«El verano del descontento»: las crecientes huelgas y boicots en Reino Unido por la escalada imparable de los precios.

Reino Unido lleva semanas inmerso en una crisis por el elevado costo de vida que ha desatado una gran frustración entre sus ciudadanos, dando pie a un número cada vez mayor de huelgas y al surgimiento de iniciativas que llaman a boicotear las facturas de la electricidad y el gas.

La ola de huelgas de trabajadores que ven imposible llegar a final de mes ante el creciente aumento de precios ha sido bautizada por la prensa británica como «el verano del descontento». El término hace alusión a las protestas registradas a finales de la década de 1970 en medio de una grave crisis económica y que fueron denominadas entonces como «el invierno del descontento».

Y es que la preocupación domina el debate político británico y plantea un difícil reto tanto para el gobierno como para la oposición.

Protesta en Londres

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Inflación desbocada

La inflación -el ritmo al que suben los precios- alcanzó el 10,1% en julio, lo que supone cinco veces el objetivo de estabilidad de precios marcado por el Banco de Inglaterra. Y la predicción del organismo es que supere el 13% en los próximos meses.

Sin embargo, otros analistas sitúan esa proyección en un porcentaje mucho más alto, lo que ha desatado la preocupación e indignación entre la población, que teme que cuando llegue el invierno tengan que elegir entre calentar su hogar o comer.

De acuerdo con el banco de inversión Citi, la inflación está «entrando en la estratosfera» y podría llegar al 18% el año que viene, la tasa más alta en casi 50 años

Asimismo, economistas del think-tank independiente Resolution Foundation indicaron a BBC que, sobre la base de las actuales previsiones de precios máximos y los últimos datos sobre el ritmo de subida de los precios, la inflación podría llegar al 18,3%.

Billetes y monedas de libras

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La inflación Reino Unido es una de las más altas entre los países desarrollados.

El economista jefe de Citi en Reino Unido, Benjamin Nabarro, comentó a BBC que la preocupación por el costo de vida es «cada día mayor».

«La cuestión ahora es qué puede hacer la política para compensar el impacto tanto en la inflación como en la economía real», dijo.

«Casi todas estas estimaciones de inflación han sido causadas por el aumento vertiginoso de los precios del gas, que se cuela en casi todo lo que compramos», explica el analista de la BBC Simon Jack.

«Por ejemplo, la producción de electricidad que depende del gas, los precios de los fertilizantes vinculados al gas que aumentan el precio de los alimentos, hasta los precios de los bares y las residencias de ancianos», indica.

«Lo que está claro es que las fuerzas que han impulsado los precios al alza parece que van a empeorar antes de mejorar».

«Crisis nacional»

La subida del precio de la energía augura un invierno complicado en Reino Unido.

«La situación de las facturas energéticas es una crisis nacional de la magnitud de la pandemia de covid», le dijo a la BBC el experto en consumo Martin Lewis, al mismo tiempo que reclama que el gobierno duplique sus ayudas para compensar el enorme aumento previsto.

Anciana sentada al lado del radiador

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Según una encuesta realizada por la web de comparativa de precios Uswitch, casi una cuarta parte de los hogares están ya atrasados en los pagos, algo que aumentará previsiblemente este invierno.

El precio del gas y la electricidad para las familias será tres veces mayor este invierno respecto al pasado, según las estimaciones de uno de los mayores suministradores energéticos del país.

James Gilmour

FUENTE DE LA IMAGEN – JAMES GILMOUR. James Gilmour tuvo que pedir un préstamo para poder pagar sus facturas.

James Gilmour, quien vive con su pareja y sus tres hijos en Essex, al noreste de Londres, ha pedido un préstamo de 5.000 libras (US$5920) para ayudar a cubrir sus facturas de energía.

Su factura de gas y electricidad ya se ha duplicado, pasando de 145 libras (US$171) al mes a 320 libras (US$379), y a partir de octubre, indicó, pagará más de 600 libras (US$710) al mes, según las últimas previsiones.

«Como familia de cinco miembros, simplemente no podemos permitirnos pagar esto mensualmente. Cuando llegamos a mitad del mes ya no nos queda dinero para la comida y lo esencial», dijo a la BBC.

James, que trabaja en la industria del automóvil, agregó que el préstamo era «la única manera de sobrevivir a esta crisis».

Mientras, los propietarios de pequeños negocios que vienen de hacer frente a los estragos causados por la pandemia luchan por mantener las puertas abiertas.

Emily Wilkinson

FUENTE DE LA IMAGEN – DAN WILLIAMS, TAKE YOUR SHOT. El negocio de Emily Wilkinson está atravesando momentos difíciles debido a la subida de precios.

Emily Wilkinson, quien dirige un gimnasio con su marido en el norte de Inglaterra, afirma que la crisis energética ha dejado su negocio «luchando por la supervivencia».

«Nos enfrentamos a un doble golpe. No solo nuestra factura doméstica aumentará hasta 3.000 libras (US$3550) al año, sino que estamos viendo un aumento aún más dramático en el costo de la electricidad en nuestro gimnasio».

«Justo cuando empezábamos a recuperarnos después de la covid, nos llegó una factura energética de 1.000 libras al mes (US$1183), frente a las 480 libras (US$567) anteriores», explica.

En el caso de los jubilados esta situación se puede agravar aún más. Graham West, pensionista de 68 años, ha recurrido a los bancos de alimentos durante las últimas seis o siete semanas tras ver cómo se disparaba el costo de la energía y los alimentos. «De lo contrario no estaría comiendo», dice.

Sus casos no son aislados. «La mitad de los hogares británicos afrontarán pobreza energética este invierno si el gobierno no toma medidas para aliviar el incremento del precio de las facturas», alertó el director gerente en Reino Unido de EDF Energy, Philippe Commaret, en una entrevista con la BBC.

Según Commaret, se avecina un «invierno catastrófico» para más de la mitad de los hogares británicos, que deberán dedicar un 10% o más de sus ingresos a pagar la energía.

Factura de la energía

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A partir de octubre, todos los hogares comenzarán a recibir descuentos en sus facturas hasta sumar 400 libras (US$473), una medida aprobada hace semanas por el primer ministro, Boris Johnson.

El directivo de EDF Energy, sin embargo, sostuvo que el próximo jefe de Gobierno, que asumirá el poder a principios de septiembre, deberá adoptar más medidas.

