la cirugía comenzó a verse como una profesión que requería conocimiento e inteligencia, y no solo la capacidad de atravesar el tejido humano.

En cuanto al Cirujano Real, el rey quiso mostrarle su agradecimiento con honores y una fortuna que le permitió comprar una finca, el Señorío de Tassy. Al morir, Félix legó gran parte de sus posesiones a la comunidad de cirujanos de París para que se crease una institución para la enseñanza de la Cirugía, que permitiera el mejor conocimiento de técnicas y procedimientos. De esta manera, nació la Real Academia de Cirugía de Francia, inaugurada en 1731, que en un sitio destacado tiene un retrato de Felix de Tassy con la leyenda: «El primer cirujano de Luis XIV».

Imagen de portada:El «rey sol» Luis XIV puso de moda las cirugías anales en Francia | MUSEO DEL PALACIO DE VERSAILLES.

FUENTE RESPONSABLE: Perfil. Por Darío Silva D´andrea. EDITOR DE BREAKING NEWS DE PERFIL.COM. 15 de agosto 2022

Sociedad y Cultura/Francia/Luis XIV/Historia/Medicina/Curiosidades

 

La fotógrafa Emilia Brandão Carneiro captura la intimidad y el romanticismo onírico del río Sena.

Como flashes se suceden esas capturas mentales y diapositivas sentimentales que difuminadas por la suavidad de sus trazos que, desdibujadas en los límites de sus formas, nos evocan a la ensoñación que supone un romanticismo intimista que no se tiñe de rosa, sino de grises.

Si pensamos en lo romántico en todas sus acepciones, formas y manifestaciones, a muchos y muchas se nos vendrá a la cabeza como escenario común algunos de los rincones más famosos de París, la capital del amor.

Todas las imágenes pertenecen a la serie Sentimental Journey de Emilia Brandão Carneiro.

En Sentimental Journey, una serie de la fotógrafa brasileña Emilia Brandão Carneiro (1982), la artista hace gala de su delicada sensibilidad y celebra lo romántico trabajando en pos de la evolución y la transformación del mundo del arte para imprimir una esencia femenina libre de complejos, prejuicios e ideas preestablecidas.

Fotografías en blanco y negro en las que se retrata a cisnes en el Sena. Aunque podría sonar un poco cliché, lo que convierte el trabajo de la brasileña en fascinante es que las capturas muestran algo distinto a lo que esperaríamos.

Por ejemplo, un cisne que se retuerce, con un aspecto feo, algo turbado, desafiando la imagen convencional que asociamos a estas graciosas aves. También notamos, por supuesto, la “firma Brandão” en la habitual ternura y generosidad de su mirada (que puede haber sido lo que llamó la atención de los comisarios de PhotoVogue, que premiaron cuatro de las imágenes de la serie).

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El arte de Emilia Brandão Carneiro puede describirse como “desvergonzadamente romántico”.

En el trabajo de Emilia podemos ver la luz del sol filtrada poéticamente por las siluetas de los árboles, vemos rostros borrosos en un estado de ánimo pensativo, vemos flores, vemos nubes, vemos desnudos, etc.

Algunas imágenes son tan hermosas y mágicas que nos hacen sonrojar porque a veces olvidamos lo radical que es ser romántico en los tiempos que vivimos. El arte de Brandão existe para desafiar ideas preconcebidas. Es profundamente comprometido y humano. Es, de hecho, bastante inteligente.

En esta exposición, la brasileña que adoptó Madrid como su casa nos transmite la sensación de familiaridad. En un mundo obsesionado por la novedad, Brandão nos presenta imágenes que encuentran su valor en la representación de lo que ya conocemos.

La Galería F & decO de Madrid, el primero espacio expositivo centrado en la investigación del arte en femenino, abrió el 16 de junio las puertas a Sentimental Journey, una exposición individual de la aclamada y soñadora fotógrafa.

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Emilia Brandão Carneiro: Instagram

Galería F&deO: Instagram

Imagen de portada: Todas las imágenes pertenecen a la serie Sentimental Journey de Emilia Brandão Carneiro.

FUENTE RESPONSABLE: Cultura Inquieta. Por Luiki Alonso. 18 de julio 2022.

