India le reclama a Reino Unido el regreso del diamante de la corona real.

La polémica sobre uno de los diamantes más deseados del mundo revivió luego de que la reina Isabel II falleciera el pasado jueves 8 de septiembre.

La muerte de la reina Isabel II dejó muchos interrogantes a su alrededor, su fortuna, su testamento y a quién le quedarán sus joyas. Pero es el diamante Koh-i-noor, incrustado en su imponente corona, el que sigue causando atención, después que la India lo volviera a reclamar al Reino Unido.

Este martes fue tendencia en Twitter el pedido para que el gobierno británico devuelva las joyas que consideran pertenecen al gobierno indio, entre ellos el famoso Kohinoor, un diamante de 105 quilates arrebatado por “el imperio saqueador”.

La historia del Koh-i-noor

El Koh-i-noor, que significa «Montaña de la Luz», tenía originalmente unos 186 quilates y, aunque se desconocen sus orígenes exactos, lo más probable es que se descubriera en el sur de la India en el siglo XIII. El diamante pasó por las manos de varias dinastías, comenzando con los mogoles en el siglo XVI, luego los persas y luego los afganos, antes de que el sikh Maharaja Ranjit Singh lo obtuviera en 1813.

Maharaja Duleep Singh, el hijo y sucesor de Maharaja Ranjit Singh, mantuvo el diamante hasta que los británicos se quedaron con Punjab en 1849. A Duleep, de solo 11 años, le tocó firmar el Tratado de Lahore, que también estipulaba que entregaría el diamante a la Reina de Inglaterra.

Lord Dalhousie, un estadista escocés y gobernador general de la India, obligó a Singh a «regalar» el diamante a la reina Victoria, escribió Dalhousie en una carta en agosto de 1849 a su amigo Sir George Couper. “Tenía visiones de que se convertiría en la pieza central de la corona imperial británica y tenía visiones de sí mismo haciéndose famoso por facilitar la apropiación de la piedra por parte de la corona”, dijo Dalhousie en ese momento.

El diamante se envió a Inglaterra y, después de una inspección, se dio a conocer al público en la Gran Exposición de 1851, donde muchos quedaron impresionados con él.

Para mitigar el escándalo, el príncipe consorte Alberto hizo volver a cortar y pulir el diamante, dejándolo casi a la mitad de su tamaño original, unos 105 quilates, pero más brillante, según un informe de la BBC. 

Inicialmente usado con moderación como broche por la reina Victoria, el Koh-i-noor se convirtió en parte de las joyas de la corona: primero se colocó en la corona de la reina Alexandra y luego en la corona de la coronación de la reina madre en 1937. La reina Isabel II también la usó durante su coronación en 1953, según Royal Trust Collection.

Oídos sordos

El impulso para que Gran Bretaña devuelva el diamante no es nuevo. India, Pakistán, Irán y Afganistán exigieron repetidamente que los británicos lo devuelvan, pero los británicos se negaron rotundamente. El argumento fue que lo consiguieron legalmente, tras el tratado de Lahore, que no deja de ser un tratado firmado tras una guerra de conquista, con elementos coercitivos.

Se desconoce a quién otorgará el rey la corona y el diamante. Muchos comentaristas especulan que se entregarán a Camilla, la nueva reina consorte. Si se mantiene el patrón de lo que sucedió con los monarcas anteriores, debería convertirse en parte de las joyas disponibles para que las use el rey.

Imagen de portada: El disputado diamante de la corona de la Reina Madre de Inglaterra que India quiere de regreso. (Foto:EFE).

FUENTE RESPONSABLE: Página 12. 13 de septiembre 2022.

Sociedad y Cultura/Reina Isabel II/India/Diamante.

 

El país donde durante décadas solo los ricos podían obtener pasaportes.

En 1967, el Tribunal Supremo de India sentenció que tener un pasaporte y viajar al extranjero era un derecho fundamental de todo ciudadano de ese país.

Fue una decisión histórica porque hasta ese momento este documento se consideraba como un privilegio que sólo se concedía a quienes eran lo suficientemente «respetables» o «dignos» de representar al país y «defender su honor en el exterior».

Durante mucho tiempo, el pasaporte se consideraba una «credencial civil» destinada únicamente a los indios con «medios económicos, educación y posición», explicó Radhika Singha, historiadora de la Universidad Jawaharlal Nehru de Delhi.

Esta interpretación explica por qué no tenían pasaportes quienes trabajaron en las colonias de Malasia Británica, Ceilán (actual Sri Lanka) y Birmania (actual Myanmar) ni los llamados «coolies», que formaban parte de más de un millón de indios que emigraron a todos los rincones del entonces imperio británico para realizar trabajos en régimen de servidumbre.

GETTY IMAGES. Durante décadas las autoridades indias mantuvieron una política discriminatoria de entrega de pasaportes.

No apto para cualquiera

El criterio para adjudicar los pasaportes convirtió a sus titulares en representantes deseables de India, avalados por el Estado, en oposición al «indeseable coolie, una narrativa que continuó dando forma al régimen de pasaportes de la India después de 1947», aseguró Kalathmika Natarajan, historiadora de la Universidad de Exeter.

Natarajan buscó en los archivos para averiguar más sobre el discriminatorio sistema de concesión de pasaportes en India.

La liberación de la dominación británica no cambió las cosas: el nuevo Estado poscolonial, siguió tratando a «una cierta categoría de sus propios ciudadanos como ‘indeseables’ con una óptica muy similar a la del Estado colonial, jerárquica y discriminatoria».

Esta segregación, apuntó la experta, estaba profundamente arraigada en la mentalidad de que viajar al extranjero implicaba «el respeto a sí mismo y el ‘izzat’ (honor) de India y sólo podían hacerlo quienes poseyeran el ‘pedacito de India’ adecuado, por así decirlo».

Así que el gobierno pidió a los funcionarios que identificaran a los ciudadanos que no «avergonzarían» al país en el extranjero.

El hecho de que los gobiernos estatales fueran los encargados de expedir los pasaportes hasta 1954 ayudó a impulsar esta política, pues ellos negaron los pasaportes a la mayoría de los solicitantes. El fin de las autoridades indias era construir una diáspora «deseable».

Aprobado por la antigua metrópolis

Estudiosos como Natarajan han descubierto que esta política discriminatoria se puso en marcha en connivencia con funcionarios británicos, quienes querían impedir la movilidad de los ciudadanos de castas y clases bajas que querían emigrar a Reino Unido después de 1947, año en que India consiguió su independencia de Londres.

Dos niñas indias en una escuela británica.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. La política de los primeros gobiernos de la India independiente buscaron limitar la emigración de analfabetas y pobres, reveló una investigadora.

La Ley de Nacionalidad Británica de 1948 permitió a los emigrantes indios entrar libremente al Reino Unido después de la secesión del país. ¿La razón? Según la ley, los residentes indios dentro y fuera de India eran súbditos británicos.

Los funcionarios de ambos países construyeron una categoría de indios que eran considerados -en distintos grados, por ambas partes- como «indeseables» para emigrar a las islas británicas.

Ambos países ganaban con la política. Para el gobierno indio, esto significaba ahogar la movilidad de los ciudadanos «inadecuados» de casta inferior y más pobres que probablemente «avergonzarían a la India en Occidente».

Por su parte, para Reino Unido esto ayudaría a frenar la marea de «inmigrantes de color» y la «clase de los vendedores ambulantes» de indios en particular, según Natarajan.

En un informe fechado en 1958 las autoridades británicas advertían de los «problemas» derivados de la afluencia de inmigrantes de color y exponía las diferencias con los inmigrantes de las Indias Occidentales.

«Son en su mayoría de buen tipo y encajan con bastante facilidad en la sociedad británica». Así se refería el reporte a los inmigrantes del Caribe anglófono, mientras que de los indios y pakistaníes decía que «están muy perjudicados por su incapacidad para hablar inglés y su falta de cualquier tipo de habilidad».

El edificio Parlamento británico

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Los investigadores encontraron que la política discriminatoria india se puso en marcha en connivencia con funcionarios británicos.

El origen de clase de los inmigrantes que «en su mayoría simples campesinos sin cualificación que no sabían inglés» parecían «siniestros» para los británicos, dijo Natarajan.

Un funcionario británico de la Oficina de Relaciones con la Mancomunidad de Naciones a principios de la década de 1950, afirmó en una carta que los funcionarios indios habían «expresado un indisimulado placer» por el hecho de que el Ministerio británico del Interior «considerara posible rechazar a ciertos emigrantes».

Los más pobres, lo más perjudicados

A las comunidades más marginadas -como las castas «registradas» o dalits, que representan más de 230 millones de los 1.400 millones de habitantes actuales de India- se les negó el pasaporte junto a los políticos «indeseables», como los miembros del Partido Comunista, según los estudiosos.

En la década de 1960 se incumplieron las directrices para proporcionar pasaportes a diputados y concejales sin importar sus bienes ni su ideología, por lo cual se le negó el documento a miembros de una serie de partidos regionales anteriormente secesionistas, como el Dravida Munnetra Kazhagam (DMK).

Había muchas formas de restringir los pasaportes. Los solicitantes debían someterse a pruebas de alfabetización -e inglés-, tener suficiente dinero y cumplir las normas de salud pública.