«Todas las ideas que puedan mantener a raya las facturas de los clientes deberían considerarse», declaró Commaret, que detalló que su compañía ha registrado un incremento del 30% en las llamadas de clientes que tienen problemas para efectuar sus pagos.

Boicot al pago de facturas

Imagen del cartel de la campaña de boicot

FUENTE DE LA IMAGEN – DON’T PAY. La campaña llama al boicot a partir del 1 de octubre si el gobierno y las empresas energéticas se niegan a actuar antes.

De momento, y hasta que el gobierno adopte medidas eficaces, la organización Don’t pay («No pagues»),que se puso en marcha en junio, ha llamado al boicot al pago de las facturas de la electricidad a partir del 1 de octubre, día previsto para el aumento del precio de la energía.

Hasta el momento, más de 110.000 personas se han unido a la iniciativa a través de la web y se han comprometido a cancelar sus pagos por domiciliación bancaria.

Don´t pay afirmó que el apoyo recibido hasta ahora «demuestra la rabia y la frustración ante un sistema energético roto que debe transformarse drásticamente en beneficio de los ciudadanos».

La organización exige una reducción de las facturas a un nivel asequible y afirma que millones de personas no podrán pagar sus facturas de energía este invierno. En su opinión, esta campaña es la única forma de obligar al gobierno y a las compañías energéticas a tomar medidas.

El grupo afirma que no emprenderá ninguna acción a menos que un millón de personas se inscriban y que está «consultando ampliamente» con expertos en derecho y en deudas personales.

Ola de huelgas

La frustración por no llegar a final de mes ha llevado a miles de trabajadores de diversos sectores a hacer huelga o considerar la posibilidad de hacerla. Los principales sindicatos reclaman un aumento salarial.

El Congreso de Sindicatos Británicos (TUC, por sus siglas en inglés) ha pedido al gobierno que actúe para aumentar el salario mínimo a 15 libras (US$17,7) la hora «lo antes posible». El salario mínimo actual para los trabajadores mayores de 23 años es de 9,50 libras (US$11,25), con tarifas más bajas para los empleados más jóvenes.

«Todos los trabajadores deberían poder permitirse un nivel de vida decente», afirmó Frances O’Grady, secretaria general del TUC. «Pero millones de trabajadores con sueldos bajos viven con un sueldo tras otro, luchando por salir adelante, y ahora se ven empujados al borde del abismo por unas facturas desorbitadas y unos precios que se disparan».

El poderoso sector ferroviario lleva tiempo en pie de guerra contra el gobierno y las compañías de trenes. Junto a ellos se sumaron ahora los estibadores del puerto inglés de Felixstowe, donde se canaliza casi la mitad del tráfico de contenedores de Reino Unido.

Los estibadores protestan cerca de la puerta principal del puerto de Felixstowe en el inicio de una huelga de ocho días.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Los estibadores protestan cerca de la puerta principal del puerto de Felixstowe en el inicio de una huelga de ocho días.

El descontento llega también a otros sectores como el de la justicia, el del servicio postal británico Royal Mail, telecomunicaciones, profesorado y enfermería.

Asimismo, el servicio de recogida de basura en Escocia ha cesado sus tareas y ha dejado las calles repletas de contenedores desbordados de bolsas de basura.

Contenedores llenos de bolsas de basura en el centro de Edimburgo

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. La huelga del servicio de recogida, que se extenderá hasta el 30 de agosto, ha dejado las calles de Edimburgo llenas de basura.

Surgen voces que definen estas huelgas como el «verano del descontento» puesto que recuerda a las medidas de fuerza que plagaron la gestión del que fuera primer ministro laborista James Callaghan en los 70.

La céntrica plaza londinense de Leicester llena de basura en una huelga de diciembre de 1970.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. La céntrica plaza londinense de Leicester llena de basura en una huelga de diciembre de 1970.

En esa época, una serie de crisis económicas causaron problemas importantes al gobierno. La decisión de la OPEP en 1973-74 (y más tarde en 1979-80) de recortar la producción de petróleo para hacer subir los precios golpeó duramente a la economía británica, lo que obligó al gobierno laborista a recurrir al Fondo Monetario Internacional y recortar el gasto público.

Los sindicatos eran mucho más fuertes que hoy y mucho más cercanos al gobierno.

El hecho de que el gobierno no los persuadiera para que moderaran sus demandas salariales en un momento en que la inflación estaba realmente en aumento -pasó la mayor parte de la segunda mitad de la década de 1970 en dos dígitos- llevó a huelgas generalizadas durante el «invierno del descontento» y abrió el camino para la victoria de Margaret Thatcher en 1979.

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FUENTE RESPONSABLE: Redacción BBC News Mundo. 26 de agosto 2022.

Sociedad y Cultura/Reino Unido/Inflación/Economía

 

La histórica sequía que sufre el río Yangtsé en China (y cómo afecta a la economía global).

China sufre un calor extremo prolongado, récord desde 1961.

El río Yangtsé es vital para China. Es el más largo del país -tercero del mundo-, provee recursos para un tercio de la población y es crucial para la economía y la cadena de suministros global.

Pero este verano boreal está en niveles alarmantemente bajos a causa de una sequía y una ola de calor sin precedentes. Las consecuencias se sienten en varias provincias, donde los habitantes sufren apagones eléctricos y varias factorías han tenido que reducir y detener su producción.

China emitió su primera alerta nacional de sequía del año la semana pasada después de que regiones clave como Shanghái y Sichuan experimentaran semanas de temperaturas extremas.

La ola de calor ya dura dos meses y es la más larga desde que hay registros en el gigante asiático, de acuerdo al Centro Nacional del Clima.

Una situación que no solo dificulta la dinamización de la economía china, sino que también aumenta la presión sobre la economía global, afectada por la sequía y altas temperaturas en varios continentes, los disparados precios de la energía y el aumento del costo de vida tras la pandemia y los efectos de la guerra en Ucrania.

Cortes de electricidad y cierre de empresas

El juego de luces de los rascacielos de Shanghái, una de sus escenas más icónicas, estará apagado por dos noches para ahorrar electricidad. Es uno de los síntomas de los problemas de energía que enfrenta el país debido a la sequía y el calor extremo.

Vista de rascacielos en Shanghái.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. La icónica vista de rascacielos de Shanghái lucirá apagada durante dos noches para contrarrestar el choque energético que producen las sequías y el calor extremo.

