El famoso futbolista que compró una de las mejores viñas del mundo.

Son 25 hectáreas al norte de Italia y con enorme potencial. El vino puede convertirse en uno de los mejores del mundo, afirman algunos especialistas.

Alexis Sánchez, el famoso delantero chileno que hoy milita en el Marsella francés, logró adquirir una de las viñas mas prestigiosas del Friuli, al norte de Italia. Esta es la zona que lo recibió en Europa cuando llegó al fútbol italiano y jugó para el Udinese. 

Se trata de unas de las regiones más importantes de Italia para la producción de vinos, cercana al mar. Es una de esas microrregiones que se destacan por su frescura, ya que las temperaturas máximas siempre están controladas por esta condición.

Claramente, el apodado «Niño Maravilla», estuvo muy bien asesorado a la hora de invertir su dinero. Ya que la zona esta dentro de las colinas, lo que produce un microclima único en esa región. Los suelos son más pobres y con una gran amplitud térmica entre la noche y el día. Condiciones perfectas, además de su cercanía al mar. 

ALEXIS SÁNCHEZ.

Sobre cuánto pagó el jugador, hay transcendidos. Parte de la prensa en Italia, cuenta que en la zona cada hectárea tiene un valor de entre 70 mil y 120 mil dólares. También afirmaron que el mismo Alexis Sánchez estuvo un par de veces en la zona para proyectar lo que ahora se comienza a transformar en su emprendimiento vitivinícola.

El terreno adquirido por Sánchez tiene casi 25 hectáreas ubicadas en municipio de Corno di Rosazzo, cerca de la frontera italiana que con Austria y Eslovenia. Esto se suma a la compra de terrenos en Mendoza, El Maule y en la Región Metropolitana. Según informaron desde fuentes cercanas al jugador, la idea es abocarse completamente al rubro una vez que finalice su carrera en el fútbol. 

Imagen de portada: Viñas en Friuli, Italia.

FUENTE RESPONSABLE: Mdz. Por Federico Lancia. 16 de septiembre 2022.

Sociedad/Negocios/Industria Vitivinícola/Italia 

La verdadera historia de Pinocho, el cuento clásico italiano que popularizó Disney.

Pinocho comparte la paradoja de personajes como Drácula, Mary Poppins o James Bond, que son conocidos gracias a famosas adaptaciones cinematográficas, pero cuyas historias han sido leídas por muy pocos.

Para la mayoría de las personas, Pinocho es sinónimo de la película de animación de Disney sobre una marioneta de madera cuya nariz puntiaguda crece cada vez que dice una mentira. Pero el relato original no trata principalmente de la mentira. Sí, Pinocho dice mentiras, pero eso forma parte de su mal comportamiento.

Dos nuevas versiones de Pinocho, una de Disney dirigida por Robert Zemeckis, con Tom Hanks en el papel de Gepetto, y otra del cineasta mexicano Guillermo del Toro para Netflix volverán a acercar al gran público este clásico italiano.

La historia de la marioneta más famosa del mundo está en las antípodas de la edulcorada versión que en 1940 presentó al mundo Disney. Lejos de ser una figura ingenua y despistada, Pinocho es un personaje muy contradictorio.

Las aventuras plasmadas en papel por el escritor italiano Carlo Collodi navegan entre el moralismo y el humor negro. Sus peripecias no caen en el sentimentalismo, sino que reflejan los problemas de la Italia del siglo XIX.

«En la historia original hay como una especie de oscuridad», explica a BBC Mundo Roberto Vezzani, de la Fundación Nacional Carlo Collodi.

«La historia fue escrita en un momento en el que la reunificación italiana había tenido lugar veinte años antes. El país estaba sufriendo para encontrar la reunificación real. Había mucha pobreza y muchos problemas sociales. De esta manera, la historia, que normalmente se considera una historia infantil, en realidad refleja los problemas de esa época en Italia», detalla Vezzani.

«Las versiones de Disney siempre son un poco edulcoradas y aplacan las versiones originales de los libros infantiles que se escribieron entre los siglos XVII y XIX, que son siempre cuentos más oscuros, más tristes y desoladores que las versiones de Disney», explica a BBC Mundo Fredy Ordóñez, traductor de una versión colombiana de Pinocho.

«Esto tiene que ver con que el concepto de niños que tenemos ahora no existía en ese momento. No diferenciaban la psicología infantil de la adulta. Son cuentos muy crudos y muy reales», agrega.