El escritor británico de origen indio Dilip Hiro relató que en 1957 tardó seis meses en conseguir un pasaporte en India «a pesar de tener buenas calificaciones académicas y referencias financieras».

El primer ministro indio Narendra Modi

FUENTE DE LA IMAGEN -GETTY IMAGES. Hace cuatro años el gobierno del nacionalista Narendra Modi intentó crear un pasaporte para «pobres», idea que debió ser desechada por la controversia y las protestas que provocó.

Este control opresivo tuvo consecuencias imprevistas: muchos indios adquirieron pasaportes falsos.

A raíz de este escándalo, los «indios analfabetos o semianalfabetos» que no sabían inglés fueron inhabilitados brevemente para obtener un pasaporte entre 1959 y 1960.

Durante casi dos décadas, el sistema de pasaportes de India siguió siendo excluyente.

En 2018 el gobierno del actual primer ministro Narendra Modi pretendió desenterrar la política al anunciar una nueva categoría de pasaportes «naranja» -en contraposición a los azul marino vigentes- para indios no calificados y con educación limitada «con miras a ayudarlos y asistirlos de manera prioritaria».

Las protestas provocaron que el gobierno desechara la propuesta. Según Natarajan, este plan no hacía más que reflejar la «antigua visión de lo internacional como un espacio para los indios de casta y clase alta».

Imagen de portada: PRINT COLLECTOR/GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: Soutik Biswas BBC News, corresponsal en India. 27 de agosto 2022.

Sociedad y Cultura/India/Historia/Viajes/Derechos Humanos.

 

 

 

El «milagroso» escape de una niña que fue raptada hace 9 años y logró encontrar a su familia.

Después de nueve largos años, Pooja Gaud finalmente puede descansar en el regazo de su madre.

Pooja desapareció el 22 de enero de 2013 cuando tenía siete años. Dice que una pareja la recogió fuera de su escuela en la ciudad de Bombay, en el estado de Maharashtra, al oeste de India.

El pasado 4 de agosto, la encontraron en lo que su madre describe como «un escape milagroso». Ahora tiene 16 años.

«Había perdido la esperanza de encontrar a mi hija. Pero los dioses han sido amables conmigo», dice su madre, Poonam Gaud.

La policía ha alegado que la niña fue secuestrada por Harry D’Souza y su esposa, Soni D’Souza, porque la pareja no tenía un hijo propio.

Harry D’Souza fue arrestado.

Antes de desaparecer, Pooja vivía con sus dos hermanos y sus padres en una pequeña casa en un barrio marginal suburbano.

El día que desapareció, se había ido a la escuela con su hermano mayor, pero tuvieron una pelea y su hermano entró en la escuela y la dejó atrás porque llegaba tarde. Fue entonces cuando la pareja prometió comprarle un helado y se la llevó.

Vecinos de Pooja Gaud.

FUENTE DE LA IMAGEN -CORTESÍA DE RAFIQ. Desde que Pooja regresó a casa, sus vecinos han ido a visitarla.

Pooja dice que la pareja inicialmente la llevó a Goa y luego a Karnataka, estados en el oeste y sur de la India, y la amenazaban con lastimarla si lloraba o llamaba la atención.

Dice que le permitieron asistir a la escuela por poco tiempo. Sin embargo, después de que la pareja tuvo un hijo propio, la sacaron y todos se mudaron a Bombay.

Pooja asegura que el abuso empeoró después de que nació el bebé.

«Me golpeaban con un cinturón, me pateaban, me daban puñetazos. Una vez me golpearon con un rodillo tan fuerte que me empezó a sangrar la espalda. También me obligaban a hacer tareas domésticas y a trabajar de 12 a 24 horas fuera de casa».

La casa donde vivía D’Souza estaba cerca de la de su familia, pero ella no estaba familiarizada con las carreteras, siempre la vigilaban y no tenía dinero ni teléfono, y no podía pedir ayuda ni tratar de encontrarla.

Un escape afortunado

Un día, Pooja tomó el móvil de la pareja cuando estaban dormidos y escribió su nombre en YouTube. Encontró videos y carteles que mencionaban su secuestro y números a los que podía llamar para pedir ayuda.

«Fue entonces cuando decidí buscar ayuda y escapar», dice ella.

Pero le tomó siete meses reunir el coraje suficiente para discutirlo con Pramila Devendra, de 35 años, una empleada doméstica que trabajaba en la misma casa donde Pooja trabajaba como niñera.

Pramila Devendra

FUENTE DE LA IMAGEN – CORTESÍA DE PRAMILA DEVENDRA. Pramila Devendra tomó medidas inmediatas para ayudar a Pooja.

Devendra inmediatamente accedió a ayudarla. Uno de los números en el cartel de desaparecidos era de Rafiq, un vecino de la madre de Pooja. Primero hablaron madre e hija por videollamada y luego se concertó un encuentro.

Su madre dice que buscó una marca de nacimiento que solo ella sabía que existía en su hija y, al encontrarla, se llenó de emoción. «Todas mis dudas desaparecieron de inmediato. Sabía que había encontrado a mi hija», asegura.

Devendra está feliz de haber formado parte de ese reencuentro. «Toda madre debería ayudar a un niño que acude a ella en busca de ayuda. Puede que no seamos sus madres biológicas, pero seguimos siendo madres», dice.

Una vez que se reencontraron, Pooja, algunos familiares y Devendra fueron a la comisaría para presentar una denuncia. «Le dije todo a la policía. Incluso les dije dónde vivían mis secuestradores», contó la adolescente.

Gracias a su relato, la policía logró identificar y arrestar a los acusados.

Milind Kurde, inspector principal de la estación de policía DN Nagar de Bombay, dijo a la BBC que se han registrado varios casos contra los acusados ​​por secuestro, amenazas, violencia física y por violar las leyes de trabajo infantil.

El amor lo puede todo

El regreso de Pooja a casa ha traído alegría no solo a su familia, sino a todos los que la conocieron. Los vecinos que la vieron cuando era pequeña van a visitarla.

Mientras tanto, su madre está tratando de recuperar el tiempo perdido con su hija, cocinando su comida favorita y peinándola. Tratan de pasar el mayor tiempo posible juntas, pero la vida en este momento es difícil para ellas.

Pooja Gaud

FUENTE DE LA IMAGEN – DIPALI JAGTAP. La madre de Pooja dice que la situación financiera de su familia es difícil.

El padre de Pooja, quien era el único sostén de la familia, murió hace cuatro meses de cáncer. Entonces, su madre asumió su trabajo de venta de bocadillos en una estación de tren para mantener a sus tres hijos. Pero las ganancias son escasas y lucha para llegar a fin de mes.

«Ahora también tengo gastos legales. Nuestra condición es tal que si pierdo un día de trabajo, no tendremos dinero para comer al día siguiente».

Pooja todavía está procesando su trauma. Tiene pesadillas y se siente triste porque nunca podrá volver a ver a su padre. Por su seguridad, pasa la mayor parte del tiempo en casa o está acompañada por un familiar cuando sale.

«Quiero ayudar económicamente a mi madre, pero no me lo permiten. También quiero estudiar», asegura.

A pesar de estos problemas, la madre sostiene que no podría estar más feliz. «El trabajo es agotador, pero cada vez que veo a Pooja, encuentro fuerza nuevamente. Estoy tan feliz de que haya regresado».

Imagen de portada: BBC Y LA POLICÍA DE BOMBAY. La madre de Pooja había perdido toda esperanza de encontrar a su hija.

FUENTE RESPONSABLE: Por Dipali Jagtap; BBC. 21 de agosto 2022.

India/Secuestro/Infancia

 

India y Pakistán: 3 preguntas para entender la separación de los dos países hace 75 años y qué consecuencias tiene aún hoy.

Tras más de un siglo de dominio colonial, el Imperio Británico concedió la independencia a India en 1947.

El hito, del que ahora se cumplen 75 años, supuso también la partición en dos del país.

El territorio se dividió entre la actual India y el nuevo Estado de Pakistán, cuya parte oriental se convirtió años después en Bangladesh.

El proceso desató una ola de violencia con aproximadamente un millón de muertos y 15 millones de desplazados.

Y marcó el inicio de una larga enemistad entre India y Pakistán cuyas disputas y efectos persisten hoy en día.

A continuación presentamos 3 preguntas para entender el origen de la separación, el conflicto y sus repercusiones actuales.

1. Por qué se dividió el país

La India bajo control británico abarcaba 4,3 millones de kilómetros cuadrados, más del doble del tamaño de México.

Sus entonces 400 millones de habitantes se repartían en un complejo entramado de antiguos reinos con una amplia diversidad religiosa.

Los hindús conformaban aproximadamente el 65% de la población, mientras los musulmanes eran la principal minoría con el 25%, por delante de sijes, jainas, budistas, cristianos, parsis y judíos.

Mapa de la partición de India

Estos colectivos coexistían con la mayoría hindú en las regiones del sur, centro y parte del norte, y con la mayoría musulmana en provincias del noreste y noroeste del país.

Con el Imperio Británico inmerso en la II Guerra Mundial (1939-45), el movimiento pacifista por la independencia de India liderado por Mohandas Karamchand Gandhi ganó protagonismo.