Estos fenómenos han generado una mayor demanda energética por el uso de aire acondicionado y a la vez han lastrado los niveles de agua del río Yangtsé, del que dependen energéticamente varias regiones.

Esta vía fluvial cubre 19 provincias y proporciona agua a casi 600 millones de personas. Su cuenca produce el 45% de la producción económica del país.

«El Yangtsé es muy importante. Muchas compañías exportadoras en China están localizadas alrededor. Por aquí fluyen todo tipo de productos», le dice a BBC Mundo Jan Knoerich, profesor de economía del Instituto Lau China en el King ‘s College de Londres.

En Sichuan, donde más del 80% de la energía se obtiene a través de represas hidroeléctricas, grandes compañías sufren por los apagones.

Imagen satelital mostrando los cultivos alrededor del río Yangtsé

Volkswagen, fabricante alemán de automóviles, cerró su factoría en Chengdu, la capital de Sichuan. Un portavoz de la compañía dice que sufrirán «retrasos ligeros» que esperan recuperar en el futuro próximo.

«Estamos vigilando la situación y estamos en constante intercambio con nuestros proveedores», le dijo el portavoz de VW a la BBC.

Una sección del lecho de un río reseco a lo largo del río Yangtsé en Jiujiang.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Niveles bajos del Yangtsé implican dificultades para la movilidad de buques y el transcurso del comercio.

Foxconn, proveedor de Apple, también cerró su planta en Sichuan, aunque dice que el impacto en su producción «no es significativo» de momento.

Mientras tanto, el gigante automotriz japonés Toyota le dijo a la BBC que estaba reanudando gradualmente la producción en Sichuan «utilizando la generación de energía interna».

Chenyu Wu, analista de China y Norte de Asia para la consultora Control Risk, le dice a la BBC que el impacto de los apagones no se estima que sean duraderos.

«Es probable que los esfuerzos locales para ahorrar energía y aumentar la generación ayuden a mitigar la escasez en las próximas semanas, especialmente si llega el tan esperado fin de la ola de calor abrasador», explica Chenyu.

La carrera para proteger las cosechas

Las autoridades buscan provocar lluvias en zonas del centro y suroeste de China. En las provincias alrededor del Yangtsé, especialistas siembran nubes para combatir la sequía.

Autoridades siembran nubes en la provincia de Hubei el pasado 16 de agosto.

FUENTE DE LA IMAGEN – REUTERS. Autoridades siembran nubes en la provincia de Hubei el pasado 16 de agosto.

El otoño es una temporada vital para cultivos clave como el arroz y la soja, por lo que controlar los recursos hídricos es crucial para garantizar el suministro de alimentos y asegurar una cosecha abundante.

El arroz y otros cultivos de otoño se encuentran en un «período crítico» en lo que respecta a la irrigación, dijo Liu Weiping, viceministro de Recursos Hídricos, en una sesión informativa la semana pasada.

Con la cosecha de otoño bajo amenaza, el Ministerio de Agricultura ha desplegado 25 equipos en regiones clave para proteger los cultivos, informó el periódico Guangming Daily.

Todavía se prevé que la ola de calor se prolongue una semana más, haciendo que este periodo de temperaturas extremas sea el más largo desde que comenzaran los registros en 1961.

Año difícil para China y el mundo

No está siendo un año fácil para las arcas de la segunda economía mundial.

En el segundo trimestre de 2022, el producto interior bruto cayó un 2,6% con respecto a los primeros tres meses. Esto dificulta los objetivos del 5,5% de crecimiento que estableció China para este año.

El frenazo económico se debe en gran parte a los estrictos confinamientos impuestos en ciudades clave como parte de la estrategia de «cero covid» del país. Estas restricciones afectaron, entre otras ciudades, a Shanghái, un centro manufacturero y financiero vital.

Además de la ralentización del PIB, indicadores como el desempleo juvenil están a niveles récord.

Y el sector inmobiliario, que representa un tercio de la economía del país, vive momentos difíciles debido a que un creciente número de propietarios se niega a pagar sus hipotecas por un aumento de la desconfianza en el sector.

Son factores que, sumados a los problemas energéticos y la sequía del verano, no hacen sino aumentar la incertidumbre y preocupación sobre la economía mundial.

«Tenemos las consecuencias de la guerra en Ucrania, sequías en Europa… es difícil de predecir la magnitud, pero lo que está pasando en China definitivamente añade más presión a la situación económica global», le dice Knoerich a BBC Mundo.

Hornilla de gas encendida.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. La situación actual de China genera preocupación por la delicada economía mundial, debilitada entre otros factores por los altos precios de la energía.

Aunque las autoridades chinas no esperan que el choque energético se extienda mucho más, es sin dudas un fenómeno que hay que vigilar de cerca.

«Si China tiene dificultades para producir energía y esto se convirtiera en un problema más grande, es otro factor que podría afectar los precios del mercado global de energía», añade el experto del King ‘s College.

Ya en 2021, antes de que la guerra en Ucrania empeorara el precio energético, un invierno muy frío en Asia disparó la demanda en China y otros países densamente poblados, encareciendo ya de por sí los combustibles.

Knoerich también menciona la importancia de que China consiga mantener sus cosechas a salvo.

«Si China experimenta problemas de seguridad alimentaria y tuviese que aumentar sus importaciones desde el extranjero, esto también añadiría presión a los precios», explica.

Por ahora es pronto para saber el impacto real de los últimos problemas de China, pero no caben dudas de que su situación actual ayuda poco en este contexto de alta inflación global, inseguridad geopolítica y amenazas de recesión.

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FUENTE RESPONSABLE: José Carlos Cueto. BBC News Mundo. 23 de agosto 2022.

China/Economía/Sequía/Cambio climático/Comercio/Inflación

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Las comidas con las que 5 países intentan hacer frente a la crisis alimentaria global.

Los alimentos son cada vez más caros y, a veces, más escasos.

Es algo que está pasando en todo el mundo y que obliga a las personas a adaptarse a las nuevas circunstancias, aunque esto implique cambiar lo que comen.

Carreras nocturnas a Walmart en EE.UU.

Son las 4 de la tarde en pleno verano en Georgia y el aire se siente pegajoso cuando Donna Martin llega a su trabajo.

Otro día laboral significa otra batalla para alimentar a los niños de su distrito escolar.