Pinocho se quema los pies en el brasero

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

De esta manera, el libro incluye numerosas escenas y aventuras que quedaron fuera de las versiones cinematográficas.

«Me impresionó mucho la crudeza, la violencia de algunas escenas como, por ejemplo, cuando Pinocho apoya los pies en un brasero y se le queman mientras duerme. Es una escena terrible», comenta al respecto a BBC Mundo Francesca Barbera, traductora de la versión publicada recientemente por la editorial chilena La Pollera.

Origen del libro

Carlo Collodi (1826-1890), pseudónimo de Carlo Lorenzini, nació en Florencia, donde su padre era cocinero de una familia aristocrática.

Tras pasar como voluntario por el ejército toscano durante las guerras italianas de independencia de 1848 y 1860, fundó un semanario satírico, «Il Lampione», cuya intención era «iluminar a quien anda en tinieblas».

Ilustración de Carlo Collidi

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Collodi se hizo un nombre como periodista escribiendo artículos, así como autor de comedias y de libros humorísticos.

El 7 de julio de 1881 publicó en formato serie, en el Giornale per i bambini (Diario infantil), los primeros capítulos de «Historia de una marioneta», que fueron recopilados dos años más tarde en un libro titulado «Las aventuras de Pinocho».

Edición de "Las aventuras de Pinocho"

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Portada de «Las aventuras de Pinocho», edición de 1924.

«Collodi era una persona desencantada. El texto está permeado por una fe y una desesperanza al mismo tiempo. Hay una sátira, una crítica a la clase social, crítica a la justicia, crítica a este afán de enriquecerse», analiza Barbera.

Pero en un primer momento Collodi no quería extender mucho las aventuras de la marioneta. Tenía previsto su final en el capítulo 15, cuando la Zorra y el Gato ahorcan a Pinocho de un gran roble para robarle sus monedas de oro.

«Y no tuvo aliento para decir más. Cerró los ojos, abrió la boca, estiró la pata y, dando una gran sacudida, se quedó tieso».

Pero los jóvenes lectores no estaban de acuerdo con este final y mandaron numerosas cartas al diario pidiendo más capítulos de Pinocho.

¿Por qué terminar así con Pinocho? Vezzani cree que «Collodi quería terminar la historia en una especie de objetivo moralista, en el sentido de que si no actúas como un buen chico, puede pasarte algo malo».

Finalmente, lograron convencer a Collodi para que continuara la historia, que acabó convirtiéndose en un inmenso éxito en todo el mundo, aunque Collodi murió antes de poder verlo.

Reflejo de una época

A través de las aventuras de Pinocho, Collodi nos acerca los problemas de su tiempo.

«Lo que es distintivo de la novela original es que se puede ver la imagen de la Italia de esa época, pero al mismo tiempo la novela es universal. Todo el mundo puede reconocer algo del libro en sus vidas. Esto explica por qué es el libro más traducido del mundo, después de los libros religiosos», comenta Vezzani.

La historia de Pinocho muestra los estragos de la pobreza y las dificultades para salir adelante.

«—¿Cómo se llama tu padre?

—Geppetto.

—¿Y qué hace para ganarse la vida?

—Ser pobre.

—¿Y gana mucho?

—Gana lo suficiente para no tener nunca un centavo en el bolsillo.»

Lejos queda la imagen que Disney hizo de Geppetto, un relojero bonachón sin graves penurias económicas.

En el libro original, no sólo no tiene nada que llevarse a la boca, sino que no es relojero, sino un simple carpintero. Además, si bien lo muestra como un tierno viejecito, sus vecinos lo califican como «un verdadero tirano con los niños». Este tipo de contradicciones se convierten en algo habitual a lo largo del libro.

Traducciones del libro de Pinocho

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Pinocho es uno de los libros más traducidos del mundo después de La Biblia.

«Podemos ver una sátira de la corrupción y críticas de las clases sociales, pero al mismo tiempo también se pueden ver los problemas que estaba experimentando Italia en ese momento como, por ejemplo, el problema de la pobreza. Geppetto sufre estragos para conseguir comida. Y Pinocho igual. La población italiana también experimentaba esos estragos. Esto se pierde en las versiones cinematográficas como en la de Disney», indica Vezzani.

«Collodi fue capaz de crear una historia para niños, que también dice algo profundo acerca de la sociedad, acerca de la dificultad de convertirte en adulto. Creó Pinocho cuya humanidad es excepcional», agrega.

