Al morir, el estómago del cocodrilo aún mantenía algunos restos sin digerir de su última cena, un dinosaurio.

Hace 95 millones de años, un cocodrilo prehistórico que rondaba los pantanos de lo que hoy es Australia cazó a un pequeño dinosaurio y después de un breve forcejeo, logró devorarlo en un par de bocados.

El cocodrilo descrito como Confractosuchus sauroktonos (“cocodrilo roto y devorador de dinosaurios”, debido a que fue encontrado dentro de un fragmento de una roca destrozada) medía entre 2 y 2.5 metros de largo aunque aún no alcanzaba la adultez y poseía una poderosa mandíbula, que le permitía alimentarse de pequeños dinosaurios con frecuencia.

Y aunque aún no se conoce con precisión a la especie, el dinosaurio en cuestión era un ornitópodo, un herbívoro de la misma familia que los hadrosaurios, dinosaurios bípedos y veloces que poseían un pico similar al de los patos.

Poco tiempo después de devorar a su presa, el cocodrilo prehistórico murió víctima de un fenómeno climático extremo. La teoría más aceptada sugiere que tras su última cena, el Confractosuchus sauroktonos quedó atrapado en una inundación que provocó deslaves de los que no pudo escapar y sus restos permanecieron enterrados durante 95 millones de años en la Formación Winton, una formación geológica ubicada en el centro de Australia.

El equipo responsable del hallazgo dirigido por el Australian Age of Dinosaurs Museum junto con la Universidad de Nueva Inglaterra, realizó el primer descubrimiento en 2010 en lo que hoy es Queensland, al centro-oeste de Australia.

En aquella ocasión, las excavaciones revelaron una parte del cráneo y la pelvis del cocodrilo prehistórico, además de los restos de otros pequeños huesos aislados en la excavación.

A partir de imágenes nucleares avanzadas que revelaron su interior, el equipo descubrió accidentalmente que los huesos de dinosaurio se encontraban completamente incrustados dentro de la roca. Posteriormente, un escaneo del abdomen del cocodrilo a través de una tomografía computarizada creó un modelo en tercera dimensión que permitió conocer más sobre su presa:

El análisis reveló que el ornitópodo pesaba menos de 2 kilogramos y fue devorado en pocos bocados, pues la mayoría de su cuerpo se mantenía completo, con excepción del fémur, que se quebró a la mitad tras una hipotética primera mordida que sirvió para afianzar a su presa.

El hallazgo sugiere que los dinosaurios más pequeños eran una presa común de cocodrilos prehistóricos, que acechaban en pantanos y otros cuerpos de agua de baja profundidad; mientras que los estudios posteriores permitirán conocer más a fondo el papel que jugaban los dinosaurios en la cadena trófica del Cretácico, hace más de 90 millones de años.

ILUSTRACION: JULIUS CSOTONYI / MATT A.WHITE ET AL./GONDWANA RESEARCH

FUENTE RESPONSABLE: National Geographic en Español. Febrero 2022

Prehistoria/Periodo Cretácico/Hallazgo/Australia

El secreto escondido debajo de una pintura de Leonardo da Vinci.

Si deseas profundizar sobre esta entrada, cliquea por favor donde se encuentre escrito en “negrita”. 

Las pinturas del genio florentino siguen despertando el interés de los expertos en Historia del Arte. Recientemente se ha descubierto un boceto borrado en ‘La virgen de las rocas’

RESUELTO OTRO MISTERIO

Leonardo da Vinci es, sin duda, una de las figuras más fascinantes que han existido en la historia. 

El genio florentino dejó para la posteridad cuadros que aún siguen llamando la atención de los hombres modernos, además de pintor fue anatomista (sus extraordinarios dibujos avalan su vena más médica), paleontólogo, botánico, escultor e incluso inventor (realizó esbozos de lo que serían predecesores del helicóptero, el reloj o el mortero). 

Los misterios que envuelven sus cuadros aún no se han desentrañado del todo. ‘La última cena’, por ejemplo, está plagado de pequeños mensajes que el pintor quiso dejar sin resolver para aquellos con suficiente ojo como para encontrarlos. ‘La Gioconda’, por su parte, sigue suscitando un enorme interés por su extraña sonrisa. Durante mucho tiempo se dudó de la identidad de la modelo, y diversas hipótesis sobre ella y su supuesto embarazo llaman aún la atención de los especialistas.

Secretos y misterios

Pero es otro cuadro el que recientemente ha sorprendido, ‘La Virgen de las rocas’. Como sucede con otras obras de Da Vinci, como la mencionada ‘Mona Lisa’, existen varias versiones con el mismo nombre y la misma temática de este cuadro, además de distintos bocetos. 

Las dos más famosas se encuentran en el Museo del Louvre y en la National Gallery de Londres. La pintura muestra a la Virgen junto al niño, Juan Bautista y un ángel. Una obra con un significado fuertemente religioso y de alabanza a María, que, sin embargo, no está exento de polémica. 

Gracias a una técnica llamada macro fluorescencia de rayos X se ha descubierto en la pintura el boceto de un niño Jesús con alas, borrado en el pasado.

Hace unos años, un equipo de expertos italianos en arte lograron descomponer la obra para analizarla hasta el más mínimo detalle.

Descubrieron así que se puede apreciar un perro con una correa entre las hojas y las rocas de la parte superior del cuadro, lo que, presuntamente, representaría para Leonardo la desobediencia y la acusación de corrupción del papado de la época.

Un cane dietro la Vergine delle Rocce? Sarebbe l’accusa di Leonardo contro la corruzione dei Papi http://dlvr.it/NWZJnP

No acaba ahí. Esa no es la primera señal de que ‘La Virgen de las Rocas’ esconde dibujos más antiguos de lo que podría haber sido una obra diferente.

«Fue como buscar una aguja en un pajar, la sensación de descubrir las alas y la cabeza del ángel (Jesus con alas) fue indescriptible» explicó en un comunicado Pier Luigi Dragotti, profesor del Departamento de Ingeniería Electrónica y Electrónica del Imperial College de Londres. 

La técnica funciona utilizando elementos químicos individuales en la pintura, lo que hace que brillen levemente en formas que un escáner sensible puede captar. Se ha utilizado durante más de una década, y el Jesús recién descubierto fue encontrado gracias a un nuevo algoritmo para interpretar los datos. Lo ha desarrollado Dragotti.

‘Los tres niños santos’ de Bernardino de Conti.