Donna es directora de un servicio de alimentación que atiende a 4.200 niños como parte de un programa federal de comidas escolares gratuitas, pero en el último año ha estado luchando para obtener los alimentos que necesita.

«Solo tenemos dos supermercados para toda nuestra comunidad compuesta por 22.000 personas», dice.

«Es un verdadero desierto de comida».

Durante las vacaciones de verano, el equipo de Donna Martin preparó almuerzos para niños

FUENTE DE LA IMAGEN – BEN GRAY. Donna dirigió un programa de comidas de verano para 3000 niños.

La inflación anual del precio de los alimentos llegó al 10,9% en julio, la más alta desde 1979. A medida que los precios se disparan, algunos de los proveedores de alimentos de Donna ya no están interesados en alimentar a las escuelas.

«Me están diciendo: ‘Son muy exigentes y los márgenes simplemente no están ahí'», explica.

El programa federal de comidas escolares en EE.UU. está estrictamente regulado. Eso significa que productos como el pan rallado de un nugget de pollo debe ser integral y los alimentos deben ser bajos en azúcar y sal. Así que Donna tiene que buscar tipos específicos de todo, desde cereales hasta bagels o yogures.

Ella reconoce que sus proveedores también están luchando. Una escasez crónica de mano de obra significa que no pueden encontrar conductores y los precios del combustible han aumentado un 60% desde el año pasado.

Cuando los proveedores no cumplen, Donna tiene que ser ingeniosa. Recientemente no pudo comprar mantequilla de maní, que a los niños les encanta, así que la reemplazó con una salsa de frijoles.

«Sé que a los niños no les va a gustar mucho, pero tengo que darles algo de comer», dice.

A menudo, Donna y su personal tienen que pasar las mañanas y las noches asaltando los estantes de supermercados locales como Walmart.

«Todos los días durante una semana tuvimos que comprar todo el yogur del pueblo», explica.

«Hay muchos niños realmente emocionados de volver a la escuela y no quiero que digan: ‘Mamá, hoy no recibimos nuestros batidos'».

Una fruta al rescate en Sri Lanka

Curry de jaca de Anoma Paranathala

FUENTE DE LA IMAGEN – CHAMIL RUPASINGHE. Curry de yaca.

En lo que alguna vez fue un arrozal a las afueras de Kandy, en el centro de Sri Lanka, Anoma Kumari Paranathala está arrancando judías verdes y menta fresca del follaje laberíntico de su huerto.

Desde aquí es difícil imaginar el caos en otras partes del país, mientras el gobierno y la economía se desmoronan.

Hay escasez de todo: medicinas, combustible y alimentos. Incluso las personas con buenos trabajos luchan por comprar lo básico.

«Ahora la gente está preocupada por su futuro», dice Paranathala. «Tienen miedo de que no haya nada para comer».

La tierra pertenece a su familia. Comenzaron a plantar durante la pandemia solo por diversión y ahora es una cuestión de supervivencia.

Paranthala aprendió por sí misma cómo cultivar vegetales a partir de libros y videos de YouTube. Ahora tiene tomates, espinacas, calabazas, raíz de taro y batatas en su jardín.

No todo el mundo tiene la suerte de tener una gran extensión de tierra, pero muchos habitantes de Sri Lanka están recurriendo a otra fuente de alimento: los árboles de yaca.

«En todos los demás jardines, hay un árbol de yaca», dice Paranathala.

«Pero hasta hace poco, la gente no se fijaba en las yacas. Simplemente se caían de los árboles y se desperdiciaban».

Anoma y familia en su huerto

FUENTE DE LA IMAGEN – CHAMIL RUPASINGHE. Anoma y familia en su huerto.

Ella comenzó a hacer un curry cremoso de coco con la fruta, sustituyendo así los vegetales que ahora serían caros de comprar.

La yaca también aparece ahora en el kottu, un popular plato salteado que se vende como comida callejera. Y algunas personas están moliendo las semillas para hacer harina para pan, pasteles y roti.

La yaca apareció en los menús de los restaurantes de moda de todo el mundo como sustituto de la carne hace unos años, pero se necesitó una crisis para que se hiciera popular aquí, donde crece.

Entonces, ¿a qué sabe la fruta? «Es algo que no se puede describir», dice ella. «Es celestial».

Las panaderías en Nigeria se están «extinguiendo»

frijoles en pan

FUENTE DE LA IMAGEN – TOM SAATER- Frijoles en pan.

Por lo general, Emmanuel Onuorah tiene poco interés en la política: es panadero y solo quiere vender pan.

Pero recientemente en Nigeria, su trabajo se ha vuelto casi imposible.

«En el último año, la harina de trigo ha subido más de un 200%, el azúcar ha subido casi un 150% y los huevos que usamos para hornear han subido un 120%», dice.

«Estamos funcionando a pérdida», cuenta. Ha tenido que despedir a 305 de sus 350 empleados. «¿Cómo van a alimentar a sus familias?».

Como presidente de la Asociación de panaderos premium de Nigeria, está en el centro de un gremio. En julio, hizo que cerca de medio millón de panaderos cerraran sus negocios cuatro días en el marco de una protesta.

Esperaba que el gobierno se diera cuenta y redujera los impuestos sobre los productos que importan.

Una combinación de malas cosechas y una mayor demanda después de la pandemia hizo que los precios del trigo y el aceite vegetal se dispararan en todo el mundo. La invasión de Ucrania empeoró aún más las cosas.

En Nigeria, la mayoría de los ingredientes de una panadería son importados. Pero una barra de pan se vende por una fracción de lo que cuesta en Europa, por lo que es mucho más difícil absorber los aumentos de precios.

El país también tiene un suministro de energía público errático, por lo que la mayoría de las empresas utilizan generadores privados que queman diésel. Pero el precio del combustible ha aumentado un 30%.

Aunque es rico en petróleo, Nigeria tiene pocas refinerías de combustible y tiene que importar casi todo su diesel.

A pesar de que sus costos se triplicaron, Onuorah dice que solo puede aumentar sus precios en un 10-12%. Sus clientes no pueden pagar más que eso.

Emmanuel Onuorah en su panadería

FUENTE DE LA IMAGEN – TOM SAATER. Emmanuel Onuorah en su panadería.

«Los nigerianos están empobrecidos, las empresas están cerrando y los salarios están estancados, no se les puede sobrecargar», dice.

En promedio, los nigerianos gastan casi el 60% de sus ingresos en alimentos.