Grandes diferencias

Junto con Pinocho, Pepito Grillo también se alza como uno de los personajes más queridos por el público infantil, conocido como la voz de la conciencia en la versión de Disney. Sin embargo, al principio del libro Pinocho lo mata cuando le está sermoneando.

«Dichas estas últimas palabras, Pinocho saltó enfurecido y, agarrando del mostrador un martillo de madera, lo lanzó contra Pepito Grillo. Quizás no contaba con darle, pero desgraciadamente le dio, y por la cabeza, tanto que el pobre Grillo apenas tuvo el aliento para decir cri-cri-cri y quedar estampado contra la pared.»

Pepito Grillo de Disney

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Pepito Grillo acompaña a Pinocho en sus aventuras en la versión de Disney.

A partir de ese momento, sólo se asoma en algunas ocasiones, pero en espíritu. «Eso es algo que no haría nunca Disney porque podría ser considerado como algo muy oscuro», señala Vezzani.

También el hada del pelo turquesa es buena, pero tortura a Pinocho haciéndole creer que ha muerto por su culpa.

«Aquí yace la niña del pelo turquesa que murió de dolor tras haber sido abandonada por su hermanito pinocho».

La figura del hada madrina tiene así en el libro un tinte un tanto lúgubre en algunas ocasiones.

«Me impresionó mucho la mezcla de esta presencia de la muerte siempre muy seguida de la risa, de la comedia, y me pareció una cosa muy adulta, como desencantada con el mundo», explica Barbera.

El gato, Pepito Grillo y Pinocho en la película de Disney

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. En la película de Disney, en la casa de Geppetto también está el gato, que vive aventuras con Pinocho y Geppetto. Este personaje no está presente en la novela.

«Es una historia de aventuras en las que Pinocho vive numerosas peripecias, algunas de las cuales se hicieron muy famosas por las adaptaciones al cine como la de Disney, pero en la novela original hay múltiples personajes y aventuras, algunas de las cuales nunca se incluyeron en las adaptaciones cinematográficas. Podemos ver que la historia original tiene muchos episodios que la gente no conoce porque sólo están en la novela», apunta Vezzani.

Para todos aquellos que aún no han leído el libro, cuando lo hagan descubrirán que es «un texto que puede decirnos a todos algo sobre lo que es ser humano, lo que es transformarse en ser humano, lo que es crecer», concluye Barbera.

Imagen: GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: Almudena de Cabo. BBC News Mundo. 11 de septiembre 2022.

Sociedad y Cultura/Literatura/Italia/Cine

 

 

«Elias Portolu» de Grazia Deledda, Premio Nobel de 1926.

Premio Nobel de Literatura en 1926, Grazia Deledda había nacido en Cerdeña y desarrolló su tarea de escritora en Roma. Elias Portolu fue su principal novela, donde se narra un conflicto pasional extremo en un ámbito rural. Publicada en 1903, olvidada por mucho tiempo, ahora se publica en castellano en una edición de Losada. 

Obtuvo el Premio Nobel en 1926, segunda mujer en lograr tal distinción y primera y única hasta hoy de lengua italiana que lo obtuviera en Literatura. Y sin embargo, su nombre no ha figurado en el lugar destacado que tuvieron otros compatriotas, aunque con el tiempo fue logrando un merecido reconocimiento.

Grazia Deledda había nacido en 1871 en la localidad sarda de Nuoro. No es dato menor para la historia de una mujer que hubo de enfrentar difíciles situaciones personales y culturales como políticas sobre todo en los años iniciales de su consolidación como escritora. La unificación italiana se había producido en 1861, y entre otras muchas cuestiones, esto involucraba la imposición de una lengua común para toda la nueva nación. Y aunque el toscano ostentaba la condición de ser el idioma italiano, la realidad era que se hablaba una cantidad de idiomas o dialectos distintos como bien lo observó Luigi Pirandello.

Grazia, una chica sarda con inquietudes que ponían en cuestión tradiciones, idioma y entorno, no contó con el apoyo familiar para su educación.

Necesitaba conocer la lengua de la cultura, el italiano, pero también saber qué se escribía y publicaba en otros países. Y lo consiguió, menos por una breve educación formal o por un preceptor, que a través de sus numerosas y heterogéneas lecturas.