Sociedad y Cultura/Francia/Paris/Romanticismo/Blanco y negro/ Madrid/Exposición 

Reino Unido declara emergencia nacional por calor extremo.

Reino Unido declaró emergencia nacional por la ola de calor que afecta al país ante la posibilidad de que las temperaturas alcancen los 40ºC el lunes 18 y martes 19 de julio.

La Oficina Meteorológica emitió por primera vez en la historia una alerta roja, lo que implica riesgo para la vida, en un área que incluye las ciudades de Londres, Manchester y York.

Por otra parte, la alerta ámbar estará vigente en la mayor parte de Inglaterra el domingo y en toda Inglaterra, Gales y el sur de Escocia el lunes y el martes.

El gobierno británico informó que sus funcionarios estarán reunidos este viernes y durante el fin de semana para discutir la respuesta a la ola de calor.

Alarmas roja y ámbar

El portavoz de la Oficina Meteorológica, Grahame Madge, dijo que era «una situación potencialmente muy grave», con un 50% de posibilidades de que las temperaturas alcancen los 40ºC en algún lugar del Reino Unido.

El presentador del tiempo de la BBC, Matt Taylor, señaló que era «cada vez más probable» que se bata el récord de temperatura en el territorio británico.

La temperatura más alta jamás registrada en Reino Unido fue de 38,7ºC en Cambridge en 2019.

Taylor dijo que, aunque no era seguro, es la primera vez que existe la posibilidad de alcanzar los 40ºC en Reino Unido.

«Eso es excepcionalmente caliente. Son el tipo de temperaturas que si usted está de vacaciones puede ser capaz de manejar, pero en la vida cotidiana puede tener impactos severos en la salud y es probable que veamos impactos en el transporte y la energía la próxima semana también», añadió.

Londres

FUENTE DE LA IMAGEN – PA MEDIA

El pasto verde de Londres se ha tornado marrón por el calor y la falta de lluvia.

La situación en el continente

La Oficina Meteorológica dijo que el calor es causado por una alta presión sobre el Reino Unido y el aire caliente que fluye desde el sur de Europa.

La ola de calor que se extiende por Europa ha desatado graves incendios forestales en Portugal, Francia y España.

En estos países, residentes y turistas han huido de ciudades y pueblos mientras los incendios son avivados por los fuertes vientos y las condiciones de sequedad.

Bomberos franceses luchan contra el fuego en la localidad de Teste-de-Buch.

FUENTE DE LA IMAGEN – SDIS33/FRENCH FIRE SERVICE

Bomberos franceses luchan contra el fuego en la localidad de Teste-de-Buch.

Más de 10.000 personas se han visto obligadas a abandonar la región suroccidental de la Gironde, en Francia, en los últimos días.

Decenas de incendios arden en Portugal y España, donde las temperaturas han superado los 40ºC.

Varias ciudades del oeste de España han sido evacuadas.

Las olas de calor son cada vez más frecuentes, más intensas y más duraderas debido al cambio climático inducido por el hombre.

El mundo ya se ha calentado alrededor de 1,1ºC desde el comienzo de la era industrial y las temperaturas seguirán aumentando.

Italia y Croacia también han informado de incendios forestales esta semana, y los fuertes vientos han aumentado considerablemente el riesgo de incendios forestales en cinco regiones de Grecia, según han advertido los funcionarios de protección civil.

Imagen de portada: PA MEDIA

FUENTE RESPONSABLE: BBC News. Por Doug Faulkner y Paul Kirby. 15 de julio 2022.

Reino Unido/Clima extremo/España/Cambio climático/Francia/Europa

Olympe de Gouges, la revolucionaria francesa ejecutada en la guillotina por defender los derechos de todos.

A las 6 de la mañana del 6 de octubre de 1789 María Antonieta, la reina consorte de Francia y Navarra, salió despavorida de sus aposentos en el palacio, corriendo por los pasillos aún en su ropa de cama, hasta llegar a la habitación del rey.

Golpeó desesperadamente la puerta, suplicando que lo dejaran entrar, pero tardaron en escucharla debido al estruendo de una proverbial turba enardecida que estaba asaltando Versalles.