El elemento clave que ha sido útil para revelar los bocetos fue el zinc. 

El boceto original de Da Vinci debe haber usado una sustancia que lo contenía. No está claro por qué el pintor cubrió su bosquejo original, pero ‘La Virgen de las Rocas’ sirvió de inspiración para otro de los cuadros más enigmáticos de la Historia del Arte: ‘Los tres niños santos’, de Bernardino De Conti. 

En su obra, utilizó la figura de los niños de Leonardo, pero reemplazó a la Virgen por un tercer niño. Las hipótesis aseguran que ese tercer niño podría ser en realidad el apóstol Tomás, puesto que Tomás significa ‘gemelo’ en arameo (en la Biblia aparece denominado como ‘El mellizo’), y algunas teorías apuntaban a que quizá podría ser el hermano de Jesucristo. 

Según esas mismas teorías, el niño del centro de la pintura sería San Juan (el de mayor edad), el de la derecha sería Jesús y el de izquierda el gemelo Tomás.

Imagen de portada: La Virgen de las rocas. Leonardo Da Vinci. 

FUENTE RESPONSABLE: El Confidencial. Por Ada Nuño. Febrero 2020

Sociedad y Cultura/Genios virtuosos/Pintura/Leonardo Da Vinci/ Hallazgos

Encuentran más de 220 nuevas especies de animales y plantas en la región del Gran Mekong.

Se trata de docenas de reptiles, anfibios, peces y 155 especies de plantas.

Una serpiente babosa, incluida en la última actualización del Fondo Mundial para la Naturaleza.World Wildlife Foundation / AP.

El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés) ha incluido en su catálogo 224 nuevas especies de fauna y flora descubiertas en la región asiática del Gran Mekong, entre las que se incluyen un mono con ojeras blancas, un tritón nudoso y la única especie de bambú suculenta conocida, informa AP.

Fueron descubiertas en el 2020, pero la presentación de su informe se suspendió el año pasado debido a la pandemia del covid-19. El mono de ojeras blancas, catalogado como ‘Popa langur’, fue encontrado en las laderas de un volcán extinto de Birmania y es el único mamífero en la nueva lista. También fueron registrados docenas de reptiles, anfibios, peces y 155 especies de plantas en dicha zona de gran biodiversidad que se extiende por Birmania, Camboya, Laos, Tailandia y Vietnam.

Un mono Popa langur.World Wildlife Foundation / AP

La región del Gran Mekong es un punto crítico de biodiversidad y hogar de miles de especies, subraya WWF, apuntando que desde 1997 en esa zona han sido encontradas más de 3.000 nuevas especies. Algunas de estas especies ya podrían encontrarse en peligro de extinción, entre ellas la citada nueva especie de mono, de la que podrían quedar entre 200-250 ejemplares.

Un tritón nudoso.World Wildlife Foundation / AP

La caza, la deforestación y la minería se encuentran entre los factores que amenazan la existencia de estas nuevas especies. Gran parte de la citada región aún no está explorada y cada año se encuentran decenas de nuevas especies, señala WWF, instando a los gobiernos locales a tomar las respectivas medidas para proteger la biodiversidad.

Una rana cabezona.World Wildlife Foundation / AP

FUENTE RESPONSABLE: RT en vivo. Enero 2022

Sociedad/Hallazgos/Animales/Asia/Medio Ambiente.

 

 

Cómo la genética está reconstruyendo la fascinante travesía de los primeros humanos a América.

América. El último continente poblado por el ser humano. Una parte del planeta Tierra desconocida por el Homo sapiens durante miles de años.

Hasta que un cambio climático —entre otras muchas cosas— permitió que el inquieto primate plantara sus pies en ella.

Pero, ¿cómo se pobló América?

“Es una pregunta vital que todavía no hemos resuelto y nos la seguimos haciendo porque late en nuestra curiosidad humana”, le dice a BBC Mundo Lawrence C. Brody, director de la División de Genómica y Sociedad del Instituto Nacional de Investigación del Genoma Humano (NHGRI), en Estados Unidos.

“Los humanos anatómicamente modernos salieron de África hace al menos unos 100.000 años y empezaron a expandirse. Y en algún momento después de 40.000 años, el humano desarrolló la tecnología necesaria para empezar a explorar más hacia el norte”, le cuenta a BBC Mundo Víctor Moreno, investigador postdoctoral del Centro de Geogenética de la Universidad de Copenhague.

Hay varias teorías, pero la corriente actual mayoritaria sostiene que hubo una sola migración primero hacia Asia, luego Australasia y más tarde Europa.

América todavía quedaba muy lejos y sobre todo muy aislada.

Infográfico del mapa mundo y las fechas en que el homo sapiens salió de África para esparcirse por el mundo

Los estudios de ADN han sido clave para situar en el mapa estas migraciones ancestrales.

“Nuestro ADN contiene un archivo enorme de la historia de nuestros ancestros. Un genoma puede representar la historia de mucha gente diferente de toda una población”, le dice a BBC Mundo la antropóloga y genetista estadounidense Jennifer Raff, especializada en el poblamiento inicial del continente americano.

Para aprender sobre el árbol genealógico de nuestros ancestros, los científicos secuencian el ADN humano y de animales que todavía puede hallarse en restos de fósiles y esqueletos de cientos de miles de años, por eso se le llama “ADN antiguo”.

ADN antiguo

Las tecnologías modernas de secuenciación han permitido acceder a fragmentos de ADN sin tener que secuenciar todo un genoma.

“Los antropólogos obtienen conclusiones generales a partir de muestras muy, muy pequeñas de ADN antiguo, como dientes o fragmentos de huesos y, más recientemente, arcilla y arena. Los algoritmos nos ayudan a interpretar los datos y a saber si ese ADN está contaminado”, le dice a BBC Mundo el genetista humano Lawrence C. Brody.

Infográfico sobre dónde se puede encontrar ADN antiguo

Eso les ha dado algunas respuestas sobre el poblamiento de América.

“Por ejemplo, descubrimos que varias poblaciones ancestrales contribuyeron a la ascendencia de los pueblos indígenas americanos, y no solo una como se creía anteriormente”, cuenta Raff.

“Gracias a eso ahora sabemos que el escenario del poblamiento de América fue mucho más complejo de lo que se creía, pero también mucho más interesante”.

Para adentrarnos en este fascinante viaje hay que empezar situando la brújula del tiempo aproximadamente unos 25.000 años atrás.