Al casarse y lograr otra residencia que su Cerdeña natal, se instaló con su marido en Roma y allí publicó la que se considera su principal novela Elias Portolu (1903), pivote de un sostenido proyecto narrativo que se había iniciado con algunos relatos y que fue desplegándose en la narrativa y el teatro. Su numerosa producción incluye Cenizas (1904), La hiedra (1906), Hasta el límite (1911), Colombi e Sparvieri (1912), Cañas al viento (1913), El incendio en el olivar (1918), El Dios de los vientos (1922). entre otros. Se publicaron póstumos Cósima en 1937 y El cedro del Líbano, 1939. Grazia murió en agosto de 1936.

Poco mencionada, pese a la notoriedad que adquirieron muchas de sus obras (algunas llevadas al cine), Deledda destaca sobre todo por una brillante escritura que quizá no fue la mayor virtud que señalaron los jueces del Nobel, al parecer más afines a destacar sus méritos como escritora regional por la representación de campesinos y aldeanos de una isla periférica a los centros urbanos, tópicos que no tendrían mayor relieve de no ser por el estilo y el tratamiento de los temas que superan ampliamente un relato costumbrista rural. 

Esto afirma la cualidad literaria, lo que tiene que ver con la lengua como materia prima y que la más que esmerada traducción de Pablo Imberg ofrece al lector junto con su prólogo en el que hace importantes comentarios sobre la escritura de Grazia, la tensión entre la lengua natal y la prosa en italiano y también expone criterios que adoptó para esta versión castellana, la primera fuera de España.

Gracia efectivamente sitúa la historia del protagonista que da nombre a la novela en la localidad sarda de Nuoro, a la que este regresa, lo cual implica el reencuentro con la familia y tradiciones que lejos de desafiarlas, quiere preservar y vivir acorde con ellas. De ahí los conflictos que tendrá que enfrentar cuando una pasión incontenible le trastoque su propósito y tenga que buscar posibles salidas (incluido el proyecto de hacerse cura). 

Deledda no propone una fácil resolución sino que ahonda, intensifica, deja en suspenso o acelera la lucha interior de Elias, imprimiendo al relato un peculiar ritmo narrativo en la dosificación de escenas trabajadas en un lenguaje no convencional. La relación entre Elias y Maria Maddalena, amor correspondido e ilimitado parece en cierto modo un drama de destino que opone el deseo a los interdictos de forma irresoluble.

Pero además no se trata sólo de una historia de amor apasionado, porque es fundamental el entorno, y esto tanto en el aspecto de un imaginario de creencias que combinan el culto a los santos (en especial San Francisco) con una religiosidad popular, sobre todo a través de la madre y sus invocaciones, consultas a los espíritus y oraciones. Sumado esto a la vida consuetudinaria de la familia y a las descripciones, de modo que queda establecido un ámbito social, cultural y natural enlazados: la experiencia del paisaje, las vivencias del tiempo cíclico de las estaciones y festividades, y magníficas descripciones de los cambios de clima en los días y las noches.

Hay una dimensión dialógica en la novela, no sólo en las controvertidas posturas y reflexiones del protagonista, sino también en dos voces que lo interpelan: la de un cura y la de un pastor campesino, cuyos puntos de vista no coincidentes no hacen sino sumirlo en mayores dilemas, así como hay otras voces que pautan hechos en una dimensión coral. 

La novela está movida por el constante intento de Elias de saber qué debe hacer. Las oscilaciones de sus pensamientos, mezclados con sueños y visiones entre medio de hechos reales dan cuenta de una sostenida lucha -con sus actos de alejamientos y recaídas- en matices que se vinculan con lo que sucede en esa comunidad familiar según van desarrollándose los acontecimientos que no hacen sino agrandar el conflicto.

La historia de Elias Portolu se ubica en el trance entre las postrimerías del siglo XIX y los comienzos del XX, donde coexisten novelas más afines a la tradición realista de la novela burguesa con propuestas que exploran otros procedimientos. 

Deledda propone una escritura que sin dejar de ser fuertemente referencial (verista) incorpora sin solución de continuidad, actos y parlamentos de los personajes junto con ensoñaciones, formas fragmentarias, diferentes puntos de vista así como palabras sardas tejidas en la prosa como parte de la atmósfera propia del lugar. El relato trata de un conflicto de mayor envergadura protagonizado por sencillos campesinos sardos, lo que recuerda la hipótesis de Eric Auerbach: los mayores conflictos no son privativos de personajes altos o nobles, sino de cualquier ser humano.