Una India soberana y emancipada de Londres era cuestión de tiempo. Pero, ¿cómo sería?

Además de Gandhi, dos figuras marcaron el devenir del país: Jawaharlal Nehru y Mohamed Ali Jinnah.

Nehru y Ghandi en 1946.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Nehru y Ghandi en 1946.

Nehru, de ascendencia hindú, aunque agnóstico declarado, era un popular líder independentista que, al igual que Gandhi, anhelaba una India unida en la que convivieran personas de distintos credos.

Jinnah, por su parte, presidía la Liga Musulmana, el partido político que demandaba una nación separada para los indios seguidores del Islam y que gozaba de un fuerte respaldo popular en las provincias donde se profesaba esa religión.

«A medida que veían más cerca la independencia, a más musulmanes indios les preocupaba vivir en un país gobernado por una mayoría hindú», explica el académico Gareth Price, del instituto de política exterior Chatham House de Reino Unido.

Mohamed Ali Jinnah

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Educado en Londres, donde adoptó su aspecto y costumbres occidentales, Mohamed Ali Jinnah tenía una visión moderada e idealista del Islam.

En aquellos años los colonizadores británicos acostumbraban a dividir a la población local por grupos religiosos, destaca la profesora Navtej Purewal, miembro del Consejo de Investigación de Artes y Humanidades de India.

«Por ejemplo, creaban listas separadas de votantes musulmanes e hindúes para las elecciones locales. También había escaños reservados para políticos musulmanes y para hindúes. La religión se convirtió en un factor en la política», apunta.

Tras varios motines en sus destacamentos militares en India, en 1946 Londres accedió a abandonar el país y organizar una transición pacífica del poder a las autoridades locales en un plazo máximo de dos años.

Mapa pakistaní de India

El Imperio, urgido a zanjar el asunto cuanto antes por la creciente inestabilidad social en la colonia, decidió que la mejor opción era dividir India en dos.

«Llegar a un acuerdo sobre cómo funcionaría una India unida habría llevado mucho tiempo», por lo que la partición «parecía ser una solución rápida y sencilla», explica Price.

Y, para trazar las nuevas fronteras entre hindúes y musulmanes, Londres designó al abogado británico Cyril Radcliffe.

GETTY IMAGES. Radcliffe (en el medio) participa en una reunión con Nehru (izquierda) y Jinnah (derecha) sobre la partición de India en dos estados.

Radcliffe, que nunca antes había estado en India y desconocía su complejo crisol cultural y religioso, viajó al país con el cometido de diseñar las líneas divisorias en solo 5 semanas.

Fue así que el 15 de agosto de 1947 nacieron India, de mayoría hindú, y Pakistán, de mayoría musulmana.

Nehru fue primer ministro de India hasta fallecer en 1964 y Jinnah gobernó Pakistán también hasta su muerte, aunque esta ocurrió solo un año después de la independencia, en 1948.

2. Cuál fue el costo humano de la división

La nueva frontera de unos 3.000 kilómetros delimitaba dos territorios separados para Pakistán: el que ocupa actualmente y Pakistán del Este, que en 1971 se desvinculó políticamente de Islamabad para convertirse en la República de Bangladesh.

Tras la partición se produjo la mayor migración en masa de la historia, con una cifra estimada de 15 millones de desplazados.

Hindús y sijs que vivían en territorio asignado a Pakistán emprendieron el camino hacia un futuro incierto en India, mientras musulmanes hacían el recorrido opuesto.

En muchos casos se trataba de distancias de miles de kilómetros que por lo general las mayoritarias clases bajas recorrían a pie, las clases medias en trenes y las clases acomodadas en vehículos y aviones.

La gran matanza de Calcuta

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

El preludio de lo que pasaría a gran escala un año después: en agosto de 1946 hindúes y musulmanes se enfrentaron en la Gran Matanza de Calcuta, en la que murieron unas 2.000 personas.

Tren indio en 1947

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Los trenes en la segunda mitad de 1947 se abarrotaron de refugiados hindúes y musulmanes en busca de una nueva vida en el lado de la frontera que correspondía a su religión.

Los meses posteriores a la independencia también estuvieron marcados por la radicalización del conflicto étnico, que produjo un derramamiento de sangre en un ambiente de caos e impunidad.

En los meses de 1947 que siguieron a la independencia grupos de soldados acostumbraban a atacar trenes y puntos de concentración de desplazados, dejando entre cientos de miles y dos millones de muertos, según estimaciones.

«La Liga Musulmana formó milicias, al igual que los grupos hindúes de extrema derecha», explica Eleanor Newbigin, profesora de historia del sur de Asia de la Universidad de Londres SOAS.

«Los grupos terroristas expulsaban a la gente de sus aldeas para ganar control en su bando», afirma.

Gran parte de la violencia ocurrió en el estado fronterizo noroccidental de Punjab, donde las turbas se ensañaron especialmente con las mujeres, que sufrieron violaciones y mutilaciones.

Solo en ese estado se estima que unas 100.000 mujeres fueron secuestradas, violadas y en muchos casos forzadas a casarse con sus captores.

Además, la casi impenetrable alambrada que separa a los dos países dejó a millones de familias divididas de forma permanente.

Y las fronteras siguieron siendo objeto de disputa entre India y Pakistán hasta el día de hoy.

3. Qué consecuencias tiene aún la partición

Frontera entre India y Pakistán

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Los alambres de espino para evitar cruces no autorizados se extienden por gran parte de los 3.323 kilómetros de la actual frontera entre India y Pakistán.

Cachemira, una región del Himalaya conocida por la belleza natural de sus paisajes y también por su diversidad étnica, ha sido el principal foco de conflicto desde la independencia hasta hoy.

Según el plan de reparto contemplado por el Acta de Independencia de India, Cachemira podía elegir libremente si ser parte de India o de Pakistán.

En 1947, el gobernante local, marajá Hari Singh, eligió India, lo que provocó el estallido de una guerra que duró dos años.

Desde entonces India mantiene el control de aproximadamente la mitad de la región, mientras Pakistán domina algo más de un tercio en las áreas del noroeste, y China administra los territorios restantes, en el norte y noreste.

La región es frecuente foco de conflicto de mayor o menor intensidad.

Mapa de Cachemira

India y Pakistán entraron de nuevo en guerra por la región en 1965, y en 1999 protagonizaron un choque bélico conocido como el conflicto de Kargil.

A finales del siglo XX ambos países ya eran potencias nucleares.

India también luchó contra Pakistán en 1971, cuando intervino para apoyar la independencia de Bangladesh.

Aproximadamente un 14% de la población de la actual India es musulmana, mientras solo un 2% de los pakistaníes practica el hinduismo.

«Pakistán se ha vuelto cada vez más islámico», afirma Price.

E India, asegura el académico, «está cada vez más bajo la influencia del nacionalismo hindú».

Newbigin califica como «muy preocupante» el legado de la partición, ya que «ha creado poderosas mayorías religiosas en ambos países», mientras las minorías «se han vuelto más pequeñas y vulnerables».

Tropas indias y pakistaníes celebran la ceremonia de bajada de banderas en el paso fronterizo de Wagah

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. La violencia no es el único legado de la partición: cada tarde desde 1959, tropas indias y pakistaníes celebran la ceremonia de bajada de banderas en el paso fronterizo de Wagah.

Para la profesora Navtej Purewal, la división del país podría haberse evitado.

«Crear una India unida pudo haber sido posible en 1947. Habría sido una federación flexible de estados, incluidos aquellos donde los musulmanes eran mayoría», dice.

«Pero tanto Gandhi como Nehru insistieron en construir un estado unificado, controlado desde el centro. Realmente no tuvieron en cuenta cómo podría vivir una minoría musulmana en ese modelo de país».

Imagen de portada: GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: Redacción BBC News Mundo. 15 de agosto 2022.

Atahualpa Amerise/Asia Central/India/Guerra/Pakistán/Reino Unido/ Asia del Sur

 

 

 

Las jóvenes que escribieron una carta con su propia sangre y lograron que condenaran a su padre a cadena perpetua.

Seis años después de que escribiera una carta, con su propia sangre, pidiendo justicia para su madre, que fue quemada viva, una joven india ha visto como el asesino ha sido castigado.

Basándose en los testimonios de Latika Bansal -que ahora tiene 21 años- y de su hermana menor, un tribunal ha condenado a cárcel de por vida al padre de ambas y esposo de la víctima, Manoj Bansal.

Las jóvenes relataron en el juicio que su progenitor solía golpear a su madre por «no darle a un hijo varón».

Bansal negó las acusaciones y dijo que su mujer había muerto por suicidio. Una versión que el tribunal de la ciudad Bulandshahr, en el estado norteño de Uttar Pradesh, no creyó.

Todo por un varón

La preferencia por los hijos varones que hay en India tiene su origen en una creencia cultural muy arraigada y extendida. La tradición dicta que un hijo llevará adelante el legado familiar y cuidará de los padres en su vejez, mientras que las hijas no acarrean un costo (por la dote que hay que pagar al momento de casarlas), sino que además dejan sus familias por la de sus esposos.