La última edad de hielo

Nos encontramos en el período del Último Máximo Glacial (LGM, por sus siglas en inglés), la última edad del hielo conocida en la historia de la Tierra.

“El mapa del mundo era muy distinto al actual. La mayor parte de Norteamérica estaba cubierta por una gruesa capa de hielo que hacía la región inhabitable”, dice Acuña-Alonzo, antropólogo genetista del ENAH, la Escuela Nacional de Antropología e Historia de México.

“Eran unas condiciones bastante difíciles. Muchos lugares estaban inaccesibles y cubiertos de hielo. Hacía muchísimo frío, los humanos tenían que cazar y recolectar… ¡y no sabían cuándo podría aparecer el próximo mamut!”, añade el investigador Víctor Moreno.

GIF animado de cómo se creó un corredor de hielo entre el 19.000 y el 12.500 a.C.

Mientras avanzaba el período glacial, el nivel de los mares del mundo fue disminuyendo, a medida que el agua se iba almacenando en las capas de hielo que cubrían los continentes.

“Toda el agua estaba secuestrada en los glaciares”, explica Moreno.

Por eso había dos grandes glaciares que cubrían casi todo Canadá y que hacían prácticamente imposible ir hacia el sur.

Pero al final de ese período glacial, hace unos 12.000 años, las capas de hielo comenzaron a derretirse y aparecieron algunos refugios glaciares.

“En esos lugares, las condiciones no eran tan terribles y seguían siendo productivos en términos de recursos para que los humanos pudieran alimentarse”, dice Moreno.

Uno de esos refugios fue Beringia: un puente de tierra que emergió del mar helado por el que las primeras poblaciones de humanos entraron en América, según creen la mayoría de investigadores.

Se extendía desde lo que hoy conocemos como Alaska hasta Eurasia y era un territorio seco, poblado de vegetación y fauna.

Mapa de cómo era el puente de Beringia

Actualmente está sumergido bajo el agua —por eso no es posible hallar restos arqueológicos— pero hay consenso en que los ancestros de los indígenas americanos partieron desde Siberia en dirección a Alaska por aquel tramo de tierra y quedaron aislados en Beringia durante algún tiempo.

“Al bajar las condiciones terribles del Último Máximo Glacial, se abrieron ciertas rutas – a través de la costa y por el interior – que habrían permitido la entrada en América desde la zona de Beringia”, dice Víctor Moreno.

Pero aún hay dudas sobre la ruta que siguieron para ingresar en América, sobre cuántos grupos (o qué grupos) lo hicieron y cuándo tuvo lugar.

¿Cuándo llegaron a América?

Hay dos teorías sobre cuándo llegaron a América los primeros seres humanos.

Las dos principales corrientes son la teoría del poblamiento temprano (los que dicen que ocurrió hace unos 30.000 o 25.000 años) y la teoría del poblamiento tardío (quienes consideran que fue hace unos 12.000 o 14.000 años).

Durante mucho tiempo, se pensó que el poblamiento fue tardío. A esa hipótesis también se le conoce como “teoría clásica sobre el poblamiento de América” o “modelo clovis”.

Los clovis, considerados a mediados del siglo XX la cultura indígena más antigua de América, utilizaban una técnica muy cuidadosa de tallado de piedras para cazar la fauna gigante que existía en la Edad de Hielo con unas herramientas que hoy conocemos como “puntas clovis”.

Fotografía de una 'punta clovis'

Fuente: Getty

Durante décadas, se encontraron estas “puntas clovis” en yacimientos arqueológicos de hace unos 13.000 años esparcidos por diversas partes de Norteamérica, por eso se pensó que los clovis fueron los primeros pobladores de América.

Pero en años recientes varios estudios genéticos han rebatido esa idea.

Aunque no existe consenso, hoy son más los científicos y arqueólogos que sostienen que la ocupación de América ocurrió mucho antes de lo que se pensaba.

“La mayoría de los científicos y arqueólogos hoy día respalda la teoría del poblamiento temprano, y no la del tardío, pero los investigadores no se ponen de acuerdo sobre una fecha concreta o sobre qué sitios arqueológicos son los ‘auténticos’”, le dice a BBC Mundo Jennifer Raff.

El análisis genético de poblaciones contemporáneas y antiguas fue clave para que la teoría del poblamiento temprano ganara peso.

No obstante, muchos investigadores —principalmente arqueólogos— siguen defendiendo la teoría del poblamiento tardío.

“Algunos arqueólogos son escépticos respecto a los sitios tempranos, principalmente porque no aceptan los métodos de fechamiento, las asociaciones con actividad humana y la estratigrafía (el análisis de estratos arqueológicos) que se ha reportado”, explica Acuña-Alonzo.

“Es cierto que demostrar la antigüedad de la presencia humana es bastante complicado o difícil, así que sólo sitios muy bien excavados y documentados servirán para ir cambiando esas posturas”, añade el investigador.

También sigue debatiendo cómo entraron al continente los primeros seres humanos una vez abandonaron Beringia, pero los científicos barajan principalmente dos posibilidades: una ruta marítima o una ruta terrestre.

Teoría de la vía marítima

Mapa de Norteamérica con flecha que desciende por la costa del Pacífico

La opción de una ruta marítima está ligada a la teoría del poblamiento temprano y ha sido respaldada por estudios arqueológicos, lingüísticos y genéticos relativamente recientes.

Según esta teoría predominante, los primeros humanos habrían ingresado a América bordeando la costa del Pacífico, ya que en esa época tan fría “el nivel del mar era más bajo y las costas mucho más amplias. No habrían podido atravesar grandes distancias ni corrientes marítimas que no les favorecieran”, explica Acuña-Alonzo.

No sabemos la fecha concreta, puede ser hace unos 17.000 años o ¡incluso 20.000 o 30.000 años!

Teoría del paso terrestre

Mapa de Norteamérica con flecha que señala el corredor libre de hielo

De nuevo, no hay consenso, aunque son menos los científicos que dicen que la ruta fue por tierra hace unos 13.000 años, coincidiendo con la teoría del poblamiento tardío.

“Los investigadores que defienden ese modelo creen que los primeros humanos que llegaron a América lo hicieron mucho después del Último Máximo Glacial, viajando por un corredor libre de hielo que se abrió paso en las Montañas Rocosas de Canadá a medida que se retiraron los glaciares”, explica Raff.