A lo largo de la historia Elias no deja de solicitar a la providencia señales que le aclaren qué camino debe tomar tensado entre una pasión persistente e incontrolable y la preservación del honor individual y familiar, el respeto a las costumbres y una conducta digna. El tiempo, como la luna, se desplaza linealmente, y los cambios que van produciéndose suponen mayores inquietudes y padeceres, la muerte que acecha es vivida como culpa y castigo. Y el desenlace sin embargo, en toda su amarga realidad, parece por fin atisbar la tan buscada paz del alma.

Imagen de portada: Grazia Deledda

FUENTE RESPONSABLE: Página 12. Argentina. Por Susana Cella. 28 de agosto 2022.

Sociedad y Cultura/Italia/Literatura/Novela/Premio Nobel/Homenaje/Grazia Deledda.

 

 

 

La Roma que miró Pasolini.

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Una ruta por los barrios romanos de Pigneto, Testaccio y EUR y el litoral de Ostia tras las huellas del cineasta italiano

El pasado 5 de marzo Pier Paolo Pasolini habría cumplido cien años. Como romano de adopción —se instaló en la capital italiana en 1950, huyendo de su padre alcohólico al que dejó en la región de Friuli—, el escritor y cineasta italiano miraba la ciudad con más fascinación que aquellos que habían nacido allí. Por eso, si alguien tiene pensado viajar a Roma puede homenajearlo haciendo una ruta totalmente pasoliniana.

Palazzo della Civilta Italiana, en el barrio del EUR (Esposizione Universale Roma). CAVAN ALAMY

El autor fue de los primeros en introducir la Roma intensa y difícil de los años cincuenta y sesenta del siglo XX en sus escritos y primeras películas, como Accattone (1961) y Mamma Roma (1962). Entre los escenarios vitales y artísticos de Pasolini se encuentran los barrios de Pigneto, Testaccio y EUR (Esposizione Universale Roma), y el litoral de Ostia, todos ellos distritos que habían ido surgiendo alrededor de la Roma histórica. Él los sacó de su anonimato para que los visitantes, fascinados por la ciudad bella y domesticada de la Piazza del Popolo y alrededores, reparasen por fin en ellos.

Un fotograma de la película ‘Mamma Roma’, dirigida en 1962 por Pier Paolo Pasolini. ETTORE GAROLFO GETTY IMAGES

Para ayudarnos a buscar las huellas de Pasolini por la ciudad, el Ayuntamiento de Roma ha publicado un mapa de lo más pintón que reparte gratuitamente en los diversos puntos de información turística (disponible también en su web). Tomarlo como guía lleva al viajero principalmente a los lugares ficcionales en los que los personajes de sus películas comieron o vivieron. Un buen ejemplo es el barrio del Pigneto, por donde el joven Accattone de la película homónima se movía a sus anchas. Así evocaba Pasolini en sus escritos aquel lugar olvidado, hoy de nuevo en boca de muchos: “La Via Fanfulla da Lodi, en medio del Pigneto, con las chabolas bajas, los muros agrietados, era de una grumosa grandeza en su extrema pequeñez; una pobre, humilde, desconocida callecita, perdida bajo el sol, en una Roma que no era Roma”.

Interior del restaurante romano Necci dal 1924.

Interior del restaurante romano Necci dal 1924. ALAMY

Pasolini recorrió el distrito junto a su coguionista, Sergio Citti, en busca de localizaciones para la película. Hoy el Pigneto se considera mucho menos periférico que antes y se ha convertido en un barrio animado muy apreciado por la gente joven, a pesar de la mala fama que tuvo hace décadas. Su calle más concurrida, por ser peatonal, es la Via del Pigneto, y la sorpresa para quienes recorran sus alrededores es que el bar Necci dal 1924 sigue abierto en la calle perpendicular (Via Fanfulla da Lodi, 28). 

El local es uno de los lugares esenciales para Accattone, pues en él comía el equipo de rodaje, además de ser una de las localizaciones del filme. Fundado en 1924, como indica su nombre, hoy lo frecuentan tanto mitómanos pasolinianos como romanos en busca de un ambiente simpático, pues su terraza y apuesta gastronómica a cargo del chef británico Ben Hirst —aunque siempre con recetas italianas— atraen como un imán a los comensales.

Terraza en la Via del Pigneto de Roma.

Terraza en la Via del Pigneto de la capital italiana. VINCENZO NUZZOLESE GETTY IMAGES.