Todo había empezado el día anterior cuando mujeres en los mercados de París, desesperadas por la falta de comida y furiosas por rumores de que se estaba acaparando el pan, se rebelaron y decidieron tomar el asunto en sus propias manos de una manera impactante y violenta.

Junto con otros miles de parisinos, marcharon horas bajo la lluvia, arrastrando cañones, cargando mosquetes, horquillas, cuchillos.

Al final, el rey y su familia fueron llevados físicamente a París.

Fue un momento en que todo cambió.

Ahora era el rey quien estaba sujeto a los designios del pueblo, y de repente un futuro democrático parecía posible.

Hasta entonces, Louis el XVl se había negado a firmar la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, temiendo que llevara al fin de la monarquía.

Pero ya no tenía opción.

Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

«Sin el catalizador de la toma de Versalles propiciado por las mujeres de París, ¿quién dice que la habría firmado?», cuestiona la historiadora Amanda Foreman en el documental de la BBC «El ascenso de la mujer».

«Había estado buscando una salida cuando las mujeres pusieron su mundo patas arriba».

La declaración

El radical documento ofrecía una nueva visión audaz para Francia, que garantizaba plenos derechos sociales y políticos… para algunos.

Las mujeres pronto descubrieron que ser ciudadanas no las hacía iguales a los ojos de la ley.

En esa época de la Ilustración, cuando la lógica y la razón supuestamente prevalecían, al filósofo Jean-Jacques Rousseau, cuyos escritos ayudaron a inspirar la revolución, no le pareció ilógico afirmar que «el hombre debe ser fuerte y activo, la mujer, débil y pasiva».

Aquello de «Liberté, égalité, fraternité» era libertad e igualdad sólo para la fraternidad, no la sororidad.

Pero hubo alguien que tuvo el coraje y la convicción de denunciar por escrito que la Declaración de los Derechos del Hombre estaba incompleta sin los derechos de la mujer: Olympe de Gouges.

Retrato anónimo de Olympe de Gouges, 1784.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Retrato anónimo de Olympe de Gouges, 1784.

En 1791, expuso el sesgo que sustentaba ese documento publicando su propia Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana.

La otra declaración

«Considerando que la ignorancia, el olvido o el desprecio de los derechos de la mujer son las únicas causas de los males públicos y de la corrupción de los gobernantes…», empieza diciendo en el preámbulo del documento que, como su par, se compone de 17 artículos.

«La revolución francesa había prometido darle la espalda al despotismo y la religión haciendo hincapié en la razón y la naturaleza», explica su biógrafo Olivier Blanc.

«Esas dos nociones son esenciales en el siglo XVIII, y Olympe se basa en ellas».

  • Artículo IV

«La libertad y la justicia consisten en devolver todo lo que le pertenece al otro; así el ejercicio de los derechos naturales de la mujer no tienen más límites que la tiranía perpetua que el hombre le impone. Esos límites deben de ser reformados por las leyes de la naturaleza y de la razón».

Además hablaba de que la libertad y la justicia son el motor impulsor de los derechos de las mujeres.

Y exigía tanto derechos políticos como civiles.

  • Artículo VI

«(…) todas las ciudadanas y todos los ciudadanos, siendo iguales ante sus ojos (de la ley), deben de ser igualmente admisibles a todas las dignidades, puestos y empleos públicos, según sus capacidades, y sin otras distinciones que aquellas de sus virtudes y sus talentos».

Pero además de derechos, las mujeres debían tener deberes, los mismos que los de los hombres, como lo expresó en el artículo que más famoso se haría, por la frase que vaticinaría su futuro:

  • Artículo X

«Nadie debe ser molestado por sus opiniones, incluso fundamentales. Si la mujer tiene el derecho de subir al patíbulo, ella debe tener igualmente, el derecho de subir a la tribuna; mientras que sus manifestaciones no alteren el orden establecido por la ley».

No sólo eso

"La Libertad guiando al pueblo", Eugène Delacroix en 1830

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

La libertad a veces tuvo cara de mujer, pero la Revolución no. («La Libertad guiando al pueblo», Eugène Delacroix en 1830).

Parte de otro artículo, el XI, deja entrever una de las causas que defendió, por experiencia propia.