Según esta teoría los humanos habrían atravesado ese “pasillo” entre los glaciares por el interior de Norteamérica, para después esparcirse por Sudamérica.

Pero el estudio de genomas antiguos y contemporáneos, el descubrimiento de sitios anteriores a los clovis y algunos estudios ambientales cuestionan esa teoría; por eso son más los científicos que defienden que el paso fuera por mar.

Las huellas pertenecen a niños y adolescentes que vivieron hace al menos 21.000 años.

Estas huellas pertenecen a niños y adolescentes que vivieron hace al menos 21.000 años. Fuente: Universidad de Bournemouth

Uno de los descubrimientos más recientes fue el hallazgo en septiembre de 2021 de huellas humanas en un lago de Nuevo México que datan de hace más de 20.000 años.

Esas huellas sugieren que los primeros humanos llegaron a América en el apogeo de la Última Edad de Hielo y que pudo haber grandes migraciones sobre las que todavía no sabemos mucho.

El mestizaje

Apenas sabemos qué aspecto tenían los primeros seres humanos que llegaron a América.

Para tratar de averiguar quiénes eran, recurrimos de nuevo a la genética.

Gracias a ella sabemos que los ancestros de los primeros americanos se separaron de sus “primos asiáticos” cuando entraron en Beringia, y que se movilizaron y mezclaron entre sí mucho más de lo que se daba por sentado, sobre todo durante los últimos 10.000 años.

Los genetistas creen que hubo un mestizaje entre dos poblaciones humanas ancestrales: los antiguos norsiberianos y los antiguos asiáticos del este, según cuenta Acuña-Alonzo.

Infografía que muestra el mestizaje producido en Beringia

Raff dice que uno de esos grupos habitó lo que hoy es el Sudeste Asiático. Se cree que ese grupo contribuyó mayoritariamente a la ancestría de los primeros seres humanos que poblaron el continente americano —concretamente, en un 60%, apunta Víctor Moreno.

La otra rama ancestral emergió hace unos 39.000 años en lo que hoy es el nordeste de Siberia.

Esos dos grupos convergieron hace unos 25.000 y 20.000 años.

No sabemos exactamente cómo pasó, pero ocurrió durante una migración desde Siberia”

“Tenemos muy poca idea. Muy probablemente ocurrió en algún lugar de Siberia, pero ¿qué tan cerca de Beringia ocurrió? ¿Qué tan al norte o qué tan al sur? Eso es algo que está debatido porque el soporte genético, arqueológico y antropológico es escaso”, dice Víctor Moreno.

Lo que sí explica la genética es lo que pasó después: hubo una serie de eventos demográficos complejos y la población, de nuevo, se dividió en dos.

Una rama, los antiguos beringianos (por su posible conexión con Beringia) no tuvo descendientes conocidos. La otra, los americanos nativos ancestrales, sí.

Los científicos han llegado a estas conclusiones tras hallar una afinidad genética muy grande entre grupos ancestrales de Siberia y poblaciones del este de Eurasia.

Investigador analizando huellas de hace más de 20.000 años halladas a orillas de un lago en Nuevo México.

Investigador analiza huellas de hace más de 20.000 años halladas a orillas de un lago en Nuevo México. Fuente: Universidad de Bournemouth

“Sabemos, por ejemplo, que los indígenas americanos están relacionados genéticamente con poblaciones del noreste de Asia por una serie de genes que permitieron a sus ancestros guardar energía en condiciones climáticas muy difíciles”, añade el genetista.

A pesar de estos descubrimientos, todavía están tratando de precisar cuántos pueblos antiguos y actuales en América tienen conexión con el linaje genético de aquellos americanos nativos ancestrales.

“Tenemos que aceptar que hay muchas aristas de esa pregunta para las que aún no tenemos respuesta”, dice Raff.

De hecho, el último descubrimiento en Nuevo México deja otra gran incógnita en el aire: la posibilidad de que las primeras poblaciones se hubieran extinguido sin dejar descendientes, siendo “reemplazadas” por otros colonos cuando se formó el corredor de hielo.

Pero todavía no se sabe si fue así ni cómo habría sucedido.

“No nos queda otro remedio que abrazar la incertidumbre. Pero a la vez es emocionante saber que cada vez estamos más cerca de recomponer ese primer viaje a América”.

Mientras tanto, los científicos esperan que la herencia genética nos dé más respuestas sobre ​​la última gran expansión del Homo sapiens en el planeta.

 

FUENTE RESPONSABLE: BBC News Mundo. Ciencia. Por Lucía Blasco. Enero 2022

Créditos

Investigación y reportaje: Lucía Blasco

Edición: Carol Olona

Diseño e infografías: Cecilia Tombesi

Mapa base utilizado: Ron Blakey, NAU – NSF

Programación: Zoë Thomas, Adam Allen y Marcos Gurgel

Con la colaboración de Sally Morales

Proyecto liderado por Carol Olona

 

Arqueólogos encuentran «información» reveladora en un casco de hace 2400 años.

El elemento de combate revela cuestiones sobre la organización militar y el arte de la guerra en la península itálica. Había sido hallado hace casi 100 años.

Un casco etrusco de 2.400 años de antigüedad había sido encontrado en 1928, en la necrópolis de la Osteria di Vulci. Sin embargo, casi 90 años después, los arqueólogos notaron una inscripción en su interior que «hablaba» sobre la organización militar de este pueblo prerromano.

El descubrimiento, adelantado por el Museo Nacional Etrusco de Villa Giulia y que se ilustrará en la revista Archeologia Viva, refiere a un epígrafe que se encuentra grabado en el protector de la nuca, y está formado por siete letras -HARN STE-, probablemente un gentilicio que indica un lugar de origen -del objeto o del dueño- y que debe leerse como una única palabra.

Se trata, de hecho, de una inscripción “muy rara” que “ofrece informaciones fundamentales para la reconstrucción de la organización militar y de la evolución del arte de la guerra” en la península itálica antes de la hegemonía de Roma.

El yelmo perteneció a un guerrero etrusco, un pueblo que dominaba parte importante de la actual Toscana, y ha sido datado en la mitad del siglo IV AC. Entonces el centro de Italia se caracterizaba por los cruentos conflictos entre tribus locales, que competían por el predominio de la península o por simple supervivencia, amenazada por el avance de los celtas. Roma, fundada según la tradición en el 735 AC junto al río Tíber, estaba aún lejos del poder y la expansión que lograría en época imperial.