Los vecinos de Pigneto también se muestran orgullosos de su arte urbano, encarnado en sus numerosos murales urbanos. Tres de ellos están dedicados a Pasolini: el titulado Io so i nomi está en la Via Fanfulla da Lodi, y su autor es el artista Omni 71. 

Pocos metros más adelante se nos aparece el ojo de Pasolini, a cargo del artista Maupal, y al otro lado de la calle sale al paso el rostro de la actriz Margherita Caruso en su papel de María en El evangelio según San Mateo, tal como la vio el artista romano Mr. Klevra. Asimismo, el Nuovo Cinema Aquila de Pigneto, reabierto en 2008 tras ser confiscado a la mafia, dedica una de sus salas al director que tanto amó este barrio del sureste de la ciudad.

Pirámide de Cayo Cestio en el cementerio Acattolico del barrio del Testaccio.

Pirámide de Cayo Cestio en el cementerio Acattolico del barrio del Testaccio. ALAMY.

Para escribir su poemario Las cenizas de Gramsci (1957), dedicado al pensador comunista italiano, Pasolini frecuentó un lugar más cerca de la Roma monumental: el Cementerio Acattolico del barrio del Testaccio. En él descansan, además de Antonio Gramsci, multitud de extranjeros no católicos y gran cantidad de pesos pesados de la cultura, como el poeta John Keats o el narrador Carlo Emilio Gadda. 

Todos ellos, casi 4.000 almas, reposan junto a la pirámide construida como mausoleo para Cayo Cestio en un paisaje rodeado de cipreses, pero también de los omnipresentes pinos romanos y de arbustos de rosas y camelias.

Mercato di Porta Portese, en el distrito de Trastévere.

Mercato di Porta Portese, en el distrito de Trastévere. JANI-MARKUS HÄSÄ / ALAMY

Cualquiera que se acerque a visitarlo haría bien en pasarse a comer un plato de pasta en Perilli, una trattoria de barrio que presume ante todo de su receta de carbonara. Y muy cerca de allí, los domingos, funciona el mercadillo de Porta Portese, el Rastro romano por excelencia. En él transcurren algunas escenas de Mamma Roma en las que el actor Ettore Garofolo, que interpreta al joven Ettore, hijo de Anna Magnani en la ficción, vende los discos con los que su madre aprendió a bailar.

Atardecer en la playa del Lido de Ostia, el antiguo puerto de Roma.

Atardecer en la playa del Lido de Ostia, el antiguo puerto de Roma. EQUATORE ALAMY

A pesar de su influencia cristiana, inevitable en los italianos de su generación y presente en su obra, Pasolini detestaba el Vaticano: “La plaza de San Pedro es espantosa. Como gusanos domésticos y útiles, como bancos de niebla, las procesiones la surcan”, llegó a escribir. La paradoja es que Pier Paolo pasó sus últimos años de vida cerca de otra basílica de tintes vaticanos: la de sus tocayos San Pedro y San Pablo (Piazzale dei Santi Pietro e Paolo), construida en 1955 por el arquitecto Arnaldo Foschini y su equipo en la parte más elevada del distrito del EUR, el proyecto arquitectónico de Mussolini cuya estética grandiosamente fascista sigue sorprendiendo a quienes lo visitan.

Pasolini eligió ese extraño barrio, repleto de construcciones de estilo racionalista, para pasar allí sus últimos años de vida porque la zona estaba todavía a medio hacer cuando se instaló con su madre y su prima en el número 3 de la calle Eufrate. Como el cineasta buscaba una casa con jardín, allí, en ese espacio urbano en plena transformación donde podía costearse, la encontró.

La mesa del restaurante Al Biondo Tevere de Ostia donde Pasolini cenó antes de ser asesinado en 1975.

La mesa del restaurante Al Biondo Tevere de Ostia donde Pasolini cenó antes de ser asesinado en 1975. MATTEO NARDONE ALAMY

Su final trágico lo conocemos: fue asesinado durante la noche del 2 de noviembre de 1975 en la playa de Ostia, no lejos del parque arqueológico de igual nombre. Hay una trattoria romana tradicional que tiene un valor poderosísimo para el cine: se trata de Al Biondo Tevere (Via Ostiense, 178).