«Toda ciudadana puede en consecuencia decir libremente, soy madre de un hijo que le pertenece, sin que un prejuicio bárbaro la forcé a disimular la verdad».

En su certificado de nacimiento decía que había nacido en Montauban en 1748, que su nombre era Marie Gouze y que su padre era un carnicero.

Pero ella dijo que siempre supo que realmente era hija ilegítima del marqués Jean-Jacques Lefranc de Pompignan, un reconocido magistrado y escritor que había sido amigo de su madre.

A los 17 años la casaron contra su voluntad con un comerciante, quien murió tres años más tarde dejándole un hijo, al que adoraba, y la privilegiada posición de viuda a la que nunca renunció, pues no sólo repudiaba el matrimonio sino que le permitía una libertad que no estaba al alcance de las mujeres solteras o casadas.

Pero en vez de identificarse como «la viuda de…», como dictaban las normas sociales, adoptó el nombre de Olympe de Gouges.

Cuando se enamoró del rico empresario Jacques Biétix de Rosières se fue con él a París y, aunque no contaba con una educación formal, se fue haciendo un nombre en el mundo literario y político particularmente por los temas que abordaba.

Retrato de Olympe de Gouges (Detalle), finales del siglo XVIII. Artista: Alexandre Kucharski.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Retrato de Olympe de Gouges (Detalle), finales del siglo XVIII. Artista: Alexandre Kucharski.

Luchó por los bastardos, alegando que los hijos ilegítimos debían tener las mismas protecciones que los legítimos.

Abogó por la instauración del divorcio y propuso para los cónyuges un contrato anual renovable.

Criticó la falta de universalidad de la Constitución de la nueva Francia, que sólo le concedió el sufragio a hombres blancos propietarios de tierra, dejando a gran parte de la población sin voz ni voto.

Y fue una abolicionista comprometida cuando no muchos lo eran.

Escribió una obra teatral que giraba en torno a la igualdad racial y dejaba hablar a los esclavos.

«Nos usan en estos climas como usan animales en los suyos. Vinieron aquí, se apoderaron de nuestra tierra, nuestra riqueza y nos esclavizaron en recompensa por las fortunas que nos robaron.

«Los campos que cosechan están sembrados de cadáveres de nativos y se riegan con nuestro sudor y nuestras lágrimas», dice Zamor, uno de los personajes principales.

Colonización francesa: venta de un esclavo en el siglo XVIII.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Colonización francesa: venta de un esclavo en el siglo XVIII.

«La esclavitud de los negros» fue aceptada por la Comédie Française -un gran logro en la época- y puesta en escena en 1792.

Cuando el lobby colonial, muy rico y patrocinador del teatro, vio en el escenario a hombres como los que mantenían en grilletes representados como seres sintientes, se aseguró de que las funciones se suspendieran tres días después del estreno.

Oídos sordos

Su declaración de los derechos de la mujer tampoco tuvo el efecto deseado en su momento, a pesar de que «siempre enviaba sus escritos políticos al presidente y a varios diputados de la Asamblea Nacional, y también a los directores de los periódicos y a todos los clubes políticos», como cuenta Blanc.

«Quería al menos que se debatieran los derechos de las mujeres en la Asamblea, pero nunca se incluyó en la agenda».

De hecho, en 1793, todo debate se cerraría, con el comienzo del período de El Terror, que buscó reprimir actividades contrarrevolucionarias y durante el cual hubo centenares de ejecuciones.

Entre las medidas que se tomaron, se les prohibió a las mujeres reunirse con grupos de cinco o más, no fuera que repitieran algo como la Marcha de Versalles.

La revolución pasó de ser un medio de liberación para ellas a un instrumento de su opresión.

Sin defensa

Pronto, la marea política se volvió contra moderados como Olympe.

Cuando los jacobinos prohibieron las expresiones de disidencia, ella se negó a permanecer en silencio, arriesgando su vida.

No sólo llamó a rechazar la violencia, sino que distribuyó un cartel incendiario llamado «Las tres urnas» que instaba a los franceses a votar para decidir por sí mismos cuál forma de gobierno les favorecía más: una república unitaria, un sistema federal o una monarquía constitucional.

"Las tres urnas".

«Las tres urnas», el documento que la condenó.