Activistas atribuyen a estas costumbres el abandono y el mal trato que padecen las niñas, así como la sesgada desproporción entre sexos, causada por la eliminación de decenas de millones de fetos femeninos mediante abortos selectivos por sexo, conocidos como feticidio femenino.

Durante el juicio, las hermanas Bansal relataron que crecieron viendo cómo su padre y su familia se burlaban y agredían a menudo a su madre por sólo dar a luz niñas.

El tribunal también escuchó que la víctima había sido obligada a abortar seis veces, luego que pruebas ilegales para determinar del sexo de fetos mostraran que estaba embarazada de una niñas.

Anu Bansal

FUENTE DE LA IMAGEN – SANJAY SHARMA. Anu Bansal fue asesinada por su esposo porque no fue capaz de darle un hijo varón.

Con ayuda de la familia

La hermana dijo que su vida cambió la mañana del 14 de junio de 2016 cuando su padre -supuestamente apoyado por otros miembros de su familia, quienes niegan los señalamientos- roció a su madre con queroseno y le prendió fuego.

«A las 6:30 de la mañana nos despertaron los gritos de nuestra madre. No pudimos ayudarla porque la puerta de nuestra habitación estaba cerrada por fuera. La vimos arder», dijeron las jóvenes.

Tras relatar que después de que sus llamadas a la policía local y a los servicios de emergencia fueron ignoradas, Latika dijo que llamaron a su tío materno y a su abuela, quienes llegaron rápidamente y llevaron a su madre al hospital.

Los médicos que trataron a Anu Bansal aseguraron que 80% de su cuerpo sufrió quemaduras. La profundidad de las heridas ocasionó su deceso días después.

Una protesta de mujeres indias

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

En India la violencia contra las mujeres es un problema serio que provoca constantes movilizaciones, como esta registrada en septiembre de 2021 en la capital del país.

La famosa carta

El femicidio saltó a la palestra sólo después de que las niñas -entonces de 15 y 11 años- escribieran una carta con su propia sangre al entonces ministro jefe Akhilesh Yadav, acusando al funcionario de la policía local que tuvo el caso al inicio de alterar el expediente y cambiar la tipología de asesinato a suicidio.

El agente denunciado fue suspendido por no realizar una investigación adecuada y Yadav ordenó una nueva averiguación.

«Hemos tardado seis años, un mes y trece días en conseguir por fin que se haga justicia», declaró a la BBC Sanjay Sharma, el abogado que representó a las hermanas en el juicio.

«Se trata de un caso poco frecuente en el que las hijas llevan un caso contra su propio padre y finalmente obtienen justicia», dijo, añadiendo que en los últimos seis años las jóvenes comparecieron ante el tribunal «más de 100 veces» y «nunca faltaron a una sola citación».

Sharma aseguró que no le cobró ningún dinero a la familia, porque carecían de recursos y también porque quería llamar la atención sobre el drama de las mujeres maltratadas por no alumbrar varones.

«No se trata sólo del asesinato de una mujer. Es un crimen contra la sociedad», dijo. «No está en manos de una mujer decidir el sexo de un bebé, así que ¿por qué debe ser torturada y castigada? Esto es el mal».

Imagen de portada: SANJAY SHARMA

FUENTE RESPONSABLE: Geeta Pandey; BBC News, Delhi. 7 de agosto 2022.

Sociedad y Cultura/India/Mujeres

 

 

 

 

 

 

 

 

El impostor que se hizo pasar por el hijo desaparecido de un terrateniente durante 41 años.

Un tribunal de India ha condenado a siete años de prisión a un hombre por hacerse pasar por el hijo de un rico terrateniente durante 41 años. La BBC ha reconstruido este caso, el cual exhibe serios fallos en la actuación de la policía y de la justicia del país asiático.

Los hechos se remontan a febrero de 1977, cuando Kanhaiya Singh, el único hijo de un acaudalado e influyente «zamindar» (terrateniente) del distrito de Nalanda, en el oriental estado de Bihar, no volvió a su casa tras unos exámenes en la escuela.

La familia denunció la desaparición del joven ante la policía, pero los esfuerzos por hallar al chico fueron inútiles.

El anciano terrateniente, llamado Kameshwar Singh, cayó en una depresión y empezó a visitar a curanderos. Un chamán del pueblo le dijo que su hijo estaba vivo y que «aparecería» pronto.

El origen del caso

En septiembre de 1981, un hombre de unos 20 años llegó a un pueblo, a apenas 15 kilómetros de donde vivía Kanhaiya.

Iba vestido de azafrán y dijo que cantaba canciones y mendigaba para ganarse la vida. También aseguró a los lugareños que era «hijo de una persona importante» de Murgawan, el pueblo del joven desaparecido.

Una imagen del pueblo indicio de Murgawan

FUENTE DE LA IMAGEN – RONNY SEN

Murgawan es una pequeña aldea de 1.500 personas en el estado de Bihar, la cual está en el centro una trama digna de una novela policial.

Lo que ocurrió después no está del todo claro. Pero lo que sí se sabe es que cuando los rumores de que su desaparecido hijo había regresado llegaron a oídos del afligido padre, este viajó al pueblo para comprobarlo por sí mismo.

Algunos de los vecinos del anciano terrateniente le dijeron que el hombre era su hijo y este lo llevó a casa.

«Me fallan los ojos y no puedo verlo bien. Si dicen que es mi hijo, me lo quedaré», le dijo Singh a los hombres, según los registros policiales.

Sin embargo, la esposa del terrateniente, Ramsakhi Devi, al ver al hombre aseguró que este no era su hijo perdido.

Kanhaiya, dijo ella, tenía «una marca de corte en el lado izquierdo de la cabeza» que este hombre no tenía. Además,fue incapaz de reconocer a uno de sus profesores de escuela. Pese a estos indicios, el anciano estaba convencido de su hijo había vuelto.

La madre, por su parte, acudió a la policía y denunció al hombre por suplantación de identidad y consiguió que fuera detenido, aunque solo pasó un mes en la cárcel antes de ser puesto en libertad bajo fianza.

Lo que sucedió durante las siguientes cuatro décadas es una escalofriante historia de engaño en la que un hombre se hizo pasar por el hijo desaparecido del propietario y se metió en su casa.

Asumiendo el papel

Mientras estaba en libertad bajo fianza, el impostor asumió una nueva identidad, fue a la universidad, se casó, formó una familia y obtuvo múltiples identidades falsas.

Con esas identificaciones distintas, votó, pagó impuestos, obtuvo un permiso para portar armas y vendió 92 hectáreas propiedad de los Singh.

Dayanand Gosain en su boda

FUENTE DE LA IMAGEN – RONNY SEN. Una fotografía del impostor Dayanand Gosain durante su boda en 1982.

Para evitar ser descubierto, se negó rotundamente a proporcionar una muestra de ADN para cotejarla con la hija de su supuesto padre y así demostrar que eran hermanos. Y en una maniobra que dejó atónito al tribunal, incluso intentó «matar» su identidad original al hacerse con un certificado de defunción falso.

La historia ha sacado a la luz la incompetencia de la policía y la lentitud del sistema judicial indio. Casi 50 millones de casos aguardan una respuesta en los tribunales del país asiático y más de 180.000 de ellos tienen más 30 años abiertos.

En los registros oficiales, el hombre está curiosamente registrado como Kanhaiya Ji, un honorífico indio. Pero, según los jueces que lo declararon culpable de suplantación de identidad, engaño y conspiración y lo enviaron a prisión por siete años, su verdadero nombre es Dayanand Gosain, originario de una aldea del distrito de Jamui, ubicada a unos 100 kilómetros de su hogar «adoptado».

El porte de armas de Dayanand Gosain, uno de los tantos documentos que tiene ese impostor

FUENTE DE LA IMAGEN – RONNY SEN

Gran parte de los datos sobre el impostor antes de entrar en la casa de los Singh son confusos.

Sus documentos oficiales muestran una fecha de nacimiento diferente en cada uno de ellos. Sus registros de la escuela secundaria dicen que nació en enero de 1966, mientras que su documento de identidad dice que fue en febrero de 1960 y su tarjeta de identidad de votante en 1965. Por su parte, en un carnet emitido en 2009 por el Gobierno local para acceder a las raciones de alimentos figuraba que había nacido en 1964.

La familia de Gosain, entretanto, dijo que tenía «unos 62 años», lo que coincidiría con su fecha de nacimiento en el documento nacional.

Lo que los investigadores sí pudieron confirmar es que Gosain era el menor de los cuatro hijos de un agricultor de Jamui, que cantaba y pedía limosna para ganarse la vida y que dejó su casa en 1981. Chittaranjan Kumar, un alto cargo de la policía de Jamui, dice que Gosain se casó pronto, pero que su mujer le dejó poco después.

Haciendo familia

Gosain consiguió formar una nueva familia gracias a Singh, quien lo desposó con una mujer de su misma casta terrateniente un año después de llevarlo a casa.

Según un documento disponible de la familia, Gosain obtuvo una licenciatura en inglés, política y filosofía en una universidad local, que encontró su conducta «satisfactoria».