En EE.UU., por el contrario, esa cifra está más cerca del 7%.

Seguir así es insostenible para las panaderías. «No somos una asociación benéfica, estamos en el negocio para ser rentables».

«Pero seguimos avanzando», cuenta, «para que los nigerianos puedan comer».

Una olla comunal alimenta a 75 personas en Perú

Olla con pasta

FUENTE DE LA IMAGEN – GUADALUPE PARDO. La comida comunal ha cambiado de los guisos de carne a la pasta.

Subiendo por un camino accidentado en una colina que domina la ciudad de Lima, Justina Flores está tratando de averiguar qué va a cocinar hoy.

Es un problema que cada día es más difícil de resolver.

En el punto álgido de la pandemia, se reunió con 60 de sus vecinos para juntar la comida que tenían que cocinar.

La mayoría de los residentes de San Juan de Miraflores son trabajadores domésticos (cocineros, empleadas domésticas, niñeras y jardineros), pero al igual que Justina, la mayoría perdió su trabajo durante la pandemia y sus familias tenían hambre.

Comenzaron a cocinar en una olla afuera de la casa de Justina, con leña que recogieron como combustible. Luego construyeron una pequeña choza y un sacerdote local proporcionó una estufa. Justina pidió a los comerciantes del mercado que donaran alimentos que de otro modo se habrían desperdiciado.

Dos años después están alimentando a 75 personas, tres veces por semana. Justina, que trabajaba como asistente de cocina antes de la pandemia de covid, se ha convertido en una líder en su comunidad. «Sigo tocando puertas, buscando apoyo».

Solía hacer sustanciosos guisos de carne y verduras, servidos con arroz. Pero en los últimos meses, las donaciones se han reducido a un goteo y todos los tipos de alimentos son más difíciles de conseguir.

«Estamos desesperados, tuve que reducir las porciones», dice la Sra. Flores. Le cuesta conseguir cosas básicas como el arroz.

Justina makes her big pot

FUENTE DE LA IMAGEN – GUADALUPE PARDO. Justina prepara comida.

Lo que comenzó en abril como protestas de agricultores y trabajadores del transporte contra el aumento del costo del combustible y los fertilizantes ha llevado a una serie de huelgas que interrumpen aún más el suministro de alimentos.

Recientemente, debido al aumento de los costos, Justina tuvo que dejar de servir carne. Intentó con sangre, hígado, huesos y mollejas porque eran asequibles. Luego se volvieron demasiado caros y los reemplazó con huevos fritos.

Cuando el precio del petróleo se disparó, les dio huevos a las familias para que los cocinaran en casa. Ahora, tampoco hay huevos.

Así que hoy está sirviendo pasta con una salsa hecha de cebollas y hierbas.

Sin embargo, Justina no culpa a los agricultores por las huelgas o la escasez.

«Podemos cultivar alimentos aquí en Perú, pero el gobierno no está ayudando», concluye.

Un boicot de pollo en Jordania

cebollas fritas con arroz

FUENTE DE LA IMAGEN – AHMAD JABER. Cebollas fritas con arroz

El 22 de mayo, una cuenta anónima que tuiteaba en árabe instó a las personas a etiquetar imágenes de productos de pollo con el hashtag #Boycott_Greedy_Chicken_Companies.

Unos días después, en Jordania, Salam Nasralla regresaba del supermercado a su casa cuando vio que la campaña se viralizaba.

«Escuchamos sobre esto en todas partes, todos nuestros amigos y familiares hablaban de eso. Estaba en todas las redes sociales y la televisión», dice Nasralla.

Acababa de notar el aumento de precio en su propia lista de la compra. Como madre de dos hijos que cocina habitualmente para sus padres, hermanas, sobrinas y sobrinos, compra mucho pollo.

Se sintió obligada a participar.

Durante 10 días evitó el pollo, pero era difícil. Debido a que otras carnes y pescados son caros, Salam y su familia comen pollo casi todos los días.

Comían hummus, falafel o berenjena frita en lugar de carne. Doce días después de iniciada la campaña, el precio del pollo había bajado un tercio, casi US$1 (0,7 Dinar) el kilo.

Rami Barhoush, que administra granjas avícolas y mataderos, apoya la idea de los boicots, pero cree que fue un error.

Sus granjas han estado luchando con el aumento de los costos desde principios de año, especialmente para combustible y alimento para pollos.

Los factores globales se han combinado para hacer subir los precios de los combustibles y los cereales, debido a situaciones como el aumento en China de la población de cerdos después de la gripe porcina, la sequía en América del Sur y la guerra en Ucrania.

La familia Nasralla evitó el pollo durante 10 días

FUENTE DE LA IMAGEN – AHMAD JABER. La familia Nasralla evitó el pollo durante 10 días.

En Jordania, el gobierno propuso un tope de precio para el pollo.

Los criadores de pollos acordaron un tope hasta el final del Ramadán. Pero a principios de mayo, se vieron obligados a subir los precios, lo que provocó un repunte. Entonces comenzó el alboroto en las redes sociales.

«El pollo representaba el descontento con todos los precios en aumento de todo lo demás», dice.

Nasralla se alegró de ver que la protesta tuvo efecto, pero le preocupa que no haya llegado al corazón del problema.

«Desafortunadamente, son los pequeños agricultores y los vendedores de pollo los que más están sufriendo y no los grandes comerciantes que ponen precios altos en todo lo que necesita el granjero».

Imagen de portada: BEN GRAY. Una de las comidas escolares de Donna Martin: con salsa de frijoles sustituida por mantequilla de maní.

FUENTE RESPONSABLE: Stephanie Hegarty; Corresponsal de población BBC Mundo. 17 de agosto 2022.

Economía/Pobreza/Inflación/Sociedad/Nutrición/Alimentación

 

 

 

Cómo se ha librado Bolivia de la inflación que recorre América Latina (y por qué no es tan buena noticia como parece).

La economía mundial vive conmocionada por la ola de inflación global.

La guerra de Ucrania y los estímulos con los que los gobiernos respondieron al golpe de la pandemia han llevado el aumento de los precios a niveles que no se veían hace décadas.

En América Latina, el impacto de la subida es especialmente doloroso.

Según un informe reciente del Fondo Monetario Internacional (FMI), «para una región con unos niveles históricamente altos de desigualdad, la erosión de los ingresos reales debido al aumento del costo de los alimentos y la energía se sumará a la presión económica a la que ya hacen frente los hogares vulnerables».