El casco narra aquellos años de sangre y hierro por el dominio del territorio. Por ejemplo es posible presuponer que el hecho de que la inscripción esté en su interior indique a su propietario, una costumbre, la de marcar posesiones, muy actual. Esto “reforzaba el sentimiento de pertenencia de un objeto de vital importancia” para el guerrero, sostiene el museo.

Pero también ofrece información sobre el sistema de fraguas en las que los etruscos fabricaban sus armas y es “posible” que el yelmo no fuera elaborado en Vulci, donde se encontró, sino en algún punto próximo a la actual ciudad de Perugia (centro).

El historiador del siglo I a.C Tito Livio reveló la existencia de un campamento etrusco llamado “Aharnam” que congregó a las tropas en la víspera de la tercera batalla de la guerra samnita en 295 a.C, entre Roma y una liga de etruscos, galos, umbros y otras tribus. El topónimo “Aharnam” suena muy parecido a la actual localidad de Civitela d’Arna, cercana a Perugia, por lo que el gentilicio del yelmo, Harn Ste, leído como una única palabra, “pudo haberse formado a partir del nombre de esa ciudad” o de sus aledaños.

Y es que en otras lápidas u objetos etruscos se han encontrado otros gentilicios que comparten raíz, como “Havrna”, “Havrenies” o “Harenies”.

No obstante el museo subraya que “no es posible establecer con certeza si el nombre conservado coincida con el de su último propietario”, ya que estas piezas muchas veces pasaban de mano en mano como trofeo de guerra.

Imagen de portada: Gentileza de Ámbito

FUENTE RESPONSABLE: Ámbito

Antiguedad/Arqueología/Civilización etrusca/Hallazgo

Israel mostró piezas arqueológicas encontradas en el fondo del mar.

Son objetos de dos naufragios, de hace 600 y 1700 años.

Israel dio a conocer este miércoles centenares de objetos arqueológicos encontrados en excavaciones submarinas en el Mediterráneo. Entre ellos destaca un anillo de oro que permaneció bajo el agua durante 1700 años y que tiene grabada la imagen del Buen Pastor, alegoría de Jesucristo.

Los objetos han sido descubiertos durante los últimos meses frente a las costas de Cesárea, entre las ciudades de Tel Aviv y Haifa, donde dos barcos se hundieron hace 1700 y 600 años, respectivamente, según lo informado por la Autoridad de Antigüedades Israelí (AIA).

En las excavaciones submarinas se descubrió el anillo octogonal de oro, con una gema verde engarzada y grabada con la imagen de un joven pastor con túnica, con un carnero u oveja en sus hombros.

Monedas halladas en el fondo del mar. AFP

De acuerdo a Helena Sokolov, responsable de conservación de piezas de la AIA, la imagen del Buen Pastor, que representa a Jesucristo como un guía de su pueblo, es muy poco frecuente en un anillo aunque está muy extendida en el arte cristiano. La alhaja, en virtud de su pequeño tamaño, habría pertenecido a una mujer, según Sokolov.

Su descubrimiento frente a las costas de Cesárea tiene sentido, puesto que esta ciudad fue la capital local del Imperio romano en el siglo III y su puerto era clave por entonces. «En aquella época, el cristianismo vivía aún sus inicios, pero era muy evidente que se estaba desarrollando, sobre todo en ciudades mixtas como Cesárea», apuntó la experta.

La Autoridad de Antigüedades también recuperó centenares de monedas de plata y bronce que datan de la época romana, y otros cientos del siglo XIV, de la época mameluca (sultanato medieval en la región). Además fue descubierta una piedra preciosa roja, junto a objetos en cerámica y pequeñas figuras.

Imagen de portada:El anillo con la imagen del Buen Pastor.Imagen: AFP

FUENTE RESPONSABLE: Página 12. Actualidad. Diciembre 2021

Sociedad y Cultura/Israel/Arqueología/Hallazgos

 

 

Los volcanes que acabaron con las dinastías chinas.

Según un estudio de la Universidad de Rutgers (Nueva Jersey, EEUU), las erupciones volcánicas contribuyeron al colapso de las dinastías en China en los últimos 2000 años, al enfriar temporalmente el clima y afectar a la agricultura. La caída de una dinastía se describe a menudo en términos de “colapso”, según el estudio.

Si deseas saber más sobre este tema; cliquea por favor donde esta escrito en «negrita». Muchas gracias.

Está comprobado que las grandes erupciones pueden crear nubes con el potencial de bloquear parte de la luz solar durante uno o dos años. Este tipo de situaciones reducen el calentamiento estival de la tierra en Asia, por lo que habrán monzones más débiles con menos lluvias y, por ende, una reducción en las cosechas. Alan Robock, profesor del Departamento de Ciencias Ambientales en la Escuela de Ciencias ambientales y biológicas afirma: 

“Hemos confirmado por primera vez que el colapso de las dinastías en China durante los últimos 2000 años son más probables en los años posteriores a las erupciones volcánicas”. Pero existen otras variables que hacen que el estudio sea complejo, “porque si hay guerras y conflictos, las dinastías son más susceptibles al colapso”. Sin embargo nos encontramos con una posible retroalimentación, pues “el impacto de un clima frío en los cultivos puede hacer que los conflictos se den con más probabilidad”.

Naturaleza, laboratorio y biblioteca

ChinaMapa

El equipo de Rutgers ha analizado 156 erupciones volcánicas explosivas desde el año 1 d. C. hasta el año 1915. Ha encontrado niveles elevados de sulfato en los testigos de hielo extraídos de Groenlandia y la Antártida. 

Pero no se quedaron en el estudio de campo y laboratorio: investigaron la documentación histórica de China sobre 68 dinastías y las guerras ocurridas entre 850 y 1911. Tomaron erupciones volcánicas importantes y vieron en una ventana de aproximación de entre -10 y 2 años si había ocurrido algún colapso. 

Ocurrió en 62 de los 68 casos. Como bien sabemos, correlación no implica causalidad, sin embargo, tanto datos como causas son, al menos, verosímiles. Mediante el método de Montecarlo generaron erupciones volcánicas aleatorias y, efectivamente, el número promedio de erupciones ocurridas en la realidad en la ventana temporal elegida era superior a la esperada por el azar, con un intervalo de confianza del 99,95 %, mientras que el promedio en ventanas adyacentes era uniformemente menor. 