Con los años, Gosain tuvo dos hijos y tres hijas. Tras la muerte del terrateniente, heredó la mitad de una mansión casi centenaria de dos plantas en Murgawan. (La otra mitad, dividida por un muro bajo, pertenece a otra rama de la familia de Singh).

El hijo mayor del impostor, Gautam Kumar, dijo que su padre generalmente permanecía en casa y desde allí administraba una finca de 75 hectáreas. La explotación agrícola produce arroz, trigo y legumbres, y es cultivada principalmente por trabajadores contratados.

Kumar asegura que la familia nunca discutió el «caso de suplantación» con su padre.

Gautam Kumar en la cada de la familia Singh

FUENTE DE LA IMAGEN – RONNY SEN. Gautam Kumar el hijo mayor de Dayanand Gosain, niega que su padre sea un impostor, pese a que las pruebas así lo aseguran.

«Es nuestro padre. Si mi abuelo lo aceptó como su hijo, ¿quiénes somos nosotros para cuestionarlo? ¿Cómo puedes no confiar en tu padre?», replicó.

«Ahora, después de todos estos años, nuestras vidas e identidades penden de un hilo porque a mi padre le han quitado la identidad. Vivimos con mucha ansiedad», comentó.

En el juicio, el juez Manvendra Mishra preguntó a Gosain dónde vivió y con quién durante los cuatro años que estuvo desaparecido. Las evasivas respuestas que dio no le ayudaron.

El acusado dijo que estuvo con un hombre santo en el vecino estado de Uttar Pradesh. Pero no pudo aportar ningún testigo que respaldara su afirmación. Asimismo, negó haber afirmado ser el hijo perdido del terrateniente y dijo que Singh sólo «me aceptó como su hijo y me llevó a casa».

«No engañé a nadie haciéndome pasar por él. Soy Kanhaiya», declaró en el tribunal.

El olvidado

La ironía es que el verdadero Kanhaiya Singh, que tenía 16 años cuando desapareció, fue casi olvidado por sus vecinos de Murgawan.

Kanaiya

Del joven apenas se conserva una fotografía. En la imagen de estudio en blanco y negro, mutilada con alfileres de grapadora en los documentos judiciales, el joven mira directamente a la cámara y luce el pelo bien recogido y una camisa de color claro.

Gopal Singh, un magistrado del Tribunal Supremo y pariente del desaparecido, recuerda al chico como alguien «tímido y amable». «Crecimos juntos, solíamos jugar juntos. Cuando desapareció, se armó un revuelo», dijo. 

«Y cuando el hombre apareció cuatro años después, no se parecía en nada a Kanhaiya. Pero su padre insistía en que era su hijo perdido. Así que, ¿qué podíamos hacer?».

El afligido padre, quien murió en 1991, tuvo siete hijas y un hijo (Kanhaiya) de dos matrimonios; el niño era el más joven y, según todos los indicios, su favorito y heredero natural. Curiosamente, el enfermo terrateniente nunca acudió al tribunal para defender a Gosain.

«Les había dicho a los aldeanos que si descubrimos que este hombre no es mi hijo, lo devolveremos», le dijo a la policía.

Una foto de la familia Singh

FUENTE DE LA IMAGEN – RONNY SEN. Gosain, a la izquierda, con una de sus hijas en brazos posa con su «padres» Kameshwar Singh y Ramsakhi Devi.

Una conspiración a gran escala

El caso fue conocido durante las últimas cuatro décadas por al menos una docena de jueces. Sin embargo, apenas en febrero pasado un tribunal de primera instancia celebró un juicio, que se extendió por 44 días, y a principios de abril halló al acusado culpable.

Un fallo que un tribunal superior confirmó en junio.

Imagen del falso certificado de defunción

El falso certificado de defunción que los abogados del impostor presentaron en el juicio.

La justicia consideró que ninguno de los siete testigos aportados por la defensa eran fiables. «Nunca nos tomamos este caso en serio. Deberíamos haber reunido mejor las pruebas. Nunca pensamos que hubiera dudas sobre la identidad de mi padre», se lamentó Kumar.

El momento más dramático del proceso se produjo cuando los representantes legales del acusado presentaron un certificado de defunción en el que se declaraba que Dayanand Gosain había muerto en enero de 1982. El documento estaba plagado de inconsistencias, una de ellas es que estaba fechado en mayo de 2014.

Las pesquisas de la policía confirmaron la falsedad del certificado y, por ello, el tribunal lo desechó.

«Para probar que era Kanhaiya, Gosain se suicidó», declaró el juez Mishra.

Sin embargo, la prueba decisiva contra Gosain fue su negativa a dar una muestra de ADN, que la Fiscalía solicitó por primera vez en 2014.

«Ahora no se necesita ninguna otra prueba», dijo el tribunal en su fallo. «El acusado sabe que una prueba de ADN pondría al descubierto su falsa afirmación»,remató el juzgado.

Fotos de Dayanand Gosain y Kanhaiya Singh

Las fotografías de Dayanand Gosain y del desaparecido Kanhaiya Singh revelan que no hay similitud entre ellos.

La condena de Gosain podría ser la punta del iceberg de un complot con claros intereses económicos, dicen los abogados.

El tribunal cree que hubo una conspiración más amplia en la que participaron varias personas de Murgawan, las cuales ayudaron a «plantar» a Gosain en la familia de Singh como su hijo perdido. ¿Con qué propósito? Hacerse con las tierras del afligido terrateniente.

«Hubo una gran conspiración contra mi familia [para apoderarse] de nuestras propiedades, aprovechando la mala salud de mi marido y su falta de visión», ya dijo décadas atrás la madre del desaparecido Kanhaiya Singh, Ramsakhi Devi, quien murió en 1995.

No obstante, aun quedan muchas preguntas sin responder en esta historia de engaños y duplicidades.

¿Qué ocurrirá con los terrenos que Gosain vendió haciendo uso de su falsa identidad? ¿Se anularán esas operaciones y se devolverán a las hijas de Singh, que son las herederas naturales? Y lo más importante, ¿dónde está Kanhaiya?

Según la legislación india, una persona desaparecida durante más de siete años se da por muerta. ¿Por qué la policía no ha cerrado el caso? ¿Está vivo?

Imagen de portada: Gentileza de BBC News

FUENTE RESPONSABLE: BBC News. Por Soutik Biswas, corresponsal en India. 4 de julio 2022.

India/Sociedad y Cultura/Justicia/Leyes.

El misterioso portal a las estrellas construido por un rey de India hace 300 años.

Una semana después del equinoccio de primavera, en una tarde despejada y calurosa, caminé en medio del frenesí del bazar de Johri, el principal mercado de Jaipur, con sus muros de coral, delicadas celosías y arcos mogoles.

Quizás fuera un mal momento para aventurarse a hacer turismo en la capital del desierto de Rajasthan, pero era perfecto para medir el tiempo con las sombras proyectadas por el Sol.

Me dirigía hacia el Jantar Mantar, el misterioso portal de India a las estrellas.

A primera vista, este complejo al aire libre -lleno de extraños muros triangulares y escaleras a ninguna parte- parece fuera de lugar: no es ni ornamentado como el Palacio de la Ciudad que lo rodea ni intrincado como el venerado Templo Govind Dev Ji y el cercano Hawa Mahal.

El sitio, una colección de 300 años de antigüedad de 20 esculturas científicas llamadas ‘yantra’ -que pueden medir las posiciones de estrellas y planetas, y decir la hora con precisión-, me había desconcertado desde mi infancia aquí en Jaipur, cuando las estructuras parecían versiones gigantes de las delicadas herramientas que guardaba en mi kit de geometría escolar.

Pero años más tarde, como arquitecto profesional, pude comprender mejor su uso.

Son soluciones arquitectónicas ingeniosas para comprender la mecánica de la astronomía, así como herramientas clave para que los astrólogos hindúes tradicionales elaboren cartas natales y pronostiquen fechas auspiciosas.

Ciudades alineadas con las estrellas

En 1727, cuando el rey de la región, Sawai Jai Singh, concibió a Jaipur como su capital y como la primera ciudad planificada del país, quiso diseñarla en consonancia con los principios de Vastu Shastra, que se basan en la naturaleza, la astronomía y la astrología para la arquitectura y la ubicación.

Se dio cuenta de que para alinear perfectamente Jaipur con las estrellas, ayudar en las prácticas astrológicas y predecir eventos climáticos clave para los cultivos, necesitaría instrumentos que fueran precisos y accesibles.

Samrat Yantra

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. El Samrat Yantra es un enorme reloj de sol que da la hora precisa.

Sin embargo, después de enviar equipos de investigación a Asia Central y Europa para recopilar datos basados ​​en el conocimiento de científicos islámicos y europeos, Sawai Jai Singh encontró discrepancias entre las lecturas de los instrumentos de metal que se usaban generalmente en ese momento.

Para mejorar la precisión, aumentó el tamaño de las herramientas, las estabilizó reduciendo las partes móviles y las hizo resistentes al desgaste y a la intemperie al fabricarlas con mármol y piedra local.

Luego utilizó estas innovaciones para construir cinco observatorios al aire libre en las ciudades indias de Jaipur, Delhi, Ujjain, Varanasi y Mathura.

Sobreviven cuatro: el de Mathura fue demolido.