El problema es tal que la inflación en las cinco mayores economías latinoamericanas ha llegado a su récord de los últimos 15 años.

Pero un país sudamericano ha podido hasta ahora librarse.

Se trata de Bolivia, donde el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se ha mantenido sorprendentemente estable. Cuando las curvas de sus vecinos y de medio mundo se disparaban al alza, Bolivia llegó incluso a registrar una bajada de los precios del 0,1% de febrero a marzo de este año.

Mientras la inflación interanual se quedó en Bolivia en un magro 0,77% en marzo, el FMI estima que rondará el 10% para toda la región a final de año y las principales economías de la región se resienten por aumentos mucho más pronunciados:

  • Brasil 11,3%
  • Chile 9,4%
  • Colombia 8,5%
  • México 7,4%
  • Uruguay 9,4%

El vecino Perú (6,8%) y Ecuador (2,6%) también se vieron afectados en mayor medida. Y las estratosféricas cifras de Venezuela (284,4%) y Argentina (55%) quedan muy lejos de las de Bolivia.

Inflación en las mayores economías de Latinoamérica. .  .

«Es muy difícil de explicar que Bolivia tenga una inflación tan baja en este momento», le dijo a BBC Mundo Roberto Laserna, director del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres), un centro de análisis con sede en La Paz.

Pero son varias las causas.

Un boliviano fuerte

Al contrario de lo que sucede con las monedas de los países vecinos, sujetas a veces a fuertes variaciones en el tipo de cambio, la moneda nacional de Bolivia tiene un tipo de cambio fijo respecto al dólar estadounidense fijado por el gobierno socialista de Evo Morales hace ya más de 10 años (US$1 = 6,96 bolivianos).

Mientras otros países de la región tuvieron que implantar mecanismos de control de cambios para sostener su moneda y hubo grandes divergencias entre el tipo de cambio oficial y el verdadero precio de la divisa estadounidense en la calle, en Bolivia se puede comprar y vender dólares libremente, y el tipo de cambio se ha mantenido gracias a que el gobierno lo sostiene inyectando en el mercado dólares de sus reservas.

Hugo Siles, economista y ministro de Autonomías con Morales, le dijo a BBC Mundo que «los inmensos recursos obtenidos a partir de la nacionalización de los hidrocarburos del expresidente Morales permitieron seguir una política de apreciación del boliviano que ha contribuido a la baja inflación».

Evo Morales.

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Evo Morales inició la apuesta por una moneda nacional fuerte.

El gobierno del actual presidente Luis Arce ha mantenido las políticas de Morales para robustecer al boliviano, cuya relativa fortaleza frente a las monedas de vecinos como Argentina reduce el coste para Bolivia de importar mercancías.

En el contexto actual de auge de los precios de los alimentos y del petróleo en los mercados internacionales una moneda fuerte resulta especialmente ventajosa.

Además, como señala José Luis Hevia, investigador de la Fundación Milenio, «las expectativas bien ancladas en torno al tipo de cambio han hecho que la gente tenga confianza en la moneda nacional», otro factor que favorece la estabilidad de los precios.

Subsidios y restricciones a las exportaciones

Productores y consumidores en todo el mundo se ven golpeados por el aumento de los precios de los combustibles y los alimentos.

Los bolivianos no han sentido hasta ahora ese golpe.

En su país el precio de la gasolina se mantiene estable en torno a los US$0,50 por litro y los artículos de la canasta básica tampoco han experimentado grandes incrementos.

Los expertos apuntan a los generosos subsidios del gobierno como causa.

Pese a que los costes del petróleo siguen disparados en los mercados internacionales, el monopolio estatal que distribuye la gasolina en Bolivia ha absorbido totalmente ese impacto al no alterar su precio subsidiado.

En consecuencia, los productores agrarios no se han visto empujados a trasladar a los consumidores finales el aumento de sus costes de producción derivado de la subida de los combustibles, como sí ha sucedido en otros países.

Dos bolivianos.

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El país también cuenta con mecanismos que ayudan a contener la inflación en el rubro alimentario, como la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa), una compañía estatal que brinda apoyo financiero a los productores agropecuarios, y el Fondo Rotatorio de Seguridad Alimentaria, que importa alimentos con cargo a las cuentas públicas y los distribuye en el mercado para mantener los precios a la baja.

En una de sus últimas acciones, el Fondo inyectó 10.000 toneladas de harina de trigo en el mercado para evitar una subida del precio del pan.

Lian Lin, analista de la Unidad de Inteligencia del semanario «The Economist», asegura que «estas cosas mantienen baja la inflación de los alimentos y eso significa una gran parte del total del Índice de Precios al Consumidor».

Otro freno a la subida de los precios implantado por el gobierno son los certificados de exportación que se exigen a todos los productos que se venden en el exterior.

Cuando su abastecimiento en Bolivia a un precio que las autoridades consideran justo no está garantizado, pueden negar el certificado para exportar, forzando así un aumento de la oferta en el mercado interno que también alivia las presiones inflacionarias.

Cuánto puede durar

La pregunta clave es por cuánto tiempo seguirá Bolivia beneficiándose de una excepcional estabilidad en los precios en un mundo en el que la inflación se ha convertido en el principal enemigo de los bancos centrales y una de las principales mayores preocupaciones de la población.

José Luis Hevia pronostica que ya este año se sentirá «un aumento de la inflación por lo que está pasando en el contexto internacional, pero será relativamente moderada».

«Pero todo dependerá de por cuánto tiempo se pueda sostener el modelo actual», añade el experto.

Y es que muchos economistas advierten de los efectos adversos de la política de subsidios del gobierno boliviano y crecen las dudas sobre la sostenibilidad de las cuentas públicas.

Un reciente informe del Banco Mundial estima que la deuda pública boliviana se acercará al 80% del Producto Interno Bruto (PIB) a finales de 2022, más de diez puntos porcentuales por encima de la media regional.

El Ministerio de Economía y Finanzas respondió con un comunicado en el que aseguró que el ratio de deuda pública sobre el PIB se situó en febrero en un 43,6%, «por debajo de los límites establecidos como recomendables».

El Ejecutivo también acusó del «explosivo incremento de la deuda interna registrado en 2020» al gobierno interino que presidió Jeanine Áñez, la dirigente que asumió el poder tras la caída de Evo Morales y hoy se encuentra en prisión acusada de terrorismo, sedición y conspiración.