Es realmente complicado demostrar una correlación directa entre erupciones volcánicas y cambios de regímenes gubernamentales, pues la cantidad de variables es enorme. 

Más cuando hablamos de personas. Incluso con creencias religiosas o sobrenaturales. El “mandato del cielo” fue un concepto muy usado en la filosofía china tradicional que sirvió para mantener la estabilidad entre tanta ida y venida de gobernantes, contribuyendo a que existiese cierta continuidad entre las dinastías. Tanto las élites como los plebeyos aceptaban mejor una cambio de situación si la orden era de origen extraterrenal que si se producía mediante una toma violenta de poder. 

Algunos de los colapsos ocurrieron con cierta rapidez, en el contexto de un conflicto intenso, con una disrupción socioeconómica significativa y con pérdida de población. 

Pero otros se dieron como transiciones menos disruptivas, con una continuidad considerable desde el punto de vista burocrático y económico. Estos periodos se sitúan en los “ciclos dinásticos”, en los que hay una época de esplendor, seguida de un declive y un colapso final, atribuido tradicionalmente a la inmoralidad o corrupción de la familia gobernante. Aunque controvertido, las tensiones climáticas han comenzado a tomar un papel importante en el estudio histórico. 

Los colapsos de las dinastías Tang (907), Yuan (1368) y Ming (1644) están vinculadas a periodos de sequía y frío. El vulcanismo explosivo se propone como un elemento reforzador asociado a colapsos individuales específicos. Los impactos de fío y sequía producidos por las erupciones volcánicas pueden, a su vez, derivar a la muerte del ganado, la degradación acelerada de la tierra y el daño adicional a los cultivos debido a la supervivencia de las plagas agrícolas.

El beneficio del cambio

Volcan China

Volcán en Ulan Hada, Mongolia Interior (China)

Este original trabajo ha sido recientemente publicado en la revista Communications Earth & Environment, bajo el título Volcanic climate impacts can act as ultimate and proximate causes of Chinese dynastic collapse. El hallazgo histórico-científico presentado hace especial énfasis en la necesidad de que exista una buena preparación para futuras erupciones. 

Especialmente en regiones con poblaciones económicamente vulnerables, como las dinastías Ming y Tang, o con una mala gestión de recursos. Las erupciones de los siglo XX y XXI han sido menores que las históricas en la China Imperial. 

Sin embargo, las erupciones moderadas también pueden haber afectado de alguna manera a las sequías de Sahel en las décadas de los 70 y 90 del siglo pasado, contribuyendo a la muerte de 250.000 personas y el desplazamiento de diez millones de refugiados. En bastante posible que el cambio climático unido a erupciones importantes afecten dramáticamente a las regiones más pobladas y marginadas del planeta.

Sin embargo, en el artículo no solo se mencionan los efectos directos de las erupciones volcánicas, sino también los ocurridos sobre los ciudadanos. 

Las dinastías podrían haber aprovechado cualquier tipo de fenómeno natural para ampararse en el “mandato del cielo”. Y lo cierto es que el cambio de gobierno algunas veces han sido beneficiosos, tal como se discute en el propio artículo:

“De hecho, en lugar de ser un fracaso de la sociedad, el colapso en este contexto podría entenderse más como una adaptación a tensiones ambientales, políticas y de otro tipo de situaciones amenazantes, como consecuencia de una concepción cultural (socioecológica) profundamente arraigada a la naturaleza del gobierno, legitimidad dinástica y cambio”.

 

Artículo

Este artículo ha sido adaptado de: Volcanic eruptions contributed to collapse of China dynasties y del artículo original.

Imagen de portada: Gentileza de TÉLAM Los guerreros de terracota

FUENTE RESPONSABLE:  MUY INTERESANTE

China/Sociedad/Cultura/Volcanes/Ciencia/Hallazgos/Investigación

 

 

ARQUEOLOGIA DE PERÚ

Encontrado un enterramiento múltiple en la ciudadela chimú de chan chan.

Las excavaciones arqueológicas que se están llevando a cabo en una zona de esta ciudad de barro de época chimú han sacado a la luz un enterramiento con 25 cuerpos, la mayoría de ellos mujeres.

La ciudad de barro más grande de América se encuentra en Perú, concretamente en su costa norte. Se trata de la ciudadela de Chan Chan, ubicada en la región de la Libertad, la que fue fastuosa capital de la cultura Chimú, conquistada por el Imperio inca hacia el año 1453. 

Chan Chan, que fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1986, ha proporcionado a lo largo de los años importantes descubrimientos arqueológicos que han permitido a los investigadores conocer más a fondo cómo vivían aquellos antiguos pobladores.A ellos se suma el más reciente: una fosa con los restos de 25 individuos.

MUJERES Y NIÑOS

El hallazgo se realizó el pasado octubre en un contexto funerario múltiple como resultado de las excavaciones que se estaban llevando a cabo en uno de los conjuntos amurallados de la ciudad, el conocido como Utzh An (Casa Grande, en idioma chimú), concretamente en una explanada del muro sur. Así, en una zona de unos diez metros cuadrados se hallaron apilados los cuerpos de varias personas, que los expertos han datado entre los años 1100-1300 d.C. La mayoría de los restos óseos corresponde a mujeres de menos de treinta años; también hay dos niños y algún varón.

En una zona de unos diez metros cuadrados se hallaron apilados los restos de varias personas, que los expertos han datado entre los años 1100-1300 d.C.

Algunos de los restos óseos sedentes hallados en la sepultura comunitaria de Chan Chan. Foto: Ministerio de Cultura de Perú

Vasijas cerámicas y restos óseos descubiertos en la fosa de Chan Chan. Foto: Ministerio de Cultura de Perú

Pero lo que más ha llamado la atención de los arqueólogos es que estas personas fueron enterradas en una postura sedente, con las piernas flexionadas. John Juárez, director de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Libertad (DDC), ha explicado que esta disposición parece haber sido hecha con la intención de recrear «lo que estas personas realizaban en su vida cotidiana» en la ciudad. «Se trata aparentemente de mujeres que estaban llevando a cabo una actividad textil», ha puntualizado el investigador ya que junto a los restos de las mujeres se hallaron elementos relacionados con esta actividad, como agujas o husos. Los difuntos también fueron enterrados acompañados de decenas de recipientes de cerámica de diferentes tamaños y formas.

