Soy indigente…y qué?

Helada noche
de invierno
recién
despuntado,
brisa
que lastima
mi enjuto
rostro,
por más
que pretenda
cubrirme con
improvisado
abrigo,
hecho
de retazos
que otros
dejan
en la basura.

No se donde
dormiré
esta noche,
relámpagos
diviso
cayendo
sobre
el oeste,
buscaré
refugio
bajo
la autopista
o en la vieja
estación
de metro,
antes
de su cierre .

Muy difícil
me resulta,
continuar
subsistiendo
entre
la escasez
de todo,
sumado
a eso
a lo
que se creen
aquellos,
de que tengo
vergüenza
por el desprecio
que me
devuelven
al mirarme
siguiendo
su paso
entre
murmullos.

¿Acaso creen
que el mundo
que habito
ha sido
por deseo
propio?

Nadie
más que yo,
ha conocido
que desde
el cielo
entre
mis manos,
un día
perdí todo
por gente
de mi
confianza,
que
aviesamente
de manera
inimaginable
me traicionó.

Y ha sido
por la que
llegue
a este
averno,
sin fuerzas
ya de
pelearle
a la vida
como
siempre,
pero
esos idiotas
útiles
que pasan,
creyéndose
nuevos ricos,
han olvidado
el significado
de la
palabra
misericordia.

Imagen de portada: Gentileza de Pinterest