Pero el de Jaipur, completado en 1734, es el más grande y completo.

Hoy en día, es un sitio del Patrimonio Mundial de la Unesco , no sólo porque es el observatorio mejor conservado de su tipo en India, sino que, como explica la inscripción de la Unesco, representa innovaciones en arquitectura, astronomía y cosmología, así como aprendizajes y tradiciones de culturas occidentales, mediorientales, asiáticas y africanas.

Matemáticas del cielo

En sánscrito, ‘jantar’ significa instrumentos y ‘mantar’ denota calculadora, por lo que cada uno de los yantra del complejo tiene un propósito matemático: algunos son relojes de sol para indicar la hora local y señalar la posición del Sol en el hemisferio; mientras que otros miden las constelaciones y los movimientos planetarios para detectar los signos del zodíaco y guiar los pronósticos.

El más destacado de todos es un enorme reloj de sol equinoccial llamado Samrat Yantra, una pared triangular de 27 metros de altura con dos delgadas rampas semicirculares que irradian como alas desde sus lados.

De pie debajo de él, mi guía señaló la sombra en una de las rampas mientras se movía con precisión 1 milímetro cada segundo e indicaba la hora local con una precisión de dos segundos.

Jai Prakash Yantra

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. El Jai Prakash Yantra mide la trayectoria del sol a través de los signos del zodíaco védico indio para determinar los horóscopos.

Otro yantra, el Jai Prakash, mide la trayectoria del Sol a través de los signos del zodíaco védico indio para determinar los horóscopos.

Su estructura en forma de cuenco, que se encuentra en el suelo, es como un mapa invertido del cielo, y una pequeña placa de metal suspendida en un alambre cruzado proyecta una sombra para mostrar la posición de una estrella o planeta elegido.

«Usé estos instrumentos en mis dos años de programa de maestría frecuentemente», dijo Neha Sharma, quien ahora tiene un doctorado en Jyotish Shastra (astrología védica) de la Universidad de Rajasthan.

«Aprender a leer y calcular con estos instrumentos sigue siendo una parte obligatoria del plan de estudios para quien quiera seguir la astrología como opción profesional».

Más que una curiosidad

La mayor parte del mundo científico moderno vio los observatorios Jantar Mantar como una curiosidad hasta que la renombrada astrofísica india Nandivada Rathnasree argumentó que las estructuras aún eran pertinentes.

En su papel como directora del Nehru Planetarium de Delhi (desde 1999 hasta su muerte en 2021), alentó a los estudiantes a adquirir experiencia práctica en astronomía posicional en los distintos Jantar Mantar y presionó para obtener su reconocimiento académico e internacional.

Nadivalaya Yantra

FUENTE DE LA IMAGEN – SHALBHA SARDA. El Nadivalaya Yantra puede calcular la hora local y la posición del sol en cualquiera de los hemisferios.

«Fue Nandivada Rathnasree quien puso a Jantar Mantar en el centro de atención de la fraternidad científica», dijo Rima Hooja, arqueóloga y directora consultora del Museo Maharaja Sawai Man Singh II en el Palacio de la Ciudad.

«También desempeñó un papel fundamental para que Jantar Mantar Jaipur fuera reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco».

El Jantar Manatar sigue ganando fama, no sólo por su ingenio arquitectónico sino también por su estilo clásico.

«Superficialmente, Jantar Mantar puede no parecer una arquitectura autóctona», dijo la arquitecta de conservación Kavita Jain.

«Pero cuando lo miras de cerca, el reloj de sol de gran altura se estabiliza mediante la creación de vacíos en forma de arcos. Las marquesinas hindúes que coronan los instrumentos, el mármol y la piedra utilizados en la construcción evocan los valores arquitectónicos locales».

Hoy, estudiantes, científicos y turistas de muchas disciplinas y culturas de todo el mundo entienden que el Jantar Mantar de Jaipur es mucho más que un monumento histórico.

Situado en el centro de una próspera ciudad antigua de fortalezas y palacios, sus estructuras monolíticas continúan reflejando el cosmos y creando un legado duradero.

Esta historia fue publicada originalmente en BBC Travel.Lee aquí el artículo en inglés.

Imagen de portada: GETTY IMAGES. Creado hace tres siglos, el Jantar Mantar de Jaipur es un complejo al aire libre lleno de gigantescas herramientas astronómicas que aún son precisas.

FUENTE RESPONSABLE: BBC Travel* Por Shalbha Sarda. Junio 2022

Sociedad y Cultura/India/Arquitectura/Astronomía/Ciencia

 

 

 

 

 

 

 

La estrella de cine que ocultó su pasado para pasar por blanca y triunfar en Hollywood.

Merle Oberon, una estrella de Hollywood de la era del blanco y negro, es un icono olvidado en la India, su país natal.

Mejor conocida por interpretar el papel principal en el clásico «Cumbres Borrascosas» (1939), Oberon era una angloindia nacida en Bombay en 1911.

Pero como estrella en la Edad de Oro de Hollywood, mantuvo sus antecedentes en secreto, haciéndose pasar por blanca durante toda su vida.

Mayukh Sen, un escritor y académico radicado en Estados Unidos, tropezó con su nombre por primera vez en 2009 cuando descubrió que Oberon había sido la primera persona de origen sudasiático nominada a un Oscar.

Su fascinación creció cuando vio sus películas y profundizó en su pasado.

«Como queer que soy, empatizo con este sentimiento de que debes ocultar una parte de tu identidad para sobrevivir en una sociedad hostil que no está realmente lista para aceptar quién eres», dice.

Sen está trabajando en una biografía para contar la historia de la actriz desde una perspectiva del sur de Asia.

Una madre que no era la madre

Oberon, cuyo nombre real era Estelle Merle O’Brien Thompson, nació en Bombay en 1911, épocas en las que la India era una colonia británica.

Su madre era en parte originaria de Ceilán -hoy Sri Lanka- y en parte maorí, mientras que su padre era británico.

La familia se mudó a Calcuta en 1917 después de que el padre de Oberon muriera en 1914, y comenzó a actuar gracias a la Sociedad Teatral Amateur de esa ciudad en la década de 1920.

Después de ver por primera vez una película en 1925, el filme mudo «El ángel de las tinieblas», Oberon se inspiró en su protagonista, Vilma Bánky, para convertirse en actriz, según Sen.

Se fue a Francia en 1928, después de que un coronel del ejército le presentara al director Rex Ingram, quien le dio pequeños papeles en sus películas.

La madre de Oberon, Charlotte Selby, que tenía la piel más oscura, la acompañó como su mucama.

Merle Oberon con Laurence Olivier en una escena de "Cumbres Borrascosas".

FUENTE DE LA IMAGEN – FOTO DE ARCHIVO

La actuación de Oberon en «Cumbres Borrascosas», junto a Laurence Olivier, consolidó su lugar en Hollywood.

Un documental de 2002 llamado The Trouble with Merle (en español, «El problema con Merle») descubrió más tarde que Selby era, de hecho, la abuela de Oberon.

La hija de Selby, Constance, tuvo a Oberon cuando era adolescente, pero las dos presuntamente fueron criadas juntas como hermanas durante algunos años.

La mentira de Tasmania

La primera gran oportunidad de Oberon vino de Alexander Korda, un cineasta con el que se casaría más tarde, quien la eligió como Ana Bolena en «La vida privada de Enrique VIII» (1933).

Los publicistas de Korda supuestamente tuvieron que inventar una historia para explicar sus orígenes.

«Tasmania fue elegida como su nuevo lugar de nacimiento porque estaba muy lejos de Estados Unidos y Europa (en Australia) y, en general, se la consideraba ‘británica’ hasta la médula», escribió Marée Delofski, directora de The Trouble with Merle, en sus notas sobre el documental.

Merle Oberon interpretando a Lady Marguerite Blakeney en "La pimpinela escarlata".

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Merle Oberon interpretando a Lady Marguerite Blakeney en «La pimpinela escarlata».

Oberon se hizo pasar por una chica de clase alta de Hobart (capital de Tasmania) que se mudó a la India después de que su padre muriera en un accidente de caza, dijo Delofski.

Sin embargo, la actriz pronto se convirtió en una parte intrínseca de la tradición local en Tasmania y, durante el resto de su carrera, los medios australianos la siguieron de cerca con orgullo y curiosidad.

Incluso reconoció a Tasmania como su origen y rara vez mencionó a la India.

Merle Oberon como Ana Bolena en "La vida privada de Enrique VIII".

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Uno de los papeles más destacados de Oberon fue el de Ana Bolena en «La vida privada de Enrique VIII».

Pero Calcuta la recordaba. «En las décadas de 1920 y 1930 hubo menciones pasajeras sobre ella en las memorias de muchos hombres ingleses» que vivían en la ciudad india, cuenta la periodista Sunanda K. Datta Ray.

«La gente decía que nació en la ciudad, que era operadora de la central telefónica y que ganó un concurso en el restaurante Firpo», agrega.

Llegada a Hollywood

Como fue haciendo más películas en Hollywood, Oberon se mudó a Estados Unidos y en 1935 fue nominada a un Oscar por su papel en una nueva versión de «El ángel de las tinieblas».