SECRETOS POR DESENTERRAR

Según ha destacado Jorge Meneses, el arqueólogo responsable de las excavaciones, «aún cuando la evaluación preliminar de tales restos no han llegado a evidenciar la causa de fallecimiento, no es posible sostener que se trate de personas sacrificadas». De hecho, el lugar donde fueron descubiertos los cuerpos, a pesar de carecer de arquitectura funeraria, parece ser más una especie de necrópolis colectiva que un lugar de sacrificio.

El lugar donde fueron descubiertos los cuerpos, a pesar de carecer de arquitectura funeraria, parece ser más una especie de necrópolis colectiva que un lugar de sacrificio.

Detalle de algunas de las vasijas descubiertas en el enterramiento múltiple de Chan Chan. Foto: Ministerio de Cultura de Perú

Muros con decoraciones romboidales en la ciudadela de Chan Chan. Foto: iStock

Los investigadores creen que se trata de entierros primarios y secundarios(restos óseos que han sido retirados de su lugar de enterramiento original y reubicados en otro lugar). Según Juárez, en la fosa «hay cadáveres con huesos dispersos y con una coloración particular, blanquecina, que da la impresión de que en algún momento fueron expuestos en la intemperie y que han sido reubicados a partir de la cosmovisión que manejaban los chimú». Lo que también resaltan los arqueólogos es el hecho de que los chimú de Chan Chan no hubiesen dedicado un área más aislada para enterrar a sus difuntos. «No se pensaba que en áreas contiguas a los muros había este tipo de contextos funerarios. Se creía que había un sector en particular, pero estamos viendo que no es así», comenta con sorpresa Juárez.

Si lo deseas, ingresa al video

Trujillo: hallan 25 esqueletos en contexto funerario múltiple en Chan Chan

El sector de la ciudadela de Chan Chan donde se están llevando a cabo estos trabajos arqueológicos ha proporcionado diversos hallazgos de gran interés desde 2017, cuando se descubrió el muro norte. Por ejemplo, en 2018 se exhumaron en la zona 19 estatuillas antropomorfas de madera y un corredor con relieves decorativos hechos de barro. Los arqueólogos están convencidos de que este impresionante sitio arqueológico no ha acabado todavía de revelar todos sus secretos.

Imagen de portada: Gentileza de

FUENTE RESPONSABLE: NATIONAL GEOGRAPHIC por Carmen Mayans – Noviembre 2021

Arqueología/Investigación/Civilizaciones/Hallazgos/Sociedad

 

Descubren un nuevo mineral procedente del manto inferior terrestre.

Un mineral desconocido proveniente del manto inferior terrestre llegó a la superficie incrustado en un diamante. 

Si deseas conocer mas sobre este tema; cliquea por favor donde este escrito en “negrita”. Muchas gracias.

Científicos estadounidenses lo descubrieron en forma de pequeñas manchas oscuras en una piedra preciosa desenterrada de una mina africana en la década de 1980.

Investigadores de la Universidad de Nevada, Las Vegas (UNLV) han descubierto un nuevo mineral que llegó a la superficie terrestre, procedente del manto inferior, atrapado en un diamante. 

Es la primera vez que minerales situados a más de 660 kilómetros de profundidad se han observado en la naturaleza, porque generalmente se desmoronan antes de alcanzar la superficie: no pueden retener su estructura fuera del entorno de alta presión del que proceden.

Según una nota de prensa, en este caso la increíble fuerza del diamante conservó el mineral e hizo posible su descubrimiento. El mineral pudo descubrirse gracias a que los geocientíficos apreciaron marcas infinitesimales en un diamante, que fue extraído de una mina de África cuatro décadas atrás. El nuevo estudio ha sido publicado recientemente en la revista Science.

Para un film

La historia que hizo posible este hallazgo parece proveniente de una película de aventuras, pero pertenece a la realidad. En la década de 1980, un diamante llegó a la superficie terrestre en Botswana, concretamente en la mina Orapa, considerada la mina de diamantes más grande del mundo. No era un diamante más, aunque en ese momento nadie lo advirtió.

En 1987, un mineralogista del Instituto de Tecnología de California en Pasadena adquirió el diamante, entre otros que ofrecía un comerciante de gemas. Quizás su intuición de científico lo llevó a elegirlo, para que alrededor de 40 años después el líder de la nueva investigación, Oliver Tschauner, decidiera estudiarlo junto a sus colegas.

Un nuevo enfoque

Aplicando un nuevo conjunto de herramientas científicas para analizar su estructura interior, los especialistas se sorprendieron al descubrir en el diamante marcas de un compuesto de silicato de calcio, CaSiO₃-perovskita, que nunca antes había llegado a la superficie de la Tierra.

Los investigadores saben que las marcas, manchas e inclusiones, que son rechazadas por quienes se dedican a la compraventa de joyas debido a que perturban la «pureza» estética del diamante, constituyen en realidad una «mina de oro» para los científicos: en ellas pueden quedar grabados los restos de compuestos y minerales que proceden de las entrañas de la Tierra.

El nuevo compuesto cristalino que descubrieron los especialistas fue bautizado como «davemaoita». El nombre es un homenaje para Ho-kwang «Dave» Mao, un geofísico experimental que desarrolló gran parte de las técnicas que Tschauner y su equipo emplean en la actualidad.

Desentrañando misterios en las profundidades de la Tierra

Vale destacar que la Comisión de Nuevos Minerales, Nomenclatura y Clasificación de la Asociación Mineralógica Internacional ya ha aprobado a la davemaoita como un nuevo mineral natural. Sin embargo, para los científicos de la UNLV este gran descubrimiento es solo el comienzo de un camino que piensan profundizar.

Según las estimaciones de los investigadores, la davemaoita se originó entre 660 y 901 kilómetros por debajo de la superficie de la Tierra. Estos minerales altamente presurizados solamente pueden encontrarse en las profundidades del interior del planeta o dentro de los meteoritos.

Para Tschauner y sus colaboradores, es posible el descubrimiento de otros minerales y en mayores cantidades que provengan del interior de la Tierra, más aún con la llegada de nuevas y mejores tecnologías. Esto permitirá que los científicos logren modelar la evolución del manto de la Tierra con mayor precisión y nivel de detalle.

Referencia

Discovery of davemaoite, CaSiO3-perovskite, as a mineral from the lower mantle. Oliver Tschauner et al. Science (2021). 

Imagen de portada: Los científicos han descubierto un nuevo mineral procedente del manto inferior terrestre, que fue llevado a la superficie de la Tierra en un diamante. Crédito: Aaron Celestian, Museo de Historia Natural del Condado de Los Ángeles, Estados Unidos.