Luis Arce, presidente de Bolivia.

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El presidente Luis Arce ha mantenido los subsidios iniciados con Morales.

Hevia indica que «el tipo de cambio fijo ha sido muy eficaz a la hora de controlar la inflación, pero tiene efectos no deseados en la economía porque desincentiva la producción local al abaratar las importaciones y requiere de un gran colchón de recursos externos para sostenerlo».

Y ese empleo de recursos en respaldar la moneda nacional se percibe hace tiempo en un notable incremento del déficit fiscal y una merma sostenida de las reservas internacionales del Banco Central de Bolivia.

Hasta 2015 Bolivia acumuló ingresos procedentes principalmente de las exportaciones de gas y llegó a haber hasta US$15.000 millones en las reservas del Banco Central. Pero esa cifra ha ido cayendo y en diciembre de 2021 eran US$4.752 millones.

Con un déficit fiscal que, según las proyecciones del Banco Central, cerrará el año en un 8,5% del PIB, preocupa que el país siga consumiendo sus reservas para costear los subsidios que mantienen los precios bajo control y que se estima que le cuestan al Estado alrededor de US$4.000 millones cada año.

Hay otros factores de preocupación. Roberto Laserna, de Ceres, afirma que «la nacionalización de los hidrocarburos generó un gran volumen de recursos a corto plazo, pero a medio plazo desincentivó la inversión extranjera».

Esto se ha traducido en años de caída de la producción de gas y Bolivia se ha visto incapaz de cumplir algunos de los compromisos de suministro adquiridos con la vecina Argentina, con la que se negocian nuevos acuerdos.

El exministro Siles no ve motivos para la preocupación. «Bolivia vende gas, electricidad y materias primas como la soya o los minerales, cuyo precio en el mercado internacional también está subiendo, lo que va a aportar mayores divisas».

Y vaticina: «El gobierno no va a eliminar las subvenciones ni alterar el tipo de cambio porque eso significaría trasladar la carga a la gran mayoría de la población».

No todos están convencidos.

Lian Lin cree que » Bolivia aún disfrutará algún tiempo de viento de cola por el precio del gas pero en el futuro el tipo de cambio tendrá que rebajarse un poco al menos y habrá algún tipo de devaluación gradual y recortes en los programas del gobierno».

El tiempo dirá qué pronóstico es el correcto.

De momento, la última emisión de deuda boliviana el pasado febrero se colocó a una tasa de interés del 7%, un aumento en la rentabilidad exigida a los bonos que suele asociarse a una menor confianza de los inversores y que pone de manifiesto la mayor dificultad que ahora encuentra el Estado boliviano para financiarse.

Imagen de portada: JEAN-MICHEL COURAU / GETTY. El Estado boliviano prioriza el abastecimiento del mercado interno.

FUENTE RESPONSABLE: BBC News Mundo en Perú.Por Guillermo D. Olmo. Abril 2022

América Latina/Bolivia/Inflación

Qué son los indicadores adelantados (y qué prevén que va a pasar con la economía).

Pistas sobre el futuro. Eso es lo que ofrecen los indicadores adelantados de la economía.

Son vitales porque permiten a los gobiernos, a las empresas e incluso a las familias prever qué es lo que va a pasar y actuar en consecuencia.

Un ejemplo: hasta hace nada, un cuello de botella en el transporte marítimo ha estado indicando cómo se estaba reactivando la economía después de la pandemia de covid-19 y los confinamientos sufridos.

Después de meses de cierre, empresas y consumidores se lanzaron a comprar. De ahí la necesidad de mover en barcos bienes de un lado a otro del mundo.

Ese problema global tuvo una lectura para los economistas: la recuperación era muy fuerte, casi demasiado fuerte.

Tanto que provocó una serie de desequilibrios.

Los adelantados son índices diferentes a los datos más convencionales de una economía como los son el Producto Interior Bruto (PIB), que nos dice como creció un país, el nivel de desempleo, o la inflación que sufre.

«Los indicadores clásicos hacen referencia al pasado: el PIB nos dice cuánto ha crecido una economía en el último trimestre o en el último año. Pero no dejan de ser un resumen de lo que ya sucedió», explica Víctor Alvargonzález, de Nextep, un servicio de asesoramiento financiero independiente.

«Pero en economía es muy importante ver qué va a pasar y saber si es posible adelantarte. Y ahí es donde entran en juego los indicadores adelantados. Son clave para los inversores y los economistas que tienen que planificar y analizar el ciclo económico», añade.

Ahora bien, hay que tener en cuenta que indicadores adelantados puede haber miles.

Cada sector tiene los suyos.

Hay, por ejemplo, un indicador que mide la cantidad gente que entra en los centros comerciales y que da una idea de si el consumo va a ser fuerte o débil en una determinada temporada.

A menudo, los operadores de estos conjuntos de tiendas colocan sensores de alta precisión en las puertas que cuentan el número de personas que entran y salen.

«Es un indicador muy bueno para adelantar cuál puede ser la actividad comercial», dice Alvargonzález.

«Y en el entorno económico actual debería tenerse mucho más en cuenta cuál es la demanda de chips —ahora que todo es digital—, que la demanda de productos agrícolas», señala.

Sin embargo, aunque todo sea medible y cuantificable, y aunque las estadísticas ayuden a saber en qué dirección se mueve un sector, hay seis indicadores particularmente relevantes en todas las economías del mundo.

Y están dando señales de qué está pasando ahora mismo.

chip

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Los chips son el «cerebro» de cualquier aparato electrónico.

1. Índice de Confianza del Consumidor

Haciendo un paralelismo, los indicadores económicos adelantados tratan de orientar a los marinos para que puedan llegar a buen puerto, explica Thor Vega, gestor de renta fija de la firma de A & G.

«El índice de Confianza del Consumidor se elabora preguntando a una amplia muestra de individuos de todas las clases socioeconómica» sobre su percepción actual de la economía y sus expectativas de futuro para el país, su economía familiar y el empleo.

La encuesta se lleva a cabo «con el fin de obtener unos datos que reflejen las compras, ventas, y nivel de confianza de quienes terminarán comprando bienes y servicios», añade Vega.

Si alguien cree que va a perder su trabajo, es probable que su confianza en la economía sea baja y que en vez de gastar, decida ahorrar más por lo que pueda pasar.