Pero fue su actuación en «Cumbres Borrascosas», junto a la leyenda de la interpretación Laurence Olivier, lo que consolidó su lugar en la industria.

Merle Oberon en una escena de baile de "Jack, el destripador" (1944).

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Merle Oberon en una escena de baile de «Jack, el destripador» (1944).

Supuestamente la eligieron a ella sobre Vivien Leigh, otra actriz nacida en la India, porque el equipo detrás de la película sintió que era un nombre más importante, dice Sen.

Una reseña de la película publicada en The New York Times cuando se estrenó afirmaba que Oberon había «captado perfectamente el espíritu cambiante e inquieto de la heroína de (Emily) Brontë».

El final de la década de 1930 catapultó a Oberon a las llamadas grandes ligas, narra Sen. Su círculo íntimo incluía figuras como el compositor de música Cole Porter y el dramaturgo Noël Coward.

Desprenderse de su acento

Merle Oberon con su primer marido, el productor de cine Alexander Korda, leyendo juntos un guion, alrededor de 1939-1945.

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El cineasta Alexander Korda fue el primer marido de Oberon.

Korda y el veterano productor Samuel Goldwyn ayudaron a Oberon a cambiar algunos aspectos como su acento, que hubieran delatado sus orígenes del sur de Asia, dice Sen.

Pero el secreto de Oberon pesaba sobre ella, a pesar de que su color de piel claro le facilitaba pasar por blanca en la pantalla.

«A menudo todavía sentía la necesidad de silenciar los frecuentes murmullos de que era mestiza. Los periodistas de cine de su época notaban su tez más bronceada», dice Sen.

Algunos reportes afirman que la piel de Oberon se dañó por tratamientos de blanqueamiento.

Después de que Oberon resultó herida y con cicatrices en la cara en un accidente automovilístico en 1937, el director de fotografía Lucien Ballard desarrolló una técnica que la iluminaba de una manera que disimulaba lo ocurrido (Oberon se divorció de Korda y se casó con Ballard en 1945).

Merle Oberon en Acapulco (México) en 1966.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Merle Oberon en Acapulco (México) en 1966.

«Algunas fuentes han sugerido que la técnica también era una forma de blanquear el rostro de Merle ante la cámara», dice Sen.

El sobrino de Oberon, Michael Korda, quien publicó un libro de memorias familiares llamado «Alexander Korda: Una vida de ensueño» en 1979, dijo que ocultó detalles de su pasado después de que ella lo amenazó con demandarlo por incluir su nombre real y lugar de nacimiento.

Merle Oberon al volante de una lancha a motor en su película "Mi corazón te guía".

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Oberon y sus patrocinadores hicieron esfuerzos concertados para mantener oculto su pasado.

«Supuse que había pasado suficiente agua por debajo del puente, pero a ella todavía le importaba mucho su pasado», dijo en una entrevista con el diario Los Angeles Times.

Huir de las preguntas

Con el paso del tiempo, la farsa se volvió más difícil de sostener.

En 1965, Oberon canceló apariciones públicas y acortó un viaje a Australia después de enterarse de que los periodistas locales tenían curiosidad por sus antecedentes.

Reportes de esa época afirmaban que estaba angustiada durante su última visita a Tasmania en 1978, ya que las preguntas sobre su identidad seguían surgiendo.

Pero ella nunca admitió la verdad en público. Murió en 1979, de un derrame cerebral.

Merle Oberon junto al presentador de televisión Mike Walsh en 1978.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Merle Oberon junto al presentador de televisión Mike Walsh en una entrega de premios en 1978.

En 1983, su herencia angloindia se reveló en una biografía, Princess Merle: The Romantic Life of Merle Oberon (en español, «Princesa Merle: la vida romántica de Merle Oberon»).

Los autores encontraron su partida de nacimiento en Bombay, su certificado de bautismo y cartas y fotografías que tenían sus parientes indios.

A través de su libro, Sen espera transmitir las enormes presiones que Oberon enfrentó como mujer del sur de Asia «navegando en una industria que no fue diseñada para adaptarse a ella y produciendo un trabajo tan conmovedor mientras luchaba esas batallas».

«Lidiar con esas luchas no pudo haber sido fácil. Es más útil sentir empatía por ella que juzgarla».

Imagen de portada: GETTY IMAGES.  Merle Oberon nació en Bombay.

FUENTE RESPONSABLE: BBC News, Delhi. India. Por Meyl Sebastian. Abril 2022

Sociedad y Cultura/Relaciones interraciales y étnicas/

India/ Australia/Reino Unido/Cine.

 

 

 

 

India, el país en el que un ama de casa se suicida cada 25 minutos.

Cada día 61 amas de casa se suicidan en India, según los datos de la Oficina Nacional de Registros Criminales. Solo el año pasado, fueron 22.372.

Este colectivo representa un 14,6% del total de 153.052 suicidios que se produjeron en el país asiático en 2020 y más de un 50% de entre las mujeres que se quitaron la vida.

El año pasado no fue una excepción. Desde 1997, cuando el gobierno comenzó a reunir datos sobre suicidios y tipo de trabajo, más de 20.000 amas de casa se suicidaron cada año. En 2009 fueron 25.092.

La prensa a menudo atribuye estas muertes a «problemas familiares» o a «asuntos conyugales». ¿Pero qué es lo que empuja realmente a miles de mujeres a quitarse la vida?

Los expertos en salud mental señalan que las razones principales son la rampante violencia doméstica presente en la sociedad india -en una encuesta reciente del gobierno, un 30% de las encuestadas respondió que había sufrido violencia conyugal alguna vez- y el peso de las tareas domésticas que hacían sus matrimonios opresivos para muchas.

«Las mujeres son realmente resilientes, pero hay un límite para la tolerancia», dice la doctora Usha Verma Srivastava, una psicóloga clínica en la ciudad de Varanasi, en el norte del país.

«La mayoría de las chicas se casan tan pronto cumplen los 18 años, la edad límite para poder contraer matrimonio. Entonces se convierte en esposa y nuera, y pasan el día entero en casa, cocinando, limpiando y realizando otras tareas del hogar. Se les imponen toda clase de restricciones, tienen poca libertad personal y apenas cuentan con ningún dinero propio. Su educación y sus sueños dejan de importar, y sus ambiciones se empiezan a extinguir lentamente; entonces la desesperación y la decepción se instalan y la existencia se vuelve una tortura».

Mujeres indias caminan hacia un río con ropa para lavar.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Las tareas del hogar recaen casi siempre en las mujeres.

La doctora Srivastava explica que en las mujeres mayores son otros los motivos. «Cuando los niños han crecido y se han marchado del hogar, muchas se enfrentan al síndrome del nido vacío y sufren síntomas premenopáusicos, lo que puede ocasionar depresión y estallidos de llanto».

Pero, según la doctora, los suicidios son fácilmente prevenibles: «Si detienes a alguien por un segundo, lo más probable es que desista».

El psiquiatra Soumitra Pathare explica que muchos de los suicidios que se producen en India son fruto de impulsos: «Llega el hombre, golpea a su mujer y ella se suicida».

Pathare cita datos de investigaciones que revelan que un tercio de las mujeres indias que se quitan la vida tiene un historial de víctimas de violencia doméstica. Pero los malos tratos en el hogar ni siquiera aparecen en las cifras de la Oficina Nacional de Registros Criminales.

Chaitali Sinha, psicóloga de la aplicación de salud mental Wysa, con base en Bangalore, afirma que «muchas mujeres atrapadas en situaciones de malos tratos conservan la cordura solo gracias al apoyo informal que reciben».

Sinha, quien trabajó durante tres años en un hospital psiquiátrico del Estado en Bombay asesorando a supervivientes de intentos de suicidio, dijo que encontró que las mujeres formaban pequeños grupos de apoyo para viajar juntas en los trenes o salir con sus vecinas a comprar verduiras.

«No tenían otra manera de expresarse y algunas veces mantener la cordura dependía solo de esa persona con la que podían tener esa conversación», afirma. Añade que la pandemia y la cuarentena empeoraron la situación.

«Las amas de casa tenían un espacio de seguridad cuando los hombres se marchaban al trabajo, pero eso desapareció durante la pandemia. En los casos de violencia doméstica significa que muchas veces quedan atrapadas con sus agresores. Limitó aún más sus movimientos y su capacidad para hacer las cosas en las que encontraban alegría o consuelo, así que el enojo, el dolor y la tristeza crecen con el tiempo y el suicidio se convierte en el último recurso».

India reporta el mayor número de suicidios del mundo. Los varones indios que se quitan la vida suponen un 25% del total mundial y las mujeres son el 36% en el grupo de entre 15 y 39 años.

Pero Pathare, quien investiga los problemas mentales y la prevención del suicidio, asegura que las cifras oficiales indias no reflejan la verdadera magnitud del problema.

Mujeres en India.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Las indias no tienen muchas vías para expresar sus emociones.

«Si se fija en el Estudio del Millón de Muertes, que estudió a casi 14 millones de personas en 2,4 millones de hogares entre 1998 y 2014 o un estudio publicado en Lancet, las cifras de suicidios en India están entre un 30 y un 100% por debajo de la realidad».