FUENTE RESPONSABLE: Tendencias. Por Pablo Javier Piacente. Noviermbre 2021.

Ciencia/Investigación/davemaoita/diamante/minerales/subsuelo terrestre

Anforas, una necrópolis y la casa de un espía, los ultimos hallazgos en    las excavaciones de la isla del fraile. 1/2

Desde 2020, un proyecto pionero de investigación arqueológica se afana por desvelar los secretos de la isla del Fraile, la emblemática isla de la costa de Águilas, en Murcia. Los primeros resultados han aportado nueva luz sobre algunas de las etapas históricas más desconocidas de la región: romanos, árabes e incluso un agente de la Primera Guerra Mundial habitaron este estratégico rincón del Mediterráneo.

La localidad murciana de Águilas atesora algunas de las calas más hermosas del Sudeste de la península Ibérica. En torno a las cristalinas aguas de la bahía del Hornillo, situada al este de la población, se concentra además un rico patrimonio presidido por un farallón monumental: la isla del Fraile. La existencia de restos arqueológicos en este lugar era conocida desde el siglo XVIII, pero solo había suscitado algunos intentos de excavación en la década de 1970. Intentos que, sin embargo, no tuvieron continuidad.

Cliquea por favor donde esta escrito en “negrita”. Muchas gracias.

Gracias al respaldo institucional del Ayuntamiento de Águilas, hace dos años se inició un nuevo proyecto de investigación interdisciplinar liderado por el profesor Alejandro Quevedo, de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y Juan de Dios Hernández García, director del Museo Arqueológico de Águilas, que ha contado asimismo con el apoyo del auxiliar en Arqueología Ricardo Muñoz Yeseros. Ahora, tras meses de trabajo, el proyecto da a conocer sus primeros avances sobre el pasado de la zona.

Estructura de época romana excelentemente conservada. Foto: Javier Rodríguez Pandozi / IBEAM

SALSA DE PESCADO CENTENARIA

Cuando los trabajos comenzaron, nada hacía presagiar las sorpresas que ocultaban varias toneladas de tierra de la parte baja de la isla. Una de las más impactantes hasta la fecha ha sido el descubrimiento de un almacén romano de hace más de 1.500 años. La habitación, con muros de hasta casi cuatro metros de altura, albergaba un magnífico conjunto de ánforas. De forma excepcional, algunas conservaban en su interior parte del contenido original: garum, la famosa salsa de pescado romana. Desde la arcilla con la que estaban fabricadas hasta las espinas de pescado que contenían, todo ha sido objeto de un riguroso análisis científico. Los pequeños huesos y las escamas están siendo estudiados en colaboración con especialistas franceses en ictiofauna para comprender cómo se elaboraba este popular producto. Un trabajo recientemente publicado en el marco del proyecto ha demostrado que en la Águilas de los siglos IV y V d.C. ya se comercializaban salsas hechas con sardinas, pero también con especies como la chucla, un pescado con escaso valor comercial hoy en día.

Las ánforas descubiertas en el almacén romano conservaban en su interior parte del contenido original: garum, la famosa salsa de pescado romana.

Almacén de ánforas del siglo V d.C. con restos de pescado en su interior.,Foto: Alejandro Quevedo

Por su parte, el estudio de la cerámica ha revelado que una parte de las ánforas procedía de Túnez, la antigua provincia romana del África proconsular, mientras que otras eran de producción local. De hecho, se ha identificado un nuevo tipo, que ha sido bautizado como Fraile 1 en honor al yacimiento donde se halló. Este descubrimiento, junto al de una enorme pileta de salazones de cuatro metros de longitud, confirma que la isla era un importante centro económico vinculado a la explotación de los recursos del mar.

UNA NECRÓPOLIS Y UN ESPÍA

Al ampliar la intervención en un sector adyacente, se documentaron de forma inesperada diversos enterramientos. La posición lateral de los cuerpos, la ausencia de ajuar funerario y su orientación hacia el este, en dirección a La Meca, hicieron pronto sospechar que se trataba de una necrópolis islámica. Por el momento es posible fecharla entre los siglos XII y XIII d.C., un período que apenas cuenta con paralelos en el litoral. El estudio pormenorizado de los restos de estos individuos, actualmente en curso, intentará determinar las enfermedades que padecieron, sus posibles relaciones de parentesco e incluso aspectos sobre su dieta.

El estudio pormenorizado de los restos de los individuos hallados en la necrópolis islámica, actualmente en curso, intentará determinar las enfermedades que padecieron, sus posibles relaciones de parentesco e incluso aspectos sobre su dieta.

Consolidación de un esqueleto de época islámica antes de su extracción Foto: Alejandro Quevedo

Vista de los sucesivos estratos arqueológicos del yacimiento.Foto: Alejandro Quevedo

Junto a las evidencias romanas y medievales se alzan algunas construcciones de principios del siglo XX y una cantera de tierra de una tonalidad violeta que recibe el nombre de láguena. 

Se trata de una arcilla pizarrosa utilizada tradicionalmente para impermeabilizar los tejados de las casas, que en la zona toman el nombre de «terraos». Estas fases contemporáneas forman parte del importante pasado industrial de la isla, y su estudio y puesta en valor suscita el mismo interés que el de las etapas más antiguas, que se remontan hasta los s. II-I a.C. En una de estas casas vivió Hugh Pakenham Borthwick, conocido popularmente como «Don Hugo», un aristócrata escocés que trabajó como agente secreto del gobierno británico durante la Primera Guerra Mundial. 

Algunas noticias que han llegado hasta nuestros días relatan cómo Pakenham quemaba su correspondencia después de leerla y dormía con un arma bajo la almohada. Desde su posición en la isla espiaba los cargamentos de mineral que se llevaban a cabo en el cercano embarcadero del Hornillo, uno de los mejores ejemplos de arquitectura industrial británica en España y actualmente objeto de una completa restauración.

Imagen de portada: Gentileza de National Geographic España – La isla del Fraile, en Águilas, a vista de dron. Foto: Javier Rodríguez Pandozi / IBEAM

FUENTE RESPONSABLE. NATIONAL GEOGRAPHIC- España. Por Alejandro Quevedo y Juan de Dios Hernández García

Arqueología/Sociedad/Cultura/Hallazgos/Actualidad/Romanos