Lo que se quiere predecir es la evolución del consumo privado.

Por poner un ejemplo, el consumo privado representa dos tercios del PIB de Estados Unidos.

Un centro comercial

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¿Y qué está pasando en el mundo?

Ahora mismo, los datos apuntan a que globalmente hay un apetito consumista y que los consumidores son optimistas de cara al futuro.

«Hay factores que mantienen las perspectivas de consumo en niveles muy elevados. Las tasas de ahorro de los hogares siguen siendo sustanciales en un momento en el que se acercan las fiestas de fin de año y las grandes operaciones promocionales, como el Black Friday», dice Olivier de Berranger, director de gestión de activos en La Financière de l’Echiquier.

Eso sí, avisan los analistas, no puede descartarse que la reciente subida de los casos de covid-19 en determinados países y las medidas tomadas tengan un impacto negativo sobre el consumo.

Avianca

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2. PMI o indicadores de actividad (manufactureros, compras, sector servicios)

Son los indicadores adelantados más manejados y respetados en los mercados.

Señalan qué está sucediendo en la economía del sector privado a través del seguimiento de la evolución de diferentes variables como la producción, los nuevos pedidos, el empleo y los precios.

Se elaboran preguntando a los ejecutivos de las empresas más representativas de un sector si están comprando más o menos materias primas, por ejemplo, o si están contratando más gente o tienen intención de hacerlo.

Si una empresa que fabrica tornillos está comprando más aluminio significa que tiene pensado producir más y por lo tanto, cree que sus ventas van a crecer.

«El índice PMI de la zona euro fue el primer indicador económico que señaló la fuerte caída del PIB durante la crisis financiera mundial a finales de 2008», explican los expertos de la firma de análisis IHS Markit.

Rulos de aluminio en una fábrica

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¿Qué están diciendo?

Para Aneeka Gupta, analista macroeconómico de WisdomTree, hay dos pistas muy potentes.

Por un lado, las ventas de chips —los componentes básicos en smartphones, ordenadores o electrodomésticos— se han recuperado en los últimos meses.

Y por otro, dice, los fabricantes de automóviles han dicho que esperan un repunte de la producción a fin de año.

«Todo esto debería respaldar una mejora en el sector industrial que lleve de nuevo a una recuperación económica más amplia», explica Gupta.

Bolsa de Sao Paulo

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3. Las bolsas

Son un buen indicador adelantado porque cuando suben lo hacen porque los inversores piensan que las empresas van a ir a mejor, van a tener mejores resultados y mayores beneficios.

Por el contrario, si caen apuntan a un escenario de una economía en dirección a una recesión o periodo de estancamiento.

Son un buen indicador adelantado de la futura actividad económica.

¿Qué están haciendo ahora?

«Las bolsas mundiales lideradas por Estados Unidos, Europa y Japón continúan registrando nuevos máximos históricos respaldadas por un contexto de mejora de los beneficios empresariales en el tercer trimestre de 2021», afirma el analista de WisdomTree.

En Europa, del 92% de las empresas que han anunciado ganancias en el tercer trimestre, el 68% ha batido las expectativas.

Y lo mismo sucede en Estados Unidos: del 93% de las empresas que ya han publicado sus resultados, el 81,6% ha superado las estimaciones.

Cola de trabajadores

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4. Empleo

Lo que adelanta qué va a pasar sobre el empleo son los registros de las ofertas y el número de personas que está buscando trabajo.

Son cifras que cambian antes de que la situación del panorama laboral lo haga.

«Uno de los motivos por que hay preocupación respecto a la inflación ahora mismo es porque se ha dado en Estados Unidos un fenómeno muy poco habitual: la oferta de puestos de trabajo era superior a la demanda», recuerda Alvargonzález.

Esto implica que, por primera vez en mucho tiempo, las empresas de EE.UU. tienen dificultades para encontrar trabajadores. Y para atraerlos, es probable que suban los salarios, lo que a la larga genera subidas de precios.

Los trabajadores, por su parte, pueden permitirse cambiar de empleo más fácilmente.

«Hay amplias evidencias de que el mercado laboral estadounidense continúa su recuperación», dice el economista jefe de UBS GWM, Paul Donovan.

Construcción de un edificio en Santiago de Chile

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5. Mercado inmobiliario: permisos de construcción y precio de las nuevas viviendas

Los permisos de construcción permiten prever los niveles de oferta de viviendas.

Un volumen elevado indica que la industria de la construcción crecerá, lo que supone más puestos de trabajo y, por tanto, la probabilidad de que la economía crezca.

«Es normal que el sector de la construcción use como dato adelantado el precio que se está pagando por el metro cuadrado en terrenos que no disponen aún de licencia de construcción o el número de preventas de las promociones actuales», añade Thor Vega, el gestor de A&G

¿Y qué está pasando?

«El mercado de la vivienda estadounidense, por ejemplo, muestra signos de sobrecalentamiento», dice Ann-Katrin Petersen, analista de economía global de la firma Allianz GI, en referencia a un sector que está disparado.

Estas señales deberían verse respaldadas, entre otros datos, por las ventas de viviendas de segunda mano y el precio del alquiler, que «está afectando la inflación de precios al consumo de EE.UU.», explica.

Buque carguero

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El precio del transporte marítimo ha subido hasta 500% en algunas rutas.

6. El índice clave del sector del transporte

El índice Baltic Exchange Dry Index es otro de los indicadores adelantados más importantes, capaz de prever la evolución de la economía mundial porque sus fluctuaciones reflejan la oferta y la demanda de materiales importantes para las fábricas.

Agrupa el coste del transporte marítimos de carga de hasta 23 rutas marítimas clave de hasta 600 compañías navieras.

Proporciona, sobre todo, un punto de referencia para el precio del transporte marítimo de las principales materias primas como carbón o mineral de hierro.

Los miembros se comunican directamente con los agentes de envío para evaluar los niveles de precios para las rutas de envío dadas, un producto para transportar y el tiempo de entrega o la velocidad.

¿Qué señala ahora?

El Baltic Exchange Dry Index alcanzó su máximo el pasado 7 de octubre y desde entonces baja abruptamente, señalando que el tráfico marítimo está volviendo a la normalidad.

Imagen de portada: Gentileza de GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: BBC News Mundo. Por Cristina J. Orgaz @cjorgaz

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