El experto asegura que el suicidio no es un tema del que se hable abiertamente. «Hay vergüenza y estigma asociados a eso y muchas familias intentan ocultarlo. En la India rural no existe la obligación de realizar las autopsias y se sabe que los ricos se apoyan en la policía local para presentar el suicidio como una muerte accidental».

En un momento en el que India desarrolla una estrategia nacional de prevención del suicidio, el doctor Pathare cree que la prioridad debería ser mejorar la calidad de los datos.

«Los números de intentos de suicidio son risiblemente bajos en India. En cualquier lugar del mundo, son generalmente entre 4 y 20 más bajos que el número real de suicidios. Así que si en India se registran 150.000 suicidios al año el número de intentos debe estar entre 600.000 y seis millones.

Es a esa población de potenciales suicidas a la que debería priorizarse, señala el doctor Pathare, pero la falta de datos fiables dificulta la prevención del suicidio en todo el mundo.

«El objetivo de Naciones Unidas es reducir un tercio los suicidios a nivel global antes de 2030, pero en los últimos años se han incrementado en India en un 10% comparado con el año pasado. Reducirlos sigue siendo un sueño».

Imagen de portada: Gentileza de GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: BBC News, Delhi. Por Geeta Pandey. Diciembre 2021.

Sociedad y Cultura/India/Salud/Mujeres/Derechos de la Mujer.

 

 

 

 

Oscar 2017: «Lion», la fascinante historia de un joven indio que encontró a su familia gracias a Google Earth.

El pequeño Saroo vivía con su humilde familia en India. Un día se quedó dormido en un tren y despertó en Calcuta, a unos 1.500 kilómetros de casa.

Tenía 5 años y fue adoptado por una pareja australiana pero su aventura no se puede resumir en una frase.

La historia real de Saroo es la trama de Lion, película dirigida por Garth Davis y protagonizada por Dev Patel y Nicole Kidman que este domingo opta a seis premios Oscar, entre ellos el de mejor película.

Una desgarradora historia real

En 2012, el mundo quedó cautivado ante la noticia de un joven indio que, 25 años después, había encontrado a su familia gracias a Google Earth.

Todo empezó cuando Saroo, de 5 años, le pidió a su hermano mayor, Guddu, que le dejara ir con él.

Los hermanos vivían con su hermana pequeña y su madre en Ganesh Talai, un barrio de la ciudad de Khandwa, en India central.

La situación económica de la familia no era muy buena y Guddu trabajaba de vez en cuando barriendo vagones de tren.

Sunny Pawar

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El joven actor Sunny Pawar interpreta al pequeño Saroo de 5 años.

Esa noche de 1986, Guddu y Saroo se fueron y ya no regresaron más.

«Era tarde por la noche. Nos bajamos del tren en Burhanpur y yo estaba tan cansado que me senté en la estación y me dormí», le contó Saroo a la BBC cuando su historia se dio a conocer hace cinco años.

La funesta siesta determinó el resto de su vida.

«Pensé que mi hermano volvería por mí pero cuando me desperté no lo vi por ningún sitio. Entonces vi un tren frente a mí y decidí subirme, esperando encontrar en él a mi hermano».

No sólo no lo encontró sino que se quedó dormido y despertó 14 horas después… en Calcuta.

«Estaba muy asustado. No sabía dónde estaba».

Calcuta, India, en 2001

Calcuta es la tercera ciudad más grande de India y Saroo se convirtió en uno de los miles de niños que piden en los barrios marginales.

Intentó comprar un billete de tren para regresar a casa pero el vendedor no entendía el destino que Saroo pronunciaba. El niño decía Ginestlay en lugar de Ganesh Talai.

Sin saber leer ni escribir e incapaz de entender el idioma que se hablaba en Calcuta, Saroo se resignó a sobrevivir en la calle.

«Tenía que ser muy cuidadoso. No podía confiar en nadie», relató.

Conoció a un adolescente que le llevó a una comisaría de policía, donde apenas podían entender lo que decía.

Semanas más tarde, fue trasladado a la Sociedad India para el Patrocinio y la Adopción.

Incapaces de rastrear a su familia, las autoridades lo declararon oficialmente niño perdido.

Finalmente fue adoptado por Sue y John Brierley, una pareja de Hobart, en Tasmania, Australia.

Keith Urban, Nicole Kidman, Saroo Brierley, Sue Brierley y John Brierley

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Los padres adoptivos de Saroo, Sue y John Brierley (a la derecha de la imagen), posan con su hijo y con la actriz Nicole Kidman (que interpreta a Sue) y su esposo, el cantante Keith Urban.

Su madre biológica, Kamla Munshi, no dejó de buscarle pero Saroo asumió su nueva realidad.

«Acepté que estaba perdido y que no podía encontrar el camino de regreso a casa, así que pensé que era bueno ir a Australia».

Búsqueda de sus raíces

Saroo se adaptó muy bien a su nuevo hogar. Los Brierley adoptaron un año después a otro niño indio, Mantosh.

Pero según crecía, el deseo de encontrar a su familia de origen se fue haciendo más fuerte.

Saroo mantenía grabada la imagen de su madre.

En 2005, con 24 años, se dispuso a encontrarla con una computadora y una determinación inquebrantable.

Imagen de Google Earth

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Imagen de Google Earth que ayudó a Saroo a encontrar el camino a casa.

Se convirtió en una obsesión. Empezó a usar Google Earth para buscar su lugar de origen.

«Usé las matemáticas y todo lo que podía recordar sobre los paisajes y la arquitectura de mi población natal», señaló Saroo.

Tras pasar años mirando distintas fotografías satelitales, Saroo ideó una estrategia más eficaz.

«Una noche decidí que tenía que cambiar de plan, no sabía dónde estaba mi ciudad natal pero sí sabía dónde llegué tras aquel largo viaje.

«Multipliqué el tiempo que pasé en el tren, unas 14 horas, por la velocidad de los trenes indios y obtuve como resultado una distancia aproximada de unos 1.200 kilómetros», le explicó el joven a la BBC.

Saroo dibujó un círculo en el mapa con el punto central en Calcuta y con un radio de poco más de 1.200km.

En su memoria guardaba la imagen de una pequeña y polvorienta población llena de recuerdos de infancia: el bosque, el templo, un puentecito, un muro, la cascada en la que solía jugar.

Hasta que encontró lo que estaba buscando: Khandwa. Era el año 2011.

Cronología de un reencuentro

  • 1981 nace Saroo
  • 1986 se pierde y vive en las calles de Calcuta
  • 1987 es adoptado por una pareja de Tasmania, Australia
  • 2005 comienza la búsqueda de su lugar de origen
  • 2011 encuentra su ciudad gracias a Google Earth
  • 2012 se reencuentra con su madre, Kamla Munshi

BBC

ABC

El emotivo reencuentro

Poco después Saroo viajó a Khandwa y encontró su casa en el barrio de Ganesh Talai. Pero no era lo que esperaba, parecía abandonada.

Preguntó a las personas que estaban por allí y una de ellas le dijo que lo llevaría hasta su madre.

«Me sentí bloqueado y pensé ‘¿es real lo que estoy oyendo?'».

Al principio, Saroo no la reconoció.

«La última vez que la había visto ella tenía 34 años, era joven y bastante bonita. Se me había olvidado el impacto del paso del tiempo. Pero la estructura facial era la misma y dije: ‘Sí, eres mi madre’.

Dev Patel

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«Lion» es la quinta película que el actor británico Dev Patel, que saltó a la fama por «Slumdog Millionaire»,. ha rodado en India.

«Creo que estaba tan paralizada como yo. Tenía dificultades para asimilar la idea de que su hijo había aparecido, 25 años después, como un fantasma».

Aunque por mucho tiempo temió que Saroo hubiera muerto, un adivino le dijo a la mujer que un día volvería a ver a su hijo.

Tristemente, las noticias que le dieron a Saroo sobre su hermano Guddu no eran buenas.

«Un mes después de mi desaparición hallaron a mi hermano muerto sobre las vías del tren».

Su madre nunca supo si fue un crimen o un accidente.

Para Saroo fue desgarrador saber que su hermano mayor había muerto. Eran muy cercanos.

Hasta la alfombra roja

Cuando la hazaña de Saroo Brierley se dio a conocer en abril de 2012 fueron muchos los que pensaron que era una historia de película.

El joven escribió su experiencia en el libro «Un largo camino a casa» (2013) y los productores de cine no tardaron en llamar a su puerta.

Dev Patel y Nicole Kidman

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Dev Patel y Nicole Kidman están nominados en las categorías masculina y femenina de mejor interpretación de reparto.

De ahí nació Lion.

«Nunca pensé que algo así le pudiera pasar a alguien como yo. Soy una persona bastante relajada», contó. 

«La gente está muy cautivada y fascinada por la película».

Saroo ha regresado a India más de una docena de veces, pero Tasmania sigue siendo su hogar.

«Allí es donde está mi corazón, mi familia, mis amigos».

Imagen de portada: Gentileza de THE WEINSTEIN COMPANY

FUENTE RESPONSABLE:  BBC Mundo, Los Ángeles. Por Beatriz Díez. Febrero 2017

Sociedad y Cultura/India/EE.UU./Australia/Cine/Premios Oscar 2017