Inaugurada en 1915, el magnetismo de esta trattoria no solo se debe a que en ella se filmó una escena de Bellissima de Luchino Visconti, en la que Ana Magnani, tan expresiva como de costumbre, come con su familia. El motivo principal de su fama, además de las frecuentes visitas de Elsa Morante o Alberto Moravia, es que allí cenó por última vez Pasolini la noche de su muerte. Acudió con el joven Pino Pelosi, el único condenado por su asesinato. Para homenajear al cineasta y escritor, podemos pedir en el local el fritto misto, una fritura de pescados especialidad de la casa, y comerla en la terraza cubierta con vistas al río.

Imagen de portada: Fotografías de Pier Paolo Pasolini en el barrio de Monteverde de Roma. MATTEO NARDONE/PACIFIC PRESS ALAMY

FUENTE RESPONSABLE: El País. España. Por Mercedes Cebrián. 26 de junio 2022.

Roma; Italia/Pier Paolo Pasolini/Sociedad y Cultura.

Los fascinantes «secretos genéticos» hallados en dos cuerpos preservados de la erupción de Pompeya.

Investigadores que estudian restos humanos de Pompeya, Italia, lograron extraer material genético de los huesos de un hombre y de una mujer que quedaron atrapados en la erupción que dejó sepultada a esa ciudad romana.

Este primer «genoma humano pompeyano» es un conjunto casi completo de «instrucciones genéticas» de las víctimas, codificadas en ADN extraído de sus huesos.

El ADN antiguo se conservó en cuerpos que estaban cubiertos en cenizas endurecidas por el tiempo. Los hallazgos fueron publicados en la revista Scientific Reports.

Las dos personas fueron descubiertas por primera vez en 1933, en lo que los arqueólogos de Pompeya han llamado Casa del Fabbro, o La Casa del Artesano.

Quedaron atrapadas en la esquina del comedor, casi como si estuvieran almorzando cuando ocurrió la erupción, el 24 de agosto de 79 d.C.

Un estudio reciente sugirió que la enorme nube de ceniza de la erupción del Monte Vesubio podría haberse vuelto letal para los habitantes de la ciudad en menos de 20 minutos.

¿Qué encontraron?

Las dos víctimas que estudiaron los investigadores, según la antropóloga Serena Viva, de la Universidad de Salento, no estaban en una posición de escape.

«Por la posición [de sus cuerpos] parece que no estaban huyendo», dijo Viva a la BBC. «La respuesta a por qué no huían podría estar en sus condiciones de salud».

Serena Viva

FUENTE DE LA IMAGEN – SERENA VIVA

La doctora Serena Viva ha estudiado los restos hallados en Pompeya.

Ahora se han revelado pistas en este nuevo estudio de sus huesos.

«Todo se trata de la preservación de los esqueletos», explicó el profesor Gabriele Scorrano, del centro Lundbeck GeoGenetics en Copenhague, quien dirigió el estudio.

«Es lo primero que vimos, y parecía prometedor, así que decidimos darle una oportunidad [a la extracción de ADN]».

Tanto la notable conservación como la última tecnología de laboratorio permitieron a los científicos extraer una gran cantidad de información de una «cantidad realmente pequeña de polvo de hueso», como explicó el profesor Scorrano.

«Las nuevas máquinas de secuenciación pueden leer varios genomas completos al mismo tiempo», continuó.

El estudio genético reveló que el esqueleto del hombre contenía ADN de la bacteria que causa la tuberculosis, lo que sugiere que podría haber tenido la enfermedad antes de su muerte.

Y un fragmento de hueso en la base de su cráneo contenía suficiente ADN intacto para descifrar todo su código genético.

Esto demostró que compartía «marcadores genéticos», o puntos de referencia reconocibles en su código genético, con otras personas que vivieron en Italia durante la era imperial romana.

Pero también tenía un grupo de genes que se encuentran comúnmente en los de la isla de Cerdeña, lo que sugiere que podría haber altos niveles de diversidad genética en la península italiana en ese momento.

Una foto de 1934 de restos de dos personas encontrados en la Casa del Artesano, en Pompeya

FUENTE DE LA IMAGEN – PA MEDIA

Una foto de 1934 de restos de dos personas encontrados en la Casa del Artesano, en Pompeya.

El profesor Scorrano dijo que hay mucho más que aprender en los estudios biológicos de Pompeya, incluido el ADN ambiental antiguo, que podría revelar más sobre la biodiversidad en ese momento.

«Pompeya es como una isla romana», agregó. «Tenemos una imagen de un día en 79 d.C.».