Fue un acto suicida, señalan los versados, pues seguramente sabía que la Convención Nacional no admitía desafíos a su poder soberano y que su facción dominante, los jacobinos, dejaba claro en cada decreto que la estructura ideológica de su Estado no era negociable: la República, era una e indivisible.

Las autoridades la arrestaron bajo cargos de sedición, y el tribunal revolucionario la condenó a muerte.

En su expediente consta que todo se basó en acusaciones: únicamente hubo testigos en su contra.

Tampoco tuvo abogado, pues el tribunal dictaminó que se podía defender sola.

El 3 de noviembre de 1793, a los 45 años de edad, la vida de Olympe terminó de la misma forma que la de María Antonieta dos semanas antes.

La «virago»

Pocos días después, La Feuille du Salut Public, el diario oficial de los revolucionarios, reportó su condena diciendo:

«Olympe de Gouges, nacida con una imaginación exaltada, tomó su delirio por una inspiración de la naturaleza.

«Empezó diciendo tonterías y acabó adoptando el proyecto de los pérfidos que quieren dividir Francia: quería ser estadista y parece que la ley castigó a esta conspiradora por haber olvidado las virtudes propias de su sexo».

Grabado de Olympe de Gouges.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Grabado de Olympe de Gouges.

Ese mismo día, el presidente de la Comuna de París, Pierre-Gaspard Chaumette, uno de los arquitectos de El Terror, puso como ejemplo a Olympe como advertencia a las mujeres «desnaturalizadas» que quisieran «ir a los lugares públicos, a las galerías a escuchar discursos, al bar del senado».

«Acuérdense de esa virago, de esa mujer-hombre, de la Olympe de Gouges desvergonzada que abandonó todos los cuidados domésticos, para involucrarse en la República […] Este olvido de las virtudes de su sexo la llevó al patíbulo».

«Es una terrible ironía que una de los revolucionarias más elocuentes del siglo XVIII haya sido ejecutada en la plaza de la Concordia por ser una supuesta traidora a la revolución, y la pregunta es por qué», declara la historiadora Amanda Foreman.

«Yo creo que es porque, siendo mujer, irrumpió la esfera de la política y utilizó las herramientas supuestamente masculinas de la razón, el ingenio y la lógica para promover una agenda feminista».

En reversa

La ejecución de Olympe marcó el comienzo de una reacción política contra las mujeres.

Mujeres disfrazadas llevando carteles con la imágen de Olympe de Gouges, en el Día Internacional de la Mujer 2021 en Valencia, España.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Olympe de Gouges presente en el Día Internacional de la Mujer 2021 en Valencia, España.

En 1795 se les prohibió la entrada a la Asamblea Nacional, se les ordenó que se quedaran en casa y se abstuvieran de tener opiniones propias.

Cuando Napoleón se convirtió en emperador instituyó el Código Napoleónico, que le dio a los padres y maridos el poder supremo sobre sus hijas y esposas.

En 1804 las mujeres eran tan impotentes, si no más, como las que habían antecedido a las que marcha a Versalles en 1789.

Para las francesas, el Código fue el legado más perdurable de la revolución, pues rigió sus vidas hasta mediados del siglo XX.

Sólo obtuvieron el voto en 1946 y pasaron otros veinte años antes de que pudieran trabajar sin permiso de sus maridos.

«Pero las batallas de la revolución francesa no fueron irrelevantes», subraya Foreman.

«Mujeres como Olympe de Gauges encendieron las llamas del feminismo moderno y una vez que prendidas, no había marcha atrás».

El legado de Olympe empezó a redescubrirse en el siglo XX, tras casi dos siglos de olvido.

Su Declaración de los Derechos de la Mujer y Ciudadana encontró su lugar -y, finalmente, su tiempo- entre los textos fundamentales de la emancipación femenina.

Hoy, según le dijo a la BBC la historiadora y autora Catherine Marand-Fouquet, «es reconocida en todo el mundo como un brillante ejemplo de la defensa de los derechos humanos».

Imagen de portada: GETTY IMAGES. «A Versalles», 1902.

FUENTE RESPONSABLE: Redacción BBC News Mundo. 10 de julio 2022.

Sociedad y Cultura/Francia/Derechos de la Mujer/Historia