Viva agregó que cada cuerpo humano en Pompeya es «un tesoro».

«Estas personas son testigos silenciosos de uno de los hechos históricos más conocidos del mundo», dijo.

«Trabajar con ellos es muy emotivo y un gran privilegio para mí».

Imagen de portada: Gentileza de Serena Viva. “Secretos genéticos”.

FUENTE RESPONSABLE: BBC News Mundo. Por Victoria Gill; corresponsal de Ciencia de la BBC. Mayo 2022

Historia/Antropología/Italia/Ciencia

Ser un «bambino» en la antigua Roma, según una muestra en el museo florentino.

Un tema poco explorado en el arte, la vida cotidiana de los niños en la época del Imperio romano, es el eje de la nueva exposición que abrió sus puertas en la célebre Galleria degli Uffizi, en Italia, donde permanecerá hasta el 24 de abril de 2022.

Más de 30 obras, que incluyen esculturas de divinidades de niños, figuras, juegos y juguetes milenarios, integran esta muestra arqueológica titulada «A misura di bambino» (La talla de un niño) curada por los especialistas Fabrizio Paolucci y Lorenza Camin.

Gallerie Uffizi

@UffiziGalleries

#23novembre Da oggi fino al #24Aprile la mostra «A misura di bambino. Crescere nell’antica Roma» racconterà il mondo dell’infanzia di 2000 fa! #Uffizi Scopri le iniziative dedicate ai giovanissimi https://bit.ly/3HXGUoD

«Para los Uffizi, es una oportunidad de dirigirse a un grupo de edad poco considerado en el ámbito del arte, tanto como sujeto como como público. La exposición ilustra cómo los niños de la antigüedad hablan a los niños de hoy, con el mismo idioma», señaló el director de Uffizi, Eike Schmidt, en referencia a la exhibición que ha decidido colocar algunas de las piezas especialmente a la altura de los visitantes más jóvenes.

«La exposición ilustra cómo los niños de la antigüedad hablan a los niños de hoy, con el mismo idioma»

Eike Schmidt

Bajo el subtítulo «Crecer en la antigua Roma», la muestra aborda un tema hasta ahora inexplorado de forma innovadora, a través de un itinerario que narra varios momentos de la vida cotidiana de los niños en el Imperio Romano.

El nacimiento, los ritos de paso a la adultez, la escuela, las diversiones, las relaciones con los animales y los miedos, son algunos de los temas representada en estatuas, sarcófagos, relieves y objetos cotidianos, como juguetes.

Más de 30 obras, que incluyen esculturas de divinidades de niños, figuras, juegos y juguetes milenarios, integran esta muestra arqueológica titulada «A misura di bambino».

Entre las obras más significativas se encuentra una estatua de «Mercurio con el pequeño Baco», restaurada para la exposición y devuelta al público desde los almacenes de las Galerías Uffizi después de décadas; una rara muñeca de marfil del siglo III d.C. nunca antes expuesta, y una estatuilla de gladiador de juguete con accesorios modulares, no muy diferente a las figuras de acción de hoy en día, según señalan desde el museo italiano.

También se exhibe una selección de tanagrinas (un tipo particular de estatuilla funeraria) de las épocas helenística y romana, que nunca antes han sido presentadas al público y que entraron en las colecciones de las Galerías luego de la incautación en un almacén de obras de arte saqueadas por las tropas alemanas.

«Las obras se exponen más abajo de su altura habitual, para que los niños puedan mirar a los ojos a sus compañeros de hace 2.000 años»

Las divinidades del panteón romano también fueron niños alguna vez, según la mirada curatorial de esta exposición que muestra sus infancias de aventuras y a veces, de momentos difíciles, a través de los diferentes objetos.

La exposición va acompañada de una serie de dispositivos didácticos, con epígrafes escritos en un lenguaje «amigable» para los niños, además de historietas tipo cómic dibujadas por Stefano Piscitelli.

«Las obras se exponen más abajo de su altura habitual, para que los niños puedan mirar a los ojos a sus compañeros de hace 2.000 años», resaltaron desde el museo sobre la muestra «La medida de un niño. Crecer en la antigua Roma», inaugurada en Galería de los Uffizi, en Florencia.

Telam SE
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Imagen de foto: Gentileza de Gallerie degli Uffizi, en Italia.La nueva exposición que abrió sus puertas en la célebre galeria. 

FUENTE RESPONSABLE:  Télam. Cultura

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